11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 25 de junio de 2009

"Viaje censurado" (2000).


-- "Road Trip". Estados Unidos. Año 2000.
-- Dirección: Todd Phillips.
-- Actuación: Breckin Meyer, Seann William Scott, Amy Smart, Paulo Costanzo, DJ Qualls, Tom Green, Rachel Blanchard, Anthony Rapp, Fred Ward, Andy Dick, Ethan Suplee, Horatio Sanz, Rhoda Griffis, Marla Sucharetza, Edmund Lyndeck.
-- Guión: Todd Phillips y Scot Armstrong.
-- Banda Sonora: Michael Simpson.

-- "Viaje censurado" en IMDb.
-- "Viaje censurado" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Ah, las aulas universitarias! Por la delicada hiedra que crece en los tradicionales ladrillos de una U estilo New England... aunque estamos en la Universidad de Ithaca, y por lo tanto no es New England sino New York... pero ya me entienden, toda esa estiradez de las universidades yankis. Bien, en esos muros hay un alumno vitalicio, de los que tendrán que sacarlo algún día con protección judicial, que a falta de mejor colocación (porque de verdad es un vago y un inútil... viene interpretado por Tom Green, ¿vale?), está de guía turístico. Con los resultados desastrosos que son de prever. Pero eso no importa. Porque nuestro vago amigo, cuyo nombre en afrikaans significa "Chimpancé No Gracioso Que Habla", tiene una carta bajo la manga. Un viejo cuento, una arcana historia, una leyenda quizás... un mito que se hunde en la noche de los tiempos y que refleja lo que es el espíritu de tradición y superación de toda buena Universidad... Una leyenda en la cual uno de sus antiguos compañeros ha tenido toda su vida una noviecita, de la que se separó para irse ambos a universidades distintas; una leyenda en la cual este compañerito se ñoñoniza enviándole varios VHS con canciones ñoñas y mensajitos de tipo "te quiero mi paloma currurrurrú"; una leyenda en la cual comete un resbalón haciendo pan amasado con las masitas de una linda compañera rubia de carrera; una leyenda en la que ese resbalón queda grabado y listo para YouTube (bueh, en ese tiempo no existía... AÚN... ¡¡¡WENA NATY!!!); una leyenda en la que ese VHS, por error, va a dar en un sobre a la universidad de su currurrurrú en Texas; una leyenda en la que tendrá que unir fuerzas con sus amigos, cual Liga de la Justicia en época de carestía y mendicidad, para rescatar ese VHS antes de que caiga en manos de la currurrurrú... ¡¡¡Una leyenda en la que sus amigos deberán afrontar el viaje de sus vidas y sobrevivir a él...!!! (sobrevivir al viaje, no a Tom Green, aunque vamos a ver cuál de las dos es una prueba mejor para "Survivor"...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quienes decían que el espíritu chabacano y festivo de cutreces como "Porky's" o "La venganza de los nerds" estaba envuelto en el sudario de Drácula, olvidado como el pelo escarmenado, los muñequitos de "Mask", o el insufrible "Mickey" de Toni Basil, estaba profundamente equivocado. Porque después del paréntesis downoide '90s, pasada la oleada Nirvana/Seattle y el ombliguismo alternativo, la vieja comedia adolescente de humor grueso podía regresar por todo lo alto. Lo que sucedió efectivamente con la taquillera "American pie". Y si ellos estaban forrándose de dinero, ¿por qué no nosotros? Así es que un grupo de genios se puso a trabajar para los 2000, la nueva generación '80s (así con los '90s fueron la nueva generación '70s... pero con los '80s se me derrumba la teoría, porque ellos no fueron los nuevos '60s sino más bien los nuevos '50s...). El resultado fue... esto... que no es tan mala... no es tan buena... es... Bien... Es entrenimiento para público masivo. Bien masivo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al igual que "American Pie", su competencia, recupera el viejo y prístino humor de las comedias adolescentes '80s (no en balde produce, entre otros, el venerable Ivan Reitman, que por muchos costalazos que se haya pegado, siempre será para nosotros el director de la ochentada suprema que fue "Cazafantasmas"). Lo de '80s significa: humor sobre sexo, humor sobre tensión sexual, etcétera. Es un humor simple y básico, pero como los adolescentes son simples y básicos, funciona (¿qué, duda usted de que sean simples y básicos? Husmeemos entonces en la cabeza de un adolescente: SEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEXOSEX... ¿ya ven?). El humor pedorreta está en su punto. Sin excesos. Si es que de verdad el exceso en lo pedorreta es algo negativo. Después de todo, mientras más baño, semen y menstruación en el humor pedorreta, mejor. Pero aquí no tratan de pasarse de listos. No mucho, al menos. El único gran lunar es ver al cretino de Tom Green tratando de hacer el payaso otra vez, con el estilo cretino que es la marca de fábrica del cretino de Tom Green, y con los resultados cretinos que son de esperar del estilo cretino que es la marca de fábrica de Tom Green. En fin...

-- Como comedia, la verdad es que probablemente sea una cosa cualquiera (el chiste de lo que pasa cuando Beth se manda cambiar en persecusión de su casinoviecito y sus andanzas en la U que no era, se veía venir de medio hemisferio terrestre de distancia). Pero tiene otro valor añadido: es una película iniciática. Combinar un tema tan mortalmente serio como la iniciación en la adultez, con algo que se supone debe ser divertido como una comedia (y chunga, más encima) tiene ya de por sí su eucalarria. Entendámonos: esto no es "Despedida de soltero", que es pura chunguería de principio a fin. Aquí TODOS los personajes principales cambian o evolucionan, y la evolución, por una vez en la vida, es creíble. El que iba para seriecito y responsable, descubre que eso no quiere decir quedarse empantado en la vida. El que iba para perdedor e idiota de toda la vida, descubre que puede ser más (de hecho, llegó a ser el computín hackeaelplaneta de "El núcleo"... ehm...), y que sólo necesita sacudirse la amplia sombra paterna para eso (pero, ¡glup!, él tiene el dinero)... El que iba de malote y revientavida, descubre que a veces el destino reserva un dedo en el ojete en tu camino (por cierto, hasta Seann William Scott está... ¿simpático...? Dejémoslo en "pasable", ¿vale?). Y la chica que pintaba para la perra del cuento, al final resultó que no era tan perra, después de todo... Y eso, sin que suene innatural o forzado. Un gran trabajo, en ese sentido al menos.

-- ¡Oh, las chicas! Cada vez que me acuerdo de Amy Smart... haciendo topless... frente a una cámara de video... O de la buenorra de Rachel Blanchard... Incluso de la madurona Sucharetza como la enfermera del banco de semen... ¡¡¡MIAOOOWWW...!!!

IDEAL PARA: Ver una comedia adolescente más tonta que el promedio, y más profunda que el promedio, al mismo tiempo... (sí, yo tampoco entiendo bien esto, pero así es como es).

VIDEOS.

-- Nunca pidas tostadas en ciertos lugares [en inglés, sin subtítulos].

miércoles, 4 de febrero de 2009

"Busco mi destino" (1969).


-- "Easy Rider" (título original en inglés), "Busco mi camino" (título en Argentina) "Easy Rider, Buscando mi destino" (título en España). Estados Unidos. Año 1969.
-- Dirección: Dennis Hopper.
-- Actuación: Peter Fonda, Dennis Hopper, Jack Nicholson, Luke Askew, Karen Black, Toni Basil, Lea Marmer.
-- Guión: Peter Fonda, Dennis Hopper y Terry Southern.
-- Banda Sonora: Mike Deasy en el departamento musical (no acreditado).

-- "Busco mi destino" en IMDb.
-- "Busco mi destino" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dos hippuelos ávidos de libertad y contracultura, maese, se embarcan en el viaje lisérgico de sus vidas: viajan desde alguna parte, presumiblemente el Oeste Americano, hacia Nueva Orléans, metiéndose en la América Profunda y redneck. Ahí aparecen distintas comunidades de empeyotados, pueblos pequeños, mucho camino, y por supuesto que la infaltable María Juana. Y eso... Es que ellos son born to be wild, y por eso, por ser libres, hasta se liberan de ser reseñados en Cine 9009.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '60s fueron la explosión. Todo lo que sabías sobre cine en particular, y cultura en general, se fue por el drenaje. En los '50s, los chicos estaban interesados en los pulps y en los milkshakes, mientras que en los sesenta, leer se puso en onda, maestro (¡sí, así sucedió!). En los '60s, la Coalición de Nenes Ricos de América decretó la llegada de la libertad, del "haz el amor y no la guerra" (qué hacer con los bebés que venían después del amor es algo que nadie tenía bien claro en aquellos días), de fumársela toda, de tirar piedras contra la nixonizada Casa Blanca... Los intelectualoides reberrrdes y chalutíferos como Kerouac, Burroughs, Huxley y Reich se pusieron de moda. Y 1968-1969, rematando la década, fueron el acabóse: "2001: Odisea del Espacio", el Apolo XI, el "Verano del Amor", Woodstock... En medio de todo ese ambiente, un por entonces jovencísimo Dennis Hopper, más de veinte años antes de hacer de psycho en "Máxima velocidad", pergueñó y dirigió esta peli sobre dos motociclistas que reflejaban lo más quintaesencial del espíritu hippie. O sea, sexo a destajo y sin responsabilidad, libertad absoluta, qué bonita es la vida rural, y enhierbarse un día sí y otro día también. El resultado es una peli que... Hmmm... Mala no es. Buena, lo que se llama buena, tampoco. ¿Entretenida? Hasta por ahí. ¿Una que debería estar en la cineteca de cualquier cinéfilo? ¡Por supuesto que sí!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por lo más obvio, por el valor arqueológico. Porque esta peli es muy, pero muy, pero enfermizamente muy '60s. Eso tiene dos efectos colaterales. El primero es que resulta ineludible para cualquiera que pretenda entender la mentalidad de la época. Es decir, ver a los dos protas de "Busco mi destino" dice mucho más que toneladas de sesudos y hobsbawmescos estudios sobre la marcha y decurso del cambalache siglo XX. El segundo efecto es que por ser tan de su época, puede resultar un poco críptica, por no decir aburrida, para el espectador actual, al cual el hippismo es tan obsoleto que hasta los chistes que "Los Simpsons" hacen sobre hippies huelen a naftalina. Pero bueh, el valor arqueológico sigue allí, y debemos destacarlo.

-- La mayor parte de las pelis son historias que van del punto A al punto C pasando por una serie de puntos B1, B2, B3, B4, etcétera (en las pelis épicas de tres horas y media tipo "El Señor de los Anillos", también pasan por el punto B89, B90, B91...). Esta, en cambio, es una experiencia. La historia, bien mirado, importa un cuesco. Lo que importan son los dos personajes yendo de acá para allá, encontrándose y desencontrándose con gente, ensexándose y fumándose toda la peli. Esto es también algo muy '60s, el que cada obra de arte no fuera un convencionalismo, sino algo que quebrara todas las barreras de la percepción, que agarrara literalmente al espectador y lo metiera en su mundo alucinatorio, llevando su mente hacia un estado superior de conciencia en el cual alcanzar la trascendencia mística en que... Bien, ya me entienden el punto: verla como una peli con argumento y trama es perder el tiempo. Habla muy bien de esta peli, que durante los siguientes 40 años una tonelada de cineastas dizqueintelectualoides vieron verde lisérgico con esta peli, la copiaron/clonaron hasta donde aguantó el xerox, y ninguna de estas copias consiguió reproducir ese sentido de experiencia alucinatoria que tiene "Busco mi destino". Por cierto, una nota sobre cómo la hicieron, lo que explicará algunas cosas. Dennis Hopper (bueh, él y Fonda, que ambos se repartieron el trabajo) no tenían exactamente un guión, sino apenas un esbozo de argumento, y escena por escena les iba diciendo a los actores más o menos de qué iba la cosa. Y ese carácter de boceto genial se nota a cada rato. Porque la peli no tiene casi ningún hilo argumental, más allá de los dos protagonistas, y al final termina en que llegan a Nueva Orléans porque... bueno... en algo tenía que terminar, creo yo, pero ese es un dato casi anecdótico (podían haber llegado a un santuario indígena para contactarse con extraterrestres, y hubiera funcionado lo mismo). Se trata de una sucesión de estampas (de ahí la dificultad de reseñarla). Algunas estampas tienen un interés vivísimo, está bien decirlo, pero otras son planas como el EEG de un rododendro. Digamos en favor de esta peli, que las estampas buenas redimen a las mediocres. Además, la galería completa de pinturas dura apenas una hora y media, y no abusa de alargar nada, lo que también contribuye al sentido de experiencia religiosa que tiene esta peli.

-- Los actores parecen escogidos aposta. Se supone que deberían lucirse Peter Fonda y Dennis Hopper (el director-guionista-actor), y así es, pero se les suma en el camino un jovencísimo Jack Nicholson, que se integra de lo más bien al duo y no les roba cámara como será su costumbre más adelante (pobre Michael Keaton, todavía le debe doler cómo Nicholson usó su cara de friegapisos en "Batman"). Hace una aparición casi de cortesía, al final de la peli, como una de las mujeres de vida ligera, Karen Black, que por esos años y en los '70s haría alguna que otra cosilla por ahí ("Aeropuerto '75", "Trama macabra", "Capricornio Uno", etcétera), aunque está irreconocible, todo hay que decirlo.

-- Si le prestan oídos a los diálogos más delirantes de la peli... Fonda, Hopper y Nicholson estaban chupándole marihuana de verdad a su cigarro. Y la pasan del uno. Por eso les sale tan realista el papel. Cosas que uno podía permitirse en los '60s, y ahora...

-- El soundtrack. Vamos por partes. En nuestra época es común que para estaf... perdón, vender al público una peli, le metan una docena de canciones de bandas dizquemolonas (generalmente dos o tres de primera fila, y una decena de wannabies clónicas de las anteriores para marcar el estilo y pagar menos), y negocio redondo, porque la gente se supone que engancha con la peli por el abundante Nü Metal (es un supuesto, al menos), y además va derechito a comprarse el soundtrack (o descargárselo, más frecuentemente). Pero en 1969, la idea de soundtrack era música orquestada, como se estilaba desde que Max Steiner compusiera su grandioso OST para el "King Kong" de 1933. Hopper y Fonda jugaron entonces la osadísima idea de tomar canciones molonas y ensartarlas dentro de la peli, aunque no vinieran tan a cuento con la trama; inventaron también la idea de intercalar una canción rock con esos instantes de peli en que no pasa nada (en este caso, cuando los motociclistas van en plan Lucky Strike por las planicies yankis). Exacto, "Busco mi destino" inventó el concepto de soundtrack MTV más de una década antes de "I want my MTV". Ya vale, fueron los primeros, pero... ¿tiene esto algún valor adicional, aparte del histórico? La verdad es que sí. Porque el soundtrack está de parir. Las canciones eran o debieron ser resultonas entonces, y la verdad es que cuarenta años después, hipposas y ya no tan hardies como debieron sonar en 1969, y hasta un poco ñoñas a ratos, siguen siendo marchosas. Música de calidad, que le llaman. Buscaron lo mejor, eligieron lo mejor, y la música sigue siendo la reina de esta peli.

IDEAL PARA: Nostálgicos del Hippismo, arqueólogos del cine, amantes de la buena, y gentes con freedom vibes.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BUSCO MI DESTINO":

-- Comentario en Leedor.com.
-- Comentario en Freedonians.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Créditos de la peli, con la clásica canción "Born to be Wild" de Steppenwolf [en inglés, sin subtítulos].



-- Pirrándose un poco de hierba [en inglés, sin subtítulos].



-- Secuencia de voladura con ácido [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 18 de enero de 2009

"Bolt" (2008).


-- "Bolt". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Byron Howard y Chris Williams.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) John Travolta, Miley Cyrus, Susie Essman, Mark Walton, Malcolm McDowell, James Lipton, Greg Germann, Diedrich Bader, Nick Swardson, J.P. Manoux, Dan Fogelman, Kari Wahlgren, Chloe Moretz, Randy Savage, Ronn Moss.
-- Guión: Dan Fogelman y Chris Williams.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Bolt" en IMDb.
-- "Bolt" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una tienda de mascotas, mientras todos los perritos van y vienen por sus jaulitas, uno de ellos juega con una zanahoria (no pierdan de vista la zanahoria, tendrá su importancia después). De pronto llega una niña y dice las palabras mágicas: "Este". CINCO AÑOS DESPUÉS... Penny... Escucha, pequeña, soy tu padre, me metí en un jarrón que ni Doc Brown de Back to the Future, el villano me quiere secuestr ¡ahí viene, no, AGH! La tal Penny es de armas tomar, a pesar de ser una niña, y se lanza a la carrera, auxiliado por supuesto por... ¡¡¡BOLT!!! (sí, el puppy de la tienda de mascotas). El cachorrillo va, sube, baja, corre como un desaforado, hace uso de unos magníficos superpoderes que ríete tú de Supermán... Y después se lo llevan a un remolque. Porque verán, todo es una fantasía, un programa de televisión, pero el chucho piensa que todo es real, porque el director quiere sacar el máximo realismo de cada fibra de su cuerpo, etcétera (puro Actors Studio, el hombre). Y como la premisa de la TV es "el rating debe fluir", cuando el programa empieza a tambalearse un poquitito, nada más un chirriquituncito, pues bien, aparece la consabida ejecutiva de m***** que está ahí no por creativa sino para hacer como que lo que hace sirve para que la cadena gane dinero, y le dice al director que su programa es predecible y está perdiendo rating entre los 18-35 (¡¡¡un programa con un superperro, que apunte a ese target!!!). El director dice, OK, vamos a revisar esto, y lo revisan. Y cómo. Penny y Bolt viajan a Bolivia (bueno, a un set que es Bolivia, ya me entienden, pero el pobre Bolt, como se lo llevan y lo traen, jura de panza que todo es real), y de pronto, el malo maloso de rigor secuestra a Penny y... TO BE CONTINUED!!! Todos piensan que estuvo bueno, qué bien, y al día siguiente rodamos la salida del cliffhanger, pero a Penny no lo dejan ver a Bolt para que éste piense que todo es real (sacarle actuaciones creíbles a un perro, se nota que esto es una peli de fantasía, si ni a los actores humanos se preocupan hoy por hoy de pintarlos más que de guaperas...). Y Bolt se lo toma a pecho. Demasiado a pecho. Y hace lo imposible porque su ama está en peligro. Huye. Escapa. Desaparece. ¿Para siempre? ¡¡¡NO!!! Por un miserable accidente del destino, termina en N.Y. Ahora deberá viajar desde la tierra de Carrie Bradshaw hasta Hollywood para reencontrarse con su ama, un viaje en que descubrirá que el mundo es mucho más ancho que las 525 líneas... que sus superpoderes son pura imaginación... y que no hay amigos como los secundarios de lujo de las pelis Disney si quieres emprender un viaje por la América Profunda de toda la vida.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de la racha de exitazos noventeros de Disney, tanto de crítica como, lo más importante, de entradas vendidas y cortadas ("La sirenita", "Aladino", "El Rey León"...), la factoría del pato en bolas y el ratón dumbesco entró en una grave crisis de ideas, que la llevó hasta subproductos como "Mulan" o "Pocahontas" primero, pura imaginería y nada de substancia (por no hablar de la horripilante "Hércules"), y hasta ese triste intento de remontar que fue "El planeta del tesoro" (muy subvalorada, por cierto) y la limpiaculos "Vacas vaqueras". Pero como un ángel de la guarda protegía a los profitadores de DisneyCorp, al lado crecieron los estudios Pixar que se ganaron fama renovando la animación con "Toy Story", "Monsters Inc.", "Buscando a Nemo", blah-blah-blah, hasta llegar finalmente a ese monumento cinematográfico que es "WALL-E". El siguiente movimiento de Disney fue obvio: cerrar la división de animación en 2-D (algo así como si la Fundación Nobel cerrara los Premios Nobel de Literatura y se dedicara a editorial publicando spin-offs y fanfics de los galardonados de años anteriores) y llamar a John Lasseter, pergueñador de "Toy Story" y otros exitazos de Pixar, para hacerse cargo del timón. Tomaron un guión que circulaba sobre un perro que viajaba por la América Profunda, le introdujeron una serie de modificaciones quirúrgicas hasta hacerlo casi irreconocible (parece que el original era otra muestra de la ñoñería último2Ddisneyesca estilo "Vacas vaqueras"), y la convirtieron en la segunda peli Disney de animación 3-D (la primera fue "La familia del futuro"... sí, ésa de los Robinson). ¿El resultado? Una peli Pixar, pero que no la distribuye ni la hizo Pixar sino que Disney. Y luego dicen que Disney no apoya el travestismo porque atenta contra los valores familiares. Bueno, el que sabe...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Como decíamos. A pesar de ser promocionada con bombos y platillos como "la 48ava peli Disney", sucesora y heredera de la rancia tradición de "Blancanieves" y "Fantasía" y "Oliver y compañía", en realidad es una peli hecha con espíritu Pixar. Y es que a pesar del resurgimiento de los '90s (sí, pelis republicanas en pleno auge de los demócratas... only in America), los Estudios Disney parecían haberse quedado anclados en la Era Eisenhower y en el Patolandia de los '50s, mientras que Pixar abordaba (y aborda) todo con espíritu mucho más moderno. "Bolt" es la renovación y la bocanada de aire fresco que los Estudios Disney necesariamente debían darse para seguir siendo competitivos en el mercado (no nos engañemos, eso del arte y las pelis buenas está bien, pero todo esto es por la pasta de los ingenuotes como nosotros quienes seguimos pensando que vale la pena seguir gastándose los domingos en el cine). Quizás lo mejor es que, a pesar de que al final del día es peli "con mensaje" (lo importante no es tener superpoderes, lo importante es lo que llevas en el interior, y la amistad... lo de siempre, vamos), no traten de refregarte la moralina por la cara, como otras pelis Disney al uso. Sea que estemos frente al comienzo de un glorioso nuevo período disneyesco o que "Bolt" resulte ser finalmente un volador de luces, el caso es que "Bolt" es la peli menos Disney que los Estudios Disney han hecho en años, y eso se agradece. Y mucho.

-- Bien mirada, la premisa de esta peli es absurda, y hay que ver la de apuros que pasan los guionistas para justificarla (¿una sola toma? ¿los FXs lo cubren todo, para engañar al pobre quiltro?). Pero la explotan y le sacan partido al máximo. Resulta hasta delirante la de superpoderes que le inventan al pobre caniche, sólo para que a la larga, cuando esté suelto en el mundo real, nada le funcione. A su poco de andar la peli, queda claro que de la premisa no sale mucho más, así es que sacan de la manga los infalibles amiguitos Disney del prota. ¡Y qué creen! ¡Por una vez funciona! Mittens, la gata, es un personaje soberbio (mmmmmm... gatita...), la clásica dura-sensible que al mismo tiempo que Bolt, va evolucionando psicológicamente y de ser celosa de su metro cuadrado y su vida pequeñoburguesa (bueno, algo así), descubre que en el mundo hay algo más (sí, los valores familiares, la amistad... ¡pero es que es tan adorable...!). Y Rhino, personaje que sobre el papel es más que detestable (una ardilla que corre dentro de una esfera de plástico) y tiene algunos de los diálogos más quesantes del asunto, de alguna manera se las arregla para ganarse las simpatías y proporcionar algunos de los mejores momentos de la peli ("ring ring... ¿quién es...? Es el destino... Estaba ezzzperando tu llamadaaaaaa..."). Bueno, mirado en perspectiva, puede considerarse a Rhino como una sanguinaria caricatura del fanático friki de toda la vida: es hincha absoluto del programa de Bolt, y cuando lo conoce, encaja de lo más bien con él porque comparte su visión de que la vida es como en la TV. Si Rhino viera Star Wars en vez de a Bolt, sería un starwasero de lo peor. De los que van enmarronaos como Leia o Chihuaca a los estrenos de las pelis.

-- Esta peli tiene un muy inteligente sentido del humor. Claro, eso no le hizo mucho favor a la promoción. El trailer podría fácilmente postular al Plomo del Año (¿un perro con superpoderes en el mundo real, acompañado de un humor plomizo y amiguis Disney de toda la vida? Nein, mein Freunde, danke...). Pero es que no podían hacer el trailer de otra manera. Porque esta peli es un conjunto de clichés y lugares comunes, pero también sabe reirse de esos clichés y lugares comunes (la secuencia de acción del comienzo es tan recargada y over-the-top que nos la recibiríamos con risas si no fuera porque Michael Bay no anda demasiado lejos de eso, y éste lo hace en serio... ¡si en algún minuto parece una secuencia arrancada de "La isla"!), algo que en el trailer no es fácil de apreciar. Esta peli se basa fundamentalmente en crear personajes carismáticos, y por eso el humor es más complejo y sutil, que a veces saca carcajadas, pero a veces no tanto (aunque sigue siendo muy disfrutable). Pero el fuerte de la peli es, sin duda, su valor emotivo, con momentos que debes ser muy corazón de piedra si no te arranca una lágrima (Mittens en cautiverio... la decisión de Bolt entre Mittens y su humana... y mejor no sigo).

-- Hemos comentado que uno de los grandes temas del cine post-"Mátrix" es la cuestión de la existencia de la realidad, si nuestro universo es real o si es un simulacro en el cual un tal General Gato se sienta a arañar con sus patas un teclado y pergueñar reseñas de cine (¿y si en realidad el General Gato quien esto escribe fuera un alienígena...?). Esta tendencia realidadífaga, un poco más atenuada en el último tiempo (aunque tenemos casos como "Justo en la mira", por ejemplo, para recordarnos el tópico), está bien presente en "Bolt". Antes de su gran aventura, toda la vida de Bolt es una pura fantasía al más puro estilo "The Truman Show", pero cuando la fantasía se torne demasiado turbia, terminará (un poco al más puro estilo Neo) descubriendo que existe un mundo más allá, mundo en el que incluso llegará a dudar de las lealtades más íntimas que posee (después de todo su "humana" es una actriz, ¿no?). Sin ánimo de espoilerear el final, sí creo poder decir que una vez descubierta la verdad verdadera de verdades, Bolt volverá a encontrarse a sí mismo, mientras que respecto del programa de TV... Bueno, podría parecer un chiste más de Rhino y de las palomas, pero el comentario final de Rhino en realidad es más simbólico de lo que parece. Sí, en una frase miserable Rhino deja caer un hachazo mayor que toda la verborrea cibernoica del Arquitecto en "Mátrix recargado".

-- Secuencias memorables. Hay tantas, que no hay por donde elegir. La secuencia inicial en la tienda de mascotas, con puras imágenes y apenas una frase suelta, es pura emoción contenida. El programa de Bolt, aunque es una fantasmada tras otra, consigue ser una secuencia de acción adrenalínica, y no me extrañaría que los Estudios Disney, fieles a apretar la maquinaria de hacer dinero, terminaran sacando para la TV un "Las aventuras de Bolt", así como años atrás de "Toy Story" parieron las aventuras de Buzz Lightyear (bueno, en ese caso al menos la hicieron buena, pero es bizarro ver en la TV las aventuras de un personaje que desde antes sabemos de mentirijillas... ¡signo de los tiempos!). Las palomas son risibles dentro de lo detestables. Están los diálogos over-over-over-the-top de Rhino. Algunos ingeniosos hallazgos en el proceso de perrización de Bolt (ver a Bolt sentado frente a un W.C. es impagable). Y no mencionemos el coletazo final que debe sufrir el pobre Bolt tampoco (minuto en que, por supuesto, todos los críos van a estar llorando y diciendo "mamaaaaaá, pobre Boooooolt... mamaaaaaá..."). Y bueno, todas las escenas con Mittens, claro está (¡qué creen, al final soy un gato!).

IDEAL PARA: Ver animación de alturas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BOLT".

-- (Ir a la página) Reportaje sobre la peli en La Higuera.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematical.es.
-- (Ir a la página) Comentario en Cineralia.
-- (Ir a la página) Comentario en Notas de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinecinecine.com.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español de Ezpaña].

jueves, 16 de octubre de 2008

"Misión explosiva" (1994).


-- "Chasers". Estados Unidos. Año 1994.
-- Dirección: Dennis Hopper.
-- Actuación: Tom Berenger, William McNamara, Erika Eleniak, Crispin Glover, Matthew Glave, Grand L. Bush, Dean Stockwell, Bitty Schram, Gary Busey, Seymour Cassel, Frederic Forrest, Marilu Henner, Dennis Hopper, Scott Marlowe, Jim Grimshaw.
-- Guión: Joe Batteer, John Rice y Dan Gilroy, basado en una historia de los dos primeros.
-- Banda Sonora: Peter Anderson y Dwight Yoakam.

-- "Misión explosiva" en IMDb.
-- "Misión explosiva" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dentro de un recinto de la U.S. Navy tenemos al clásico chico listo que se salta las reglas y hace negocillos obteniendo dinero para su bolsillo con productos que, en puridad, le pertenecen al Fisco. El tipo tenía armado el negocio del año, pero ¡UPS!, por ser tan embraguetao lo envían a una misión. En 4 de Julio. En vacaciones. El cumpleaños de la Patria. Maldición. La misión implica arrejuntarse con un viejo-duro navy para escoltar a un prisionero de una prisión a otra. Al viejo marino, maldita la gracia que le hacen los que van de listillos por la vida, así es que le suelta un remoquete de zapatazipiti y listo. Armada la pareja dispareja, viajan hasta la prisión de la Navy para recoger al prisionero. Los tipos de la prisión, aprovechando que el rookie se las trata de dar de listo, se la juegan y consiguen hacerle firmar el traspaso de un prisionero que, ¡UPS! Es una mujer. Y para colmo es Erika Eleniak, que dos años antes hacía topless a bordo de un portaaviones (a lo mejor por eso la encarcelaron...). Al vejete se le cae la baba, pero con la experiencia que dan los años, sabe bien que no se debe follar en horario de trabajo. Pero al jovenzuelo, juajuajuá... Y ahí va la carne de cañón, listo para el sacrificio, pobrecito. Literalmente. Porque la prisionera será linda y la tienen bien maquilladita dentro de la cárcel, que esto no es Charlize Theron interpretando a Aileen Wuornos, pero de que se las trae, se las trae. Y utilizará todas las ponzoñosas artimañas al alcance de su sexo para tratar de fugarse, obtener la libertad, etcétera. Y ya el parcito de escoltas la tienen liada (la tienen liada la situación, no se piense mal... bueno, piensen mal un poquito).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de ver este telefilme que... er... un minuto por favor... ehm... ehm... no, no es un telefilme, acabo de confirmarlo. Bueno, después de ver esta peli, que repito, NO ES UN TELEFILME, uno puede sorprenderse un poco. Porque resulta desconcertante que lo haya rodado Dennis Hopper. ¿Quién? Bueno, el tipo que se las hacía pasar canutas a Kyle McLachlan y a Isabella Rossellini en la depravada "Terciopelo azul", y que en el sillón de dirección se anotó la mítica "Busco mi destino", y que por esos mismos años venía de rodar el turbio thriller "La zona caliente", con una novatísima Jennifer Connelly abriéndose paso en Hollywood a punta de topless (sí, hubo una época en la chica de "Una mente brillante" y "Hulk" hacía topless) y con una Virginia Madsen más húmeda y succionable que nunca. Bueno, ESE Dennis Hopper después rodó ESTO. No me pregunten qué pasó entremedio. A lo mejor se cansó del cine duro y quiso hacer una comedia dura. Dura se le tiene que haber puesto reservándose un rol de cameo en que podía correrle mano impunemente a la zorra de turno (que resultó ser Erika Eleniak, pero que por la entidad de rol podía haber sido otra Baywatchgirl cualquiera). En fin, por algo dicen que el universo no sólo es más extraño de lo que imaginamos, sino también más extraño de lo que todos podemos imaginar.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hay dos maneras de ver esta peli. Una de ellas es en serio. Hay pistas de ello. Tener a Gary Busey como ilustre secundario, y al propio Dennis Hopper haciendo un turbio cameo, dan a entender que ésta era una peli con pretensiones (y ya no hablemos de tener a Tom Berenger como el oldman rudo). Si la ves de esta manera, pierdes tu tiempo. La otra es verla en plan cashondeo, "veamos algo livianito para no calentarse los sesos y remojar la neurona después de un duro día de trabajo". En este segundo caso, la peli cumple con ser divertida. Sigue siendo divertido ver a Tom Berenger echando el guapo a un chuloputo llamado William McNamara, que con su espúrea actuación justificó su horripilante carrera posterior, más o menos como el mismo Berenger hacía lo propio con otro chuloputo, éste con nombre y apellido, cuál es William Baldwin, en la deprimente "Sliver: Invasión a la intimidad". Y la tercera en discordia aquí no es la first class Sharon Stone sino la second class Erika Eleniak (¿y qué? Ambas fueron conejitas de Playboy... y en meses consecutivos para más inri), que de actuación nada, y en los escasos momentos de drama está peor que Priscilla Presley en "Y dónde está el policía 33 1/3: El insulto final" ("¡Y dijeron que no sabía hacer drama!"), pero que bueno, no está ahí para mostrar dotes actorales sino mamarias, y eso lo hace promediando el minuto 50 o 55 de peli... ¡Ah! Y aparece en un ultrasecundario el buen Crispin Glover, años antes de ser el Flaco Tenebroso de "Los ángeles de Charlie", y más o menos igual de creepy. En fin, a lo que iba. Esta peli tenía pretensiones de ser un pequeño suceso fílmico o algo, pero un guión hilado un tanto a tropezones, algunas soluciones fílmicas facilonas (¿alguien se cree que la fugitiva iba a devolverse en el pozo de la mina para rescatar a los otros dos...?), y la insistencia en una estética ochentera ezque - "Los Magníficos", la hicieron hundirse como un plomo. Al nivel de los telefilmes. Pero entonces la puedes ver como un telefilme, y está todo bien. O algo así. Después de todo, a nadie le hace mal ver a Erika Eleniak en ropa interior tirando una cuerda de ropa al interior del pozo...

IDEAL PARA: Esos días en que ver cualquier cosa demasiado densa te hace doler la cabeza y necesitas poner el cerebro en neutro con algo divertido durante dos horas antes de irte a dormir.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves, 16 de agosto de 2007

"Rebeldes con causa" (2007)


"Wild Hogs". Dirigida por Walt Becker. Protagonizada por Tim Allen, John Travolta, Martin Lawrence, William H. Macy, Ray Liotta, Marisa Tomei, Kevin Durand, M.C. Gainey, Jill Hennessy, Dominic Janes, Tichina Arnold, Stephen Tobolowski. Estados Unidos. Año 2007.

¿De qué se trata?
Doug es un pobre infeliz con el culo bien apontigado en su vida burguesa como ortodoncista, con esposa y un hijo que pasa de él, y recordando a veces sus viejos tiempos de alocado. Woody es un pobre infeliz casado con una modelo de trajes de baño que prefiere divorciarse de él a seguir adelante, pero que frente a la pandilla es el tipo que se echa a la modelo. Bobby es un pobre infeliz que quiere respeto de su familia, pero como su señora gana más dinero que él, pues bien, se siente con todo el derecho del mundo para tratarlo como a una pobre ave (¿qué esperabas, comprensión...? ¡Es una mujer, demonios!). Dudley es un cableta incapaz de separarse de su compu, y cuando hace algo salvaje como para enloquecer, es tatuarse un emblema de Apple... Woody, el tipo quiero-y-no-puedo con la modelo, se pregunta entonces en qué puñetero minuto de la vida perdieron el rumbo, y propone salir rumbo a la aventura, al camino, hacia ninguna parte, sin reglas, únicamente para recordar los tiempos de gloria, lo que solían ser, lo salvajes que eran sus vidas. El gritoneado se lo cuestiona un poco, el cableta acepta, pero el dentista piensa en las cuentas, el trabajo... Hasta que de pronto, con presionar delicadamente un botón y otro, la esposa consigue alocarlo un poco. Así es que salen los cuatro al camino. Al principio todo pareciera marchar como se supone; es decir, cuatro hombres solos que dan para pensar que andan en algo gay, cosas así... Pero las cosas se pondrán un poco más serias cuando estos cuatro sucedáneos descafeinados de Lucky Strike encuentren a los bikers de verdad, los de "mírame y te meto el puño por la mandíbula hasta el bulbo raquídeo". Las cosas amenazan con salirse de control poco a poco, en particular cuando Woody tiene una muy poco reflexiva idea, y, pues bien, cómo decirlo... Querían aventuras, ¿verdad? Pues piensa bien lo que deseas, porque puedes encontrarlo...

El espíritu de los tiempos.
La cultura biker es tan americana como los mafiosos italianos, los narcos latinos o los productores de cine judíos... Creo que elegí mal los ejemplos. Voy de nuevo. A falta de una tradición orgánica común, Estados Unidos se ha integrado en un tropel de tradiciones de todo tipo y calibre: el jazz de Nueva Orléans, el estiramiento intelectualoide de Nueva Inglaterra, el pie de manzana de Kansas... y por qué no decirlo, los motociclistas. Aniquilados los cowboys por el avance imparable de la tecnocracia, llegaron su relevo, los bikers, buscadores de libertad y gozosos de encontrarla; emblematizados, por supuesto, en la mítica "Busco mi destino" de 1969 (por cierto, Peter Fonda, el prota de ésa, hace un cameo aquí, como gurú biker). Con el tiempo, la cultura biker se ha hecho algo de postín, por supuesto, como todos aquellos movimientos rebeldes que terminan engullidos por una sociedad y vendidos como paquete de consumo para las masas (hippies, punkies, gothies, etcétera), precisamente porque la gente compra rebeldía. Esta peli da justo en la diana al respecto. Porque debajo de su empaque de comedia más o menos facilona, e incluso con su poco de ñoñardería moral, hay un par de reflexiones bastante contundentes sobre lo que significa en verdad ser un rebelde, en una sociedad que todo lo aplasta y lo consume en el mäelstrom del conformismo apenas levanta cabeza.

¿Por qué verla?
- Partamos por los cuatro actorazos protagónicos. Están simpáticos. Están la mar de simpáticos. ¡Oigan, podría invitarles a tomar una cerveza! Alabar el trabajo actoral de William H. Macy es, por supuesto, casi una insolencia, habida cuenta de que éste no necesita carta de presentación para el cinéfilo promedio. Pero es que miren, está Tim "Barra de Plomo" Allen; y Tim Allen está simpático y querible como nunca. John Travolta, por su parte, hace más o menos el mismo papel de pesadote que siempre, pero ahora en clave de autocachondeo que lo hace... ¿diré la palabra...? sí, la diré... Querible. Hacía tiempo que no veíamos a Travolta así de grande. Y, oigan... ¡Hasta Martin Lawrence, nigga candidato a las algodoneras por su criminal prontuario cinematográfico, está simpático! Nada de sobreactuación, nada de tratar de pasarse de gracioso. Además, se nota que el cuarteto protagónico se lo pasó chupi rodando la peli. Una peli rodada con buenas vibras, es una peli que transmite buenas vibras, y ésta las transmite por todo lo alto. Saquen ustedes cuentas de cuántas pelis que hablan sobre la amistad y la solidaridad entre camaradas han visto, y cuántas de ellas tienen de verdad esa química propia de camaradas que se van a defender en las buenas y en las malas...
- Siguiendo con lo anterior, los personajes. Bien mirados, son cuatro patéticos perdedores a quienes la vida ha pasado por delante, pero de alguna manera se las han arreglado para conservarse fieles a sí mismos, y en medio de toda su mulería y ridiculez, nunca despiertan ese negro sentimiento que es la compasión. Los chistes se hacen con los personajes y a través de los personajes, no a costa de ellos, y eso es algo que se agradece. Incluso hasta el computín, personaje que carga con algunos de los momentos más patéticos de la cinta, tiene también sus segundos de gloria, y bien ganados (además, es el que se echa a la chica).
- Los secundarios también están en su punto. Poner a Ray Liotta como el jefe de los bikers malvados podría tener su crimen sobre el papel, habida cuenta de que este chico malo anda sobre la cincuentena (por cierto, ese pelo negro, ¿será teñido...?). Pero como villano está grande e inmenso, infunde ese respeto que ha conseguido sacar en sacatapunta películas de mafiosos que ha hecho, e inspira. Cuando grande, quiero ser como él. En cuanto a Marisa Tomei, hace más o menos su rol de siempre, pero... Vale, no es la actriz más bonita de todas, pero debe ser una de las más carismáticas de Hollywood, ¿por qué le echan entonces tanta putada encima...? Verla en pantalla siempre es un placer, y esta peli no es una excepción; cuarentona y todo, se sienta por todo lo alto en jessicas y mandys, por mencionar algunos nombres pindies que vienen a mi cabeza ahora.
- Esta película consigue mantener el tono de comedia a lo largo de todo el metraje. Repasemos algunos de los vicios comunes de la comedia hollywoodense: mantienen un nivel plano casi todo el metraje, tienen una o dos secuencias de reventón humorístico, y promediando los dos tercios hacia el final, tienen una secuencia de bajón dramático para que el personaje crezca, madure, se descubra a sí mismo, y recalcar la moralina. Pues bien, si ven esta película, se librarán de todo eso. Hay un momento en que los personajes se ven las caras, sí, y deben descubrir en qué madera están tallados, pero está tratado de manera rápida y ondera, y por tanto no hay lugar para la lágrima fácil ni para el chantaje emocional. Al principio parece comedia facilona, y ya puede uno temer que todo degenere en el humor pedorreta que se ha clavado como un dardo envenenado en el cine desde los noventas a la fecha. Pero no. Hay un poco de humor físico (caídas graciosas, para que nos entendamos), pero también diálogos ingeniosos, y el mejor humor de todos, o sea, el que nace de una interpretación graciosa. ¿Qué más se puede pedir...?
- La banda sonora. Después de tanto despropósito electrónico combinado con apestoso nü metal, es agradable escuchar una banda sonora que se permite libertades con el rock clásico y de toda la vida. Rock setentero, por supuesto, incluyendo AC/DC ("Highway to Hell"), pero con algunas cosillas por ahí que... ¿pueden imaginarse a Tim Allen tratando de rescatar a William H. Macy, con la canción "Thunderkiss '65" de Rob Zombie...? Pues bien, no necesitan imaginarlo, vean la película y lo verán en technicolor.
- La peli se permite reflexionar también sobre el sentido de la autenticidad. ¿Qué es ser auténtico, qué es ser rebelde, en un mundo hiperplastificado que se traga toda la rebeldía antisistema y la fagocita para venderla empacada como producto manufacturado...? Curiosamente, nuestros héroes son grandes porque no tratan de ser rebeldes onderos al uso, ni siquiera por ser bikers, sino que tratan de ser auténticos consigo mismo. ¡Ah! Y eso, casi sin diálogos moralizantes de utilería. "Show, don't tell", dice el viejo adagio cinéfilo, y aquí vemos el problema no porque los personajes nos lo restrieguen por la nariz, sino porque los vemos actuando de esa manera.
- Seamos honestos. La peli flaquea al final. Aunque por otra parte, los guionistas se la pusieron difíciles para concluirla. Pensándolo mejor, es posible por otra parte que este final más o menos amable (quizás demasiado amable) sea el mejor posible. Después de todo, nuestros personajes no son unos héroes, a fin de cuentas. Quizás esa es la magia de la peli: nadie espera que sean más grandes que la vida, sino simplemente ellos mismos. Y sí... Pensándolo bien, es un buen final.

IDEAL PARA: Reirse, reirse, reirse, a carcajadas y con inteligencia.

domingo, 3 de junio de 2007

"El mundo está loco, loco, loco" (1963)


"It's a mad mad mad mad world". Dirigida por Stanley Kramer. Protagonizada por Milton Berle, Sid Caesar, Buddy Hackett, Ethel Merman, Mickey Rooney, Dick Shawn, Phil Silvers, Terry Thomas, Los Tres Chiflados, Jerry Lewis, Spencer Tracy, Don Knotts, Jonathan Winter, Edie Adams, Buster Keaton. Estados Unidos. Año 1963.

¿De qué se trata?
En una larga, larga, laaaaaaarga carretera de Estados Unidos aparece un tipo conduciendo como un demonio por un camino lleno de curvas. El individuo desbarranca, su automóvil queda hecho ñica (no tanto como en las pelis de ahora, pero ñica lo suyo), y el pobre hombre, cuando lo van a rescatar, empieza a delirar sobre un tesoro escondido debajo de la "Gran W", blah blah blah. Y entrega su ánima al Señor. Los que bajaron a ayudarlo se miran entre sí, y empiezan a conducir todos al unísono. ¿A buscar el tesoro? ¡No, por supuesto que no! Pero sí. Basta que uno se retrase, y los otros van a buscarle para hacer conciliábulo. Empiezan a discutir sobre cómo diablos se lo van a repartir, y sacan cuentas y recuentas y joputacuentas, y nunca les cuadra porque todos quieren un dolarcillo más en su cuota. Así es que... ¡zafarrancho general! En la cacería de la Gran W y su fabuloso tesoro de 350.000 dólares (debía ser dinero en ese tiempo, pero ahora, con la inflación...) se embarcan un dentista que parece siamés con las faldas de su linda esposa y la pesada de su suegra, una pareja de recién casados, un inglechute que pasaba por ahí, un artista, un... un... un... y hasta un policía, qué se creen. Con tantas garras sobre el botín, ¿quién llegará antes hasta la Gran W...?

El espíritu de los tiempos.
El cine de los tardíos '50s y tempranos '60s vio el emerger del epic en gran escala, el cine con grandes paisajes, con sólida fotografía, etcétera, el cine como espectáculo más grande que la vida, para que nos entendamos, todo para hacerle la competencia al artefacto con perilla de galletas conocida como "televisión". Es la época de "Cleopatra", "Ben Hur", "El Cid", "Lawrence de Arabia", y también de esta especie de comedia épica y con gran elenco que fue "El mundo está loco, loco, loco". Como puede observarse, el argumento de la película es mínimo; el tipo que se desbarranca y farfulla sobre un tesoro antes de morir es el ancestro lejano del viejecito en la taberna que tiene el mapa de un tesoro que custodia un dragón, y que es bien conocido por todos los adeptos a AD&D. En realidad, el argumento es una excusa para poner en escena gag tras gag tras gag, sin pausa alguna, con paisajes espectaculares, para que no pudieran meter todo eso en la cajita idiota. ¿Y que creen? Que en televisión, no se ve mal. Claro, no es el colmo de la espectacularidad, pero como en ese tiempo se esforzaban por equilibrar la ecuación entre forma y fondo, aún queda algo si le quitamos la espléndida fotografía. Aunque ese algo tenga un estilo que ya para 1963 era claramente nostálgico (como "Charada" de ese mismo año, o "La agonía y el éxtasis" de 1965, todas ellas con clara inspiración de "cine '50s"), porque parece la clase de comedia que le hubiera gustado a los ejecutivos y a las amas de casa del baby boom de la época de Eisenhower.

¿Por qué verla?
- Es divertidísima. La mayor parte de los gags son divertidos, dentro del clásico estilo de "comedia con porrazo". Por supuesto que su estilo de humor se ve un poco inocentón por estos días, pero sigue siendo mejor que el humor de pedorreta y baño que se ha hecho popular desde los '90s en adelante.
- La premisa es corrosiva a rabiar. Quizás por accidente, quizás de manera completamente inconsciente, pero se juega con la motivación del yanki promedio, de hacerse rico y millonario sin importar las consecuencias, pasando por encima de todo y de todos para obtener la fortuna personal. Los infortunios que padecen los protagonistas, se los labran ellos mismos por su incapacidad de ponerse de acuerdo, por pretender ganarle el quien vive al vecino, por tratar de tener más CI que el CI que se tiene. Incluso hasta el policía de las fuerzas del orden sucumbe ante la tentación del dinero fácil, con el cual podrá librarse de una sociedad que lo asfixia con problemas familiares y profesionales. La vida no era fácil en los bellos suburbios con TV y pulps de los '50s.
- Los cameos se han perdido un poco con el tiempo, pero los actores e invitados que aparecen eran más o menos de primera línea en esos tiempos. Mención especial se lleva Spencer Tracy, por supuesto, como el policía viejo y astuto como un zorro, robándose la película de manera creciente a medida que ésta transcurre.
- ¡Qué gran final! Un poco arquetípico, hasta predecible, pero sigue siendo un gran final.

IDEAL PARA: Disfrutarla.

sábado, 17 de febrero de 2007

"Kalifornia" (1993).


-- "Kalifornia". Estados Unidos. Año 1993.
-- Dirección: Dominic Sena.
-- Actuación: Brad Pitt, Juliette Lewis, David Duchovny, Michelle Forbes.
-- Guión: Tim Metcalfe, basado en una historia suya y de Stephen Levy.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Kalifornia" en IMDb.
-- "Kalifornia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un escritorzuelo estiradete hasta el colmo anda propagando ideas tales como que los delincuentes no son culpables de sus delitos y no pueden elegir porque la genética y las familias, y otras mendas por el estilo. Pero ni eso, ni su karloffesco deporte de andar haciendo grabaciones en audiotape sobre lugares de asesinatos en serie in situ, le ayudan a salir de un bache creativo en el cual se ha gastado todo el dinero por el anticipo de un libro, sin escribir una puñetera palabra. Y como a su mujercita, otra estirada intelectualete de la alta que funge de fotógrafa, le rechazan por enésima vez unas fotos muy dizqueartísticas, ambos deciden viajar a California en una especie de viaje místico de inspiración por los santuarios en donde se cometieron múltiples asesinatos seriales. Y como hay que ahorrar en gasolina porque el viaje es larguísimo, postean un papelito en un panel universitario, buscando compañeros para el "viaje de estudios" que desee compartir gastos. Y los compañeros aparecen, pero no son universitarios: son un psycho que vive el impulso de matar como quien come mandarinas, y su chica, una cretina white trash que le encanta que la zurren, o por lo menos, no lo ve como algo especialmente repulsivo. Al menos, el escritor puede tener el consuelo de que escribe sobre asesinos seriales y no sobre alienígenas, o si no, capaz que se le monte un huevo de alien en el vehículo... (no es broma, el escritor viene interpretado por David "I don't wanna be Mulder anymore" Duchovny).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Idos definitivamente los gloriosos, escarmenados y reaganescos '80s, llegaron los individualistas y grungoides '90s, en los cuales los personajes individualistas, alienados y con personalidades torturadas y autoflagelantes se pusieron de moda. Y como uno de los prototipos canónicos de esto son los asesinos seriales, éstos tuvieron nuevas lecturas, en particular después de los senderos abiertos por la dupla Demme/Hopkins en "El silencio de los inocentes". El psycho-killer dejó de ser entonces un fantoche a lo Jason Vorhees o Freddy Krueger, para transformarse en un individuo con una personalidad psicótica y/o alucinada. El cine de psycho-killers entregó entonces filmes como "Cabo de miedo", "Asesinos por naturaleza", "Los siete pecados capitales" y un puñado más, de menor enjundia. "Kalifornia" se inscribe de lleno en esta nueva tendencia, claro está.

¿POR QUÉ VERLA?

-- El argumento es bastante interesante. Forzado y tirado de las mechas, también (miren que ver a unos estiradotes de la alta intelectual, faltos de dinero hasta el punto de tener que buscar compañero al azar para el viaje). Pero la idea de hacer un recorrido por los santuarios de los asesinos seriales, con uno de ellos a bordo, da bastante jugo de sí. Esta road movie cumple entonces, por ese expediente, con ser lo que se supone es el género, o sea, la carretera como metáfora del autodescubrimiento interior y la desolación del paisaje como un espejo del vacío interior del protagonista y blah blah blah blah (esto de haber leído tantas reseñas dizqueintelectuales en los '90s, por Dios...). Y por cierto, esta película es otra muestra de la larga estela dejada por David Lynch entre esa generación, porque de que tiene un tufillo a "Corazón salvaje", lo tiene, y bien fuerte...

-- Dominic Sena, cineasta de un currículum extraordinariamente parco (sus otros dos grandes hits son las muy inferiores, por calificarlas suavemente, "60 segundos" y "Acceso autorizado"), alcanza aquí un registro notable. No puede decirse que la película tenga excesivos toques personalistas, porque la verdad sea dicha, resume todos los tópicos de lo que se suponía era el cine indie de los '90s (tal estilo de fotografía, tal banda sonora, etcétera). Pero con todo eso hace una buena amalgama. O sea, no es una película ciento por ciento original en cuanto a estilo y estética, pero sí es un muy compendio de lo que era el cine en aquellos años.

-- Las actuaciones, sin ser descollantes ni el summun de la técnica Actor's Studio, están bastante bien. Brad Pitt se luce como asesino serial, en aquellos años en los cuales todavía se esforzaba por ser un buen actor, y no hacía el ridículo más supino gritando metrosexualmente: "¡Inmortalidad! ¡Tómenla! ¡Es de ustedes!", como lo hizo en "Troya". Juliette Lewis hace el mismo papel de oligofrénica mentalmente involucionada que era su marca de fábrica en aquellos años, repitiendo así el rol que interpretara en "Cabo de miedo". David Duchovny es de lejos el más débil de todos, aunque éste debe ser uno de sus papeles más normales de su época Pre Fox Mulder, considerando que poquito antes había interpretado a un agente FBI travesti en la serie de TV "Twin Peaks". Y Michelle Forbes compone un muy buen papel de chusma pseudointelectual, además de mostrar una interesante academia paseándose en ropa interior durante la mitad de sus escenas.

-- Al igual que "Los enredos de Harry", "El padrino de la boda" y otros (escasos) ejemplos fílmicos, esta película se mete con el problema de qué pasa cuando un escritor es superado por su propia obra. Ya por eso, gana unos cuantos enteros adicionales.

IDEAL PARA: Ver una road movie psicótica llena de estilo alternativo '90s.

martes, 19 de septiembre de 2006

"Sin rastro" (1997).


-- "Breakdown". Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Jonathan Mostow.
-- Actuación: Kurt Russell, J.T. Walsh, Kathleen Quinlan, M.C. Gainey, Jack Noseworthy, Rex Linn, Ritch Brinkley, Moira Harris. Estados Unidos. Año 1997.
-- Guión: Jonathan Mostow y Sam Montgomery, sobre una historia del primero.
-- Banda Sonora: Basil Poledouris.

-- "Sin rastro" en IMDb.
-- "Sin rastro" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una de esas autopistas yankis construidas en desiertos que Estados Unidos alguna vez arrebató a los sioux y a los apaches, circula un apacible matrimonio. Son de Massachussets, y están mudándose a California. Mientras él tiene el pie metido en el acelerador de su flamante, hermosa y nueva camioneta, casi chocan con otra camioneta, vieja, sucia y destartalada, que sale por un costado. Más allá, en una gasolinera, los campiranos de la camioneta cayéndose a pedazos y los citadinos tienen un encontrón. Algún trecho después, la camioneta del matrimonio se descompone. Como el tipo valora más su camioneta que su mujer, deja que ésta se vaya con un camionero, mientras él se queda cuidándola (ya lo sé, hay un capítulo de "Los Simpsons" en donde Homero hace lo mismo... pero "Los Simpsons" es una comedia). Al rato, el propio tipo descubre la falla, y parte alegremente a buscar a su mujercita. Por supuesto que de ésta, ni rastros. ¿Se ha chasqueado porque le tocó hacer el trabajo sucio? ¿Encontró sexy al camionero...? ¡Descubra usted mismo el misterio de la desparición de la mujer del chico rico!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Alguna vez actor fetiche del nunca bien ponderado director John Carpenter, en los '90s la carrera de Kurt Russell empezó a irse lentamente por el despeñadero. En este contexto, fue reclutado por un director de segunda fila llamado Jonathan Mostow, para interpretar el rol principal en una historia fresquita que acababa de escribir (este Mostow después hará filmes como "U-571", para que nos entendamos). El resultado es este filme medianamente interesante.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Tiene el sello propio que Mostow imprimirá a sus siguientes películas, "U-571" y "Terminator 3". O sea, un estupendo sentido del ritmo y del suspenso que te mantiene pegado a la silla, combinado con el derroche de valiosos personajes reducidos a verdaderas nulidades, de tan estereotipados que son. Que esto pase en un filme de Schwarzenegger es algo venial, porque nadie espera mucho más del Gobernator, pero habiedno dado con filones tan interesantes, el crimen de Mostow linda con la apostasía cinéfila. Pero si lo que buscas es acción pura y dura con un argumento serio que la sustente, este filme está bien.

-- La trama es... ¿cómo decirlo? A ver, la primera parte, en donde el prota busca a su esposa desaparefcida y no tiene ninguna pista sobre su paradero, es la más lograda, y es una pesadilla de ribetes casi metafísicos. Uno puede preguntarse, pasado algún rato de metraje, si es que el tipo realmente tuvo alguna vez una esposa, o no estará soñándolo todo como una suerte de gigantesca pesadilla. En la segunda parte, cuando empieza a quedar claro qué ocurre, la película se va por el camino del thriller más convencional, y sin mayores sorpresas. Eso sí, la secuencia final es lo suficientemente adrenérgica como para proporcionar una salida con buen gusto en la boca del asiento.

-- La fotografía de la película es espectacular, y Mostow sabe dofisicarla sabiamente, sin caer en el derroche ni la pirotecnia visual. Como dicen, a veces lo mejor es enemigo de lo bueno, y Mostow sabe mantenerse en su punto al respecto.

IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso confeccionada con oficio, sobre una de las peores pesadillas que podrían ocurrirle a un citadino cualquiera.

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