11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 17 de enero de 2013

"Agente Cody Banks" (2003).


-- "Agent Cody Banks" (título original en inglés), "Superagente Cody Banks" (título en español). Estados Unidos. Año 2003.
-- Dirección: Harald Zwart.
-- Actuación: Frankie Muniz, Hilary Duff, Angie Harmon, Keith David, Cynthia Stevenson, Arnold Vosloo, Daniel Roebuck, Ian McShane, Darrell Hammond, Martin Donovan, Marc Shelton, Chris Gauthier, Harry Van Gorkum, Connor Widdows, Eliza Norbury.
-- Guión: Ashley Miller, Zack Stentz, Scott Alexander y Larry Karaszewski, basados en una historia de Jeffrey Jurgensen.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Agente Cody Banks" en IMDb.
-- "Agente Cody Banks" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dentro de una casita en los suburbios vive un rapaz llamado Cody Banks. Tiene que soportar a su mami y a su papi, y también a un hermanito menor, lo que si le sumamos el que estamos hablando de Frankie Muniz, hace que todo esto parezca un episodio de "Malcolm". Pero como con las drogas y el sexo, los papis no saben que en verdad, Frankie Muniz es un superagente encubierto. Sucede que la CIA ha organizado un interesante programa de verano para reclutar superagentes niños blah-blah-blah. Sí, es una idea idiota, pero así es como viene la peli, y se agradece porque así nos ahorran toda la chimuchina de "¡oh, estoy siendo reclutado, es un mundo maravilloso allá afuera!". El malvado de turno, un tipo que ni siquiera tiene la decencia de llamarse como "Doctor" seguido de algún adverbio o conjunción (ya saben: Doctor No, Doctor Sí, Doctor Tal Vez...), y que es amo de la malvada organización terrorista E.R.I.S. (nunca nos informan de qué significa la sigla), echa a andar un plan maligno para desatar una peste de nanobots sobre la Tierra que se lo coman todo (a cambio de que me paguen un millonario rescate, suponemos... lo de siempre, vamos). Sucede que el científico en posesión del secreto tiene una hija, que es su única conexión con el mundo, y como Cody Banks es el mejor agente, lo envían para espiar a la hija, protegerla, y si se tercia, seducirla (bueno, como 007 pero en versión chava y sin sexo de por medio, que esta es una peli para todo público). Cody Banks asume la misión, pero oculta un doloroso secreto. No, no es rarito. Es otra cosa. Y esa otra cosa, la CIA termina descubriéndola. Y es que gastaron quince millones de dólares en entrenarlo, y nadie le enseñó a hablar con chicas. Buh. Ahora tenemos a Cody Banks, el antiBond, pasándolas canutas mientras trata de hacerse interesante con la chica de rigor, etcétera. Si, Frankie. Todos los humanitos tienen esa edad alguna vez.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La mayor muestra de la relativa inmortalidad de la saga de pelis Bond, es la enorme cantidad de sátiras y pelis me-cuelgo-de-Bond que han salido respecto de ella. Ya en los '60s salió la Bondxplotation con cosas como "Flint: Agente secreto" o "Modesty Blaise", y desde ahí no ha parado. La saga de Cody Banks, conformada hasta el año 2013 por "Agente Cody Banks" y por "Agente Cody Banks 2: Destino a Londres" (y parece que ahí morirá, porque Frankie Muniz ya no está en edad para bancarse una tercera que no sea un fiasco al estilo "Los nuevos Rugrats", George Lazenby no está disponible, y por suerte nadie ha pensado en un reboot) es el enésimo intento por profitar de la creatividad de Albert Broccoli & Cía. Quizás fue el éxito de "Spy Kids" y sus secuelas lo que iluminó a algún avispado productor que dijo "¡OK! Tomemos al chico ése de Malcolm y pongámoslo a hacer el espía, y forrémosnos". hehehé, buen intento.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bueno, esta peli está hecha con espíritu take the money and run. Aprovechando el rushazo de "Spy Kids", y el de Frankie Muniz en "Malcolm in the Middle" ("Malcolm" a secas para los latinos), los colocaron en una trama Bond al uso, con el añadido graciosete de que Cody Banks no sabe tratar a las chicas. Esta es con mucho la parte más divertida de la peli, y funciona espectacularmente como una especie de parodia o precuela de lo que son las Bond Movies (un poco en plan James Bond Jr., pero en bueno). Después la chica es secuestrada y desaparece (c'mon, dude, don't you see it coming?) y vemos a Malcolm haciendo el Bond, pero con menos espectacularidad (vale, no es tan espectacular, pero se agradece porque no rompe el tono de entretenimiento familiar). Incluso hasta tiene su qué de morbo, por cortesía de la bien diseñada Angie Harmon colocada en trajecitos fetish que dejan turnio a la audiencia, por no hablar del pobre Frankie Muniz (pensar que Christopher Nolan dijo que si alguna vez lo obligaban a castear un Robin para alguna secuela de "Batman inicia", dijo que ficharía al pobre Muniz...). Frankie Muniz está simpático en su rol, aunque no hace nada substancialmente diferente a lo que hacía en "Malcolm" (bueno, por eso lo contrataron, en primer lugar, nadie debería esperar por tanto un gran alarde actoral aquí), e incluso esta peli hubiera sido impensable sin él (¿qué otro actor juvenil de ese tiempo hubiera tenido su carisma?). Hilary Duff es la chica linda en apuros, y como las más clásicas chicas Bond, aporta la bonita figura y poco más. Ian McShane tiene cara de villano y la usa, pero algo falla con él y no nos convence de que al final del día sea la gran amenaza, que digamos (su plan es hermoso, utilizar nanobots para engullir el sistema de defensa nuclear de Estados Unidos... ¡este tipo se adelantó cinco años al Klaatu del remake de "El día en que la Tierra se detuvo", y aún más a "G.I.Joe: El origen de Cobra"!). Arnold Voosloo hace lo de siempre, poner dientes y corpada como villano, y en esas coordenadas funciona (ya saben: Imhotep en "La momia" y secuela, Habib Marwan en la cuarta temporada de "24"...). Al final del día queda una peli irregular, entretenida si se la ve sin pretensiones, pero nada que te vayas a acordar mucho tiempo después. Quizás por eso fracasó "Agente Cody Banks 2: Destino a Londres": nadie recordaba haberse divertido con la primera (eso, y que la segunda heredó todo lo malo dejándose lo bueno en el tintero). Lo vergonzoso del asunto, es que aún así sigue siendo mejor que "xXx" y secuela (probablemente porque acá no se toman tan en serio).

IDEAL PARA: Ver la enésima peli Bond, con Frankie Muniz esforzándose por levantar el cotarro.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en español].

jueves, 28 de julio de 2011

"Generación perdida" (1987).


-- "The Lost Boys" (título original en inglés), "Muchachos perdidos" (título en México), "Jóvenes ocultos" (título en España). Estados Unidos. Año 1987.
-- Dirección: Joel Schumacher.
-- Actuación: Corey Feldman, Jami Gertz, Corey Haim, Edward Herrmann, Barnard Hughes, Jason Patric, Kiefer Sutherland, Dianne Wiest, Jamison Newlander, Brooke McCarter, Billy Wirth, Alex Winter, Chance Michael Corbitt, Alexander Bacon Chapman, Nori Morgan.
-- Guión: Janice Fischer, James Jeremias y Jeffrey Boam, basados en una historia de los dos primeros.
-- Banda Sonora: Thomas Newman.

-- "Generación perdida" en IMDb.
-- "Generación perdida" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dos chicos llegan a una localidad mugrienta y rotosa de los Yueséi, porque su madre es tan, pero-tan, pero-tan, pero-tan buena gente, que cuando se divorció del padre de los chicos... ¡¡¡NO LO ESTRUJÓ EN LOS TRIBUNALES!!! ¡¡¡NO LO DEJÓ SIN BLANCA!!! ¡¡¡NO LO OBLIGÓ A REBANARSE EL CUELLO DESPUÉS DE HABERLE QUITADO HASTA EL ÚLTIMO BIEN MATERIAL DE SU VIDA!!! Así de buena es mamita. El caso es que llega con un par de chicos, y el par de chicos, pues bien, están en un pueblo costero y too, pero aunque no lo crean, tratándose de una peli yanki, los bikinis no abundan. Así es que los dos hermanos tienen para aburrirse por delante. Hasta que de pronto, el mayor de ellos queda lelo con una morocha que está para merendársela de cena y desayuno (Jami Gertz, actriz cuya discreta perfomance en esta peli y su atractivo físico muy anclado en los estándares '80s justifican su deslavada carrera posterior). El problema es que la morocha es la chica de... ¡¡¡KIEFER SUTHERLAND!!! ¡¡¡LEÑE, AQUÍ ES DONDE SE VIENE JACK BAUER CUANDO NO ESTÁ PALMANDO TERRORISTAS!!! El caso es que no one mess with Kiefer, de manera que éste lo desafía a que sea macho, etcétera (¿hacerse macho en medio de un grupo de puros machos en donde hay una sola hembra que además está de adorno...? Veamos, quién dirigió est... er... ¡Joel Schumacher! ¡Con razón!). Poco a poco, Kiefer va seduciendo al joven (de manera figurada, que esto no es la mariconada Cruise/Pitt... o al menos tienen mayor gusto en desarrollarla, si es que ésa era la intención), hasta que éste a la mañana siguiente descubre que... está convirtiéndose en ALGO MÁS. Está saliendo algo reprimido, larvado en su interior. ¿Está por salir del closet, descubrir sus tendencias gays, ir a ponerse spandex y...? Cerca, pero no. Lo que pasa, es que está transformándose en vampiro. Ahora, su hermano menor, ayudado por un par de pirados que poseen una tienda de historietas cómicas (harto más simpáticos y presentables que el homólogo de Los Simpsons, ídolo de cuanto idiota se las quiere dar de friki sabidillo que pupula por blogolandia), se embarcan en la misión de rescatar al hermano mayor de la turbia noche de negro y rosa, y de paso de cepillarse el nido de vampiros que le ha saltado a la yugular de la comunidad...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, los '80s...! La década del puro-estilo-nada-de-substancia... Bueno, como los '90s. Y los 2000s. Y así como vamos, parece que los 2010s también. Y yéndose en la retro, los '70s fueron tres cuartos de lo mismo. Aunque esta tendencia se hizo patentemente agresiva en los '80s gracias a la irrupción de lo audiovisual en los hogares: por un lado comenzó el despiporre de computadores personales, por otro la proliferación y masificación de videoclubes en donde (¡oh, tiempos aquéllos!) podías arrendar unos gruesísimos cartuchos de plástico que respondían a la críptica sigla de "VHS" y servían para... ¡¡¡VER PELIS!!! Además estaba la programación por cable, incluyendo ese leviatán que los cerebros de tantas y tan vastas generaciones ha reducido a pulpa tipo Stimpy & Ren: MTV. Muchas cosas que venían de antes tuvieron que cambiar para hacerse más modernos, más guay, más cool. Entre ellas, los vampiros. Si tuviéramos que datar el giro copernicano, una buena fecha sería entre 1979 (el último año en que el cine se vio inundada con varias producciones vampíricas de corte "clásico": el remake de "Nosferatu", el "Drácula" pseudoHammer de Badham, y la comedia "Amor al primer mordisco"), y 1983 en que Tony Scott se estrenó en el cine con "El ansia". "Generación perdida" es quizás el epítome de esa manera de entender el cine de vampiros, en cuanto a tratar de ser el non-plus-ultra de lo ondero ochentero en materia vampírica, y por lo tanto un referente ineludible para toda la gente amante y estudiosa de este subgénero del cine. Porque como sabemos, hay gente pa'tó. Y vampiros también.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Una peli de vampiros en donde ser vampiro implica ser cool y usar chaquetas de cuero, y escuchar música rock ochentera a todo trapo...? ¿Y en dónde firmo? Bueno, factor nostalgia aparte, esta peli tenía todas las papeletas para ser una mugre. Milagrosamente, no lo es. Quizás porque por debajo de la cosa estilosa, la peli incide en algunos temillas relacionados con cierta sexualidad que... ehm... ya me entienden. No es que las historias de vampiros en sí no tengan un componente sexual (¿o alguien es tan ingenuo como para creer que los góticos se visten de negro como una puta cucaracha porque están tratando de llegar célibes hasta el matrimonio?), pero en algunas pelis el tema se trata mejor que en otras. De entrada, el concepto original giraba en torno a una especie de versión perversa de Peter Pan: los vampiros serían los niños de Peter Pan que viven para siempre en el País de Nunca Jamás. Y ya sabemos que la historia de Peter Pan que no quiere dejar de ser niño pero al mismo tiempo quiere afilarse a Wendy, tiene más que un puntillo de perversión sexual de por medio (como buena parte de la literatura eduardiana, por lo demás, ¿no?). Sólo que la Wendy de turno en esta peli... es hombre (el hermano mayor que poco a poco se va transformando en vampiro). Y con un look al condenado Andrew Eldritch que mata, para hacerlo más andrógino si es que cabe. Sumémosle a eso todo el asunto de "vivimos de noche, escondidos del resto de los mortales", que todos son hombres salvo por una chica sin mayor importancia para la trama, y que dirige Joel Schumacher, director reconocidamente homosexual cuyas pelis se caracterizan porque en todas ellas hay personajes que viven en el armario, que entran al armario, que salen del armario... literal o figuradamente... Y ya la tenemos armada. Es justamente este contenido perversillo de la peli lo que le permite remontar vuelo y transformarse en algo más que otro rollo ochentero revisitable únicamente por el factor nostalgia. Bueno, en esos años Joel Schumacher se esforzaba por rodar buenas pelis (su trayectoria, como es sabido, después resultó de lo más irregular, con puntos altísimos como "El Fantasma de la Opera", y verdaderas miasmas fétidas como "Batman y Robin"). Aquí no hay de qué preocuparse: Joel Schumacher dirige con mano firme y, casi-casi diríamos de no ser por él... viril.

-- Otro plus de la peli son las actuaciones. Jason Patrick como el hermano mayor está un tantín cargante, aunque quién sabe si por él y si por el personaje (por otra parte estamos hablando del reemplazo de Keanu Reeves en "Máxima velocidad 2"... el rol que rechazó el tipo que aceptó rodar una secuela de "La magnífica aventura de Bill y Ted", vamos). A cambio, Corey Haim como el hermano menor está notablemente bien, y consigue que nos creamos que el terror de verdad está dentro de su casa (pobre hombre, tan bien que lo hacía y tan mal y temprano que fue a acabar). Kiefer Sutherland como el macho alfa está también excelente... ¡si hasta mirándolo en retrospectiva nos podemos olvidar que él fue el jodido Jack Bauer! Por supuesto que el otro valor de la peli es Corey Feldman como el cazavampiros macarra, una especie de borrador de Buffy pero en macho. Mención especial se lleva Dianne West en un rol un poco cliché (la madre desesperada por la conducta misteriosa de sus chicos pero preocupada y buena en el fondo... ya se la saben), pero que lo saca adelante bien y sin complicaciones. Y por si en medio del tráfago de palabras no han captado lo que quiero decir, es... ¡Tenemos una peli de vampiros ondera en donde los actores SABEN ACTUAR! No creo que se pueda decir lo mismo de la gente tras "Crepúsculo" y secuelas, precisamente.

-- Otro punto interesante de la peli, que aparece de manera muy oblicua, pero que puede rastrearse a su través, es un cierto puntillo de crítica social. Recordemos que en los '80s existía una gran tensión entre una juventud rebelde que quería sexo y rock&roll, y un establishment muy marcado por la peste de los telepredicadores tipo Club 700, que como suele ser su costumbre, trataban de enseñarnos cómo debemos vivir y amar a su amigo imaginario llamado Jesucristo. La entrada de la peli con una imagen tan emblemática del imaginario social de los '80s como son los carteles de niños perdidos, ya nos dan una pista: los vampiros son gente perdida para la sociedad. Y luego, la peli deja bien en claro que los vampiros no han llegado porque sí ni desde la nada, no son el "enemigo externo" ni los terroristas, sino que han sido procreados por el propio sistema, o al menos por alguien que representa justamente los valores conservadores del sistema. La bofetada es subliminal, pero no por ello menos precisa: puede que los adolescentes sean una colección de rebeldes y unos "chicos perdidos", pero la culpa de tanto idiota quinceañero inyectándose MTV a las venas no es de ellos mismos ni de esos malvados musulmanes allá afuera: es de los propios padres y la sociedad por haber creado un mundo en que ellos y sus valores no tienen cabida. No creo que los guionistas de la peli hayan pensado en esto ex-profeso, pero aunque sea de manera inconsciente, no deja de ser un mensaje potente.

IDEAL PARA: Ver una peli de vampiros que detrás de la onda y la parafernalia ochentera tiene más que algunos puntos ganados en eso de contar una buena historia y tener su par de lecturillas entre líneas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 12 de septiembre de 2010

"La isla de Nim" (2008).


-- "Nim's Island". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Jennifer Flackett y Mark Levin.
-- Actuación: Abigail Breslin, Jodie Foster, Gerard Butler, Michael Carman, Mark Brady, Anthony Simcoe, Christopher Baker, Peter Callan, Rhonda Doyle, Russell Butler, Colin Gibson, Bryan Probets, Andrew Nason, Dorothy Thorsen, Penny Everingham.
-- Guión: Joseph Kwong, Paula Mazur, Mark Levin y Jennifer Flackett, basados en la novela de Wendy Orr.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "La isla de Nim" en IMDb.
-- "La isla de Nim" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una isla volcánica y tropicaliente perdida en medio del Océano Pacífico, residen un viudo rudo y viril, como deben ser los viudos, y su pequeña hija, que por una vez que sea en el cine reciente de Hollywood, tiene un modelo masculino como corresponde para crecer y ser a futuro una madre para sus propios hijos. El es científico, y ella lo ayuda en esto o aquello, además de vivir paradisíacamente con la naturaleza, etcétera. Y leer libros de su gran héroe, Alex Rover, el aventurero que viaja por el mundo enfrentando y saliendo airoso de mil y un peligros. De pronto, cuando el científico decide salir a mar abierto para buscar unicelulares en un atolón, una tormenta se encarga de zampárselo, o al menos así parece (en realidad, en un relato paralelo completamente desconectado de todo el resto, sabemos que sobrevivió). La chica, con miserables once años, está ahora en solitario con la naturaleza, y como no tiene a un chico de su edad con el cual crecer, se aburrirá como ostra en vez de mandarse cambiar a la Laguna Azul. En medio de esa crisis recibe un E-Mail (sí, tienen electricidad solar en su isla e Internet y teléfono por satélite, a mí no me pregunetn, la peli venía así) de... ¡Alex Rover en persona! Quien le pregunta por asuntos de volcanes. La comunicación crece y crece, hasta que de pronto la chica, sola y todo, necesita ayuda: los bucaneros han llegado a la isla, y están dispuestos a apoderársela (en realidad son una expedición de ésas de turistas millonarios y aburridos incapaces de disfrutar de la naturaleza tel quel y que por lo tanto requieren espectáculos sau-sau-lerí con isleñas de caderas cimbreantes para sentirse "exóticos"). La chica no tiene más remedio que pedirle ayuda a Alex Rover. El problema es que Alex Rover el héroe pulp de gorro tipo Indiana Jones en realidad es Alexandra Rover, una escritora reclusa y agorafóbica que se alimenta con latas de sopas, está en la crisis de la página en blanco, y se rehusa vehementemente a salir de su casa. ¿Conseguirá este trio de personajes reunirse para encauzar sus vidas entrecruzadas y todo eso? No voy a mandarme un spoiler con la respuesta, pero estoy seguro de que, en el más interno de sus fueros, ustedes, mis queridos lectores, ya saben cómo acabará la cosa.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las novelas infantiles de aventuras ya no son lo que eran. Antes, y hasta hace no mucho tiempo atrás, un par de décadas a lo sumo, los niños mamaban productos literariamente robustos como Tom Sawyer, Sandokán, Tarzán, Miguel Estrogonof... er... perdón, Miguel Strogoff, etcétera. En muchos sentidos, "Los cazadores del Arca perdida" y secuelas de Indiana Jones, que derivan del pulp aventurero de los '30-'40s, hunden sus raíces en esa literatura popular jamás bien considerada por los patanes torremarfileros de la "alta crítica", pero que han hecho más por moldear la civilización que perejiles como Kafka o muermos como Joyce. Pero con la llegada de la televisión se produjo el síndrome ése que tan bien supo captar el clásico chiste de Mafalda, con el papa de la Mafi diciendo "escuchando a los niños jugar, me siento como el pibe del ayer", saltando a continuación entre los niños gritando "¡¡¡SANDOKÁN AL ABORDAJE!!!", los niños mirándose ¿san-qué? ¿abordaje, dijo?, y el papá después todo deprimido diciéndose "¡¡¡SOY el pibe del ayer!!!". Y luego vino Internet. Las historias de aventuras de ayer eran aventuras de verdad, con buenos muy buenos y malos muy malos, enfrentados en duelos épicos por el tesoro, o por el amor de la bella de turno. Y mientras eso ha ido pasando progresivamente al cine, en la literatura infantil se ha impuesto la cretinez de los psicopedagogos que tratan puritanamente de higienizarlo todo, y así vamos dándole a leer a los críos libros "con valores". Y los buenos libros de aventuras de antaño, esos no, que son antiguos, aburridos, y peor que eso, tienen antivalores como que el héroe a veces mata al villano para vencer, y eso es terrible-terrible-terrible porque no le enseña nada al niño sobre convivir con sus semejantes y otras ñoñardas que jamás arreglaron al mundo. Antaño, los héroes de los niños eran Dartagnan o el Zorro. Ahora, si vas a rodar "La máscara del Zorro" o "Los tres mosqueteros", tienes que hacerlo con dosis de humor distanciado, o directamente con ramplonería, para que los peques de la casa se lo tomen con filosofía. ¿Y todo esto a santo de qué? Bueno, no he leído la novela original de "La isla de Nim", pero la peli por lo menos huele y transpira a... bueno, a esa literatura para niños de nuevo cuño. No es culpa de la peli, seamos misericordiosos y achaquémosles los males a quienes corresponden. Una peli de aventuras pulp como las de antaño, para los niños, sería algo casi impensable. ¡Incluso hasta "Los cazadores del Arca perdida" es demasiado cruda para niños, aunque los que mueren no son seres humanos sino sólo nazis, y tienes que darles una version higienizada de aventuras egipcias con "La momia"! A dónde iremos a parar, Bastet, a dónde iremos a parar...

¿POR QUÉ VERLA?

-- De entrada, no me atrevo a recomendar directamente esta peli. Pero tampoco es un bodrio. Oscila entre lo mediocre y lo irregular. Pero tiene un punto a su favor, un punto importantísimo: se esfuerza. Con sinceridad. Los tipos no están ahí simplemente ganándose los garbanzos, sino que tratan de sacar un producto que de verdad tenga interés. El problema es que la premisa de base, pues bien, no da para mucho. Cuando sabemos que la chica tiene como héroe a un esputamuertos como Alex Rover, y después vemos que la escritora de las novelas de Alex Rover vive encerrada en su casa y va a salir para vivir una aventura, nos esperamos algo como "Dos bribones tras la esmeralda perdida", que con esa misma premisa imbécil hacía maravillas (sí, me gusta, y también su secuela "La joya del Nilo", son clásicos del cine de entretención ochentero por los cuatro costados, qué pasa con eso). Pero la historia no parece definirse nunca. Pareciera ser una historia de crecimiento, pero livianita. Tampoco ayuda mucho que el afiche haya sido diseñado como si se quisiera vender una de Indiana Jones, cuando esta peli no es de aventuras sino de crecimiento personal. Y es en esta indefinición, el no atreverse a un poco más de lo que sea (no diré crudeza, pero sí aventura, o drama, o simplemente emoción), la peli acaba naufragando. Tengo un presentimiento. No se necesitaban cuatro guionistas para escribir una historia tan simplona como ésta, así es que probablemente se produjo eso de que demasiados cocineros arruinan la sopa, y entre los cuatro guionistas no pudieron pergueñar un buen caldo a partir de estos ingredientes. Por otra parte, la pareja de marido y mujer que son Jennifer Flackett y Mark Levin han trabajado decentemente bien como guionistas en "Viaje al centro de la Tierra". A decir verdad, ambos logran al menos que la peli, aunque irritantemente ñoña o absurda a ratos, no caiga nunca en lo ramplón ni vulgar (bueno, salvo en la escena de la foca lanzándose pedos en el agua, el único real nadir de la peli). Aquí es donde entran al rescate Gerard Butler y Jodie Foster, el primero en un brillante papel doble (el papi de la chica por un lado y el imaginario Alex Rover por el otro, doble rol que ayuda a deslizar el final sin que chirríe), y la segunda haciendo de escritora neurótica y robándose la función a cada minuto. Entre ambos grandes se comen con zapatos a Abigail Breslin (la chica de "Señales", "Educando a Helen" y "Pequeña Miss Sunshine"), que hace lo que puede, pero simplemente no puede tanto (sin que la chica sea mala actriz, ojo, es que simplemente los otros tienen más cancha actoral y se nota). Cuando tenemos a la Foster o a Butler en acción, la peli se endereza. Y cuando llega el esperado y anticipado final (no podía terminar de otra manera, vamos), podemos respirar tranquilos. Ha sido una peli lighthearted de principio a fin, y te puedes despedir con el sentimiento grato de haber compartido con personajes queribles. Es más de lo que puede decirse de las pelis de Eddie Murphy.

IDEAL PARA: Esos días en que necesitas desesperadamente una peli livianita y optimista para descansar de los pesares de la vida cotidiana.

jueves, 3 de diciembre de 2009

"Jumper" (2008).


-- "Jumper". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Doug Liman.
-- Actuación: Hayden Christensen, Jamie Bell, Rachel Bilson, Diane Lane, Samuel L. Jackson, Michael Rooker, AnnaSophia Robb, Max Thieriot, Jesse James, Tom Hulce, Kristen Stewart, Teddy Dunn, Barbara Garrick, Michael Winther, Massimiliano Pazzaglia.
-- Guión: David S. Goyer, Jim Uhls y Simon Kinberg, basados en la novela de Steven Gould.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Jumper" en IMDb.
-- "Jumper" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Me están viendo? Soy cool. Soy muy cool. Hoy día estuve en Londres, en la Polinesia y encima de la Esfinge de Egipto, todo antes del mediodía. No sé en qué horario, si GMT o algún otro huso horario, pero estuve. Pero así como me ven, cool, no fui toda la vida. Antes era un nerdy y un loser, exactamente como tú, que ves pelis como ésta y las disfrutas porque a través de ellas vives de manera vicaria tus propias fantasías de poder y conquista. Cuando era nerdy y loser, quería hacerle los puntos a una chica. Esa chica igual como que me miraba, pero nunca falta el tarado que grita "¡Dios y España!", y viene y me bravuconea porque sí, porque es una chica y yo soy el puñetero rebelde con causa, igualito a tu puñetera e injusta vida. De manera que acabo arriba del río congelado. Y como soy un puñetero nerdy, tan loser como tú, el hielo se quiebra, y caigo, y... ya lo sé, deseas que me ahogue, pero sabes que no, en primera porque soy el prota, y en segunda porque si estoy contando la historia "p'atrás", sabes que salí de ésta. El caso es que por alguna razón, acabé teleportado en la biblioteca de esto-o-aquello. Entonces descubrí que me puedo teletransportar, y por lo tanto, puedo ser cool. Dejé que el mundo me creyera muerto, y me marché. El dinero lo saqué de unos cuantos latrocinios a unos cuantos bancos. ¡Hey, nunca dije que yo fuera un ejemplo para la juventud! ¿Vale? El caso es que ahora tengo una vida. Me revuelco con la chica que quiero porque soy cool (lo que tenga que ver con el superpoder de teleportación, que no se lo puedo mostrar a nadie, por supuesto, es aparte). Pero resulta que aparece un tipo con muy mala leche, diciendo que nos odian porque sólo Dios puede estar en todas partes, no nosotros, sin detenerse a ver lo obvio (que nosotros no somos abominaciones, sino seres humanos, etcétera. Puro X-Men). Y como soy un cabrón, después de que me zafo de su trampa, me voy a ver a la chica a la que pretendía en el cole, que sólo ahora me acuerdo de ella. Y emprendo el viaje, sin pensar en que con esto la pongo en peligro, porque la pueden utilizar de rehén, como arma en contra mía. Pero, ¡qué quieren! ¡Soy así de tarado, si después me todo me interpreta Hayden Christensen...!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿Qué se puede decir de la historia de esta peli, o de sus hechos y tiempos? ¿Que es la adaptación de una novela de un tal Steven Gould? No he leído la novela original, pero por las noticias que tengo, parece que los guionistas sometieron el argumento a una reingeniería completa, que las hace a ambas tener en común el título y algún soplillo de parecido. ¿Que habla sobre el narcisismo de la juventud actual? Todos los jóvenes han sido y serán siempre narcisistas, que creen que la Historia Universal empieza con ellos y los aristócratas al farol. ¿Qué iba a ser el siguiente rol de Hayden Christensen para desmarcarse de su penoso andar como Anakin Skywalker? Lo valdría si Hayden se hubiera esforzado en actuar (si tuviera talento, en primer lugar). ¿Que es la enésima peli de la Era Bush en que los fanáticos religiosos son los villanos? Justamente, es la enésima en su tipo, así es que ahí queda todo. Pero déjenme decirles esto: la peli costó 85 millones de los verdes, y recaudó 222. Si alguien cree que no habrá secuela, está soñando. Aunque para eso tengan que poner a un equipo entero nuevo de personajes, que total, la cosa no se llama como el protagonista, así es que pueden prescindir de él. Como en "xXx 2: Estado de emergencia". Que a propósito, también el único que seguía desde "xXx" era Samuel L. Jackson. Que también actúa acá. Por aquello de los precedentes.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Merecía estas pelis todas las collejas que se ganó en su tiempo? Sí... Y no. Veamos. Uno por ejemplo puede maravillarse de que mugres como "Transformers" (la 2, lo he dicho, no la he visto a la fecha, y estoy esperando a que sea gratis en el cable) cuesten 150 millones, pero recauden más de 700, pero no hay que ir demasiado lejos para explicárselo: unos buenos FXs para encandilar al respetable (a los no tan respetables, en este caso), y listo. Puede que nosotros seamos la punta de lanza que seguimos manteniendo la civilización enhiesta, pero como buena punta, somos minoría de materiales aquí. Quéjate lo que quieras, pero eso es un hecho. Pero en lo de "Jumper", huelga decirlo, había la correspondiente cuota de FXs, pero no aparecían robots ni nada. ¿Puede ser que una cantidad de espectadores dispuesta a gastarse 222 millones de dólares estén equivocados? Probablemente no. La crítica la hizo pedazos, vale, pero los críticos siempre han sido estiradetes. ¿Dónde está el misterio? Creo que la respuesta es muy simple, tan simple que por obvia la gente no cae. Esta peli es simplemente una fantasía juvenil. Todo joven se ha sentido oprimido por sus amigos y por la sociedad, y fastidiado por no poder tener todo aquello a que cree tener derecho tener. Sobre si tienen razón en sentirse así no me pronunciaré, el hecho concreto es que así se siente estar en el rango 15-20: es parte de la experiencia de ser teenager, y si dices que a esa edad no pasaste por lo mismo, entonces mientes con desafuero. Esta peli ofrece justamente eso: el prota puede teletransportarse a cualquier parte del mundo, y cuando descubre su habilidad, no se dedica a salvar al puñetero mundo de sus catástrofes o a luchar por el bien y la justicia como un Capitán Futuro cualquiera, sino que hace lo que cualquier joven en su situación haría: pasársela estupendamente bien y sin ataduras ni responsabilidades. Siempre ha habido pelis así, e incluso hoy en día hay nostálgicos treinteañeros que miran como bodrios estas pelis, y reivindican en cambio pelis igual de malas de los '80s, simplemente porque les parecieron buenas porque en esa época tenían el feeling adecuado para apreciarlas porque claro, en esa época eran jóvenes (¿alguien recuerda ese atentado a la Ciencia Ficción que era "La chica explosiva", ésa en que Kelly LeBrock salía de una computadora?). "Jumper" es eso. Dicen que la novela original es mucho más darkie de tono, pero como no la he leído, no tengo idea. La peli, como decía, reune todos los ingredientes para la chiquillería: un joven cool con el cual puedan identificarse, buenos bien buenos y malos bien malos para que no se pierdan, acción y aventuras (mediocres, vale, pero las ofrece), y una chica linda a la que rescatar. La trama tampoco es ninguna de las siete maravillas del mundo capitalista, y no es más que acumular lugar común sobre lugar común, pero eso tampoco tiene por qué ser algo malo a priori (tampoco suele ser algo bueno, vale también por eso). Pedirle en estas condiciones a alguien que actúe de verdad es una soberana tontería. Y sí, Hayden Christensen hace un papel penosísimo, y sí, Rachel Bilson está buenorra e inspira simpatía y poco más, y sí, Samuel L. Motherfucker Jackson interpreta una vez el motherfucker papel que ha interpretado en cada una de sus motherfucker pelis desde la motherfucker "Pulp Fiction" a la fecha, y sí, las estupendonas Diane Lane (MILF) y AnnaSophia Robb (cheque a fecha...) están buenas cada una en su brevísimo cameo, y sí, también hace cameo la carezorra Kristen Stewart (¡la "Crepúsculo" girl himself!), y sí, nada de eso ni le da nivel ni hunde a la peli, porque es tan anodino (ni bueno ni malo, sólo anodino) como todo en esta peli. ¿Deberías verla? Depende. ¿Estás en el grupo etáreo 12-25? (12-20, siendo más ajustados). Si no lo estás, ni pierdas tu tiempo, esta peli de cajón no te va a gustar. Es puro entretenimiento adolescente. Dicho sin mala voluntad ni con afán de dárselas. Así como deben haber pelis de Ciencia Ficción que sean poderosas, profundas y reflexivas, como "WALL-E" o "Distrito 9", también deben existir pelis como "Jumper", por aquello de mantener los equilibrios. Y créanlo o no, si ruedan una segunda parte de seguro la veré, por aquello de la curiosidad. En el cable y gratis, claro, que tampoco da para tanto el cariño. Y créanme también, no me apura repetirme ESTA entrega en particular (caso de haber segunda entrega). ¡Bueno, pero entonces, mi General Gato, usted no me está diciendo que la peli sea buena o mala! Ah, bueeeeeeno... la realidad no se divide en cosas buenas y malas, la realidad suele ser un poco más compleja que eso. Que si no, cualquiera podría ser comentarista de cine. ¡Un momento, cualquiera puede serlo! Me corrijo: cualquiera podría ser BUEN comentarista de cine. Signifique eso lo que signifique, en nuestra cada vez más compleja blogósfera.

IDEAL PARA: Ver un poco de escapismo adolescente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 25 de junio de 2009

"Viaje censurado" (2000).


-- "Road Trip". Estados Unidos. Año 2000.
-- Dirección: Todd Phillips.
-- Actuación: Breckin Meyer, Seann William Scott, Amy Smart, Paulo Costanzo, DJ Qualls, Tom Green, Rachel Blanchard, Anthony Rapp, Fred Ward, Andy Dick, Ethan Suplee, Horatio Sanz, Rhoda Griffis, Marla Sucharetza, Edmund Lyndeck.
-- Guión: Todd Phillips y Scot Armstrong.
-- Banda Sonora: Michael Simpson.

-- "Viaje censurado" en IMDb.
-- "Viaje censurado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Ah, las aulas universitarias! Por la delicada hiedra que crece en los tradicionales ladrillos de una U estilo New England... aunque estamos en la Universidad de Ithaca, y por lo tanto no es New England sino New York... pero ya me entienden, toda esa estiradez de las universidades yankis. Bien, en esos muros hay un alumno vitalicio, de los que tendrán que sacarlo algún día con protección judicial, que a falta de mejor colocación (porque de verdad es un vago y un inútil... viene interpretado por Tom Green, ¿vale?), está de guía turístico. Con los resultados desastrosos que son de prever. Pero eso no importa. Porque nuestro vago amigo, cuyo nombre en afrikaans significa "Chimpancé No Gracioso Que Habla", tiene una carta bajo la manga. Un viejo cuento, una arcana historia, una leyenda quizás... un mito que se hunde en la noche de los tiempos y que refleja lo que es el espíritu de tradición y superación de toda buena Universidad... Una leyenda en la cual uno de sus antiguos compañeros ha tenido toda su vida una noviecita, de la que se separó para irse ambos a universidades distintas; una leyenda en la cual este compañerito se ñoñoniza enviándole varios VHS con canciones ñoñas y mensajitos de tipo "te quiero mi paloma currurrurrú"; una leyenda en la cual comete un resbalón haciendo pan amasado con las masitas de una linda compañera rubia de carrera; una leyenda en la que ese resbalón queda grabado y listo para YouTube (bueh, en ese tiempo no existía... AÚN... ¡¡¡WENA NATY!!!); una leyenda en la que ese VHS, por error, va a dar en un sobre a la universidad de su currurrurrú en Texas; una leyenda en la que tendrá que unir fuerzas con sus amigos, cual Liga de la Justicia en época de carestía y mendicidad, para rescatar ese VHS antes de que caiga en manos de la currurrurrú... ¡¡¡Una leyenda en la que sus amigos deberán afrontar el viaje de sus vidas y sobrevivir a él...!!! (sobrevivir al viaje, no a Tom Green, aunque vamos a ver cuál de las dos es una prueba mejor para "Survivor"...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quienes decían que el espíritu chabacano y festivo de cutreces como "Porky's" o "La venganza de los nerds" estaba envuelto en el sudario de Drácula, olvidado como el pelo escarmenado, los muñequitos de "Mask", o el insufrible "Mickey" de Toni Basil, estaba profundamente equivocado. Porque después del paréntesis downoide '90s, pasada la oleada Nirvana/Seattle y el ombliguismo alternativo, la vieja comedia adolescente de humor grueso podía regresar por todo lo alto. Lo que sucedió efectivamente con la taquillera "American pie". Y si ellos estaban forrándose de dinero, ¿por qué no nosotros? Así es que un grupo de genios se puso a trabajar para los 2000, la nueva generación '80s (así con los '90s fueron la nueva generación '70s... pero con los '80s se me derrumba la teoría, porque ellos no fueron los nuevos '60s sino más bien los nuevos '50s...). El resultado fue... esto... que no es tan mala... no es tan buena... es... Bien... Es entrenimiento para público masivo. Bien masivo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al igual que "American Pie", su competencia, recupera el viejo y prístino humor de las comedias adolescentes '80s (no en balde produce, entre otros, el venerable Ivan Reitman, que por muchos costalazos que se haya pegado, siempre será para nosotros el director de la ochentada suprema que fue "Cazafantasmas"). Lo de '80s significa: humor sobre sexo, humor sobre tensión sexual, etcétera. Es un humor simple y básico, pero como los adolescentes son simples y básicos, funciona (¿qué, duda usted de que sean simples y básicos? Husmeemos entonces en la cabeza de un adolescente: SEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEX... ¿ya ven?). El humor pedorreta está en su punto. Sin excesos. Si es que de verdad el exceso en lo pedorreta es algo negativo. Después de todo, mientras más baño, semen y menstruación en el humor pedorreta, mejor. Pero aquí no tratan de pasarse de listos. No mucho, al menos. El único gran lunar es ver al cretino de Tom Green tratando de hacer el payaso otra vez, con el estilo cretino que es la marca de fábrica del cretino de Tom Green, y con los resultados cretinos que son de esperar del estilo cretino que es la marca de fábrica de Tom Green. En fin...

-- Como comedia, la verdad es que probablemente sea una cosa cualquiera (el chiste de lo que pasa cuando Beth se manda cambiar en persecusión de su casinoviecito y sus andanzas en la U que no era, se veía venir de medio hemisferio terrestre de distancia). Pero tiene otro valor añadido: es una película iniciática. Combinar un tema tan mortalmente serio como la iniciación en la adultez, con algo que se supone debe ser divertido como una comedia (y chunga, más encima) tiene ya de por sí su eucalarria. Entendámonos: esto no es "Despedida de soltero", que es pura chunguería de principio a fin. Aquí TODOS los personajes principales cambian o evolucionan, y la evolución, por una vez en la vida, es creíble. El que iba para seriecito y responsable, descubre que eso no quiere decir quedarse empantado en la vida. El que iba para perdedor e idiota de toda la vida, descubre que puede ser más (de hecho, llegó a ser el computín hackeaelplaneta de "El núcleo"... ehm...), y que sólo necesita sacudirse la amplia sombra paterna para eso (pero, ¡glup!, él tiene el dinero)... El que iba de malote y revientavida, descubre que a veces el destino reserva un dedo en el ojete en tu camino (por cierto, hasta Seann William Scott está... ¿simpático...? Dejémoslo en "pasable", ¿vale?). Y la chica que pintaba para la perra del cuento, al final resultó que no era tan perra, después de todo... Y eso, sin que suene innatural o forzado. Un gran trabajo, en ese sentido al menos.

-- ¡Oh, las chicas! Cada vez que me acuerdo de Amy Smart... haciendo topless... frente a una cámara de video... O de la buenorra de Rachel Blanchard... Incluso de la madurona Sucharetza como la enfermera del banco de semen... ¡¡¡MIAOOOWWW...!!!

IDEAL PARA: Ver una comedia adolescente más tonta que el promedio, y más profunda que el promedio, al mismo tiempo... (sí, yo tampoco entiendo bien esto, pero así es como es).

VIDEOS.

-- Nunca pidas tostadas en ciertos lugares [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 1 de mayo de 2008

"La virgen de los sicarios" (2000)


"La virgen de los sicarios". Dirigida por Barbet Schroeder. Protagonizada por Germán Jaramillo, Anderson Ballesteros, Juan David Restrepo, Manuel Busquets, Wilmar Agudelo, Juan Carlos Alvarez, Jairo Alzate, Zulma Arango, José Luis Bedoya, Cenobia Cano, Eduardo Carvajal, Olga Lucía Collazos. España / Francia / Colombia. Año 2000.

¿De qué se trata?
Colombia. En un departamento de estilo más o menos familiar para nosotros los latinacas, hay una fiesta "de ésas". Club de Toby. Men only. Fernando está feliz de regresar a Medellín, y más feliz aún porque tiene un bombón con pito incorporado sobre su cama. Fernando se come su bombón, y resulta que le quedó gustando. Así es que se lo lleva a su departamento, mira que en Medellín a veces hay días nublados, y es necesario con qué abrigarse en la cama... Pero entonces descubre que su precioso bombón, que responde al nombre de Alexis, tiene algunas pulgas bajo la correa. Por ejemplo, escucha música heavy a todo el volumen del equipo. O de cuando en cuando pasa gente alrededor suyo que trata cordialmente de enviarlo a fertilizar narcisos bajo una cómoda lápida. O que él mismo, por cualquier pequeñez, saca su arma y arregla cuentas a tiros. Al principio, Fernando se espanta lo suyo porque, rediez, es que Medellín no era así, hombre... Medellín era bonito, tranquilo, sosegao, y mira en lo que me lo han convertío, pues... Pero como le gusta el asuntillo con el chico, pues bien, se aguanta, y hasta empieza a disfrutarlo. En mala hora. Porque si te metes con Medellín, chico, entonces Medellín se mete contigo, y tú no quieres que Medellín se meta contigo, brother...

El espíritu de los tiempos.
¡Ah, los lejanos días del boom! Durante la segunda mitad del XX, con la influencia de Gabriel García Márquez y sus "Cien años de soledad", Latinoamérica evocaba un continente soñoliento y más inmutable que la Historia de China, una cosa estilo "El amor en los tiempos del cólera", o "Como agua para chocolate" o similar. De tarde en tarde salían narcos desde Latinoamérica, como el malvadísimo villano de "Fuerza Delta 2" o el de su contemporánea "Licencia para matar", pero eso no era toda Latinoamérica tampoco. Un buen día, una novela de un escritor llamado Fernando Vallejo, lo suficientemente apreciado por los culturetas como para que quizás, sólo quizás, algún día el General Gato le digne de hacer una visita a sus libros, cayó en las manos de Barbet Schroeder. Y éste decidió que quería hacer ese guión. Y lo llevó al cine. Sí, ya sé lo que están pensando. Un director francés que ocasionalmente ha reculado en Hollywood, haciendo una peli sobre Latinoamérica. Y no, no voy a defender ningún proteccionismo cultural, o ningún "Latinoamérica para los latinoamericanos". Si un director extralatinaca muestra la realidad latina y adapta una novela latina mejor que los directores de acá, sobrados en su soberbia "vengo de la Academia de cine y soy muy cultureta y qué", pues que así sea. No seré yo quien pierda el tiempo viendo los barruntes pseudoculturales de los defensores del proteccionismo cultural.

¿Por qué verla?
-- Partamos por la dirección. Está más que bien dirigida. No es una sorpresa. Barbet Schroeder, en activo desde filmes como "Sing-Sing", y que se ha hecho de un nombre con pelis como "Mariposas en la noche" o "El misterio Von Bülow", y que después intentó deslizarse con éxito más o menos relativo al cine hollywoodense más comercial ("El beso de la muerte", "Mujer soltera busca", "Medidas extremas", "Cálculo mortal"), aquí le dio una patada al tablero, cambiando Europa o Estados Unidos por Latinoamérica, y entregando una potente visión sobre la realidad colombiana, y latinoamericana en general, que no tiene concesiones de ningún tipo. Schroeder usa para rodar la cámara digital, por ese entonces una innovación procedente del movimiento Dogma, y le confiere con ello un grado de realismo y dureza aún mayor a una peli con un argumento ya de por sí crudo. Tampoco trata de retratar un Medellín ezque-Hollywood, lleno de glamour o con toques coloniales para que huela a realismo mágico; las calles y casas de Medellín que muestran podrían ser como locación casi cualquier escenario latinoamericano, de no ser por el peculiar sonsonete cantadito con el que hablan los colombianos. Con lo poco que había en términos de cantera de materiales, Barbet Schroeder se las arregla para extraer el máximo del ambiente y los escenarios, y recrea una gran historia.
-- La peli es una crítica contundente a muchas cosas. Desde luego que a la violencia desatada en Medellín, y al narcotráfico que, aunque casi invisible en la peli (otro punto a favor, no muestra la ciudad con el clásico retrato narcobananero hollywoodense), pareciera cruzar sus fibras por todos los personajes, de una manera u otra. Pero también es una durísima crítica a la intelectualidad latinoamericana. Fernando, el prota, es un escritor que viene desde España a recuperar el Medellín de su infancia, y es absolutamente incapaz de entender que las cosas han cambiado, y cuando por fin entiende, no se le ocurre nada mejor que sumergirse en el gusto de la jauría por la sangre humana. Y antes de hacerlo, se dedica a pontificar urbi et orbi como si él fuera el máximo dechado de la moral humana (¿a cuántos catedráticos universitarios y filósofos latinacas no me recuerda eso?). Emblemático en ese sentido, es su incapacidad para apreciar la música metalera que su bienamado trae, asunto que resuelve de una manera bien poco civilizada y más bien troglodita, cual es simplemente arrojar el equipo de música a la calle, sin pensar en que dicho equipo podría haberle servido a alguien más, o simplemente que con su acción hubiera podido machacarle la cabeza a un transeúnte (¡gran conciencia social, filósofo, gran conciencia social!). O de cómo no se es capaz de apreciar la música punk, hasta que ésta desaparece... Pero sí que trata de hacerle tragar al pobre muchacho sus sesiones de Maria Callas que, maestra era ella, por supuesto, pero que el chico acepta más bien porque si no, a la calle de nuevo a tratar de sobrevivir como se pueda, ante lo cual se limita a comentar que chilla como si la estuvieran ahorcando... O sea, en resumidas cuentas, tenemos una peli de denuncia y crítica social, pero sin héroes que nos muestren el otro lado. Hay que ser valiente para rodar una así, en estos tiempos...
-- El asuntillo ése del ñiruñiru hombre con hombre está más que bien resuelto. La relación homoerótica podría parecer un reclamo publicitario para que la vean los culturetas, ahora que la reivindicación de lo gay está tan de moda por contestatario, pero la peli está planteada de manera tal, que no podría funcionar de otra manera, de manera que ese elemento se transforma en imprescindible para la buena marcha del relato. Y tampoco trata de explotar el morbo de la situación. La peli es sobre un Medellín deprimido por la violencia, no sobre relaciones eróticas, y en esto la peli sigue una línea brillante, manteniendo los equilibrios entre lo provocativo y lo conservador.
-- La visión de lo religioso en la peli también es más que peculiar. Parece casi mentira, pero seguramente es así, que los bribones y los sicarios también tengan Dios al que rezarle. Y hasta le consagren sus balas (¿no se supone que los humanitos del otro lado también son Hijos Suyos?). El propio Fernando, ateo militante, también llegado el minuto se encuentra extraviado, desamparado por la Divinidad. No hay verdades ultramundanas reconfortantes ni éticas con moralina de peli Disney. Si Dios existe, en esta peli es claro que se ha olvidado de Medellín.

IDEAL PARA: Espectadores valientes que se atrevan con pelis incómodas, y políticamente incorrectas, mucho más que las pelis que se supone son políticamente incorrectas.

domingo, 23 de marzo de 2008

"Castillos de hielo" (1978)


"Ice Castles". Dirigida por Donald Wrye. Protagonizada por Robby Benson, Lynn-Holly Johnson, Colleen Dewhurst, Tom Skerritt, Jennifer Warren, David Huffman, Diane Reilly, Craig T. McCullen. Estados Unidos. Año 1978.

¿De qué se trata?
Chico lindo llega a un pueblucho miserable en ese worldhole que llaman "América Profunda". Ingresa a un bowlarama, y en la trastienda llega a una pista de patinaje en hielo, y allí encuentra... Sí, la peli no se trata del chico, pero así parte, y lo respetamos. Encuentra a una chica entrenando con la señora del boliche de bolos. La señora ha sido, una santurrada de años atrás, una campeona regional o algo así de patinaje en hielo, y ve que la chica tiene condiciones, así es que tienes que hacerlo, chica, etcétera. El chico lindo la apoya. Sólo el papá no está muy conforme, porque enviudó, la chica es lo único que le queda, y ya tiene una vida aquí conmigo, cuidándome bien cuidado, gracias, así es que para qué va a tomar el riesgo de irse lejos y dejarme sin mi plato de comida. Pero la insistencia de la brava dueña del boliche de bolos vence todas las resistencias, y la chica va. Los jueces la califican que es una putada, pero el público la quiere, la ama, la reverencia... Y además, la infaltable vivobuscandoestrellas le echa el ojo. Con una oportunidad así, la chica se va rápidamente, aunque papá corazón sigue con sus aprensiones de que algo te va a pasar hija. De tanto que lo dice... Bueh, la chica empieza a triunfar, y descubre entonces lo que todos ya sabemos sin necesidad de ganar algo en esta vida: que todo es inestable, que si te va bien en la vida te irá mal en el amor (y a veces te va mal en la vida y en el amor también, qué caray), que los accidentes suceden cuando menos te lo esperas... Pero si hay algo que nos ha enseñado el cine yanketa de toda la vida, es que no hay coágulo cerebral que no pueda ser derrotado por fe, esperanza, constancia, tesón, esfuerzo y todos esos grandes valores americanos con los cuales salen adelante en esta vida (sí, arrancándonos los billetes del bolsillo para ver películas como ésta).

El espíritu de los tiempos.
La década de los '70s, allá vamos de nuevo, fue triste para el cine. En medio de todo eso, florecieron como callampas los dramas familiares. Imagino que fue así: alguien descubrió que una peli optimista sobre deportes y autosuperación personal como "Rocky" podía hacer ganar mucho dinero. De manera que: hagamos otra peli sobre deportes y autosuperación personal. Pero ahora cambiemos la locación urbana por la América Profunda (aunque igual de ruinoso, andamos por ahí con el poblado de la Edad de los Metales que aparecía en "El francotirador", que por cierto es del mismo año), cambiemos al feucho Sylvester Stallone por una chica linda, el boxeo por el más vistoso patinaje artístico, y aliñemos la ensalada con un oportuno accidente que va a poner el consabido problema médico a superar. El resultado fue esta peli, que francamente mala no es, pero tampoco aporta nada nuevo a la historia del cine.

¿Por qué verla?
- Hay una muy buena razón por la que esta peli yazca en el más precámbrico de los olvidos. Ninguno de quienes intervinieron en ella (actores, director, o asistente de carpintería para tramoya) tuvieron después una carrera demasiado brillante. Fue la gran lumbrera del director Donald Wrye, salido de la TV y regresado después a la TV. Quizás es Tom Skerritt el único que puede decirse, ha tenido algo parecido a una carrera (ha actuado casi toda su vida en TV, y en el cine apareció en "MASH", "Alien", "Poltergeist III", "El novato", "Contacto"...). Por lo tanto, a no ser que intervenga el azar vengador, es poco probable que el espectador consciente termine arrendando el DVD o sintonizándola con preferencia a otras diez pelis de otros diez canales de cable. De hecho, su seguro servidor llegó no tanto por accidente, pero casi: descubrió que es la primera peli en que actuó Lynn-Holly Johnson, la chica que le robó el corazón cuando vio "Sólo para tus ojos". De hecho, la Johnson es la gran razón por la cual ver esta peli. Como dijo algún crítico en la época (Ebert, parece que fue), es una patinadora que sabe actuar. Porque, miren ustedes, la chica era una opción inusualmente buena para esta peli: era patinadora profesional, era bonita, tenía talento y carisma, y sabía actuar. De verdad lo hace bien. Con otra actriz en el protagónico, este filme hubiera sido un fiasco. Con ella, no diremos que es la peli de tu vida, pero termina siendo un culebrón entrañable, y al final llegas a quererlo por lo que es, una peli simple y con ánimo good vibes cuando te maltrata la vida. Gracias, Lynn-Holly Johnson, por peli concedida. Por cierto, para quienes quieran saber más: en esta peli la chica tenía 20 años, y fue su estreno en el cine. Después, a despecho del consejo de su manejador, fue chica Bond en la mencionada "Sólo para tus ojos", interpretando (¡sorpresa!) a una joven patinadora olímpica (tiene un gran parlamento cuando, siendo la chica del villano, trata de seducir al veterano Roger Moore diciéndole "cree que aún soy virgen"...), y luego su carrera se perdió en el limbo, como todo el resto del elenco, desgraciadamente, porque de que tenía talento, lo tenía. Cosas del cine.

IDEAL PARA: Ver una actuación refrescante por parte de una actriz alternativa a las más famosas y sobreexpuestas.

domingo, 10 de febrero de 2008

"Acuérdate de mi" (2003).


-- "Ricordati di me". Italia / Francia / Inglaterra. Año 2003.
-- Dirección: Gabriele Muccino.
-- Actuación: Fabrizio Bentivoglio, Laura Morante, Nicoletta Romanoff, Monica Bellucci, Silvio Muccino, Gabriele Lavia, Enrico Silvestrin, Silvia Cohen, Alberto Gimignani, Amanda Sandrelli, Blas Roca-Rey, Pietro Taricone, Giulia Michelini, Maria Chiara Augenti, Andrea Roncato.
-- Guión: Gabriele Muccino y Heidrun Schleef, basado en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Paolo Buonvino.

-- "Acuérdate de mi" en IMDb.
-- "Acuérdate de mi" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Italia. Antaño fue un barrio fascista, luego fue un barrio yuppie, luego decayó y es un barrio... para ellos, nuestros protas. Que son cuatro. Está el padre de familia en un trabajo que no lo llena, que quiere volar, terminar su novela... Está la madre que años atrás sacrificó su promisoria carrera teatral para cazarse, perdón, casarse, e incubar prole. Está la hija mayor, una dieciochera (bueno, en realidad 17, pero casi 18) emperrada en hacerse famosa a como dé lugar, incluyendo encamarse con figurines de la TV para hacerse un lugar en el hueco mundo de los estelares con baile. Y está el otro hijo, que es... bueno, es... bien, cómo decirlo, es... En realidad, básicamente no es. No es nada, no es nadie, creo que me hago entender sin necesidad de insistir en el punto. Pues bien, resulta que nuestros cuatro personajes que comparten una misma familia casi como por milagro (y es que apenas interactúan unos con otros) emprenden cada uno sus respectivas búsquedas personales. El chico anda obsesionado con una chica que tuvo a bien darle un piquito alguna vez, y la quiere a ella y sólo a ella, aunque ella no quiere porque él no es lo suficientemente cool (lo que a su edad, en ese tiempo, significaba ser comunacho sin onda). La chica, por su parte, acude a un casting, y aunque no queda, consigue incrustarse como astilla en el ojo de un tipejo de la TV, con el que activa el servomotor abrepiernas para obtener la corriente eléctrica que la pondrá en imagen catódica por toda Italia. La madre, por su parte, tiene una impensada oportunidad de retomar su carrera dramática, y descubre cuánto había dejado de lado. Y el padre, por su parte, se reencuentra con un antiguo amor, con el que se embarca en una renaciente pasión volcánica y neumática que lo llevará a poner en crisis toda la delicada estabilidad familiar y podría hacer saltar la peli por los aires...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '60s, el cine europeo era sinónimo de B/N (y filtros monocromáticos más tarde), imágenes-secuencia de 20/25 minutos de duración, diálogos de absurda recarga filosófica, personajes alienados y abundante material mamario para la cámara. Afortunadamente, aunque una parte importante de la producción cinematográfica europea sigue por esos mismos aberrantes y herbertmarcusianos canales, otro importante grupo de cineastas se ha apartado de todas esas convenciones para tratar un tipo de cine más amigable con el público, entendiendo de una vez por todas que "serio" o "de calidad" no significa solemne o aburrido. Aunque podrían haber conservado la última costumbre, la del tema mamario, que a nadie le hacía daño, pero en fin, no siempre se gana...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una gran película sobre el tema de la desintegración familiar. Sin ser discursiva ni pedante, o acabar el asunto en moralina. Simplemente se trata de cuatro personajes que viven cada uno su propio mundo particular. Tomar la opción de contar cuatro historias paralelas, encajarlas en un miembro distinto de cada familia, y conseguir que las cuatro historias importen y pesen lo mismo, es fazaña no menor. Aquí consiguen el prodigio. La peli tiene un feeling muy natural y muy moderno (o casi, porque vemos adolescentes en el 2003, pero no usan I-Pod, no escuchan MP3 y no chatean por Internet, pero en fin...), sin caer en la imitación barata del drama yanki contentaDisney de toda la vida. El gran mérito es que consigue que nos interese como espectadores las vidas de los cuatro integrantes de la familia, a pesar de que en estricto rigor, los cuatro son miserables y patéticos perdedores, de la clase que en verdad, con miradita honesta al corazón, nadie quiere realmente ser. Y eso, sin juzgarlos, absolverlos por su lado humano debajo de la podredumbre moral, o condenarlos por el crimen de pecar contra Jehová (Paul Thomas Anderson podría haber aprendido algo de aquí antes de rodar la sobrevalorada "Magnolia", si ésta hubiera sido posterior). Simplemente contando la historia en neutro, y dejar que el espectador decida. Eso es respetar la inteligencia del espectador.

-- Los cuatro personajes son buenas representaciones de cuatro estereotipos sociales burguesoides por desgracia muy comunes hoy en día, y de los cuales, por mejor, hablaremos por separado. El padre es el tipo que antaño tuvo grandes sueños e ilusiones, pero que no sólo es un derrotado por la vida (ya sabes: la familia, los hijos, la política, los impuestos...), sino que además se derrota a sí mismo, siendo un gran y perpetuo coitus interruptus ambulante, ya que no es capaz de concretar nada con su amante (a la que por otra parte, vaya uno a saber si la quiere por ella, o simplemente por escapismo de su asfixiante medio ambiente), y tampoco puede escribir el capítulo final de su largamente inacabada novela. Lo interpreta Fabrizio Bentivoglio, y está la mar de bien, más allá de lo odioso y anodino que resulta su personaje. Por cierto, Monica Bellucci aparece a cuenta de él (ella es la amante), pero no se hagan ilusiones; ya no es como en "Drácula", que mostraba cuero sin empacho; ahora es famosilla y hace esta clase de roles que, pues bien... acá está de adorno y como reclamo publicitario para el afiche. Nada más.

-- La madre es su correlato femenino, que sacrificó una carrera actoral para servir a la familia en la casa, y después tiene la cara de gritarle (no decirle, gritarle, que ella es de la clase histericona) a su marido que todo el sacrificio es por culpa DE ÉL (como si ella hubiera dado el paso de la Gran Renuncia con una .44 en la nuca), y que a pesar de no remorderle el temita de los romances extramaritales cuando son propios, no tiene empacho en hacerle la casa el Infierno de Putas a su marido cuando éste toma igual camino. La actriz a cargo es Laura Morante, a quien, después de verla como frustrada esposa de pianista en la posterior "Lo mejor de nuestras vidas", empiezo a preguntarme si es una actriz que interpreta papeles de histérica, o una histérica metida a actriz. Bueh, quizás actúe con el útero, después de todo.

-- La hija "permuto vagina por TV" es interpretada por Nicoletta Romanoff. Como no la he visto en otros roles, me pregunto: ¿realmente es una gran actriz, o es una chiquilla hueca interpretándose a sí misma? Porque la verdad, el tema de la chica tonta para todo lo que no sea abrir las piernas le sale de lo más natural. Verla es tener la viva representación de lo que acá en Chile se conoce como la "Chica Mekano" o la "Chica LUN", la adolescente bien tonificada de músculos, pero que ya ni siquiera resulta interesante de físico de tan anoréxica que está. De hecho, el programa al que arriba como bailarina ("Alí Babá") está calcadito de programas chilenos como el decadente "Morandé con Compañía", o el por la Infinita Misericordia de Dios ya fenecido "MeKano", y en otros países debe haber clones de estas putrefacciones audiovisuales. Y algo de ironía debe haber en que quien llega al programa es ella, abriendo las piernas, y no su mejor amigui, que está harto más buena, si me preguntan.

-- El hijo está interpretado por Silvio Muccino (hermano del director de la peli, por si no notaron la coincidencia de apellidos). Es, con mucho, el personaje más patético de todos. Es un perdedor al que nadie hace caso, y que cuando una chica tiene a bien besarlo, aunque sea para pasar el rato, hace lo imposible por conquistarla, en vez de asumir una actitud viril, mandarla a volar, y construir su propio imperio con materiales más promisorios. Por eso le va como le va, después. Por desgracia existen muchos adolescentes así. Yo los mandaría, como terapia, a ver esta peli, para mostrarles todo lo que no tienen que hacer en esas edad en que las hormonas tratan de imperar.

-- El final. No lo revelaré, pero no es un final con moralina Hollywood. Gracias a Dios.

IDEAL PARA: Tener una visión de la vida familiar como (desgraciadamente) es, y no como debería ser (según el canon Hollywood).

domingo, 3 de febrero de 2008

"El mundo mágico de Terabithia" (2007)


"Bridge to Terabithia". Dirigida por Gábor Csupó. Protagonizada por Josh Hutcherson, AnnaSophia Robb, Zooey Deschanel, Robert Patrick, Bailee Madison, Kate Butler, Devon Wood, Emma Fenton, Grace Brannigan, Latham Gaines, Judy McIntosh, Patricia Aldersley, Lauren Clinton, Isabelle Rose Kircher, Cameron Wakefield. Estados Unidos. Año 2007.

¿De qué se trata?
Un niño las pasa mal. Muy mal. Canutas. Es tímido, poca cosa, y no tiene a nadie en el mundo que le deje descansar un minuto. Sus hermanas mayores son un par de taradas que se la pasan todo el día enchufadas a la TV, su madre se la pasa rabiando, su padre es lejano y distante, y su hermana chica... bien, ella lo quiere bien, pero es la niña de los ojos de papá, y por lo tanto, la tratan con mayor consideración; además, ¿quién tiene que sacar la basura, quién tiene que...? En el colegio no le va mejor, con compañeros y compañeras con filosofía de jungla. Hasta que de pronto aparece una nueva alumna. Humillación final: la chica corre más rápido que él. Pero ha ganado algo: ahora tiene a quien odiar. En particular porque la chica se pone chinchosa con él y quiere hacerse amigui. Y, pues bien, es lo que tiene ser un chico tímido, que todo el mundo te mangonea y te da vuelta. Incluso la chica que te ganó la carrera y te dejó en ridículo frente a tus compañeros. La chica se sale con la suya, y se lleva al chico consigo a explorar los alrededores (sí, para más inri, son vecinos). En esa exploración, cruzan un riachuelo a través de una cuerda colgada, y... ¡ups! Terminan en otro lado. En un bosque mágico, encantado. Y a medida que van diciendo lo que hay en ese otro lado, esas cosas van apareciendo mágicamente. He aquí entonces que la parejita construye su propio paraíso terrenal. Pero ahora deben regresar al otro lado. A la vida de a de veritas. ¿Conseguirán acaso que el mundo mágico que están construyendo, les auxilie en su lucha por la supervivencia...?

El espíritu de los tiempos.
En 1977, apareció en Estados Unidos una novela llamada "Bridge to Terabithia" (título en inglés, porque desconozco si hay traducción al castellano; por descontado que no la he leído, de manera que toda la información mía al respecto es por oídas). La novela obtuvo un cierto éxito, amén de ponerse en la mira de los grupos ultraconservadores de siempre, esos que quieren que toda la literatura infantil esté poblada de leones cristianos y niñitos devenidos en príncipes aristócratas de reinos medievales (sí, estoy hablando de Narnia, magnífica saga ésa, pero de ahí a reducir todo lo "fantástico que mis niñitos deben leer" a eso...). Porque la historia sintoniza más con el espíritu New Age de los finales '70s (un poco como ocurría con "Encuentros cercanos del tercer tipo" en el terreno del SciFi) que con los valores pechoños cristianos de toda la vida. Hubo en 1985 una adaptación televisiva, pero nadie se había atrevido a llevar esta novela al cine. Hasta ahora.

¿Por qué verla?
- A veces, el trabajo de comentarista de cine es bastante ingrato, cuando lo que más tienes a la mano son pelis malas-pero-entretenidas, el siguiente blockbuster de acción de Hollywood con nuevos efectos especiales que se reducen a mostrar la explosión un poco más chula que en la peli anterior (y es más ingrato si no te pagan, ejem)... Por eso, no puedo evitar una sonrisilla de gato al reseñar una peli como ésta, probablemente uno de los mejores y más menospreciados estrenos del 2007. Y es que, plagados en los últimos años como estamos de la fiebre "mundo infantil para niños" ("El león, la bruja y el ropero", "Tierra mágica", "Arturo y los minimois", y un etcétera que me da urticaria recordar), una peli que se promocionaba a sí mismo como la enésima peli de "niños + mundo mágico" tenía todas las posibilidades de perder. Pero esta peli es distinta. Y es distinta porque NO HAY MUNDO MÁGICO. O sea, si lo hay, y vemos efectos especiales relativos a las criaturas que lo pueblan... pero a diferencia de Narnia o el mundo mágico en el hormiguero del jardín de mi casa, este mundo mágico no existe sino en la mente de los niños. O sea, es un mundo imaginario. Como en "Criaturas celestiales", peli en que también las chicas se creaban un mundo mágico de puro escapismo, aunque en definitiva la peli nunca dejaba de ser realista, o naturalista, o utilicen la palabra que ustedes prefieran (claro que en "Criaturas celestiales" el asunto terminaba harto más mal, y es que era Peter Jackson en la dirección, adaptando un hecho real de la crónica policial de Nueva Zelanda). No es, por lo tanto, una peli sobre niños que descubren ser los salvadores de un mundo ficticio, sino una peli sobre el proceso de madurar, sobre los dolores del crecimiento, y en definitiva cómo la niñez se va para transformarse en el rudo mundo adulto.
- La peli se enfrenta con seriedad, pero sin estridencias, a una serie de problemas bastante crudos. Me atrevería a aseverar que, a pesar de ser promocionada como una de reinos mágicos, y por lo tanto, para los pergenios de la casa, sintonizaría mejor con las preocupaciones propias de los preadolescentes. Porque está la amistad, la solidaridad, las relaciones familiares... pero también el primer amor, el dolor de la pérdida, el devolver mal o bien por bien, el ver al mundo como algo más complejo que "nosotros contra ellos", y en particular la sombra de la muerte, que a mitad de trama golpea con fuerza, y que obliga a todos los personajes a lidiar con eso. Es una gran cosa que todo esto se encuentre bien tratado, y no como al estilo de los teledramas televisivos sobreactuados y acartonados de toda la vida.
- Gábor Csupó. No sería improbable que para futuros historiadores del cine, esta peli pasara a ser su obra maestra. A Gábor Csupó lo conocíamos desde los '90s, cuando algo tuvo que ver en los primeros capítulos de "Los Simpsons", antes de aventurarse por cuenta propia para lanzar esa gran serie animada de TV que fue "Los Rugrats" (bueno, grande hasta que nació el bebé en "Los Rugrats: La película", porque a partir de ahí fue exprimir la franquicia, ¡y qué mal la exprimieron!). Ahora está aquí, de regreso, con una peli fina, inteligente, sensible sin caer en el sentimentalismo barato, con grandes protagonistas... ¿Qué más se puede pedir?
- Las actuaciones son notables. El riesgo con cualquier actor infantil es que quiera pasarse de adorable, pero por suerte eso no pasa aquí. Josh Hutcherson, el prota, está más que bien en su rol de chico apocado, los accesos de furia adolescente le salen naturales (no como a Hayden Christensen haciendo el payaso en "El ataque de los clones"), y en general responde bien al drama que es su vida. La joven AnnaSophia Robb, por su parte, se desborda como Leslie, la mejor amiga, y no me extrañaría que andando el tiempo, esta chiquilla fuera el recambio generacional noventero (nació en 1993) de las ochenteras Natalie Portman o Anne Hathaway; buena parte del drama de esta peli deriva del hecho de que esta criatura, a diferencia de tantas niñatas que andan dando vueltas por ahí, como Dakota Fanning por ejemplo (er... se supone que Dakota Fanning iba a interpretar el rol, pero por suerte no fue así), que andan de lindas porque: ¡Ay, estoy haciendo una peli, fijaté...! Por cierto, para la trivia, el otro gran papel anterior de AnnaSophia Robb era como la insufrible hijita-de-papá mascachicle de "Charlie y la fábrica de chocolate", de Tim Burton. Entre los secundarios, Robert Patrick interpreta al papi no muy corazón del prota, y lo hace con la rudeza que le es característica, pero en el punto justo para no robarse la pantalla y dejar que los verdaderos protas respiren. Zooey Deschanel, conocida en el fandom SciFi por ser la coprota femenina de "La Guía del Autoestopista Galáctico" (bueh, y también por aquello de ser "la hermana de Bones", el que entiende, entiende...), es la bellísima profesora de Música con la que el prota empieza de inmediato a soñar (y uno en la platea, a aguantarse la babita...). Y mención especial para... ¡sí, otra niña! ¡Una peli en donde los niños actúan bien, por favor, esto es un hallazgo! Mención especial, decíamos, para la pequeña Bailee Madison, que interpreta a la hermanita menor del prota, y lo hace con gran carisma.
- Esta es otra de esas pelis en las que no se me ocurriría reseñar momentos o escenas buenas. Guión bien construido, buen trabajo de edición... No podría elegir una escena que fuera ESA escena, ni siquiera seleccionar varias.

IDEAL PARA: Ver una de las mejores pelis del 2007. Y punto.

jueves, 31 de enero de 2008

"La mancha voraz" (1958)


"The Blob". Dirigida por Irvin S. Yeaworth Jr. Protagonizada por Steve McQueen, Aneta Corsaut, Earl Rowe, Olin Howland, Alden "Stephen" Chase, John Benson, George Karas, Lee Paton, Elbert Smith, Hugh Graham, Vincent Barbi, Audrey Metcalf, Jasper Deeter, Tom Ogden, Elinor Hammer. Estados Unidos. Año 1958.

¿De qué se trata?
Escena clásica cincuentera: es de noche, y hay una pareja, él vestido con su correspondiente chaqueta, ella de vestido, ambos montados... ¡déjenme terminar, no sean malpensados! ...ambos montados sobre un automóvil descapotable. Como de costumbre, ella es pudorosa y recatada, porque ya se sabe que en ese tiempo los hombres sólo querían "aquello" (bueno, todavía, pero ahora también las chicas quieren, las de pro por lo menos), y él, por el contrario, emplea toda su labia para convencerla de que se deje hacer cositas (solamente besos, porque a pesar de ser un joven, él es también un caballero chapao a la antigua). De pronto, ambos ven pasar una estrella fugaz. Y como los chicos son los héroes de la peli, salen a investigar en vez de quedarse haciendo bebés. Lo que ha caído es un meteorito que, en vez de soltar energía cinética suficiente para cuatro Tunguskas y un Krakatoa en pack promocional, se limita a vomitar una substancia gelatinosa. Un vejete sale a mirar, y como todos los vejetes entrometidos de la peli, en vez de observar a respetuosa distancia, pues va y coge un palito para ver qué demonios es esa maldita gelatina. Por supuesto que, como es de rigor según las leyes de la física conocida, la gelatina no es tal, sino un asqueroso bichejo extraterrestre, que se le instala cómodamente en la mano y empieza a fagocitarla, porque después de recorrer chupetecientos kilómetros de abismo sideral, pues alguna hambre debe tener, ¿no? Los jóvenes encuentran al vejete, y como lo ven un poco a mal traer, lo llevan al médico de turno, en el pueblo (quizás, cuando creció, este adolescente se convirtió en el general del U.S. Army que en la peli de los Transformers tuvo la genial idea de llevarse el artefacto a la ciudad... ¡si es que estos yankis no aprenden!). Y luego, más o menos se despreocupan del asunto, porque misión cumplida. Si fuera la vida real, se habrían enterado de todo por los periódicos al día siguiente, pero pues no, son los héroes, así es que la criatura gelatinosa meteorítica extraterrestre tiene que joderla en tal forma, que nuestro heroico par de chicos estén metidos en todo el inicio, desarrollo y desenlace de la cruenta batalla contra este gelatinoso terrorista del espacio exterior. La guerra por nuestro planeta, y por provocarle una indigestión a la gelatina comegente, ha comenzado...

El espíritu de los tiempos.
¡Ah, los '50s...! Las angustias de apalear nazis habían quedado atrás, y la nueva juventud estaba lista para enrolarse en la guerra contra toda clase de arañas atómicas, hormigas atómicas, cucarachas atómicas y otra clase de monstruos horripilantes que, por ser el átomo la rechifla del tiempo, solían ser atómicos. O extraterrestres, que en la concepción popular de la época venía a ser más o menos lo mismo (en ese tiempo nadie hablaba de energía eólica o de la fusión fría). Entre la marejada de pelis serie B sobre toda clase de bichos extraterrestres que vienen a la Tierra a destruir el pacífico american way of life de algunos puñados de pueblos de gente decente y bien, perdidos en la América profunda, "La mancha voraz" estuvo destinado a convertirse en un clásico. Aunque un tanto por accidente. Nadie le tenía fe al proyecto. Ni el prota Steve McQueen, a quien le ofrecieron 2500 en cash, o 10% de las ganancias, y prefirió el money al contado (debió darse sus buenos cabezazos contra la pared cuando la película ganó cuatro millones de los verdes, con un costo de apenas 120 o 240 mil dólares, según la fuente). Ni los distribuidores, que la repartieron de manera discreta como carne de rotativo doble (después enmendaron su error, cuando los primeros testeos mercadotécnicos revelaron que la peli tenía futuro, después de todo). Después, Steve McQueen se hizo famoso, y ganó aún más estatus de culto, como "la peli de sustos que hizo Steve McQueen cuando nadie tenía puñetera idea de quién diablos era Steve McQueen". Después hubo un remake en 1988, y con eso, toda una nueva generación pudo apreciar el apetito de Voracito. Así nos va.

¿Por qué verla?
- La verdad, la peli tiene estatus de clásico, tanto por Steve McQueen como por haber presentado a un personaje insólito dentro del imaginario colectivo mutante extraterrestre del siglo XX, cual es la ameba hipertrofiada que se lo fagocita todo. Por ese lado, la peli gana muchos enteros. Pero por otra parte, para los estándares del siglo XXI, la peli es lenta como una pareja de zombis bailando bolero. Porque parte con una escena caramelo (vale, presentamos a los personajes), después aparece la mancha... y después de que han llevado al vejete al médico y uno espera que la mancha empiece a activar los jugos gástricos, resulta que nos muestran una serie de soporíferas secuencias de adolescentes cincuenteros, que a estas alturas tienen un valor puramente arqueológico. Vemos algunos clásicos lugares comunes del género, como por ejemplo los adolescentes que tratan de destruir a la mancha versus los preocupados y respetables padres que buscan imponer su autoridad y no le creen a los mocosos por principio, porque los mayores saben y los chicos a callar, pero tantas vueltas sobre el tema llegan a cansar. No por casualidad la traca final, cuando casi nos habíamos olvidado de que la peli se trata de una gelatina engullegente del espacio exterior y ésta reaparece gordita y lista para seguir asimilando personas, es la mejor parte, la más pura y genuinamente Sci-Fi, aquella por la cual nos sentamos a ver la peli en primer lugar. Pero bueno, sigue siendo la madre de las pelis de monstruos gelatinosos del espacio exterior, y a las madres hay que respetarlas, así es que...
- La canción de créditos. Burt Bacharach, famoso en sus días y olvidado en los nuestros, y Hal David, grabaron un pegajoso tema muy '50s, que después cobró vida independiente por su cuenta. Eso, acompañando a una secuencia de créditos muy psicodélica, muy pre- A Go-Go.

IDEAL PARA: Amantes de la Arqueología Fílmica, Departamento de Pelis de Monstruos Bizarros, Sección de Extraterrestrología Culinaria.

domingo, 18 de noviembre de 2007

"Supercool" (2007).



-- "Superbad" (título original), "Supersalidos" (título en España). Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Greg Mottola.
-- Actuación: Jonah Hill, Michael Cera, Christopher Mintz-Plasse, Bill Hader, Seth Rogen, Martha MacIsaac, Emma Stone, Aviva, Joe Lo Tuglio, Clement Blake, Erica Vittina Phillips, Joe Nunez, Dave Franco, Marcella Lentz-Pope.
-- Guión: Seth Rogen y Evan Goldberg.
-- Banda Sonora: Lyle Workman.

-- "Supercool" en IMDb.
-- "Supercool" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Tenemos a un gordito infame, infame por lo feo, y para no desentonar, también infame por una personalidad grotesca (la clase de persona que por ser rechazada por feo, puede darse el lujo de gritonear a todos los que no le gritonean, ya saben, esa clase de fracasado), que tiene como mejor amigo a un tipo espigado y que algún arrastre podría tener con las chicas, si no se la pasara perdiendo el tiempo con el regordete. Están a finales de la secundaria, y en el umbral de un nuevo mundo. En ese nuevo mundo estarán separados; quedaron en universidades distintas, así es que tendrán que aprovechar los últimos días de amistad, antes de que la vida los separe (aquí en Chile, de tarde en tarde, los antiguos compañeros de Colegio se reunen e incluso siguen siendo amigos, pero en EEUU, según comentaba el columnista de un diario-de-derecha-pero-no-tan-de-derecha, al despedirse se dicen "que tengas una linda vida" porque nunca más se van a ver)... Y si por no ser populares se trata, es que ni siquiera son nerds, geeks o frikis... Bueno, un poco, por aquello de no perder el estereotipo, pero ni siquiera tienen líneas geniales de texto como "los espermios de Superman deben ser superpoderosos para no quedar estériles, apretados en tanto spandex". El caso es que el chico más rescatable tiene un prospecto femenino, una chica que siempre trata de coquetearle en clases de matemáticas, y el otro no agarra porque se la pasa pegado a ese furúnculo que le nació, y que... ¡el gordito, vamos! Y el gordito, por su parte, que ha ingresado a la clase de cocina porque es la manera más floja de obtener buenas calificaciones, acaba al lado de una chica linda, pero que de cocina, poco o nada (como manda el lugar común). Resulta que un amiguete común de ambos ha conseguido una licencia falsa, y eso significa la posibilidad de conseguir alcohol. De manera que ambos chicos enrolan a este tercero, un lamer con todas las de la ley, en una expedición para cazar alcohol, y de esta manera surtir la fiesta que la chica de la cocina está organizando. El plan es: emborrachar a ambas, porque sobrias en su sano juicio jamás, y tener sexo con ellas (y el lamer, a freir monos). Pero las cosas salen todo lo torcidas que se puede, la tienda en donde venden licores sufre un asalto, intervienen un par de policías, y en adelante, el resto del día y de la noche se convertirá en una odisea infernal... ¿Llegarán con el alcohol hasta su destino...? ¿Conseguirá nuestro esforzado trío tener por fin una noche de sexo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de que en los '90s la comedia adolescente pedorreta parecía algo superado, un resabio de los '80s, ahogada por la sensibilidad alienada grungeta, el género experimentó una resurrección con filmes como "American Pie" o "Viaje censurado". Una cierta resurrección, al menos. Lo suficiente como para rodar parodias infames como "No es otra tonta película americana". El movimiento era lógico y natural, porque los 2000 resultaron tener un tufillo a '80s que marea (George W. Bush como la versión en sacarina de Ronald Reagan, discos neoochenteros de Madonna, Jigsaw como sucedáneo de Freddy y Jason...), así es que oliéndose un gran éxito, el avispado Judd Apatow, por otra parte con merecimientos bien ganados por la genial "Virgen a los 40", se dedicó a producir este filme. El resultado es... ejem... ¿a alguien le dice algo la palabra "hype"?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Creo que sucedió de esta manera. Judd Apatow se ganó reputación dirigiendo "Virgen a los 40" y "Ligeramente embarazado". De manera que se dedicó a producir otro filme, aportando su nombre como Productor, y dejando que el filme se abriera camino como pudiera. La idea de Apatow es realizar "comedia seria", signifique eso lo que signifique. Te debes reir con los personajes, pero a las últimas, se supone que debes empatizar con ellos. "Supercool" es el intento de aplicar esta filosofía a las comedias chorras adolescentes. Los críticos de programas de televisión, que se supone deben decir que Welles, Bergman y Allen son la repipa de cine, y todo lo demás apesta, pudieron frotarse entonces las manos y decir "¡por fin una comedia adolescente que podemos ver con tranquilidad, porque no tiene el espíritu de rebeldía juvenil incorporada en el microcircuito!", sin parar mientes en que una comedia adolescente estilo "La revancha de los nerds" o "Porky's" debe tener una inyección de rebeldía para funcionar, o de lo contrario... ¡no es adolescente! Las razones para el éxito de público, por otra parte, se me escapan, aunque supongo tiene algo que ver con el hecho de que la peli al menos distiende y tiene numerosos chistes para partirse de la risa, eso concedámoslo. Pero en general, el hype alrededor de la peli le hizo mucho mal. Porque al final del día, es poco lo rescatable, que no haya sido visto en alguna otra peli del género antes, con desenfado mucho mayor. Quizás, a fin de cuentas, el problema de esta peli es que desde el comienzo se toma demasiado en serio. Incluso aquí en Chile, hogar y patria del cine mediocre, orgullosos e ilustres Padres de la Patria de engendros como "Viva el novio", el cineasta Nicolás López se las arregló para abordar más o menos los mismos temas que "Supercool" (incluso el prota es gordo, aunque en este caso es friki starwasero) en su peli "Promedio rojo", y le salió francamente mejor. ¡Aquí! ¡En Chile! ¡Sí, les ganamos! ¡Cómo les quedó el ojo, yankis estirados!

-- Las chicas. Es que se me caía el babero viendo la peli... Y eso que no hay escenas excesivamente calentonas (bueh, se ve lencería en algún segmento, pero eso es todo). La chica pirada por el chico bonito es Martha MacIsaac, y viéndola, uno puede preguntarse cómo nuestro héroe es tan ganso de perder el tiempo con su amigo regordete, en vez de probar el dulce éxtasis del am... perdón, del sexo, en los labios... perdón... sí, quise decir de los labios... en los labios de esa bella chica. Y Emma Stone, por su parte, cumple con heroísmo su sacrificado papel de chica que manifiesta algún interés por el gordito infecto, y es que viéndolo y escuchándolo, de verdad una chica tiene que tener madera de heroína en los genes. Aunque estas cosas siempre dependen de cómo administren su carrera, no me extrañaría escuchar hablar de ambas en lo sucesivo. ¡Y es que se roban la peli! (la vieja teoría de que a la gente le gustan los winners: ellas ganan, los chicos son losers).

IDEAL PARA: Completistas de las pelis chorras adolescentes.

domingo, 11 de noviembre de 2007

"Radio Corazón" (2007)


"Radio Corazón". Dirigida por Roberto Artiagoitía. Protagonizada por Manuela Martelli, Daniel Muñoz, Daniel Alcaíno, Claudia Di Girolamo, Juana Vale, Néstor Cantillana, Amparo Noguera, Tamara Acosta, Felipe Braun, Katyna Huberman, María Paz Grandjean, Bastián Bodenhöfer, Roxana Campos, Claudia Santelices, Alvaro Salas. Chile. Año 2007.

¿De qué se trata?
¡Bienvenidos una vez más a su gran programa radial, "El Chacotero Sentimental", los estaremos acompañando desde las dos hasta las cuatro de la tarde...! Todo Chile escucha y sintoniza el programa radial que conduce el Rumpi, y en el cual se desatoran todos los atorados con sus cuitas y chirindangas sentimentales. Como por ejemplo Nice, una curvilínea estudiante de Cuarto Medio (Manuela Martelli, ¿OK?), que no quiere perder su virginidad con cualquier hueón calentorro, y como tiene con sus amigas un pacto de llegar a los 18 siendo una mujer, pues bien, tiene que ponerse en campaña, aunque eso signifique nada menos que, ejem, extorsionar a su propio padrastro para que éste le haga la faena (como sufre Daniel Muñoz, ¿eh?). O Sandra, una señora bien alterna, y con recursos económicos para dárselas de alterna, claro está, que tiene a su hijo too pollerúo y mamón, y que recibe en su casa a la noviecita de éste (su futura nuera) porque se van a casar... y descubre poco a poco que la nuera está bien buena, la suerte de su hijito, y cómo vamos a desperdiciarla, dice ella... O como Valeria, una especie de mayordoma e institutriz de niños en un fundo patronal bien apatronao, en el cual hay una fulanita con pasaporte a fecha pa'l patio 'e los callaos, que se dice a si misma "bueno, yo me voy a morir, así es que dejemos a mi joven y apuesto maridito con una chica linda que cuide a los niños", y le pide a la Vale, pobrecita ella, que se sacrifique y se tire a su marío para que éste se enganche. Esa onda, compa're... La 'urazna, logo...

El espíritu de los tiempos.
La democracia ha avanzado en Chile a trompicones. En 1990, cuando Patricio Aylwin asumió la Presidencia de Chile, agarrándole a tirones con sonrisa la banda presidencial a don Daniel López... perdón, don Augusto Pinochet Ugarte, pues bien, en ese 1990 todos creían que la democracia llegaba acompañada de un destape a la ezpañola en que íbamos a poder ver tetas y culos al aire, con lo que fueran a ser los equivalentes chilenos de Marta Sánchez... Y, puez no, porque después de exhibir a la medianoche teleseries calentorras como "Pantanal", o de que Patricia Rivadeneira se falopiara con la bandera chilena en un discutido desfile, los moralistas dijeron que democracia zí, zeñó, pero libertinaje no, carajo, así es que todo se reprimió de nuevo, como en los mejores tiempos de nuestro benemérito Capitán General. De modo que cuando en 1995 salió un programa radial desencartuchado como "El Chacotero Sentimental", en que la gente tenía tribuna para contar sus penas y aventuras amorosas, resultó un éxito brillante. Era el programa justo para el momento justo, porque dejó en evidencia que Chile no era como los pechoñeques querían que fuera, tranquilo y gris, sino uno rabiosamente vivo y multicolor. El tirón dio incluso para una peli, "El Chacotero Sentimental", precisamente, que de tan exitosa, siempre se dijo que venía la segunda parte, lo cual en el fondo es una cretinez, porque no puede haber una segunda parte para una peli que en realidad es una colección de tres cortos. Pero como el Rumpi, el conductor del programa radial y productor de la peli, ha ido cada vez más en la cuesta abajo, pues en algún minuto tenía que reverdecer laureles. Así es que aquí tenemos otra vez calcadita la fórmula de "El Chacotero Sentimental", nueve años después de la anterior, en la peli "Radio Corazón". Que todavía una peli como ésta funcione, es sintomático: parece que en nueve años, el país no ha avanzado mucho, porque en un país en donde no estuvieran tan bien aposentados los enemigos de la democracia, una película como ésta estaría condenada irremisiblemente al fracaso...

¿Por qué verla?
- ¿Podríamos decir que por ser una radiografía del Chile actual...? Mmmm... Quizás. La primera historia, la de la chica empecinada en perder la virginidad, claro que sí. Después de todo, las pokemonas hoy en día están todas sueltas, y lo que es peor, no tienen responsabilidades sexuales de ningún tipo, simplemente porque nadie se ha preocupado de inculcárselas (los grupos conservadores no cuentan, para ellos "inculcar responsabilidad" es enseñar a rezar el rosario y elevar las plegarias a personajes de ciencia ficción como Dios o la Virgen María, en vez de promover el uso del condón, enseñar sobre el SIDA, o desarrollar planes educativos que compatibilicen la vida sexual con la sentimental). La segunda es demasiado elitista como para resultar interesante como radiografía del Chile actual; digámoslo con todas sus letras, la mamita alternativa de buena situación que se retrata, con aficiones artísticas y que pasa metida en perfomances y cosas así, pertenece en realidad a un segmento etáreo bastante minoritario en la sociedad chilena; el personaje de interés ahí es el amiguete amargado del prota, que tuvo un divorcio traumático con su señora y desde entonces dice que son todas unas perras, todas unas putas, etcétera (pero lo más bien que va donde ella cuando ella lo llama, calzonúo 'e mierda nomás). Y la tercera ya no digamos, de realismo no tiene nada, salvo que tomemos la historia por su dimensión satírica. Porque de que es una crítica feroz contra el clasismo chileno, lo es; no recuerdo haber visto en ninguna peli chilena del último tiempo una descripción tan perfecta y acabada de la soberbia, arrogancia, prepotencia y falta de valores democráticos de nuestra élite chilena, como en la grandiosa escena en que la familia en masa se niega a aceptar que uno de sus hijos regalones se siente a la mesa con una antigua nana, que en el concepto de ellos debería quedarse como nana para siempre, faltaba más, que quisiera encaramarse por la pirámide social y ser gente como uno, la rota descarada. Pero debido a que siguen el mismo esquema, es inevitable comparar a "Radio Corazón" con "El Chacotero Sentimental", y ahí queda claro que en general la ferocidad social está bastante atenuada.
- El trabajo de la peli es bastante pulcro y correcto. Roberto Artiagoitía, el Rumpi, decidió esta vez prescindir de los servicios de Cristian Galaz, el que le dirigió "El Chacotero Sentimental", y que desde ese entonces ha estado en la cuesta abajo (antes de embarcarse acá, dirigió las mediocres "Carrera, el príncipe de los caminos", y "Rodríguez, el hijo de la rebeldía", para el ciclo de "Héroes, la gloria tiene su precio", por no hablar de su inane teleserie "Hippies"). Esta vez el propio Rumpi se hace cargo de la dirección, y la mano se nota. Se diga lo que se diga, el Rumpi no es un cineasta, ni siquiera un aficionado genial. Hace su trabajo bien, es pulcro, limpio y ordenado, pero poco más; no hay nada en la peli que nos remezca un poco fuera de lugar, como podíamos decir por ejemplo de la entretenidísima "Sexo con amor", dirigida con mucho más inspiración por Boris Quercia. Incluso hay su toque ególatra, cuando muestra a medio Chile pegado a la radio, escuchando al Rumpi y su programa radial... (como se deben echar de menos aquellos tiempos de gloria, ¿eh?). El Rumpi tomó la saludable decisión de meter a la licuadora todo lo que funcionara en términos de darle el gusto al público, y listo. ¿Quieren historias con una mordida de morbo? Pues llamamos para los guiones a Pablo Illanes, ilustre y truculento guionista de culebrones como "Adrenalina", "Playa salvaje", "Machos" o "Alguien te mira", y listo. ¿Al público le gustan las tetas al aire? Contratamos a Manuela Martelli y Tamara Acosta, y estamos aviados. ¿Las lesbianas son hot? Pongamos una historia de niñas haciendo tortillas, y estamos OK. ¿Las liceanas pokemonas la llevan? Pues una liceana más y perfecto. ¿No hay que cansarse mucho dirigiendo actores? Pues llamemos a algunas sandías caladas, como Daniel Muñoz, Claudia Di Girolamo o Amparo Noguera, y vamos sumando activos. ¿Al público le gusta la historia del príncipe y la pordiosera? Hagamos entonces nuestra propia versión de "Sueño de amor", y ya marchamos bien. Todo está bien, todo encaja, todo resulta a pedir de boca... pero ¿hubiera sido mucho pedir un poquito de riesgo, sólo un poquito...? ¿En particular, considerando que respecto de la creatividad y las platas, el Rumpi no debía rendirle cuentas a nadie...?
- Las actuaciones son, en general, de buen nivel. En la tercera parte no lucen mucho porque es un cuento de hadas vulgar y corriente, con papeles estereotipados a más no poder, salvo por Amparo Noguera, que se luce como enferma terminal. En la segunda, Claudia Di Girolamo está en su punto, sin pasarse tampoco, Néstor Cantillana la hace bien, pero a cambio, Juana Viale como la noviecita argentina no muestra ni de lejos las razones que deberían haberla convertido en la perdición emocional no sólo del chico embobado, sino también de su futura suegra. Y en la primera, la llevan por todo lo alto Manuela Martelli y Daniel Muñoz, con la limpia eficiencia que se espera siempre de ellos.
- Bueh, vamos a la parte femenina, que no hay buena historia de amor y sexo si no hay al menos una mamadera al aire. Aquí, la delicadeza corre por cortesía de Manuela Martelli, con un topless ilustre en "B-Happy", y que con títulos como "Machuca" y "Malta con huevo" está encaramándose como el relevo generacional de Tamara Acosta... Y para más énfasis, ¡¡¡la escena es COMPLETAMENTE GRATUITA!!! Y la mencionada Tamara Acosta, que ya había estado hot en "El Chacotero Sentimental" (y en varias otras más, digamos), y que envejece bien... y por Dios, qué bien... Lástima que en la parte de la historia lésbica, nuestro heroico Rumpi se nos acobarde. Porque la famosa Juana Viale es un miscasting completo, si ella sabe actuar entonces yo soy Daniela Romo, y verla en cueros hubiera sido lo único que la hubiera podido reivindicar ante nosotros.

IDEAL PARA: Ver una película que más o menos cumple con todo el hype que se montó alrededor suyo. Lo de "cumple", signifique eso lo que signifique.

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