11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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sábado, 19 de septiembre de 2015

"El Gran Circo Chamorro" (1955).


-- "El Gran Circo Chamorro". Chile. Año 1955.
-- Dirección: José Bohr.
-- Actuación: Eugenio Retes, Pepe Guixé, Elsa Villa, Gerardo Grez, Iris del Valle, Conchita Buxón, Ester López, Ernestina Paredes, Francisco Adamus, Jorge Sallorenzo, Agustín Orrequia, Malú Gatica, Juan Leal, Rolando Caicedo, José Perlá, Pancho Huerta, Eduardo Gambo, Rafael Frontaura, Doris Guerrero.
-- Guión: Eugenio Retes.
-- Banda Sonora: José Bohr.

-- "El Gran Circo Chamorro" en IMDb.
-- "El Gran Circo Chamorro" en la Wikipedia en español.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un cartelito de Columbia Pictures nos anuncia que... er... un momento... ¿¿¿UN CARTELITO DE COLUMBIA PICTURES, ESCRIBÍ??? A ver, viámosle... ¡joer, sí, eso escribí! A ver, déjenme revisar de nuevo... sí... eso es... UN CARTELITO DE COLUMBIA PICTURES, joer, que esta peli tiene calle pa'la distribución... En fin, un cartelito de Columbia Pictures nos cede paso a unas visiones de la Cordillera di Los Andes di cuando puro Chile era tu cielo azulao y puras brisas te cruzaban también, no como ahora qui too is puro esmóg. Y entonces oímos la voz de... ¿Dios desde el Sinaí? Joer, no. De José Bohr, desde los Andes, EN OFF, que nos habla sobre la chilenidá, el amol a la Patria, y esa institución tan chilena que es... ¡el circo! (que existe in otros países, claro, pero ejke, joer, no tienen tanta grazia como el circo chileno, porque TODOS LOS PAÍSES LE COPIARON EL CIRCO A CHILE, eso cualquier chileno lo sabe, que si tenes la desgraza de no ser chileno, al menos te queda il consuelo de que existes en un mundo in donde existe Chile). Paso entonces a... ya lo dice el título de la peli... ¡El Gran Circo Chamorro! En donde Eugenio Retes hace de boletero, acomodador, vendemaníes (sin minifalda, gracias a Bastet), limpiabaños, hasta fiera salvaje que se dizfraza puahí... ¿Y poh qué tanto? Pueh por ahorra' personal, para así enviarle toíto el dinero a su hijo que le estudia Medecina en Santiago el guailén. Too eso mientras al Chamorro lo apoya una chica perpetuamente enamorá de él, pero que podría ser su hija, y que de hecho él la criao como tal (sí, leñe, una humirde comedia chilena nos muestra COMPLEJO DE ELEKTRA, para que despué no digan que estas pelis no tienen calado). Mentras tanto, el administradó del circo hace un descubrimento: al tal Chamorro en realidad le hicieron el traspaso del circo 'e palabra, y no hay papeles. Entonces, por misteriosa coincidenza, al Chamorro le llega un telegrama de que el hijo se ha recebido de méico. Orgullo del Chamorro, que viaja pa'la capital. En 'onde recurre al método más estadéstico razonal para ir a por su hijo: pregunta por toas partes al azar. Hasta que finalmente llega hasta donde debió haber empezao: a la Escuela de Medecina. Allí le dicen que'l chico estuvo entre el '45-'48 (joer, igual que el veterinario que le enseñó al veterinario que le enseñó a mi veterinario, esta peli me hace sentir viejo), y se marchició sin tetularse el muuu tetera. Desazón del papi, claro, que decide ir a un quitapenas a quitarse las penas con pipeño 'er weno, y, sorpresa, ¿con quén se encuentra ahí? Sí, leñe, con el chico, que justiniano lo acaban di desalojar de un conventillo por no pagar la renta. Ahí el Chamorro se entera di la firme, y regresa con el crío di'na oreja pa'l circo. Y entonces descubre otra cosa: quil cable lo ha mandao en realidad el administradó, que alejó así a Chamorro mientras hacía un golpe de est... perdón, que la palabra golpe de estado no existe en Chile, que hizo un PRONUNCIAMIENTO y se ha quedao con el circo, legal y en regla. Indignación de los Chamorro que se largan a seguir la peli en otra parte, una peli que, repetimos, se llama "El Gran Circo Chamorro", y en donde, digámoslo desde ya... no volvemos a ver el famoso circo de marras en lo que resta de pajolero metraje. Lo que veremos a continuación son las peripecias de Chamorro trepa por Chile, tratando 'e sobrevivir aquí y allá y en toas partes, con buen espíritu chileno. Y habliciando di 'spíritus...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

José Bohr es, sin lugar a dudas, la gran presencia en el cine chileno de los '40s-'50s. Su cine se transformó en el prototipo de la chilenidad plasmá en la gran pantalla, sea desde la parodia ("La dama de las camelias"), la épica fundacional ("Si mis campos hablaran"), o el costumbrismo urbano ("Uno que ha sido marino" y "El Gran Circo Chamorro"). Todo desde una óptima ciertamente más amable que crítica, un punto de vista que será después deconstruído con vicio por pelis tipo "Valparaíso mi amor" y similares, que mostrarán la verdadera miseria y espanto de la condizón del roto chileno. Para "El Gran Circo Chamorro", dezpué de haber trabajao en Jólivu y en México, y de dos décadas de carrera en Chile, José Bohr rodó una peli con clara vocazón testamentaria. Andando el tiempo, "El Gran Circo Chamorro" se ha transformao en su magna opus, la peli que mejor refleja su manera de entender y concebir el cine, con sus grandezas y también con sus debilidades. La peli se transformó así también en referente ineludible de ese cine llamao " 'e fiestas patrias" o "pa'l 18", en particular durante los años de la dictad... er... del goberno melitar, porque no iban a montarse la comunacha "Ya no basta con rezar", ¿verdá? Un tipo de cine que, pareciera ser, está marchando hacia el olvido, de manera un tanto injusta, porque José Bohr a estas alturas es tan historia de Chile como Alessandri (el León, no il Cachorro de León), Allende, Pinochet, Neruda, Condorito o la Luli.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es clara la vocazón de José Bohr, en esta peli, de dar un salto hacia otro tipo de cine, hacia una especie de "épica de lo chileno", partiendo por esa voz en off veterotestamentaria del inicio que se anticipa nada menos que un año a Cecil B. DeMille haciendo de Dios Tonante mismo con "Los diez mandamientos". Y gracioso que hablemos de DeMille porque, pa' elegir tema, la dupleta Bohr/Retes se va justo a la saga de éste y su epic "El más grande espectáculo del mundo", y vamos arreando con las bestias (aunque, como dezíamos, la peli bohriana dezpué se olvida del circo, y sigue por otros derroteros). Y lo logra... en cierto modo. Muuu en el fondo, José Bohr tiene una visión conservadora de la chilenidá, y desd'ese punto de vista, puede decirse que cumple y con creces en su objetivo (otro cuento es que, algunos años después, el influjo del Neorrealismo italiano generó un tipo de cine más combativo, estilo "Valparaíso mi amor", que abordó la misma temática del roto chileno pero de una manera mucho más crítica socialmente, ya no explotando la picardía y el ezpíritu zobreviviente del chileno pobre, sino poniendo énfasis en la sordidez, la miseria moral, y la brutalidad del aparato eztatal. No en balde, la izquierda cinéfila tradizonal ha sido sempre muuuuuu crítica con el cine de Bohr. Tú tendráz tu opinión acerca de cuál de estas dos visiones es la más acertada o válida, ki yo no me meto 'neso... yo soy sólo un gato detrás del teclado, después de too). En ese sentido, preferencias ideológicas aparte, es de reconocer que Bohr plasma la suya propia de manera redonda y con cierto ezpíritu campechano. Incluso hasta numeritos kitsch como la canción acerca de que ha nacío un chileno, tienen su encanto naif. En ese sentido, "El Gran Circo Chamorro" es la obra maestra de Bohr y su estilo de entender el cine.

-- La peli en sí, se deja ver de manera muuuuuu distendida. Todo un mérito, considerando que de la misma han pasao seis décadas. En realidad, Eugenio Retes se echa la peli al apa, y cruza gloriosamente la línea de meta con un personaje que es el clásico roto pícaro metepata, que podría ser incluso hasta insoportable, pero que al final tiene una carga de humanidá tan tremenda, que es imposible no llegar a empatizar con sus (des)aventuras. A cambio, la pareja romántica principal está un poco sosilla, en particular él con sus intentos (más o menos fallidos) de melodrama. Las chicas por su parte están bien, robándose la peli la gran dama del cine que fue Malú Gatica (que en los '40s estuvo en Jólivu, inclusive, chúpensesa) en su tercio final. La estructura de la peli, dividida en varios cuadros o secuencias, podría haber sido el material con el que se confecciona el aburrimiento, pero en general cada set piece está bien resuelta, destacando con colores propios (es un decir: la peli es en riguroso B/N) toda la secuencia del autobús rural. La peli hace tambén un buen uso de sus locaciones, lo que nos permite atisbar tanto lo que era el campo chileno como lo que era Valpo en los '50s. La resolución misma de la peli es un tanto melodramática, muuuuuu de telenovela y tal, pero incluso así, al mostrarnos la humanidad de los personajes, termina ganándonos de calle dentro de todo lo kitsch de lo suyo. Todo lo anterior convierte a "El Gran Circo Chamorro" en un verdadero clásico del cine chileno, una peli que más allá de su discurso ideológico un tantín conservador, muestra de lo que es capaz el usualmente ramplón cine chileno cuando combina un buen ojo comercial con una cierta ambición narrativa, escapando de los odiosos manierismos del "soi muuuuuu a'tista y mi cine es a'te, y la gente no ve mis pelis pq son INCULTOS". No volverá a haber un cine comercial chileno de esta altura hasta más de cuatro décadas después, cuando sea resucitado de entre los muertos por el taquillazo de "El Chacotero Sentimental".

IDEAL PARA: Ver un clásico ineludible del cine chileno.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL GRAN CIRCO CHAMORRO":

-- "El Gran Circo Chamorro" en Cinechile.
-- "El Gran Circo Chamorro Online" en Cinechile.

jueves, 3 de enero de 2013

"La comezón del séptimo año" (1955).


-- "The Seven Year Itch" (título original en inglés), "La tentación vive arriba" (título en España), "La picazón del séptimo año" (título en Uruguay). Estados Unidos. Año 1955.
-- Dirección: Billy Wilder.
-- Actuación: Billy Wilder y George Axelrod, basados en la obra teatral de este último.
-- Guión: Marilyn Monroe, Tom Ewell, Evelyn Keyes, Sonny Tufts, Robert Strauss, Oskar Homolka, Marguerite Chapman, Victor Moore, Dolores Rosedale, Donald MacBride, Carolyn Jones.
-- Banda Sonora: Alfred Newman.

-- "La comezón del séptimo año" en IMDb.
-- "La comezón del séptimo año" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Muchos años antes de la llegada de los europeos a Manhattan, los calores de Nueva York era lo suficientemente infernales como para que las mujeres casadas fueran enviadas río arriba mientras los nativos se quedaban mirando mujeres solter... er... quiero decir, pescando y cazando, faltaba más. Salto en el tiempo a... el presente. O sea, 1955, que era el presente en 1955, pero que es el pasado en la actualidad, sólo para darle un poco más de trabajo a Capitán Obvio. Tenemos a un pobre sujeto que va a despedir a la mandona y pesada de su mujer al tren, enviándola río arriba a un campamento con la ladilla eléctrica [(c) Coco Legrand] de rigor. Y se queda como soltero o viudo o lo que corresponda de verano. Pero nuestro pobre hombre de familia es, bueno... eso, un hombre de familia. Honesto, correcto. Vamos, díganlo conmigo: ¡¡¡SOMETIDO!!! ¡¡¡MACABEO!!! ¡¡¡MAMÓN!!! Trata de evitar la tentación por aquí y por allá, porque ser soltero de verano no implica irse con ésas por ahí... Eso, a pesar de que todas las mujeres se le tiran como alfombra bajo los pies... en la imaginación de él, claro, si por algo la señora está tan segura (la vieja estrategia de casarse con un poquita cosa para que nadie lo quiera y tenerlo seguro, si ellas se las saben por libro). ¡Pero si nuestro hér... er... nuestro prota es tan sumiso que la señora le prohibe fumar y beber, y él se conflictúa por fumar y beber cuando no lo están mirando! En una de esas vueltas y revueltas aparece una chica en la puerta del edificio. Pero que no es una chica cualquiera. Es... ¡¡¡MARILYN!!! Cómo... ¿Qué Marilyn me preguntan ustedes? ¡¡¡CON UN DEM... POR LOS MIL DIAB...!!! ¡¡¡MMMMMMAAAAAARGH!!! ¡¡¡NO VA A SER MARILYN MANSON, MANADA DE...!!! ¡¡¡LA MONROE, PUES, LEÑE, QUE ES LA ÚNICA Y GRAN MARILYN!!! (Bueno, también está Marilyn Chambers, pero no andamos en plan guarro-sórdido hoy. No mucho por lo menos). El tipo se queda alucinao y too, pero la deja pasar. Pero Marilyn es mucha Marilyn, y no quiere dejarse pasar, así es que de pronto, ¡ups...! ¡¡¡MACETERAZO ABAJO, PATAPLÁS KATAPLÚM!!! Y aunque nuestro prota casi muere con la maceta quebrada por una maceta, la perdona y too porque, bueno, es Marilyn, oigan. Y la invita a un trago. Ahora, nuestro pobre y sometido viudo de verano está a punto de vivir... ¡¡¡LA AVENTURA!!! ¡¡¡LA TENTACIÓN!!! Porque... ¡¡¡ESTO... ES... AMÉRICA!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ah, los '50s, la década más sórdida del siglo XX. No porque no se hicieran más cosas guarras que en otros tiempos (ahí tienen los decadentes '20s o el horterismo '80s), sino porque es la década en donde fue más gruesa la alfombra para barrer por debajo. O sea, hablamos de un tiempo en donde la gente se mudaba a los suburbios a hacer vida casta y familiar con Walt Disney llenando los cines, mientras los honrados padres de familia se compraban la Playboy para ver a Bettie Page con portaligas gozando lo suyo siendo amarrada y trajinada por alguna otra esforzada servidora semianónima. ¡Que la primera conejita de Playboy fue Marilyn Monroe justamente, leñe! ¿O que nunca han visto ESA foto...? En medio de todo esto giraba una obra de teatro llamada "The Seven Year Itch", que a saber si la han estrenado en las tablas hispanoamericanas, pero que en Brodway se comió suficientes roscos para que Hollywood se interesara. Pasó lo que de costumbre: la obra tuvo éxito por ser arriesgada y al filo (¡amores adulterinos en los felices '50s, joer!), Hollywood se interesó en ella por que tuvo éxito, pero le quitó buena parte de lo arriesgado y al filo que es por lo que tuvo éxito en primer lugar. Aún así, la peli tuvo éxito. Aunque sea porque todos los morbosos fueron a ver como el metro de Nueva York le levantaba la falda a la Marilyn. ¿O creían que iban al cine a ver un buen guión? A ver si aprendemos algo en esta vida, ¿qué mueve al mundo? Exacto, eso. No me hagan ponerlo por escrito aquí.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli tiene mucho de mistificación alrededor. Hablamos de una peli adaptada de una obra teatral sobre un guión que coescribió el propio dramaturgo, y que, podemos suponer, como suele pasar cuando pones al novelista o dramaturgo a guionizar su propia obra, apenas la cambia porque está perfecta, sin percatarse de que lo que funciona para un grupo de actores engolados no necesariamente pasa bien en el cine. Casi toda la primera mitad de la peli es una sola larga secuencia de la primera cita de nuestro prota con Marilyn, que transcurre a velocidad de crucero, pero a velocidad de crucero con el ancla empotrada en el lecho marino, para que nos entendamos. Para la segunda mitad, si han quedado esfuerzos heroicos para seguir adelante, la cosa se pone un poco más movida (bueno, para estándares de los '50s, claro, pero es que vamos, hay que ponerse un poco en contexto de la época, ¿no?). Si además le quitamos que en la peli, el personaje de la Marilyn está como una cabra, e increíblemente no pasa (casi) nada, entonces ya la cosa es de risa. Desde ese punto de vista, la peli tiende a ser más promesas que realizaciones. Muy alabado será Billy Wilder por hacer comedias de risa que "te hacen pensar", que son "crítica social" y todo, pero ya se sabe que si bien Cine 9009 no es iconoclasta a propósito, tampoco es gafapasta. Billy Wilder tiene pelis que han envejecido menos, pero, ¿ésta? Respira y late '50s por todas partes. No quiero decir que sea mala (no lo es, aunque sea porque Wilder es mucho Wilder). Pero un guión demasiado encorsetado hace mucho por bajarle el nivel de obra maestra a simplemente buena. O que alguien me explique por ejemplo por qué una peli moderna pierde puntos automáticamente si incluye escenas que satirizan otras pelis, y esta otra que lo hace sin ascos y sin gracia (satiriza sin piedad "De aquí a la eternidad", y "El monstruo de la laguna negra" juega un papel de importancia en la trama), es mayestática a decir basta. ¿Interesante? Sí, indiscutiblemente, por la maestría de Billy Wilder, y por algunos destellos y detalles de guión. ¿Obra maestra? Probablemente no, por mucha crítica cinematográfica que le pongan.

-- El punto de crítica social, y de crítica de las costumbres, está bastante bien. Por supuesto, no es algo ajeno a Billy Wilder (hablamos de quien hablamos, después de todo, y su mala leche es legendaria). Todo el conflicto de la peli se desata, claro está, por la tensión entre cierto marco social (debes ser puro, debes ser casto, y sobre todo, terminantemente prohibido revolcarte con esa gloriosa y espectacular y neumática mujer) y lo que son efectivamente las costumbres. El prota no es descrito como un héroe ni como un ejemplo a admirar, sino como el único pobre sonado que se le ocurre ser fiel al código social en vez de hacer lo que todos hacen, o sea, revolcarse (no ayuda que la Marilyn es una calientasopas de cuidado, porque ella se hace la gatita vaporosa y acicalable y too, pero le dice en la cara que con él... NO). El gran final se produce por supuesto cuando (((SPOILER DEL FINAL, LEÑE, SPOILER DEL FINAL, QUE TODO HAY QUE AVISAROS))) él descubre que tiene bolas y parte derecho hacia su esposa a hacer lo que debería haber hecho en primer lugar, o sea, ponerla en su lugar y enseñarle quién es el que manda en la casa, que nadie dijo que esta peli en última instancia no fuera reaccionaria, si es Hollywood a fin de cuentas. Pero sin ponerle los cuernos con la Marilyn, eso sí. Bueno, no mucho (((FIN DEL SPOILER))).

-- Marilyn Monroe. Ella es la diferencia capital entre lo que sería una comedia bienintencionada pero mediocre, y una gran peli. El increíble personaje de la rubia tonta, ella lo saca adelante a la perfección. Ella es radiante y sexy, y además tierna y adorable. Qué "Loco por Mary" ni que ocho cuartos, Marilyn es the real thing, baby. Se supone que el tipo tiene que sentirse tentado, y de verdad que Marilyn Monroe es toda una tentación aquí. La pobre llegó a odiar los roles de rubia tonta, y con razón, porque cuando cambia de registro puede ser temible (ahí está su gran rol como femme fatale en la anterior "Niágara" por ejemplo), pero aquí está brillante en grado sumo. Si hay una razón por la que de verdad valga la pena ver esta peli desde el futuro (aparte de que la crítica cultureta nos ha obligado a su visionado a punta de tanto ensalzarla, los cabrones), es por Marilyn.

IDEAL PARA: Ver brillar a Marilyn Monroe en pantalla.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves, 30 de diciembre de 2010

"La dama y el vagabundo" (1955).


-- "Lady and the Tramp". Estados Unidos. Año 1955.
-- Dirección: Clyde Geronimi, Wilfred Jackson y Hamilton Luske.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Peggy Lee, Barbara Luddy, Larry Roberts, Bill Thompson, Bill Baucom, Stan Freberg, Verna Felton, Alan Reed, George Givot, Dal McKennon, Lee Millar, The Mellomen.
-- Guión: Primera idea de Ward Greene, con desarrollo de Erdman Penner, Joe Rinaldi, Ralph Wright y Don DaGradi, sobre un concepto de Joe Grant y Louis Pollock, ambos sin acreditar.
-- Banda Sonora: Oliver Wallace.

-- "La dama y el vagabundo" en IMDb.
-- "La dama y el vagabundo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En el ya lejano (en ese entonces medio lejano) comienzo del siglo XX, en un tranquilo y conservador poblacho del mid-USA, es Navidad, y el regalo correspondiente viene en una caja. ¿Qué tiene esto de particular? Bueno, simplemente que el regalo tiene unos pulmones de acero templado, porque es una cachorrita nada más mona, que de alguna manera se las ha arreglado para no agotar la provisión de aire adentro. El caso es que la cachorra sobrevive y la llaman Lady porque, en efecto, es una Lady. Así las malcrían, y así salen después. El caso es que pasa el tiempo, y Lady, que es la mimada #1 del mapa, pasa de pronto a estar un poco de lado, y es que sus amos humanos son unos cabronazos, que apenas ella queda preñá (la ama humana, no la Lady, claro), vamos pateando la perra. En medio de este desolador panorama aparece un galancete del tres al cuatro, porque verán, ella es una perra fina, mientras que él es uno de esos golfos salidos de alguna alcantarilla, buscavidas por más. Ya sabemos que las chicas firulís no se fijan en pelafustanes, salvo que tengan graves conflictos familiares que las lleven a perder su autoestima y demases, y la regla se cumple a rajatabla aquí: resulta que los cabrones de los amos dejan botada a la perra en manos de una tía que, a).- le importan un rábano los perros, y b).- tiene un par de gatas siamesas que, muy gatas serán y muy General Gato seré yo, pero es que son para agarrarlas a patadas por desprestigiar el buen nombre de la Gatunidad, las mosquitas muertas ésas. De manera que Lady acaba tomando el fresco de la tarde, y qué creen... Vagabundo el otro, pero no tonto, ahí está para recogerla.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cenicientos. Quién crea que el molde se agota en la chica pobre enamorada del chico rico, more mexicanae culebronis, que mire otra vez, que el cambio de sexo es también posible. En realidad, la historia de hacer una historia de perritos rondaba a los Estudios Disney casi desde los tiempos de "Blancanieves y los siete enanitos", pero papi Walt nunca había dado el paso. Pero después de una breve racha de adaptaciones literarias ("La cenicienta", ya que estábamos, y después "Alicia en el País de las Maravillas" y "Peter Pan"), Walt Disney debió pensar que ya estaba bueno de tanta Inglaterra y tanta Europa, y era tiempo de regresar a los buenos y viejos Estados Unidos. Y así, entre pitos y flautas, "La dama y el vagabundo" acabó por transformarse en un clásico entre clásicos. Aunque sea por la dichosa escena de los tallarines con albóndigas, parodiada tantas veces que ya no tiene gracia repetir el chiste.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No me atreveré a tanto como decir que es LA MEJOR peli Disney de todas, pero sí claramente es UNA DE LAS MEJORES DE TODAS. Aunque los Estudios Disney venían produciendo pelis de manera sistemática desde "Blancanieves y los siete enanitos", su década dorada y de mayores triunfos artísticos sin lugar a dudas que son los '50s. Esto no es raro: durante la Era Eisenhower, los Yueséi podían sentirse satisfechos de haber ganado una guerra contra los malvados nazis y transformarse en los defensores de la democracia y la libertad, mientras que las familias arrancaban de las sucias ciudades para refugiarse en los suburbios y poner a enfriar pastel de manzana en la ventana. Y Walt Disney, una de las máximas encarnaciones de ese espíritu Amerika über Alles, se mandó en aquellos años productos políticamente correctos, pero al mismo tiempo muy bien acabados, como son (repito algunas, claro) "La cenicienta", "Alicia en el País de las Maravillas", "Peter Pan", "La dama y el vagabundo", "La Bella Durmiente" y "La noche de las narices frías" (vale, ésa es de 1961, pero funciona como cierre de década, porque a la siguiente, "La espada en la piedra", Disney trataría de upgradearse un poco, aunque sin demasiado éxito, y empezaría un lento declive del que no se repondrían los Estudios hasta los '90s). Dentro de este ramillete, "La dama y el vagabundo" luce con colores propios. Siendo una historia original y no teniendo que deberse a un guión preestablecido (lo que tienen las adaptaciones de historias anteriores), hubo entera libertad para desarrollarlo a gusto. Y lo hicieron. La historia no resulta corta ni excesiva por ningún lado. Es simple, pero en ningún minuto simplona. Los personajes son carismáticos, y la evocación de época es nostálgica sin ser ñoña. Además, la historia se permite algunas crudezas no muy políticamente correctas, tratándose de una peli para niños: en algún minuto se deja caer que el Vagabundo es un mujeriego de lo peor, las escenas del niño amenazado por una rata deben haber infestado más de alguna pesadilla infantil de la época (hagan el ejercicio mental de volverse a sentir niños indefensos, y piensen ustedes en ser muertos y comidos por uno de esos bichos sucios salidos de una cloaca, a ver si no necesitan un buen Nervocalm para dormir después), la tía es más que un poco cruel con la Dama (no violencia física, pero sí acoso psicológico), y en las escenas en la perrera se hacen alusiones al destino que le esperan a los perros no recogidos. Para que después digan que las pelis de Disney son pura fantasía (ahora se venden como eso, por aquello de la publicidad y apelar a la nostalgia de los papis, pero en ese tiempo... en ESE tiempo...).

-- La historia romántica de la Dama y el Vagabundo debe ser una de las más icónicas en la Historia del Cine. Ambos personajes, a pesar de ser "una de monitos", no tienen nada que envidiarle a otros clásicos como Rhett Butler y Scarlett O'Hara, o Rick e Ilse, o Christine y el Fantasma (la versión del 2004 de "El Fantasma de la Opera", y si no me creen, véanla). ¡Y además, a diferencia de estas otras, acaba bien! (¡Vamos, qué tan grande puede ser ese spoiler, si es una Disney, no me digan que no sabían!). La insoportable cantidad de veces que se ha parodiado la dichosa escena de los perritos rodando la albóndiga con la nariz y sorbiendo el tallarín hasta besarse ha banalizado un poco este romance, pero mirando la peli entera, es una historia romántica de fuste, sin caer en ningún minuto en lo ñoño o lo sensiblero. Si no la han visto y piensan que "es para niñitos", dénle una oportunidad. Encontrarán acá mucho más romanticismo que en una de Sandra Bullock o una de... (¡¡¡AAAJ!!!) ...Jennifer López.

-- Un detalle interesante. Cuando se cuenta la historia de la Cenicienta (ceniciento, en este caso, porque no otra cosa es este vagabundo que pretende a una "de la alta"), por lo general se hace desde ese punto de vista precisamente, el de la cenicienta o ceniciento de turno. Esa es una opción lógica: la mayor parte de la gente que ve pelis son proletas, por la sencilla razón de que la mayor parte de la sociedad son proletas, y por lo tanto es más fácil que se identifiquen con el cenicient@ que con la princesa o príncipe de rigor (hay algunos ejemplos casi surrealistas de esto, como por ejemplo que en "La princesa y el sapo", que fue vendida como "la primera princesa Disney negra", en estricto rigor ella es una cenicienta y el príncipe es él... ¡y el título la llama princesa a ella!). Y sin embargo, ¿cómo sería contar esa misma historia de amor y alpinismo social, desde el punto de vista de las más altas cumbres, de la aristócrata que cae víctima del amor por alguien "menos que ella"...? Porque desde el otro lado se ve bonito, un sueño resplandeciente de apoteosis y redención social, pero, ¿y del otro lado? ¿Alguien ha contado alguna vez la historia de esa princesa que lo tenía todo y que no tiene nada que ganar con un trepa que pretende arrebatarle el corazón por un par de huesos para el desayuno? Bueno, esta peli lo hace. Es una interesante variante del cuento de la Cenicienta, y esa perspectiva nueva y fresca siempre se agradece.

IDEAL PARA: Ver una de las más grandes y sólidas historias románticas de todas.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [doblado al español].

domingo, 1 de noviembre de 2009

"Rebelde sin causa" (1955).


-- "Rebel Without a Cause". Estados Unidos. Año 1955.
-- Dirección: Nicholas Ray.
-- Actuación: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Rochelle Hudson, Dennis Hopper, Edward Platt, Steffi Sidney, Marietta Canty, Virginia Brissac, Beverly Long, Ian Wolfe.
-- Guión: Stewart Stern, sobre la adaptación de Irving Shulman, de una historia de Nicholas Ray.
-- Banda Sonora: Leonard Rosenman.

-- "Rebelde sin causa" en IMDb.
-- "Rebelde sin causa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay un monito de juguete en la calle, y hay un orangután grandote (figuradamente hablando, entiéndase) haciendo el panda con el monito chico. Es que está entubado hasta las repatas, con sus graditos alcohólicos de más, y así es como acaba en la comisaría, porque éstos son los decentes '50s, y no se tolera que los jóvenes anden así como así circulando en la calle toos alcoholizados (cómo cambian los tiempos). En la comisaría, por esos giros del guión que hacen too más fácil para que fluya la acción, el chico le planta el ojo a una chica, pero no tiene ocasión de palabrearse con ella. Cuando los papis van a buscar al chicuelo, el papi sale con eso de que qué importa, que es joven, que la vida hay que vivirla, que al cabro hay que comprenderlo, etcétera, mientras que mami, ¡ah, no, qué van a decir mis amistades!, y todo eso. Y mientras los dos se agarran (o mejor dicho, ella la agarra con él, porque papi es un calzonúo incapaz de plantarle su buen par de correazos a su lengüisuelta señora), el crío descubre que tiene mucha rabia contra todo, etcétera. A la mañana siguiente, pasada la resaca, nuestro criaturo sale a su primer día de escuela, y se encuentra con que la encantadora criatura pasa por su calle (Natalie Wood, ¿OK?). Y las cosas se pondrán feas, porque la chica pertenece a una gang, y a éstos sujetos no les impresiona la actitud frapé que adopta nuestro prota ante la vida. Nada más recién llegadito al barrio, y ya metiéndose en problemas. Las cosas se van a liar, y cuando digo liar, me refiero a liar en serio...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '50s eran un caldero hirviente. Por un lado todo aparentaba tranquilidad y normalidad, porque para eso habían pateado nazitraseros en la década pasada, para ganarse el derecho de vivir bonito en los arrabales eisenhowerianos. Por el otro la gente joven, aquellos que no valoraban el Amerika über Alles porque no habían tenido que defenderla con su sangre (y vísceras, y piernas, y cojones, y de todo), empezaban a pasar de todo y a cansarse de las cosas. La combinación de hormonas adolescentes con el pasotismo adultesco produjo entonces el peor cóctel de todos: REBELIÓN. Los adocenaditos '50s son, y no en vano, la década del Rock And Roll, de Elvis "Pelvis" Presley, y corriendo por los márgenes, de los primeros beatniks. Y así como la Música tuvo su Elvis, el Cine tuvo su ídolo rebelde en James Dean. Claro, si el hombre hubiera envejecido, ahora en 2009 estaría plantaíto en un asilo, muy probablemente, pero como murió joven, su mirar protometrosexual encima de un cigarro casi cayéndose de unos labios afeminadamente entreabiertos quedó hechita para estamparla en las poleras de mijos rebeldes que se rebelaban contra la sociedad de consumo... bueno, consumiendo rebeldía. Lo cómico es que, a través de pelis como "Rebelde sin causa", queda bien en claro que los mayorcitos creían que era el acabóse de todo. Ni sabían lo que se venía. Cuando llegara el hippismo y los '60s, y una nación entera movilizada como un one stand man contra Vietnam, ahí vendría lo bueno. Los '50s eran apenas el empezóse.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli ha envejecido muy dignamente con el paso del tiempo. Quizás considerarla como uno de los más grandes clásicos en la Historia del Cine sea un tanto exagerado, y admitámoslo, mucho de su appeal tiene que ver con que es una de las únicas tres que hizo James Dean antes de quedar machucadito en su auto. El problema quizás es que trata de ser muy discursiva, muy de tesis, y el prota, como que se ve muy mangoneado por guionista y director para decir y hacer aquello que ellos mismos quisieran decir o hacer, en vez de dejarlo ser lo que precisamente se supone que es, un adolescente conflictuado. Yo, por lo menos, nunca he visto un rebelde sin causa de ésos que sea capaz de articular un discurso tan claro, coherente, analítico y metasocial como lo hace James Dean acá. Pero si saltamos este bache, resulta que la peli está resuelta con una solvencia única. La acción es muy concisa (todo transcurre en algo más de unas 24 horas, desde la noche hasta el amanecer de la noche siguiente), y va directo al grano. No se necesitaba más, en cualquier caso, para mostrar la deprimente vida de un adolescente convertido en grano para el molino dentro de una sociedad que lo único que hace, es darle discursos confusos que van en una dirección u otra, y por lo tanto le impiden definirse a favor o en contra de nada. Y Nicholas Ray, director que se movió por varios registros distintos mostrándose como un director quizás no genial, pero sí buen manufacturero de lo suyo (pelis suyas son también "Rey de Reyes" y "55 días en Pekín"), sabe hacer la historia llevadera y darle espesor dramático cuando el asunto lo requiere.

-- Esta peli tiene indiscutiblemente un valor arqueosocial añadido. Es la peli que incendió al público juvenil de los '50s. Es una de las primeras pelis hechas sobre la rebelión juvenil. James Dean con su chaqueta se transformó en un modelo a seguir. Cierto es que ayudó su automovilística muerte en todo, pero ¿qué imagen quedó finalmente del fiambrito cuando lo sacaron de los fierros retorcidos? Pues, lo repito, la de esta peli. James Dean fue así el primero, o uno de los primeros al menos, de una larga casta que incluye a Sid Vicious, a Bob Marley, a Kurt Cobain, a...

-- Las actuaciones en general son bastante buenas. James Dean consigue a punta de énfasis lo que, bueno, admitámoslo, lo que no logra por estar un poco verde en eso de actuar todavía por aquel tiempo (y ya sabemos que el pobre no tuvo mucha carrera después para madurar). Natalie Wood, a su lado, está simplemente maravillosa. El personaje de Sal Mineo, una vez que se entienden algunos incómodos subtextos (la peli en ningún minuto lo dice por problemas de censura, lo que origina una lectura un tanto errónea del triángulo que conforman, haciéndolo pasar como "una familia", pero en realidad se supone que su personaje es gay), está estupendamente actuado, y la manera en que su personaje acaba desarrollándose es touchy (por no decir que le roba la peli en sus narices a los dos protas, en más de alguna escena). Del lado de los adultos tenemos a Edward Platt en un minúsculo y bien aprovechado rol como jefe de policía, una década antes de ser el jefe de CONTROL en la mítica serie televisiva "El Superagente 86", a Jim Backus componiendo un papi melindroso de una manera simplemente magistral, y a Ann Doran como su prepotente esposa también dándole duro al papel.

-- Uno de los temas que esta peli explora, y explota muy bien, es la sexualidad reprimida. Mientras los adultos se mueven en un mundo casi de Pato Donald, perfectamente asexuado y, por qué no decirlo, castrado, los jóvenes rebullen de hormonas, y eso es claro a lo largo de toda la peli. Quizás la mejor escena es aquella en que Natalie Wood trata de buscar el cariño de su muy compuesto, estirado y quebradizo padre, mientras que éste la rechaza porque ella ha crecido y ésas son boberías propias para las niñas chicas, lo que hace pensar que el caballero tiene más de alguna viga trancada en el encéfalo. La pelea a cuchillos o el chicken run tienen, por su parte y a la larga, una enorme carga erógena, un componente de conseguirse chicas a lo bestia, haciendo demostración de las cosas, con todo lo que implica (el final de la chicken run en eso es de antología). Y ya no digamos ese personaje de Sal Mineo, lleno de hormonas y al mismo tiempo obligado a contenerse porque resulta que su sistema hormonal lo está llevando por el lado emo en vez de por el lado machoviril de toda la vida. El hecho de que muchas cosas sólo puedan insinuarse por razones de censura, hacen el ambiente todavía mucho más mórbido, si es que cabe.

-- Secuencias memorables. James Dean tratando de dárselas (infructuosamente) en el planetario. La pelea a cuchillo en el mismo planetario, mucho más realista y emocionante que muchas rodadas en pelis de dizque-acción. Y la chicken run, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver una peli muy de su época, pero que todavía tiene unas cuantas cosillas que contar sobre la nuestra propia... y quién sabe por cuántas décadas más.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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