11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 5 de agosto de 2012

"La era de hielo 4" (2012).


-- "Ice Age: Continental Drift" (título original en inglés), "Ice Age 4: La formación de los continentes" (título en España). Estados Unidos. Año 2012.
-- Dirección: Steve Marino y Mike Thurmeier.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Queen Latifah, Seann William Scott, Josh Peck, Chris Wedge, Karen Disher, Keke Palmer, Jennifer Lopez, Peter Dinklage, Wanda Sykes, Josh Gad, Drake, Aziz Ansari, Nicki Minaj, Ester Dean, Rebel Wilson, Joy Behar, Nick Frost, Heather Morris, Ally Romano, Alan Tudyk, Kunal Nayyar, Alain Chabat, Eddie "Piolín" Sotelo, Ben Gleib, Jason Fricchione, Patrick Stewart, Simon Pegg, Christopher Campbell, George Jacobs.
-- Guión: Michael Berg y Jason Fuchs.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "La era de hielo 4" en IMDb.
-- "La era de hielo 4" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una vez más Scrat la ardilla dientes de sable, y nuestro no-prota favorito, anda rondando por aquí y por allá, suponemos que felizmente divorciado de la bruja que se había echao al apa en la tercera. Ahora clava la bellota en el suelo, dispuesto a enterrarla como es su prehistórica costumbre, y se abre una raja en la tierra. Pero no una raja como la de la primera peli, que fue una mierdilla de glaciar de ná. No, en este caso la cosa llega hasta el centro-núcleo-core-nuke de la Tierra, miren ustedes (y no, no se fríe por la lava... ¿cuál lava?). Pero como Scrat está decidido a tener su condenada bellota, provoca en el centro de la Tierra un cataclismo que... ¡¡¡ROMPE PANGEA!!! (sí, leñe, ya sé que la cosa es sobre la era glaciar, que fue más o menos unmilló patrá', y lo de Pangea fue como 200-300 mill. A mí no me miren, la peli venía así). Como resultado, la feliz comunidad de mamíferos pleistocénicos (sí, contemporáneos a la ruptura de Pangea) ve de pronto que toda la geografía está cambiando, y que peazo muralla orogénico geológica los va literalmente a empujar contra el mar si no se mueven desde el punto A al B. En el intertanto nos han presentado a la hija de Manny y la mamuta-zarigueya ésa, que en la entrega anterior era una bebita recién nacida y aquí es una adolescente hecha y derecha (cómo pasan los años...), y que como buena adolescente se cree sabidilla y reina del cotarro y es en general un latazo de esos que habría que enviarlos a internado inglés a que aprendan o a que se los devore Voldemort, lo que tenga a gracia ocurrir primero. Bueno, el caso es que llega la deriva continental en comento, y el trío prota de todas las entregas (Manny el mamut, Diego el tigre dientesables y Sid el latazo demasiado poco extinto para nuestro bien) queda a la deriva sobre un bloque de hielo y separado de todo el creciente elenco de secundarios que se han ido subiendo en cada entrega de la saga. Salvo por una abuelamierda de Sid (¿de quién más podía ser si es una abuelamierda?), claro, que alguien tiene que llenar el hueco de Buck, y qué podría funcionar mejor para reemplazar a un animalito badass Rambo medio loco que pelea con dinosaurios, que con una abuela vejete insoportable, ¿no? El caso es que las cuitas de nuestros héroes no se han terminado, porque aparece... un pirata orangután. O gorila. Qué se yo. Mono prehistórico, en todo caso. Cuya segundo al mando es una tigresa por la que a Diego se le caen las babas (pobre Diego, dignidad suprema en la primera y cada vez más arrastrado por el fango en las secuelas por los guionistas). La lucha por volver a casa a través de los mares ha comenzado. Y la lucha por conquistar la taquilla también, particularmente en el primer año desde 2009 en que Pixar NO estrena una peli que sea secuela de otra...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Diez años antes de "La era de hielo 4", se estrenaba una cosa por la que nadie hubiera a primera vista apostado un veinte. Era 2002, y los estudios Fox habían tratado de lanzarse a la conquista del mercado de la animación contra un cada vez más declinante Disney y contra un pujante DreamWorks, con resultados indecisivos en "Anastasia" y derechamente ruinosos con la injustamente menospreciada "Titan A.E.". La jugada fue similar a la de Disney apadrinando Pixar: la Fox apadrinó a Blue Sky Studios para sacar una cosita de ná, una animación 3D llamada "La era de hielo". ¡Y sorpresa! La cosa dio tanto de sí que hasta se lanzaron con una secuela en donde, por la lógica extraña de las pelis, debía venir lo contrario: si la primera era sobre el hielo, la segunda era sobre el deshielo. Después de "La era de hielo 2" vendría "La era de hielo 3", en donde arrojaron toda apariencia de seriedad narrativa y recrearon la franquicia en formato payasada, con resultados superlativos, ya que llegó a los casi 900 millones de dólares de utilidades (vs. c. 650 de la segunda y c. 380 de la primera). ¿Qué venía entonces para la inevitable cuarta entrega? Fácil. Olvidarse para siempre de que alguna vez "La era de hielo" fue una comedia seria y repetir la fórmula de "La era de hielo 3". ¿La anterior era sobre los protas viajando a un mundo paralelo (subterráneo) y jugando al extranjero en tierra extranjera con ellos? Bien, ahora los ponemos viajando a otro mundo paralelo (el océano) y jugando al extranjero en tierra extranjera con ellos. ¿Lo mejor de la anterior fue la irrupción del medio loco Buck? Bien, ponemos entonces a una vieja media loca en ésta. ¿Buck era capaz de batirse con un dinosaurio? Bueno, la vieja entonces será capaz de entenderse con... bueno, no lo diré para no mandarme un spoiler. Si la ven, me comprenderán. ¿En la anterior era Sid el que se mandaba la metida de pata suprema? Bueno, acá no, pero lo hacemos más estúpido que nunca para seguir con la tendencia (me recuerda a la célebre carta en que preguntaban si era verdad que Homero Simpson estaba haciéndose más estúpido cada año). Después de tres tanteos buscando su ajuste definitivo como franquicia, "La era de hielo 4" nos confirma que ésta alcanzó su adusta madurez cristalizando definitivamente en un esquema narrativo que será mejor apreciado por los fanáticos de toda la vida, que por los neófitos tratando de subirse al carro ahora. Claro que ya sabemos lo que significa cuando la creatividad de una saga empieza a codificarse: que a través de las sucesivas clonaciones estamos asistiendo al inicio de la decadencia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Creo que, a diferencia de las tres anteriores en que un foráneo podía meterse impunemente y gozársela, esta entrega está dirigida más bien a los fanáticos incondicionales de la saga, los que han visto y disfrutado de las tres entregas anteriores. Es más de lo mismo, y muchos de los chistes tienen más que ver con la interacción de los personajes principales a quienes aprendiste a amar en las anteriores entregas, que en el humorismo puro y duro. Por lo mismo, no resulta tan creativa como "La era de hielo 3". De partida, explotaron la misma idea de "animales fuera de su hábitat natural", aunque el océano da mucho menos juego que un mundo subterráneo por la sencilla razón de que los animales son... bueno, animales terrestres, qué creen (¿cómo hacer bucear a un mamut, por ejemplo...?). Además, las comparaciones con "Piratas del Caribe: La maldición de Perla Negra" y secuelas son más o menos inevitables tratándose de piratas, aunque por suerte no siguieron todo el camino del follow the leader. Por su parte, le volaron todos los buenísimos chistes de doble sentido que la hacían un poco más adulta (cuando digo todos es TODOS, no quedó uno ni para el museo pleistocénico). Fue bueno que no incluyeran a Buck para no quemar el personaje, pero reemplazarlo por esa Abuela Peligro fue claramente una mala jugada. La subtrama del papi sobreprotector vs. la niñata rebelde es cualquier cosa menos novedosa, pero está tratada con tino y respeto por ambos caracteres (lo contrario de, digamos, "Crepúsculo", lo que es un alivio). Un retroceso notable por su parte fue la inclusión de un número musical, en la peor tradición Disney, aunque por suerte fueron comedidos con una tendencia que, roguemos a Bastet, no se convierta en costumbre dentro de la franquicia. Por su parte, algunos guiños son más comprensibles para el seguidor de la saga: que Manny en determinado minuto mire con desolación pensando en que ha perdido a su familia, se entiende mucho mejor si se ha visto "La era de hielo" en donde se refiere su trágica historia pasada, por ejemplo. En ese sentido, me cuesta decir que esta peli sea buena. Tampoco es mala. Es simplemente una peli dirigida a quienes les gustan las payasadas de Sid, el carácter ultra-dupi-serio de Manny, o que al pobre Diego lo usen cada vez más de trapeador. Para el resto, es una comedia aceptablemente entretenida, aunque sin superlativos. Los chistes son buenos, pero quizás el único rasgo de verdadera creatividad aquí es el arranque en donde Scrat provoca la deriva continental. Por cierto, no caen en el error de sobreabusar de Scrat ("La era de hielo 2") ni tratan de crearle otro personaje acompañante que opaque su vis comica ("La era de hielo 3"), y con ello sus apariciones ganan enteros como no lo hacían desde "La era de hielo" originaria (y su traca final, aunque el chiste es predecible, es una gran salida para la peli, por cierto). Salvo los malvados dientesables de la primera entrega, la franquicia no ha descansado tanto en grandes villanos (más bien en la idea de "monstruo final"), y por eso "La era de hielo 4" resulta fresca, aunque luego el villano mismo no resulte tan impactante, atemorizante, siquiera gracioso, como debería haberlo sido para mover de verdad el cotarro. La banda sonora está bien, sin superlativos, destacándose más por alguna que otra cita a Howard Shore ("El Señor de los Anillos") y Hans Zimmer ("Piratas del Caribe: Navegando aguas extrañas", referencia inevitable aquí, claro está) que por sí misma en realidad. En definitiva, la peli resulta distraída y llevadera, pero quizás se disfruta mejor si no se recuerda que se hizo inmediatamente detrás de la bastante superior "La era de hielo 3". Quizás, quién sabe, se esté instalando una tendencia en la franquicia: las pares son sólo entretenidas, las impares son estupendas. Veamos si la cábala se cumple con "La era de hielo 5"... (¿alguien en serio piensa que no la van a rodar, cuando en su primer mes de exhibición la cuarta que nos ocupa sobrepasó la barrera de los 500 millones de USAdólares en utilidades?).

IDEAL PARA: Ver de manera distendida y llevadera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 15 de diciembre de 2011

"Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" (2003).


-- "Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl". Estados Unidos. Año 2003.
-- Dirección: Gore Verbinski.
-- Actuación: Johnny Depp, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Keira Knightley, Jack Davenport, Jonathan Pryce, Lee Arenberg, Mackenzie Crook, Damian O'Hare, Giles New, Angus Barnett, David Bailie, Michael Berry Jr., Isaac C. Singleton Jr., Kevin McNally.
-- Guión: Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert, basados en una historia de los dos primeros.
-- Banda Sonora: Klaus Badelt.

-- "Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" en IMDb.
-- "Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una niñita está cantando, cuando de pronto... ¡aparece un niñito náufrago! Surgen las chispas de inmediato entre esta chica que parezque's aristócrata y este chico salido de ninguna parte, pero eso no impide que ella, la muy ladina, se robe un collar que le pertenece al chico (créanlo o no, ella es la heroína. Peli que enseña valores, leñe). Pasan los años, y ella ha crecido en Keira Knightley cuando estaba redonda y buena, y no un palillo anoréxico como devino adelante, mientras que él ha crecido en Orlando Bloom, por una vez en la vida galán convincente y no chulo yuzio. A él le gusta ella y a ella le gusta él, pero verán, ella es la hija del Gobernador y él es un herrero. De manera que no puede ser (ya, segundos para sacar pañuelitos. ¿Listo? Seguimos). Ella a su vez es pretendida por todo un señor capitán, representante de los intereses bélicomilitares del Imperio Británico, que como sabemos, es el más británico de todos los imperios, con todo lo que eso significa (dedo meñique estirado para el faifoclocti, etcétera). Por si el triángulo no fuera suficiente, resulta que aparece otro sujeto más, con pintas de rastas a las que les falta puro que de las rastas en comento salga la sonda galáctica con un disco de oro grabado con sonidos para confirmar la existencia de una civilización de liendres allí. El sujeto éste es pirata, sobreactuado como buen Johnny Depp (a pesar de su apellido, este actor jamás se dedicó al porno, que sepamos), y enreda aún más las cosas. Llevamos como media hora de peli sentando las bases de lo que va a ser la cosa, cuando por fin entra en vereda: aparece de la nada un tremendo barco que por supuesto es negro, y que es... buenoooooo... el Perla Negra, ehem. El caso es que el Perla Negra siembra el caos, se roban a la chica de los dos pretendientes y medio (en el caso de Depp ni se sabe, porque por sus modales y por haber actuado de prota en pelis de Tim Burton, su sexualidad es dudosa... por mucha Vanessa Paradis que haya en el camino), y ahí tenemos al herrero y al pirata uniendo fuerzas para ir al rescate. Junto con el otro capitancete, claro, que no en balde la desaparecida es hija de Alguien Que Importa. Por cierto, sólo para hacer más interesantes las cosas... la tripulación del Perla Negra en realidad son un montón de no-muertos que, adivinaron, no pueden ser muertos. Porque o si no, qué gracia tendría. La carrera por la chica, el medallón y el Perla Negra mismo, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '90s, alguien (a saber Ted Elliott y Terry Rossio, miren sus nombres en el listado de guionistas más arriba) tuvo la idea de escribir una peli... de piratas. Les dijeron lo mismo que cualquiera hubiera dicho en ese lugar: ARE YOU FUCKING KIDDING ME...??? El género de piratas tenía su razón de ser en la época de los espadachines caballerescos como Errol Flynn, pero desde "¡Piratas!" de Roman Polanski, confirmado con "La pirata" con Geena Davis, cualquier peli por el estilo estaba condenada al fracaso. Cuando empezaron las tratativas para rodar la peli, incluso corrió el riesgo de acabar en direct-to-DVD. Como "Pirates of Treasure Island". Michael Eisner, principal cabeza de los Estudios Disney por la fecha, se quejó de cuánto salía la cosa, lo que tampoco ayudó. El director contratado era un donnadie llamado Gore Verbinski, que claro, tenía un exitazo con "El aro", pero por otra parte, la peli era un remake casi fotograma-por-fotograma del "Ringu" japonés, lo que no daba mucha seguridad. Incluso para algo tan básico como el soundtrack hubo problemas, y eso que en Hollywood levantas una piedra y tienes un soundtrackista hambriento y en busca de empleo. El comisionado iba a ser Hans Zimmer, pero en ese tiempo el hombre estaba de trabajo completo con el soundtrack de "El último samurai", de manera que llamó a bordo a Klaus Badelt, que a pesar de venir saliendo de otra marítima ("K-19"), era y sigue siendo un ilustre desconocido (a mi gusto en forma un poco injusta, porque el señor Badelt no será un genio, pero es bastante competente en lo suyo), que se ayudó con ¡¡¡15!!! otros compositores para terminar a tiempo y bajo presión la orquestación de la partitura que debió componer a todo chancho de prisa. Algo irónico, si se piensa que hoy en día, con cuatro pelis en la franquicia, es Hans Zimmer el compositor más asociado a la misma. Incluso le tenían tan poca fe a la cosa, que iba a ser "Piratas del Caribe" a secas. Fue después de ver que la cosa estaba quedando resultona, que un inspirado Jerry Bruckheimer, si, ÉSE Jerry Bruckheimer, ordenó añadirle lo del subtítulo de la Perla Negra en la convicción ciega de que habrían secuelas (funcionó bien en este caso... no tan bien con "G.I.Joe: El origen de Cobra", que estuvo a punto de fusilarse la franquicia). El resto es historia: "Los Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" no sólo catapultó las carreras de Johnny Depp (hasta entonces respetado pero no superventas, ni siquiera bajo la batuta de Tim Burton), y la de Keira Knightley (cuya única peli relevante anterior era "Jugando con el destino", en donde jugaba al fútbol femenino, porque de su papel como doble de Natalie Portman en "La amenaza fantasma" no se acuerda nadie), recaudó algo más de 650 millones de dólares a nivel mundial (contra una inversión de apenas 140), y originó una franquicia que batió el récord de ser la primera en instalar DOS pelis por sobre la barrera de los MIL MILLONES en recaudación ("Piratas del Caribe: El cofre de la muerte" y "Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas", respectivamente). Y que con cuatro entregas se ha hecho con un botín de más de 3.700 MILLONES DE DÓLARES a nivel mundial. De hecho, esta primera entrega es el lunar: es la única que ha recaudado menos de 900 millones... Y yo perdiendo mi tiempo aquí tecleando en vez de irme a producir una peli con... er... piratas... que son... er... gatos. En el Caribe. Eso es. ¡Ahí voy a forrarme, Hollywood...!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Con la sabiduría que otorgan los años, a casi una década del estreno de esta peli, podemos decir que "Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" es una de esas pelis de aventuras definitivas que nos ha entregado el cine, y uno de los más grandes clásicos de los 2000s, a años luz de sus secuelas, entretenida "El cofre de la muerte", aceptable "Navegando aguas misteriosas", insufrible "En el fin del mundo". Quizás la razón es que el productor Jerry Bruckheimer, usualmente excesivo en lo suyo (fue el hombre que produjo las primeras pelis de Michael Bay, incluyendo "La roca" y "Armagedón", después de todo), se vio más contenido por Gore Verbinski, quien pudo más o menos trabajar bajo el radar debido a que, muy en el fondo, no mucha gente creía que este proyecto iba a ser algo más que un sacacuartos veraniego. Con el paso del tiempo, Gore Verbinski ha probado ser un cineasta de fuste (ahí está la magnífica "Rango" para probarlo), y ésta es su manifestación más temprana en plena forma. La peli se equilibra notablemente bien entre la acción y la comedia, sin resultar excesiva en la primera ni chusca en la segunda. Juega también muy bien con los códigos del género, siguiéndolos a rajatabla en algunos aspectos y subvirtiéndolos en otros, pero siempre de manera amable, nunca para reirse del material de fondo ni los pobres idiotas de los protas. El guión, por cierto, pareciera ser un remake-en-el-océano de "La guerra de las galaxias", con la historia del noble campesino (herrero en este caso) que emprende la JORNADA DEL HÉROE en compañía de un cínico sinvergüenza que trabaja al margen de la ley, para rescatar a la princesa secuestrada, impresión que sus dos secuelas parecieran confirmar ("El cofre de la muerte" tiene más de algún paralelo con "El Imperio contraataca", y "En el fin del mundo" con "El regreso del jedi").

-- Johnny Depp. Ni qué decir que el secundario graciosete, acabó por robarse la franquicia para sí, hasta el punto que el prota oficial (Orlando Bloom) ni siquiera aparece en la cuarta parte, y nadie lo echa mucho de menos, por lo demás. En algún minuto en los '90s, Steven Spielberg quería rodarla, y tenía en mente para interpretar a Jack Sparrow, a gentes como Bill Murray, Steve Martin o Robin Williams, vaya, figúrense. En fecha más recientes, los nombres de Cary Elwes, Michael Keaton, Jim Carrey y Christopher Walken ingresaron también a la nómina (y sigan figurándose, le llegaron a OFRECER el rol a Robert De Niro, quien lo rechazó porque pensaba que la peli iba a ser un desastre de taquilla... después, escarmentado, hizo de pirata rarito en "Stardust"... que no fue un desastre de taquilla, pero tampoco un Niágara de ganancias precisamente). La Disney, por su parte, abortó por "no suficiente estrellato" la candidatura para el rol de... ¡Hugh Jackman! Pero aunque varios de ellos hubieran podido, sólo Johnny Depp pudo hacer con gracia esa grandiosa entrada de Jack Sparrow, la primera vez que lo vemos en pantalla, instante en el cual la peli y la saga se volvieron SUYAS. Y es que, muy en el fondo, a pesar de que el héroe de verdad se suponía que iba a ser Will Turner (Orlando Bloom), es Jack Sparrow con su carácter desmadrado el que encaja mejor con el universo delicadamente surrealista de PdC. Sin contar con la buenísima actuación de Depp, claro. No por nada, se transformó en el papel más lucrativo de su carrera, hasta el punto de recibir, entre pago y bonos, cerca de 50 MILLONES DE DÓLARES por "Navegando aguas misteriosas". Es claro que la crisis económica no pasa por casa de este hombre.

-- Orlando Bloom. Después de que Johnny Depp le birlara la saga desde las mismísimas narices, y que el público se riera y cachondeara de él, quebremos una lanza por el pobre hombre. Porque más que su rol de carebonito Legolas en "El Señor de los Anillos", aquí hace realmente un gran papel como héroe, no diré de acción, pero sí de aventuras, y por lo tanto, se merece un reconocimiento mayor del que ha recibido. En realidad, en ningún minuto desmerece frente a Depp, aunque como decíamos, Jack Sparrow encaja mejor que Orlando Bloom en el imaginario mitológico de la franquicia. En este minuto, en que aún se pretendía que la cosa iba de Will Turner, y Jack Sparrow era sólo el secundario carismático, en realidad da bien el tipo como personaje heroico dispuesto a llegar hasta lo último para rescatar a su amada, probarse a sí mismo, ascender en la escala social, etcétera. Será en las secuelas donde su personaje quedará cada vez más deslavado y se volverá cada vez más ridículo (no es culpa suya, de todas maneras, sino de guiones progresivamente más imposibles cada vez), pero aquí por lo menos, todavía no. Para el registro, dejemos asentado las opciones que había para el personaje de Will Turner: Jude Law, Ewan McGregor, Tobey Maguire, Christian Bale, Heath Ledger... ¿Alguien con toda sinceridad puede imaginarse este rol en alguna de esas otras manos, o que algún otro podría haberlo hecho mejor? Quizás sólo Heath Ledger, en mi no demasiado humilde opinión. Hay una escena fugaz en que Orlando Bloom prueba que no es un héroe de una sola pieza: cuando, en brevísimos segundos, hace una excelente imitación de Jack Sparrow, burlándose de él. Impagable.

-- Keira Knightley. Vamos, que unas palabras teníamos que dedicarle al que es el rol más sexy de su carrera (acá, porque en las secuelas empieza a sufrir la anorexia que mostró con tanta vanagloria desde "Dominó" en adelante). Si asumimos que esta peli es una especie de remake bastardo de "La guerra de las galaxias" (por una vez no IN SPACE!!!, sino BACK ON EARTH!!!), debemos reconocer que la Knightley es una impecable portadora del manto dejado por la Princesa Leia original. ¿Que las chicas del siglo XVII no eran tan aguerridas ni guerreras? Vamos, oigan... esto es ficción a fin de cuentas, ¿no? En el listado de casualidades que acompañaron a esta peli, digamos que obtuvo el rol casi de milagro: aunque gustó mucho en su audición... casi no llegó a la misma debido a un atasco de tráfico.

-- Geoffrey Rush. Hasta el minuto no hemos hablado de EL VILLANO. La perfomance de Geoffrey Rush, ni over-the-top ni minimalista, encajó lo suficientemente bien como para que se hiciera casi obligatorio resucitarlo en las secuelas (ups... spoiler...). La idea de parearlo con Jack Sparrow en "Navegando aguas misteriosas" es una de esas decisiones de raro genio a la hora de hacer evolucionar a un personaje, pero por ahora, en la primera, como villano, está simplemente espectacular. Nadie como él para recitar esos diálogos retorcidos en los cuales se las arregla para dar vuelta los pactos que él mismo hace, no rompiéndolos, sino buscándoles el ajuste con una pericia que ya se la quisiera mi abogado de bienes raíces para desplumar a... er... bueno, no importa, dejémoslo en que lo hace bien, muy bien, y que quizás sea el rol por el cual será recordado en su carrera, amén.

-- Escenas memorables. Más de alguna. Will Turner y Jack Sparrow tomándose un barco para salir al rescate. Elizabeth Swann pidiendo parlamentar. El duelo final entre Barbossa y Sparrow. Elizabeth Swann versus el mono miserable ése, cortísimo pero bueno. La escena del sacrificio de sangre. Y la batalla naval entre las dos naves a cañonazo limpio, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver una de las mejores pelis de aventuras jamás rodadas.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 19 de junio de 2011

"Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas" (2011).


-- "Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides" (título original en inglés), "Piratas del Caribe 4" (título en Venezuela), "Piratas del Caribe: Navegando en aguas misteriosas" (título en Colombia), "Piratas del Caribe: En mareas misteriosas" (título en España). Estados Unidos. Año 2011.
-- Dirección: Rob Marshall.
-- Actuación: Johnny Depp, Penélope Cruz, Geoffrey Rush, Ian McShane, Kevin McNally, Sam Claflin, Astrid Berges-Frisbey, Stephen Graham, Keith Richards, Richard Griffiths, Greg Ellis, Damian O'Hare, Óscar Jaenada, Anton Lesser, Roger Allam, Gemma Ward, Judi Dench.
-- Guión: Ted Elliott y Terry Rossio, sobre los personajes creados por éstos y por Stuart Beattie y Jay Wolpert, e inspirándose en la novela de Tim Powers.
-- Banda Sonora: Hans Zimmer.

-- "Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas" en IMDb.
-- "Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Traen a un tipo con capucha, y un oficial inglés le canta eso de que... ¡Jack Sparrow, se le acusa de actos de piratería, incluyendo atracar a los estudios Disney con 56 millones de dólares por participar en esta secuela! Le sacan la capucha, y ahí lo tienen... por si son la clase de marcianos que nunca jamás han visto alguna de los PdC, no es Jack Sparrow sino el ayudante de éste y eventual alivio cómico de entregas anteriores. Este reclama y reclama que no es Jack Sparrow, pero como estamos en la época del análisis forense por ordalía y vudú, pues, nadie puede validar su identidad y por lo tanto nadie le cree. Hasta que de pronto vemos algunas facciones familiares en un juez del tribunal... ¡Es Jack Sparrow, leñe! ¡Quién tiene un incombustible plan falible para escaparse! Bueno, el plan funciona un poco mal, las cosas siguen funcionando un poco mal, pero después de darse unas cuantas vueltas y revueltas, Jack Sparrow termina descubriendo que Jack Sparrow está reclutando una tripulación. ¿Cómo es esto posible? Si fuera Gore Verbinski el director de esta entrega, así como de las anteriores, habida cuenta del nivel de surrealismo friki del inicio de PdC3, ya podríamos ir diciendo que... ¡era él! y ha desarrollado doble personalidad o algo, pero como Verbinski ha salido escopetado y ha entrado Rob Marshall, pues, la solución es más convencional: es un impostor. Después de algunas revueltas en que hacen un cameo una irreconocible Judi Dench, así como Keith Richards metido con calzador, descubrimos quién es el impostor, y cuál es su conexión con un malvado pirata llamado Barbanegra, que está empeñado en encontrar la Fuente de la Eterna Juventud, la mesmita de Ponce de León y tal. Ahora, Jack Sparrow se encuentra metido en la búsqueda hasta el pescuezo (concretamente, a bordo de un barco encantado). En competencia con los españoles, que en las pelis de piratas siempre son malvados, porque no en balde este subgénero cinematográfico siempre ha sido anglosajón. Y con otro antiguo enemigo de Sparrow: Hector Barbossa, ahora trabajando como corsario para la Corona de Inglaterra. ¿Conseguirá Indiana Jones rescatar el Gri... er... quiero decir, Jack Sparrow encontrar la Fuente de la Eterna Juventud...? SPOILER GRUESO DEL FINAL: Sí, leñe, sí lo consigue, o qué esperaban.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En realidad, nadie daba un pito por el asuntillo ése de los Piratas del Caribe cuando salió la primera peli ("Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra"), a la que pusieron subtítulo casi en postproducción por aquello de que, miren ustedes, la cosa estaba quedando un peliculón, así es que metámosle que es el primer capítulo de una franquicia blah-blah-blah. Para que vean ustedes que la piratería es mala porque mata a la industria, pero las pelis sobre piratería son buenas porque ayudan a la industria... sí, yo tampoco entiendo cómo funciona el mundo. El caso es que habían resucitado un género que con "Piratas" de Roman Polanski y "La pirata" con Geena Davis parecía más que muerto y sepultado, y que ahora experimentaría nuevos años dulces con pelis como... como... "Pirates of Treasure Island"... y como... er... buenoooooo... sigamos. El caso es que habían tenido arriesgándose con un género muerto, y tomaron un segundo riesgo adicional, el de rodar dos pelis secuelas back-to-back, maniobra que había salido de maravillas con "Volver al futuro II" y "Volver al futuro III", pero que había resultado un cagazo con "Mátrix recargado" y "Mátrix: Revolutions". Salieron de ahí "Piratas del Caribe: El cofre de la muerte" y "Piratas del Caribe: En el fin del mundo", y nuevamente se forraron, aunque ambas, y la tercera muy en particular, fueron puestas a caer de la burra. La tercera fue tan, pero tan, pero tan mala y desastrosa, que no llegó a recaudar los más de mil millones de dólares de la segunda, y debió conformarse con la miseria de algo más de 960 millones, una cantidad tan raquítica que por ella no me van a ver saliendo del lado de mi plato de Whiskas para ir a trabajar cazando ratas, eso olvídenlo (Johnny Depp, ese muerto de hambre con nombre de actor porno, miren que cagarse por 56 millones... ¿lo harían ustedes? No, ¿cierto?). Pero a los estudios Disney les está yendo un poco aquí y un poco allá (después de todo, fue la década del cierre de sus estudios 2D después del batacazo de "Vacas vaqueras", y sólo Pixar los mantenía con oxígeno), de manera que en una maniobra desesperada, decidieron... ¡rodar la cuarta parte de la trilogía! La cuadratura del círculo, mis amigos. Prometiendo, por supuesto, que si los números calzaban, habría una quinta y una sexta: una segunda trilogía (a lo "El juego del miedo IV" y secuelas). La cuestión no es si "Piratas del Caribe: Navegando aguas misteriosas" iba a ser una buena peli o una que tuviera éxito. La cuestión es cuántos cientos de millones más de utilidad arrojará ésta a las otras tres primeras, que entre todas acumulaban ya la friolera de algo más de dos mil millones de dólares de utilidad neta (los más de 3500 millones de ingresos brutos por las cuatro pelis, al momento de escribir esto, la estaban acercando con celeridad al tercer puesto, arrebatándoselo nada menos que a Star Wars... a la cual las tres primeras PdC tanto depredaron).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Dejemos de lado el esnobismo del "buen cine" y otras zarajandas, y asumamos que estamos ante una peli que no pretende ser más que entretenimiento popular para rascarle los bolsillos a las nunca demasiado sofisticadas audiencias. ¿Funciona en este plano? La respuesta es un rotundo sí. Frente a la creciente sofisticación de Gore Verbinski en las entregas anteriores (que hizo muy bien saliéndose de la cuarta y yendo a tomar oxígeno a la por otra parte notable "Rango"), la dirección del mercenario Rob Marshall, a quien nadie hubiera asociado con el género piratesco (¡"Chicago"!, ¡"Memorias de una geisha"!), funciona de lo más bien en el plano primario que se espera de él: que luzca bonito, que tenga ritmo, y que no se arranque con demasiados alardes personalistas. Claro, el resultado es la peli menos de auteur dentro de las cuatro primeras (porque vendrán más, eso se lo firmo al que quiera, y probablemente aún menos de auteur si es que cabe), pero a cambio tenemos un regreso a la aventura pura y dura del comienzo, lejos de los desvaríos de la segunda y tercera entregas. El guión, al estar basado, o inspirado, o depredado, defínanlo como quieran, en una novela de Tim Powers (pobre hombre, ¿irán a adaptar "Las puertas de Anubis" como vehículo para una de James Bond viajando en el tiempo al siglo XIX...?), es más redondo y cabal que los anteriores: hay citas a situaciones y personajes precedentemente presentados, es cierto, pero son las justas para que nos sintamos en casa, sin que entenderlas estorbe el disfrute al que no conoce previamente a los personajes (pero, ¿de verdad queda algún marciano de ésos...?). Algunas escenas están claramente rodadas para el 3-D, en particular paneos sobre paisajes selváticos o imágenes con multiplicidad de planos (ya perdí la cuenta, entre ataques de risa, de la cantidad de veces que Barbanegra amenaza con atravesarle el gaznate a la audiencia con su espadón), pero uno puede elegir ignorar esas escenas, que no son tantas tampoco, y no pasa nada (la vi en 2-D, ¿no se nota...?). El guión tiene algunos agujeros por aquí y por allá (¿en serio los españoles, teniendo superioridad numérica de naves sobre Barbossa, no se toman ni la molestia de cañonear a un privateer corsario inglés...?, ¿y por qué Penélope Cruz le arma a Sparrow un menjunje de parentesco e historias de teleserie venezolana, más allá de mostrar que en ella late la tradición del culebrón de sangre latina?, ¿y de verdad Barbanegra envía a Sparrow a buscar los condenados cálices, no pudiendo menos que saber que le está ofreciendo en bandeja la oportunidad de defeccionar...?), pero es lo suficientemente lineal como para no perderse en exceso ni sentir que la cosa sea un absurdo. Las actuaciones están bien. Johnny Depp no cansa demasiado como Jack Sparrow (otra mejora sobre PdC3), Penélope Cruz está funcional en un rol para el que no necesita otra cosa sino verse sexy (porque, mírenla, será pirata y too, pero una mujer siempre sale con base en el rostro a la calle), Geoffrey Rush justifica una vez más por qué de ser el villano a batir en la primera ha pasado al estatus de compañero cómico y antagonista respetuoso del héroe, e incluso hasta Gemma Ward como la primera sirena está más o menos bien dentro de sus cuatro minutos (a cambio, y como notable bajón, Àstrid Bergès-Frisbey como la sirena capturada llega a resultar irritante con su diploma "taller de teatro del jardín infantil La Cuncuna Feliz"). Pero el gran punto a favor es claramente Ian McShane (el periodista muerto de "Scoop") como Barbanegra, en una caracterización siniestra y meliflua que lo coloca sin lugar a dudas como el mejor villano de toda la franquicia, a pesar de que en estricto rigor, lo suyo es más presencia y mala leche que exhibición de crueldad a tutiplén. O sea, para resumir toda la parrafada anterior... ¿vale la pena? Depende. Si lo que buscas es aventura pura y dura a la vena, sí. Si en cambio buscas esa cosa que se llama "buen cine" o "gran cine" o "cine arte", probablemente debas seguir husmeando en la cartelera. Un buen rato. O regresar otra vez al "El halcón de los mares" de Errol Flynn, que tampoco será "buen cine" o "gran cine" en el sentido superlativo de la palabra, pero es el concepto de acción y aventura pura y dura a la vena que se tenía en los '30s... tú el abuelete amargado.

IDEAL PARA: Distenderse un par de horas.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 30 de julio de 2009

"El bucanero" (1958).


-- "The Buccaneer". Estados Unidos. Año 1958.
-- Dirección: Anthony Quinn.
-- Actuación: Yul Brynner, Claire Bloom, Charles Boyer, Inger Stevens, Henry Hull, E.G. Marshall, Charlton Heston, Lorne Greene, Ted de Corsia, Douglass Dumbrille, Robert F. Simon, Sir Lancelot, Fran Jeffries, John Dierkes, Ken Miller.
-- Guión: Bernice Mosk y Jesse Lasky Jr., basados en el guión de Harold Lamb, Edwin Justus Mayer y C. Gardner Sullivan, sobre la adaptación de Jeanie Macpherson, de la novela de Lyle Saxon.
-- Banda Sonora: Elmer Bernstein.

-- "El bucanero" en IMDb.
-- "El bucanero" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Piratas! Piratas surcan los mares y venden el producto de sus trapacerías para hacerse ricos y disfrutar la vida. En Estados Unidos, en 1812, un pirat... ¡¡¡MOMENTORRRRRRLLL, MI GENERAL!!! ¿Piratas en EEUU-1812? ¿No querrá decir "Mar Caribe, siglo XVII", que es más o menos donde se ambientaban todas las de piratas que se rodaron en los '50s? Mi estimado lector, usted leyó bien... After all, había piratas en la antigua Fenicia también, y de haberlo, háylos en Somalía ahora mismo, ¿no? Bueno, en qué estaba, ya perdí el hilo. Bien. Piratas, Estados Unidos, 1812. Los pantanos de Nueva Orléans cobija a esa raza de sabañones sociales que son los piratas, y están más que bien asentados porque lo han hecho su barrio chilongo, y ¡ay que entren las fuerzas de orden y seguridad! (el ejército de los Yueséi, léase). El jefe de ellos es Jean Lafitte, quién le echa los tejos, ahí es nada, miren lo que es la chulería, a la hija del Gobernador (lo dicho, a las nenas peloláis les gustan los malandrajosos). Hasta ahí todo sería Sandokán tratando de meterse en las piernas de la Perla de Labuán (estoy citando a Sandokán... ¡¡¡SOY el pibe del ayer!!!). Pero es que resulta, los ingleses acaban de hacer arder a Washington hasta las cenizas, con una eficacia que ni el ID4 de Roland Emmerich, oigan (bueno, eso se supone porque es off-screen, pero si leen libros de historia...). Y ahora los malvados ingleses marchan sobre... ¡¡¡NUEVA ORLÉANS!!! La única esperanza de salvación para los nuevaorleaninos es que dos ímprobas fuerzas, la del ciclónico General Andrew Jackson, y la del tempestuoso Jean Lafitte, hagan frente común para parar a este british pre-Katrina. ¿Conseguirán ambos aniquilar a los enemigos de la Libertad y la Democracia? Y, más importante aún... ¿Conseguirá nuestro heroico bucanero que los nacientes Estados Unidos acepten a sus fieros del mar como compatriotas con plenos derechos de acuerdo a la Carta Fundamental?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿James Cameron? ¿Roland Emmerich? ¿los Wachowski? ¿McG? Plssssss... El único, grande y quintaesencial en materia de cine de acción, es el imperecedero Cecil B. DeMille. Su cine hoy en día huele un tanto a rancio, qué duda cabe, pero si hay alguien a quién le copian descaradamente ideas (y a veces pelis completas, como que "El príncipe de Egipto" es un remake bastardo de "Los diez mandamientos"), es al bueno de Cecil B. DeMille, quién ya hacía pelis en el cine mudo, y se transformó después en sinónimo de apoteosis, escenas de masas, etcétera (la fórmula "acción overthetop + héroe chulo + tías buenas" no la inventó Michael Bay, para que vean). Mel Brooks lo homenajea indirectamente en "Locuras en el Oeste", cuando su personaje Waco Kid, para dárselas de cachas, dice "he matado a más gente que Cecil B. DeMille"... Y por si eso no los convence... Cecil B. DeMille tiene el récord de ser el único que ha abierto las aguas del Mar Rojo... ¡¡¡DOS VECES!!! (en "Los diez mandamientos" de 1923 y su remake "Los diez mandamientos" de 1956). En 1938, Cecil B. DeMille había rodado una peli llamada "El bucanero", y decidió que buena hora había llegado para un remake. Después de todo, si bien le había ido con "Los diez mandamientos", ¿por qué un segundo remake iba a hacerle algún mal? El problema es que durante el rodaje de "Los diez mandamientos", Cecil B. DeMille había sufrido un grave infarto, y su afán por terminar las peripecias de Moisés en el Sinaí le llevaron a descuidarse y enfermar aún más gravemente (hay quién insinúa, y en eso estoy de acuerdo, que "Los diez mandamientos" es prácticamente el testamento fílmico de Cecil B. DeMille, y la demostración más poderosa de lo que es su concepto del cine como entretenimiento... concepto que sigue siendo el mismo de los actuales blockbusters que se venden como lo más chupi jamás hecho; el problema es que esto le impedía a Cecil B. DeMille rodar nuevas pelis, y de hecho, ya no rodó más). La dirección del proyecto cayó en las manos de quien por entonces era su yerno, un jovencísimo y por entonces encasillado en papeles de indio... ¡Anthony Quinn! (para que no acusen nepotismo). Y el resultado fue... Bien, digamos que por suerte no la dirigió Cecil B. DeMille. De incluir ésta en su filmografía oficial, habría sido un serio retroceso desde "Los diez mandamientos", aunque no fuera sino porque la otra había dejado la vara muy alta, y éste es un entretenimiento discreto (no menos que eso, pero tampoco más). Aunque todo acá huele, respira y se ve como si Cecil B. DeMille la hubiera dirigido. En fin, misterios del cine...

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de lo que sugiere el título, no es la clásica peli de piratas al uso. Hagamos memoria: entre los '30s y los '50s, un contingente importante del "cine de aventuras" eran las pelis de piratas, en las cuales un heroico capitán pirata, siguiendo el estereotipo robinhoodesco de forajido-pero-noble, escoltado por su fiel y leal tripulación, plantaban cara a imperios completos (el Imperio Español, usualmente, si después de todo estas pelis eran hechas en países anglosajones) y sus malvados funcionarios-capitanes-espadachines (esquema plagiad... perdón, revisitado en "Piratas del Caribe: La maldición del Perla Negra" y sus secuelas). "El bucanero" se sale un poco de estos márgenes. Pero claro, está ambientada en 1812, cuando la piratería más clásica, la del Mar Caribe, ya estaba in extremis (Lafitte tiene fama, de hecho, de ser el último gran pirata del Caribe). El contexto no son plácidos mares bien vigilados por galeones españoles y desafiados por piratas, sino la Guerra Anglonorteamericana de 1812, escenario por lo demás no demasiado visitado por el cine yanketa de pro, quizás porque en esa ocasión los británicos le infligieron a los yankis la humillación suprema de tiznarle a negro carbón la Casa Blanca por fuego mediante, y el contragolpe no fue una espectacular batalla como en "El día de la independencia" sino apenas la defensa desesperada de la por entonces más bien soñolienta y señorial Nueva Orléans. De modo que si andas buscando "cine de piratas", esta peli puede ser cuando menos un poco rara. De hecho, la única escena de acción auténticamente naval aparece al comienzo, y ni siquiera la protagoniza Lafitte en persona. Quizás esto influyó en la mala recepción y crítica aún peor que tuvo el film. Bueno, esto y otras cosas, todo hay que decirlo. Pero si nos salimos del marco de "una de piratas", esta peli también tiene sus galones.

-- A pesar de que oficialmente Cecil B. DeMille estaba en casita gozando de una merecida licencia por descanso de cuatro décadas y media de director, el toque demillesco está bien patente a lo largo de toda la peli. Vemos personajes y situaciones heroicas y miguelangelescas, más titánicas que la vida, en combinación con el humor un poco chusco, pero siempre efectivo, que es marca de fábrica de DeMille. También vemos claramente su sentido de lo melodramático (la resolución final de la historia es melodrama puro, y por una vez, no demasiado bien llevado, aunque la inmensidad de Yul Brynner saca avante una escena potencialmente muy ridícula). Y por si nos olvidamos del detalle, resulta que Elmer Bernstein, que compusiera el soundtrack de "Los diez mandamientos", compone una banda sonora a la que le es imposible negar el parentesco. Es este toque demillesco, quizás un tanto populachero, pero siempre con la sensibilidad justa, lo que permite salvar las apariencias de una peli que, de otro modo, no tendría mucho sentido repasar hoy en día.

-- Yul Brynner. De haber interpretado a Ramsés en "Los diez mandamientos", y frescos sus roles en "Anastasia" y "Los hermanos Karamazov", tomó el protagónico para sí, e hizo de Jean Lafitte más que un personaje, casi una fuerza de la naturaleza, infundiéndole nobleza y respeto a partes iguales. Lo vemos caerse y levantarse, jugársela por los suyos con una eficacia que ya se la quisiera Jack Bauer, y además tener en la mano a dos chicas por falta de una. Por si fuera poco, y como curiosidad, resulta que quién defiende la idea de que América es el crisol de raza, y una visión democrática de su Constitución y Gobierno, es él, no los estiradetes politicastros y milicos de Nueva Orléans que tratan de cazarlo como su deporte favorito (quizás esto también representó una buena patada en el hígado para los bienpensantes yanketas de pro, tan conservadores y eisenhowerianos en los '50s). Uno puede buenamente preguntarse qué clase de desastre hubiera sido esta peli, si no hubiera contado con los excelentes oficios de Yul Brynner en la marquesina, y si no pasa como otra edulcorada fantasía aventurera pseudohistórica como tantas se hicieron en esos años, es justamente gracias a él.

-- El resto del elenco está, no diremos que superlativo, pero sí estupendamente ajustados a sus cometidos. Inger Stevens como la hija del Gobernador está bien (¡y buena!) sin sobresalientes, en un rol que, digámoslo en su defensa, es un tanto tópico, pero a cambio tenemos a una Claire Bloom inmensa moviendo el cotarro como la chica pirata que odia-pero-ama a Lafitte (pasa como spoiler, pero es que vean la peli, y no me digan que desde la primera escena en que aparece, no se ve venir). Charlton Heston hace una aparición de cortesía como el General Andrew Jackson, convenientemente upgradeado para que aparezca heroico como corresponde (el Andrew Jackson histórico parece que era un soldado valiente, pero también un borrachín de cuidado, y de la orgía etílica en que despellejaron viva a la pobre Casa Blanca cuando lo eligieron Presidente en 1835, ni hablemos...), y la verdad es que lo hace bien cuando puede olvidarse de que un par de añitos antes era Moisés (sí, Brynner y Heston repiten colaboración desde "Los diez mandamientos", también). Más para la trivia, mencionemos que aparece ¡Lorne Green! (el recordado patriarca de la familia Cartwright en "Bonanza")... ¡y haciendo un papel de villano!

IDEAL PARA: Ver una peli de piratas un tanto atípica y quizás no superlativa, pero sí más que interesante de repasar.

VIDEOS.

-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 22 de junio de 2008

"Azul extremo" (2005).


-- "Into the blue". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: John Stockwell.
-- Actuación: Paul Walker, Jessica Alba, Scott Caan, Ashley Scott, Josh Brolin, James Frain, Tyson Beckford, Dwayne Adway.
-- Guión: Matt Johnson.
-- Banda Sonora: Paul Haslinger.

-- "Azul extremo" en la IMDb.
-- "Azul extremo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mar Caribe, en los tiempos actuales (o sea, mucho después de muerto Jack Sparrow). Es noche de tormenta, y un avioncito de los pequeños, y por ende altamente sospechoso de cualquier cosa, sufre las consecuencias de volar a baja altura (¿y por qué volaba a ras de tierra? ¿Ah?). Pasa la tormenta, y un chico guapo con su chica guapa tratan de ir a la cacería de un tesoro, porque verán, las tormentas remueven el légamo marino (¿no se asienta, después?), y pueden ver si hay piezas de un naufragio o algo así. El problema es que tienen que ganarle el quien vive a un pendehhho con pinta de cabronazo, que le ofrece a nuestro jovencito trabajar para él, a lo que nuestro heroico jovencito dice que púdrete, a pesar de que su lanchón se está cayendo a pedazos, óxido sí y óxido también. La gran oportunidad se le presenta cuando aparece un amiguete que viene con una chica que es su nueva pareja, y con la que lleva la friolera de 14 horas (toda una vida, para algunas). El amiguete es abogado de los chicos malos, de los que venden porquería a los que venden porquería en la esquina de los colegios, y por tanto cuenta con recursos suficientes para pagar cualquier aventura. O no tanto, pero está mejor que su colega el honrado. Los dos chicos y las dos chicas unen fuerzas, y en medio de todo eso descubren el avión con el cual se abrió la peli. Sería una situación maravillosa, porque algo caerá como recompensa, hasta que de pronto las cosas se complican. Porque el avión en cuestión transportaba unos pequeños saquitos de ese polvo blanco que no es talco para bebés ni aspirina molida. Porque la chica de las 14 horas es como burra para la jala. Porque no tienen dinero y el otro tipejo anda rondando. Y porque si hacen la denuncia de la droga, pierden para siempre la oportunidad de dar con el Zephyr, el más grande cantichupi de los naufragios que ha habido por haber y habrá jamás. ¿Conseguirán zafarse del lío de la droga, nuestros amiguetes, antes de que los narcos, la poli y los tiburones den cuenta de ellos...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Ah, los 2000! Antes, las cosas eran simples. Podías hacer una peli de medio o bajo presupuesto, y podías perfectamente mostrar chicas con los biberones armados para la acción en glorioso technicolor. Eso, aunque ni los tuvieran tan abundantes en leche (léase Linda Hamilton en "Terminator"). Pero en la era Internet, en donde es más fácil que nunca obtener y descargar pornografía, pues fíjense bien, de pronto hacen películas con chicas sexys mostrando cuerpos bien tonificados... y ninguna presa que pudiéramos calificar de zona erógena primaria. "Azul extremo" parte de esta permisa. Que el gran reclamo de esta peli sea mostrar a Jessica Alba dice algo. Que venga dirigida por John Stockwell, cuyo otro gran crédito aparte de éste sea "Olas salvajes" con Kate Bosworth haciendo lo mismo (deprimente, ¿verdad?) dice más; por cierto, el tipo tiene fijación con el mar azul, porque el título original traducido de la otra peli es "Estrellón azul", y el de ésta, "En lo azul"... Y espero que Peter Blenchey haya estado mirando hacia otro lado, porque la verdad es que el argumento de esta peli está ya no digamos inspirado, sino directamente plagiado de "Abismo", otra de cazadores de tesoros con una por entonces explosiva Jacqueline Bisset, mucho más curvilínea que Jessica Alba, y que también mostraba más con esa polera blanca mojada... (¡y era 1977, Dios mío!).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Jessica Alba. En bikini. Con un cuerpo como un resorte en tensión. Así de tonificada. Exquisita por cada músculo de su cuerpo. Así me gusta hacer submarinismo a mí. El resto de la peli, cuando no aparece ella, es bastante letárgico (una peli en donde hay tiburones que no comen gente, y que no despierta interés ni en estas escenas, es claramente una peli fallida); quizás si la hubieran hecho un poco más gore... Pero no, dale con que querían obtener la calificación "Mayores de 13", y así es como les fue. Pero cuando aparece Jessica... ¡Oh, Jessica...! (igual se veía más sexy Jacqueline Bisset en la original, jejejé)...

IDEAL PARA: Echarle un vistazo con nuestro salvador y bienamado Fast Forward, conocido también como Nuestro Amigo FFWD.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "AZUL EXTREMO":

-- (Ir a la página). Nota en Fotograma.com.
-- (Ir a la página). Comentario en ZonaFreak.
-- (Ir a la página). Comentario en Cinencanto.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, el bikini de Jessica Alba puede leerse en cualquier idioma de todas maneras].



-- Comienzo de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 14 de junio de 2007

"Los Piratas del Caribe: En el fin del mundo" (2007).


-- "Pirates of the Caribbean: At World's End". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Gore Verbinski.
-- Actuación: Johnny Depp, Orlando Bloom, Keira Knightley, Geoffrey Rush, Chow Yun-Fat, Jack Davenport, Bill Nighy, Jonathan Pryce, Lee Arenberg, Mackenzie Crook, Kevin McNally, Stellan Skarsgård, Tom Hollander, Naomie Harris, Martin Klebba.
-- Guión: Ted Elliott y Terry Rossio, basados en los personajes creados por éstos y por Stuart Beattie y Jay Wolpert.
-- Banda Sonora: Hans Zimmer.

-- "Los Piratas del Caribe: En el fin del mundo" en IMDb.
-- "Los Piratas del Caribe: En el fin del mundo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En el Caribe, ese peculiar árbol llamado "horca" ha empezado a florecer y mostrar sus mejores frutos, unos llamados "piratas", al tiempo que un casaca británica empieza a leer el equivalente de una Patriot Act del mundo caribeño, suspendiendo toda clase de libertades, incluyendo asociación, hábeas corpus, defensa por abogado, etcétera. Lo dicho, puro George W. Bush. ¿Y todo en beneficio de quien? De los mismos de siempre, que en esta época se llama Compañía de las Indias. Pero los prisioneros, al mejor estilo de las pelis de cristianos y paganos, empiezan a cantar. Así es que van y le informan al Gobernador: ¡están cantando! En la escena siguiente, la misma canción es cantada por la sabrosa Elizabeth Swann, paseándose por los canales de un inmundo barrio oriental. Ella y un grupillo de valientes llegan hasta la corte de un señor pirata de los mares orientales. Lo que se suponía iba a ser una negociación en toda regla, se transforma pronto en una batalla campal, porque los british andan también tras los piratas, tras cualquier pirata, y los orientales deben unir fuerzas con el Escuadrón Pirata del Caribe para enfrentar la amenaza. De esta manera, nuestros heroicos protas consiguen un barquito chino con el cual malamente navegan hasta lo más ártico de lo ártico en el mundo, internándose después en una tierra de nadie, en dominios en los cuales las leyes físicas tal y como las conocemos cesan por completo y cuyos misterios te llevarán a la locu-u-u-u-u-u-u-uraaaaaa... Son los dominios de Davy Jones, el malvado capitán del Holandés Errante, quien ahora ya no es el malo maloso supremo porque lucha bajo las banderas de la Compañía (bajo extorsión, por supuesto, pero aún así). Comienza así la épica batalla de los piratas contra la Compañía, porque verán, esto no es sólo por rescatar al viejo y entrañable y revientaboleterías Capitán Jack Sparrow, sino también por desatar la furia de una nueva entidad, la diosa Calipso, y en definitiva de unir a todos los antiglobalización de la tibia y la calavera para aniquilar al poderoso monopolio, al Microsoft del siglo XVII (¿o XVIII?), la Compañía. Tomen asientos y hagan sus apuestas (12947 contra 1 a favor de los piratas).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Con el inesperado exitazo de "Los Piratas del Caribe", dirigida por un Gore Verbinski que se había hecho un nombre con "El aro", el género de piratas regresó al cine con gloria y majestad, después de que parecía hundido junto con el barquito del "Capitán Blood" (o más bien, con el infame "¡Piratas!" de Roman Polanski). De ahí que hubiera una urgente y diarreica necesidad económica por pergueñar una secuela, y asi pagar la piscina, la segunda casa y el segundo auto (y el segundo celular). Y aprovechando, por aquello de haberse puesto de modas las trilogías después de "El Señor de los Anillos" y "Episodio I: La baba fantasma", pues, había que filmar las dos de inmediato (no fuera a ser cosa de que los actores decidieran renegociar su caché para la tercera, faltaba más). Y así como nos ofrecieron "Matrix recargado" y "Matrix revolutions" en tándem de un año a otro, a pesar de ser grabadas juntas, aquí hicieron lo mismo (aunque aún no hubiera guión listo para la tercera, dicen las malas lenguas). Ya habían estrenado "Los Piratas del Caribe: El cofre de la muerte" el año 2006, y ahora es el turno de la continuación. Una continuación que debía ser conclusión, para cerrar una trilogía. Pero que no fuera conclusión con fanatismo, por si nos seguimos forrando los bolsillos con dinero, lo suficiente como para una cuarta (¡uy una quinta, vaya uno a saber!). Además, tenían la formidable carga de cerrar todas las cuestiones que habían quedado pendientes de la segunda, y que sumaban más o menos todas las líneas abiertas en ésa, proque la verdad es que ese final no finalizó absolutamente nada. He aquí el resultado.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bueh, si quieren saber qué pasó con Jack Sparrow, cómo vuelve a la vida (¡ups! Spoileríe la segunda!), qué pasó con el malvadísimo Davy Jones, y si la greedy Compañía se impondrá sobre los rebeldes piratas, entonces deben verla. Y tomen nota de que escribí "deben verla", no "deben verla en el cine", lo que abre la posibilidad por supuesto para el DVD, el BitTorrent, etcétera.

-- Del resto, ¿qué decir? La película es llevadera, indiscutiblemente. A veces, sus tres horas y cacho son un poco fatigosas, en particular proque estos tipos, no contentos con la ingente labor de cerrar con dignidad todas las tramas pendientes de la anterior, "Piratas del Caribe: El cofre de la muerte", (líos entre el héroe guapo y la chica linda, la muerte de Jack Sparrow, el villano suelto, la presión de la Compañía, etcétera), le meten además una trama adicional, la de los nueve reales que juntos liberarán a la diosa Calipso, lo que por supuesto es un pretexto para mostrar a todos los piratas del mundo en un espectáculo bigger than life. Y es en este vasto, vasto, vastísimo giro argumental que la película empieza lentamente a naufragar, porque hay tantos personajes en el candelero, que la tríada protagónica original (el chico bueno, el sinvergüenza carismático y la chica linda) se diluyen en medio de una marejada de nuevos personajes, cada uno de los cuales tiene sus propios fines e intereses, y por lo tanto la nube de intrigas y tratos entre ellos llega a ser mareadora (¿y por qué no decirlo?, es fácil terminar perdiendo el interés después de la enésima puñalada por la espalda). Si a esa sobrecarga se le suma el peso de una trama adicional, el caos está servido. Para colmo, en su prisa por salirse de los problemas de cualquier manera, cometen el pecado de cargarse de una manera tontísima y fuera de cámara nada menos que al Kraken, el monstruo que había dado tanta fitarra durante la anterior, y una poderosa razón por la cual media parroquia se convocó a rezar el credo de Sparrow. Y por supuesto que no hay tiempo para secuencias de pura genialidad, como la delirante fuga de la isla de los caníbales que habíamos visto en la peli anterior.

-- La travesía por el inframundo, para rescatar a Jack Sparrow, cuenta como lo mejor de la peli. Es, con toda seguridad, uno de los mejores periplos por el infierno que hemos visto en los últimos años. El castigo (¿castigo?) de Jack Sparrow en esa zona de tormentos es de lo más estrambótico, y por qué no decirlo, es una manera descarada de mostrar todo lo que se pueda a Johnny Depp (ya que vende, Sparrow a las masas hasta que revienten). Toda esa secuencia tiene mucho gancho, posee mucha fuerza onírica, y cuenta como lo mejor de la peli.

-- Los actores están... hmmm... Johnny Depp sigue sobreactuando descaradamente como Jack Sparrow, y a ratos llega a ser cansador; como que la historia está cada vez más su medida, y se diga lo que se diga, Jack Sparrow no es Han Solo. Orlando Bloom sigue de cara bonita como un Errol Flynn de rebajas, igual de mijo pero sin tanto talento en la esgrima (¡caray! ¿es que este chico nunca aprenderá a actuar?). Keira Knightley luce bien, pero algo falta en ella que no termina de convencer como en las otras pelis (cuando hizo la primera iba de garbancera, y ahora como superestrella debe estar más que un tanto aburrida). Geoffrey Rush se lanza a mar revuelto para ganar de pescador y se cena con patatas a la mayor parte del elenco. Otros buenos actores están por completo desperdiciados (especialmente lastimoso es el caso de Stellan Skarsgard como el padre de Will Turner). Incluso Bill Nighy como Davy Jones, que en la segunda era fiero e imponente, al estar reducido casi a la impotencia por la Compañía en la tercera pierde casi todo su lustre (lo habíamos visto recientemente como el marido de la cachonda Cate Blanchett en "Escándalo").

-- Decíamos en su minuto que "La maldición del Perla Negra" era como "La guerra de las galaxias", "El cofre de la muerte" era como "El Imperio contraataca", y ahora podemos sostener en parte la tesis de que "En el fin del mundo" es "El regreso del Jedi", con visita a Jabba the Hutt incluida, en la figura de un pirata chino que (como Jabba) muere a mitad de peli (¡ups!, otro spoiler); todo eso en versión siglo XVII. Sin embargo, aquí hay una divergencia fundamental. Mientras que en "El regreso del Jedi" tuvieron la decencia de cerrar todas la tramas argumentales y dejar todo bien amarradito, aquí nos encontramos con un continuará de lo más grosero. Si pensaban que el final de "Batman inicia", con el Comisario Gordon mandando a Batman a luchar contra el Guasón, era una invitación obvia para la secuela, deberían ver acá. Todos los personajes importantes fueron dejados "en ruta", pero convenientemente separados, así es que si no quieren firmar para una cuarta parte, pueden desembarazarse de ellos sin dificultad... pero si firman, por descontado que tienen como incluirlos en esta parte de lo más natural. Al menos en "X-Men III" tuvieron la decencia de poner la invitación para una secuela, DESPUÉS de la secuencia de créditos... (bueh, sí, ¡ojo!, aquí también hay secuencia de postcréditos, así es que no se vayan del cine o no paren la reproducción del DVD si empiezan a pasar el larguísimo listado de especialistas en FXs).

IDEAL PARA: Curiosos que quieran averiguar cómo termina ese asunto de los piratas (y fanáticos que deseen empezar la vigilia para la cuarta parte).

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