11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 12 de agosto de 2012

"El séptimo viaje de Simbad" (1958).


-- "The 7th Voyage of Sinbad" (título original en inglés), "Simbad y la princesa" (título en España y México). Estados Unidos. Año 1958.
-- Dirección: Nathan Juran.
-- Actuación: Kerwin Mathews, Kathryn Grant, Richard Eyer, Torin Thatcher, Alec Mango, Danny Green, Harold Kasket, Alfred Brown, Nana DeHerrera, Nino Falanga, Luis Guedes, Virgilio Teixeira.
-- Guión: Ken Kolb, basado en una historia sin acreditar de Ray Harryhausen.
-- Banda Sonora: Bernard Herrmann.

-- "El séptimo viaje de Simbad" en IMDb.
-- "El séptimo viaje de Simbad" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mientras navega gallardamente por las aguas de las Mil y Una Noches, Simbad el Marino se encuentra en una isla desierta con un mago que está en problemas. Como Simbad es heroico y chulo, va y lo rescata. En mala hora, porque es cuestión de verle la cara al mago para saber que trigo limpio no es. Resulta que en la fuga de la isla, el mago ha perdido una lámpara que, verán, como buena historia arábiga que se precie de tal, tiene un poder y tal (estos árabes ya no hacen lámparas como las de antes, eso está claro). Llegan a la corte del califa, y aunque el mago es recibido como corresponde, el califa es lo suficientemente corto de entendederas como para no acceder a los constantes ruegos del mago por volver a la isla y hacerse con la lámpara (el hombre no piensa: ve a un mago con vida en la corte, que lo cambiaría todo eso por una lámpara, vale la pena preguntarse qué tan valiosa es, para querer correr el riesgo... y vale la pena mandar una expedición propia y dejar al mago en la estacada. Pero todos estos cálculos se le escapan al tarado del califa). Y como el mago es mucho mago, le tiende una emboscada tanto al califa como a Simbad, atacándolos en su debilidad común: la princesa (hija del califa, enamorada de Simbad, claro). Y la reduce de tamaño. Y el mago hace entonces una oferta que Simbad no puede rehusar: la lámpara a cambio de la estatura normal de la princesa. Ahora, Simbad y la princesa (en una cómoda cajita), además del mago, viajan de regreso a la condenada isla para rescatar la condenada lámpara, etcétera. Por cierto, ¿ya dijimos que la isla es fértil en cíclopes, dragones, aves roc...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En la actualidad, vemos países musulmanes en el cine cuando se trata de yanketas de pro apaleando irakíes, como en "Red de mentiras" o "Vivir al límite". Pero hubo una época en que los países musulmanes eran un lugar idílico para soñar y evadirse. Claro, en los gloriosos años de "El ladrón de Bagdad", los patipelaos beduinos apenas eran una amenaza para el mundo occidental, y por lo tanto, su mitología era saqueable a mansalva (tampoco existía SGAE). Incluso en tiempos tan recientes como los '90s, los Estudios Disney se permitieron un escapismo arábigo como "Aladino", cosa que hoy en día no podrían hacer sin que se los acuse de propaganda promusulmana y antiamericana subliminal. Las pelis de fantasía arábiga conformaron casi un subgénero por derecho propio, dentro del marco más general de las pelis de aventuras clásicas, junto con otros géneros también semifenecidos como el cine de espadachines o el de piratas. Y dentro del género, "El séptimo viaje de Simbad" brilla con colores propios, como uno de los más recordados exponentes del subgénero éste de marras.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si entendemos que la trama de esta peli fue planeada por Ray Harryhausen, todo está dicho. Porque es cuestión de ver esta peli, y entender que está íntegramente hecha de principio a fin para mayor gloria del susodicho. Claro que cuando "el susodicho" es nada menos que uno de los más grandes especialistas en efectos especiales que han existido en la Historia del Cine (si no el más grande de todos), eso no es un demérito sino todo lo contrario. La historia de la peli es simple a más no poder, y de hecho más allá de la anécdota argumental, ni siquiera tiene una trama propiamente tal (no se puede decir que esta peli no sea moderna: escena de acción introductoria, después un poco de marujeo para poner a los personajes en situación, y luego de situarlos en el escenario meter escena de relleno tras escena de relleno con FXs molones hasta el grande finale, esquema con el cual Michael Bay se ha forrado peli sí y peli también). Pero a cambio, tenemos una peli enormemente imaginativa en lo que importa, o sea, en el apartado visual. Si la peli en el fondo importa porque es un desfile de monstruo tras monstruo, concedámosle al menos que los monstruos están estupendamente bien concebidos. El cíclope es feo con alevosía, como corresponde a un bicho de su condición, hay una escena de una danza de una mujer-cobra que mezcla belleza y horror al mismo tiempo en una combinación muy rara y difícil de conseguir, vemos al ave roc, y el asunto remata con un dragón. Todo filmado con ese encanto naif que tenía el stop-motion. Porque se diga lo que se diga, mientras más CGI le meten a las pelis, más obligados están los directores a "ser realistas", y de cómo Peter Jackson se empachó robándole bocetos a Alan Lee para rodar "El Señor de los Anillos" ya no hablemos, mientras que en esos tiempos de efectos especiales tan primigenios, no importaba que los FXs cantaran un poco mientras se pudiera suplir las falencias técnicas con la imaginación. O de cómo los cabezaturbantes de "El séptimo viaje de Simbad" se ven incluso más realistas que los artificiosos guerreros pseudopersas de "300", por ejemplo (en parte porque en efecto está rodada en escenarios naturales, no contra una puñetera pantalla azul). La inclusión de un genio, por su parte, parece una especie de homenaje a "El ladrón de Bagdad", aunque ahí el genio era un adulto, y quien lo controlaba era un niño.

-- Si bien Kerwin Matthews es un Simbad un poco deslucido (un héroe demasiado prototípico, y por lo tanto algo aburridote), el cotarro se anima bastante con los secundarios. Desde luego que Kathryn Grant como la princesa está espectacular, mientras que Torin Tatcher es todo lo mefistofélico que un villano mago se supone debe ser. Y aunque su rol es más bien pequeño, la actuación de Nana DeHerrera como Sadi, la doncella de la princesa, es de robarse la peli (ella es la mujer convertida en una cobra, que danza ante el califa, y aunque se nota los cambios de cuerpo entero en stop-motion a primeros planos de su cara, la escena es poderosa).

-- Interesantemente, aunque es una peli de aventuras para niños, en determinadas situaciones no se ahorra crueldades. Que muere gente, vamos. Y mueren de maneras bastante crueles. Cosas que el cine de aventuras de aquellos años asumía de la manera más natural del mundo, pero que ahora, en un cada vez más precario esfuerzo por evitar que "los pequeñines" abran los ojos, tratan de censurar a cómo dé lugar, como si los cuentos de hadas clásicos no estuvieran preñados de violencia (¿recuerdan a Hansel y Gretel asando a la bruja al horno?). En esta peli, como decíamos, sí que tenemos tiempo a preocuparnos porque los personajes, básicamente porque algunos la palman luchando contra los monstruos, con sádicos gritos de agonía incluidos. Y es que el cine de aventuras no sería tal si es que no viéramos gráficamente que el resultado de la aventura a veces puede desembocar en muertes horripilantes: eso es lo que hace a la aventura tan especial en primer lugar, y por eso cosas como Harry Potter, aunque sean entretenidas, al último terminan pecando de ñoñas. "El séptimo viaje de Simbad" podrá ser ingenua y simple, pero nadie podría llamarla ñoña y vivir para contarlo.

-- Mención especial para el gran Bernard Herrmann, mejor conocido como colaborador habitual en los soundtracks de Alfred Hitchcock, pero que aquí se desmarca de eso y consigue crear una estupenda banda sonora. Bueno, no en balde Herrmann ha sido uno de los más grandes soundtrackistas de la Historia del Cine.

IDEAL PARA: Ver una peli de aventuras arábigas con músculo.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- El cíclope [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 12 de septiembre de 2010

"La isla de Nim" (2008).


-- "Nim's Island". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Jennifer Flackett y Mark Levin.
-- Actuación: Abigail Breslin, Jodie Foster, Gerard Butler, Michael Carman, Mark Brady, Anthony Simcoe, Christopher Baker, Peter Callan, Rhonda Doyle, Russell Butler, Colin Gibson, Bryan Probets, Andrew Nason, Dorothy Thorsen, Penny Everingham.
-- Guión: Joseph Kwong, Paula Mazur, Mark Levin y Jennifer Flackett, basados en la novela de Wendy Orr.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "La isla de Nim" en IMDb.
-- "La isla de Nim" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una isla volcánica y tropicaliente perdida en medio del Océano Pacífico, residen un viudo rudo y viril, como deben ser los viudos, y su pequeña hija, que por una vez que sea en el cine reciente de Hollywood, tiene un modelo masculino como corresponde para crecer y ser a futuro una madre para sus propios hijos. El es científico, y ella lo ayuda en esto o aquello, además de vivir paradisíacamente con la naturaleza, etcétera. Y leer libros de su gran héroe, Alex Rover, el aventurero que viaja por el mundo enfrentando y saliendo airoso de mil y un peligros. De pronto, cuando el científico decide salir a mar abierto para buscar unicelulares en un atolón, una tormenta se encarga de zampárselo, o al menos así parece (en realidad, en un relato paralelo completamente desconectado de todo el resto, sabemos que sobrevivió). La chica, con miserables once años, está ahora en solitario con la naturaleza, y como no tiene a un chico de su edad con el cual crecer, se aburrirá como ostra en vez de mandarse cambiar a la Laguna Azul. En medio de esa crisis recibe un E-Mail (sí, tienen electricidad solar en su isla e Internet y teléfono por satélite, a mí no me pregunetn, la peli venía así) de... ¡Alex Rover en persona! Quien le pregunta por asuntos de volcanes. La comunicación crece y crece, hasta que de pronto la chica, sola y todo, necesita ayuda: los bucaneros han llegado a la isla, y están dispuestos a apoderársela (en realidad son una expedición de ésas de turistas millonarios y aburridos incapaces de disfrutar de la naturaleza tel quel y que por lo tanto requieren espectáculos sau-sau-lerí con isleñas de caderas cimbreantes para sentirse "exóticos"). La chica no tiene más remedio que pedirle ayuda a Alex Rover. El problema es que Alex Rover el héroe pulp de gorro tipo Indiana Jones en realidad es Alexandra Rover, una escritora reclusa y agorafóbica que se alimenta con latas de sopas, está en la crisis de la página en blanco, y se rehusa vehementemente a salir de su casa. ¿Conseguirá este trio de personajes reunirse para encauzar sus vidas entrecruzadas y todo eso? No voy a mandarme un spoiler con la respuesta, pero estoy seguro de que, en el más interno de sus fueros, ustedes, mis queridos lectores, ya saben cómo acabará la cosa.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las novelas infantiles de aventuras ya no son lo que eran. Antes, y hasta hace no mucho tiempo atrás, un par de décadas a lo sumo, los niños mamaban productos literariamente robustos como Tom Sawyer, Sandokán, Tarzán, Miguel Estrogonof... er... perdón, Miguel Strogoff, etcétera. En muchos sentidos, "Los cazadores del Arca perdida" y secuelas de Indiana Jones, que derivan del pulp aventurero de los '30-'40s, hunden sus raíces en esa literatura popular jamás bien considerada por los patanes torremarfileros de la "alta crítica", pero que han hecho más por moldear la civilización que perejiles como Kafka o muermos como Joyce. Pero con la llegada de la televisión se produjo el síndrome ése que tan bien supo captar el clásico chiste de Mafalda, con el papa de la Mafi diciendo "escuchando a los niños jugar, me siento como el pibe del ayer", saltando a continuación entre los niños gritando "¡¡¡SANDOKÁN AL ABORDAJE!!!", los niños mirándose ¿san-qué? ¿abordaje, dijo?, y el papá después todo deprimido diciéndose "¡¡¡SOY el pibe del ayer!!!". Y luego vino Internet. Las historias de aventuras de ayer eran aventuras de verdad, con buenos muy buenos y malos muy malos, enfrentados en duelos épicos por el tesoro, o por el amor de la bella de turno. Y mientras eso ha ido pasando progresivamente al cine, en la literatura infantil se ha impuesto la cretinez de los psicopedagogos que tratan puritanamente de higienizarlo todo, y así vamos dándole a leer a los críos libros "con valores". Y los buenos libros de aventuras de antaño, esos no, que son antiguos, aburridos, y peor que eso, tienen antivalores como que el héroe a veces mata al villano para vencer, y eso es terrible-terrible-terrible porque no le enseña nada al niño sobre convivir con sus semejantes y otras ñoñardas que jamás arreglaron al mundo. Antaño, los héroes de los niños eran Dartagnan o el Zorro. Ahora, si vas a rodar "La máscara del Zorro" o "Los tres mosqueteros", tienes que hacerlo con dosis de humor distanciado, o directamente con ramplonería, para que los peques de la casa se lo tomen con filosofía. ¿Y todo esto a santo de qué? Bueno, no he leído la novela original de "La isla de Nim", pero la peli por lo menos huele y transpira a... bueno, a esa literatura para niños de nuevo cuño. No es culpa de la peli, seamos misericordiosos y achaquémosles los males a quienes corresponden. Una peli de aventuras pulp como las de antaño, para los niños, sería algo casi impensable. ¡Incluso hasta "Los cazadores del Arca perdida" es demasiado cruda para niños, aunque los que mueren no son seres humanos sino sólo nazis, y tienes que darles una version higienizada de aventuras egipcias con "La momia"! A dónde iremos a parar, Bastet, a dónde iremos a parar...

¿POR QUÉ VERLA?

-- De entrada, no me atrevo a recomendar directamente esta peli. Pero tampoco es un bodrio. Oscila entre lo mediocre y lo irregular. Pero tiene un punto a su favor, un punto importantísimo: se esfuerza. Con sinceridad. Los tipos no están ahí simplemente ganándose los garbanzos, sino que tratan de sacar un producto que de verdad tenga interés. El problema es que la premisa de base, pues bien, no da para mucho. Cuando sabemos que la chica tiene como héroe a un esputamuertos como Alex Rover, y después vemos que la escritora de las novelas de Alex Rover vive encerrada en su casa y va a salir para vivir una aventura, nos esperamos algo como "Dos bribones tras la esmeralda perdida", que con esa misma premisa imbécil hacía maravillas (sí, me gusta, y también su secuela "La joya del Nilo", son clásicos del cine de entretención ochentero por los cuatro costados, qué pasa con eso). Pero la historia no parece definirse nunca. Pareciera ser una historia de crecimiento, pero livianita. Tampoco ayuda mucho que el afiche haya sido diseñado como si se quisiera vender una de Indiana Jones, cuando esta peli no es de aventuras sino de crecimiento personal. Y es en esta indefinición, el no atreverse a un poco más de lo que sea (no diré crudeza, pero sí aventura, o drama, o simplemente emoción), la peli acaba naufragando. Tengo un presentimiento. No se necesitaban cuatro guionistas para escribir una historia tan simplona como ésta, así es que probablemente se produjo eso de que demasiados cocineros arruinan la sopa, y entre los cuatro guionistas no pudieron pergueñar un buen caldo a partir de estos ingredientes. Por otra parte, la pareja de marido y mujer que son Jennifer Flackett y Mark Levin han trabajado decentemente bien como guionistas en "Viaje al centro de la Tierra". A decir verdad, ambos logran al menos que la peli, aunque irritantemente ñoña o absurda a ratos, no caiga nunca en lo ramplón ni vulgar (bueno, salvo en la escena de la foca lanzándose pedos en el agua, el único real nadir de la peli). Aquí es donde entran al rescate Gerard Butler y Jodie Foster, el primero en un brillante papel doble (el papi de la chica por un lado y el imaginario Alex Rover por el otro, doble rol que ayuda a deslizar el final sin que chirríe), y la segunda haciendo de escritora neurótica y robándose la función a cada minuto. Entre ambos grandes se comen con zapatos a Abigail Breslin (la chica de "Señales", "Educando a Helen" y "Pequeña Miss Sunshine"), que hace lo que puede, pero simplemente no puede tanto (sin que la chica sea mala actriz, ojo, es que simplemente los otros tienen más cancha actoral y se nota). Cuando tenemos a la Foster o a Butler en acción, la peli se endereza. Y cuando llega el esperado y anticipado final (no podía terminar de otra manera, vamos), podemos respirar tranquilos. Ha sido una peli lighthearted de principio a fin, y te puedes despedir con el sentimiento grato de haber compartido con personajes queribles. Es más de lo que puede decirse de las pelis de Eddie Murphy.

IDEAL PARA: Esos días en que necesitas desesperadamente una peli livianita y optimista para descansar de los pesares de la vida cotidiana.

domingo, 4 de octubre de 2009

"Lluvia de hamburguesas" (2009).


-- "Cloudy with a Chance of Meatballs". Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Phil Lord y Chris Miller.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Bill Hader, Anna Faris, James Caan, Andy Samberg, Bruce Campbell, Mr. T, Bobb'e J. Thompson, Benjamin Bratt, Neil Patrick Harris, Al Roker, Lauren Graham, Will Forte, Max Neuwirth, Peter Siragusa, Angela Shelton.
-- Guión: Phil Lord y Chris Miller, basados en el libro de Judi Barrett y Ron Barrett.
-- Banda Sonora: Mark Mothersbaugh.

-- "Lluvia de hamburguesas" en IMDb.
-- "Lluvia de hamburguesas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Has sentido alguna vez que eres diferente y especial... y que eres el churretero de tus propios compañeros, porque eres diferente y especial? Entonces entiendes al pobre Flint, que es inteligente y especial, y se le ocurre inventar una chorrada contra la epidemia de cordones de zapatos sueltos. La idea es buena, hasta que... bueno... hasta que, vean ustedes después lo que pasa. El caso es que nuestro genio es ninguneado por su paire, pero su maire, que pa' eso la gente tiene maire, le dice que no importa, que nadie fue comprendido a la primera, que a Albert Einstein también le hacían cosas por ser especial, y así vamos. Flint le da entonces por inventar chorrada tras chorrada tras chorrada, hasta transformarse en un niño con pelos en... este es un blog decente, así es que no mencionaré la palabra genit... ¡ups! casi. En fin, ¿en qué estaba? Ah, sí. El niñato grande, ahora sin mami, y con papi que no lo apoya ni lo comprende, ha llevado a cabo un último invento. La cosa funcionaría bien, pero con lo exiguo del suministro eléctrico para los hogares no se puede, así es que para obtener los 21 churretelliones de megavatios, ¿se dejará caer un rayo como el McLorean de Marty McFly? ¡No! Simplemente hará lo obvio, o sea, conectarlo al kraftwerk local. Mientras tales cosas ocurren en la power plant, el alcalde del pueblo, un tipo fastidiado porque en el lugar sólo se come sardinas y las sardinas son asquerosas (en serio, son tan asquerosas que sólo se pescan para hacer harina de pescado con la cual alimentar a otras sardinas... y el círculo vicioso de la asquerosidad se perpetúa de pez magro a pez magro), bueno, el alcalde ha decidido imprimirle un nuevo giro al pueblucho para que, si la vida te da sardinas, haz limonada... no, si te da limones, haz sardinadas... hmmmmmm... no era así. Bien, sigamos. El alcalde quiere ser BIG MAN, quiere ser CAPPO DI TUTTI CAPPI, quiere ser SAPA INCA DE TAHUANTISUYU, y para eso, está tratando de salvar la economía y los estómagos del pueblo de las sardinas, y nuestro jovencito aprovecha para lanzar su última chorrada, que intenta evitar que el pueblo perezca de indigestión de sardinas. ¡Ah! Y en medio hay una reportera en práctica, que la envían precisamente por eso de ser la "en práctica". Todo iría como se supone que debe ir... salvo porque el experimento sale mal. Muy mal. Porque todo resulta un desastre de proporciones hasta que... Sí, por algo la peli se llama así. La máquina al final termina por generar la dichosa lluvia de hamburguesas. Por lo que el pueblo puede ahora tener dicha y prosperidad. ¿"Puede", he dicho...? ¿"Puede"...? Ten cuidado con lo que deseas, dicen, porque se puede hacer realid...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡La imaginación al poder! Mientras pasan los años, la CGI se hace cada vez más omnipresente, y la gente extraviada exige realidad a gritos, aunque sea esa piedra en vez de pan que son los reality shows, siguen quedando tipos con imaginación. Como Judi y Ron Barrett, quienes escribieron un relato infantil que a la larga sería la base (muy diluida, tengo entendido) para la peli en comento. A partir de una idea casi de cuento de hadas, pero con tintes modernos. Debemos recordar que cuando se inventaron los cuentos sobre princesas en carruajes, esas cosas no eran sólo "cuentos de hadas", sino que de verdad el público de esa época (bueno, las pijillas) eran princesas en carruajes. La gente, como que no se cree mucho eso de que ahora un cuento de hadas pueda ser protagonizado por una brillante ejecutiva en su Mercedes Benz. Por lo que los modernos cuentos de hadas tienen que quedar un poco en la nebulosa, un poco en el lado de aquí y en el lado de allá. Tengo entendido que la obra original (que no he tenido el placer de leer) tenía un regusto a cuento antiguo, y he tenido ocasión de ver algunas ilustraciones (hay gente que postea esas cosas, igualmente, para suerte del resto de nosotros). La peli no tiene nada de eso. Pero como no puedo hacer comparaciones, me referiré sólo a la peli (quienes hacen comparaciones, en todo caso, dicen que son como el lobo y el chihuahua, pero como dije...).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es entretenida de cabo a rabo. Por debajo de su manufactura barata (la animación acá, digámoslo, no es "Shrek" ni es "WALL-E", pero si me dan a elegir entre "Shrek Tercero", puro estilo y nada de substancia, y esta peli visualmente más modesta, pero más agarrante, no hay donde perderse), hay un guión bien trabajado, incluso en su tramo final, que consigue mantener tensión incluso después de haber caído en el clásico-final-de-acción-marca-registrada de Hollywood. Pero el resto de la peli, pues bien, es simplemente un desquicio. Sí, dije desquicio. Si tuviera que clasificarla de alguna manera, diría que es lo que en los años Dieselpunk solía llamarse una "edisonada", o sea, una peli en donde un inventor loco cambia su comunidad para siempre con su supergenio científico (como Thomas Alva Edison, ¿lo pescan?). La ciencia de la peli y su premisa argumental no tienen ni patas ni cabeza, pero por una vez en la vida, tampoco se preocupan por eso, de manera que lejos de chirriar, el disparate se convierte en una gozada de principio a fin. Los personajes son de trazo grueso y un tanto infantiles, ciertamente, pero no son ñoños ni irracionales. El humor es bueno: hay su poco de slapstick para no perder la mala costumbre (ya saben: comedia de golpe y porrazo de la de toda la vida), pero también hay varios chistes buenos e impredecibles, bien regados a lo largo de la peli, y que sacan carcajadas justamente porque tienen lo que debe tener todo buen chiste: ser inesperado, que no lo veamos venir. Quizás el problema de esta peli sea una cuestión de espectativas: estamos tan (mal)acostumbrados a los extraordinarios niveles de cosas como "Shrek", "Los increíbles" o "Up", por mencionar algunas de las notables de la primera década del XXI, que encontrarnos con una peli de animación simplemente cumplidora y resultona, y no mucho más, puede resultar un tanto decepcionante. Pero si se la mira como lo que es, una peli infantil de diversión ingenua y sin demasiado melodrama (tiene algo todos modos, no se crea que no), está más que bien.

-- Escenas para el bronce. El prólogo, incluyendo las invenciones de nuestro prota y sus (funestos) resultados. El primer encuentro del prota con la reportera del clima, nada novedoso, pero sí interesante y... (¡auch!) ...doloroso. El cumpleaños del hijo del policía. La escena romántica que involucra gelatina... mucha gelatina. Y las secuencias de catástrofe final, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver una peli divertida sin complejos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

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