11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Televisión. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Televisión. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de julio de 2012

"Desde el jardín" (1979).


-- "Being There" (título original en inglés), "Bienvenido, Mr. Chance" (título en España). Estados Unidos. Año 1979.
-- Dirección: Hal Ashby.
-- Actuación: Peter Sellers, Shirley MacLaine, Melvyn Douglas, Jack Warden, Richard Dysart, Richard Basehart, Ruth Attaway, David Clennon, Fran Brill, Denise DuBarry, Oteil Burbridge, Ravenell Keller III, Brian Corrigan, Alfredine P. Brown, Don Jacob.
-- Guión: Jerzy Kosinski, con aportes sin acreditar de Robert C. Jones, basados en la novela del primero.
-- Banda Sonora: Johnny Mandel.

-- "Desde el jardín" en IMDb.
-- "Desde el jardín" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el amanecer, y ¿la vida llega a nuestro mundo? Todavía no. Se enciende el televisor, y ¡ahora sí! Existe vida en el planeta. La caja idiota le dirige su expresión vacía de contenido a... bueno, a un idiota. Tan idiota que, cuando se levanta, vienen a avisarle que el amo se murió, y bueno... se murió, supongo que ya no está más. Y seguimos mirando televisión. El caso es que se le acaba el trabajo, pero el pringao no se da cuenta porque ha vivido toda su vida en una burbujita. Sale a recorrer el mundo, y por una vuelta del destino, acaba en la casa de un ricachón. Nuestro héroe el idiota que sólo se ha educado por la televisión, lo encuentra lo más natural, y lo más interesante de todo, es que su estilo oracular para hablar, importado 100% de la televisión, todo el mundo se lo celebra como lo más inteligente que han escuchado jamás. Así, nuestro antiguo jardinero el idiota mamatele, ahora está vía al éxito, a la celebridad...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Acepto opiniones en contrario, pero la mía es que la mayor revolución de todo el siglo XX, fue la llegada de la televisión. Existía el cine, claro, pero el cine implicaba (e implica) ir a un lugar físico a encerrarse viendo una peli, mientras que la televisión (y el monitor del computador ahora, pero eso es una continuación de la TV por otros medios) literalmente invade tu casa con el mundo exterior. Tienes la opción de apagarla, claro, pero siendo un medio de consumo fácil, hay que tener valor para apartarse de ella y dedicarse a la prensa o a un libro. A la prensa de papel y no a la prensa de uva, claro. La televisión hizo que el hogar dejara de ser un refugio o un espacio ajeno al mundo, sino que importó literalmente el mundo hasta el living de tu casa. Ni la bomba atómica, ni el bikini, ni la píldora anticonceptiva, han tenido tanto poder para transformar la mentalidad de las personas. La mensajería electrónica, el chat, la actual generación internetúbica, todos esos no son sino epígonos de esa revolución maestra que fue la televización de la sociedad. Pocas novelas han descrito el fenómeno de manera tan acabada como "Desde el jardín" de Jerzy Kosinski, que narra la historia de un perfecto hijo del siglo XX, uno cuya única dieta mental es la televisión, y que por lo mismo encaja milagrosamente con la sociedad hasta el punto que esa sociedad poco a poco (los ricos, los que ven TV, finalmente los políticos) lo va aupando hasta los más altos honores y homenajes, en un horripilante ejercicio de retroalimentación. El actor Peter Sellers, que en los '60s era grito y plata ("La Pantera Rosa", "Doctor Insólito", "La fiesta inolvidable"...), pero que en los '70s iba a los bandazos, y en los '80s no porque se murió víctima de su afición a las "medicinas alternativas", se interesó por el libro y trató de adaptarlo en una peli. Deseaba que fuera la joya de la corona, en lo que a su filmografía se refiere, y pasó sin pena ni gloria (Melvyn Douglas obtuvo el Premio Oscar al Mejor Actor Secundario, pero Peter Sellers, que estaba nominado como Mejor Actor Principal, se quedó sin estatuilla, derrotado por Dustin Hoffman por "Kramer vs. Kramer" (bueno, admitámoslo, el duelo estaba difícil, aunque ambos roles son marcadamente distintos). Decepcionado, hizo después la mediocre "El diabólico plan del Doctor Fu Manchú", y luego no tuvo otra oportunidad porque se murió. Melancólico final para uno de los más grandes comediantes del siglo XX. Así como melancólica resulta, a pesar de tratar de ser una comedia, la peli "Desde el jardín".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hablemos un poco sobre recursividad. Para los que ignoren la palabreja, podemos decir informalmente que se trata de aquello que se refiere a sí mismo. Un poco como "lo mismo conduce hacia lo mismo". La novela de base es recursiva: vemos a un ser humano criado en una burbuja, que ni siquiera posee una identidad legal propia, cuyo único nexo mental con el mundo es la televisión, y que precisamente por esto, consigue encajar estupendamente bien en una sociedad televisada, hasta el punto que su más grande triunfo es llegar a aparecer ÉL MISMO en la televisión (¡Gran Hermano ad portas!), y la sociedad acepta a ese hijo de la televisión en su seno, regresando al útero materno, encajando muy bien porque al ser criado con la televisión, HABLA el código televisivo, y la gente lo comprende mejor que a nadie (la ironía, claro está, es que como la televisión lo distorsiona todo, en realidad nadie entiende nadie... ése es el garrotazo más o menos explícito de la novela). El problema es que parte importante de todo esto lo entendemos, siempre hablando de la novela, porque en ella se describen con frialdad que sólo remarca la suprema ironía, todos los procesos mentales del protagonista (Chance Gardiner), y de cómo toma la opción de hacer o decir tales o cuales cosas debido a su entrenamiento televisivo, y a cómo los personajes de la televisión (pelis, culebrones, comerciales) resuelven sus situaciones. En la peli, todo este riquísimo sustrato es eliminado como concesión al naturalismo, pero con ello, las acciones del personaje prota quedan casi inentendibles. En la novela es simplón porque su formación cultural es pobre, como pobre es también la televisión, pero en modo alguno es un idiota, porque vemos su interioridad y sus mecanismos de pensamiento, mientras que el cine, privado de las herramientas de la literatura para la introspección de los personajes, al ser pura externalidad (en los libros uno puede explicar el comportamiento del personaje, mientras que en las pelis éste debe inferirse a partir de lo externo, lo que dice y lo que hace, y para decir lo que piensa debe recurrirse a la generalmente molesta e invasiva voz en off), percibimos a Chance Gardiner como lo ve el mundo exterior, o sea, precisamente un idiota. Y para cerrar la recursividad, resulta que su seguro servidor el General Gato vio esta peli en la pantalla de un televisor. Creepy, si lo piensan bien. Y para terminar de hundir el asunto, resulta que le encargaron el guión nada menos que al novelista original. Uno podría decir que es una inteligente idea poner al novelista a adaptar su propia novela para el cine, pero esto no siempre es así: el novelista piensa en términos de palabras y frases, no (necesariamente) en términos de imágenes, y por lo tanto tiende a creer que la mejor manera de adaptar una peli es de manera absolutamente literal a la novela, cuando en realidad por tener lenguajes distintos, la Literatura y el Cine, la adaptación debe por fuerza recurrir a mecanismos narrativos distintos. Por no entender esto, es que pelis visualmente tan ricas como "Harry Potter y el secreto de la Piedra Filosofal" o "El Código da Vinci", adaptaciones casi literales de la novela original, son también argumentalmente tan pobres. Y si esto pasa con blockbusters que consiguen el aprobado por los pelos en el mejor de los casos, ¿qué no pasará con una novela tan rica en implicancias como "Desde el jardín"? Bueno, nadie puede decir que esta peli no se refiera a lo plana y chata que es la televisión, hasta las últimas consecuencias: la peli misma es, en resultado, también plana y chata.

-- Peter Sellers. A pesar de que la peli es en definitiva mediocre, la actuación del prota es brillante. Muchos confunden "buena actuación" con algo superlativo, con papeles bigger than life o similares. Claro, eso se puede aplicar a tipos extraños como el Hannibal Lecter magníficamente interpretado por Anthony Hopkins en "El silencio de los inocentes" y secuelas (y si no, vean el triste Hannibal Lecter interpretado por otro actor que aparece en la previa "Cazador de hombres"). Pero el buen actor sabe también transmitir mucho con poco. Este es el caso. Chance Gardiner es un personaje absolutamente plano, criado por la televisión para ser un chato mental, y por ende, interpretarlo de esa manera y que aún así se vea como un ser humano y entendamos su periplo existencial (o mejor dicho, su falta del mismo), implica una enorme exigencia. Peter Sellers lo logra de una manera superlativa. Hace tan suyo el personaje, que resulta casi imposible pensar en otro actor que pudiera interpretarlo correctamente. A pesar de que la peli en sí misma es mediocre, vale la pena verla para observar el magnífico trabajo actoral de Peter Sellers, siempre pétreo e inconmovible, como un Buster Keaton de toda la vida. Pero no se crea que está en solitario. A su lado, Shirley MacLaine como la chica primero intrigada por su inocencia e ingenuidad, y después cautivada por estas cualidades, está simplemente brillante, mientras que el terceto es cerrado por un Melvyn Douglas que crea un personaje entrañable a pesar de que sobre el papel su rol de millonario bonachón es casi tan mitológico como Santa Claus. Juntos sostienen una peli que la desmayada dirección del nunca demasiado brillante Hal Ashby no parecía querer remontar.

IDEAL PARA: Ver el último brillante, y probablemente el más ninguneado, de los papeles de Peter Sellers.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Secuencia de créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 18 de enero de 2009

"Bolt" (2008).


-- "Bolt". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Byron Howard y Chris Williams.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) John Travolta, Miley Cyrus, Susie Essman, Mark Walton, Malcolm McDowell, James Lipton, Greg Germann, Diedrich Bader, Nick Swardson, J.P. Manoux, Dan Fogelman, Kari Wahlgren, Chloe Moretz, Randy Savage, Ronn Moss.
-- Guión: Dan Fogelman y Chris Williams.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Bolt" en IMDb.
-- "Bolt" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una tienda de mascotas, mientras todos los perritos van y vienen por sus jaulitas, uno de ellos juega con una zanahoria (no pierdan de vista la zanahoria, tendrá su importancia después). De pronto llega una niña y dice las palabras mágicas: "Este". CINCO AÑOS DESPUÉS... Penny... Escucha, pequeña, soy tu padre, me metí en un jarrón que ni Doc Brown de Back to the Future, el villano me quiere secuestr ¡ahí viene, no, AGH! La tal Penny es de armas tomar, a pesar de ser una niña, y se lanza a la carrera, auxiliado por supuesto por... ¡¡¡BOLT!!! (sí, el puppy de la tienda de mascotas). El cachorrillo va, sube, baja, corre como un desaforado, hace uso de unos magníficos superpoderes que ríete tú de Supermán... Y después se lo llevan a un remolque. Porque verán, todo es una fantasía, un programa de televisión, pero el chucho piensa que todo es real, porque el director quiere sacar el máximo realismo de cada fibra de su cuerpo, etcétera (puro Actors Studio, el hombre). Y como la premisa de la TV es "el rating debe fluir", cuando el programa empieza a tambalearse un poquitito, nada más un chirriquituncito, pues bien, aparece la consabida ejecutiva de m***** que está ahí no por creativa sino para hacer como que lo que hace sirve para que la cadena gane dinero, y le dice al director que su programa es predecible y está perdiendo rating entre los 18-35 (¡¡¡un programa con un superperro, que apunte a ese target!!!). El director dice, OK, vamos a revisar esto, y lo revisan. Y cómo. Penny y Bolt viajan a Bolivia (bueno, a un set que es Bolivia, ya me entienden, pero el pobre Bolt, como se lo llevan y lo traen, jura de panza que todo es real), y de pronto, el malo maloso de rigor secuestra a Penny y... TO BE CONTINUED!!! Todos piensan que estuvo bueno, qué bien, y al día siguiente rodamos la salida del cliffhanger, pero a Penny no lo dejan ver a Bolt para que éste piense que todo es real (sacarle actuaciones creíbles a un perro, se nota que esto es una peli de fantasía, si ni a los actores humanos se preocupan hoy por hoy de pintarlos más que de guaperas...). Y Bolt se lo toma a pecho. Demasiado a pecho. Y hace lo imposible porque su ama está en peligro. Huye. Escapa. Desaparece. ¿Para siempre? ¡¡¡NO!!! Por un miserable accidente del destino, termina en N.Y. Ahora deberá viajar desde la tierra de Carrie Bradshaw hasta Hollywood para reencontrarse con su ama, un viaje en que descubrirá que el mundo es mucho más ancho que las 525 líneas... que sus superpoderes son pura imaginación... y que no hay amigos como los secundarios de lujo de las pelis Disney si quieres emprender un viaje por la América Profunda de toda la vida.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de la racha de exitazos noventeros de Disney, tanto de crítica como, lo más importante, de entradas vendidas y cortadas ("La sirenita", "Aladino", "El Rey León"...), la factoría del pato en bolas y el ratón dumbesco entró en una grave crisis de ideas, que la llevó hasta subproductos como "Mulan" o "Pocahontas" primero, pura imaginería y nada de substancia (por no hablar de la horripilante "Hércules"), y hasta ese triste intento de remontar que fue "El planeta del tesoro" (muy subvalorada, por cierto) y la limpiaculos "Vacas vaqueras". Pero como un ángel de la guarda protegía a los profitadores de DisneyCorp, al lado crecieron los estudios Pixar que se ganaron fama renovando la animación con "Toy Story", "Monsters Inc.", "Buscando a Nemo", blah-blah-blah, hasta llegar finalmente a ese monumento cinematográfico que es "WALL-E". El siguiente movimiento de Disney fue obvio: cerrar la división de animación en 2-D (algo así como si la Fundación Nobel cerrara los Premios Nobel de Literatura y se dedicara a editorial publicando spin-offs y fanfics de los galardonados de años anteriores) y llamar a John Lasseter, pergueñador de "Toy Story" y otros exitazos de Pixar, para hacerse cargo del timón. Tomaron un guión que circulaba sobre un perro que viajaba por la América Profunda, le introdujeron una serie de modificaciones quirúrgicas hasta hacerlo casi irreconocible (parece que el original era otra muestra de la ñoñería último2Ddisneyesca estilo "Vacas vaqueras"), y la convirtieron en la segunda peli Disney de animación 3-D (la primera fue "La familia del futuro"... sí, ésa de los Robinson). ¿El resultado? Una peli Pixar, pero que no la distribuye ni la hizo Pixar sino que Disney. Y luego dicen que Disney no apoya el travestismo porque atenta contra los valores familiares. Bueno, el que sabe...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Como decíamos. A pesar de ser promocionada con bombos y platillos como "la 48ava peli Disney", sucesora y heredera de la rancia tradición de "Blancanieves" y "Fantasía" y "Oliver y compañía", en realidad es una peli hecha con espíritu Pixar. Y es que a pesar del resurgimiento de los '90s (sí, pelis republicanas en pleno auge de los demócratas... only in America), los Estudios Disney parecían haberse quedado anclados en la Era Eisenhower y en el Patolandia de los '50s, mientras que Pixar abordaba (y aborda) todo con espíritu mucho más moderno. "Bolt" es la renovación y la bocanada de aire fresco que los Estudios Disney necesariamente debían darse para seguir siendo competitivos en el mercado (no nos engañemos, eso del arte y las pelis buenas está bien, pero todo esto es por la pasta de los ingenuotes como nosotros quienes seguimos pensando que vale la pena seguir gastándose los domingos en el cine). Quizás lo mejor es que, a pesar de que al final del día es peli "con mensaje" (lo importante no es tener superpoderes, lo importante es lo que llevas en el interior, y la amistad... lo de siempre, vamos), no traten de refregarte la moralina por la cara, como otras pelis Disney al uso. Sea que estemos frente al comienzo de un glorioso nuevo período disneyesco o que "Bolt" resulte ser finalmente un volador de luces, el caso es que "Bolt" es la peli menos Disney que los Estudios Disney han hecho en años, y eso se agradece. Y mucho.

-- Bien mirada, la premisa de esta peli es absurda, y hay que ver la de apuros que pasan los guionistas para justificarla (¿una sola toma? ¿los FXs lo cubren todo, para engañar al pobre quiltro?). Pero la explotan y le sacan partido al máximo. Resulta hasta delirante la de superpoderes que le inventan al pobre caniche, sólo para que a la larga, cuando esté suelto en el mundo real, nada le funcione. A su poco de andar la peli, queda claro que de la premisa no sale mucho más, así es que sacan de la manga los infalibles amiguitos Disney del prota. ¡Y qué creen! ¡Por una vez funciona! Mittens, la gata, es un personaje soberbio (mmmmmm... gatita...), la clásica dura-sensible que al mismo tiempo que Bolt, va evolucionando psicológicamente y de ser celosa de su metro cuadrado y su vida pequeñoburguesa (bueno, algo así), descubre que en el mundo hay algo más (sí, los valores familiares, la amistad... ¡pero es que es tan adorable...!). Y Rhino, personaje que sobre el papel es más que detestable (una ardilla que corre dentro de una esfera de plástico) y tiene algunos de los diálogos más quesantes del asunto, de alguna manera se las arregla para ganarse las simpatías y proporcionar algunos de los mejores momentos de la peli ("ring ring... ¿quién es...? Es el destino... Estaba ezzzperando tu llamadaaaaaa..."). Bueno, mirado en perspectiva, puede considerarse a Rhino como una sanguinaria caricatura del fanático friki de toda la vida: es hincha absoluto del programa de Bolt, y cuando lo conoce, encaja de lo más bien con él porque comparte su visión de que la vida es como en la TV. Si Rhino viera Star Wars en vez de a Bolt, sería un starwasero de lo peor. De los que van enmarronaos como Leia o Chihuaca a los estrenos de las pelis.

-- Esta peli tiene un muy inteligente sentido del humor. Claro, eso no le hizo mucho favor a la promoción. El trailer podría fácilmente postular al Plomo del Año (¿un perro con superpoderes en el mundo real, acompañado de un humor plomizo y amiguis Disney de toda la vida? Nein, mein Freunde, danke...). Pero es que no podían hacer el trailer de otra manera. Porque esta peli es un conjunto de clichés y lugares comunes, pero también sabe reirse de esos clichés y lugares comunes (la secuencia de acción del comienzo es tan recargada y over-the-top que nos la recibiríamos con risas si no fuera porque Michael Bay no anda demasiado lejos de eso, y éste lo hace en serio... ¡si en algún minuto parece una secuencia arrancada de "La isla"!), algo que en el trailer no es fácil de apreciar. Esta peli se basa fundamentalmente en crear personajes carismáticos, y por eso el humor es más complejo y sutil, que a veces saca carcajadas, pero a veces no tanto (aunque sigue siendo muy disfrutable). Pero el fuerte de la peli es, sin duda, su valor emotivo, con momentos que debes ser muy corazón de piedra si no te arranca una lágrima (Mittens en cautiverio... la decisión de Bolt entre Mittens y su humana... y mejor no sigo).

-- Hemos comentado que uno de los grandes temas del cine post-"Mátrix" es la cuestión de la existencia de la realidad, si nuestro universo es real o si es un simulacro en el cual un tal General Gato se sienta a arañar con sus patas un teclado y pergueñar reseñas de cine (¿y si en realidad el General Gato quien esto escribe fuera un alienígena...?). Esta tendencia realidadífaga, un poco más atenuada en el último tiempo (aunque tenemos casos como "Justo en la mira", por ejemplo, para recordarnos el tópico), está bien presente en "Bolt". Antes de su gran aventura, toda la vida de Bolt es una pura fantasía al más puro estilo "The Truman Show", pero cuando la fantasía se torne demasiado turbia, terminará (un poco al más puro estilo Neo) descubriendo que existe un mundo más allá, mundo en el que incluso llegará a dudar de las lealtades más íntimas que posee (después de todo su "humana" es una actriz, ¿no?). Sin ánimo de espoilerear el final, sí creo poder decir que una vez descubierta la verdad verdadera de verdades, Bolt volverá a encontrarse a sí mismo, mientras que respecto del programa de TV... Bueno, podría parecer un chiste más de Rhino y de las palomas, pero el comentario final de Rhino en realidad es más simbólico de lo que parece. Sí, en una frase miserable Rhino deja caer un hachazo mayor que toda la verborrea cibernoica del Arquitecto en "Mátrix recargado".

-- Secuencias memorables. Hay tantas, que no hay por donde elegir. La secuencia inicial en la tienda de mascotas, con puras imágenes y apenas una frase suelta, es pura emoción contenida. El programa de Bolt, aunque es una fantasmada tras otra, consigue ser una secuencia de acción adrenalínica, y no me extrañaría que los Estudios Disney, fieles a apretar la maquinaria de hacer dinero, terminaran sacando para la TV un "Las aventuras de Bolt", así como años atrás de "Toy Story" parieron las aventuras de Buzz Lightyear (bueno, en ese caso al menos la hicieron buena, pero es bizarro ver en la TV las aventuras de un personaje que desde antes sabemos de mentirijillas... ¡signo de los tiempos!). Las palomas son risibles dentro de lo detestables. Están los diálogos over-over-over-the-top de Rhino. Algunos ingeniosos hallazgos en el proceso de perrización de Bolt (ver a Bolt sentado frente a un W.C. es impagable). Y no mencionemos el coletazo final que debe sufrir el pobre Bolt tampoco (minuto en que, por supuesto, todos los críos van a estar llorando y diciendo "mamaaaaaá, pobre Boooooolt... mamaaaaaá..."). Y bueno, todas las escenas con Mittens, claro está (¡qué creen, al final soy un gato!).

IDEAL PARA: Ver animación de alturas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BOLT".

-- (Ir a la página) Reportaje sobre la peli en La Higuera.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematical.es.
-- (Ir a la página) Comentario en Cineralia.
-- (Ir a la página) Comentario en Notas de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinecinecine.com.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español de Ezpaña].

domingo, 12 de marzo de 2006

"Buenas noches y buena suerte" (2005).


-- "Good Night, and Good Luck". Japón / Francia / Estados Unidos / Inglaterra. Año 2005.
-- Dirección: George Clooney.
-- Actuación: David Strathairn, George Clooney, Robert Downey, Jr., Patricia Clarkson, Frank Langella, Jeff Daniels, Tate Donovan, Ray Wise.
-- Guión: George Clooney y Grant Heslov.
-- Banda Sonora: Dianne Reeves, Peter Martin, Christoph Luty, Jeff Hamilton y Matt Catingub, intérpretes de jazz.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Son los años '50, y la caza de brujas comunistas mutantes está en su apogeo. Un puñado de valientes que trabajan haciendo un programa de tipo "investigación periodística" para la cadena CBS, se meten con el U.S. Army, cuestionando el despido de un fulano porque su padre lee diarios en serbio. El puñado de valientes entrometidos le cae muy mal al poderoso senador Joseph McCarthy, el George W. Bush de aquellos tiempos, quien comienza a lanzar sendos ataques contra el programa. En respuesta, los chicos del noticiario hacen un contundente reportaje sobre el senador. La batalla de los medios de comunicación libres contra la dictadura del Fascismo Americano ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los últimos años hemos asistido a varias películas, del más diverso tipo (desde las intelectualizantes hasta las "para grueso público") que se han cuestiones sobre la libertad, la justicia y la religión, temas todos candentes debido a que el Presidente George W. Bush atribuye su victoria en las elecciones no a ser un neurótico con delirios mesiánicos votado por un grupo de asustados borregos, sino a Dios mismo. Tales cuestionamientos los hemos visto en escenarios tan disímiles a este filme como, por ejemplo "Las crónicas de Riddick" o "Star Wars, Episodio III, diga el título completo y gánese un premio especial en McDonalds", por no hablar de "Fahrenheit 9-11" y perlas similares. En el fondo, cualquier película que en estos tiempos revise la figura de McCarthy, quien estaba dispuesto a ahogar las libertades cívicas estadounidenses para defender las libertades cívicas estadounidenses (aunque suene a contrasentido) tenderá a estar hablando de Bush y de sus perros de presa. En ese sentido, la película es una cavilación sobre las libertades y la mejor manera de defenderlas. Subrepticiamente también, hay una reflexión bastante poderosa sobre los medios de comunicación y sobre el nuevo mundo virtual que actualmente aparece en el horizonte, ya que está filmada no como "eventos reales" sino como un programa de TV de la época, en blanco y negro, e incluso el personaje de McCarthy no es encarnado por un actor, sino que en un alarde inconsciente de "virtualidad", aparece en carne y hueso en películas de la época, interactuando con los actores. O sea, aunque la película esté ambientada en 1953, no está hablando de aquellos años sino de lo que está pasando en 2006 con los medios de comunicación y con los derechos civiles de las personas, de la interacción entre ambas cosas, e incluso de la progresiva desaparición de nuestro actual concepto ilustradorracionalista de "persona humana", debajo de todos esos fenómenos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Por el entramado filosófico. La película no es un discurso o apología de tipo filosófico, pero el espíritu de los tiempos se infiltra a cada momento entre líneas. Por cierto, la película defiende claramente la libertad y los derechos civiles de las personas, de quienes los pisotean pretendiendo defenderlos, dándole amplia tribuna a quienes cuestionan a McCarthy.

-- Aún sin el entramado filosófico, es una estupenda película en el sentido puramente fílmico. Está filmada con un enorme naturalismo, hasta el punto de que carece de banda sonora, como no sea por los ruidos ambientales, y por la inclusión de algunos segmentos de canciones de la época que no aparecen como "soundtrack", sino como un programa especial dentro de la CBS que justifica su inclusión como parte del ruido medioambiental.

-- El guión está llevado sin alardes de ningún tipo. La historia está resuelta a base de la interacción de los protagonistas, ninguno de los cuales es presentado como "el villano", aunque hay obvios intereses contrapuestos (presiones de los jefes de la cadena televisiva, esa clase de cosas). No hay salidas fáciles de guión como tiroteos, explosiones, sabotajes, actos de espionaje, traidores dentro de la organización, y toda esa clase de cosas. No es que despreciemos eso en un buen filme de acción, pero al césar lo que es del césar y a dios lo que es de dios: si estamos en un filme histórico, nada de concesiones a la galería, por favor. Esta no es una de Stallone, y eso está bien.

-- Los secundarios. Robert Downey Jr. actúa bien cuando quiere (y cuando está desintoxicado), y ésta es una de esas oportunidades, pero perderse a viejos veteranos como Ray Wise o Frank Langella siempre es un crimen imperdonable, y en este filme más aún. No puede decirse que sus roles sean descollantes, pero ésa es la gracia: se las arreglan para actuar bien, y al mismo tiempo pasar desapercibidos, como buenos secundarios que son. Eso es profesionalismo.

-- "Good night and good luck". La frasecita final que siempre repite el protagonista al terminar su programa de televisión, es en sí misma una joyita. Quizás, entre los entendidos de cine, termine por transformarse en una cuña como "yo soy tu padre" o "¡soy el rey del mundo!" entre un público más masivo.

IDEAL PARA: Recordar que aún en estos tiempos de cine pop corn, se puede hacer cine para reflexionar sin caer en el frikismo o en el narcisismo pseudointelectualoide.

Seguidores