11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 10 de octubre de 2010

"Oliver y su pandilla" (1988).


-- "Oliver & Company". Estados Unidos. Año 1988.
-- Dirección: George Scribner.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Joseph Lawrence, Natalie Gregory, Billy Joel, Dom DeLuise, Robert Loggia, Bette Midler, Cheech Marin, Richard Mulligan, Roscoe Lee Browne, Sheryl Lee Ralph, William Glover, Taurean Blacque, Carl Weintraub, Frank Welker, Deborah Gates.
-- Guión: Jim Cox, Tim Disney y James Mangold, sobre una historia de Vance Gerry, Mike Gabriel, Joe Ranft, Jim Mitchell, Chris Bailey, Kirk Wise, David Michener, Roger Allers, Gary Trousdale, Kevin Lima, Michael Cedeno, Peter Young y Leon Joosen, con Alex Mann sin acreditar, con aportes adicionales de Gerrit Graham, Sam Graham, Chris Hubbell, Steve Hulett y Danny Mann, basados en la novela "Oliver Twist" de Charles Dickens.
-- Banda Sonora: J.A.C. Redford.

-- "Oliver y su pandilla" en IMDb.
-- "Oliver y su pandilla" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Nueva York en los '80s, el lugar para ser un triunfador, ganar dinero, llegar a la cima del mundo... salvo que seas un gatito callejero de color naranja, en cuyo caso la vida te enseñará sus colmillos más neoliberales y te mostrará por qué en esos años Ronald McDonald Reagan como Presidente daba más bien asquito. El libre juego de la oferta y la demanda, tan caro a los neoliberales de toda la vida, permite que toda una camada de gatos se venda en la calle (vaya uno a saber a qué amos, pero no se necesita un Estado que regule esas cosas, ¿no?), salvo por el gatito naranja que decíamos, que a pesar de ser muy mono, la perfecta mano invisible del mercado se lo lleva por delante, y lo obliga a una existencia callejera en los insterticios del sistema, suponemos que para crecer de mayorcito y transformarse en un delincuente callejero (robarse las salchichas de un carrito de un próspero empresario "hago hotdogs con las mismas manos con las que me rasco las huevas, aprovechando la desregulación sanitaria") para luego como buen outsider de la sociedad neoliberal, sufrir el hostigamiento de la fuerza policial destinada a reprimir la delincuencia que el mismo sistema produce (a saber, la perrera municipal, aunque ésta no aparece en la peli, pero la suponemos presente, así como conocemos el mundo en que vivimos). Siendo dueño de su propio destino, de su propio miserable destino podríamos añadir, el gato acaba aparejado con un perro que se la juega bien jugada (como buen neoyorkino '80s, agarra al gato y lo explota con la promesa de una tajada en el botín, y luego se lleva todo el botín para la casa... ¡son los '80s, nene!). Pero el gato, que no, erre con erre, va y sigue al perro (¿hay acaso alguna ley que lo prohiba?), y termina descubriendo el escondrijo del perro, que es el de una pandilla completa. A los perros, gracia no les hace la llegada del gato, pero éste se gana su lugar con un gesto de valor: cuando el malo maloso Sykes va de visita junto con sus perros dobermanes (¡son los '80s, baby!), el gato en defensa propia le manda tarjazo a la nariz de uno de esos dobermanes. Tamaña corajada lo hace de inmediato miembro de la banda. Al día siguiente, el gato es metido en las actividades delictivas del grupo (aunque él no se da cuenta de que son delictivas, si después de todo nadie le ha enseñado un curso intensivo de regulación económica del derecho de propiedad... ¡son los '80s! Además es una peli para niños y no puede presentarse a "los buenos" como los delincuentes que en realidad son). Lo que le llevará a acabar en las manos de una niñita nada más mona, y podrida en dinero para facilitar después el ascenso social del prota (la filantropía como atenuante del inmisericorde derecho de propiedad, característica ésta muy del cine Disney). Pero las fuerzas del mal no descansan, y pronto el dichoso gato acabará en el fuego cruzado entre los villanos y la jovencita. ¿Conseguirá nuestro monísimo gato amarillo ocupar un lugar en la sociedad y trepar a la aristocracia? ¿Superará la maldición de su nacimiento humilde y hundido un darwinismo social rojo de uñas y dientes? Bueno, es una Disney, todas esas cuestiones ya pueden darlas por hecho.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Históricamente los registros marcaban los '80s como la década oscura de Disney, por lo menos hasta entrado el siglo XXI en que Disney acabó metida en una década aún más oscura si es que cabe. Y es que se decía de pelis como "El caldero mágico" o "Oliver y su pandilla" que eran debiluchas, sin carácter, sin magia, etcétera (recordemos, en esos años aún no existían esperpentos como "Tierra de osos" o "Vacas vaqueras", que ésas sí que son monumentos al desastre fílmico). Wolfgang Reitherman, quien durante los tempestuosos '70s para bien o para mal había conseguido sacar avante la división fílmica Disney después de la muerte del viejo Walt en 1967, se había retirado después de la digna aunque algo anticuada "El zorro y el sabueso" (1981), y a partir de ahí, los Estudios Disney perdieron la brújula (de hecho, escaparon por los pelos de una compra hostil, lo que hubiera hecho revolcarse a Walt Disney en su cámara criogénica). El intento de volver a situarse sobre el mapa con "El caldero mágico", tratando de hacer animación más "adulta", resultó un desastre, y el intento de colgarse del éxito de "Los rescatadores" tratando de hacer una con detectives ratones una década después ("Policías y ratones") también acabó más o menos en la intrascendencia (no demasiados añitos después, los Estudios Disney efectivamente sacaron una secuela de "Los rescatadores", que es "Los rescatadores en Cangurolandia"). Como puede observarse, el destino de Disney estaba en el páramo: el darwinismo fílmico estaba a punto de comerse a los estudios. Como salida desesperada, como manotazo de ahogado diríamos, intentaron la jugada de adaptar un clásico literario (y van...), en este caso el "Oliver Twist" de Charles Dickens, pero dándole un twist radical, y haciéndola... RAD!!! COOL!!! OCHENTAS!!! Porque acuérdense de los '80s (los que tengan edad), ser '80s era lo más cool del mundo, etcétera. ¿El resultado? La cosa tuvo algún éxito (de hecho, los Estudios Disney se entusiasmaron con la idea de hacer una cada año, después de la anémica década ya pasada), aunque la crítica los hizo pedazos. La peli pasó así a los libros de Historia del Cine con más pena que gloria, aunque en parte por un factor del que no son culpables ni los Estudios Disney ni los productores ni la peli misma por cierto: es que cumpliendo con su compromiso de una peli anual, al año siguiente sacaron otra peli que sí cumplía con el "back to the roots", con rodar una Disney llena de fantasía y emoción y magia (es decir, todo lo contrario que "Oliver y su pandilla", "moderna" y firmemente enraizada en lo cool de los '80s), y que sí pasó a la historia como un hito fílmico de proporciones. Me refiero, claro está, a "La sirenita".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hablando de la peli en términos generales, la verdad es que, sin ser una joya ni superlativa, se ha conservado bastante bien, y de hecho ha ido ganando enteros con el paso del tiempo. Es posible que en su época le haya jugado chueco el haber tratado de ser muy '80s, muy guay, y ser una historia mucho más "realista" dentro del canon Disney: se ambienta en su tiempo contemporáneo, no hay magia, no hay princesas Disney... El público y la crítica se enfrentaron desconcertados a una peli Disney que, efectivamente, no tenía ninguna característica reconocible como peli Disney (o sea, Disney tratando de desdisneyzarse pensando en que la fórmula del viejo Walt estaba pasada de moda, ¡qué equivocados estaban, y cómo deben haberse dado de cabezazos al descubrirlo con "La sirenita"!). Pero olvidándonos del tema expectativas y quedándonos con el material puro y bruto, la verdad es que está bien. Como los '80s quedaron atrás, la ambientación NY-'80s de la peli ya no chirría tanto y parece un ambiente tan de fantasía como la Nueva Orleans de los '20s en "La princesa y el sapo", por ejemplo (época que, hagan memoria, no está demasiado lejana en el tiempo a las primeras animaciones Disney). La cosa va de lo mismo que "Oliver Twist", aunque convenientemente limado en sus aspectos de crítica social, si después de todo es una peli Disney y no vamos a esperar que estos productores filmen un producto que subvierta las raíces del capitalismo yanketa de toda la vida. Y funciona: tenemos buenos muy buenos, malos muy malos, y un tierno gatito metido en medio de la trifulca a falta de princesa Disney. Y aunque la historia está bastante tamizada, e incluso tiene la sobreabundancia de canciones Disney de toda la vida (acá menos molestas que en otras pelis Disney, dicho sea de paso), no se crea que por ser "para niños" se ahorra algunas brutalidades. La secuencia de acción final es electrizante, y de hecho, los villanos tienen un final bastante cruel para los estándares de una peli infantil (((SPOILER AQUÍ: El malo principal acaba molido dentro de su limusina cuando ésta se estrella contra un tren lanzado a toda prisa en la dirección contraria, y los dobermanes malvados acaban electrocutados. Y claro, al final tenemos el restablecimiento del orden social (los pobres con los pobres, los ricos con los ricos, que la solidaridad está bien pero que no llegue a tanto que se convierta en promiscuidad), el ascenso del prota de gato vagabundo a gato de casa, etcétera (((FIN DEL SPOILER AQUÍ))). De esta manera, la peli tiene bastantes entrañas, y no trata de ser deliberadamente ñoña para cumplir con ser "infantil".

-- El trabajo de animación es estupendo. Esta es la primera peli Disney en donde se usaron extensivamente las computadoras, y el resultado se nota. La animación sigue siendo 2D (no estamos en el terreno del CGI todavía), pero... ¡Qué maravilloso 2D! El movimiento de los automóviles es mucho más fluido y natural que en muchas pelis de animación anteriores (incluso posteriores), se aprovechan los efectos de computadora para crear interesantes ángulos de cámara... sé que la mitad de ustedes no captan de qué estoy hablando, pero si ven la peli, me van a entender. Las escenas de apertura y de cierre de la peli, con la isla de Manhattan vista desde el aire, con esos gigantescos ventanales de rascacielos incendiándose con el sol del amanecer o el atardecer, con un efecto de acuarela, son simplemente un lujo visual. Es cierto que pronto los Estudios Disney se superarían a sí mismos (faltan tres años escasos para "La bella y la bestia"), pero desde la perspectiva de los resultados netos, se nota el esfuerzo invertido, en una peli de animación que es muy agradable desde el punto de vista visual. Algunas secuencias aisladas también son espectaculares, llevándose la palma aquella en que Georgette (la quiltra malcriada de la mansión) hace un número musical con los pájaros que es una maravilla, quizás no tanto por la canción, pero sí por la muy bien dibujada coreografía que la ilustra.

-- La protagoniza un colega gato. Y esto le añade enteros. Es cierto que Oliver está más de pelota para ser pateado entre los buenos y los malos, que como un personaje propiamente tal, pero está diseñado de una manera maravillosa. Al principio, cuando está solo y abandonado, realmente da pena, y luego nunca llega a ser cargante, a pesar de incurrir en los pecados capitales de "soy molón" y "soy tierno". Cierto es que lo dibujan pesado en el afiche, pero no le hagan caso, en la peli es mucho más querible como personaje.

IDEAL PARA: Rescatar una subvalorada peli del canon Disney.

ESTE POSTEO ESTÁ DEDICADO A LA MEMORIA DE MIGUEL, COLEGA FELINO DE ESPAÑA RECIENTEMENTE FALLECIDO. QUE MAULLE EN LA PAZ DE BASTET.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en español].



-- "La perfección soy yo" (si ella lo dice...) [en español].



-- "Siempre juntos" [en español].

domingo, 18 de enero de 2009

"Bolt" (2008).


-- "Bolt". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Byron Howard y Chris Williams.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) John Travolta, Miley Cyrus, Susie Essman, Mark Walton, Malcolm McDowell, James Lipton, Greg Germann, Diedrich Bader, Nick Swardson, J.P. Manoux, Dan Fogelman, Kari Wahlgren, Chloe Moretz, Randy Savage, Ronn Moss.
-- Guión: Dan Fogelman y Chris Williams.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "Bolt" en IMDb.
-- "Bolt" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una tienda de mascotas, mientras todos los perritos van y vienen por sus jaulitas, uno de ellos juega con una zanahoria (no pierdan de vista la zanahoria, tendrá su importancia después). De pronto llega una niña y dice las palabras mágicas: "Este". CINCO AÑOS DESPUÉS... Penny... Escucha, pequeña, soy tu padre, me metí en un jarrón que ni Doc Brown de Back to the Future, el villano me quiere secuestr ¡ahí viene, no, AGH! La tal Penny es de armas tomar, a pesar de ser una niña, y se lanza a la carrera, auxiliado por supuesto por... ¡¡¡BOLT!!! (sí, el puppy de la tienda de mascotas). El cachorrillo va, sube, baja, corre como un desaforado, hace uso de unos magníficos superpoderes que ríete tú de Supermán... Y después se lo llevan a un remolque. Porque verán, todo es una fantasía, un programa de televisión, pero el chucho piensa que todo es real, porque el director quiere sacar el máximo realismo de cada fibra de su cuerpo, etcétera (puro Actors Studio, el hombre). Y como la premisa de la TV es "el rating debe fluir", cuando el programa empieza a tambalearse un poquitito, nada más un chirriquituncito, pues bien, aparece la consabida ejecutiva de m***** que está ahí no por creativa sino para hacer como que lo que hace sirve para que la cadena gane dinero, y le dice al director que su programa es predecible y está perdiendo rating entre los 18-35 (¡¡¡un programa con un superperro, que apunte a ese target!!!). El director dice, OK, vamos a revisar esto, y lo revisan. Y cómo. Penny y Bolt viajan a Bolivia (bueno, a un set que es Bolivia, ya me entienden, pero el pobre Bolt, como se lo llevan y lo traen, jura de panza que todo es real), y de pronto, el malo maloso de rigor secuestra a Penny y... TO BE CONTINUED!!! Todos piensan que estuvo bueno, qué bien, y al día siguiente rodamos la salida del cliffhanger, pero a Penny no lo dejan ver a Bolt para que éste piense que todo es real (sacarle actuaciones creíbles a un perro, se nota que esto es una peli de fantasía, si ni a los actores humanos se preocupan hoy por hoy de pintarlos más que de guaperas...). Y Bolt se lo toma a pecho. Demasiado a pecho. Y hace lo imposible porque su ama está en peligro. Huye. Escapa. Desaparece. ¿Para siempre? ¡¡¡NO!!! Por un miserable accidente del destino, termina en N.Y. Ahora deberá viajar desde la tierra de Carrie Bradshaw hasta Hollywood para reencontrarse con su ama, un viaje en que descubrirá que el mundo es mucho más ancho que las 525 líneas... que sus superpoderes son pura imaginación... y que no hay amigos como los secundarios de lujo de las pelis Disney si quieres emprender un viaje por la América Profunda de toda la vida.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de la racha de exitazos noventeros de Disney, tanto de crítica como, lo más importante, de entradas vendidas y cortadas ("La sirenita", "Aladino", "El Rey León"...), la factoría del pato en bolas y el ratón dumbesco entró en una grave crisis de ideas, que la llevó hasta subproductos como "Mulan" o "Pocahontas" primero, pura imaginería y nada de substancia (por no hablar de la horripilante "Hércules"), y hasta ese triste intento de remontar que fue "El planeta del tesoro" (muy subvalorada, por cierto) y la limpiaculos "Vacas vaqueras". Pero como un ángel de la guarda protegía a los profitadores de DisneyCorp, al lado crecieron los estudios Pixar que se ganaron fama renovando la animación con "Toy Story", "Monsters Inc.", "Buscando a Nemo", blah-blah-blah, hasta llegar finalmente a ese monumento cinematográfico que es "WALL-E". El siguiente movimiento de Disney fue obvio: cerrar la división de animación en 2-D (algo así como si la Fundación Nobel cerrara los Premios Nobel de Literatura y se dedicara a editorial publicando spin-offs y fanfics de los galardonados de años anteriores) y llamar a John Lasseter, pergueñador de "Toy Story" y otros exitazos de Pixar, para hacerse cargo del timón. Tomaron un guión que circulaba sobre un perro que viajaba por la América Profunda, le introdujeron una serie de modificaciones quirúrgicas hasta hacerlo casi irreconocible (parece que el original era otra muestra de la ñoñería último2Ddisneyesca estilo "Vacas vaqueras"), y la convirtieron en la segunda peli Disney de animación 3-D (la primera fue "La familia del futuro"... sí, ésa de los Robinson). ¿El resultado? Una peli Pixar, pero que no la distribuye ni la hizo Pixar sino que Disney. Y luego dicen que Disney no apoya el travestismo porque atenta contra los valores familiares. Bueno, el que sabe...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Como decíamos. A pesar de ser promocionada con bombos y platillos como "la 48ava peli Disney", sucesora y heredera de la rancia tradición de "Blancanieves" y "Fantasía" y "Oliver y compañía", en realidad es una peli hecha con espíritu Pixar. Y es que a pesar del resurgimiento de los '90s (sí, pelis republicanas en pleno auge de los demócratas... only in America), los Estudios Disney parecían haberse quedado anclados en la Era Eisenhower y en el Patolandia de los '50s, mientras que Pixar abordaba (y aborda) todo con espíritu mucho más moderno. "Bolt" es la renovación y la bocanada de aire fresco que los Estudios Disney necesariamente debían darse para seguir siendo competitivos en el mercado (no nos engañemos, eso del arte y las pelis buenas está bien, pero todo esto es por la pasta de los ingenuotes como nosotros quienes seguimos pensando que vale la pena seguir gastándose los domingos en el cine). Quizás lo mejor es que, a pesar de que al final del día es peli "con mensaje" (lo importante no es tener superpoderes, lo importante es lo que llevas en el interior, y la amistad... lo de siempre, vamos), no traten de refregarte la moralina por la cara, como otras pelis Disney al uso. Sea que estemos frente al comienzo de un glorioso nuevo período disneyesco o que "Bolt" resulte ser finalmente un volador de luces, el caso es que "Bolt" es la peli menos Disney que los Estudios Disney han hecho en años, y eso se agradece. Y mucho.

-- Bien mirada, la premisa de esta peli es absurda, y hay que ver la de apuros que pasan los guionistas para justificarla (¿una sola toma? ¿los FXs lo cubren todo, para engañar al pobre quiltro?). Pero la explotan y le sacan partido al máximo. Resulta hasta delirante la de superpoderes que le inventan al pobre caniche, sólo para que a la larga, cuando esté suelto en el mundo real, nada le funcione. A su poco de andar la peli, queda claro que de la premisa no sale mucho más, así es que sacan de la manga los infalibles amiguitos Disney del prota. ¡Y qué creen! ¡Por una vez funciona! Mittens, la gata, es un personaje soberbio (mmmmmm... gatita...), la clásica dura-sensible que al mismo tiempo que Bolt, va evolucionando psicológicamente y de ser celosa de su metro cuadrado y su vida pequeñoburguesa (bueno, algo así), descubre que en el mundo hay algo más (sí, los valores familiares, la amistad... ¡pero es que es tan adorable...!). Y Rhino, personaje que sobre el papel es más que detestable (una ardilla que corre dentro de una esfera de plástico) y tiene algunos de los diálogos más quesantes del asunto, de alguna manera se las arregla para ganarse las simpatías y proporcionar algunos de los mejores momentos de la peli ("ring ring... ¿quién es...? Es el destino... Estaba ezzzperando tu llamadaaaaaa..."). Bueno, mirado en perspectiva, puede considerarse a Rhino como una sanguinaria caricatura del fanático friki de toda la vida: es hincha absoluto del programa de Bolt, y cuando lo conoce, encaja de lo más bien con él porque comparte su visión de que la vida es como en la TV. Si Rhino viera Star Wars en vez de a Bolt, sería un starwasero de lo peor. De los que van enmarronaos como Leia o Chihuaca a los estrenos de las pelis.

-- Esta peli tiene un muy inteligente sentido del humor. Claro, eso no le hizo mucho favor a la promoción. El trailer podría fácilmente postular al Plomo del Año (¿un perro con superpoderes en el mundo real, acompañado de un humor plomizo y amiguis Disney de toda la vida? Nein, mein Freunde, danke...). Pero es que no podían hacer el trailer de otra manera. Porque esta peli es un conjunto de clichés y lugares comunes, pero también sabe reirse de esos clichés y lugares comunes (la secuencia de acción del comienzo es tan recargada y over-the-top que nos la recibiríamos con risas si no fuera porque Michael Bay no anda demasiado lejos de eso, y éste lo hace en serio... ¡si en algún minuto parece una secuencia arrancada de "La isla"!), algo que en el trailer no es fácil de apreciar. Esta peli se basa fundamentalmente en crear personajes carismáticos, y por eso el humor es más complejo y sutil, que a veces saca carcajadas, pero a veces no tanto (aunque sigue siendo muy disfrutable). Pero el fuerte de la peli es, sin duda, su valor emotivo, con momentos que debes ser muy corazón de piedra si no te arranca una lágrima (Mittens en cautiverio... la decisión de Bolt entre Mittens y su humana... y mejor no sigo).

-- Hemos comentado que uno de los grandes temas del cine post-"Mátrix" es la cuestión de la existencia de la realidad, si nuestro universo es real o si es un simulacro en el cual un tal General Gato se sienta a arañar con sus patas un teclado y pergueñar reseñas de cine (¿y si en realidad el General Gato quien esto escribe fuera un alienígena...?). Esta tendencia realidadífaga, un poco más atenuada en el último tiempo (aunque tenemos casos como "Justo en la mira", por ejemplo, para recordarnos el tópico), está bien presente en "Bolt". Antes de su gran aventura, toda la vida de Bolt es una pura fantasía al más puro estilo "The Truman Show", pero cuando la fantasía se torne demasiado turbia, terminará (un poco al más puro estilo Neo) descubriendo que existe un mundo más allá, mundo en el que incluso llegará a dudar de las lealtades más íntimas que posee (después de todo su "humana" es una actriz, ¿no?). Sin ánimo de espoilerear el final, sí creo poder decir que una vez descubierta la verdad verdadera de verdades, Bolt volverá a encontrarse a sí mismo, mientras que respecto del programa de TV... Bueno, podría parecer un chiste más de Rhino y de las palomas, pero el comentario final de Rhino en realidad es más simbólico de lo que parece. Sí, en una frase miserable Rhino deja caer un hachazo mayor que toda la verborrea cibernoica del Arquitecto en "Mátrix recargado".

-- Secuencias memorables. Hay tantas, que no hay por donde elegir. La secuencia inicial en la tienda de mascotas, con puras imágenes y apenas una frase suelta, es pura emoción contenida. El programa de Bolt, aunque es una fantasmada tras otra, consigue ser una secuencia de acción adrenalínica, y no me extrañaría que los Estudios Disney, fieles a apretar la maquinaria de hacer dinero, terminaran sacando para la TV un "Las aventuras de Bolt", así como años atrás de "Toy Story" parieron las aventuras de Buzz Lightyear (bueno, en ese caso al menos la hicieron buena, pero es bizarro ver en la TV las aventuras de un personaje que desde antes sabemos de mentirijillas... ¡signo de los tiempos!). Las palomas son risibles dentro de lo detestables. Están los diálogos over-over-over-the-top de Rhino. Algunos ingeniosos hallazgos en el proceso de perrización de Bolt (ver a Bolt sentado frente a un W.C. es impagable). Y no mencionemos el coletazo final que debe sufrir el pobre Bolt tampoco (minuto en que, por supuesto, todos los críos van a estar llorando y diciendo "mamaaaaaá, pobre Boooooolt... mamaaaaaá..."). Y bueno, todas las escenas con Mittens, claro está (¡qué creen, al final soy un gato!).

IDEAL PARA: Ver animación de alturas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BOLT".

-- (Ir a la página) Reportaje sobre la peli en La Higuera.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematical.es.
-- (Ir a la página) Comentario en Cineralia.
-- (Ir a la página) Comentario en Notas de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinecinecine.com.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español de Ezpaña].

jueves, 15 de enero de 2009

"Las nueve vidas de Garfield" (1988).


-- "Garfield: His 9 Lives". Estados Unidos. Año 1988.
-- Dirección: Phil Roman, Doug Frankel (codirector de los segmentos "Gato de laboratorio" y "El piano de Diana"), Ruth Kissane (codirector del segmento "En el jardín"), Bill Littlejohn (codirector del segmento "Gato acróbata"), Bob Nesler (codirector de los segmentos "Gato acróbata", "Garfield" y "Gato del espacio"), Bob Scott (segmento "Músico de la corte"), George Singer (codirector del segmento "Gato cavernícola"), John Sparey (codirector de los segmentos "Gato rey", "Garfield" and "Gato del espacio").
-- Actuación: Voces (en inglés) de Lorenzo Music, Thom Huge, Gregg Berger, Desirée Goyette, Nino Tempo, Hal Smith, Heather Kerr, Sandi Huge, Carolyn Davis, Frank Welker, Ed Bogas, C. Lindsay Workman.
-- Guión: Jim Davis, salvo segmento "En el jardín" por David Kuhn y segmento "Gato del espacio" por Jim Clements, basados en el personaje y en el libro "Garfield: His 9 Lives" creado por Jim Davis.
-- Banda Sonora: Ed Bogas y Desirée Goyette.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hoy en día, el Amo y Señor de UniversoCorp ha decidido que sus suches trabajen en la creación de una nueva criatura. Hurry, hurry, the Master wants a cat!!! Dénle cuatro patas, seis ojos... Señor, sólo nos quedan dos... ¿Dos? Uh, bueno... Me gusta. Grandes párpados, que le den a un tiempo una mirada arrogante y cálida... Y además, así como que no quiero la cosa, dénle nueve vidas. ¿Cómo ha dicho, señor, nueve vidas...? Sí, nueve vidas... Digamos que eso pondrá las cosas más interesantes. Y he ahí, un nuevo PJ ha sido lanzado a la arena del mundo, con 9 PV y 100 de Carisma. Primero como un gato cavernícola, en los tiempos en que salía todo en primer lugar: la primera gallina, la primera mala hierba, el primer corredor de propiedades... Luego como un gato egipcio, uno en la corte de Jorge nosecuánto de Inglaterra, en algún minuto como Garfield y sus amigos, y finalmente...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El 19 de Junio de 1978 se produjo uno de los eventos más importantes de la Historia Universal, cuando fue publicada la primera tira cómica de Garfield. De pronto, después de siglos de ignorancia y oscurantismo auspiciados por los quemabrujas de la Iglesia Católica, ustedes los humanos se volvieron otra vez hacia nosotros, los gatos, y redescubrieron su destino sobre esta Tierra, a saber, cuidarnos, mimarnos y darnos Whiskas a paladas. Garfield se transformó así en uno de los personajes de ficción más importantes de todos los tiempos, sólo comparable en grandeza al Gato de Cheshire, al Gato Tom y al Gato Cósmico, seguido a muy corta distancia por Jesucristo, los Beatles y Jayavarman VII del Imperio Khmer. Más tarde o más temprano tendrían que venir las pelis, y fueron dos a falta de una ("Garfield" y "Garfield 2", precisamente). Pero antes que eso, hubo un interesante ciclo de animación sobre Garfield. Llegó a la televisión en 1982, un poco quiero y un poco no quiero, quizás como dudando del éxito potencial de un programa de televisión. El programa terminaría por llegar en 1988, de todas maneras, y dos tercios de él eran buenos (el tercio restante estaba conformado por ese horroroso segmento llamado "La granja de Orson", poblado por un chancho nauseabundo llamado Orson, un gallo bufón sin gracia llamado Roy, y un pato irritantemente asustadizo llamado... llamado... llamado no-me-acuerdo, pero no importa, entre todos estos mercenarios descolgados desde Nomeimportalandia le robaban espacio a nuestro reverenciado y bienamado Garfield). Ese mismo año 1988, por su parte, los productores de especiales de Garfield, con su creador Jim Davis himself a la cabeza, decidieron darle espacio a un comic-book llamado "Garfield: His 9 Lives" (ni idea de cómo lo habrán traducido al castellano, si es que), y lo adaptaron en un mediometraje de 60 minutos de duración (supongo que esa duración lo habilita raspando como peli para efectos de posteo en Cine 9009). El resultado es una pieza de arte muy por encima del material cotidianamente asociado a Garfield, y sin lugar a dudas, una de las mejores animaciones jamás producidas para televisión.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Se supone que la tira cómica de Garfield te haga sonreir con su visión cínica e irónica de la vida. Esta peli también lo hace. Pero hay más, mucho más. En realidad, lo de las nueve vidas es más que nada una débil excusa argumental para presentar nueve historias distintas, con una muy delgada hilvanación de fondo, cada una de las cuales es de por sí una joyita (bueno, algunas más que otras). Incluso podríamos considerar a los distintos protagonistas gatunos como personajes separados y no pasaría mucho, porque en verdad el dibujo entre vida y vida es distinto (y en la quinta vida, hasta el sexo, pues en esa vida Garfield es Diana). Pueden verse los segmentos por separado y son buenos, y en conjunto están tan bien enhebrados, que dejarse arrastrar de uno a uno es todo un placer. El segmento "Garfield", que se corresponde a la octava vida de nuestro héroe, es en realidad un retelling de la historia del personaje, material para fanáticos, refiriéndose a su origen en el célebre restaurante de lasaña, su paso por la tienda de mascotas (impagable escena de Jon, descrito de cuerpo entero en una frase, cuando dice sus famosas últimas palabras: "Me llevo éste, parece amistoso"...) y el origen de su amistad con Odie (contado, todo hay que decirlo, de manera diferente que en la historieta, excluyendo al siempre superfluo personaje de Lyman, que después en el cómic desapareció y nadie lo echó de menos jamás). Pero antes que eso han pasado segmentos de puro humor jimdavidiano como "Gato cavernícola" o "Gato rey", que juega con la mitología relativa a la evolución y al fanatis... perdón, a la debida reverencia de los egipcios hacia nosotros los gatos. "En el jardín" es una pieza maestra que recuenta la historia del Jardín del Edén con un buen gusto artístico que colinda en el surrealismo. "Gato de la corte" es un evidentísimo homenaje a los dibus de la Warner Brothers cincuenteros, muy bien llevado. "Gato acróbata" hace homenaje al cine mudo de gags con un brillantísimo y muy negro gag. "El piano de Diana" y "Gato de laboratorio" proporcionan las mejores partes (no en balde Doug Frankel, que las codirigió, después pasó al departamento de animación de Disney), refiriendo una historia que es muy sentimental sin pecar de sentimentaloide la primera, y variando después a una espeluznante pesadilla de serie B la segunda, que en conjunto muestran de manera sucesiva lo más elevado del ser humano, y también lo más criminal de éste. Después de todo esto, la novena vida ("Gato del espacio") destiñe un poco al regresar al humor más simple de toda la vida, aunque se redime con algunas filosas reflexiones existencialistas ("caramba, mientras tenía varias vidas por delante ellas no importaban mucho, pero ahora que estoy en la que cuenta"...), y además su final y el final de todo el programa es emoción pura, y por qué no decirlo, hay un hermoso canto de amistad de por medio. Es para morirse de rabia que en un humilde especial de televisión de 60 minutos, hecho con un presupuesto no diremos escaso, pero sí relativamente moderado, haya tantas cosas que trascienden el mero entretenimiento y pasan a convertirse en una obra artística de pleno derecho, y en otras pelis de animación para el cine en que se despachurran sin asco diez veces el presupuesto invertido aquí, haya una carencia tan crasa de ideas, la enésima prueba fehaciente de que no importa cuánto dinero tengas, al final del día la diferencia entre algo bueno y algo malo pasa por cuánto aprovechas tu cerebro y tu corazón.

IDEAL PARA: Ver un gran trabajo de animación, y en general una gran historia a secas, que podría haber sido sobre Garfield, pero también podría ser simplemente sobre la vida y lo que la acompaña a ella.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [doblado al español].


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