11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 12 de septiembre de 2010

"La isla de Nim" (2008).


-- "Nim's Island". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Jennifer Flackett y Mark Levin.
-- Actuación: Abigail Breslin, Jodie Foster, Gerard Butler, Michael Carman, Mark Brady, Anthony Simcoe, Christopher Baker, Peter Callan, Rhonda Doyle, Russell Butler, Colin Gibson, Bryan Probets, Andrew Nason, Dorothy Thorsen, Penny Everingham.
-- Guión: Joseph Kwong, Paula Mazur, Mark Levin y Jennifer Flackett, basados en la novela de Wendy Orr.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "La isla de Nim" en IMDb.
-- "La isla de Nim" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una isla volcánica y tropicaliente perdida en medio del Océano Pacífico, residen un viudo rudo y viril, como deben ser los viudos, y su pequeña hija, que por una vez que sea en el cine reciente de Hollywood, tiene un modelo masculino como corresponde para crecer y ser a futuro una madre para sus propios hijos. El es científico, y ella lo ayuda en esto o aquello, además de vivir paradisíacamente con la naturaleza, etcétera. Y leer libros de su gran héroe, Alex Rover, el aventurero que viaja por el mundo enfrentando y saliendo airoso de mil y un peligros. De pronto, cuando el científico decide salir a mar abierto para buscar unicelulares en un atolón, una tormenta se encarga de zampárselo, o al menos así parece (en realidad, en un relato paralelo completamente desconectado de todo el resto, sabemos que sobrevivió). La chica, con miserables once años, está ahora en solitario con la naturaleza, y como no tiene a un chico de su edad con el cual crecer, se aburrirá como ostra en vez de mandarse cambiar a la Laguna Azul. En medio de esa crisis recibe un E-Mail (sí, tienen electricidad solar en su isla e Internet y teléfono por satélite, a mí no me pregunetn, la peli venía así) de... ¡Alex Rover en persona! Quien le pregunta por asuntos de volcanes. La comunicación crece y crece, hasta que de pronto la chica, sola y todo, necesita ayuda: los bucaneros han llegado a la isla, y están dispuestos a apoderársela (en realidad son una expedición de ésas de turistas millonarios y aburridos incapaces de disfrutar de la naturaleza tel quel y que por lo tanto requieren espectáculos sau-sau-lerí con isleñas de caderas cimbreantes para sentirse "exóticos"). La chica no tiene más remedio que pedirle ayuda a Alex Rover. El problema es que Alex Rover el héroe pulp de gorro tipo Indiana Jones en realidad es Alexandra Rover, una escritora reclusa y agorafóbica que se alimenta con latas de sopas, está en la crisis de la página en blanco, y se rehusa vehementemente a salir de su casa. ¿Conseguirá este trio de personajes reunirse para encauzar sus vidas entrecruzadas y todo eso? No voy a mandarme un spoiler con la respuesta, pero estoy seguro de que, en el más interno de sus fueros, ustedes, mis queridos lectores, ya saben cómo acabará la cosa.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Las novelas infantiles de aventuras ya no son lo que eran. Antes, y hasta hace no mucho tiempo atrás, un par de décadas a lo sumo, los niños mamaban productos literariamente robustos como Tom Sawyer, Sandokán, Tarzán, Miguel Estrogonof... er... perdón, Miguel Strogoff, etcétera. En muchos sentidos, "Los cazadores del Arca perdida" y secuelas de Indiana Jones, que derivan del pulp aventurero de los '30-'40s, hunden sus raíces en esa literatura popular jamás bien considerada por los patanes torremarfileros de la "alta crítica", pero que han hecho más por moldear la civilización que perejiles como Kafka o muermos como Joyce. Pero con la llegada de la televisión se produjo el síndrome ése que tan bien supo captar el clásico chiste de Mafalda, con el papa de la Mafi diciendo "escuchando a los niños jugar, me siento como el pibe del ayer", saltando a continuación entre los niños gritando "¡¡¡SANDOKÁN AL ABORDAJE!!!", los niños mirándose ¿san-qué? ¿abordaje, dijo?, y el papá después todo deprimido diciéndose "¡¡¡SOY el pibe del ayer!!!". Y luego vino Internet. Las historias de aventuras de ayer eran aventuras de verdad, con buenos muy buenos y malos muy malos, enfrentados en duelos épicos por el tesoro, o por el amor de la bella de turno. Y mientras eso ha ido pasando progresivamente al cine, en la literatura infantil se ha impuesto la cretinez de los psicopedagogos que tratan puritanamente de higienizarlo todo, y así vamos dándole a leer a los críos libros "con valores". Y los buenos libros de aventuras de antaño, esos no, que son antiguos, aburridos, y peor que eso, tienen antivalores como que el héroe a veces mata al villano para vencer, y eso es terrible-terrible-terrible porque no le enseña nada al niño sobre convivir con sus semejantes y otras ñoñardas que jamás arreglaron al mundo. Antaño, los héroes de los niños eran Dartagnan o el Zorro. Ahora, si vas a rodar "La máscara del Zorro" o "Los tres mosqueteros", tienes que hacerlo con dosis de humor distanciado, o directamente con ramplonería, para que los peques de la casa se lo tomen con filosofía. ¿Y todo esto a santo de qué? Bueno, no he leído la novela original de "La isla de Nim", pero la peli por lo menos huele y transpira a... bueno, a esa literatura para niños de nuevo cuño. No es culpa de la peli, seamos misericordiosos y achaquémosles los males a quienes corresponden. Una peli de aventuras pulp como las de antaño, para los niños, sería algo casi impensable. ¡Incluso hasta "Los cazadores del Arca perdida" es demasiado cruda para niños, aunque los que mueren no son seres humanos sino sólo nazis, y tienes que darles una version higienizada de aventuras egipcias con "La momia"! A dónde iremos a parar, Bastet, a dónde iremos a parar...

¿POR QUÉ VERLA?

-- De entrada, no me atrevo a recomendar directamente esta peli. Pero tampoco es un bodrio. Oscila entre lo mediocre y lo irregular. Pero tiene un punto a su favor, un punto importantísimo: se esfuerza. Con sinceridad. Los tipos no están ahí simplemente ganándose los garbanzos, sino que tratan de sacar un producto que de verdad tenga interés. El problema es que la premisa de base, pues bien, no da para mucho. Cuando sabemos que la chica tiene como héroe a un esputamuertos como Alex Rover, y después vemos que la escritora de las novelas de Alex Rover vive encerrada en su casa y va a salir para vivir una aventura, nos esperamos algo como "Dos bribones tras la esmeralda perdida", que con esa misma premisa imbécil hacía maravillas (sí, me gusta, y también su secuela "La joya del Nilo", son clásicos del cine de entretención ochentero por los cuatro costados, qué pasa con eso). Pero la historia no parece definirse nunca. Pareciera ser una historia de crecimiento, pero livianita. Tampoco ayuda mucho que el afiche haya sido diseñado como si se quisiera vender una de Indiana Jones, cuando esta peli no es de aventuras sino de crecimiento personal. Y es en esta indefinición, el no atreverse a un poco más de lo que sea (no diré crudeza, pero sí aventura, o drama, o simplemente emoción), la peli acaba naufragando. Tengo un presentimiento. No se necesitaban cuatro guionistas para escribir una historia tan simplona como ésta, así es que probablemente se produjo eso de que demasiados cocineros arruinan la sopa, y entre los cuatro guionistas no pudieron pergueñar un buen caldo a partir de estos ingredientes. Por otra parte, la pareja de marido y mujer que son Jennifer Flackett y Mark Levin han trabajado decentemente bien como guionistas en "Viaje al centro de la Tierra". A decir verdad, ambos logran al menos que la peli, aunque irritantemente ñoña o absurda a ratos, no caiga nunca en lo ramplón ni vulgar (bueno, salvo en la escena de la foca lanzándose pedos en el agua, el único real nadir de la peli). Aquí es donde entran al rescate Gerard Butler y Jodie Foster, el primero en un brillante papel doble (el papi de la chica por un lado y el imaginario Alex Rover por el otro, doble rol que ayuda a deslizar el final sin que chirríe), y la segunda haciendo de escritora neurótica y robándose la función a cada minuto. Entre ambos grandes se comen con zapatos a Abigail Breslin (la chica de "Señales", "Educando a Helen" y "Pequeña Miss Sunshine"), que hace lo que puede, pero simplemente no puede tanto (sin que la chica sea mala actriz, ojo, es que simplemente los otros tienen más cancha actoral y se nota). Cuando tenemos a la Foster o a Butler en acción, la peli se endereza. Y cuando llega el esperado y anticipado final (no podía terminar de otra manera, vamos), podemos respirar tranquilos. Ha sido una peli lighthearted de principio a fin, y te puedes despedir con el sentimiento grato de haber compartido con personajes queribles. Es más de lo que puede decirse de las pelis de Eddie Murphy.

IDEAL PARA: Esos días en que necesitas desesperadamente una peli livianita y optimista para descansar de los pesares de la vida cotidiana.

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