11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

jueves, 13 de marzo de 2008

"El enigma del collar" (1944).


-- "Murder, My Sweet" (título original en inglés), "Historia de un detective" (título en España), "Història d'un detectiu" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1944.
-- Dirección: Edward Dmytryk.
-- Actuación: Dick Powell, Claire Trevor, Anne Shirley, Otto Kruger, Mike Mazurki, Miles Mander, Douglas Walton, Donald Douglas, Ralf Harolde, Esther Howard.
-- Guión: John Paxton, basado en una novela de Raymond Chandler.
-- Banda Sonora: Roy Webb.

-- "El enigma del collar" en IMDb.
-- "El enigma del collar" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Ahí tenemos al bueno de Marlowe, otra vez, metido en problemas. "¡Ah, es que yo no sé quién es Marlowe...!, ¿Salió para PlayStation o para Nintendo?" A ver, chico listo, si te espabilas un poco, anda, vamos, antes de que pierda la paciencia. Philip Marlowe es el detective de novela negra creado por el novelista Raymond Chandler, y... ¡Agh, al demonio! Atáscate, y déjame seguir. Decíamos, está el bueno de Marlowe, metido en problemas, interrogado por la policía por dos fiambres, y con los ojos bien vendados, y piticiego como una lombriz, por motivos que desconocemos. "¡Por última vez, Marlowe, demonios, dinos qué rayos pasó!", le dicen, y Marlowe, con su pachorra característica, la larga. Lo ha contratado un gorila fresquito después de una estancia en la sombra, muy pagado él de sí mismo, pero que tiene algunos desperfectos en el cerebro, que responde muy bien al sobrenombre de Moose ("Alce", en inglés), y el gorila lo contrata para rastrear a una damisela vaporosa, como se estilaban las damiselas en las pelis negras del '40. En paralelo, le llega a Marlowe otro imponente trabajo, uno de escolta para un cambio de dinero con un chantajista, trabajo que no le gusta para nada, pero en fin, hay que llevar legumbres a la mesa, así es que acepta. El asunto es en la noche, y termina todo lo mal que se puede, con el tipo del trabajo completamente tieso y frío, y con Marlowe como principal sospechoso del asunto. Pero Marlowe, como buen sabueso, le sigue la pista al asunto del chantaje, descubre que hay algunos asuntillos muy turbios alrededor de un collar robado, y que todo eso tiene conexión con el crimen del chantajeado, y con la chica del tal Moose. Ahora el problema para Marlowe no es sólo resolver el enredo, sino además... ¡mantenerse vivo en el camino!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ya nos hemos referido a Philip Marlowe en otra parte de Cine 9009 (concretamente, cuando reseñamos la canónica "El sueño eterno", de Howard Hawks, con el gran Humphrey Bogart). Existía una vez un escritor llamado Raymond Chandler, que escribía cuentitos policíacos para las revistas pulp de la época, y que luego adoptó la costumbre de extender, soldar y enredosear en un puñado de novelas. El éxito del filosófico y contemplativo, aunque por la superficie rudo y sarcástico, Marlowe, le significó a Chandler el éxito, y por supuesto que debían venir las adaptaciones cinematográficas. "El enigma del collar", adaptación de la novela "Adios, muñeca", fue una de las primeras, y la antecesora de la mencionada "El sueño eterno" (aunque en estricto rigor, fuera esta otra la primera novela de la serie, pero en fin...). Para la faena contrataron a Edward Dmytryk, cineasta con una copiosa producción fílmica ("Regreso a Bataan", la icónica "El motín del Caine"...). Y, elección curiosa, le dieron el protagónico a un tal Dick Powell, que hasta la fecha era un gran actor de... ¡musicales! (Se dice que el título original era "Farewell my Darling", algo así como "Adios querida", y le cambiaron el título a "Murder, My Sweet", algo así como "Asesinato, mi amorcito", para que la gente no se decepcionara de ir pensando en ver otro musical de Powell y toparse con una de chantajistas y asesinos). Metieron todo a la juguera, rogaron que saliera algo bueno, y... Pues, bien, la verdad es que sí, sí salió algo bueno.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una buena de Philip Marlowe. Hagamos un poco de historia. En los '40s florecieron, hand by hand, la novela negra o Hard-Boiled (la réplica yanki, violenta y sucia a la inglesita, civilizada y límpida novela policial a lo Agatha Christie) y el Cine Negro o Cine Noir, que se nutrían más o menos de las mismas aguas; en ese sentido, ver una de Cine Noir clásico (no el remakeado Neo-Noir que ha estado en vigencia desde el '70 hasta la actualidad), que es a la vez adaptación de un clásico del Hard-Boiled literario, es todo un lujo. Pero además, la peli suma puntos por ser una buena muestra de Cine Noir, con duros bien duros, palizas, y pocas concesiones a la moralidad (bueh, para la de la época, que para los cánones de hoy...).

-- Dick Powell. Salvando el hecho de que el Humphrey Bogart de "El sueño eterno" es en muchos sentidos el Marlowe definitivo, no lo hace nada de mal el muchachito, si consideramos que venía de hacer gorgoritos en las sórdidas aguas de la Comedia Musical. Tiene la dosis de dureza y de socarronería que se supone debería tener un Philip Marlowe que se precie de tal, aunque le falta algo del espíritu filosófico propio del original (culpa del guión, por lo demás). Pero sumando y restando, considerando que Dick Powell tampoco es el más grande actor de todos los tiempos, pues bien, es un Marlowe más que recomendable.

-- Se supone que uno de los plus de cualquier peli de Cine Noir es la femme fatale de rigor. Y la que aquí aparece, lo es con todos los cartones y credenciales. Se nota que la muchachita fue a la Universidad de Femmes Fatales y era una empollona de clase diaria, y graduada con honores, porque... ¡qué manera de liar a los personajes, la desgraciada!

-- Si tuviera que elegir una secuencia favorita: todo el trayecto entre el secuestro de Marlowe y su reclusión en... No, no diré dónde. Pero realmente es para acabronarse, si te pasa a ti.

IDEAL PARA: Ver un buen exponente del Cine Noir de toda la vida, con uno de sus más conspicuos personajes.

domingo, 9 de marzo de 2008

"Gangster americano" (2007).


-- "American Gangster". Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Denzel Washington, Russell Crowe, Chiwetel Ejiofor, Josh Brolin, Lymari Nadal, Ted Levine, Roger Guenveur Smith, John Hawkes, RZA, Yul Vazquez, Malcolm Goodwin, Ruby Dee, Ruben Santiago-Hudson, Carla Gugino, Skyler Fortgang, Cuba Gooding Jr., Armand Assante, KaDee Strickland.
-- Guión: Steven Zaillian, basado en el artículo de Mark Jacobson.
-- Banda Sonora: Marc Streitenfeld.

-- "Gangster americano" en IMDb.
-- "Gangster americano" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1968. Un vejete se pone a dar toda una cátedra sobre cómo América ya no es América, dónde quedaron los viejos valores con los cuales crecí, de cómo la chinoserí nos está comiendo la Patria... Síntoma seguro de lo que viene, o sea, de que está por poner las chalas por encima de la cabeza. Una vez fallecido, su valiente chofer, a quien nadie mira en bien porque es escoria nigga, tiene una gran idea. El fiambrito era un mafioso a la antigüalla, pero nuestro joven nigga va a poner el punto en la i de "nigga", y a todos esos desgraciaos que antes le tributan respeto a mi chofereado, y que ahora se botan a pijecitos del bajo mundo, a alinearlos porque pa' eso nacieron peones, faltaba más. ¿La fórmula? Puro sistema americano: quebrar a los intermediarios e ir directo a la fuente, comprando él directamente la droga en el Extremo Oriente (y yo que pensaba que los tiempos del Malvado Oriente se habían ido con Ming el Despiadado y Fu Manchú). Con esta filosofía WalMart aplicada al mercado de la droga, se hace famosillo y adinerado, a la Rocky pero en versión inyectable, y empieza a llamar la atención, entre otros, de un tipejo que en su vida pega palo bien (es policía honesto, se gana la antipatía de todo el mundo, se echa a la señora en la mala porque se echa a otras señoritas en la buena... lo de siempre, vamoh). ¿Conseguirá nuestro esforzado hombre de empresa, seguir cagándose en nuestra buena América, y seguir probando que la escoria nigga también tiene su american dream...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿Sabes en qué se diferencia una peli de narconegros rodada en los '70s, y una rodada en el 2000yalgos? En que la primera es de denuncia y la segunda es cine retro. Hagamos memoria. Los '70s fueron una década de pesadilla para los Yueséi. La burbuja empezó a incubarse en los felices '50, en que después de la limpieza de comunachos hecha por nuestro valiente y esforzado Joseph McCarthy (fue sarcasmo, por si acaso), todos los yankis pudieron por fin ser ideológicamente clonados en la filosofía Baby Boom (casita en los suburbios, jardines, pie de manzana en la ventana, chaquetas cazadoras, milkshakes, un poquito de inocente BDSM escondido a cargo de la inefable Betty Page...), que se acarreó a sí misma su némesis cuando los niñatos '50s crecieron en los reberdes hipposos '60s. El resultado de ese choque entre los Old School (vejetes WWII y noveles LSDs) fue Vietnam, Watergate, etcétera. Esta peli aborda justo la época del despertar, en que el sueño se transforma en pesadilla. Lo hace incidentalmente, por supuesto, pero no es demasiado distinto de lo que han sido los 2000. Después de todo, algo similar ha pasado entre que un valiente vaquero dijera eso de que la libertad ha sido amenazada por hombres con máscaras (acuérdense que Al Qaeda reventó a NY antes que el incomprendido y bodrioso monstruo de "Cloverfield"), y que se supo después que invadieron Irak mintiendo con desafuero. "Gangster americano" habla de cómo el american dream, llevado a su extremo ideológicamente más puro (súperlibre empresa, capitalismo salvaje, individualismo a ultranza, desregulación a hachazo limpio, construcción de monopolios) lleva inexorablemente a la batalla darwiniana por la subsistencia. La historia de esta peli parte en 1968 y termina en 1973, pero aunque basada en hechos reales, lo mismo podría ser rodada en clave de ficción, ambientándola entre 2000 y 2007, y sonaría casi igual de creíble. Nada nuevo, por otra parte. Después de todo, la idea del self made man que se convierte en capo di tutti cappi es el motor de varias pelis de gangsters ("El Padrino II", "Caracortada", incidentalmente "Los intocables"...), lo que en realidad no es para gloriarse de ser yanketa, precisamente.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de papi Scott. No, no me refiero al buenazo de Tony Scott, el eslogan publicitario hecho cine, pura imagen y nada de substancia, sino a su hermano Ridley, el bueno, el noble, el grande (así es que a Tony Scott vamos a llamarle "tío Scott", porque un papi es un papi, pero un tío es un tío, ¿OK?). Ni insistir en que Ridley Scott ha ascendido al éxtasis de la creación fílmica ("Alien", "Blade Runner"), así como se ha hundido en los infiernos del cine pacotillero ("Hasta el límite"), y ha pergueñado un puñado de pelis hechas con pulso y fibra entre medio ("Leyenda", "Thelma y Louise", "1492: La conquista del paraíso", "Gladiador", "Hannibal", "La caída del Halcón Negro"). Su vida debe ser algo excitante: "¡Uh, nunca sé lo que voy a filmar después!". Porque mírenlo, venía de rodar una épica grandilocuente ("Cruzada") y se metió en el género del romance pañuelero ("Un buen año"), y de ahí saltó al cine de gangsters... Ridley Scott siempre ha dirigido endureciendo los bíceps a la hora de cargar la cámara, y esta peli no es la excepción. Porque si se mira bien, esta peli explota varios tópicos más que un poco manidos de otras pelis (el gangster implacable-familista-empresario de "El Padrino II", el poli buen-poli-mala-persona de "Serpico", el argumento Rise And Fall de "Caracortada"), pero el viejo zorro de Scott, a punta de empaque visual y maestría narrativa, consigue pasar más que colada la historia. Y eso que dura dos horas y media, que realmente no se sienten... Sólo que hubiera eliminado algunas tramas innecesarias (el juicio por la tuición del niñato está de sobra aquí) para darle más espacio a algunas cosas apenas esbozadas en el argumento principal (en particular cómo nuestro antihéroe maneja su empresa de suministros para soñar), y habríamos tenido una peli que, vale, no va a cambiar la historia del cine ni revolucionar el género de los malandrines románticos, criticones exigentes, pero que sí hubiera sido redonda en su tipo.

-- La peli es una solapada, pero formidable, crítica al sueño americano. Ya sé, y van... Pero en este caso no tratan de refregarnos la moralina en la cara, como "Caracortada", ni hay apologética como en los segmentos prequel de "El Padrino II". En realidad, no hay discursos a lo Al Pacino por ninguna parte, pero si uno es inteligente y lee entre líneas, está ahí. No en balde, nuestro gangster es un empresario, hay algún personaje por aquí o por allá que habla acerca de cómo América se está yendo al demonio por culpa de los monopolios (el viejo jefe primero, el mafioso a la antigua también...). La peli entera gira sobre la idea de que el individualismo y la libre empresa no lleva inexorablemente a una sociedad más feliz como predican los acólitos del credo del adamsmithismo, sino al salvajismo del sálvese el que pueda, y al me rasco muy bien así es que lárgate a morirte por ahí. Nada nuevo, claro está, pero no está de más que de tarde en tarde nos recuerden eso. Quizás no sea casualidad que Ridley Scott no sea yanki sino british: mucho más cortado se hubiera visto si sintiera un poco más de cerca la zarpa de lo políticamente correcto en los Yueséi.

-- Así como el guión acumula algunos lugares comunes, afortunadamente no cae en otros. No explota a concho la idea del mafioso cada vez más solitario y aislado, que es el núcleo de "El Padrino II" (Francis Ford Coppola la hizo buena explotando ese filón, pero Ridley Scott, entre lanzarse a las mismas aguas y triunfar como el "segundo Ford Coppola" y quedarse en su terreno seguro, opta saludablemente por la segunda opción, probando así que es un grande, porque si maestro es quien conoce su potencial, más maestro aún es quien conoce también sus limitaciones). No abusa del "en el fondo tú y yo somos iguales" que es el discurso clásico del villano de turno (y que aquí se dice, pero a la pasada y sólo al final, como manotazo de ahogado). No trata de convertir esta peli en la épica lucha de dos hombres bigger than life, sino que el protagonismo indiscutible es para el mafioso, y el polizonte aparece más bien como secundario de lujo (de ahí que rechinen tanto sus subtramas de enredos personales, que no le aportan mucho a la historia). Todos los elementos están en su punto, sin recalentar.

-- El contexto histórico está bien manejado, y no está para hacer bulto. A través de los noticiarios, nos vamos enterando de qué pasa en el mundo, correlativamente a la trama principal. Recurso manido éste, también, pero como siempre, si funciona no lo toques. Al principio de la peli aparece Vietnam y todavía un aire triunfalista. Al final, ya vemos a un Nixon aún no hundido por Watergate, pero escapando como perro del palo desde los arrozales de Asia. Y el momento del peak del prota es hecho coincidir con el gran regreso de Muhammad Alí, cuando le voló la puñeta a George Foreman. Claro que si no sabes nada de Historia, pues todos estos detalles te los vas a perder. Pero por otra parte, si no sabes nada de Historia, ¿qué haces en un blog de perros grandes como éste? Mejor vuélvete a tu fotolog de postearte a tí mismo en calzoncillos, el de toda la vida y no molestes, que Cine 9009 es demasiada pirámide para tan poco faraón.

-- Las actuaciones están aceptablemente bien. Denzel Washington, pese a todos sus reclamos de que intentó imitar al máximo a su biografiado, en realidad no hace un rol demasiado distinto a los de costumbre, e incluso como villano no alcanza ni de lejos las cotas que lograra con el malvado Alonzo Harris de "Día de entrenamiento". Russell Crowe, con un personaje bastante tópico, consigue pasar el aprobado con bastante simpatía (ya había trabajado aceptablemente bien para Ridley Scott en "Gladiador" y "Un buen año", y se nota la química entre los dos, y después vendrán "Red de mentiras" y "Robin Hood"). Del resto tenemos a glorias venerables como Armand Assante, muy bien en lo suyo (aunque su papel no es muy largo), Carla Gugino un tanto más avejentada, pero aún con su gracia ("Spy Kids", "Sin City", ¿recuerdan?), e incluso Cuba Gooding Jr. hace una aparición de cortesía por ahí. Ninguna interpretación actoral descollante, pero nadie tampoco que desentone.

IDEAL PARA: Ver la versión con músculo british, sobre el cine de mafiosos de toda la vida.

"Serpico" (1973).


-- "Serpico". Estados Unidos. Año 1973.
-- Dirección: Sidney Lumet.
-- Actuación: Al Pacino, John Randolph, Jack Kehoe, Biff McGuire, Barbara Eda-Young, Cornelia Sharpe, Tony Roberts, John Medici, Allan Rich, Norman Ornellas, Edward Grover, Albert Henderson, Hank Garrett, Damien Leake, Joseph Bova.
-- Guión: Waldo Salt y Norman Wexler, basados en el libro de Peter Maas.
-- Banda Sonora: Mikis Theodorakis.

-- "Serpico" en IMDb.
-- "Serpico" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Man down! Man down! I repeat, man down! La sirena de una ambulancia anuncia cómo se están llevando a un oficial de urgencia al sanadero. Dicen por ahí que han baleado a Serpico, alguien pregunta que quién lo ha baleado, y uno por ahí dice cínicamente que conoce a unos seis oficiales que estarían felices de haberlo hecho... ¿Cómo demonios llegó Serpico a ser tan impopular? Veamos. Había una vez un buen oficial, que juró proteger y servir, y que por puro espíritu de superación personal, empieza a tratar de estudiar, mejorar, etcétera, en vez de ir por el lado fácil, o sea, aceptar sobornos por parte de malandrines para que no los sequen entre rejas. Este oficial, Frank Serpico, por puro meterse en estudios cada vez más estudiosos, pues bien, acaba metido en la contracultura estudiantil. Para su desgracia, son los ilusos y utopianos '60s, en que los nenes hijitos de papá se asqueaban de su propia riqueza y usaban la mesada de papito para enpeyotarse unos porros y cambiar al mundo desde la óptica lisérgica (después maduraron y se transformaron en los impulsores seniors del corporativismo ochentero... con la plata de papi, igualmente). Frank Serpico no sólo acaba metido en eso, sino que le toma el gusto a eso de andar con las charnas desgreñadas, y además toma clases medias extrañas (¿ballet?), aunque por otra parte, se moja alguna linda rubiecita, así es que todo está bien, por ese lado. Algunos nenes se tomaron el asunto de lo hippie en sorna, para fornicar como conejos so excusa de que estaban en el viaje y no se daban cuenta, o estaban abriéndose a las puertas de la percepción, etcétera, otros se lo tomaron un poco más valientemente y fueron a protestar contra Vietnam, escondidos en el anonimato de la multitud, pero la borrachera sesentera coge bien mal parado a Serpico, que se lo toma tremendamente en serio y empieza no sólo a cuestionar el sistema, cosa que siempre es saludable por aquello de la válvula de vapor, sino a... ¡horror! ...tratar de cambiarlo. Y la emprende con la corrupción policíaca. Más alto. Y más alto. Y cada vez más alto. Hasta hacer un escándalo de todo. Pasa lo que debía pasar: los polis corruptos (o sea, la mayoría, la leche de la nata, la ballena del aceite, el tabaco del cigarrillo), en vez de hacer examen de conciencia y preguntarse con humildad y contrición si deberían abjurar de sus malas vidas y empezar a esforzarse otra vez por hacer un trabajo honesto y bien hecho, deciden que todo está bien como está y los peatones a joderse, y ese maldito Serpico que se le suelta el 33rpm, pues algo habrá que hacer con él, que no van a sacrificar sus, ejem, pensiones para la vejez, por cositas tan tontas como evitar que la sociedad civil sufra a manos de la delincuencia y cosiacas así. La suerte de Serpico está echada, pero no se irá sin dar pelea (es Al Pacino, ¿OK?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Algo olía mal en los yanketas '70s. Las semillas estaban incubándose ya en los '60s. Los nenes del baby boom crecieron y trataron de cambiar a la sociedad, pero empotrados en drogas hasta las patas y con la mano en las bragas de alguna señorita, leyendo los dislates de los beatniks y de algún oportunista mahavira oriental, difícil es que pudieran hacer algo, y así el país siguió precipitándose hacia el despeñadero de Watergate (que por cierto, es del mismo año que esta peli). Que el sistema entero estaba podrido desde la raíz hasta la médula es algo que ya venía proclamando, muy visionariamente, el bueno de Harry, que en la peli "Harry el Sucio" estiraba un tanto el concepto legal de "homicidio justificado" para hacer su trabajo. Serpico, en la otra trinchera, buscaba en cambio apegarse lo más posible a la letra de la ley. Por algo Harry el Sucio gana y Serpico termina abaleado (punto para Harry). Siempre los polis han tenido manzanas podridas en el cajón, pero es que en ese tiempo, había suficientes manzanas podridas como para hacer jugo de pulpa de fruta para regimientos completos. La historia de Serpico entusiasmó a alguien que escribió un libro (siempre hay quien hace trabajo de investigación sobre estos outsiders bienintencionados gracias a los cuales el mundo más o menos funciona). Luego, el libro cayó en las manos del inefable productor Dino de Laurentiis, en aquellos años muy activo al otro lado del charco, en su nativa Italia, y con ansias de pasarse al otro lado, a los USA, donde está el money (en ese tiempo produjo "La Biblia", "Capricho a la italiana", "La batalla de Anzio" y "Barbarella", y después de "Serpico", ya bien instalado en Hollywood, produciría pelis como el "King Kong" de 1976, "Orca", "El huevo de la serpiente", "Flash Gordon", "Conan el Bárbaro", "Duna", "El cuerpo del delito", "Asesinos", "Hannibal"... hombre múltiple del cine). Ni corto ni perezoso, de Laurentiis llamó a Al Pacino, superestrella desde que le diera vida a Michael Corleone en "El Padrino" (otra que incidentalmente toca el tema de la corrupción). El resto fue coser y cantar: "Serpico" se transformó casi en un clásico instantáneo. Y con notables razones para ello.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Los lectores que saben un poquito de cine esperarían que partiera por Al Pacino. Pero no. Al César lo que es del César, y a Lumet lo que es de Lumet. Si quieres cine con nervio y garra, quienes a Sidney Lumet en la dirección. Su filmografía incluye "Doce hombres en pugna", "Asesinato en el Expreso de Oriente", "Tarde de perros", "Network: Noticias que matan"... Y bueno, algunas quizás no tan inspiradas (el remake de "Gloria", "Un extraño entre nosotros", "Negocios de familia"...), pero que siguen mostrando la huella de alguien que conoce su oficio. "Serpico" nos muestra al mejor Lumet, a uno en plena forma, lo que es más o menos sinónimo de decir una de Arnold Schwarzennegger en la que Arnie pega sus golpes más contundentes. Como cualquier peli estilo "basada en un hecho real" (ya pueden irlo diciendo en "Gangster americano"), la acción amenaza con tornarse aburrida porque no se puede dotar a una peli así de espectacularidad sin traicionar a Su Majestad La Vida, pero es la zarpa de Lumet dirigiendo lo que le da una enorme tensión dramática.

-- Ahora sí. Al Pacino. Uno dice "Al Pacino, gran actor", y todo el mundo asentirá como si hubieran escuchado las Bienaventuranzas y el resto del Sermón de la Montaña. Sin embargo, ya sabemos que Al Pacino se hizo un cartel como gran actor en los '70s, y después empezó a declinar cada vez más, abusando de su propio arte y de la complacencia del público, para ofrecer roles cada vez menos intensos e interesantes. Su rol en "Serpico" es de los buenos, es de cuando todavía tenía que hacerse un nombre a pulso. "El Padrino" lo hizo un grande, y en "El Padrino II" se consagró, pero entre medio rodó "Serpico", y con eso demostró que su gran rol como Michael Corleone no había sido una casualidad. Su personaje es intenso y apasionado sin caer en el cliché del héroe justiciero buscando redimir a una sociedad enferma (incluso, queda bien en claro que Serpico es un personaje más extraño que héroe), y es falible y capaz de caerse. A la larga, esto hace de Serpico un héroe más admirable que un simple Yo-Soy-La-Justicia. Gracias, Pacino, por rol concedido.

-- El tema principal de la peli, por desgracia, es el de siempre: ¿Quis custodiet ipsos custodes? ("¿Quién cuida a quienes deben cuidarnos?", en traducción libre). Se supone que la policía vigila las calles para que rateros y malacatosos no la emprendan con nosotros, los ciudadanos decentes, pero por otra parte... ¿por qué ellos iban a arriesgar más el pellejo que nosotros mismos por eso? Se supone que para eso tienen vocación de policías, y también existe eso de, perdonen la redundancia, "vocación de servicio", pero... ¿quién dice que la gente se hace policía por las razones correctas? Piénsenlo, se supone que mucha gente se hace médico o abogado porque quiere luchar por la vida o la justicia, pero no pocos lo hacen por los escuálidos ingresos monetarios (y muchos se hacen profesores porque el puntaje de la PSU no les da para más). Esta peli plantea crudamente dicho problema. No es sólo que los polis corruptos reciban maletines tránsfugas con una sonrisita de "BUAHAHAHAHÁ, qué malo soy". Vemos toda la institucionalización de la corrupción, hasta el punto que tienen redes para recolectar el dinero de los sobornos. Y los polis corruptos no se ven esencialmente malos. Uno de los polis corruptos se encarga de advertir a Serpico, incluso por su propio bien, sin tenerle inquina especial: no es necesario que te disparen directamente. Simplemente te enviarán el primero a la línea de fuego, o te comisionarán a los barrios más peliagudos, o estarás en un tiroteo y tus compañeros no te respaldarán, o te apuntarán y ellos mirarán para otro lado, y todo lo que suceda de ahí en adelante será un lamentable accidente. Curiosamente, existe más de un punto de coincidencia entre Serpico y Harry el Sucio. En la primera, en la "Harry el Sucio" original (que como decíamos, es dos años anterior), decían de Harry que le decían "el Sucio" porque le mandaban a hacer todo el trabajo desagradable que nadie más quería, y él lo hacía por una impecable vocación del deber (aunque sus métodos eran un poco, ejem, expeditos). Quizás es el destino de los grandes: terminar haciendo el trabajo sucio de los demás, para que éstos puedan engordar tranquilamente.

IDEAL PARA: Ver una peli poderosa, realista y sin concesiones, sobre un tema que, bien mirado, debería preocuparle a todo el mundo.

jueves, 6 de marzo de 2008

ENCUESTA CINE 9009: El cine que vendrá el 2008.

Durante Febrero de 2008, la pregunta de Cine 9009 a sus lectores fue: ¿qué evento fílmico te convocará de seguro para el 2008? El cuestionario era de pregunta abierta, o sea, que se podía votar por más de una opción, y votaron 38 lectores. Y los resultados fueron los siguientes (por orden de convocatoria):

- Indiana Jones 4: 16 votos (42%).

- "The Dark Knight": 11 votos (28%).

- James Bond 22: 11 votos (28%).

- Iron Man: 9 votos (23%).

- John Rambo: 8 votos (21%).

- La secuela de Narnia: 8 votos (21%).

- Tom Cruise en la II Guerra Mundial: 6 votos (15%).

- Cloverfield: 6 votos (15%).

- Star Trek XI: 6 votos (15%).

- Scarlett Johansson y Natalie Portman juntas: 3 votos (7%).

- Javier Bardem dirigido por los Coen: 3 votos (7%).

- Penélope Cruz dirigida por Woody Allen: 3 votos (7%).

- La secuela de "Hulk": 3 votos (7%).

- "Australia": 2 votos (5%).

- La opción residual y antipalomitera ("me dan pena, esclavos de la publicidad") recibió 4 votos, o sea, un 10% en total.

(NOTA: En la actualidad sabemos que "Star Trek", la undécima entrega de la saga del mismo nombre, fue postergada para Mayo de 2009, pero al momento de abrirse la encuesta, la fecha programada era Diciembre de 2008, y por eso la hicimos entrar en carrera).

Las conclusiones son devastadoras. En primer lugar, el hype, la comercialización y el marketing funcionan. O la gente tiene necesidad escapista. Porque la opción residual, la de votar afirmativamente por ningún evento y optar por el "me dan pena, esclavos de la publicidad" no lo tomó casi nadie. Y vamos a ver cuántos de ellos, además votaron por otra. Queda claro entonces: nos gustan no sólo las pelis, sino además, que nos las vendan con todo el aparataje (trailers, DVDs special edition, soundtrack...).

En segundo lugar, los héroes clásicos siguen al tope del mástil. Contando de más a menos votos, la primera peli que aparece sin ser parte de una franquicia, es "Iron Man", y eso desde el punto de vista fílmico, que en las historietas hay que ver la de tinta que se ha impreso sobre la armadura más alcohólica del planeta. Los otros cinco primeros lugares de seis están copadas por secuelas de franquicias (Indiana Jones, Batman reboot, Rambo, James Bond, Narnia), y de ellas, sólo dos proceden del ámbito literario (Narnia y James Bond, aunque apuesto a que casi nadie lee las novelas Bond originales hoy en día). Recién más abajo, con 6 votos, aparece una peli "basada en hechos reales", concretamente "Valkiria" de Tom Cruise, y vamos a ver si la gente votó por ella por eso, o por ser WWII Movie, o por Tom Cruise.

En tercer lugar, parece que la oleada Marvel ya está en franco retroceso. A los penosos resultados de "El Motorista Fantasma" y la discreta "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer", sólo "Iron Man" llama la atención, mientras que la secuela de "Hulk" obtuvo irrisorios tres votos. Y eso que el gran Edward Norton se pone con el personaje.

En cuarto lugar, las pelis culturetas tienen su público, pero ni la publicidad consigue incrustarlas en la conciencia colectiva. Sinceramente pensaba que a la peli de la dupleta Allen/Cruz iba a irle mejor, aunque sea por el chauvinismo de algunos hispanos que decidieran votar por ella, al ser actriz española y estar rodada en Barcelona (los lectores españoles conforman aproximadamente un tercio del público visitante en Cine 9009, según BlogPatrol). Pero no. Y ni el Oscar para Javier Bardem por "Sin lugar para los débiles" le dio más votos. Tampoco el gancho del sex appeal funcionó para la peli de las hermanas Bolena, aunque tener juntas a Natalie Portman y Scarlett Johansson debe ser la baba lúbrica de más de alguien por ahí. Y la épica, si no es hollywoodense, no es épica, por lo visto, o de lo contrario "Australia" no habría obtenido una votación tan baja. Y así es como le va al mundo...

La otra sorpresa fueron los escasos resultados de J.J. Abrams, considerando que los mass media se linchan mutuamente por ver quién lo llama más veces "gurú". Tanto "Cloverfield" como la secuela de Star Trek, ambos proyectos que involucran a Abrams, obtuvieron parejos 6 votos, nada mal según el nivel de la encuesta, pero bastante poco considerando el hype a su alrededor. La escasa votación de "Cloverfield" puede explicarse por el boca a boca, porque ya desde Estados Unidos se decía que el asunto no pintaba bien. Y los que no sabían, pues bien, ya leyeron la reseña pertinente en Cine 9009, así es que avisados quedan sobre a lo que van. Y la otra peli J.J. Abrams, la sobreviniente Star Trek XI, le fue harto mal, lo que dice dos cosas: 1.- o la base trekkie está bajando, 2.- o las últimas pelis trekkies fueron demasiado malas y la gente espera que ese muerto respire por fin en paz, o 3.- cada vez más gente está dándose cuenta de que J.J. Abrams era puro bluff, a fin de cuentas.

Por último, digamos que todos los votos suman 99, los que repartidos entre 38 votantes, arroja un promedio de 2,6. O sea, cada cine9009nauta espera entre dos y tres grandes eventos fílmicos para el 2008. Esto debería preocupar a los grandes estudios, que esperan hacernos consumir cada uno, unas tres a cuatro pelis por año, cerca de una por trimestre al menos... Bueh, seamos optimistas, y digamos que la gente de Columbia, Paramount, Fox, TriStar Pictures y Universal nos va a leer algún día, ¿por qué no? Por lo pronto, estimados lectores, manténganse en sintonía, y nos vemos este Domingo con la reseña de "Gangster americano" y otra más, en la acostumbrada dupleta dominical.

"La vida de los otros" (2006).


-- "Das Leben der Anderen". Alemania. Año 2006.
-- Dirección: Florian Henckel von Donnersmarck.
-- Actuación: Ulrich Mühe, Martina Gedeck, Sebastian Koch, Ulrich Tukur, Thomas Thieme, Hans-Uwe Bauer, Volkmar Kleinert, Matthias Brenner, Charly Hübner, Herbert Knaup, Bastian Trost, Marie Gruber, Volker Michalowski, Werner Daehn, Martin Brambach.
-- Guión: Florian Henckel von Donnersmarck.
-- Banda Sonora: Stéphane Moucha y Gabriel Yared.

-- "La vida de los otros" en IMDb.
-- "La vida de los otros" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay dos funcionarios que son uña y mugre, porque uno es el superior jerárquico, siempre mirando hacia las estrellas (no de distraído, sino de ambicioso), y el otro es el fiel suche que hace más o menos lo que hay que hacer, para ganarse el puchero y seguir al alero de alguien que lo proteja. De pronto, hasta nuestra singular pareja llega un trabajillo no muy santo. O sea, incluso no más santo que de costumbre. Porque, no lo habíamos dicho, nuestro par de Meinherzfürdich no tienen un oficio cualquiera, ¡oh, no, mein lieben Leser! Su oficio es vigilar lo que el título de la peli dice, o sea, las vidas de los otros, porque para eso son de la Stasi, la temida policía política alemana que operó en ese tiempo de nubes opacas, entre la nube opaca del Tercer Reich y la otra nube opaca de la Reunificación, en este maldito lugar opaco llamado Planeta Tierra. El trabajillo ahora consiste en vigilar a un escritor, que por formar parte del gremio que integra, pues bien, ya sabemos lo ultraindividualistas que son los artistas, poco apegados al apropiado respeto y a la debida obediencia, Mein Freund!, de manera que debe vigilársele por el bien del Reich, perdón, del Estado. La orden que recibe el suche es que debe encontrar cualquier cosilla que comprometa al escritor, porque, verán, no es que nadie tenga sospechas de veritas sobre él, no más que sobre el resto de los y tantos millones de siervos de la gleba de la RDA, sino que el escritor tiene a bien comerse a una actriz que, ya un tanto madurita y todo, tiene carita graciosa y unos neumáticos que ya se los quisiera el Kremlin para los vehículos de la KGB, y esa actriz está en la mira de alguien importante. Todo habría resultado como debería, pero por desgracia el hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla, y nuestro suche de pronto descubre que tiene sentimientos y suenan liras en su corazón, nada más ver a la actriz (y van...: tiene babeando a un escritor, a un ministro, a un espía...). Y si ya con eso el panorama se ponía complicado, porque ahora el espía empieza a jugar a dos bandas, que si se mete en la vida conyugal, que si le echa agua fría en el miembro al ministro, etcétera, las cosas se ponen incluso peor, porque un amiguete del escritor se suicida, y éste decide comprometerse (hay que ser, si tiene la vida hecha...), armando un complot literario contra el gobierno naz... perdón, comunista de la RDA. Con el tipo esforzándose por cavar rapidito su propia tumba, el espía dudando entre su deber filial para su bienamada República Popular y esos mezquinos sentimientos amorosos, y las presiones que vienen desde arriba, el asunto sólo puede terminar de una manera. O no...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cada nación tiene sus propios traumas que exorcisar. Estados Unidos tiene que recordarse cada cierto tiempo que ellos son el baluarte de la democracia y los derechos humanos, porque si no lo hacen, capaz que terminen escuchando los gritos de los presos políticos de Guantánamo y acaben por (¡horror!) tomar conciencia de sí mismos. Chile ha tenido un largo derrotero expurgando los fantasmas de la dictadura militar y de la tirada de muertos que dejó. Y Alemania lleva el récord de tener dos pesados cadáveres en menos de sesenta años, cuales son el Tercer Reich y la República Democrática Alemana (¿por qué las repúblicas que se llaman "democráticas" nunca lo son?). Ya hay varias pelis ajustando cuentas con el pasado nazi de Alemania (las adustas "Mefisto" o "El tambor", o la más marchosa "Los doce del patíbulo: La siguiente misión"...). Ahora falta la hornada de pelis ajustando cuentas con el pasado de la RDA. Ya están viniendo. Ya están aquí. Ahora sólo falta una peli yanki que haga un mea culpa con Guantánamo, y estamos bien. O no, porque de hacer barbaridades el ser humano no se cansa, y después de un Ramsés siempre tenemos un Genghis, y después de un Genghis siempre tenemos un Napoleón, y después de Napoleón... ya se saben el resto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por el tratamiento del tema. Esta peli tenía todos los ingredientes para ser un tostón: 1.- Es europea, y peor aún (1.a.-), es alemana (o sea, podía ser un ladrillo sin elipsis narrativa); 2.- Es sobre el pasado horrible de la Alemania comunista (o sea, podía ser una lacrimógena peli de denuncia al uso); y 3.- Es sobre la violación de la intimidad (o sea, podía darnos para una enorme tabarra filosófica sobre cómo la vida moderna nos aliena y nos convierte en el otro al que estamos observando, mientras este otro nos observa especularmente). Quienes hayan visto bloques de cemento como "La ventana de enfrente" o "Caché escondido" saben a qué me refiero (o no, porque nunca falta el cultureta que reivindica estas pelis, y hasta les da un puñado de Premios Donatello)... Pues bien, "La vida de los otros" esquiva todos estos tópicos. No quiero decir con eso que es una comedia romántica e insubstancial, ¡oh no! La peli es densa y tiene su peso específico, pero el tratamiento no es europeo, entendiendo "europeo" en el peor sentido posible (o sea pesado, plúmbeo, cultureta, elipsifóbico, discursivo, pedante, etcétera). De hecho, se hace bastante ágil, a pesar de durar sus buenas casi dos horas con veinte, y de un final un tanto largo, pero que más o menos se explica a sí mismo y le da un sentido un poco más relevante a los hechos de la peli.

-- El tema de la peli es bastante peliagudo, y puede ser visto en cierto modo como la respuesta crítica a Orwell (a propósito, sobre el mismo tema, "1984" era otro ladrillazo... por suerte que después hicieron "Brazil"). Todos los regímenes políticos han tenido la "necesidad" de controlar la actividad de sus propios ciudadanos, "por su propio bien", pero todos ellos afrontan el reto de conseguir que los políticos no se aprovechen del conocimiento privilegiado obtenido por los espías para su propia agenda política, y de que los propios espías se dediquen a lo suyo en vez de trabajar por su propio peculio (algo de eso veíamos en "El buen pastor"). En esta peli vemos como todos esos desperfectitos pueden terminar por salir mal. Algunas situaciones son bastante de peli, por cierto (el espía que se queda baba-baba-baba por la actriz, y se decide a privilegiar esto por sobre su condición de Stasi), pero no pocas veces los topos y contraespías han hecho lo que han hecho por los motivos más raros e inverosímiles. Como alguna vez dijo Isaac Asimov de la novela orwelliana: es un absurdo porque nadie puede mantener controlado a todo el mundo las 24 horas del día, y además, nadie puede mantener perfectamente controlado a quienes ejercen dicho control, y que tienen la mala costumbre de empezar a mandarse a sí mismos (léase J. Edgar Hoover, entre otros).

-- Las actuaciones de la peli son notables. Ulrich Mühe, con su eterna cara de pobre diablo, está más que brillante como el plomizo espía que con su, ejem, "infatuación" (OK, digámoslo: con su calentura) se encarga de echar al traste todo lo que otras mentes más brillantes y maquiavélicas han planificado (a ratos pareciera venir de la escuela de Buster Keaton o Stan Laurel... de no ser porque la situación es demasiado dramática como para tomársela a risa). Martina Gedeck está brillante como la actriz que a primeras se nos antoja grande porque medio elenco anda babeando por ella, pero que a medida de avanzar el metraje, descubrimos sus más que numerosos defectillos... y digamos que no es una heroína, de ninguna manera (podríamos contar las decisiones progresivamente estúpidas que va tomando, con las cuentas de un rosario); y ya sabemos que las actrices son demasiado egocéntricas y exhibicionistas per se, como para resultar criaturas medianamente interesantes, por no hablar de saludables para la comunidad. El resto de los roles están un tanto de comparsas, en papeles un poco más estereotipados, pero acompañan bien. De hecho, no se puede decir que haya ninguna actuación mala o débil en esta peli, lo que ya es decir (a ver de cuántas hollywoodenses pueden decir eso).

IDEAL PARA: Ver una interesante peli sobre lo difícil que es montar un servicio de espionaje en donde la gente haga lo que debe, en vez de sacar la vuelta como un perro.

"Top Secret" (1984).


-- "Top Secret!". Estados Unidos. Año 1984.
-- Dirección: Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker.
-- Actuación: Val Kilmer, Lucy Gutteridge, Peter Cushing, Jeremy Kemp, Christopher Villiers, Warren Clarke, Harry Ditson, Jim Carter, Eddie Tagoe, Omar Sharif, Tristam Jellinek, Billy J. Mitchell, Major Wiley, Gertan Klauber, Richard Mayes.
-- Guión: Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker y Martyn Burke.
-- Banda Sonora: Maurice Jarre.

-- "Top Secret" en IMDb.
-- "Top Secret" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Alemania Oriental. La Guerra Fría. Un espía trata de sacar información desesperadamente en un tren, pero en el camino se atora con algo grande, pesado, que mide un par de metros de altura, y con cara de "quierrro parrrtirrrte porrr la mitaddd". Las cosas podrían salir todo lo mal que podrían salir, pero... ¡no se preocupen! La gran esperanza blanca está (...pensándolo bien, en este caso los más blancos son los arios, pero no importa, lo dejaré así porque suena bien...), la gran esperanza blanca está representada, decíamos, por un rockero que viaja a dar un gran concierto a Alemania Oriental, como parte de un festival que es una distracción creada por los malvados alemanes orientales para... ¡¡¡MUAHAHAHAHÁ...!!! ¡¡¡RRREUNIFICARRR TODA ALEMANIA...!!! ¡¡¡MUAHAHAHAHÁ...!!! ¡¡¡BAJO LA VARRRA DE HIERRRO NAZISOVIÉTICA!!! ¡¡¡MUAHAHAHAHÁ!!! ¡¡¡QUE MALOS SOMOS, MEIN HERR!!! Pero nuestro rockero se negará a ser una marioneta manejada por los tenebrosos hilos soviéticos, en particular cuando conoce a una atractiva chica de la Resistencia, de manera que se embarcará en una vertiginosa carrera para encontrar al padre de la chica, que ha sido secuestrado por los malvados alemanes para provocar un Deutschmaschinendammerung. Y así es como les va.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

ZAZ es sinónimo de comedia absurda y desmadrada. ¿Qué significa ZAZ, pregunta usted? ¡¡¡Ignaro!!! ¡¡¡Hereje!!! ¡¡¡Anatema!!! ¡¡¡Abrid las ventanas para que salga el hedor de la ignorancia!!! ZAZ, mi muy estimado lector, es la sigla de Zucker, Abrahams y Zucker (sí, los Zucker son hermanos, ¿y qué?), especialistas en lo que los yanketas, que tienen nombre hasta para el retortijón de píloro, llaman "Spoof Movie", o sea, película de parodia específica contra otra película o género de pelis. El primer gran batatazo de los ZAZ fue la clásica "¿Y dónde está el piloto?", seguida por la igualmente titánica "¿Y dónde está el piloto II?", y desde entonces no han parado. Su otro gran hito es, por supuesto, "¿Y dónde está el policía?", seguida de dos secuelas, aparte de "Loca Academia de Pilotos", seguida también por su respectiva secuela. Pero antes de emprenderlas con las pelis de pilotos pijes como "Top Gun" y "Aguilas de acero", o las clásicas series de policías, y fresco aún su éxito en lo de los aviones, los ZAZ la agarraron con las pelis de la Segunda Guerra Mundial, género que al igual que las catástrofes a lo "Aeropuerto", había tenido varios exponentes en los '60s y '70s ("Dónde las águilas se atreven", "Fuerza 10 de Navarone", "Los doce del patíbulo", "Un puente demasiado lejos"...). El resultado fue "Top Secret!", esta cosa desmadrada y postmoderna, después de la cual cualquier empresa de filmar una peli seria sobre el tema iba a quedar condenada al fracaso, sino de taquilla, al menos de calidad (ahí tienen pelis efectistas como "Salvando al soldado Ryan", o la soporífera "La delgada línea roja").

¿POR QUÉ VERLA?

-- A esta peli le hace mal ser grande entre gigantes, porque de entrada no es tan buena como esos trasatlánticos del humor cinematográfico que son "¿Y dónde está el piloto?" o "¿Y dónde está el policía?". Pero es una ZAZ. Una legítima ZAZ. Porque después de su irrupción vinieron los infaltables clones, que ya no tenían la gracia ésa, y que para disimular el hecho de no ser una ZAZ legítima, iban y contrataban a Leslie Nielsen, fichado para la faena desde "¿Y dónde está el policía?", que por cierto es una ZAZ original. Una ZAZ de verdad se reconoce por su abundante humor visual, su enorme cantidad de metatexto, y su humor francamente colindante con el absurdo (o inmerso en él, en derechura). Así es como se hacen las cosas cuando los hombres topo salen de circulación, y entran los true warriors a la arena.

-- Es el primer rol de Val Kilmer, y es un protagónico, nada menos. Quizás sea su mejor papel. Val Kilmer siempre ha ido de chulo por la vida, pero como en esta peli es un rockero chulo, pues bien, encaja de maravillas. Quizás lo conozcan por haber sido el malo de "Top Gun" (otro rol que le quedó de maravilla), además de interpretar a grandes héroes como Jim Morrison, Batman, Moisés, Simon Templar ("The Doors", "Batman eternamente", "El príncipe de Egipto" y "El Santo", respectivamente), o... ¿lo diré? ¿Las recordaré, recordaré esas pelis...? Pues, lo siento, Val, pero algunos tenemos memoria, así es que a desenterrar cadáveres... Sí, protagonizó "Marte rojo", "La isla del Doctor Moureau"... ¡Basta, basta! No sigamos martirizando al pobre hombre. Digamos que aquí Val Kilmer está la mar de bien, y punto.

-- La descripción de Alemania Oriental es un puñetazo bajo. Pero muy bajo. Porque a pesar de estar ambientada en el "aquí y ahora" (o sea, el "aquí" de los '80s), el poner a los alemanes orientales como dizque nazis es un golpe bajo contra toda la industria hollywoodense, que insiste en pintar a todos los alemanes como nazis, y a todos los nazis como malos (como en el temazo satírico "Germaniac" de Die Krupps). Los mejores chistes son hechos a costa del militarismo, demostrando una vez más lo cierto de aquel aforismo que dice: "la diferencia entre los civiles y los militares es que los civiles pueden militarizarse, pero los militares no pueden civilizarse".

-- El agente que aparece al comienzo de la peli, viene interpretado por el gran Omar Sharif, en una aparición especial. Ya sabemos que el pobre Sharif, que iba de rompecorazones en los '70s, y desde los '80s tuvo que ponerse a trabajar en cualquier mierda para pagar sus deudas de juego, va de aquí para allá y un poco por todas partes, y aquí no es la excepción. Y como siempre... Bueno, es Omar Sharif, un poco de respeto, hombre. (Por cierto, nota aparte, la escena de Omar Sharif es reminiscente de dos pelis Bond: la secuencia del tren en "Desde Rusia con amor", y particularmente de "Octopussy", un año anterior a "Top Secret!", y sintomáticamente también ambientada en Alemania Oriental).

-- Lo siento, pero es que no puedo ser tan desgraciado de adelantar algunos chistes. Vale que muchos de ellos ya no tienen gracia, si es que la tuvieron alguna vez (los yankis tienen la peregrina idea de que los espectadores nos reimos cuando ponen números musicales, y así es como han saturado "Los Simpsons" de canciones que son malas y estúpidas hasta cuando uno entiende el idioma). Cuando no hay números musicales, vemos perlas como... Lo siento, pero no puedo. Es que hay mucho gag visual, y si los cuento, pierden la gracia. Pero insinuaré uno. Presten atención a la chimenea. Es una gran chimenea. Cuando sea grande, yo quiero tener una chimenea como ésa.

IDEAL PARA: Ver una gran película de los ZAZ, quizás no tan grande como otras, pero no por eso desdeñable.

domingo, 2 de marzo de 2008

"Cloverfield" (2008).


-- "Cloverfield". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Matt Reeves.
-- Actuación: Lizzy Caplan, Jessica Lucas, T.J. Miller, Michael Stahl-David, Mike Vogel, Odette Yustman, Anjul Nigam, Margot Farley, Theo Rossi, Brian Klugman, Kelvin Yu, Liza Lapira, Lili Mirojnick, Ben Feldman.
-- Guión: Drew Goddard.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Cloverfield" en IMDb.
-- "Cloverfield" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

ATENCIÓN: ESTA ES UNA GRABACIÓN CUSTODIADA EN EL HANGAR DIECIOCH... PERDÓN, EN UN RECINTO PERTENECIENTE AL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS. SI USTED VE ESTA CINTA, ESTÁ COMETIENDO UN DELITO PENADO POR LA LEY, ADEMÁS DE QUE GRABAREMOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS CON MALDICIONES RITUALES SOBRE SU TUMBA. ADEMÁS, USTED NOS EXONERA DE TODA RESPONSABILIDAD POR CUALQUIER DAÑO QUE ESTA CINTA PUDIERA PROVOCAR A SU NEOCÓRTEX, APARATO LÍMBICO U OTRAS DEPENDENCIAS Y/O COMPARTIMENTOS DE SU ENCÉFALO. Una bella chica. Un bello chico. Ambos se quieren mucho, miren que lindos el par de tórtolos. Muac, muac. Fiesta, qué buena está la fiesta. Nos estamos despidiendo de alguien. Uno de los nuestros se va a Japón, como vicepresi de algo. ¿Qué opinas? Buena sueeeeeerte... ¿Sayonara, se dice allá? (Risas, risas). ¡Ups! Llega... Parece que algo hay allí. ¿Qué pasó? Bueno, la chica tuvo sexo con él hace varias semanas, y él ahora se va a Japón, por lo que la chica está muy chasqueada... Eres un cretino, hombre, te vas a Japón y dejas plantada tremendo mujerón... ¡¡¡¡¡¡BBBUUUUUUMMM!!!!!! ¿Qué fue eso? ¿Qué fue eso? ¿Fueron los terroristas? ¡Vamos arriba para ver! Mira, una explosión... ¿Qué demonios...? ¡Todos adentro, todos adentro, están lloviendo esquirlas! Oh-my-God, Oh-my-God, Oh-my-God-ohmygod-ohmygod-ohmygod... (no sabía que fuera tuyo, préstate un poquito de Dios para acá, maldita sea). ¡Debemos irnos! ¡Nos vamos, maldición, nos vamos! ¡Debemos salir de Manhattan...! Mira, mira, cuidado... ¡El puente! ¡Maldición, el puente se está desplomando...! ¡Corran, corran, corran...! Oh-my-God, estamos atrapados, con eso que anda dando vueltas por ahí, ¿qué rayos es, es un monstruo, es... qué...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Cuenta la leyenda que había una vez un lindo y chiquito productor llamado J.J. Abrams. El tipo empezó a hacerse un nombrecillo (¿?) guionizando pelis como "Eternamente joven" y (agárrense) "Armagedón". Pero su breakout fueron claramente dos series de TV: "Felicity" y "Alias", que aunque no le proveyeron de éxito masivo, sí le hicieron un (¿diré "hombre"? No, mejor no), le hicieron, decía, un ente de culto. Lo suficiente como para embarcarse en la más ambiciosa "Lost". Dicen que no deberías abrazar más de lo que puedes agarrar, y "Lost" fue el caso: tenía una gran premisa y un presupuesto chulantástico, pero a veces 2+2=1, y la serie se fue hundiendo gradualmente, aunque ha conservado una amplia base de, no diré fieles, sino acólitos, gente que recurre a argumentos cargados de fideísmo como: "no les gusta porque no la entienden" (aunque tampoco la entienden ellos), "no entienden que la gracia está en el viaje y no en las respuestas" (sí, eso mismo me dijo el otro día un amigo filósofo, que desde el día en que me aburrí de escuchar imbecilidades dejó de ser mi amigo), y la peor, la descalificación pura y bruta de tipo "si es que Lost no les gusta no es que sea mala, es que los malos son ellos" (así los exprimen, borregos de la religión del Lostismo). Y J.J. Abrams, que entre medio había estrenado como director en el cine, con la pasablemente entretenida "Misión Imposible III", había aprendido un par de cosas. La más importante, que la gente compra LO QUE SEA si lo rodeas de un aura de misterio que volverá loca a la gente enviciada con enfrikarse con algo, únicamente para rellenar sus tristes, vacías y patéticas vidas sintiéndose los gurúes de algo (piensen en el orgasmo de esos pobres desgraciados cuando pueden decir "¡¡¡Fui el primero que...!!!", que vi el monstruo de Lost, que le vi la pupila al de Cloverfield, que sé los personajes que seguirán o no en Lost...). Lo importante para esa gente no es el contenido de la obra (peli, serie de TV...), de la misma manera en que lo importante para los seguidores de una religión no es que tan racionales sean los dogmas de dicha religión; lo verdaderamente importante es el "yo sabía antes", para decir así "soy un Elegido", "soy superior", "soy más inteligente que tú". Los fanáticos de "Lost" no defienden a su serie favorita con argumentos racionales porque no hay argumentos racionales para defender una serie que ha despilfarrado tan gratuitamente sus buenas ideas, los fanáticos de "Lost" la defienden porque necesitan imperiosamente sentirse parte de un metaorganismo noosférico que los haga sentirse más inteligentes que el resto, tapando su ignorancia con una serie de teorías plasmadas sobre una serie que no se inclina decididamente por ninguna (lo mismo que pasa con los comentaristas de Kant, que defienden como brillante la "Crítica de la razón pura" porque de la oscuridad del texto pueden sacar cualquier cosa, y sentirse doblemente inteligentes por ellos mismos y por Kant, que supuestamente era muy profundo y por eso era tan oscuro). Estoy seguro de que ocurrirá lo mismo con "Cloverfield". Pero como Cine 9009 está dirigido no al fanático promedio, sino al Homo Sapiens que se ha ganado de verdad los galones de Sapiens, pues bien, no hay daño si digo que "Cloverfield" era básicamente una mierda, y que lamento profundamente haberme gastado los 2.100 pesos que valía la entrada al cine en día rebajado. Y así es como va el mundo...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si tengo que destacar alguna razón para ver esta peli (y esa ha sido siempre la filosofía de Cine 9009, el ir a contrapelo de tanto blog que dice "soy brillante porque descubro argumentos para encontrarlo todo malo, y así resulta que soy el único inteligente aquí"), tengo que decir el apartado digital. La peli se supone filmada con cámara en mano porque es el supuesto video real de un fulano cualquiera, almacenado en el almacén Cloverfield del gobierno (de todos modos, digámoslo desde ya, hay que tener cojones para llamar una peli de terror con un título que, traducido al castellano, significa "Campo de tréboles"...). Por lo tanto, gracias a la premisa de base, se impone una dosis única de realismo visual. Los tanques y disparos contra el monstruo, todo eso se ve muy real, casi como un noticiario de CNN sobre Indonesia. El problema es que, cuando finalmente podemos ver al monstruo, casi al final (una toma desde el aire, y una toma frontal de la cabeza, sin exceso de pasarela), que justamente por esa exigencia de hiperrealismo hace que chirríe con ganas el CGI (tampoco ayuda la falta de imaginación plástica, que en vez de regalarnos un buen lovecraftito con tentáculos a lo "Hellboy", se decanta por un reptilosaurio raquítico, casi anoréxico, como si hubieran sacado al especimen de "Parque Jurásico" y no le hubieran dado nada de comer en los quince años intermedios). Es lo que tiene la suspensión de la incredulidad, no funciona demasiado bien cuando pretendes vender algo "más real que lo real". Aparte de eso, la peli es un ladrillazo. Y lo es por una razón muy simple. Si tienes una peli de género, y la asumes desenfadadamente como tal, nadie puede sentirse engañado: si fuiste a ver una comedia romántica con Sandra Bullock no tienes cómo quejarte, porque sabías a lo que ibas. Acá, lo de "peli de género" va por el lado de "Godzilla kaka ciudad". La "Godzilla" de Ronald Emmerich era mala de cojones, pero hay que ser muy tarado para pretender verla como una obra de arte. "Bodriofield" se vendió, en cambio, como un osado experimento cinematográfico, como lo más chupi desde Eisenstein y "Ciudadano Kane", tratando de mostrar por enésima vez la misma historia de "Godzilla", pero desde la perspectiva del peatón, del plebeyo vulgar y corriente; o sea que no es lo mismo, pero es igual. Y ése es el fallo, y lo escribiré con mayúsculas para que se vea bien: LA GENTE NO VA AL CINE A VER A PLEBEYOS VULGARES Y CORRIENTES, SINO A PERSONAJES QUE TENGAN CUALIDADES ESPECIALES (NO NECESARIAMENTE SUPERMANES, PERO SÍ CUALIDADES ESPECIALES) CON LAS CUALES PUEDA IDENTIFICARSE Y TRASCENDER DE SU PROPIA (POR LO GENERAL TRISTE) EXISTENCIA COTIDIANA. Piensen en las pelis de catástrofes de toda la vida: "La aventura del Poseidón", "Infierno en la torre" o "El día de la independencia" impactan porque vemos caracteres distintos y marcados yendo de acá para allá, nos identificamos con unos u otros, y por ende, sufrimos cuando nuestro favorito está en trance de perecer (y en una de catástrofes regular, todos están en trance, por algo sus elencos suelen ser corales, para tener a hartos que despacharse a lo largo del metraje). Acá tenemos, por el contrario: 1.- Cuatro o cinco amiguetes a los cuales el guión jamás delimita bien, y que por ende son perfectamente intercambiables entre sí (y por lo tanto, como en el JdR "Paranoia", si alguno muere no importa, porque tenemos otros tres o cuatro clones de reemplazo), y en todo caso 2.- La(s) personalidad(es) de estos desgraciados son como el común de la gente, o sea imbéciles, ombliguistas, planos, y en definitiva nada que nos haga amarlos u odiarlos, por lo que si en definitiva viven o mueren, a un espectador con dos neuronas por sobre el promedio eso le da lo mismo. O sea, cuando hay destrucción, el asunto está bien, porque para eso pagamos la entrada, caramba. Cuando no la hay (o sea, la mayor parte del metraje), tenemos que soportar a este grupo de cretinos que, para bien nuestro, no llegan todos vivos al final, y que además para colmo son demasiado pocos para festinarnos viéndolos sufrir atroces y merecidas muertes. Frente a estos argumentos, un hipotético defensor de "Mierdafield" podría alegar dos argumentos en defensa de esta peli casi indefendible, los que por ser esta la sección de "¿por qué verla?", los trataré por separado, aunque con la prevención de que seré inclemente dejando caer mi hacha después para demolerlos.

-- Es un fiel reflejo de la paranoia post 11-S (y van...). Vale, está bien. Tenemos la cabeza cercenada de la Estatua de la Libertad (muy metafórico esto), y de fondo se derrumba el Edificio Chrysler, si se distingue bien. En ese sentido, el Monstruo de Cloverfield es al Nueva York post 11-S lo que Godzilla es al Japón post 6-A (6 de agosto... la bomba de Hiroshima... 1945, ¿recuerdan?). Pero ya tenemos una tonelada de pelis en los últimos diez años en clave realista o hiperscificcionera explotando el concepto de Nueva York o America ist wunderbar barrida del mapa ("Contra el enemigo", "Godzilla", "El día después de mañana", "La guerra de los mundos"), además de la serie de TV "24", y no necesitábamos más de eso. Además, la idea de Estatua de la Libertad destruida ya estaba en "El día después de mañana" (y venía de "Escape de Nueva York", aunque esa es antigüita). Para colmo, acá no estamos en los U.S.A., y no mucha gente en el resto del mundo está dispuesta a solidarizar con los yankis que han sido tan hipócritas en sus relaciones con el resto del mundo, no sólo defendiendo su inexcusable saqueo de petróleo en Irak con el ridículo "vamos a imponer la democracia" (¿desde cuando la democracia significa "imponer"?), sino también firmando una tonelada de TLCs en que todo el resto del mundo debe liberalizarse, pero ellos derogar sus propias barreras y aranceles proteccionistas y subsidios a sus propios productos... ¡Ah, claro que no! (no lo digo yo, lo dijo Joseph Stiglitz en su libro "Los felices 90", y el hombre lo escribió teniendo fresquito el Premio Nobel de Economía del 2001). Vamos, que tenemos a cinco neoyorkinos patéticos que ni siquiera tienen la decencia de morirse rápido y cruel, qué placer puede uno encontrar en esto...

-- Que los personajes sean nulos y carentes de personalidad definida, y que en definitiva prime la imagen por sobre el contenido, es un gigantesco metatexto sobre la (de)Generación MySpace o los YouTube Kids. En ese sentido, una manera inteligente de abordar lo inabordable y aguantar lo inaguantable de "Kakafield" pasaría por adoptar una visión brechtiana de la peli, de distanciarnos de "Inmundofield" para ver racionalmente el cuadro general, en vez de acercarnos e imbuirnos en la trama y los personajes. Desde ese punto de vista, "Cloverfield" no es más que un gran chiste, una enorme tomadura de pelo, en donde no sólo no importan los personajes (planos), sino que tampoco Nueva York (tópica) o el Monstruo (aburrido), y en definitiva, no interesa nada (nada aparte de que compres tu entrada, por supuesto). Es lo mismo que pasa con YouTube o Fotolog: el 99% de lo que se sube a cualquiera de ambos no interesa y no sirve, porque no es más que una muestra de ombliguismo narcisista, carente de contenido, y por tanto, imposibilitado ex hypothesi de brindarnos ninguna experiencia interesante o digna de ser vivida. Y si ese es el caso, entonces, ¿para qué diablos ir a ver "Cloverfield", entonces...?

IDEAL PARA: Yutúbicos terminales (y si a los yutúbicos terminales no les gusta, pues bien... se lo merecen, se lo buscaron por ser yutúbicos, en primer lugar).

"Cementerio maldito" (1989).


-- "Pet Sematary" (título original en inglés), "Cementerio de animales" (título en Argentina), "Cementerio de mascotas" (título en México), "Cementerio viviente" (título en España). Estados Unidos. Año 1989.
-- Dirección: Mary Lambert.
-- Actuación: Dale Midkiff, Fred Gwynne, Denise Crosby, Michael Lombard, Miko Hughes, Blaze Berdahl, Susan Blommaert, Mara Clark, Kavi Raz, Mary Louise Wilson, Andrew Hubatsek, Stephen King.
-- Guión: Stephen King, basado en su propia libro.
-- Banda Sonora: Elliot Goldenthal.

-- "Cementerio maldito" en IMDb.
-- "Cementerio maldito" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡Los Creed han llegado al vecindario! O lo que se puede llamar vecindario, en esos territorios semirrurales perdidos de la mano de Dios. Un joven médico ha aceptado un encargo para irse a trabajar a provincia, lejos de los centros urbanos que son, digámoslo de una vez, la bendita civilización. En su nuevo hogar, los Creed sólo tienen a un vecino de irritante afabilidad, camiones de los con acoplado pasando todo el mald... perdón, todo el santo día, y finalmente, la guinda de la torta, un cementerio de animales, para colmo mal deletreado ("pet sematary" en vez de "pet cementery"). Los dos individuos, marido y mujer, tienen además otros dos individuos humanos y uno gatuno, un tal Winston Churchill, A.K.A. Church (sí, se llama como el político británico y su diminutivo es "iglesia" en inglés, ¿qué pasa con eso?). El gato es una masa ploma angora nada más mona, pero tiene la tendencia gatuna a mandarse solo (ejem, aquí General Gato al habla...), y cualquier día podría hacer algo tan estúpido como cruzar la carretera en la hora del tráfico punta, que no es la cantidad sino la calidad de los vehículos, que te dan ganas de ir a atropellarte a ver qué tan rico se siente... Un día cualquiera, nuestro buen y guapo doctor se queda solitario en casa, porque su señora va a visitar a sus padres (o sea, a los suegros del doctor), junto a los retoñines. El gato no puede entonces elegir mejor momento para cruzar la carretera, y... ¡¡¡BROOOOOOMMMMMM!!! ¿No dijimos que pasan camiones con acoplado en la carretera? El papi, todo afligido porque si su hijita menor llega a enterarse de que el gato de marras ha partido a tocar el arpa en el Cielo con Whiskas, va a tener un trauma infantil, etcétera. Compadecido, el vecino le revela entonces un secretillo, ejem. Resulta que más allá del famoso cementerio de animales hay otro cementerio, éste de los indios, y tiene propiedades mágicas. Como que, por ejemplo, los muertitos regresan del otro lado. Claro que regresan un poco más, ejem... cambiados. Y no en el sentido de fuchi qué olor, aunque también. Bien, resulta que el gato regresa del otro lado, y aquí no ha pasado nada. ¿Nada? ¡Oh, mi señor vecino, no se apure tanto, porque la caja de los vientos ha sido desatada! Resulta que un tiempo después, es el chiquilín el que se le ocurre cruzar la carretera. Y como me gustó escribirlo arriba, lo escribo de nuevo: ¡¡¡BROOOOOOMMMMMM!!! El chiquilín, con sus huesos al cementerio. El doctor entonces, sin aprender nada de que el gato está cada vez más raro y huele a huevo descompuesto, decide una vez más recurrir a los servicios de Cementerio El Indio Resucitador. Sí, el tarado no se preguntó cómo es que los indios, teniendo un lugar tan chupi, igual se extinguieron en vez de resucitar a sus indios caídos en la batalla contra el cowboy blanco y mandarlos a pelear otra vez. Así es como después le va...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '80s fueron, sin lugar a dudas, la década del terror barato, algo bien explicable si se piensa que Ronald Reagan era el Amo Imperial de Estados Unidos. Bueh, también los '70s, pero eso fue más que nada el explotation italiano (no es tan malo, después de todo de ahí salió Barbara Bach... MMMMMM... Barbarita...). En el tiempo intermedio, desde "Carrie" de Brian de Palma, más o menos, se había descubierto que Stephen King era un estupendo filón para adaptar (ya ven como se forraron Stanley Kubrick y Jack Nicholson con "El resplandor"). Pero como buen escritor, Stephen King sentía que las obras no estaban adaptadas como se debía. Así es que él mismo se puso a la faena de adaptar su historia "Cementerio de animales", y para que no digan, él mismo acabó con un papel de cameo en la peli subsecuente (es el Ministro que oficia el entierro del niñato). La peli apesta a bajo presupuesto y serie B por los cuatro costados, pero aún así, aguanta cumplidamente un visionado. Y más de uno, incluso. Gran mérito para una peli de terror que, mal adaptada, hubiera sido otra más del montón... ¡Si hasta tuvo el honor de que su título fuera parodiado en la célebre saga "Cementerio pa'l pito" y secuelas...!

¿POR QUÉ VERLA?

-- A diferencia de la mayor parte de la casquería cutreterrorífica, esta es una peli con contenido. El principal tema es la muerte. Y no la muerte con guadaña, sino la muerte en abstracto. A lo largo de la peli hay una constante reflexión, un tanto fatalista, pero también valiente: no hay vuelta que darle, en algún minuto u otro todos vamos a pasar al patio 'e los callaos, y eso mejor lo aceptas, porque de lo contrario igual te vamos a encontrar en el horno, y a la maleta para colmo. Todo el problema se suscita porque, en su afán de proteger a los niñatos de esas horribles verdades (caca muerte, caca), el doctor se le ocurre traspasar el umbral, sin escuchar eso de que "no hay almuerzo gratis" y "no hay resurrección sin que los espíritus pidan algo a cambio". Pero acaso, ¿no es universal el miedo a la muerte? ¿No es, hoy por hoy, la muerte algo cada vez más higiénico y sanitizado? Si uno lee esta peli entre líneas, más allá del mensaje obvio (con el Más Allá no te metas, si hasta parece pomada eclesiástica), hay bastante tela que cortar.

-- Aparece un gato. Amamos a Churchill. ¡¡¡Church Presidente!!! Oh, Bastet, cómo quiero a ese minino...

-- Las actuaciones están más o menos en su punto. El prota, un tal Dale Midkiff, no puede estar peor, tratando de poner cara de "¡oh, qué desesperado estoy!", y francamente no lo logra mucho, que digamos. Pero a cambio, tenemos a Denise Crosby, por ese entonces recién bajadita de "Star Trek: La Nueva Generación", y con hambre de hacerse un lugar en Hollywood, y que hace un papel bastante pasable, además que está bellísima (para los calentorros, no aparece desnuda, pero sí hizo en su tiempo algunas fotitos, así es que si rastrean en Google Image...). Y como vecino tenemos nada menos que al gran Fred Gwynne... Bueh, no tan grande, en realidad, no tuvo una carrera tan promisoria, y después para colmo se murió (1993, tenía casi 67). Pero es que hay que verlo, grande como la vida imponiendo presencia en la peli, después de haberlo visto haciendo el payaso como Herman Munster... Sí, para el patriarca Munster fue un más que digno retiro.

-- ¿Ya dijimos que la canción de créditos, "Pet Sematary"... ("I don't wanna be buried in the pet sematary, I don't wanna to live my live again...") viene cantada por The Ramones...?

IDEAL PARA: Ver una de terror barata, pero con músculo y en forma.

martes, 19 de febrero de 2008

CINE 9009: SEGUNDO CUMPLEAÑOS.

Y, sí... Así pasa el tiempo. Hoy día 19 de Febrero de 2008, su buen amigo el blog Cine 9009 cumple dos añitos de vida. Si esto fuera un ñoño programa de variedades, diríamos "dos años de lágrimas y sonrisas, de diversión y de sorpresas, dos años de...". En realidad han sido dos años de ver, ver, ver, ver películas... Bueno, lo que vuestro seguro servidor el General Gato, desde su mullido edredón, con un plato de leche y de whiskas al lado, ha hecho toda la vida. O algo así. Actualmente, Cine 9009 ha acumulado la suma de 359 reseñas... Y mejor ni echen un vistazo al almacén, en donde esperan más o menos una cincuentena más. Así es que, salvo accidente nuclear, caída de meteorito o ataque de pájaros hitchcockianos, habrá Cine 9009 para rato. Sin embargo, por ahora hay que descansar. De manera que este blog entrará en receso hasta el Domingo 02 de Marzo. No se preocupen, que son apenas dos semanitas, incluso menos (apenas 12 días), y ya saben cómo el tiempo pasa volando.

Lo ideal hubiera sido, claro está, el haber hecho una celebración por todo lo alto. Créanme, no fue por falta de ganas que eso no ocurrió. Desgraciadamente, algunos gatos tenemos que hacer acrobacias para que nuestro humano a cargo se compadezca y nos arroje comida, y eso lleva su tiempo, también. Y créanme, un gato muerto de hambre no postea reseñas. De todas maneras, estamos preparando ya alguna clase de celebración, la que tendrá que quedar por fuerza postergada hasta el día de regreso.

De todas maneras, nos festejamos a nosotros mismos con la reseña de dos clásicos de Hitchcock que se estaban quedando en el fondo de la bodega: "Los pájaros" y "Marnie la ladrona". De manera que... ¡Bon apetit! Y nos vemos en Marzo.

Su seguro servidor el GENERAL GATO.

"Los pájaros" (1963).


-- "The Birds" (título original en inglés), "Els ocells" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1963.
-- Dirección: Alfred Hitchcock.
-- Actuación: Rod Taylor, Tippi Hedren, Jessica Tandy, Suzanne Pleshette, Veronica Cartwright, Ethel Griffies, Charles McGraw, Ruth McDevitt, Lonny Chapman, Joe Mantell, Doodles Weaver, Malcolm Atterbury, John McGovern, Karl Swenson, Richard Deacon.
-- Guión: Evan Hunter, basado en la historia de Daphne Du Maurier.
-- Banda Sonora: Remi Gassmann y Oskar Sala, como productores y compositores de sonido electrónico.

-- "Los pájaros" en IMDb.
-- "Los pájaros" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una pajarería, una chica ingresa al local buscando un plumífero para regalarse la vida. Mientras la están atendiendo, aparece el clásico chico-guapo-apuesto que la confunde con una vendedora. Ella, en vez de sacarlo delicadamente de su error como la dama que debería ser, deja salir el instinto de golfa y le sigue el juego, para ver si se enzorra con él. Al final resulta la del burlador burlado, porque el chico desde el comienzo sabía que ella no era vendedora de aves, el muy jopú. Pero ya sabemos como son las chicas, que si las tratas como a una reina te tratan como a un sirviente, y si las tratas como a una sirvienta te tratan como un rey, así es que la chica se consigue información sobre el tipo que la ha fregado, y empieza a perseguirlo, con un pretexto cualquiera, hasta un puertecillo perdido en los arrabales de Dios, llamado Bodega Bay. Allí se topa con su chico guapo, que tiene una hermanita pequeña, y con la profesora de la hermanita pequeña, que anda verde por ser la "alumna" del hermanito grande, y con la mami de la criatura chica y la criatura grande, una señora dominante y posesiva como es la costumbre de las Hitchcock's Moms. De este modo comenzará a avanzar el idilio entre los dos pimpollos de la pajarería, idilio al que sólo podrían amenazar esos cuclillos molestos (la profe, la mami...), de no ser porque pájaros de un calado mucho mayor están a punto de descargar una lluvia de picotazos, y convertir a los pacíficos citadinos de Bodega Bay en alfileteros ambulantes...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Alfred Hitchcock tuvo el buen olfato, a finales de los '50s, de darse cuenta de que los tiempos estaban cambiando aceleradamente, y de que pronto su estilo de cine policial iba a ser historia (lo es, de hecho, para desgracia nuestra). Ya con "Vértigo" y "Psicosis" había intentado tensar la cuerda, marchando hacia otros lares, concretamente hacia el suspenso psicológico (y psicopatológico, podríamos decir) por sobre la intriga policíaca propiamente tal. Después de "Psicosis" insistiría con "Marnie la ladrona", pero entre medio, se las apañó para hacer algo completamente atípico en su filmografía: una de bichos asesinos. Sin crimen. Sin misterio. Sólo unos animaluchos que se dedican a desquiciarse sin razón alguna, y hacer chancadillo de humano. No es que los bichos asesinos no se conocieran antes en el cine, pero quizás es la primera vez en que el bicho se transforma en el centro de la historia, además de que no se trata de un bicho individual con su personalidad asesina bien definida (al que por lo tanto se lo puede matar y recibir alivio después del minuto 90 del filme), sino de manadas (parvadas, más bien) de ellos, y a ver cómo los exterminas. Hitchcock creó así literalmente un nuevo subgénero fílmico, el de las manadas de aves/insectos/carnívoros que iban a cebarse sobre un grupo de pobrecitos humanos. Productos y subproductos fílmicos como "Tiburón", "Piraña", "Ranas", "Aracnofobia" y demases estaban a la vuelta de la esquina. Resulta curioso observar, dicho sea de paso, lo ideológicamente reaccionaria que resulta esta película, visionada en la actualidad: los chicos buenos son los pacíficos habitantes de un suburbio con la típica vida doméstica tranquila yanki de toda la vida, y los malos son la naturaleza. ¡Eso, en una época en la cual los hippies hablaban de paz y amor, y el regreso a la naturaleza, como grandes valores positivos contra la sociedad industrial que todo lo malversa y corrompe! Pero Hitchcock era Hitchcock, podía ser un tipo muy de avanzada en lo fílmico, pero no le pidan que vote por los demócratas, gracias...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digámoslo desde ya. En la actualidad, esta peli tiene más que nada un valor arqueológico. Hitchcock jugó mucho a crear el suspenso con los valores de su época. El público que ya había visto "Psicosis" podía sentirse tentado a adivinar lo que vendría: aparece la chica linda así es que quizás haya un asesinato, aparece la madre perturbada así es que quizás el jovencito esté un poco pirado, la peli va demorándose así es que en algún minuto entrará en vereda con un asesinato... Obviamente nada de eso pasa, porque como sabe todo el mundo (o debería saber, al menos), ésta no va de pirados, sino de bichos asesinos. Pero mirada de manera discontinuada, la primera parte se transforma en un latazo de marca mayor (¡mira que demorar el primer ataque en masa nada menos que una hora entera de metraje!), amenizado tan solo por algún que otro picotazo ocasional (el primero, a los veintipasados minutos del filme). Y la segunda, cuando empieza el Reinado de los Pájaros... pues bien... en su tiempo puede haber sido lo más aterrador del mundo, pero hoy en día, con tanto cine gore suelto por ahí, simplemente ya no tienen tanto impacto (por no verse, casi ni se ve sangre). Lo dicho: para la época debió ser el colmo del horror, en particular por la inteligente idea de usar un elemento de la vida cotidiana de todos los días (las aves, en este caso) para sembrar el terror y conseguir que nadie se vaya tranquilo a la cama, pero hoy en día, simplemente ya no espanta (bueh, salvo que tengas siete años... o la inteligencia de un niño de siete años).

-- El soundtr... perdón, casi debería decir, la ausencia de soundtrack. Casi todas las películas desde la magnífica banda sonora de Max Steiner para el "King Kong" de 1933 tienen aunque sea un toque por aquí y uno por allá de instrumentos de cuerda para amenizar el cotarro un rato. "Los pájaros" no. Una de las ideas más astutas de Hitchcock fue prescindir por completo de toda clase de música incidental, y utilizar simples sonidos electrónicos que debían reproducir el ruido chirriante que produce el aullar de los pájaros (ya sé que los pájaros no aullan, no se crean, pero así escrito queda más mono). Quizás Bernard Herrmann, el soundtrackista de toda la vida de Hitchcock, que le compuso esos chulos violines para la escena del asesinato en la ducha de "Psicosis", no se sintiera tan complacido por la evolución natural de la música en las pelis de Hitchcock, hasta prescindir por completo de sus servicios, pero Hitchcock lo recompensó por la paciencia acreditándole como Consultor de Sonido, o algo así.

-- Los actores están más o menos bien ajustados en sus roles. Tippi Hedren hace su primera aparición como chica Hitchcock aquí (se repite plato en "Marnie la ladrona"), y lo hace con elegancia. Rod Taylor, fresco aún su buen hacer en "La máquina del tiempo", resulta un poco débil como sucedáneo de Cary Grant (y es que Cary era Cary, en eso no hay caso), pero aún así cumple bien. Suzanne Pleshette, la profesora que quiere ser enseñada en las artes amatorias, se roba la peli en todas las escenas que aparece (de hecho, como más de alguna vez sucede, uno puede preguntarse qué diablos vio el prota en la otra chica, si a ésta la tenía todo el tiempo por delante y estaba bien... tiempeable, ejem). La mamá de Rod Taylor es... ¡¡¡CHACHÁNNN...!!! ¡¡¡SÍ, SEÑORAS Y SEÑORES!!! ¡¡¡JESSICA TANDY!!! Sí, ya en 1963 la veterana uvapasa que hacía ver como un mozalbete a su chofer negro Morgan Freeman en "Conduciendo a la señora Daisy", hacía roles de madre avejentada... ¿es que esta señora nació vieja...? Y la hermanita de 11 años es otra vieja conocida, pero en ese entonces estaba niñita irreconocible... sí, estamos hablando de Verónica Cartwright, que entre otros créditos tuvo un secundario en "Las brujas de Eastwick", pero que para el fanático de CF promedio, aparte de interpretar a uno de esos clásicos personajes "hago aparición de lujo y me muero cuatro capítulos después" en "Expediente X", fue carnaza de otro bicho, esta vez alienígena, en el clásico "Alien" (la buena, la original, la de Ridley Scott). Bueh, aquí doña Cartwright hace de niñita linda con la que todos tenemos que conmovernos, blah blah blah, pero... supongo que en esa época, el truco de la chica cargante de correctita funcionaba bien (díganselo a los insufribles niños cantores de "Algo para recordar").

IDEAL PARA: Ir a la madre y el padre de todas las pelis de bichos asesinos.

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