11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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viernes, 5 de febrero de 2010

"El sexto día" (2000).


-- "The 6th Day". Estados Unidos. Año 2000.
-- Dirección: Roger Spottiswoode.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, Michael Rapaport, Tony Goldwyn, Michael Rooker, Sarah Wynter, Wendy Crewson, Rodney Rowland, Terry Crews, Ken Pogue, Colin Cunningham, Robert Duvall, Wanda Cannon, Taylor Anne Reid, Jennifer Gareis, Don McManus.
-- Guión: Cormac Wibberley y Marianne Wibberley.
-- Banda Sonora: Trevor Rabin.

-- "El sexto día" en IMDb.
-- "El sexto día" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Después de la clonación de la oveja Dolly, vino la clonación del ser humano. El experimento salió fallido (nunca dicen si el clonado fue George W. Bush o Britney Spears) y de eso se colgaron todos los reaccionarios anticiencia para decir CLONACIÓN KAKA - KAKA CLONACIÓN. Fueron entonces pasadas las Leyes del Sexto Día, que prohiben clonar al ser humano, etcétera, etcétera. Cambio de escena: tenemos una secuencia de fútbol americano... No, saltémosnosla porque no añade mucho, aparte del componente palomitero. Otro cambio de escena: Arnold Schwarzenegger disfruta apaciblemente con su familia, compuesta de una amante esposa y una querendona hija única. Que le pide una muñeca animada que es como las de verdad. Las cosas se complican cuando nuestro buen Schwarzenegger, en su trabajo como piloto de quetecagas helicópteros, recibe una llamada: la mascota acaba de perecer. Y nosotros, llevando como 15-20 minutos de peli y todavía no hemos visto a Arnold dando mamporros, mira que m***** de peli ésta. Bueno, sigamos estoicamente. Resulta que los dos pilotos que son compinches, cambian los turnos a conveniencia, y esto traerá cola. También, que habrán de transportar a un billgatesco empresario a la nieve. Y bueno, Schwarzenegger se dedica a varias cosiacas por aquí y por allá, hasta que al final, cuando es de noche, está regresando a la casa... ¡Sorpresa! Mira por la ventana, y hay un Schwarzenegger apagando las velas. Que no es él mismo. En un mundo donde existe la clonación, y en una peli donde al comienzo nos han advertido de que los clones humanos están prohibidos, pero hay clones de mascotas, ya nos podemos oler de qué va la cosa. Uno de los dos Schwarzeneggers es un clon. Medio geriátrico cualquiera de los dos, pero clon al fin. Y por supuesto, uno (o ambos) están marcados para la muerte por la ley (como de costumbre), las intrigas corporativas (como de costumbre)...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Durante algo menos de una década, desde "Terminator" en 1985 hasta "Mentiras verdaderas" de 1994 (sintomáticamente, ambas dirigidas por James Cameron), Arnold Schwarzenegger era kickass. Pero luego, en unos '90s cada vez más olvidados de sus viejos action heros, en donde lo que molaba no era quebrarle el cuello a terroristas musulmanes sino ser tristón y grungie, empezó la decadencia con cosas como "El protector", "Batman y Robin" (y ahí era el actor que lo hacía bien, qué quedaba para el resto), "El fin de los días" y su punto más bajo a la fecha: "Daño colateral". En medio de todo eso, le cayó un proyecto casi de chiripa. Resulta que unos tipos llamados a lo amigo "Los Wibberleys", porque son marido y mujer, habían escrito un guión futurista sobre clones y todo eso. La idea era buena, pero vaya uno a saber en qué estaban pensando, resulta que supuestamente el rol iba a ser para Kevin Costner, quién tenía todo el interés del mundo, pero ¡damnhell!, agenda copada, buddies... De manera que vamos subiendo a otro de rebajas, a Arnold, al proyecto, a ver qué pasa. El guión era todo lo oportunista que se podía, porque tres años antes el tema de la clonación humana había saltado a la palestra por aquello de la oveja Dolly, la primera oveja clonada, y todo eso. Razón por la cual esta peli, con sus menciones a Dolly, envejeció terriblemente rápido. El resultado fue que acá se forjó otro eslabón más en la imparable decadencia de Arnold Schwarzenegger. Al final, tuvo que hacer el take the money and run, encontrando solaz en el último refugio de los losers: en la política. Y llegó hasta Gobernador de California, miren ustedes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- A veces la tienes fácil para decir que una peli es mala. Dices: ES MALA, y listo. Lo complicado es cuando tienes una peli que no remonta, pero que tiene sus momentos y destellos, pero que aún así dentro del cuadro general sigue siendo una trastada: si la defiendes da la idea de que es buena, y si no, que es mala sin remisión, que así de simples les gusta las cosas a todo el mundo. Pero, aún así, allá vamos. En primer lugar, debemos decir que el resultado general es enormemente mediocre. La historia y el guión son mediocres, por descontado, pero de eso ya hablaremos, porque (allá vamos después) aún así el guión tiene buenas ideas. La diferencia debería haber sido marcada por el director. ¿Y quién dirige aquí? Pónganse a temblar. El director es Roger Spottiswoode. ¿Aún no están temblando? Repasemos la directorgrafía del señor Spottiswoode: "Air America" (sí, en la que pensaron como buena idea reunir a Robert Downey Jr. y Mel Gibson como héroes cómicos de acción), "¡Para o mamá dispara!" (ya ven, olió sangre dirigiendo a Stallone, y después se cagó en Schwarzenegger... seguro que con Chuck Norris no se atreve), "El mañana nunca muere" (la peor Bond de Pierce Brosnan, y seria candidata a worst Bond ever)... O sea, dirige esta peli de acción con un héroe clásico de acción, un tipo que no tiene la más puñetera idea sobre cómo rodar una escena de acción que tire. Cómo diablos lo siguen contratando, eso es un misterio. Si han visto alguna de las anteriores, ya saben a qué se enfrentarán en ésta: una trama que podía tener algún aliciente por aquí o por allá, pero rodada con una enorme frugalidad de ideas, sin ningún rasgo mínimamente creativo, y con insufribles pretensiones de over-the-top. Y nótese que, como diremos, el guión tenía buenas ideas de fondo (cuando digo "buenas ideas de fondo", no me refiero al cuarteto de matones del villano, una panda de tarados que dejan a Boris y Natasha a la altura de Jason Bourne, y que por consiguiente, hacen bien poco por inflamar de suspenso y tensión dramática la peli, y tampoco me refiero a la trama de suspenso policial, cuya solución final es tan fácilmente adivinable que uno puede preguntarse cómo el bueno de Schwarzie demora tanto en caerle la teja, y hasta que necesita de un personaje de apoyo para que le explique el asunto con peras y manzanas). Bueh, ustedes ya saben: la receta puede ser todo lo buena que se quiera, y los ingredientes pueden ser todo lo exquisitos que se puedan, pero si el cocinero es un manospezuñas, pues, ya saben a qué prepararse...

-- El elenco, sin ser especialmente bueno, está cumplidor para los estándares de una action movie al uso. Arnold Schwarzenegger hace más o menos lo mismo que siempre, y su personaje podría ser visto como una especie de Douglas Quaid (su personaje prota para "El vengador del futuro") convenientemente upgradeado. O no, porque los años pesan, y ya Arnoldito empezaba a no estar para esos trotes. Tony Goldwyn compone a un interesante villano, una especie de Bill Gates pseudoempático que es de verlo y querer molerlo a palos por cínico; al menos no recurre a clichés como la carcajada villanesca, y sus discursos proempresa están dichos con convicción y, casi-casi, te convencen. El pobre Robert Duvall, actorazo a años luz del resto del elenco (el sinuoso abogado Tom Hagen de "El Padrino" y "El Padrino II", Kilgore en "Apocalipsis Now"...) está enormemente desaprovechado a pesar de que su papel era el más emotivo de todos, como conciencia de todo el asunto, y no debe ser casualidad que su escena con el villano sea la única realmente bien actuada en toda la peli (digamos, a estándares normales, o sea, por encima del promedio en las de acción). Y mención especial para Sarah Wynter, algún tiempo después secundaria de "24", como la única del grupo de matones con algo de cerebro, además de mostrar con academia la perfección anatómica de los clones (he aquí una muestra de la limitada imaginación de Spottiswoode para lo suyo, considerando que esa misma secuencia descafeinada podía ser rodada con mucha mayor imaginación para poner la cámara e iluminar la escena, y si le costaba tanto imaginárselo por sí mismo, siempre podía robarle ideas a "Ghost in the Shell", que es cinco años anterior para más inri y muestra lo que se puede hacer cuando tienes a un tipo con ideas estéticas claras).

-- Pese a todo lo que sugerí antes, el tema de las implicaciones éticas de la clonación industrial está bien tocado. Léanme bien, por favor. Quise decir "bien tocado" y no "bien tratado". Vemos bien a las claras lo que significa entregarle el cuerpo y la mente a una empresa que hace negocio con todo eso, asistimos a la trastienda de cómo con un poquito de incentivos se puede modificar las leyes éticamente correctas a favor de las grandes corporaciones, vemos como la clonación (así como cualquier otra biotecnología hasta la fecha) desataría movimientos de resistencia ciudadana movilizada (un poco a lo "Identidad sustituta", pero con éxito mayor para los renegados), asistimos a los posibles mecanismos utilizados para perpetuar el poder de las corporaciones, y hasta alguna pista religiosa sobre el tema de qué hace humano a un ser humano se nos entrega. Desde ese punto de vista, puede tomarse esta peli como una de ésas para discutir después con un café al lado, aunque los contertulios deberían limitarse a usarla como un punto de partida, ya que pocos de sus argumentos son realmente aprovechables (lo dicho, esta peli encontró el filón, pero no lo explotó). Iba a decir que el guión parecía ser una "peli sobre temas trascendentes", al que le hubieran aligerado de carga filosófica e injertado algunas escenas de acción para que Schwarzenegger pudiera lucirse su tanto, pero después de revisar que este guión es un trabajo casi primerizo de los Wibberleys (Cormac y Marianne, marido y mujer en la real life), responsables de potentes indigestiones cinéfilas como "Yo, espía", "Los Angeles de Charlie: Al límite" y "Un papá con pocas pulgas", además de "La búsqueda" con Nicolas Cage y secuela, mucho me temo que posiblemente sea al revés, que partieron por las escenas de acción, y que por el camino, un poco como el burro flautista, dieron con la nota para poner semillitas de ideas más allá de la acción blockbustera, sin que supieran explotarlas adecuadamente. Una lástima.

-- En definitiva, quizás el gran pecado de esta peli es no ser ni agua ni tinta. Quiere ser un híbrido de peli con ideas y action movie, quizás el "Blade Runner" o "El vengador del futuro" de comienzos del XXI, con un tema tan interesante como es un posible futuro clonotráfico, pero un guión que trata de abarcar demasiadas cosas sin profundizar en ninguna (que las escenas de acción son lugarcomunescas y la reflexión filosófica es superficial, vamos), sumado a un grupo de actores que hace lo que puede con lo que tiene (incluyendo a Schwarzenegger con su, ehm, edad...), y a un director especialmente incompetente y poco imaginativo para sus soluciones narrativas, la convierten, no diré en un fiasco, pero sí en un habitante del amplio territorio de pelis que pudieron ser algo grande y no llegaron a la cota. Bueno, supongo que aún así, aunque sea por esos tímidos esfuerzos por aquí y por allá, aún así vale la pena verla. Si esa noche no tienes cita con una chica. Y si el DVD de esa otra peli que querías ver ya fue arrendado. Y si no dan nada mejor en el cable. Y si no es día de actualización de Cine 9009. A servidor quien esto escribe, al menos esta peli lo entretuvo. Aunque claro, con las expectativas suficientemente bajas, hasta quién no...

IDEAL PARA: Tipos que hayan pulsado el "Hazte fan" en la página de Arnold Schwarzenegger en Facebook, y cienciaficcioneros terminales.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

martes, 19 de diciembre de 2006

"Akira" (1988).


-- "Akira". Japón. Año 1988.
-- Dirección: Katsuhiro Ôtomo.
-- Actuación: Voces de (en la versión japonesa) Mitsuo Iwata, Nozomu Sasaki, Mami Koyama, Tesshô Genda, Hiroshi Otake, Koishi Kitamura, Michihiro Ikemizu, Yuriko Fuchizaki, Maasaki Okura.
-- Guión: Izô Hashimoto y Katsuhiro Ôtomo, basados en la novela gráfica de este último.
-- Banda Sonora: Shoji Yamashiro.

-- "Akira" en IMDb.
-- "Akira" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1988. Tokio se ve una linda y bonita ciudad, y de pronto, ¡ups! alguien deja la llave de la energía abierta, la ciudad se inunda de una bonita burbuja blanca, y toda ella es arrasada hasta los cimientos. 2019. Neo Tokio es una ciudad azotada por las pandillas, la criminalidad, etcétera. La pandilla de Kaneda se ve metida en un lío con otra pandilla, nada del otro jueves, pero todo acaba cuando uno de sus pandilleros, Tetsuo, es secuestrado en helicóptero por un misterioso grupo de agentes. Kaneda empieza entonces a moverse para rescatar a Tetsuo, porque aunque era el imbécil del grupo, sigue siendo SU imbécil, así es que lo traerá de regreso a cómo dé lugar. Pero Tetsuo tiene otros planes. En medio de todo esto, y por un, ejem, infinitesimal error de cálculo por parte de un científico, Tetsuo descubre que puede desarrollar superpoderes. Ahora, Tetsuo no le debe nada a Kaneda, no se dejará rescatar, y en verdad, se va a vengar de todo el mundo que lo humilló y despreció. La única posibilidad para detener a Tetsuo es desatar a alguien que podría ser incluso peor: el misterioso Akira, oculto en alguna parte, y muy esperado tanto por el Gobierno como por grupos fanáticos fundamentalistas que están llamándolo como al mesías... Pero, ¿qué relación tienen Akira y el Gobierno con el "accidente" que destruyó a Tokio, 31 años antes...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La década de los '80s vio el desarrollo ultraacelerado de las computadoras, que dejaron de ser artefactos empotrados en las paredes, funcionando con aparatosas cintas magnéticas, para invadir los escritorios y mobiliario de todo el mundo. La respuesta fue el cyberpunk, género literario que versa sobre la deshumanización del hombre, la desintegración de la sociedad occidental, la maquinización del cuerpo humano, etcétera, y que tiene ejemplos canónicos en "Blade Runner", "Terminator", "El hombre del jardín", "Mátrix", "El quinto elemento", y un largo (y no pocas veces fastidioso) etcétera. Por supuesto que los japoneses se plegaron a la moda, y lanzaron unas cuantas ("Akira", "Tetsuo", "Evangelion", etcétera). "Akira" es considerado un clásico dentro del cyberpunk, aunque en estricto rigor, de cyberpunk tiene apenas algo más que la pura fachada, porque primero poco a poco, y descaradamente en la segunda mitad, deviene en misticismo Dragonball's style, pero en fin...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Por su condición de clásico, en primer lugar. "Akira" presenta una de las visiones más perfectas y acabadas de lo que se supone es el universo cyberpunk, incluyendo pandillas y tribus callejeras, gobiernos desmoronándose, experimentos científicos con la esencia de la carne humana, etcétera. Esta iconografía canónica la hace única en su tipo.

-- El trabajo de animación. Desluce un tanto en la actualidad, considerando que para su tiempo el nivel de detalle era revolucionario, pero aún así, la animación se ve fluida y no encorsetada. Es decir, no tratan de recurrir al sucio truco japonés de ahorrarse horas/hombre de dibujantes esclavos, montando largas y detenidas secuencias con un mismo cuadrito prologándose varios segundos cada vez. Acá, cada fotograma es como la vida: único, original e irrepetible.

-- Los personajes. En general no se puede hablar de buenos y malos: simplemente son distintos protagonistas que se mueven por algo más que el bien y el mal, que no terminan de alinearse a un lado u otro de la refriega, y que tratan de hacer por lo general, lo mejor posible, con lo que tienen. Y eso incluye tanto a Tetsuo, el villano oficial, pero que se nos presenta como un resentido bien explicado, a sus amiguetes, a los funcionarios del Gobierno, etcétera.

-- La mala leche. Esta película presenta algunos guiños y críticas entre líneas que están entre lo más venenoso que se podría encontrar en materia de dibus animados. El retrato del gobierno como una panda de ineficientes salvaculopropios, y de los militares que resuelven los problemas con el método "hipopótamo en cristalería" es directo a la vena. Y Tetsuo, cuando se vuelve oficialmente un superpoderoso y empieza a hacer gala de sus superpoderes aniquilando cuanta cosa se le pone a su alcance, se pone una capita roja muy reminiscente de aquella que usa cierto superhéroe "metropolitano" yanki, para "salvar" a la Humanidad... Y es impagable la escena en la que los fanáticos de la religión de Akira confunden a Tetsuo con su mesías largamente esperado, como los cristianos al Anticristo en el Apocalipsis, y por ende, sufrirán las consecuencias, y eso bien duro...

-- Respecto del ritmo, pues bien... ¿qué decir...? La primera mitad de la película es trepidante, eso sin lugar a dudas. La segunda, en cambio, degenera en el Síndrome Caballeros del Zodíaco, con una pelea interminable y con muchos efectos visuales gratuitos para acompañar las machadas sin sentido de Tetsuo.

IDEAL PARA: Ver un clásico cyberpunk (en particular la primera mitad).

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