11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 2 de marzo de 2014

"Carrie" (1976).


-- "Carrie". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: Brian De Palma.
-- Actuación: Sissy Spacek, Piper Laurie, Amy Irving, William Katt, Betty Buckley, Nancy Allen, John Travolta, P.J. Soles, Priscilla Pointer, Sydney Lassick, Stefan Gierasch, Michael Talbott, Doug Cox, Harry Gold, Noelle North.
-- Guión: Lawrence D. Coen, basado en la novela de Stephen King.
-- Banda Sonora: Pino Donaggio.

-- "Carrie" en IMDb.
-- "Carrie" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una escena tan emblemática del softcore setentero como lo son las duchas de colegio (y es que es una de terror, pero Brian De Palma es un cachondo), se duchan varias chicas con sus lolas al aire (¡benditos tiempos en que se podía rodar así y nadie decía nada!), entre ellas una tal Carrie, toda distanciada de sus compañeras porque, verán, esto es una peli de "perdedora acosada por el sistema", así es que... En un minuto, Carrie comienza a sangrar por allí donde una mujer decente ya saben, y las otras chicas, cabronas ellas, comienzan a arrojarle cosas y etcétera, mientras la pobre Carrie chilla porque piensa que se está muriendo. Después entendemos: tiene una madre profundamente religiosa y devota de Dios, por lo que piensa que la sangre menstrual y el sexo y los hombres y todas esas cosas son pecado (ya hay olor a "le gusta la tontera a la zorra, pero se cubre con la máscara de la religión para hacerse la santa"). El caso es que el asunto Carrie divide a la gente. La profesora de educación física intenta tomar cartas en el asunto, y hacer lo que se supone todo profesor debe hacer, o sea, tratar de reforzar la autoestima de la joven y todo, mientras que otra chica descubre repentinamente que tiene conciencia, y le pide a su novio que lleve a Carrie al baile, pobrecilla ella, arrojémosle una limosna, por qué no. Y una tercera facción desarrolla un viperino plan para vengarse de Carrie, por no dejarse molestar y amedrentar en primer lugar, qué se ha creído la desgraciada, tratando de defenderse de sus abusones. Los tres planes cuidadosamente hilvanados, más las admoniciones de la madre religiosa media loca (seguro que votó Nixon, la malparida), concurrirán hasta la fiesta prom, en donde... bueno, es una de terror y hasta el momento terror, lo que se llama terror, no ha habido mucho, así es que ya pueden ir sacando cuentas. Por cierto, ¿ya les dije que en momentos estratégicos de la peli, nos han dado pistas de que Carrie podría tener poderes telekinéticos...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '80s y '90s (un poco menos en los 2000s, pero sic transit omnia gloria mundi), el nombre de Stephen King era sinónimo de... ¡¡¡TERRORR!!! (así, con dos R finales, para que sea más... TERRORR). Las adaptaciones de Stephen King para el cine son innumerables: "El resplandor", "Christine", "Cuenta conmigo" (bueno, ésa no era de terror, pero casi), "Running Man" (sí, leñe, la de Schwarzenegger), "Cementerio maldito", "Misery", "El hombre del jardín" (bueno, CF más que terror), "El discípulo", "La ventana secreta"... Pero si en los '80s, '90s y menor medida los 2000s se peloteaban las adaptaciones y los derechos y todo eso, en 1976 la cosa era diferente. ¿Funcionaría? ¿Gustaría en el cine? Al director Brian De Palma le gustó la novela (la primera que publicaba Stephen King), y cuando investigó quién tenía los derechos para el cine, se quedó pasmado de saber que nadie los había adquirido. Ni corto ni perezoso, se hizo con el proyecto y lo sacó avante (con cosas raras como que la primera opción para el personaje era Melanie Griffith...). El resultado fue una de las pelis de terror más rocambolescas de todos los tiempos, pero también un highlight en la carrera de De Palma, inagurando la que fue su gran década y en la que rodaría cosas como "Vestida para matar", "Blow Out", "Caracortada", "Doble de cuerpo" y "Los intocables".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Mientras que el componente de terror ha ido quedando en el pasado y difícilmente podríamos considerar que "Carrie" asusta a alguien hoy en día, hay otro componente que sí sobrevive, y que la ha transformado en una peli muy dolorosa. Por debajo de la historia de la chica con poderes telekinéticos que le devuelve sobradas todos los malos ratos a los cabrones alrededor suyo que la ahogan (madre, profesores bienintencionados pero tontos, compañeras de mierda), hay una verdadera historia de dolores del crecimiento, de maduración y de tránsito hacia la adultez. Pero contada desde la vereda negra del cuento. Porque hay gente para las cuales pasar de la adolescencia a la adultez viene con sus dolores y penas, pero no importa porque con los amigos uno se conforta. Carrie en cambio está absolutamente sola, y por lo tanto, el sufrimiento es aún más intenso. Que la peli se abra con un momento tan íntimo como la primera menstruación es casi una declaración de principios (a días de la fiesta de despedida del colegio, o sea, con bastante retraso, otro dato revelador), y que luego no sepa qué está pasando con ella, habla bastante de la ignorancia en que la santurrona de su madre la tiene sepultada. A través de Carrie, la peli logra entonces articular los más profundos miedos adolescentes, de que el sufrimiento haya llegado para quedarse, de que nunca nadie te quiera, de que estás solo y nadie te va a ayudar ni tender una mano amiga. Es aquí desde donde mana la mayor fuente de terror para las audiencias contemporáneas, y no tanto en el festival piroquinético del final (después de todo, ha pasado agua bajo los puentes desde "Carrie", y las audiencias necesitan más gore para sentirse felices ahora que en 1976).

-- La peli puede ser vista como un cuento de hadas subvertido y puesto patas arriba. En los cuentos de hadas, una princesa las pasa canutas por culpa de la bruja o de la madrastra malvada (de una malvada mujer que a veces cumple ambos roles al mismo tiempo), pero con la ayuda del príncipe soñado, descubre su verdadero amor, derrota al mal, y si no era princesa asciende al rango de tal, y si lo era de antemano, se casará con el príncipe y será feliz para siempre. Acá, aunque el conflicto más visible es el que Carrie desarrolla con sus compañeras, parte importante de por qué Carrie es una chafada radica en que su madre la ha criado así y le ha fregado la vida y la sanidad mental. Resulta interesante observar que, en una buena vuelta de tuerca, no tenemos a una madrastra sino a la madre biológica como la villana del cuento, pero esa madre biológica se comporta como madrastra no sólo por hacerle imposible la vida a Carrie, sino porque en su negación exacerbada del impulso sexual, implícitamente reniega del hecho de que ella ha parido a Carrie, y por lo tanto, reniega tácitamente de aquello que la hace madre en vez de madrastra. Muuuuuu simbólico todo, como puede verse. Al final (((ZONA DE SPOILERS AQUÍ, SI ERES DE LOS CUATRO GATOS BAJO UNA ROCA QUE NO CONOCE EL FINAL Y NO QUIERES SABER CÓMO TERMINA, SÁLTATE AL SIGUIENTE PÁRRAFO))), en vez de irse arreglando las cosas, todo irá de mal a peor, casi como una tragedia griega, hasta el gran final en que no vencen las fuerzas del bien ni las buenas intenciones, sino que todo se precipita en un frenesí asesino en donde no queda vivo ni el tipo de la iluminación. En esa orgía autodestructiva, en vez de triunfar Carrie, ella misma termina hundida y destruida. O como cagarse en la gazmoñería de las pelis Disney, para las cuales la adolescencia y el crecimiento son algo épico, heroico, y al final siempre recompensado porque el bien es el bien y viva América. (((FIN DE LOS SPOILERS AQUÍ))).

-- La parte interpretativa está bien. Sissy Spacek, llegada casi de chiripa al set, hace tan suyo el papel que resulta imposible concebir a otra actriz que lo hubiera interpretado tan bien (por algo con Emily Bergl, la chica telekinética de turno en "Carrie 2", no llegó después en su carrera actoral a ninguna parte). Su madre viene interpretada de una manera exagerada y over-the-top por Piper Laurie (se dice que ella consideraba a la villana tan zafada, que pensaba que la peli entera era una comedia, y sólo después cuando vio el producto final entendió de qué se trataba el asunto). Amy Irving está discreta pero bien, así como su noviecito William Katt (sí, el tipo que después hizo el protagónico de la serie televisiva ochentera "El gran superhéroe americano"). Nancy Allen, que después haría de puta para otra de Brian De Palma ("Vestida para matar") y sería la fiel y leal compañera de Murphy ("Robocop", la original claro), acá interpreta a una alumna caprichosa y malparida que eriza los pelos de cabrona que es, mientras que John Travolta hace un secundario ínfimo, poco antes de saltar a la fama con "Fiebre de sábado por la noche", como el bastardo medio retardadito que ha paseado después por infinidad de filmes desde la mencionada hasta "El cuarto poder" y aún después. Y Betty Buckley, actriz que siempre se quedó en la segunda fila, acá interpreta convincentemente a la profesora de educación física tan bienintencionada como engreída de que va a arreglar las cosas porque sí, porque es la profesora y cómo podría salir algo mal, ¿cierto?

IDEAL PARA: Ver una de las mejores pelis que se han rodado sobre el drama de ser adolescente.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 27 de febrero de 2014

"Carrie" (2013).


-- "Carrie". Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Kimberly Peirce.
-- Actuación: Chloë Grace Moretz, Julianne Moore, Judy Greer, Portia Doubleday, Alex Russell, Gabriella Wilde, Ansel Elgort, Zoë Belkin, Samantha Weinstein, Karissa Strain, Katie Strain, Barry Shabaka Henley, Demetrius Joyette, Mouna Traoré.
-- Guión: Lawrence D. Cohen y Roberto Aguirre-Sacasa, basados en la novela de Stephen King.
-- Banda Sonora: Marco Beltrami.

-- "Carrie" en IMDb.
-- "Carrie" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una mujé está enferma-enferma-enferma... ¿enferma? ¡No! ¡Está de parto! At home! Porque la escena transcurre presumiblemente a finales del XX, incluso comienzos del XXI, pero esta mujer carece de información ginecológica. En fin, el caso es que nace la criatura, y la mami hace de mami corazón y va y le intenta clavar unas tijeras, la muuuuuu jodía... (Julianne Moore, que cuando le baja por interpretar personajes bordes hasta da miedito y too). Pero no puede por estoquello. Salto en el tiempo. Vemos a la bebé ahora crecidita, en la pista de despegue para el baile de graduación y tal (Chloë Grace Moretz, por una vez en la vida una actriz que es MENOR que su personaje estudiante, porque el personaje debería tener 18 y la actriz tiene 16). Vemos una escena en la piscina que nos enseña que ella es TORPE y además TÍMIDA y además IMPOPULAR. Poco después en las duchas vemos unas cuantas buenorras (no tanto como las supermodelos que contrata Michael Bay, pero ya sabemos) envueltas en toallas, a la tal Carrie duchándose (no se ve nada, escenas rodadas con actriz menor de edad, ya saben), y viene la consabida escena en donde ella empieza a sangrar, y las compañeramerdas que empiezan a hacerle BULLYING. Incluso la graban con un celu, las muuuuuu desgraciás. Estallan ampolletas, pero a nadie le llama la atención. Aparece la tícher de gym, y trata de salvarla y tal, después de lo cual viene una conversación con el director más cretino al norte del Río Bravo. Estalla uno de esos recipientes como con 100 litros de agua, pero a nadie le llama la atención. A la madre de Carrie, maldita la gracia le hace too el follón, e incluso envía a Carrie a la habitación de las escobas (bueno, una cosita chica bajo la escalera, suponemos que es para eso). Estalla la puerta (bueno, se raja), pero a nadie le llama la atención. Ah, entremedio una de las buenorras le baja too el gusanillo de la conciencia y empieza a poner cara de "estoy buena pero soy sensible" (o trata. De lo primero no está mal, de lo segundo se queda corta. Gabriella Wilde, señoras y señores). Por cierto, las cabronas de las compañas suben el video a yutúb, con el follón predecible posterior (o sea ninguno, una reprimenda generalizada, castigo para la hechora, y aquí no ha pasao ná masho). El caso es que a la buenorra con conciencia le baja eso de que pobrecilla Carrie, deberíamos hacer algo por ella, y va y le propone al noviecito que vaya a la fiesta de graduación con Carrie en vez de con ella, porque total por qué no, a lo mejor el noviecito termina follándose a Carrie y tal en una fiesta que es una sola vez en la vida, pero por qué no (o a lo mejor a la buenorra con conciencia le pone eso de "hazlo con mi hombre", a saber, si es que estas nuevas generaciones ya ven como vienen). Todos los que vieron la versión original saben en qué va a acabar eso. O los que vieron la secuela de la versión original. O los que vieron el remake made-for-TV de 2002. Joer, que a la pobre Carrie no la dejan en paz. Lo que debe estarse forrando Stephen King con los royalties.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Había una vez un escritorzuelo medio fracasado llamado Stephen King, que en un último y desesperado esfuerzo por ser ALGUIEN en el mundo de las letras, va y escribe una repugnante escena en donde una chica desnuda bajo la ducha del colegio con el agua caliente cayendo sobre su cuerpo núbil, de pronto ¡PLAS! le llega la menarquia y humillación suprema a manos de otras chicas desnudas en las duchas del colegio. Luego botó el manuscrito, oficialmente decepcionado del mismo, aunque a saber si no será porque no se lo pille la señora, que ya sabemos cómo son, "¡qué cochinadas estás escribiendo, mira tú, minorras desnudas en la ducha y sangrando, eres un pervertido, me voy, mi abogado se contactará contigo para mandarte los papeles del divorcio!". Pero la señora va y saca el relato del cesto (¿apostaban a que no lo haría?), y figúrense que, muy liberal ella, hasta le gustó y todo. Y susurrándole al oído de manera insinuante, va y le dice: "Termínalo, mi lindo" (en realidad no sé si "susurrándole al oído de manera insinuante" o en una conversación plana y casual, pero nadie dijo que no podía literaturizar un poco, por aquello de mantener el interés de los lectores). Stephen King lo termina, exitazo absoluto de ventas, se hace un nombre... (bueno, entre el público, que la crítica durante años lo miró como ese renacuajo que escribe cosiacas de terror en vez de escribir LITERATURA DE VERDAD, hasta que algunos críticos dijeron que mejor estar bien con los ángeles y empezaron a reconocer, así como a regañadientes, que Stephen King tiene lo suyo igual). "Carrie" fue adaptada de manera memorable por Brian de Palma con Sissy Spacek en 1976. Y de manera no tan memorable por aquello de presupuesto de telefilme, con Angela Bettis en 2002. ("La ira: Carrie 2" no cuenta porque la prota Emily Bergl interpreta a Rachel, la media hermana de Carrie, y Sissy Spacek aparece de esa manera bastarda denominada "imágenes de archivo"). Por alguna razón, los productores pensaron que era tiempo de ofrecernos otra versión más del mismo cuento. Quizás porque desde 2002 había pasado una década, el público adolescente popcornero entretanto había crecido y se podía vender la historia a toda una nueva generación de chavales para quienes el cine partió con "El Señor de los Anillos" y "Piratas del Caribe", y algo sobre un viejote medio senil llamado George Lucas. Con Kimberly Peirce a cargo, una directora no excesivamente prolífica (esta es su TERCERA peli, aunque la primera es la memorable "Los muchachos no lloran" de 1999). Bueno, eso y la debacle financiera de MGM, que los ha llevado a rebuscar en los armarios todas las franquicias establecidas de las que puedan tirar para reboot, remake, lo que sea, que les permita seguir manteniéndose a flote sin tener que apostar por ideas nuevas que tengan el desagradable efecto de, ya saben, fracasar en taquilla ("La chica del dragón tatuado": remake, "Comando especial": basado en serie de TV, "¿Qué voy a hacer con mi marido?": la excepción que confirma la regla, "Skyfall": secuela, "Hansel y Gretel": basado en relato nórdico, "El Hobbit: Un viaje inesperado": precuela, "G.I.Joe: El contraataque": secuela, "El Hobbit: La desolación de Smaug": secuela de la precuela, y para 2014 se vienen "Robocop": remake/reboot, "Comando especial 2": secuela, "Hércules: The Thracian Wars": basado en mitos griegos, la tercera del hobbit, la 24 de James Bond para 2015...). La cosa salió... más o menos bien de cara a la taquilla. 82 millones de caja, una mugre, pero contra 30 millones de costos alcanza a recuperar y dejar algún dinerillo en el bolsillo. La crítica la ha tratado más o menos bien, aunque con algo de condescendencia. ¿Y nosotros? Pase a la siguiente sección para averiguarlo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Leyenda del cine y tal, pero la "Carrie" de 1976 estaba seriamente necesitada de un remake. ¡Herejía!, ya los oigo gritar. ¡Anatema!, los oigo gemir. ¡Abominación de la desolación!, exclamáis. Pero admitámoslo, si bien la "Carrie" de 1976 sigue siendo una excelente peli en muchos respectos, el apartado de los FXs y la traca final, de vértigo para su época, hoy en día se ven bastante adocenados. Se diga lo que se diga, Carrie es, fue y seguirá siendo una historia de despertar adolescente, una metáfora acerca del brutal descubrimiento de que el mundo es un lugar muy poco placentero para vivir, y por lo tanto su público natural más allá de los cinéfilos más empingorotados, son los adolescentes. Los mismos que ven hoy en día la "Carrie" de 1976 y se parten de la risa con la cara de lunática de Sissy Spacek (sí, gran rol y too, pero esa clase de filigranas como que se les escapan a los adolescentes tontorrones ávidos de meterse popcorn a saco en la sala de cine). En ese sentido, la "Carrie" de 2013 cumple bien como remake. Es la necesaria actualización de la historia a un trasfondo más moderno, y con herramientas narrativas también más modernas. El problema aquí es más o menos el esperable: en su vocación de contar la misma historia pero para las audiencias XXI, el "Carrie" de 2013 termina por anularse a sí misma. Es una buena peli, bastante superior al promedio de pelis popcorneras que llegan al cine, aunque sea por el material de base (e incluso así, porque ya sabemos cómo se las gasta Hollywood Manos de Tijera para convertir material de excelencia en churros fecales con una efectividad digna de Machete), pero no consigue zafarse de la sombra de la "Carrie" de 1976. "Carrie" de 2013 es buena, pero "Carrie" de 1976 es superlativa, y claro, en esos términos... No ayuda por supuesto que el espectador que vio, vivió y disfrutó la "Carrie" de 1976, no va a encontrar realmente nuevos elementos aquí. De todas maneras, como remake, sale mejor parado que el demasiado menospreciado pero tampoco carne de memorabilia "Pesadilla en la Calle Elm" de 2010, que se perjudicaba de ser un remake mucho más superfluo a pesar de sus buenas intenciones. En esta "Carrie" se nos cuenta más o menos la misma historia, pero perdida la carta de la sorpresa (leñe, hay que haber estado bajo una piedra para no saber cómo termina), y además perdida la carta de chorrear sexualidad (esta "Carrie" es mucho más pacata que la "Carrie" de 1976, partiendo por la eliminación de los desnudos y siguiendo por el recortar de la atmósfera de erotismo malsano y su reemplazo por alguna insinuación puntual y poco más), la peli decide jugársela por el desarrollo de personajes. Y en general cumple bien gracias a una Kimberly Pearce dirigiendo con buen ojo para la narrativa (aunque desaprovechando el subtexto morboso, cuando hubiera podido explotarlo al estilo "Los muchachos no lloran" y habría quedado mucho mejor), una Chloë Grace Moretz que consigue ser una gran Carrie haciéndolo a su manera y sin necesidad de seguir la estela o imitar a Sissy Spacek, una Julianne Moore superlativa como madre chalada (esta versión le presta mucha más atención y redondea mucho más a su personaje, que tiene algunas escenas verdaderamente escalofriantes), una Judy Greer muy solvente como profesora de gimnasia (esta chica eterna secundaria debería haber tenido una carrera mucho más prominente de la que ha tenido hasta ahora), y una Portia Doubleday que consigue el milagro de crear una Chris incluso más detestable y miserable que la interpretada por Nancy Allen en 1976. En contra tenemos un guión que no termina de cuajar del todo (que Carrie lo ignorara todo sobre la regla ya pasaba difícilmente en 1976, pero en 2013 con interné en el colegio, como la misma peli lo muestra, como que no cuela, y eso por no hablar de la cantidad de veces que los poderes telekinéticos de Carrie se manifiestan sin que nadie se pregunte por qué siempre alrededor de la rarita pasan tonteras), y algunas interpretaciones que echan para abajo el nivel general (en particular destaca Gabriella Wilde, ya una sosilla Constance en "Los tres mosqueteros" de 2011, incapaz de transmitirnos por qué tanta preocupación por la jodía Carrie, algo que sí lograba de manera más eficaz Amy Irving en 1976).

-- ¿Soy yo, o me pareció que el enfoque que guión y actuación le da a esta "Carrie", funciona como una especie de deconstrucción de los X-Men? La "Carrie" de 1976 no mostraba mucho parecido, pero en ésta vemos una escalada de poderes telekinéticos que parecieran querer hacer un guiño al "X-Men" de Bryan Singer. Sólo que en esa peli, los adolescentes incomprendidos y rechazados tenían una academia de Charles Xavier en donde recluirse para aprender a quererse a sí mismos, formar su club de amiguetes y salvar a la Humanidad que los odia y desprecia etcétera, mientras que aquí vemos un escenario más realista en donde la chica telekinética es una sola (se insinúa que podrían haber más, pero no se ve otra por ninguna parte), con el resultado predecible de que, sin red de cobertura psicológica para la pobre mutante... bueno, pasa lo que pasa. Que todos ya sabemos cómo termina, sin haber visto el remake. O la peli original de 1976. Y es más: que la vimos justamente por ese final en donde no hay infierno como el de una mujer despechada... contra sus compañeras de cole, en particular si tiene poderes mentales.

IDEAL PARA: Ver un remake que cumple con dignidad.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



domingo, 1 de noviembre de 2009

"Rebelde sin causa" (1955).


-- "Rebel Without a Cause". Estados Unidos. Año 1955.
-- Dirección: Nicholas Ray.
-- Actuación: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Rochelle Hudson, Dennis Hopper, Edward Platt, Steffi Sidney, Marietta Canty, Virginia Brissac, Beverly Long, Ian Wolfe.
-- Guión: Stewart Stern, sobre la adaptación de Irving Shulman, de una historia de Nicholas Ray.
-- Banda Sonora: Leonard Rosenman.

-- "Rebelde sin causa" en IMDb.
-- "Rebelde sin causa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay un monito de juguete en la calle, y hay un orangután grandote (figuradamente hablando, entiéndase) haciendo el panda con el monito chico. Es que está entubado hasta las repatas, con sus graditos alcohólicos de más, y así es como acaba en la comisaría, porque éstos son los decentes '50s, y no se tolera que los jóvenes anden así como así circulando en la calle toos alcoholizados (cómo cambian los tiempos). En la comisaría, por esos giros del guión que hacen too más fácil para que fluya la acción, el chico le planta el ojo a una chica, pero no tiene ocasión de palabrearse con ella. Cuando los papis van a buscar al chicuelo, el papi sale con eso de que qué importa, que es joven, que la vida hay que vivirla, que al cabro hay que comprenderlo, etcétera, mientras que mami, ¡ah, no, qué van a decir mis amistades!, y todo eso. Y mientras los dos se agarran (o mejor dicho, ella la agarra con él, porque papi es un calzonúo incapaz de plantarle su buen par de correazos a su lengüisuelta señora), el crío descubre que tiene mucha rabia contra todo, etcétera. A la mañana siguiente, pasada la resaca, nuestro criaturo sale a su primer día de escuela, y se encuentra con que la encantadora criatura pasa por su calle (Natalie Wood, ¿OK?). Y las cosas se pondrán feas, porque la chica pertenece a una gang, y a éstos sujetos no les impresiona la actitud frapé que adopta nuestro prota ante la vida. Nada más recién llegadito al barrio, y ya metiéndose en problemas. Las cosas se van a liar, y cuando digo liar, me refiero a liar en serio...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '50s eran un caldero hirviente. Por un lado todo aparentaba tranquilidad y normalidad, porque para eso habían pateado nazitraseros en la década pasada, para ganarse el derecho de vivir bonito en los arrabales eisenhowerianos. Por el otro la gente joven, aquellos que no valoraban el Amerika über Alles porque no habían tenido que defenderla con su sangre (y vísceras, y piernas, y cojones, y de todo), empezaban a pasar de todo y a cansarse de las cosas. La combinación de hormonas adolescentes con el pasotismo adultesco produjo entonces el peor cóctel de todos: REBELIÓN. Los adocenaditos '50s son, y no en vano, la década del Rock And Roll, de Elvis "Pelvis" Presley, y corriendo por los márgenes, de los primeros beatniks. Y así como la Música tuvo su Elvis, el Cine tuvo su ídolo rebelde en James Dean. Claro, si el hombre hubiera envejecido, ahora en 2009 estaría plantaíto en un asilo, muy probablemente, pero como murió joven, su mirar protometrosexual encima de un cigarro casi cayéndose de unos labios afeminadamente entreabiertos quedó hechita para estamparla en las poleras de mijos rebeldes que se rebelaban contra la sociedad de consumo... bueno, consumiendo rebeldía. Lo cómico es que, a través de pelis como "Rebelde sin causa", queda bien en claro que los mayorcitos creían que era el acabóse de todo. Ni sabían lo que se venía. Cuando llegara el hippismo y los '60s, y una nación entera movilizada como un one stand man contra Vietnam, ahí vendría lo bueno. Los '50s eran apenas el empezóse.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli ha envejecido muy dignamente con el paso del tiempo. Quizás considerarla como uno de los más grandes clásicos en la Historia del Cine sea un tanto exagerado, y admitámoslo, mucho de su appeal tiene que ver con que es una de las únicas tres que hizo James Dean antes de quedar machucadito en su auto. El problema quizás es que trata de ser muy discursiva, muy de tesis, y el prota, como que se ve muy mangoneado por guionista y director para decir y hacer aquello que ellos mismos quisieran decir o hacer, en vez de dejarlo ser lo que precisamente se supone que es, un adolescente conflictuado. Yo, por lo menos, nunca he visto un rebelde sin causa de ésos que sea capaz de articular un discurso tan claro, coherente, analítico y metasocial como lo hace James Dean acá. Pero si saltamos este bache, resulta que la peli está resuelta con una solvencia única. La acción es muy concisa (todo transcurre en algo más de unas 24 horas, desde la noche hasta el amanecer de la noche siguiente), y va directo al grano. No se necesitaba más, en cualquier caso, para mostrar la deprimente vida de un adolescente convertido en grano para el molino dentro de una sociedad que lo único que hace, es darle discursos confusos que van en una dirección u otra, y por lo tanto le impiden definirse a favor o en contra de nada. Y Nicholas Ray, director que se movió por varios registros distintos mostrándose como un director quizás no genial, pero sí buen manufacturero de lo suyo (pelis suyas son también "Rey de Reyes" y "55 días en Pekín"), sabe hacer la historia llevadera y darle espesor dramático cuando el asunto lo requiere.

-- Esta peli tiene indiscutiblemente un valor arqueosocial añadido. Es la peli que incendió al público juvenil de los '50s. Es una de las primeras pelis hechas sobre la rebelión juvenil. James Dean con su chaqueta se transformó en un modelo a seguir. Cierto es que ayudó su automovilística muerte en todo, pero ¿qué imagen quedó finalmente del fiambrito cuando lo sacaron de los fierros retorcidos? Pues, lo repito, la de esta peli. James Dean fue así el primero, o uno de los primeros al menos, de una larga casta que incluye a Sid Vicious, a Bob Marley, a Kurt Cobain, a...

-- Las actuaciones en general son bastante buenas. James Dean consigue a punta de énfasis lo que, bueno, admitámoslo, lo que no logra por estar un poco verde en eso de actuar todavía por aquel tiempo (y ya sabemos que el pobre no tuvo mucha carrera después para madurar). Natalie Wood, a su lado, está simplemente maravillosa. El personaje de Sal Mineo, una vez que se entienden algunos incómodos subtextos (la peli en ningún minuto lo dice por problemas de censura, lo que origina una lectura un tanto errónea del triángulo que conforman, haciéndolo pasar como "una familia", pero en realidad se supone que su personaje es gay), está estupendamente actuado, y la manera en que su personaje acaba desarrollándose es touchy (por no decir que le roba la peli en sus narices a los dos protas, en más de alguna escena). Del lado de los adultos tenemos a Edward Platt en un minúsculo y bien aprovechado rol como jefe de policía, una década antes de ser el jefe de CONTROL en la mítica serie televisiva "El Superagente 86", a Jim Backus componiendo un papi melindroso de una manera simplemente magistral, y a Ann Doran como su prepotente esposa también dándole duro al papel.

-- Uno de los temas que esta peli explora, y explota muy bien, es la sexualidad reprimida. Mientras los adultos se mueven en un mundo casi de Pato Donald, perfectamente asexuado y, por qué no decirlo, castrado, los jóvenes rebullen de hormonas, y eso es claro a lo largo de toda la peli. Quizás la mejor escena es aquella en que Natalie Wood trata de buscar el cariño de su muy compuesto, estirado y quebradizo padre, mientras que éste la rechaza porque ella ha crecido y ésas son boberías propias para las niñas chicas, lo que hace pensar que el caballero tiene más de alguna viga trancada en el encéfalo. La pelea a cuchillos o el chicken run tienen, por su parte y a la larga, una enorme carga erógena, un componente de conseguirse chicas a lo bestia, haciendo demostración de las cosas, con todo lo que implica (el final de la chicken run en eso es de antología). Y ya no digamos ese personaje de Sal Mineo, lleno de hormonas y al mismo tiempo obligado a contenerse porque resulta que su sistema hormonal lo está llevando por el lado emo en vez de por el lado machoviril de toda la vida. El hecho de que muchas cosas sólo puedan insinuarse por razones de censura, hacen el ambiente todavía mucho más mórbido, si es que cabe.

-- Secuencias memorables. James Dean tratando de dárselas (infructuosamente) en el planetario. La pelea a cuchillo en el mismo planetario, mucho más realista y emocionante que muchas rodadas en pelis de dizque-acción. Y la chicken run, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver una peli muy de su época, pero que todavía tiene unas cuantas cosillas que contar sobre la nuestra propia... y quién sabe por cuántas décadas más.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 24 de septiembre de 2009

"Las vírgenes suicidas" (1999).


-- "The Virgin Suicides". Estados Unidos. Año 1999.
-- Dirección: Sofia Coppola.
-- Actuación: James Woods, Kathleen Turner, Kirsten Dunst, Josh Hartnett, Michael Paré, Scott Glenn, Danny DeVito, A.J. Cook, Hanna Hall, Leslie Hayman, Chelse Swain, Anthony DeSimone, Lee Kagan, Robert Schwartzman, Noah Shebib, Hayden Christensen, Giovanni Ribisi (narrador en off).
-- Guión: Sofia Coppola, basada en la novela de Jeffrey Eugenides.
-- Banda Sonora: Air.

-- "Las vírgenes suicidas" en IMDb.
-- "Las vírgenes suicidas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Esta es una de esas pelis "X años atrás", que en este caso son 25, y como la peli es de 1999, podemos situarnos cómodamente en 1974. Todo bonito, todo plácido, pequeña comunidad linda pija aristócrata yanki... Hasta que a una niñita Lisbon se le ocurre tratar de despacharse al otro mundo. Desde que los Lisbon se mudaron al barrio, éste se revoluciona con las cinco chicas Lisbon, todas en esa edad terrible en que se transforman en monstruos de autorreferencia, o sea los 13-17, más o menos (algunas después no evolucionan, siguen siendo monstruos autorreferentes y se transforman en protagonistas de la farándula o en cineastas culturetas, pero eso es aparte). Bueno, estaba en lo de las chicas Lisbon. Las pobres viven recluidas con esas terribles criaturas republicanas que son sus padres, muy conservadores ellos y también muy querendones: la clase de viejos que te dicen que te quieren mucho y te miman mucho, pero de refilón te insinúan que las reglas son las reglas, y te las imponen con todo caramelo para que te sientas muy mal por romperlas y quebrarle el corazón a papi. Resulta que después de haber tratado de cepillarse, el psicólogo, con esa calma "yo lo sé too, pa' eso soy psicólogo", da la recomendación genial de armarle una fiesta a la más chica. Los papis, que son muy querendones, bueno, por qué no, a pesar de que eso de las fiestas, pues no, miren, no sé, a las fiestas llegan hombres, qué van a decir nuestros vecinos... Y en medio de la fiesta, resulta que la criatura festejada tiene el mal gusto de retirarse, subir a su habitación, y hacer el Coyote arrojándose al vacío. El asunto queda caratulado como accidente, pero la familia aguanta estoicamente, porque como lo dije, son republicanos de pro, ultracatólicos conservadores, así es que todas esas penitas hay que pasarlas sin aspavientos, qué van a decir los vecinos, joer. Pero ya al comienzo de esta peli nos han advertido, porque es una de esas tipo "recuerdo que en mi niñez"... Las otras cuatro también están en la picota, y a la larga también acabarán suicidándose. Qué desperdicio, ñap. Y no me digan que no lo sabían, si por algo el título habla de vírgenes y de suicidas, ¿eh?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Esta peli estará asociada de manera inmortal, para bien o para mal (probablemente más para mal, y eso a riesgo de alienarme los afectos de los culturetas de pro), a la hercúlea y nepótica figura de Sofia Coppola, la cineasta que sería una más del montón de no ser por los buenos oficios de su papi, el poderoso Francis Ford Coppola, que quién sabe cuantos palillos habrá movido en Hollywood (quizás no tantos como se piensa), pero de que llevaba a su criatura a las fiestas de Hollywood para que se enchufara con productores y actores, no me creo que no lo hiciera. Ya desde bebita, papá Francis, con empeño ítaloamericano, le había marcado el camino haciendo que interpretara al bebé del cappo di tutti cappi Michael Corleone en "El Padrino" (luego dicen que la vida no imita al arte), y luego de algunos berruntes por aquí y por allá, la terminó reclutando en reemplazo de Winona Ryder en "El Padrino III". La maniobra nepótica no funcionó demasiado bien, Sofia Coppola se llevó la rechifla de su vida, y desde entonces juró que nunca más iba a ponerse delante de una cámara a ser abucheada así: lo suyo iba a ser estar DETRÁS de la cámara y mandar a los demás lo que tienen que hacer, que para algo tengo sangre italiana y soy una Coppola, per la Madonna santa (es lo que tienen los italianos: en su Patria no ganan una guerra ni con la ayuda amistosa de los Panzerdivisionen, y en el extranjero quieren ganarlas todas). Después de algunos años vagando por el limbo, la buena estrella volvió a sonreir a Sofia Coppola, cayéndole en las manos este guión. Hagamos un poco de memoria sobre cómo eran las cosas en 1999. En aquel tiempo en que el Presidente de los Estados Unidos gozaba felaciones en horarios de oficina y los britrockeros caminaban sobre las aguas, estaba muy de moda en el flanco contracultureta un individualismo extremo de fuerte tendencia depresiva (en el 2000, tres cuartos de lo mismo, pero con la estética animé imponiéndose progresivamente sobre la oscuridad DarkGothEMO). Una peli como "Las vírgenes suicidas", ambientada en el middle-'70s (década fetiche para los '90s, y si no díganselo a Nirvana, que se copió medio catálogo de Kiss y el Punk) tenía que caer en terreno fértil. Que el resultado sea asfixiantemente cultureta, y decididamente sobrevalorado, es lo de menos. Lo importante es que otra vez la Bambina De Los Mios Occhios, la No Tan Bella Ragazza Coppola, estaba otra vez al tope de la bandera. Después de la autorreferencialidad de "Las vírgenes suicidas" vendría la autorreferencialidad de "Perdidos en Tokio" y "María Antonieta". Aunque quizás, pensándolo bien, no sea tan malo. Después de todo, sin la Madrina Coppola, quizás no estaríamos hoy en día hablando de Kirnsten Dunst o Scarlett Johansson...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Existen dos clases de obras de arte. Una de ellas es la que dice "no miren al Mensajero, el Mensaje es importante", que tratan de entregarte un mensaje y que lo digieras bien digerido. En las otras te dicen "el Mensaje es intrascendente, adora al Mensajero", que son las clásicas obras culturetas de quienes se creen tan inteligentes, que tienen una excelsa opinión de todo zurullo que se les ocurra cagar, y no comprenden que el resto a lo mejor prefiera zurullos un poco más almibarados y con más polvo de rosas, por favor... Bien, después de esta disertación coprofágica, ¿dónde cae la Coppola? Exacto, cae del lado cultureta. Todas sus pelis tratan sobre pobrecitas mujeres incomprendidas, que no son frívolas ni tontas según ellas mismas (¿y según quién más?) sino que tienen una sensibilidad exquisita que deben esconder dolorosamente del mundo debido a las malignas gentes alrededor que las reprimen con su incomprensión. Este conflicto se repite calcado entre las hipersensibles hijas Lisbon y sus ultraconservadores padres en "Vírgenes suicidas", entre la pobrecita esposa joven de "Perdidos en Tokio" con su distante marido, y entre la frívola no-tan-tonta-déjenme-ser reina adolescente versus la Malvada Corte de Versalles en "María Antonieta". Esto es, por supuesto, calcado a la biografía de la Coppola, a quien en su juventud nunca le reconocieron sus berrinches artísticos, que creció en medio del individualismo alternativo cultureta noventero, y que ahora se desquita torturándonos con sus doncellas insufriblemente buenas, insufriblemente sensibles, insufriblemente incomprendidas, etcétera. Bueno, al menos las vírgenes suicidas tuvieron los cojones (o los ovarios, mejor dicho) de suicidarse, algo que no pudieron hacer la prota de "Perdidos en Tokio" ni María Antonieta. Si partimos de estas coordenadas, es fácil adivinar por qué esta peli impresiona por su acabado técnico, pero a medida que transcurre, se va desinflando progresivamente hasta que dudemos sobre qué demonios trata de decirnos en realidad. No pierdan el tiempo tratando de entenderla: no hay Mensaje. O si acaso hay alguno, es el siguiente: no maltraten a las chicas adolescentes desvalidas con sentimientos, que algún día podrían crecer y transformarse en cineastas que los castigarán infligiéndoles pelis egóticas y autorreferentes como las de Sofia Coppola. En esto del Culto al Líder, al menos Stalin lo hacía con más pompa e himnos más entretenidos...

-- La historia, ¿qué decir de la historia...? Tengo entendido que no sólo adapta una novela, sino que es una adaptación muy fiel a la novela. Maldición. Generalmente cuando adaptan novelas al cine, las destazan y destripan hasta convertir grandes monumentos literarios (o al menos decentes pasarratos) en bazofias intragables que para colmo se cagan en el mensaje (segunda vez que saco una referencia coprológica reseñando una de Coppola, ¿será alguna clase de señal?). En este caso, que por una vez en la vida hubiéramos agradecido que se le faltara el respeto a la novela y se traicionara su esencia en pos de hacer algo más condensado y con sentido, optan por seguirla a la pata de la letra. Hasta la mitad de la peli, todo marcha más o menos bien. Tenemos sus arranques culturetoides por parte de la Coppola, pero todo luce más o menos en control. Uno puede aceptar que el psicólogo sea una caricatura porque aparece dos segundos y listo (Danny De Vito, cagándose en... ahí está otra vez la referencia coprológica... cagándose en su rol de "La guerra de los Roses"). Uno puede aceptar que el suicidio de la primera chica no tenga explicación. Uno puede tomar como una advertencia sobre el monumental ego de Sofia Coppola, que la primera suicida le diga al médico "usted nunca ha sido una chica de trece años", con autorreferencialidad insufrible, porque todas esas mocosas son exactamente así (a ratos pareciera que la Coppola nunca superó los trece). Pero hay una progresión narrativa, y los hechos se van concatenando con cierta lógica. Pero después de la secuencia de la fiesta, más o menos a mitad de peli, el asunto se torna de una imbecilidad manifiesta, y los personajes se empiezan a comportar todo lo forzados que pueden para que entendamos bien el mensaje (repito: no putear a las niñas hipersensibles, pobrecitas ellas). Al final, como nos lo prometieron al principio de la peli, las chicas se suicidan, y la gran sensación que queda no es tragedia ni sufrimiento, sino "¡¡¡AL FIN!!!". Sí, la ví entera, así ustedes no tienen que hacerlo.

-- El acabado técnico es, como decíamos, impecable. Al menos. Sofia Coppola opta por una narración discreta y tranquila, sin alardes de gran cineasta, en lo que a este rubro se refiere. Las actuaciones son bastante buenas, destacando por supuesto los sempiternos Kathleen Turner y James Woods como los padres conservadores que esconden la manopla de hierro debajo del guante de terciopelo. Pobre Woods, verse obligado por el guión a hacer el mongo oliendo y hablándole a unas plantitas en el Colegio, en una de las escenas más cretinas de todo el filme. Kirnsten Dunst está ahí para poner caritas, y si bien se ve sabrosa en algunas escenas, en otras destaca su físico asténico, y bueno... Ah, sí, estaba hablando de su perfomance como actriz... Bueno, su físico se ve asténico, quedémonos en eso. Josh Harnett aparece lo justo y preciso, hecho un crío. Las otras cuatro chicas Lisbon están casi para hacer bulto, justificando de este modo la penosa carrera posterior de las cuatro actrices que les dan vida (es un decir). En general las actuaciones son eficientes, pero sirven a personajes, ¿cómo decirlo? sin verdadera substancia. ¿Por qué? Lo repito: no están ahí para transmitir ningún personajes, sino que son Peones movidos por la Gran Ajedrecista Coppola para mostrarnos que es la futura Kasparov o algo así. Qué vergüenza. En cuanto a la banda sonora, está aceptablemente bien. (Por cierto, ¿cómo es que padres setenteros tan ultraconservadores dejaron al personaje de Kirnsten Dunst tener un disco de esos malditos satánicos de Kiss?).

-- ¿Qué queda al final del día? La sensación de haber visto una peli a punto de ser buena, a punto de ser especial, a punto de ser cálida... A punto de no ser porque para pasar a ese nirvana de los bienaventurados cinematográficos, primero debemos inclinarnos frente al altar monolito de Sofia Coppola. Si lo hacemos, entonces gozaremos de la gracia de vernos bendecidos en la comunión espiritual cultureta con los valores individualistas y de tolerancia emocional que predica la peli. Parece que la Suprema Pontífice Coppola no ha aprendido que las mejores pelis son las que consiguen ese mismo efecto, pero permitiendo rodear al director por varios caminos para apreciar mejor la obra final desde el propio punto de vista. No es casualidad que la peli termine con una Fiesta Asfixia: al final nosotros somos los asfixiados. Por lo menos, no he visto nunca a nadie tan consecuente que diga "¡Amo la peli de las vírgenes suicidas de nuestra Diosa Coppola!" y después haya ido corriendo a inhalar monóxido de carbono hasta la muerte por anoxia...

IDEAL PARA: Llevar oro, incienso y mirra a los altares de Sofia Coppola y dárselas de cultureta entre ciertos círculos post-Grungies.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 29 de enero de 2009

"Crepúsculo" (2008).


--"Twilight". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Catherine Hardwicke.
-- Actuación: Kristen Stewart, Robert Pattinson, Billy Burke, Ashley Greene, Nikki Reed, Jackson Rathbone, Kellan Lutz, Peter Facinelli, Cam Gigandet, Taylor Lautner, Anna Kendrick, Michael Welch, Christian Serratos, Gil Birmingham, Elizabeth Reaser.
-- Guión: Melissa Rosenberg, basada en la novela de Stephanie Meyer.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Crepúsculo" en IMDb.
-- "Crepúsculo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bella, bella, qué bella es... Con un cierto sentido adolescente indie, Bella (diminutivo de Isabella, entiéndase) nos va introduciendo lentamente en la belleza de morir y esas cosas... Gracias a esta narración off-screen aprendemos que su mami se ha casado de nuevo y quiere foquifoqui con su nuevo maridito, así es que la Bella, despachá con su papá, el biológico. Pasar de la soleada y desértica Arizona al lluvioso pueblo de Fork (o algo así) puede ser un poco chocante. En particular si tu papi se comporta un poco creepy contigo (no human contact, no parlez...), y te quiere endilgar un indiecito salío 'e la reservación como potencial pinche/atraque/whatever-it-was (el viejo complejo "viejo juera 'e onda", que le dicen). En fin, habrá que soportarlo. Y soportar que el nuevo automóvil cool de sweet 16 sea una camioneta destartalada que nada puede contra los lindos chiches de sus compañeros de curso. En esas condiciones, integrarse a la escuela puede ser un poco complicado, pero Buffy Summers... perdón, quise decir Bella Swan, tendrá la ayuda de su propia Scooby Gang que la incorporará y la guiará por los complicados vericuetos del Who's Who (hmmmmmm... huele a trampa... seguro que si Bella Swan no fuera la Mary Sue de Stephanie Meyer, no serían tan cool las cosas...). Y ya sabemos que en todo Who's Who que se precie de tal existen sus highlights y sus agujeros en el texto ocasionado por alguna inoportuna mancha de pizza o un recorte de tu hermanita menor. En este caso el recorte se llama Edward Cullen, un más que extraño individuo con un carácter como para abofetearlo. Como las mujeres tienden a no ser criaturas demasiado lógicas, en vez de huirle como de la peste, Elizabeth Swann decid... perdón, verdad que Elizabeth Swann es la de los Piratas del Caribe. Es lo que tienen los cisnes, todas las girls quieren ser uno. Bueno, decía que Bella Swan, en vez de arrancársele por pies, cae rendida a sus ídem (si es que les gusta ser sumisas y dóciles y que las maltraten... ¿ya dije que la autora del libro es mormona?). Porque verán, el chico podrá ser rudo y maleducado, pero no es un deportista guapo-popular-bruto, o sea un mal tipo, sino que en el fondo es un alma torturada y atormentada que... ¿Lo reviento? Bueno, no estoy reventando nada, si toda la promoción se basa en la idea "chica meets vampiro". Bueno, es un alma atormentada porque ha vivido tropecientos años, no puede enamorarse porque su concepto de "comerse a una chica" es quizás demasiado literal... Lo de siempre, vamos. De esta manera Angel y Buff... perdón, Edward y Bella comienzan a las idas y venidas, a las quiero y no quiero, hasta que al final, bueno-ya...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Nace una de ellas cada generación. Y tenía que tocarnos ésta a nosotros. Los '80s tuvo "El ansia" y "Generación perdida" (bueno, también "La hora del espanto", y sí, era un espanto, pero no de terror precisamente...). Los temprano-'90s tuvo el "Drácula" de Bram Stoker. Los tardíono-'90s tuvo a Buffy la Cazavampiros. Ahora tenía que venir una de vampiros que apelara a los kids que crecieron jugando al vampiro narciso en "Vampiro: La Mascarada" (si nunca has jugado al JdR de White Wolf, te informamos: en "Vampiro: La Mascarada" puedes jugar con vampiros cool que usan lentes oscuros y gabardinas de cuero... ¿qué adolescente narcisista yutúbico no se babearía por eso?). Que los vampiros desaparezcan no es una opción, en lo básico porque vivimos dentro de una sociedad vampírica que te drena la sangre y te obliga a transformarte en un zombi al servicio de "el Sistema" (sí, vampiros y zombis son una combinación ganadora, extraño no ver más pelis sobre esta dupleta... bueno, se viene "Inframundo: La rebelión de los lycans" que es con vampiros y hombres lobo...). La historia aquí es corta y dramáticamente simple. Stephanie Meyer escribió una novela llamada "Crepúsculo". Vendió muy bien, por aquello de apelar al angst adolescente, en críos del segmento etáreo 15-20 que crecieron en los últimos 10 años leyendo las historias de Harry Potter y quedaron varados después de que se publicara el séptimo (y final, esperamos) tomo de la saga. Y sí, "Crepúsculo" es más adulta que Harry Potter. Bueno, un poco más, no mucho tampoco. Y la fórmula es la misma: así como Harry Potter es el niño que todos los niños paraos en sus pies quisieran ser (ya saben: en el fondo me mandan castigado a la pieza sin postre porque me envidian porque soy mejor que ellos...), Bella Swan es la adolescente que todas las niñas paraas en sus dos pies querrían ser (ya saben: en el fondo me mandan castigada a la pieza sin salir a la disco porque me envidian porque soy mejor que ellos...). Pero da lo mismo cómo sea, en tanto venda. Y ésta, como Harry Potter, vendió (hay tanto adolescente ignaro internetogenizado que se cree mejor que todo, y que de chocar de bruces con la realidad, al toparse con libros sobre adolescentes que puedan ser todo lo que ellos suponen que son...). Escribió secuelas (franquicia potencial habemus, feromonas para el productor hollywoodense). Y se adaptó la primera de la saga. Un poco con timidez. A ver qué pasa. Con un presupuesto ridículamente bajo (37 millones de los verdes, una limosnita para estándares hollywoodenses, con el presupuesto de "Spiderman 3" habrían podido rodarse seis Crepúsculos y aún sobraría dinero para donarlo al Hogar de Cristo), se forró con casi 360 millones a nivel mundial sólo hasta finales de Enero de 2009 (¡diez veces su inversión, en dónde firmo para ganar tanto como eso!). Ya se anunció la secuela, "Luna nueva". Pero mientras tanto...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Que nadie se engañe. Al igual que "Sex and the City" con cierto segmento etáreo de mujeres, esta peli está diseñada de principio a fin también para ir recto a su target. No es cine de alturas sino cine al gusto del consumidor, y de un cierto perfil de consumidor (adolescente alienado e hiperhormonado tratando de encontrar su lugar en el mundo, que pueda ver la peli y decir "hmmmmmm, en verdad estos personajes atormentados-incomprendidos pero buenos-cool son un poco como yo y por eso deben esconderse, si todos supieran lo chupis que son, entonces los odiarían como me odian a mí"... y que ojalá se hayan mandado algunas partidas de "Vampiro: La Mascarada" en el proceso). Para resumir: el target de "Sex and the City" con las minas "yo la llevo", y el de "Crepúsculo" son los adolescentes "yo la llevo". Criticar de otra manera a "Crepúsculo" es simplemente perder el tiempo, porque si consigue apelar a ese público, entonces el gatillo percute en la bala y sale el tiro. ¿Y funciona como una peli de este tipo? La verdad es que sí. Debe reconocerse que la maquinaria está perfectamente bien engrasada y calculada. El movimiento maestro fue haber reclutado a Catherine Hardwicke como directora, que ya había hecho un trabajo quizás irregular, pero aún así interesante, en "El nacimiento". Tiene su miga de ironía (por no emplear la palabra "mercenaria") que su peli anterior fuera sobre el nacimiento de Cristo y la llegada de la luz de la Redención a la Tierra, y ésta se refiera a vampiros y sus andanzas en la oscuridad y la sangre romántica. Pero doña Catherine Hardwicke tiene el suficiente tacto y tino para contar bien el cuento. Se apoya firmemente en dos puntales. En primer lugar consigue crear una atmósfera de tensión sexual entre los dos protas (no es que Kristen Stewart y Robert Pattinson sean dos prodigios de actores, y no ayuda mucho que sus caracteres sean tan typées, pero de que se quieren afilar, quieren) que hace muy creíble todo, y en segundo lugar, lo envuelve todo en un delicioso papel de regalo, con una fotografía simplemente espectacular, y un soundtrack que cuando no cede al odioso Rock pseudoIndie "quiero ser rebelde contra el Sistema escuchando la música que el Sistema me ofrece para identificarme como rebelde", tiene un enorme empaque musical (léase la música incidental, claro). Es resultado es una peli que, aunque arranca de manera tópica y sin tanto interés (menos aún si has visto la primera temporada de la serie televisiva "Buffy la Cazavampiros", que cuenta la misma historia, pero mucho mejor), de a poco toma vuelo y se transforma en un eficaz entretenimiento popcornero. Bueh, al final decae un poco (esa guerra de vampiros buenos contra vampiros malos, un poco aposta para que haya final de acción y la cosa no termine en un muermo "te-amo-no-puedo-vivir-sin-tí-no-puedo-morir"...), pero como estaba en la novela, pues ni modo, había que meterlo igual (la novela no la hemos leído, pero por ahí se dice que es casi lo mismo, pero mucho más ladrillaza). El final está un poco alargado, y tenemos el inevitable continuará de rigor (el último fotograma es para mostrarnos un villano que sigue vivo, y que suponemos seguirá dando caña en "Luna nueva", cuando la estrenen). Todos estos puntos a favor la salvan de la quema, aunque si no eres parte del target objetivo de esta peli, no debería ser tu primera opción una vez que estés eligiendo peli en un cine multisalas (ni la segunda... ni la tercera... ni la cuarta... quizás deberías esperar a que la estrenen en el cable, si total a ratos parece casi un telefilme). Bueno, esta peli no es sensiblemente mejor que el promedio, pero al menos no despilfarró tanto dinero: con una camionada más de dinero Michael Bay rodó "Transformers", y ésa sí que era mala de cojones. Lo que, repito, no te obliga a verla.

IDEAL PARA: Verla antes de madurar y hacerse hombre/mujer (márquese la opción que corresponda).

OTRAS PÁGINAS SOBRE "CREPÚSCULO".

-- (Ir a la página) Comentario en Cinemarama.
-- (Ir a la página) Comentario en El Cultural.
-- (Ir a la página) Comentario en Dreamers.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Crítica de Chamu.
-- (Ir a la página) Comentario en Críticas Cinematográficas.
-- (Ir a la página) Comentario en El Nortero.
-- (Ir a la página) Comentario en Críticas de Cine al Estilo Mikka.
-- (Ir a la página) Comentario en Amanecer Desde El Lado Oscuro.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 19 de noviembre de 2006

"El perfecto asesino" (1994).


-- "Léon". Francia. Año 1994.
-- Dirección: Luc Besson.
-- Actuación: Jean Reno, Gary Oldman, Natalie Portman, Danny Aiello, Peter Appel, Willi One Blood, Don Creech, Keith A. Glascoe, Randolph Scott, Michael Badalucco, Ellen Green, Elizabeth Regen, Carl J. Masutovich.
-- Guión: Luc Besson.
-- Banda Sonora: Eric Serra.

-- "El perfecto asesino" en IMDb.
-- "El perfecto asesino" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es Nueva York. Léon es un tipo que trabaja haciendo algunos trabajos de limpieza. No, él no limpia retretes. El limpia gente. Le pagan por hacer labores de matonaje y retiro, y en lo suyo es el mejor. Su vida es virtualmente perfecta, pero la mala suerte quiere que su adorable vecinita sea una chica metida en problemas. Concretamente, el padre de la chica hizo algo muy, pero muy malo, sacándole el 10% a un cargamento de droga (ya ser narcotraficante es malo, imagínense ser el traidor contra un narcotraficante). La consecuencia lógica, para todos aquellos quienes intentan pasarse de listos: muerte por tiroteo, para él y toda la familia. La chica escapa por accidente, y consigue que mi vecino el asesino la haga pasar a su casa, en donde se hospeda por tiempo indefinido haciéndose todo lo cargante que puede. Pero como, en cierta medida, ambos seres (el asesino y la niña) son criaturas con carencias afectivas, aprenden a soportarse y convivir en una tensa armonía. Tensa, dije, porque la chica está emperrada en aprender el oficio de "limpiadora" para limpiar a la escoria que liquidó a su familia (a su hermanito, en realidad, porque por el resto de la familia, que se vayan a hacer gárgaras en el féretro de cada quien). Tensa porque quiere que el asesino asesine a los asesinos de su familia (¡son agentes de la DEA, hombre, cómo vas a ir y matarlos así nada más!). Y tensa porque la chica se encapricha con que está enamorada del asesino, y el pobre hombre tiene que empezar a hacerle mandas a San Antonio para que la precoz aprendiz de bruja no acabe tentándolo a alguna clase de acto de pedofilia o algo por el estilo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Luc Besson fue el cineasta que hizo por Francia lo que George Lucas por Estados Unidos: barrió de una sola vez todo el cine aburrido y seriote anterior, y trajo de regreso aquello por lo que uno ha visto películas desde que el cine es cine: la entretención, pura y dura. Los críticos viudos de Cahiers du Cinema lo denostan por ser un autor comercial, pero en el fondo sabemos que es pura envidia, porque Besson ("Azul profundo", "El quinto elemento", "Nikita", "Juana de Arco") se forra los bolsillos con billetes, en tanto que esos mendas dizqueintelectualoides se ven obligados a vivir de la mendicidad del gobierno para producir sus películas, en los más de los casos espúreas y soporíferas. "El perfecto asesino" es, en realidad, una más de Besson. Lo que siempre es una buena noticia, por supuesto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Tiene el clásico "toque Besson". O sea, ampulosa de estilo y carácter, pero con buen ritmo, personajes llamativos o carismáticos, situaciones límite, y la gloria de aquellas viejas seriales de matiné, convenientemente adaptadas para el gusto moderno.

-- La película tiene un no sé qué de perversión sexual muy infrecuente en el cine políticamente correcto de aquellos años, que en lo sexual dura hasta hoy. La relación entre el asesino y la niña es intencionadamente ambigua, dándose a veces de manera paternofilial, y a veces como una relación romántica con una chica que recién es preadolescente. Natalie Portman, a la tierna edad de 13 años, compone aquí su primer gran papel, como una "niña mujer" bastante perversa (antes de hacerse famosa como la Reina Amidala en "La amenaza fantasma", "El ataque de los clones" y "La venganza del sith", y harto después con sus desnudos en su más que desquiciado rol de "Llevados por el deseo"). Jean Reno está como siempre, en su punto, imponiendo presencia con un personaje de gestos mínimos y miradas de orfandad.

-- Mención especial para Gary Oldman, en ese tiempo floreciente después de su gran perfomance en el "Drácula" de Francis Ford Coppola (después se repetirá el plato con Besson, oficiando de villano en "El quinto elemento"). Interpreta su rol de siempre, el de malo malísimo pasado de roscas y necesitado urgentemente de atención siquiátrica, con su ampulosidad de siempre, lo que en una de Besson encaja a las mil maravillas.

-- Secuencias magistrales. Jean Reno enseñándole a la tierna Natalie Portman a usar un rifle. La lección en terreno, con un pobre diablo tomado por sorpresa. Los avances de la chica para seducir al viejote. Y por supuesto, la espectacular batalla final entre el asesino y un ejército de policías.

IDEAL PARA: Relajarse y disfrutar con una gran pizza de acción con personajes, actuaciones e historia.

miércoles, 29 de marzo de 2006

"May" (2002)


-- "May". Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Lucky McKee.
-- Actuación: Angela Bettis, Jeremy Sisto, Anna Faris, James Duval, Nichole Hiltz, Kevin Gage, Merle Kennedy, Chandler Riley Hecht, Rachel David, Nora Zehetner, Will Estes, Roxanne Day, Samantha Adams, Brittney Lee Harvey, Connor Matheus.
-- Guión: Lucky McKee.
-- Banda Sonora: Jaye Barnes Luckett.

-- "May" en IMDb.
-- "May" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

May es una chica con los circuitos hechos una mierda: la clase de persona que dice con toda seriedad "es que mi muñeca me habló"... Como es obvio no tiene amigos, no tiene pareja ni homo ni heterosexual, o sea, está sola en el mundo. Se enamora de un chico, pero el chico, al darse cuenta de que la chiquilla tiene el cerebro exprimido en un rallador, empieza a tomar una conveniente distancia hasta la zona de seguridad. Se siente enternecida por una chica, pero la chica es un tanto ligera de cascos, y al tiempo que le echa guiños a May, se acuesta con otra. Como nadie le hace caso a la pobrecita psicorevuelta May, ella tomará el toro por las astas y, pues bien, ya saben en qué terminan estas cosas: escabechina con música suave y semifolk para producir el deseado "efecto indie".

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Es otra película "de cine independiente". La generación grungie y post-grungie ya creció y ronda la treintena, y por tanto tiene poder adquisitivo para invertir en películas raras con música melancólica. Como ésta.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La historia daba para un clónico de "Martes 13", como la patética "Valentine", pero por suerte está resuelta desde otras coordenadas, desde la melancolía y la soledad existencial. O sea, la chica tiene culebras en la cabeza, eso está claro, pero como está contado el cuento, uno hasta llega a simpatizar con la pobre que en el fondo, por mucho que le bajen los instintos asesinos, es una pobre incomprendida que quiere ser auténtica en este mundo. Como tantos.

-- Eligieron a una actriz protagónica (Angela Bettis) que aunque tenía 21 al momento del rodaje, tenía una carita de niña pequeña que le mete mucho morbo al asunto. Irónicamente, actuó ese mismo año en un rol similar: el de Carrie White, en un remake del viejo filme de Brian de Palma para la TV. A lo mejor está pirada de verdad.

-- Las escenas lésbicas no son especialmente fuertes, que esto no es show softcore, pero sí están resueltas de manera inquietante... o sea, más o menos calentonas lo mismo, hablando en plata, aunque no se vean presas corporales femeninas.

-- Porque es entretenida. General Gato la vio entera y no se durmió, y eso que la pilló a las cuatro de la mañana en el cable y simplemente se quedó enganchado. Eso es valor, espíritu cinéfilo... ¿estupidez?

IDEAL PARA: Ver una de jóvenes psicóticos que se salga del esquema "sé lo que hicieron la película pasada".

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