11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

lunes, 16 de noviembre de 2015

"Rocky" (1976).


-- "Rocky". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: John G. Avildsen.
-- Actuación: Sylvester Stallone, Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Thayer David, Joe Spinell, Jimmy Gambina, Bill Baldwin, Al Silvani, George Memmoli, Jodi Letizia.
-- Guión: Sylvester Stallone.
-- Banda sonora: Bill Conti.

-- "Rocky" en IMDb.
-- "Rocky" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¡¡¡BUM!!! ¡¡¡BUM!!! ¡¡¡BUM!!! Los nudillos de oro (de bronce, mejor dicho) de un boxeador medio fracasado hacen puré de vagabundo, y le pagan unos dolarucos. No es mucho, así es que nuestro héroe, al que llaman "Roquita" ("Rocky" en inglés sería diminutivo de "Rock", ¿no?), tiene que habérselas con algunos trabajullos menos honorables, como por ejemplo favorecer a la fábrica de muletas más cercana quebrándole las piernas a los que le deben money al usurero de la plaza; esto, aunque Rocky Roquita tiene su corazoncito, y por lo tanto, generalmente los deja ir si es que abonan algo, en vez de regalarles una paliza por cortesía de la casa (mamón, seguro que Chuck Norris sí que se encontraba los cojones para el trabajo). Su vida transcurre plácida y cansina mientras trata de hacerle los puntos a Adrian, una timiducha dependienta de una tienda de mascotas a quien su hermano, a punta de maltrato, ha pasado su personalidad por la sartén de freir. La chica no quiere, no quiere y no quiere, pero es que Rocky Roquita es muy Rocky Roquita, así es que al final de todas maneras la chica cae, era que no, si por algo a Rocky Roquita le decían el Semental Italiano. Con semejante futuro por delante, jamás hubieran hecho una peli sobre el héroe, y menos habría dado origen a una franquicia, pero en ese minuto entra Apollo Creed, el más chupi de los boxeadores del mundo, que está ayuno de contrincantes que tengan las pelotas de donar su cuerpo para moler carne para gato, y que por tanto decide contratar a un boxeador, uno cualquiera, uno que sepa aguantar un par de asaltos y tirarse dignamente a la lona después. El elegido es (no por cualidades deportivas, sino por su apodo de "Semental Italiano"), nada menos que nuestro buen Rocky Roquita. Lo que Apollo Creed no sabe es que está peleando contra alguien cuyo alter ego se llama Rambo (o se llamará, vale, todavía no), y que le va a dar la pelea más dura de todas. Bueno, eso hasta que llegue la secuela, por supuesto.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Erase que se era una vez, hace muchos años atrás, un actor fracasado llamado Sylvester Stallone, que no se comía ni una rosca, y que una vez vio una pelea de boxeo que lo inspiró para escribir la historia de un boxeador fracasado que no se comía ni una rosca. Pero a este boxeador fracasado, por una vuelta cenicientesca del destino, le llegaba su oportunidad de oro, y entonces, como un Ubermensch al uso, por una vez le salía bien la cosa. Stallone se aferró a este guión como a su teddy bear regalón, hasta el punto que cuando alguien dijo "sí, vale, hagámosla, pero con James Caan", Stallone torció la mandíbula (aún más) y dijo algo así como: "hey, bro, hi no me dan el papel 'el prota'onista, me lleo el 'uión conmi'o". Así es que le dijeron que bueno, que la hiciera. Como he señalado en otras ocasiones, el cine de los '70s estaba lleno de catástrofes ("La aventura del Poseidón", "Infierno en la torre"), apocalipsis ("Cuando el futuro nos alcance"), mafiosos ("El Padrino"), y espías ("El hombre de la pistola de oro", la Bond más catastrófica hasta "Quantum of Solace") y etcétera, consecuencia lógica de la grave crisis moral en la que se había sumido Estados Unidos después de Watergate, así es que era el momento para una peli más optimista, en donde un perdedor como tú o yo, abrumado por un sistema en el que hasta las pelis de Hollywood te mostraban como un perdedor, proporcionara un poco de escapismo. "Rocky" se transformó en un negocio redondo. Costó apenas un millón y algo de dólares, y tuvo un retorno bruto de 117 millones de los verdes (sí, saquen cuentas y maréense), además de alzarse con tres Premios Oscar, a la Mejor Película, al Mejor Director, y a la Edición (por la pelea final, que fue rodada en secuencia inversa desde el último round hasta el primero, con todo el aparataje que eso significó para tratar el tema del maquillaje de las heridas). Y Sylvester Stallone, aunque no llegó a ganar como Mejor Actor ni como Mejor Guión Original (fue batido en ambas por "Network"), se hizo lo suficientemente famoso como para cubrirse de Razzies en los años venideros. Pero qué más da. Razzies o no razzies, el filón después le dio para "Rocky II", "Rocky III", "Rocky IV", "Rocky V", "Rocky Balboa" y "Creed", fíjense ustedes. Y tú, ¿qué has hecho con tu vida hoy día?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de las más puras encarnaciones fílmicas del mito americano del self made man, y en forma más genérica, del viejo cuento de hadas del campesino devenido en príncipe. Rocky Roquita es un fracasado puteado por todos en esta vida, pero un día llega una invitación al baile de palac... perdón, a disputar el trofeo al Campeón Mundial, y... ¡qué creen! Sí, ya lo sé, voy a reventar el final, pero no importa, porque es un cuento de hadas, así es que el final es bastante obvio, ¿no? No, no gana la pelea, pero obtiene un maravilloso triunfo moral, se reencuentra a sí mismo, descubre de qué madera está hecho, etcétera. Es que debes tener el corazón hecho de concreto reforzado si no sueltas una lagrimita con nuestro buen Rocky Roquita gritando, como un buen chato cualquiera, eso de "Adrian..."... Buena parte del mérito, aparte del guión, por supuesto, radica en la convicción que tenía Sylvester Stallone para el papel (lo dicho, si es que Rocky era su alter ego, o por decirlo en términos más crudos e insultantes, su Mary Sue), y también por el buen hacer de John G. Avildsen, director discreto sin grandes highlights en su carrera, pero que después se las arreglaría para más o menos repetiría su hazaña con la injustamente subvalorada "Karate Kid". Después de todo, si la vieja historia de la Cenicienta funciona, ¿para qué cambiarlo...? (Mejor elimino las alusiones a la Cenicienta, porque si el Príncipe Encantado que la da la oportunidad a nuestro Rocky ceniciento es Apollo Creed, entonces el asunto quedaría un poco mariconazo, creo yo...).

-- Un punto interesante de esta peli, es la ENORME cantidad de subtexto acerca del AMERICAN DREAM. La peli se estrenó, y se ambienta, y no por casualidad, en el año del Bicentenario de Estados Unidos. ¿Y qué América describe la peli? La peli deconstruye de manera bastante sutil el sueño americano. Rocky es un tipo de esfuerzo y un buen chato, pero al final tiene que venir su golpe de suerte para triunfar... y lo que obtiene es un triunfo moral, no una victoria en toda regla. Claro, Rocky se aferra a su oportunidad como a un clavo ardiente, pero la oportunidad le llega por puro azar. La moraleja de la peli viene a ser: si estás en los sumideros, y no te llega tu día, te jodiste. Celebra el Bicentenario de un merdapaís que te margina y te condena a ser white trash sin futuro. En esto, "Rocky" es muy 70s, por supuesto. Ya vendrán las secuelas a decirnos que la cosa no era así, que AMERICA IS RIGHT, y donde digo digo digo diego, digo yo.

-- Los actores están en su punto. Sylvester Stallone hace su rol clásico, el del tipo que es un bruto sin remedio alguno, pero que en fondo igual es un buen chato, papel que aquí le salió bien, y después, de tanto repetirlo, lo gastó y se transformó en un insoportable en la pantalla. Talia Shire, por otra parte, que algunos años atrás había brillado como toda una Corleone en "El Padrino" y "El Padrino II", ahora brilla aún más porque no están Marlon Brando o Al Pacino para hacerle sombra. Burt Young se estrena como Paulie, rol que ya no le abandonará a pesar de su extensa carrera en producciones de medio y cuarto de pelo (en el fondo, suponemos que Young debe prenderle velitas a Stallone cada vez que ha decidido hacer una nueva de Rocky, y debió querer irse a su sepulcro después de rodar "Rocky Balboa"). Y mérito aparte se merece el gran Burgess Meredith, bien conocido por el aficionado al fantástico por haber sido una década antes nada menos que el Pingüino, en la mítica serie televisiva de "Batman" (sí, la de los ¡¡¡BANG!!!-¡¡¡POW!!!-¡¡¡CRASH!!!), y que aquí compone al gruñón, pero en el fondo sentimental, Mickey Goldmill. También fue la peli que le dio salario anual a Carl Weathers, como Apollo Creed, hasta que tuvieron a bien cargárselo en "Rocky IV" (¡ups! ¿dije lo que no debía?).

-- Bill Conti. ¿Quién es Bill Conti, dice usted? ¡¡¡HEREJE!!! ¡¡¡SACRÍLEGO!!! ¡¡¡BLASFEMO!!! ¡¡¡CONTRA EL MURO CON ESE PAGANO INFIEL!!! Bill Conti es el tipo que compuso el famoso tatataaaaaán... tatataaaaaán... de la banda sonora de "Rocky". Y no se agota aquí. También compuso la banda sonora de una Bond ("Sólo para tus ojos", reemplazando por la entrega al eterno John Barry), y de componer clásicos de la pantalla chica como "Dinastía", "Falcon Crest", "Cagney y Lacey"... ¡Ah, y se nos olvidaba "Karate Kid", a las órdenes otra vez de Avildsen! Puro '80s, el hombre, pero aquí, en 1976. ¿Qué más quieren, caramba?

-- Escenas para el recuerdo: Rocky Roquita dándole una lección a una nenaza porfiada (la misma que aparecerá treinta años después, con el caracho de otra actriz, en "Rocky Balboa"), Rocky Roquita en la tienda de mascotas y pasando de él, la vez en que Adrian se subleva y le grita cuatro verdades al patán de su hermano, y los clásicos infaltables, que son el "Adrian..." del final, la carrera por Filadelfia incluyendo el subir las escaleras, el entrenamiento en el matadero... ¡Cuántos recuerdos, Gran Bastet, cuántos recuerdos...!

IDEAL PARA: Ver la madre y padre de los filmes de autosuperación personal.

domingo, 15 de noviembre de 2015

"Misión rescate" (2015).


-- "The Martian" (título original en inglés), "Marte" (título en España). Estados Unidos / Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Matt Damon, Jessica Chastain, Kristen Wiig, Jeff Daniels, Michael Peña, Kate Mara, Sean Bean, Sebastian Stan, Aksel Hennie, Chiwetel Ejiofor, Donald Glover, Benedict Wong, Mackenzie Davis, Naomi Scott, Nick Mohammed, Eddy Ko, Chen Shu.
-- Guión: Drew Goddard, basado en la novela de Andy Weir.
-- Banda sonora: Harry Gregson-Williams.

-- "Misión rescate" en IMDb.
-- "Misión rescate" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Marte, un par de décadas en el futuro a partir de ahora que en dos décadas más cuando vean la peli va a ser como ver ahora la segunda de las de Marty McFly que era el futuro y ahora es el pasao, y... ¿en qué estaba? Ah, sí, planeta Marte, en un futuro que pronto será pasado pa' partirnos la caja de risa. Un puñao de astronautas hacen cosas de astronautas, ya saben, astronautear de aquí pa'llá y tal, y de pronto, así como ná, aparece una tormenta de arena de'sas que te vuelcan la nave y hasta'hí llegaste, masho. Y... y... joer con mi sarcasmo, hoy día apesto. Más que de costumbre. En fin, en qué estaba, ah sí. Resulta que los astronautas salen toos escopetaos a la nave porque deben despegar porque si la nave se vuelca entonces despegan pero en horizontal y de hacer surfing U.S.A. sobre la superficie marciana la mar de bien, pero de despejar para volver al Pale Blue Dot, vayan jodiéndose. Pero como ALGUIEN tiene que palmarla pa'que haya peligro y tal, vamos y nos cargamos a... ¿Matt Damon? Pero, un momento... ¿el jodío no estaba en los afiches? ¿Y no era el prota? ¿Y el tagline no decía algo así como TRÁIGANLO DE VUELTA? Leñe, me muerdo las uñas de suspenso para ver si de verdad se lo han cargao o no... Ya, el caso es que despegan, la tripulación en masa se queda en choqui porque todos querían al Damon ése (joer, yo también, ¿hay acaso alguien que no le caiga bien ese pringao?), y despega-despega-que-te-despega... y salto a Marte. Y justo, ya os lo decía. Que no andaba muerto, que andaba de parranda. Porque, verán, el traje tiene chip que te avisa si el sujeto se le raja y se muere por exposición a la atmo marciana, pero al Matt Damon se le rajó y no se rompió porque el peazo ferro quedó atascadito justo para que sobreviva y la peli no se acabe en cinco minutos, y la inteligencia artificial, ni sé para que la llaman inteligencia si es así de inteligenbruta, no pesca que el Matt Damon está vivo (bueno, a lo mejor es una compu erudita franchute, no en balde a que se te atasque algo lo llaman "le petite morte"...). Lo primero que hace Matt Damon entonces es buscar entre los restos del desastre, descubre una pelota, la pinta con no sé qué, y la llama Wilson... no, estoy bromeando (¿alguien pescó la referencia? ¿alguien se acuerda de esa peli acaso? Que ya han pasao más de diez años, masho). Ya, ahora en serio, el caso es que descubre que catalizando no sé qué cosa con no sé qué otra cosa para quemar esa otra cosa de mecagoenlaputaquimiquina, tiene agua (¿no entendieron? Bueno, explicado de manera resumida y zentífica, es así: MAGIA). Luego decide que va a sazonar suelo marciano con sus propias feces, para abonar y cultivar, aunque por desgracia lo hace fuera de cámara, porque, a ver, vamos, díganme si no sería glorioso ver al Matt Damon encuclillao y tirando lulos por la puerta 'e servicio, Y TODO ESO JUSTIFICAO POR EL GUIÓN, ¿no? Matt Damon: primer ser humano en cagarse sobre Marte. El caso es que empieza a adaptarse a su nueva vida, mientras discurre-que-te-discurre a ver cómo joer se comunica con la Tierra, porque la antena se rompió con la tempestad, no hay repuestos, no le pega a la mecánica, lo que sea necesario para que HAYA DRAMA, que o si no, pues ET LLAMA CASA y se acaba el suspenso. Y al final, mirando unas fotitos del desastre, alguien en la NASA dice ¡¡¡JOER, PUEZ QUE ME HAN MOVÍO TALES O CUALES COSAS!!! Y deducen entonces que... ¡Matt Damon está vivo! Comienza entonces la desesperada misión para traer de regreso al soldado Ry... er, no, para ir a buscar al astronauta de Interest... no, tampoco... Bueno, para salvarlo. ¿De morir solo y aislado en el planeta Marte? ¡No, leñe! ¡De protagonizar una peli de Ridley Scott! Que a estas alturas actuar en una désas es casi como morir solo y aislado en Marte, la verdá, yo no sé qué será preferible...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿Soy yo, o ej que hay como una nueva tendenza de volver a esa vieja SensaFixión de máquinas y aparatitos y tuerquitas, y con menos magia galáctica? O sea, vuelve Star Wars, vale, tuvimos "Los Guardianes de la Galaxia" y tal, pero, por otra parte... "Gravedad" primero. "Interestelar" después. (Bueno, lo de "Interestelar", ehem, LOVE IS THE POWAH!!! yeah-baby...). Bueno, por mí que no se detengan. Que yastá bueno de tanta peli antizentífica, de HAY COSAS QUE EL HOMBRE NO DEBERÍA CONOCE-E-E-E-E-E-EEEEEERRR y tal. El caso es que la nueva entrega del asunto viene dirigida por Ridley Scott. Al que alguna vez llegué a llamar "papi Scott", fegúrense. Pero es que empezó Cine 9009, y el hombre que venía bastante sólido que daba gusto verlo por el XXI ("Gladiador", "Hannibal", "Un buen año", "Gángster americano", "Red de mentiras"), de pronto va y cae en una SEGUNDA edad de mierda. Bueno, "Robin Hood" no era mierdera, sólo un poquitín latera, pero "Prometeo" era coprofágica, "El abogado del crimen" era un mal chiste, y "Exodo: Dioses y reyes" era... era... bueno, mi opinión de ella depende mucho de cómo me levante cada mañana, algunas auroras de rosados dedos la encuentro no-tan-mala, y otras la encuentro no-tan-buena. El caso es que Ridley Scott se abocó a esta peli, dejando aparcadas OTRA VEZ la secuela de "Blade Runner" (loada sea Bastet) y la secuela de "Prometeo" (loada sea Bastet). Y la peli funcionó bien. Más que bien. 108 millones de inversión, 462 millones de taquilla (¡sí, joer! ¡La primera peli ambientada en Marte desde "El vengador del futuro" que NO ES VENENO EN LA TAQUILLA!). Alabanza por todas partes. Casi como un segundo "Gladiador". Bien por usted, Mr. Scott. Ahora viene lo bueno: mantener el tipo. Joer, ud. ya anda en la setentena, póngase serio de una buena vez, óigale. Muestre que ésta no le salió de chiripa, y que todavía tiene el pulso, ¿vale?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Déjenme decirlo así. Ves esta peli, y a medida que pasa el metraje, hasta llegas a desear que rescaten al Matt Damon ése. Vale, es el punto de la peli, pero es que... ¡Matt Damon, joer! ¡El tipo que en "Team America" era un robotrónico que sólo sabía decir MATT-DAMON! ¿De verdad te hubieras pensado que iba a llegar el día en que te iba a emocionar la perspectiva de que lo rescaten a él, en vez de, no sé... a Tom Hanks...? No, mal ejemplo, si el Hanks ése protagoniza la peli, se acaba en cinco minutos: los astronautas dicen que mejor darlo por muerto y si el otro insiste, se regresan a Marte y le pegan un balazo en la nuca después de hacerle cavar su tumba en tierra marziana por pesao. Voy de nuevo. ¿De verdad te hubieras pensado que iba a llegar el día en que te iba a emocionar la perspectiva de que rescaten a Matt Damon en vez de, no sé... a Christian Bale, o a Matthew McCon... Macon... Majunawecomoseescribaesetipo? ¡Joer, si en "Interestelar" querías que al Damon le cayera una estalactita encima, y eso antes de saberse que era EL TRAIDOR! (sí, spoiler, pero es que, joer... actor famoso... en toda la peli de "Interestelar" vienen diciendo que es un héroe... se cuenta la historia más inverosímil nada más llegan los otros... si estaba telegrafiao, vamos). El caso es que en esta peli QUIERES que lo rescaten, y eso quiere decir que es una MUY BUENA peli. ¿Gracias a qué? Por una vez en la vida... Por la ciencia. Porque la gran virtud de esta peli, es que huimos de todos los clichés del astronauta cobarde traidor, del técnico de la NASA pelotillero que atornilla al revés (hay un burócrata obstructivo, sí, pero por una vez en la vida lo es por motivos bastante razonables y técnicos, y no por el afán de joer que es propio de estas lacras), del chaqueta roja marcado para la muerte, etcétera. Esta peli se manda el tour de force de que no hay un verdadero conflicto entre personajes porque todos trabajan con una única meta en común: sacar al condenao Matt Damon de Marte y traerlo de regreso al planeta en donde pagas impuestos, te chulean las mujeres y votas por candidatos presidenciales que otros nombraron a tus espaldas (bien mirado, mejor se quedaba en Marte, el Damon ése). Los conflictos nacen de las diferentes estrategias que buscan los protas para conseguir el objetivo, no de, como decíamos, esa cosa tan joer la marrana que tienen otras pelis de este tipo. O si se quiere, el conflicto es MAN VS. NATURE, puro y simple, lo que no es novedad en el cine, por supuesto (de hecho, la peli a ratos se siente un poco Western, precisamente por lo mismo, lo que aplaudimos, claro está), pero que era un recurso narrativo bastante aparcadito en el manual del Buen Guionista de Jólivu. El tratamiento zentífico por su parte es increíblemente ajustado, desmintiendo con honores el tópico de que si haces una peli respetando la ciencia, te queda un ladrillo aburrido (bueno, la peli igual tiene sus salidas por aquí y por allá, siendo la más sangrante de todas que el Matt Damon camina por Marte como por la playa en donde le toman fotos a las minorras de Victoria's Secret, en circunstancias de que ese planeta tiene una gravedad micronésima en comparación a la Tierra, pero es un detalle bastante perdonable, considerando lo jodío que hubiera salido el hacer el FX y que el Matt Damon no se viera ridículo saltando como canguro). Tiene también sus momentos Jólivu, por supuesto, para incrementar la tensión y el drama. Pero en general, tenemos una peli con un tema interesantísimo, con un tratamiento muy correcto, FXs excelentes, actuaciones notables, un guión bastante ajustado... Joer, me desconozco. ¡Estoy diciendo que una peli es una OBRA MAESTRA! No, que esto es mucho, algo tengo que encontrarle... ¡Ah, ya sé! La banda sonora. Que le copiaron a "Los Guardianes de la Galaxia" el meterle un montón de música 70s, incluyendo "Starman" de David Bowie porque, weno, "Starman", del disco del Ziyi Estárdus ése y las Arañas de Marte, lo pescan, ¿no? Que eso estaba en la novela original, me soplan por ahí, pero a mí eso me la suda. El chiste para ser chiste se cuenta una sola vez. Ahora está repetido. Y se lo van a terminar de cargar con "Guardianes de la Galaxia 2", por supuesto, porque ya sabemos cómo se las gastan en las secuelas: si les gustó Jack Sparrow, traguen Jack Sparrow por triple, bitches. Pero bueno, que en general es una buena peli. ¡Joer, podría ser que la carrera de Ridley Scott resucitara después de esto! ¡Incluso hasta la carrera de Kate Mara, horriblemente jodida por "Los Cuatro Fantásticos", puede que vuelva a la vida! ¡Joer, puede ser que incluso la CARRERA REAL POR LLEGAR AL PLANETA MARTE acabe siendo reactivada gracias a un eventual renacido interés popular por poner hombrecitos a caminar sobre Marte! Quién sabe, lo que ahora es una peli de Sai-Fai, en treinta años más en 2045 sea el pasado como "Volver al Futuro II"... perdón, sea una peli de época en donde se nos refiera con nostalgia por el pasado, acerca de esos primeros héroes sobre Marte. Y todo por rescatar a Will Hunting...

IDEAL PARA: Ver la mejor peli de SF del 2015.

jueves, 12 de noviembre de 2015

"Vuelo a Marte" (1951).


-- "Flight to Mars". Estados Unidos. Año 1951.
-- Dirección: Lesley Selander.
-- Actuación: Marguerite Chapman, Cameron Mitchell, Arthur Franz, Virginia Huston, John Litel, Morris Ankrum, Richard Gaines, Lucille Barkley, Robert Barrat, Wilbur Back, William Bailey, Trevor Bardette, Stanley Blystone, David Bond, Raymond Bond.
-- Guión: Arthur Strawn.
-- Banda Sonora: Marlin Skiles.

-- "Vuelo a Marte" en IMDb.
-- "Vuelo a Marte" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Dos astrónomos conversan entre sí, acerca de lo que ellos YA DEBERÍAN SABER POR SER ASTRÓNOMOS, pero la audiencia no, en ese clásico recurso de "hagámoslos decir cosas que para ellos son obvias, pero así informamos a la audiencia, y dejamos a los personajes como mongos de paso". Hablan sobre lo poquetito que falta para ir a... ¡¡¡MARTE!!! ¡¡¡EL PLANETA ROJO!!! Un periodista anda rondando por ahí y hazendo interviús porque, aférmense mes amis... ¡¡¡LA PRIMERA EXPEDICIÓN A MARTE VA A LLEVAR A UN PERIODISTA PARA QUE HAGA LA CRÓNICA Y TAL!!! (joer, los de la NASA que son petardos, ellos nunca han hecho eso, y por esa falta de RP ej ke dezpué se andan quejando de que les cortan el porsupuesto). El caso ej que habla con los miembros de la tripulación que... aférmenseme de novo mes amis... ¡¡¡CUENTA CON UNA MUJER!!! ¿Será posible que una peli de SciFi reaccionaria, sea tan progre que...? Ah, ej por la minifalda. Bueh, yo... olvídenlo. En fin, en quéstaba. Ah, sí. El periodesta va y entrevista a toos, lo que sirve para 1.- introducir personajes, 2.- explicar un poco la cosa, y 3.- aburrir cosa lata al personal. El caso es que despegan, y sucede lo habitual: lluvia de meteoritos y tal. Pasada como media horita (media peli, porque, aférmenseme otra veh, como si una lluvia de metoritos estuviera cargándose a Cine 9009... ¡¡¡LA PELI DURA APENAS HORA Y DIEZ!!!), llegamos finalmente a Marte en donde encontramos... ¿un planeta muerto y apagao en donde no pasa ná, masho, y tal? No, claro que no, qué clase de pelimerda sería ésa, ¿una protagonizada por Matt Damon y dirigida por Ridley Scott? No, se encuentran con la clásica civilización agonizante de arquitectura imposible, blablablá. SciFi50s, ya no las hacen como antes... por suerte.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los 50s, la era del Atompunk a tope. En la época molaba todo lo que juera... ¡¡¡ATÓMICO!!! Y por tanto, se pusieron de moda los cohetes espaciales, porque daban la idea de ser... ¡¡¡ATÓMICOS!!! Estamos en una era anterior a la mítica "El planeta prohibido" de 1956, en donde la navespacial era un plato volador, sólo que tripulado por humanos, después de todo. En medio de todo eso, Monogram Pictures, una distribuida que era en lo básico una de rodar-estrenar-y-tirar, lo suyo era la aventura y la axión y tal (algo azí como la Cannon en los '80s, pero sin esteroides ni Zionismo a la vena), va y decide rodar su propia rapidita sobre viajespaciales. Reciclando los decorados de "De la Tierra a la Luna" ("Cohete K-1" en Ezpaña). Rodando en CINCO DÍAS (o así a lo menos lo decía Marguerite Chapman, la más chupimegaztrella de la peli, acreditada a tope del casting a pesar de que, por ser marziana, aparece de la segunda mitad pa'lante. Lo que dice algo, porque sin faltarle el rezpeto a una bella que no lo hacía nadita mal, o por lo menos no peor que otras stars de la época, hoy en día NADIE conoce a Marguerite Chapman, y mucho menos al resto del elenco, claro). Y con direxón de Lesley Selander, un tipo que dirigió UN CENTENAR DE WESTERNS (sí, joer, como unos 107), y cuya carrera directorial abarcó algo más de 120 pelis en como treintaños, o sea, EL JODÍO RODABA EN PROMEDIO CUATRO LARGOS AL AÑO. Y además encontraba tiempo pa' rodar episodios pa' la TV en una época en donde todos consideraban la tumba creativa trabajar pa' la caja chica). Normal que la peli haya desaparecido de escena poquito dezpué de estrená, y que hoy en día no la recuerde nadie. O casi nadie. Si consideran que yo la vi porque ALGUIEN LA BUTLEGUEÓ EN YOUTUBE. Piénsenlo. Alguien se tomó la molestia de agarrar una peli SciFi mierdera Y SUBTITULARLA AL EZPAÑÓ, y subirla a YouTube. Bueno, alguien tenía que hacerlo, o si no, cómo escribir esta reseña, ¿no?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Parta la advertencia que esta peli ejecuta de manera directa y dolorosa y sin ironía, too lo que es SciFi camp '50s. Es decir, premisa tontorrona, diálogos de solemnidad hilarante, decorados de teatro escolar (que, admitámoslo, mejoran un resto ya en Marte), guión resuelto de cualquier manera (¿tormenta de meteoritos para amenizar el viaje? ¿en serio? Bueno, si la mucho más forrada "Planeta rojo" de Val Kilmer y Carrie-Ann Moss cayó en el mesmo pecado...), patadas varias a la ciencia (no tenían por qué explicar que los astronautas caminan por la nave como Píter por su casa, pero van y le meten una explicación zentífica porque, weno... para darle credibilidá a la cosa, y la explicación es errónea y la cagan ahí donde no tenían por qué hacerlo)... Si deciden gastar 1:10 de su vida en ver... ejta cosa... ya lo saben. Si les gusta eso, bien. Como el Santo Padre Francisco respecto de los gays, quién soy yo para juzgar. Pero es a lo que van. Una vez dicho eso, digamos que la peli se devide claramente en dos partes. La primera, too lo del viaje a Marte y tal, es un latazo monumental, que para la época seguro que estaba bem (la peli es seis años anterior al Sputnik, diez a Yuri Gagarin, y 18 a Stanley Kubrick rodando el alunizaje en el estudio que nos mostraron en "Los diamantes son eternos"), pero para nuestros días, ha envejecío de manera fatal. La segunda parte, en cambio... sorpresa... ¡remonta! Bueno, pasa de lo insufrible a lo más o menos tolerable, no nos pasemos tampoco. Porque se montan una pequeña intriga en donde se encuentran una civilización marciana agonizante, y están los chicos buenos que quieren ayudar a los protas, y los chicos malos que quieren apoderarse del cohete, y la cosa se hace un poco más divertida de ver. Y como en el cohete teníamos a una chica y puede que sepa a poco, tenemos otras dos chorbas marcianas dando vueltas con modelitos de infarto, porque que tu civilización planetaria esté agonizando no significa que no tengan que verse dignas-regias-estupendas-reinas a lo Mary Quant pero en raygun-gothic, ¿no? De hecho, de hecho, de hecho... considerando el esquema argumental... la verdad... quizá voy a soltar una herejía aquí, pero... pero... la verdá verdadera ej ke yo por esta segunda parte, pagaría mi entrada para ver un remake de esta cosa. Seguro que tomando la misma historia, manteniendo más o menos el guión (porque los guionistas de hoy, por mejorar cosas terminan cagándola más, explicando lo que no hay que explicar, metiendo plot-holes a mansalva, etc... sí, a ustedes los estoy mirando, guionistas de "Terminator Génesis"), y metiéndole los FXs de ahora, sale una cosa... no, no diré buena. Pero sensiblemente peor que algunas mugres que se estrenan hoy por hoy en los cines, creo que tampoco.

IDEAL PARA: Nostálgicos de la SciFi camp de los '50s.

domingo, 8 de noviembre de 2015

"Terror a bordo" (1989).


-- "Dead Calm" (título original en inglés), "Calma total" (título en España). Australia. Año 1989.
-- Dirección: Phillip Noyce.
-- Actuación: Nicole Kidman, Sam Neill, Billy Zane, Rod Mullinar, Joshua Tilden, George Shevtsov, Michael Long, Lisa Collins, Paula Hudson-Brinkley, Sharon Cook, Malinda Rutter, Benji (no ESE Benji).
-- Guión: Terry Hayes, basado en la novela de Charles Williams.
-- Banda Sonora: Graeme Revell.

-- "Terror a bordo" en IMDb.
-- "Terror a bordo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En uno de esos montajes fragmentados, como que alcanzamos a adivinar que la Nicole Kidman está medio pa'llá. Lógico, ella iba conduciendo, accidente automovilístico, y el kid se le muricia. ¡Ah!, pero el marido es oficial de Marina o algo así (se lo ve con un uniforme bien pintoso al gil, que por cierto es Sam Neill, como veinte años mayor que la Kidman), y dice que "vámonos al mar, allá hay aire fresco, ya vas a ver que se te olvidará nuestro crío muerto como un mal catarro", blablablá. Y entonces... ¿salen a navegar, ella hace algunos pucheritos, regresan y acá no ha pasao na, masho? Por supuesto que no, qué clase de pelimerda sería ésa, acabaría en como quince minutos, ¿no? Así es que, veamos, qué le hacemos para seguir traumando a la muchacha... ¡Ah, ya sé! En mitad de alta mar se encuentran con lo que parece una nave varada. Incluyendo a un tipejo que rema-que-te-rema. Too musculoso el tipejo, en concreto Billy Zane hecho un crío (bueno, la Kidman también. El único que se ve como siempre, porque ése parezque nació vejo, es el Neill ése). El caso es que lo recogen, y el Billy Zane les dice que la nave en la que venía está haciendo aguas, y toda la tripulación está muerta por envenenamiento destoquello. El Sam, como que no se lo traga mucho, y decide tomar la decisión más racional de todas: encerrar al tipo por si las moscas, y dejar atrás a su señora mientras él se va a explorar en vez de, digamos, mandar a la señora a explorar y quedarse él con el tipo (joer, oficial de la Armada, uno podría suponer que iba a saber mejor). Nada más llegar a la otra nave, que parece que sí está yéndose glugluglú, se encuentra con unos cuerpos muertos cadaveritos que, de estar muricidos lo están, pero con heridas muy poco compatibles con un envenenamiento destoquello (salvo que hayan muerto o hayan regresado como zombis, eso es. Pensándolo bien... hubiera pagado por ver esa peli). Y mientras tanto sucede lo inevitable (o no habría peli, claro está). Que el Billy Zane se suelta, sobrepasa toda posible resistencia de la Nicole Kidman (incluso AQUELLA, andando el metraje eso sí, en una de las raras ocasiones en que Nicole Kidman nos ha regalado escena de ALEGRÍA TOTAL DEL CUERPO), echa a andar la nave, y deja al Sam Neill varado en la otra. El drama de la chica para sobrevivir al que, se ha revelado ahora, es un asesino sicópata de los wenos, de los que te meten cuco y tal, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hubo una época en donde Australia era POTENCIA FÍLMICA QUETECAGAS. El gobierno de Australia hizo... (neoliberales, taparse los oídos aquí) ...financiamiento para ayudar a su industria fílmica, y el resultado es que durante cerca de dos décadas, los '70s y '80s, Australia se transformó en un macizo cinematográfico ("Mad Max" y secuelas, y "Cocodrilo Dundee" siendo las más conocidas, probablemente). Gracias a la Nueva Ola Australiana es que el mundo descubrió los valores de... ¡Sam Neill! ¡Nicole Kidman! ¡Mel Gibson! y... Paul Hogan, sí, ése. Y entre los directores, varios que después hicieron lo que tantos directores internacionales, o sea, saltar a Jólivu y hundir sus carreras en el sumidero, como Bruce Beresford ("Conduciendo a Miss Daisy") o Peter Weir ("Testigo en peligro"). Y Phillip Noyce. Tipo que había dirigido algunas pelis con más reputación académica que éxito de taquilla, hasta que su gran momento llegó con "Terror a bordo". Que lo llevó a rodar ese remake de Zatoichi que es "Furia ciega", luego "Juegos de patriotas"... y luego, ya se la saben... el despeñadero ("Sliver", "Peligro inminente", "El Santo", "El coleccionista de huesos"). Pobre hombre, otro que vendió su alma a Hollywood a cambio de asados con piscina, esperemos que con chicas en bikini para que la cosa valga la pena. Digo yo. El caso es que para efectos, adaptó una novela del novelista Charles Williams. No Charles Williams el Inkling, aclaremos. Existe un Charles Williams que era amiguete de Tolkien y Lewis en el pub en donde so pretexto de leerse cuentitos con hadas y duendes, le daban el bajo a cerveza sí y cerveza también. Bueno, ese Charles Williams NO. Este es OTRO Charles Williams, que escribía novelitas de ésas de novelita negra (la otra adaptación fílmica suya somewhat conocida es "La zona caliente", famosa hoy en día en lo principal por una brevísima escena en donde una jovencísima Jennifer Connelly hace destape mamario... sí, es ESA clase de novelista). El caso es que adaptaron una novela suya y la hicieron esta peli. La cosa no funcionó demasiado bien en taquilla (con un magro presupuesto de 10 millones, ni siquiera recobró los costos), aunque quedó para la posteridad como clásico de culto. Además de ser la peli que le abrió a Nicole Kidman... un montón de roles de mierda, eso es, porque la chica en los '90s hacía porquería sí y porquería también (¿"Batman Forever", alguien?), y la mejor del montón no la vio nadie ("Todo por un sueño"). Que tuvo que separarse de ¡¡¡TOM!!! para empezar a hacer pelis con dignidad, porque ya sabemos lo que le pasa a las chicas que se meten con ¡¡¡TOM!!! (Mimi Rogers, Nicole Kidman, Penélope Cruz, Katie Holmes... joer con el hombre, qué manera de fregarle la carrera a sus chicas). En fin, la peli quedó como eso, y además como el último gran ejemplo y exponente de la Nueva Ola Australiana, que ya en los '90s decaería vaya uno a saber por qué (bueno, porque Jólivu se robó a algunos cuantos directores y actores, por una parte).

¿POR QUÉ VERLA?

-- "Terror a bordo" es de esas pelis minimalistas que funcionan potenciando al máximo los pocos elementos que tiene. Apenas tres personajes (el resto de los actores acreditados aparecen o en la breve secuencia de prólogo, o... en videotape a bordo del yate siniestrado, estilo Lisa Boyle en "Carretera perdida"... ¿estilo quién, dice usté mi General? Eh... no importa, sigamos adelante), apenas tres personajes, decía, y una locación que es el yate (bueno, dos, el yate de la pareja prota y el yate yéndose a glugluglú). A partir de estos poquísimos elementos, Phillip Noyce se las arregla para construir una peli tensa y con bastante empaque. Sam Neill es quizás el más débil del grupo, en parte porque siempre ha tenido un estilo algo mortecino para actuar, que en otras partes funciona de maravilla, pero acá no tanto. Billy Zane por su parte (el villano de "Titanic", leñe. Y también de, hehehé... "El Rey Escorpión 3". Tenía que mencionarlo, es que soy un cabrón. Pero que en la época era conocido, y "conocido" es por usar alguna palabra, como uno de los matones de Biff en "Volver al futuro") compone un sicópata realmente creepy, con el que de verdad no te darían ganas de estar en un yate o en ninguna parte. Nicole Kidman, ella... buenoooooo... No está mal (en particular cuando aparece en gloriosa pelota picada, ehm). Pero podría estar mejor. Su personaje es bastante rico y lleno de matices (en algunos tramos de la peli se insinúa que a pesar de que estar siendo sicopateada, igual la ponen los malotes), pero ella como que no consigue dar del todo en la tecla. El desarrollo mismo es bastante sencillo, pero al mismo tiempo potente, acompañado por Graeme Revell en su primerísimo soundtrack, un poquito más desatado que su trabajo posterior. La única gran pega es un final quizás demasiado Jólivu. La cosa iba por el derrotero del thriller psicológico, y al final acaba con una escena de gusto a psycho-killer que desentona visiblemente del resto (parece ser que la peli cerraba antes, de manera redonda, y le metieron un pegote de 3-5 minutos finales porque en los pases para el público, al respetable la cosa sicológica como que los dejó fríos... y el pegote final SE NOTA. Y bastante). Queda la sensación de que "Terror a bordo" podía haber sido incluso más dura y sórdida (es inevitable que la premisa recuerde en cierta medida "Cuchillo al agua" de Roman Polanski, por ejemplo). Por desgracia, la peli no quiso seguir el camino en su totalidad. Aún así, garantiza suspenso y tensión. Que es probablemente lo que le estábamos pidiendo desde el minuto 1, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver un thriller psicológico bien empaquetado.

domingo, 1 de noviembre de 2015

"Un domingo en Tiffany's" (2010).


-- "Sundays at Tiffany's". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Mark Piznarski.
-- Actuación: Alyssa Milano, Eric Winter, Kristin Booth, Emily Alyn Lind, Ivan Sergei, Stockard Channing, Gage Munroe, Janet Porter, Kofi Payton, Lyndie Greenwood, Lindsay Ames, Meghan Heffern, Joan Gregson, George R. Robertson, Athena Karkanis.
-- Guión: Jennifer Heath, Heather Maidat y Nancey Silvers, basadas en la novela de James Patterson y Gabrielle Charbonnet.
-- Banda Sonora: Mateo Messina.

-- "Un domingo en Tiffany's" en IMDb.
-- "Un domingo en Tiffany's" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Todas las Navidades, la mamita de la prota (en la época una chiquilla de diez años) se lleva a su retoña a Tiffany's a ver diamantes y joyería, e inculcarle de paso mala leche contra el romance, los hombres, etcétera. Así se crían después. Pero a pesar de eso, ésta es una peli amable. Tanto, que la dependienta de la tienda ve a la chica interesada, y se dice para sí "¡hey, vamos a fidelizarla como cliente dos décadas antes de que tenga poder adquisitivo!", y deja que se pruebe una joya y too, a pesar de que la chiquilla podría salir corriendo a la calle con el anillo de diamantes puesto en el dedo, y la dependienta tuviera que pagárselo a la tienda en cómodas cuotas mensuales descontadas de su salario del próximo cuarto de siglo. En fin, el caso es que la chica no está sola (bueno, está con su madre, pero tratándose de la vieja amargada, es como si lo estuviera). La acompaña un chico que le dice que es linda, que es bonita, que ella puede, ¡diez años y tiene a su lado un mocoso de diez años que ES SU PROPIO COACH PERSONAL! Ah, pero hay trampa en el asunto. Porque el chico es un amigo imaginario (leñe, nuestra prota es esquizofrénica... just kidding, es una comedia romántica, no una de terror en lo profundo del abismo de la mente). El caso es que el chico no elige mejor momento (Navidad, Tiffany's, miren el chico jodesú) para decirle a la chica que por las leyes divinas, cósmicas, etcétera, debe marcharse y transformarse en el amigo imaginario de alguien más, porque a ella le toca... ¡¡¡CRECER!!! ¡¡¡UAAAAAÁ, TENGAN MIEDO!!! La chica patalea, que no, que no te vayas, que ya mi papi nos dejó a mami y a mí y ahora tú... El caso es que pasan veinte años y la mocosa de diez crece para transformarse en ¡¡¡ALYSSA MILANO!!! (miren que creció bien la jodía, baba-baba, aunque sea algo hilarante que la actriz haya tenido sus... 38, al momento del rodaje. Y ya se notan bien lejanos no digamos los días de Samantha Micelli, sino incluso los de trío-de-brujas). El caso es que está por casarse con un tipejo que lo ves y notas que es un cabrón, porque es la clase de renacuajo ENCANTADO DE CONOCERSE. Es un actor en busca de su carrera profesional, y él, muy dije miren, siempre lo que ella quiere y lo que a ella le conviene, incluso mejor que ella misma, porque... porque sí, porque es un asshole, por eso, y tenemos que ir odiándolo rapidito para cuando ocurra lo inevitable. Sí, sé que lo vienen venir. El amigo imaginario de la infancia regresa. Por alguna razón, esta criatura inmortal o por lo menos extraordinariamente longeva no vuelve como un crío de diez años, sino como un adulto joven too hot gusto 'e mina (supongo yo, ya se imaginarán que soy mejor juez de t**** y colaléses que de bíceps y pectorales). ¿Por qué ha regresado? Parece que porque ella está NECESITADA DE UN AMIGO de nuevo (por llamar con un término suave a lo que en mi barrio es la calentura coñocrática de toda la vida). La chica al principio no se lo cree mucho y empieza a hacerle el quite al stalker (lógico, si después de todo se te aparece un tipejo de la nada diciendo que es tu amigo imaginario de la infancia... pues como que vas llamando a los loqueros porsiaca, ¿no?). Pero como queda menos tiempo de peli, ella se convence rapidito para pasar así a la siguiente fase del guión, que es... ya lo están viniendo venir, claro está. Triángulo amoroso entre el novio pesado, la chica tonificada-pero-frígida y el amigo imaginario crecido de todas partes (bueno... supongo nuevamente). Con la mamá que todavía no para las chalas la vieja, metida en medio del pastel y haciendo barra por el pesado porque es buen partido, claro está. ¿Con quién se quedará? ¿La duda los está matando? Na, si no son capaces de adivinar el final finaloso del final, es que ustedes son... er... gente poco curtida en materia de pelis para hacer arrullú de a dos, eso es.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Bueno, esto será corto. Alyssa Milano, estrella infantil ("¿Quién manda a quién?") reconvertida en washona softcore ("El abrazo del vampiro"), reconvertida en chica hot-pero-no-tanto Spelling ("Charmed"), ya acercándose a la cuarentena en esa época y buscando nuevos proyectos con los cuales mantenerse vigente ahora que la cara tiene que aguantar cantidades crecientes de maquillaje y botox y el cuerpo inicia la rendición frente a la omnipresente Gravitación Universal. En eso cae en sus manos esta novelita (escrita por James Patterson, más famoso por... sus novelas de Alex Cross, llevadas al cine como "Besos que matan", "Telaraña", "Alex Cross"...), y decide producir la peli. Para su lucimiento personal, por supuesto. Que terminó saliendo como un telefilme de sobremesa. Y al que le falta el puro moño de regalo. ¿Algo más que decir? Ah, sí. Dirige un tipo cuyo mejor crédito son seis episodios de "Policía de Nueva York" y CATORCE de "Gossip Girl". Yo tampoco lo entiendo, la verdad. Pero ahí lo tienen.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli tenía todos los mimbres para ser otro corrientito telefilme de sobremesa, ñoño y edulcorado, y... es otro corrientito telefilme de sobremesa, sí. Pero... no tan corrientito tampoco. El argumento es de palomas románticas a tope, lo que ayuda a esconder lo creepy de la premisa (¿un amigo imaginario que parece ser un ángel de la guarda o una criatura quién sabe cuán churretemillocientos años de viejo, que cuida a una chica mientras es niña y regresa a la Tierra crecidito y ambos se enamoran? Si esto no fuera una peli "fantástica", entonces al tipo lo estarían mandando a la cárcel por pedofilia, o a la chica al siquiátrico de Estocolmo). Pero dejando eso de lado, tenemos un solvente filme romántico aquí. No hablamos de "Casablanca" ni de "Lo que el viento se llevó" aquí, tan solo otra peli de chica enfriada por la vida que de pronto descubre al hombre que la hace soñar y regresar a la infancia y etcétera. Pero tampoco pretende ser más. A cambio tenemos una ejecución impecable dentro de sus limitaciones. Alyssa Milano demuestra una vez más que tiene buena vena de comediante, y se lleva la mar de bien con Eric Winter (el amigo imaginario / ángel / whatever). El guión está bien construido, predecible hasta la médula pero de eso se trata (vamos, nadie ve comedias románticas para sobresaltarse con los ingeniosos giros de argumento, ¿verdad?). Hilarante el detalle de que Stockard Channing sea la mami de la prota (la también ultramegaplomo Rizzo de "Grease", y si uno piensa que la peli es de 1978, más o menos el año en que debió nacer el personaje... aunque "Grease" estaba ambientada en los '50s, eso sí). Y la primera escena de la peli, con los dos niñitos actuando, lisa y llanamente espectacular porque los dos chicos llenan la pantalla (después desaparecen, claro está, pero sus 10-15 minutitos de fama no se los quita nadie). Al final, queda la sensación de que esta peli, con un poco más de medios y con un reparto de mejor nivel, hubiera podido pasar lo más bien por las pantallas de los cines, y no hubiera desteñido demasiado. ¡Joer, este telefilme es bastante mejorcito que el material romántico con que Jennifer Aniston o Katherine Heigl nos han castigado en la pantalla grande! Si eres chica, adelante, vela con confianza. Si eres chico... y tienes a una chica especial por ahí... ésta es la peli ideal (y si no te va eso del exceso de caramelo, siempre son un premio de consuelo las escenas de Alyssa Milano luciendo algo de escote, no mucho tampoco que esto es producto pa' minas, pero vamos, hablamos de A.M. aquí).

IDEAL PARA: Ver bien enrolladitos haciéndose arrurrú currucucú las palomitas.

domingo, 25 de octubre de 2015

"Scavengers" (2013).


-- "Scavengers". Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Travis Zariwny.
-- Actuación: John Lee Ames, Roark Critchlow, Brett Curtze, Sean Patrick Flanery, Jennifer Jalene, Louise Linton, Jeremy London, J.J. Nolan, Tyler Poelle, Russell Richardson, Kaitlin Riley, Pavlos Skountzou, John Stocklin, Michael Stocklin, Jamie Strange.
-- Guión: Travis Zariwny.
-- Banda Sonora: Conan Skyrme.

-- "Scavengers" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una nave espacial de reducido tamaño y su tripulación están en el espacio por... algún motivo. Hay a lo lejos ruido de... algo. ¿Una batalla, o qué se yo? Qué más da. El caso es que están ahí... son scavengers, o sea carroñeros o qué se yo... parece que se dedican a saquear restos de tecnología alienígena... El guión no es exactamente explicativo, por lo menos en sus primeros minutos. El caso ej que de pronto se aparece... LA NAVE DI LOS MALOS. O algo así. (En realidad tardé un poco en darme cuenta, ambas tripulaciones se ven lo mesmo, no hay descripción de personajes, no hay mucho enfrentamiento directo al comenzo, qué se yo, pero para su entendimiento si ven esta cosa: SON DOS NAVES. Lo que me dí cuenta, la peli comenzó a hacer algo más de sentido para mí. Algo). Viene un enfrentamiento, y luego viene otro, y otro, y... entre medio, algo sobre ir y volver fuera de la nave... algo sobre un artefacto alienígena... un poco de romance perdido porke, well, it's the future baby and the future sucks hard. Y así se la llevan por hora y media perdida de mi vida. Joer, me pregunto qué harán en el futuro si, saqueando tecnología ancestral, se encuentran con ESTA PELI.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Futuromerda. Un subgénero de la SciFi por derecho propio. Pelis acerca de los perdedores del sistema. Cuya forma fue establecida, si no inventada, por "Alien" en 1979. Desde entonces han chorreado las pelis acerca de naves pequeñas con tripulaciones pequeñas y sueños y esperanzas pequeñas, enfrentándose a circunstancias de mierda. ¿El motivo? Quizás es que son baratas de producir. Es decir, siempre hay que esforzarse un poco por aquello de que parezca ser EL FUTURO BABY, pero no tienes que montarte escenarios que sean ciudades futuristas o planetas enteros. Si además añadimos el pathos de personajes angustiados y sin mañana, igual que el friki terminal promedio, es un win-win. "Scavengers" es OTRA MÁS de éstas. Como tantas las ha habido, y tantas las habrán.

¿POR QUÉ VERLA?

-- No. Sinceramente, no. No se martiricen a sí mismos. Evitar ésta a toda costa. Porque, veamos. Es una de serie B. OK con eso. Tenemos un presupuesto merda, decorados cartón piedra, CGI que parece videojuego 90s, actuaciones de... de... de... iba a escribir piedra o cartón, pero algo más futurístico, veamos... de aleación titanio-cobalto, bueno, creo que así pasa. Todo al servicio de la clásica fórmula grupo-de-perdedores-perros-mordiéndose-por-huesos. Nada de malo con eso, sabíamos a lo que veníamos y no esperábamos más. Sumémosle que Conan Skyrme hace un trabajo bastante digno en la banda sonora, que incluso, sorpresa, le da a la peli una relativa suntuosidad dentro de lo suyo. El problema es que el señor Zariwny, que guioniza y dirige esta cosa, da la impresión de estar tratando de hacer Shakespeare-in-space, melodrama de alturas, cosas psicógenas tipo "El planeta prohibido" o similar. Y no es el caso. Porque una premisa que podía haber sido muy resultona, y con varias ideas que son muy potentes, son desperdiciadas en un guión de porquería: escenas de presentación que tratan de dar la idea de profundidad arquitectónica del universo pero que al final no son informativas de nada por lo que al final no llega a interesarnos qué pasa con los personajes porque no tenemos idea de quiénes son y qué es lo que quieren, diálogos forzados hasta más allá de lo increíble, el cliché de los personajes que lo tienen todo para amarse pero no se atreven porque son ALMAS TORTURADAS POR EL DOLOR, personajes que cruzan la barrera de la unidimensionalidad y se transforman en clichés ambulantes sin personalidad alguna (por lo que todos ellos son más o menos intercambiables entre sí, salvo por el villano principal de la escuela susurro-para-verme-amenazante que trata de ser un Khan Ricardo-Montalbán-type de rebajas y no le da ni para la mitad de eso porque Montalbán era mucho Montalbán (y no se rían: el guión bien puede verse como una especie de "Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan" en sucio, con saqueadores en vez de la Flota Estelar y con artefacto alienígena en vez del Proyecto Génesis), y la secuaz principal del villano por hacer uso de la clásica carta hottie, aunque la peli se cuida muy bien de incluir escenas risqués con las cuales explotar ese único rasgo de... personalización)... El peor pecado de esta peli no es ser SciFi serie Z, sino sus esfuerzos constantes por presentarse como DRAMA SERIO. Y como decíamos, algunas cosas tienen perdón porque el porsupuesto, o se tiene o no se tiene, pero ESCRIBIR UN BUEN GUIÓN ES GRATIS, JOER, y si eso les falla, olvídense de la parte operática de lo que llamamos Space Opera. Una lástima, porque con menos megalomanía, actores más ajustaditos y un mejor guión, hubiera podido quedar una peli mucho más resultona, incluso una que, desde su humilde trinchera de serie B, hubiera podido pararse de igual a igual con un blockbuster de 150-200 millones de porsupuesto. Porque si no tienes el presupuesto de los Uachoski para "El destino de Júpiter"... mejor cuida tu guión, que sea. E incluso si tienes el presupuesto de los Uachoski, ya que estamos.

IDEAL PARA: Nadie en particular.

lunes, 19 de octubre de 2015

"Las doce pruebas de Astérix" (1976).


-- "Les douze travaux d'Astérix". Francia. Año 1976.
-- Dirección: René Goscinny, Henri Gruel, Albert Uderzo y Pierre Watrin.
-- Actuación: Voces de (en el original francés) Roger Carel, Jacques Morel, Pierre Tornade, Henri Labussière, Jean Martinelli, Pascal Mazzotti, Lawrence Riesner, Claude Dasset, Roger Lumont, Gérard Hernandez, Henri Virlojeux, Nicole Vervil, Jacques Hilling, Henri Poirier, Mary Mongourdin.
-- Guión: René Goscinny y Albert Uderzo, con la colaboración de Pierre Tchernia.
-- Banda Sonora: Gérard Calvi.

-- "Las doce pruebas de Astérix" en IMDb.
-- "Las doce pruebas de Astérix" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una aldea gala que resiste ahora y siempre al invasor, blablablá, habrá OTRA NUEVA ESCABECHINA. Vamos, ya nos conocemos el guión. Roma attack, los galos toman la poción mágica, y vuelan los cascos romanos por los aires, y ES CÓMICO porque nadie se contusiona y tal (¿alguien quiere rodar una peli de Astérix en donde de verdad se viera el daño ocasionado por ese par de lovelyquakes que son Astérix y Obélix?). El caso es que entre los romanos comienzan a correr rumores de que esos galos SON DIOSES (pero... ¡momentito! ¿No que en el cómic, los romanos siempre han sabido de la poción mágica? Hmmm...). El caso es que los rumores llegan a Julio César, quien dice ¡¡¡PAPARRUCHAS!!!, pero siendo César un César, pues bien, decide que para qué va a perjudicarse, y viaja a la Galia (otra vez) para una apuesta. Resulta que en el pasado, Hércules realizó doce pruebas, y los dioses lo recompensaron convirtiéndolo en un dios (bueno, en realidad, en los mitos griegos, Hércules ya era semidiós porque nació cuando Zeus se trotó a Alcmena cuando Anfitrión el marido de la susodicha estaba ausente en casa, pero en fin, no nos detengamos con esto, que peores salvajadas hemos visto en las pelis de Hollywood y nadie se queja). Pero como esas pruebas están pasadas de moda, pues, que los ágiles de César han puesto a punto una lista que es algo así como las nuevas doce pruebas, anticipándose a la moda de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo y otras imbecilidades varias. La aldea gala elegirá a uno o dos campeones, y ellos deben pasar las pruebas. Si lo logran, César decidirá que son dioses y dejará a los galos en paz. Pero si no lo logran, los galos deberán rendirse. Y los galos, siendo mucho galos ellos, aceptan. Entonces, los galos se miran entre sí, y deciden que Ordenalfabetix el vendedor de pescado y Esautomátix el herrero irán a las doce pruebas. Y parten Ordenalfabetix y Esautomátix a su primera prueba, cuand... no, estoy bromeando. Vamos, ya saben que ellos dos no son, si los héroes son Asterix y Obelix, ¿no? Bien, ahora en serio. El caso es que Asterix y Obelix son elegidos y parten a las doce pruebas. ¿Conseguirán superarlas todas? Guau, el suspenso por saber si los buenos ganarán, me está matando.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La Europa de postguerra era un lugar deprimente. O sea, Europa era el gran continente sede de la civilización y tal, y de pronto, quedó tan arrasada que sólo para el Existencialismo les quedó ganas. En medio de todo empezaron maniobras para crear una unidad europea que pudiera pararse de tú a tú contra las superpotencias y tal. Y en medio de todo eso, sobreviven los cómics francobelgas. Nos referimos a Tintín por supuesto, y a los Pitufos, y también a Asterix. El propio contexto de Asterix es, buenoooooo... un tanto raro. Los malos son un gran imperio conquistador y los buenos son los héroes que resisten a su poderío. Qué nacionalista too. (De hecho, si leen los tomos en orden, los primeros volúmenes hacen varios comentarios sotto voce acerca de que los otros galos, los que se dejaron conquistar o se rindieron, son algo vergonzosos, o si no, lean "El escudo arverno"). El caso es que Astérix terminó resultando enormemente popular, debido a su inusual mezcla de elementos: un poco de historia, un poco de fantasía histórica, un poco de comentario social, y harto slapstick. Nada de raro entonces que Astérix diera el salto al cine, y no nos referimos a la un tanto mediocre saga iniciada por "Asterix y Obelix" de 1999, con un infame Roberto Begnini como villano, sino a dos pelis animadas hoy en día olvidadas, en un caso con un resto de justicia ("Asterix el galo" de 1967), y en otro con mucha ingratitud ("Asterix y Cleopatra" de 1968). Goscinny y Uderzo, los creadores del cómic original (perdón, que "cómic" es para esos burros y tontorrones cómics yanketas, hablemos mejor de "bande dessinée" que es más sofisti, ¿ya?), volvieron a la carga en 1976, aunque en este caso no adaptando alguna de sus historias, sino con un argumento completamente original (si ustedes ven por ahí el libro con las doce pruebas de Asterix, entérense: en este caso el libro es adaptación de la peli, y no al revés). El resultado fue "Las doce pruebas de Asterix", quizás la mejor de todas... aunque, curiosamente, es más irrespetuosa con el material original que otras adaptaciones. No que sea mejor, no que sea peor... sólo que es diferente. En el buen sentido de la palabra, por una vez en la vida.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos de la base que es una historia original, y por ende, presenta algunos detalles que difieren con la continuidad oficial de la serie (uno de los más obvios, y lo menciono porque hay otro más obvio pero que es un spoiler gigantesco, es que los romanos no saben de la pócima mágica, cuando en los libros es historia sí e historia también en donde los romanos complotan para obtenerla, destruirla, etcétera). Pero es una historia original de los creadores también originales. Esto podría ser una mala noticia, porque a veces los tipos que inventan el material original piensan que son lo más genio de lo genio y no hace falta cambiar nada, y después, sin entender las diferencias entre un medio u otro, quedan las plastas que quedan. En este caso no. Goscinny y Uderzo mantienen las formas básicas del cómic original, pero introducen cambios bastante creativos por aquí y por allá, en particular llevando el talento de la animación por caminos bastante... trippies, digámoslo así (la secuencia en la caverna de la Bestia, por ejemplo, es como para vérsela jarto de LSD). El humor mismo es también algo más absurdo y surrealista, con el comentario social llevado hasta el extremo. Pero todas estas cosas funcionan muy bien. La peli parte algo lisérgica, porque las primeras pruebas son competencias atléticas, y como que flota una sensación de que si la cosa sigue así, menudo peñascazo en la jeta va a ser esto. Es a partir de la cuarta prueba, en donde Asterix y Obelix tienen que cruzar un lago (y no, no voy a decir qué pasa ahí), en donde la peli realmente cobra vuelo, y de ahí ya no para. El enfrentamiento contra Iris el egipcio es simplemente delirante. La prueba de la caverna de la Bestia representa un marcado cambio de tono, pero el remate es inesperado e hilarante. La prueba de la obtención de la forma A-38 es delirio en estado puro. Y aunque quizás la última prueba desinfla un poco todo, no es menos cierto que el final es inesperado, contundente, y deja con un muy buen sabor de boca. En definitiva, una peli que puede decaer en algunos tramos, que quizás no se sostiene al ciento por ciento en todo su metraje, pero que resulta mucho más original, creativa, ingeniosa y atrevida que muchos subproductos para niños de hoy en día, que se venden metiéndolos a presión con marketing puro y bruto. Ojalá se hicieran más pelis animadas como ésta, hoy en día.

-- En una brevísima escena en el Olimpo, vemos a los dioses. Y entre los dioses vemos a la diosa Venus desnuda y tendida sobre unas pieles (o sea, vemos espalda y espalda baja, nada softcore, ¿eh?). Y está dibujada basándose en Brigitte Bardot. Y yo que no me acordaba, de cuando vi la peli por primera vez siendo cachorro...

IDEAL PARA: Fanáticos de Asterix, fanáticos del cóm... er... perdón, la bande dessinée francobelga, fanáticos de la animación, y en general para todas las personas que quieren pasar un rato relajado viendo material de calidad.

domingo, 18 de octubre de 2015

"Astérix y Cleopatra" (1968).


-- "Astérix et Cléopâtre" (título original en francés). Francia / Bélgica. Año 1968.
-- Dirección: René Goscinny y Albert Uderzo.
-- Actuación: Voces de (en el original francés) Roger Carel, Jacques Morel, Micheline Dax, Jacques Balutin, Jacques Bodoin, Maurice Chevit, Claude Dasset, Pierre Garin, Olivier Hussenot, Bernard Lavalette, Rodolphe Marcilly, Joel Noel, Jean Parédès, Alfred Personne y Lucien Raimbourg.
-- Guión: Jos Marissen y Eddie Lateste, con la colaboración de Pierre Tchernia, basados en el cómic de René Goscinny y Albert Uderzo.
-- Banda Sonora: Gérard Calvi.

-- "Astérix y Cleopatra" en IMDb.
-- "Astérix y Cleopatra" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Egipto, el multisecular imp... ¿qué cosa? ¡¡¡MULTISECULAR SIGNIFICA QUE SE REFIERE A MUCHOS SIGLOS, SO MALPENSADOS!!! Joer, ven la combinación "CUL" en una palabra y se creen cualquier cosa. En fin, Egipto, el multisecular imperio que creó la civilización, la tiranía totalitaria y esos simpáticos dioses con cabeza de animales como chacales, halcones, serpientes, cocodrilos, y políticos financiados por SQM. Sólo que Egipto ya no es lo que era, porque ahora está bajo DOMINACIÓN ROMANA. O algo así, porque a la Faraona Cleopatra se la trota el romano Julio César, y que ella le ponga ojos de gatita y tal, y él, como que los laureles se le reverdecen y too (ni el cómic ni la peli lo dicen, pero nosotros lo largamos igual: en la vida real, Julio César era 31 años mayor que Cleopatra, de manera que cuando se conocieron y empezaron el baile de la culebra, ella era una núbil veinteañera y él un viejo verde cincuentón. Aunque más diferencia tenía Anna Nicole Smith con el millonario tejano, y no mucha gente se escandalizó, eso sí). El caso es que ambos RIÑEN, PELEAN, SE SACAN LAS GARRAS, porque Julio César dice que los egipcios sí, que las pirámides y tal, pero es que, joer, ¿qué han construido de bueno en los últimos 1000 o 1200 años...? (César tiene un punto aquí, admitámoslo). Cleopatra por su parte dice que Egipto no es (todavía) un país que haya perdido un imperio glorioso y sea del Tercer Mundo con ínfulas de grandeza, como la abuela aristócrata media senil recordando los buenos días de fortuna, o como la España del siglo XXI. Usualmente esto se habría resuelto con ella cortándole el agua a César y él ronroneándole "mijita" en la oreja para después pasar al equitación-como-reconciliación, pero... 1.- La peli se habría acabado en cinco minutos (bueno, 10, es peli antigua y su sentido del ritmo narrativo es algo más pausado que el actual), y 2.- La cosa no habría quedado muy para todo espectador. Así es que hacen una apuesta: Cleopatra va a construir un palacio en tres meses para César (¿y en el intermedio, ná-ni-ná? Joer con estos reyes...), y con eso va a probar que... ¡¡¡ESTO... ES... ESPARTA!!! Er, no, perdón, que ¡¡¡ESTO... ES... ESPAÑA!!! No, tampoco, si no es de ladrillo el palacio. En fin, que ¡¡¡ESTO... ES... EGIPTO!!! Y ella, mujer al final del día, ¿va y llama al arquitecto más competente del mundo? No, claro que no, por el contrario, llama a un tunante al que todo se le derrumba (todo lo que construye, léase, ¿eh?). Pero claro, así tenía que ser porque de lo contrario el tipo va y construye el palacio, y la cosa empieza y acaba en Egipto, pero como el tipo es un arquitecto de universidad privada, se ve en la necesidad de viajar a la Galia a pedirle ayuda a Panorámix, y entonces POR FIN aparece la gente a la que veníamos a ver, o sea, a Astérix y los galos, leñe (y en el viaje, suponemos, se echa un mes de los tres que tenía, en otra muestra supina de competencia a nivel de repartición pública chilena). El caso es que Panorámix lo saluda con los brazos abiertos, a pesar de que técnicamente adoran a dioses distintos (y en el caso de los celtas, hacían sacrificios humanos, algo que el cómic de Astérix siempre ha barrido bajo la alfombra), y envía a Astérix y Obélix a Egipto a AYUDAR. Y como dicen los guiones yankis: HILARITY ENSUES. Bueno, al fin que empiece la peli, que ya iba siendo hora, leñe.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¡Hay vida más allá de la Disney y del anime japonés! En las procelosas aguas de la animación francesa hemos entrado, camaradas, así es que sigamos adelante con valor. Pero partamos por otra parte del mundo: por Hollywood. En 1963, el mundo contempló con asombro el estreno de una ultrasuperchupimegaproducción histórica, en concreto la "Cleopatra" con Elizabeth Taylor. La mitología cinéfila insiste en que "Cleopatra" fue un fiasco de taquilla, pero en realidad, muy por el contrario, fue LA PELI MÁS TAQUILLERA DE 1963, y si los estudios Fox estuvieron a punto de irse al condenado diablo con ésta, es por un problema distinto, a saber, la escalada de costos que la convirtieron en una de las pelis más caras de la historia (sus 44 millones de costos suman, a dólares de 2015, 338 MILLONES, o sea, lo mismo que "The Avengers" y "Avengers: La era de Ultrón" sumadas). Pero sea como sea, el caso es que la peli desató una cierta cleopatramanía, lo que motivó por supuesto a cierto par de avispados comiqueros de Francia, a llevar a su personaje estrella Astérix a encontrarse con Cleopatra. Ellos llevaban ya cinco cómics de Astérix publicados, y para su sexto volumen, se pusieron a tono con la moda y, ni cortos ni perezosos, lanzaron "Astérix y Cleopatra". Uno que hacía burla del gigantismo de los epics de Hollywood y de Cleopatra en particular con su célebre "¡14 litros de tinta china, 30 pinceles, 62 lápices de mina blanda, 1 lápiz de mina dura, 27 gomas de borrar, 38 kilos de papel, 16 cintas mecanográficas, 2 máquinas de escribir, 67 litros de cerveza fueron necesarios para su realización!". (Joer, y yo que con un platito de leches y mi porción de Whiskas funciono incombustible para cada posteo de este blog... voy a ir donde mi amo y voy a pedir un aumento). El cómic en sí, significó un cierto giro dentro de la saga de Astérix, que hasta el momento eran buenos, pero esa cosa de "buenos-pero-nada-tan-especial", hasta por fin encontrar realmente su vena cómica, e inaugurando la racha de buenos cómics que nos regalaron hasta que la palmó Uderzo, y Goscinny tuvo la nefasta idea de seguir en solitario, lo que nos llevó a cómics con la Atlántida, con marcianos... pero divago aquí. El caso es que los dos creadores habían quedado un poco disconformes con una peli anterior de Astérix ("Astérix el galo", de 1967), en la que ellos no tuvieron participación, y por tanto, esta vez se pusieron al hombro ellos mismos. El resultado es una peli estupenda que, si bien en algunos respectos es MUY DE SU ÉPOCA, es también una de las mejores adaptaciones de un cómic al cine que se hayan visto jamás.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A la chita callando, entre pelis animadas y de carne-y-hueso, a 2015 se han rodado TRECE pelis de Astérix, TRECE, cuéntenlas si quieren ("Astérix el galo", "Astérix y Cleopatra" que nos ocupa, "Las doce pruebas de Astérix", "Astérix contra el César", "Astérix en Inglaterra", "Astérix y la gran pelea", "Astérix conquista América", "Astérix y Obélix", "Astérix y Obélix: Misión Cleopatra" que es remake de la que nos ocupa, "Astérix y los vikingos", "Astérix y los Juegos Olímpicos", "Astérix y Obélix: Dios salve a Inglaterra", y "Astérix: La tierra de los dioses"). La calidad va desde lo soberbio hasta lo insufrible, pero las buenas, las realmente buenas, las de antología, son "Las doce pruebas de Astérix" y ésta. Influye por supuesto que los creadores estuvieron a cargo, y si bien a veces esto son malas noticias, por el tema de los egos y lo que se me sale de adentro y tal, en este caso es al contrario. Ellos trataron simplemente de ajustarse lo más posible a la historia original del cómic, en una de las adaptaciones de cómic más fidedignas que se han visto en el cine jamás, y como el cómic mismo es uno de los mejores y más icónicos de la larguísima saga de Astérix, pues resulta lo que resulta. Pero hay más. No se trata de una traslación del cómic, así sin más. Goscinny y Uderzo tienen bien claro que el cómic y el cine usan dos lenguajes distintos, y que por lo tanto, es necesario introducir algunos cambios y ajustes para que la cosa no quede... bueno, no quede como una viñeta pegada a la otra y sin más. Algunos de estos cambios son discutibles, como por ejemplo la introducción de números musicales al estilo Disney, pero por suerte lo hacen a su manera y sin copiar por el mero afán de copiar, además de no abusar en exceso del recurso del musical, de manera que el resultado final no chirría. Pero lo más importante es que el sentido del humor del material original queda a salvo. Vemos muchas referencias históricas, que oscilan entre el anacronismo intencionado y los detalles de bonus para genios en la platea, lo que es acorde por supuesto con el ENORME trabajo de documentación que Goscinny y Uderzo metían al cómic original en primer lugar. Para el espectador actual, la peli puede resultar algo anticuada en algunos respectos, típicamente en las escenas de masas en donde no vemos demasiadas masas, o en el ritmo narrativo quizás algo lento, pero eso no es culpa de la peli: así es como se hacía una peli en 1968, y si el cine ha cambiado, se ha hecho más acelerado, y sobre todo hay más presupuesto para meter escenas de masas o paisajes grandiosos, eso ya es un aparte. En definitiva, "Astérix y Cleopatra" es una peli que, desde su humilde posición de peli-para-niños con aventuras blancas y ligeras, es una pequeña joyita que debería ser mucho más recordada de lo que hoy en día es.

IDEAL PARA: Los que todavía creen que no hay aventuras animadas más allá de Disney, DreamWorks o Sony.

domingo, 11 de octubre de 2015

"Los siete pecados capitales" (1995).


-- "Se7en" (título original en inglés), "Pecados capitales" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Richard Roundtree, R. Lee Ermey, John C. McGinley, Kevin Spacey, Julie Araskog, Mark Boone Junior, John Cassini, Reg E. Cathey, Peter Crombie, Hawthorne James, Michael Massee, Leland Orser, Richard Portnow, Richard Schiff, Pamala Tyson, Daniel Zacapa, Alfonso Freeman, Harris Savides, Andy Walker, Richmond Arquette.
-- Guión: Andrew Kevin Walker.
-- Banda Sonora: Howard Shore.

-- "Los siete pecados capitales" en IMDb.
-- "Los siete pecados capitales" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una ciudad no especificada de Estados Unidos en donde todo es óxido y lluvia, hay un policía negro vejete que sabemos que va a ser cool porque es MORGAN FREEMAN. En la época en que, hagan memoria... ACTUABA. El caso es que al Morgan le asignan... ¿una señora Daisy? Oh, no, por supuesto que no. Le asignan un joven y ambicioso policía, Brad Pitt cuando estaba en la cresta de la ola como el galán mojabragas de Jólivu. Ambos deben investigar la muerte de un tipo que aparece... ¿no han visto la peli? Bueno, lo describiré. Un gordo obeso mórbido cuya grasa daría para volver al peso normal a como veinte clones de Gwyneth Paltrow, con la cabeza hundida en un plato de espaguetis. El Brad Pitt empieza a dárselas de estoquello, y el Morgan Freeman se cabrea y lo manda a tomar vientos. (A ver cuántas chicas vieron esta peli en el cine para alimentar sus fantasías húmedas con Brad Pitt, y al ver la escenita ésta buitrearon de una toda la ración de vómitos agendada para mantenerse flacas durante la semana). El caso es que Brad Pitt, con modales macarras que parecen casi autoparodia, le hace flor pará 'e carros al Freeman porque, oye, tú eres un vejete y además feo, mientras que yo soy jovencito y arrastro a la chica que se me pegangana, así es que más respeto con lo HOTTIE. El Morgan Freeman dice que pa' estarse jo'iendo la última semana de trabajo con un chuloputo merda, mejor que lo asignen a casos separados. El jefazo, como hay que poner problemas, quiere no, quiere no, quiere no, al final bueno-ya. Al Morgan Freeman lo dejan en el caso, y al Brad Pitt lo mandan a un caso un poquito menos sangriento, el de un abogado (porque como todos sabemos, los abogados son vampiros porque tienen carencia de sangre en las venas). Y bueno, sucede lo que cualquiera puede adivinar: tenemos a dos actores con tremendo cartel, al Freeman y al Pitt, así es que no vamos a desperdiciar a ninguno corriendo por separado en una historia B cuando podemos concentrarlos a los dos en la historia A, de manera que al final resulta que los dos casos igual están conectados. Morgan Freeman entonces descubre, porque será poli y too pero es más listo que el hambre y culto además, que el asesino está escenificando los SIETE PECADOS CAPITALES. Porque verán, para algunos la Edad Media no termina todavía. Vendrán más asesinatos, y... ¿podrán nuestros héroes impedirlos? ¡Por supuesto que no! Porque qué gracia tiene que una peli se llame "Los siete pecados capitales" si agarran al fulano cuando está cometiendo su cuarto asesinato, digamos, y desperdiciamos otros tres bonitos asesinatos porque sí, ¿verdad?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Qué época aquélla. David Fincher pertenece a la primera gran oleada de directores que se habían cultivado menos en el mundo del cine, que en uno bien diferente, más taquilla, más rompedor: el videoclip MTV. No es que los directores de cine no grabaran antes videoclips o comerciales (Ridley Scott dirigió el famoso spot 1984 para Apple, y su hermano Tony Scott había rodado un videoclip para George Michael, pero ambos ya tenían currículum en el cine a sus espaldas, mientras que Fincher partió con videoclips y de ahí subió al cine). Alguien olvidó que es más fácil enseñarle a un cineasta a hacer videoclips, que a un videoclipero a hacer cine, por lo visto. De todas maneras el asalto era inminente: después de todo... ¿no se había vendido YA A MEDIADOS DE LOS '80S el concepto de "Miami Vice" como "MTV cops"? En paralelo, un tipo llamado Andrew Kelvin Walker, que trabajaba para Tower Records (una red de tiendas de venta de discos que era más o menos análoga a Blockbuster en el mercado del videohome, o sea, una plaga imparable cuya gran afición era reventar a la competencia más pequeña hasta que Internet los reventó a ellos), y de cuya experiencia salió... ¿un lindo relato de ponies rosados y arcoiris? Por supuesto que no: salió el guión de esta peli. Eso es síndrome postraumático y no lo de Vietnam. Resulta hilarante observar, a la luz del éxito, taquilla y fama posterior de la peli, que nadie quería el guión. ¿El guión escrito por un perfecto desconocido que además NO ES UNO DE LOS NUESTROS PORQUE NO ES JUDÍO, y que en realidad tiene un argumento que es apenas una excusa para concatenar asesinato molón tras asesinato molón? (Joer, los de "El juego del miedo" se mandaron siete con la misma premisa a partir de 2004, siete, cuéntenlas bien, pero una década antes, nadie tenía idea). Al final alguien compró el guión, pero encontraron el final demasiado poco Hollywood (ya saben, la tierra de los finales felices), así es que lo reescribieron, cambiándolo por una EMOCIONANTE CARRERA CONTRA EL TIEMPO para salvar a la esposa del poli joven. Y entonces, alguien pensó en David Fincher. Que después de todo, tan mal no lo había hecho con su peli debut, "Alien 3" (universalmente masacrada como una pésima peli de Alien y un muy poco promisorio debut para Fincher, aunque en estricto sentido, ni la peli es tan mala, ni tampoco la culpa es de Fincher sino de los cincuenta millones de cocineros que echaron a perder el pastel). Así es que le enviaron... el guión equivocado. El original, sin la reescritura HAPPY ENDING. Ups. A David Fincher le gustó, y decidió que le daría una segunda oportunidad a Hollywood. Cuando llegó, se encontró con que el estudio no quería rodar el guión original, quería rodar la revisión. Maldita sea. David Fincher dijo que se bajaba si no lo dejaban rodar el guión de verdad. Estuvo a punto, pero al coro se sumó Morgan Freeman. Y después, Brad Pitt. No es que estuvieran largos de estrellas para rodar la peli (el rol de Brad Pitt originalmente iba a ser para Denzel Washington, lo que hubiera sido la repipa, pero éste decidió que el guión era demasiado sanguinolento... ya tuvo el Washington tiempo para arrepentirse después. En cuanto al rol de Morgan Freeman, se lo quisieron ofrecer a Al Pacino, que prefirió ir a rodar "La sombra de la corrupción", y después a darse de cabezazos contra el Muro de los Lamentos de las malas decisiones fílmicas). Tampoco querían a Gwyneth Paltrow arriba, pero como en esa época algo pasaba con la Gwyneth y el Brad (¿recuerdan esos tiempos? ¿Antes de Brad y Jennifer? ¿Antes de Brad y Angelina?), al final éste insistió y se mantuvo a la Gwyneth. Al final, después de todos esos accidentes, la peli terminó siendo estrenada. Con éxito inmediato. Costó 30 millones de dólares, hizo 327. La crítica la adoró. David Fincher ascendió al Olimpo fílmico, y si bien después su carrera ha sido más o menos irregular (nunca ha caído demasiado bajo, pero también su condición de darling se ha desvanecido algo con el paso del tiempo... es el precio de la integridad artística, por supuesto), nunca ha dejado de ser amado por todo cultureta hipster con el corazón bien puesto. Por no hablar de los cincuenta millones de clones que siguieron de esta peli, el más destacado de los cuales es por supuesto la mencionada "El juego del miedo". Nada mal, sr. Fincher, nada mal. ¿Sería mucho pedirle ahora que rodara una peli que fuera menos estilo y algo más de substancia?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Considerando que "Los siete pecados capitales" es una de las pelis más famosas, vistas e influyentes de los '90s, hasta el punto que su famoso giro de tuerca final es tan conocido y por lo tanto tan poco misterioso como el significado de "Rosebud" en "El ciudadano Kane" de Welles o la verdadera solución del asesinato en "Psicosis" de Hitchcock, resulta increíble observar lo mal que ha envejecido. No es una mala peli, en lo absoluto. Pero sí que es una peli demasiado "muy de su época". Un par de razones lo evidencian. Por un lado, la fórmula de "Los siete pecados capitales" (investigación policíaca, fotografía cochambrosa, asesinatos over-the-top, un cierto toquecillo sobrenatural-quizás a ratos) ha sido explotada después hasta la saciedad ("Poseídos", "El juego del miedo", "Captivity", el torture porn en general... y de hecho ni siquiera es una idea nueva porque es más que nada un refinamiento y americanización de lo que los italianos venían haciendo desde el giallo en adelante), y frente a sus imitadores, no se puede decir que "Los siete pecados capitales" sea más icónica o profunda, si no es por el hecho de ser "la primera". En segundo lugar, el propio Fincher después siguió adelante y rodó pelis mucho más interesantes, redondas y profundas ("El Club de la Pelea", "Zodíaco", "El curioso caso de Benjamin Button", "Red social", "Perdida"). Resulta curioso observar que Fincher mismo comentó alguna vez que "Los siete pecados capitales" era un intento de rodar algo como lo que William Friedkin debería haber rodado después de "El exorcista", curioso porque aunque algo más de dos décadas anterior, "El exorcista" se ha mantenido mucho más firme con el paso del tiempo, ayudado por supuesto que a diferencia de "Los siete pecados capitales", no es un ejercicio de substancia sobre estilo, sino que todo el excelente apartado visual está al servicio de una profunda exploración de nuestra relación con la naturaleza del mal, incluyendo la sexualidad, la culpa, y el valor de la religión, mientras que "Los siete pecados capitales"... bueno, en "Los siete pecados capitales" tenemos apenas un loquito que mata gente y eso es el mal, y punto. Es fácil ver por qué la peli enganchó tan bien con la audiencia de los '90s, considerando que en esos felices tiempos en que la Historia se había acabado, la racionalidad surgía triunfante, el libremercadismo era la solución y panacea a todos los problemas del mundo, era también la época en que, en las catacumbas, el movimiento neocon levantaba cabeza. No es por nada que en "Los siete pecados capitales", la religión es identificada explícitamente en la imaginería fílmica con el Medioevo, con grabados vetustos, con una estética lejana a la vida moderna, y el asesino es un tipo sin ninguna real conexión humana (tanto, que no aparece en la peli sino hasta bien el final, y carece de identidad). Es una idea interesante, pero nuevamente las comparaciones son ofensivas y reveladoras a un tiempo. "The Dark Knight" hizo exactamente lo mismo con el Joker, ya que el Joker, al igual que John Doe, no es tanto un ser humano o un personaje como una fuerza satánica suelta sobre el mundo, pero en "The Dark Knight" vemos como esa fuerza satánica influye, pervierte y corrompe a los "buenos" ciudadanos, mientras que en "Los siete pecados capitales", toda esa exploración de nuestra relación con el mal es terriblemente superficial: el mal está ahí, nosotros estamos aquí, el mundo es lluvia y óxido (y desierto, al final), pero igual nosotros somos buenos, nobles y decentes y de una pieza. No hay ambigüedad. Es exactamente el Zeitgeist de los '90s, en donde todos los libremercadistas ateos éramos buenos, y esos idiotas religiosos eran una especie de reliquia del pasado. Claro, después llegamos al XXI, y descubrimos que los talibanes todavía pisaban fuertes (los talibanes que tumban Torres Gemelas, por supuesto, pero también los talibanes que ganan Presidencias en Estados Unidos con sospechosos recuentos de votos en Florida). La peli tuvo las antenitas de vinil para captar eso que estaba viniendo, pero no alcanzó a ser premonitoria porque no exploró mucho más el tema. Es decir, lo dicho: nada de substancia. Sólo estilo. Y si el estilo al final resultó tan fácil de copiar...

-- Si la peli se ha sostenido en el paso del tiempo, es en buena medida gracias a su impecable factura. David Fincher es y ha sido siempre un cineasta de fuste. Habrá rodado pelis mejores o peores, pero de ninguna de ellas puede decirse que le falte un envoltorio bonito. Fácil, ¿no? Bueno, si es tan fácil, ¿por qué Michael Bay se fusila cañonazos de 200 millones por peli y no es capaz de sacarse una que tenga una estética mínimamente decente? Claro, David Fincher venía del mundo del videoclip, blablablá, OK con eso, pero muchos otros que vienen del videoclip no han sido capaces de rodar tan sólido (se me ocurre McGee, cuya estética videoclipera funciona excelentemente bien para "Los ángeles de Charlie", pero en buena medida por el carácter autoparódico de la peli). Capitaneados por Fincher, Morgan Freeman y Brad Pitt entregan dos enormes actuaciones, saliéndose de la dinámica caricaturesca del "poli viejo serio vs. poli joven macarra" para construir dos verdaderos personajes, en lo que acaso es una deconstrucción inconsciente de los tópicos de los dos polis condenados a entenderse (en esta peli, lo de ambos no termina exactamente en amistad abierta, sino en algo a mitad de camino entre la mera tolerancia y la incomodidad... tal y como probablemente sería en la vida real). Al lado de ellos, el resto de los actores son más bien veniales. Sea porque las actuaciones son deslavadas (¿cómo es que Gwyneth Paltrow se hizo una carrera después? Ha actuado bien en algunas pelis, pero es que joer, al día siguiente de verla aquí yo no la hubiera contratado ni para que interpretara a un extra sin diálogo), sea porque aparecen demasiado poco (Kevin Spacey, el caso más notorio). Pero funcionan dentro de lo suyo. Howard Shore por su parte contribuye con un excelente soundtrack, aunque lo suyo ya era cosa de fábrica si se piensa que venía de soundtrackear "El silencio de los inocentes" (aunque, cosas del destino, nadie hoy en día lo identifica con la musiquita de estas pelis porque, vieran ustedes, su trabajo más reconocido acabó siendo uno completamente diferente, la titánica banda sonora de "El Señor de los Anillos" en concreto). Si vamos a tener una peli puro-estilo-nada-de-substancia, entonces por lo menos que el estilo sea bueno. En ese sentido la peli cumple, y cumple muy bien.

IDEAL PARA: Nostálgicos de los '90s, y amantes del cine de horror, policial morboso, y casquería varia.

domingo, 4 de octubre de 2015

"Zelig" (1983).


-- "Zelig". Estados Unidos. Año 1983.
-- Dirección: Woody Allen.
-- Actuación: Woody Allen, Mia Farrow, Patrick Horgan, John Buckwalter, Marvin Chatinover, Stanley Swerdlow, Paul Nevens, Howard Erskine, George Hamlin, Ralph Bell, Richard Whiting, Will Hussong, Robert Iglesia, Eli Resnick, Edward McPhillips.
-- Guión: Woody Allen.
-- Banda Sonora: Dick Hyman.

-- "Zelig" en IMDb.
-- "Zelig" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Para las gentes de hoy en día, cuesta figurarse lo que representó para su tiempo su persona, su figura... un poco lo que reveló acerca de nosotros mismos. Eran los años '20s. Se vivían los años locos, la gente estaba loca y excéntrica, se batían récords de aviación... y en medio de todo eso creció la fama de ese curioso hombrecillo que fue Leonard Zelig. Al principio apareció de una manera muy curiosa: en una fiesta dada por Francis Scott Fitzgerald, conversó como todo un gentleman sus ideas muy eruditas y conservadoras, y después de desaparecer mutuamente, estaba en la cocina convertido en todo un agitador sindical. Después se lo describió como un chino entre chinos y un negro entre negros. Todo el mundo se abalanzó sobre los periódicos anunciando la noticia sobre ese curioso fenómeno humano, ahora carne de psicólogos y psiquiatras, y de exorcistas no porque no es la Inquisición ni la España de Carlos el Hechizado. Sólo una enfermera se preocupa de él y de su caso, tratando de estudiarlo, de examinarlo, de llegar a las raíces del problema. Contamos con algunos archivos y reportes, además de grabaciones del propio Leonard Zelig, acerca de cómo en la niñez, debido a la presión de tener que leer "Moby Dick", acabó transformándose en otro niño diferente que sí había leído "Moby Dick". Pero de pronto, de manera repentina, Leonard Zelig desapareció. ¿Qué ocurrió con él, a dónde fue? Reaparecería después, nada menos que incordiando al Papa, porque se ha transformado en un cardenal de la Iglesia Católica. Y entonces...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Supongamos que hagamos una encuesta para determinar cuál es la peli más representativa de lo que es Woody Allen y su proyección en el cine (supongamos, por supuesto, que uds. han vistos las suficientes pelis de Allen, y supongamos también que las han entendido, no como el patán cultureta pseudointelectualoide ése de "Annie Hall" al que Woody Allen tuvo que patearle el trasero con el pie de Marshall McLuhan himself). ¿Cuál sería entonces su opción? Si me preguntan a mí, probablemente mi respuesta sería: "Zelig". "Zelig" representa en muchos sentidos el retrato más exacto, acabado y visceral de lo que es Woody Allen. Examinemos un poco su carrera. Este simpático judío, simpático porque uno lo ve tan desgarbadito y se ve como poquita cosa (otro cuento son los judíos ricos y poderosos, porque no me vengan con cuentos, el antisemitismo sigue siendo una presencia en el mundo de inicios del XXI) empezó a rodar pelis porque quería parecerse a su ídolo Ingmar Bergman. Es una elección lógica, habida cuenta de que Bergman en sus pelis trata el tema de la religión y el silencio de Dios, de las complicadas relaciones de pareja, y del absurdo existencial, todos éstos temas también caros en el cine gudialenesco. Pero lo que es mortalmente serio y filosófico en el adusto sueco, en el jazzístico neoyorkino se transformó en una chacota. La tragedia de Woody Allen es que siempre ha querido ser un trágico como Bergman, pero acabó siendo un cómico (bueno o malo a según, pero cómico). No es un demérito porque como es bien sabido por los que saben, hacer comedia es mucho más difícil que hacer tragedia (para la tragedia amontonas chorros de cosas malas en el escenario y listo, pero en cambio para la comedia tienes que ser ingenioso y creativo, y es más fácil lo primero que lo segundo), pero claro, la tragedia es más respetable porque es seria y solemne, y si quieres ganarte el favor de la crítica no puedes hacer comedia (razón por la cual Cine 9009 nunca va a ser mejor considerado que un blog "serio" de cine, aunque la única diferencia es que Cine 9009 y vuestro seguro servidor el General Gato tenemos los cohone de confesar cuando se nos ve el plumero). O sea, Woody Allen hace en muchos sentidos un cine sin identidad, salvo que consideremos como identidad hacer pelis narcisistas en donde se reflejen las neuras propias ad infinitum (o como rodar "Manhattan" acerca de tirarse a una estudiante de 16 años, y patear años después a Mia Farrow por una china de 16 años). Dicho en breve: Leonard Zelig es un hombre sin identidad porque en muchos sentidos, Leonard Zelig es el propio Woody Allen, más Woody Allen que nunca. No será la mejor peli de Woody Allen, no será la más redonda ni la más acabada desde un punto de vista del contenido (en lo formal es otra cosa), pero sí es el mejor autorretrato que este neoyorkino especializado en hacer pelis autorretratos nos ha legado a la posteridad.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por lo más sencillo: el acabado formal. Esta peli está rodada a la manera de un documental histórico. De hecho, podría perfectamente pasar como un capítulo de "Biografías". Parte en sencillo, con la típica evocación de época, hay cortes para frasecitas cortas de entrevistados en "el presente" (1983, se entiende), y luego una voz en off nos va narrando todo con fotografías y videos de época de fondo. Claro que estamos hablando de una peli de 1983, cuando las técnicas para inocular a Tom Hanks dándole la mano al Presidente Kennedy en "Forrest Gump" no es que estuvieran en pañales, es que ni siquiera existían. Es cierto que entre que se acabara la postproducción de los efectos especiales Woody Allen tuvo tiempo de rodar dos (repito: DOS) pelis más ("Comedia sexual de una noche de verano" y "Broadway Danny Rose"), pero el resultado vale la pena. Dudo que con computación y CGI se pudiera obtener un resultado mejor o más realista. Si a eso le sumamos algunas descojonantes apariciones y cameos de tipos muy serios hablando muy en serio sobre Zelig (seriosly: Woody Allen se consiguió nada menos que a Susan Sontag, y al Premio Nobel de Literatura Saul Bellow, para que aparecieran como entrevistados opinando sobre el fenómeno Zelig). Ya por eso, esta peli se merece un visionado.

-- Lo más interesante de "Zelig" es el concepto. El tema principal de la peli es la individuación, la identidad propia, etcétera. Leonard Zelig, el "Camaleón Humano", es el perfecto hombre-masa, por decirlo así, sin ninguna clase de identidad propia. Siendo objeto de bullying desde crío, Zelig aprende a adaptarse a los demás hasta tal punto, que se metamorfosea físicamente para parecerse a los demás y así ser aceptado. Más allá de lo chorra que es este recurso argumental, tratado por supuesto en clave de comedia, he aquí un dardo profundo hacia la aversión de los buenos y respetables (o no tanto) ciudadanos en contra del diferente, del extraño, del que se ve o dice o piensa cosas que se apartan de la mayoría, de "la masa". Más allá del humor, la escena en que se menciona que el Ku Klux Klan odia a Leonard Zelig porque es un judío que puede convertirse en un chino o un negro es simplemente genial (y más aún si se considera que Zelig también puede pasar por un blanco WASP). ¿Cuál es el resultado de que Zelig pueda cambiar y mutar en todas las personas a su alrededor? El éxito, la fama, la celebridad. Pero no la celebridad que nace de hacer grandes cosas, como un Charles Lindberg o una Josephine Baker (por mencionar dos grandes de los '20s), sino la celebridad del pobre y grotesco infeliz, del fenómeno de feria con el que reirnos porque es tan monstruoso-pero-inofensivo, que en comparación nos hace sentir "normales". O en definitiva, de cómo los "normales", los "hombres-masa", tienen tanto miedo de ser tan solo ligeralmente distintos a lo "normal", que si ven a alguien capaz de mutar aún más que ellos, lo quieren pero a la vez lo rebajan como fenómeno de feria, en una ambivalente (sugerida, no mostrada) relación de amor-odio. La escena en que la psicóloga por fin consigue la llave maestra para acceder al verdadero Zelig (no diré cómo para no mandarme un spoiler) es la demostración palmaria de esto. Después, cuando un más curado Zelig aprende a ser asertivo y a darse su lugar en el mundo, la gente deja de quererlo, y se pasa al campo contrario, al odio sin contemplaciones. Y el final no es sino otro chiste retorcido negro: (((SPOILER DEL FINAL, LEÑE))) Zelig se esconde justamente en el paraíso de los hombres-masa, en la Alemania de Hitler, y cuando consigue escapar, recobra el amor de la gente no por ser quien es, sino por un logro absurdo y estúpido, propio de la cultura de los récords (más alto, más grande, más lejos, mejor...) que es Estados Unidos. La escena final es muy simple, y a la vez de una impensada belleza: los dos personajes protagónicos desaparecen de escena, y la cámara queda estática. Zelig ha desaparecido de escena porque ahora tiene una vida, mientras nosotros, los hombres masa, ya no podemos percibirlo más. (((FIN DEL SPOILER))). "Zelig" se presta así para un enorme comentario filosófico. Es de lamentar (y ésta es la razón por la que considero que "Zelig", siendo muy buena, no es una obra maestra) que Woody Allen se sienta tan obligado a intercalar todo este precioso material filosófico con un poco de su humor delirante y absurdo que es su marca de fábrica, quizás para contentar a sus fanáticos o quien sabe. No es que le tenga tirria al humor de Woody Allen (si no se han desternillado de risa con "Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero jamás se atrevió a preguntar", es que ustedes tienen algo en la azotea), pero este material daba para algo más potente, y Woody Allen podía haber evolucionado hacia su ansiada meta de convertirse en el Bergman de América. Por desgracia, no pudo, no supo o no se atrevió a dar el salto. Pero, ¡hey!, es una de las buenas de Woody Allen. Descolocante, sí. Algo pesada a ratos (es lo que tiene el formato de pseudodocumental). Un tanto demodé por aquello de que muchos dirán "joer, perozkés la del Foresgám, ranforesrán". Pero muy rica de contenido y significados. Si la encuentran, dénle una oportunidad, que no lo lamentarán.

IDEAL PARA: Ver al Woody Allen más filosófico y sincero.

Seguidores