11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

jueves, 17 de enero de 2008

"Enemigo íntimo" (1997).


-- "The Devil's Own" (título original en inglés), "La sombra del diablo" (título en España). Estados Unidos. Año 1997.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brad Pitt, Margaret Colin, Rubén Blades, Treat Williams, George Hearn, Mitch Ryan, Natascha McElhone, Paul Ronan, Simon Jones, Julia Stiles, Ashley Carin, Kelly Singer, David O'Hara, David Wilmot.
-- Guión: David Aaron Cohen, Vincent Patrick y Kevin Jarre, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: James Horner.

-- "Enemigo íntimo" en IMDb.
-- "Enemigo íntimo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1972. Una devota familia de irlandeses está tranquilamente dando las gracias a esa criatura de ciencia ficción llamada "Dios", cuando de pronto la protección divina se les acaba, y la familia es limpiamente masacrada por un grupo de sicarios. En respuesta, el pequeño hijo superviviente decide que la vida es una mierda, después de todo, y se hace terrorista (¡gran boceto de la psicología del personaje, yeah!). Pero como a comienzos de los '90s son malos tiempos para el IRA (la peli es de 1997, pero está ambientada en 1992-93), pues bien, el hijo pródigo de la nación irlandesa se marcha para buscar nuevos horizontes en América. Su red de contactos lo instala entonces en el sótano de la casa de un policía rodeado de mujeres, su esposa y sus tres hijas (¿así, tan fácil, a un perfecto desconocido... UN POLICÍA...?). ¿Creen ustedes que nuestro mijo terrorista escarmienta? Pues no. Porque a medida que se hace amiguete con el polizonte, también empieza a las andadas, buscando comprarse armas para el IRA y seguir fomentando la revolución, los bombazos, los niños destripados por el C-4. Lo de siempre, vamos. ¿Alcanzará nuestro poli a descubrir los pasos en que anda su nuevo protegido, antes de que a su familia le pase algo malo, muy, pero muy malo...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en el post 2000 los terroristas musulmanes son la moda, en los '90s tenían presencia significativa los malos del IRA, el Ejército Revolucionario Irlandés. Entre las pelis con "malo IRA" están "Lluvia de fuego", "Juego de patriotas", "El juego de las lágrimas", y un pequeño etcétera (no contamos "En el nombre del padre" por no ser los malos del IRA, pero a los protas los confunden con gentes del IRA); todas ellas presentan un retrato bastante poco favorable, por no decir poco interesante, de estos terroris, obviando el contenido político de sus proclamas a favor de la espectacularidad de la bomba volando un tranquilo y soñoliento pub inglés. "Enemigo íntimo" trató de hacer algo así como plegarse a la moda. Alguien discurrió que era buena idea entonces juntar a dos chulolindos como Harrison Ford y Brad Pitt, con la vieja fórmula "estrella consagrada vs. estrella ascendente". El problema es que el tiro salió por la culata porque ambas estrellas se miraron con odio en los ojos. Ford consideraba a Pitt como un entrometido advenedizo, y quería que la peli fuera sobre su personaje de policía. Pitt, por otra parte, ya se había hecho un lugar con "Entrevista con un vampiro", "Leyendas de pasión", "Los siete pecados capitales" y "Doce monos", así es que no estaba para dejarse chulear por ese viejecito gagá que alguna vez fue Han Solo e Indiana Jones, pero es que ahora son los '90s y tú al asilo, Ford, ¿OK? El resultado del choque de egos fue todo lo predecible que podía ser. Y si defecación es el nombre del juego, pues bien, hagámosla con estilo y contratemos a Alan J. Pakula, hombre con un prestigio bien ganado como dire de pelis de thriller político ("Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie"), pero que por decirlo vulgarmente, ya no estaba para esos trotes, como que sus últimas pelis habían sido "Juego de adultos", y en particular la desastrosa "Informe pelícano", tan mala que no la dieron en el cable ni los cuervos de Cine Zeta; por cierto, y para la trivia, un misericordioso accidente de tránsito que cegó de una manera muy bizarra la vida del señor Pakula poco después (un camión soltó por accidente un tubo de metal que cayó sobre su cabeza, lo sacó del camino y lo mató), a la arterioesclerótica edad de 70, le impidió seguir cayendo aún más bajo... ¡Misteriosos son los caminos de la Providencia!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Algunos secundarios. Porque de los protas, ni hablar: Harrison Ford hace como que se esfuerza y a veces le resulta hasta creíble, pero mucho menos que en otros roles, mientras que Brad Pitt está claramente a disgusto y verlo actuar es algo parecido a que te metan un enema hasta el esófago. Pero desde su trinchera, Natascha McElhone se defiende bastante bien; en aquellos años la McElhone era la secundaria de lujo en pelis como "Sobreviviendo a Picasso", "El show de Truman" o "Ronin", y algo después en el "Solaris" de Soderbergh, pero por alguna razón desconocida nunca consiguió capitalizar su talento en una carrera actoral de serie A. Otro tanto ocurre con Margaret Colin, y es que el personaje de Harrison Ford no se merece una esposa como ésa (quizás si se hubiera esforzado más en actuar). Y casi para la trivia, aparece como hija mayor de Ford, una Julia Stiles hecha una cría, antes de transformarse en la promesa joven que a estas alturas del partido ya no es promesa ni es joven tampoco (su caída en picado ha llegado hasta el remake de "La profecía"). Mención aparte merece también la banda sonora de James Horner; por cierto, digamos que el señor Pakula usa la música incidental con contención, un poco al estilo del thriller setentero, en el cual es más importante el ruido ambiente (o el silencio ambiente) que extorsionar emocionalmente al público con música estridente que le diga qué debe sentir a cada instante. Aparte de eso, todo el resto está fatal. La subtrama del policía compañero corrupto, interpretado por el latino Rubén Blades para más inri, simplemente sobra, y además, por ser el compañero latino del héroe, ya sabemos de entrada que va a morir (en "Harry el Sucio" el compañero latino se la sacó más barata, sólo lo enviaron al hospital, pero es que ése no era corrupto). La película insiste en echar por la borda el suspenso del thriller, a favor de crear ambiente dramático con los personajes, opción que es suicida si los actores que interpretan a los personajes echan más tiempo en putearse unos a otros, que en actuar bien. Además, la historia del tráfico de armas es más lineal que las "curvas" de Kate Moss. Y ni hablar del final, precedible a más no poder.

IDEAL PARA: Hmmm... Hmmm... No, la verdad es que no se me ocurre para qué o quién podría ser ideal esta película. ¿Quizás para treintonas enamoradas de Brad Pitt, o cuarentonas enamoradas de Harrison Ford...?

domingo, 13 de enero de 2008

"ChilePuede" (2008).


-- "ChilePuede". Chile. Año 2008.
-- Dirección: Ricardo Larraín.
-- Actuación: Boris Quercia, Javiera Contador, Willy Semler, Hugo Arana, Álvaro Rudolphy, Bélgica Castro, Cristián Arriagada, Luis Corvalán, Catalina Saavedra, Antonio Quercia, Christian Michaelsen, Felipe Castro, César Arredondo, Sergio Hernández, Rodrigo Gijón.
-- Guión: Boris Quercia.
-- Banda Sonora: Andreas Bödenhofer (director musical).

-- "ChilePuede" en IMDb.
-- "ChilePuede" en la Wikipedia en castellano.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Has tratado de poner alguna vez a un astronauta chileno dentro de un cohete espacial? Es más fácil hacerlo con un chimp, pero you know, los chilenitos son del tipo cobardón, así es que el tipo no lo hace fácil. Pero colocan al cristianito en el cohete y lo lanzan. El problema es que el proyecto en masa es dirigido por un empresario que le debe una puñeta de sueldos a sus empleados, y con evidente falta de profesionalismo, éstos eligen el peor momento para protestar: cuando está por lanzarse el famoso misil. Nuestro empresario queda solo, pero como él es un empresario chileno, pues me cago en los putos esclv... perdón, sierrrvss d'l'gleb... perdón, yanacon... perdón, empleados que trabajan para él, así es que cuando éstos se marchan, hace el lanzamiento igual, con un par. Y pasa lo inevitable, considerando que era un proyecto chileno: fácil es lanzar al pobre desgraciao, pero hacerlo bajar... Y ya la tenemos liada. Por un lado tenemos al centro espacial haciendo cruces para ver si un milagrito consigue traer de regreso al chimp... perdón, al chilenito en órbita. Por el otro tenemos al Pentágono, que por una serie de reflexiones militares dignas del Doctor Insólito, ha llegado a la conclusión de que eso allá arriba es un satélite de Al Qaeda y está listo para echarlo abajo por cualquier medio. El Gobierno de Chile, por su parte, hecho unos monos porque el lanzamiento fue hecho sin autorización oficial. La noviecita del astronauta, por su parte, está en la mira de un periodista sin escrúpulos que quiere obtener el golpe noticioso del siglo. Y si creían que Mi Tovarich El Oso RRuso descansaba, están locos, porque un ex técnico de las Soyuz anda rondando por ahí. ¡Ah! Y en medio de todo esto, tenemos a nuestro heroico astronauta, con una cara de panfilengo que no se la puede, completamente desconectado del hecho de que está a punto de convertirse en la primera animita chilena espacial...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Que el mundo se prepare... para esto. Desde el lanzamiento de "Sexo con amor" el año 2003, los Estudios Chilechitá se han convertido en un referente para el cine chilen... ¡Bah, a quién quiero engañar! Chilechitá es el nombre comercial para el sistema bancario, de ese Ejército Cinematográfico De Un Solo Hombre que es Boris Quercia. Alguna vez actor de teleseries, Quercia se ha consolidado como el gran referente de la comedia cinematográfica chilena. Cierto es que cada nueva entrega suya es más tirapabajo que la anterior, que "El rey de los huevones" no tiene tanta gracia como "Sexo con amor", y que "ChilePuede" anda por las mismas, pero en fin, menos agua da una piedra. O "Viva el novio", que para el caso es casi lo mismo. Ahora, siguiendo un proyecto del fenecido Roberto Bravo ("perdón, ¿ridículo... o ridículos...?"), Boris Quercia sacó adelante una peli sobre la carrera espacial, una carrera espacial en la que aparece el humilde Chile enfrentado a la gran superpotencia, conquistando el espacio con sabor a vino tinto y empanadas... Sí, se puede conquistar el espacio de una manera aún más lastimosa que los vejetes de "Vaqueros del espacio", que alguna dignidad tenían entre incontinencia e incontinencia urinaria...

¿POR QUÉ VERLA?

-- No se dejen engañar por el hype. La peli, sin ser brillante, está bastante bien. En el fondo, no se trata de la carrera espacial. Se trata de los chilenos, de cómo son las cosas en Chile, y de nuestras, ejem, relaciones, con el resto del mundo. En esto, la peli es mucho más certera que otros supuestos retratos modernos de la chilenidad (léase "Radio Corazón" y otros hypes por el estilo). Pasan todas las catástrofes que podrían pasar en Chile si se intentara algo así. Hay un visionario soñador que quiere las estrellas para Chile, y resulta que este visionario soñador es también un ladino y sinvergüenza (por suerte no es empresario forestal, o si no estaríamos... bueno, más o menos como estamos en la actualidad con nuestro bosque nativo). Este visionario soñador envía a un astronauta elegido por sorteo... perdón, me equivoqué, por concurso, y por supuesto que éste, el chilenito medio, no tiene la más p**a idea de cómo se están c*g***o sobre él. A su vez, este astronauta tiene una noviecita que en vez de apoyarlo, resuelve dejarlo porque su noviecito tiene un sueño y espera más de la vida que ser el padre y proveedor de alimentos de la señora y los retoños (así es como se congestionan después los Tribunales de Familia, ¿vieron?). Por encima de ellos está un Gobierno que, en vez de apoyar los proyectos de sus ciudadanos, decide perseguirlos para que USA no deje de usar vaselina cada vez que hace lo suyo con Chilito. Y si piensan que todo esto es Ciencia Ficción, piensen en el Transantiago; ahí también metieron la gamba hasta el fondo del cohete. O acuérdense del primer satélite artificial chileno. No, no me refiero al Fasat Bravo, que fue nuestro verdadero primer satélite, sino a su malogrado antecesor, el Fasat Alfa...

-- Los chistes a costa de soviéticos y estadounidenses están un tanto sobados, pero más de alguno está bueno. Tener al pesadote de Felipe Castro hablandou comou un yanki pidhiendhou que le thomen fothou junthou a monumenthou nacional es un chiste barato, casi de programa de TV, pero a cambio, los delirantes argumentos que llevan al Pentágono a afirmar que el asunto es todo un operativo de Al Qaeda, serían muy graciosos de no ser porque alguna vez los he escuchado, pero en serio... Hay genialidad en situaciones como aquella en la que el milico yanki señala que Chile difícilmente podría estar en la carrera espacial, porque se trata de un país que, según los informes, cada vez que llueve se inundan las calles... (eso es efectivo, Su Señoría). Por otra parte, el ruso-loco-pero-no-tan-loco tiene también su momento de genialidad, cuando dice que corrió la carrera espacial por espíritu deportivo, y que desde el fin de la Guerra Fría, Estados Unidos corre solo, y remata eso con un sentido "qué triste"... Y ya no hablemos de ese fugaz fotograma en donde vemos el interior de la cárcel de Guantánamo, un chiste negrísimo a más no poder, y por lo mismo, muy efectivo.

-- La dirección de Ricardo Larraín es discreta, pero efectiva. Larraín lleva casi dos décadas profitando de su primer éxito, su opera prima "La frontera", aunque es responsable de haber llevado a cabo el único biopic chileno sobre O'Higgins a la fecha ("O'Higgins, vivir para merecer su nombre"), además de conseguir que la neumática y siempre bebestible Maribel Verdú actuara para una peli chilena ("El entusiasmo"). Aquí está discreto, pero como el guión está en manos de Boris Quercia (además de la llave que chorrea monedas para la peli), no puede arrancarse con pretensiones de cine arte.

-- Los actores no están descollantes, pero cumplen con lo suyo. Boris Quercia hace su mismo rol de siempre, el eterno chileno medio, medio colgado de la brocha, y lo hace bien (era que no, si él financia la peli). Willy Semler hace también su rol de siempre, como empresario medio lunático... Javiera Contador está suculent... perdón, interpreta a la noviecita del astronauta, y recrea bien el prototipo de la chilena histérica que cuando su maridito quiere ser algo más, pone el grito en el cielo. Alvaro Rudolphy hace también su rol de siempre, de galán duro-cínico-pero-con-corazón; el problema es que su papel y subtrama enteros, que se suponían era una crítica de los mass media en Chile, al final sale sobrando porque no termina de enganchar con la trama principal. Bélgica Castro como el tovarich loco está estupendo (además, ¿en cuántas pelis han visto ustedes que los rusos sean los héroes?). Mención especial para el gran Luis Gnecco, en el papel de un Ministro de rol y nombre indeterminado, pero que me parece haber visto en alguna otra parte... (¿no se parece un poco a usted, señor José Miguel Insulza?). Por cierto, mejor olvidémonos de los comandos yankis, responsables de algunos de los momentos más penosos de la peli...

IDEAL PARA: Ver de manera distendida y relajada, obtener algunas risitas, y escuchar más de alguna frasecita odiosa de contrabando.

"Doctor Insólito" (1964).


-- "Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb". Inglaterra. Año 1964.
-- Dirección: Stanley Kubrick.
-- Actuación: Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, Keenan Wynn, Slim Pickers, Peter Bull, James Earl Jones, Tracy Reed.
-- Guión: Stanley Kubrick, Terry Southern y Peter George, basados en el libro de este último.
-- Banda Sonora: Laurie Johnson.

-- "Doctor Insólito" en IMDb.
-- "Doctor Insólito" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Estamos en la Guerra Fría. Los malvadísimos soviéticos han desarrollado el arma del juicio final, con la cual la Humanidad entera podría ser arrasada. De manera paralela, el comandante de una base aérea perdida en algún lugar de Yankilandia ha decidido enviar a todos sus bombarderos a echarle una peinadita radiactiva al territorio soviético. Todo parecía ser un ejercicio de rutina, pero lo que no saben es que el militar en cuestión tuvo la genial ocurrencia de pensar por sí mismo en vez de obedecer órdenes, y esos pensamientos lo llevaron a considerar que sus ideas sobre la estrategia soviética para provocarle impotencia a través del envenenamiento del agua, son verdaderas. Y que la mejor manera de evitar eso y volver a recuperar sus preciados fluidos corporales, es utilizando un resquicio administrativo para lanzar un ataque nuclear en toda regla sin autorización del Presidente de los Estados Unidos, y atrincherándose en su base hasta que los sovis terminen convertidos en sombras chinas contra la pared. Ahora, el Pentágono tiene tan solo unas pocas horas para evitar que el mundo entero marche hacia la Tercera Guerra Mundial, y tendrán que colaborar... ¡con los soviéticos! ...para que eso no pase...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Desde 1945 en adelante, la tensión geopolítica mundial había ido escalando. Si te llevas Europa del Este, yo meto misiles en Turquía. Si metes misiles en Turquía, yo me apodero de China. Si tomas China, yo me quedó con Indochina. Si te quedas con Indochina, te sacamos con indochinos en el trasero a ti y a tus siervos de la gleba los franchutes. Si me sacan de Indochina, armo la de Dios es Cristo en Israel. Si me siguen fregando con Israel, meto misiles en Cuba. Si metes misiles en Cuba, invado Cuba. Si invades Cuba, invadimos Alemania. Si invades Alemania, invadimos Europa del Este. Si invades Europa del Este, vuelan las cabezas nucleares. Si vuelan las cabezas nucleares tuyas, vuelan las nuestras. Bien, creo que se entiende el concepto. En 1962 estuvimos a punto: fue el año de la Crisis de los Misiles, y el año al que arribó Kevin Costner en su máquina del tiempo para investigar su futura "Trece días". Algo después, en 1964, ya plenamente consciente el cine de que había que criticar y demoler a como dé lugar a los defensores del MAD (Mutually Asegured Destruction), salieron dos películas sobre cómo el sistema de equilibrio nuclear se puede ir al demonio. Una de ellas fue "Límite de seguridad" (AKA "Punto límite" en España) de Sidney Lumet, que era la versión "seria" del tema; la otra es la presente "Doctor Insólito", que era la versión en clave de comedia negra. Aunque digámoslo con todas sus letras: es lo suficientemente negra, negrísima más bien, como para que nadie, a no ser alguien demasiado descerebrado, se ría.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de las más brillantes películas de Stanley Kubrick. La premisa básica puede parecer demodé, debido a que la Guerra Fría ya terminó, pero por detrás hay otra premisa aún mayor, que nunca perderá actualidad: ¿qué pasa cuando al perro bravo se le pasa la mano con su bravata, y recibe respuesta...? El incidente nuclear es desatado por un general desquiciado y obsesionado con sus fluidos corporales, pero después de ver la reacción de la plana mayor del Gobierno y los militares yankis, y del enviado más o menos plenipotenciario de los soviéticos, queda más que claro que nuestro heroico defensor de los fluidos corporales es en realidad un caso extremo de un tipo de locura psicótica delirante paranoide que está extendido a todos los niveles. Esta película es uno de los más feroces alegatos antimilitaristas en el cine de todos los tiempos, y se las arregla para presentar cuánta estupidez, demencia, imbecilidad y cretinismo hay en la defensa mesiánica y a ultranza de la patria, llegando a medios tales que terminarán por destruir esa misma patria a la que tanto dicen venerar.

-- Es literalmente, una película obscena. La película tiene una fotografía terriblemente fría y objetiva, lo que acentúa el clima gélido de la misma, pero al mismo tiempo, tiene una enorme cantidad de chistes sexuales. No se necesita tener el cerebro en demasiada putrefacción para ver que en la peli al menos, lanzar la bomba atómica es un orgasmo. Los militares que intervienen son todos impotentes o tienen algunas extrañas perversiones sexuales (¿no es fálico acaso sentarse encima de la bomba para arrojarla, como si se estuviera montando en un rodeo tejano?), y mientras más nazis, tanto peor (en ese sentido, el Doctor Insólito es de antología). Y el gran final, con la explosión nuclear acompañada de una sensual canción francesa al mejor estilo de Edith Piaf, es literalmente un orgasmo que estalla (ya, vale, conté el final, pero aún así véanla que vale la pena, ¿OK?).

-- Es puro Stanley Kubrick. Aún no rodaba sus cintas más clásicas ("2001: Odisea del espacio" o "La naranja mecánica"), pero ya era bien visible el tono frío y arcangélico de sus producciones posteriores. Pero no incurría (todavía) en ese feo vicio kubrickiano de alargar indefinidamente las tomas sólo para que se viera más poético (¡era manera segura de cargarse "Barry Lyndon", y lo hizo igual!).

-- Peter Sellers. Desempeña nada menos que TRES roles en esta película, y lo hace de tal manera que es casi imposible reconocerle entre uno y otro, si no es con previa advertencia. El más normalito de ellos es el Presidente de los Estados Unidos, que como único civil estadounidense en toda la película, es la voz de la sensatez y la razón. Pero también es el lugarteniente que trata de detener a como dé lugar a su superior jerárquico, el tipejo ése de los fluidos corporales (lo repito harto para dejar clara la idea), con trucos y salidas que parecen una especie de borrador de su personaje más célebre, el Inspector Clouseau. Y finalmente está su papel más grande y delirante, con el cual está apenas cinco míseros minutos en pantalla, y por los cuales, si no hubiera hecho nada más, se hubiera inmortalizado sin remedio: el Doctor Insólito. Este inválido ex nazi es por sí misma una de las más pirotécnicas actuaciones que ha entregado el cine jamás, y su delirante plan eugenésico nazi para preservar la raza humana (especialmente los estadounidenses, como Raza Superior) es de antología. Hay que ver cómo le brillan los ojitos al general que interpreta George C. Scott cuando descubre que dentro del plan tendrá una decena de concubinas para él solo (y uno puede preguntarse si la actuación del generalmente extraordinario George C. Scott es así de buena, o si de verdad está entusiasmado el actor de sólo pensarlo).

-- Aunque no es una película para reirse, hay algunos chistes cargados de ironía y mala leche. No puedo dejar de mencionar el diálogo inicial en el cual el general interpretado por George C. Scott es llamado de urgencia al Pentágono para resolver la crisis, y como está en el baño, contesta su secretaria y amante, que se pone muy cariñosa TAMBIÉN con su interlocutor de la línea telefónica... O la pelea que se desata cuando el embajador ruso trata de aprovechar la crisis para tomar algunas fotitos del interior del lugar, que es resuelta por un diálogo salvaje del Presidente: "¡Caballeros, no pueden ustedes pelear aquí! ¡Este es el Cuarto de la Guerra!".

IDEAL PARA: ¿Reirse? No. ¿Angustiarse? Un poco. ¿Cuestionarse un par de cosas sobre el mundo y sus demonios? Sí, definitivamente sí.

jueves, 10 de enero de 2008

"Novocaína" (2001).


-- "Novocaine" (título original), "Rompiendo reglas" (título en Argentina), "La seducción" (título en México), "Sonrisa peligrosa" (título en España). Estados Unidos. Año 2001.
-- Dirección: David Atkins.
-- Actuación: Steve Martin, Helena Bonham Carter, Laura Dern, Chelcie Ross, Lynne Thigpen, Polly Noonan, JoBe Cerny, Elias Koteas, Yasen Peyankov, Scott Caan, Teri Cotruzzola, Lucina Paquet, Preston Maybank, Sally Kao, Quincy Wong.
-- Guión: David Atkins, sobre una historia de éste y de Paul Felopulos.
-- Banda sonora: Steve Bartek.

-- "Novocaína" en IMDb.
-- "Novocaína" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Lo de siempre: tienes una vida perfecta, con una mujer perfecta (muchos no calificaríamos a Laura Dern como "perfecta", pero aquí la embellecieron lo suyo), un trabajo perfecto y todo perfecto, pero... algo falta. Algo está perdido. La respuesta para cualquiera es bastante obvia: si eres un dentista, lo que te hace falta es una vida de verdad, no una pega de sacamuelas con dientes cariados y arrojando olor a putrefacción (además, si eres Steve Martin, casi cualquier estilo de vida es uno que no te acomoda, para poner tu característica expresión de "respiro para no fastidiarme"). La respuesta cae del cielo cuando aparece una chica zarrapastrosa/darkie/goth, que para darle mayor realismo al papel, viene interpretada por Helena Bonham Carter, y que lleva a nuestro pulcro dentista al territorio prohibido del placer sucio y desaliñado ("¡Oh, gimmit dirty, babe!"). Y ahí las cosas empiezan a complicarse. Porque un buen turro de drogas del consultorio desaparecen, justo cuando un agente de la DEA (¡hey, yo pensaba que sólo operaban en Colombia!) está haciendo una investigación... Parece que a nuestro buen dentista, alguien le ha tendido una trampa. En particular porque las cosas se enturbian aún más, cuando el más que pasado de roscas hermanito de la chica darkie/goth aparece el mejor de los días, cómodamente muerto en la casa del dentista. Perseguido como narcotraficante y como homicida, el dentista tendrá que recurrir a sus mejores expedientes para sobrevivir no sólo a la caza del hombre por el hombre, sino a sus chicas, al potencial asesino...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pues, poco que decir. Esta película es bastante atípica. En primer lugar, es la única obra hasta la fecha de este posteo, del director David Atkins, que por no tener, no tenía en la fecha antedicha ni siquiera una entrada en la Wikipedia en inglés, eso es ser desconocido (su otro gran crédito es haber sido guionista de "Sueños en Arizona", de Emir Kusturica, hace más años de los que un gato puede recordar). En segundo lugar, podría haber sido rodada el 2001, pero podría ser también del '91 o del futuro cercano, y nadie notaría la diferencia.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una película atípica, incluso para los cánones de ese género híbrido que es la comedia policial. De partida el protagonista no es un cirujano, un abogado o un policía, sino un dentista (¿hay profesión menos estimulante para elegir un prota de película, que la de dentista?). En segundo lugar, la mezcla de actores no puede ser más rara: Steve Martin haciendo su rol clásico de ingenuote semimalhumorado en un personaje que es un dentista y que por tanto uno no asociaría de buenas a primeras con semejante perfil, Helena Bonham Carter componiendo su clásico personaje de chica mala/gótica fuera de las tempestuosas aguas de las pelis ezqueBurton o de las cintas "de época", Laura Dern bien lejos del prototipo de actriz seriota que se ha ganado como antigua chica Lynch en filmes como "Terciopelo azul" o "Corazón salvaje"... Entre los secundarios están Elias Koteas, igual de borde que siempre (no necesita presentación, caramba, averigüen un poco sobre él si no saben), y Scott Caan, el hijo del gran James Caan, que tanto aparece en grandes acorazados fílmicos como "La gran estafa" y secuelas, como en faluchos del nivel de "60 segundos" o "Azul extremo". Todo esto al servicio de un estilo de comedia que opta por el tratamiento de seriedad y lo sicótico y absurdo de las situaciones, en vez del gag directo o el humor de excusado. Quizás no sea ni de lejos la mejor película de la primera década del siglo XXI, pero tiene su propio sello distintivo, es bien reconocible, y es entretenida de principio a fin (incluso aunque la identidad del asesino es bastante adivinable, si uno piensa un poco).

IDEAL PARA: Ver una comedia policial bien construida y con finas terminaciones.

"El hombre solitario" (1984)


"The Lonely Guy". Dirigida por Arthur Hiller. Protagonizada por Steve Martin, Charles Grodin, Judith Ivey, Steve Lawrence, Robyn Douglass, Merv Griffin, Joyce Brothers, Candi Brough, Randi Brough, Julie Payne, Madison Arnold, Roger Robinson, Dan Hannafin, Joan Suveny, Nicholas Mele. Estados Unidos. Año 1984.

¿De qué se trata?
Larry Hubbard llega a la gran ciudad, con la intención de escribir la novela que lo hará célebre, famoso, exitoso... Y se transforma en el fuellefuelle de Danielle. Hasta que la chica de nombre rossoporno se fuellefuelle con Raúl. Larry recoge sus cosas, y a pedido de Danielle, la basura, y sale hasta el parque. Allí se topa con Warren, un sujeto que le hace ver una cruel verdad: ahora Larry ha entrado a esa categoría de personas que se llaman... ¡¡¡EL HOMBRE SOLITARIO!!! Y empieza a darle algunos sensatos consejos, como por ejemplo como comprar tu primer helecho (a falta de women, se transformarán en tu mejor amigo). O como decorar el departamento para aguantar mejor tu soltería. A partir de lo cual Larry se embarca en una carrera científica para descubrir a la siguiente chica de su vida. Que puede estar en cualquier parte. Paralelamente, intenta escribir su retrasada novela, hasta que se pega la cabeza con la palma de la mano y se dice "¿Qué demonios sé yo sobre Oliver Cromwell?" (en serio, lo dice), y empieza a escribir un libro sobre los hombres solitarios, que curiosamente se transforma en éxito de ventas y le cambia la vida... o no.

El espíritu de los tiempos.
Las relaciones sentimentales ya no son lo que eran... Hace 200 años, papi decidía que la niña de sus ojos se casaba con un adinerado pretendiente (a veces más viejo que el padre), sin amor de por medio, y ¡alehop!, resulta que el matrimonio duraba toda la vida (algo convenientemente corto si el vejete estaba con tubérculos en los pulmones y con los pergaminos listos para el cementerio). Ahora, en cambio, como las chicas deciden con quién quieren casarse o enquistarse, pues bien, un buen grueso de las relaciones sentimentales terminan por irse al demonio, antes o después de iniciadas, porque verán, "es que éste me gusta, es que éste no, es que éste que no me gustaba ahora me gusta"... La edad para emparejarse sube y sube, lo propio para ser padres, y ya ven como las naciones desarrolladas están con una tasa de natalidad por el subsótano, y las cuotas de renovación y aumento de la población deben ser rellenadas con inmigración (y ya ven lo malagradecidos que son, tratan de matarlos a garrotazo limpio en vez de agradecerles que sean los trapeapisos europeos del siglo XXI); eso, por no hablar del envejecimiento de la población, que tiene a la gerontocracia haciendo malabares sobre un sistema de Seguridad Social cada vez más exprimido. Ya ven las catástrofes que pasan porque las chicas pueden elegir a sus respectivos partners, en vez del buen y viejo sistema de la compraventa de esposa (perdón, quizás suena demasiado crudo, digamos mejor "dote nupcial"). Esta película no tiene nada de crítica social, una lástima, pero a cambio, entra de refilón en ese tema: ¿qué demonios hacen los hombres hoy por hoy, frente al problema de conocer chicas, y que esas chicas decidan interesarse en ti, en vez de mirarte la billetera o los bíceps...? (sí, ya sé lo que dicen, que las atrae la inteligencia y el sentido del humor... ¡pero por Dios que se refuerzan esas cosas cuando además hay de lo otro!).

¿Por qué verla?
- Veamos... Es una peli de Steve Martin. El hombre es un buen comediante... la mitad del tiempo. La otra puede resultar insufrible. En esta peli deja contentos a moros y cristianos: es una buena comedia a la mitad, y una comedia insufrible durante la segunda. La primera parte es humor absurdo del bueno. Bueh, ya saben que el humor absurdo apela directamente al intelecto, y por lo tanto, las masas tienden a encontrarlo un poco aburrido (por algo, en los clip shows de "Los Simpsons" ponen más imágenes de Homero cayéndose por las escaleras, que de diálogos ingeniosos que haya dicho alguna vez). Si califican para ese tipo de humor, esta peli es la suya... hasta la mitad. Porque la gracia es que nuestro protagonista es, en el fondo, un fracasado. Y se nos hace entrañable porque, a pesar de fallar una y otra vez, no se desanima ni se rinde, cumpliendo el axioma según el cual nos atraen los personajes estilo retroceder nunca, rendirse jamás. Pero la segunda mitad... en la segunda mitad nuestro personaje tiene éxito. O sea, ya no tiene para qué intentarlo más. Pero entonces descubre que el éxito no es todo, si no tiene... ¡¡¡CHACHÁN...!!! Nada menos que el VELDADELO AMOL. Así es que se embarca a la conquista de su VELDADELO AMOL. O sea, el delicioso humor absurdo de la primera parte se transforma en una traca sentimentaloide que la hubiera podido rodar Sandra Bullock en sus horas bajas (¡y por Dios que ha tenido horas bajas esa chica!). Tampoco ayuda demasiado la desmañada dirección de Arthur Hiller, con un extensísimo currículum que parece responder al principio "la cantidad compensa la calidad".
- Uno de los puntos fuertes de la peli, es la idea subyacente según la cual la seducción y la existencia de un hombre solitario ya no es un arte, sino que está tan estudiado y reglado, que bien puede ser considerado una ciencia. O peor, porque ya no está en la etapa de conocimiento puro sino aplicado, y por lo tanto pasa a ser una tecnología. Las enseñanzas de Warren son de antología, y crean el absurdo de que hay técnicas para ser un hombre solitario y no terminar suicidándose por la presión.
- Grandes momentos. Steve Martin practicando sus dotes de seductor con la almohada. Los VHS de acuarios y fogatas... Las cortesías entre suicidas. Lo que pasa cuando tratas de sacar a pasear un perro para buscar chicas. La escena en lo alto del techo. La entrevista con el corredor de propiedades. El Policía Solitario. Hay varias...

IDEAL PARA: Amantes del humor absurdo... Hasta la mitad de la peli (ya sé que suena absurdo, pero eso es lo que estoy diciendo, ¿no?: AMANTES DEL HUMOR ABSURDO).

domingo, 6 de enero de 2008

"Doom: La puerta al infierno" (2005).


-- "Doom". Estados Unidos. Año 2005.
-- Dirección: Andrzej Bartkowiak.
-- Actuación: Karl Urban, The Rock, Rosamund Pike, Ben Daniels, Razaag Adoti, Richard Brake, Al Weaver, Dexter Fletcher, Brian Steele, Deobia Oparei, Yao Chin, Robert Russell, Daniel York, Ian Hughes, Sara Houghton.
-- Guión: Dave Callaham y Wesley Strick, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Clint Mansell.

-- "Doom: La puerta al infierno" en IMDb.
-- "Doom: La puerta al infierno" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el año 2046, más o menos. Hace veinte años atrás, se descubrió en Nevada un chupi portal espacial que lleva hasta Marte. Muchas cosas se emplazaron en Marte. Arqueólogos de partida, por supuesto, por aquello de descubrir qué rayos ha pasado con los marcianos tan sofis que construyeron ese portal. También, aprovechando que es un mundo muerto, se ponen a investigar armas biológicas, chicos inteligentes éstos. De pronto, algo se sale de control. Y como es tradición en estas pelis, ese algo se pone a regar el camino de muertitos. Por supuesto que llaman a un equipo de contención, en este caso de marines, para no romper el lugar común. Y los marines empiezan a lidiar con la amenaza marciana, descubrir cuál es la conexión entre las ruinas arqueológicas y los monstruos que azotan la base, etcétera. ¿No he visto esta peli yo antes...? Me suena a que sí...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Vale que en Hollywood ya no encuentren como forrarse los bolsillos, pero a veces las ideas para adaptar simplemente son inmundas. A este paso, pronto veremos la película del cubo de Rubik. En 1993 salió el revolucionario juego "Doom", revolucionario porque inventó prácticamente el concepto first person shooter ("tirador en primera persona"), imitado y clonado después hasta la saciedad. Pero como en "Doom" el asunto era tirar y matar por diversos corredores y sanseacabó, era un material terriblemente pobre para adaptar al cine (¿y qué? Si se atrevieron a adaptar el manual de AD&D en la sangrante "Calabozos y dragones"...). Pero no importa. La comunidad que juega a Doom no escucha a Mozart ni lee a Dostoievski, dijeron en las productoras de cine (¿sabrán los productores de Hollywood quién fue Mozart...? ¡Ah, sí! ¡Deben saberlo por "Amadeus"!), así es que les pasamos cualquier bazofia y la van a ver en masa, porque es la adaptación de su juego favorito. Como a veces sucede, los productores se pasaron de roscas; no pensaron en que si la peli es mierda pinchá en un palo, joer, pues la gente puede que no quiera verla. De hecho, ni siquiera la base de fanáticos la quiso ver. Y ya no hablemos del resto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Las historias de "marines vs. monstruos" tienen solera en Hollywood. Quizás la fundadora del género sea la canónica "Alien 2" (algo debe decir sobre la calidad de "Doom: La puerta del infierno" que hace ver a "Alien 2", la más débil de toda la saga antes del cross over "Alien versus Depredador", como ein Meisterwerk). Y por si el género no hubiera quedado bien asentado con las versiones bastardas, ahí tienen cómo se forró "Resident Evil" con el mismo concepto, y que ya va por su segunda secuela. En ese sentido, la sensación predominante en "Doom: La puerta al infierno" es de permanente déjà vu, de que esta peli ya la vi antes, y se pone peor, era más interesante cuando la había visto antes. Lo que resulta criminal, es la manera genocida en que derrochan buenos conceptos. A "Resident Evil" uno le perdonaba que fuera tan anémica de contenido porque la premisa inicial era tan básica, que con poner un poco de entretención garantizada ya podías darte por bien pagado, qué más ibas a pedir. En cambio acá, veamos la cantidad de elementos potenciales que nunca se explotan a cabalidad: marcianos, ruinas marcianas, armas futuristas, superficie marciana, encubrimiento corporativo... Lo tenía todo para ser una gran película cyberpunk, o al menos una gran película de acción, quizás una especie de "El vengador del futuro" de comienzos del XXI (por aquello de ser "acción en Marte"), y nada, ya no digamos que todo se queda en promesas y buenas intenciones, que de lo segundo nunca hubo nada.

-- Mención especial para Dwayne Johnson, AKA La Roca, que aquí sigue en su imparable camino por la decadencia. Cuando lo vimos como cameo de lujo en "La momia 2", y después haciendo el Conan en la aceptablemente entretenida "El Rey Escorpión", podíamos creer que estábamos ante el relevo generacional de Arnold Schwarzenegger; al menos era un duro con cierta vibra de simpatía. Pero después, sus elecciones han sido desacierto tras desacierto... Y pues bien, llegó hasta acá, peli en la que, ¡por fin!, lo nominan para un premio. Lástima que ese premio para el que fue nominado, fue el Golden Raspberry, mejor conocido como Premio Razzie, al Peor Actor del 2005; para colmo perdió ante Rob Schneider por "American Gigolo 2: Gigoló en Europa", eso es perder feo. A su lado tenemos a Rosamund Pike (¿what the f***ing hell está haciendo ella aquí?), que a veces saca alguna carota convincente, y a veces está perdida en la tercera nebulosa a la izquierda (un poco como en "Otro día para morir", y a años luz de "Orgullo y prejuicio" o "El libertino"... a eso me refiero con qué demonios está haciendo acá). El resto de los actores ni merece mención. Ni el libreto. Ni la banda sonora. Ni la estética. Ni el canon de arriendo en el videoclub. Ni el ancho de banda para descargarla. Sí, pequeñuelos, tienen suerte de que yo me haya sacrificado, viéndola antes que ustedes... (ustedes no cometieron el desaguisado de verla antes de leer mi comentario, ¿verdad...?).

IDEAL PARA: Saltársela.

"Anticuerpos" (2002).


-- "Antibody". Estados Unidos. Año 2002.
-- Dirección: Christian McIntire.
-- Actuación: Lance Henriksen, Robin Givens, William Zabka, Gastón Pauls, Teodora Ivanova, Stella Ivanova, Kathleen Lambert, Velizar Binev, Julian Vergov, Christian McIntire.
-- Guión: Micheal Baldwin.
-- Banda Sonora: Scott Clausen.

-- "Anticuerpos" en IMDb.
-- "Anticuerpos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En resumen: situación con bomba, terrorista con gatillo (salmodiando un gangoso ilah-alah-alahalil-alahalala para no romper el lugar común)... Y Lance Henriksen con su cara tópica de "yo sé qué hacer". El "yo sé qué hacer" es dispárenle al terrorista (great idea, genius!), pero aunque el tipo ha soltado el gatillo, la bomba estalla. Viene la subsiguente investigación, y Lance Henriksen acaba fuera del FBI sin mucho escándalo (básicamente, "no nos cagaremos en usted pero le aceptaremos felices la renuncia"). El tipo no se queda tranquilo porque ha descubierto que la bomba ha explotado en virtud de, chachán, un gatillo hecho con nanotecnología, e implantado en el cuerpo del tipo. Pues bien, pasa un año. Ahora tenemos al antiguo agente del FBI reconvertido en jefe de seguridad de un evento científico, al tiempo que su muy mona hija está a punto de visitarlo en Münich. Pues bien, parece que a este tipo lo buscan, porque le pasa la china por segunda vez: se le infiltran terroristas en el evento, y los tipos son tan, pero tan, pero tan malos, que... ¡¡¡CHACHAAAAAÁNNNNNN!!!, para demostrar que no se andan con chicas se cargan al Canciller de Alemania (con razón es Münich el asunto, si el escenario fuera Estados Unidos hubieran tenido que cargarse al Presidente de Estados Unidos, y eso no es muy presentable en una peli estadounidense, que digamos). Los terroristas son malos de cojones, y amenazan con volar la ciudad con un bebé nuclear y cubrir toda Europa con partículas radiactivas, a menos que accedan a sus demandas. Lance Henriksen dice que, "Ah, no, mi carrera profesional por el W.C. no", y como no se rinde sin pelea, hay tiroteo. En el tiroteo mueren los terroristas, pero le dan un balazo al jefe. ¿Es así de malo? Lo es, porque el gatillo de la bomba atómica, adivinaron ustedes, es otro aparato nanotecnológico como el que tuvo que enfrentar un año antes. Y si pensaban que ésta es una de Chuck Norris, están equivocados. Porque ahora viene lo bueno. Resulta que en la conferencia hay un científico que rapidito recluta a Lance Henriksen y lo mete en la más increíble de las misiones para detener los planes del terrorista: localizar el dispositivo que detona la bomba nuclear mediante un submarino reducido de tamaño con su correspondiente tripulación, dentro de la corriente sanguínea del terrorista. Con Robin Givens incluida en el paquete, a falta de Rachel Welch...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Resulta increíble que, después de tantos años de estrenado el mítico clásico de la Sci-fi "Viaje fantástico", aquella peli de 1966 en la que reducían a un equipo técnico dentro de un submarino para meterlo en la corriente sanguínea de un tipo, no hayan pensado en un remake. Bueno, puede verse "Viaje insólito" como un remake bastardo en tono de comedia, pero éste lo hicieron a los veinte años, y después pasaron otros veinte... Y se supone que para 2010 vendrá el remake oficial, a cargo del insigne saqueador del cine '50s, '60s y '70s que es Ronald Emmerich. Entretanto, había que aprovechar el filón de algún modo, y si los titulares de los derechos oficiales no se inscribían, pues bien, que los bárbaros se apoderen del ecosistema abandonado... Sobre la adecuación al espíritu de los tiempos, sólo diré lo siguiente: el productor es Jeffery Beach, insigne productor de televisivos y direct-to-DVD como "Pitón", "Pitón 2", "Boa vs. Pitón"...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La verdad es que no me atrevo a recomendarla. No es tan mala que uno termine fastidiado de verla, pero tiene poquitas cosas que uno podría decir GUAU... Tiene su gracia que sea una historia plagiada de principio a fin de "Viaje fantástico" (aunque las chicas llevan un traje menos ceñido que Rachel Welch en la otra, pero lo compensan con el número porque son dos curvilíneas a falta de una...), y tiene su gracia que la metan más o menos con calzador en una trama más general al estilo Chuck Norris, aunque sin su patada voladora patentada. Tiene su gracia ver bombas explotando, y a un terrorista poniendo cara de malo y recitando con su mejor sonsonete bárbaro/extranjero frases como "death to pawns of yankee imperialism" y cosas así (lo dicho, el guionista pudo haber tenido una sobredosis de "Fuerza Delta" la noche antes de escribir este guión). Pero la trama tiene más agujeros que el cerebro de Paris Hilton. Obviemos los imposibles científicos (de todas maneras, la premisa básica de la miniaturización es imposible por varias razones, pero a diferencia de la gente de MalaCiencia, nosotros somos lo suficientemente inteligentes como para saltarnos eso y disfrutar la peli "as it"). Miren ustedes, para la gran misión el nanotecnólogo manda llamar, ¿a quién?, al tipo que por su facilidad para ser infiltrado por indeseables es más que coleguete con el guardia de seguridad del puente de Star Trek (cualquiera Star Trek, y es que vaya cómo se les infiltran los alienígenas para poseer sus pequeñas mentes terrícolas...). O la escena en que abren una escotilla de la nave salvavidas en pleno torrente sanguíneo... ¡y ni una gota de plasma ingresa a la escotilla! Y ya no digamos mi favorita: por azares del guión, ingresan ácaros al torrente sanguíneo (podrían ser ácaros capaces de respirar plasma, aceptémoslo como un dato)... ¡y los ácaros chillan! Exactamente, los ácaros tienen plasma sanguíneo hasta en las agallas, ¡y se les escucha chillar! Ni que fueran ballenas jorobadas, quién sabe. Mmmm...

-- El elenco es de lo más variopinto. Tenemos al gran e incombustible Lance Henriksen, famoso en los '80s como secundario policía en "Terminator" y como el robot cabrón de "Alien II", y en los '90s por haberle dado vida al detective Frank Black en la clásica serie de TV "Millennium", pero que aquí debió estar en horas bajas, o se lo llevaron engañado al mejor estilo "El director chiflado", vaya uno a saber, porque aunque aporta el porte y bonhomía que lo han hecho un grande, cada cierto rato (más rato que cierto) pone cara de "qué demonios estoy haciendo aquí". Robin Givens ronda también por aquí, y se ve cada vez mejor con los 33 a cuestas que llevaba al rodar esta peli (se hizo famosa luego de que su por entonces marido Mike Tyson le diera un par de las que te gustan, hasta el punto que se aprovechó esto como publicidad para su película "Furia en Harlem", por allá en 1991... Si no recuerdan o no estuvieron ahí, imaginen algo como: "¡¡¡La Furia de Harlem viene protagonizada por la esposa cascada de Tyson!!!"). Otro engañado fue... ¡Gastón Pauls! ...miren uno donde encuentra a la gente, que se paseó en su natal Argentina con pelis como "Nueces para el amor", "Nueve reinas" o "Iluminados por el fuego", y que seguro pensó la hacía de oro e ingresaba a Hollywood por la puerta grande con ésta (a tomar cervezas con Henriksen, hombre, otro ensartado...). El cuarteto de expedicionarios sanguíneos lo completa Teodora Ivanova, que de actuación nada, pero se ve de lo más bien con uniforme en un tele a colores. La hija de papá corazón es Stella Ivanova, y me pregunto si será pariente de Teodora Ivanova, porque no sólo se ve también estupenda, sino que además tampoco sabe actuar. Y así, armando un elenco por aquí y por allá, algo consiguieron armar...

-- Es cortita. Hora y media clavada. Además, tienes dos pelis en uno (el ezque-Chuck Norris y el ezque-"Viaje fantástico").

IDEAL PARA: Ver una noche de vago en el cable, con disposición a dejar descansar bien descansado el cerebro.

jueves, 3 de enero de 2008

"Planeta prohibido" (1956).


-- "Forbidden Planet". Estados Unidos. Año 1956.
-- Dirección: Fred M. Wilcox.
-- Actuación: Walter Pidgeon, Anne Francis, Leslie Nielsen, Warren Stevens, Jack Kelly, Richard Anderson, Earl Holliman, Robby el Robot.
-- Guión: Cyril Hume, sobre una historia de Irving Block y Allen Adler, inspirados sin acreditar en la obra "La tempestad" de William Shakespeare.
-- Banda Sonora: Bebe Barron y Louis Barron.

-- "Planeta prohibido" en IMDb.
-- "Planeta prohibido" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el futuro, y bien futuro incluso para esos años, concretamente a inicios del siglo XXIII. Una voz en off nos explica que el ser humano ha salido de su planeta, está dominando otros mundos, enviando expediciones, etcétera. Un platillo volador de los humanos (¡sí, se mueven en platillos voladores!) llega hasta el mundo Altair IV, para investigar lo ocurrido con una expedición anterior, y rescatar a los supervivientes si se encontrara alguno. Bueno, por radio sí encuentran a uno, pero éste lo único que dice es "váyanse, váyanse", y evidentemente no quiere ser rescatado. Y como los de la nave son científicos, pero también militares, pues bien, joer, no se van a quedar con el bichito de la curiosidad picándoles, que para incordiar les pagan, así es que descienden en el planeta. Allí son recibidos por una extraña y asombrosa criatura metálica que se llama... ¡¡CHACHÁAANNNN!...!! ¡¡¡ROBOT!!! Después de mostarles lo cachilupi que es, el robot los lleva hasta el Doctor Morbius, el último superviviente de la expedición anterior, que de paso ha conseguido criar a una bella chica de muy buen ver, a la que por supuesto Morbius trata de sacar de circulación apenas puede, para que los tripulantes de la nave (todos hombres, cómo se nota que esta peli es anterior al movimiento feminista de los '60s) no empiecen a imaginar el pasar placeres planetarios con ella. Uno de los oficiales quiere, y empieza las labores de domesticación de la hembra humana, pero el capitán hace valer su rango, manda al otro a la nave, y se queda con la chica. Al mismo tiempo, comienzan los ataques de un misterioso monstruo invisible que tiene una fuerza increíble, y deja muertos bien muertitos por el camino. La investigación del misterio del monstruo llevará a la tripulación al descubrimiento de un dantesco secreto respecto a la civilización que alguna vez pobló el planeta, y al extraño vínculo que el Doctor Morbius mantiene con éste...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después del fracaso comercial de "Metrópolis", en 1927, la Ciencia Ficción cinéfila se sumergió en un largo hiato del que vino a salir sólo con el holocausto atómico de 1945, a partir del cual el tema del espacio exterior, de los peligros de la ciencia y de los invasores extraterrestres se puso otra vez de moda, para reflejar la paranoia que en aquellos años se vivía, y que aparte de la infaltable serie B con arañas gigantes, hormigas gigantes, escarabajos peloteros gigantes y toda tracada de bichos gigantes hechos crecer por la radiación a lo Godzilla, encontró concreción en "Ultimátum a la Tierra". Pero conforme pasó el tiempo, la actitud hacia la ciencia en el cine fue cambiando. De este modo fue producida la innovadora (para su época, claro está) "Planeta prohibido". La idea tenía vuelo. Estaba basada nada menos que en "La tempestad" de William Shakespeare, aunque de manera bastante vaga (por cierto, yo la encuentro más parecida a "Los viajes del Beagle Espacial", de A. E. Van Vogt, y creo que puede pasar aceptablemente como una versión bastarda de esta novela... así como el "Star Trek" de Gene Roddenberry, ya puestos). La película se transformó en un clásico instantáneo del cine, aunque como todos los clásicos, hoy en día peca de ser un poco añeja.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es Ciencia Ficción de alturas. La primera parte de la película es tediosa a más no poder. Para las audiencias de 1956, mostrar a los humanos a bordo de un platillo volador era romper con todos los esquemas (hasta el momento, como por ejemplo en la mencionada "Ultimátum a la Tierra", los platillos voladores eran patrimonio exclusivo de los extraterrestres), pero hoy en día la idea no tiene ningún impacto, por no hablar de la larga secuencia en donde el robot explica lo estupendo que son los robots, algo que medio siglo después se da prácticamente por sentado. Pero a medida que promedia la película, y el interés se desplaza desde la llegada de los expedicionarios y la subtrama romántica de rigor hacia el misterio del plaenta, adquiere una fuerza inusitada. La exploración que hacen de la antigua civilización que pobló el planeta, y que desapareció sin dejar ni rastro (bueno, ninguno en la superficie, al menos), es escalofriante incluso el día de hoy. Y la respuesta sobre la naturaleza del monstruo, que por supesto no revelaremos, debe ser una de las secuencias que mejor reflejan en toda la historia del cine, lo miserable de la condición de ustedes los humanos (miau, les dice el General Gato)...

-- El Doctor Morbius. Podríamos considerarlo como un villano de categoría, de no ser porque uno puede buenamente preguntarse hasta qué punto es un villano. Responde al estereotipo del científico loco, por supuesto, pero quizás sería arpresurado adjudicarle alguna mala intención en todo lo que está ocurriendo. Quizás lo mejor que podemos decir de él, es que se trata de un hombre prisionero de sí mismo. Lo interpreta Walter Pidgeon, y lo hace de manera memorable.

-- Anne Francis. Decíamos que la peli está un tanto añeja en algunos rubros, pero en éste, decididamente no. Para nada. En absoluto. Sobre la actriz y sus condiciones actuales, ni idea, pero en ese tiempo estaba estupenda.

-- Leslie Nielsen... Sí, agárrense de sus asientos. El médico de "¿Y dónde está el piloto?", el metegamba policía Frank Drebin de "¿Y dónde está el policía?", el payaso cómico de todas las parodias cinéfilas de los '90s, en esta peli de 1956 es el galán chulo que hace de héroe y se queda con la chica. Quien te ha visto y quien te ve. Y... ¿saben una cosa? El papel le calza estupendamente. Bueno, no podía ser de otra manera. Leslie Nielsen haciendo papeles cómicos puede hacerlo bien o mal, pero en papeles serios es... mortalmente serio.

IDEAL PARA: Ver un clásico de la Ciencia Ficción, que a pesar de cojear por aquello del paso del tiempo, aún se sostiene bien.

"Ultimátum a la Tierra" (1951).


-- "The Day the Earth Stood Still". Estados Unidos. Año 1951.
-- Dirección: Robert Wise.
-- Actuación: Michael Rennie, Patricia Neal, Hugh Marlowe, Sam Jaffe, Billy Gray, Frances Bavier.
-- Guión: Edmund H. North, basado en un relato corto de Harry Bates.
-- Banda Sonora: Bernard Herrmann.

-- "Ultimátum a la Tierra" en IMDb.
-- "Ultimátum a la Tierra" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡¡¡URGENTE, ULTIMA HORA!!! Llegan reportes desde las cuatro regiones del mundo, sobre un platillo volador que está sobrevolándolo todo. Finalmente, el platillo se posa nada menos que en Washington DC (ellos lo sabían, EEUU ganaría, porque de lo contrario, de sobra que se aparcan en la Plaza Roja de Moscú). De allí descienden dos criaturas distintas. Una de ellas es un astronauta alto como un poste de luz anoréxico, el otro es un robot antropomorfoide cuyos ojos son unas luces que se ven nada más nicantosas, y que seguro impresionan a todas las chicas del barrio. Por supuesto que la mili, que para algo son la mili, forman un cordón y se disponen a hacer lo que saben, o sea, disparar primero y preguntar después. Eso es exactamente lo que sucede, de manera que el bicho biológico, que se llama Klaatu, resulta herido. Se lo llevan de urgencia a un hospital, mientras que el robot, llamado Gort, se queda quietito. Los militares tratan de estudiar al prisionero, y, por si las dudas, lo dejan encerradito, no vaya a ser cosa que los espías soviéticos lo secuestren y acabe al otro lado de la cortina de hierro. Pobrecitos, no saben con lo que se enfrentan, porque para el extraterrestre es cosa nada más sencilla el fugarse. Con un poco de maña, consigue albergarse en una pensión en donde descubrirá el lado amable de la vida humana, abandonando su nombre alienñígena de Klaatu para pasar a llamarse Carpenter. Allí se encuentra con una chica nada más mona, y que conserva su figura de lo más bien, a pesar de tener un hijo ya crecidito, y que a pesar de estar medio comprometida con un peor es nada, no tarda en empezar a hacerse la vaporosa con nuestro héroe extraterrestre. Mientras el chico le muestra la ciudad al extranjero (y si supiera cuan extranjero es en verdad, se le caerían los primeros pelos púbicos), éste lo utiliza para tratar de alcanzar a la comunidad científica, porque a pesar de que parece amistoso, en verdad el extraterrestre tiene agenda propia. Sucede que los gobiernos de la Tierra han empezado a darse la lata con la amenaza atómica y esas cosas, y pues bien, las fuerzas alienígenas no están dispuestas a que el recién llegado del barrio tenga armas de destrucción masiva, y si los humanitos deciden llevar las destrucción atómica al espacio, más vale que se vayan olvidando de su lindo planetita. Palabra de Klaatu (y de Gort también).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1951 el mundo estaba convulsionado. Estados Unidos y la Unión Soviética estaban en plena carrera por ver quien construía el mejor chiche nuclear, y el resultado es que la cantidad de megatones per cápita en el mundo estaba creciendo alegremente. La mejor parte de todo es que en caso extremo, estaban dispuestos a utilizarlo, algo que rescatan bien filmes disímiles y al mismo tiempo extrañamente familiares, como "Trece días" o "Doctor Insólito". Por aquellos días se publicó un cuentecillo que parece ser no era nada del otro jueves, pero que algún ejecutivo de la FOX tuvo la buena idea de comprarlo por la miseria de 500 de los verdes. Y lo llevaron al cine. El señor Zanuck, mandamás de la FOX tan bueno con los números como putero (ya mencionamos como metió a su chica calientabragas en "Sinuhé el egipcio", y vamos a ver cómo hizo carrera Marilyn Monroe), vio un gran éxito potencial. Así es que contrató al director Robert Wise, por ese entonces un novato, pero que ya había dado un poco de que hablar, y que en años posteriores seguiríra haciéndolo con pelis como "Helena de Troya", "West Side Story", "La novicia rebelde", "La amenaza de Andrómeda" y "Viaje a las Estrellas: La película", por no hablar de su labor como editor en la faraónica y majestuosa "Ciudadano Kane", ahí es nada. El resultado podría haber sido otra de esas películas de Ciencia Ficción basurientas de los '50s, con platillos voladores a los que se le ve los hilos colgando y esas cosas, pero no. Resultó ser un clásico instantáneo, y eso hasta el día de hoy. Y uno puede buenamente preguntarse por qué, en realidad. No es que la película sea mala, pero es que revela unas cosas sobre la psicología de la gente, que, pues, no sé...

¿POR QUÉ VERLA?

-- La interpretación clásica de la película va como sigue. La Humanidad descubre el arma atómica, y por ende se pone en riesgo de ser exterminada. Llegan entonces Klaatu y Gort, lanzan su ultimátum, y pues bien, todo arreglado, se supone que la Humanidad aprende a vivir en paz y esas cosas, en particular después de una buena demostración de fuerza. Y según esa gente, todo esto es un alegato pacifista y antibelicista. Es más, el propio Robert Wise, buenazo él, se la creía. Yo no sé qué película vio esa gente, y no tengo idea de qué pensaba el señor Wise cuando la rodó, pero definitivamente no era la peli que yo vi. Veamos. La Humanidad desarrolla un arma de destrucción masiva, y los extraterrestes, mosqueados porque algún día la china les puede tocar a ellos, deciden abortar el programa atómico humano en embrión y le ordenan desarmarse, así, porque sí, sin respeto alguno ni por la soberanía ni por el principio de autodeterminación, y si no, su ridícula pero potencialmente peligrosa fuerza nuclear será aplastada por nuesta incomensurable y mayor cachilupi fuerza. Manerita de ser pacifista ésa. Esto no está mal, por supuesto. Como vemos, esta película hace una confesión explícita de que eso de la paz y la armonía mundial son ñoñadas, y lo que de verdad funciona si quieres tener paz, es tener un buen garrote detrás de la sonrisa amable, por si el desgraciado al que le sonríes decide tomárselo a mal. Seguro que de tener derecho a voto, Klaatu hubiera votado a George W. Bush, ¡si es que piensan tan parecido! Por supuesto que desde CINE 9009 no apoyamos al señor Bush por mentiroso y corrupto, pero sí que le encontramos la razón a Klaatu en un punto: si quieres que esos estúpidos y malvados terrícolas se desarmen, no pierdas el tiempo implorándoles que por favorcito, si fueran tan amables y se dignaran a comedirse un poco, boten sus armas atómicas y se dediquen a recoger florcitas en el parque. Mejor que eso, anda, amenázalos, aprovecha de ponerles una prueba de fuerza encima para que crean, y ya verás como consigues mejores resultados. Lo dicho, esta película es toda una escuela de realpolitik, y ese es probablemente su mejor mérito, y la razón de su supervivencia entre la ristra de platillos voladores que llegaron a la Tierra en los '50s.

-- La parábola religiosa es también muy interesante. Klaatu desciende desde el cielo a la Tierra y se encarna commo humano en Carpenter (o sea, en "carpintero"). Pero cuando tiene que salir a su misión, terminan por descubrirlo y matarlo. Pero el carpintero resucita, y después de lanzar su mensaje de paz y amor (o se desarman, o los desarmamos, pero por presas), sube a los cielos. Un Cristo cualquiera, el muchacho. Por supuesto que, como buenos yankis, el Cristo de esta película no es el Padre amantísimo y fuente prístina de bondad, sino el terrible Dios del Trueno que se venga de los pecados de los pobres mortales (en este caso el arma atómica) y lo hace saber fuerte y claro jodiéndole la vida a los tranquilos paisanos que se niegan a seguir su Palabra, y que castiga las faltas de los padres hasta la tercera y la cuarta generación, en el más puro y viejo estilo veterotestamentario. Con razón los yankis viven aterrados y necesitan dominar a todo el mundo para sentirse seguros, porque con un dios así...

-- La historia está bien desarrollada. La anécdota es simple a rabiar, pero aún así los guionistas se las arreglan para sacarle el máximo de provecho. Y es que la trama del mensajero semidivino extraterreste escondido en una mugrosa pensión en las afueras suena hasta chusca, puesta así sobre papel (o posteada en un blog como CINE 9009), pero está resuelta con ingenio, y en algunos minutos, con sentimiento auténtico. Además, explota bien la paranoia de los ciudadanos, incentivada (en vez de menguada) por los milicos, que por una vez en la vida del cine made in Hollywood, son los tontos de la peli.

-- Mención aparte para los efectos especiales. Son primarios, para todo aquello que es posible de hacer hoy en día con los computadores, pero aún así tienen presencia. Para el robot Gort no se hacen mayores complicaciones y recurren al viejo traje de hulespuma de toda la vida, pero el efecto del cierre hermético de la puerta del platillo volador se ve perfecto incluso hoy en día. Las escenas estilo pseudonoticiaero le añaden bastante verismo al asunto (Paul Verhoeven no inventó nada, como pueden ver), y la prueba de fuerza es resuelta en términos fílmicos de manera aterradora (a pesar de que en rigor no sólo nadie muere, sino que Klaatu se asegura de que nadie salga dañado en toda la Tierra, eso es diligencia).

-- También se gana una gran mención el único e incomparable Bernard Herrman, que compone una grandiosa banda sonora para esta película. ¿Qué quién es Bernard Herrman? Déjenme decirlo de esta manera. Sin Bernard Herrman, Hitchcock habría sido sólo medio Hitchcock, para la posteridad.

IDEAL PARA: Ver un clásico profundo de la Ciencia Ficción, repleta de buenas ideas (pero no las buenas ideas que los sentimentaloides pretenden ver).

ENCUESTA CINE 9009: Terceras partes del 2007.

En Diciembre de 2007 preguntamos lo siguiente a nuestros lectores: De las terceras partes estrenadas el 2007, ¿cuáles realmente valieron la pena? La pregunta era abierta, de manera que se podía votar por varias opciones al mismo tiempo. Los votantes computados fueron 33, y los resultados fueron los siguientes:

-- "Spiderman 3": 9 votos (27%).

-- "Piratas del Caribe 3": 13 votos (39%).

-- "Shrek Tercero": 10 votos (30%).

-- "Ahora son 13": 4 votos (12%).

-- "Bourne: El ultimátum": 6 votos (18%).

-- "Resident Evil 3": 7 votos (21%).

Un detalle curioso. El total de votos suman 49, pero los votantes son 33. O sea, en promedio, cada votante favoreció a 1,48 películas (bueh, 1,48484848484848...). O sea, nuestros lectores consideraron que de las terceras partes en comento, valía la pena una, y media otra más.

Hubiera sido poco honesto de mi parte el haber votado, pero de haberlo hecho, mis votos hubieran ido a las dos grandes perdedoras: "Ahora son 13" y "Bourne: El ultimátum". ¿Es que tendré gustos demasiado refinados? ¿O acaso los productores de esas pelis me habrán pagado un dineral para apoyarlas? Vaya uno a saber...

Por lo pronto, se avecina el segundo aniversario de Cine 9009, el próximo 19 de Febrero, y ya estamos viendo de qué manera lo celebraremos... pero será a lo grande, como el año pasado. Por lo pronto, tengan los lectores de Cine 9009 un Feliz Año 2008, y que todas sus fantasías cinéfilas se hagan realidad... (bueno, casi todas, si alguien pretende transformarse en el Jigsaw de "El juego del miedo 4", ése no tiene mi voto)...

Seguidores