11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 25 de marzo de 2010

"Miedo" (1996).


-- "Fear". Estados Unidos. Año 1996.
-- Dirección: James Foley.
-- Actuación: Mark Wahlberg, Reese Witherspoon, William Petersen, Amy Brenneman, Alyssa Milano, Christopher Gray, Tracy Fraim, Gary Riley, Jason Kristofer, Jed Rees, Todd Caldecott, John Oliver, David Fredericks, Ravinder Toor, Andrew Airlie.
-- Guión: Christopher Crowe.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Miedo" en IMDb.
-- "Miedo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una de esas casitas de suburbios (¿por qué estas pelis nunca le pasan a los yankis proletas? Ah, verdad), una cadena de eventos están llamando a la catástrofe. Una hijita de esas bien virginales y seriecitas (esto promete, ya sabemos cómo se ponen de salidas después) está viviendo con papi, con la pareja actual de papi, y con el hijo de la pareja actual de papi. Y sucede que, en uno de esos antros de perdición llamados "salones de billar", entre ella y la zorra de su amiga (como pasa: una seriecita, una zorra, de a par) se quedan mirando a un ciudadano que está muy mijo y muy chulo. La zorra de la amiga le dice a la chica que por qué no se van a carretear, afilar (bueno, afilar con los hombres, no entre ellas, una lástima), y ella dice que no, que tiene que ir con familia a un concierto de tal o cual. El problema es que papi tiene asuntillos en la oficina, y el concierto al carajo. De manera que, mientras papi viaja a Vancouver a arreglar un negocillo (es arquitecto y están aserruchándole con un proyecto), la chica se pone salida, se encuentra con el tipo del billar, y ahí empiezan a pasar cosas, un poquito no más porque ella en el fondo es muy recta y espera al hombre ideal para blah-blah-blah (bueno, tiene un chico a su lado que la quiere y todo, pero como buena chica, ella aspira a MÁS. Después les va como les va). El chico parece lindo, parece perfecto, parece tan tierno... Pero esconde un oscuro y tormentoso pasado. La clase de pasado que implica estar un poco salido de los tornillos. Cucu-caca, gagá, mi muñeca me habló, you'll be always mine. ¿Alcanzará a darse cuenta nuestra chica de que su príncipe azul es un malvado depredador de la moral, la castidad y los buenos y viejos valores familiares americanos de toda la vida...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cada tantos años viene una. En los '70s fue la magnífica "Obsesión mortal". En los '80s vino su ripp-off ("Atracción fatal"). En los '90s, junto con la correspondiente pubertización del cine, algún genio discurrió que era buena idea hacer una especie de atracción fatal pero en versión adolescente (a los realizadores de "Obsesión" con la salida Erika Christensen les seguirá pareciendo buena la idea, y repetirán en los 2000s). Después de todo, la idea de una familia acosada por un sicópata había hecho maravillas por Martin Scorsese con su remake de "Cabo de miedo", y lo que es bueno para Mr. Scorsese habrá de ser bueno para el resto, ¿no? Lo grave no es que hayan tenido la idea, lo grave es que la llevaron a la práctica. Y para peor aún, no trataron de hacerlo como un telefilme de sobremesa, sino que intentaron ponerse serios. A lo que uno puede responder, why so serious...?

¿POR QUÉ VERLA?

-- A un lado tienes las pelis que son grandes y soberbias, llenas de tensión y suspenso, con buenas actuaciones y un interesante trasfondo que apunta a tus más profundas fobias, miedos y temores. Al otro lado tienes las pelis de sobremesa con actuaciones de Soap Opera y guiones hechos con plantilla. Y en medio tienes... Esto. A pesar de depredar impunemente ideas de "Atracción fatal", sólo que acá el psicópata acecha a la santurrona de la hija y no al pater familias ("Atracción fatal" a su vez depredaba el argumento a "Obsesión mortal"), así como a "Cabo de miedo", o por decirlo así, cómo tomar la escena en que la mortalmente rica y babosa Juliette Lewis le chupaba calentorramente los deditos a Robert De Niro y anacondizar la escena a dos horas de peli (por no hablar del final, que es un calco hiperventilado con una gang porque un solo psycho debió parecerles muy poco, o acaso se notaba la copia)... A pesar de depredar ideas impunemente de "Atracción fatal", acá simplemente no consiguieron hacer remontar la cosa. Veamos. Tenían un guión con buenas ideas, incluyendo algo que pocas pelis de tipo conflicto familiar consiguen, que es trazar buenos personajes más allá del estereotipo y complejas interacciones. Tenían un buen reparto, incluyendo a los por entonces teens Mark Walrus... perdón, Mark Wahlberg haciendo una estupenda perfomance de sicópata y por una vez en la vida, metiéndote el miedo al interior, y a Reese Witherspoon un año antes de mostrar las mamas en "Crepúsculo" (la de Paul Newman, no la hórrida saga vampírica post-2000, alcance de nombre y nada más), pero dándonos un buen anticipo en lencería, y actuando como cuando tenía que hacerse un nombre en Hollywood, no como después de "Juegos sexuales" o "Legalmente rubia". Los papis eran el siempre eficiente y ninguneado William Petersen (el agente Will Graham original en "Cazador de hombres", comiéndose con patatas nada menos que a Edward Norton, que reinterpretó el rol en el remake "Dragón rojo") y Amy Brenneman, la exquisita Jueza Amy en persona. La salidorra era Alyssa Milano, todavía en etapa de rebelión softcore contra su tierno pasado en "Quién manda a quién" (en esos años rodó "El abrazo del vampiro", y a nadie le hace mal verla amarradita y con las mamaderas al aire, ehm...). En el soundtrack tenían a Carter Burwell, que más o menos se ha defendido en pelis de los Hermanos Coen ("Educando a Arizona", "Barton Fink", "Fargo", "Sin lugar para los débiles", "Quémese después de leerse"), amén de cosas como "Kalifornia", "El chacal", "Escondidos en Brujas" o "Crepúsculo" (ahora sí, la vampírica). ¿¿¿Y CON TODO ESO NO CONSIGUIERON HACER UNA PELI BUENA??? No mames, güey... Quizás la respuesta esté en repasar el currículum de su director, James Foley, quién ha perpetrado cosas como "Quién es esa chica" (¡sí, la de Madonna!), "El secreto" o "Seduciendo a un extraño". Sí, este tipo es un experto en tener buenos ingredientes para hacer un pastel y quemarlo en el horno. Y no se diga que esta peli no tiene momentos. La escena de Alyssa Milano cambiándose de ropa frente a William Petersen y Mark Wahlberg no tiene desperdicio (contundencia física aparte, aunque en ese rubro deberíamos darle el Top One a cuando Mark Wahlberg le clava sus zarpas en el trasero a la nena). Mark Wahlberg metiéndole mano en la Región Zorra a Reese Witherspoon en la montaña rusa tiene mérito (aunque el señor Foley insiste en querer arruinarlo con una incursión a Cursilandia por soundtrack). La paliza que le proporciona al niñato que intenta proteger a la chica está también de p*** m****. Pero a cambio tenemos escenas tan mal desarrolladas como ésa en que descubre al chico "como de verdad es" (afilándose a la zorra de su amiga), por no hablar del cada vez más soporífero, arrastrado y previsible final, que rompe por completo el tono del resto de la peli en su intento de hacerlo the bigger the best. Al final del día queda la sensación de haber visto una peli decente... Pero que podía haber sido mucho más. Como que este mismo guión hubiera funcionado de maravillas, cambios por aquí y por allá para no cretinizarlo, en las manos de un Martin Scorsese, de un David Cronenberg, de un Paul Verhoeven, de un Bryan Singer, de un Tony Scott por último. Pero no. Insistieron en dárselo a James Foley. Y aunque no lo crean, este tipo aún no se jubila. A pesar de no saber hacer su pega. Y luego dicen que la empresa privada es más eficiente que las reparticiones estatales.

IDEAL PARA: Chicas que todavía sueñen con su príncipe azul (¿quedarán?).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 15 de noviembre de 2009

"Obsesión mortal" (1971).


-- "Play Misty for Me". Estados Unidos. Año 1971.
-- Dirección: Clint Eastwood.
-- Actuación: Clint Eastwood, Jessica Walter, Donna Mills, John Larch, Jack Ging, Irene Hervey, James McEachin, Clarice Taylor, Don Siegel, Duke Everts, George Fargo, Mervin W. Frates, Tim Frawley, Otis Kadani, Brit Lind.
-- Guión: Jo Heims y Dean Riesner, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Dee Barton.

-- "Obsesión mortal" en IMDb.
-- "Obsesión mortal" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En los freely '70s, un tipo con la harsh apariencia de Clint Eastwood conduce un programa de radio. OK, sé que parece un poco estragantástico que el conductor del programa de radio sea Blondie el Sucio, pero en fin, hagamos cuenta de que está ahí para dispararte un hit musical en la radio y no un shoot in ya f***ing face. ¿Nos pusimos ahora en ambiente? Va bene, seguimos adelante. El tipo tiene un programa de radio, y como colega un amiguete negro peinado afro (los '70s, ¿recuerdan?), que como buen nigga de toda la vida, ya huele a sopa de buitres el pobre. Hasta ahí todo va como corresponde. Y se pone aún más como corresponde cuando en un bar, aparece la oportunidad para un ligue, con una señorita que con toda evidencia no desea ser tratada como en lo de las monjas. El locutor muestra entonces que sabe usar el micrófono, y deja a la señorita rayando cucú para la pared. La idea era un one-night-stand, porque Clintito le tiene ganas en realidad a una rubia media desabridona (pero ese automóvil tiene cuero en el tapiz, admitámoslo), con la que a punta de labia de locutor radial, y es que bueno, Clint es mucho Clint, se la camela de nuevo, porque ya se la estaba comiendo de antes y habían dejado de comer por esas cosas de la vida y el guión. En fin, todo hubiera estado bien, pero la otra chica, la del revolcón en el bar, comienza a aparecer. Primero es una visitilla al departamento, así como quién no quiere la cosa, con una bolsa de alimentos para merendar, sin previo aviso... Después es dar vuelta en el bar... Y así es como la chica empieza poco a poco a meterse en la vida de nuestro locutor radial. Y por qué no decirlo, en el romance. Porque ésta no es de esas chicas que le pones la puerta en la cara y entienden. Bueno, podría hacer un comentario misógino sobre eso. El caso es que la chica no estaba en el bar por casualidad, sino que el sueño erótico de toda su vida era ser comida por el locutor radial, y ahora que puede hacerle la vida imposible, hará todo a su alcance para hacerrrrrrlo suyo... SUYO... SUUUUUUYYYYYYOOOOOO... (cucú-cucú-cucú...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '60s habían sido una buena década para Clint Eastwood, que consiguió zafarse de esa profesión criptogay que es el modelaje masculino, para ingresar a la arena de los gladiadores con la Trilogía del Dólar, y muy en particular con "El bueno, el malo y el feo". Pero como decíamos, Clint es mucho Clint, y tenía las cosas claras. No iba a quedarse encasillado en el papel de rudo vaquero para siempre. Con los años nos hemos acostumbrado a lo gran director y a lo buen actor que es Clint Eastwood, pero en esa época, el público tenía que verlo en otras cosas y darle la oportunidad. En 1971 descargó dos rectos contra el mentón. Uno de ellos fue haber aceptado un rol que había sido rechazado por (miren qué cosas) Frank Sinatra y John Wayne, que era nada menos que el protagónico de "Harry el Sucio", y que lo hizo tan suyo que nadie nunca más pudo decir como él aquello de "make my day" (bueno, ésa no es de "Harry el Sucio" sino de una de sus secuelas, de "Impacto fulminante", pero es que como he dicho... ¡Clint es mucho Clint!). El otro fue haber tenido la oportunidad de dirigir por primera vez. Le dijeron que bueno ya, que le aceptamos que usted dirija, señor Eastwood, pero es que la gente no va a ir a verlo por director, que para eso ya está Woody Allen, así es que queremos que usted la protagonice, ¿vale? Eastwood dijo "vale", y dirigió y protagonizó "Obsesión mortal" (bueno, "Play Misty For Me", el título original es chupetecientas veces mejor). De ahí que veamos a Blondie el Sucio, como decíamos, en un rol tan improbable como el de locutor radial (a ese paso, veremos a Clint Eastwood promocionando mi adorado Whiskas...). Su debut no sólo nos mostró que Eastwood era algo más que sólo una cara bonita, sino que además, sabía dirigir, ¡y cómo! Bueno, la carrera directorial de Eastwood se ha prolongado casi cuarenta años desde entonces, y se ha ido sembrando de pelis como menudos pedruscos de ésos de carbono y que bien tallados brillan y son el mejor amigo de la mujer. Como ésta.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para redondear la idea anterior: es un formidable ejercicio directorial de Clint Eastwood. Aquí, Eastwood muestra que maneja los mecanismos del thriller como nadie. Es cierto que el tema de la obsesión contra un tipo cualquiera o no tan cualquiera, será recurrente en el cine posterior ("Atracción fatal", "El fanático", "Fijación", y si estiramos un poco el elástico podríamos incluir "Infidelidad" también, porque a ver si el franchute de mierda no tiene rasgos obsesivos tampoco...), pero, y he aquí la maestría, lejos de devaluarse, esta peli sigue siendo un rotundo kickass. Puede que su inicio sea un poco moroso, y se deja ver para dónde van los tiros, pero a medida que la trama va avanzando, ya no suelta. Una narración concisa y pulcra, personajes manejados con destreza, y basarse en las buenas actuaciones en vez de lo outrageuos, consiguen el milagro de que esta peli no haya envejecido (casi) ni un solo día desde sus fechas.

-- Jessica Walter. Podríamos decir muchas cosas sobre Clint Eastwood, que aquí está supremo como de costumbre, pero la que se roba el plato es definitivamente ella, convirtiendo a su personaje de Evelyn Draper en una de las peores herederas de Eva que nos ha entregado el cine. Es que la ves y te ríes de Glenn Close en "Atracción fatal", porque acá vemos a una flipada el doble de pirada. Si les suena el nombre de Jessica Walter en alguna parte, es porque ella era la matriarca de "Arrested Development" (¡es que te...!), pero acá, está joven hasta lo irreconocible, e incluso mostrando carrocería (un topless fugaz por ahí, que muestra una impecable academia además de la parte actoral). El fuerte aquí es que a diferencia de la Glenn Close de "Atracción fatal", que huele a mantis religiosa desde kilómetros a la distancia (cuándo aprenderás a mantener la pija en tu sitio, Michael...), Evelyn Draper parece la criatura más inofensiva sobre la Tierra, y cuando empieza a revelar sus perturbaciones mentales, podrían ser los tics y manías característicos de cualquier otra chica enrollada (lo que tiene por su parte la interesante sublectura de que en toda chica "normal y corriente" yace agazapada una Evelyn Draper en potencia... para temblar, si me preguntan). Es sólo muy poco a poco que ella empieza a cruzar la línea y se descubre a sí misma como lo que es, e incluso cuando eso sucede, se ve a sí misma como una pobre víctima de las circunstancias y se apodera por completo del control de la situación, y ni siquiera te diste cuenta sobre desde qué dirección apareció el tren. Trata de no ver esta peli cuando recién estés saliendo con una chica, porque hay serio riesgo de sugestión aquí...

-- El soundtrack juega un papel discreto, pero destacado (lógico, el protagonista es un DJ). El título original alude a que Evelyn Draper pide recurrentemente al locutor que toque la canción jazzística "Misty", de Erroll Garner. De asociarla con Evelyn Draper, terminas detestando el tema en cuestión. Pero no es culpa del tema, tampoco. Habla bien de cómo está integrado en la peli, y por qué no decirlo, crea el juego de palabras en inglés, que no se puede traducir al castellano ("Play Misty For Me" juega con el doble sentido de "play" como tocar una canción o jugar un juego, y por tanto, podría ser indistintamente, y traduciendo de manera muy liberal, "Toca la canción 'Misty' para mí", o bien "Juega al misterio conmigo", recordemos que "misty" significa "niebla" o "neblina" en inglés... juegos de palabras que en la traducción al español se pierden, en particular con un título tan horrendo como el que nos vemos obligados a consignar).

IDEAL PARA: Meterse susto psicológico a la vena, del bueno y brutal.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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