11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 10 de octubre de 2013

"Escape en tren" (1985).


-- "Runaway Train" (título original en inglés), "El tren del infierno" (título en España). Estados Unidos. Año 1985.
-- Dirección: Andréi Konchalovski.
-- Actuación: Jon Voight, Eric Roberts, Rebecca De Mornay, Kyle T. Heffner, John P. Ryan, T.K. Carter, Kenneth McMillan, Stacey Pickren, Walter Wyatt, Edward Bunker, Reid Cruickshanks, Dan Wray, Michael Lee Gogin, John Bloom, Hank Worden.
-- Guión: Djordje Milicevic, Paul Zindel y Edward Bunker, con aportes sin acreditar de Ryûzô Kikushima y Hideo Oguni, sobre una historia de estos últimos y de Akira Kurosawa.
-- Banda Sonora: Trevor Jones.

-- "Escape en tren" en IMDb.
-- "Escape en tren" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una cárcel infernal en el frío de Alaska con olor a totalitarismo a la vena en una peli de 1985. ¿Futuro distópico? ¡No! IT HAPPENS TODAY!!! (bueno, el TODAY de 1985, eso es). El caso es que en las noticias sale que uno de los presos ha ganado... ¡¡¡UN JUICIO!!! ¿Porque es un inocente injustamente acusado y encarcelado? No, leñe, que ésta no es de Stallone. El tipo es tan culpable como la Yersinia Pestis de la Muerte Negra. Pero es que lo tenían en el pozo aislado como por tres años. Así de cabrón el alcaide. Y los presos, resulta que presos y too, pero también son... ¡¡¡SERES HUMANOS!!! El caso es que nada más liberar (o sea, sacar al patio, eso es) al preso en cuestión (después de un motín carcelario a la vena, cuando se enteran de las noticias los otros presos, sofocado como corresponde, o sea con mano dura dentro del guante de hierro), éste decide que ya está harto de la cárcel y que mejor se va. Claro, fácil decirlo. Más difícil es cuando la cosa es cárcel de alta seguridá. Y más difícil aún cuando alrededor hay hielo, hielo, hielo, hielo que te cagas (Alaska, recordemos). Pero el prota se lanza al MÁS INGENIOSO PLAN DE FUGA DE TODOS LOS TIEMPOS. Que consiste en... ¡¡¡CHACHÁN...!!! ¿Están listos? ¿Preparados? Allá vamos. El plan de fuga consiste en... meterse dentro del canasto de la ropa sucia y la lavandería. Joer, es que los guionistas ni se esfuerzan. El caso es que después de pasar por una alcantarilla que le daría asquito a Tim Robbins (seriously), los protas quedan a la intemperie en Alaska (los protas porque, en el camino, se le ha unío un pringaomerda de ésos que sirven para que deseemos con todas nuestras fuerzas que le peguen un tiro en los cojones para que la sangre se le haga hielo y un pedacito de hielo se vaya torrente sanguíneo adentro y le provoque una embolia cardíaca). El alcaide, AH-NO, DE MI CÁRCEL NO SE FUGA NADIE LEÑE, y como e' muuuuuu masho él, va y se monta al helicóptero a empezar la búsqueda porque... ES PERSONAL (en realidad no, pero ejque'lgo hay que ponéle para que sea más villano, ¿vale?). Y bueno, un poco más de paisaje en Alaska, llegan a la estación ferrovaria... ¡¡¡JOER, LA PELI SE LLAMA "ESCAPE EN TREN", EN INGLÉS SE LLAMA ALGO ASÍ COMO "TREN FUERA DE CONTROL", Y LLEVAMOS COMO CUARENTA MINUTOS DE PELI Y RECIÉN VEMOS EL JODÍO TREN!!! El caso es que se suben arriba del monstruito de metal y... ¡¡¡A LA LIBERTAD!!! Bueno, o no, porque, hay que ver la manera delirante en que se concatenan las circunstancias jodías, va el vejete que es el conductor del tren y le da un patatús al cucharón y se muere (leñe, así como así, y el tipejo no tiene ni diálogo ni ná, salvo el inevitable y ahogado AGH...). Dejando los frenos que se echan a perder por X razón (no habría peli si no, supongo, porque a saber de dónde mierda va a salir un tren fuera de control si es que los frenos funcionan). Ahora tenemos a los dos presos montaos arriba de un tren lanzao a toda pitanza, con los técnicos tratando de remediar la catástrofe, y el alcaide persiguiéndolos. Bueno, si querías ver una comedia romántica, habían otras opciones...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La Cannon. Esa entrañable productora de pelis que era el quiero y no puedo, un par de judíos agresivamente prosionistas que quisieron cumplir el American Dream tres cuartos de siglo después que el resto de los judíos metíos en el cine se montaran la Paramount, la MGM, la Fox, etceteroide. Encontraron el mercado copado, hicieron lo que pudieron, y se fueron a pique como bola de bowling a bordo del Titanic con dos grandes, ehm, "superproducciones" de 1987. Sí, las malogradas "Superman IV" y "Amos del Universo". Las pelis que iban a ser LIGA A, las que los iban a sacar del pozo de irrisión en que estaban metíos con Chuck Norris ("Fuerza Delta", "Desaparecidos en acción"), SF con Mathilda May paseándose en bolas todo el metraje ("Lifeforce"), etc. Pero entre medio, entre sarta de tontera carne de videoclub baratillo y sarta de tontera carne de videoclub baratillo, se las arreglaban para tratar de levantar cabeza. Sacar pelis que te hicieran saltar del asiento, pero en buena. "Escape en tren" fue una de estas instancias. Porque la Cannon, dentro de los siempre apretados límites de su presupuesto, se las arreglaron para... afírmense. 1.- Agarrarse una historia que había sido creada por Akira Kurosawa himself, pero que éste no había podido rodar, y 2.- Traerse del cine soviético a Andréi Konchalovski, realizador de prestigio tras la Cortina de Hierro (y hermano de Nikita Mijalkov, miren ustedes por donde, aunque la relación entre Konchalovski y Mijalkov era un poco la de Tony y Ridley Scott, que el primero hacía pelis más dinámicas, pero el segundo se llevaba todos los aplausos de los CRÍTICOS RESPETABLES). La cosa llegó a tanto, que cosa inédita de los estudios que nos trajeron las machadas de Chuck Norris... consiguieron nominaciones a los Oscares. No una nominación así toda arrastrada, sino TRES. TRES, leñe, TRES. Y no sólo los técnicos, joer (sí, uno de ellos, Mejor Edición). Se llevaron DOS candidaturas de los IMPORTANTES, al Mejor Actor (Jon Voight) y al Mejor Actor de Reparto (Eric Roberts hecho un crío, sí, joer, el hermano de Julia Roberts tenía nominaciones a los Oscares cuando su hermana todavía gateaba, y miren donde fue a acabar, como villano en esa peli recordemos-la-Cannon que fue "The Expendables"... el círculo se cierra). Claro, después la peli se fue con el culo pelao pa'la casa (William Hurt la hizo al Mejor Actor por "El beso de la mujer araña", Don Ameche lo consiguió cuando ya estaba patuleco y podía estirar la pata en la mismísima ceremonia inclusive por "Cocoon", y Edición lo perdió frente a "Testigo en peligro"). Pero bueno. Es la Cannon. En los Oscares. Algo es algo. Inteligencia no les faltaba, a los jerifaltes del estudio. Si tan solo la hubieran utilizado para hacer el bien...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Lo repasaré de nuevo. En esta peli colisionan tres de las nacionalidades más macho del mundo: un director ruso, trabajando sobre una historia concebida por un realizador japonés, con un prota que es un republicano de New York (seriously, además sólo un macho como Jon Voight podría haber hecho una peli tan rarita como "Midnight Cowboy" y seguir teniendo machez suficiente para haber parido ese monumento de sexualidad megatónica que es, o era en su época antes de "saquito de huesos", Angelina Jolie). Si hubiera tenido un productor alemán y una actriz chilena, el coeficiente de PELI MACHO hubiera hecho saltar la aguja y la hubiera hecho dar la vuelta a la Tierra para volver a colocarse en su sitio. Porque esta es una PELI MACHO. Acerca de un hombre que es tan MACHO que... ¡es ateo! (bueno, agnóstico a lo menos, nunca dice si cree en Dios o no, pero en el mejor de los casos cree que Dios se dedique a hacer la puñeta solo, y que el HOMBRE DE VERDAD se las arregla solo). Y además sigue adelante con determinación tipo Terminator hasta el último, en busca de su LIBERTAD, no porque quiera respirar otros aires, no porque esté cabreao, sino porque él ES UN HOMBRE, joer, y UN HOMBRE por definición es LIBRE, por si no te ha queao claro. Eso sí, en el camino quedan cosillas tales como la corrección política y tal, de manera que esta peli no es aconsejada para las minorras que andan por la vida quejándose con vocecilla nasal de que ¿Y POR QUÉ NO APARECEN MÁS MUJERES EMPODERÁS? (Seriously, tenemos sólo dos personajes femeninos con diálogo en la peli, y una de ellas es una secretaria pedorra que ni hace su trabajo ni tiene cara de ganarse el sueldo a mamadas para compensar, y la otra es una fulana inútil que no se queda quejándose pero se esfuerza un poquito y se cansa altiro además de acabársele las ideas). Pero la peli compensa esta incorrección política haciendo un excelente retrato de por qué un MACHO debe buscar la LIBERTAD y una vez obtenida, es capaz de gozar la LIBERTAD. Porque si piensan que luchar por la libertad a lo macho es "300", entonces ejque nunca han visto ésta (que "300" estaba bien y too, pero el coeficiente criptogay era para ponerse, er, rosáceo, de vergüenza). La toma final de la peli es de antología, es una hermosísima descripción de lo que significa ser libre (no adelantaré el final, pero es una toma espectacular).

-- La verdad es que ésta es una de esas pelis en donde la realización levanta mucho el material de base. La historia es bastante simple (primera mitad, fuga carcelaria, segunda mitad, tren yéndose a la mierda con sus tripulantes adentro). Incluso el guión debe permitirse algunos giros de mierda de guión para que la cosa se mantenga fluyendo (sí, muy oportuno el ataque cardíaco del condenao conductor, joer, mira qué casualidá el mismo tren en que van los dos presos...). Pero si la parte de la cárcel es flojilla, una vez que están afuera a la intemperie de Alaska la cosa se pone buena, con esos paisajes y esa desolación en que de verdad te entra frío. Es casi metafórico, el hecho de que la libertad es un poco estar arrojado. Una vez que llegamos al tren, la peli opta deliberadamente por no presentar grandes catástrofes (bueno, alguna escena de destrucción que otra, claro, que o si no el respetable se aburre), sino que construye tensión y suspenso a partir de sus personajes. Porque estos tipejos no son esos presos a quienes aprendes a querer porque tienen buen fondo y too. No, señor, estos presos son unos cabrones joputas desencantados de la vida y dispuestos a todo para salir adelante, la clase de ralea deleznable que suele terminar en las prisiones de máxima seguridad justamente, que después Hollywood nos vende esas pelis con cárceles llenas de gente buena oprimidos por el alcaide cabrón, estilo "Sueños de fuga", y se te olvida que a los jodíos los metieron entre reja y reja por algo (bueno, el prota suele ser el "inocente injustamente condenado", claro, para que tenga una imagen limpiecita y too, con que la audiencia pueda sentirse a gusto). De por medio está el tren, retratado de manera tal que parece menos un artefacto mecánico que una bestia desencadenada dispuesta a dejar la estampida salvaje por la planicie y arrollar a cuanto humanomierda se le ponga en el camino, un poco como el camión de "El duelo" (la primera de Spielberg, anterior a "Tiburón", por si no la ubican, y si no la han visto, ya están tardando). Es decir, a nivel de realización tenemos una peli directa, a la vena, sin concesiones, una historia que no trata de ablandarnos y encontrar la dulzura dentro de las personas y todas esas zarajandas sino una bastante desesperada y desesperanzada, metafórica de la condición humana incluso, pero sin perder por ello una cierta aura romántica, aunque sea la del perdedor condenado a seguir perdiendo, que aún así sigue luchando porque eso es lo que hace un hombre. A eso le debemos sumar un Jon Voight en estado de gracia, un Eric Roberts que acompaña bastante bien, una Rebecca de Mornay que no desentona (trataron de afearla a la pobre para que nos creamos que es trabajadora ferroviaria, pero es que la Mornay en sus buenos tiempos era mucha Mornay), y una banda sonora que está bastante bien cuando no se le va la pinza con ese defecto tan ochentero que era meterle sintetizadores a todo. En resumen, una peli que va de fuga carcelaria y desastre con tren a bordo que consigue remontar el vuelo, y transformarse en casi una parábola abstracta acerca del ser humano y sus circunstancias. Ya me pueden ir preguntando cómo es que esta soberbia peli está tan en el olvido, mientras que otras mierdas ochenteras gozan de tanta buena prensa para la posteridad. O mejor no. Porque me siento incapaz de responder. Y el que lo logre... tendrá la llave para entender la condición humana.

IDEAL PARA: Ver una recia peli sobre seres humanos metidos en la lucha del hombre contra el hombre, con tren en riesgo de descarrilarse de por medio.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Una escena de boxeo al comienzo de la peli con final inesperado [en inglés, sin subtítulos].



viernes, 15 de febrero de 2013

"El fugitivo" (1993).


-- "The Fugitive". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Andrew Davis.
-- Actuación: Harrison Ford, Tommy Lee Jones, Sela Ward, Jeroen Krabbé, Andreas Katsulas, Joe Pantoliano, Daniel Roebuck, L. Scott Caldwell, Tom Wood, Ron Dean, Jane Lynch, Julianne Moore, Nick Searcy, Neil Flynn.
-- Guión: Jeb Stuart y David Twohy, sobre una historia de este último, basados en los personajes creados por Roy Huggins.
-- Banda Sonora: James Newton Howard.

-- "El fugitivo" en IMDb.
-- "El fugitivo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La casa está hecha un desastre, y Richard Kimble también. Le han pillao a la señora muerta, y estaba güena pa' colmo (Sela Ward, por si acaso), y cuando empieza el interrogatorio empiezan los OH-CRAP. ¿Quién era el beneficiario del seguro? El. ¿Quién podía haber entrado sin dejar señales de fractura en puertas o ventanas? El. ¿De quién son las huellas digitales? De él. ¿Qué nombre aparece en la grabación telefónica de turno? Adivinen. Sí. El. Y claro, qué dice él, que es inocente, y quién lo hizo... un hombre de un solo brazo. Ya, y al jefe del hombre de un solo brazo se le ve la espalda y acaricia a un gato blanco lanudo, ¿verdad? Y como aparentemente ser médico del hospital más reputado de Chicago no te da dinero para pagar un buen abogado, no sólo lo condenan (bueno, eso se veía venir, estaba cantado), sino que además lo envían a ser inyectado como conejo, pobre desgraciao. Pero el Dios cristiano quita y el Dios cristiano da, así es que decide que el pobre doctor Richard Kimble ya ha tenido suficiente, y va y lo libera. A la manera de los misteriosos caminos del Señor: enviando el bus de prisión barranco abajo a una línea ferroviaria, y luego pasándole un tren encima. Todos creen que el Doctor Richard Kimble está muerto, pero aparece el jodido Tommy Lee Jones en la época en que tenía que ganarse los porotos todavía, así es que él dice que no, que lo va a buscar igual, sólo por si acaso. Mientras tanto, el doctor Kimble tiene su segunda oportunidad. Para vengar a su señora. Para encontrar al asesino. Para hacer justicia. Y en particular, para ser exonerado del delito del que se le acusa, cometiendo toda otra clase de delitos y tropelías incluyendo evadirse de la justicia, daños a la propiedad, asalto contra la autoridad, resistirse al arresto, etcétera, etcétera, etcétera. Pero del primer delito es inocente, eso sí.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Muchos peromuchos peromuchos años atrás, en el jurásico de la televisión, hubo un programa de acción llamado... ¡"El fugitivo"! En él, el doctor Richard Kimble era falsamente acusado del asesinato de su esposa, y por vueltas del destino televisivo, quedaba en libertad para buscar al verdadero asesino, pero perseguido por la policía, eso sí. Vamos, modelo clásico de TV: Bill Bixby / Lou Ferrigno en "El Hombre Increíble" (perseguido por un periodista), "Los magníficos" (perseguidos por la policía militar), "Quantum Leap" (perseguido en el tiempo por una especie de doble/sosías demoníaco, en los últimos capítulos), "Starman" (perseguido por el gobierno... spin-off de la peli "Starman" de Carpenter, claro), y la segunda temporada de "Prison Break" of course. El esquema es viejo como la TV y seguirá siendo usado porque 1.- Evita el choque de egos al tener todo concentrado en poquitos protas y sin necesidad de tener que lidiar con secundarios recurrentes que quieran pasar a la primera línea como Garganta Profunda en "X-Files", 2.- Permite llenar con un montón de filler la serie ya que cada capítulo en el fondo es una aventura autoconclusiva, lo que hace mucho más fácil escribir los guiones a la vez que el público puede sentarse en cualquier minuto de la serie sin aprender toneladas de mitología previa a la "Lost", y 3.- La presencia de un perseguidor, además de amenizar las cosas y presentar un "villano final" con el cual cerrar una serie sin mucho build-up, permite que cada capítulo termine con el prota sin anclar en ningún sitio, y ganando drama adicional porque el pobrecito por-una-vez-encuentra-la-felicidad y ya tiene que estar moviéndose de retirada, ya saben. Hubo un momento en que nadie sabía muy bien qué esperar de "El fugitivo". Después de todo hoy en día los rameros... er... perdón, los remakes fílmicos de TVseries son pan de cada día (o hambre de cada día, a según), pero en los tempranos '90s, tener una serie de TV en la pantalla grande era una hazaña por la que sólo "Viaje a las Estrellas: La película" y secuelas, y "La Familia Addams", habían conseguido pasar con dignidad (existe un precedente en el "Dragnet" de 1987, tan mala que ni en el cable la echan). Puede decirse que "El fugitivo" abrió la espita para el suculento mercado de "traigamos esta serie que veían los viejos treinta años atrás, y hagámosla ahora más molona para que la nueva generación juvenil se infle a pop corn en el cine", no porque fuera la primera, sino porque probó que el pelotazo de "La familia Addams" no había sido casual, sino que podía marcarse tendencia. Y listo: ahí tienen "Los Beverly ricos", "Los Picapiedras", "Maverick", "Misión Imposible", "George de la selva", "Los Vengadores" (la de 1998, no la de 2012, valga la aclaración), "Perdidos en el espacio", "El Inspector Gadget", "Patrulla juvenil", "Mi marciano favorito", "Wild Wild West", "Los Angeles de Charlie"... ¡la fiesta nunca termina! (De hecho, ésas son hasta el año 2000, después vinieron... mejor no sigo). Ya lo sé, nunca dije que fuera a ser bonito...

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿La mejor peli de acción de los '90s? Sería pretencioso dar un título hasta para un gato tan inflado en su ego como yo. Pero "El fugitivo" es una buena candidata. A dos décadas de su estreno, sigue siendo tan percutante y adrenalínica como en su primer día. Incluso puede que más, por aquello de estar rodado a la antigüita, con mucha acción física down-to-Earth y cámara fija en vez de, ya saben, un epiléptico cámara en mano grabando tomas para que el editor en la mesa de edición nos ametralle con un plano distinto cada 0.75 seconds, mientras el prota hace el Matrix o algo. La peli incluso sortea el grueso escollo de contar una historia interesante destilando lo justo y preciso la estructura episódica de la serie original: se queda con el inicio y el final, y a cambio de "el pueblo de la semana" tenemos algunas bonitas secuencias de acción en una represa, y después en Chicago. Claro, algunas cosas cambiaron para que el asunto tenga más chicha: en la serie original el crimen era, bueno, un asesinato tonto y nada más, mientras que en la peli todo es parte de una conspiración para que el prota tenga más que investigar ("Al filo de la oscuridad" no se inventó nada, por supuesto). Lo más extraordinario de todo es que lo consiguieron... empezando a rodar mientras el guión ni siquiera estaba terminado. Improvisado all along y funcionó de perlas. Por cierto, hablemos del guionista David Twohy. Tipo que partió de manera no muy promisoria ("Critters 2", "Warlock el Brujo"...), y que siguió con la interesante "Mundo acuático" (bueno, después vino "Hasta el límite", vale) para rematar en la que esperamos termine siendo trilogía de Riddick ("Eclipse mortal", "Las crónicas de Riddick" y "Riddick"). El director Andrew Davis por su parte incluye en su currículum una de Chuck Norris, miren ustedes ("Código del silencio"), una de Steven Seagal ("Alerta máxima") y un remake de Hitchcock ("Un crimen perfecto", remake asumido y no plagio descarado como "Paranoia", eso es). Sin duda, Twohy en los guiones y Davis en la dirección resultaron dinamita. Quizás se repita algún día, quien sabe. Después de todo, los dos andan de capa caída, hay que ver nada más lo que se tardó en salir "Riddick"... Mencionemos por último y de paso a James Newton Howard, mejor conocido por sus soundtracks más tranquilos y melancólicos (¿"Sexto sentido", alguien?), pero que aquí compone uno brioso y espectacular.

-- ¿Alguien creería que este rol asociado como con máscara de hierro a Harrison Ford, fue pensado antes para... Alec Baldwin? Porque hay que ver lo idiota que es el señor Baldwin, de pelearse por cuestión de salarios y terminar por no rodar una de las pelis más memorables de los '90s. Y eso por segunda vez, porque ya había pasado lo mismo cuando Baldwin pasó de la secuela de "La caza del Octubre Rojo", y Ford terminó rodando "Juego de patriotas". Harrison Ford debe tener un altar con las iniciales A.B. en la casa, mientras que Baldwin debe haber dicho "no, otra vez no", y haber aceptado "30 Rock". ¿Alguien se imagina a "30 Rock" con Harrison Ford...? En fin, bromas aparte, el caso es que fueron considerados también Andy García y Kevin Costner. Suertecita la de Ford, porque resuelve como nadie la papeleta del pobre Richard Kimble, eso sí. Al frente suyo como el implacable marshall está Tommy Lee Jones en el rol que terminó de consagrarlo, tanto que de hecho le arrancó el Oscar al Mejor Actor Secundario en la cara a Leonardo DiCaprio por "A quién ama Gilbert Grape", a John Malkovich por "En la línea de fuego", a Ralph Fiennes por "La lista de Schindler" y a Pete Postlethwaite por "En el nombre del padre", no se puede decir que hubiera malos actores o interpretaciones flojas en la quina de ese año (aunque es discutible si era realmente el mejor en medio de esa escuadra de dreadnoughts, pero nadie podría decir que alguno de esos roles fue flojo, ¿no?). Lee Jones venía de haberse puesto a las órdenes de Davis en "Alerta máxima" como el villano, claro, aunque ya había empezado a llamar la atención en un secundario de "JFK". Y se robó tanto la peli, que la secuela se basó no en el personaje de Ford (que por otra parte ya se le supone exonerado, y que le pase de nuevo que le maten a alguien, ser condenado a muerte y darse a la fuga, cuáles son las probabilidades... como Sandra Bullock en "Máxima velocidad 2"...) sino en el de Tommy Lee Jones, aunque por desgracia en "Los federales" lo pusieron a perseguir a Wesley Snipes, en una clara muestra de degradación de la franquicia. Porque claro, en esa época Lee Jones la partía, no como cuando tuvo que perseguir a Javier Bardem en "No Country for Old Men". Y claro, cuando tienes a secundarios como Sela Ward (presencia constante on TV), Jeroen Krabbé ("Su nombre es peligro"), Andreas Katsulas ("Babylon 5"), Julianne Moore en un secundario cuando apenas comenzaba a despuntar (ese mismo año haría topless en una peli en donde Madonna se empelotaba... "El cuerpo del delito"... información de mierda que guarda mi cerebro...), y otros destacados como Joe Pantoliano o Jane Lynch, entonces qué puede salir mal.

IDEAL PARA: Ver un thriller de acción percutante.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


domingo, 19 de diciembre de 2010

"Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 1" (2010).


-- "Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: David Yates.
-- Actuación: Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Ralph Fiennes, Helena Bonham Carter, Jim Broadbent, Robbie Coltrane, Warwick Davis, Michael Gambon, Brendan Gleeson, John Hurt, Rhys Ifans, Jason Isaacs, Bill Nighy, Alan Rickman, David Thewlis, Timothy Spall, Imelda Staunton, Julie Walters.
-- Guión: Steve Klover, basado en la novela de J.K. Rowling.
-- Banda Sonora: Alexandre Desplat.

-- "Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 1" en IMDb.
-- "Harry Potter y las reliquias de la muerte" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Algo está podrido en el reino de J.K. Rowling. Las fuerzas del mal avanzan victoriosas en contra de los buenos, y el trío de niñatos ahora reconvertidos en un macizón, una majacita y un... bueno, en el bueno de Daniel Radcliffe de toda la vida pero ahora más alto y desgarbado si es que cabe, todos ellos abandonan sus hogares, listos o más o menos listos para la cruzada final. Un grupete de personajes llega hasta la guarida en que Harry Potter se está asilando, y tratan de hacer una salida para que el malvado Voldemort, el Voldemort del que no se puede decir el nombre de Voldem... er... ése, justamente, no llegue a ponerle las manos encima de Harry (a la horita, siete pelis y recién se les ocurre que sería bueno dotar al Elegido con una guardia pretoriana, si es que estos buenos de la peli son buenos pero para tirárselas). Pero las cosas salen mal: los malos malosos están esperando allá afuera, y lo que se suponía iba a ser una fuga clandestina se convierte en una batalla en toda regla, ahora en Londres mismo y el camuflaje del mundo mágico al reverendo carajo. Harry Potter escapa por los pelos, con sacrificio de personajes de por medio porque se acerca el final y por lo tanto ya es poco probable que se los necesite para alguna otra cosa, y se esconde en una casa segura, etcétera (la del mejor amigo de Harry, donde a ningún secuaz de Voldemort se le ocurriría buscar, en una descripción clásica de la sintomatología del síndrome Tatooine). La existencia podría ser bonita, iluminada, etcétera, e incluso celebran un matrimonio y todo, pero en medio del bodorrio aparecen otra vez los malos (que la tienen fácil para sembrar caos y destrucción a su paso, a pesar de que 10-15 minutos de peli antes, Voldemort ha comentado lo fútil que sería atacar un lugar tan bien protegido blah-blah-blah...), y ya tenemos otra vez a Harry Potter a la carrera. Esta vez decide que no va a poner a sus amigos en peligro más, y se manda a cambiar, junto con sus dos mosqueteros, y salen a campo abierto, absolutamente solos, indefensos frente a la traición, contando con sus propias fuerzas (pero no necesariamente obligados a defenderse siempre por sí mismos: la veterana tradición de esta saga, de salvar situaciones vía deus ex machina, es demasiado fuerte como para perecer incluso aquí). La única posibilidad de supervivencia que tienen es darle caza a los horcruxes, horrorcruxes o como se llamen los artefactos que esconden el alma de Voldemort, e irlos destruyendo uno a uno. Y supongo que no es un gran spoiler si digo que al final de todo esto, la cosa termina en "continuará". Si es que tiene un peazo "Parte 1" incrustado en el título, después de todo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el año 2010 de Nuestro Señor Jesucristo (mención sea hecha, porque como sabemos y han denunciado los doctos eruditos en la Biblia, Harry Potter es... ¡¡¡SATÁNICO!!!), la saga cinematográfica más rentable de todos los tiempos es de la Harry Potter, habiéndose embuchado más de seis mil millones de dólares. Le sigue de cerca (mil millones de dólares menos, un sexto menos, una nada, hombre) James Bond, con una diferencia: al niñato de lentes le ha tomado siete entregas, mientras que a Bond le ha tomado 22 (si a alguien le interesa, la tercera es Star Wars con otros mil millones menos, en siete entregas. Saquen cálculos). Pero la mina de oro se está agotando. Después de "Harry Potter y el misterio del príncipe", quedaba una entrega adicional y punto: no hay más novelas, hay gran final, etcétera. ¡Diablos, 'emonios, infiernos, rediablos!, se dijeron los ejecutivos de los estudios (ya lo advertimos: Harry Potter es satánico), ¿cómo le sacamos más centavos a los ya demasiado estrujados espectadores? ¡Hey! Hagamos la misma cosa que hizo el Carnicero Weinstein con "Kill Bill" y partámosla en dos. Pero, oye, qué van a decir, que somos unos mercenarios explotando despiadadamente a los fanáticos que tanto quieren nuestro material... Oye, pero no es nuestra culpa, si después de todos los yonkis son ellos y ellos eligieron hacerse jarripoterdictos, y además, les decimos que es porque queremos adaptar la novela bien adaptada metiendo todos los episodios, y no haciendo un drástico descuartizamiento como en las tres o cuatro entregas anteriores, y se la tragan con paz y tranquilidad mental. Así es que ahora tenemos la séptima peli de Harry Potter. Que será seguida por una octava peli de Harry Potter. Porque no me trago que ésta es "séptima, parte 1" y la siguiente será "séptima, parte 2". A mí me enseñaron de chiquitito en la clase de aritmética elemental que si tenías que pagar dos entradas diferentes, entonces es que son dos pelis diferentes. O sea, lo que tenemos es el penúltimo episodio de la saga que acabará en "Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 2". Al fin, digo yo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En toda franquicia fílmica existe un punto en que la cantidad de información acumulada sobre un universo ficticio es demasiada como para que el espectador casual la maneje, y por lo tanto, llega el minuto en que las nuevas pelis se dirigen no a las audiencias masivas, sino a los acólitos que la franquicia ha conseguido reunir, con pelis cada vez más autorreferentes y plagadas de detalles que sólo la secta es capaz de concebir. Mientras que "Harry Potter y la piedra filosofal", "Harry Potter y la cámara de los secretos" y "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" eran pelis más o menos completas y autoconclusivas, y el espectador casual las podía ver más o menos así, ya desde "Harry Potter y el cáliz de fuego" con la primera aparición de Voldemort el asunto empieza a virar. "Harry Potter y la Orden del Fénix" ya hacía girar algunas situaciones típicas de la franquicia (por primera vez Harry se rebela contra sus molestos y caricaturescos tíos). Y ya con "Harry Potter y el misterio del príncipe" está claro que estamos preparando el grande finale, incluyendo ese final de episodio en que la historia queda del mismo queda más o menos cerrada, pero queda el cabo suelto para la continuación. Toda la parrafada anterior fue para decir lo obvio: "Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte 1" no es una peli dirigida a las grandes audiencias, ni a los críticos, sino única y exclusivamente a los fanáticos que han tenido el fuste y aguante para llegar hasta este punto sin echar sangre de narices por el camino. ¿Es una buena peli? ¿Y eso qué importa? Lo importante es que les guste a los fanáticos y continuadores de la franquicia. David Yates ya le ha tomado el tranquillo a la cosa y hace una entrega mejor que "Harry Potter y el misterio del príncipe", aunque claramente él no es Alfonso Cuarón (el que dirigió "Harry Potter y el misterio de Azkaban", probablemente la mejor de todas). El resultado es francamente irregular. Tenemos algunos de los mejores y más interesantes momentos de la saga: Hermione despidiéndose de su familia, los tres protas en una casa y solitarios (cosa rara en esta saga, decir mucho con lo mínimo), algunas secuencias de acción quizás no demasiado espectaculares comparado con el cine en general, pero mejores que el promedio de la saga de Harry Potter (cuyo fuerte nunca estuvo en la acción desenfrenada, todo sea dicho). Tiene también algún rasgo de ingenio como cuando recurre a una técnica inesperada, el uso de animación con figuras chinescas para referir la historia de las Reliquias Mortales (truco copiado de "Hellboy 2: El ejército dorado", que a su vez lo sacaba de alguna otra parte, pero para los estándares de Harry Potter...). Incluso se cae hasta alguna lagrimita cuando fallece algún personaje significativo, de los que no pensabas que iban a morir (aunque claro, cuando ves a uno dando vueltas allí donde no se suponía que iba a andar dando vueltas, ya se huele el aroma de asado para buitres). Al argumento no hay que darle demasiadas tornas porque es tan armado y calculado como siempre (a punta de deus ex machina, personajes que aparecen para empujar o tirar de Harry Potter, misterios y pistas con un tremendo cartel de "dirección obligada" porque la historia exige que los personajes vayan en esa dirección, deducciones con más inspiración que lógica... vicios que han sido propios de la saga entera, para qué vamos a estarnos engañando aquí). El trío protagónico se defiende, pero se limita a eso, defenderse, porque a estas alturas del partido, después de diez años de interpretar sus roles, ya los actúan casi de manera automática, pero tampoco han evolucionado actoralmente más allá. Los secundarios están brillantes como siempre (Imelda Staunton, Ralph Fiennes y Helena Bonham Carter llevándose la palma aquí), pero sus roles son tan mínimos que casi no lucen (el siempre bienvenido Alan Rickman aparece tan poco que parece casi un cameo para que recordemos que Severus Snape también está en las de Harry Potter). Si a eso le sumamos un metraje que al comienzo juega bien con la paranoia y la estética de lo que podríamos llamar "fascismo inglés", pero después resulta quizás excesivamente largo en su parte media, el resultado es un tanto descorazonador (aunque seamos justos, no tanto como "Harry Potter y el misterio del príncipe"). Si nos hubieran dicho que la saga iba a continuar por una cantidad indefinida de entregas, el asunto sería como para tirar la esponja. Pero nos prometieron que habría una más, tan sólo una más, y que después se acababa (o no, a según si la señora Rowling se manda un octavo tocho que se pueda transformar en una novena peli...), así es que seguiremos estoicamente hasta el final. Por cierto, esta peli nos ha brindado el que quizás sea el momento cumbre de la saga. En una escena, Harry Potter y sus dos amiguetes deben infiltrarse en un lugar asumiendo otra forma física, lo que da pie a otros tres actores adultos para interpretar los personajes a la manera de Radcliffe, Watson y Gringer, con todos sus modales y manierismos, y la calamidad es que estos actores lo hacen tan condenadamente bien, que dejan en evidencia a los actores originales que los interpretaron en primer lugar, como lo que en definitiva son, y es la saga entera: una caricatura de los cuentos infantiles sobre reinos de magia y del bien contra el mal, en vez de una historia sólida y coherente de principio a fin. (Dicho esto desprecio, si igual su seguro servidor el General Gato quien esto escribe se las ha bancado religiosamente en el cine porque se ha divertido lo suyo... y las ha olvidado escrupulosamente después).

IDEAL PARA: Hacer prueba de resistencia, si te has bancado seis pelis de Potter antes que ésta.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 12 de julio de 2007

"Río salvaje" (1994).


-- "The River Wild". Estados Unidos. Año 1994.
-- Dirección: Curtis Hanson.
-- Actuación: Meryl Streep, David Strathairn, Kevin Bacon, John C. Reilly, Joseph Mazzello, Benjamin Bratt.
-- Guión: Denis O'Neill.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.

-- "Río salvaje" en IMDb.
-- "Río salvaje" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dentro de una familia disfuncional como las que abundan en las pelis de acción yankis (tiene que serlo, para que el drama y el riesgo vital sirvan de cemento para la unión y el asunto tenga mayor carga dramática), el mocoso de turno está de cumpleaños. Y lo celebrarán bajando por unos rápidos con balsas inflables en algún lugar cercano a la frontera con Canadá. Papi no quiere ir, y no quiere, y no quiere, porque es trabajólico. Pero al final su corazoncito dice "bueno, ya", y va. Mientras tanto, la madre prisionera de un matrimonio en picada y el niñato malcriado, hacen buenas migas con un completo y encantador extraño (¿qué se dice sobre hablar con gente que uno no conoce?, ¿ah?). Los extraños resultan ser todo lo peligrosos que son en estas películas, porque o si no, simplemente no habría película. De manera que la familia entera se transforma en rehén. La jugada de los chicos malos es utilizar a la madre del grupo familiar, una experta en el rafting, para bajar por el tópico torrente imposible, para escapar de la justicia, porque por supuesto que ellos son fugitivos de la ley. Y francamente me fastidia reseñar el resto de la peli, así es que supongan lo más obvio, y eso es.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

A comienzos de los '90s se pusieron (algo) de moda las películas que mezclaban acción policial con deportes extremos: alpinismo ("Riesgo total"), surfeo ("Punto de quiebre"), paracaidismo ("Zona de impacto"), y un pequeño etcétera. Alguien discurrió que era una buena idea hacer la misma combinación, pero con el descenso en balsa por los ríos. La peli fue apoyada con alguna campaña promocional, y es que se supone que era una producción de alturas. Y es que, ¿vieron el elenco? Lo cierto es que esta película se ahogó en la taquilla, y dicho con harta sinceridad, en forma bien merecida.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Por la curiosidad de ver a Meryl Streep haciendo una de acción. E incluso en un rol tan poco desafiante dramáticamente, se las arregla para demostrar por qué es una de las actrices más legendarias de todos los tiempos. El resto del elenco, pues pasemos de él: Kevin Bacon hace el mismo papel de chico cínico de siempre, el macizo John C. Reilly ("Chicago", "Pandillas de Nueva York") hace lo que mejor puede el pobre, y aparece Benjamin Bratt ("Miss Simpatía", "Gatúbela") en sus inicios más iniciales, haciendo un papel casi de adorno (aunque con diálogo). Mención honrosa para David Strathairn, el gran prota de "Buenas noches y buena suerte", como el esposo trabajólico que descubre el valor de la familia y esas cosas.

-- Curtis Hanson. Este pobre director ha hecho de todo para sobrevivir, incluyendo pelis vergonzosamente comerciales, pero en todas ellas deja caer una pesada mano. Es hombre de estilo clásico, muy vinculado al cine noir, y no es raro que se haya alzado con el Oscar por una película de ese género como lo es "Los Angeles al desnudo" (además, es el hombre tras "Malas influencias", "La mano que mece la cuna", "Fin de semana de locos", "8 millas" y "En sus zapatos"). Y es que "Río salvaje" no meterá mucho suspenso, que digamos, pero gracias a él es posible verla sin ahogarse en ronquidos. Si es que eso vale algo.

IDEAL PARA: Ver una película de cierta esforzada dignidad en el cable, si es que no hay opciones mejores.

lunes, 19 de febrero de 2007

"Fuga en el siglo XXIII" (1976).


-- "Logan's Run". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Michael Anderson.
-- Actuación: Michael York, Richard Jordan, Jenny Agutter, Roscoe Lee Browne, Farrah Fawcett, Michael Anderson Jr., Peter Ustinov.
-- Guión: David Zelag Goodman, basado en la novela de William F. Nolan y George Clayton Johnson.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.

-- "Fuga en el siglo XXIII" en IMDb.
-- "Fuga en el siglo XXIII" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La Tierra en el siglo XXIII. La superpoblación y la contaminación se lo han marabunteado todo, así que es hora de tomar medidas draconianas. La gente vive en una sociedad hipertecnificada con look de mall de los '70s, en donde todo es puro placer (sexo y drogas, para ser bien '70s), pero en donde tienes que morirte fatalmente a los 30 años de edad. Eso, salvo que seas renovado en una ceremonia llamada "el carrusel", a donde todos van como borregos, a pesar de la evidencia empírica según la cual nadie ha visto a un renovado jamás, y por tanto, no se sabe que pasa con ellos (¿y qué? no sería la primera cosa que la gente cree porque quiere creer y tener fe, ¿no?). Un guardia llamado Logan entra en contacto con una célula rebelde que, tan poco marciales ellos, dicen que la sociedad entera, y el carrusel primero, es una farsa, y para vivir sólo hay que escapar a un lugar llamado el Santuario. Aprovechando eso, la gran supercomputadora con tarjetas perforadas que controla la ciudad, le hace la joputada a Logan y le quita cuatro años de vida, para hacerlo agonizante y obligarlo a fugarse, y así llevarle a descubrir el Santuario. Infiltrado entre los rebeldes que querían vivir, Logan empieza poco a poco a descubrir la macabra verdad detrás de la sociedad (nadie se renueva), el destino de quienes se fugan, y qué demonios es realmente el Santuario, todo eso acompañado por una bella chica (así da gusto ser fugitivo).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En medio de la fiebre Sci-Fi/New-Age de los '60s, salió publicada (en 1967 para ser precisos) una novelita cuyo título traducido al castellano sería "La fuga de Logan". Al igual que otras novelas y filmes de la época (léase "¡Hagan sitio, hagan sitio!" y su adaptación semibastarda "Cuando el futuro nos alcance"), ponía énfasis en el tema entonces de moda, cuál es que estamos haciendo cañazos la Tierra, nos estamos reproduciendo como ratas, y el mundo entero se va a ir al garete por la superpoblación. Era obvio que la novela sería adaptada al cine, porque tenía acción y tocaba un tema de moda, y eso sucedió en 1976. Que ahora estábamos en plena fiebre disco se nota porque la sociedad descrita en la película es hedonista, materialista y permisiva, y por lo tanto Tony Manero se hubiera sentido en ella como en casa (salvo por eso de tener que morirse a los 30). La película estaba destinada a ser el gran éxito del verano, y probablemente lo fue hasta cierto punto, pero las críticas la aguijonearon hasta convertirla en colador. Y con razón, porque la gente detrás no era exactamente de primera línea, partiendo por el director Michael Anderson, que había tenido su momento de gloria con "Las sandalias del pescador", y que después tendría oportunidad de seguirla chafando con "Orca", "Crónicas marcianas" (miniserie de TV un tanto subvalorada, pero tampoco demasiado brillante), y "Millennium" (la peli de 1989, no la serie de TV de 1997). Hubo después de "Fuga en el siglo XXIII" una serie de TV, que no tuvo ningún éxito; y el escritor William F. Nolan, por su parte, al no tener ningún otro gran hit salvo ese éxito discreto, escribió algunas secuelas que nunca han sido adaptadas (y quizás deberíamos dar gracias a Dios por eso).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es la clásica historia que en "HormiguitaZ" definían como "chico conoce a chica, chico enamora a chica, chico cambia el orden social establecido". Hay quienes dirán que esto es "La guerra de las galaxias" por enésima vez, y quizás tengan razón, pero en definitiva, todas las historias de héroes son lo mismo, así es que podemos decir que "Fuga en el siglo XXIII" es otra prototípica historia de héroes.

-- Por arqueología visual. La peli no puede ser más '70s en cuanto a su estética y moral. El continuo festín sexual que es la vida en el mundo de Logan no tiene nada que envidiarle a "Fiebre de sábado por la noche". El futuro hiperluminoso, plástico y decadente que se construye en los sets también es un preludio de lo que al año siguiente será "La guerra de las galaxias".

-- Si te gustan los efectos especiales risibles, ésta es la tuya. Porque a pesar de ser un filme considerado como "de alto presupuesto", los efectos especiales cantan con todos sus pulmones. Vemos rayos lásers que no cortan nada (la sobreimpresión tararea su propia melodía), pistolas que supuestamente queman lo que tocan y este quemadito se reduce a unos petarditos de tres al cuatro en el suelo, robots que no son más que una caja grande de zapatos recubierta de acrílico para darle brillo, y todo eso que en la serie B de los '50s se veía bien, o lo suplían con creatividad al menos, pero que aquí tiene un aire de mal gusto increíble. Servidor quien esto escribe, puede testimoniar acerca de cómo se partió de risa en las escenas de tiroteos... Por cierto, en el apartado de los errores de bulto, la maquinita hidráulica sucedánea de represa hidroeléctrica que alimenta a la ciudad es del todo punto imposible, sin que pase una de dos cosas: que la ciudad se inunde tratando de sacar el agua que cae, o bien que se pierda toda la energía ganada tratando de elevarla de nuevo al nivel de poder utilizarla otra vez.

-- Si estaban pensando en Farrah Fawcett en sus años de gloria, lo siento mucho, pero aparece poquísimo, y sin desnudos. La otra chica que aparece, Jenny Agutter, no puede ser más desangelada, así es que tampoco aporta demasiado (hay opinión en contrario en Internet, de todos modos, para ser imparciales). Lo único vistoso en el apartado son las minifaldas, cortas como sólo en esos años sabían manufacturar.

-- Peter Ustinov. Aparece poquito, muy poquito, casi al final de la película, y su rol no puede ser más tonto, pero es que demuestra con ese poquito por qué se robó la película entera de "Quo Vadis" interpretando a Nerón, como una veintena de años antes (también tuvo un rol secundario, pero llamativo, en "Espartaco").

IDEAL PARA: Partirse de la risa con una película que hoy en día calificaríamos con cierta conmiseración y de manera respetuosa como "muy de su época"...

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