11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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viernes, 5 de febrero de 2010

"El sexto día" (2000).


-- "The 6th Day". Estados Unidos. Año 2000.
-- Dirección: Roger Spottiswoode.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, Michael Rapaport, Tony Goldwyn, Michael Rooker, Sarah Wynter, Wendy Crewson, Rodney Rowland, Terry Crews, Ken Pogue, Colin Cunningham, Robert Duvall, Wanda Cannon, Taylor Anne Reid, Jennifer Gareis, Don McManus.
-- Guión: Cormac Wibberley y Marianne Wibberley.
-- Banda Sonora: Trevor Rabin.

-- "El sexto día" en IMDb.
-- "El sexto día" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Después de la clonación de la oveja Dolly, vino la clonación del ser humano. El experimento salió fallido (nunca dicen si el clonado fue George W. Bush o Britney Spears) y de eso se colgaron todos los reaccionarios anticiencia para decir CLONACIÓN KAKA - KAKA CLONACIÓN. Fueron entonces pasadas las Leyes del Sexto Día, que prohiben clonar al ser humano, etcétera, etcétera. Cambio de escena: tenemos una secuencia de fútbol americano... No, saltémosnosla porque no añade mucho, aparte del componente palomitero. Otro cambio de escena: Arnold Schwarzenegger disfruta apaciblemente con su familia, compuesta de una amante esposa y una querendona hija única. Que le pide una muñeca animada que es como las de verdad. Las cosas se complican cuando nuestro buen Schwarzenegger, en su trabajo como piloto de quetecagas helicópteros, recibe una llamada: la mascota acaba de perecer. Y nosotros, llevando como 15-20 minutos de peli y todavía no hemos visto a Arnold dando mamporros, mira que m***** de peli ésta. Bueno, sigamos estoicamente. Resulta que los dos pilotos que son compinches, cambian los turnos a conveniencia, y esto traerá cola. También, que habrán de transportar a un billgatesco empresario a la nieve. Y bueno, Schwarzenegger se dedica a varias cosiacas por aquí y por allá, hasta que al final, cuando es de noche, está regresando a la casa... ¡Sorpresa! Mira por la ventana, y hay un Schwarzenegger apagando las velas. Que no es él mismo. En un mundo donde existe la clonación, y en una peli donde al comienzo nos han advertido de que los clones humanos están prohibidos, pero hay clones de mascotas, ya nos podemos oler de qué va la cosa. Uno de los dos Schwarzeneggers es un clon. Medio geriátrico cualquiera de los dos, pero clon al fin. Y por supuesto, uno (o ambos) están marcados para la muerte por la ley (como de costumbre), las intrigas corporativas (como de costumbre)...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Durante algo menos de una década, desde "Terminator" en 1985 hasta "Mentiras verdaderas" de 1994 (sintomáticamente, ambas dirigidas por James Cameron), Arnold Schwarzenegger era kickass. Pero luego, en unos '90s cada vez más olvidados de sus viejos action heros, en donde lo que molaba no era quebrarle el cuello a terroristas musulmanes sino ser tristón y grungie, empezó la decadencia con cosas como "El protector", "Batman y Robin" (y ahí era el actor que lo hacía bien, qué quedaba para el resto), "El fin de los días" y su punto más bajo a la fecha: "Daño colateral". En medio de todo eso, le cayó un proyecto casi de chiripa. Resulta que unos tipos llamados a lo amigo "Los Wibberleys", porque son marido y mujer, habían escrito un guión futurista sobre clones y todo eso. La idea era buena, pero vaya uno a saber en qué estaban pensando, resulta que supuestamente el rol iba a ser para Kevin Costner, quién tenía todo el interés del mundo, pero ¡damnhell!, agenda copada, buddies... De manera que vamos subiendo a otro de rebajas, a Arnold, al proyecto, a ver qué pasa. El guión era todo lo oportunista que se podía, porque tres años antes el tema de la clonación humana había saltado a la palestra por aquello de la oveja Dolly, la primera oveja clonada, y todo eso. Razón por la cual esta peli, con sus menciones a Dolly, envejeció terriblemente rápido. El resultado fue que acá se forjó otro eslabón más en la imparable decadencia de Arnold Schwarzenegger. Al final, tuvo que hacer el take the money and run, encontrando solaz en el último refugio de los losers: en la política. Y llegó hasta Gobernador de California, miren ustedes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- A veces la tienes fácil para decir que una peli es mala. Dices: ES MALA, y listo. Lo complicado es cuando tienes una peli que no remonta, pero que tiene sus momentos y destellos, pero que aún así dentro del cuadro general sigue siendo una trastada: si la defiendes da la idea de que es buena, y si no, que es mala sin remisión, que así de simples les gusta las cosas a todo el mundo. Pero, aún así, allá vamos. En primer lugar, debemos decir que el resultado general es enormemente mediocre. La historia y el guión son mediocres, por descontado, pero de eso ya hablaremos, porque (allá vamos después) aún así el guión tiene buenas ideas. La diferencia debería haber sido marcada por el director. ¿Y quién dirige aquí? Pónganse a temblar. El director es Roger Spottiswoode. ¿Aún no están temblando? Repasemos la directorgrafía del señor Spottiswoode: "Air America" (sí, en la que pensaron como buena idea reunir a Robert Downey Jr. y Mel Gibson como héroes cómicos de acción), "¡Para o mamá dispara!" (ya ven, olió sangre dirigiendo a Stallone, y después se cagó en Schwarzenegger... seguro que con Chuck Norris no se atreve), "El mañana nunca muere" (la peor Bond de Pierce Brosnan, y seria candidata a worst Bond ever)... O sea, dirige esta peli de acción con un héroe clásico de acción, un tipo que no tiene la más puñetera idea sobre cómo rodar una escena de acción que tire. Cómo diablos lo siguen contratando, eso es un misterio. Si han visto alguna de las anteriores, ya saben a qué se enfrentarán en ésta: una trama que podía tener algún aliciente por aquí o por allá, pero rodada con una enorme frugalidad de ideas, sin ningún rasgo mínimamente creativo, y con insufribles pretensiones de over-the-top. Y nótese que, como diremos, el guión tenía buenas ideas de fondo (cuando digo "buenas ideas de fondo", no me refiero al cuarteto de matones del villano, una panda de tarados que dejan a Boris y Natasha a la altura de Jason Bourne, y que por consiguiente, hacen bien poco por inflamar de suspenso y tensión dramática la peli, y tampoco me refiero a la trama de suspenso policial, cuya solución final es tan fácilmente adivinable que uno puede preguntarse cómo el bueno de Schwarzie demora tanto en caerle la teja, y hasta que necesita de un personaje de apoyo para que le explique el asunto con peras y manzanas). Bueh, ustedes ya saben: la receta puede ser todo lo buena que se quiera, y los ingredientes pueden ser todo lo exquisitos que se puedan, pero si el cocinero es un manospezuñas, pues, ya saben a qué prepararse...

-- El elenco, sin ser especialmente bueno, está cumplidor para los estándares de una action movie al uso. Arnold Schwarzenegger hace más o menos lo mismo que siempre, y su personaje podría ser visto como una especie de Douglas Quaid (su personaje prota para "El vengador del futuro") convenientemente upgradeado. O no, porque los años pesan, y ya Arnoldito empezaba a no estar para esos trotes. Tony Goldwyn compone a un interesante villano, una especie de Bill Gates pseudoempático que es de verlo y querer molerlo a palos por cínico; al menos no recurre a clichés como la carcajada villanesca, y sus discursos proempresa están dichos con convicción y, casi-casi, te convencen. El pobre Robert Duvall, actorazo a años luz del resto del elenco (el sinuoso abogado Tom Hagen de "El Padrino" y "El Padrino II", Kilgore en "Apocalipsis Now"...) está enormemente desaprovechado a pesar de que su papel era el más emotivo de todos, como conciencia de todo el asunto, y no debe ser casualidad que su escena con el villano sea la única realmente bien actuada en toda la peli (digamos, a estándares normales, o sea, por encima del promedio en las de acción). Y mención especial para Sarah Wynter, algún tiempo después secundaria de "24", como la única del grupo de matones con algo de cerebro, además de mostrar con academia la perfección anatómica de los clones (he aquí una muestra de la limitada imaginación de Spottiswoode para lo suyo, considerando que esa misma secuencia descafeinada podía ser rodada con mucha mayor imaginación para poner la cámara e iluminar la escena, y si le costaba tanto imaginárselo por sí mismo, siempre podía robarle ideas a "Ghost in the Shell", que es cinco años anterior para más inri y muestra lo que se puede hacer cuando tienes a un tipo con ideas estéticas claras).

-- Pese a todo lo que sugerí antes, el tema de las implicaciones éticas de la clonación industrial está bien tocado. Léanme bien, por favor. Quise decir "bien tocado" y no "bien tratado". Vemos bien a las claras lo que significa entregarle el cuerpo y la mente a una empresa que hace negocio con todo eso, asistimos a la trastienda de cómo con un poquito de incentivos se puede modificar las leyes éticamente correctas a favor de las grandes corporaciones, vemos como la clonación (así como cualquier otra biotecnología hasta la fecha) desataría movimientos de resistencia ciudadana movilizada (un poco a lo "Identidad sustituta", pero con éxito mayor para los renegados), asistimos a los posibles mecanismos utilizados para perpetuar el poder de las corporaciones, y hasta alguna pista religiosa sobre el tema de qué hace humano a un ser humano se nos entrega. Desde ese punto de vista, puede tomarse esta peli como una de ésas para discutir después con un café al lado, aunque los contertulios deberían limitarse a usarla como un punto de partida, ya que pocos de sus argumentos son realmente aprovechables (lo dicho, esta peli encontró el filón, pero no lo explotó). Iba a decir que el guión parecía ser una "peli sobre temas trascendentes", al que le hubieran aligerado de carga filosófica e injertado algunas escenas de acción para que Schwarzenegger pudiera lucirse su tanto, pero después de revisar que este guión es un trabajo casi primerizo de los Wibberleys (Cormac y Marianne, marido y mujer en la real life), responsables de potentes indigestiones cinéfilas como "Yo, espía", "Los Angeles de Charlie: Al límite" y "Un papá con pocas pulgas", además de "La búsqueda" con Nicolas Cage y secuela, mucho me temo que posiblemente sea al revés, que partieron por las escenas de acción, y que por el camino, un poco como el burro flautista, dieron con la nota para poner semillitas de ideas más allá de la acción blockbustera, sin que supieran explotarlas adecuadamente. Una lástima.

-- En definitiva, quizás el gran pecado de esta peli es no ser ni agua ni tinta. Quiere ser un híbrido de peli con ideas y action movie, quizás el "Blade Runner" o "El vengador del futuro" de comienzos del XXI, con un tema tan interesante como es un posible futuro clonotráfico, pero un guión que trata de abarcar demasiadas cosas sin profundizar en ninguna (que las escenas de acción son lugarcomunescas y la reflexión filosófica es superficial, vamos), sumado a un grupo de actores que hace lo que puede con lo que tiene (incluyendo a Schwarzenegger con su, ehm, edad...), y a un director especialmente incompetente y poco imaginativo para sus soluciones narrativas, la convierten, no diré en un fiasco, pero sí en un habitante del amplio territorio de pelis que pudieron ser algo grande y no llegaron a la cota. Bueno, supongo que aún así, aunque sea por esos tímidos esfuerzos por aquí y por allá, aún así vale la pena verla. Si esa noche no tienes cita con una chica. Y si el DVD de esa otra peli que querías ver ya fue arrendado. Y si no dan nada mejor en el cable. Y si no es día de actualización de Cine 9009. A servidor quien esto escribe, al menos esta peli lo entretuvo. Aunque claro, con las expectativas suficientemente bajas, hasta quién no...

IDEAL PARA: Tipos que hayan pulsado el "Hazte fan" en la página de Arnold Schwarzenegger en Facebook, y cienciaficcioneros terminales.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

miércoles, 3 de febrero de 2010

"Equilibrium" (2002).


-- "Equilibrium". Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Kurt Wimmer.
-- Actuación: Christian Bale, Emily Watson, Taye Diggs, Sean Bean, Angus Macfadyen, William Fichtner, Sean Pertwee, David Hemmings.
-- Guión: Kurt Wimmer.
-- Banda Sonora: Klaus Badelt.

-- "Equilibrium" en IMDb.
-- "Equilibrium" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

A inicios del siglo XXI, los bebés atómicos vuelan, y el genocidio begins. Los remanentes de la Humanidad toman así una trágica determinación: ya que las pasiones y sentimientos han provocado el desastre, las pasiones y sentimientos habrán de ser suprimidos. Toda la población habrá de ser narcotizada, no importa el precio, con la droga llamada Prozium, que suprime las emociones y sentimientos, mientras que toda obra de pintura, literatura, escultura, arquitectura, cerámica, orfebrería, diseño u otros similares, que promuevan la emoción o el sentimentalismo, deberán ser barridos. La sociedad entera deberá tolerar además la existencia de los clérigos, una fuerza policial operando a plena capacidad, con poderes de juez y jurado, para erradicar tanto al material subversivo, como a las células y núcleos terroristas que, impulsados por su primitiva emocionalidad, siguen tratando de destruir el sistema. El clérigo John Preston, el mejor, especialista en el arte marcial del Gun Kata, que les transforma en mortales máquinas de combate usando sus armas de fuego, sufre un accidente. Los malvados terroristas destruyen un complejo de distribución de drogas, justo cuando John Preston debe obtener una nueva dosis, puesto que la antigua se le ha terminado. Y entonces Preston comienza a experimentar... ¡¡¡EMOCIONES!!! ¡¡¡GUAU, CUANTA SICODELIA!!! ¡¡¡EL MUNDO ESTÁ PLAGADO DE SENTIMIENTOS!!! ¡¡¡INCREÍBLE, QUIÉN LO HUBIERA DICHO!!! Pero este descubrimiento debe quedar celosamente guardado, incluyendo de su propio pizpireto hijo, por cuanto las emociones están... ¡¡¡PROHIBIDAS!!! A medida que se adentra en el sistema, John Preston descubre que las cosas están más podridas de lo que se piensa, y que... ¡¡¡ES HORA DE DESTRUIR EL SISTEMA!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1932, un año antes de la instauración de la Alemania Nazi, Aldous Huxley publicó "Un mundo feliz" ("Brave New World"), uno de los libros más influyentes del siglo XX. Contraria a la moda utópica prettycomunista de finales del XIX, con futuros bucólicos e inglesoides, el Brave New World era un mundo postfordiano en donde la sociedad industrializada se divide en castas creadas (¡¡¡no genéticamente, pese a la creencia común!!!) y adiestradas para encajar un lugar en la sociedad, droga soma mediante, y en donde un bicho raro decide rebelarse contra la sociedad y luchar por la libertad individual y yabah-dabah-dabah. Curiously, a pesar de esto el libro nunca fue adaptado para el cine por todo lo alto: o las pirañas de Hollywood lo pasaron por alto como algo cultureta, o no pudieron deglutir los derechos. Chi lo sà! Pero, ¡¡¡AAAAAAHHH!!!, si no podemos adaptar el mundo feliz itself, ¡¡¡LO PLAGIAMOS!!! El cine se ha llenado así de una serie de adaptaciones bastardas del mundo feliz, simplemente tomando la ecuación distopía+futuro+castas+drogas. Ahí tienen "THX-1138" (sí, señores, George Lucas se sumó a la moda antes de starwasearse), "Fuga en el siglo XXIII" (BNW a lo campy), "Gattaca" (dieselpunk-atompunk a la vena), "Aeon Flux" (adaptación de una serie animada de TV que a su vez es un rip-off de Huxley), "WALL-E" (toda la secuencia de Wall-E en la nave espacial)... "Equilibrium" llegó en 2002 para completar la cuota entre "Gattaca" (1997) y "Aeon Flux" (2005), porque alguien tenía que hacerlo. Con un flavour a "Fahrenheit 451" para que no digan. Y a "Mátrix", ya que estaba de moda. Con todos esos mimbres armamos algo, al horno, y a ver qué sale...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Obviando el hecho de ser un crossover entre el Brave New World, "Mátrix" y "Fahrenheit 451", la peli crea un univ... perdón, adapta de sus fuentes un universo bastante consistente. Y se las arregla para introducirnos en él, a pesar de su complejidad, sin que tengamos mayores problemas para orientarnos. Sabemos que la sociedad es como es porque al comienzo nos han informado sumariamente de la historia previa, con los siempre agradecidos cartelitos iniciales. Claro está que para esto tiene que suprimir un montón de cosas (si miran bien, no verán civiles en ninguna parte, salvo como masa: todos son policías o terroristas). Pero el resultado final se sostiene. Esta peli consigue algo que no siempre queda bien logrado, que es sentir todo el peso de la opresión policíaca, a través de una arquitectura trabajada como si de los sueños más megalómanos de Albert Speer se tratara, una fría megalópolis de cemento edificada para quebrar tanto el ánimo de las personas como toda noción de arte o sentido de la calidez y el esteticismo (como el Congreso Nacional en Valparaíso, más o menos). Esta es una de esas pelis que mejor no arriendes para pasar el rato, porque si estás un poco depre, te puede agarrar por el flanco y dejarte aún más hundido de lo que estabas: la frialdad aquí hiela de verdad.

-- Las actuaciones están bien... Bueno, si es que eso se puede predicar de un elenco que debe forzosamente, por requerimientos del guión, actuar muy low-tone. Christian Bale, tres años antes de enfundarse las mallas de superhéroe para "Batman inicia", está superlativo como el prota, y en verdad no parece haber una opción mejor. Bale está muy convincente como el tipo que ha sido frío toda su vida, inducción por drogas mediante, y ahora no sólo tiene que lidiar con sentimientos que antes desconocía, sino que además debe esconderlos de los demás, porque se le va la vida si los descubre. Su potencia actoral barre con casi todo el resto, y lo que es peor, con los villanos, lo que lo deja un poco descompensado. Pero está bien, de todas maneras.

-- La peli tiene algunas soluciones estupendas, y otras que chirrían su tanto. Cierto es que ver a la Gioconda original ardiendo y perdida para siempre es un shock, pero bien mirado, ¿no se hubiera impuesto un poco de sutileza?, ¿no podía ser una pintura quizás un poco menos icónica, o cómo tanta coincidencia...? (no es spoiler grueso, eso está casi al comienzo). El arte marcial del Gun Kata, visto de cerca, es una memez del tamaño de una catedral, un añadido quizás superfluo para montar escenas chulas, y aunque esa parte queda muy resultona, no deja de ser la enésima matrixada que nos ofrece el cine, aunque con todo, la manera que tienen de justificar el Gun Kata tiene su gracia, y aunque no es muy creíble, al menos crea atmósfera con eso de hacer tan racionales las peleas barriobajeras (el director y guionista Kurt Wimmer tuvo la mala idea de quedarse con este componente chulospectacular en vez de la parte más intelectual para su siguiente peli, "Ultravioleta", dándose lo que todo el mundo y su culo también llaman "patinazo monumental"). El planteamiento del Gobierno es puro Orwell, y la solución final, SPOILER A MEDIAS AQUÍ, tiene mucho de rip-off respecto de la novela "1984", si bien por requerimientos de la comercialización, la cosa termina distinto. FIN DEL SPOILER. A cambio, el dibujo de los terroristas, incluyendo sus medios ambientes, es entrañable a más no poder, sin que suene pasteloso ni kitsch en ningún minuto (los terroristas, entre otras cosas, poseen mascotas, con las consecuencias que son de prever... y que están brillantemente tratadas).

-- El final. Se ve venir, claro está, pero después de la tensión acumulada a lo largo de la peli, es una resolución satisfactoria. Más que satisfactoria.

-- Es interesante hacer un ejercicio comparativo entre el futuro distópico presentado en esta peli, y nuestro presente. ¿Existe un supergobierno que pretende controlar absolutamente todo en la vida de los ciudadanos, y anularlos para transformarlos en rebaños o manadas? Sí. ¿Existe una droga que anule las emociones y la personalidad? No hace falta, porque con Facebook y YouTube, la vida se ha vuelto lo suficientemente superficial como para que sea innecesario suprimir el arte: los museos están abiertos a todo el mundo, y nadie los visita (y si los visitan, es para tomarse la foto, no para hacer reverencia a la cultura). ¿Está nuestra sociedad dividida en una casta de superpolicías y otra de ovejas balando? Hacia allá vamos, poco a poco, mira que indecencia la de los iraníes de armarse con bombas atómicas para contrarrestar las bombas atómicas de Estados Unidos. ¿Sabemos quién nos gobierna? Dudosamente, todo lo que vemos son afiches y presentaciones mediáticas armadas por asesores de imagen. ¿Tiene un individuo, un único individuo, oportunidad de abrirse paso y hacer valer su individualidad? Depende: en el ámbito de las finanzas sí, si se es lo suficientemente tiburón, pero en el campo de la cultura y el arte, olvídense, que en la literatura y el cine también existen mafias integradas por mediocres que compensan su mediocridad con el cobarde recurso del apiñamiento para pegarle todos a una. Interesante entonces es observar que "Equilibrium" no está hablando del futuro: está hablando, de manera caricaturesca, de un presente en que el humanismo y la democracia son cada vez más meras carcasas formales, en cuyo interior hay... ¿qué?

IDEAL PARA: Ver una interesante peli distópica, con algunos fallos, pero que suma más de lo que resta.

VIDEOS.

- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 7 de mayo de 2009

"Hostal: Parte II" (2007).


-- "Hostel: Part II". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Eli Roth.
-- Actuación: Lauren German, Roger Bart, Heather Matarazzo, Bijou Phillips, Richard Burgi, Vera Jordanova, Jay Hernandez, Jordan Ladd, Milan Knazko, Edwige Fenech, Stanislav Ianevski, Patrik Zigo, Zuzana Geislerová, Ivan Furak, Monika Malacova.
-- Guión: Eli Roth.
-- Banda Sonora: Nathan Barr.

-- "Hostal: Parte II" Entrada en IMDb.
-- "Hostal: Parte II" Artículo de la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El pobre chiquillo que sobrevivió a la primera parte ahora es un recluso que debe vivir escondido porque, saben, él HA VISTO COSAS, se ha adentrado en el submundo por debajo de la materia y la carne, etcétera, y esos poderes en la sombra que acechan no le van a dejar vivir en paz de ahora en adelante. Pobrecillo. No sabe que con esto de Internet, todo se filtra, ya todo el mundo lo vio en la peli ésa, y por lo tanto está marcado para la muerte. Y como no aparecerá Steven Seagal para salvarlo, bueno, pues bien... Cambio de escena. Vemos en Italia a tres estudiantas pintando a un homo en bolas (homo, decimos, porque ningún macho viril se presta a empelotarse para algo tan sarasa como servir de modelo, y si no, miren lo amariconados que se veían los machos en bolas en las pinturas renacentistas). Y viene el cambio, desaparece el modelo y aparece una chica en bolas que te defecas de gusto, hombre... Y la chica empieza a echarle tórridas miraditas a una de las tres estudiantas... Y le mete conversa... Y después, cuando ve que abordan un tren a Praga, se hace la encontradiza con ellas. Las tres chicas son una, una rica heredera, otra su putifa mejor amiga (putifa stright, eso sí), y la tercera una descolocada que todo lo encuentra bonito y lindo aunque no lo sea (es lo que tiene ser virgen o casi, que aún eres impresionable). Y de Praga, la chica las desvía a Eslovaquia. ¿No que estaba en guerra civil?, dice la putifa, y rapidito la corrigen que eso es Croacia... (bueno, ¿quién quiere a la putifa para conversar...?). Y a dónde se les ocurre llegar... Bien, si han visto la primera parte, reconocerán el hostal de marras. Olerán el matadero cercano. Y cayendo las ratitas en el laberinto, empieza la puja para ver qué gato se llevará las vísceras al buche...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el año 2005 un tal Eli Roth, protegido de Quentin Tarantino, sacó una peli llamada "Hostal". La peli fue recibida con discreto entusiasmo. A los amigos de la parroquia les gustó porque ofrecía más gore. A muchos les pareció un simple rip-off de "El juego del miedo", lo que obviamente es una injusticia, porque si bien la premisa de género es la misma (Pornogore), y su tema filosófico de fondo es muy similar (la cosificación del cuerpo, para salvación del alma en el caso de Jigsaw y por meros propósitos mercantilistas en lo del Hostal), cada mitología tiene su propia personalidad particular. Claro, Jigsaw se ambienta en los Estados Unidos, y lo de Hostal en Europa, en Eslovaquia (¿cómo se sentirán los eslovacos por la manera en que pintan su patria...?), dándole por un tanto un sello un tanto más exquisitamente decadente, casi de Condesa Bathory, a todo el asunto. Pero como lo que manda no es la calidad artística, sea mucha o poca, sino qué tan redituable es el asunto (y ahí tienen cómo un bodrio robogore como "Transformers" tendrá secuela...), pues vino la secuela de "Hostal". Aunque en este caso con un poquito menos de imaginación. Porque podría ser secuela, pero también podría ser remake, casi con los mismos personajes, sólo que con trío de chavalas en vez de chavales. Bueno, por algo no le fue tan bien, y dicen que la tercera parte será un direct-to-DVD (qué, ¿creían que no iban a seguir descuartizando la gallina de los huevos de oro...?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Vayamos por partes, como dijo el descuartizador. Esta peli es irregular. Tiene sus puntos fuertes, y tiene sus caídas. Y en ambos casos, son de importancia. De partida, la primera "Hostal" era lo suficientemente redonda como para no necesitar de una continuación, y además tenía personalidad propia, más allá de cierta coincidencia temática con "El juego del miedo". Por tanto, "Hostal: Parte II" iba a partir necesariamente a medio vapor, y en cualquier caso no logra nunca desprenderse de su carácter de secuela, y para peor, le introducen un prólogo únicamente para contarnos lo que pasa con el prota de la primera, prólogo que, por supuesto, si no viste la primera ronda de descuartizamientos, te va a rodar por encima. En segundo lugar, la prota de esta peli, la bella pero un tanto anoréxica Lauren German, tiene un personaje interesante entre manos, y es notorio que se esfuerza por hacerlo carismático, pero al guión le falta crudeza para describirnos su evolución a través de la experiencia de enfrentarse a todo un submundo psicopático como éste (vamos, que es crudo en el gore, pero tibio en la descripción psicológica), todo eso fusilado por un final enormemente blandengue para toda la presión que venían acumulando en la olla. Pero no se piense por esto que la peli es despreciable. Aunque secuela y muy secuela, tiene puntos de interés. Por una parte ayuda a construir la mitología de este universo narrativo, ya que por primera vez vemos partes del otro lado, incluyendo a los organizadores de todo esto, y las motivaciones de los clientes para meterse en el asunto (bueno, eso ya estaba descrito en la primera, pero acá se abunda un poco más en eso). Además, el trío de protas es carismático (la ya mencionada Lauren German, la siempre salida putorrona de Bijou Phillips, y la espléndida Heather Matarazzo), y la chica modelo es interpretada con mucho morbo por Vera Jordanova (aún así, hay cierta línea que no se atrevieron a cruzar...). Por tanto, ¿es buena esta peli? Más o menos sí, pero podría haber sido mucho mejor. Los que gustaron de la primera "Hostal" probablemente se la van a pasar de maravilla (aunque esta peli tenga a ratos un tono más light que la primera... sólo un poco), mientras que quienes abominan del pornogore van a encontrarla un desastre.

-- El tema de la cosificación del cuerpo, de cómo las personas ya no son esos entes ilustrados dotados de derechos fundamentales e inalienables sino mera mercancía de cambio o simples objetos que se pueden usar y destruir, que ya estaba presente en la primera "Hostal", acá da un paso más allá. Se hace evidente que los secuestrados para ser torturados son objetos, pero a la larga los clientes del servicio también lo son, en el sentido de que no importan sus personas, sino el dinero que paguen (aunque lo pagan, y espléndidamente), y de ahí que no puedan optar entre ponerse o no el tatuaje, o que si el cliente no es de provecho, también se le puede desechar. Este es probablemente el giro más interesante de la peli. Lástima que debamos leerlo de manera casi subliminal, porque la peli no insista mayormemente con esto... (Lo dicho, ese final podría haber sido mucho más contundente y horroroso, pero algo falló, y simplemente no se atrevieron... o no tuvieron la ocurrencia, más allá de montar una historia que permitiera mostrar a una chica literalmente desangrada en una bañera al mejor estilo Elizabeth Bathory...).

IDEAL PARA: Quienes gustaron de la primera parte.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [varios idiomas, subtítulos en español].



-- Acorralada en un spa [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 19 de marzo de 2006

"Blade Runner" (1982).


-- "Blade Runner". Estados Unidos. Año 1982.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Edward James Olmos, M. Emmet Walsh, Daryl Hannah, William Sanderson, Brion James, Joe Turkel, Joanna Cassidy, James Hong, Morgan Paull, Kevin Thompson, John Edward Allen, Hy Pyke.
-- Guión: Hampton Fancher y David Webb Peoples, con Roland Kibbee para los diálogos en off (sin acreditar), basados en la novela de Philip K. Dick.
-- Banda Sonora: Vangelis.

-- "Blade Runner" en IMDb.
-- "Blade Runner" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los Angeles, 2019. Deckard es un blade runner (cazador de replicantes) retirado. Lo llaman para un último trabajo: detener a un puñado de nexus 6 que ha llegado a la Tierra (tienen prohibido pisar el suelo natal de la Humanidad), a la manera blade runner: "retirándolos" (exterminándolos, o sea). Paralelamente, los replicantes comienzan la carrera por descubrir el paradero de Tyrell, su creador, para que éste les revele el secreto de una larga vida. El infierno se abre para ambos. (¡Si no sabes qué demonios es un replicante nexus 6, anda al videoclub más cercano, o busca la película en línea, o googlea un poco, caramba!).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El futuro opresivo, dominado por las grandes transnacionales, lleno de cabletas, tribus suburbanas, chillona estética japonesoide, implantes e ingeniería genética, era algo que a comienzos de los '80 se veía venir: algo que cristalizó en el cyberpunk de novelas como "Neuromante" o películas como "Terminator" y "Mátrix". Pero antes que todo eso, ese futuro opresivo en donde nadie es realmente "alguien", hasta el punto que los propios humanos pueden ser biológicamente diseñados, fue esbozado en esta película, libremente (bien libremente) adaptada de la obra "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", del mesías psicótico de la literatura de los '60s, Philip K. Dick (autor de las obras que inspiraron "El pago", "Sentencia previa", "El vengador del futuro" e "Impostor", ¿no parece haber un aire de familia...?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Ha pasado más de un cuarto de siglo desde esta película, y falta apenas algo más de una década para llegar al fatídico 2019, y esta película es más actual que nunca. "Blade Runner" es anterior al Proyecto Genoma, a la reacción en cadena de la polimerasa, a la oveja Dolly, a la investigación con células madre, a la clonación humana... Y los problemas filosóficos que plantea, son exactamente los mismos que se están viviendo hoy en día. Por cierto, la invasión cultural japonesa que en "Blade Runner" era algo así como una exageración de las tendencias de su tiempo, se ha convertido en una siniestra realidad. Y la estética de luces de neón iluminando la noche de edificios mugrientos y cayéndose a pedazos, es algo que cualquier habitante de Chile puede ver saliendo de carrete un viernes por la noche.

-- El reparto es estelar al máximo. Está Harrison Ford en su mejor forma, después de ser Han Solo e Indiana Jones. Rutger Hauer está en su más grandioso papel. Sean Young está apetecible, antes de perderse en subproductos de tercera como "Un beso antes de morir", y Daryl Hannah está en su gloria antes de ser catapultada a la fama por "Splash". Y Edward James Olmos le da el toque Miami Vice al asunto (en esa serie, interpretaba a Castillo, ¿lo recuerdan?).

-- Es, junto con "Alien", la película más inspirada de Ridley Scott. Hasta ese minuto, Ridley Scott estaba fichado para dirigir "Dune", pero como ese proyecto se retrasaba, optó por "Blade Runner". Fue la mejor decisión de su carrera ("Dune" terminó siendo dirigida por David Lynch, de todos modos).

-- La banda sonora es famosa por sí misma, y es una de las pequeñas joyitas que nos ha entregado Vangelis, cuando Vangelis ERA VANGELIS.

IDEAL PARA: Quebrarse la cabeza haciendo estudios sociológicos, gozar como chino con las implicancias filosóficas, deleitarse con la estética musical y visual, y en general para entrenar el músculo intelectual.

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