11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 4 de diciembre de 2011

"El precio del mañana" (2011).


-- "In Time". Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Andrew Niccol.
-- Actuación: Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Cillian Murphy, Olivia Wilde, Matt Bomer, Christiann Castellanos, Alex Pettyfer, Johnny Galecki, Vincent Kartheiser, Rachel Roberts, Ethan Peck, Yaya DaCosta, Bella Heathcote, Toby Hemingway, Jessica Parker Kennedy, Collins Pennie, Christoph Sanders, Faye Kingslee.
-- Guión: Andrew Niccol.
-- Banda Sonora: Craig Armstrong.

-- "El precio del mañana" en IMDb.
-- "El precio del mañana" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El futuro. Uno sospechosamente parecido al presente, a pesar de que deberíamos estar décadas avanzadas del XXI, probablemente incluso en el XXII. De alguna manera que colinda con el absurdo hasta un grado tal que la peli ni siquiera intenta explicarlo, han conseguido convencer a TODA la Humanidad de someterse a una modificación genética por la cual la gente tiene un reloj vital preprogramado. Tan bueno es el mecanismo, que cuando te llega el 000:00:00:00:00:00, te caes muerto al tiro, ni un segundo más, ni un segundo menos, eso es apoptosis y no los mendas mecanismos anticáncer dentro de nuestras propias células. Y para mostrarnos que la Humanidad es más idiota aún, han dejado que el Gobierno convierta al tiempo de vida que queda, en moneda de cambio. Exacto, si quieres un café de máquina debes pagar X horas, y vivirás por lo tanto X horas menos. Tu sueldo por su parte lo recibes en horas, días o años de vida, a según si eres obrero de baja calificación, titulado con MBA, o invitado honorario en Bilderberg. En este mundo nuestro prota, que es Justin Timberlake haciendo de un personaje cuyo nombre era... era... era... er... mmmmm... ehm... buenooooo... Justin Timberlake, decía, le cae la suerte de golpe. Porque aparece en su vida un rico tan rico, que tiene más de un siglo de dinero/vida, que ya está cansado de la inmortalidad, de vivir, anda buscando la muerte, no soporta el sistema tal y como está diseñado (le dice al prota que hay dinero/tiempo suficiente para todos, pero que el Gobierno sube los precios todos los días para que la gente se muera antes de tiempo y evitar la superpoblación), y le dona todo su dinero al gentil Justin Timberlake para irse después a morir. Como no hay testigos, la policía del tiempo, que debe haberla por supuesto para controlar que nadie haga estafas con el dinero/vida de los demás, cree que Justin Timberlake robó/asesinó al millonario (la peli es así de cabrona: cuando los ricos le sacan dinero/vida a los pobres, es legal, pero cuando es al revés, seguro que es un delincuente). Justin Timberlake, por su parte, se va a vivir la vida loca con su nuevo dinero, pasa todas las zonas de seguridad pagando los extraordinariamente caros peajes (un año entero de vida para llegar al sector más lindo), y conoce a una chica pijilla que se interesa en él porque, buenoooooo... tiene pinta de chico malote, si les gustan maltratadores al final del día. Además es la hija del villano más villano de la peli, que es por supuesto un tiburón capitalista que maneja el mercado del tiempo, y escrito está desde tiempos inmemoriales en esto del cine, que la hija del villano fatalmente se enamorará del héroe y se redimirá de sus pecados sociales a través del amor. Ahora, la persecusión al estilo Bonnie y Clyde a través de un mundo en que literalmente time is money, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Andrew Niccol es un viejo conocido en esto de la Sci-Fi. Su primera peli se adscribía por supuesto al género. Se trata de la fantasía retrofuturista "Gatacca", otra distopía con ingeniería genética de por medio en que un pobre tipo medio excluído del sistema se las arregla para ascender en la escala social. Luego insistió con "Simone", ésa de Al Pacino en que plagiaba descaradamente (suponemos que sin conocer el material literario de base, seamos justos, porque cuánta gente allá afuera ha leído novelas chilenas que no sean de Isabel Allende) a la magnífica "El socio" de Jenaro Prieto, pero con realidad virtual de por medio, y cambiando el mundo de las finanzas de levita y mostacho por el moderno Hollywood. Y luego de darse un pequeño respiro fuera del género ("El señor de la guerra" con Nicolas Cage), regresa a su Madre Patria que tantas y tan bellas satisfacciones le ha dado (en realidad no tantas en términos monetarios, o de éxito y fama... pero sí de reconocimiento de algunos que vemos más allá, como vuestro seguro servidor el General Gato por ejemplo), regresa clonándose a sí mismo en versión teen (Justin Timberlake por Ethan Hawke, Amanda Seyfried por Uma Thurman... message received, sir).

¿POR QUÉ VERLA?

-- En términos estrictos, qué es el trabajo. La respuesta más directa es: dedicarle tiempo y esfuerzos a una labor por la cual te van a remunerar. Esa remuneración, a su vez, la utilizarás para comprar víveres, suministros y medicinas que te permitirán vivir otro día más. Sin trabajo y sin ser rentista, caes en la indigencia primero, y te mueres después (están los sistemas de asistencia social, sea la caridad eclesiástica o el apparachitnik del Gobierno, pero ya sabemos que eso es para mantener a los pobres en la línea de flotación, que la cosa es lavado de conciencia, no repartija justa para todos, no nos pasemos de rojitos tampoco). Tu economía personal funciona en la medida en que lo que ganas de tiempo de vida, es más de lo que debes invertir trabajando. Si trabajas hasta la extenuación por 18 horas al día, te desgastas hasta un punto en que te morirás, o sea, caerás en bancarrota biológica, por decirlo así. ¿Cuál podría ser el siguiente paso imaginable? Esta peli ensaya una respuesta: eliminar el metálico/papel/creditcard como intermediario entre la vida y el trabajo, convertir el propio tiempo de vida en la moneda de pago. En esta área, la peli se esfuerza lo suyo, aunque se queda en deuda en algunos respectos. La principal cuestión es cómo se las arreglaron para imponer en primer lugar un sistema que literalmente es life is killing you (and leaving you out of business, todo en el mismo giro comercial). En esos megasistemas de espionaje a la privacidad que son Facebook o el mastodóntico enjambre Google/gmail/Google+, lo tuvieron fácil predicando el mantra de la conexión (sí, te venden que facilitas tus datos personales para conectarte con la gente que quieres conectar... y te omiten que facilitas tus datos personales para acabar conectado al aeternum al sistema por tus opiniones políticas o tus antecedentes financieros). Pero, ¿cómo se vende un sistema geneconómico programado para matarte? La única explicación posible, que la peli no adelanta, pero se puede inferir: a la gente le prometieron vida eterna (¡con la nueva moneda, gana dinero vampirizando la vida de los demás!), y como la gente es estúpida, seguro que no se detuvieron a pensar que ALGUIEN iba a ver su vida drenada para que tú vivieras un par de siglos adicionales de nada. Y peor, que si eras un pobre patipelao al que le vendían la ilusión, era más que probable que TÚ fueras el alguien vampirizado, no el vampiro mismo. El caso es que cómo dicha sociedad se las arregla para seguir funcionando sin furiosos estallidos sociales, es algo que la peli pasa por encima. Pero en otras cosas, la peli sí se defiende bien. Desde grandes detalles como las grandes corporaciones que manejan el tiempo y dinero de las personas, incluyendo un completo aparato policial para que los pobres se queden en su sitio, hasta cositas mínimas como que Justin Timberlake se delata a la legua como pobre entre los ricos porque lo hace todo a la carrera (time is money, my dear, literalmente, ¿recuerdan?), o que la familia de los ricos tienen todos la misma edad. También detalla bien las actitudes egoístas de algunos, versus las actitudes de generosidad y desprendimiento de otros, todos ellos muy creíbles bajo las premisas de la peli. A las últimas, más allá de las consabidas escenas de acción, el principal valor de esta peli es que a través de las peripecias de los personajes, asistimos a un fresco completo de una sociedad ultracapitalista en que se ha llegado al último extremo de que los seres humanos ya no se vampirizan haciéndose quitadas con el dinero los unos a los otros (de manera legal o ilegal, o incluso legal-pero-inmoral), sino que se vampirizan robándose los unos a otros el tiempo de vida remanente de cada cual. En ese sentido, la peli funciona más que bien como un espejo de un estado de cosas que no suena tan de ciencia ficción: después de todo, 2011 es también el año de la primavera árabe, de los indignados...

-- Se agradece que la peli es bastante cable a tierra en lo que a la acción se refiere. Por supuesto que la tiene, en buena cantidad, y de manera algo gratuita a veces, para poder vender la peli entre las audiencias juveniles, pero la cosa nunca se desmadra como lo habría sido con un Michael Bay enamorado de hacer explotar galones y galones y galones de petróleo. Es decir, no vas a ver a personajes haciendo el Mátrix, ni machadas a lo James Bond. Incluso en las escenas de persecusión, hay un cierto feeling retro en ver a los personajes corriendo de manera directa, en vez de esos malditos montajes modernetes con harta cámara en mano y con 60 cortes por minuto para que tengas... ¡¡¡AKSIÓN!!! Es decir, que esta peli tiene éxito allí en donde "La isla" de Michael Bay fracasó: en escenificar una interesante premisa de ciencia ficción semieconomicista, mezclándola con acción, sin que ambas partes chirríen al ser puestas una con otra en conjunto.

-- ¿El resto? Pues está más que bien. Justin Timberlake se consolida cada vez más como actor de carácter, no diremos con un rol descollante ni mucho menos, pero sí haciéndonos olvidar que alguna vez fue el chico bonito de... ¿seré tan malvado que lo mencionaré? Sí, lo seré. El chico bonito de 'N Sync, ya está, lo dije (MWA-HA-HA-HA-HÁ!!!). Amanda Seyfried sigue adelante sin tener ya que probarle nada a nadie, encajando a la perfección con Justin Timberlake en su rol estilo "Bonnie y Clyde" (además de proporcionar fanservice en una fugaz escena en ropa interior negra, vamos, y es que todos los directores que contratan a la Seyfried, han caído en la cuenta, y ella se deja también, pues). Cillian Murphy como el policía está quizás un poco tieso, pero funciona lo mismo. La presencia de Olivia Wilde es por su parte casi testimonial, y si bien su rol tiene cierta importancia al comienzo, su actuación no lo hace remontar más allá. Y el grupete se completa con Vincent Kartheiser (sí, leñe, el hijito insoportable en "Angel"), haciendo un rol quizás no memorable, pero sí bastante cumplidor como villano (casi como villano Bond, diríamos, escena de duelo con el prota en un juego de cartas incluída).

IDEAL PARA: Ver una peli de ciencia ficción que, más allá de algunas falencias de peso en su premisa, pone el dedo en la llaga en numerosos puntos acerca del funcionamiento del sistema económico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 29 de abril de 2010

"Patlabor 3" (2002).


-- "WXIII: Patlabor the Movie 3". Japón. Año 2002.
-- Dirección: Takuji Endo y Fumihiko Takayama.
-- Actuación: Voces de (en el original japonés) Katsuhiko Watabiki, Hiroaki Hirata, Atsuko Tanaka, Ryûnosuke Ôbayashi, Mîna Tominaga, Toshio Furukawa.
-- Guión: Miki Tori, basado en una historia de Masami Yûki.
-- Banda Sonora: Kenji Kawai.

-- "Patlabor 3" en IMDb.
-- "Patlabor 3" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Las cosas están tranquilas en la Bahía de Tokio, pero ya sabemos lo que pasa en las pelis de dibus japoneses cuando las cosas están tranquilas en Tokio: o aparece un kakazila de toda la vida que con su gruesa cola reptiliana echa abajo edificios, o aparece un robot que con sus poderosos cañones echa abajo edificios, o aparece un alienígena cabreado que con sus terribles naves echa abajo edificios, o detonan una carga nuclear que (¿lo adivinan?) echa abajo edificios. En este caso no se llega a tanto, pero sí que un avión se da el golpazo padre. Inmediatamente empiezan a aparecer una serie de cuerpecitos medio devorados. Eso no lo puede haber hecho un accidente de avión, claro, porque en un accidente de avión aparecen cuerpos quemados, aplastados, mutilados, incinerados, ahogados, etcétera, pero no medio devorados, así es que una pareja de detectives (el viejo anticuado pero experimentado, versus el joven entusiasta pero ingenuo, para no desviarnos del patrón) emprende la investigación. Resulta que una de las pistas lleva hasta una empresa que debía recibir un contenedor que iba en el avión, y ese contenedor está rajado de suelo a techo. Y cuando se meten a husmear en esa empresa... ¡vaya un bicho con el cual acaban por tener que habérselas! ¿Y los patlabors? Bueno, ha pasado como media hora de peli, y aún falta otra horita más para que hagan acto de presencia. Sí, en una peli que tiene el atrevimiento de llamarse "Patlabor 3". Al paso en que van, en la cuarta entrega de Patlabor van a aparecer nuestros queridos personajes y robots patrulleros apenas en el afiche colgado en la muralla del dormitorio de un personaje que sea fanático de la franquicia...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La franquicia de Patlabor siempre fue un tanto difícil. Su espíritu era crear un universo narrativo sobre mechas o robots gigantes, sin que, bueno, sin que se notara demasiado que es sobre mechas o robots gigantes. La premisa de Patlabor es simple: los robots gigantes, por muy molones que sean para luchar el mal derribando casas de ciudadanos inocentes en el camino (los precios de las pólizas deben andar por las nubes en Tokio), en realidad son herramientas de trabajo, y lo que importan son los seres humanos, y más concretamente, los patrulleros que deben abordarlos para ir a luchar contra el crimen. Aunque su premisa era muy poco prometedora (no desde el punto de vista narrativo, que Patlabor en general se ha caracterizado tanto por lo rompedor de su esquema como por saberlo llevar a buen puerto, sino desde el que verdaderamente importa, a saber, el rendimiento en la taquilla), porque implicaba descartar toda la acción y las explosiones en beneficio de (¡AJ!) la trama y (¡¡¡RE-AJJJ!!!) los personajes, consiguió de todas maneras un núcleo estable de fanáticos que supieron valorarla más allá de lo evidente (que no habían demasiadas explosiones ni acción molona). Era evidente que debido al éxito iba a salir "Patlabor: La película". Y como el asunto fue bien, y además se nota que los creadores de la franquicia miman con cariño a sus personajes, le dieron una despedida un tanto extraña y rompedora de la premisa de la serie en "Patlabor 2", pero aún así de interés. Pero entonces, si los creadores originales medio dejaron la franquicia, ¿quién diablos se encargó de "Patlabor 3"? Descuiden, mis queridos, descuiden, que ninguna franquicia que tiene o tuvo alguna vez éxito, le faltarán manos caricativas decididas a reflotarla, y quién sabe, a forrarse un poco más con ellas, que el cariño de los fanáticos y el negocio de los productores muchas veces se alínean como la Luna y el Sol para provocar las mareas vivas. Y así es como llegamos a "Patlabor 2", ya hecha en pleno futuro (se supone que la franquicia se ambientaba por ahí en "el futuro" de 1999-2002, y en una peli del 2002 ya se ambienta en "el pasado" del 2000... sí, esta peli es una midcuela entre "Patlabor: La película" y "Patlabor 2"). Después de los resultados de esta peli, criticada hasta por los fanáticos acérrimos (un poco injustamente, la verdad, pero ya sabemos que las masas mandan), y de que el futuro que era el futuro ya llegó, parece poco probable que haya un "Patlabor 4". O si lo hay, capaz que sea como la moda que llega de los Yueséi: un reboot. Total, los japoneses son mandados hacer para sacar OVA tras OVA tras OVA en los cuales dicen "ya, ahora tomamos la continuidad de las partes 1,2,3,8,11, y nos saltamos a la torera el resto, aunque la entrega anterior asumía como continuidad oficial las partes 1,2,4,5,9". Pero en fin, volviendo a "Patlabor 3"...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al igual que nos pasaba con "Patlabor 2", se nos presenta la duplicidad entre decidir si tenemos una buena peli de Patlabor, y una buena peli a secas. La verdad es que como peli de Patlabor cumple, aunque apenitas. Mientras que "Parlabor: La película" respetaba el estatus de los OVA originales (no confundir con la serie de TV '80s de Patlabor, que tiene su propia contuinuidad), en "Patlabor 2" ambientada tres años después vemos a los personajes desbandados, y reunidos para una última misión, de manera que volver a rearmar la División 2 hubiera chirriado un poco (bueno, en la séptima temporada de "24" hicieron el chiste de disolver la CTU, y a la octava la recrearon a pesar de sus escandalosos fracasos ya no digamos en lidiar con el terrorismo, sino simplemente en no ser infiltrados por los terroristas mismos, temporada tras temporada...). Por lo tanto, hacer una tercera parte que continuara la segunda era un poco problemático. Pero lo resolvieron ambientándolo el año 2000, con el Proyecto Babilonia que ha dado tabarra en las dos entradas anteriores débilmente en el trasfondo, y con esto pueden recuperar tranquilamente el status quo de toda la vida que han tenido los personajes de Patlabor. Aún así, los personajes de Patlabor aparecen casi como cameos dentro de la peli. Sin embargo, a diferencia de "Patlabor 2", que se resentía porque los personajes protas eran apenas testigos de lo que estaba pasando, en "Patlabor 3" tuvieron cuidado de que, si bien los personajes protas no tienen nada que ver con la franquicia, al menos sí tienen iniciativa y mueven las cosas, por lo que podemos hacer caso omiso de que los personajes de Patlabor aparezcan sólo para poner la cara en algún minuto del metraje y centrarnos en esta historia lateral al universo narrativo de toda la vida. Aún así, huele como añadido a una trama que con los OVAS, "Patlabor: La película" y "Patlabor 2" ya estaba bien cerradita, pero bueno, al menos se interesaron porque, si no iba a ser una historia de Patlabor, al menos fuera una buena historia de reemplazo.

-- La premisa de la peli es simple, y juega un poco con las viejas pelis de monstruos de toda la vida. Hay un accidente aéreo, y con ese accidente se suelta un monstruo. Como de costumbre, no se suelen hacer muchos cuestionamientos de dónde viene, aunque como de costumbre (dibus japoneses, al final del día) se mete a los yankis como autores, o al menos corresponsables del desaguisado. El monstruo es cabroncete porque puede regenerarse. Además, tenemos una subtrama romántica con una chica que es científica, y que aunque en estricto rigor es "la villana", en realidad le dan un tratamiento de personaje trágico, y consiguen trabajarlo de manera que no parezca el lugar común de "malo que en realidad tiene sentimientos", sino que de verdad se vea, piense, razone y se mueva por el mundo de la manera compleja en que una persona normal lo haría bajo sus circunstancias. Esta peli no es un must-see, ni siquiera para los fanáticos de Patlabor, pero se deja ver sin problemas.

IDEAL PARA: Fanáticos de las pelis de monstruos, y seguidores acérrimos de Patlabor (¿los habrá fuera de Japón?).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en japonés].



-- Inicio de la peli [en español].

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