Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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miércoles, 19 de febrero de 2014
"Metrópolis" (1927).
-- "Metropolis". Alemania. Año 1927.
-- Dirección: Fritz Lang.
-- Actuación: Alfred Abel, Gustav Fröhlich, Rudolf Klein-Rogge, Fritz Rasp, Theodor Loos, Erwin Biswanger, Heinrich George, Brigitte Helm.
-- Guión: Thea von Harbou, sobre su propia novela, con aportes sin acreditar de Fritz Lang.
-- Banda Sonora: Gottfried Huppertz.
-- "Metrópolis" en IMDb.
-- "Metrópolis" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El futuro. Un futuro en que las computadoras pesan y miden como edificios completos y los aviones más avanzados son biplanos, pero en fin, un futuro sigue siendo un futuro. En la gigantesca metrópolis conocida de manera simple y apropiada como Metrópolis, hay una adecuada división del trabajo: abajo están los proletas, obligados a trabajar de sol a sol, o algo así porque allí donde están no llega el sol tampoco, lo que es bueno porque alguien tiene que hacer el trabajo servil, demonios, para que arriba estén los pijillos, que son lindos y tienen parques y mujerzuelas para recrearse y rascarse con comodidad todo lo que se llama el largo y ancho de las bolas. De pronto, el hijo del Amo de Metrópolis hace un descubrimiento: una puerta se abre, y aparece una mujer... ¡pobre! ¡harapienta! Pero con esa belleza propia de las heroínas jóvenes y pobres del cine (al revés de las de verdad, claro, que por algo el cine es fantasía e ilusión... además la novela la escribió una mujer, ¿vale?). Y el futuro heredero de Metrópolis queda extasiado en uno de esos raptos sentimentales tan... bueno... tan alemán, que aunque no crean, los alemanes tienen su corazoncito, y ahí es donde se les sale todo el paganismo y todo el Wagner y todo el Rammstein, ya me entienden. El caso es que nuestro joven héroe, que para algo es joven e indocumentado, desciende a los subterráneos de Metrópolis, al mundo de los obreros, y para investigar más sobre ellos (y para ver si puede mojar, también, porque las chicas de arriba serán más limpias y aseadas, pero también tienen toda esa incómoda y regordeta belleza '20s style) cambia lugar con uno. De esta manera descubre que la chica es una agitadora que congrega a otros obreros y les imparte doctrina comunista, pero como es la heroína, no llama a la sublevación social, sino a la paz, al corazón, a esperar al mesías, porque si hay algo que es gratis para los pobres, eso es esperar. Mientras tanto, el Amo de Metrópolis hace un descubrimiento: un científico loco que antaño pretendiera a la esposa del Amo (y por lo tanto a la madre del prota, y para hacer más interesante el culebrón, la mamá de la discordia está muerta) ha construido un robot femenino que va a reemplazar a la mujer. El Amo, porque es el Amo, joder, y que entre tanto se ha enterado que hay una agitadora dándole a las masas cosas tan nefastas como esperanza y deseos de vivir, diseña un diabólico plan por el cual el robot tomará la personalidad de la chica, y creará odio y discordia que le permitan imponer el estado de sitio, la dictadura, ¡¡¡EL ORDEN!!!, y es que ya saben, no se os puede dejar solos. ¿Conseguirá la parejita romántica unir fuerzas y transformarse en la esperanza y salvación de una Metrópolis fracturada por el maquinismo y la pesadilla de la lucha de clases? ¿Conseguirán impedir que los industriales y los obreros se vayan a las manos y surja una dictadura del proletariado? ¿Lograrán impedir el ascenso del Nazismo y el surgimiento del Tercer Reich...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Déjenme explicarlo con una anécdota. Thea von Harbou, la novelista/guionista, y Fritz Lang, el director, eran mujer y marido. Cuando a la vuelta de algunos añitos de "Metrópolis" llegó Hitler al poder, von Harbou se convirtió en una colaboradora entusiasta del régimen, y Lang salió escopetado a seguir su carrera fílmica en América (para irritación del Führer, que adoraba "Metrópolis" como una de sus pelis favoritas). Esto explica una serie de ambigüedades dentro de "Metrópolis", que son remarcadas hasta el día de hoy. ¿De qué se trata "Metrópolis"? ¿Es una peli revolucionaria y de denuncia, acerca de la deshumanización de la tecnología y de que los pobres no pueden esperar, o es una peli conservadora que llama a la aceptación del orden social porque, bueno, es el orden social, y con sus injusticias y todo funciona y todo...? No hay respuestas fáciles para eso, y quizás sea el espectador mismo el llamado a rellenar estos, ehm, vacíos ideológicos. "Metrópolis" es una peli convulsa porque es producto de un tiempo y un lugar convulsos. La Alemania post-1919 era un país derruido moralmente y quebrado en lo económico, víctima de una hiperinflación que se comió el patrimonio de todo el mundo excepto de los junkers con tierras, y enormemente desconfiada en esa cosa que traían las potencias vencedoras y que se llamaba, bueno, "democracia". En ese caldo de cultivo floreció el cine expresionista alemán, uno que refleja el notorio estado de alienación de los alemanes respecto del mundo, y que encontrará su máxima expresión en "El gabinete del Doctor Caligari". Al final de ese camino que corre entre el expresionismo y el surrealismo está "Metrópolis", una peli gigantesca no sólo porque el título sea "Metrópolis", sino también por el elevadísimo presupuesto para la época (ajustados los valores monetarios según la inflación, cabe pensar que podría ser la peli más cara de la Historia, incluso por sobre "Avatar", porque rodarla igualita y con la técnica de ese entonces ahora costaría unos 300 millones de dólares o más), los efectos especiales de avanzada, la estética que pesa como un plomo sobre toda la producción cinematográfica posterior, el argumento sinuosamente ideológico, etcétera. Este mastodonte fílmico fue vastamente incomprendido en su época: duraba dos horas y media, lo que para los estándares de la época (pelis de 60-90 minutos) era casi una excursión hacia la locura, en Estados Unidos le recortaron toneladas de metraje (ésa fue la versión que sobrevivió, lo que ha hecho de reconstruir la "Metrópolis" original un quebradero de cabeza), y sus conceptos revolucionarios y de avanzada fueron demasiado extraños para su tiempo (Isaac Asimov comenta haberla visto en 1939, y dijo de ella que parecía "haber sido filmada en la Edad de las Tinieblas y me la pasé abuchéandola todo el tiempo", aunque después tuvo que tragarse sus palabras). "Metrópolis" fue un fracaso colosal, y el responsable de que durante cuarenta años el Cine de Ciencia Ficción fuera visto como un género menor y poco rentable, adecuado sólo para mostrar hormigas y tarántulas mutantes (¿qué hubiera pasado si los epics históricos hubieran fracaso y "Metrópolis" triunfado? ¿Habríamos tenido a Cecil B. DeMille rodando épicas fantasías espaciales en vez de "Sansón y Dalila" y "Los diez mandamientos"...?). Todo eso mientras los cineastas la veían a conciencia y le robaban ideas impunemente (nadie me quita de la cabeza que "2001: Una odisea del espacio" de Stanley Kubrick le debe mucho en su apartado estético a "Metrópolis", convenientemente adecuado a los tiempos claro está, y de las influencias desde la escena en que Darth Vader usa su armadura por primera vez en "La venganza del Sith" hasta el videoclip "Believe" de Elton John, ya ni hablemos). En 1984 hubo una discutidísima restauración a cargo de Giorgio Moroder, que consiguió lo que parecía imposible: transformar a "Metrópolis" en una fantasía campy más parecida al "Batman" televisivo de los '60s (pero con soundtrack electroochentas) que a una venerable reliquia del cine mudo alemán. Hay otra restauración del 2002, con la imagen muy lavada y nítida, y con la banda sonora original de Gottfried Huppertz (que entretanto se perdió y fue reencontrada, al mejor estilo guagua perdida de la teleserie), que le hace mucha más justicia a lo que debió ser originalmente (si van a hacerse con una copia de "Metrópolis", prefieran ésta a la de Moroder), porque aunque "Metrópolis" es muda, le diseñaron igual una banda sonora para que, bueno, era la tecnología de la época, un pianista la interpretara en vivo mientras la estaban proyectando, con indicaciones cada tantos compases sobre qué nota debía coincidir con qué diálogo para que no se apurara o retrasara (eso ayudó mucho a intercalar escenas perdidas y recuperadas en la restauración del 2002). Quizás siempre nos quedaremos con la espina de saber cómo era la "Metrópolis" original de verdad y cómo la vieron los espectadores de su tiempo, pero estamos cerca de ello. Porque "Metrópolis" se lo merece.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Junto con "Lo que el viento se llevó", "Casablanca", "El ciudadano Kane" y otro puñado más, "Metrópolis" integra el selecto club de pelis que deberían ser consideradas lo mejor de lo mejor de todos los tiempos. Es con mucha probabilidad la mejor peli de Ciencia Ficción de todas, es un ambicioso discurso social, y estéticamente es la peli de referencia para cualquiera que haya querido reflejar una megápolis en el cine ("Blade Runner" de Ridley Scott, las escenas en Coruscant de "El ataque de los clones" y "La venganza del Sith" de George Lucas, la megalópolis de "Equilibrium"... la lista es interminable). Por supuesto que hay algunas cosas que han envejecido lo suyo. Los cánones de belleza de 1927 no son los mismos actuales, así es que nos cuesta comprender el arrobamiento que experimentan los personajes enamorados por ejemplo. La banda sonora, por su parte, es buena, pero está al uso de lo que era la música modernista de esos años y no es a lo que estamos acostumbrados gracias a ese neoclásico que es John Williams. Pero otras no. Los efectos especiales, por ejemplo. Es para verlos y quedarse con la boca abierta, cómo con los primitivos medios del cine de ese entonces consiguieron crear imágenes tan impactantes como las que se ven. "Metrópolis" es sin lugar a dudas una de las pelis más colosales que se ha rodado jamás, con el añadido de que esos gigantescos escenarios son reales, o al menos en las tomas panorámicas son maquetas diseñadas hasta en los menores detalles, no fabricados por CGI como en la actualidad.
-- La parábola social. Como decíamos en su minuto, la peli es terriblemente ambigua en este sentido. Ya de entrada nos lanzan en un cartelito la frase clave: "entre el cerebro y la mano debe mediar el corazón". La peli describe la terrible opresión de los aristócratas industriales por sobre la población obrera, y uno como que les da la razón para sublevarse, pero cuando se sublevan no son los jovencitos heroicos e idealistas del cine de Hollywood "rebelión contra el tirano", sino una chusma torpe e iracunda que amenaza con destruirlo todo... incluso a ellos mismos y sus propios hijos. ¿Moraleja? Es mejor sufrir la tiranía que rebelarse para acabarla. Al final, no creo que sea un gran spoiler esto, la cosa acaba de manera bastante conciliadora, en lo que podemos suponer va a ser una feliz socialdemocracia industrial o algo así. Para ayudar más al revoltijo, tenemos dejos de mesianismo por el camino (el Hijo del Amo de Metrópolis ayudará a componer la paz social, como un Hijo de Dios bajado desde las alturas hasta el mundo obrero), referencias bíblicas a tutiplén (la Torre de Babel como símil de Metrópolis, mencionada expresamente en una de las secuencias más líricas de la peli), alegorías paganas (el científico loco en realidad no es exactamente un científico sino una especie de alquimista medieval que hace sus investigaciones sobre arcaicos palimpsestos en paralelo a la gran investigación mecánica "moderna" que ha creado a Metrópolis en primer lugar), y un largo etcétera que contribuye a hacer más ambiguo y confuso el mensaje, y en definitiva, para que cada uno vea lo que quiera ver. Resulta interesante observar que esta irresolución ideológica, que sería un defecto en una peli promedio, acá gracias a la riqueza de matices conceptuales se transforma en una baza a favor: es una peli sobre la que se puede discutir, filosofar y cogitar a destajo (idealmente al lado de una botella de cerveza, como buen filósofo de bar). O de como muchas veces las pelis de rebelión social, con un trasfondo más simple y esquemático, nos dicen que las soluciones a las crisis sociales son más simples que en la realidad, lo que por supuesto no es así. Parece claro que en el guión original no hay una crítica social propiamente tal, ya que todo se arregla tan rápido y fácil, pero Fritz Lang se encarga de crear imágenes tan poderosas y evocadoras, que consigue sacarle todo el jugo al drama social. Debe haber quedado profundamente chasqueado Lang de que Hitler se haya fascinado con el colosalismo de la ciudad y sus Menschmaschinen sin mucha identidad más allá de un número, cuando en realidad Lang quería hacer una denuncia de la deshumanización y no una apología de ella (¿lo dudan? Echenle un vistazo a "El testamento del doctor Mabuse" por ejemplo). En fin...
-- La imaginería. Hemos hablado de esto, pero insistamos más, que se lo merece. "Metrópolis" es una peli que cuida su estética hasta los menores detalles. ¿Notan ustedes que las perillas de las puertas están a una altura terrible y los personajes deben levantar los brazos para abrir las puertas? Eso es a propósito, para denunciar el pigmeísmo de los personajes frente a una ciudad que literalmente se los come vivos. La escena de la Máquina M o Máquina Moloch, con la gigantesca caldera devenida en un ídolo pagano tragándose a los obreros esclavos, es perturbadora incluso hoy (homenaje fugaz al "Cabiria" de 1914, vale, pero aún así). Y qué mejor manera de mostrar la maquinización de la vida, que un reloj con minuteros y segunderos... con las horas numeradas con el sistema decimal, del uno al diez. Y ni hablar de la cantidad de veces que se ha copiado la escena de los biplanos circulando entre los edificios. Dice mucho de esta peli que ha sobrevivido con enorme dignidad a todos los parásitos que se han lanzado a plagiar sus ideas y logros visuales como locos, y que aunque avejentada por las imitaciones, sigue teniendo un enorme punch visual incluso hoy.
-- "Metrópolis" también tiene el honor de presentar el primer robot del cine. Aunque no tiene nombre (en la novela es llamada indistintamente Futura o Parodia, pero en la peli no se menciona), tiene miga que ese primer robot sea una chica. Y en muchos sentidos, "Metrópolis" presenta también la primera historia del cine con la temática de "la rebelión de los robots contra los humanos", cuando el plan del Amo de Metrópolis se le escape de las manos y amenace con llevárselo todo por delante.
-- La peli también tiene no pocas implicaciones freudianas, que le aportan también una textura bastante retorcida a la trama. Repasemos. El científico loco y el Amo de Metrópolis han amado a la misma mujer (la madre del prota, que convenientemente ha fallecido antes de la peli), y el científico loco ha construido una robot que la sustituya. El Amo de Metrópolis ordena entonces que la robot suplante a la chica a la que quiere su hijo. Lógicamente, hay una escena en que el Amo de Metrópolis está con la robot, y el chico los ve. Pero no sabe que ella es un robot, así es que cae en shock al descubrir (al creer descubrir, mejor dicho) que la chica a la que ama está con su padre. Freudiano, ¿eh? Y recuerden, esto lo escribió una mujer simpatizante nazi, para hacerlo todavía más retorcido si es que cabe.
IDEAL PARA: Ver un clásico absoluto de la Ciencia Ficción y del cine en general.
VIDEOS:
-- Un trailer moderno de la peli, o mejor dicho, de una de sus versiones chulorrestaurás [en inglés, sin subtítulos].
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jueves, 18 de abril de 2013
"El vengador del futuro" (2012).
-- "Total Recall" (título original en inglés), "Desafío total" (título en España). Estados Unidos / Canadá. Año 2012.
-- Dirección: Len Wiseman.
-- Actuación: Colin Farrell, Kate Beckinsale, Jessica Biel, Bryan Cranston, Bokeem Woodbine, Bill Nighy, John Cho, Will Yun Lee, Milton Barnes, James McGowan, Natalie Lisinska, Michael Therriault, Stephen MacDonald, Mishael Morgan, LinLyn Lue.
-- Guión: Kurt Wimmer y Mark Bomback, sobre una historia del primero y de Ronald Shusett, Dan O'Bannon y Jon Povill, basados en un relato de Philip K. Dick.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams.
-- "El vengador del futuro" en IMDb.
-- "El vengador del futuro" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El futuro, mediados o finales del siglo XXI (la fecha exacta, qué más da). La Humanidad se ha quasi-exterminado a sí misma en una guerra de ésas que dejan EL ÚLTIMO ASENTAMIENTO EN LA TIERRA etcétera. Que en este caso, ¡sorpresa!, SON DOS. Vaya, estos guionistas son unos genios, han revolucionao el género entero joer... Uno de ellos es la Federación Unida de Gran Bretaña, y la otra es la Colonia, ubicada más o menos en Australia. Ambos, conectados por la Caída, un gigantesco ascensor transterráqueo que tendrá dos grandes trabajos en la presente peli: 1.- Proporcionar el escenario nunca antes visto para la ineludible escena de acción final, y 2.- Aportar el grueso de la cuota de errores y patadas a la física newtoniana sin las cuales una peli de Hollywood no sería una peli de Hollywood. El caso es que vemos a dos tipos (bueno, un tipo y la buenorra de turno, que Jessica Biel acaba de pasar la treintena pero se conserva igual de tonificadita que siempre) corriendo/escapando de algo, los casi capturan... ¡ZUAZ! Despierto y era un sueño. O una resaca de vaya uno a saber qué químicos, porque con Colin Farrell hemos topado, Sancho. El caso es que el tipo es un obrero de la Colonia que trabaja en la Federación, pero aunque es un cuello azul, tiene la media que ni espoza el hombre (Kate Beckinsale, fichada forever en cualquier peli de Len Wiseman por el expediente de ser... SU SEÑORA!!!). Pero ni así se conforma, debe haber algo más en la vida, no sé, me siento tan insatisfecho... es como si en otra existencia yo hubiera sido alguien muy chulo y bacán... o sea, igual como le gustaría a los plastas que vienen a ver pelis como ésta para después pajearse con que no es tan buena como la del Chuarche... En fin, el caso es que una empresa llamada Rekall ofrece implantar recuerdos falsos para que te sientas un poco mejor con tu vida de perejil (el problema de cómo hacen que la gente acepte sus vidas planas portando recuerdos falsos de vidas en donde eran mejores, sin que se produzca un estallido social porque SOY EMPRENDEDOR, es algo que ni esta peli ni el original de 1990 ni el relato de K. Dick se aplicaban a solucionar). El caso es que van a implantarle un recuerdo falso en donde era un agente secreto estilo 007 y too (chistoso si se piensa que Colin Farrell fue un contendor serio para Bond James Bond en los tiempos en que Pierce Brosnan estaba abdicando al trono). Pero algo sale mal (¿o no?). Entran soldados del gobierno, y él deja una escabechina que ni Jason Bourne, hombrrrrrriiiiii... Luego llega a su casa (¿o no?), y le revela la verdad a su señora, y ella, como buena esposa del siglo XXI, en vez de apoyar y comprender a su hombre, intenta... ¡matarlo! (¿o no?). Nuestro agente consigue escapar por los pelos (unos pelos que duran como diez-quince minutos de metraje, vale), y se encuentra con... ¡la chica que ha sido su compañera agente en sus sueños! (¿o no?). La batalla por averiguar si el prota está en el mundo real lidiando con una conspiración que accidentalmente ha activado memorias suprimidas/dormidas, o si todo es resultado de un implante Rekall que ha salido horriblemente mal, ha comenzado. Y si se quedan con la duda, les daré una pista. ¿El director de la versión 1990? Paul Verhoeven, conocido no sólo por su acción ultraviolenta sino también por su macarrismo y su sentido casi swiftiano de la ironía. ¿El director de la versión 2012? Len Wiseman, conocido por hacer que Kate Beckinsale se viera muy rica como vampira en látex (tanto, que él mismo se la llevó al tálamo, figúrense).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
No despotricaré, repito, NO DESPOTRICARÉ contra la oleada de remakes que nos ha invadido en los últimos años. ¿No te gustan, consideras que son mierderos? Pues no los veas y te quedas tan feliz. ¿Consideras que están violando analmente tu infancia? Pues no expongas tu recto en el cine, y sigues tan virgen como siempre. El caso es que por allá por 2009 se anunció que venía un remake de "El vengador del futuro" de 1990. La razón por la que recurrir a dicha peli en vez de a otras, la verdad se me escapa. "El vengador del futuro" de 1990 fue buena pero no es ni de lejos tan popular como otras pelis contemporáneas (clásico de culto, sí, pero ¿popular más allá del circuito nerdie?). Engendró por el camino una serie televisiva llamada "Total Recall 2070", que no la vieron ni en su Canadá nativa (duró una temporada y bye bye beautiful), lo que tampoco era un buen antecedente. Pero bueno, por alguna razón se lanzaron a la pileta. Con Kurt Wimmer metido en el guión (el tipo que lo hizo muy bien con "Equilibrium" y lo hizo muy mal con "Ultravioleta"). ¿Resultados? Costó 125 millones de dólares, recaudó casi 200. Lo suficiente como para que fuera un éxito (bueno, por qué no), pero no lo bastante como para engendrar secuela (loada sea Bastet). La peli llegó y pasó de manera más o menos discreta por la cartelera, y vista desde 2013, parece poco probable que termine convertida en un clásico, o que llegue a desplazar a la versión de 1990.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por lo obvio, por su condición de remake. ¿Es un remake en forma? ¿Era necesario? Sí... y no. Len Wiseman es un excelente artesano, y cuando lo pones a rodar acción pura y dura nos ha entregado no diré obras de arte, pero sí perlitas distraídas como "Inframundo" o "Duro de matar 4.0". Pero es claro que la filosofía no es lo suyo. Y "El vengador del futuro" original tenía acción over-the-top, vale, pero eso estaba al servicio de una interesante propuesta filosófica que además servía como una velada crítica para esa misma acción over-the-top. Todo eso ha desaparecido en el remake, en conjunto con la ambigüedad de la posición del prota (¿es el prota parte de una desquiciada conspiración que está jodiendo con su identidad y su mente, o todo no es más que una gigantesca fantasía sicóticoparanoica que es producto de su cerebro friéndose por un procedimiento neurológico mal administrado?). Paul Verhoeven tenía a bien no darnos una respuesta, mientras que en lo de Len Wiseman, la respuesta si bien no es explícita, sí es bastante obvia. De manera que quienes quieran ver esta peli como un remake en forma, van a salir profundamente decepcionados.
-- ¿Es una peli de acción buena, o a lo menos decente? Sí, con prevenciones. La primera parte construye un futuro distópico bastante convincente, y con más apuntes sociológicos que el promedio de estas pelis. Lo único que chirría con alevosía es la Caída, que los guionistas parecen haber metido al ajo más por rule of cool que por haberse puesto de verdad a pensar en la lógica interna del asunto (dejando de lado la más que implausible física del sucedáneo de eurotúnel a través del núcleo de la Tierra, lo cierto es que una empresa de ingeniería de esa envergadura requeriría tanto despliegue económico que habría puesto en bancarrota la economía del mundo postapocalíptico que nos presentan, y de haber tenido ese dinero, habría estado mejor invertido en, digamos, implementar comunicaciones aéreas entre la Federación y la Colonia, o en desinfectar otras áreas del planeta, o en lanzar cohetes para iniciar la colonización del espacio exterior, lo que salga primero en el sorteo ante notario). La segunda parte es la que desata toda la acción, y si bien ésta no podemos decir que sea espectacular o lo nunca visto, sí que está bien llevada, lo justito para que el par de horas se pase volando si se ve la peli sin otras pretensiones. Colin Farrell hace un rol bastante convincente, mientras que las chicas están puestas un poco como las chicas Bond, la mala muuuuuu mala muuuuuu sexy que terminará ensartada (de muerta, se entiende) y la buena muuuuuu buena que terminará ensartada (fertilizada por el héroe, se entiende). Bill Nighy aparece haciendo un cameíto y cobrando su cheque en silencio. La banda sonora es discretita. La imaginería CGI funciona bien, cuando no se ponen a meterle ese horrible FX tan de moda post "Star Trek" del 2009 de que haya brillo de luces por todas partes (leñe, eso se considera un defecto de la lente y los técnicos de fotografía están emperrados en eliminarlo, y van los cineastas y lo tratan de meter a tutiplén en su fotografía... éstos de Hollywood lo entienden todo al revés). En fin, una peli discretita y hecha no diré con arte, pero sí con buena artesanía.
IDEAL PARA: Dejar pasar un par de horas volando, en particular si no se ha visto la muy superior versión previa de 1990.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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domingo, 4 de diciembre de 2011
"El precio del mañana" (2011).

-- "In Time". Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Andrew Niccol.
-- Actuación: Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Cillian Murphy, Olivia Wilde, Matt Bomer, Christiann Castellanos, Alex Pettyfer, Johnny Galecki, Vincent Kartheiser, Rachel Roberts, Ethan Peck, Yaya DaCosta, Bella Heathcote, Toby Hemingway, Jessica Parker Kennedy, Collins Pennie, Christoph Sanders, Faye Kingslee.
-- Guión: Andrew Niccol.
-- Banda Sonora: Craig Armstrong.
-- "El precio del mañana" en IMDb.
-- "El precio del mañana" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El futuro. Uno sospechosamente parecido al presente, a pesar de que deberíamos estar décadas avanzadas del XXI, probablemente incluso en el XXII. De alguna manera que colinda con el absurdo hasta un grado tal que la peli ni siquiera intenta explicarlo, han conseguido convencer a TODA la Humanidad de someterse a una modificación genética por la cual la gente tiene un reloj vital preprogramado. Tan bueno es el mecanismo, que cuando te llega el 000:00:00:00:00:00, te caes muerto al tiro, ni un segundo más, ni un segundo menos, eso es apoptosis y no los mendas mecanismos anticáncer dentro de nuestras propias células. Y para mostrarnos que la Humanidad es más idiota aún, han dejado que el Gobierno convierta al tiempo de vida que queda, en moneda de cambio. Exacto, si quieres un café de máquina debes pagar X horas, y vivirás por lo tanto X horas menos. Tu sueldo por su parte lo recibes en horas, días o años de vida, a según si eres obrero de baja calificación, titulado con MBA, o invitado honorario en Bilderberg. En este mundo nuestro prota, que es Justin Timberlake haciendo de un personaje cuyo nombre era... era... era... er... mmmmm... ehm... buenooooo... Justin Timberlake, decía, le cae la suerte de golpe. Porque aparece en su vida un rico tan rico, que tiene más de un siglo de dinero/vida, que ya está cansado de la inmortalidad, de vivir, anda buscando la muerte, no soporta el sistema tal y como está diseñado (le dice al prota que hay dinero/tiempo suficiente para todos, pero que el Gobierno sube los precios todos los días para que la gente se muera antes de tiempo y evitar la superpoblación), y le dona todo su dinero al gentil Justin Timberlake para irse después a morir. Como no hay testigos, la policía del tiempo, que debe haberla por supuesto para controlar que nadie haga estafas con el dinero/vida de los demás, cree que Justin Timberlake robó/asesinó al millonario (la peli es así de cabrona: cuando los ricos le sacan dinero/vida a los pobres, es legal, pero cuando es al revés, seguro que es un delincuente). Justin Timberlake, por su parte, se va a vivir la vida loca con su nuevo dinero, pasa todas las zonas de seguridad pagando los extraordinariamente caros peajes (un año entero de vida para llegar al sector más lindo), y conoce a una chica pijilla que se interesa en él porque, buenoooooo... tiene pinta de chico malote, si les gustan maltratadores al final del día. Además es la hija del villano más villano de la peli, que es por supuesto un tiburón capitalista que maneja el mercado del tiempo, y escrito está desde tiempos inmemoriales en esto del cine, que la hija del villano fatalmente se enamorará del héroe y se redimirá de sus pecados sociales a través del amor. Ahora, la persecusión al estilo Bonnie y Clyde a través de un mundo en que literalmente time is money, ha comenzado.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Andrew Niccol es un viejo conocido en esto de la Sci-Fi. Su primera peli se adscribía por supuesto al género. Se trata de la fantasía retrofuturista "Gatacca", otra distopía con ingeniería genética de por medio en que un pobre tipo medio excluído del sistema se las arregla para ascender en la escala social. Luego insistió con "Simone", ésa de Al Pacino en que plagiaba descaradamente (suponemos que sin conocer el material literario de base, seamos justos, porque cuánta gente allá afuera ha leído novelas chilenas que no sean de Isabel Allende) a la magnífica "El socio" de Jenaro Prieto, pero con realidad virtual de por medio, y cambiando el mundo de las finanzas de levita y mostacho por el moderno Hollywood. Y luego de darse un pequeño respiro fuera del género ("El señor de la guerra" con Nicolas Cage), regresa a su Madre Patria que tantas y tan bellas satisfacciones le ha dado (en realidad no tantas en términos monetarios, o de éxito y fama... pero sí de reconocimiento de algunos que vemos más allá, como vuestro seguro servidor el General Gato por ejemplo), regresa clonándose a sí mismo en versión teen (Justin Timberlake por Ethan Hawke, Amanda Seyfried por Uma Thurman... message received, sir).
¿POR QUÉ VERLA?
-- En términos estrictos, qué es el trabajo. La respuesta más directa es: dedicarle tiempo y esfuerzos a una labor por la cual te van a remunerar. Esa remuneración, a su vez, la utilizarás para comprar víveres, suministros y medicinas que te permitirán vivir otro día más. Sin trabajo y sin ser rentista, caes en la indigencia primero, y te mueres después (están los sistemas de asistencia social, sea la caridad eclesiástica o el apparachitnik del Gobierno, pero ya sabemos que eso es para mantener a los pobres en la línea de flotación, que la cosa es lavado de conciencia, no repartija justa para todos, no nos pasemos de rojitos tampoco). Tu economía personal funciona en la medida en que lo que ganas de tiempo de vida, es más de lo que debes invertir trabajando. Si trabajas hasta la extenuación por 18 horas al día, te desgastas hasta un punto en que te morirás, o sea, caerás en bancarrota biológica, por decirlo así. ¿Cuál podría ser el siguiente paso imaginable? Esta peli ensaya una respuesta: eliminar el metálico/papel/creditcard como intermediario entre la vida y el trabajo, convertir el propio tiempo de vida en la moneda de pago. En esta área, la peli se esfuerza lo suyo, aunque se queda en deuda en algunos respectos. La principal cuestión es cómo se las arreglaron para imponer en primer lugar un sistema que literalmente es life is killing you (and leaving you out of business, todo en el mismo giro comercial). En esos megasistemas de espionaje a la privacidad que son Facebook o el mastodóntico enjambre Google/gmail/Google+, lo tuvieron fácil predicando el mantra de la conexión (sí, te venden que facilitas tus datos personales para conectarte con la gente que quieres conectar... y te omiten que facilitas tus datos personales para acabar conectado al aeternum al sistema por tus opiniones políticas o tus antecedentes financieros). Pero, ¿cómo se vende un sistema geneconómico programado para matarte? La única explicación posible, que la peli no adelanta, pero se puede inferir: a la gente le prometieron vida eterna (¡con la nueva moneda, gana dinero vampirizando la vida de los demás!), y como la gente es estúpida, seguro que no se detuvieron a pensar que ALGUIEN iba a ver su vida drenada para que tú vivieras un par de siglos adicionales de nada. Y peor, que si eras un pobre patipelao al que le vendían la ilusión, era más que probable que TÚ fueras el alguien vampirizado, no el vampiro mismo. El caso es que cómo dicha sociedad se las arregla para seguir funcionando sin furiosos estallidos sociales, es algo que la peli pasa por encima. Pero en otras cosas, la peli sí se defiende bien. Desde grandes detalles como las grandes corporaciones que manejan el tiempo y dinero de las personas, incluyendo un completo aparato policial para que los pobres se queden en su sitio, hasta cositas mínimas como que Justin Timberlake se delata a la legua como pobre entre los ricos porque lo hace todo a la carrera (time is money, my dear, literalmente, ¿recuerdan?), o que la familia de los ricos tienen todos la misma edad. También detalla bien las actitudes egoístas de algunos, versus las actitudes de generosidad y desprendimiento de otros, todos ellos muy creíbles bajo las premisas de la peli. A las últimas, más allá de las consabidas escenas de acción, el principal valor de esta peli es que a través de las peripecias de los personajes, asistimos a un fresco completo de una sociedad ultracapitalista en que se ha llegado al último extremo de que los seres humanos ya no se vampirizan haciéndose quitadas con el dinero los unos a los otros (de manera legal o ilegal, o incluso legal-pero-inmoral), sino que se vampirizan robándose los unos a otros el tiempo de vida remanente de cada cual. En ese sentido, la peli funciona más que bien como un espejo de un estado de cosas que no suena tan de ciencia ficción: después de todo, 2011 es también el año de la primavera árabe, de los indignados...
-- Se agradece que la peli es bastante cable a tierra en lo que a la acción se refiere. Por supuesto que la tiene, en buena cantidad, y de manera algo gratuita a veces, para poder vender la peli entre las audiencias juveniles, pero la cosa nunca se desmadra como lo habría sido con un Michael Bay enamorado de hacer explotar galones y galones y galones de petróleo. Es decir, no vas a ver a personajes haciendo el Mátrix, ni machadas a lo James Bond. Incluso en las escenas de persecusión, hay un cierto feeling retro en ver a los personajes corriendo de manera directa, en vez de esos malditos montajes modernetes con harta cámara en mano y con 60 cortes por minuto para que tengas... ¡¡¡AKSIÓN!!! Es decir, que esta peli tiene éxito allí en donde "La isla" de Michael Bay fracasó: en escenificar una interesante premisa de ciencia ficción semieconomicista, mezclándola con acción, sin que ambas partes chirríen al ser puestas una con otra en conjunto.
-- ¿El resto? Pues está más que bien. Justin Timberlake se consolida cada vez más como actor de carácter, no diremos con un rol descollante ni mucho menos, pero sí haciéndonos olvidar que alguna vez fue el chico bonito de... ¿seré tan malvado que lo mencionaré? Sí, lo seré. El chico bonito de 'N Sync, ya está, lo dije (MWA-HA-HA-HA-HÁ!!!). Amanda Seyfried sigue adelante sin tener ya que probarle nada a nadie, encajando a la perfección con Justin Timberlake en su rol estilo "Bonnie y Clyde" (además de proporcionar fanservice en una fugaz escena en ropa interior negra, vamos, y es que todos los directores que contratan a la Seyfried, han caído en la cuenta, y ella se deja también, pues). Cillian Murphy como el policía está quizás un poco tieso, pero funciona lo mismo. La presencia de Olivia Wilde es por su parte casi testimonial, y si bien su rol tiene cierta importancia al comienzo, su actuación no lo hace remontar más allá. Y el grupete se completa con Vincent Kartheiser (sí, leñe, el hijito insoportable en "Angel"), haciendo un rol quizás no memorable, pero sí bastante cumplidor como villano (casi como villano Bond, diríamos, escena de duelo con el prota en un juego de cartas incluída).
IDEAL PARA: Ver una peli de ciencia ficción que, más allá de algunas falencias de peso en su premisa, pone el dedo en la llaga en numerosos puntos acerca del funcionamiento del sistema económico.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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2011,
Distopía,
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miércoles, 3 de febrero de 2010
"Equilibrium" (2002).

-- "Equilibrium". Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Kurt Wimmer.
-- Actuación: Christian Bale, Emily Watson, Taye Diggs, Sean Bean, Angus Macfadyen, William Fichtner, Sean Pertwee, David Hemmings.
-- Guión: Kurt Wimmer.
-- Banda Sonora: Klaus Badelt.
-- "Equilibrium" en IMDb.
-- "Equilibrium" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
A inicios del siglo XXI, los bebés atómicos vuelan, y el genocidio begins. Los remanentes de la Humanidad toman así una trágica determinación: ya que las pasiones y sentimientos han provocado el desastre, las pasiones y sentimientos habrán de ser suprimidos. Toda la población habrá de ser narcotizada, no importa el precio, con la droga llamada Prozium, que suprime las emociones y sentimientos, mientras que toda obra de pintura, literatura, escultura, arquitectura, cerámica, orfebrería, diseño u otros similares, que promuevan la emoción o el sentimentalismo, deberán ser barridos. La sociedad entera deberá tolerar además la existencia de los clérigos, una fuerza policial operando a plena capacidad, con poderes de juez y jurado, para erradicar tanto al material subversivo, como a las células y núcleos terroristas que, impulsados por su primitiva emocionalidad, siguen tratando de destruir el sistema. El clérigo John Preston, el mejor, especialista en el arte marcial del Gun Kata, que les transforma en mortales máquinas de combate usando sus armas de fuego, sufre un accidente. Los malvados terroristas destruyen un complejo de distribución de drogas, justo cuando John Preston debe obtener una nueva dosis, puesto que la antigua se le ha terminado. Y entonces Preston comienza a experimentar... ¡¡¡EMOCIONES!!! ¡¡¡GUAU, CUANTA SICODELIA!!! ¡¡¡EL MUNDO ESTÁ PLAGADO DE SENTIMIENTOS!!! ¡¡¡INCREÍBLE, QUIÉN LO HUBIERA DICHO!!! Pero este descubrimiento debe quedar celosamente guardado, incluyendo de su propio pizpireto hijo, por cuanto las emociones están... ¡¡¡PROHIBIDAS!!! A medida que se adentra en el sistema, John Preston descubre que las cosas están más podridas de lo que se piensa, y que... ¡¡¡ES HORA DE DESTRUIR EL SISTEMA!!!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1932, un año antes de la instauración de la Alemania Nazi, Aldous Huxley publicó "Un mundo feliz" ("Brave New World"), uno de los libros más influyentes del siglo XX. Contraria a la moda utópica prettycomunista de finales del XIX, con futuros bucólicos e inglesoides, el Brave New World era un mundo postfordiano en donde la sociedad industrializada se divide en castas creadas (¡¡¡no genéticamente, pese a la creencia común!!!) y adiestradas para encajar un lugar en la sociedad, droga soma mediante, y en donde un bicho raro decide rebelarse contra la sociedad y luchar por la libertad individual y yabah-dabah-dabah. Curiously, a pesar de esto el libro nunca fue adaptado para el cine por todo lo alto: o las pirañas de Hollywood lo pasaron por alto como algo cultureta, o no pudieron deglutir los derechos. Chi lo sà! Pero, ¡¡¡AAAAAAHHH!!!, si no podemos adaptar el mundo feliz itself, ¡¡¡LO PLAGIAMOS!!! El cine se ha llenado así de una serie de adaptaciones bastardas del mundo feliz, simplemente tomando la ecuación distopía+futuro+castas+drogas. Ahí tienen "THX-1138" (sí, señores, George Lucas se sumó a la moda antes de starwasearse), "Fuga en el siglo XXIII" (BNW a lo campy), "Gattaca" (dieselpunk-atompunk a la vena), "Aeon Flux" (adaptación de una serie animada de TV que a su vez es un rip-off de Huxley), "WALL-E" (toda la secuencia de Wall-E en la nave espacial)... "Equilibrium" llegó en 2002 para completar la cuota entre "Gattaca" (1997) y "Aeon Flux" (2005), porque alguien tenía que hacerlo. Con un flavour a "Fahrenheit 451" para que no digan. Y a "Mátrix", ya que estaba de moda. Con todos esos mimbres armamos algo, al horno, y a ver qué sale...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Obviando el hecho de ser un crossover entre el Brave New World, "Mátrix" y "Fahrenheit 451", la peli crea un univ... perdón, adapta de sus fuentes un universo bastante consistente. Y se las arregla para introducirnos en él, a pesar de su complejidad, sin que tengamos mayores problemas para orientarnos. Sabemos que la sociedad es como es porque al comienzo nos han informado sumariamente de la historia previa, con los siempre agradecidos cartelitos iniciales. Claro está que para esto tiene que suprimir un montón de cosas (si miran bien, no verán civiles en ninguna parte, salvo como masa: todos son policías o terroristas). Pero el resultado final se sostiene. Esta peli consigue algo que no siempre queda bien logrado, que es sentir todo el peso de la opresión policíaca, a través de una arquitectura trabajada como si de los sueños más megalómanos de Albert Speer se tratara, una fría megalópolis de cemento edificada para quebrar tanto el ánimo de las personas como toda noción de arte o sentido de la calidez y el esteticismo (como el Congreso Nacional en Valparaíso, más o menos). Esta es una de esas pelis que mejor no arriendes para pasar el rato, porque si estás un poco depre, te puede agarrar por el flanco y dejarte aún más hundido de lo que estabas: la frialdad aquí hiela de verdad.
-- Las actuaciones están bien... Bueno, si es que eso se puede predicar de un elenco que debe forzosamente, por requerimientos del guión, actuar muy low-tone. Christian Bale, tres años antes de enfundarse las mallas de superhéroe para "Batman inicia", está superlativo como el prota, y en verdad no parece haber una opción mejor. Bale está muy convincente como el tipo que ha sido frío toda su vida, inducción por drogas mediante, y ahora no sólo tiene que lidiar con sentimientos que antes desconocía, sino que además debe esconderlos de los demás, porque se le va la vida si los descubre. Su potencia actoral barre con casi todo el resto, y lo que es peor, con los villanos, lo que lo deja un poco descompensado. Pero está bien, de todas maneras.
-- La peli tiene algunas soluciones estupendas, y otras que chirrían su tanto. Cierto es que ver a la Gioconda original ardiendo y perdida para siempre es un shock, pero bien mirado, ¿no se hubiera impuesto un poco de sutileza?, ¿no podía ser una pintura quizás un poco menos icónica, o cómo tanta coincidencia...? (no es spoiler grueso, eso está casi al comienzo). El arte marcial del Gun Kata, visto de cerca, es una memez del tamaño de una catedral, un añadido quizás superfluo para montar escenas chulas, y aunque esa parte queda muy resultona, no deja de ser la enésima matrixada que nos ofrece el cine, aunque con todo, la manera que tienen de justificar el Gun Kata tiene su gracia, y aunque no es muy creíble, al menos crea atmósfera con eso de hacer tan racionales las peleas barriobajeras (el director y guionista Kurt Wimmer tuvo la mala idea de quedarse con este componente chulospectacular en vez de la parte más intelectual para su siguiente peli, "Ultravioleta", dándose lo que todo el mundo y su culo también llaman "patinazo monumental"). El planteamiento del Gobierno es puro Orwell, y la solución final, SPOILER A MEDIAS AQUÍ, tiene mucho de rip-off respecto de la novela "1984", si bien por requerimientos de la comercialización, la cosa termina distinto. FIN DEL SPOILER. A cambio, el dibujo de los terroristas, incluyendo sus medios ambientes, es entrañable a más no poder, sin que suene pasteloso ni kitsch en ningún minuto (los terroristas, entre otras cosas, poseen mascotas, con las consecuencias que son de prever... y que están brillantemente tratadas).
-- El final. Se ve venir, claro está, pero después de la tensión acumulada a lo largo de la peli, es una resolución satisfactoria. Más que satisfactoria.
-- Es interesante hacer un ejercicio comparativo entre el futuro distópico presentado en esta peli, y nuestro presente. ¿Existe un supergobierno que pretende controlar absolutamente todo en la vida de los ciudadanos, y anularlos para transformarlos en rebaños o manadas? Sí. ¿Existe una droga que anule las emociones y la personalidad? No hace falta, porque con Facebook y YouTube, la vida se ha vuelto lo suficientemente superficial como para que sea innecesario suprimir el arte: los museos están abiertos a todo el mundo, y nadie los visita (y si los visitan, es para tomarse la foto, no para hacer reverencia a la cultura). ¿Está nuestra sociedad dividida en una casta de superpolicías y otra de ovejas balando? Hacia allá vamos, poco a poco, mira que indecencia la de los iraníes de armarse con bombas atómicas para contrarrestar las bombas atómicas de Estados Unidos. ¿Sabemos quién nos gobierna? Dudosamente, todo lo que vemos son afiches y presentaciones mediáticas armadas por asesores de imagen. ¿Tiene un individuo, un único individuo, oportunidad de abrirse paso y hacer valer su individualidad? Depende: en el ámbito de las finanzas sí, si se es lo suficientemente tiburón, pero en el campo de la cultura y el arte, olvídense, que en la literatura y el cine también existen mafias integradas por mediocres que compensan su mediocridad con el cobarde recurso del apiñamiento para pegarle todos a una. Interesante entonces es observar que "Equilibrium" no está hablando del futuro: está hablando, de manera caricaturesca, de un presente en que el humanismo y la democracia son cada vez más meras carcasas formales, en cuyo interior hay... ¿qué?
IDEAL PARA: Ver una interesante peli distópica, con algunos fallos, pero que suma más de lo que resta.
VIDEOS.
- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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lunes, 1 de febrero de 2010
"Futurama: El gran golpe de Bender" (2007).

-- "Futurama: Bender's Big Score". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Dwayne Carey-Hill.
-- Actuación: Voces de (en inglés) Billy West, Katey Sagal, John Di Maggio, Tress MacNeille, Maurice LaMarche, Phil LaMarr, Lauren Tom, David Herman, Dawnn Lewis, Kath Soucie, Frank Welker, Coolio, Al Gore, Mark Hamill, Tom Kenny.
-- Guión: Michael Rowe, sobre un desarrollo para televisión de Ken Keeler, con historia de éste y de David X. Cohen, sobre los personajes creados por Matt Groening y desarrollados por éste y por David X. Cohen.
-- Banda Sonora: Christopher Tyng.
-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en IMDb.
-- "Futurama: El gran golpe de Bender" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Han pasado los años, y esos ejecutivos que decidieron poner a Planet Express fuera de órbita han sido convertidos en polvo multiusos para... bueno, ¿para echar unos polvitos? (el chiste sería bueno, de no ser porque es un rip-off del mismo chiste que hicieron en "Padre de familia", en idénticas circunstancias, cuando esa serie oficialmente difunta también regresó al aire). En fin, no pasan ni cinco minutos y los tirismiquis de Planet Express ya están liados en problemas. Hermes Conrad, el simpático contador semirrasta, sufre un accidentillo estúpido, de esos que te cortan la cabeza, nada que sea un problema en el siglo XXXI por supuesto, porque a una pecera de cabezas y listo (debe ser la primera cabeza-en-frasco dentro de la serie que no viene desde el siglo XX). Leela aprovecha la ocasión para sentir hondo dolor por su colega, y además, para ligarse al peladito que justo trabajaba en la agencia de cabezas enfrascadas. El resto de la tripulación, demostrando hondo dolor por su coleguete, viaja hasta un planeta nudista a hacer un encargo y de paso a hacer un poco de gracioso nudismo alienígena. Por ahí justo pasaban un grupete de tipos que huelen a estafa al parsec de distancia, pero como si nuestros héroes fueran inteligentes no habría Futurama, pues bien, ellos llegan y firman. Al poquito, descubren dos desagradables hechos: 1.- Los estafadores se las han arreglado para apoderarse de Planet Express, y 2.- Bender ahora trabaja con los malosos (infectado con un troyano, vale, pero disfrutándolo igual, el jopú...). Y como si de una de Philip K. Dick se tratara, resulta que por esas revueltas del guión los buenos y los malos descubren que Philip J. Fry tiene estampadito en su reverendo culo la fórmula por la cual se puede viajar en el tiempo. Originando las consabidas paradojas espaciales de ya-saben-qué, si ustedes se han fumao SF hasta quedarse revolteaos con el asunto, o no estarían leyendo esto. Y contra lo que pudiera parecer, apenas llevamos como media hora de peli: faltan todavía 70 minutos de emocionantes y ruletarrusísticas aventuras con la tripulación que aprendiste a conocer y amar... O a cambiar el canal, si de todo hay en la viña de Bastet.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1999, la serie de TV "Futurama" reventó nuestras pantallas. ¿La reventó? Bueno, eso es materia de opiniones. "Futurama" es hondamente amada y reverenciada por los frikis, a pesar de haber evidencia de que la serie era, así-así, irregularcilla, como pueden ustedes verlo en el artículo contrafáctico sobre Futurama en Tribu de Plutón (y no, no me pagan por el espónsor... aunque deberían). Es lo mismo que pasa con "Sex and the City" o "Crepúsculo", que son productos con target, y por lo tanto, dentro del target van a decir que son genialadas Top-250 en IMDb, mientras que fuera van a dar su respinguito y decir que, bueno, ehm... En lo de "Futurama" lo entendieron bien, y desde el comienzo diseñaron la serie para que le gustara a los frikis, con un humor a veces muy fino y muy intelectual (ese capítulo en que Bender se convierte en un dios, y después encuentra a... ¿Dios?), y a veces con capítulos realmente deleznables (ése en que Leela se transforma en estrella de blataból o como se llame ese sucedáneo de béisbol...). Quizás por eso, a pesar de tener ratings bastante decentes para "una de marcianitos", acabó cancelada en 2003 (los exec de la FOX no eran frikis, por lo visto). Y, un poco como pasó con la tercera temporada de "Viaje a las estrellas" (y lo que después pasó con la quinta de "La Femme Nikita" y la segunda de "Dollhouse"), los fans se revolvieron y empezaron a vociferar para que la serie regresara al aire. Es lo que tiene ser friki, que como no tienes chica con la cual hacértelo, tienes todo el tiempo del mundo para ver series de TV frikitargeted y enviar E-Mails de protestas cargaditos de troyanos de diseño contra la cadena televisiva que te cierra la llave de beber tu serie regalona. El canal Comedy Central dijo entonces que el asunto pintaba bien, y llegaron a un acuerdo redondo con los creadores de Futurama: financiarían cuatro pelis que saldrían al mercado en DVD para testear la reacción de la audiencia, y ver si con eso encargaban una nueva temporada de Futurama. Y si eso no pasaba, pues que no importa, que agarramos las cuatro pelis, las troceamos en cuatro cada una, y tenemos dieciséis nuevos episodios de "Futurama" con sus respectivos "continuará", lo que en estos tiempos modernos post-Lost y post-Héroes equivale a una temporada completa y más. Y los creadores de Futurama, aferrándose a la oportunidad, sabían bien lo que tenían que hacer. Nada de tratar de ampliar la audiencia a riesgo de desnaturalizar la serie. La primera peli, dedicada a los fanáticos. O sea, si la serie era Futurama, esto iba a ser Futurama al cuadrado. Los fanáticos, de plácemes. El reducto de silenciosos discrepantes que estimamos a Futurama sin descorchar champaña por ella, en cambio, bueno... por hacerla demasiado Futurama le quitaron justamente todo lo que hacía disfrutable a la serie original. En fin. La supieron hacer, chicos, al menos...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Redundaré en lo mismo. Esta peli no es para gruesas audiencias. Aunque tiene una trama autocontenida, los guiños a la serie anterior, los cameos de ilustres secundarios ya aparecidos en la serie, y el enlace con varias subtramas a medio desarrollar en la serie, la convierten en material para acólitos bienobservantes de la religión del Futuramismo. Alguien no fanático puede verla y aún entenderla, pero sólo alguien que se haya tragado los ochentialgos episodios originales puede llegar en verdad a disfrutarla a cabalidad (suponiendo que haya disfrutado los ochentialgos episodios originales, claro está). Si no eres fanático de Futurama de camiseta puesta, es una mala idea que empieces a ver Futurama por aquí. Incluso llegan hasta el rizar el rizo de dedicarle casi un tercio de peli a recontar en un segundo nivel narrativo la historia del viaje del Fry congelado hasta el siglo XXXI (un poco como en "Volver al futuro II" te contaban de nuevo la historia de la promo de "Volver al futuro"... pero desde la perspectiva del viajero segundo que viajaba para ver al viajero primero del tiempo, que a su vez veía a los que no habían viajado... ya me entienden, y me entienden también si les digo que la gracia de "Volver al futuro II" se pierde si no han visto la primera "Volver al futuro", aunque se entienda el argumento). ¿Autohomenaje, autocomplacencia, agotamiento de ideas? Quién soy yo para decidir eso. Queda al final la sensación de que tenían muchas ideas, y no pudieron explotar a fondo ninguna. Y justo cuando el gran final nos estaba dejando gratamente sorprendidos, pues bien... (SEMI SPOILER AQUÍ), ahí quedó un cliffhanger de proporciones para enlazarla con la segunda ("La bestia del millón de brazos", FIN DEL SPOILER AQUÍ).
-- Si fuiste fanático de Futurama, esta peli te dejará más que satisfecho. Pocas veces en la serie el tarado y estúpido de Fry se vio tan... ¿cómo decirlo? Heroico quizás sería mucho... ¿Humano...? No, tampoco. ¿Filosófico...? Podría ser... Quizás "noble" sería la palabra adecuada. Leela, por su parte, está menos poochie que de costumbre, y eso se agradece (además, esa fugaz escena en que se está quitando la ropita en la playa nudista... ¿qué están esperando en Galaxellas que no se buscan esa imagen y la suben, ah?). Quizás el personaje más desaprovechado, dado su peso específico en la trama, sea Bender, a pesar de que en estricto rigor la peli se llama justamente "El gran golpe de Bender". De hecho, su gran golpe no es orquestado por él, sino por los malos malosos que lo utilizan, y dentro de la trama no tiene casi ninguna consecuencia, y la única que tiene, podría perfectamente haberse solucionado con un mecanismo argumental similar.
IDEAL PARA: Futurómanos terminales.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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2007,
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lunes, 19 de febrero de 2007
"Fuga en el siglo XXIII" (1976).

-- "Logan's Run". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Michael Anderson.
-- Actuación: Michael York, Richard Jordan, Jenny Agutter, Roscoe Lee Browne, Farrah Fawcett, Michael Anderson Jr., Peter Ustinov.
-- Guión: David Zelag Goodman, basado en la novela de William F. Nolan y George Clayton Johnson.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.
-- "Fuga en el siglo XXIII" en IMDb.
-- "Fuga en el siglo XXIII" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La Tierra en el siglo XXIII. La superpoblación y la contaminación se lo han marabunteado todo, así que es hora de tomar medidas draconianas. La gente vive en una sociedad hipertecnificada con look de mall de los '70s, en donde todo es puro placer (sexo y drogas, para ser bien '70s), pero en donde tienes que morirte fatalmente a los 30 años de edad. Eso, salvo que seas renovado en una ceremonia llamada "el carrusel", a donde todos van como borregos, a pesar de la evidencia empírica según la cual nadie ha visto a un renovado jamás, y por tanto, no se sabe que pasa con ellos (¿y qué? no sería la primera cosa que la gente cree porque quiere creer y tener fe, ¿no?). Un guardia llamado Logan entra en contacto con una célula rebelde que, tan poco marciales ellos, dicen que la sociedad entera, y el carrusel primero, es una farsa, y para vivir sólo hay que escapar a un lugar llamado el Santuario. Aprovechando eso, la gran supercomputadora con tarjetas perforadas que controla la ciudad, le hace la joputada a Logan y le quita cuatro años de vida, para hacerlo agonizante y obligarlo a fugarse, y así llevarle a descubrir el Santuario. Infiltrado entre los rebeldes que querían vivir, Logan empieza poco a poco a descubrir la macabra verdad detrás de la sociedad (nadie se renueva), el destino de quienes se fugan, y qué demonios es realmente el Santuario, todo eso acompañado por una bella chica (así da gusto ser fugitivo).
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En medio de la fiebre Sci-Fi/New-Age de los '60s, salió publicada (en 1967 para ser precisos) una novelita cuyo título traducido al castellano sería "La fuga de Logan". Al igual que otras novelas y filmes de la época (léase "¡Hagan sitio, hagan sitio!" y su adaptación semibastarda "Cuando el futuro nos alcance"), ponía énfasis en el tema entonces de moda, cuál es que estamos haciendo cañazos la Tierra, nos estamos reproduciendo como ratas, y el mundo entero se va a ir al garete por la superpoblación. Era obvio que la novela sería adaptada al cine, porque tenía acción y tocaba un tema de moda, y eso sucedió en 1976. Que ahora estábamos en plena fiebre disco se nota porque la sociedad descrita en la película es hedonista, materialista y permisiva, y por lo tanto Tony Manero se hubiera sentido en ella como en casa (salvo por eso de tener que morirse a los 30). La película estaba destinada a ser el gran éxito del verano, y probablemente lo fue hasta cierto punto, pero las críticas la aguijonearon hasta convertirla en colador. Y con razón, porque la gente detrás no era exactamente de primera línea, partiendo por el director Michael Anderson, que había tenido su momento de gloria con "Las sandalias del pescador", y que después tendría oportunidad de seguirla chafando con "Orca", "Crónicas marcianas" (miniserie de TV un tanto subvalorada, pero tampoco demasiado brillante), y "Millennium" (la peli de 1989, no la serie de TV de 1997). Hubo después de "Fuga en el siglo XXIII" una serie de TV, que no tuvo ningún éxito; y el escritor William F. Nolan, por su parte, al no tener ningún otro gran hit salvo ese éxito discreto, escribió algunas secuelas que nunca han sido adaptadas (y quizás deberíamos dar gracias a Dios por eso).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es la clásica historia que en "HormiguitaZ" definían como "chico conoce a chica, chico enamora a chica, chico cambia el orden social establecido". Hay quienes dirán que esto es "La guerra de las galaxias" por enésima vez, y quizás tengan razón, pero en definitiva, todas las historias de héroes son lo mismo, así es que podemos decir que "Fuga en el siglo XXIII" es otra prototípica historia de héroes.
-- Por arqueología visual. La peli no puede ser más '70s en cuanto a su estética y moral. El continuo festín sexual que es la vida en el mundo de Logan no tiene nada que envidiarle a "Fiebre de sábado por la noche". El futuro hiperluminoso, plástico y decadente que se construye en los sets también es un preludio de lo que al año siguiente será "La guerra de las galaxias".
-- Si te gustan los efectos especiales risibles, ésta es la tuya. Porque a pesar de ser un filme considerado como "de alto presupuesto", los efectos especiales cantan con todos sus pulmones. Vemos rayos lásers que no cortan nada (la sobreimpresión tararea su propia melodía), pistolas que supuestamente queman lo que tocan y este quemadito se reduce a unos petarditos de tres al cuatro en el suelo, robots que no son más que una caja grande de zapatos recubierta de acrílico para darle brillo, y todo eso que en la serie B de los '50s se veía bien, o lo suplían con creatividad al menos, pero que aquí tiene un aire de mal gusto increíble. Servidor quien esto escribe, puede testimoniar acerca de cómo se partió de risa en las escenas de tiroteos... Por cierto, en el apartado de los errores de bulto, la maquinita hidráulica sucedánea de represa hidroeléctrica que alimenta a la ciudad es del todo punto imposible, sin que pase una de dos cosas: que la ciudad se inunde tratando de sacar el agua que cae, o bien que se pierda toda la energía ganada tratando de elevarla de nuevo al nivel de poder utilizarla otra vez.
-- Si estaban pensando en Farrah Fawcett en sus años de gloria, lo siento mucho, pero aparece poquísimo, y sin desnudos. La otra chica que aparece, Jenny Agutter, no puede ser más desangelada, así es que tampoco aporta demasiado (hay opinión en contrario en Internet, de todos modos, para ser imparciales). Lo único vistoso en el apartado son las minifaldas, cortas como sólo en esos años sabían manufacturar.
-- Peter Ustinov. Aparece poquito, muy poquito, casi al final de la película, y su rol no puede ser más tonto, pero es que demuestra con ese poquito por qué se robó la película entera de "Quo Vadis" interpretando a Nerón, como una veintena de años antes (también tuvo un rol secundario, pero llamativo, en "Espartaco").
IDEAL PARA: Partirse de la risa con una película que hoy en día calificaríamos con cierta conmiseración y de manera respetuosa como "muy de su época"...
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1976,
Ciencia Ficción,
Distopía,
Fugitivos,
Totalitarismo
domingo, 11 de febrero de 2007
"Niños de los hombres" (2006).

-- "Children of Men". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Alfonso Cuarón.
-- Actuación: Clive Owen, Julianne Moore, Michael Caine, Chiwetel Ejiofor, Charlie Hunnam, Claire-Hope Ashitey, Pam Ferris, Danny Huston, Peter Mullan, Jacek Koman, Oana Pellea.
-- Guión: Alfonso Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus y Hawk Ostby, basados en la novela de P.D. James.
-- Banda Sonora: John Tavener.
-- "Niños de los hombres" en IMDb.
-- "Niños de los hombres" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Año 2027. El futuro se ha ido por el drenaje. No nacen más niños, por razones que nadie conoce, el más joven de ellos es un tipejo de 18 años que para colmo lo han asesinado, y a la vuelta de unos cuantos años la infertilidad habrá dado buena cuenta de la sociedad, y la Humanidad se habrá extinguido por completo. Un Gobierno neofascista ha tomado el control de Inglaterra, y en vez de atraer inmigrantes de razas inferiores para hacer el trabajo sucio, los envían a campos de concentración y/o los deportan. Un pobre diablo que trata de vivir el día a día es reclutado sin mayor misericordia en un grupo terrorista que trata de luchar contra la opresión y blah blah blah. El cebo es que la líder terrorista tuvo un affaire con el sujeto hace veinte años atrás, y el pobre desgraciado, un poco por la suculenta recompensa de 5000, y un poco por afanes lúbricos, todo hay que decirlo, decide tomar el trabajo. Se trata simplemente de conseguir unos documentos con un contacto de las altas esferas, para pasar de zona en zona y sacar a una fugi (una refugiada) de circulación. El problema es que consigue un permiso de parejas, así es que tiene que ir con la chica fugi. Lo que prometía ir por la senda correcta de pronto se va al demonio por un accidente que trastoca todos los planes, y los obliga a buscar refugio. En el refugio, el pobre desgraciado, al que los terris tienen en la inopia (y es que los está ayudando, pero "no es uno de ellos"), hace el descubrimiento del siglo: la chica está embarazada, es el primer embarazo registrado en casi dos décadas, y ella es, por lo tanto, la posible clave para salvar a la Humanidad completa...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En 1992, la escritora P. D. James, especializada fundamentalmente en novelas policíacas, escribió una de Ciencia Ficción. El resultado es "Niños de los hombres", una distopía futurista en la cual dejan de nacer niños, y en la que se basa, bien levemente en todo caso, la película en comento. Apenas estrenada la versión cinematográfica de la novela, las críticas tendieron a alabarla como una gran película, quizás la sucesora de "Blade Runner", en términos de ser la cult movie de una época. Lo que es bastante sospechoso. "Niños de los hombres" está bastante envuelta en los tópicos de actualidad, incluyendo la amenaza de un gobierno dictatorial (algo de lo cual George W. Bush no está tan lejos), y la influencia de la religión (la película entera puede ser leída como una parábola mesiánica), y si todos esos tópicos pasan de moda en diez o quince años, puede que la peli también.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Alfonso Cuarón. Este director con una filmografía de lo más errática, y por qué decirlo, sin una propuesta verdaderamente personal (dirigió "Grandes esperanzas", "Y tu mamá también" y "Harry Potter y el prisionero de Azkaban", para que tomen nota), se muestra una vez más como un artesano eficiente y sacrificado por su trabajo. El resultado es una película que, aunque no tiene un sello demasiado personal o artístico que permita decir "es una de Cuarón" (la idea de filmar todo en un deprimente tono azul está plagiada descaramente de "Inteligencia artificial" y "Sentencia previa", y la frecuente cámara en mano es hoy por hoy moda importada de Dogma '95), se sostiene notablemente bien, como una coctelera de ideas bien ensambladas.
-- Clive Owen. Poco a poco ha ido subiendo hacia la cima, y aunque no ha rodado aún una película que se pueda decir "lo consagre", bien puede decirse que ha ocupado el lugar del héroe atormentado que ocupara antaño un ahora envejecido Nicholas Cage. Y Owen lo hace mejor que Cage, o al menos es más creíble. En "Niños del hombre" consigue dar a la perfección con el tono necesario para una antiutopía, sin pasarse de macarra ni verse chulesco, ni tampoco haciéndose el lindo/atormentado, sino interpretando pura y simplemente a un hombre vulgar y común que por razones extraordinarias se ve metido allí donde no quiere estar. El resto del elenco está bien, aunque nadie descuella actoralmente, quizás porque la historia termina por absorberlo todo. Michael Caine confirma su buen momento actual una vez más, después de lucirse como secundario en "Letras prohibidas", "Miss Simpatía", "Batman inicia", "La hechizada" y "El gran truco", entre otras. Julianne Moore, por su parte, que ha tenido papeles extraordinarios y otros no tanto, repite algunos de sus tics característicos de chica histérica y gritona.
-- La descripción del futuro futurístico tiene sus luces y sombras. Presenta un 2027 sin cambios substanciales en lo tecnológico respecto al 2006, como no sea una cierta proliferación de la multimedia, emparentándose con el 2035 casi "present style" de "Yo robot" (el 2019 de "Blade Runner" se veía mucho más "futurista", en ese sentido). Algunas ideas son buenísimas. Impagable es la escena del millonario cuyo pasatiempo es coleccionar arte de museos europeos, rescatando Goyas y Picassos de los museos europeos, a pesar de que en estricto rigor, nadie va a estar allí en 100 años para verlo (¿reminiscencia del llanto de Jerjes en el combate de Salamina, según lo refiere Heródoto?). También la proliferación de la religión es muy bien descrita. A cambio, ciertas situaciones no tienen mucho fundamento. El que una dictadura totalitaria se emperre en expulsar a los inmigrantes en vez de aprovecharlos como fuerza de trabajo y/o esclavos no es muy lógico, aunque tampoco pueda decirse que la Solución Final nazi lo fuera. La extraordinaria preocupación y el miedo preternatural de los ciudadanos por la falta de niños también es exagerada hasta el ridículo; puede que a la gente le remezca que le cambien las reglas del juego de manera tan misteriosa, pero después ésta se acostumbra y "aquí no ha pasado nada". Ya ven como la Humanidad se está yendo por el caño gracias al efecto invernadero, aquí y ahora mismo, y a nadie parece importarle en exceso. Pocos al menos parecieron molestarse con la manera caricaturesca en que se presentaba el efecto invernadero en "El día después de mañana".
-- Lo mejor de la película, y la razón por la cual podría pervivir en el tiempo, es que presenta una parábola bíblica casi limpia. El protagonista y la chica embarazada son casi como un nuevo José y una nueva María, ya que en un mundo yéndose al garete, el nonato que ambos deben custodiar es la gran esperanza de salvación (incluso el prota no es el padre biológico del niño por nacer). A medida que promedia la película y los protagonistas se embarcan en algo que es casi el paralelo del "viaje a Belén", el mensaje mesiánico se vuelve cada vez más transparente, y ya no hablemos del final con la versión futurista distópica de una Matanza de los Inocentes. A propósito, ¿será coincidencia que este filme se estrene casi al mismo tiempo que "El nacimiento", al tiempo que poco antes, "La dama en el agua" también hablaba del pronto nacimiento de un mesías, o habrá algún resorte sociológico más profundo para eso...?
IDEAL PARA: Ver la madre de las distopías del siglo XXI (o la abuelita, cuando esté por terminar el XXI).
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2006,
Distopía,
Futuro Postapocalíptico
domingo, 16 de abril de 2006
"V por Venganza" (2005).

-- "V for Vendetta". Estados Unidos / Alemania. Año 2005.
-- Dirección: James McTeigue.
-- Actuación: Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Rupert Graves, Roger Allam, Ben Miles, Sinéad Cusack, Natasha Wightman, John Standing, Eddie Marsan, Clive Ashborn, Emma Field-Rayner.
-- Guión: Andy Wachowski y Larry Wachowski, sobre la novela gráfica de David Lloyd (y de Alan Moore, sin acreditar).
-- Banda Sonora: Dario Marianelli.
-- "V por Venganza" en IMDb.
-- "V por Venganza" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Nunca faltan: a pesar de que hay toque de queda y todos están en sus casas, hay una chica afuera, en plena calle. Pasa lo que en la realidad: la pillan los vigilantes. Pasa lo que en las películas: un vengador enmascarado la rescata. Es el futuro cercano, y una dictadura neofascista controla Inglaterra por el terror, a la vez que Estados Unidos está sumergido en una guerra civil, y todo porque un grupo terrorista, años atrás, soltó un virus letal entre la población. Pero el vengador enmascarado, un hombre todo encanto y bondad, tan filoso con la lengua como con los cuchillos, y que responde al nombre de V, conoce la verdad. Pronto, el dictador neoconservador que gobierna Inglaterra con mano de hierro descubrirá que puedes encarcelar hombres y matarlos, pero no puedes matar a una idea. Y que una idea con patas y cabeza (y una máscara de Guy Fawkes) podría tener una bala (o un cuchillo) de reserva marcado con tu nombre.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El historietista Alan Moore nos regaló esta obra un tanto contingente con los tiempos tatcherianos, por allá en los '80s: "V for Vendetta", precisamente. Después de todo, estaba de moda "1984", el Gran Hermano y todo eso. Pocos imaginaban en ese entonces que "El Gran Hermano", el terrorífico bicho comunicacional orwelliano, terminaría siendo un programa de televisión, y que la gente, lejos de repugnarle la idea de ser vigilados 24 horas al día, llegaría a GUSTARLES, participar o verlo, tanto más da. O sea, las novelas, historias e historietas de dictador totalitario futurista que se saltan los derechos de los ciudadanos e imponen el terror para guiar a su gente por la gracia de Dios, son plenamente actuales, en particular por el miedo de los ciudadanos, o los que queden que merezcan ese título, sienten respecto "a los enemigos caníbales de Marte o de Irak" (KMFDM: "Stars and Stripes"). Si no, pregúntenselo a George W. Bush, el iluminado de Dios que tortura gente impunemente en Guantánamo, sólo por ser musulmanes.
¿POR QUÉ VERLA?
-- El tema. No puede ser más actual. Es un momento histórico. No sabemos si es un bache o el ocaso de una manera de entender la política, pero éstos no son buenos días para la democracia, y numerosas películas así lo han manifestado: "Las crónicas de Riddick", el Episodio III de ya saben qué, "El Señor de los Anillos" (la trilogía entera), "Mátrix", y más en el lado de acá, "Syriana" y "Buenas noches y buena suerte", por mencionar un puñado. "V por Venganza" es un escalofriante retrato de cómo un poder neofascista podría llegar al mando supremo... y con qué facilidad lo haría. ¡Pero si en el mundo real, hasta censuran al buscador Google en China para que los chinos no puedan buscar "Tibet" en Internet...!
-- Natalie Portman está por todo lo alto. Entendámoslo, está bonita y carilinda como siempre, tres cuartas partes de película por lo menos (después la rapan, y no me digan que no sabían, si han visto los trailers), pero le imprime carisma y fuerza a su personaje más allá de su faceta sexy. Hugo Weaving, a quien habíamos visto de Agente Smith en cierta trilogía sobre cibermatrices, y de estirado rey elfo en cierta trilogía de matadores de orcos, consigue darle personalidad y carácter a su personaje con la pura voz, porque la máscara que usa, digámoslo, no puede ser más inexpresiva (esa es la idea, por supuesto). Stephen Rea interpreta correctamente a un burócrata gubernamental que hace su trabajo porque le pagan, pero sin verdadera convicción, igual que cualquier funcionario público de cualquier tiempo y lugar. Y John Hurt, en sus breves apariciones como el dictador, se impone con una caracterización a lo Hitler, pero en british (o sea, sin bigote de escoba). ¿No saben quien es John Hurt? Entonces entérense de que era la primera baja en "Alien" (ya saben, al que le sale el bicho de la panza), el deforme hombre elefante en ésa de Lynch, el Primer Ministro Prófumo en la película que se hizo sobre él, y luego tírense a un pozo por ignorantes. ¡Ah! Y protagonizó otra de futuro distópico, nada menos que "1984" de Michael Radford, para que no digan que es un recién llegado al género.
-- Plantea algunos interesantes dilemas filosóficos, nada novedosos, de soslayo, hasta de penalty, pero ahí están, sobre la manera correcta de luchar por la libertad (¿un anarquista terrorista o movilizaciones de masas uniformadas para combatir a los uniformados fascistas?), sobre la identidad (¿es V el hombre tras la máscara, o simplemente la máscara sin nadie en su interior?), sobre las razones que llevan al pueblo a aceptar las dictaduras (¿inocentes víctimas explotadas por el dictador, o cómplices por omisión?). No está de más debatir sobre esas cosas, ahora y siempre.
-- En términos de estructura, funciona eficazmente, y se hace entretenida y llevadera, a pesar de algunos obvios ripios de estructura narrativa, y en parte gracias a una banda sonora convenientemente ampulosa, que remarca con épica los momentos claves. Por cierto, a pesar de ser promocionada como "una de los Wachowski" (y con razón), es la opera prima de un director cuyos trabajos anteriores habían sido asistencias de director para filmes de cierta línea (las tres de Mátrix, el Episodio II de ya saben cuál, "Dark city", "Street Fighter")... y se nota.
-- "Remember, remember, the 5th of November". Sé que lo recordarán.
IDEAL PARA: Toda clase de públicos, desde los que se quiebran la cabeza tratando de transformar el mundo, hasta los que andan buscando un panorama distendido y llevadero para pasar la tarde.
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