
-- "V for Vendetta". Estados Unidos / Alemania. Año 2005.
-- Dirección: James McTeigue.
-- Actuación: Natalie Portman, Hugo Weaving, Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Rupert Graves, Roger Allam, Ben Miles, Sinéad Cusack, Natasha Wightman, John Standing, Eddie Marsan, Clive Ashborn, Emma Field-Rayner.
-- Guión: Andy Wachowski y Larry Wachowski, sobre la novela gráfica de David Lloyd (y de Alan Moore, sin acreditar).
-- Banda Sonora: Dario Marianelli.
-- "V por Venganza" en IMDb.
-- "V por Venganza" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Nunca faltan: a pesar de que hay toque de queda y todos están en sus casas, hay una chica afuera, en plena calle. Pasa lo que en la realidad: la pillan los vigilantes. Pasa lo que en las películas: un vengador enmascarado la rescata. Es el futuro cercano, y una dictadura neofascista controla Inglaterra por el terror, a la vez que Estados Unidos está sumergido en una guerra civil, y todo porque un grupo terrorista, años atrás, soltó un virus letal entre la población. Pero el vengador enmascarado, un hombre todo encanto y bondad, tan filoso con la lengua como con los cuchillos, y que responde al nombre de V, conoce la verdad. Pronto, el dictador neoconservador que gobierna Inglaterra con mano de hierro descubrirá que puedes encarcelar hombres y matarlos, pero no puedes matar a una idea. Y que una idea con patas y cabeza (y una máscara de Guy Fawkes) podría tener una bala (o un cuchillo) de reserva marcado con tu nombre.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El historietista Alan Moore nos regaló esta obra un tanto contingente con los tiempos tatcherianos, por allá en los '80s: "V for Vendetta", precisamente. Después de todo, estaba de moda "1984", el Gran Hermano y todo eso. Pocos imaginaban en ese entonces que "El Gran Hermano", el terrorífico bicho comunicacional orwelliano, terminaría siendo un programa de televisión, y que la gente, lejos de repugnarle la idea de ser vigilados 24 horas al día, llegaría a GUSTARLES, participar o verlo, tanto más da. O sea, las novelas, historias e historietas de dictador totalitario futurista que se saltan los derechos de los ciudadanos e imponen el terror para guiar a su gente por la gracia de Dios, son plenamente actuales, en particular por el miedo de los ciudadanos, o los que queden que merezcan ese título, sienten respecto "a los enemigos caníbales de Marte o de Irak" (KMFDM: "Stars and Stripes"). Si no, pregúntenselo a George W. Bush, el iluminado de Dios que tortura gente impunemente en Guantánamo, sólo por ser musulmanes.
¿POR QUÉ VERLA?
-- El tema. No puede ser más actual. Es un momento histórico. No sabemos si es un bache o el ocaso de una manera de entender la política, pero éstos no son buenos días para la democracia, y numerosas películas así lo han manifestado: "Las crónicas de Riddick", el Episodio III de ya saben qué, "El Señor de los Anillos" (la trilogía entera), "Mátrix", y más en el lado de acá, "Syriana" y "Buenas noches y buena suerte", por mencionar un puñado. "V por Venganza" es un escalofriante retrato de cómo un poder neofascista podría llegar al mando supremo... y con qué facilidad lo haría. ¡Pero si en el mundo real, hasta censuran al buscador Google en China para que los chinos no puedan buscar "Tibet" en Internet...!
-- Natalie Portman está por todo lo alto. Entendámoslo, está bonita y carilinda como siempre, tres cuartas partes de película por lo menos (después la rapan, y no me digan que no sabían, si han visto los trailers), pero le imprime carisma y fuerza a su personaje más allá de su faceta sexy. Hugo Weaving, a quien habíamos visto de Agente Smith en cierta trilogía sobre cibermatrices, y de estirado rey elfo en cierta trilogía de matadores de orcos, consigue darle personalidad y carácter a su personaje con la pura voz, porque la máscara que usa, digámoslo, no puede ser más inexpresiva (esa es la idea, por supuesto). Stephen Rea interpreta correctamente a un burócrata gubernamental que hace su trabajo porque le pagan, pero sin verdadera convicción, igual que cualquier funcionario público de cualquier tiempo y lugar. Y John Hurt, en sus breves apariciones como el dictador, se impone con una caracterización a lo Hitler, pero en british (o sea, sin bigote de escoba). ¿No saben quien es John Hurt? Entonces entérense de que era la primera baja en "Alien" (ya saben, al que le sale el bicho de la panza), el deforme hombre elefante en ésa de Lynch, el Primer Ministro Prófumo en la película que se hizo sobre él, y luego tírense a un pozo por ignorantes. ¡Ah! Y protagonizó otra de futuro distópico, nada menos que "1984" de Michael Radford, para que no digan que es un recién llegado al género.
-- Plantea algunos interesantes dilemas filosóficos, nada novedosos, de soslayo, hasta de penalty, pero ahí están, sobre la manera correcta de luchar por la libertad (¿un anarquista terrorista o movilizaciones de masas uniformadas para combatir a los uniformados fascistas?), sobre la identidad (¿es V el hombre tras la máscara, o simplemente la máscara sin nadie en su interior?), sobre las razones que llevan al pueblo a aceptar las dictaduras (¿inocentes víctimas explotadas por el dictador, o cómplices por omisión?). No está de más debatir sobre esas cosas, ahora y siempre.
-- En términos de estructura, funciona eficazmente, y se hace entretenida y llevadera, a pesar de algunos obvios ripios de estructura narrativa, y en parte gracias a una banda sonora convenientemente ampulosa, que remarca con épica los momentos claves. Por cierto, a pesar de ser promocionada como "una de los Wachowski" (y con razón), es la opera prima de un director cuyos trabajos anteriores habían sido asistencias de director para filmes de cierta línea (las tres de Mátrix, el Episodio II de ya saben cuál, "Dark city", "Street Fighter")... y se nota.
-- "Remember, remember, the 5th of November". Sé que lo recordarán.
IDEAL PARA: Toda clase de públicos, desde los que se quiebran la cabeza tratando de transformar el mundo, hasta los que andan buscando un panorama distendido y llevadero para pasar la tarde.