Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Drogas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Drogas. Mostrar todas las entradas
jueves, 21 de junio de 2012
"Una mirada a la oscuridad" (2006).
-- "A Scanner Darkly". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Richard Linklater.
-- Actuación: Rory Cochrane, Robert Downey Jr., Mitch Baker, Keanu Reeves, Sean Allen, Cliff Haby, Steven Chester Prince, Winona Ryder, Natasha Valdez, Mark Turner, Woody Harrelson, Chamblee Ferguson, Angela Rawna, Eliza Stevens, Sarah Menchaca.
-- Guión: Richard Linklater, basado en la novela de Philip K. Dick.
-- Banda Sonora: Graham Reynolds.
-- "Una mirada en la oscuridad" en IMDb.
-- "Una mirada en la oscuridad" en la Wikipedia en inglés.
DE QUÉ SE TRATA.
El futuro cercano, lo suficientemente cercano como para aplicar ese viejo truco de Hollywood de "presente pero con cosas chupis", la flojera intelectual ésa de no querer hacer una ucronía y listo. En fin, en ese futuro, el departamento de policía está sobrepasado por la guerra contra las drogas. Una nueva y peligrosa substancia (sí, ésta es otra de esas pelis con "una nueva y peligrosa substancia") se ha impregnado en los bajos fondos. Los que la consumen acaban con el cucalón dando vueltas. Un policía es enviado entonces a meterse en el interior de una casa de tipos que se la pasan yonkeándose todo el día. Nadie en el departamento sabe quién es el policía, porque en el PD deben usar trajes nada más chupis, que cubren su identidad por completo (son trajes medio caleidoscópicos, porque no bastaba con usar uniformes negros unisex para camuflar la identidad, oh no, había que meterle psicodelia al asunto, si esto está basado en Philip K. Dick al final del día). Nuestro PD debe pasar unos test para determinar si sigue cuerdo o si la droga lo está poniendo cucufato. A medida que transcurra la peli, empezará a meterse la substancia hasta quedar calado, y poco a poco ya no podrá pasar los test. Entonces hará una serie de monstruosos descubrimientos, sobre su propia identidad, sobre cómo su cerebro estaba reconstruyéndole por completo, sobre... En fin, es Philip K. Dick, si han visto otras pelis basadas en obras suyas, ya saben a qué me refiero.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
"Blade Runner", "El vengador del futuro", "Impostor", "Sentencia previa", "El pago", "El vidente"... ¿A alguien le suenan concatenadas estas pelis? No me refiero solamente al hecho de que cada una de estas pelis tiene por temática la identidad, qué hace humanos a los seres humanos, y la construcción mental subjetiva de la realidad. Me refiero también a que todas ellas están basadas en Philip K. Dick. Irónico, por decir lo menos. La obra dickiana entera gira en torno al problema de la disolución de la identidad, de una sociedad en la que es más importante el rol que se juega, que la propia personalidad, de manera que hacerte cambiar de rol por la vía de engañar a tu cerebro, es la manera más segura de destruir tu propio yo/ego, o como lo quieras llamar. O sea, si fuéramos consecuentes, deberíamos decir que el reclamo de que una peli está basada en Philip K. Dick es un simulacro de identidad, porque una peli nunca será exactamente igual a un libro. Pero no lo somos. Porque Philip K. Dick es más que un escritor. Es una marca. Es el gurú de lo cool. Es la identidad de la desidentificación. Pero Philip K. Dick era probablemente también un simulacro. De manera que ninguna peli puede basarse en Philip K. Dick. Ninguna peli puede ser Philip K. Dick. La peli es sólo la experiencia del espectador tratando de ser Philip K. Dick. Por lo tanto, cuando crees que has visto algo de Philip K. Dick, te has vaciado de tu propia identidad, y te has convertido en un simulacro. Puedes fingir que sigues preservando tu identidad y eres un lector de Cine 9009. Pero Cine 9009 bien podría ser creado por un simulacro que pretende ser el General Gato. ¿Cómo puedes saber si tu conciencia te está jugando limpio, si tú mismo no escribes Cine 9009 y tu cerebro te engaña? ¿Y si en definitiva no eres quién crees ser, sino que eres Philip K. Dick escapando de ser Philip K. Dick y asumiendo las identidades (ficticias) de Richard Linklater y General Gato, adaptando una peli para postear un comentario sobre ella en Cine 9009...?
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos porque es una fascinante incursión por el submundo de las dr... Mmmmmm... Rectificaré eso. "Fascinante" no es la palabra que usaría para una peli con un guión completamente confuso y deschavetado que, digámoslo desde ya, no hay por donde agarrarlo. El problema es que esta peli está basada en una novela que trata de recrear la experiencia del consumo de drogas que, por definición, es una experiencia desestructurada. Una voladura tiene que ser desestructurada para que sea voladura, pero una peli sin estructura no funciona. David Cronenberg, cuando se vio enfrentado a ese terrible dilema a la hora de adaptar la inadaptable "El almuerzo desnudo", tuvo la picardía de echar por la borda tres cuartas partes del libro (un latazo lisérgico de proporciones, por lo demás) y rellenar con una historia que mezclaba a partes iguales sus obsesiones personales (¿por qué no, si las drogas te hacen perder la identidad por qué no usar elementos tuyos en vez de la obra original?) y la historia propia de William Burroughs, el perpetrador original del ladrillo. En cambio, acá trataron de crear una peli que te sumerja en la experiencia. El resultado son dos de las horas más terribles y banales que se puedan tener. Es el mismo problema que a otro nivel, pero con la misma idea de give you the trip of your life, lastró a "Busco mi destino": en el afán de crear una experiencia, tiraron lo más importante de cualquier peli, que es la historia, o el arte de contarla bien. Bueno, en lo de experiencia quedó bien, al menos. Eso es un plus. Más de algún cultureta podrá regodearse a gusto con eso. Pero el cultureta promedio es una perversión de la verdadera cultura y del verdadero arte, uno que reemplaza obras artísticas por el simulacro de ser artístico... ¡Hey, esto es muy dickiano, al final del día! Bien, puede que esta peli no vaya tan desencaminada, después de todo. Para dárselas de cultureta un fin de semana cualquiera, no está mal...
-- El apartado visual es apabullante. Si algo debe reconocérsele a esta peli, es que el trabajo de rotoscopía que hicieron les quedó de pipa. Filmada con actores de carne y hueso, esta peli hubiera sido una monstruosa banalidad (además, el efecto especial del traje que cambia de apariencia hubiera cantado un horror). En cambio, rodada con actores de carne y hueso y después reducida a la buena rotoscopía de toda la vida, se crea una atmósfera claustrofóbica y, por qué no decirlo, alienada, lo suficientemente alienada como para que nos creamos que estamos en la cabeza de un tipo con sus dos hemisferios cerebrales cada uno haciendo picnic por su cuenta. Así es que si te gustan las estéticas raras y todo eso, siéntante con confianza... Y no te preocupes por parar el DVD si quieres ir a buscar una cerveza, que la rotoscopía no se irá, y la trama se aclara recién diez minutos antes de terminar la peli, así es que...
IDEAL PARA: Culturetas que deseen una peli bonita y vacía a la cual puedan después cargar con sus cogitaciones pseudofilosóficas.
Busca otras películas relacionadas:
+ Keanu Reeves,
+ Philip K. Dick,
+ Richard Linklater,
+ Robert Downey Jr.,
+ Rory Cochrane,
+ Winona Ryder,
+ Woody Harrelson,
2006,
Ciencia Ficción,
Drogas,
Policías
miércoles, 4 de febrero de 2009
"Busco mi destino" (1969).

-- "Easy Rider" (título original en inglés), "Busco mi camino" (título en Argentina) "Easy Rider, Buscando mi destino" (título en España). Estados Unidos. Año 1969.
-- Dirección: Dennis Hopper.
-- Actuación: Peter Fonda, Dennis Hopper, Jack Nicholson, Luke Askew, Karen Black, Toni Basil, Lea Marmer.
-- Guión: Peter Fonda, Dennis Hopper y Terry Southern.
-- Banda Sonora: Mike Deasy en el departamento musical (no acreditado).
-- "Busco mi destino" en IMDb.
-- "Busco mi destino" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Dos hippuelos ávidos de libertad y contracultura, maese, se embarcan en el viaje lisérgico de sus vidas: viajan desde alguna parte, presumiblemente el Oeste Americano, hacia Nueva Orléans, metiéndose en la América Profunda y redneck. Ahí aparecen distintas comunidades de empeyotados, pueblos pequeños, mucho camino, y por supuesto que la infaltable María Juana. Y eso... Es que ellos son born to be wild, y por eso, por ser libres, hasta se liberan de ser reseñados en Cine 9009.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Los '60s fueron la explosión. Todo lo que sabías sobre cine en particular, y cultura en general, se fue por el drenaje. En los '50s, los chicos estaban interesados en los pulps y en los milkshakes, mientras que en los sesenta, leer se puso en onda, maestro (¡sí, así sucedió!). En los '60s, la Coalición de Nenes Ricos de América decretó la llegada de la libertad, del "haz el amor y no la guerra" (qué hacer con los bebés que venían después del amor es algo que nadie tenía bien claro en aquellos días), de fumársela toda, de tirar piedras contra la nixonizada Casa Blanca... Los intelectualoides reberrrdes y chalutíferos como Kerouac, Burroughs, Huxley y Reich se pusieron de moda. Y 1968-1969, rematando la década, fueron el acabóse: "2001: Odisea del Espacio", el Apolo XI, el "Verano del Amor", Woodstock... En medio de todo ese ambiente, un por entonces jovencísimo Dennis Hopper, más de veinte años antes de hacer de psycho en "Máxima velocidad", pergueñó y dirigió esta peli sobre dos motociclistas que reflejaban lo más quintaesencial del espíritu hippie. O sea, sexo a destajo y sin responsabilidad, libertad absoluta, qué bonita es la vida rural, y enhierbarse un día sí y otro día también. El resultado es una peli que... Hmmm... Mala no es. Buena, lo que se llama buena, tampoco. ¿Entretenida? Hasta por ahí. ¿Una que debería estar en la cineteca de cualquier cinéfilo? ¡Por supuesto que sí!
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por lo más obvio, por el valor arqueológico. Porque esta peli es muy, pero muy, pero enfermizamente muy '60s. Eso tiene dos efectos colaterales. El primero es que resulta ineludible para cualquiera que pretenda entender la mentalidad de la época. Es decir, ver a los dos protas de "Busco mi destino" dice mucho más que toneladas de sesudos y hobsbawmescos estudios sobre la marcha y decurso del cambalache siglo XX. El segundo efecto es que por ser tan de su época, puede resultar un poco críptica, por no decir aburrida, para el espectador actual, al cual el hippismo es tan obsoleto que hasta los chistes que "Los Simpsons" hacen sobre hippies huelen a naftalina. Pero bueh, el valor arqueológico sigue allí, y debemos destacarlo.
-- La mayor parte de las pelis son historias que van del punto A al punto C pasando por una serie de puntos B1, B2, B3, B4, etcétera (en las pelis épicas de tres horas y media tipo "El Señor de los Anillos", también pasan por el punto B89, B90, B91...). Esta, en cambio, es una experiencia. La historia, bien mirado, importa un cuesco. Lo que importan son los dos personajes yendo de acá para allá, encontrándose y desencontrándose con gente, ensexándose y fumándose toda la peli. Esto es también algo muy '60s, el que cada obra de arte no fuera un convencionalismo, sino algo que quebrara todas las barreras de la percepción, que agarrara literalmente al espectador y lo metiera en su mundo alucinatorio, llevando su mente hacia un estado superior de conciencia en el cual alcanzar la trascendencia mística en que... Bien, ya me entienden el punto: verla como una peli con argumento y trama es perder el tiempo. Habla muy bien de esta peli, que durante los siguientes 40 años una tonelada de cineastas dizqueintelectualoides vieron verde lisérgico con esta peli, la copiaron/clonaron hasta donde aguantó el xerox, y ninguna de estas copias consiguió reproducir ese sentido de experiencia alucinatoria que tiene "Busco mi destino". Por cierto, una nota sobre cómo la hicieron, lo que explicará algunas cosas. Dennis Hopper (bueh, él y Fonda, que ambos se repartieron el trabajo) no tenían exactamente un guión, sino apenas un esbozo de argumento, y escena por escena les iba diciendo a los actores más o menos de qué iba la cosa. Y ese carácter de boceto genial se nota a cada rato. Porque la peli no tiene casi ningún hilo argumental, más allá de los dos protagonistas, y al final termina en que llegan a Nueva Orléans porque... bueno... en algo tenía que terminar, creo yo, pero ese es un dato casi anecdótico (podían haber llegado a un santuario indígena para contactarse con extraterrestres, y hubiera funcionado lo mismo). Se trata de una sucesión de estampas (de ahí la dificultad de reseñarla). Algunas estampas tienen un interés vivísimo, está bien decirlo, pero otras son planas como el EEG de un rododendro. Digamos en favor de esta peli, que las estampas buenas redimen a las mediocres. Además, la galería completa de pinturas dura apenas una hora y media, y no abusa de alargar nada, lo que también contribuye al sentido de experiencia religiosa que tiene esta peli.
-- Los actores parecen escogidos aposta. Se supone que deberían lucirse Peter Fonda y Dennis Hopper (el director-guionista-actor), y así es, pero se les suma en el camino un jovencísimo Jack Nicholson, que se integra de lo más bien al duo y no les roba cámara como será su costumbre más adelante (pobre Michael Keaton, todavía le debe doler cómo Nicholson usó su cara de friegapisos en "Batman"). Hace una aparición casi de cortesía, al final de la peli, como una de las mujeres de vida ligera, Karen Black, que por esos años y en los '70s haría alguna que otra cosilla por ahí ("Aeropuerto '75", "Trama macabra", "Capricornio Uno", etcétera), aunque está irreconocible, todo hay que decirlo.
-- Si le prestan oídos a los diálogos más delirantes de la peli... Fonda, Hopper y Nicholson estaban chupándole marihuana de verdad a su cigarro. Y la pasan del uno. Por eso les sale tan realista el papel. Cosas que uno podía permitirse en los '60s, y ahora...
-- El soundtrack. Vamos por partes. En nuestra época es común que para estaf... perdón, vender al público una peli, le metan una docena de canciones de bandas dizquemolonas (generalmente dos o tres de primera fila, y una decena de wannabies clónicas de las anteriores para marcar el estilo y pagar menos), y negocio redondo, porque la gente se supone que engancha con la peli por el abundante Nü Metal (es un supuesto, al menos), y además va derechito a comprarse el soundtrack (o descargárselo, más frecuentemente). Pero en 1969, la idea de soundtrack era música orquestada, como se estilaba desde que Max Steiner compusiera su grandioso OST para el "King Kong" de 1933. Hopper y Fonda jugaron entonces la osadísima idea de tomar canciones molonas y ensartarlas dentro de la peli, aunque no vinieran tan a cuento con la trama; inventaron también la idea de intercalar una canción rock con esos instantes de peli en que no pasa nada (en este caso, cuando los motociclistas van en plan Lucky Strike por las planicies yankis). Exacto, "Busco mi destino" inventó el concepto de soundtrack MTV más de una década antes de "I want my MTV". Ya vale, fueron los primeros, pero... ¿tiene esto algún valor adicional, aparte del histórico? La verdad es que sí. Porque el soundtrack está de parir. Las canciones eran o debieron ser resultonas entonces, y la verdad es que cuarenta años después, hipposas y ya no tan hardies como debieron sonar en 1969, y hasta un poco ñoñas a ratos, siguen siendo marchosas. Música de calidad, que le llaman. Buscaron lo mejor, eligieron lo mejor, y la música sigue siendo la reina de esta peli.
IDEAL PARA: Nostálgicos del Hippismo, arqueólogos del cine, amantes de la buena, y gentes con freedom vibes.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "BUSCO MI DESTINO":
-- Comentario en Leedor.com.
-- Comentario en Freedonians.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Créditos de la peli, con la clásica canción "Born to be Wild" de Steppenwolf [en inglés, sin subtítulos].
-- Pirrándose un poco de hierba [en inglés, sin subtítulos].
-- Secuencia de voladura con ácido [en inglés, sin subtítulos].
Busca otras películas relacionadas:
+ Dennis Hopper,
+ Jack Nicholson,
+ Karen Black,
+ Peter Fonda,
1969,
Contracultura,
Drogas,
Indígenas,
Motociclistas,
Road Movie
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
