11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 13 de junio de 2010

"Caravaggio" (2007).


-- "Caravaggio". Italia / Francia / España / Alemania. Año 2007.
-- Dirección: Angelo Longoni.
-- Actuación: Alessio Boni, Elena Sofia Ricci, Jordi Mollà, Paolo Briguglia, Claire Keim, Benjamin Sadler, François Montagut, Francesc Garrido, Paolo Giovannucci, Francesc Orella, Mauro Marino, Luigi Diberti, Ricard Sadurní, Roberto Bisacco, Marta Bifano, Arnaud Giovaninetti, Ruben Rigillo, Blas Roca-Rey, Francesco Siciliano, Sarah Felberbaum, Maurizio Donadoni, Joachim Bissmeier, Luca Capuano, Giuliano Oppes, Florian Teichtmeister, Manuel Witting.
-- Guión: James Carrington y Andrea Purgatori.
-- Banda Sonora: Luis Enríquez Bacalov.

-- "Caravaggio" en IMDb (serie televisiva original).
-- "Caravaggio" en la Wikipedia en italiano (serie televisiva original).

¿DE QUÉ SE TRATA?

A bordo de un velero de medio raídas velas, vemos a un hombre muriéndose, y como suele suceder en las pelis artíticah europeas, en vez de simplemente tumbarse pa' fallecer, va y nos suelta un tremendo monólogo acerca de la vida, la muerte y todo lo que está entre medio, que para eso él es un... ¡¡¡PERSONAJE HISTÓRICO!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!! De esa manera, su mente lo hace retroceder en el tiempo hasta la época en que era joven e indocumentado, y emprende el viaje a Roma. Porque, eso no lo había dicho, aunque el lector de Cine 9009 que sea culto ya lo habrá adivinado por el título de la peli, estamos en la Italia de finales del XVI, la época del Caravaggio histórico que sirve de base a este biopic, precisamente. Y en esa época el equivalente de los rockstars eran los... ¡¡¡PINTORES!!! ¡¡¡PINTA BONITOS CUADROS Y LUEGO DILE NO A LA PIRATERÍA!!! ¿En qué estaba? Ah, sí, Caravaggio yendo a Roma. Resulta que llega allá, y vive una vida sombría y putrefacta, porque como sabe cualquier historiador o literato de pro, en la época "¡Oh, Roma! en tu grandeza, en tu hermosura / huyó lo que era firme, y solamente / lo fugitivo permanece y dura". Que la ciudad que era sede papal era un putiferio infecto, lleno de duelos, intrigas políticas entre gentes de poca monta, y sífilis, amenizado todo ello por unas cuantas quemas de herejes a manera de asado dominguero. Resulta que Caravaggio las pasa un poco testas porque tiene un carácter de demonio y señor mío, pero como es un hombre talentoso, un poco el Rocky de los artistas del XVII, obtiene los favores (no sexuales, remarco el punto por lo que pudiera entenderse, si mal que mal, hablo de un provecto hombre de Iglesia, y ya ha quedado asentado que Caravaggio es "rarito") de un provecto hombre de Iglesia, precisamente, que lo protege y cuida por su talento con los pinceles (literalmente, no es metáfora sexual, insisto). Pero Caravaggio, bueno, Caravaggio es mucho Caravaggio, que no por remar por babor y estribor es menos machito a la hora de darse de trompadas con la gente, así es que se meterá en un problema y en otro y en otro más. Y entre medio, este pintor hasta pintaba y todo, el muy majo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Si su seguro servidor el General Gato tuviera que hacer un Top 100 de los mejores pintores de todos los tiempos, Caravaggio estaría en un lugar alto, pero muy alto. Caravaggio es pieza fundamental para entender un período pictórico tan apasionante y peculiar como lo es el Barroco, con su mezcla de pietismo espiritualista y su chocante brutalismo social. Pero si pasamos del Caravaggio pintor al Caravaggio personaje, nos encontramos con un tipo fascinante y complejo, un artista maldito en toda su dimensión, una especie de antecedente del rockstar del "vive rápido y muere joven". Si bien los conocedores suelen tener en alta estima a Caravaggio, su obra pictórica no es popular entre el grueso público como un Leonardo o un Goya simplemente porque su pintura es malsana, sórdida y opresiva (no por nada, a la corriente pictórica iniciada por Caravaggio, e imitada hasta la saciedad durante el siguiente medio siglo y más allá, se la llama "tenebrismo"). Caravaggio es capaz tanto de pintar el Baco borracho más andrógino ever, como de mostrar al bíblico Holofernes chillando como barraco mientras es degollado por una Judit que lo mira con la frialdad de una cocinera destripando el pescado para la cena. Un arte chocante, no apto para las masas, ni siquiera atenuado por el pretexto mitológico como sucede con el Saturno devorando a sus hijos de Goya, que es un cuadro monstruoso pero bueno, es tan fantástico que no produce tantas cositas como... bueno, como ESTO. Además, el Caravaggio histórico es un enigma, y ha sido objeto de más de un estudio siquiátrico que en clave retcon tratan de dilucidar si el tipo era sicótico, sicópata, paranoico, esquizoide, esquizofrénico, etcétera, porque con lo que se sabe de su vida, con un temperamento explosivo que siempre liado en problemas y muerto en oscuras y zafias circunstancias, no es probable que haya tenido lo que se llama una azotea bien entejada precisamente. De manera que adaptar la vida de Caravaggio para el cine es al mismo tiempo una experiencia desafiante (los artistas malditos metidos en su espiral de autodestrucción siempre dan jugo de sí, y si no díganselo a "Behind the Music") como un casi imposible, tanto por lo difícil de comprenderlo y plasmar lo que se alcanza a comprender de él, como porque a diferencia de un Rembrandt o un Picasso, la marca Caravaggio siempre ha sido un secretito entre conoceurs, no un for sale de multitiendas por pisos. La adaptación canónica de su vida, por cierto, mencionémoslo, es el biopic "Caravaggio" que le dedicara el maric... er... quiero decir, el interesante artista conceptual gay Derek Jarman, por allá por 1985. Lo que circuló como "Caravaggio" en el 2007 y siguientes, y que estamos comentando aquí, es en realidad la condensación en 130 minutos de una miniserie italiana que duraba 180 en su versión original en dos tandas. Bueno, "circuló" es un decir, que estreno comercial en cines, por lo menos en los cines de Chile, esta peli no lo tuvo, más allá de algún cine arte malamente sobreviviendo entre las multisalas copadas con "Iron Man 2", "Alicia en el País de las Maravillas" o "Furia de titanes". Es lo malo con Caravaggio, que no usaba una armadura chula, ni viajaba por mundos mágicos, ni era mitológico, y su único superpoder era saber usar bien el pincel...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Sabio es el hombre que conoce sus capacidades, y más sabio aún el que conoce sus limitaciones. "Caravaggio" podría ser un buen ejemplo de esta máxima. La peli es atrevida en aquello que juega de local, pero da un paso al lado en todas las honduras en las cuales podría naufragar. Meterse de lleno en el simbolismo y el universo pictórico de Caravaggio es como mínimo una tarea algo compleja, y o lo haces bien, o la cagas sin remedio. Esta peli prefiere moverse por el cómodo espacio del biopic al uso, contándonos la historia del pintor en forma más o menos novelada, e intercalando de tarde en tarde algunas escenas con personajes modelando para los cuadros de Caravaggio y mostrándonos así la gestación (que no el sentido o significado, eso se deja a la inteligencia y cultura del espectador) de cada obra. ¿Decepcionante? Un poco, sí, pero más decepcionante hubiera sido que se las hubieran dado de culturetas y hubieran fallado en el intento (y con Caravaggio es fácil pifiarla). A cambio, tenemos algo en lo que las producciones históricas italianas de la RAI nunca fallan: una suntuosa recreación de época (ayudada, claro está, porque Italia tiene las locaciones renacentistas intramuros), una rica fotografía (reminiscente del estilo caravaggiano mismo, aunque sin llegar al homenaje visual directo, en un alarde de estilismo sutil), una banda sonora algo incoherente pero muy potente (cortesía de Luis Bacalov, antaño soundtrackista de Spaghetti Westerns), y un guión bien llevado de principio a fin, que si bien se permite alguna que otra salida simbólica, en general está bien aterrizado. La recreación de época es magnífica, y no solamente en la parte formal (vestuarios, decorados) sino también en el contexto y mentalidad. La peli no se arruga en mostrarnos la Roma del siglo XVII como la ciudad bruta y mugrienta que era, ni tampoco hace ningún intento por blanquear la corrupción, el fanatismo y el puterío en que estaba sumergida la omnipresente Iglesia Católica por aquellos años. O sea, estamos en las antípodas del cine histórico hollywoodense, que si algún día se atreve con Caravaggio, lo convertiría en un héroe atormentado sin más, blanquearía su currículum (nada bisex, entendámosnos), y lo ubicaría en una Roma en donde todas las aldeanas pobretonas tendrían harapos de alta costura y dentadura Colgate. Además, la peli detalla bien la lucha que entablan las inevitables envidias, resquemores e intrigas con lo que los mediocres se oponen al genio que amenaza con sumergirlos. Quizás el único defecto de la peli es que algunas situaciones pasan de manera rápida y fugaz y no siempre es claro desde dónde vienen o hacia dónde van tales o cuales personajes, pero claro, estamos frente a la reducción de una serie televisiva, a la que le amputaron cerca de un tercio de metraje. Si sale en DVD, es probable que sea en el formato extendido de las tres horas, porque ahí no tienen las inevitables limitaciones de la distribución ("¿quiere usted que le distribuyamos una peli sobre un pintor italiano al que no lo conoce ni su madre, y además dura tres horas? ¿y cómo diablos le saco siete funciones diarias a una peli de tres horas, me puede decir, ah...?"), pero aún así, la peli en su formato de dos horas se defiende bien.

IDEAL PARA: Interiorizarse en la vida, pasión y milagros de uno de los más interesantes y complejos genios que ha producido el mundo de la Pintura.

VIDEOS.

-- Caravaggio pinta un retrato del Papa [en italiano, sin subtítulos].

jueves, 11 de junio de 2009

"Vicky Cristina Barcelona" (2008).


-- "Vicky Cristina Barcelona". España / Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Woody Allen.
-- Actuación: Rebecca Hall, Scarlett Johansson, Javier Bardem, Penélope Cruz, Christopher Evan Welch, Chris Messina, Patricia Clarkson, Kevin Dunn, Julio Perillán, Juan Quesada, Richard Salom, Manel Barceló, Josep Maria Domènech, Emilio de Benito, Maurice Sonnenberg, Lloll Bertran, Joel Joan, Sílvia Sabaté, Jaume Montané, Pablo Schreiber, Carrie Preston, Zak Orth, Abel Folk.
-- Guión: Woody Allen.
-- Banda Sonora: No aparece nadie acreditado.

-- "Vicky Cristina Barcelona" en IMDb.
-- "Vicky Cristina Barcelona" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Vicky y Cristina llegan a Barcelona, y justifican así el horroroso título de la peli, que para colmo, por una puñetera y equivocada vez en la vida, no lo tradujeron creativamente al español. Ambas chicas son amiguetes, y ambas están para bailarles el cante jondo encima hasta dejar liso el tablao (y por Bastet que tiene sinuosidades ese tablao...). Vicky es súper-hiper práctica y realista, la clase de chica que necesita todo organizadito en su lugar, y cada pilcha en su cajón, con su respectiva etiqueta (Rebecca Hall, con una cara permanente de resignada convivencia con la insatisfacción vaginal crónica). Y se va a casar con un buen partido en dos patas. Cristina, en cambio, es una zorra de cuidado que, so pretexto de buscar emociones y beberse a fondo la vida, va de cama en cama (no se dice, pero se insinúa) y de la correa transportadora de ETSs ya ni hablamos (Scarlett Johansson, dándole credibilidad a su foxie a punta de pechito). Ambas llegan a Triunfa España, a Barcelona, so pretexto de que Vicky está terminando una tesis sobre la identidad catalana. Algo que puede complicarse un poco considerando que lee español, pero no sabe hablar más que frasecitas sueltas en ezpañoh, y de catalán suponemos que nada. Ambas recorren la ciudá de Barcelona en plan turista japonés, todo muy bonito y muy kitsch (la Catedral de Gaudí y todo eso), hasta que de pronto, ¡¡¡CHAN!!! Ya saben que en toda peli yanki en que los yankis van a Mediterráneolandia o sus alrededores, yace la tentación del Shicoh Latinoh que es la encarnación del latin lover y todo eso (Javier Bardem, en una sangrante y probablemente involuntaria parodia del dizque macho latino a lo Antonio Banderas). El tipo, con lógica suprema (turistas yankis, cara de cachondas, deben ser unas sueltas estas tías), se acerca, las invita a pasear, y como cuatro líneas de diálogo después, les propone un menachatruá. La pringadita tesista dice que no, que cómo se le ocurre, mientras que la rubia de los bubones de oro dice que sí, que se apunta. Viajan a Oviedo. El azar vengador interviene y manda a la Scaldasono con patas a reposo por indicación médica, y por lo tanto, es la pechoña compuestita la que recibe a la Santísima Trinidad en pleno por el canal de parto (lo siento si ofendí a algún católico por ahí, pero es que esto de que la peli se ambiente en la catoliquísima España, como que incentiva un poco la lascivia herética, ¿no?). El caso es que las cosas se van decantando por su peso. Después del paseíto, el españolete con bonete se mete con la Cristina, con la rubia calefactora, mientras que la otra se queda toda pensativa, porque verán, aunque ordenadita y todo, y se va a casar con una chequera con patas, verán, es que al final como que le queda gustando eso de que se la encaje un machorro ibérico bien pintao (bueno, más o menos, Javier Bardem con sus ojos de corderito en Cena Pascual, ¿recuerdan?). ¿Y pensaban que el asunto remataba ahí? ¡Pinzas! Porque aún falta que en lo de Cristina y su pintor aparezca esa institución tan castiza de la familia hispanoamericana que es "la ex", la ex esposa en este caso. Que está como un p*** cencerro, pero como está buena (Penélope Cruz, rejuvenecida después de pasar por detox luego de lo de Tom "Cuchillo Envenenado" Cruise), pues que el pintor no se olvida de ella. So, I can say... Welcome to the Spanish hell!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Antaño, hasta su buena porción del siglo XX, si conseguías llegar a la cima del Parnaso artístico y mojigangas, pasabas a la Historia con letras de bronce y como ídolo generacional, muriendo en tu mullido lecho mientras los wannabies te hacían reverencias como a una vaca sagrada y todo. En la actualidad, en cambio, en que podemos medir las generaciones no por inseminaciones sucesivas dentro de una familia, sino por décadas, e incluso por menos, el riesgo de que la rompas a los 20 para hacerte famoso a los 30, internacionalmente reconocido a los 40, desafiado a los 50, enviado al osario como un artesaurio a los 60, y quedarte puñeteras dos décadas más de vida para sufrirlo como colmo, es, por decir lo menos, altísimo. Chaval, que si yo trabajaba en una compañía de seguros, no le extendía pólizas por su arte a esos vejetes. Con Woody Allen pasó lo propio. En los '60s y tempranos '70s era un tipo que te rompía las bolas con cosas como "Bananas" o "Todo lo que usted quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar" (no me hagan escribirlo de nuevo). En los finales '70s y en los '80s fue un consagrado, y hasta memeces como "Días de radio" pasaron como pelis apoteósicas, por puro llevar la firma de Woody, así como Andy Warhol hacía cualquier mamarracho y por su pura firma se iba derecho a Sotheby's al mejor lote. Los '90s, y con mayor intensidad los 2000s, lo han tratado mal. Sus pelis ya no interesan a esos jóvenes rebeldes ácratas que buscan pura demolición intelectual, o alternativamente, reflexiones pseudofilosóficas sobre la naturaleza humana (recordemos que Woody Allen, pese a ser reconocido como comediante, alguna vez ha confesado que le hubiera gustado ser un dramaturgo a lo Ingmar Bergman, y más de alguna peli suya trata de ser bergmaniana... sin conseguirlo, empero). Esos jóvenes que mencionábamos, ahora la flipan con "Batman inicia" o "El caballero de la noche", o con subproductos aún peores, pero inflados a punta de FXs, y no tienen tiempo ni tendrían por qué tenerlo para cosiacas más, ya saben, "de cine arte". ¿Quiénes todavía le damos una oportunidad a Woody Allen en el cine? Los productores que mueven fondos millonarios en dólares no, por supuesto, ya que Woody Allen ha cosechado éxitos relativos de crítica con "Match Point", "Scoop" o "El sueño de Casandra", pero aún así no ha cosechado en abundancia esa dulce berrie llamada DI-NE-RO. Y ahí tienen a Woody Allen de mendigo por toda Europa buscándose fondos (ahora, las autoridades edilicias de Barcelona en pleno). ¿Entonces...? Pues, los intelectualoides de toda la vida que van a la sagrada eucaristía fílmica del Allenismo cada año, y algún que otro outsider del sistema que coquetea con el "cine mainstream" y con cosas más artísticas, pero que no se casa ni con uno ni con otro, como vuestro seguro servidor el General Gato quien esto escribe (¿han conocido un gato que no haga así la corte?). Una lástima. Porque "Vicky Cristina Barcelona" no será la mejor peli de Woody Allen, y tendrá más que alguna seria carencia fílmica, pero aún así sigue siendo un ladrillazo demoledor a la jeta, así como muy superior al noventa por ciento de todo lo que se rueda hoy por hoy. Pero es la desgracia del genio: haz algo que sea simplemente bueno, pero no genial, y se te tirarán encima a desollarte vivo. ¡Te queremos genio de siempre, jodepú, para eso te pagamos! ¡Si nos gustara un mono con cámara que ruede pelis, iríamos a ver a Michael Bay con "Transformers: La venganza de los caídos"! (No, no tengo programado ir a verla, con la primera de ensarte ya me basta; UPGRADE: Terminé viéndola en el cable, y ¡mamá mía, qué espanto!).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Lo de siempre con Woody Allen. Es Woody Allen. Ha hecho pelis desde lo mediocre hasta lo genial, pero si uno no espera que cada nueva peli suya sea rompedora/remoledora/headsmasher, y se conforma con una trama bien narrada, estamos en lo nuestro. No es tampoco la mejor que haya hecho, pero tiene un nivel muy digno, y por qué no decirlo, hacía tiempo que no lo veíamos destilar tanta mala leche (ni en "Match Point" era tan amargo). Bueno, incluso una rodada con el piloto automático, como era "Scoop", ya era mejor que la mayoría de escobillanazos que se estrellan, perdón, se estrenan cada año en el cine, y ésta está hecha con un poco más de mimo en eso. Eso sí, de entrada puede que caiga como patada porque toma algunas opciones narrativas un tanto arriesgadas. De partida, contrariando todos los manuales sobre lo que se supone debe ser el buen cine, usa y abusa de la voz en off. Pero Woody Allen le saca un enorme partido a este recurso. La peli se trata sobre relaciones sentimentales, sobre búsquedas eternas, y por qué no, de gente con oxiuros en el corazón. Y como esto no es una romántica viñeta de Hollywood al estilo Sandra Bullock y Jennifer Lopez, en donde la gente madura a la fuerza (y de manera forzada) y descubre la felicidad, el amol y las campanas de boda tras una carrerita final al aeropuerto para gritar "¡¡¡NO TE VAYAS, DESCUBRÍ QUE TE AMO!!!", sino que es la pura verdá verdadera de lo miserable que es la vida sentimental de las personas (extensión de que las personas en sí sean miserables), el mensaje sería insoportable de no ser por un poco de distanciamiento irónico que le baja un poco el perfil a todo. Como el que provee la dichosa y denostada voz en off, precisamente. Que le da a la peli un aire irreal, casi de cuento de hadas... sólo para refregarnos en la cara que lo pasado por la pantalla no es un cuento de hadas, justamente. Tiene también su miga que la peli, a pesar de poner un ménage à trois FMF en pantalla, algo con lo que otros directores se habrían dado un festín lúbrico (ya tienen el que hicieron Neve Campbell, Denise Richards y ese-otro-desgraciado-como-me-acuerde-lo-mato en "Criaturas salvajes"), Woody Allen apenas intenta explotar los ribetes morbosos del asunto. Como si quisiera decir que no importa lo ultimate de la situación, o lo cerca e ideal que se pueda estar del paraíso, el ser humano simplemente no pareciera estar hecho para eso. O cierta clase de seres humanos, a lo menos. El anticuento de hadas perfecto. Un dato significativo: esta peli salió de un guión que Woody Allen tenía en el cajón hace años, pero ambientado en San Francisco. Por lo tanto, que la peli esté ambientada en Barcelona es apenas un dato. ¿Se presenta una Barcelona de postal, como cicerone de un guia turístico, que nada tiene que ver con la Barcelona real? Bueno, fue hecha por un yanki para vender la peli, y además, se supone que eso potencia los aspectos de ironía "cuento de hadas" de la peli. Que los barceloneses, y los ezpañoleh en general, la hayan puesto a parir por eso, es apenas un pecado venial, si no una completa estupidez, porque esta peli no se supone que trate de ser una radiografía de la urbe catalana, por más que por aquello de vender la peli, Woody Allen alguna vez haya declarado que "es un canto de amor" a la ciudad o algo así (además, tuvieron más suerte que nosotros los chilenos: al menos está filmada en locaciones, no como "De amor y de sombras" que se supone es Chile y fue filmada en Mendoza, cuando no nos toca que nos filmen en México). Podía haber sido Barcelona o cualquiera otra ciudad exótica o pseudoexótica del mundo, lo importante no es el lugar sino las personas: y la clave irónica es justamente presentar una Barcelona de postín, que los personajes son incapaces de apreciar y aprovechar más allá del kodakismo al uso (ahí tienen a la chica tesista que se va a Barcelona para hacer una tesis sobre la identidad catalana sin apenas hablar español, y suponemos que de catalán menos, que frases en español se dicen en la peli, pero en catalán, parece que ninguna).

-- Los actores están perfectos para sus roles. Scarlett Johansson, la chica sobre la cual se cachondeaba la bisex Megan Fox por "tengo ubres pero trato de mostrar que soy inteligente y actúo", por una vez en la vida abandona sus roles de chica baba-baba, y Woody Allen saca lo mejor de ella, después de haberla explotado en "Match Point" y "Scoop" (hombre vivo: en "Match Point" la ponía en una calenturienta escena de sexo en lingerie, en "Scoop" le ponía de cuerpo entero en trajebaño, y acá la hace besarse con Penélope Cruz... WOODY, YOU ROCK!!!), y la pone al servicio del rol de un estereotipo muy particular, y por desgracia muy abundante, de chica: la artista narcisista que está permanentemente insatisfecha de todo, y que es crónicamente incapaz de tener la felicidad, siempre pensando que algo mejor está en la vereda del frente, más que nada para no aceptar que se muere de inseguridad y en el fondo es una pechoñita tradicional que busca aceptación y cariño como todos mientras va con la parada de I ROCK por la vida. A su lado, y sin desmerecer en lo absoluto, sexy a la manera de las fotos de secre semiporno de, ehm, algunos websites por ahí que me han dicho que existen (gente cochina, por Bastet...), Rebecca Hall da el punto como otro clásico estereotipo de chica, también por desgracia muy abundante: la minita insegura que necesita tener todo orquestado, armado y preprogramado a su alrededor para sentirse segura en la vida, aunque eso implique renunciar el tomar riesgos y dejar la propia realización personal por detrás (¿para qué diablos quiere hacer una tesis sobre la identidad catalana, si al final tiene programado casarse con la versión humana de un dispensador de Whiskas, y dedicarse, suponemos, a ser una buena y afanosa ama de casa...? Con servidumbre, nos imaginamos, que éstas no se casan con pobres diablos sin criada). Javier Bardem parece la parodia de otro estereotipo, la del sexy latin lover rompecorazones estilo Antonio Metrosexual Banderas, y se encarga de equilibrar la balanza cagando a los hombres, después que los otros dos personajes se caguen en las mujeres. Penélope Cruz está bien, quizás no tanto como en "Volver", aunque quizás la crítica la ha puesto un poco por arriba (en realidad no es tan difícil hacer el papel de chica histérica, basta con sobreactuar su poco y listo). Aún así, es gracias a Penélope Cruz que tenemos algunas de las mejores escenas de la peli (aparte de algún que otro piquito furtivo, está ésa en que confiesa, tan suelta de cuerpo, que le registró la maleta a Scarlett Johansson, es de antología). La venerable Patricia Clarkson, por su parte, está en un rol casi de apoyo, y aunque se esfuerza, su rol sigue siendo un mero apoyo, aunque refleja también otro estereotipo de mujer insatisfecha: la que se ha pasao toda la vida buscando lo cómodo, sólo para descubrir que lo bueno estaba en otra parte... y que ahora ya no tiene tiempo por delante para arrepentirse. Y el simpático grupete está completado por Chris Messina como el noviecito de Rebecca Hall, que también corresponde a otro estereotipo: el pijecito que lo tiene todo en la vida, y que no es en realidad un ser humano sino un cyborg programado para caminar según un currículum vitae rígidamente establecido de antemano en su sistema operativo, y que puede darse el lujo de renunciar a tener una vida que le sea propia porque tiene el dinero necesario para eso. Para complementar lo dicho un buen poco más arriba: esta peli está bien actuada, y los personajes actuados responden a diversas búsquedas que están destinadas a fracasar porque los propios buscadores son un fracaso desde el punto de partida. Y, por desgracia, no me canso de insistir en esto: los personajes son estereotipos puros no porque sean clichés de Hollywood, sino porque son clichés de la vida, de personas que de verdad se toman la vida de esa manera, y abortan y se sabotean a sí mismas cualquier posibilidad de ser felices, en la Barcelona de Gaudí o en cualquiera otra parte.

IDEAL PARA: Reirse un rato a costa de cómo las propias personas se encargan de cavar su sepultura sentimental y vital por su incapacidad de asumirse en esto o aquello.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés y español, subtítulos en español].

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