11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 3 de octubre de 2013

"Marcianos al ataque" (1996).


-- "Mars Attacks!". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Tim Burton.
-- Actuación: Jack Nicholson, Glenn Close, Annette Bening, Pierce Brosnan, Danny DeVito, Lukas Haas, Jim Brown, Sarah Jessica Parker, Sylvia Sidney, Pam Grier, Martin Short, Rod Steiger, Tom Jones, Michael J. Fox, Joe Don Baker, O-Lan Jones, Jack Black, Ray J, Brandon Hammond, Natalie Portman, Paul Winfield, Lisa Marie Smith, Brian Haley, Christina Applegate, Jerzy Skolimowski, Barbet Schroeder, Frank Welker (sólo voz) y Roger L. Jackson (sólo voz).
-- Guión: Jonathan Gems, basado en... las... ehm... cartas coleccionables... como suena... de Len Brown, Woody Gelman, Wally Wood, Bob Powell y Norman Saunders.
-- Banda Sonora: Danny Elfman.

-- "Marcianos al ataque" en IMDb.
-- "Marcianos al ataque" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un campito de la América Profunda, los buenos campesinos de Kansas (sin un Superman que los defienda... debía estar ocupado en LA OTRA PELI que Tim Burton estaba tratando de dirigir en la fecha y al final no dirigió ná) ven como de pronto viene una estampida... de vacas... quemándose. Tal cual. Después de lo cual, un platillo volador despega y viaja a Marte, en donde una escuadra comienza a movilizarse. HOLY SHIT, MARTIAN INVASION IS BEGINNING!!! ¡¡¡CON TÍTULOS DE CRÉDITOS SOBREIMPUESTOS!!! ¡¡¡CON ULULARES ELECTRÓNICOS DE DANNY ELFMAN!!! Salto a... la serie de pobres paganos que pronto ofrendarán sus cuerpos y vidas en el altar del humorismo-a-costa-de-imbéciles que será esta peli. Washington DC, el Presi de los Estados Unidos es un cabrón que vigila cómo arreglar el tema (con Glenn Close como la esposa, OH-CRAP, y con Natalie Portman todavía adolescente de hija, lo que está muuuuuu pero que muuuuuu bien), asesorado por dos milicos, el milico buena tela y prudente por un lado y el milico histérico NUKE'EM MR PRESIDENT!!! Y un científico interpretado por Pierce Brosnan poniéndose metódica y sórdidamente en ridículo (primero dice que los marcianos son avanzados así es que por definición deben ser pacíficos, el muy bruto, luego empieza a coquetear con una presentadora de televisión, lo que está bien, pero resulta que ella es Sarah Jessica Parker, el muy bruto, y al final... el muy bruto). En un trailer, tenemos una familia de rednecks que como buenos rednecks, aman al hijo cabezadado milico (¡Jack Black, joer!) y a la tipa follá por el cabezadado milico (¡Christina Applegate en sus mejores años!) y odian al nenazo medio grungie (no es grungie, pero por la época... además es Lukas Haas, actor prometedor en esos años cuya promesa nunca llegó a concretarse del todo), además de la abuela media pallá (entrañable Sylvia Sidney en su despedida por la puerta grande del cine de Hollywood). Y luego tenemos el montonazo de gente en Las Vegas, demasiados para enumerarlos. Bueno, todos ellos empiezan a confluir unos con otros, porque bueno, es lo que pasa en las pelis de desastres, que presentas a una tonelada de actorazos para ir cepillándotelos a gusto después. Resulta que como a la media hora de peli, ¡por fin descienden los jodíos marcianos! Los marcianos llegaron ya, y llegaron bailando el chachachá... El primer encuentro parece pacífico, hay saludos, algo de incomunicación, ¿entendimiento...? No, no pué ser, la peli no puede acabar tan rápido, ¿no? Nones, en efecto. Porque alguien hace volar una paloma de la paz, y en el mejor plan cine palomitero de la Cannon... ¡¡¡LOS MALVADOS MARCIANOS LA ROSQUISAN CON SU PISTOLA DE RAYOS!!! Porque cuando conviertes a una paloma blanca en nigga, eso es declaración de guerra. Lo que sigue es un festival de EL FIN DEL MUNDO TAL Y COMO LO CONOCEMOS, Y ME SIENTO BIEN... (Bueno, no tocan la canción de REM en el soundtrack, pero el concepto es ése).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1996, Tim Burton llevaba casi una década al tope de la bandera como una de las mayores fuerzas creativas de Hollywood. O sea, el hombre que había conseguido una recaudación de 400 millones de dólares para la Warner con "Batman" (cifra normalita hoy en día, pero en esos tiempos si tu peli recaudaba 200 milloncitos ya estaba en el Top Ten de la taquilla del año) podía literalmente hacer lo que quisiera con carta blanca, cheque en blanco, y bajada de culo por parte de los ejecutivos sumado a un "pero por favorcito plisplisplís, échele harta vaselina, ¿buenoyá...?". Y entonces comenzaron los problemas. "Batman regresa" fue mejor que "Batman", pero por desgracia el público la encontró demasiado oscura para niños, las empresas que habían comprado la franquicia para marketing (ya saben, las figuritas y juguetitos y todo eso) se echaron patrás, y a Tim Burton le dieron básicamente un ascenso Dilbert (un ascenso a un puesto en donde no pueda hacer ningún daño) para "Batman Forever". Luego vino "Ed Wood", la mejor peli de Tim Burton, y correspondientemente, un fiasco absoluto de taquilla (porque, seriously, ¿una peli basada en un cineasta SciFi de culto de los '50s, rodada como comedia farsesca, en blanco y negro y sin nada del glamour de vestuarios y escenarios y automóviles papú que tanto atrae al público a las pelis de época...?). En las fechas, Tim Burton estaba luchando también porque la Warner lo contrató para ver si podían sacar adelante un "Superman 5" que sirviera como medio-reboot para la franquicia después del fiasco de "Superman IV" (en la época no se hablaba de reboot todavía, aunque de manera inconsciente, curiosamente, "Batman" de 1989 sí había sido un reboot de la franquicia en el cine, después del "Batman" de 1966), y entre que los exec de la Warner resultaron ser unos tipejos sin la menor idea de qué era lo que estaban haciendo, Tim Burton acabó perdiendo un año entero de su vida en la tontera hasta que se bajó (por suerte. Ese Superman iba a ser protagonizado por... caras de horror en 3, 2, 1... Nicolas Cage. Y su peluquín. Seriously). En medio de todo eso llegó al rescate un proyecto basado en... cromos. Laminitas coleccionables. En la época, nadie parece haberse cuestionado mucho el tema (hoy en día sale una peli como "Battleship" basada en el juego de tocado-y-hundido, y un grueso del público se parte de la risa por el absurdo... y otro grueso del púbico pasa religiosamente por caja y ve la peli balando de felicidad. Y no, no me comí la "l" de casualidad cuando escribí "púbico"). La idea de por sí ya era demencial. ¿Han visto alguna vez las famosas laminitas de colección de "Mars Attack"? Bueno, regocíjense, yo los espero. La idea era adaptar eso... una colección de laminitas de los '60s retirada de circulación POR PRESIONES DE LOS PERROS GUARDIANES DE LA MORAL... en una peli INFANTIL... que fuera una COMEDIA... que fuera el BLOCKBUSTER DEL VERANO. Por parte del director que en la época empezaba a dar señales de que su carrera iba a precipitarse a los infiernos del gambazo-tras-gambazo, uno que ya en ese tiempo empezaba a ser un chiste ambulante ("¡uh, mira, ahí va el Burton, mira! Gótico ¿ah? Cool..."). Por cierto, dicho sea de paso, la otra idea alternativa que fue descartada para adaptar "Mars Attack" era adaptar... "Dinosaurs Attack". Con muy buen criterio dijeron que no querían ser vistos como una parodia de "Parque Jurásico". Lo que no imaginaban es que su parodia de las pelis de invasiones de marcianos de los '50s iba a coincidir el mismo año con una peli de invasiones de marcianos de los '50s hecha totalmente en serio (bueno, casi. Roland Emmerich, después de todo). "El día de la independencia". MÁS DE 800 MILLONES DE DÓLARES EN TAQUILLA, LA PELI DE MAYORES INGRESOS DE 1996, Y LA SEGUNDA PELI MÁS TAQUILLERA DE TODOS LOS TIEMPOS DESPUÉS DE "PARQUE JURÁSICO" HASTA "TITANIC" EN 1997. Joer con la mala suertecita. Quizás debieron inclinarse por "Monsters Attack". Supuesto de que hubiera existido. Total, para "Scooby Doo" faltaban seis años... ¿Y "Marcianos al ataque"? 101 millones de recaudación. Sobre un presupuesto de 100. OH-CRAP.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En la época muchos tuvieron el presentimiento de que "Marcianos al ataque" era el inicio del declive de Tim Burton como director, después de un quinteto de pelis energéticas que con justicia pueden contarse entre las mejores de la época ("Beetlejuice", "Batman", "El joven manos de tijera", "Batman regresa" y "Ed Wood"). Presentimiento por desgracia confirmado con el paso del tiempo, porque andando los años, si bien de repente se ha dejado caer con alguna gran peli que recuerda a su época dorada ("El gran pez"), la verdad es que su desempeño ha tendido a ser más bien reguleque, cuando no francamente infumables. En ese sentido, "Marcianos al ataque" fue condenada porque 1.- No era tan buena como el quinteto mencionado, 2.- No era gótica (era retro, indudablemente, pero no "gótica", el etiquetado clásico y flanderización del pobre Tim Burton), y 3.- Era un proyecto que podríamos considerarlo como "un gustito", un homenaje a DOS tipos de cine que en la época estaban completamente demodé (el cine de invasión de marcianos por un lado, y cuando salió fue considerada una mala parodia de "El día de la independencia" para colmo, que no lo es... más bien de "La guerra de los mundos" de 1953, y el cine de desastres por el otro, en el mismo año en que estaba despegando). Pura cuestión de timing: esta peli hubiera sido recibida mejor si hubiera sido estrenada en 1997 o 1998, cuando ambos subgéneros estaban experimentando un despegue, y una parodia u homenaje afectuoso hubiera sido mejor recibido. El paso del tiempo ha hecho mucho por reivindicar a "Marcianos al ataque", y con justicia porque es una peli excelente. Quizás no es un clásico del cine ni lo mejor que ha rodado Burton (de hecho, le pesa demasiado la autoindulgencia, el "miren el gustito que me estoy dando"), pero no deja de ser una peli energética y bien llevada. Y aunque la gente no lo vio así en su minuto, es burtoniana hasta la médula, principalmente en el discurso social. Pero esencialmente es un homenaje afectuoso al cine de marcianos de los '50s, rodada como peli de desastres de los '70s, y en cuanto a ambas cosas, consigue con justicia replicar y a la vez parodiar el material sobre el que está trabajando. Claro, eso tiene el efecto colateral de que quien no distinga las referencias, el chiste pase soplado y no le encuentre la gracia. Pero todo está ahí. Del cine de marcianos: los platillos voladores, los hombrecitos verdes, los extraterrestres malvados porque sí, el clásico "¡nada los detiene, debemos usar el poder nuclear!" (parodiado con sangre y sal y limón sobre la herida en la peli). Del cine de desastres: la presentación de personajes, el alegre festinarse de los mismos a diestra y siniestra, la cartelera con grandes nombres (¡más aún cuando algunos como Jack Black y Sarah Jessica Parker adquirieron MÁS NOMBRE con el paso de los años!), las gozosas escenas de destrucción masiva... Un festival para el que le gusta el "cine de género", por supuesto, no para los pedantes amantes del "cine arte" ni tampoco para el público masivo al que les cuelan mugres como "Transformers" como lo más de lo más en el cine.

-- Hemos mencionado a la pasada que la peli tiene un discurso social muy marcado. Esto no es raro en el cine de desastres. Piénsese en "Infierno en la torre" por ejemplo, peli en donde los primeros en irse cortados por la tragedia son dos pecadores (concretamente, tipo y tipa dándose alegría heterosexual). Bueno, algo después se va cortao el negro, que hay tradiciones que no pueden omitirse. El punto es que a Tim Burton ese tipo de moral puritana pechoña se la suda. ¿Quiénes entonces son los que se van cortaos en sus pelis? Pues, la mala clase de siempre: los ricos, los soberbios, los pagados de sí mismos, los amorales, sean los periodistas (uno muere por tratar de salvar a una pija idiota que no se lo merece, la otra es la pija idiota que no se lo merece), los milicos (la muerte del milico NUKE'EM es una antología de la mala leche), la Familia Imperial (la única que salva es la hija, que no es una pija), el científico cuyo gran y jugoso cerebro no parece estar tan localizado en el cráneo como en la entrepierna (y hay algo de mala leche en que venga interpretado por el actor que el año pasado había sido James Bond en "Goldeneye"), el hijito bruto (con un glorioso "I surrender!"), los papitos rednecks, las lacras de Las Vegas. Los que consiguen llegar hasta el final son los humildes, los buena tela, los que no intentan imponerse a los demás. Y Tom Jones (quién sabe si porque es genuinamente buena tela, o por cláusula del contrato. Quiero pensar que por lo primero porque me cae bien el susodicho). Incluso los marcianos son retratados no como demasiado alienígenas, sino como seres humanos con una anatomía diferente, pero con el mismo espíritu de cagarse en todo y en todos que tienen el común de las personas, alcanzando esta ironía sus cotas más altas en la gran escena de los marcianos tomándose fotos como turistas japoneses en Instagram mientras ESTÁN DESTRUYENDO EL TAJ MAHAL. Puede parecer una salida de olla demasiado grande de la peli... hasta que se recuerda que al año siguiente Alberto Fujimori se estaba tomando fotitos estilo lord-inglés-con-pata-sobre-cabeza-de-león-muerto en la embajada cuyos terroristas se había cepillado, y aún años después, salieron a la luz fotos de los guardias de Guantánamo con los prisioneros musulmanes de souvenir, un poco como cabezas de jíbaros pero vivos (todavía). Un aspecto en donde Tim Burton, claramente más viejo y hastiado, se ha ido caricaturizando o ha puesto derechamente en el olvido, pero que aquí todavía late vivo y bien vivo. Curiosamente, en esto "Marcianos al ataque" es una adaptación mucho más fidedigna en espíritu a la novela "La guerra de los mundos" de H.G. Wells que tanto "La guerra de los mundos" de 1953 como "La guerra de los mundos" de 2005, aunque en clave de comedia esperpéntica eso sí (la novela original de Wells es un drama, a veces una tragedia). Al menos el concepto básico es el mismo: mostrar a través de una invasión marciana que se lo carga todo, que el peor cabrón al que puede enfrentarse el ser humano no son unos marcianos mala leche, sino el propio ser humano mismo de sí.

IDEAL PARA: Ver una buena comedia de Ciencia Ficción con más de algún incisivo comentario social de por medio.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- Precréditos y créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Los marcianos [en inglés, sin subtítulos... y con subtítulos sería la misma cosa, la verdad].


domingo, 1 de septiembre de 2013

"Memoria explosiva" (1996).


-- "The Long Kiss Goodnight" (título original en inglés), "El largo beso del adiós" (título en Argentina), "Memoria letal" (título en España), "Memòria letal" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Renny Harlin.
-- Actuación: Geena Davis, Samuel L. Jackson, Yvonne Zima, Craig Bierko, Tom Amandes, Brian Cox, Patrick Malahide, David Morse, Joseph McKenna, Melina Kanakaredes, Dan Warry-Smith, Kristen Bone, Jennifer Pisana, Rex Linn, Alan North.
-- Guión: Shane Black.
-- Banda Sonora: Alan Silvestri.

-- "Memoria explosiva" en IMDb.
-- "Memoria explosiva" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mi nombre es... (sí, es otra de esas pelis que parte con narración-en-off-primera-persona) ...Samantha Carter. Sólo porque Sam Caine es un anagrama por AMNESIAC. Soy mami de una chica de ocho, pero nací hace ocho años atrás... en una playa, con la memoria borrada. Se llama amnesia focal retrógrada (¡guau! ¡Un guionista que introduce un término técnico en vez de llamarlo AMNESIA a la bruta y listo!). ¿Algún día recobraré la memoria? Quién sabe, mientras tanto... ¡Desfile de Navidad en pueblo pequeñomierda! El caso es que la Sam aparece en TV, y too el mundo la ve. Todos los que le tienen ojeriza por su vida anterior al menos (¿qué vida anterior...? ¡¡¡CHACHAAAAAÁ...!!!). Uno de ellos incluso lo hace desde la cárcel, y o justito lo iban a soltar, o se las arregla para fugarse, y promete que habrá VENGANZA CON SANGRE. GUAAAAAÁ. Otros tipazos son de las altas esferas (en estas pelis siempre lo son), y por supuesto, también la quieren muerta y sepultada. Y además anda rondando un detective privado que descubre la pista hacia el pasado de la chica, y que como es el jodío Samuel L. Jackson, ya verán la que se va a armar. El caso es que, mientras pasan todas estas cosas alrededor de nuestra amnésica favorita (bueno, Geena Davis en sus mejores años, y es que cuesta acordarse, pero la Geena era mucha Geena), ella sufre un accidente porque un venado se cruza en su camino. Como el venao queda medio pa'l lao, que se para y no se para, ella va y, profe de escuela y Santa Claus de parada navideña y too... va y LE ROMPE EL CUELLO A BAMBI. Oh... cr...ap. En el hospital tiene unas pesadillas en donde una chica yuzia teñía que obviamente es ella misma, le habla al espejo y le dice todas esas cosas que las identidades alternativas siempre le dicen a uno a través del espejo, en particular si uno es DULCE, eso de que NO ERES TÚ, YO SOY THE REAL THING, VAS A DEVOLVERME MI CUERPO NENA - etc. Cuando despierta, pica verduras que te encargo (estilo androide Bishop con los cuchillos interdigitales) y además clava tomates en la pared de un lanza dagas a como dos metros de distancia. OH -- CRAP. Pero la cosa se va a poner realmente mala bruta cuando el tipazo ése que había salido de prisión, va y le dice que ahora sí que sí, que me la voy a cobrar (¿qué? se pregunta ella, y ¿qué? nos preguntamos todos), y viene peazo pelea. La profe tiene las de perder, claro, pero después... ¡¡¡SE TRANSFORMA EN UNA MÁQUINA DE MATAR IMPARABLE Y LE DA BRUTOPALIZA QUE OH-SHIT-MY-GOD!!! Luego aparece el detective privado negro, el Samuel L. Jackson ése, y ambos comienzan un viaje por descubrir la verdad y el misterio detrás de su pasado, su identidad, y de los hombres que quieren escabechinarla.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Dos hechos para que se rían a sus anchas. El de "Memoria explosiva" fue el guión más caro vendido hasta sus días, 3 millones de dólares in cash. Y dos, Shane Black en esos años era muy-pero-que-muy-grande. Su primer guión fue "Arma mortal", ahí es nada. Pero después de "Memoria explosiva" y su dantesco fiasco, fue poco lo que se supo del susodicho después. Bueno, regresó con gloria y majestad con "Iron Man 3", written and directed, pero habrá que ver cómo se las arregla para sobrevivir después. Bueno, quizás nos regale alguna cinta navideña de acción, total si le funcionó eso de action in Christmas con "Arma mortal" y "Iron Man 3" (aquí también lo intentó, pero no funcó)... "Memoria explosiva" iba a ser el gran hit de la temporada. O sea, repasemos la evidencia: 1.- Guión de Shane Black, 2.- Dirige Renny Harlin, nombre de importancia en esos años gracias a "Duro de matar 2" y "Cliffhanger", 3.- Protagoniza Geena Davis con (acuérdense, acuérdense) estatus de superestrella por "Thelma y Louise", "Un equipo muy especial" y "Héroe por accidente". La peli al final no lo fue. Ni por asomo. La crítica amó la peli, pero en donde verdaderamente cuenta, en la taquilla, recaudó apenas 89 millones de dólares, un margen significativo pero tampoco demasiado rompedor sobre los 65 millones que había costado (en esos años, los 150 millones de presupuesto de "Waterworld" eran considerados un exceso incalificable, figúrense). No en balde, "Memoria explosiva" es considerada la peli que barrió del escenario a Black, a Harlin y a Davis. A los dos últimos, más humorísticamente porque estaban casados (bueno, con un poco de ayuda del fracaso el mismo año de "La pirata", de hecho los dos fracasos simultáneos también ayudaron a cargarse el matrimonio, ehm...). Los espectadores de acción se inclinaron ese año más por "La Roca", "Rescate" o "El protector", para que nos entendamos. También fue el mismo año en donde el interés de los blockbusters viró hacia el cine de desastres ("Twister", "El día de la independencia"). De manera injusta, no sólo porque "Memoria explosiva" es una peli con méritos propios... sino además porque varios temas y trucos tocados aquí fueron después repetidos en otras pelis que sí fueron un éxito. Quizás porque la historia del asesino a sueldo que despierta amnésico en el mar debía ser interpretado no por Geena Davis sino por un macho como Matt Damon ("Identidad desconocida" y el resto de las secuelas de Jason Bourne que no son "Bourne: El legado"). Cuestión de timing, que le llaman.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque "Memoria explosiva" permanece como una de esas pelis noventeras de las que nadie se acuerda mucho (ni siquiera los fanáticos de la acción, que recuerdan otras cosas del guionista Shane Black como "El último boy scout" con Bruce Willis por ejemplo), la verdad es que es una estimable peli del género. Incluso la famosa escena de "chico bueno frente a su reflejo malvado en el espejo", si bien no fue exactamente inventada aquí, años después se dejó caer en cascada en el cine comercial ("Spiderman", "Las Dos Torres", "La hora 25", "La Liga de los Caballeros Extraordinarios"...). Quizás la peli no tiene tanta acción over-the-top (salvo la traca final, impecable guión de Shane Black y eximia realización de Renny Harlin, un hombre que no es un genio con la cámara ni mucho menos, pero que es un buen artesano demasiado apaleado por "los que saben")... pero con más caracterización de personajes. Por una vez en la vida la acción se complementa con lo esencial, o sea, el viaje de autodescubrimiento que emprende la prota para descubrir su propio pasado e identidad. Al respecto, la actuación de Geena Davis es realmente impecable, una de las mejores de su carrera. Nos la creemos como mami simpática y MILF asustada de todas las cosas que empieza a descubrir de sí misma, y TAMBIÉN nos la creemos cuando su antigua identidad despierta y la transforma en una sujeta sicótica y vengativa. Y después TAMBIÉN nos la creemos cuando sus dos personalidades empiezan a chocar una con otra. No importan los tiempos muertos, no importa que a ratos la trama avance a empellones, no importa que recurran al cliché de secuestra-a-alguien-importante-para-la-prota, la actuación de Geena Davis solita justifica ver esta peli.

-- Un aspecto abracadabrante de la peli es lo presciente que fue de muchas cosas ocurridas después en los 2000s. Cuesta verla sin una dosis de ironía o incluso de mala leche, cuando se piensa que la peli señala que el Atentado contra las Torres Gemelas (el con bomba de 1993, no el 9-11 por razones obvias) fue un trabajo interno. Y lo que está en camino es justo eso, otro trabajo interno... y por las mismas razones por las que se acusó a George W. Bush de manipular la guerra en Irak, o a Barack Obama de justificar sus sofisticados sistemas de vigil... TZZZZZZ... ESTE BLOG ESTÁ RECIBIENDO ACTUALMENTE INTERFERENCIA POR PARTE DE CÓDIGO FUENTE EXTRAÑO A LOS RECURSOS DEL SISTEMA. NO LE HAGA CASO AL ANTIVIRUS PITORREANDO A LO LOCO, ES SÓLO UN FALSO POSITIVO, SALTE AL SIGUIENTE PÁRRAFO Y SIGA LEYENDO CON CALMA Y TRANQUILIDAD.

-- El resto de la peli está también en su punto. Samuel L. Jackson, sorpréndanse, pudiendo haber hecho OTRO de sus eternos gamberros pateaculos, elige ACTUAR como un detective privado duro en lo que hace, sí, pero también normalito y bastante gafe en algunos respectos. Yvonne Zima interpreta muy bien a la hija de Geena Davis, todavía angelical y años antes de haberse pasado al Lado Oscuro de la Zorrería. Craig Bierko es un cabrón malparido de su grandísima progenitora que consigue que esperemos con ansias el momento en que la prota lo envíe a reunirse con su Creador. Brian Cox y David Morse hacen unos pequeños papelitos y no lucen demasiado porque tampoco es que aparezcan más de cuatro líneas, pero siempre es bueno tenerlos a ambos a bordo. Y para los fanáticos de CSI, aparece una breve escena de Melinda Kanakaredes (¡uh, díganlo rápido!) en bra.

IDEAL PARA: Ver un thriller de acción algo olvidado, pero que merece una revisión por el cariño que pone en desarrollar y detallar a sus personajes.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


jueves, 8 de agosto de 2013

"El protector" (1996).


-- "Eraser". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Chuck Russell.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, James Caan, Vanessa Williams, James Coburn, Robert Pastorelli, James Cromwell, Danny Nucci, Andy Romano, Nick Chinlund, Michael Papajohn, Joe Viterelli, Mark Rolston, John Slattery, Robert Miranda, Roma Maffia.
-- Guión: Tony Puryear y Walon Green, basados en una historia de ambos y de Michael S. Chernuchin.
-- Banda Sonora: Alan Silvestri.

-- "El protector" en IMDb.
-- "El protector" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una casa de los suburbios vemos una familia acosada por matones de alguna clase. ¿Son asaltantes? No, porque son crueles y además se burlan de los pobres sonaos porque, verán, EL ES UN SOPLÓN. En efecto, estamos frente a la enésima peli de "plan de protección a testigos que se va a la mierda", yo no sé cómo es que después de todo este subgénero del cine policíaco/acción todavía quedan lenguaraces dispuestos a delatar a la Mafia. ¿Están perdidos? ¡No! Porque aparece EL ÚLTIMO RECURSO. Ya saben quién. Arnold Schwarzennegger. Que por supuesto revienta a los pobres sonaos porque él es... AHRNOHL. Ahora que tenemos a un prota, salto a... la chica. Que está metía en una de esas empresas que fabrican la clase de cachivaches homicidas que sirven para bajarle números a la explosión demográfica humana (no la de Tony Stark, eso sí). Resulta que la empresa está metida en algo sucio (era que no), y ella termina siendo convencida por el Gobierno para que espíe (era que no), a consecuencias de lo cual es descubierta (era que no). El exec que la llama es el bueno de James Cromwell, que la llama a su escritorio y la presiona a confesar lo que ha hecho, y luego hace lo que todo ejecutivo corrupto en su posición hace. ¿Llamar a los abogados? No, que eso es de nenas. No, nuestro ejecutivo es macho recio, así es que saca el revólver del escritorio. ¿Para dejar a la soplona hecha un colador? No, tampoco. Para volarse la tapa de los sesos. Yisus, a los '90s les hacía falta Ritalín. ¡Nuestra prota se sale con la suya! ¡Se acabó la peli! Mierda, han pasado quince minutos, con qué rellenamos el resto, con qué rellenamos el res... ¡Ah, perfecto! Ella es la testigo y los malos malosos la persiguen. Y así aprovechamos también que Arnold Schwarzenegger está de paso en la peli y lo ponemos a hacer lo que mejor hace, escenas de aXión TO THE EXXXTREME. Y listo, ahora empieza lo bueno, la razón por la que nos sentamos a ver esta cosa en primer lugar: el buen ARNIE haciendo talco y prometiendo que va a matar al último y mintiendo, a todos los malos habidos y por haber. Porque cuando el sistema entero falla, siempre podemos contar con... ¡¡¡ARNOLD!!! Hasta que algunos años después se metió al sistema y fue nombrado Gobernador de California, eso es...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '90s fueron una década incómoda para el cine de acción. Aunque adrenalina a gusto de macho ha existido en el cine desde que el cine es cine (ahí tienen esas pinículas de vaqueros haciendo pum-pum con sus revólveres o esas pelis bélicas con los yi-ai-yous gritando "¡te dieron Yoni!", "¡No te preocupes, Billy, es sólo un rasguño!"), el verdadero upgrade del género vino con los '80s. Pelis de los '70s como "Harry el Sucio" o "Contacto en Francia" ya preludiaban, pero todavía eran dramas policiales con escenas de acción, no escenas de acción con argumento-como-pretexto (no es que sean malas pelis, en lo absoluto, pero a pesar de ser lo más de lo más en su tiempo, y no sin razón, hoy en día suenan extrañamente... sobreguionizadas, eso es). "Los cazadores del Arca perdida" ya apuntaba en la dirección, aunque estaba en un setting pulp y no en "la actualidad". Al año siguiente vinieron "48 horas" y "Rambo", y el género en su vertiente moderna ya podía darse por inaugurado (aunque hoy en día, por aquello de la escalada serial, ambas pelis lucen casi como remansos de tranquilidad. ¡Si en "Rambo", Sylvester Stallone se carga sólo a uno, y por accidente más encima!). En los '80s, los actores clásicos haciendo de duros (Steve McQueen, Clint Eastwood, Gene Hackman) dieron paso a los duros cuyo único talento actoral era ser duros, precisamente (Arnold Schwarzenegger y Sylvester Stallone los más prominentes, con Chuck Norris, Dolph Lundgren, etcétera, algo más atrás). Toda una era del cine que se niega a morir, como "The Expendables" y "The Expendables 2" (y la sobreviniente "The Expendables 3", claro) lo prueban. Y luego llegaron los '90s. Los excesos '80s quedaron atrás, era tiempo de poner pie a tierra, la chavalería empezó a interesarse por cosas tan poco viriles como el grunge o el cine de Tim Burton... y las pelis de acción empezaron a perder fuelle. Stallone y Schwarzenegger, los dos más grandes, intentaron reconvertirse a la comedia sin mucho éxito ("Oscar", "Para o mamá dispara", "Gemelos", "Junior"...), y cuando eso no resultó, intentaron ir a los tumbos con pelis de acción que sonaban un poco fuera de época. Y eso nos lleva de regreso a "El protector", una peli absolutamente '80s en prácticamente todos sus respectos... estrenada en 1996. Con una chica, Vanessa Williams, que fue grande en los '80s por ser Miss America primero (bueno, no la gran cosa, o si no de cuántas de ésas se acuerdan ustedes), la primera negra en alcanzar el cetro un cuarto de siglo antes de que hubiera un negro Presidente en Estados Unidos, sólo perderlo después por unas sórdidas fotos sáficas publicadas en Penthouse. Pero volviendo a la peli... tenemos además un envidiable elenco de secundarios en donde tenemos al Corleone cabezacaliente, y al dueño de Babe el chanchito valiente. Dirigida por un tipo que era hot porque venía de "La máscara" con Jim Carrey (y después de mandarse una autosodomizada de proporciones con "Hija de la luz", se despidió del cine redimiéndose con la estupenda "El Rey Escorpión", miren ustedes por dónde). La peli rindió relativamente bien en la taquilla (costó como 100 millones, aunque parte del presupuesto se fue en subidas de talonario de última hora provocada por disensiones y rencillas internas entre director y productor), y recaudó casi 250 millones de dólares, lo suficiente para ser la décima peli más taquillera del año (el año de, recordemos, "El día de la independencia", "Misión Imposible" y "La roca"). Ayudando a Schwarzenegger a mantener su título de rey de la acción, después de las más o menos autoparódicas "El último héroe en acción" y "Mentiras verdaderas". Lástima que después se fusiló su capital insistiendo en la comedia, con... "El regalo prometido". Y volviendo a la acción con... "Batman y Robin". Quién sabe en dónde estaría Arnold si no hubiera llegado después a Gobernador de California... ¡Ah, sí! En "The Expendables 2". Y es que somos pocos y nos conocemos mucho...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hay algo de triste en pensar que una peli de acción vista en su época como "más de lo mismo" y "mediocre", hoy en día brilla de manera prístina respecto de la acción que se realiza década y media después. A pulso, Dwayne Johnson, Vin Diesel y Jason Statham han conseguido hacerse acreedores a heredar el Reino, el Poder, la Gloria y lo Badass, pero sus pelis sobresaturadas de CGI, de piruetas imposibles, de acción demasiado over-the-top, todavía demasiado reminiscente de "Matrix" aunque gracias a Bastet ya sin el demasiado abusado bullet-time de por medio. "El protector" se perfila hoy en día como una peli de aire clásico (bueno, tan clásico como puede ser una peli de acción descerebrada, eso es). Por suerte la gente involucrada en esto tiene la peli clara: saben que están rodando una peli de acción pura y dura, y ponen todo al servicio de la misma, pero sin sacrificar (demasiado) otras cosas. El guión no trata de darnos la sorpresa nada sorprendente de que MIREN QUIÉN ERA EL VILLANO, y nos plantea de inmediato quiénes son (el Subsecretario de Defensa, y el jefe del prota), lo que nos evita el doloroso distractivo de YA, CUÁNDO LECHES NOS VAN A REVELAR LA SORPRENDENTE VUELTA DE TUERCA DE QUE EL JEFE DEL BUENO ERA EL VILLANO TRAIDOR, y nos permite ir derecho a lo que importa en estas pelis, o sea a la acción pura y dura. La cual está como corresponde, o sea Arnold Schwarzenegger repartiendo dolor, fracturas y obituarios DESDE AUSTRIA CON AMOR. Vanessa Williams... bueno, está cumplidora en el rol, y por suerte su personaje, aunque es la clásica damisela en peligro, a lo menos tiene un par de luces y no se queda como gacela de ojitos murientes esperando que el macho la salve (no es que sea mucho más efectiva tampoco, pero es que vamos, es la secretaria, no le vamos a pedir que se ponga a repartir ojomoraos estando rodeada de rompehuesos alrededor). Y contratar a James Caan para que interprete al jefe del prota siendo un cabrón malparido de mala entraña que un demonio se lo lleve de regreso al de su madre, es una de las mejores decisiones de casting que se mandaron aquí. El único talón de aquiles serio aquí es que tratan de ser over-the-top con las armas que se plantean de alta tecnología, y que son tan high-tech que, figúrense, ni siquiera obedecen las leyes de la física más elemental (son capaces de empujar a una persona varios metros con un solo impacto, pero el retroceso ni le rompe el hombro ni le vuela el espinazo al francotirador, por ejemplo), pero es que bueno, ya sabemos en qué parte de Hollywood están los físicos. En el Dungeon, amarrados y sodomizados por Bianca Beauchamp en látex sadomasoq, así los tienen (bueno, eso me han dicho por lo menos). En cuanto a lo otro, a la acción pura y dura, quizás el peor defecto de la peli es que su mejor escena de acción es la del avión, y ésa está a mitad de peli, y es tan buena que el resto hacia adelante como que no termina de alcanzar el nivel. Pero en fin. (Es tan buena la escena del avión que se la fusilaron prácticamente escena por escena, haciéndola más over-the-top eso sí, en "Otro día para morir", en donde tuvieron el buen juicio de ponerla AL FINAL). En resumen, una peli de acción que pintaba para mediocre o del montón en su época, pero que ha conseguido sobrevivir con dignidad en medio de un mundo que se ha vuelto irreconocible, uno plagado de transportadores y rápidos y furiosos y mercenarios expendables y Carabineros de Chile apaleando estudiantes. Acción era la de antes, no cabe duda de eso.

IDEAL PARA: Ver una peli de acción quizás no superlativa, pero que sí sabe tener adrenalina y empaque sin pasarse de roscas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 2 de junio de 2013

"Daylight: Infierno en el túnel" (1996).


-- "Daylight" (título original en inglés), "Daylight: Pánico en el túnel" (título en España). Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Rob Cohen.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Amy Brenneman, Viggo Mortensen, Dan Hedaya, Jay O. Sanders, Karen Young, Claire Bloom, Vanessa Bell Calloway, Renoly Santiago, Colin Fox, Danielle Harris, Trina McGee, Marcello Thedford, Sage Stallone, Jo Anderson.
-- Guión: Leslie Bohem.
-- Banda Sonora: Randy Edelman.

-- "Daylight: Infierno en el túnel" en IMDb.
-- "Daylight: Infierno en el túnel" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una escena inicial con varios camiones metiendo desechos tóxicos en la ciudad nos muestra que nada bueno va a salir de ahí (en particular si has visto el trailer, que ésta es una de desastres, después de todo). En un rápido montaje que sería la envidia del entrenador de Rocky, se nos presenta a la carrerita a una galería de personajes. Una escritora que se metió con un hombre casado y que está en detox romántico, además de que como escritora parece que es un fracaso. Un taxista que se lleva a una pareja de esto-o-aquello al aeropuerto, que además para hacer más dramática la cosa, llevan un perro y too (leñe, como si no supiéramos que en estas pelis de desastres puede morir hasta el consueta, pero el perro siempre se salva). La infaltable familia con niñata insoportable incluida. El infaltable negro que en este caso es no sé qué de control, y que no parece darse cuenta de que la bolsa para cadáveres anda sigilosamente y a la siga suya porque ya saben quién en estas pelis siempre muere. Un deportista millonario que por alguna razón elige el túnel en vez de su jet privado. ¿Me queda alguien afuera? No sé, no tengo idea, no me acuerdo, no me importa. El caso es que unos asaltantes van y se toman un vehículo. Pero la policía, eficiente que ni te pintas, va a la persecusión. ¿Y qué se dicen los asaltantes? Pues que necesitamos un espacio abierto y sin atoches de tráfico para escaparnos con facilidad... ¡metámonos por el túnel! (Delincuencia juvenil: sabes que están allá afuera, sabes que son tontos, sabes que son peligrosos). Pasa lo inevitable, que en medio de la persecusión van y se clavan de nariz contra los desechos tóxicos, con una subsiguiente explosión que los liquida ni que 1000 maneras de morir ni que nada. Lo que viene de ahí es justamente la escena más gloriosa, la que se utiliza para vender el trailer por los apabullantes FXs, o sea, una explosión que siembra el caos más absoluto, y que por supuesto bloquea a los actores con top-billing dentro del túnel. La lucha por rescatarlos comienza. Y créanlo, Sylvester Stallone se queda AFUERA del túnel... él era el taxista del inicio. Sólo que, según avance la peli se nos revela, él era un antiguo rescatista que terminó de taxista porque algo salió mal (promediando la peli se nos dirá por qué, en otro intento por sacar suspenso barato por el expediente de PREGÚNTATE POR QUÉ ÉL ES TAN MISTERIOSO, PREGÚNTATE). Y va y es tan heroico el Estalón óigale, que VA Y SE METE AL TÚNEL para ayudar a rescatarlos. Con un par. Por supuesto que no pueden volver por donde se vino (básicamente por los conductos de ventilación por unas peazo hélices que anda a sobrevivir si te pillan). La batalla por reventar las taquillas y de paso reencender la mecha de un género que creíamos muerto para siempre, regresa.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las has visto. Las conoces. Pelis de desastres. Existentes desde la época del cine mudo, créase o no, pero que adquirieron su formato definitivo en los '70s con una tríada de infarto ("Aeropuerto" de 1970, "La aventura del Poseidón" de 1972, "Infierno en la torre" de 1974) que establecieron todos los clichés del género: elenco de ambiciosas estrellas en ascenso versus estrellas gloriosas pero en decadencia (o sea, todos ellos actores de presupuesto mediano salvo el jovencito siempre varón), personaje que dice que hay riesgo pero al que nadie escucha, la catástrofe megatónica cuyos efectos especiales se chupan la mitad del presupuesto y la mitad del trailer, subtrama romántica para el héroe para que las chicas tengan algo que visionar, explosiones cada X tramos de peli que se cargan X personajes para mantener las cosas interesantes, algún bastardo jodepú metido de por medio que sólo hace más difíciles las cosas para los supervivientes... ¿Se me queda algún cliché afuera? La cosa alcanzó tales niveles de vergüenza, que cuando se hizo la sangrante parodia "¿Y dónde está el piloto?", el género acabó tan muerto como el funky disco '70s (bueno, se ha seguido haciendo funky disco desde entonces, pero siempre desde la vereda hipster, desde el "lo hacemos con ironía para reirnos un rato porque somos INDIES"). En fin, el caso es que por alguna razón quizás relacionada con las angustias del entonces inminente cambio de milenio, y la sospecha subterránea e inconfesada de que no vivíamos EL FIN DE LA HISTORIA ni EL TRIUNFO DE LA DEMOCRACIA ni otras zarajandas tan habituales en la Era Fukuyama/Clinton, y con el antecedente de "Máxima velocidad" en la mira (peli mitad de desastre, mitad de suspenso con psycho de por medio), el género rebrotó con la fuerza de una epidemia en la temporada de blockbusters 1996/97: "Twister", "Marcianos al ataque", "El día de la independencia" (combinadas con SciFi estas dos), "La furia de la montaña", "Volcano", ¡"Titanic"!... y "Daylight", la que nos ocupa. El mundo todavía tendría que sufrir "Armagedón" e "Impacto profundo" y algunas otras más, antes de que la moda se difuminara primero por el ascenso de las pelis de horror sobrenatural en plan "Estigma" (por aquello del cambio de milenio y too), y después porque en 2001 el Osama bin Laden se mandó una peli de desastres propia que tuvo ni la mansa taquilla, y el público decidió que tales niveles de realismo eran un poco demasiado. Matando por segunda vez a un género que ha conseguido sobrevivir desde entonces fundamentalmente gracias a Roland Emmerich ("El día después de mañana" y "2012", claro... muchos boquivíboras consideran también que "Anónimo" pertenece al género, y razón no les termina de faltar), además de los infumables subproductos que se manda el SciFi Channel, que parece no entender que montarse una peli de desastres en donde los efectos especiales apestan es lo mismo que mandarse una porno en donde la chica sea frígida y al jovencito no se le pare. Pero en fin, volviendo a 1996... Esta peli se suponía que iba a ser un vehículo de lucimiento para Sylvester Stallone, que por aquellos años tenía sus problemillas con el siempre complicado tema de la vigencia (idos ya sus años de Rocky y Rambo, hasta finales de los 2000s por lo menos), y que consiguió una decente recaudación de taquilla (costó modestos 90 millones de dólares y recaudó casi 160). Dirigida por Rob Cohen, el hombre que ha hecho filigranas tan interesantes como "Corazón de dragón" por un lado, y por el otro nos ha fustigado sin piedad con "Rápido y furioso"... y con "xXx"... y con "Stealth: La amenaza invisible"... y con "La momia: La tumba del Emperador Dragón"... Joer, que no sé cómo a este tipo le siguen dando empleo. Cualquiera diría que en el cine de desastres debería sentirse como en casa.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Supongo que "Daylight" estaba bien para su día. En pleno proceso de resurrección de un género que llevaba enterrado casi dos décadas, se podía perdonar una peli que básicamente era una recopilación de todos los clichés del género, pero con elenco y efectos especiales de los '90s (veamos: ¿Ambiciosas estrellas en ascenso? Viggo Mortensen previo "El Señor de los Anillos". ¿Estrellas viviendo de glorias pasadas? Claire Bloom a años luz de "El bucanero", y el propio Sylvester Stallone en cierta medida y en aquellos años. ¿Personaje sensato al que nadie escucha? No de manera previa, pero sí después, el propio Stallone por supuesto. ¿Catástrofe megatónica? Desde luego. ¿Subtrama romántica? Por supuestópolis. ¿Explosiones cada X minutos que se cargan a personajes? Algunas sí, pero en particular brechas de agua que amenazan con inundar al túnel. ¡Ah! Y una escena de buceo subacuático que más que homenaje parece plagio a una similar de "La aventura del Poseidón". ¿Bastardo armalíos? Sí, un presidiario al que después le pasa lo que le pasa. Por cierto, el negro se muere pero el perro se salva). Bien para esos años en que el estilo de pelis había desaparecido un tanto de los cines, pero hoy en día, esta adhesión casi irrestricta y del todo desprovista de ironía la ha hecho envejecer de mala manera. No es una peli especialmente condenable, pero tampoco tiene elementos que la hagan trascender, que la hagan memorable. 90 millones de dólares invertidos consiguieron crear explosiones muy bonitas para la parte en que el túnel se va al carajo, pero no fueron suficientes para que yo me extienda mucho más sobre ésta.

IDEAL PARA: Fanáticos de las pelis de desastres.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 2 de enero de 2011

"El día de la independencia" (1996).


-- "Independence Day". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Roland Emmerich.
-- Actuación: Will Smith, Bill Pullman, Jeff Goldblum, Mary McDonnell, Judd Hirsch, Robert Loggia, Randy Quaid, Margaret Colin, Vivica A. Fox, James Rebhorn, Harvey Fierstein, Adam Baldwin, Brent Spiner, James Duval, Lisa Jakub.
-- Guión: Dean Devlin y Roland Emmerich.
-- Banda Sonora: David Arnold.

-- "El día de la independencia" en IMDb.
-- "El día de la independencia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En la superficie de la Luna se ven los restos fósiles dejados por la Humanidad en su primera alunizaje. Son restos que estarán ahí por siempre, a salvo de la erosión, las inclemencias humanas... ¿los extraterrestres? ¡No! ¡Porque pasa una nave espacial alienígena grandota-grandota-grandota, y son tan malos, MALOS, que a fuerza de hacer vibrar la Luna borran la huella de Neil Armstrong? Listo, 120 segundos de peli y ya sabemos que de unos cabrones como ésos, sin respeto por el patrimonio arqueológico terrestre y en particular yanketa, nada bueno se puede esperar. Además tienen una tecnología chupi, porque para hacer vibrar un cuerpo celeste que carece de atmósfera sin tocar su superficie... El caso es que es un día común y corriente en la Tierra, el 2 de Julio nada menos, y una serie de habitantes se levantan para afrontar la dura tarea de existir: el Presidente de los Estados Unidos, cada vez más impopular en las encuestas a pesar de haber sido piloto en la Guerra del Golfo (¿ya ves, McCain? El cine te lo había advertido), un piloto de jets que por estar liado con una bataclana le niegan el acceso a la NASA, un computín a quien en un inesperado rasgo de realismo, su esposa lo ha abandonado por su falta de ambiciones, etcétera. De pronto, sobre varias ciudades de la Tierra se imponen gigantescos platillos voladores con la sombra cubriéndolo todo, etcétera. De una manera o de otra, todos estos personajes se verán entonces imbrincados en la delicada tarea de partirle la jeta a los extraterrestres invasores, porque la Tierra es nuestra, joer, y nos la quedamos. Por mucha Casa Blanca que destruyan los cabrones.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Invasores extraterrestres. Metáfora de nuestros más profundos y ancestrales miedos: el miedo al Otro. No es casualidad que en la época que le dieron más duro a la Tierra fue en los '50s. ¿Qué podía andar mal en los '90s, que acreditara volver a escenificar en el cine una invasión de ésas? ¿Y con tanta respuesta de taquilla? O sea, efectos especiales aparte, claro. Estados Unidos estaba tranquilo, habían derrotado a los malos, era el fin de la historia y de los tiempos... quizás algo se intuía, quizás algo flotaba en el ambiente. Por el momento valía la pena exorcisarlo como una fantasía cinematográfica. Cinco años después, el 9-11 contra las Torres Gemelas (ya no la Casa Blanca) le daría un brutal baño de realidad a todo esto. El responsable de traer el miedo a escala mastodóntica de regreso a los cines fue Roland Emmerich, cineasta que se había hecho de un nombre con "Stargate", y que ahora iba a por el gordo, a por el peligro de aniquilación inminente de la Humanidad. Emmerich con el tiempo se transformó en el amo del cine de desastres de los '90s y 2000 ("Godzilla", "El día después de mañana", "2012"), pero sin lugar a dudas, "El día de la independencia" será de lejos su peli más recordada. Si la exhiben en el cable de tarde en tarde todavía a década y media de su estreno...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si bien Roland Emmerich después depuró su estilo y volvió a alcanzar la cumbre con "2012", "El día de la independencia" tiene la ventaja de haber sido primera. Es muy de culturetas denostar el cine de Emmerich como palomitero e insubstancial, pero hay algo en estas pelis de lo que carece un, digamos, Michael Bay (me encanta apalearlo posteo sí y posteo también, y se lo merece). La gracia de Roland Emmerich es que se toma su tema muy en solfa. En breve, mientras todas las pelis se venden como algo mortalmente serio que tienes que ver sí o sí porque es la peli del verano y además marcará época, etcétera, Emmerich rueda y vende sus productos como lo que son: entretenimientos palomiteros descerebrados y punto. Además, debe admitirse que recicla muy bien los presupuestos de las pelis que busca. "El día de la independencia" es una fenomenal labor de reciclaje no sólo de las pelis de invasores extraterrestres de los '50s, sino también del no menos conspicuo cine de desastres a lo Irwin Allen ("La aventura del Poseidón", "Infierno en la torre", etcétera), en su fórmula de tener un elenco coral, con alguna que otra baja por el camino para amenizar el cotarro y probar que la cosa va en serio. De por medio están los valores familiares, patrióticos, etcétera, pero siempre con un tonillo irónico que... bueno, Emmerich es alemán y gay, de esa contradictio in terminis que puede esperarse. ¿El discurso del Presidente de los Estados Unidos es patriotero hasta lo ridículo? De eso se trata, y Emmerich se festina lo suyo rodándolo, buscando el ridículo precisamente por la vía de la exageración. Lo mismo vale para los extraterrestres telépatas (¡miren, qué malos!, pareciera decirnos), para su obtusa maldad y su absurdo plan de conquista mundial (¿cómo no van a tener métodos más civilizados de erradicar a la Humanidad y conservar la infraestructura, si hasta los retrasados humanitos tenemos la bomba de neutrones?), etcétera. La prueba de que todo esto va en serio, es un guión que a pesar de sus despropósitos, está muy bien construido desde el punto de vista de los personajes y la aventura: no hay escenas que sobren ni escenas que falten para involucrarnos con los personajes y desear que ganen a cómo dé lugar. Nada mal para lo que en definitiva iba a ser otra peli de marcianitos verdes buscándose una paliza.

-- El elenco de actores está más que bien. Sólo Bill Pullman podía darle credibilidad a personaje tan delirante como un Presidente de Estados Unidos que en la hora decisiva se sube a un jet en vez de quedarse en tierra haciendo lo que un Presidente debe hacer, o sea, dirigir la operación entera contra los bichos (si les parece idiota, piensen que no es peor que ver a un multimillonario traumado convirtiéndose en Batman por las noches en vez de donar su fortuna a causas humanitarias, por ejemplo). Will Smith, alabado después como un gran actorazo blah-blah-blah, en esta peli todavía sigue siendo el Príncipe del Rap, y le pesa, aunque tié su gracia er pinturiento. Jeff Goldblum hace otra vez su rol típico y le sale querible. En sus secundarios, Robert Loggia como el milico brazo derecho del Presi aporta la bonhomía, y Randy Quaid como el piloto borracho en busca de redención pone la gota de heroísmo del "hombre común". Margaret Colin por su parte tuvo acá su papel más reconocible, como la chica a la que pretende el computín Goldblum. Y la perla de la torta es un casi irreconocible Brent Spiner (el aborrecible Data de la Nueva Generación de Star Trek) como el científico loco de rigor, cachondéandose de lo lindo en su personaje.

-- Un elemento típico de las pelis de Roland Emmerich: la valoración positiva que hace de la ciencia. Frente a la tecnofobia común en las pelis de Hollywood (la ciencia trae desastres, la religión es la respuesta), en el cine de Emmerich vemos de manera consistente que son los científicos los que suelen dar con la clave para resolver el problema (bueno, salvo probablemente "Soldado universal", y esta última es algo discutible). En "El día de la independencia", la última defensa de la Humanidad consiste en un buen puñado de cazabombarderos, vale, pero para que éstos sean efectivos en contra del maloh, se requiere de una triquiñuela científica. Se ha repetido hasta la saciedad que la solución de "El día de la independencia" plagia descaradamente el final de "La guerra de los mundos", pero las diferencias son tan significativas como las semejanzas, porque en "La guerra de los mundos" el final sorpresa se utiliza como ironía suprema en contra de la hipertrofia tecnológica del Occidente actual ("¿ya ven? Ni toda la ciencia del hombre..."), mientras que acá la ciencia es neutra: la utilizan los extraterrestres para darle una paliza a la Tierra, y la utilizan los humanos en respuesta para darles un correctivo de vuelta. Por supuesto que es poco probable que Emmerich esté tratando de ser didáctico aquí, pero quiérase o no, todas las pelis tienen un mensaje acorde a quien las realiza. Puede también alegarse los numerosos fallos científicos de la peli (el más garrafal en cuanto a la respuesta final, tiene que ver con la compatibilidad de sistemas operativos de ordenadores... no digo más por si ustedes son de los pocos humanos en la Tierra que no la han visto), pero vamos, cuando aparece una peli tecnófoba que defiende "la religión es la respuesta", ningún clérigo sale gritando porque el cristianismo no fue adecuadamente representado según la visión agustina o tomista, sino que basta con la moraleja, ¿no?

-- La parte realización es lo más notable de esta peli. A las puertas de la era de los FXs por CGI, los de esta peli se sostienen muy bien e incluso mejor que los realizados por computadora: casi todo lo que se ve acá en escenas de destrucción son las viejas maquetas de toda la vida. Tres años después, George Lucas trató de darle puntilla a estos métodos con "La amenaza fantasma", y francamente no consiguió resultados mejores. El soundtrack es discreto y eficiente, a cargo del siempre agradecido David Arnold, un año antes de transformarse en el soundtrackista oficial de la saga Bond ("El mañana nunca muere", "El mundo no es suficiente", "Otro día para morir", "Casino Royale", "Quantum of Solace"...).

IDEAL PARA: Ver una de las mejores (le pese a quien le pese) pelis sobre catástrofes, y también sobre invasores extraterrestres.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Destrucción de la Casa Blanca [en... er... no necesita subtítulos, en realidad].



-- El Presidente se manda un discurso [en inglés].

jueves, 25 de marzo de 2010

"Miedo" (1996).


-- "Fear". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: James Foley.
-- Actuación: Mark Wahlberg, Reese Witherspoon, William Petersen, Amy Brenneman, Alyssa Milano, Christopher Gray, Tracy Fraim, Gary Riley, Jason Kristofer, Jed Rees, Todd Caldecott, John Oliver, David Fredericks, Ravinder Toor, Andrew Airlie.
-- Guión: Christopher Crowe.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Miedo" en IMDb.
-- "Miedo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una de esas casitas de suburbios (¿por qué estas pelis nunca le pasan a los yankis proletas? Ah, verdad), una cadena de eventos están llamando a la catástrofe. Una hijita de esas bien virginales y seriecitas (esto promete, ya sabemos cómo se ponen de salidas después) está viviendo con papi, con la pareja actual de papi, y con el hijo de la pareja actual de papi. Y sucede que, en uno de esos antros de perdición llamados "salones de billar", entre ella y la zorra de su amiga (como pasa: una seriecita, una zorra, de a par) se quedan mirando a un ciudadano que está muy mijo y muy chulo. La zorra de la amiga le dice a la chica que por qué no se van a carretear, afilar (bueno, afilar con los hombres, no entre ellas, una lástima), y ella dice que no, que tiene que ir con familia a un concierto de tal o cual. El problema es que papi tiene asuntillos en la oficina, y el concierto al carajo. De manera que, mientras papi viaja a Vancouver a arreglar un negocillo (es arquitecto y están aserruchándole con un proyecto), la chica se pone salida, se encuentra con el tipo del billar, y ahí empiezan a pasar cosas, un poquito no más porque ella en el fondo es muy recta y espera al hombre ideal para blah-blah-blah (bueno, tiene un chico a su lado que la quiere y todo, pero como buena chica, ella aspira a MÁS. Después les va como les va). El chico parece lindo, parece perfecto, parece tan tierno... Pero esconde un oscuro y tormentoso pasado. La clase de pasado que implica estar un poco salido de los tornillos. Cucu-caca, gagá, mi muñeca me habló, you'll be always mine. ¿Alcanzará a darse cuenta nuestra chica de que su príncipe azul es un malvado depredador de la moral, la castidad y los buenos y viejos valores familiares americanos de toda la vida...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cada tantos años viene una. En los '70s fue la magnífica "Obsesión mortal". En los '80s vino su ripp-off ("Atracción fatal"). En los '90s, junto con la correspondiente pubertización del cine, algún genio discurrió que era buena idea hacer una especie de atracción fatal pero en versión adolescente (a los realizadores de "Obsesión" con la salida Erika Christensen les seguirá pareciendo buena la idea, y repetirán en los 2000s). Después de todo, la idea de una familia acosada por un sicópata había hecho maravillas por Martin Scorsese con su remake de "Cabo de miedo", y lo que es bueno para Mr. Scorsese habrá de ser bueno para el resto, ¿no? Lo grave no es que hayan tenido la idea, lo grave es que la llevaron a la práctica. Y para peor aún, no trataron de hacerlo como un telefilme de sobremesa, sino que intentaron ponerse serios. A lo que uno puede responder, why so serious...?

¿POR QUÉ VERLA?

-- A un lado tienes las pelis que son grandes y soberbias, llenas de tensión y suspenso, con buenas actuaciones y un interesante trasfondo que apunta a tus más profundas fobias, miedos y temores. Al otro lado tienes las pelis de sobremesa con actuaciones de Soap Opera y guiones hechos con plantilla. Y en medio tienes... Esto. A pesar de depredar impunemente ideas de "Atracción fatal", sólo que acá el psicópata acecha a la santurrona de la hija y no al pater familias ("Atracción fatal" a su vez depredaba el argumento a "Obsesión mortal"), así como a "Cabo de miedo", o por decirlo así, cómo tomar la escena en que la mortalmente rica y babosa Juliette Lewis le chupaba calentorramente los deditos a Robert De Niro y anacondizar la escena a dos horas de peli (por no hablar del final, que es un calco hiperventilado con una gang porque un solo psycho debió parecerles muy poco, o acaso se notaba la copia)... A pesar de depredar ideas impunemente de "Atracción fatal", acá simplemente no consiguieron hacer remontar la cosa. Veamos. Tenían un guión con buenas ideas, incluyendo algo que pocas pelis de tipo conflicto familiar consiguen, que es trazar buenos personajes más allá del estereotipo y complejas interacciones. Tenían un buen reparto, incluyendo a los por entonces teens Mark Walrus... perdón, Mark Wahlberg haciendo una estupenda perfomance de sicópata y por una vez en la vida, metiéndote el miedo al interior, y a Reese Witherspoon un año antes de mostrar las mamas en "Crepúsculo" (la de Paul Newman, no la hórrida saga vampírica post-2000, alcance de nombre y nada más), pero dándonos un buen anticipo en lencería, y actuando como cuando tenía que hacerse un nombre en Hollywood, no como después de "Juegos sexuales" o "Legalmente rubia". Los papis eran el siempre eficiente y ninguneado William Petersen (el agente Will Graham original en "Cazador de hombres", comiéndose con patatas nada menos que a Edward Norton, que reinterpretó el rol en el remake "Dragón rojo") y Amy Brenneman, la exquisita Jueza Amy en persona. La salidorra era Alyssa Milano, todavía en etapa de rebelión softcore contra su tierno pasado en "Quién manda a quién" (en esos años rodó "El abrazo del vampiro", y a nadie le hace mal verla amarradita y con las mamaderas al aire, ehm...). En el soundtrack tenían a Carter Burwell, que más o menos se ha defendido en pelis de los Hermanos Coen ("Educando a Arizona", "Barton Fink", "Fargo", "Sin lugar para los débiles", "Quémese después de leerse"), amén de cosas como "Kalifornia", "El chacal", "Escondidos en Brujas" o "Crepúsculo" (ahora sí, la vampírica). ¿¿¿Y CON TODO ESO NO CONSIGUIERON HACER UNA PELI BUENA??? No mames, güey... Quizás la respuesta esté en repasar el currículum de su director, James Foley, quién ha perpetrado cosas como "Quién es esa chica" (¡sí, la de Madonna!), "El secreto" o "Seduciendo a un extraño". Sí, este tipo es un experto en tener buenos ingredientes para hacer un pastel y quemarlo en el horno. Y no se diga que esta peli no tiene momentos. La escena de Alyssa Milano cambiándose de ropa frente a William Petersen y Mark Wahlberg no tiene desperdicio (contundencia física aparte, aunque en ese rubro deberíamos darle el Top One a cuando Mark Wahlberg le clava sus zarpas en el trasero a la nena). Mark Wahlberg metiéndole mano en la Región Zorra a Reese Witherspoon en la montaña rusa tiene mérito (aunque el señor Foley insiste en querer arruinarlo con una incursión a Cursilandia por soundtrack). La paliza que le proporciona al niñato que intenta proteger a la chica está también de p*** m****. Pero a cambio tenemos escenas tan mal desarrolladas como ésa en que descubre al chico "como de verdad es" (afilándose a la zorra de su amiga), por no hablar del cada vez más soporífero, arrastrado y previsible final, que rompe por completo el tono del resto de la peli en su intento de hacerlo the bigger the best. Al final del día queda la sensación de haber visto una peli decente... Pero que podía haber sido mucho más. Como que este mismo guión hubiera funcionado de maravillas, cambios por aquí y por allá para no cretinizarlo, en las manos de un Martin Scorsese, de un David Cronenberg, de un Paul Verhoeven, de un Bryan Singer, de un Tony Scott por último. Pero no. Insistieron en dárselo a James Foley. Y aunque no lo crean, este tipo aún no se jubila. A pesar de no saber hacer su pega. Y luego dicen que la empresa privada es más eficiente que las reparticiones estatales.

IDEAL PARA: Chicas que todavía sueñen con su príncipe azul (¿quedarán?).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 1 de octubre de 2009

"Emma" (1996) [TV].


-- "Emma". Inglaterra. Año 1996.
-- Dirección: Diarmuid Lawrence.
-- Actuación: Kate Beckinsale, Bernard Hepton, Mark Strong, Samantha Bond, James Hazeldine, Dominic Rowan, Samantha Morton, Prunella Scales, Sylvia Barter, Guy Henry, Dido Miles, Raymond Coulthard, Olivia Williams, Lucy Robinson, Peter Howell.
-- Guión: Douglas McGrath, basado en la novela de Jane Austen.
-- Banda Sonora: Dominic Muldowney.

-- "Emma" en IMDb.
-- "Emma" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Emma es una chica con tiempo libre. Con demasiado tiempo libre. Y como buena ciudadana con demasiado tiempo libre, toma el temerario camino de meterse en la vida de los demás. Para bien de ellos, por supuesto, faltaba más (¡es que no se os puede dejar solos!). Una de sus protegées, es una pobre muchacha inculta y sin educación, que para colmo es bastardilla, y a quien pretende (¡horror, para esa gente acomodada!) un pobre diablo sin futuro. El pobre diablo sin futuro le propone a la bastardilla un matrimonio, pero ella va a consultarle a Emma, y Emma, haciéndose la tirizmiqui, consigue que la chica rechace la oferta. Eso, incluso cuando un amigo bastante bocón le dice a Emma: "¡Qué has hecho, mujer, ahora esa pobre bastarda nunca se va a casar!". Pero Emma, como si lloviera. Las cosas se complicarán cuando arribe desde otra parte, un pariente que se la pasa muy bien con Emma, y Emma por su parte se la pasa muy bien, y el amigo de Emma empieza a ponerse cada vez más intraahumado (¿celos, quizás...?). Poco a poco, las cosas irán decantando en su curso natural, cada oveja se irá quedando con su pareja, y Emma... ¿qué pasará con nuestra voluntariosa y ociosa celestina...? ¿Encontrará finalmente el amor de su vida...? ¿Pagará por todas sus maldades...? (No, en realidad no es maldadosa, pero como que suena épico, ¿no?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las novelas de Jane Austen son caldo fértil para las adaptaciones cinematográficas. La mujer ésta, escribió durante el período de la Regencia, cuando Inglaterra dejaba de ser dieciochesca, pero aún no era romántica, y por lo tanto todo estaba en el aire. Y esa atmósfera de tensión social es bien palpable en la obra de Austen, lo que la hace idónea para cualquier tiempo y lugar. De tarde en tarde, Austen regresa por sus fueros, y viene entonces una epidemia de adaptaciones. Que siempre son las mismas, porque verán, la discograf... perdón, el catálogo de Austen es de lo más breve. Es lo que tiene morirse cuando tienes apenas 41 años, que no dejas mucho escrito por delante, y quienes adaptan siempre deben adaptar lo mismo over and over again. A mediados de los '90s, en apenas dos años (1995 y 1996) hubo un interés renacido por adaptar a Austen (eso de lo políticamente correcto que llevó a darle una jefa mujer a James Bond en "Goldeneye", por ejemplo...), y vino la plaga de "Persuasión", "Sensatez y sentimientos", una miniserie basada en "Orgullo y prejuicio", y dos versiones de "Emma" el mismo año 1996, una de las cuales nos ocupa (¡ah! Y debemos incluir a "Ni idea", la peli de debut y despedida del estrellato para Alicia Silverstone, que en el fondo es una versión modernizada y noventera de "Emma", por si les sonaba el argumento de esta peli en alguna parte...). De las dos "Emma", la más publicitada fue la de Gwyneth Paltrow, porque era para cine, y porque la Paltrow en aquellos años ("Los siete pecados capitales", "Shakespeare apasionado", "Un crimen perfecto"...) estaba más que hot (en términos cinematográficos, al menos, que a mi siempre me ha dejado más bien frío). Pero con los años, esa soporífera y sobrevalorada "Emma" ha caído en un relativo olvido, mientras que esta versión con una por entonces desconocidísima Kate Beckinsale, aunque made-for-TV y sin mucha publicidad, se ha seguido manteniendo intacta. Como la Austen misma, si podríamos decir...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una correcta adaptación de Jane Austen. El foco principal en las historias de la Austen, es siempre el choque entre las tradiciones y el blablabladurismo de la gente por una parte, y esas juventudes rebeldes que tratan de empezar a vivir su vida como quieren. Si Jane Austen hubiera sido un poco más joven, sus personajes hubieran sido todos héroes byronianos o shelleyianos, románticos desesperados en busca de una redención imposible en un individualismo sentimental desesperado, blablablá. Como Jane Austen es de la Regencia y no del Romanticismo, el conflicto está un poco más contenido. No porque ella fuera una cartucha, que para la época seguramente sus historias eran bastante osadas, sino porque no se podía ir más allá en su tiempo. Después de todo, Jane Austen murió en 1817, el mismo año de la publicación de "Frankenstein" de Mary Shelley, y al año siguiente de "El corsario" de John Byron, los dos grandes hitos que iniciaron en forma el Romanticismo literario inglés. Volviendo a esta peli, toda esa atmósfera de aristocracia viviendo su veranito de San Juan o su tiempo extra, está más que bien presentada.

-- Kate Beckinsale. Probablemente éste sea su trabajo actoral más acabado a la fecha. En esos años, la Beckinsale era completamente desconocida más allá de los muros de su casa, a pesar de tener ya unos cinco años de carrera actoral. Después se hizo famosa con cosas palomiteras como "Pearl Harbor", "Inframundo" y secuela, o "Van Helsing". Pero si la posteridad sólo conservara esas pelis de ella, nadie podría decir que era una gran actriz. También hizo lo suyo en un secundario de "El aviador", claro está (¡como Ava Gardner!), pero fue aquí, en "Emma", donde realmente se saca los zapatos y se deja la piel en actuar.

-- Lo de siempre en estas pelis inglesas: buena recreación de época, vestuarios, decorados, mansiones elegantes... En honor a la verdad, algunas de estas pelis suelen verse bastante baratas, cuando (como es el caso) se trata de pelis hechas para la televisión, y por lo tanto, confeccionadas con el vuelto del pan. Pero de todas maneras, si hubo economía de medios en "Emma", eso no se nota. Tampoco es que tengamos un despliegue de sábanas, cortinas y encajes, como en las pelis hollywoodenses al uso, pero por otra parte, uno podría realmente pensar, ¿era tan lujoso el inicio del siglo XIX como nos lo presenta el cine de Hollywood? Después de todo, en todo tiempo y lugar, siempre hasta los más ricos han tenido de cuando en cuando problemas con los peniques y las libras esterlinas...

IDEAL PARA: Ver una buena adaptación de Jane Austen, con un gran rol por parte de Kate Beckinsale, y en general para adoradores de comedias, pelis románticas y cine "de época" y de pijecitos ingleses de la alta.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 18 de febrero de 2007

"Aprende como puedas" (1996).


-- "High School High" (título original en inglés), "La loca escuela del desorden" (título en México). Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Dirigida por Hart Bochner.
-- Actuación: Jon Lovitz, Tia Carrere, Louis Fletcher, Mekhi Phifer, Malinda Williams, Guillermo Díaz, Lexie Bigham, Gil Espinoza, John Neville, Brian Hooks, Natasha Gregson Wagner, Marco Rodríguez.
-- Guión: David Zucker, Robert LoCash y Pat Proft.
-- Banda Sonora: Ira Newborn.

-- "Aprende como puedas" en IMDb.
-- "Aprende como puedas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Casha, logo, hay un nuevo maihtro en la escuela, cauro...! Un profesor poco agraciado y de mediana edad (rasgos a los que Jon Lovitz confiere amplia credibilidad) recibe un gran honor: será nombrado asistente del vicepresidente del Departamento de Historia de una universidad muy aristocratizante de Estados Unidos. Pero el profesor tiene otros planes: para escapar de la férrea férula paterna, ha postulado (y es admitido) para hacer clases en un colegio secundario yanki, una high school controlada por los negros, las pandillas y toda la escoria que es posible encontrar in da hood. Llega con ideas frescas, tales como tratar a esos rebeldes inadaptados como seres humanos y cosas así. Al principio le cuesta ganárselos, por supuesto, y hace chambonada tras chambonada, pero con la ayuda de una profesora de un ramo inespecífico (¿y quién quiere saber de qué hace clases, si la interpreta Tia Carrere?) consigue imponerse y ganarse el respeto de los gangsta alumnos. Así es que los prepara para el desafío máximo: una prueba que decidirá si llegan a la universidad o no. ¿Lo logrará antes de que un oscuro líder de pandillas que hace negociados con narcotraficantes, consiga imponerse...? Y como parece que no quedó muy claro por el resumen anterior, el asunto en general es una comedia. O eso se supone.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque desde la gran semipseudorrebelión juvenil del '68 la educación en Estados Unidos ha ido bajando a mínimos cada vez más deprimentes (¡si hasta enseñan el Diseño Inteligente en Kansas por orden oficial!), el cine tardó bastante en tomar ese tópico. Y es que siempre es más fácil llenar las boleterías con filmes sobre secundarias de nenes ricos, estilo Beverly Hills 90210, que se la pasan en fiestas, vistiendo fashion y escuchando popmusic mascachile Britney's style, que con chicos pobres y "de pobla", metidos en asuntos de pandillas, con nenas preñadas y escuchando gangsta rap como soundtrack. Este subgénero minoritario tenía que llamar en algún minuto la atención de David Zucker, uno de los ZAZ (Zucker, Abrahams, Zucker) especialista en parodias de filmes de género (de catástrofe en "Y dónde está el piloto" y secuela, de nenes pilotos en "Loca academia de pilotos", de policías en "Y dónde está el policía" y secuelas, de mafiosos en "Mafia" y etcétera), que aquí oficia de guionista. Y se nota. Todo lo bueno (lo escaso bueno) de este filme es por los chistes al estilo ZAZ, y todo lo malo, pues bien, cómo decirlo... sí, el director apesta, estamos de acuerdo, pero es que también el tema elegido no es precisamente como para reirse mucho (tanto más fácil es reirse del Holocausto judío, y aparte de Roberto Begnini, no he sabido de nadie a quien el asunto ése le haga gracia).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Jon Lovitz. Eterno secundario en una inmensa chorrada de filmes ("Quisiera ser grande", "Mi novia es una extraterrestre", "Un equipo muy especial", "La mejor de mis bodas", "Las mujeres perfectas"), además de ser la voz en inglés del inolvidable Jay Sherman que protagonizara esa bizarrada del creador de "Los Simpsons" que fue la injustamente olvidada "El crítico", en ésta hace más o menos su papel de siempre, y eso se agradece. Y es que en realidad el pobre se ve tan patético como lo requiere el personaje.

-- Tia Carrere. En ese tiempo, al borde de la treintena y fresco su éxito como villana de "Mentiras verdaderas" y como Wayne Girl en "El mundo según Wayne", estaba enormemente linda. Ahora, cerca de la cuarentena, hace tiempo que no la vemos... pero no importa, aún podemos disfrutarla en retrospectiva, ¿verdad?

-- Para los amantes del dato friki: aparece John Neville en un rol hipersecundario (el padre del prota, al principio y al final). Este es conocido como "el hombre bien manicurado" en "Expediente X".

-- Del resto, mejor no hablar. Y es que no importa cuánta comedia pueda hacerse sobre un subgénero fílmico, lo cierto es que hay que ser muy corazón de piedra para reirse con las desventuras de un grupo de perdedores y marginados sociales. Esta película infringe una clásica ley que enunciara Chaplin hace muchos años atrás: un helado que caiga y chorree en el escote de una vieja rica causa risa, y lo mismo en una empleada pobre causa compasión. Esta película no hace reir por eso, pero como tiene vocación de comedia, tampoco hinca el diente a compadecernos por los personajes. En definitiva pasa hora y media de película, y lo único que hemos visto es una parodia ZAZ con algunos chistes buenos... los que no se hacen a costa de reirse de los estudiantes niggas, justamente. Quizás algún chico podrido en plata se reiría con estos chistes como de alguna clase de estereotipo social, pero los que tenemos el alma bien amarrada al pecho, lo encontramos algo más difícil.

IDEAL PARA: Ver una película "ZAZ's style" con prota carismático, cuando no haya nada demasiado mejor como opción en la TV por cable.

domingo, 19 de noviembre de 2006

"Sin límites" (1996).


-- "Bound" (título original en inglés), "Lazos ardientes" (título en España). Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Andy Wachowski y Larry Wachowski (actualmente Lana Wachowski).
-- Actuación: Jennifer Tilly, Gina Gershon, Joe Pantoliano, John P. Ryan, Christopher Meloni, Richard C. Sarafian.
-- Guión: Andy Wachowski y Larry Wachowski (actualmente Lana Wachowski).
-- Banda Sonora: Don Davis.

-- "Sin límites" en IMDb.
-- "Sin límites" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Se cruzan en un ascensor, se miran, y deciden que harán tortillas. Bueh, en realidad no es tan rápido. Tarda lo suyo: como unos 15 minutos de peli, más o menos. Una está recién estrenada en el edificio, y hace trabajos machotes de reparación. La otra es gélida y vaporosa, femme fatale por los cuatro costados, y es la novia de un mafi joven. La pareja de chicas se hacen miñu miñu con ganas, en celestial cuerpo entero, después de lo cual la chica del mafi le propone a la fontanera un trabajito. Se trata de sacarle dos millones de dólares a su chico latino (italiano cuenta como latino, ¿verdad?) y de paso, dejarlo como betún de zapato de afroamericano delante de sus jefes, para que éstos lo despachen alegremente. Pero las cosas no salen todo lo bien que deberían. El sujeto en cuestión se deja engañar, eso sí (y con Jennifer Tilly poniendo cara de gatita buena, ¿quién no?), pero se enfrenta a sus jefes, hay balaceras, el par de chicas está metida en medio de todo eso, y todo empieza a irse lentamente cuesta abajo. Mejor hubieran seguido en el negocio de las tortillas.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Corría 1996, y los hermanos Wachowski trataban de hacerse un lugar en la industria. El año anterior habían pergueñado el guión del entretenido y descerebrado thriller "Asesinos", que dirigiera Richard Donner con un descendiente Sylvester Stallone y un ascendiente Antonio Banderas. Esta es la primera que dirigieron, además de escribirla, y los resultados no fueron tan malos. Y es que, digámoslo desde ya, los hermanos Wachowski tienen un cierto sello videoclipero, de "dígalo fácil y bonito" que linda con lo artificioso. "Sin límites" pasó a ser una película capital del cine lesbo, a pesar de que en estricto rigor es un filme de cine negro, y con el tiempo adquirió un cierto estatus de cult movie, al menos para ciertas colectividades en la semipenumbra.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque se la promocione como un filme de chicas malas lesbianas, en realidad es una pieza de cine noir, con todos los tópicos propios del más rancio cine de gangsters: la chica mala que es la novia del mafioso, el grupete de mafiosos que son ¡italianos!, la ambientación nocturna, las quitadas entre mafis, las apariciones de cortesía de los polizontes, etcétera. Reemplácese en este argumento "transgresor" al personaje de la chica que se ennovia con la chica del mafioso por el rudo machote de pasado turbio Bogart's style de rigor en el cine noir, y tendremos un guión absolutamente clásico. Quizás por eso no tuvo un éxito mayor: ciertas cosas, uno las aguanta en el cine de los '40s y '50s, y eso con harto espíritu histórico y deporivo de por medio, pero en los '90s, otro era el chinchibún del bombo. Bien, por acá nada que decir, qué diablos, sentimos algo de debilidad y nostalgia por lo noir, así es que dejémoslo como una virtud.

-- Las chicas lesbis se la tortillean bien tortilleada. Nada que decir al respecto, Jennifer Tilly y Gina Gershon tienen juntas un morbo insuperable, la primera como lesbi vaporosa y la segunda como la camionera amachotada (camionera, figurada y literalmente, para no abandonar el tópico). Me da lo mismo que una escritora lesbiana, una tal Susie Bright, haya supervisado las escenas de sexo: la verdad es que la Gershon lo hace bien de lesbiana sucia, como lo probó un año antes como secundaria en la por otra parte birriosa "Showgirls".

-- Es una clara muestra del concepto que los Wachowski tienen del cine: puro estilo, nada de substancia. La historia, en realidad bastante inane, gana enteros en sus primeros quince minutos por el asunto lésbico (y hartos enteros), pero la hora y media después deviene en la historia de gángsters mil veces vista, y convencionalmente resuelta. Si vale la pena seguir viéndola (motivos lúbricos aparte, claro está, que ya no quedan en el resto del metraje) es por algunos detalles como la manera de enfocar las pistolas, antecedente claro de lo que será el bullet-time de "Mátrix", o la suciedad y turbiedad ambiente. En ese sentido, los Wachowski le saben sacar partido a aquello de que están reparando la casa, creando morbo con la chica con camiseta de trabajo, con las pinturas, o con las cañerías, usándolas en ciertas asociaciones sexuales que... Quizás yo tenga una mente mórbida, vale, pero la culpa es de los Wachowski por incentivarla, ¿no?

IDEAL PARA: Ver cine negro de los '40s al estilo Wachowski y con introducción lésbica por todo lo alto.

viernes, 19 de mayo de 2006

"Viaje a las estrellas: Primer contacto" (1996).


-- "Star Trek: First Contact". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: Jonathan Frakes.
-- Actuación: Patrick Stewart, Jonathan Frakes, Brent Spiner, LeVar Burton, Michael Dorn, Gates McFadden, Marina Sirtis, James Cromwell, Alice Krige.
-- Guión: Brannon Braga y Ronald D. Moore, sobre una historia de estos dos y de Rick Berman, basados en la franquicia creada por Gene Roddenberry.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.

-- "Viaje a las estrellas: Primer contacto" en IMDb.
-- "Viaje a las estrellas: Primer contacto" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los borg, los villanos más pintorescos de "Viaje a las estrellas" desde que los klingon aparecieron tomando sopa, atacan a la Tierra misma. Luego de una vistosa batalla espacial en que un cubo borg entero es reventado en el espacio, por iniciativa del Capitán Picard (que fue asimilado por los borg otrora y pasó una temporadita como Locutus, según vimos, o según vieron otros en la serie televisiva mejor dicho, que yo me enteré por Internet, si tan friki no soy). Pero los borg sobreviven, y envían una sonda al pasado, por esas convenientes disrupciones temporales que aparecen cuando les conviene a los guionistas, asimilando a la Tierra entera un par de siglos antes de la batalla. Con los últimos restos de cachilupicronopartículas de la estela borg, el Enterprise se lanza valientemente. Ahora, la batalla entre borgs y humanos se prolonga en el siglo XXI, y el blanco borg es bien claro: desean impedir el "primer contacto", cuando los humanos descubren otra raza alienígena (los vulcanos), para que la Federación nunca llegue a nacer, y así no haya contrapeso posible para su poder. Con lo que la tripulación del Enterprise tendrá el honor de conocer nada menos que a Zephran Cochrane, creador del vuelo wapr, y por tanto, el Werner von Braun y Louis Armstrong del siglo XXI, todo en uno. Y, además de lidiar contra los odiosos borg, deberán hacerlo con un héroe que, pues bien... simplemente no tiene pasta de héroe.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de la no muy decente "Viaje a las estrellas: La nueva generación", había que enrielar la saga de nuevo, si los productores querían seguir pariendo películas y ganando con ello. Esta vez fue Jonathan Frakes, el sucedáneo liofilizado de Charlon Heston que es el Comandante Riker en la serie, el encargado de la dirección. Y, francamente, Frakes tiene más habilidad e instinto como director, que talento y presencia actoral. En general, el resultado fue todo lo bueno que se puede, contando con la triste presencia de los "I was a teenager Star Trek" en vez de la vieja guardia de la serie primitiva.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En primera, es una space opera bastante aceptable. Hay una buena escena de batalla espacial al comienzo, imponente destrucción de cubo borg incluida, y después hay algunas logradas secuencias de enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre borg y humanos, incluyendo una en ambiente gravedad cero.

-- La caracterización de los borg como villanos cyberpunk es verdaderamente atemorizante. La amenaza borg es tanto más inquietante porque no te van a matar físicamente como un klingon o un romulano al uso, sino que te sumirán en un estado zombie de muerte en vida llamado "asimilación", en donde serás mitad humano y mitad máquina, y sin voluntad propia, dependiente para todo de "la Colmena". Una idea cargada de implicancias filosóficas, que la película explota hábilmente, mostrando que hasta la más rígida estructura jerárquica de partido necesita de un poco de individualidad para ser flexible y sobrevivir.

-- El drama principal de la película es un trasunto del viejo tema de "Moby Dick". El Capitán Picard ha sido asimilado por los borg y recuperado después para la Humanidad, y no olvida esta experiencia traumática que para él es casi una mutilación, así es que su cacería contra los borg es, más que una lucha por la justicia o por la supervivencia humana, casi una pulsión demoníaca, al estilo del Capitán Achab contra Moby Dick. Esto, potenciado al máximo por la adecuada interpretación de Patrick Stewart, que como es habitual, se merienda a la barbacoa a todo el resto de la tripul... perdón, del elenco.

-- Hay también un fuerte elemento desmitificador en la serie, al mostrar la enorme dicotomía que suele haber entre los registros históricos, siempre apologéticos y con aromas de santidad, y la cruda realidad de que nuestros héroes y personajes históricos de siempre eran seres humanos con muchas miserias y cadáveres escondidos en el armario. Así, el glorioso "primer contacto" de humanos y vulcanos se produce no como una aventura épica gloriosa, sino como fruto de la más pura casualidad (verán, la Humanidad era pobre como rata de iglesia, venía saliendo de una guerra nuclear, y casualmente pasaba una nave vulcana cuando Cochrane hizo su experimento warp). Y el propio Zephram Cochrane, admirado por la tripulación del Enterprise como una especie de Newton o Einstein de la astronáutica, es en realidad un vejete tímido e inseguro, que se refugia en el alcohol, y que jamás hubiera llegado a ninguna parte de no ser por la providencial ayudita que le prestan quienes le admiran como un gran personaje histórico. A esto contribuye, por supuesto, la cuidada interpretación del gran James Cromwell.

-- La estética es todo lo cuidada que se puede, luchando una vez más contra ciertas evidentes limitaciones presupuestarias (el látex en los implantes faciales campea a sus anchas). Y eso también se agradece.

-- Y para los trekkies, finalmente, la gran oportunidad de ver un episodio histórico: la primera vez que los vulcanos y los humanos se encuentran cara a cara, y los vulcanos hacen ese gracioso saludito de "larga vida y prosperidad".

IDEAL PARA: Ver una película de aventuras "como las de siempre", entrañable y humana, y además, con ideas y conceptos de cierta profundidad.

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