11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 3 de enero de 2016

"¿Y dónde está el piloto?" (1980).


-- "Airplane!" (título original en inglés), "¡Aterriza como puedas!" (título en España). Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker.
-- Actuación: Robert Hays, Julie Hagerty, Leslie Nielsen, Peter Graves, Lloyd Bridges, Robert Stack, Lorna Patterson, Stephen Stucker, Frank Ashmore, Jonathan Banks, Kareem Abdul-Jabbar, Craig Berenson, Barbara Billingsley, Lee Bryant, Nicholas Pryor, Joyce Bulifant, Marcy Goldman, Barbara Stuart, Ross Harris, James Hong, Norman Alexander Gibbs, Al White, David Leisure, Jill Whelan, Ethel Merman, Lee Terri, Howard Jarvis.
-- Guión: Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, basados en el guión de Arthur Hailey sin acreditar, y en el guión de éste, Hall Bartlett y John C. Champion, también sin acreditar.
-- Banda Sonora: Elmer Bernstein.

-- "¿Y dónde está el piloto?" en IMDb.
-- "¿Y dónde está el piloto?" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Vida moderna! ¡Aeropuertos! ¡El mundo es un tráfago incesante! Pestañea un minuto, y puede que todo lo que estaba ahí en el instante, ya no lo esté en el siguiente. Los pasajeros comienzan a arribar para el vuelo que los conectará a todos con la historia principal, in the good-old-fashioned way de las pelis de catástrofes de toda la vida. Al aeropuerto llega también un taxista que descubre a su antiguo amolcito, una azafata, partiendo en un vuelo directo al lugar de destino (lugar de destino que en estas pelis es lo de menos, ya saben, lo importante es lo que se cuece arriba), y va y se compra un pasaje. El avión despega y todo parece ir bien por un rato. Después de todo, tenemos a Peter Graves como capitán de vuelo pederasta a cargo, así es que, qué puede salir mal... Bueno, podría salir mal que el taxista comience a darle el latazo a todo el mundo a bordo acerca de su terrible y trágica historia sentimental a bordo (tan terrible, que en un flashback lo tenemos bailando a lo Travolta, así de terrible fíjense). Después de algunas incidencias, viene la cena. Y después de la cena, las terribles consecuencias: la gente empieza a ponerse malita. Incluyendo el capitán pederasta. Y su copiloto, que muy Kareem-Abdul Jabbar será, pero que inmortal tampoco es. Ahora el avión vuela sin piloto, directo hacia el desastre... ¡para que tú te rías! Y es que en el fondo nos conocemos muy bien: dentro de cada uno de nosotros los compuestitos, hay un cabrón siempre listo para reirse con la desgracia del prójimo. Así es como nos va.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

1980: el último año de los '70s (sí, pueh, si la década va de 1971 a 1980). Como hemos dicho en Cine 9009 hasta el punto del suicidio a lo bonzo de algunos de nuestros fallecidos lectores, los '70s fueron la década tenebrosa para el cine, reflejo de que el mundo mismo allá afuera era tenebroso, claro está. O sea, cuando el mundo libre es amenazado por engendros como Muamar Gadafi (sí, ése Gadafi), no es como para vivir una década descorchando champaña precisamente. ¿Y qué mejor para plasmar las fobias y pesadillas de la década, que el agradecido género de las pelis de catástrofes? Los '70s fueron la década de "La aventura del Poseidón", de "Infierno en la torre", de "Terremoto", y antes de que comenzara el inevitable declive con "El enjambre", tuvimos una saga en toda regla con "Aeropuerto" y secuelas (tres legítimas, y algunas otras cosas que se pusieron un título similar para pasar por tales, como "Concorde" por ejemplo). Nada mejor entonces para despedir los fúnebres '70s y recibir a los luminosos y regocijantes '80s que una peli para bombardear y despedir por todo lo alto el numeroso cúmulo de clichés de las pelis de catástrofes (gran catástrofe con mastodónticos efectos especiales que por supuesto son las escenas inevitables en el trailer, elenco coral que mezcla grandes glorias en decadencia con jovencitos hot, muertitos cada X minutos, circunstancias de supervivencia que cuando todo parece ir bien se enroscan un poquito más las jodías... lo típico, si tienen la edad suficiente para recordar). Los llamados para la gloria fueron unos jóvenes desconocidos ávidos de devorarse al mundo, que venían de rodar "Locura yanki" antes de lanzarse con esta peli. Sus iniciales, las de los hermanos Zucker y de Jim Abrahams, se transformarían en sinónimo de desmadre cinematográfico: desde aquí, los ZAZ se harían con el nombre que les permitiría rodar después "Top Secret" y la estupenda saga que comenzó con "¿Y dónde está el policía?", y que además de sepultar para siempre el género de pelis de catástrofes old-school (porque hay una new-school que respiró en los '90s, y una como-que-quiere-aparecer en los mid-2010s), daría incidentalmente nacimiento a todo un nuevo género cinematográfico, el de las pelis de satiras deconstructivas de otras pelis, en donde han bebido "Loca academia de pilotos" y secuela, "Scary Movie" y secuelas (desde "Scary Movie 3" a cargo de David Zucker, ex-ZAZ él mismo), y las locas pelis de esto o aquello ("Una loca película de Esparta", "Epic Movie", ¡"Disaster Movie", el círculo de cierra!)... todo lo cual indica que los ZAZ han sido imitados e incluso podríamos decir parodiados, pero jamás igualados.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque esta peli ha perdido parte de su gracia hoy en día, consecuencia de que muchos chistes se refieren a pelis o sucesos que hoy en día se los ha devorado la historia (¿es que alguien recuerda quién fue Kareem Abdul-Jabbar? ¿Es que no les enseñan nada a los niños en el cole hoy en día...?), e incluso la parodia se dirige contra un género cuyas pelis hoy en día ya no las ven más que vuestro seguro servidor el General Gato y sus acólitos, lo cierto es que esta peli tiene un valor histórico tremendo. Fue la peli que creó el subgénero fílmico de las parodias de pelis tal y como las conocemos hoy en día (algo que no era desconocido en su día, pero nunca había sido hecho de manera tan... er... post-moderna). El guión (calcadito de una peli de catástrofes de 1957 llamado "La hora cero" que hoy en día nadie recordaría si no fuera porque los ZAZ compraron los derechos para ahorrarse problemas por eventuales acusaciones de plagio) en realidad es un pretexto tan bueno como cualquiera otro para hacer lo que mejor saben hacer los ZAZ: disparar artillería rápida y pesada con la muy saludable filosofía de que si un chiste no te gustó, en dos segundos tendrás el siguiente y ya no tendrás tiempo de amargarte la vida. Servidor piensa que no es la mejor peli de los ZAZ (esta misma fórmula después la repitieron ahora con un músculo mucho más entrenado, y por ello con mejores resultados, en "¿Y dónde está el policía?"), pero a cambio, como decíamos, es la peli que sepultó un género, y a la vez le dio vida a otro. Unas pelis hacen una cosa, otras hacen otra, pocas hacen las dos al mismo tiempo, y eso vale mucho, por supuesto.

-- El humor. Decíamos que la mitad de los chistes hoy en día han perdido su gracia, pero la otra mitad, en cambio... El humor es tan denso e irreverente que hoy en día sería imposible rodar algo así. ¿Qué asociación de infelices de "buena moral" dejaría hoy en día pasar una peli en donde una chica de ocho años dijera "los hombres me gustan como el café"...? ¿Qué sujeto que se considere a sí mismo decente (otra cosa es que lo sea, mientras menos decentes son, más posan de ello) dejaría pasar las bromas sobre el piloto pederasta tratando de comerse a un cabro chico? Seriously, el mismísimo Peter Graves no quería tomar el rol y se sintió insultado cuando se lo ofrecieron, aunque después se dejó convencer por un montón de otra gente (por suerte para nosotros). Las fuentes del humor de esta peli son básicamente dos (para que ustedes, odiosos niñatos devenidos en supuestos cineastas de fuste en España y Latinoamérica, vayan aprendiendo un par de cosas de alguien que sí sabe). Por un lado, meter cuanto chiste se pueda en la trastienda, con guiños y referencias puestos ahí para que el espectador los descubra solito, lo que por supuesto hace ganar a la peli con cada nueva vez que se revisita. En segundo lugar, el ahora conocido truco de poner a un grupo de actores conocidos por su empaque serio y rudo, haciendo justamente esa clase de rol en una peli de humor a metralleta, lo que hace aún más gracioso todo (Peter Graves de la serie de TV "Misión Imposible", Robert Stack de la serie de TV "Los intocables", y Leslie Nielsen que créase o no hoy en día, en esos años tenía a sus espaldas una bien ganada reputación de actor serio, siendo incluso en sus años de mozalbete un joven capitán Kirk antes del capitán Kirk en el "Planeta prohibido" de 1956). Y funciona muy bien. Ver a Leslie Nielsen con toda la seriedad del mundo diciendo un diálogo tan over-the-top como "no sólo debemos encontrar un pasajero que sepa pilotar un avión, sino además que no haya comido pescado", es una pura explosión de alegría (de hecho, éste fue el rol que le hizo dar el giro desde los dramas a las comedias). Ayuda, claro está, que el llamado para el soundtrack sea el inmenso Elmer Bernstein, que no en balde tiene en su currículum haber musicalizado a Moisés, joder, en "Los diez mandamientos". A cambio, volviendo a los actores, el prota Robert Hays luce un poco desangelado, y de hecho no tuvo una muy promisoria carrera actoral posterior, aunque siempre podemos consolarnos con la buenorra de Julie Hagerty, que donde esté ella que se quite Sandra Bullock (si piensan que ella era original con repetirse marrones como en "Máxima velocidad 2", piensen en que la Hagerty hizo lo propio y antes con "Y dónde está el piloto 2", aunque en el caso de ella justificado porque es azafata, después de todo).

IDEAL PARA: Ver la madre de las comedias de parodias.

domingo, 21 de octubre de 2012

"Los locos del golf" (1980).


-- "Caddyshack" (título original en inglés), "El club de los chalados" (título en España). Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: Harold Ramis.
-- Actuación: Chevy Chase, Rodney Dangerfield, Ted Knight, Michael O'Keefe, Bill Murray, Sarah Holcomb, Scott Colomby, Cindy Morgan, Dan Resin, Henry Wilcoxon, Elaine Aiken, Albert Salmi, Ann Ryerson, Brian Doyle-Murray, Hamilton Mitchell.
-- Guión: Brian Doyle-Murray, Harold Ramis y Douglas Kenney.
-- Banda Sonora: Johnny Mandel.

-- "Los locos del golf" en IMDb.
-- "Los locos del golf" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bienvenidos al club de golf de esto o aquello. Un club de golf invadido por un roedor con forma de castor o topo o no sé qué diablos, que tiene una cara de marioneta que no se la puede sobre los hombros, y que se transformará en la desesperación del jardinero del recinto. En dicho club encontramos a un joven que es un caddie, uno de esos tipejos que se encargan de sostenerle y llevarle los palos de golf a la gente ricachona a través del campo. El tipo es caddie de Chevy Chase cuando nadie lo conocía. El tipejo éste, el caddie, tiene sus hormonas por una chica que... Un momento, el roedor ése con forma de castor o topo o no sé qué diablos, es perseguido por Bill Murray, con resultados hilarantes. En fin, el tipejo éste, el caddie, tiene una relación de camaradería fraterna y juvenil con otros caddies que... Un momento, llega un millonario que está tratando de comprar el club de golf para transformarlo de un aburrido centro para vejetes amargados como el malvado juez de turno, en un lugar de... ¡¡¡FIESTA OCHENTERA!!! ¡¡¡TAN FIESTA OCHENTERA, QUE LA ESCENA MISMA Y LA CANCIÓN SERÁN CITADAS EN UN CAPÍTULO DE "LOS SIMPSONS"!!! En fin, volvamos al tipejo ése, el caddie, a quien las cosas se le van a poner cuesta arriba porque tendrá problemas con su nov... Un momento, ¡Chevy Chase se está tirando a Cindy Morgan! ¡OH-MY...! Y bueno, el tipejo éste... ¡Ah, qué diablos, a quién le importan las peripecias de un caddie del tres al cuatro, teniendo a Bill Murray, Chevy Chase y Rodney Dangerfield en el campo!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ya lo hemos comentado en Cine 9009 hasta la saciedad, y lo volveremos a repetir aquí. Los '70s fueron la década de la seriedad mortal: Watergate, Vietnam, la onda gay, las primeras temporadas de "Dallas". Incluso hasta la comedia era MORTALMENTE SERIA. Figúrense. O sea, cuando lo que suele considerarse como un ejemplo egregio de comedia setentera son fomedades como "El cielo puede esperar", entonces apaga y vámonos. Pero algo estaba cambiando en el aire. "La guerra de las galaxias" y "Encuentros cercanos del tercer tipo" recuperaron para el cine la fantasía y, lo más importante, las vibras livianas, la idea de que el cine no necesariamente son profundidades conceptuales y rostros compungidos, sino que debe haber espacio también para la diversión pura y dura (tampoco sin irse al extremo contrario actual de que casi todo lo que viene de Hollywood viene sin saborizantes, colorantes ni neuronas: como en todo, el equilibrio es lo que cuenta). "Los locos del golf" partió un poco como una comedia romántica setentera. Iba a referir en clave de "comedia seria" (oxímoron donde los haya) las aventuras y desventuras de un caddie suspirando por su amada en aventuras insubstanciales de esto-o-aquello. Incluso el guión original de Brian Doyle-Murray estaba basado en sus recuerdos de su época de caddy, fíjense. Pero en algún punto del camino, terremoto Ramis se subió arriba del carro. Harold Ramis nunca había dirigido, y nadie sabía a ciencia cierta qué saldría de allí: con el beneficio que nos proporciona ver las cosas en el desenvolverse del tiempo, ya se pueden ir sacando molde si decimos que el currículum posterior de Mr. Ramis incluye "Vacaciones", "El día de la marmota", "Analízame" o "Al diablo con el diablo", pelis que serán buenas o malas a según la opinión, pero que nadie asociaría con el estilo de comedia típico de los '70s (bueno, eso y haber interpretado a Egon Spengler en "Los Cazafantasmas" de 1984... siempre se aprende algo nuevo, ¿no?). Por el camino sumaron a un grupo de comediantes varios de los cuales formaban parte de la parrilla de "Saturday Night Live" (el propio mencionado Brian Doyle-Murray también era de ellos). El resultado fue una comedia icónica para los tiempos, quizás algo envejecida y muy de su época en algunos respectos, pero que tuvo la santa virtud de romper los huev... er... el estilo de comedia empaquetada '70s para darle paso al aire fresco y al desmadre que serían el sello de fábrica de la comedia ochentera. Ya vendrían los '90s y los 2000s para arruinar el género, arrojándolo por el ímprobo camino de la autoparodia de la parodia de la comedia, pero bueno...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad es que esta peli es un Frankenstein sin mucha lógica ni sentido por ninguna parte. Como decíamos, la peli originalmente era una comedia romántica pastelosa setentera, y en el camino se transformó en otra cosa. Ayudó mucho, por supuesto, el hecho de que los cambios al guión fueron introducidos MIENTRAS ESTABAN RODANDO, porque los comediantes que eran los secundarios se robaron todo el escenario. Bill Murray estuvo seis días en el set de grabación y no se le dio guión porque lo tenían sólo para que improvisara, y éste fue el rol que lo puso en camino a ser una superestrella, figúrense. Esta era la peli que hubiera podido consagrar a Michael O'Keefe como actor, por ser el prota, y ya ven, el tipo hasta el día de hoy hace tristes secundarios en pelis y tristes secundarios en procedimentales de TV... (voy a ser misericordioso y sostener que ustedes lo conocen... si no es el caso no lo digan en voz alta, para no herir los sentimientos del bueno de O'Keefe, que hace lo que puede con lo que tiene). En ese sentido, si la peli ha sobrevivido al paso del tiempo, es más que nada por algunos gags puntuales. Y en esto, la peli se luce por todo lo alto. Las intervenciones del roedor con forma de castos o de topo o no sé que diablos, sumados a los intentos genocidas de Bill Murray por erradicar al bicho desgraciao de la faz de la Tierra, son para desternillarse de risa. Rodney Dangerfield por su parte cada vez que aparece se roba la escena de una manera que cimentaría después toda su carrera posterior, que remataría en su protagónico en ese punto culminante de la comedia ochentera que es "De vuelta al colegio". Chevy Chase hace un poco lo que puede, que tratándose de él nunca es exhuberante tampoco, pero tiene sus momentos (incluyendo comerse a Cindy Morgan, la chica de "TRON", en topless... aunque, les arruinaré el plato, la chica no quería e hizo el topless únicamente porque los productores les dijeron que si no lucía tetitas no volverás a trabajar in this town again. Hollywood is sordid, my friends). Por supuesto que este esquema en donde el guión es lo de menos y en el fondo sirve para cimentar el desmadre más desmadroso, se transformaría después en fórmula a lo largo de la década, y aquí suena todavía como algo no demasiado trabajado, y la improvisación se nota, lo que le roba varios enteros a la peli, que a ratos es muy divertida, y a ratos es muy difícil de soport... ¡¡¡OHMYGOD-QUÉ-ES-ESO...!!! ¿¿¿DOS YATES VAN A CHOCAR...??? ¡¡¡MECAGONLAOSTIAMADREDEDIÓ...!!!

IDEAL PARA: Ver el abuelito de las comedias ochenteras.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Inicio de la peli con el roedor con forma de castor o topo o no sé qué diablos [en inglés, sin subtítulos].



-- ¡Caca en la piscina! [en inglés, subtítulos en inglés... Seriously].


domingo, 30 de septiembre de 2012

"Cruising" (1980).


-- "Cruising". Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: William Friedkin.
-- Actuación: Al Pacino, Paul Sorvino, Karen Allen, Richard Cox, Don Scardino, Joe Spinell, Jay Acovone, Randy Jurgensen, Barton Heyman, Gene Davis, Arnaldo Santana, Larry Atlas, Allan Miller, Sonny Grosso, Ed O'Neill.
-- Guión: William Friedkin, basado en la novela de Gerard Walter.
-- Banda Sonora: Jack Nitzsche.

-- "Cruising" en IMDb.
-- "Cruising" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Aparece un brazo en la bahía. El forense dice que hay que investigarlo, que es un asesinato, el poli dice que le de una causa de muerte, el forense dice que cómo %&$%&&&#$ va a decir cómo murió con el puro brazo, y el poli dice que sin causa de muerte no hay legalmente investigación por crimen, y así queda. Y cuando digo así queda, es que así queda, porque del puñetero brazo no volveremos a oir en el resto de la peli, pasando esta escena lisa y llanamente al Top Ten de comienzos de pelis gratuitos. El caso es que en un antro momosexual de Nuevayór, una pareja de raritos se conoce y decide que van a hacer cositas. De ésas que hacen los raritos, ya saben. Pero el pobre desgraciao no sabe qué se está bebiendo (metafóricamente hablando, claro), porque el otro va y lo tiende en la cama (después de habérselo faenado, será asesino serial pero no tonto) y lo mata en una perfecta metáfora sodomita, clavándole repetidas veces el cuchillo en la espalda. Ahora sí que el asunto pasa a castaño oscuro, así es que llaman a un poli, con la cara fiambrosa que tenía Al Pacino en los '70s (1980 es el último año de la década de los '70s, recuerden). Y le dicen: mira, a pesar de ser macho heterosexual, quiero que vayas y te infiltres en la comunidad de maricas de Nueva York, porque respondes al perfil de víctimas del asesino serial, a ver si el asesino va y te levanta, y no te preocupes, que cuando esté a punto de perforarte (es que me dejan los chistes a huevo), entramos y te salvamos. Pasas por acá una vez al mes a cobrar tu sueldo, te reportas sólo a mí, nadie sabe que andas de faggot por allá afuera, ¿OK? Y el otro, a pesar de que tiene una chica buenorra por todos los ángulos (Karen Allen hecha una cría), decide que bueno ya, porque después de todo, un poco de reconocimiento por parte de la policía por un trabajo arriesgado no viene mal... de manera que se muda a un departamento, empieza a hacerse amiguete de un invertido, va a antros sadomasogays, y mientras investiga, como que le empieza a tomar el gustillo al rollo gay. Es lo que pasa por no escuchar a Nuestro Santo Padre Que Vive En Roma, hijos míos, es lo que pasa por no escuchar a Nuestro Santo Padre Que Vive En Roma...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Siempre ha habido gente que mete los goles con la zurda. De manera más o menos encubierta. Los '60s y el hippismo fueron un movimiento fuertemente heterosexual, pero en la década siguiente, los homos empezaron a preguntarse por qué eso de hacerlo a destajo tenía que ser sólo para los straight, y no para... Y así, a ritmo de funky y de la temprana onda disco, empezaron a florecer los antros gay. O sea, me refiero, de una manera más abierta que antaño, que mal que mal, sitios de reunión para los que no caben en ningún sitio, siempre han existido. Los gay convirtieron a San Francisco en Sodoma y Gomorra, hicieron de Berlín un lupanar (bueno, Berlín Occidental, claro, que al otro lado los raritos eran pasados por las armas... por las armas de fuego, se entiende. Las de verdad, no en joda), y por qué no, también se vincularon a la naciente escena punkie neoyorkina. Y a tanto llegó la depravación, que bastó meter a un sidítico en ese ambiente, para que la peste rosa, el SIDA, se los cargara como moscas en los tempranos '80s. Claro está que el cine hollywoodense, por muy de rupturista que fuera en los '70s, no se iba a hacer cargo del fenómeno, que una cosa es ir de críticos contra el sistema, y otra muy distinta es tratar de ofrecer visiones alternativas al modelo de vida sexual defendido por nuestro querido judeocristianismo de toda la vida. Y cuando lo hacían, era desde una óptica francamente agresiva, como el ridículo par de matones de la jamesbondesca "Los diamantes son eternos". "Cruising" es quizás el intento más serio por parte de Hollywood, en retratar el mundo de la homosexualidad desde una perspectiva mainstream. Que lo haga reduciendo la homosexualidad al bondage sadomasox dice algo. Y que sea en medio de una trama de un homosexual desquiciado matando a otros homosexuales (los perros se matan entre ellos, pareciera ser la moraleja), también probablemente dice algo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es complicado valorar esta peli porque en ella interfieren varios factores externos, extracinematográficos. El más importante es de lejos el retrato que se intenta hacer del mundo homosexual, que trató de ser lo más documental y gráfico posible, y que fue rechazado por los propios homosexuales (un poco como ocurriría después con "Bajos instintos", con la prevención de que acá la cosa va en serio, mientras que en lo de Sharon Stone el tratamiento era mucho más frappé). Claro, si no te gustan los gays, esta peli no te va a entrar ni... er... me entienden el punto. Y si te gustan, o eres uno de ellos, quizás esta peli también te disguste porque, mal que mal, los retrata como una panda de decadentes depravados. Ignoro si será así o no, después de todo soy sólo un gato detrás del teclado, pero el caso es que la peli ofrece ESA visión. Súmesele un tratamiento que mezcla por un lado una enorme crudeza visual (en una escena se ve a un tipo untándose la mano para hacerle un fist a otro, en plena disco), con una pacatería moral y conceptual únicas (se supone que el ambiente sadogay de la peli en algo tendría que ir cambiando al policía, pero este cambio, aunque se insinúa, aparece apenas en algún diálogo perdido o alguna miradita de Al Pacino, sin que entendamos nunca a ciencia cierta qué ocurre con él, en su interior). De esta manera, sin ser una mala peli, tampoco logra todo lo que debería lograr, y se malogra en ese quedarse a medio camino. Después de todo, si te atreves a hundirle el cuchillo a un tema espinoso (metáforas fálicas aparte), entonces debes hundirlo a concho o no vas a cortar la carne, ¿no? Si querían hacer una peli fácil y complaciente, mejor hubieran rodado una comedia romántica.

-- Aunque de lo dicho podría salir que la peli es mediocre (bueno, para qué andarnos con rodeos: lo es), tiene sus detalles. Las escenas de violencia son todo lo brutales que deben ser. La descripción de los antros sadomaso es gráfica y explícita (aunque probablemente en vivo, sin cámaras rodando, quizás sea incluso peor). Y la escena final, aunque en términos de lógica argumental es un poco gratuita, es también terriblemente sugerente. Quizás influya que la dirección es de Willian Friedkin, que nos ha dado algunas estupendas pelis ("Contacto en Francia", "El exorcista"), pero que también se las ha arreglado para metérnosla doblada en más de una ocasión ("Jade: La piel del deseo", "Reglas de combate").

-- La parte de thriller policial es lo que sale peor parado acá. Debido a la naturaleza misma de la trama, el policía y el asesino irán por separado casi hasta el final de la peli, lo que por supuesto le quita su poco de tensión dramática al asunto. Y para colmo, cuando llegamos al final, (((SPOILER, LEÑE))), descubrimos para nuestro fastidio que la trama es cualquier cosa menos concluyente, y que si bien podemos atenernos a la solución que nos ofrece la peli, examinada la evidencia con rigor descubrimos que en realidad el caso policial no se resuelve (al menos en "Jade", por mencionar otra dirigida por mi amigo Friedkin, tenían el buen gusto de mostrarnos primero el "falso final" en que el poli cree haber resuelto el caso, y después el final de verdad). (((FIN DE LA ZONA DE SPOILERS))). Si la vas a ver porque quieres ver un thriller, entonces mejor ni pierdas tu tiempo (pero si la vas a ver como un documento de época, no tanto de la época misma como de la visión hollywoodense sobre un fenómeno social de la época, estarás mucho mejor).

IDEAL PARA: Ver una peli interesante sobre el submundo homosexual, pero que podía haber sido mejor de lo que fue.

VIDEOS.

-- Trailer de la edición en DVD de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 1 de mayo de 2011

"Los perros de la guerra" (1980).


-- "The Dogs of War". Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: John Irvin.
-- Actuación: Christopher Walken, Tom Berenger, Colin Blakely, Hugh Millais, Paul Freeman, Jean-François Stévenin, JoBeth Williams, Robert Urquhart, Winston Ntshona, Pedro Armendáriz Jr., Harlan Cary Poe, Ed O'Neill, Isabel Grandin, Ernest Graves, Kelvin Thomas.
-- Guión: Gary DeVore y George Malko, basados en la novela de Frederick Forsyth.
-- Banda Sonora: Geoffrey Burgon.

-- "Los perros de la guerra" en IMDb.
-- "Los perros de la guerra" en la Wikipedia.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡¡¡GRITA MATANZA, Y DESATA A LOS PERROS DE LA GUERRA!!! Un grupo de mercenarios sale escopetado desde algún país africano genérico, y entonces cambio de escenario, y estamos en el mundo civilizado. Un fulano que no debe ser trigo muy, er, saludable mentalmente porque viene interpretado por el jovencito pero siempre pasado de roscas Christopher Walken, entra a su habitación, sólo para recibir una visita inoportuna. Se trata de un británico que funciona como puppet del Master de la partida de rol, o sea, está ahí para enviar al jovencito a una misión. En este caso, se trata de inspeccionar un país africano genérico llamado Zangaro, que puede o no ser el país que apareció en la secuencia inicial, vaya uno a saber, qué diablos importa, para determinar si el loco-déspota-sanguinario-trujillista dictador del asunto corre riesgo o no de golpe de estado, porque hay inversionistas interesados en la estabilidad del país, etcétera. Nuestro jovencito, espoleado por una buena suma de dinero (bueno, debía serlo en 1980, pero ahora, con la inflación...), viaja a Zangaro disfrazado de ornitólogo fotógrafo para una revista internacional. Llega al aeropuerto, y comienzan los roces con los nativos. Porque ya se sabe, en estos países africanos sólo hay dos clases de pobla: funcionarios del régimen que trabajan abiertamente o de incógnito, y borregos asustados. El prota comienza a moverse de aquí para allá, pero el régimen lo tiene más que bien vigilado. Por si las moscas. Nuestro prota trata de zafarse, pero las cosas salen mal: lo capturan debido a un error inadvertido, y al último, gestiones misteriosas en la trastienda mediante, acaba exiliado de la república. Nuestro prota ha acabado con Zangaro. ¿Ha acabado...? ¡Oh, no! Porque nuestro inversionista lo tienta con la segunda misión (sí, no se esperaron a la secuela... ah, verdad, en esos años no existía el negocio de las secuelas aún): armar un grupo de mercenarios y... ¡derrocar al dictador de Zangaro! Cosa de todos los días, por supuesto, era que no, si ya se sabe, nada hay tan fácil como tumbar a una marioneta y poner a otra en su lugar... MADNESS??? THIS... IS... AFRICA!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hace muchísimos años atrás, en los '70s, había un escritor de thrillers que era pan caliente. Bueno, no estoy diciendo nada nuevo, en todas las décadas hay uno. Antes que Tom Clancy, el gran escritor de thrillers de tipo "conspiración con ramificaciones internacionales" era probablemente Frederick Forsyth. De hecho, entre los '70s y '80s vinieron varias adaptaciones de novelas suyas al cine: "El día del Chacal" (y su horrible remake "El Chacal"), "Odessa", "El cuarto protocolo". Y la que nos ocupa, "Los perros de la guerra". ¿La receta? Una escritura llana y simple (pero no mala, ojo, porque el hombre sabe escribir bien lo que quiere escribir), combinados con temas geopolíticos de angustiosa actualidad, e investigados de la manera más escrupulosa posible. En "Los perros de la guerra", Forsythe lidia con el tema de los mercenarios: quiénes son, para qué son contratados, cómo arman sus misiones, y cómo los no demasiado claros intereses internacionales (políticos o económicos, tanto más da, si en muchos casos son más o menos lo mismo) se valen de ellos para tomar mayores cuotas de poder, acrecentar su influencia, y en definitiva utilizarlos como peones desechables en su juego. "Los perros de la guerra" (la novela, y en menor medida la peli por razones que trataremos a continuación) quedó prácticamente como la obra de referencia del género. Tanto, que muchos años después Sylvester Stallone la vio buena rodando un remake bastardo (para no pagar copyright, cabrón), robándose el argumento íntegro, reemplazando al británico enviado por las corporaciones por un enigmático Mr. Church, eliminando la parte de los preparativos, incrementando la testosterona, y metiendo mucha más carnaza: estamos hablando de "The Expendables".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para ser honestos, "Los perros de la guerra" es una peli irregular. Es notable en algunos respectos, pero queda en deuda en otros. La principal falencia de esta peli es el guión. No he leído la novela original, pero según lo que tengo entendido, había muchas cosas que figuraban en la misma, que fueron abreviadas u omitidas en el guión final, y eso se nota, y mucho. Hay escenas tan fugaces y mal hilvanadas unas con otras, que parecen apenas recordatorios para el que leyó la novela previamente: "¿te acuerdas que en esta parte de la novela pasaba esto o esto otro...?". El desfile de idas y venidas de personajes a veces resulta un tanto mareador. Con estos respectos, toda la parte media de la peli (el preparativo del golpe de estado) resulta terriblemente aburrida, porque apenas se entiende lo que está pasando. Pero a cambio tenemos otros interesantes valores en la peli. El tema es tratado de manera mortalmente seria, y sin apasionamientos de ninguna clase: los mercenarios no son presentados como una panda de antihéroes románticos (a la manera de la mencionada "Los indestructibles", por ejemplo), sino como unos fulanos vacíos y sin vida, apenas como lo que algún progre pasado de tragos de vodka por ahí definiría como "peones del imperialismo". La elección de Christopher Walken como prota también nos hace entrar en un determinado perfil de personaje, o sea, el alucinado medio psicótico que se ha vuelto medio cucufato de vivir todo lo que ha vivido (pueden olvidarse del resto del elenco: la peli se centra en Walken de manera casi obsesiva, y el resto de los personajes está casi de adorno). Y la traca final, aún con los FXs de 1980, un tanto precarios para los estándares de hoy en día, es de un salvajismo que todavía pone los pelos de punta (no por el gore, que no hay demasiado, sino por lo deshumanizado de la violencia). Se dice que el director de esta peli (un tal John Irvin, que se estrenó aquí y que a pesar de mantenerse rodando desde entonces, nunca se ha llevado el palo al agua) efectivamente combatió en Vietnam, y vertió su experiencia en el rodaje de esta peli. Y eso se nota. Con todos sus defectos y lastres, "Los perros de la guerra" sigue siendo una espeluznante peli de guerra, y una terrible radiografía de cómo se mueven de verdad las cosas en la trastienda del mundo moderno.

IDEAL PARA: Ver cine geopolítico del bueno.

VIDEOS.

-- Toreando a la policía política de Zangaro [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 27 de agosto de 2006

"La guerra de las galaxias, Episodio V: El Imperio contraataca" (1980).


-- "Star Wars: Episode V - The Empire Strikes Back". Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: Irvin Kershner.
-- Actuación: Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher, Billy Dee Williams, Anthony Daniels, David Prowse, Peter Mayhew, Kenny Baker, Frank Oz, Alec Guinness, Jeremy Bulloch.
-- Guión: Leigh Brackett y Lawrence Kasdan, basados en una historia de George Lucas.
-- Banda Sonora: John Williams.

-- "El Imperio contraataca" en IMDb.
-- "El Imperio contraataca" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Destruir la Estrella de la Muerte fue sólo el comienzo. El Imperio echa a andar todos sus recursos para perseguir por cielo, mar, tierra y espacio a los rebeldes, quienes están escondidos en un planetucho congelado por entero. Y como el Imperio es el Imperio, a mí que me dicen, pues los encuentran. Envían entonces un escuadrón de camellos de metal a hacer pedazos la base rebelde, cosa que consiguen con relativamente pocas bajas, a pesar de la enconada defensa zelota... quiero decir, rebelde. Los rebeldes salen por pies de circulación, y se dispersan por la Galaxia en busca del punto de reunión. Todos, excepto Luke Skywalker, quien anda viendo por todas partes la figura de su viejo mentor con contrato renovado más allá de la muerte, y que llega a un planeta pantanoso en donde se encuentra con un viejo gagá que habla sobre sus viejos y añorados tiempos como caballero jedi (¡si, Yoda el superratón galáctico reaparece!). Ahora todos afrontarán la prueba definitiva: Han Solo y Leia deberán lidiar no sólo con el Imperio, sino también con sus propios sentimientos, y Luke Skywalker descubrirá el tenebroso secreto de su pasado (como dijo Homero Simpson a la salida del cine: "¡qué final! ¡Quién iba a sospechar que Darth Vader es el padre de Luke!").

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después del éxito multiestelar de "La guerra de las galaxias", título coloquial de un filme que por ese entonces nadie sabía parte de una macromegachupisaga de sepetecientas entregas, George Lucas anunció que las pelis iban a ser nueve, y que la ya hecha era la cuarta. Ahora iba a realizar la quinta. Con un gran despliegue de esfuerzos. Con nuevos y mejorados efectos especiales. Con más personajes para vender más muñequitos, porque el secreto está en el mercadishing, por supuesto. Para ello llamó a Irvin Kershner, director discreto por donde los haya, y con cierta tendencia a sentarse en el sillón del director de secuelas ("Nunca digas nunca jamás", "El regreso de un hombre llamado caballo", "Robocop 2"). Y mientras el mundo seguía bailando disco, George Lucas dio su segundo golpe. Más afirmado en su universo narrativo, y ahorrándose las siempre engorrosas presentaciones de personajes, este filme resultó ser el mejor de la hexalogía completa.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La historia es manejada con buen ritmo y no decae nunca el interés, un gran mérito considerando que en estricto rigor, por ser "la del medio" de la trilogía central, tiene comienzo abierto y final ídem. Las secuencias de descensus ad inferos de Luke Skywalker tienen una profunda carga mítica, vale, pero como Skywalker es tan insufrible como los protas puros, lumínicos y arios de todos los filmes de héroes, tienen el buen tino de condimentar esto con la acción pura y dura de los amiguetes escapándose de las garras del Imperio.

-- Secuencias notables. La carga de los dromedarios imperiales en el planeta congelado. La huída a través de los asteroides. Los primeros diálogos entre Luke Skywalker y Alzheimirito Yoda. El duelo decisivo entre Luke Skywalker y Darth Vader, revelación fatal incluida. Han Solo, convertido en un bonito relieve escultórico. Las pocas, pero contundentes, escenas de Bobba Fett.

-- Dentro del cuadro completo de la hexalogía, al ver en este filme reaparecer a Yoda y descubrir el secreto de Luke Skywalker, además de tener a villanos de opereta como Darth Vader y otros más de segunda fila que condimentan la acción, como Bobba Fett, así como héroes principales, y subtramas secundarias, vemos que este filme entronca derechamente con la más rancia y venerable tradición del folletín decimonónico a lo Alejandro Dumas o Eugene Sue.

IDEAL PARA: Ver un clásico absoluto del cine espacial.

domingo, 11 de junio de 2006

"Superman II" (1980).


-- "Superman II". Estados Unidos. Año 1980.
-- Dirección: Richard Lester, con Richard Donner sin acreditar.
-- Actuación: Christopher Reeves, Gene Hackman, Ned Beatty, Jackie Cooper, Terence Stamp, Sarah Douglas, Margot Kidder, Valerie Perrine, Susannah York.
-- Guión: Mario Puzo, David Newman y Leslie Newman, con aportes de Tom Mankiewicz sin acreditar, sobre una historia del primero, basados en los personajes creados por Jerry Siegel y Joe Shuster.
-- Banda Sonora: Ken Thorne.

-- "Superman II" en IMDb.
-- "Superman II" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un grupo terrorista, abuelito lejano de Al Qaeda, pone una bomba atómica en la Torre Eiffel de París. Para variar un poco, la entrometida Lois Lane se mete debajo del ascensor donde está la bomba. Cuando está a punto de convertirse en una reporteril nube radiactiva, es salvada por el hombre de las mallas coléricas, Superman himself, quien envía la bomba atómica al espacio exterior. Un efecto indeseado de la explosión es que (¡AUCH!) hace pedazos la Zona Fantasma, lugar en donde estaban recluidos tres supervillanos kryptonianos, quienes viajan al "planeta Houston" (es decir, la Tierra) para establecer su dominio mundial. ¿Quién les va a plantar cara? Si dijeron "Superman", piénsenla dos veces. El forzudo de mallas, en el intertanto, le ha revelado su identidad secreta a Lois Lane y renuncia a su superhumanidad alienígena para estar con ella (¿es que a ella no le gusta el sexo superrrápido?). Así es que, mientras el General Zod y sus secuaces cometen el sacrílego acto (para ojos yankis) de arrodillar nada menos que al Presidente de Estados Unidos (y yo que creía que el hombre más poderoso del mundo era el director de Shell Company), Clarkie enfrenta las consecuencias desagradables de ser humano, incluyendo ver su propia sangre en una vulgar riña de cantina... (¿qué se siente, Supie?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Esta película nació como gemela de "Superman". Y es que la historia (¡creada por Mario Puzo, el tipo de "El Padrino"!) daba para un guionazo, así es que los productores, sabiendo que tenían pan caliente entre las manos, la fraccionaron en dos (razón por la que aparecen casi todos los personajes de la primera, a veces en roles casi decorativos). El resultado fue que Richard Donner dirigió la segunda casi entera, pero cuando estaba casi listo, los estudios Warner decidieron prescindir de sus servicios (por decirlo diplomáticamente) y contrataron a Richard Lester, que en los '60s había marcado época dirigiendo las películas de The Beatles, pero que en lo de superhéroes, pues bien... eso no era lo suyo, definitivamente.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una película de superhéroes más "canónica". Es decir, hay supervillanos con superfuerza con los que liarse a puñetazos, algo que no se vio en la primera. Esta es una buena razón, para los amantes del cine de superhéroes.

-- Trata el tema del "lado humano" de Superman. Lo hace con la sutileza de un camionero al volante, claro está (todo se reduce a una pelea en una fuente de soda), pero incluso de esta lección de como hilvanar mal una historia, se puede sacar algo: queda bien clarito que los demiurgos y semidioses salvadores se hacen humanos cuando les conviene, pero cuando las cosas vienen mal dadas, se acuerdan enseguida de que tienen al alcance todo un arsenal de herramientas sobrehumanas con los que cargarse a los pecadores que los molestan. Era así en tiempos de Dionisio en la Antigua Grecia, de cierto predicador galileo en la Palestina del Imperio Romano, y sigue siendo así en esa encarnación moderna de los semidioses que son los superhéroes.

-- Sarah Douglas. Su personaje de supervillana fetichista y con ciertos tintes sadomasoquistas es todo lo perverso que se espera de un vill... ¡Bah, a quién le interesa la filosofía, digamos de una que la tía estaba más buena que la mermelada de moras! Y es que no hay nada más bueno que una gata mala... Años después tendría un rol secundario en "V", la serie televisiva de lagartos comerroedores, y le pondría condimento a "Conan el Destructor" como la pérfida Reina Taramis.

-- Los efectos especiales siguen siendo tan buenos como en la primera, y no se ven envejecidos. No en exceso, al menos.

IDEAL PARA: Ver a un hombre en mallas liado a mamporros con tres superfortachones salidos de un bar sadomaso tipo Village People.

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