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11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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sábado, 19 de septiembre de 2015
"El Gran Circo Chamorro" (1955).
-- "El Gran Circo Chamorro". Chile. Año 1955.
-- Dirección: José Bohr.
-- Actuación: Eugenio Retes, Pepe Guixé, Elsa Villa, Gerardo Grez, Iris del Valle, Conchita Buxón, Ester López, Ernestina Paredes, Francisco Adamus, Jorge Sallorenzo, Agustín Orrequia, Malú Gatica, Juan Leal, Rolando Caicedo, José Perlá, Pancho Huerta, Eduardo Gambo, Rafael Frontaura, Doris Guerrero.
-- Guión: Eugenio Retes.
-- Banda Sonora: José Bohr.
-- "El Gran Circo Chamorro" en IMDb.
-- "El Gran Circo Chamorro" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un cartelito de Columbia Pictures nos anuncia que... er... un momento... ¿¿¿UN CARTELITO DE COLUMBIA PICTURES, ESCRIBÍ??? A ver, viámosle... ¡joer, sí, eso escribí! A ver, déjenme revisar de nuevo... sí... eso es... UN CARTELITO DE COLUMBIA PICTURES, joer, que esta peli tiene calle pa'la distribución... En fin, un cartelito de Columbia Pictures nos cede paso a unas visiones de la Cordillera di Los Andes di cuando puro Chile era tu cielo azulao y puras brisas te cruzaban también, no como ahora qui too is puro esmóg. Y entonces oímos la voz de... ¿Dios desde el Sinaí? Joer, no. De José Bohr, desde los Andes, EN OFF, que nos habla sobre la chilenidá, el amol a la Patria, y esa institución tan chilena que es... ¡el circo! (que existe in otros países, claro, pero ejke, joer, no tienen tanta grazia como el circo chileno, porque TODOS LOS PAÍSES LE COPIARON EL CIRCO A CHILE, eso cualquier chileno lo sabe, que si tenes la desgraza de no ser chileno, al menos te queda il consuelo de que existes en un mundo in donde existe Chile). Paso entonces a... ya lo dice el título de la peli... ¡El Gran Circo Chamorro! En donde Eugenio Retes hace de boletero, acomodador, vendemaníes (sin minifalda, gracias a Bastet), limpiabaños, hasta fiera salvaje que se dizfraza puahí... ¿Y poh qué tanto? Pueh por ahorra' personal, para así enviarle toíto el dinero a su hijo que le estudia Medecina en Santiago el guailén. Too eso mientras al Chamorro lo apoya una chica perpetuamente enamorá de él, pero que podría ser su hija, y que de hecho él la criao como tal (sí, leñe, una humirde comedia chilena nos muestra COMPLEJO DE ELEKTRA, para que despué no digan que estas pelis no tienen calado). Mentras tanto, el administradó del circo hace un descubrimento: al tal Chamorro en realidad le hicieron el traspaso del circo 'e palabra, y no hay papeles. Entonces, por misteriosa coincidenza, al Chamorro le llega un telegrama de que el hijo se ha recebido de méico. Orgullo del Chamorro, que viaja pa'la capital. En 'onde recurre al método más estadéstico razonal para ir a por su hijo: pregunta por toas partes al azar. Hasta que finalmente llega hasta donde debió haber empezao: a la Escuela de Medecina. Allí le dicen que'l chico estuvo entre el '45-'48 (joer, igual que el veterinario que le enseñó al veterinario que le enseñó a mi veterinario, esta peli me hace sentir viejo), y se marchició sin tetularse el muuu tetera. Desazón del papi, claro, que decide ir a un quitapenas a quitarse las penas con pipeño 'er weno, y, sorpresa, ¿con quén se encuentra ahí? Sí, leñe, con el chico, que justiniano lo acaban di desalojar de un conventillo por no pagar la renta. Ahí el Chamorro se entera di la firme, y regresa con el crío di'na oreja pa'l circo. Y entonces descubre otra cosa: quil cable lo ha mandao en realidad el administradó, que alejó así a Chamorro mientras hacía un golpe de est... perdón, que la palabra golpe de estado no existe en Chile, que hizo un PRONUNCIAMIENTO y se ha quedao con el circo, legal y en regla. Indignación de los Chamorro que se largan a seguir la peli en otra parte, una peli que, repetimos, se llama "El Gran Circo Chamorro", y en donde, digámoslo desde ya... no volvemos a ver el famoso circo de marras en lo que resta de pajolero metraje. Lo que veremos a continuación son las peripecias de Chamorro trepa por Chile, tratando 'e sobrevivir aquí y allá y en toas partes, con buen espíritu chileno. Y habliciando di 'spíritus...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
José Bohr es, sin lugar a dudas, la gran presencia en el cine chileno de los '40s-'50s. Su cine se transformó en el prototipo de la chilenidad plasmá en la gran pantalla, sea desde la parodia ("La dama de las camelias"), la épica fundacional ("Si mis campos hablaran"), o el costumbrismo urbano ("Uno que ha sido marino" y "El Gran Circo Chamorro"). Todo desde una óptima ciertamente más amable que crítica, un punto de vista que será después deconstruído con vicio por pelis tipo "Valparaíso mi amor" y similares, que mostrarán la verdadera miseria y espanto de la condizón del roto chileno. Para "El Gran Circo Chamorro", dezpué de haber trabajao en Jólivu y en México, y de dos décadas de carrera en Chile, José Bohr rodó una peli con clara vocazón testamentaria. Andando el tiempo, "El Gran Circo Chamorro" se ha transformao en su magna opus, la peli que mejor refleja su manera de entender y concebir el cine, con sus grandezas y también con sus debilidades. La peli se transformó así también en referente ineludible de ese cine llamao " 'e fiestas patrias" o "pa'l 18", en particular durante los años de la dictad... er... del goberno melitar, porque no iban a montarse la comunacha "Ya no basta con rezar", ¿verdá? Un tipo de cine que, pareciera ser, está marchando hacia el olvido, de manera un tanto injusta, porque José Bohr a estas alturas es tan historia de Chile como Alessandri (el León, no il Cachorro de León), Allende, Pinochet, Neruda, Condorito o la Luli.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es clara la vocazón de José Bohr, en esta peli, de dar un salto hacia otro tipo de cine, hacia una especie de "épica de lo chileno", partiendo por esa voz en off veterotestamentaria del inicio que se anticipa nada menos que un año a Cecil B. DeMille haciendo de Dios Tonante mismo con "Los diez mandamientos". Y gracioso que hablemos de DeMille porque, pa' elegir tema, la dupleta Bohr/Retes se va justo a la saga de éste y su epic "El más grande espectáculo del mundo", y vamos arreando con las bestias (aunque, como dezíamos, la peli bohriana dezpué se olvida del circo, y sigue por otros derroteros). Y lo logra... en cierto modo. Muuu en el fondo, José Bohr tiene una visión conservadora de la chilenidá, y desd'ese punto de vista, puede decirse que cumple y con creces en su objetivo (otro cuento es que, algunos años después, el influjo del Neorrealismo italiano generó un tipo de cine más combativo, estilo "Valparaíso mi amor", que abordó la misma temática del roto chileno pero de una manera mucho más crítica socialmente, ya no explotando la picardía y el ezpíritu zobreviviente del chileno pobre, sino poniendo énfasis en la sordidez, la miseria moral, y la brutalidad del aparato eztatal. No en balde, la izquierda cinéfila tradizonal ha sido sempre muuuuuu crítica con el cine de Bohr. Tú tendráz tu opinión acerca de cuál de estas dos visiones es la más acertada o válida, ki yo no me meto 'neso... yo soy sólo un gato detrás del teclado, después de too). En ese sentido, preferencias ideológicas aparte, es de reconocer que Bohr plasma la suya propia de manera redonda y con cierto ezpíritu campechano. Incluso hasta numeritos kitsch como la canción acerca de que ha nacío un chileno, tienen su encanto naif. En ese sentido, "El Gran Circo Chamorro" es la obra maestra de Bohr y su estilo de entender el cine.
-- La peli en sí, se deja ver de manera muuuuuu distendida. Todo un mérito, considerando que de la misma han pasao seis décadas. En realidad, Eugenio Retes se echa la peli al apa, y cruza gloriosamente la línea de meta con un personaje que es el clásico roto pícaro metepata, que podría ser incluso hasta insoportable, pero que al final tiene una carga de humanidá tan tremenda, que es imposible no llegar a empatizar con sus (des)aventuras. A cambio, la pareja romántica principal está un poco sosilla, en particular él con sus intentos (más o menos fallidos) de melodrama. Las chicas por su parte están bien, robándose la peli la gran dama del cine que fue Malú Gatica (que en los '40s estuvo en Jólivu, inclusive, chúpensesa) en su tercio final. La estructura de la peli, dividida en varios cuadros o secuencias, podría haber sido el material con el que se confecciona el aburrimiento, pero en general cada set piece está bien resuelta, destacando con colores propios (es un decir: la peli es en riguroso B/N) toda la secuencia del autobús rural. La peli hace tambén un buen uso de sus locaciones, lo que nos permite atisbar tanto lo que era el campo chileno como lo que era Valpo en los '50s. La resolución misma de la peli es un tanto melodramática, muuuuuu de telenovela y tal, pero incluso así, al mostrarnos la humanidad de los personajes, termina ganándonos de calle dentro de todo lo kitsch de lo suyo. Todo lo anterior convierte a "El Gran Circo Chamorro" en un verdadero clásico del cine chileno, una peli que más allá de su discurso ideológico un tantín conservador, muestra de lo que es capaz el usualmente ramplón cine chileno cuando combina un buen ojo comercial con una cierta ambición narrativa, escapando de los odiosos manierismos del "soi muuuuuu a'tista y mi cine es a'te, y la gente no ve mis pelis pq son INCULTOS". No volverá a haber un cine comercial chileno de esta altura hasta más de cuatro décadas después, cuando sea resucitado de entre los muertos por el taquillazo de "El Chacotero Sentimental".
IDEAL PARA: Ver un clásico ineludible del cine chileno.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL GRAN CIRCO CHAMORRO":
-- "El Gran Circo Chamorro" en Cinechile.
-- "El Gran Circo Chamorro Online" en Cinechile.
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1955,
Cine de Chile
viernes, 18 de septiembre de 2015
"Uno que ha sido marino" (1951).
-- "Uno que ha sido marino". Chile. Año 1951.
-- Dirección: José Bohr.
-- Actuación: Eugenio Retes, Hilda Sour, Arturo Gatica, Eduardo Naveda, Eva González, Rolando Caicedo, Elena Moreno.
-- Guión: Eugenio Retes y René Olivares.
-- Banda Sonora: Donato Román Heitman y José Bohr.
-- "Uno que ha sido marino" en IMDb.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Pueh, uno que ha sío marino... suponemos. Porque el perejil en cuestión, el gran Eugenio Retes, en la actualidad es pescao de mesa, si está en Santiago a como cientialgo kilómetros del mar, vociándole la lustriá y too, con un amigo más joven. Y en medio anda metía una fémina, la Maruja que le dicen (joer con el nombrecito, que ahí la retriatan di cuerpo intero), que vocea diarios. Y la vida es jodía, jodía, porque 's año nueo y nadie se pega la lustriá (bueno, salvo un sujetomerda que va a tomar el tranvía 36, y pasa el tranvía y sale correndo sin pagar, el desgraciao). Después de como 20 minutos de peli en donde vemos las desdichas y desgracias de este trío 'e pobres muirtos di'ambre, llega el Año Nuevo y... la chica toma una determinación. Está fastidiá 'e la pobreza, quiere surgir, prosperar, tener su casita, su familia... (mujé de carrera, eso sí que no, que son los '50s, leñe). Y cruza el puente para ir al Santiago 'e los ricos (que en esa época todavía estaba en el centro, no como hoy que de tanto subir la Cordillera, los millonarios van a terminar desparramándose pa' la Argentina, como si los argentinos estuvieran faltos de gente pesá). Y, weno... el galán toma entonces el recao, y decide que va a dejar de lustriá (con el amiguete, el que ha sío marino, empujando por ditrás pa' hacerse con un trabajo digno y tal). Y se meten a maistros albañiles. Y, po'que la vida eh así... ¿cuál e' el edificio al cual le van a hacer la pintá en la fachá? Justiniano el del barrio rico en donde trabaja la chica, ahora reconvertía en doncella y tal. La lucha de los chilenitos pobres por surgir acaba de principiá, y sólo puede terminar de una manera. ¡CON MELODRAMA! ¡DE CORAZONCITO TIERNO! ¡Y CON ALGO DE HUMOR! Porque pa' qué nos vamos a poner sindicalistas, ¿verdá? Vivachilemerda.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
José Bohr es esa gran presencia del cine chileno en los '40s-'50s, el cineasta chileno (de origen alemán, y no, no era un refugiao 'el 1945) que mejor entendió los resortes del cine de entretención pa'l público chileno. ¿Sus armas? Historias 'e gente sencilla, un poco de humor, su cuota de melodrama pero sin pasarse, en general la adopción de los códigos del melodrama clásico 'e Jólivu a la realidá chilena. Y el público se lo recompensó convirtiéndolo en un clásico del cine chileno, di'esas pelis que son las típicas pelis "pa'l 18". Probablemente sus dos obras maestras, dentro de lo que catalogan para tal (que José Bohr no era tampoco el revolucionario del cine, y también maldita la falta que le hacía) son "Uno que ha sido marino" y "El gran circo Chamorro", ambas con la presencia inconfundible del gran cómico chileno Eugenio Retes, y ambas pergueñadas un poco al calor del ocaso de la Era Radical (1938-1952), con su apatía respecto de la política corrupta (que en la peli no aparece), su humorístico-pero-sardónico retrato de las desigualdades sociales, y su percepción de y-pa-'onde-va-il-país. Bueno, ya li sabimos pa' onde va. Derechito pa'l '73. Y de ahí, derechito pa' la 'erecha.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Para la gente con espíritu de historiador, esta peli capta bien el clima social del Chile a finales de la Era Radical. A lo largo de sus tres Presis (Pedro Aguirre Cerda, el de "gobernar es educar", Juan Antonio Ríos y Gabriel González Videla) se había sostenío la promisa de que iba a ser un Chile con crecimiento y también más justo e igualitario, y al final, sí, el país había crecío y tal (joer, Chilefilms fue fundada en estos años, que no en balde son una edá de oro pa'l cine chileno... o chapá en oro, no sé, a según il punto di vista), el país había crecío, decía, pero por otra parte la corruptela política había llegado a niveles increíbles, la economía amenazaba con destazarse por la inflación y el desempleo... ¿en dónde he visto eso antes? Ah, claro. La Concerta. En fin. Volviendo al '51. Esta peli describe justito ese país: uno clasista, prepotente, en donde el que tiene dinero ruge y el otro se lame las heridas, uno en donde rájatelas como puedas porque si no, papi Estado o la sociedad en su conjunto no va a ayudarte, en donde el fresco cínico carerraja se abre paso y el otro a joderse... leñe, no había visto lo actual que es esta peli. Ni que la hubieran rodado ayer, óigale...
-- ¿La peli en sí? Bastante bien, fíjense. No es un monumento ni una obra de arte. Ni siquiera es una peli tan definitoria de lo que pueda ser la "chilenidá" como lo será la posterior "El Gran Circo Chamorro" (aunque también se puede debatir de que ésa es "chilenidá" desde cierta trinchera, por supisto). Pero es una buena historia de lo que podríamos llamar costumbrismo urbano. Desde luego, quen se roba to'a la peli es el gran Eugenio Retes, interpretando a un personaje que, quiensá si ha sío o no marino, pero que tiene el salero y los santos cojones de too buen chileno. El personaje podría resultar antipático porque, muuu en el fondo, e' el fulano aprovechadó que no te lo quieres topar en la calle, pero Eugenio Retes le confiere mucho sabor humano. La parejita de protas (siguiendo el molde clásico de esos años en que la fórmula es "el graciosete que ayuda a la parejita romántica", que ni los mismísimos Hermanos Marx desdeñaban en su cine, y que veremos replicada y medio parodiada hasta "Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" inclusiva), fíjense, hasta están bien y too. Se agradece por supuesto que la parte melodrama pa' sacar pañuelitos, estando ahí (y tenía que, si eran las convenciones del cine desos años), jamás se sale tanto de madre que acabe transformao en una bomba lacrimógena. El humor mismo, por su parte, quizás no es tan desternillante ni mucho menos, pero sigue sintiéndose fresco y jovial (e incluso, cosa curiosa aquí tratándose de una del '51 en un país tan conservador-pacato como Chile... ¡hasta se permiten algunos chistes de gay en sordina!). Quizás el único lunar realmente significativo de la peli es que, a partir de su segunda mitad, el nudo argumental comienza a resolverse con algunas coincidencias (ese asalto al banco...) y giros de guión buenos para dar too por cerrao y bien cerrao, pero que no deja de ser algo rebuscao. Pero se le perdona. "Uno que ha sido marino" no es la mejor peli del tándem Bohr-Retes, no es una obra maistra, y no es una peli que haya sentao escuela, pero ha conseguido el raro milagro de que, a pesar de que Chile ha cambiao, sigue viéndose fresca como el primer día. O a lo mejor, reflexión inquietante aquí... sigue viéndose fresca porque en el intertantito, CHILE NO HA CAMBIADO EN LO ABSOLUTO. Lo que sería una tragedia, por supisto.
IDEAL PARA: Ver una peli de sano humor blanco sobre chilenos en los '50s.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "UNO QUE HA SIDO MARINO":
-- "Uno que ha sido marino" en Cinechile.
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1951,
Cine de Chile
jueves, 17 de septiembre de 2015
"La dama de las camelias" (1947).
-- "La dama de las camelias". Chile. Año 1947.
-- Dirección: José Bohr.
-- Actuación: Ana González, Hernán Castro, Lucy Lanny, Alejandro Lira, Héctor Quintanilla, Juan Corona, José Pi Cánovas, Manolita Fernández, Renato Valenzuela.
-- Guión: César Tiempo, basad... er... inspirad... er... sugerid... er... SAQUEADA a Alejandro Dumas hijo.
-- Banda Sonora: Carlos Llanos y Jorge Andriani.
-- "La dama de las camelias" en IMDb.
-- "La dama de las camelias" en Cinechile.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una chica toa pizpireta llega a pedir trabajo a una empresa fílmica porque... ¡¡¡EN CHILE HAY CINE!!! (sí, joer, existió cine en Chile antes de 1990. Y sí, joer, existió CHILE antes de 1990. Bueno, lo que quedó después de que pasaron las langostas bíblicas, eso es). La chica y su tío el poco-y-ná trabajan pa' un circo, pero y pa'qué, si pa' lo que da 'e comer eso... Y cae justo en medio ni marrón, figúrense, que el estudio está pa'lazcoba porque quieren rodar una peli basá en la dama ésa 'e las camelias con Dumas, porque MELODRAMA VENDE. (¿La dama de qué? ¿Y qué merda e' una camelia? Vaya con la gente que ya está ÑAC...). El caso ezke ella y el director se conocen, pero el director es un Apolo-Adonis (no de físico, nótese, pero de ego) y con la patipelá, pues ná. ¿Y ustedes creen que la 'oña se va a rendir? Joer, no, que ella's MUJÉ CHILENA, con sabor a ensalá de tomate con cibolla. El caso ejke compran el galpón en donde justo justiniano, miren ustedes qué conveniente pa'l guión, la chica tiene su compañía 'e teatro. Con lo que siguen metíos a concho en too. Pero el perfeccionismo del directó y algunas malas decisiones estratégicas hacen que la peli no pueda rodarse, y que falten TRES DÍAS PARA LA QUIEBRA DE LA PRODUCTORA FILÍMICA. Merde en mon soie arrière. Y en eso aparece justo, una vez más... adivinaron... la chica petarda ésa. El director ahora la ve y alucina en tecnocolor, pobre hommmbri, y se la lleva a rodar que son tres días. Literalmente. ¿El resultado? Véanlo por ustedes mismos.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
José Bohr es uno de esos nombres a tener en cuenta en la historia del cine chileno. Y es alemán, como de costumbre, porque harta fertilización que le hace falta a la raza nativa chilena pa' salir del Tercer Mundo. El caso ejke surgió en los '40s en que el cine'n Chile despegó debido a la fundación de Chilefilms, en esa era de bonanza cinéfila entre 1942 y 1973. Eso sí, Bohr no tiene mucho prestigio porque lo suyo era la mezcla de COMEDIA y MELODRAMA, y en algún minuto, el patriotismo rampante (la míticamente kitsch "Si mis campos hablaran"). Por supuesto, los intelectualeh jetazquerda lo odiaban porque sus pelis NO ESTABAN COMPROMETÍAS CON EL PUEBLO, COMPAÑEROH. José Bohr tampoco sacaba sus pelis después de largas sesiones de preparación intelectual para entrar en contacto con el cosmos latinosudaka y otras tonteras zurdas varias. Lo suyo era levantar un proyecto comercial, ir luego a otro proyecto comercial... ¡un vendío! A veces le resultaba, como "Uno que ha sido marino" o "El gran circo Chamorro". A veces... no tanto. Como acá.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Lo diré con todas sus letras. Esta peli, hoy por hoy, es virtualmente inaguantable. Culpa de un guión que en realidad son dos pelis en una. La primera parte es el rodaje de esta versión chilena de "La dama de las camelias". La segunda parte es por el contrario, la peli misma que se ha rodao, en un INTELIGENTE ejercicio de CINE EN EL CINE, y que es una parodia Chile's style de "La dama de las camelias" (que, considerando que en la época era una novela con cien años de solera, hace muuuuuu gracioso que el apellido del guionista sea Tiempo). Lo que significa que... ¿qué dracshit estoy mirando? ¿Es la primera parte un larguísimo prólogo para la parodia que es la segunda? ¿O la parodia es un agregao al plato fuerte que ez la historia del rodaje? Sospecho que la cosa se rodó así por un tema de costumbres fílmicas, porque en ese tiempo las pelis se hacían por rotativos, sin horario de exhibición, simplemente se abría el cine a tal hora y empezaban a exhibirse las pelis en círculo y el espectador llegaba a la hora que se l'antojaba y veía la peli desde donde la pillara, y después se iba. Entonces, lo juerte era la segunda parte, y la primera parte, puez que rellenamos con cualquier tarugada, si total, ¿quién se va a quedar pa' verlo? Pero claro, eso mirao desde ahora... ¡qué suplicio, Bastet mía! La primera parte es simpática por su tono ligero, y aunque el humor está un tanto pasao'e moda, igual hasta se deja ver y too. La segunda parte en cambio, pasa que en la actualidad "La dama de las camelias" original resbala su resto, y por lo tanto, la parodia pierde filo, y tampoco es que sea especialmente graciosa. ¿Qué les habrá dado por, ya que iban a rodar una parodia de material clásico, hacerlo de "La dama de las camelias"? Había una versión mexicana llamada también "La dama de las camelias" de 1944 con Lina Montes como prota, que no hemos visto por acá, y estaba la gran superproduxón con Greta Garbo, "La dama de las camelias" de 1936, pero ya habían pasao sus restos désa. La peli igual tiene sus aciertos. Tié su gracia ver que el director es un culterano que emplea cultismos impensables en una peli para el analfabeto público actual. Reemplazar la tuberculosis con urticaria genera algunos interesantes momentos en la peli. Ciertos toques surrealistas dignos de Condorito también son de aplaudir (en la peli-dentro-de-la-peli, ambientada en pleno siglo XIX y con carruajes, uno de los protas USA UNA MOTOCICLETA). Y por supuesto, por encima de todo planea la enorme presencia de Anita González, la Desideria, una de las grandes damas de la actuación chilena que aquí es la prota del asunto (la chica que busca empleo, y en la peli-en-la-peli, es la dama 'e las camelias misma). Pero todos esos elementos no son suficientes para rescatar una peli que, para lo que era la época, quizás hasta estaba bien y arrancaba risas y too, pero que hoy por hoy, con sus tics y manierismos de peli-de-su-época, ha envejecido francamente mal.
IDEAL PARA: Fanáticos completistas del cine chileno, y fanáticos completistas de "La dama de las camelias" de Alejandro Dumas hijo, los tres o cuatro que puedan llegar a existir por ahí en el mundo.
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1947,
Cine de Chile
martes, 15 de septiembre de 2015
"Matar a un hombre" (2014).
-- "Matar a un hombre". Chile. Año 2014.
-- Dirección: Alejandro Fernández Almendras.
-- Actuación: Daniel Candia, Daniel Antivilo, Alejandra Yáñez, Ariel Mateluna, Jennifer Salas, Don Willie.
-- Guión: Alejandro Fernández Almendras.
-- Banda sonora: Pablo Vergara.
-- "Matar a un hombre" en IMDb.
-- "Matar a un hombre" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un barrio de ésos de los malos, periférico, marginal, donde se concentra la hez de la hez de la escoria de la sociedad. No, no me refiero a uno de esos condominios con seguridad privada para políticos, sino a una pobla. Resulta que va uno de estos tipos que tienen una vida de ésas trabajo-casa-trabajo-casa etc, caminando de noche después de una désas duras jornás, y que lo interceptan un grupo de patos malos, que lo despluman. Irritación del hijo, que no pue'en hacer eso, que cómo ez pozible, que iónde está la mano dura con la delincuencia... y va a encacharse con los asaltantes. ¿Por qué? Porque's weón adolescente, por eso, si a ésos deberían ponerlos en suspensión entre 15-30 años para que se terminen de hornear bien, y dejen de estar fregando la cachimba. El caso ej que papi, al darse cuenta, va a buscar al crío, a tiempo para ver cómo, momento Charles Bronson aquí, al crío le meten bala entre costilla y costilla. Al final el chico sale vivo, y papi entonces va y saca la AKA47-Magnum45-9mmParabellum y sale a sembrar la escabechina y el terror entre... na, estoy bromeando, esta peli no es fachayanketa sino chilenita nomás, pueh, así es que... el tipo se queda quieto. No hace ná. Ná-de-ná. ¿Y fin de la peli? Pueh... no. No. Que pelimerda sería ésta si así fuera. Así es que... veamos... manual de cómo activar un argumento parao... ¡ah, sí! El malo ahora le da por ponerse weón con la familia. Porque sí. Porque meterle entre costilla y costilla al crío no basta, ahora hay que emprenderlas con el resto. Mocosa incluía, por supuesto, porque EJTO EJ CHILE. Y ahora sí que papi se fastidia, porque con él, weno-ya, con el chico, pue' qué hacéle si salió lentito el jodío, pero ¿¿¿CON LA NIÑA DE MIS OJOS??? ¡¡¡CON LA NIÑA DE MIS OJOS NO!!! Y comienza lo weno. O sea, la venganza, por supuesto.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Dentro de la más o menos paupérrima produxión cinematográfica chilena, en donde se ha visto una diversificación de temas, géneros y estilos, aún así es raro que se produzcan con tan poquita distancia dos pelis de violación-y-venganza: "Génesis Nirvana" de 2013 (weno, estrená en 2014, pero si "Amenaza roja" estuvo dos años en barbecho y salió de ahí sólo porque en el intertanto Chris Hemsworth la hizo de oro con "Thor", entonces qué queda pa'l 3r Mundo, digo yo), "Génesis Nirvana", decía que se había producío en Chile por estos años, y ésta. Según el director, la idea le vino de un tipo al que entrevistaron en la tele, un fulano que había hecho eso en la vida real, o sea, cargarse a alguien en venganza, y no había encontra'o la paz de espíritu ni ná. O sea, que la gente no anda saltándose al cuello por respeto a los demás, sino para no sentirse mal consigo mismos. Joer con la p*** naturaleza humana. El caso es que al señor Alejandro Fernández Almendras, le dio por escribir la peli, y luego dirigirla, basado en esa idea, que la justicia por mano propia no funciona porque despuéh vas y te sientes TAN MAL. El que acabó por no sentirse mal, fue el director. La peli incluso se la nominaron para el Oscar a la Mejor Peli Extranjera (en vez de, digamos, "Génesis Nirvana", que incide sobre el mismo tema y lo hace mejor, dicho sea de paso), y no quedó. Otra gran esperanza blanca para Chile, defraudada. A ver para cuándo alguien rueda la peli del cineasta que pierde la cabeza y se pone a agarrar a tiros a los demás (¡hey! Hubiera sido un gran final para "La dama de las camelias" de 1947...). Podríamos hasta crear un nuevo subgénero para eso: cine-y-venganza. Aunque quizás no funcionaría. Tocaría al culturetismo demasiado de cerca.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Ya esta peli tiene de entrada un enorme handicap, que es la naturaleza culpógena de la historia. Porque no queda cultureta si el prota no es CULPÓGENO. Miren, roedores, déjenme decirles una cosa: yo fui un gato que creció en un barrio de perros, y cuando a uno de esos jodíos se los llevaba la perrera, puez tan mal no se sentía, y si uno maullaba para que al perro weón se lo llevaran, tanto mejor, porque ELLOS O YO. Pero eso no quedaría tan cultureta en una peli, ¿verdá? Si pelis como "Deseo mortal" y similares han tenido éxito (no hablemos de calidad fílmica, por el minuto a lo menos), es por el alegre parafascismo en donde LA VENGANZA ES CORRECTA porque ELLOS EMPEZARON, PERO NOSOTROS LO TERMINAREMOS. ¿Que eso no es políticamente correcto? Bueno, qué mal. O sea, mal para conseguir subvenciones, pero bien de cara a la taquilla, que a fin de cuentas financia la peli. Frente a eso, esta peli cae en una enorme indefinición. Por un lado, sigue el esquema estándar de las pelis violación-y-venganza, no con violación primero sino con tiroteo, y con acoso sexual después, de que el malo eh el malo, malo malísimo, cabrón que no tiene nada mejor que hacer en la vida que ser malo cabrón, y luego el tipo tiene complejos por ponerse los mashos y hacer lo que tiene que hacer. O sea, esta peli no se define entre recorrer el camino cultureta entero y hasta sus últimas consecuencias, deconstruyendo la venganza hasta el concho (como sí lo hace, comparaciones son odiosas, pero pertinentes... "Génesis Nirvana", una vez más mencionada), ni tampoco seguir el sendero más tradicional del alegre parafachismo del WIR SIND DIE BLUT UND LANDE etc. Y entre estas dos aguas, naufraga. Si a esto se le suma una cinematografía naturalista, sin mucho brillo, opaca, mortecina, que trata de llevar al dial al máximo en lo de la angustia sin proporcionar momentos de escape y distensión (la clásica receta shakesperiana de meter algún momentito cómico entre tragedias para no sobresaturar al personal), tenemos la receta perfecta para una bomba de relojería aquí. Y queda muuuuuu chulo alabar productos así, serios, empaquetados, naturalistas-como-la-vida-misma, angustiosos, etc, e incluso levantarlos a los altares a ver si consiguen arañar un Oscar, cubrirse de gloria, blablablá, pero... ¿quién quiere ver una peli así? Realmente, y más allá del postureo cultureta antiJólivu y tal... ¿quién quiere ver una peli así? En Chile, desde luego que no: la peli estuvo una o dos semanas en cartelera, y después bye-bye-sweetheart. Yo la vi una vez, y francamente no me dan ganas de repetirme el plato: esta peli es recorrer un camino demasiado árido y pedregoso, sólo para que al final, las recompensas sean mínimas. Lo que esta peli terminó matando, fueron mi tiempo y mi paciencia, al final del día. Lo que vi no fue "Matar a un hombre", sino aburrir a un gato.
IDEAL PARA: Culturetas que quieran ver una peli de venganza sin tener que confesar la existencia de ese pequeño parafascista que todos llevamos dentro.
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2014,
Cine de Chile
domingo, 12 de abril de 2015
"El babysitter" (2013).
-- "El babysitter". Chile. Año 2013.
-- Dirección: Gonzalo y Sebastián Badilla.
-- Actuación: Sebastián Badilla, Denise Rosenthal, Javiera Acevedo, Pablo Zúñiga, Alejandra Fosalba, Martín Cárcamo, Fernanda Hansen, Iván Guerrero, Marta Méndez, Felipe Izquierdo, Fernando Larraín, Javiera Contador, Patricio Torres, Pablo Illanes, Constanza Piccoli, Fernando Godoy, Pablo Zamora, Kurt Carrera, Felipe Avello, Mariú Martínez, Carolina Morales.
-- Guión: Sebastián Badilla.
-- Banda Sonora: Nadie se atrevió a acreditarse aquí. Lo que se llama nadie.
-- "El babysitter" en IMDb.
-- "El babysitter" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un pobre gil adolescente va a la puerta de su chica con la eterna pinta 'e ganso (lentecitos, peinaíta... lo habitual). Le abren la puerta y le dicen que la chica se ha marchao para parrandear con GENTE MEJOR. El que le abre es Fernando Godoy, un pelochuzo que aún así, está por tirarse a dos petardas así porque sí. ¿Por qué? Después de ser un cabrón con el buenito, va y le dice: MIENTE, COMPA'RE, MIENTE. Salto de escena, vemos a... el mismo pringao, ahora un cachito menos pringao, con su mejor amigo y su mejor amiga (Denisse Rosenthal, bastante visible si me preguntan). Resulta que el trío en cuestión (trío no sexual, valga la aclaración, que en el fondo, aunque habrá alguna escenita de bikini, esta peli es de lo más casta, sacrificando así uno de los gloriosos valores clásicos del cine chileno, cual era tener EMPELOTE), el trío en cuestión, decíamos, se dedica a eso de las fiestacumpleaños para nenes. O mejor dicho dos de tres, porque nuestro prota es un nerd irresponsable merda que deja que todo se vaya a la merda, precisamente. Aún así (o quizás por eso, que con la sicología femenina, a saber), resulta que la amigui de cuestión está pero que verde por él, pero ella, declararse, ah-no, eso sí que no, que eso del empoderamiento femenino está muy bien, GRRL POWAH, pero, ¿mujeres tomando la iniciativa? Ahí de pronto viene el espíritu monjil y tal. En fin, el caso es que ella está verde por él, y él, tarado, pasa de ella olímpicamente. El caso es que ella va a jugar con su equipo de ese infradeporte llamado jánbol, y le pide al prota que vaya y se pasa la peli de que después del partido ella se declarará y tal. ¿Y él? El muy tunante ve como pasa JAVIERA ACEVEDO por la calle, y se empota (o sea, nadie niega que los entonces 27-28 de doña Javiera se veían gloriosos, como lo testimoniarán un par de inevitables escenas en bikini, pero es que óigale... USTÉ SE HABÍA COMPROMETÍO CON SU AMIGA, QUE IGUAL ESTÁ WENA Y LE TIENE PAZIENZIA SIENDO EL IMBÉCIL QUE ES. No puee dejarla plantá así como así, pueh...). ¿Qué hace él? Se pega como lapa a la Javi. Y mintiendo y mintiendo (porque es de esas pelis con moraleja de que al final "hay que ir con la verdá" y toas esas mariconás de siempre), resulta que él acaba... de babysitter. Para cabreo de la mejor amigui. Muchos enredos seguirán, por supuesto. Mucho pagafantismo, también. Y muchos asientos vacíos en el cine, por descontado.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En los primeros XXI, el cine chileno se desmelenó. Con "El chacotero sentimental" de precursor, los cineastas como que empezaron a dejar de lado la lata de la dictadura y los muertos y donde están (que es importante, nadie lo niega, pero es que, óigale... hay otras cosas filmables, joer). Hoy en día, la dictamovie es casi un género extinto en Chile, loada sea Bastet (excepciones como "No", que al menos era buena). Un género también clásico, el de infraclases sociales infectas, todavía se niega a desaparecer, y de tarde en tarde el cine chileno nos regala esas cintas minimalistas sobre perdedores también minimalistas ante los cuales orgasman críticos cuyas mentes operan también de manera minimalista, pero que son funcionales al sistema porque, joer, representan el rostro humano del neoliberalismo (o sea, somos neoliberales, pero igual hacemos pelis acerca de lo folclórico que son los perdedores, para aliviar un poco la conciencia culpable, golpearse el pecho, y después seguir bísnes as iushual). Pero en los XXIs, decíamos, el cine chileno incursionó en otros rubros. Incluyendo la comedia que intentaba ser remedo del Kevin Smith ("Promedio rojo"). Y ahora tenemos a los ínclitos Hermanos Sin Dolor. Er, Hermanos Badilla, quise decir. Que con presupuestos de mierda, actores serie B, y product placement a mansalva, se las han arreglado para infligirle tres, sí, tres pelis (en 2014 y contando), al prontuario criminal del cine chileno. En concreto, "El limpiapiscinas", "El babysitter" y "Mamá ya crecí". Que al igual que las pelis de Woody Allen, tienen de prota al mismo tipejo que las dirige (bueno, uno de ellos en este caso), siempre en un rol de neurasténico simplón (pero sin gracia). "El babysitter" fue la entrega de 2013. Después de la misma les quedó fuelle para otra más inclusive ("Mamá ya crecí"). A saber con qué perla se dejarán caer en 2015. Supuesto de que alcancen a llegar hasta allá.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Bastet y el resto del panteón egipcio y otros cultos divinos y satánicos en la vecindad cosmológica saben que siempre trato de mirar lo mejor posible las pelis. Que no me gusta ser crítico por el gusto de ser crítico. Es cierto que me la paso pipa inventando nuevos sarcasmos si la ocasión lo amerita, pero es que, joer... soy un gato con conciencia, ¿vale? Hasta la más mierda de las pelis tiene (aunque sea algo de) esfuerzo, trabajo, sacrificio y dedicación. Pero en algunos casos, es imposible. En algunos casos, la realidad supera a la imaginación, y no en la dirección positiva del término. Sobre el papel, "El babysitter" no es una mala idea. Un adorable perdedor que por tratar de comerse a una comadre estupenda por todas partes, termina cuidando a los sobrinos de la tipa. Uno no puede evitar pensar en la maravilla que habría rodado Billy Wilder con ese material. ¡Joer, no apuntemos tan alto, si hasta los hermanos Farrelly podrían haber hecho algo bueno déso! Pero después tenemos que el prota no sólo es un pagafantas tratando de agarrarse a una mina lejos por encima de su nivel, sino que además el tipo es, hagamos el listado: 1.- Mentiroso, 2.- Tramposo, 3.- Irresposable y 4.- Abusivo. Porque hay que ver el nivel de abuso al que llega de la buena voluntad de su amigui, a la que agrede psicológicamente vez sí y vez también, para después estarle pidiendo favores el muy desgraciao. Y todo esto, la peli trata de presentárnoslo como para que nos riamos de las gracietas del infeliz, o que tomemos partido de él porque, verán, en el fondo es un perdedor y por eso es ADORABLE. A su lado está la amiga abusada que es todavía OTRA pagafantas, que después de ser sometida al abuso constante y machacón de ese pobre weón (¡hey, me salió verso!), TODAVÍA lo quiere en secreto y tal, vaya uno a saber por qué (y cuando llega el inevitable final de... sí, SPOILER, joer, pero vamos, ya saben como acaba incluso sin verla, ¿no? cuando llega el inevitable final en que ambos quedan juntos, uno se pregunta WTF porque, honestamente, no queda más remedio que concluir de que a la amigui pagafantas le gusta que la suplicien, o si no, no se explica). Con que el personaje de la Javiera Acevedo, con todo lo abusiva, egoísta y autorreferente que es, termina siendo el personaje más simpático del montón, está todo dicho. Por ahí en la periferia tenemos una subtrama con un par de amiguis gays, puesta ahí para recordarnos que LOS GAYS TAMBIÉN SON PERSONAS, porque nada resulta tan fascinante en una peli que el meterte moraleja social a chorro por las narices (al menos, bien servidos por Felipe Izquierdo y Fernando Larraín, en algunas de las menos piores escenas de la peli). La nulidad del guión queda bien patente cuando, para caracterizar a un personaje como el antagonista y conseguir que la audiencia no simpatice con él, ¿lo pintan como un abusivo, un despreocupado, un gorrero, o tantas otras posibles taras? No, lo pintan como... que se come los mocos. Me imagino que en esa escena, el cine entero estaba partiéndose de risa, por qué no, si total, humor de cac... er... humor de mocos siempre funciona, ¿no? Sumémosle un guión que trata de ser una mezcla entre la comedia clásica de equívocos y algo al estilo Kevin Smith, pero que no consigue remontar algunos problemas bastante obvios (seriously, ¿NADIE RECONOCE AL TIPEJO COMO EL DESGRACIAO QUE ARRUINA FIESTAS DE CUMPLEAÑOS?), y un product placement tan agresivo que deberían haber vendido el boleto de esta peli con un cupón para una consulta gratis al oftalmólogo, y tenemos una peli ideal para gente que... se ha quedado en cierta edad mental, dejémoslo así. En cierta edad mental que se necesita babysitter para andar por la vida. Porque hay ciertos tipos que cuentan historias, ciertos tipos a los que deberían financiarles sus contar historias con presupuesto de 100-200 millones de dólares, y ciertos otros tipos cuyas historias jamás deberían haber salido del patio en que las escenificaban con muñequitos de He-Man o los Transformers.
IDEAL PARA: Investigadores del cine chileno con mucho tiempo disponible y muchas neuronas superfluas por matar.
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2013,
Cine de Chile
jueves, 6 de marzo de 2014
"El ciudadano Kramer" (2013).
-- "El ciudadano Kramer". Chile. Año 2013.
-- Dirección: Stefan Kramer.
-- Actuación: Stefan Kramer, Paloma Soto.
-- Guión: Javier Estévez, Cristián Jiménez y Stefan Kramer.
-- Banda Sonora: Alejandro Brownell y Javier Bassino.
-- "El ciudadano Kramer" en IMDb.
-- "El ciudadano Kramer" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Stefan Kramer tiene una rutina tan-pero-tan-pero-tan, que los famosos SE MUEREN GALLAH por ser imitados. Tanto, que hasta Pablo Zalaquett se sube al escenario y quiere que el Kramer haga el III-I... (er... no, no es 3-1 en números romanos, es varias letras íes, la tercera vocal, la iota... bueno, iii-í, así como chilloncito y tal)... en fin, decíamos que Zalaquett se sube al escenario de Kramer a chupar cámara y que Kramer lo imite con el iii-í (bueno, en realidad Kramer imitando a Zalaquett subiéndose al escenario de Kramer a chupar cámara y que Kramer imite a Kramer imitando a Zalaquett con el iii-í... joer, es admirable que este tipo haya rodado ya DOS largometrajes sin terminar con crisis de personalidá). El caso es que el Kramer está hasta más arriba del paracaídas con el iii-í, así es que decide que para la próxima función va a cortar a Zalaqué como personaje. ¿Y esto qué importancia tiene para la trama? Ninguna, ninguna, no se preocupen por esto (prepárense, el resto de la peli va por las mismas). En paralelo, igualito que la peli del Yéim Cámeron, aparece un mono pilucho del futuro, que se disfraza y es... ¡Rodrigo Hinzpeter! (Bueno, Kramer imitando a Rodrigo Hinzpeter, ya me entienden). El que va a hablar con Don Carlos (Carlos Larraín, así sin apellido... bueno, Kramer imitando a Carlos Larraín, eso es) y Don Camilo (Camilo Escalona, así también sin apellido), porque en el futuro Kramer SERÁ PRESIDENTE. Y por supuesto, implementará todas las medidas que traerán la paz, la justicia y la democracia a Chile, y redimir a la Humanidad de sus pecados no que es el Kramer y no el Cristo, aunque casi. Así es que Robohinzpeter quiere ir y mat... er, term... er, elim... er, NEUTRALIZAR a Kramer para que en Chile no haya paz ni justicia ni democracia, y en definitiva todo siga igual. El Kramer mientras tanto está erre-con-erre buscando un nuevo concepto para un nuevo show. Ah, y a todo esto, la señora, la Paloma Soto, hace lo que toda señora de bien hace con sus mariditos, a saber, hincharle y jorobar la pita, porque para qué quiere mujeres uno en su vida si no es para hincharse y jorobarse la pita. En este caso, con que el Kramer es un tronco insensible egoísta que sólo piensa en sí mismo (bueno, o sea, a ver, estamos hablando de un artista que se presenta en un escenario, ¿qué artista que se presenta en el escenario NO ES un tronco insensible egoísta que sólo piensa en sí mismo?). El caso es que el Kramer en lo único que piensa es en su nuevo espectáculo, así es que la señora le tiene la terapia ideal: llenarle la casa de hijos adoptivos en plan Michael Jackson o Angelina Jolie, para meterle HUMANIDAD y BUENOS SENTIMIENTOS como sea, incluso A LA FUERZA. El caso es que llega un dirigente sindical a hablar con Kramer, acerca de que utilice sus recursos para hacer una campaña política y tal, porque la gente lo sigue, blablablá, y el Kramer como que se le ilumina el foco y se dice que ESO ES. ¡¡¡EL NUEVO ESPECTÁCULO SERÁ EL CANDIDATO KRAMER!!! La cosa funciona más o menos bien, hasta que de pronto aparece el Robohinzpeter (a estas alturas del partido ya ni sabemos si es Hinzpeter, si es Kramer imitándolo, o si es un robot de verdad, porque por Bastet qué deshumanizado el hombre para hablar, moverse y respirar) y le cancela el espectáculo. Con un número musical estilo The Simpsons, sólo para que todo sea un poco más doloroso. ¿Estará derrotado Kramer? ¡No! Porque aparece MEO (bueno, Kramer imitando a Marco Enríquez Ominami, eso es) y le dice que la mejor manera de seguir con el show del candidato Kramer es... ¡que Kramer mismo se inscriba de candidato de verdad para las elecciones! La guerra por el futuro de Chile ha comenzado, y lo que es más importante, la guerra porque Kramer se supere a sí mismo como persona, y lo que es todavía más importante... tratar de tomarse al asalto la taquilla.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En ese yermo de rampante mediocridad que algunos geógrafos rotulan como CHILE TIERRA LARGA Y ANGOSTA en sus mapas, de tarde en tarde surge alguna gran figura que se eleva por encima del nivel general y se transforma en pater et magister que señala nuevos caminos para la Humanidad. Un Vicente Huidobro. Un Claudio Bravo. Un Claudio Arrau. Un Hernán del Solar. Un General Gato. Y en este último tiempo, un Stefan Kramer. El hombre ha tenido un talento único para empinarse dentro de la cadena alimenticia chilena y mantenerse arriba no gracias a su tamaño mamario como una Marlen, a ser la hermana de alguien como una Diana, o a ser la hija de alguien como una Evelyn. No, señores, Stefan Kramer ha llegado hasta donde está a punta de pulso y talento (bueno, a saber qué tanto haya influido que su apellido sea un suizo Kramer en vez de un castizo Quintanilla o un autóctono Chuchoqueo, pero a partir de ahí, ha sido por puro talento, y sus triunfos se los ha ganado bien ganados). En 2012 se estrenó su primera película, "Stefan vs. Kramer", en lo que puede ser considerado como su consagración, al nivel de "Rojo: La película" o similar. A la peli le fue tan bien, que de ahí se engendraron no uno sino DOS proyectos sucesores. Uno fue "El derechazo", que era de los creadores de "Stefan vs. Kramer" pero sin Kramer, y otro fue "El ciudadano Kramer" pero sin los creadores de "Stefan vs. Kramer", nos suponemos... (no, nosotros tampoco entendemos nada). Ambas sobre la elección presidencial 2013. A "El derechazo", parece que le fue algo de bien. Al menos duró más de dos semanas en cartelera, una gran cosa para una peli chilena (creo que fueron tres, cuatro a lo sumo, eso sí, lejos de los como dos o tres meses de "Thor: Un mundo oscuro"). Aunque no tan bien como para tener su propia página en la Wikipedia en español, ni siquiera perpetrada por los propios tipejos de "El derechazo", como lo sabe o adivina cualquiera que lea esas odas elegíacas disfrazadas de páginas de Wikipedia que el interesado o sus acólitos o amigotes escriben respecto de infrabandas, infracine o infralibros en español. ¿Y "El ciudadano Kramer"? Cerca de 700.000 espectadores, la peli chilena más vista en Chile en 2013 y la tercera más vista en el mesmito país que estamos, ehm, mencionando. Nada de mal para una peli hecha desde el inicio con una vocación de "agarra el dinero y corre", incluso más que "Stefan vs. Kramer" que, sospechamos, soportará mejor el paso del tiempo.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos de la base de que esta peli, al igual que "Stefan vs. Kramer", está concebida para mayor gloria y cánticos celestiales amén del señor Stefan Kramer. Un poco como las pelis de Cantinflas en realidad no se supone que sean gran cine, sino un vehículo para las gracietas de Cantinflas. Desde esa base, el que vea esta peli buscando un gran argumento, estupendos diálogos o situaciones descacharrantes, está perdiendo su tiempo aquí. Ahora bien, pasa un poco lo que pasaba con "Stefan vs. Kramer", que estando el humorista muy por encima del material, la peli se deja ver con agrado como una exhibición del poderío artístico de uno de los leviatanes de la comedia chilena, un verdadero Peter Sellers con sabor a vino tinto y empanadas. El problema es que quizás "Stefan vs. Kramer" era un poquito más universal, mientras que ésta es demasiado contingente. Habla sobre la elección presidencial de 2013. El grueso de los chistes están pasados de moda no digamos para la elección de 2017, sino incluso al día siguiente de la segunda vuelta electoral (que fue en diciembre). Además, tenemos algunas decisiones desacertadas, como por ejemplo meter un par de números musicales a pito de nada, únicamente por darse el gustito de clavarle el WTF en toda la cara a la audiencia (porque los veteranos en esto hemos tenido que bancarnos temporadas completas de "Los Simpsons" y "Padre de familia" en donde la excelente comedia se ve interrumpida por esos molestos números musicales que para colmo son del ya ultrarrequetecontraquemado vodevil, porque en estas pelis "con número musical" no hemos pasado de los tiempos del Fred Astér). La idea de parodiar a "Terminator" en sí no es mala, pero considerando que la peli de James Cameron ha sido también parodiada hasta la saciedad, hubieran podido tratar de explotarla e hincarle el diente un poquito más. La peli intenta hacer un poco de crítica social, y de hecho deja a la clase política a la altura del betún para zapatos (aunque considerando la todavía más escasa altura de la clase política chilena, quizás le querían hacer un favor a los señores políticos), aunque el discurso final es algo debilucho. Aquí es más notorio que Stefan Kramer trata de convertir su comedia en vehículo de ideas sociopolíticas, al igual que pasa con algunas comedias de Cantinflas (sospechosamente, la arista de crítica social que tienen las pelis de Cantinflas siempre suele barrerse bajo la alfombra a la hora de hacer esos recuentos inocuos de la TV farándula), pero le faltó terminar de cuadrar el cuadrado. En manos de un prota menos dedicado, esta peli hubiera sido de seguro un desastre. Si no lo es, es por supuesto gracias al talento enorme de Stefan Kramer para recrear cincuenta millones de personajes distintos (la cosa llega a extremos de ridículo escalofriante cuando Don Francisco mismo haciendo un cameo parece menos Don Francisco que Kramer imitando a Don Francisco, y eso considerando la máscara de Día de Brujas que tratan de hacer pasar por maquillaje y too). Esta peli está bien si uno quiere ver a un actor talentoso demostrando su talento a tope, un poco de la misma manera como uno perdona que las pelis de karatekas no tengan mucho argumento si es que el karateka es bueno dando golpes de karate. Pero después de "El ciudadano Kramer", queda claro que es un talento criminalmente desperdiciado. Esa capacidad de trabajo, ese camaleonismo para interpretar personajes, estarían mucho mejor servidos en una peli con, digámoslo así... argumento. Uno con mejores diálogos, más universal, menos anclado en la referencia pasajera. Las pelis de Cantinflas llevan el grueso de ellas más de medio siglo a cuestas y todavía se ven con gusto por ese elemento universal que tienen (y por qué no decirlo, por la crítica social vertida a chorro en donde a los poderosos se los combate con la risa y el humor, para contraponerse al lenguaje del poder que siempre es un lenguaje SERIO). Mucho me temo que las pelis de Kramer van a estar demodé mucho antes de eso. Ya "Stefan vs. Kramer" va por esa ruta, y es posible que "El ciudadano Kramer" la recorra incluso con mayor precipitación.
IDEAL PARA: Admirar el talento soberbio de Stefan Kramer caracterizándose en una tonelada de roles distintos.
OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL CIUDADANO KRAMER":
-- "¿Para quién trabaja Stefan Kramer?" en El Ciudadano.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en ese infradialecto del español llamado chileno].
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2013,
Cine de Chile
jueves, 4 de julio de 2013
"El futuro" (2013).
-- "Il Futuro". Italia / Chile / Alemania / España. Año 2013.
-- Dirección: Alicia Scherson.
-- Actuación: Luigi Ciardo, Manuela Martelli, Rutger Hauer, Nicolas Vaporidis, Alessandro Giallocosta, Pino Calabrese.
-- Guión: Alicia Scherson, basada en la novela de Roberto Bolaño.
-- Banda Sonora: Caroline Chaspoul y Eduardo Henríquez.
-- "El futuro" en IMDb.
-- "El futuro" en la Wikipedia en castellano.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Una inevitable y cliché voz-en-off-femenina-primera-persona nos informa de que ésta va a ser una de esas historias patrás, toda la peli será un largo (y doloroso) flashback. Manuela Martelli es una adolescente que carga con un hermano (metafórica, pero casi literalmente, porque el desgraciao al principio es tiernucho pero con el paso del metraje devendrá en plomo) desde que fallecieron ambos padres en un accidente de tránsito. Como ellos están en Roma y la familia es chilena, no tienen parientes a quienes recurrir. Pero la asistente social decide dejarlos que se defiendan solos, ayudarlos a tramitar los papeles, etcétera. Ambos tienen que seguir yendo al cole, pero ella además tiene que empezar a ponerle hombro con el trabajo. Y como es Italia y no Chile, encuentra una peguita. En una peluquería, para ser más exactos. Mientras que el chico, contra las prevenciones de su hermana que quiere que estudie y too, termina haciéndose ayudante en un gimnasio. En el mismo se hace amigo de un par de hombrones más grandes, que se adivina (y la peli confirma después) que son un par de inútiles y unos lacras. Porque primero van de visita, después cocinan como atención a los huéspedes, después se quedan a alojar una nochecita nada más, y después no los desalojan ni con votación de público de reality. Al principio, la relación de la chica con los dos es más o menos tensa, lo que es obvio porque la dueña de casa es ella y va viendo como el par de gandules le van comiendo el espacio y too. Lo que no obsta, claro, a que en algún minuto le de alegría al cuerpo y se deje cepillar por uno de ellos (escena de desnudo nº 1, habrán más). Y llega un minuto en que los inútiles le ofrecen un plan maestro. Asaltar una casa. Con una caja fuerte. Que pertenece a un antiguo actor gimnasioculturista de ésos que actuaban en pelis de romanos hace como medio siglo atrás, y que ahora está ciego. El caso es que los tipejos ni idea de dónde está la caja fuerte, así es que aunque el tipo vive solo y es ciego, no es cosa de llegar y asaltarlo nomás (así de inútiles son, son tan inútiles que ni para pegarle a un ciego les da). Así es que envían a la chica a que... bueno, a que trate de explorar dónde está la caja fuerte, infiltrándose con armas de mujer. Lo que desatará el resto de las escenas de desnudos, claro, así como... así como... así como... bueno, como el resto de la peli, eso es.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Algo más de una década atrás, una editorial solicitó al escritor chileno Roberto Bolaño que escribiera una novelita ambientada en Roma, para una colección de estoquello. La obra fue "Una novelita lumpen". Con el paso del tiempo, Roberto Bolaño saltó a la primera línea de la literatura chilena, primero porque se fue de Chile a vivir al extranjero, y después porque tuvo a bien morirse rapidito, al temprano medio siglo de edad. Que en Chile el artista extranjero y muerto vende más. De hecho, es el único que vende (y Roberto Ampuero e Isabel Allende, que no están muertos pero que también se fueron al extranjero). No sin antes dejar como testamento el ladrillo de "2666", novela muy alabada pero que jamás me he sentado a leer porque para prefiero los ladrillos de Cemento Polpaico, gracias. Joer, en Chile la muerte de Roberto Bolaño fue la primera cosa que se supo de él. Y a tanto llegó el revuelo de descubrir por fin a un grande (porque en Chile, repito, nadie es grande si no está muerto), que incluso hasta una ex Miss Chile, Carolina Zúñiga, interrumpió su programa de farándula para avisar que se había muerto Chespirito. Era cuestión de tiempo antes de que alguien se pusiera a la faena de adaptar su material para el cine. Pero como hacen falta varios eruditos para adaptar "2666", había que partir por algo cortito, por algo accesible. La que puso el hombro para ello fue Alicia Scherson, en lo que viene siendo me parece que su tercer largometraje (por aquí por Cine 9009 no hemos visto ni "Play" ni "Turistas", que tuvieron una pasada casi testimonial por los multicines plagados en esos años de Harry Potter y superhéroes y...). Con Manuela Martelli de prota, porque si quieres hacer una peli sobre una chica de familia chilena viviendo en Italia y que se hable casi toda la peli en bachicha, pues contratas a una actriz chilena que sea hija de italiano, joer... Y con... ¡Rudger Hauer! como el musculoculturista ciego (lo que hace el parlamento de su personaje Ubermensch el androide Roy Beatty de "he visto...", altamente hilarante). El resultado, créanlo o no, incluso encontró un huequito para estrenarse en las pantallas de cine de Chile, lo justito para ocupar el huequito dejado por la lenta retirada de "Iron Man 3" por un lado, y la apocalíptica llegada de "El Hombre de Acero" por el otro. ¡Leñe, si los cines, en una muestra de patriotismo que nos emociona, hasta se abstuvieron de estrenar la rompetaquillas "Star Trek en la oscuridad" para privilegiar a esta peli! Quizás porque está basada en Roberto Bolaño, autor al que en Chile nadie lee, pero que se ha transformado en vaca sagrada, y si dices que no lo has leído o que lo criticas quedas de pobre estúpido ignorante frente a tanto hipster de mierda a quienes las redacciones de los periódicos dejan sueltos y sin correa mamporreando sus procesadores de texto. O quizás porque tiene abundantes escenas de ésas (sí, cochinones malpensados, de ÉSAS). O quizás porque los astros complotaron al mejor estilo Paulo Coehlo aquí. El listado de razones es larguísimo y el universo es extraño, muy extraño a veces. Porque... ¿el villano de "Blade Runner" en una peli chilena? (Bueno, ítalochilena). Seriously?
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Qué dice el manual de cualquier narrador: literato, guionista, dramaturgo...? Dice que partas fuerte, quizás no con un terremoto y de ahí para arriba como predicaba el bueno Cecil B. DeMille (que sabía de lo suyo, el jodío), pero sí con algo que te impacte. Luego puedes soltar el pie lo que se te pegue la gana, relleno-relleno-relleno, en tanto lo compenses con un final que sea UN FINAL. Piensen en "Ciudadano Kane": ROSEBUD - un montón de entrevistas a un montón de personajes de relleno - REVELACIÓN FINAL. Piensen en "Lo que el viento se llevó": BAILE SUNTUOSO CON PAREJITA ROMÁNTICA SARCASMO-SARCASMO-BESO - un montón de relleno con guerras civiles y amores cruzados y tal - FRANCAMENTE QUERIDA... ¿Ven? Así se hace. ¿Y qué va y hace esta guionista, doña Alicia? Va y escribe un guión cuyo comienzo es tremendamente cliché, la chica que queda sola con un hermano chico, abandonada en un mundo hostil o a lo menos indiferente, en un medio barriobajero, lugar común que ya era viejo en los tiempos del Neorrealismo (que, incidentalmente, también fue un movimento cinematográfico italiano), que pasó al cine francés y latinaca, y todavía nos sigue atormentando. Luego, la cosa remonta cuando aparece primero el plan malvado en donde vemos que los amiguetes son MALVADOS, que son MALA INFLUENCIA y etcétera, y además aparece el personaje del PEAZOHOMBRECULTURISTA, y en donde se concentra el grueso de las escenas de desnudos. Es decir, vamos para arriba. Y al final... no, no voy a reventar el final en sí, pero no creo que haya mayor daño si digo que... no pasa ná. La doble situación (la relación de la chica con el gladiadorculturista, el plan del asalto) se resuelve porque sí, porque ya vamos para las dos horas de peli, el money se agota, y de alguna manera hay que dejar las cosas amarradas para que el público no se subleve ni cause daños a la propiedad en los multicines. Ignoro cuánto de eso había en la novelita original porque, repito, no la he leído (no me extrañaría, de todas maneras, si fue un trabajo tipo MONEY, DEAR BOY), pero si era el caso, en la adaptación podían haber dorado un cachito más la píldora. O sea, la peli invierte la fórmula y pone lo más potente al medio. Hay que ser. ¿Seriously, para la enésima historia de personajes varados por su medio social y sus carencias afectivas, se necesitaba la coproducción de CUATRO PAÍSES? Porque vamos, se explica que hayan tenido que concurrir las fuerzas titánicas de Finlandia, Alemania, Australia y el crowdfunding para erigir "Iron Sky" porque era una peli de SciFi con nazis de la Luna, y de dónde demonios iban a sacar dinero para una bizarrada como ésa, en donde además los nazis ni siquiera matan judíos, porque el lobby judío sólo financia pelis de nazis cuando aparecen matando judíos. Pero, ¿esto? Hmmmmmm... Por el lado positivo, mencionemos que Manuela Martelli cumple con eficiencia en el typecasting sobre el cual ha girado su carrera desde los tiempos de "B-Happy", de chica-sensible-endurecida-por-la-vida---con-desnudos, y consigue ser la fuerza motriz que mueve la peli. Incluso más que Rudger Hauer, que aporta su inmensa presencia escénica, pero poco más (en serio, el tipo fue el memorable villano de la clásica "Blade Runner", y miren la de trabajos que tiene que hacer para llevar pan a la mesa ahora. Aunque por otra parte, como su personaje era ciego, no le quedaba más remedio que tocar a la Martelli para saber su estado vestuaril...). El resto de los actores cumplen, y poco más. En realidad todo el resto cumple, pero poco más.
-- Aunque la peli no sea capaz de remontar del cliché general de estas pelis, hay un par de puntos a favor que consignar. Uno, que no cae en la descripción de pobreza extrema y sórdida, so pretexto de feísmo artístico. Los personajes de la peli son pobres, sí, pero pobres que viven en una casita y tienen un pasar modesto, no gente de la calle, y esquivar ese cliché del cine socialmente comprometío compañeroh, siempre se agradece. En segundo lugar, cabe consignar la inteligente (pero por desgracia no explotada a fondo) metáfora de que el metroculturista sea un actor antiguo de peplum, lo que se insinúa con una escena perdida en unos estudios medio Cinecittà y todo, y con un nombre tan icónico como Maciste para remate. El futuro en esta peli es la expectativa vital, y es un título irónico, ya que es claro que los personajes no tienen ningún futuro desde el comienzo. La prota se escapa de eso relacionándose con una figura del pasado, un musculoso de las antiguas pelis de romanos, en un simpático guiño al "cine italiano de siempre", pero ni éste la lleva a descubrir o interesarse en ese tipo de cine o en el pasado, ni ella tampoco le cobra interés al asunto. El futuro, y su reflejo el pasado, son significativos en la peli a través de su ausencia: el título y el personaje sólo sirven para enfatizar el eterno presente de la prota. Es una lástima que una idea tan buena, el concepto más interesante de la peli, ni el guión ni nada más allá que algunos dialoguitos de esos "soy la prota y hablo en off para que accedan a mi mundo interior" estilo prólogo de "Lazos perversos", lo exploten más a fondo.
IDEAL PARA: Fanáticos del cine de personajes solitarios y desarraigados en el mar existencialista humano.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en... italiano. Yep. En italiano, porque la peli está hablada en italiano. Subtítulos en español].
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domingo, 16 de septiembre de 2012
"No" (2012).
-- "No". Chile / Francia / Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Pablo Larraín.
-- Actuación: Gael García Bernal, Alfredo Castro, Antonia Zegers, Diego Muñoz, Néstor Cantillana, Luis Gnecco, Jaime Vadell, Marcial Tagle, Manuela Oyarzún, Alejandro Goic.
-- Guión: Pedro Peirano.
-- Banda Sonora: No tiene.
-- "No" en IMDb.
-- "No" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Antes que nada quería mencionarles... lo que van a ver a continuación está enmarcado dentro del actual contexto social. Pensamos que Chile está maduro para esto. Le damos al PLAY y tenemos... ¿la alegría ya viene? ¡Sí, tenemos la alegría ya viene: LA PUBLICIDAD DE LA BEBIDA FREE! (mis mayores me han dicho que se trató de crear una alternativa a la Coca Cola llamada Free por aquellos años). Los exec, no muy convencidos, porque el spot publicitario es demasiado radical. O sea, ¿qué es eso de promocionar el espíritu libre entre los jóvenes? ¿Qué es eso de que una bebida los incite a la rebelión? ¡¡¡QUE ESTAMOS EN DICTADURA, MIERDA!!! (me refiero a 1988, no a la actualidad, sólo por si algún despistado pudiera confundirse...). Además, el comercial tiene un mimo, y por supuesto, nadie quiere a un mimo promocionando su producto, ni aunque sea el condenado Marcelmarsó. En fin, el caso es que a nuestro publicista lo llaman de manera media tránsfuga a que vea una campaña distinta. La del NO. Porque la dictadura militar de Augusto Pinoch... ¿sí, aló? Un momento, tengo una oferta de trabajo. En fin, lo que decía: el gobierno de mi general Pinochet, se quiere legitimar de cara a la opinión pública extranjera, y va a convocar a... ¡un plebiscito! Y para eso le van a dar a la opción NO una franjita de mierda de quince minutos como a las dosmiltrescientas para que ningún chileno de pro la vea, que sólo los marxistas subversivos andan despiertos a esa hora. A nuestro tipo le presentan la campaña del NO, y se queda abismado: es una cosa llorona, lacrimógena, charanguera y trutruquienta en blanconegro recordando que debes votar NO porque... ¡hay muchos muertos que deben ser vengados! Nuestro joven la pesca que nadie va a estar interesado en eso porque, bueno, ya es tétrico vivir con miedo a los malvados marxistas comeniños que complotan contra el gobierno de mi gener... er, discúlpenme un momentito, llamada telefónica... ¿no hay trabajo? Bien, váyanse a freir monos, humanos de mierda. En fin, vuelvo con ustedes. Decía que ya es tétrico vivir con miedo a los héroes que resisten contra la brutal dictadura militar, para que además te lo recuerden en una franja política que parece una pesadilla kafkianoleninista. Nuestro joven las para y decide que venderá un nuevo concepto: si había asociado la bebida Free con la rebelión, ahora asociaría el NO con... ¡la alegría! Y ya tienen a un montón de tipos saltimbanqueando con eso de "Chiiileee... lalegríayavieeeneee...". ¿Conseguirá un grupo de esforzados publicistas hacer entrar en vereda a esos izquierdosos de quenas y charangos y trutrucas para crear una campaña que de verdad venda la opción NO? ¿Conseguirán de paso derribar a la truculenta dictadura militar de Augusto Pinochet...? ¿Se abrirán las anchas alamedas y construirán una sociedad más solidaria, más humanitaria (o gatunitaria), más genuina y libre...? Bueno, a esa última ya saben la respuesta. Que si fuera afirmativa, no estarían las calles de Chile incendiándose en 2012, caramba.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Les reventaré el final. La historia del plebiscito ya la referí en Siglos Curiosos (leer el posteo "El más importante plebiscito en la historia de Chile"). El resumen es el siguiente: después del colapso de 1973, la economía más o menos iba recuperándose y los chilenos estaban más reconciliados con la dictadura militar, porque, joer, muertos habrán, pero ahora tenemos dinero en los bolsillos, además esos sucios marxistas se lo tenían merecido por... bueno... por marxistas, eso es... hasta que vino el colapso económico de 1981, la gente volvió a salir a las calles, y el gobierno de Pinochet llevó a cabo un gran acuerdo nacional con algunos líderes de la oposición para... no lo van a creer... ¡cumplir con el cronograma que el mismo gobierno se había fijado en la Constitución de 1980! Ya saben, cositas como convocar a un plebiscito en 1988 para ver si se le renovaba a Pinochet el mandato por ocho años más. La izquierda, no muy convencida, porque nadie creía que Pinochet convocara a un plebiscito para perder (de hecho, ha trascendido después que cuando ganó el NO, estuvo al borde del autogolpe). Pero después de que la vía armada cayó en el desprestigio con el fracasado atentado contra Pinochet en el Cajón del Maipo en 1986, y en las subsiguientes represalias contra los miristas que fue la Operación Albania, los politicastros de la vía moderada tuvieron su oportunidad, y decidieron emplearse a fondo en la campaña del NO. Consiguiendo lo que parecía imposible: Pinochet perdió. Los momios, haciendo de flaqueza virtud, alabando al general por haber entregado el poder graciosamente (eso y un poco de presión internacional y del empresariado ayudó, claro). Los izquierdosos, transformando esa batallita en la gesta épica que le contaron como cuento de niños a todo Chile durante los veinte años de la Concertación ("...pero es que oigan, lo de Pinoché fue pior..."). Y al final del camino, con la Concertación derribada porque muchos chilenos de medio pelo se sintieron identificados con el marketing de Piñera y votaron por él en 2010, vino un cineasta llamado Pablo Larraín a contar una peli más o menos definitiva sobre la historia del NO. Por supuesto que no le vamos a pedir al hijo de Hernán Larraín (destacado prohombre de la UDI, la Unión Demócrata Independiente, partido político que tiene dos de tres palabras sin correspondencia con la realidad) que haga una apología de los rojos detrás del NO. Pero después de "Tony Manero" y "Post Mortem", Larraín muestra que una vez más se siente como pez en el agua deconstruyendo y reconstruyendo los años del pinochetismo. Ahora le falta un biopic de la Lucía, y estamos oleados y sacramentados. Total, si anda "La dama de hierro" circulando allá afuera...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Pensemos en qué hubiera pasado si esta peli hubiera sido una de esas inspiracionales de Hollywood, estilo "Invictus" o "La lista de Schindler". Hubiéramos visto alguna que otra escena para mostrarnos lo malo malísimos que son los pinochetistas, para luego pasar a ese núcleo de desesperados-pero-nobles adversarios que, en nombre de principios políticos democráticos y humanitarios eternos en el tiempo y en el espacio, hubieran librado una batalla inspiracional para arrastrar consigo a todo un país, y obtener una victoria moral sin precedentes que también es un triunfo del espíritu humano. Incluso hasta estoy viendo las palabras del trailer: "un país bajo estado de sitio... una nación con miedo... un grupo de hombres dispuestos a todo... por la esperanza". Bien, esa peli NO es "No". "No" es una peli absolutamente carente de épica. ¿Es falta de interés, en aburrida? En absoluto, ése es el punto. "No" es una crónica desapasionada de cómo la historia en general, y esa historia en particular que fue la batalla por la franja televisiva del NO, no se mueve por los afanes de grandes prohombres de ojos llorosos haciendo lo humanamente imposible por el bien y la justicia, sino que es manejada por intereses, pequeñeces y mezquindades varias. "No" no es una historia del bien contra el mal, no es una historia de la nobleza contra la miseria humana, sino una historia de dos bandos enfrentados, ambos carentes por completo de superioridad moral. El prota es un publicista que si bien tiene un pasado conflictivo con la dictadura (es hijo de un exiliado y él mismo estuvo algunos añitos en el extranjero), está metido en el chollo no por tratarse de la madre de todas las batallas o por un ajuste de cuentas con los fachos (aunque algo de eso hay, pero muy poco), sino porque es un desafío personal y profesional. El tipo, para que nos entendamos, va de campaña en campaña, de Free al NO y del NO a "Bellas y audaces" (una mugrosilla-pero-popular teleserie de los '80s en Chile, para mis lectores extranjeros), asumiendo cada una de ellas como un producto publicitario más. Incluso hasta el discurso de apertura es siempre el mismo. La campaña se dirige a un Chile que en realidad no está rabioso ni revolviéndose contra la dictadura, sino que la acepta con una resignación casi pastoral, porque como lo ejemplifica la escena con una doméstica a la que le preguntan por qué va a votar que SI, es cierto que hay muertos y detenidos desaparecidos, pero ella está bien, tiene su trabajito, y su hijo va a la universidad, así es que todo el resto puede irse al demonio. Los rojos que quieren convertir el NO en una campaña del terror por su parte son un grupo de retrógrados que están convencidos de ser la divina justicia, y aceptan una campaña fresca y novedosa que no esté basada en convertir a Pinochet en un personaje de terror por pragmatismo y a regañadientes (magistral la escena en que uno de los susodichos se levanta de su asiento e increpa la liviandad de la campaña como una falta de respeto a los combatientes que han caído luchando contra la dictadura... lo que es una verdad a medias, pero también es de una ceguera manifiesta y una incapacidad de conectar con lo que los cientistas políticos llaman ampulosamente "el Chile real", y eso por no hablar de la medio-señora del prota que mira la campaña con desdén porque "sólo van a ayudar a legitimar al viejo, hay que ir a la lucha armada compañero"). El otro lado no es retratado de mejor manera: ven la campaña como un trámite molesto pero necesario, no le ponen ningún esfuerzo al tema porque es carrera ganada (según ellos, y ya ven), y demuestran a cada paso el desprecio absoluto que sienten por la generalidad de Chile, creyéndose unos iluminados con derecho a hacer lo que se les antoja, alcanzando su desprecio patronal no sólo a los marxistas, sino incluso a sus propios empleados (de antología es la escena en que después de acabada la campaña del SI los jerifaltes se reúnen para celebrar, pero a ninguno parece ocurrírsele invitar nada menos que al jefe de la campaña publicitaria que se ha descrestado por la causa, porque bueno... es un empleado y punto, no es "uno de nosotros"). Dentro de este contexto, la victoria final del NO tiene un regusto amargo: no han ganado los buenos, sino la opción menos peor. Cambiará el sistema político, habrá democracia, pero después de la saludable explosión de alegría después de 17 años de andarse gachito y quietecito, la vida del común de la gente seguirá más o menos igual. Nuestro heroico publicista saldrá de la campaña del NO únicamente para ir a otra campaña distinta, sin que haber sido el principal inspirador de la misma le sirva para nada más que una marquita en el currículum. La crítica de esta peli es bastante evidente: vivimos en un Chile 2012 en donde las cosas siguen siendo igual que en la dictadura, con un grupo de apatronados haciendo lo que se les antoja y un grueso de la población a quien eso le importa poco o nada porque, bueno, al menos hay plata en el bolsillo para comprar el pan diario. La victoria del NO de ninguna manera representa el paso hacia un Chile diferente, y toda la campaña publicitaria del NO acerca de que "la alegría ya viene" resultó tan falaz como cuando te venden cigarrillos con la promesa subliminal de que eso te hará más sexy y tendrás minas con silicona y bikini a bordo de un yate. Eso, esta peli lo retrata la mar de bien.
-- La peli basa su reciedumbre en un guión acerado y cargado de detalles. Esos socialistas de champaña hablando por "el pueblo" mientras hacen un asado en una cabaña a orillas del mar y con una sirvienta... Esa intervención de un coronel de la República para sacar a una subversiva de la cárcel porque, bueno, hubo una llamada telefónica de por medio y el coronel andaba de buen humor ese día... Ese contraste entre el final de la campaña del NO con un montón de gente reunida en plan amistoso, versus el final de la campaña del SI con su jefe de campaña con las luces apagadas y sin más compañía que un conserje silbando anodinamente la canción del NO... Esa secuencia de miedo en que los ágiles de la CNI siembran el pánico... Esos cameos (Patricio Bañados. ¡Patricio Aylwin!). El guión por supuesto que incurre en las idealizaciones, dramatizaciones y simplificaciones propias de toda recreación histórica en el cine que se precie de tal. Así, buena parte del contexto histórico de esta peli es arrojado por la borda. No una mala cosa necesariamente: un extranjero puede perfectamente ver esta peli sin estarse perdiendo de nada por desconocer mayores detalles de la historia del pinochetismo (y si no, las brevísimas guías de este comentario y del mencionado posteo de Siglos Curiosos deberían ayudarle, claro, ehm). Este guión es una rara perla dentro del cine chileno, uno en donde cada escena cuenta, cada diálogo es significativo, y en donde absolutamente nada sobra. Ojalá más guionistas chilenos fueran así de buenos.
-- La reconstrucción histórica es espectacular. Viendo esta peli diera la idea de que en verdad estamos inmersos en 1988. Desde la fotografía media amarillenta hasta las locaciones, el vestuario y los objetos físicos, todo remite a esa época. Si hay gazapos (y en esta clase de pelis siempre los hay), no me di cuenta. Lo que a veces saca un poco de ambiente es el montaje, a base de la socorrida cámara en mano y cortando los diálogos en mitad de líneas o de réplica porque, vamos, Pablo Larraín es un artista, claro, no le vamos a pedir que monte de esa manera clásica que remite al Hollywood de la edad dorada porque eso es demasiado comercial, ¿no? (Pero descuiden: el director que otrora nos hizo padecer "Fuga" es ahora un hombre nuevo, y aprendió a dirigir por el camino). Pero son minucias. Lo importante es que es un 1988 que se siente 1988. Y punto.
-- El trabajo de los actores es magistral. Gael García Bernal está más que bien como el prota, un tipo más o menos anodino, con algunas tímidas inclinaciones culturetas, y una vida familiar medio a pedazos. Alfredo Castro, el simbionte de Pablo Larraín (vamos, ha actuado en cuatro de cuatro, si ya parecen siameses), está notable como el jefe del prota, arribista y estirado, que a su vez se aboca a la campaña del SI: aunque es un "villano", es probablemente el tipo de convicciones más sinceras en la peli, además de que cuando su subordinado está en la hora de la necesidad, acude solícito a ayudarle. Antonia Zegers saca bien su rol de comunacha histérica. Y el otro que se roba cada una de sus apariciones es Jaime Vadell regresando de entre los muertos para interpretar a Sergio Fernández, el temible ministro del Interior de Augusto Pinochet, con un talante afablemente maligno que hasta infunde su poco de miedo y todo (tiene algo de gracia que este Jaime Vadell haya sido un abogado progreta metido a soldado en "Caliche sangriento"... vueltas del cine).
IDEAL PARA: En lo particular, ver una interesante crónica y crítica de la transición chilena a la democracia, y en lo general, otra demostración de que la Historia cuando está transcurriendo tiene mucho de mezquindad y después cuando se rememora tiene mucho de mistificación.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en español].
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jueves, 13 de septiembre de 2012
"Stefan v/s Kramer" (2012).
-- "Stefan v/s Kramer". Chile. Año 2012.
-- Dirección: Sebastián Freund, Stefan Kramer y Leonardo Prieto.
-- Actuación: Stefan Kramer, Paloma Soto, Teresita Commentz, Andres Commentz, Carolina Paulsen, Javiera Acevedo, Benjamin Westfall, Daniel Sagués, Constanza B. Majluf.
-- Guión: Sebastián Freund, Stefan Kramer y Leonardo Prieto.
-- Banda Sonora: Javier Bassino y Alejandro Brownell.
-- "Stefan v/s Kramer" en IMDb.
-- "Stefan v/s Kramer" en la Wikipedia en español.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Stefan Kramer era un patipelao como tú y como yo. Pero con un talento especial. Uno que lo llevó a imitar a como cincuenta millones de los dieciséis millones y algo chilenos que existen. Eso lo llevó a la cumbre. Aunque con problemas. Porque tiene a su lado tremendo peazo señora óigale, y el desgraciao... ¡la desatiende! ¡no la pesca! ¡no la cuida! Y la señora, dale que dale muy sumisa ella. Lo que nos podría llevar a sospechar que no es chilena, porque hay que ver lo mandonas y vocales y empoderás que son las chilenas, aunque después recordamos que él es un famoso, y por lo tanto a ella le toca callar y agachá'lmoño no más, pueh. De manera que la crisis matrimonial empieza a crecer y crecer... Lo que nuestro buen Stefan Kramer ignora, es que todo es una conspiración en las sombras. Liderada nada menos que por el Presidente de Chile. Porque mucha gente se la tiene jurada a Kramer por sus imitaciones. La gota que rebalsa el vaso se produce cuando a la señora se le ocurre lo que a toda señora chilena frustrada se le ocurre: hacerle caso a un gurú. El gurú, por supuesto que quiere comerse a la apsara en cuestión, de manera que le da algunos sabihondos consejos de tipo encuéntrate a ti misma, empodérate, respétate a ti misma atropellando a todo el mundo, y ahí tenemos a la chica sublevándose contra su justo, recto, señorial, pero algo distante marido. Por su parte un vecino que da la casualidá es conductor de televisión, enrola a la pareja en crisis para un concurso de talentos. Todo irá entonces camino hacia el esperable despeñadero, en que la señora acabará por faltarle los respetos al hombre que ha jurado amar y defender hasta que la muerte los separe amén, y él se arrojará en una crisis de identidad que lo hará crecer, madurar, cuestionarse como ser humano, etcétera. Y seamos honestos: harto tienes que cuestionarte como ser humano si como veinte personajes de la peli en realidad son el mismo actor protagónico desdoblado. Para que después vengan a sentar cátedra sobre doble personalidad los chiflólogos.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Aunque los libros de Historia del Cine en Chile inciden fundamentalmente en el "cine social", o sea, en las latas acerca de gente pobre-mugrosa con existencias tristes y sórdidas para que nos sintamos culpables de estar un poco mejor que ellos, o bien en las latas acerca de gente linda-bonita con existencias tristes y vacías para que nos sintamos afortunados de estar un poco mejor (peor) que ellos, de tarde en tarde se ruedan divertimentos muy divertidos. Bueno, y "Rojo: La película" también. Uno de los casos es el de Stefan Kramer, un humorista que ha encontrado su veta natural en la imitación despiadada de cuanto famoso, famosete o famosillo principalmente chileno se le pone a tiro. Porque Chile nunca ha vuelto a ser el mismo después de que Stefan Kramer nos mostrara con toques maestros por qué Sebastián Piñera es un tipo tan pobre que lo único que tiene es dinero. Y como Stefan Kramer no tiene apellido chileno sino alemán (seguro que la cigüeña de turno nunca aprobó Introducción a la Geografía), pues resulta que no se echó en los laureles ni dio por garantizado el éxito para siempre, sino que... ¡se puso a trabajar AÚN MÁS! ¡Y trabajó ÉL en vez de contratar a algún pobre suche por el mínimo y quedarse con el crédito! ¡Leñe, que le está pasando a mi Chile! El caso es que el susodicho se puso a trabajar en una peli, en esta peli precisamente, en la que, qué iba a hacer... imitaciones, claro. Ponerlas a todas y meterlas/inyectarlas a presión aunque no vengan a cuento, para lucir su talento. ¿El resultado...? Siga leyendo en la siguiente sección, gracias...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Hay pelis sobre las cuales el debate acerca de su calidad escapa desde lo puramente cinematográfico (ya se sabe: el guión, la fotografía...), simplemente porque se niega a pelear en esa liga, y renunciando a los cánticos de sirena de la eternidad esculpida en bronce por los meapilas del culturetismo, apuestan más por la llegada social, por transformarse en un fenómeno colectivo para el aquí y el ahora. "Stefan v/s Kramer" no es una buena peli, en el sentido que entienden "buena peli" los siempre cenizos fulanos de la academia, o Jay Sherman. "Stefan v/s Kramer" encuentra su mayor fortaleza en su inmisericorde crítica social. Créase o no, esta peli livianita e incluso tontorrona triunfa de cajón allí donde fracasa tanto cineasta frustrante y frustrado batallando con sus peliculillas sobre vidas mínimas y miserables: en poner de manifiesto lo mal que estamos los chilenos. Veamos el argumento. El prota es un tipo clase media que ha surgido y se ha hecho famoso a punta de puro ñeque y puro talento. Y esto, aplicándose a una actividad tan noble y democrática como lo es la sátira en contra de las instituciones. Pero los poderosos, ¡ay!, los poderosos en Chile no aman la democracia, y porque se sienten heridos en su orgullo propio, no paran de conspirar y maquinar e invertir millones de dólares en un complot para vengarse del prota y destruirlo, de matar su talento, de aniquilarlo, de aplastarlo. No vemos guerra de clases aquí, o por lo menos no una intencionada por parte de los personajes: el prota no quiere derrocar a la oligarquía, y los poderosos que son los villanos tampoco buscan destruir al prota porque sea un subversivo revolucionario. En esta peli, el sistema en sí no está en juego. Inocuo, ¿verdad? No tanto. Porque la moraleja es la que todo chileno de corazón bien puesto conoce: que en Chile da lo mismo si uno tiene talento o no, lo importante es que utilice ese talento al servicio (servil) de los de siempre, los que no tienen ningún talento pero tienen los contactos, las conexiones y las redes familiares para aplastar a todos los demás desde sus comodas casitas sobre la cota mil. El discurso final que se manda el Presidente es terriblemente subversivo: por debajo de la pinturilla de que es un hombre herido y sentido por las imitaciones de Kramer, late la idea de que la institucionalidad no retrocede ante nada y ante nadie para destruir a sus enemigos. De dicho discurso se desprende que en Chile si alguien grita que el Emperador está desnudo (o el Presidente), entonces es culpa del que grita por ofender los sentimientos del pobrecito desnudo, y no del Presidente por... bueno, por andar desnudo en primer término. La gente en Chile es bastante imbécil, tanto que no tiene empacho en erigir a los altares de la cultura popular a subproductos de empoderamiento feminazi como "Soltera otra vez", y es poco probable que haya salido del cine pensando que la peli fue una aguda y certerísima crítica social... pero el subconsciente sigue trabajando. Apostaría tres millones contra uno a que buena parte del éxito de la peli radica no solo en que Stefan Kramer te hace reir, sino en que se ríe de los poderosos, de los barones de los medios de comunicación y de la institucionalidad, y los deja como lo que son: una manga de idiotas inflados de sí mismos que sólo están donde están porque cuando se formó la oligarquía chilena, ellos fueron los primeros que sacaron número y se atornillaron de una manera tal que nunca han podido ser reemplazados por gente más meritoria y competente. Que Stefan Kramer vía el discurso final del Presidente, haya tenido que adocenar un poco las lecturas más conflictivas de la peli, haciendo simpático (¿con ironía?) al Presi que es el villano principal, algo dice. Algo sobre como se puede ser muy lanzado para criticar, pero al último igual hay que hacer genuflexiones... y sobre cómo esas genuflexiones existen en primer lugar por puro instinto de supervivencia.
-- El trabajo de Stefan Kramer interpretando a Stefan Kramer, por supuesto... y a la tropa de personajes, personajetes y personajillos que lo secundan (nota para los no enterados: el comediante Stefan Kramer interpreta a un personaje que se llama Stefan Kramer, chúpate esa Dante Alighieri incluyéndote de prota en tu "Divina Comedia"). Claro, una cosa es verlo arriba de un escenario haciendo comedia stand-up, y otra muy distinta es verlo interpretando y moviendo sus personajes a lo largo de una historia ficticia. La trama en sí misma es lo de menos, y en realidad es la misma tontera del matrimonio que entra en crisis y al último se reconcilia. No importa. Esto es un pretexto para que Kramer haga lo que mejor sabe hacer, y que lo haga como los dioses. La cantidad de personajes que interpreta es tal, que más o menos la mitad de las escenas con diálogos entre dos, tres e incluso más personajes en realidad son él mismo desdoblándose y dándose la réplica a niveles esquizofrénicos... y tan bien, que incluso llega a olvidársenos que es el propio Stefan Kramer haciendo de actor-orquesta. No es ninguna exageración decir que Stefan Kramer está aquí en la misma liga que un Alec Guinness o un Peter Sellers... o lo estaría si actuara en el mundo angloparlante en vez de estar sumergido en este hórrido agujero geopolítico que es Chile. Esta peli es indigna de su enorme talento, pero es la peli que tenía que rodar porque, demonios, hablamos del público chileno aquí, y el público chileno no lo va a apreciar de Inspector Clouseau o haciéndose la gracieta que hizo Alec Guinness de interpretar él solito a una familia entera en "Ocho sentencias de muerte" (bueno, por otra parte el público chileno tampoco aprecia a Eddie Murphy haciendo cincuenta millones de papeles por peli, así es que una cosa más o menos compensa la otra. Aunque Kramer aunque con prótesis y todo siempre es Kramer, no como Eddie Murphy que si no fuera por una buena dosis de CGI...). Para el público más allá de las fronteras chilenas, el efecto probablemente se pierda en buena medida porque quién allá conoce a Diana Bolocco, o al Negro Piñera, o a Rafael Araneda (a todos los imita, de manera demoledora e implacable), aunque seguro que se ríen viéndolo cantar igualito a Ricardo Arjona (además de pedorrearse a gusto en él, suponemos que con gusto porque el cantante o la discográfica debió haber firmado el permiso para usar material que, después de todo, tiene copyright). Esta peli es la prueba de que Stefan Kramer es alguien a quien Chile le quedó chico. Su próxima peli debería ser absolutamente internacional, interpretando a varios roles también internacionales, y debería ser distribuida a toda Latinoamérica y a España. Se lo merece por ñeque, por esfuerzo, y también por los asombrosos y camaleónicos resultados.
-- Digamos unas pequeñas palabras sobre el resto del elenco. Porque Stefan Kramer está tan superlativo, que se come con patatas al resto del elenco... de manera injusta, porque los otros que no son ellos también lo hacen bien. Paloma Soto como la esposa de Kramer tiene un montón de chispa y carisma, los niños actúan con liviandad, Carolina Paulsen en sus brevísimas apariciones como la nana también funciona a cabalidad, y desde su pequeño papel Javiera Acevedo se hace notar bastante bien (además de darse el gusto de aparecer fugazmente en lencería aquí-y-allá, ehm, quién se queja por eso).
IDEAL PARA: Chilenos de corazón, y más allá de las fronteras, para quienes quieran descubrir a un sorprendente actor.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en español].
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