11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 9 de septiembre de 2012

"Batman: El Caballero de la Noche asciende" (2012).


-- "The Dark Knight Rises" (título original en inglés), "El Caballero Oscuro: La leyenda renace" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Christopher Nolan.
-- Actuación: Christian Bale, Gary Oldman, Tom Hardy, Joseph Gordon-Levitt, Anne Hathaway, Marion Cotillard, Morgan Freeman, Michael Caine, Matthew Modine, Alon Aboutboul, Ben Mendelsohn, Burn Gorman, Daniel Sunjata, Aidan Gillen, Sam Kennard.
-- Guión: Jonathan Nolan y Christopher Nolan, sobre una historia de este último y de David S. Goyer, basados en los personajes creados por Bob Kane.
-- Banda Sonora: Hans Zimmer.

-- "Batman: El Caballero de la Noche asciende" en IMDb.
-- "Batman: El Caballero de la Noche asciende" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un aeródromo en alguna parte perdida del mundo, suben a un tipo que parezque's un prisionero de alguna clase. Otros tipos llegan y dicen que traen más prisioneros fuera de toda nómina. Sin olerse nada, el agente de la CIA de turno los deja subir. Craso error, porque si hubieran visto la peli anterior, sabrían que el malo maloso siempre aparece detrás de una máscara. En este caso es Bane, un peazo cangrejo intoxicao con helio que, como corresponde a un villano de esta trilogía, se las arregla para desatar el caos más caótico posible en el avión. Salto a... Ciudad Gótica. Han pasado ocho años desde la peli anterior (o sea, cada año vale por dos), al comisario Gordon están a punto de retirarlo porque es un héroe de guerra en tiempos de paz, y a Batman no se le ha visto ni el ultrasonido. Y como el mayordomo Alfred se ha puesto medio flojazo con los años, en vez de encargarse él mismo de alimentar al recluso Bruce Wayne, envía a la mucama a quien nadie conoce y de cuya integridad nadie puede responder. Sucede lo obvio, que la mucama intenta pasarse de vivales y dar su gran golpe. Para colmo ella es... ¡ups! ...Gatúbela. Con el fisicazo de Anne Hathaway a falta de Halle Berry o Michelle Pfeiffer. Bruce Wayne trata de detenerla, pero bueno, el hombre simplemente ya no está para esos trotes, y le dan peazo paliza. Una chica. A Batman. Repito, peazo paliza, una chica, a Batman. Vamos, éstas van a ser tres horas muuuuuu largas. Mientras tanto, el comisario Gordon es capturado por los hombres de Bane, pero consigue escaparse, pero termina en el hospital: y listo, tenemos a Gary Oldman, uno de los mejores actores de esta franquicia, tirándose media peli en cama en un hospital. Lo dicho, van a ser tres horas muuuuuu largas. Las empresas Wayne, por su parte, están al borde de la quiebra por esto o aquello, y la única capaz de salvarlas es una fulana que uno ya se pregunta qué pinta en la peli (y si conoces el folclor del hombre murciélago, es fácil adivinar para dónde van los tiros, en particular después de que se menciona de que Bane fue discípulo de Ra's al Ghul). Y como en algún minuto alguien tiene que hacer alguna cosa para que la peli salga de su estado de jaque perpetuo, Bane ataca... ataca... ataca... veamos... Wall Street, sí, por qué no, si total la geografía de Ciudad Gótica, como el papel, lo aguanta todo. Y después de toda esta parrafada, resulta que ¡por fin! Bruce Wayne descubre en qué parte de los pantalones se había dejado los cojones, y hace lo que fuimos a ver al cine, o sea, ¡salir como locaz...! er... como Batman, sí, eso es. El caso es que se manda peazo secuencia de acción, salvando a Gatúbela aunque ha descubierto que ella no le ha querido robar el collar ni el corazón sino las huellas digitales, porque... bueno, lo dicho, descubrió sus cojones el hombre, supongo que ahora está entusiasmado con el prospecto de utilizarlos para algo constructivo y genético. Pero, ¡sorpresa! Las huellas digitales han sido utilizadas para arruinar a Bruce Wayne. Y luego, Batman cae en una trampa de Bane. Y luego, Bane revela que toda la vida ha sabido que Batman y Bruce Wayne son el mismo pringao. Y luego... bueno, si conoces el cómic original ya sabes qué pasa con Bane. Y luego viene como otra hora-2horas de peli más. Con final. Porque se supone que ahora sí que termina. Ahora sí que sí. Que no hay secuela. A pesar de que ya pasó los mil millones de dólares de utilidades, así como a su predecesora por poquito margen. Bueno, quizás no haya secuela pero sí reboot, que es la palabra de moda hoy en día. Para estrenar de paso la de Superman. Y si da para Flash, Wonder Woman y quizás Linterna Verde y Acuamán, tener peli de la Liga de Justicia para el dosmilvayaunoasaber. Y lo que es peor: iremos puntualmente a verla al cine. Porque así somos. Porque no tenemos remedio. Porque si hay algo que un gato debería aprender... es que un gato nunca aprende.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Retrocedamos década y media en el tiempo. Hubo una época, cuando salió la esperpéntica "Batman y Robin", que se pensaba que la franquicia del murciélago ya había dado todo de sí. Hablamos de una época en que los superhéroes eran algo más bien de risa, y lo de "Batman" de Tim Burton había sido más un pelotazo de cueva que otra cosa. Pero cuando empezó la avalancha de pelis Marvel, los de DC dijeron ¡yo tambén quedo! Y se mandaron dos pelis, "Batman inicia" y "Superman regresa". Lo de Superman fue decepcionante (de manera injusta, que no era mala tampoco, como comentamos en su oportunidad en Cine 9009), pero lo de Batman fue de órdago. De manera que, ni cortos ni perezosos, se embarcaron en lo de "The Dark Knight" y ahora sí que se mandaron una buena entre pecho y espalda. Los de la Warner, descorchando champaña porque por primera vez en años, su presupuesto anual tenía un tirón que no eran las pelis de Harry Potter, por eso de no poner todos los hueos en la misma cesta. Que por cierto se les acabaron en 2011, así es que necesitaban de la tercera parte de la franquicia ahora sí que sí, o si no... ¡van a la quiebra! Y ya se sabe que estar quebrado en los Yueséi es sacar certificado de paria, que en la tierra del capitalismo salvaje, ser pobre es como ser leproso. Llamaron de nuevo a Christopher Nolan, que no quiero, pero sí. Llamaron de nuevo a Christian Bale, que no quiero, pero si quiere Nolan, yo también quiero (ahí tienen más material para otro chiste gay de Batman). Llamaron al resto del elenco. Se salió James Newton Howard, pero Hans Zimmer siguió voluntarioso en las partituras. Y desesperados por obtener un éxito, le dejaron a Nolan hacer lo impensable: crear una tercera parte que cerrara la franquicia de una vez por todas y para siempre (bueno, hasta que hagan la cuarta, si no hacen un reboot). El resultado, una peli que algunos dicen que es mejor que "The Dark Knight", otros que es peor que "The Dark Knight", otros que es igual que "The Dark Knight", pero nadie dice nada de la peli por sí misma. ¿Lo haremos nosotros? ¡Por supuesto que no! Qué se creen, ¿que soy original, acaso?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por lo obvio, por su condición de cierre de trilogía. En este respecto, la peli cumple satisfactoriamente, aunque despidiéndose más bien "bien" que "con un gran ¡¡¡BANG!!!". La peli retoma el hilo conductor dejado en "The Dark Knight", y lo entrelaza con el pasado de Bane, que a su vez arranca desde "Batman inicia". El problema aquí es que si alguien no vio las otras dos entregas, se va a perder la mitad de la peli, pero bueno. Muchos ven esta peli como un descenso desde "The Dark Knight", y en cierto sentido es así, aunque pierden de vista un punto fundamental: temáticamente, ambas pelis son muy distintas. "The Dark Knight" marcaba el punto más hondo del conflicto interno de Batman, lo más escarpado de sus dilemas éticos. "The Dark Knight Rises", en cambio, se refiere a la superación de dichos dilemas éticos, a reencontrarse otra vez, y por lo tanto es por fuerza una peli más luminosa que la anterior, y por fuerza se ve peor porque, admitámoslo, nos gusta que Batman sea una drama queen, si por eso se ha mantenido tan angsty el personaje durante años. Una peli de Batman en donde Batman se reconcilie con su pasado, cierre heridas, vuelva a nacer, etcétera, es por fuerza una peli con menos pathos, y por ende, menos ampulosa o impresionante. Tampoco ayuda que el guión sea demasiado convolucionado y se de más vueltas que un gato disponiéndose a echarse sobre su almohada, y por lo tanto a veces uno se pregunte para dónde van los tiros y en qué contribuye esto que está pasando en pantalla para que cierre el argumento. La peli como grande finale no queda en deuda, aunque represente un retroceso sobre "The Dark Knight", más que nada porque la otra era brillante, y ésta es simplemente buena. No está mal. Peor salió "El Padrino III", ya ven...

-- Nuevamente, aunque Christopher Nolan diga que no, que son entretención, espectáculo, blablablá, tenemos una peli de fuerte contenido político. Si "Batman inicia" era la peli de la guerra contra el terrorismo (a saber: fascismo contra el terror puro y duro) y "The Dark Knight" era la peli del fracaso de la guerra contra el terrorismo (a saber: no siempre el fascismo es la respuesta, la violencia engendra violencia, en algún punto el bien debe capitular, las decisiones morales son más complejas que "el bien y el mal"...), "The Dark Knight Rises" es la peli de la crisis económica. Claro que por desgracia no tenemos la profundidad filosófica o existencial de la anterior entrega. Algunas implicancias de la peli son bastante desafortunadas: Bane aparece como una especie de revolucionario castrista/guevarista promoviendo la lucha de clases, pero en el fondo manipula a los pobres idiotas que se dejan llevar por el discurso de "la lucha de clases". Mientras que el único rico al que vemos con toda su riqueza es Bruce Wayne, y dedica su riqueza a proteger a la sociedad etcétera (y la sociedad queda a merced de esos malvados comunistas porque Bruce Wayne pierde su fortuna). ¿Moraleja? Los ricos son gente buena, los ricos son tan ricos que utilizan su riqueza para hacer el bien porque ya tienen suficiente. A diferencia de esos malvados socialistas okupas rojos Ocupy Wall Street que quieren socializar TU celular, TU automóvil, TU todo. Algo que hacía grande a "The Dark Knight" es que el Guasón tenía más de un punto a su favor: al final resulta que el Guasón era un poco producto de la propia cruzada de Batman, y el propio Batman se ve empujado hasta el límite de su propia moral para derrotarle (y en muchos sentidos el Guasón acaba teniendo razón: la ciudadanía no cede al mal por la misma razón por la que no quiere hacer el bien, a saber, por temor, comodidad o flojera). Acá, en cambio, todo el discurso es mucho más plano y sintético, lo que marca un retroceso a los estándares de la primera. Una peli puede darse el lujo de ser fascista todo lo que quiera, pero o se decanta por la entretención pura y dura, o se la juega a fondo por la parábola incluyendo algunas de sus más pecaminosas ramificaciones. "The Dark Knight Rises" es demasiado autoconsciente para lo primero (¡hey, no es sólo una de supers, es la Trilogía de Nolan que aprendiste a amar!), pero demasiado plana para lo segundo. No ayuda por supuesto algunos grandes agujeros lógicos de guión, incluyendo lo mal diseñado del personaje de Marion Cotillard, lo irracional del plan de Bane (si quiere destruir a Ciudad Gótica para destruir a Batman no puede acusársele de menos que tratar de matar una mosca a cañonazos, y si la meta es Ciudad Gótica misma, ¿para qué destruirla si ya no es la ciudad pecaminosa que el bueno de Ra's quería aniquilar por... bueno, por eso, por pecaminosa?), la manera espúrea en que el poli-ése descubre la identidad de Batman, lo forzado del cameo del Espantapájaros, etcétera.

-- Las actuaciones están excelentes. Christian Bale se las arregla muy bien para componer un Batman cansado y medio destruido no sólo física sino también moralmente, un Batman que debe arreglárselas para volver a encontrar el espíritu y superarse a sí mismo. ZONA DE SPOILERS POR UNA BREVE CANTIDAD DE LÍNEAS, SÁLTESE ALGUNAS CON PRECAUCIÓN SI QUIERE SEGUIR LEYENDO SIN QUE LE FUSILE LA TRAMA: Cuando Bruce Wayne consigue escaparse de la prisión en que lo ha puesto Bane, lo hace metafóricamente a través del canal de parto que representa el pozo con la luz al final, y vuelve convertido en un mejor Batman, un Batman casi divino que ahora (otro simbolismo) por primera vez pelea a la luz del día, y remata con un gran-mesiánico sacrificio final en donde simbólicamente Bruce Wayne sobrevive pero Batman muere. FIN DE LA ZONA DE SPOILERS, POR EL MINUTO AL MENOS, PUEDE UD. CONTINUAR LEYENDO. Gary Oldman sigue siendo de lo mejor de la franquicia, aunque otra vez cometemos el pecado de desaprovecharlo mandándolo al hospital durante media peli. Tom Hardy por su parte, no haga caso a los idiotas que dicen que no es tan buen villano como Heath Ledger, hace un impresionante Bane que lo ves y te infunde miedo, pero mucho miedo (quienes lo consideran inferior olvidan un punto importante: Bane es un villano cerebral y analítico, muy distinto al sicoanarquista que era el Joker, y olvidan también la enorme dificultad que supone verse amenazante y actuar proyectando emociones utilizando una máscara y quedándote por lo tanto sólo la expresión de los ojos para mostrar emociones). Joseph Gordon-Levitt por su parte, y para su desgracia, interpreta muy bien a un personaje que en definitiva sale sobrando, y está ahí solamente para su gran final (sin spoilers aquí). Anne Hathaway es otro caso lamentable, interpretando en plena forma (tanto física como actoral... ñamñam) a un personaje que dentro de la trama también sale sobrando. El caso de Marion Cotillard es casi flagrante, también haciendo maravillas de actuación con un personaje terriblemente mal escrito (SEGUNDA ZONA DE SPOILERS, SÁLTESE ALGUNAS LÍNEAS SI NO QUIERE UN DUCHAZO FRÍO RESPECTO DE LA PELI), porque si lo tuyo es vengarte de Batman porque mató a tu padre y además sabes que Batman es Bruce Wayne, seguro que lo primero que haces es ir y follarte a Bruce Wayne, en particular después de que Bruce Wayne ha perdido su fortuna y por lo tanto ya no tiene ninguna utilidad prostituirse para él (FIN DE LA SEGUNDA ZONA DE SPOILERS, PUEDE SEGUIR LEYENDO CON TRANQUILIDAD). Morgan Freeman está bien, pero el que la borda es Michael Caine creando el que debe ser su personaje más emotivo en años. Caray que el vejete hasta te hace llorar y todo cuando le hace cierta confesión a Bruce Wayne. En resumen, mucho de la peli es levantado por un casting glorioso que hace lo imposible (¡y lo logra, cual tropa de salmones!) por remontar un guión plagado de dificultades, y que estaba drásticamente necesitado de varios recortes, de personajes incluidos.

-- La banda sonora está bien. Lo mencionamos porque la colaboración entre James Newton Howard y Hans Zimmer para "Batman Begins" y "The Dark Knight" era la gloria, por no hablar de la tonelada de soundtrackistas posteriores que plagiaron estas bandas sonoras hasta la saciedad. Acá, James Newton Howard se hizo a un lado con un argumento un tanto bitchi ("es que Zimmer y Nolan se llevan tan bien, que yo estoy puro tocando el violín...", puro ho-yay acá), y Hans Zimmer se quedó a cargo del cotarro. El resultado por fuerza debía resentirse, y de hecho se resintió: parece que Newton Howard era el que se hacía cargo de las partes lentas y Zimmer de las marchosas, y justo en donde el soundtrack de "The Dark Knight Rises" se resiente es en las partes más tranquilas (las más briosas, Zimmer lo hace tan over-the-top como siempre). A cambio, Hans Zimmer decidió no dormirse en los laureles, y en vez de clonar el soundtrack de "The Dark Knight" como lo hizo James Horner para "Viaje a las Estrellas III" (en donde clonó su propio soundtrack para "Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan"), se salió de la tendencia que él mismo inauguró en la música de pelis de acción y creó un soundtrack bastante diferente. Los temas de Bane son bastante escalofriantes, más elaborados que el tema del Joker (el cual no reutiliza a pesar de lo resultón que quedó en la anterior entrega, lo que honra el esfuerzo y la integridad artística de Zimmer), y si no sales gritando ¡¡¡DESHI BASARA!!! después de la peli, es que no tienes sangre en las venas.

IDEAL PARA: Ver una irregular pero muy esforzada tercera parte y culminación de la Trilogía del Dark Knight.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 6 de septiembre de 2012

"El sorprendente Hombre Araña" (2012).


-- "The Amazing Spider-Man". Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Marc Webb.
-- Actuación: Andrew Garfield, Emma Stone, Rhys Ifans, Denis Leary, Martin Sheen, Sally Field, Irrfan Khan, Campbell Scott, Embeth Davidtz, Chris Zylka, Max Charles, C. Thomas Howell, Jake Keiffer, Kari Coleman, Michael Barra.
-- Guión: James Vanderbilt, Alvin Sargent y Steve Kloves, sobre una historia del primero, basados en el cómic de Stan Lee y Steve Ditko.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "El sorprendente Hombre Araña" en IMDb.
-- "El sorprendente Hombre Araña" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cuando Peter Parker era un niño, sus papis se lo llevan a la casa de su tío Ben (y aunque lo ves con el porte egregio de Martin Sheen, ya le estás tomando medidas para el ataúd... ¡es el jodío tío Ben, después de todo!) y se despiden de él prometiendo que van a volver, y bueno, no vuelven más. Desaparecen. De noche, porque si tienes tanta necesidad de desaparecer, esperas a la noche aunque la necesidad haya surgido de mañana. Y dejas al crío con el hermano porque allí fijo que nadie busca, si total a Darth Vader se le pasó Luke Skywalker bajo el radar como dos décadas con el tío Owen, pues... En fin, pasan los años. Peter Parker ahora es un adolescente pringao como todos los adolescentes pringaos, que trabaja de fotógrafo para la prensa del cole y anda con unas ganas libidinosas por su compañerita Gwen Stacy (Emma Stone, y quién podría culparlo). En medio de unas reparaciones dentro de la casa, descubre un maletín que perteneció a sus padres, y que posee la fórmula formulosa para crear... ¡¡¡CIENCIA!!! Después de una breve trifulca con su tío Ben que sirve para alargar la cosa como cinco minutejos, éste le larga la firme: que los viejos actualmente desaparecidos trabajaban para el doctor Curt Connors, que a su vez trabaja para Oscorp. Peter Parker va y se infiltra dentro de Oscorp con unos métodos dignos de James Bond: se presenta en portería, la secretaria le presenta un montón de credenciales SIN FOTO diciéndole que escoja alguna y raspe para ver si le sale premiado, y listo. Yisuscráis, la seguridad de Oscorp apesta. Apesta tanto, de hecho, que no sólo se pasea por el área asignada a los becarios entre los cuales se ha infiltrao, sino que se mete hasta el trecho más supersecreto supersecretoso, en donde encuentra... arañas. No radiactivas, eso sí. Pero que pican lo mismo. Porque tanto se habla de que Spiderman obtuvo sus superpoderes por la picadura de una araña, que ya no sé si de verdad estas arañas por ser mutantes tienen lancetas, o me las veo con una panda de ignorantes aquí. Y menos mal que el pringao no se metió a la sala en donde se encontraban las tenias solitarias: de morderla una, acaba como villano de X-Files. En fin, el caso es que la muerde uno de los bichos jodíos y nuestro héroe, en vez de ir a hacerse ver en el hospital, pues va a la casa dejando la escoba en el camino. Pero como con un gran poder sobreviene una gran lo que se me sale de los machos, pues que Peter Parker empieza a presumir de sus nuevos poderes, hasta el punto que en un increíble giro de acontecimientos los muy jodíos, resulta que el mismo ladrón que no atajó pudiendo atajarlo, termina matando al latoso del tío Ben (vamos, no creo que sea un gran spoiler, ¿no?). O sea, te tratan como las reverendas, y además tienes que pagar al mal con el bien porque de lo contrario te matan al tío puñetero. Yisssssus, ser Spiderman apesta. Ahora el pringao del Píter tiene la motivación (venganza, of course) para salir en la calle vestido cada vez más como locaza gay, algo de lo que él mismo se da cuenta ("oye, ¿te parece que si fuera policía andaría vestido así...?". Buen punto, chico alegre). Pero la cosa no acaba ahí, porque en el intertanto, en uno de esos minutos muertos de cómo rellenamos el guión para la cosa siga andando, Peter Parker va y le da a santo de nada la fórmula de los viejos, que por algo la tenían escondida, genio, se la da como decía a Curt Connors. El cual la usa, claro está, para lo habitual en los cómics de Spiderman: experimentar con él mismo y transformarse en el monstruo de la semana. En este caso el Lagarto. ¿Y Norman Osborne, el jefe de Oscorp? Se lo menciona pero no aparece por ninguna parte, quizás para no joderse con el casting de la secuela. Mientras tanto, disfruta cómo el Lagarto trapea el piso con el Hombre Araña...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

"La historia jamás contada". Así decía el tagline original de esta peli, y ya que nos partimos de risa. ¿Jamás contado? Para los nenazos de quince quizás, y eso. Porque no sólo está la a estas alturas del partido mítica "Spiderman" del 2002 (mítica por buena o mítica por cachondeo de cómics, a según el punto de vista, pero mítica igual), que también nos contaba cómo lo mordía la araña y le cargaban al entrañable tío Ben, sino que también está la serie de monitos de ¡1967! que nos contaba cómo lo mordía la araña y le cargaban al entrañable tío Ben, y con el porrón de otras series televisivas que le han exprimío al pringao de Peter Parker, vaya uno a saber si hay más, que uno tampoco es tan fanático e igual pierde la cuenta. ¿Por qué había que contar el origen de nuevo? La clave: reboot/copyright. Por el trato que Sony tenía con Marvel (o no sé quién con Marvel, heredado por Sony, que estos líos corporativos son mucho lucho para mí), o estrenaban peli nueva del arácnido en 2012, o los derechos revertían a Marvel. Y a ver si Sony (técnicamente Columbia Pictures, que es propiedad de Sony...) iba a dejar partir su franquicia estrella así como así, que la sección de dibus animados de la firma no anda muy firme, y otras franquicias importantes lo que se dice importantes (a finales de los '90s vendió los derechos sobre "Casino Royale" de James Bond a MGM, titular de los derechos de las pelis mismas de 007, terminando la larga ensalada por los derechos de autor sobre el personaje, y a cambio de renunciar a hacer otro remake de "Operación Trueno" o "Nunca digas nunca jamás", MGM se desprendió de la parte de derechos que le cabía sobre Spiderman. Puras decisiones basadas en la creatividad artística aquí). Porque aparte de "Hombres de negro" que estrena secuelas cada cinco o diez años, o "xXx" que después del desastre de "xXx: Estado de sitio" no ha vuelto a levantar cabeza (hace años se rumorea un "xXx: El regreso de Xander Cage" que viene sí y viene no), lo cierto es que el leviatán financiero de Columbia Pictures es el arañita. Algo que estaba difícil después del naufragio general que significó "Spiderman 3". Y claro, si "Batman inicia" y "Casino Royale" habían hecho tanto por Batman o James Bond, resucitando de los muertos al primero y dándole un nuevo espléndido aire a un personaje ya en vías de moribundo, pues bien, por qué no rebuteamos a Spiderman (después vinieron, claro, "Hulk: El Hombre Increíble" del 2008, "Star Trek" del 2009, "El Planeta de los Simios: (R)Evolución", "The Karate Kid"... y sólo estoy hablando de los que tuvieron algún éxito aquí) . Además, la generación que creció viendo al "Spiderman" del 2002 ya no está para alguien tan chorra como Tobey McGuire, ahora que se estilan los supers oscuros como, leñe, "Batman inicia" y "The Dark Knight" justamente. No nos olvidemos de que "El sorprendente Hombre Araña" debió medir sus fuerzas contra "El Caballero de la Noche asciende" en la taquilla del 2012. Además, los adolescentes oscuros después de Harry Potter y "Crepúsculo" la llevan, así es que alguien tan luminoso y colorinche como McGuire... ya saben a donde voy. Es decir, estaban todas las condiciones dadas para largarse a un reboot en forma del personaje. La única cuestión a despejar aquí era, ¿saldría un producto digno y decente que valiera la pena de ver, o sería un simple apretarle las tetas a la vaca para hacer el take the money and run? La respuesta, en la parrafada que sigue a esta parrafada.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Ahora que hemos doblado el Cabo de la Nueva Esperanza de ir religiosamente al cine y ver la peli, podemos respirar con alivio: hemos encontrado las Indias aquí. A pesar de que esta peli es de comienzo a fin una monstruosa operación de mercadotecnia, la verdad es que el resultado es bastante impresionante. No es una obra maestra ni de lejos, pero consigue superar el nivel de la mera entretención hasta crear una historia absorbente y unos personajes entrañables, lo que no es poco en el aséptico panorama del cine blockbuster de estos días. Partiremos, por aquello de ayudarnos a contextualizar, por la cuestión trolera de si es mejor o peor que el "Spiderman" del 2002. La verdad es que la pregunta carece de sentido, igual que carecía de sentido comparar el Batman de Nolan con el de Burton, porque son en esencia pelis distintas con enfoques distintos sobre el mismo personaje. Hoy en día se mira al "Spiderman" del 2002 como una cosa kitsch igual de camp que la serie de monitos del '67, igual que después de "Batman inicia" se mira al Batman de Burton como una cosa kitsch reminiscente del Batman de Adam West. Eso, a pesar de que tanto el "Spiderman" de Raimi como el "Batman" de Burton hacían lo imposible por ALEJARSE de ese modelo y hacerlo más oscuro y al límite. Es sólo que éstas son todavía más oscuras y al límite, y bueno, al correrse el listón... A la gente se le olvida que tanto el "Batman" de 1989 como el "Spiderman" del 2002 era lo que se podía rodar en la época sin que el público saliera con los pelos de punta del cine. En 1989, Batman para el mundo popular (más allá del friki irredento, me refiero) era el Batman de Adam West, no el de Frank Miller. En 2002, "Spiderman" era el personaje de monitos del '67 (o peor aún, el de la horterada fines'70s que hicieron por ahí). Además, en 2002 y con las visibles excepciones del "Superman" de Richard Donner y el "Batman" de Tim Burton, el género de superhéroes en el cine estaba de cualquier manera menos consolidado (estaba "X-Men", claro, pero nadie sabía entonces si eso había sido un pelotazo de chiripa, o la señal de partida para una nueva manera de ver los superhéroes en el cine, como sabemos hoy en día que efectivamente fue). En ese sentido, las críticas de que este "El sorprendente Hombre Araña" es mejor que la dupleta conformada por "Spiderman" y "Spiderman 2" son injustas. Es cierto que "El sorprendente Hombre Araña" mejora muchas cosas de los venerables ancestros Raimi-McGuire, pero en otras no han podido hacerla mejor. Partiendo por el largo del metraje, que el "Spiderman" del 2002 era más cortita, y ya se sabe: lo bueno, si breve, dos veces bueno...

-- Y ahora sí, entrando en vereda con "El sorprendente Hombre Araña", lo anterior sirve para desarrollar la siguiente idea. Lejos de ser un nuevo "Crepúsculo" como se temió en su día (aunque la idea de un casting "adolescente", o tanto como puede serlo un Andrew Garfield de 28 vs. una Emma Stone de 23 pasando por high school viene claramente de ahí), en realidad lo que tenemos es un nuevo "Batman inicia". Y esto es un plus o un contra, según se mire. En el "Spiderman" del 2002 comprimíamos un montón de historia del personaje debido al hecho fundamental de que nadie sabía con total seguridad si habría secuela o no (lo dicho, nadie sabía todavía en 2002 si los superhéroes eran algo que llegaba para quedarse). Acá en cambio juegan anchos de cancha, y al igual que "Batman inicia", ponen personajes y situaciones que están ahí para ser resueltos (esperamos) en la o las secuelas. Lo mismo vale para los villanos. Así como "Batman inicia" tenía al Espantapájaros (un villano menor) y Ra's al Ghul (villano mucho más importante, pero no tan conocido por el grueso público como "los clásicos"), acá tenemos al Lagarto en vez de, digamos, Electro o Misterio (por mencionar alguno que no apareciera en las pelis de Raimi). Y así como "Batman inicia" intentó distanciarse de Tim Burton por un tono más grounded-on-earth (y de Schumacher ya no hablemos), acá intentaron hacer deliberadamente un Spiderman más serio y oscuro que el conceptualizado por Raimi. El resultado es esto último es irregular. Al aterrizar el personaje, consiguen por un lado que sus peripecias sean más interesantes y que el espectador se comprometa más. Pero por el otro lado, ese mismo enfoque más realista hacía lo mismo que hacía por Batman en "Batman inicia", "The Dark Knight" y "The Dark Knight Rises": poner aún más de manifiesto los aspectos ridículos del personaje. "The Dark Knight" era un estupendo thriller policial, pero a ratos en escenas muy duras vemos un sociópata vestido de murciélago apaleando gente, y se requiere todo el extraordinario talento de Christopher Nolan para que sigamos interesados en vez de partirnos la caja de risa. Un poco eso mismo pasa acá: Peter Parker es tan querible, tan humano, tan entrañable, que cuando aparece Spiderman en escena la peli termina perdiendo varios enteros. Ello resulta más evidente si se compara el tratamiento del lanzarredes por Raimi y por Webb. En "Spiderman" no existían: las telas eran orgánicas y eran despedidas por el Hombre Araña como parte de su mutación, porque según Raimi era poco creíble que un adolescente de instituto tuviera la habilidad técnica para construirse los lanzarredes, solución no canónica pero sí correcta para una peli con lógica de cómic con ésa. En "El sorprendente Hombre Araña", buscando la mayor ortodoxia con el personaje, Peter Parker se construye sus propios lanzarredes, y cae en la trampa de "irrealismo" que Raimi justo había tratado de evitar. En ese sentido, la peli se esfuerza demasiado por ser "realista", por decirle al espectador "no estás viendo un cómic sino una peli seria", y con eso terminan por traicionar implícitamente al personaje. Es la misma trampa irresoluble en que cayó el Batman de Nolan, con la diferencia de que en lo de Nolan, al personaje el contexto de policial noir le viene lo suficientemente bien como para que no se note (demasiado), ya que por último Batman no tiene superpoderes ni sus villanos tampoco, mientras que acá, por mucha ingeniería genética que le pongan, al final siguen siendo superpoderes, que no pueden por definición encajar en lógica realista alguna (al menos de momento, que con la investigación científica, quién sabe). Es lo que tiene hacer el follow the leader, que cuando te pones a copiar indiscriminadamente sin entender a ciencia cierta qué estás copiando, los resultados terminan por chirriar más que en el modelo en donde todas esas cosas, para bien o para mal, estuvieron pensadas y calculadas en función de lo modelado.

-- De la historia abundemos en un par de cosas. Esta peli es otro ejemplo de esa horrible tendencia del cine blockbuster actual de dejar deliberadamente cosas en el aire para redondearlas en una eventual secuela ("Batman inicia", "Casino Royale", "Prometeo", "Robin Hood"...). Parte importante del cabreo que deja esta peli, son la cantidad de cosas sin resolver que quedan. SPOILERS A CONTINUACIÓN, si no quieren leerlos, saltarse al siguiente párrafo (aunque no destripan aspectos de la trama, sí revelan qué quedó abierto): ¿qué pasó con los padres de Peter Parker? ¿Cómo se relaciona su desaparición con Curt Connors? ¿Qué pasó con la cura para Norman Osborne, qué pasó con el asesino del tío Ben? ¿Y quién era ese hombre misterio misterioso de los misterios que se aparece en la verdaderamente última escena? Está bien dejar algún gancho suelto que pueda servir como cabo en el cual amarrar una potencial secuela (no es lo deseable, pero entendemos cómo funciona el negocio), pero esto es simplemente abuso.

-- Después de todo lo anterior, alguien podría colegir que la peli está bastante mal. Y la verdad es la contraria. Tiene serios lastres, es cierto (la muy poco atinada banda sonora de James Horner por ejemplo, que parece mentira que musicalizara "La ira de Khan" o "Titanic" escuchándole aquí). Pero también tiene fortalezas. La principal es por supuesto la entrega de los actores a sus personajes. Andrew Garfield, el chico que lo viste actuar en cincuenta partes y no lo recuerdas en ninguna (¿"Leones por corderos", no? ¿"La otra Bolena", tampoco? ¿Ni "El imaginario del Doctor Parnassus", tampoco ésa? ¿Y "Red social", tampoco...? No, él no era el prota, el prota era Jesse Eisenberg, él era el amigo al que se lo sodomizaban por todo lo alto), se apropia del personaje y consigue transmitir todo el angst del adolescente desadaptado y macarra y hacerlo, no diré entrañable, pero sí muy fácil de entender sin caer en los moqueos y manierismos de niñito mimadillo como un, por ejemplo, Hayden Christensen en "El ataque de los clones". Emma Stone por su parte está guapísima en otro de esos improbables rol de chica-en-peli-de-supers, que es bellabellabellabonita y además supersuperdupinteligente. Rhys Ifans por su parte vuelve a las andanzas dejándose que su alter ego le pase adelante como en "Anónimo", pero deja para la posteridad un buen rol con un personaje de sicología bastante compleja y que podría haber sido explotado un poco más por el guión. Denis Leary como Diego el dientesabl... er, perdón, el capitán George Stacy, le da bastante peso a un policía honesto y competente que por esa misma honestidad y competencia entra en curso de colisión frontal con Spiderman. Martin Sheen brilla como el tío Ben (después lo matan), pero Sally Field, si bien saca bien su rol de tía May a cuenta de oficio y tablas, no consigue que nos olvidemos de la gran Rosemary Harris del "Spiderman" del 2002 y secuelas. Por último, mencionemos a Mark Webb (porque si quieres rodar una del tirarredes, tienes que tener un director cuyo nombre al castellano se traduzca como Marcos Redd) haciendo una muy buena labor de dirección, quizás no tan potente en las escenas de acción (aunque tienen lo suyo, no se crea que no) como en el dibujo de personajes y la dinámica de los mismos.

-- Y ahora sí algo para terminar. Esta peli pone sobre el candelero a los papis de Spiderman. Que al hombre lo criaron sus tíos por razones nunca reveladas (en el cómic de los '60s parecía lo más natural, y es que nadie se preguntaba muchas cosas entonces). Es la primera vez que vemos en el cine a esos grandes olvidados. Sé que en los cómics han tenido su trayectoria, y me parece recordar que en la serie de monitos de Spiderman de los '90s aparecían dando vueltas por ahí también, pero ver algo de ellos (no mucho, pero algo) en una peli, es algo que contribuye a redondear bastante a Spiderman como personaje. Y eso se agradece.

IDEAL PARA: Ver un interesante nuevo enfoque de Spiderman como adolescente problemático que, además, le toca la china de los superpoderes.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


domingo, 19 de agosto de 2012

Seis años y medio de CINE 9009.


Hoy día 19 de Agosto de 2012 se cumplen exactos seis años y medio (78 meses) de trayectoria de Cine 9009. Mi intención era hacer un pequeño miniespecial de alguna clase para agosto por esa razón, pero no se ha podido. Después de todo, agosto es el mes de los gatos, y eso nos tiene muy ocupados. De manera que, por un poco de salud mental, me tomaré un pequeño receso de Cine 9009. Unas vacaciones. Porque prefiero darme una pausa aunque los lectores echen de menos, antes que seguir adelante a media máquina, bajando de paso el nivel de calidad. Mis lectores comprenderán. O eso espero, a lo menos.

Así es que, así es como está la cosa. Cine 9009 se tomará un receso de un par de semanas, hasta septiembre. De regreso volveremos con los posteos atrasadísimos, pero no por ello menos substanciosos, dedicados al reboot de Spiderman, y por supuesto a "The Dark Knight Rises", que no alcanzaron a salir ahora para agosto. Aunque siempre me queda la excusa de que "Cine 9009 no es sólo sobre pelis de estreno". Excusa barata donde las haya, pero este es mi blog, y lo uso de hierba trapera como quiero. Además, si hay pelis de los '30 que recién están abriéndose paso luego de 70 años hasta acá... En fin, prometo que no tendrán que esperar 70 años por los comentarios prometidos, además de que es altamente probable de que para 2082 ni siquiera exista Cine 9009. Porque así como va la cosa, es posible que ni siquiera exista cine para empezar, con tanto Michael Bay suelto sin correa por ahí.

Mi blog paralelo Siglos Curiosos sigue con la misma regularidad de siempre. Gracias a la magia de los posteos preprogramados, en realidad. (El truco es que un posteo de Siglos Curiosos requiere menos trabajo que uno de Cine 9009, y si consideramos que tiene el doble de seguidores también)...

En fin. Nos vemos en Septiembre. Saludos para todos.

jueves, 16 de agosto de 2012

"Escape a Atenas" (1979).


-- "Escape to Athena" (título original en inglés), "Evasión en Atenea" (título en España). Inglaterra. Año 1979.
-- Dirección: George Pan Cosmatos.
-- Actuación: Roger Moore, Telly Savalas, David Niven, Stefanie Powers, Claudia Cardinale, Richard Roundtree, Sonny Bono, Elliott Gould, Anthony Valentine, Siegfried Rauch, Michael Sheard, Richard Wren, Philip Locke, Steve Ubels, Paul Picerni.
-- Guión: Edward Anhalt y Richard Lochte, basados en una historia de este último y de George Pan Cosmatos.
-- Banda Sonora: Lalo Schifrin.

-- "Escape a Atenas" en IMDb.
-- "Escape a Atenas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Grecia, 1944. En una espectacular visión panorámica nos encontramos con... ¿El capitán Corelli y Penélope Cruz...? ¡No, hombre que ésa es otra peli! En fin, nos encontramos con un grupo de tipos tratando de fugarse de alguna institución, sólo para ser bárbaramente ametrallados por... ¡¡¡NAZIS!!! ¡¡¡GUAU, NUESTROS VILLANOS FAVORITOS!!! Porque ya sabemos que todo es mejor con nazis, si no lo sabrá George Lucas con sus NAZIS IN SPACE. En fin, volviendo a esta peli... Descubrimos que la cosa va de ocupación alemana, y de un campo de prisioneros de guerra regentado por uno de esos nazis tan comunes que no están preocupados por la guerra sino por el arte (retengan la respiración un minuto... ¿listo? Allá va... Roger Moore. Seriously. Roger Moore es el malo aquí. James Bond himself. Aunque no tanto porque igual es Roger Moore). Dentro del campamento tenemos a un arqueólogo inglés, a una cabaretera y a un judío americanos, un chef italiano... (seriosly, es como los chistes del inglés, el francés y el chileno la cosa). El caso es que el campamento se dedica a excavar objetos arqueológicos, y por eso, a los prisioneros de guerra se los trata bastante bien, considerando que hablamos de nazis aquí (por contra no hay mucho judío aquí, por lo que sale más caro comprar el Zyklon-B para gasear al único judío que dejarlo vivir). Y los tipos, haciéndose los listillos, se las arreglan para hacer aparecer restos arqueológicos a mansalva, por medios que serían considerados muy poco ortodoxos en general por la arqueología profesional. Pero afuera está... ¡¡¡ZENO!!! Que es tan badass como Stelio Kontos, como que viene interpretado por Telly Savalas (¡KOJAK himself, leñe!). Zeno es LA RESISTENCIA, y además tiene a la mejor chica de la peli (Claudia Cardinale aún de muy buen ver, y que con discretísimas apariciones le mata el punto a Stephanie Powers aunque ella se pone un ajustadísimo traje de buceo, miren ustedes). Entre todos ellos han planificado un complot para apoderarse del campo de prisioneros de guerra, y además... bueno, Zeno se las trae. Vamos, cántenla conmigo: Stelio... Stelio Kontos... er... no, me equivoqué de peli...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Entre los '60s y '70s hubo una cierta proliferación de pelis WWII: "Los cañones de Navarone", "Los doce del patíbulo", "Donde los dobles se atr..." er-no- "Donde las águilas se atreven", "Tora Tora Tora"... Esto no es una casualidad. Después de todo, ya habían pasado 15-30 años desde el fin de la guerra para acabar con todas las guerras, y por lo tanto se había producido el recambio generacional para que la cosa pasara de trauma patriótico a "las batallitas de nuestros padres". Además, la propia cinematografía había cambiado y se había hecho más espectacular, por lo que se podían montar más explosiones y meter más sangre en las pelis (en "Donde las águilas se atreven", Clint Eastwood mata a más gente que en "Harry el sucio", créanlo o no). "Escape a Atenas" se inscribe dentro de la agonía de ese revival, en una época en donde el foco del cine bélico iba a pasar desde la WWII a Vietnam ("El francotirador" y "Regreso a casa" son del año anterior, y en el mismo año se estrenó "Apocalipsis Now"). ¿Es "Escape a Atenas" una desafortunada peli de acción, o una parodia involuntaria? Difícil adivinarlo. En particular tratándose de una peli ambientada en Grecia, por parte del medio griego (nacido en Florencia) George Pan Cosmatos a cargo de la historia y la dirección. No ayuda por supuesto que el currículum de Cosmatos sea un tanto anoréxico, y que sus grandes highlights sean la olvidada peli de desastres "El cruce de Casandra", y los vehículos para Sylvester Stallone que fueron "Rambo II" y "Cobra". Advertidos están.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para ser bien sincero, si esta peli vale la pena de ser vista, es por el humor involuntario que destila. Porque todo acá suena un tanto a parodia de las pelis de la Segunda Guerra pre-"Salvando al soldado Ryan", con heroicos aliados dándole la puntilla a los malvados nazis (salvo por Roger Moore, que mediando la peli, se descubre que no es tan malvado tampoco). La cosa trata de oscilar entre la acción y la comedia, pero en esto último se queda corto, en parte porque a ratos se interrumpe para mostrar algún que otro ametrallamiento y lo creepy de la situación conspira contra el relajamiento que toda comedia no black debería inspirar. En materia de acción estamos mejor, y la verdad es que tenemos esa acción física de los '70s (sin trucarla con edición de cortes rápidos o con CGI como ahora) que hace lucir todo más realista. Aunque por desgracia, la acción de verdad empieza recién en la segunda mitad de la peli, con toda la primera mitad como un prólogo demasiado largo. Tenemos a un buen elenco de actores (¡Roger Moore! ¡Telly Savalas! ¡David Niven! ¡Claudia Cardinale!, ¡Elliot Gould!, ¡Richard Roundtree, "Shaft", leñe, "Shaft"!), pero todos ellos terriblemente desaprovechados. El caso de las poquísimas e irrelevantes escenas de ese gran caballero de la pantalla que fue David Niven, resulta especialmente sangrante. De manera que si te gustan las pelis WWII, quizás puedas encontrarle algo a ésta. Pero si no, va a pasar como otra cinta bélica más, y otra no especialmente demasiado buena, o al menos, una que demora demasiado tiempo en intentar siquiera empezar a remontar.

-- Escenas memorables. La persecusión en motocicletas. Una de las mejores escenas de persecusión que he visto ever. La ves, y casi piensas que cambiaste de canal a otra peli. Pero es en ésta. Supongo.

IDEAL PARA: Fanáticos de las pelis de la Segunda Guerra Mundial.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 12 de agosto de 2012

"El séptimo viaje de Simbad" (1958).


-- "The 7th Voyage of Sinbad" (título original en inglés), "Simbad y la princesa" (título en España y México). Estados Unidos. Año 1958.
-- Dirección: Nathan Juran.
-- Actuación: Kerwin Mathews, Kathryn Grant, Richard Eyer, Torin Thatcher, Alec Mango, Danny Green, Harold Kasket, Alfred Brown, Nana DeHerrera, Nino Falanga, Luis Guedes, Virgilio Teixeira.
-- Guión: Ken Kolb, basado en una historia sin acreditar de Ray Harryhausen.
-- Banda Sonora: Bernard Herrmann.

-- "El séptimo viaje de Simbad" en IMDb.
-- "El séptimo viaje de Simbad" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mientras navega gallardamente por las aguas de las Mil y Una Noches, Simbad el Marino se encuentra en una isla desierta con un mago que está en problemas. Como Simbad es heroico y chulo, va y lo rescata. En mala hora, porque es cuestión de verle la cara al mago para saber que trigo limpio no es. Resulta que en la fuga de la isla, el mago ha perdido una lámpara que, verán, como buena historia arábiga que se precie de tal, tiene un poder y tal (estos árabes ya no hacen lámparas como las de antes, eso está claro). Llegan a la corte del califa, y aunque el mago es recibido como corresponde, el califa es lo suficientemente corto de entendederas como para no acceder a los constantes ruegos del mago por volver a la isla y hacerse con la lámpara (el hombre no piensa: ve a un mago con vida en la corte, que lo cambiaría todo eso por una lámpara, vale la pena preguntarse qué tan valiosa es, para querer correr el riesgo... y vale la pena mandar una expedición propia y dejar al mago en la estacada. Pero todos estos cálculos se le escapan al tarado del califa). Y como el mago es mucho mago, le tiende una emboscada tanto al califa como a Simbad, atacándolos en su debilidad común: la princesa (hija del califa, enamorada de Simbad, claro). Y la reduce de tamaño. Y el mago hace entonces una oferta que Simbad no puede rehusar: la lámpara a cambio de la estatura normal de la princesa. Ahora, Simbad y la princesa (en una cómoda cajita), además del mago, viajan de regreso a la condenada isla para rescatar la condenada lámpara, etcétera. Por cierto, ¿ya dijimos que la isla es fértil en cíclopes, dragones, aves roc...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En la actualidad, vemos países musulmanes en el cine cuando se trata de yanketas de pro apaleando irakíes, como en "Red de mentiras" o "Vivir al límite". Pero hubo una época en que los países musulmanes eran un lugar idílico para soñar y evadirse. Claro, en los gloriosos años de "El ladrón de Bagdad", los patipelaos beduinos apenas eran una amenaza para el mundo occidental, y por lo tanto, su mitología era saqueable a mansalva (tampoco existía SGAE). Incluso en tiempos tan recientes como los '90s, los Estudios Disney se permitieron un escapismo arábigo como "Aladino", cosa que hoy en día no podrían hacer sin que se los acuse de propaganda promusulmana y antiamericana subliminal. Las pelis de fantasía arábiga conformaron casi un subgénero por derecho propio, dentro del marco más general de las pelis de aventuras clásicas, junto con otros géneros también semifenecidos como el cine de espadachines o el de piratas. Y dentro del género, "El séptimo viaje de Simbad" brilla con colores propios, como uno de los más recordados exponentes del subgénero éste de marras.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si entendemos que la trama de esta peli fue planeada por Ray Harryhausen, todo está dicho. Porque es cuestión de ver esta peli, y entender que está íntegramente hecha de principio a fin para mayor gloria del susodicho. Claro que cuando "el susodicho" es nada menos que uno de los más grandes especialistas en efectos especiales que han existido en la Historia del Cine (si no el más grande de todos), eso no es un demérito sino todo lo contrario. La historia de la peli es simple a más no poder, y de hecho más allá de la anécdota argumental, ni siquiera tiene una trama propiamente tal (no se puede decir que esta peli no sea moderna: escena de acción introductoria, después un poco de marujeo para poner a los personajes en situación, y luego de situarlos en el escenario meter escena de relleno tras escena de relleno con FXs molones hasta el grande finale, esquema con el cual Michael Bay se ha forrado peli sí y peli también). Pero a cambio, tenemos una peli enormemente imaginativa en lo que importa, o sea, en el apartado visual. Si la peli en el fondo importa porque es un desfile de monstruo tras monstruo, concedámosle al menos que los monstruos están estupendamente bien concebidos. El cíclope es feo con alevosía, como corresponde a un bicho de su condición, hay una escena de una danza de una mujer-cobra que mezcla belleza y horror al mismo tiempo en una combinación muy rara y difícil de conseguir, vemos al ave roc, y el asunto remata con un dragón. Todo filmado con ese encanto naif que tenía el stop-motion. Porque se diga lo que se diga, mientras más CGI le meten a las pelis, más obligados están los directores a "ser realistas", y de cómo Peter Jackson se empachó robándole bocetos a Alan Lee para rodar "El Señor de los Anillos" ya no hablemos, mientras que en esos tiempos de efectos especiales tan primigenios, no importaba que los FXs cantaran un poco mientras se pudiera suplir las falencias técnicas con la imaginación. O de cómo los cabezaturbantes de "El séptimo viaje de Simbad" se ven incluso más realistas que los artificiosos guerreros pseudopersas de "300", por ejemplo (en parte porque en efecto está rodada en escenarios naturales, no contra una puñetera pantalla azul). La inclusión de un genio, por su parte, parece una especie de homenaje a "El ladrón de Bagdad", aunque ahí el genio era un adulto, y quien lo controlaba era un niño.

-- Si bien Kerwin Matthews es un Simbad un poco deslucido (un héroe demasiado prototípico, y por lo tanto algo aburridote), el cotarro se anima bastante con los secundarios. Desde luego que Kathryn Grant como la princesa está espectacular, mientras que Torin Tatcher es todo lo mefistofélico que un villano mago se supone debe ser. Y aunque su rol es más bien pequeño, la actuación de Nana DeHerrera como Sadi, la doncella de la princesa, es de robarse la peli (ella es la mujer convertida en una cobra, que danza ante el califa, y aunque se nota los cambios de cuerpo entero en stop-motion a primeros planos de su cara, la escena es poderosa).

-- Interesantemente, aunque es una peli de aventuras para niños, en determinadas situaciones no se ahorra crueldades. Que muere gente, vamos. Y mueren de maneras bastante crueles. Cosas que el cine de aventuras de aquellos años asumía de la manera más natural del mundo, pero que ahora, en un cada vez más precario esfuerzo por evitar que "los pequeñines" abran los ojos, tratan de censurar a cómo dé lugar, como si los cuentos de hadas clásicos no estuvieran preñados de violencia (¿recuerdan a Hansel y Gretel asando a la bruja al horno?). En esta peli, como decíamos, sí que tenemos tiempo a preocuparnos porque los personajes, básicamente porque algunos la palman luchando contra los monstruos, con sádicos gritos de agonía incluidos. Y es que el cine de aventuras no sería tal si es que no viéramos gráficamente que el resultado de la aventura a veces puede desembocar en muertes horripilantes: eso es lo que hace a la aventura tan especial en primer lugar, y por eso cosas como Harry Potter, aunque sean entretenidas, al último terminan pecando de ñoñas. "El séptimo viaje de Simbad" podrá ser ingenua y simple, pero nadie podría llamarla ñoña y vivir para contarlo.

-- Mención especial para el gran Bernard Herrmann, mejor conocido como colaborador habitual en los soundtracks de Alfred Hitchcock, pero que aquí se desmarca de eso y consigue crear una estupenda banda sonora. Bueno, no en balde Herrmann ha sido uno de los más grandes soundtrackistas de la Historia del Cine.

IDEAL PARA: Ver una peli de aventuras arábigas con músculo.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- El cíclope [en inglés, sin subtítulos].


jueves, 9 de agosto de 2012

"El ladrón de Bagdad" (1940).


-- "The Thief of Bagdad". Inglaterra. Año 1940.
-- Dirección: Ludwig Berger, Michael Powell, Tim Whelan, los anteriores acreditados, y sin acreditar Alexander Korda, Zoltan Korda y William Cameron Menzies.
-- Actuación: Conrad Veidt, Sabu, June Duprez, John Justin, Rex Ingram, Miles Malleson, Morton Selten, Mary Morris, Bruce Winston, Hay Petrie, Adelaide Hall, Roy Emerton, Allan Jeayes.
-- Guión: Miles Malleson, sobre una historia de Lajos Biró.
-- Banda Sonora: Miklós Rózsa.

-- "El ladrón de Bagdad" en IMDb.
-- "El ladrón de Bagdad" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bagdad. No el Bagdad de Sadam Hussein ni de Farenheites Nueveonces sino el clásico, el de las 10000000000001 noches. En medio de cancioncitas con violines, propias del cine de aventuras clásico, aparece un ciego pidiendo limosna. El ciego en cuestión las pasa canutas, pero cuando un tipo trata de pasarle gato por liebre y le arroja calderilla falsa, ahí está el perro del hortelano para denunciarlo. Pasa por afuera, en uno de esos carromatos cargados por esclavos, un tipo con una cara de malo maloso que ya te da mala espina, y ordena llevarse al ciego y a su perro. Una vez que se lo llevan, al pobre ciego lo ponen en tortura refinada, con un montón de chicas guapas, y él ciego, el pobre, y demasiado caballero para conocerlas sistema Braille mediante. Ahí cuenta su historia. Resulta que hace tiempo atrás, el hombre era nada menos que... ¡el rey! ¡el califa! ¡el Comendador de los Creyentes! ¡El cappo di tutti cappi! Y cual Buda, decide echarlo a perder yéndose a mezclar con la chusma y disfrazarse como pobre. Pasa lo que pasa, que el visir ve su oportunidad dorada y ordena prenderlo y tratarlo como a un loco. Y el otro, disfrazado como está de pordiosero, nadie lo reconoce como el verdadero verdaderoso rey, califa, esplendor del día, etcétera. El king for a day fool for a lifetime acaba con sus huesos sepultado en un calabozo, listo para la ejecución, pero como no le toman de prisionero especial (¿y cómo, si se supone que el visir debe mentir sobre su identidad?), le asignan como compañero de celda a un rapaz ladronzuelo que se hace con las llaves. Y se fugan. Una vez afuera podrían ir cada uno por su aire, pero como esto es una proto buddy-movie, ahí tenemos a la pareja dispareja, el rey desposeído y el ladronzuelo, listos para vivir grandes y gloriosas aventuras, mientras el príncipe trata de seducir a una princesa y vengarse (bueno, no vengarse, son los '40s, el héroe no puede ser tan deshonorable), y recuperar, mejor digamos, su reino de malos del villano villanoso. La aventura está servida, y... sí, sé que se lo están preguntando. Sale un genio de la botella en alguna parte de la movie, era que no.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Salvo por el más o menos reciente y aislado estreno de "El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo", puede decirse que la fantasía arábiga es, en la Historia del Cine, un gran y extenso lagar. ¿Cuántas pelis sobre el imaginario árabe estilo "Las mil y una noches" recuerdan ustedes? Ahora hagan la prueba, ¿cuántas pelis recuerdan ustedes sobre el imaginario germánico, o sobre el imaginario artúrico, o sobre el imaginario peplumita grecorromano...? A vuelapluma, y sólo por mencionar títulos post-2000, tenemos "Gladiador", "El Rey Arturo", "Beowulf", "La última legión"... Y cuando los persas hacen alguna tímida aparición, es apenas para rellenar el papel de maloh malohoh, como en "300". La razón por la que la rica imaginería... ¿árabe, musulmana, pérsica, indoarábiga...? Póngale el nombre que usted quiera... Esa rica imaginería, decía, la razón por la que se infrautiliza hasta ese extremo (no es que no haya pelis, pero son escasas, y hoy en día no demasiado populares), permanece para mí como un misterio. Lo curioso es que esto no siempre fue así. Cuando surgió la moderna literatura popular, en las novelas baratillas y revistas pulp de finales del XIX y comienzos del XX, la fantasía arábiga tenía un arraigo formidable, y si bien no tan popular como los tempranos romances científicos o las aventuras al estilo de Tarzán o Conan el Cimerio, ni Edgar Rice Burroughs, ni Robert Howard, por mencionar a dos autores pulps bien establecidos (bueno, Tarzán y Conan, ahí tienen), desdeñaron escribir aventuras orientales. Eran puro escapismo, por supuesto, pero así toda la literatura popular, y nadie se queja por eso. Claro, en aquellos tiempos estaba fresco el orientalismo que invadió a los círculos eruditos durante todo el XIX, orientalismo que principió con el esnobismo de algunos preteriluminados del XVIII, se desató con la invasión napoleónica a Egipto en el XIX (la de momias que invadieron la literatura en el XIX es para rellenar tres Museos Británicos y aún crear un ala paralela en el Louvre), y se infiltró a la literatura popular a medida que el colonialismo europeo hacía bueno del exotismo como ingrediente esencial de lo que hoy en día recibe el anticuado nombre de "Modernismo", a comienzos del XX. El cine tampoco fue ajeno a esta tendencia, con pelis como "Una noche en el paraíso", por ejemplo. Incluso esta peli tuvo tres adaptaciones (un "El ladrón de Bagdad" muda de 1924, la que nos ocupa, y un remake llamado también "El ladrón de Bagdad", éste de 1952), y la novela fue publicada en fecha tan tardía como 1924 (su autor, por si interesa, es un tal Achmed Abdullah, quien pese a su seudónimo, en realidad es ruso, ehm...). Quizás el que en 1948 haya surgido un Estado de Israel, y para ojos del sionismo todo lo que huela a árabe pasó a ser el villano del cuento, algo tenga que ver, y el árabe montado en una alfombra voladora en un medio altamente civilizado como era el Califato, fue reemplazado por el terrorista ululante descendido del pastor de cabras subsahariano o algo así, al estilo "Babel". El caso es que "El ladrón de Bagdad" de 1940 responde a esa tendencia fílmica a repetir la fascinación literaria decimonónica por el orientalismo de raigambre arábiga.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al momento de escribir esta reseña, esta peli ya es una venerable ancianita pasada la setentena, y cosa rara, se conserva tan lúcida y fresca como el primer día. Hay detalles que nos revelan su edad, claro está (esas insufribles canciones romanticonas con violines que hacen de Frank Sinatra un prodigio de modernidad, que cada tanto aparecen, que por suerte no son tantas...), pero en general no tiene nada que envidiarle a una peli de aventuras moderna. La trama es sencilla a más no poder, con un chico guapo que posee un escudero (ladrón infantil, en este caso), y que va al rescate de una hermosa princesa (realmente hermosa en este caso, la chica se llama June Duprez, y eso que el productor Korda quería a nada menos que Vivien Leigh, fresco su éxito de "Lo que el viento se llevó", para el protagónico), que está secuestrada en las garras de un cruel villano. Incluso, porque no digan, hay por ahí más de algún disimulado y no tan disimulado deus ex machina para arreglar algunas situaciones. El hombre detrás del tinglado es Alexander Korda, uno de los más incombustibles productores de pelis de la primera mitad del XX, cuyo cine ha envejecido lo suyo, pero que tenía bien en claro cómo hacer espectáculo con alturas, para los estándares de los '30s y '40s. Y que aquí consigue una producción que es todo un lujo, tanto por el tema tratado (fantasía arábiga) como por el amor al trabajo que demuestran arremangándose acá.

-- En materia de actores, Alexander Korda aquí lo tenía claro. No es el prota quien anima el cotarro, probablemente porque es el típico héroe bello y noble que por lo mismo carece de toda enjundia dramática (a todos nos aburren los perfectitos), sino los otros personajes a su alrededor, y los cuida al máximo. Aunque no desdeñemos al pobre John Justin, que de todas maneras trata de sacarse los zapatos como el prota (además, las escenas en que hace de ciego están notablemente bien interpretadas). No en balde el primer acreditado es el villano, Conrad Veidt, quien compone un visir malevolente y con presencia, pero con su talón de Aquiles en el amor sincero que siente por la chica (en un fragmento llega a inspirar compasión, cuando declara que con todo su poder, porque el tipo es hechicero, para que te veas, podría forzarla a que lo amara, pero él sólo quiere que lo amen por él mismo), y que cuando se pone a hacer joputás, las hace con todas las de la ley, sin retroceder aún ante el asesinato para sus planes (recordemos, eran los '40s, se suponía que los villanos no eran tan sanguinolentos). La chica linda, ya lo dijimos, es una June Duprez presentada con una ingenuidad desarmante, pero que en lo subliminal se esconden algunas escenas de erotismo bastante turbador, en particular cuando debe hacer gemiditos mientras duerme en un "trance de amor" (es lo que tiene la censura, que en rebuscárselas para presentar erotismo consigue hacerlo mucho más morboso, mucho más que poner a la prota en paños menores en "El Rey Escorpión", y eso que ahí Kelly Hu estaba buena). El cuarteto es completado por Sabu, un actor indostánico juvenil celebrado en su época y olvidado en la nuestra (injustamente, cabe decir) que le pone mucho entusiasmo a su rol de ladronzuelo juvenil, y que como típico compañero del héroe, en realidad roba más pantalla que el héroe mismo, aunque sea a punta de sinvergüenzura, ingenio y espíritu de vivir. Y como un cuarteto no está completo si no hay cinco, aquí va el quinto: Rex Ingram, reputado actor afroamericano sacándose los zapatos como un genio burlesco y malaspulgas con todas las de la ley, en un secundario un tanto breve, pero remarcable en grado sumo, con una mala leche a años luz del mucho más bon vivant y ñoño Robin Williams para el "Aladino" de Disney.

-- La puesta en escena es hermosísima. Vale que los FXs estén un poco envejecidos (con todo, esta peli se llevó el Premio Oscar a los Mejores Efectos Especiales en 1940, y con justicia, en una época en que ganarse el Oscar aún era sello de calidad), pero aún se dejan ver. La secuencia en que sale el genio de la botella, por ejemplo, dentro de todo lo que podríamos llamar "primitivismo visual", está ejecutada de una manera que, creo yo, no podrían hacerla tan llamativa hoy en día por mucho CGI que le echen al asunto. Los paisajes, escenarios naturales y escenografías están hechas con todo cuidado y mimo, y si bien a ratos es "muy '40s" (en particular las secuencias a bordo de un barco, calcadita en muchos aspectos a las tantas pelis de piratas del período), en otras partes son prácticamente pintura en movimiento, y de la pintura clásica, si me entienden, como por ejemplo la secuencia del robo del Ojo Que Todo Lo Ve, o los ingenios mecánicos que construye el malévolo visir. Si a todo esto le sumamos una potente banda sonora, cortesía del tremendo Miklós Rózsa (sí, el mismo que unos veinte añitos después deslumbró con "Ben Hur" y "Rey de Reyes", peli esta última cuyo impecable tema de créditos y sus "hosannas" parecen esbozadas en borrador acá), el resultado no puede ser sino magnífico.

-- Secuencias notables. Todas las de John Justin como ciego. Todas las que aparece el perro (sí, un gato escribiendo esto, deben ser muy buenas). Todas las que aparece el visir poniendo cara de malo con dispepsia. La secuencia del genio. La secuencia del Ojo Que Todo Lo Ve.

IDEAL PARA: Ver un clásico indiscutible de la fantasía arábiga, y del cine fantástico en general.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- El joven rapazuelo libera al genio [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 5 de agosto de 2012

"La era de hielo 4" (2012).


-- "Ice Age: Continental Drift" (título original en inglés), "Ice Age 4: La formación de los continentes" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Steve Marino y Mike Thurmeier.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Queen Latifah, Seann William Scott, Josh Peck, Chris Wedge, Karen Disher, Keke Palmer, Jennifer Lopez, Peter Dinklage, Wanda Sykes, Josh Gad, Drake, Aziz Ansari, Nicki Minaj, Ester Dean, Rebel Wilson, Joy Behar, Nick Frost, Heather Morris, Ally Romano, Alan Tudyk, Kunal Nayyar, Alain Chabat, Eddie "Piolín" Sotelo, Ben Gleib, Jason Fricchione, Patrick Stewart, Simon Pegg, Christopher Campbell, George Jacobs.
-- Guión: Michael Berg y Jason Fuchs.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "La era de hielo 4" en IMDb.
-- "La era de hielo 4" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una vez más Scrat la ardilla dientes de sable, y nuestro no-prota favorito, anda rondando por aquí y por allá, suponemos que felizmente divorciado de la bruja que se había echao al apa en la tercera. Ahora clava la bellota en el suelo, dispuesto a enterrarla como es su prehistórica costumbre, y se abre una raja en la tierra. Pero no una raja como la de la primera peli, que fue una mierdilla de glaciar de ná. No, en este caso la cosa llega hasta el centro-núcleo-core-nuke de la Tierra, miren ustedes (y no, no se fríe por la lava... ¿cuál lava?). Pero como Scrat está decidido a tener su condenada bellota, provoca en el centro de la Tierra un cataclismo que... ¡¡¡ROMPE PANGEA!!! (sí, leñe, ya sé que la cosa es sobre la era glaciar, que fue más o menos unmilló patrá', y lo de Pangea fue como 200-300 mill. A mí no me miren, la peli venía así). Como resultado, la feliz comunidad de mamíferos pleistocénicos (sí, contemporáneos a la ruptura de Pangea) ve de pronto que toda la geografía está cambiando, y que peazo muralla orogénico geológica los va literalmente a empujar contra el mar si no se mueven desde el punto A al B. En el intertanto nos han presentado a la hija de Manny y la mamuta-zarigueya ésa, que en la entrega anterior era una bebita recién nacida y aquí es una adolescente hecha y derecha (cómo pasan los años...), y que como buena adolescente se cree sabidilla y reina del cotarro y es en general un latazo de esos que habría que enviarlos a internado inglés a que aprendan o a que se los devore Voldemort, lo que tenga a gracia ocurrir primero. Bueno, el caso es que llega la deriva continental en comento, y el trío prota de todas las entregas (Manny el mamut, Diego el tigre dientesables y Sid el latazo demasiado poco extinto para nuestro bien) queda a la deriva sobre un bloque de hielo y separado de todo el creciente elenco de secundarios que se han ido subiendo en cada entrega de la saga. Salvo por una abuelamierda de Sid (¿de quién más podía ser si es una abuelamierda?), claro, que alguien tiene que llenar el hueco de Buck, y qué podría funcionar mejor para reemplazar a un animalito badass Rambo medio loco que pelea con dinosaurios, que con una abuela vejete insoportable, ¿no? El caso es que las cuitas de nuestros héroes no se han terminado, porque aparece... un pirata orangután. O gorila. Qué se yo. Mono prehistórico, en todo caso. Cuya segundo al mando es una tigresa por la que a Diego se le caen las babas (pobre Diego, dignidad suprema en la primera y cada vez más arrastrado por el fango en las secuelas por los guionistas). La lucha por volver a casa a través de los mares ha comenzado. Y la lucha por conquistar la taquilla también, particularmente en el primer año desde 2009 en que Pixar NO estrena una peli que sea secuela de otra...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Diez años antes de "La era de hielo 4", se estrenaba una cosa por la que nadie hubiera a primera vista apostado un veinte. Era 2002, y los estudios Fox habían tratado de lanzarse a la conquista del mercado de la animación contra un cada vez más declinante Disney y contra un pujante DreamWorks, con resultados indecisivos en "Anastasia" y derechamente ruinosos con la injustamente menospreciada "Titan A.E.". La jugada fue similar a la de Disney apadrinando Pixar: la Fox apadrinó a Blue Sky Studios para sacar una cosita de ná, una animación 3D llamada "La era de hielo". ¡Y sorpresa! La cosa dio tanto de sí que hasta se lanzaron con una secuela en donde, por la lógica extraña de las pelis, debía venir lo contrario: si la primera era sobre el hielo, la segunda era sobre el deshielo. Después de "La era de hielo 2" vendría "La era de hielo 3", en donde arrojaron toda apariencia de seriedad narrativa y recrearon la franquicia en formato payasada, con resultados superlativos, ya que llegó a los casi 900 millones de dólares de utilidades (vs. c. 650 de la segunda y c. 380 de la primera). ¿Qué venía entonces para la inevitable cuarta entrega? Fácil. Olvidarse para siempre de que alguna vez "La era de hielo" fue una comedia seria y repetir la fórmula de "La era de hielo 3". ¿La anterior era sobre los protas viajando a un mundo paralelo (subterráneo) y jugando al extranjero en tierra extranjera con ellos? Bien, ahora los ponemos viajando a otro mundo paralelo (el océano) y jugando al extranjero en tierra extranjera con ellos. ¿Lo mejor de la anterior fue la irrupción del medio loco Buck? Bien, ponemos entonces a una vieja media loca en ésta. ¿Buck era capaz de batirse con un dinosaurio? Bueno, la vieja entonces será capaz de entenderse con... bueno, no lo diré para no mandarme un spoiler. Si la ven, me comprenderán. ¿En la anterior era Sid el que se mandaba la metida de pata suprema? Bueno, acá no, pero lo hacemos más estúpido que nunca para seguir con la tendencia (me recuerda a la célebre carta en que preguntaban si era verdad que Homero Simpson estaba haciéndose más estúpido cada año). Después de tres tanteos buscando su ajuste definitivo como franquicia, "La era de hielo 4" nos confirma que ésta alcanzó su adusta madurez cristalizando definitivamente en un esquema narrativo que será mejor apreciado por los fanáticos de toda la vida, que por los neófitos tratando de subirse al carro ahora. Claro que ya sabemos lo que significa cuando la creatividad de una saga empieza a codificarse: que a través de las sucesivas clonaciones estamos asistiendo al inicio de la decadencia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Creo que, a diferencia de las tres anteriores en que un foráneo podía meterse impunemente y gozársela, esta entrega está dirigida más bien a los fanáticos incondicionales de la saga, los que han visto y disfrutado de las tres entregas anteriores. Es más de lo mismo, y muchos de los chistes tienen más que ver con la interacción de los personajes principales a quienes aprendiste a amar en las anteriores entregas, que en el humorismo puro y duro. Por lo mismo, no resulta tan creativa como "La era de hielo 3". De partida, explotaron la misma idea de "animales fuera de su hábitat natural", aunque el océano da mucho menos juego que un mundo subterráneo por la sencilla razón de que los animales son... bueno, animales terrestres, qué creen (¿cómo hacer bucear a un mamut, por ejemplo...?). Además, las comparaciones con "Piratas del Caribe: La maldición de Perla Negra" y secuelas son más o menos inevitables tratándose de piratas, aunque por suerte no siguieron todo el camino del follow the leader. Por su parte, le volaron todos los buenísimos chistes de doble sentido que la hacían un poco más adulta (cuando digo todos es TODOS, no quedó uno ni para el museo pleistocénico). Fue bueno que no incluyeran a Buck para no quemar el personaje, pero reemplazarlo por esa Abuela Peligro fue claramente una mala jugada. La subtrama del papi sobreprotector vs. la niñata rebelde es cualquier cosa menos novedosa, pero está tratada con tino y respeto por ambos caracteres (lo contrario de, digamos, "Crepúsculo", lo que es un alivio). Un retroceso notable por su parte fue la inclusión de un número musical, en la peor tradición Disney, aunque por suerte fueron comedidos con una tendencia que, roguemos a Bastet, no se convierta en costumbre dentro de la franquicia. Por su parte, algunos guiños son más comprensibles para el seguidor de la saga: que Manny en determinado minuto mire con desolación pensando en que ha perdido a su familia, se entiende mucho mejor si se ha visto "La era de hielo" en donde se refiere su trágica historia pasada, por ejemplo. En ese sentido, me cuesta decir que esta peli sea buena. Tampoco es mala. Es simplemente una peli dirigida a quienes les gustan las payasadas de Sid, el carácter ultra-dupi-serio de Manny, o que al pobre Diego lo usen cada vez más de trapeador. Para el resto, es una comedia aceptablemente entretenida, aunque sin superlativos. Los chistes son buenos, pero quizás el único rasgo de verdadera creatividad aquí es el arranque en donde Scrat provoca la deriva continental. Por cierto, no caen en el error de sobreabusar de Scrat ("La era de hielo 2") ni tratan de crearle otro personaje acompañante que opaque su vis comica ("La era de hielo 3"), y con ello sus apariciones ganan enteros como no lo hacían desde "La era de hielo" originaria (y su traca final, aunque el chiste es predecible, es una gran salida para la peli, por cierto). Salvo los malvados dientesables de la primera entrega, la franquicia no ha descansado tanto en grandes villanos (más bien en la idea de "monstruo final"), y por eso "La era de hielo 4" resulta fresca, aunque luego el villano mismo no resulte tan impactante, atemorizante, siquiera gracioso, como debería haberlo sido para mover de verdad el cotarro. La banda sonora está bien, sin superlativos, destacándose más por alguna que otra cita a Howard Shore ("El Señor de los Anillos") y Hans Zimmer ("Piratas del Caribe: Navegando aguas extrañas", referencia inevitable aquí, claro está) que por sí misma en realidad. En definitiva, la peli resulta distraída y llevadera, pero quizás se disfruta mejor si no se recuerda que se hizo inmediatamente detrás de la bastante superior "La era de hielo 3". Quizás, quién sabe, se esté instalando una tendencia en la franquicia: las pares son sólo entretenidas, las impares son estupendas. Veamos si la cábala se cumple con "La era de hielo 5"... (¿alguien en serio piensa que no la van a rodar, cuando en su primer mes de exhibición la cuarta que nos ocupa sobrepasó la barrera de los 500 millones de USAdólares en utilidades?).

IDEAL PARA: Ver de manera distendida y llevadera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 2 de agosto de 2012

"La Era del Hielo" (2002).


-- "Ice Age" (título original en inglés), "La edad de hielo" (título en España). Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Chris Wedge y Carlos Saldanha.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Goran Visnjic, Jack Black, Cedric the Entertainer, Stephen Root, Diedrich Bader, Alan Tudyk, Lorri Bagley, Jane Krakowski, Peter Ackerman, P.J. Benjamin, Josh Hamilton, Chris Wedge.
-- Guión: Michael Berg, Michael J. Wilson y Peter Ackerman, con material adicional de James Bresnahan, Galen T. Chu, Doug Compton, Xeth Feinberg, Jeff Siergey y Mike Thurmeier, sobre una historia de Michael J. Wilson.
-- Banda Sonora: David Newman.

-- "La Era del Hielo" en IMDb.
-- "La Era del Hielo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El fríoceno, la época en que hace FRRRRRRÍOOOOOO... ¿Y por qué lo llaman la Era de Hielo? Quizás por todo el maldito... ¡¡¡HIELO!!! ...que hay alrededor. La megafauna mamífera está emigrando hacia tierras más cálidas, con los animalitos bebés jugando a la extinción y todo... todos emigran menos Sid. Que se ha despertado listo para emigrar con sus compañeros... ¿compañeros...? ¿dónde están? ¿acaso no están listos para la emigr...? OH-CRAP... Solitario, abandonado por todos por ser un pesado (y para qué andarnos con rodeos, SE LO MERECE, y Sid será uno de los elementos más insufribles de la peli y de la franquicia subsiguiente entera), termina liándose con un par de rinocerontes prehistóricos, en plan Chavo del Ocho, y es salvado in extremis por Manny, un enorme mamut o mastodonte o lo que sea (clasifiquémoslo provisionalmente como paquidermo prehistórico). El caso es que mientras Sid y Manny se transforman en compañeros, para regocijo de uno y pesar del otro, a distancia de allí una patrulla de tigres dientes de sable está a punto de hacer una incursión contra un campamento humano. Que aún están en la época unga-unga, por supuesto. A resultas de la incursión, una hembra humana escapa con su cachorro a cuestas, y hace el sacrificio supremo para evitar la acometida de un dientes de sable. Como resulta que alguien tiene que pagar, por aquello de la moral del grupo y todo, el diantres de sable al que se le ha escapao la hembra, que se llama Diego, es expulsado de la manada, y que no vuelva sin la hembra o el cachorro humano. Cachorro que, miren ustedes lo que son las circunstancias, termina en manos de Sid y Manny. Diego al poco alcanza a los dos, y les ofrece una incómoda alianza: llevarlos hasta un paso en el plazo de dos días, antes de que las nieves eternas lo cierren para siempre. Lo que mi colega felino no dice, en un alarde de ingenio estratégico (colega mío, ¿no?), es que además los está llevando directamente de cabeza a una emboscada de los otros dientes de sable. El power trío está armado, y comienza la más grande aventura pleistocénica de todas... hasta que llegue la secuela. Y la tercera entrega. Y la cuarta. Y ya hay ruido de sables acerca de una quinta...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿Ustedes hubieran creído, antes del siglo XXI, que una de las franquicias más rentables de la historia del cine, por encima de Indiana Jones, Parque Jurásico y Mátrix, iba a estar protagonizada por un grupo de mammalias peludos vagando sobre un paisaje que esencialmente es pura roca y hielo...? ¿No? Pues yo tampoco, qué quieren que les diga. Y sin embargo, la tetralogía de la Era del Hielo (tetralogía a la hora de escribir esto, claro), se ha embolsicado la bonita suma de DOS MIL Y MEDIO MILLONES DE DÓLARES a nivel mundial (y al momento de escribir esto, el recorrido de "La era del hielo 4" todavía no había terminado. Gasp. Y yo perdiendo mi tiempo comentando pelis en vez de inventarme mi propia franquicia sobre... gatos... dientes de sable... en eeeeeel... pleistoceno, sí, eso es... En fin, en qué estaba... Ah, sí. La saga de la Era del Hielo. En la resaca de la guerra por hacerse con un coto dentro del mercado de la animación para niños, que se vivió a finales de los '90s con la irrupción de Pixar ("Toy Story", "Bichos", "Monsters Inc."...) y de DreamWorks ("El Príncipe de Egipto", "HormiguitaZ", "Shrek"...), la FOX también quiso su parte. Pero después del éxito discreto de "Anastasia", y del estrellón en toda regla (inmerecido, pero estrellón de todos modos) de "Titan A.E.", parecía poco probable que los estudios zorro levantaran cabeza. En ese sentido, la apuesta por "La Era del Hielo" es una de ésas que se hace como manotazo de ahogado. Ni siquiera el director Carlos Saldanha se puede decir que le tuviera cariño al proyecto, y aceptó rodarla más bien porque si la cosa funcionaba, le iba a pavimentar el camino para un proyecto más personal que tenía en carpeta por aquellos años (después del taquillazo de "La Era del Hielo" se lo financiaron sin problemas... fue la fallida "Robots"). Cosa rara si se piensa lo asociado que ha quedado Saldanha a la franquicia, dirigiendo después "La Era del Hielo 2" y "La Era del Hielo 3" (nadie discute que se lo ha tomado con un profesionalismo supremo, pero siendo brasilero como es, pareciera más fácil identificarlo con "Río" que con estas otras pelis). Incluso fue programada para estreno en marzo de 2002, o sea, lejos de la gran temporada de blockbusters de alto perfil, que va desde la segunda quincena de mayo hasta la primera de agosto. La gran sorpresa se la llevaron todos cuando esta peli rodada un poco entre suspiros de que ojalá salga buena y haga algo de caja, fue la primera producción del 2002 en romper la barrera de los cien millones de dólares de recaudación, con tres semanas de exhibición. El resto es historia. O prehistoria, como lo quieran ustedes ver.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Cuando "La Era del Hielo" fue realizada y estrenada, era muy difícil adivinar si habrían secuelas o no. Igual podía haber pasado al arcón de los recuerdos junto a otras tantas pelis animadas de las que nadie se acuerda. La peli ha ganado muchos enteros gracias a sus secuelas, ya que a través de ellas hemos ido conociendo y cobrándole cariño a un grupo de personajes que aquí son presentados de manera un tanto bruta. Hasta la calidad de la animación dejaba su buen poco que desear, incluso para los estándares de la tecnología CGI de 2002. Mirada en sí misma, y no como punto de partida de la saga, "La Era del Hielo" es una peli bastante irregular, con sus menos y sus más. Sid resulta tremendamente cargante (algo que en las secuelas ha ido zigzagueando entre atemperado y más cargante aún), y los personajes resultan un poco de una sola pieza. En cuanto a los momentos de humor, hay algunos que van desde lo sublime (la secuencia en la caverna por ejemplo) hasta lo ridículo, como el diálogo inicial acerca de por qué lo llaman la era del hielo, a lo cual el otro bicho responde que porque hay mucho... ¡¡¡HIELO!!! Pero en las escenas dramáticas, la peli cobra muchos puntos. La secuencia en que aparece el bebé humano por primera vez es hermosa en su sencillez, y el momento en que Manny el mamut-mastodonte-whatever rememora el pasado en que los cazadores paleolíticos se han faenado a su familia INCLUYENDO A SU PEQUEÑO HIJO PAQUIDERMO, es algo que te rompe el corazón. El plus es que dichas escenas están realizadas con mucha naturalidad, limitándose a narrar el asunto, sin cargar las tintas ni ponerle exceso de música plañidera para que SE TE ROMPA EL MALDITO CORAZÓN. Esta carga dramática es algo que irá desapareciendo en las secuelas, aunque el humor, por otra parte, irá tomando más consistencia a medida que se vaya codificando la franquicia como tal.

-- Scrat. Ya sabemos que el alma, corazón y motor de la franquicia, son esas pequeñas escenas en que aparece la ardilla dientes de sable corriendo de un lado a otro en pos de esa siempre esquiva bellota. Esos cortometrajes insertos dentro de la peli, no sólo son estupendos interludios de la trama principal, sino que son joyitas del cine en sí mismas, que le deben mucho al estilo de humor de los mejores cartoons de los Looney Tunes de los '50s. Pero explicar el éxito de Scrat en términos de calidad puramente técnica seguro que es insuficiente. Es muy posible que Scrat sea popular porque represente algunos de los mejores valores que pueden tener las personas: la constancia, la inasequibilidad al desaliento, el dar la lucha por lo que se quiere. En el fondo, aunque sabemos que Scrat no va a obtener la bellota porque de lo contrario se acaba el gag, no podemos menos que desear con él que ahora sí, que sí le vaya bien, que de una vez por todas le eche la zarpa y el diente de sable. En el fondo, nosotros no nos parecemos tanto al mamut o al perezoso, que para bien o para mal siempre se salen con la suya, sino más bien a Scrat, el eterno trabajador que debe siempre mantenerse en la brecha para salir adelante.

IDEAL PARA: Ver la historia de cómo se juntaron tus personajes favoritos de la Era del Hielo.

VIDEOS.

-- Cuando todavía no sabías quien era Scrat, ni sabías qué esperar de una peli con mamíferos peludos, viste este trailer, y... [en inglés, sin subtítulos. Ni falta que hacen].



-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


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