11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 17 de abril de 2016

"Enemigo invisible" (2015).


-- "Eye in the Sky" (título original en inglés), "Espías desde el cielo" (título en España). Inglaterra. Año 2015.
-- Dirección: Gavin Hood.
-- Actuación: Helen Mirren, Aaron Paul, Alan Rickman, Barkhad Abdi, Jeremy Northam, Iain Glen, Phoebe Fox, Armaan Haggio, Aisha Takow, Richard McCabe, Carl Beukes, Kim Engelbrecht, Gavin Hood.
-- Guión: Guy Hibbert.
-- Banda sonora: Paul Hepker y Mark Kilian.

-- "Enemigo invisible" en IMDb.
-- "Enemigo invisible" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

NAIROBI, KENYA. Malvados terroristas comeniños están siendo vigilados por las fuerzas vivas de occidente. SUSSEX, INGLATERRA. Heroicos funcionarios de gobierno están marchando a cumplir con su deber. NEVADA, ESTADOS UNIDOS. Heroicos operadores de drones se aprestan a tomar sus lugares. LONDRES, INGLATERRA. Un heroico general está sirviendo de enlace entre los milicos y varios (heroicos) funcionarios del (heroico) gobierno inglés. NAIROBI, KENYA. Un grupo de milicos está listo para search-and-destroy. Ahora voy a referir el argumento, en la seguridad de que no hay manera alguna de que me mande spoilers porque el trailer destripó la mitad de la peli, así a sangrepato. Envían un dron para vigilar LOS CIELOS, y servir de apoyo logístico (los ojos, para que nos entendamos) para la captura de PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS, too eso mientras un tipo en el suelo opera un dron con forma y tamaño de colibrí que se mete en la casa y espía. Y lo que espía es que justo, justito, justiniano, cronometrao al milímetro, pues que los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS decidieron que justaviano el minuto en que los están espiando, es cuando van a sacar sus EXPLOSIVOS y sus CHALECOS EXPLOSIVOS porque KABOOOOOOMMMMMM. De pronto, ¡ups!, la misión de captura bien podría transformarse en una misión de exterm... perdón, de desinfección con cloro, desratizaje, eliminación de cucarachas, sucias plagas de porquería asco-asco-porquería. ¿El problema? Lo que el Gobierno Británico autorizó fue una operación de captura, y no de exterminio. En particular porque entre los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS hay dos o tres occidentales (yanketis y anglochutes), y ya se sabe que matar a HONESTOS CIUDADANOS OXIDENTALES no es lo mismo que exterminar a SINIESTROS MORENOS RAZAINFERIORES. Vienen entonces como 30 minutos de peli (sin mentir) en que los diálogos, las peticiones, las autorizaciones y las consultas viajan de arriba abajo y de abajo arriba y pa'l lao y en paralelo, ¿porque quieren estar bien seguros de que están haciendo bueno y bonito? No, joer, no, los diálogos, las peticiones, las autorizaciones y las consultas viajan de arriba abajo y de abajo arriba y pa'l lao y en paralelo porque NADIE QUIERE MOJAR SU BELLO CULITO (particularmente cuando meten chicha los jodíos abogaos, que si están sobrepasando órdenes, que si hay estado de necesidad, que si los occidentales son blanco admisible o no... ya saben, cuanto tecnicismo pueden poner sobre la parrilla porque FALTA DE COHÓNE DE GATO MASHO). Y cuando por fin, POR FIN, de una puñetera vez se resuelve el problema, puez qué pasa... que va una pendejamerda que vende pan y es tan tierna y adorable la jodía, y se instala justo al laíto de la casa, a vender pan. Entonces, al fulano de los drones le baja CONCIENCIA, y pide una reevaluación de daños porque matar PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS sí, pero arriesgar a una TIERNA NIÑITA VENDEPÁN, pues va a ser que no. Y viene entonces la trifulca de si la TIERNA NIÑITA VENDEPÁN es un ACEPTABLE DAÑO COLATERAL, de si podemos plantar la bomba (bueno, enviar el misil, ya me entienden, con esto de "bombardeos inteligentes" y tal) en tal ángulo o en tal otro de la casa, que cuánto es el porcentaje de riesgo de que la TIERNA NIÑITA VENDEPÁN acabe hecha mermelá de frutilla en el paimento (o de mora, porque los sesos son moraos, me han dicho), etc. En fin, ¿tirarán o no tirarán el jodío misil? Oh, leñe, joer, el suspenso me está matando (vamos, no les voy a mandar un spoiler, pero... ¿qué creen ustedes?).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el Prehistozoico de la televisión, por allá a finales de los 90s, hubo un episodio de "Los Simpsons" en que Lisa y Bart acababan como cadetes en una escuela militar, y al final el mico en jefe... perdón, el milico en jefe iba y decía que "las guerras del futuro se librarán en el espacio o en altas montañas, con robots, y la misión de ustedes es clara: construir y mantener esos robots". Claro, era un chiste... entonces. Hoy en día, en cambio, en donde una chica linda ya ni siquiera puede tomar sol en topless en su propio patio porque van y le meten un dron en la casa y le toman flor de falopiazos en 1024x768 (no es que importe mucho porque las chicas están tan sueltas hoy por hoy, y el público potencial tampoco es que vaya a protestar mucho, creo yo), la cosa se torna harto más siniestra. En medio de esto es que un tal Guy Hibbert, tipo no muy famoso a pesar de tener algunos reconocimientos, escribió un guión acerca de las dudas y dilemas morales de una operación con drones, y de la guerra moderna hipertecnificá burocratizá en general. La cosa la iba a dirigir Oliver Hirschbiegel ("El experimento", "El hundimiento" ésa en donde Hitler se enoja por DragonBallSuper/eleccionespresidenciales/muerteJohnSnow o qué se yo, "Invasores" y "Diana"), pero éste se cayó, y la cosa acabó en manos de Gavin Hood. ¿De quién? Pónganse a temblar. La peli más famosa del fulano en cuestión es... "Wolverine". ¿Ya están temblando? ¿Sí? Bien, así me gusta. Después dirigió "El juego de Ender", uno de los más sonaos fracasos económicos en lo que va de los 2010s (costó 110, recaudó 125, cuando, considerando publicidad, debía haber recaudao 250-300 para empezar recién a ser rentable). Y terminó cayendo aquí. Con un presupuesto realmente miserable, ahora sí que sí (13 millones de dólares, literalmente la décima parte que "El juego de Ender"). O sea, sólo tenía que superar la barrera de los 30 millones de dólares para arrojar ganancias, calculando un añadido por (la inexistente) publicidad. En dos semanas, recaudó doce millones. Huele a que la carrera fílmica de cierto director se ha terminao, ¿no? (Más penoso es que vemos terminarse acá otra carrera fílmica, la de Alan Rickman, que hace uno de los dos roles póstumos que quedaron rodaos y sin estrenar a su muerte, en enero pasao. El otro rol es la cuncuna de "Alicia a través del espejo" que se va a estrenar a mediaos de 2016. Que en paz descanse, Mr. Rickman).

¿POR QUÉ VERLA?

-- La peli... cómo decirlo... Está bien. Pero simplemente bien. Podría haber sido mejor. El problema es que no estamos frente a un thriller jolivudense désos con tonelás d'axón, escapadas milagrosas, fantasmás y tonteras tipo 007 (que nos gustan, vale, pero no es el único tipo de cine, ni tendría por qué serlo), sino a una peli que pretende ser reflexiva y cerebral. Y lo logra, desde el lao de plantear preguntas. Porque pone varias cuestiones sobre la balanza, relacionás con las decisiones de la guerra moderna. La gran pregunta en realidad es, ¿es aceptable un cierto daño colateral, a cambio de evitar un daño mucho mayor? A primera vista la opción moral es clara (PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS pillados fraganti afilando tenedores y cuchillos para salir a COMER NIÑOS, y un dron en el aire disponible con un par de bonitas cargas. La opción es bien clara: FEUER FREI - BOOOOOOMMMMMM - BÖSENENVERDAMMTENENTERRORISTEN KAPPPUTTT!!!), pero hay complicaciones: Kenia no es un país enemigo sino una nación aliada y por lo tanto tirar una bomba contaría teóricamente como un acto de guerra (algo particularmente jodido si se piensa que, en too el metraje, a quienes menos les preguntan una mierda acerca de cambiar la misión de "reconocimiento desde el aire" a "SHOOT TO KILL" es justo a los kenianos que son los dueños de casa, figúrense), algunos blancos no son moros de porquería sino ciudadanos occidentales que por lo tanto podrían TENER DERECHOS, y así. Luego, en la segunda parte, cuando too se tercia respecto de la TIERNA NIÑITA VENDEPÁN, la opción moral también parece clara (cargarse a los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS y que la TIERNA NIÑITA VENDEPÁN se joda, que hay que evitar que los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS hagan PELIGROSO TERRORISMO COMENIÑOS, y los daños colaterales son daños colaterales, leñe), lo que por supuesto mella mucho el filo del debate (sí, toos tenemos nuestro corazoncito, pobre petarda, mírenla vendiendo pan la tercermundista, pero lo dicho, si la opción es entre una alternativa mala y una peor, pues se elige la mala y a lo hecho pecho). En esta parte es en donde la peli se vuelve más increíble, porque resulta que de pronto, toos los milicos y políticos y tales son de lo más de lo más buenos que el pan, y AAAHHHHHH-NOOOOOO, pobre criaturita, no, tenemos que buscar la opción tipo Jólivu en donde NADIE MUERE porque MUNDO DE LAS PELIS y tal. Hay como un intento de darle profundidad a este punto, observando que existe una arista de cínico maquiavelismo respecto a una niñita muerta por ataque de dron (la "guerra propagandística", la llaman, que si evitan un ataque contra un mall, por ejemplo, gana occidente, pero si las fotitos y videos de la TIERNA NIÑITA VENDEPÁN hecha embutido bajo la escoria de la explosión llegan a Yutube, ganan los terroristas y tal), pero por desgracia este intento por explotar dicha arista narrativa se queda un poco a medio camino, porque en definitiva la decisión final acerca de si meterle explosivos desde el aire a los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS no se toma basándose en estos planteamientos, sino a través de otra salida diferente (aunque, digámoslo, bastante cínica, y que deja flotando en el aire unas cuantas cuestiones morales, de tipo Quis custodiet ipsos custodes y tal). En ese sentido, podemos afirmar que hay un intento valiente por construir un thriller bien armado, sólido y cerebral, pero quizás le faltó un poquito de terminar de cuadrar el círculo, de llevar hasta el final los planteamientos. También resulta algo tramposilla la manera en que todo es reconducido finalmente a decisiones militares, esquivando too lo posible el bulto de las consecuencias políticas (que se mencionan y debaten, pero no todo lo que deberían, dado el planteamiento), quizás porque si se examina más a fondo la moralidad de la política del asunto, podría acabarse poniendo en duda la moralidad de la lucha contra el terrorismo en sí (que ya sabemos, los terroristas son malos, pero quién permitió que surgieran primero, cuando no fueron financiados directamente para que fueran la mano mora de ya-sabemos-cuáles intereses), y esa es una línea sagrada que no puede cruzar ninguna peli que aspire a venderse en el mercado oxidental. Así, los PELIGROSOS TERRORISTAS COMENIÑOS son sólo blancos despersonalizados en la pantalla, imágenes en un monitor en vez de, ya saben, personajes de carnihueso, lo que además roba la significación de la niñita, que al no ser definido su entorno (entorno en donde, ya sabemos, hay terroristas), deja de ser un personaje o un ser humano y se transforma en una cosa puesta ahí para inspirar lástima pobrecita-ella si-bombardean-la-matan y tal. Por todas esas razones, la peli termina siendo mucho menos incisiva de lo que pretende ser, y si bien se esfuerza de manera noble y heroica en plantear bien su tema, al final termina siendo mucho menos crítica y contestataria de lo que intenta venderse.

-- En cuanto a la realización... Está bien. El minimalismo de la puesta en escena ayuda mucho, por supuesto: vemos poquitas locaciones y todas ellas más o menos aisladas entre sí, lo que incrementa el grado de claustrofobia de la peli, potenciando así la premisa. Gavin Hood demuestra por una vez en la vida que PUEDE DIRIGIR, sorpresa-sorpresa, aunque no consigue zafarse de algunas discutibles decisiones (por ejemplo, meterle un maldito efecto especial al pistoletazo para hacerlo MÁS DE AXIÓN, lo que en realidad ni hacía falta e incluso se ve un tantín ridículo, como si de pronto el thriller cerebral diera paso a un intento de cine de supers o algo así). Quizás lo que menos ayuda acá, es que la puesta en escena es mortalmente seria, lo que por supuesto incrementa mucho el ridículo de los varios absurdos burrocráticos que se van presentando. A ratos, el minimalismo de la peli recuerda a "Límite de seguridad", la peli ésa de bombarderos que van a meterle pepinazos nucleares a los soviéticos, aunque "Límite de seguridad" en general se las arreglaba bien para esquivar el bulto. Pero claro, ahí el director era el bueno de Sidney Lumet, y aquí tenemos a Gavin Hood nada más. Stanley Kubrick fue mucho más inteligente, y cuando descubrió los enormes absurdos de su peli de bombarderos que van a meterle pepinazos nucleares a los soviéticos ("Doctor Insólito", y absurdos no porque el guión fuera malo, que no lo es, si es uno de los mejores jodíos guiones ever, sino que absurdo por los varios sinsentidos de la guerra moderna en sí), decidió derechamente rodarla como comedia. Pero claro, lo dicho: Gavin Hood, no Stanley Kubrick. Aún así, cuando la escena se traslada a Alan Rickman, la cosa mejora varios enteros porque el señor Rickman que en paz descanse tenía la costumbre de merendarse con sandalias a todo el elenco a su alrededor, y esa costumbre lo ha perseguío incluso en la ultratumba, por lo que vemos (Rickman consigue sostener incluso la innecesaria escena inicial con la condenada muñequita, que en realidad no añade nada a la peli). En definitiva, tenemos una peli que funciona y que cumple con plantear puntos de interés, aunque podría haber sido más redonda. ¿Que estamos poniéndonos demasiado exigentes aquí? Puede ser, pero si la peli aspira a ser más que el divertimento de la semana, y quiere irse a meter derechamente a las honduras del debate sobre la problemática moral de la moderna guerra con drones, entonces nos está dando el derecho a serlo, ¿no?

IDEAL PARA: Ver un interesante y honesto thriller, aunque algo insuficiente para lo que prometía la premisa.

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Red" (2010).


-- "Red". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Robert Schwentke.
-- Actuación: Bruce Willis, Mary-Louise Parker, Morgan Freeman, Helen Mirren, John Malkovich, Karl Urban, Julian McMahon, Ernest Borgnine, Richard Dreyfuss, Brian Cox, James Remar, Rebecca Pidgeon.
-- Guión: Jon Hoeber y Erich Hoeber, basados en la novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "Red" en IMDb.
-- "Red" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tipo que tiene una vida en su casa que es tan solitaria que ni para tener gato le alcanza (Bruce Willis, cachondo como siempre) desarrolla un vínculo con el mundo cuando empieza a contactarse por vía telefónica con una chica. Al contrario de lo que suele suceder, que al otro lado de estas relaciones sólo-voz suele haber una charchetuda arpía sin depilar, en este caso la chica está más que interesante y todo (Mary-Louise Parker, haciendo pausa en eso de cultivar la "yerba", siempre MILF ella). Así es que se ponen de acuerdo para conocerse en algún minuto u otro. Podría ser el comienzo de otra historia pastelosa de amor, pero las cosas tomarán un giro algo inesperado cuando a la casa del tipo ingresa un escuadrón paramilitar a dejársela hecha de a tiritas, además de cargarse a Bruce por supuesto, quizás porque odian las historias pastelosas de amor, vaya uno a saber. El caso es que Bruce Willis es mucho Bruce Willis, y por tanto se le sale el lado McClane, dejando atrás una rica sopita de matones genéricos para ser consumidos al dente. Y como sabe que lo están rastreando, porque es más listo que el hambre, viaja a buscar a la chica porque si han escuchado sus conversaciones, saben que ella es importante para él. Y hace lo que todo macho recio debe hacer en estas circunstancias, para proteger a la chica y ver de paso si consigue penetración: se infiltra en su casa, la maniata, le tapa la boca con cinta adhesiva y la secuestra. Old style is style, man...! Mientras tanto, los malos malosos envían a su propio agente, a un matón con cara de malo, y que sabemos es muy malo porque además usa un terno muy limpio, a liquidar a Bruce Willis. Bueno, el personaje de Bruce Willis tenía nombre, pero como en el fondo es el mismo querible y fondón Bruce Willis de toda la vida, pues me perdonarán que use el nombre del actor y no el del personaje, así ustedes se orientarán mejor, creo yo. El caso es que ahora Bruce Willis y su chica están correteando de acá para allá, perseguidos por este tipejo. ¿Qué hará entonces Bruce Willis? Pues ensamblar a su equipo de "Misión Imposible 83: Los vejestorios contraatacan" (Morgan Freeman, John Malkovich, HELEN MIRREN FOR THE FUCKING GOD' SAKE!) y sembrar el caos y causar eventuales bajas colaterales. Porque en estas pelis la vida de uno de los buenos es más valiosa que todo lo demás, eso ya se sabe, y que las agencias de seguro sufran depresión invernal firmando cheques. ¡Ah, lo olvidaba! También hay una conspiración, el Gobierno está metido, hay un secreto del pasado, una lista misteriosa circulando... cantando alegremente mientras redescubrimos la rueda, vamos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quo Vadis Cinematographia? Como parte de la vorágine del cambio de siglo y de milenio, y de configuración de una nueva sociedad conectada a través de internet, el concepto de simultaneidad online y cosiacas así, el cine está más hermanosiamesado que nunca a otras fuentes artísticas, manera elegante y no culposa de decir que el cine vampiriza ideas a lo loco desde dónde quiera puedan ser exprimidas. En los 2000s, una fuente tradicionalmente tan menospreciada por realizadores, crítica y audiencias como es el cómic, cobró una fuerte revalorización. Y no hablo sólo de pelis como "X-Men" o de "300", sino también de otras que nadie hubiera reconocido su fuente en un cómic ("Una historia de violencia", por ejemplo, y ésta con el fuste de David Cronenberg). Ahora fue el turno de "Red", un cómic que no he leído ni tengo intención de hacer (¿para qué, si hicieron la peli?). Un cómic ideal para ser adaptado porque: 1.- Es de acción, o sea, se ve vistoso y molón en pantalla, y 2.- Está protagonizado por un grupo de vejetes, así es que es la excusa ideal para poner a viejas celebridades a hacer lo suyo, incluso a cachondearse de lo suyo. ¿Cómo era posible que saliera algo bueno de toda esta mezcolanza? Buenoooooo... Sí salió. De alguna manera. No sé cómo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque a primera vista la peli no tuviera por donde agarrarse (la enésima comedia de acción que pretende parodiar los clichés y convenciones propios del cine de acción, o Bruce Willis cachondeándose de lo lindo de sus propios roles action-hero), lo curioso es que la fórmula funciona. Tengo entendido que el cómic es más serio, más autosuficiente, más autoral en definitiva, pero acá tuvieron el estupendo criterio (de cara al filme, no hablemos de adaptación aquí) de no tomárselo tan en serio, de meterle un poco de chicha al ponche, y la fórmula salió bien. No es una peli memorable ni un estreno indispensable del 2010, pero sí que entretiene. Al comienzo es un tanto morosa, y como justamente peca de convencional, aburre un poquito. Pero promediando la trama, cuando va quedando claro que todo no es más que un monumental cachondeo y aparecen más y más actores famosos ridiculizándose a sí mismos y a sus roles recurrentes, el asunto se vuelve más divertido: al final termina siendo de esas pelis que no te dejan K.O., pero igual se las arreglan para salir avante por puntos. La peli es bastante predecible en su desarrollo, y muchas cosas pasan un poco porque, bueno, hay que hacer avanzar la trama de algún modo, pero eso es justamente parte del juego. Bruce Willis está bien como siempre, Mary-Louise Parker hace más que bien su rol de chica enamorada que vive su propia fantasía de espías (el rol de Jamie Lee Curtis para "Mentiras peligrosas", pero en versión maruja, todo hay que decirlo), Morgan Freeman aburre hasta a las ovejas con su sempiterno rol de tío bueno (pareciera que al vejete acá se le quedó pegado el switch de "Antes de partir", aunque al menos no luce aburrido como en "Wanted"), Helen Mirren demuestra que no sólo es "La Reina" y la villana de "Excalibur" sino que además es hembra que puede ponerse una UZI entre dedo y pecho sin despeinarse ni pestañear (en serio, no pestañea, al contrario de los extras que contrataron como agentes genéricos del FBI, que se ve nunca han tenido un arma entre las manos en su extra vida), John Malkovich está tan fumado como cuando hace sus roles de fumado ("Quémese después de leerse" se me viene a la mente), y Karl Urban ("Doom", "Star Trek") le da la chulería precisa sin pasarse ni quedarse a su personaje de matón. Y quién mejor que el metrosexual Julian McMahon (el Doctor Doom de "Los Cuatro Fantásticos") para "villano de la pantalla final". Sumémosle además la presencia casi cameo del siempre entrañable Ernest Borgnine (sí, leñe, "De aquí a la eternidad", "Estación Polar Zebra", "La aventura del Poseidón", "Lobo del Aire"...), que no sólo no se ha muerto sino que además si éste fuera su último rol (tiene 93 años, oigan...), sería una muy querible despedida. Dirige Robert Schwentke, tipo que sin ser un artista con visión personal del mundo ni un director de peliculones, pareciera ser un storyteller que se la ha podido con cuanto género ha tenido a bien abordar, desde el thriller pseudohitchcockiano ("Plan de vuelo"), hasta la peli sentimental ("Te amaré por siempre"), y ahora ha ido a por la comedia de acción cachonda, también con éxito.

IDEAL PARA: Relajarse con tus queridos actores de siempre poniéndose cachondos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 5 de agosto de 2010

"Excalibur" (1981).


-- "Excalibur". Inglaterra / Estados Unidos. Año 1981.
-- Dirección: John Boorman.
-- Actuación: Nigel Terry, Helen Mirren, Nicholas Clay, Cherie Lunghi, Paul Geoffrey, Nicol Williamson, Robert Addie, Gabriel Byrne, Keith Buckley, Katrine Boorman, Liam Neeson, Corin Redgrave, Niall O'Brien, Patrick Stewart, Clive Swift.
-- Guión: Rospo Pallenberg y John Boorman, sobre una adaptación del primero de la obra de Thomas Malory.
-- Banda Sonora: Trevor Jones.

-- "Excalibur" en IMDb.
-- "Excalibur" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Inglaterra, la Edad Media. Guerra, caos, confusión. Es tiempo de gloria. Es tiempo de leyendas. Es tiempo de... ¿Excalibur? Bueno, sí, quizás, depende... El mago Merlín piensa que sí, y que debería ser empuñada por Uther. Se nota que ese día el mago tenía su bola de cristal en el servicio técnico, porque el tal Uther, es cuestión de verlo y descubrir que es un pendenciero, un jactancioso y un matasiete a quien la misión de pacificar a Inglaterra le queda claramente grande. Pero de todas maneras, marrullerías de Merlín mediante, Uther lo consigue. Hasta que mira a la buenorra de Igrayne, la esposa de su principal vasallo. Y va a la guerra con su vasallo únicamente por darle gusto al celo canino. Merlín tira entonces la toalla, y en vez de mandarle a Uther una buena indigestión que libere a Inglaterra de su tiranía y el otro vasallo se imponga como rey único, crea un plan retoíto complicao que tardará de una a dos décadas de sufrimiento en fructificar. El plan es que le dejará meterse con la chica, pero él se llevará al crío resultante. Así se hace, Uther pierde la vida de manera conveniente en el camino, y el chico se cría lejos de todo. Cuando llega el momento, vendrá el gran certamen en que el chico sacará la espada de la piedra, todos le reverenciarán como rey, etcétera. Pero la aventura no ha hecho más que comenzar. Arturo traerá la paz y la justicia a sus dominios, pero el mal nunca descansa...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Así como en la vida biológica, en el amplio repertorio de mitos hay también darwinismo puro y duro. La mayor parte de las historias y leyendas quedarán como algo curioso, del folclore, o de algún libro olvidado. Otras inspirarán nuevas historias y reversiones a lo largo del tiempo, y se consolidarán como un frondoso linaje de historias recontadas una y otra vez. El Rey Arturo es una de estas grandes sagas épicas. Sobre el verdadero Arturo es poco lo que se sabe, más allá de que, si existió, debió haber sido un caudillo militar semibárbaro que defendió a la población anglorromana contra invasores foráneos. Después vino alguien que le inventó otros caballeros y aventuras, otro le metió un mago Merlín y orígenes en amores adulterinos, otro le introdujo la Mesa Redonda, otro lo entroncó con la leyenda del Grial, y así vamos sumándole, total el pobre Arturo aguanta todo, hasta que el oscuro peleón primitivo quedó convertido en un peazo macho con un par de acero reforzado. Arturo se transformó en el héroe medieval por excelencia, y aunque olvidado en los más pragmáticos Tiempos Modernos con su prurito antimedieval, el Romanticismo del siglo XIX lo vio renacer. Y cuando el cine se volvió hacia la literatura para hacer pelis, que eso del saqueo generalizado no empezó ahorita como los quejicas de los remakes quieren hacernos creer, la saga de Arturo fue de inmediato carne de cañón para una tonelada de adaptaciones, más o menos afortunadas. Y dentro de todo el siglo XX, es probablemente "Excalibur" la más canónica de estas adaptaciones, hecha con todos los conceptos del cine-espectáculo moderno, pero aún en la época en que importaba hacer buenas pelis en vez de cortar boletos en la taquilla poniendo vampiros quinceañeros a lo "Crepúsculo".

¿POR QUÉ VERLA?

-- "Excalibur" es, en los primeros 100 años del cine por lo menos, la mejor peli sobre el Mito Artúrico: es la que tiene uno de los mayores presupuestos, uno de los mejores guiones, y también la de mayor atrevimiento en cuanto a alcances. Porque esta peli cubre prácticamente todos los incidentes principales de la leyenda: el nacimiento mágico, la espada en la piedra (en veinte minutos, lo que en "La espada en la piedra" de Walt Disney nos daba el latazo de una peli completa), la entrada de Lancelot, la erección de Camelot y la construcción de la Mesa Redonda, el matrimonio de Ginebra con Arturo, el adulterio de Ginebra con Lancelot, la búsqueda del Grial, las intrigas de Morgana, la muerte de Arturo... Todo compendiado en cerca de dos horas y media de peli (se suponía que iban a ser tres horas, pero algunos recortes por aquí y por allá la dejaron en su duración actual, y benditos sean, que la peli consigue el milagro de ser tremendamente ágil sin resultar atropellada en ningún minuto). Es así no sólo una peli sobre Arturo o sobre la Edad Media, sino ante todo sobre el mito, y no sólo sobre el Mito Artúrico, sino sobre EL MITO en general. Porque, a punta de meterlo todo, la peli se ve obligada a destilar mucho, y así, los elementos más puramente míticos emergen a la luz de manera nítida. Vemos el ciclo vital completo de Arturo como un mesías o un Ubermensch: su nacimiento milagroso, su formación como héroe, su misión, su caída en desgracia, y su redención final, con aromas de santidad estilo "Los diez mandamientos" en versión vikinga incluidos. Son pocas las pelis que pueden lucirse tanto en este campo, y ésta lo logra.

-- La puesta en escena es bastante buena. Más allá de algunas decisiones estéticas o técnicas discutibles (el abuso del "Carmina Burana", aunque en esa época el "O Fortuna" de Orff no estaba tan puteado como ahora, o el saqueo sistemático al bueno de Wagner), o que son un poco producto de su época y hay que hacer un poco de ejercicio de perdón con ellos (esos lentes que provocan un efecto de difuminado, tan propios del cine fantástico tardíosetentero y tempranochentero), la verdad es que la recreación del mundo artúrico es simplemente fantástica. Vemos una Edad Media mítica, ni alzada y caballeresca que lo haga un delirio fantástico, ni tan cochambrosa que nos haga pegarnos de bruces con la mugre de la realidad. Las armaduras pesadas cantan un poco, pero la peli no trata de ser una recreación de la Britania del siglo V (el ámbito natural del Arturo original) sino de la mentalidad romántica sobre la Edad Media, y de esta manera están bien. La peli se toma atrevimientos que el cine espectáculo de hoy en día no podría, tal y como por ejemplo incluir escenas de desnudos, e incluso una violación (la chica violada, Igrayne, que en el proceso provoca el primer topless de la peli, viene siendo interpretada por Katrine Boorman, que es hija del director John Boorman, en una sórdida ramificación freudiana de esta peli que...).

-- Los actores. Aparte de algunos secundarios que estaban en sus comienzos (Gabriel Byrne como Uther, Patrick Stewart futuro capitán Picqard y Profesor Xavier como un caballero, y Liam Neeson como Gawain), Nigel Terry resulta un Arturo muy convincente, tanto interpretándolo como un joven ignaro de las cuestiones de la vida, como después un adulto apasionado y un rey majestuoso, y finalmente un hombre acabado y derrotado por la vida. Nicol Williamson tiene una estupenda química con él, como Merlín. La ahora adusta y señorial pero en sus tiempos bastante salidorra Helen Mirren, acá interpreta a una Morgana que vive y respira maldad, aunque las motivaciones de su personaje, buscando venganza por la violación de su madre, en realidad son un poco difusas (años después, ironías del cine, Helen Mirren llegará al trono de Inglaterra en "La reina"). A cambio, Cherie Lunghi interpreta a una Ginebra quizás un tanto desteñida (puede que por contraste, porque tampoco lo hace mal, o al menos lo hace soberanamente mejor que Julia Ormond en "Primer caballero", aunque ésa estaba fácil), pero no podemos negarle que en desnudo integral justifica sobradamente el arrebato de lujuria de Lancelot hacia ella. Nicholas Clay como Lancelot resulta un poco blandengue y carilindo, aunque no desentona tanto tampoco. Y cerremos con Paul Geoffrey, que compone también a un estupendo Parsifal, primero patoso y métomentodo, para después ir evolucionando y convertirse en el más aventajado de los caballeros de Arturo.

-- Un tópico interesante que toca esta peli, y que le confiere un cierto hálito trágico, es el conflicto de religiones. Recordemos que la Britania del siglo V era una tierra a medias cristianizada (paganizada después por los anglosajones, y reconquistada para Roma recién en el siglo VII), y por lo tanto, en la leyenda artúrica confluye un sustrato pagano con numerosos añadidos cristianos. La peli consigue armonizar todo esto muy bien. Al principio vemos a Merlín como una gran fuerza natural, pero luego, conversando con Morgana, descubrimos que todo su mundo pagano está cayéndose a pedazos, mientras el Unico Dios sigue un imparable avance. La segunda mitad de la peli se dedica en buena parte a la búsqueda del Grial, y aquí vemos al Cristianismo triunfante. Aunque, ¡ojo!, todo ello en el subtexto (bueno, no es tan subliminal desde que todos saben del Grial gracias a "El Código Da Vinci"), y finalmente se produce una curiosa amalgama, con un Arturo más mesiánico que nunca levantándose metafóricamente desde la muerte para derrotar al Mal, a la vez un Ubermensch que combina el poder del cristianismo y el paganismo (al respecto, es ilustrador cuál es realmente el secreto del Grial... y no, no lo revelaré aquí). No deja de ser así una lectura atrevida del conflicto de religiones y de la Cristianización de Bretaña, y de algo que el espectador informado probablemente dé por obvio, aunque no suela hablarse mucho de ello fuera de los círculos académicos: que el Cristianismo y el Paganismo en realidad son una y misma cosa, bien sea porque el Cristianismo se apropió de numerosos mitos paganos y los reconvirtió para hacerles la competencia (así como una marca de galletas saca un tipo de galletas similar a la empresa rival que se está forrando con un producto nuevo), bien sea porque ambos beben de un sustrato aún más profundo que la Historia, y que podemos llamar el subconsciente colectivo, la memoria colectiva de la Humanidad, el imaginario común, etcétera.

IDEAL PARA: Ver la que probablemente es y será por mucho tiempo la versión fílmica definitiva en materia de Mito Artúrico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Inicio de la peli [en español].



-- Arturo en una batalla más para imponerse como el único rey [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 27 de agosto de 2009

"Los secretos del poder" (2009).



-- "State of Play" (título original en inglés), "La sombra del poder" (título en España). Estados Unidos / Inglaterra / Francia. Año 2009.
-- Dirección: Kevin Macdonald.
-- Actuación: Russell Crowe, Ben Affleck, Rachel McAdams, Helen Mirren, Robin Wright Penn, Jason Bateman, Jeff Daniels, Michael Berresse, Harry Lennix, Josh Mostel, Michael Weston, Barry Shabaka Henley, Viola Davis, David Harbour, Sarah Lord.
-- Guión: Matthew Michael Carnahan, Tony Gilroy y Billy Ray, basados en la serie televisiva de Paul Abbott.
-- Banda Sonora: Alex Heffes.

-- "Los secretos del poder" en IMDb.
-- "Los secretos del poder" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El poder es poderoooooosoooooo... Y el poder es mugroooooosoooooo-o-o-o-o-o-o... ¡¡¡SÍ, MIS PUPILOS!!! ¡¡¡LO ES, MUAHAHAHAHÁ!!! Aparece un tipo corriendo porque... bueno, es un thriller, al comienzo de un thriller siempre tiene que aparecer un tipo corriendo. Como el tipo es negro y pobre, no hay mucho suspenso: sabemos que más tarde o más temprano lo van a alcanzar y le van a hacer un cariñito de ésos con calibre 38. Dicho y hecho. Lo alcanzan y le roban el maletín. Aparece en escena entonces un reportero que, como de costumbre, es más listo que el hambre y más despierto que Britney Spears con un buen colocón. No termina de digerir todo el asunto (el periodista, no Britney Spears, of course), cuando de pronto la crónica policial se ve teñida de rojo otra vez: ahora es una bella y sexy señorita que aparece en un lugar muy poco confortable, a saber, bien trozadita bajo las ruedas del ferrocarril metropolitano. Como ambos crímenes aparecen en los primeros 10 minutos de peli, podemos intuir que de una manera u otra, ambos están conectados, o si no, no estaría nuestro perspicaz reportero sobre las pistas de ambos "por pura casualidad" (y otro poco de suspenso al garete, vamos). La chica trabajaba para un congresista yanketa llamado... llamado... llamado... ehm... bueno, no me acuerdo del nombre del personaje, pero como era interpretado por Ben Affleck haciendo de Ben Affleck, pues bien, llamémosle Ben Affleck, si al final más se perdió en la guerra. Bueno, Ben Affleck será político, pero ¡sorpresa! tiene su corazoncito, así es que incluso hasta echa una lagrimita y todo. En público. Y ahí tienen a la prensa rosa festinándose en el pobre ("representante casao llora por su sexy y joven asistente", ya me entienden). Y sí, Ben Affleck se daba sus revolcaditas con la chica. Y por pura coincidencia, resulta que Ben Affleck y el reportero éste eran amiguetes de años, así es que el representante va y le pide ayuda (pobre Ben Affleck, haciendo el amariconado rol de femme fatale frente a un sucedáneo de detective privado que ni placa tiene...). El reportero empieza a escarbar en la basura a ver qué encuentra. Y encuentra una cosa. Y luego otra. Y luego otra más. Y luego... Bueno, son los secretos del poder, qué esperaban. ¿El último romance taquillero de Sandra Bullock? Esa es en la sala de al lado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá en el ya lejano 2003, y así vamos dejando atrás otra década más y todos un poquito más viejos y peinando canas, en la BBC británica se emitió una serie televisiva llamada "State of Play". Como de costumbre, los yankis se volvieron locos como hormigas. Después de todo, hace rato que los yanketas en general han perdido ese toque para hacer thrillers buenos, o siquiera medianamente decentes, de manera que cuando vieron ESO, dijeron... uhhhhhh... UHHHHHH... ¡¡¡UHHHHHH!!! Y empezaron a estirar sus sarmentosas manos hacia los productores británicos, quienes, protegiendo su producto abrazándose y refugiándolo bajo sus amplias gabardinas, dijeron que NO, NO, NO... Bueno-ya, si total, un buen cheque es el mejor edulcorante de la vida. El baile de protas fue el habitual en estos casos, hasta que vino a caer en las manos de Russell Crowe (bien) y Ben Affleck (¡MAL!). Tiene su qué el haber metido seis horas de serie televisiva en dos horas de peli, en todo caso. El resultado fue una peli que... bueno... A la crítica le gustó. Pero costó 60 millones de los verdes, y barely consiguió empinarse a los 90. Sí, lo sé, calculadora en mano hacen como un 50% de utilidades, mucho más que el 5%-10% habitual de cualquier negocio promedio que tribute en primera categoría. Pero para los tiburones de Hollywood, si no inviertes para obtener cuatro veces la ganancia original (o sea, 250 para obtener 1000), no es negocio que valga la puñetera pena de levantarse de la cama en las mañanas. La buena noticia: difícilmente habrá secuela. Después de todo, incluso hasta a la serie de TV querían sacarle secuela, y el guionista original dijo que no (y, cosa inédita en Estados Unidos, pero no tan incongruente con la tradicional British flema, en la BBC dijeron que bueno, que se tomara su tiempo, y si no salía no importaba, ya verían cómo se las arreglarían...).

¿POR QUÉ VERLA?

-- El General Gato a vuestro servicio quien esto escribe, no ha visto la serie televisiva original, así es que no tiene punto de comparación. Tratándose de un producto yanketa, es muy posible que el original británico sea el doble de calidad. En cualquier caso, por esfuerzo no se quedan. La intención aquí es hacer un pequeño homenaje al thriller político setentero. El asuntillo del periodista destapando cositas tiene un cierto regusto a "Todos los hombres del Presidente", sin ir demasiado lejos. Y lo logran bien. Algunas situaciones del guión son un tanto previsibles, vale, pero a medida que el asunto agarra vuelo, de todas maneras atrapa. Punto importante tiene en esto un guión en donde, bueno, admitámoslo, se nota la condensación (hay algunas escenas tan fugaces que es notorio, tenían un desarrollo más amplio en la serie televisiva), pero aún así aguanta recio. El único punto negro es una vuelta de tuerca final muy yanki, que no sé si estaba en la serie original (me huele a que no), y que era bastante previsible, no porque la peli en sí apuntara en esa dirección, sino porque ya conocemos los trucos de toda la vida de los guionistas yankis, y por lo tanto, era obvio que el asunto iba a salir en esa dirección. Pero en general, mantiene el suspenso y la tensión. Y lo hace con las herramientas legítimas, o sea, con el conflicto de personajes, caracteres y situaciones, no con el recurso barato de los tiroteos, las persecusiones automovilísticas y los estallidos (nada contra esos recursos, pero sí contra su utilización gratuita en muchos thrillers para tratar de esconder el hecho de que el guión es una mugre y que realmente no está pasando nada).

-- Las interpretaciones están notablemente bien. El peso actoral recae en Russell Crowe, que, er... bueno, siempre pasea más o menos el mismo personaje de macho que pasa de todo, pero sensible al final del día, en todas sus pelis, pero que tiene ese carisma avasallador que levanta peli sí y peli también. Aquí, como de costumbre, cumple bien. Ben Affleck está debiluchito, pero miren, incluso hasta él se esfuerza (le sale a medias, vale, pero se nota el esfuerzo, y las escenas en que se deja caer some tears incluso diera la impresión de que se ha cagao en los calzones tratando de sacarse lágrimas de verdad para que sea real el asunto). Rachel McAdams, por su parte, hace también más o menos su papel de siempre, pero la química que posee con Crowe es impecable: ambos lucen y se ven como si realmente se estuvieran divirtiendo en eso de trabajar juntos, y esa química alcanza al espectador. El elenco de principales viene completado por la gran y única Helen Mirren como la jefa gruñona del periódico, paradójicamente la mejor actuación de toda la peli, en un rol que no le permite demostrar sus amplísimas dotes actorales en lo absoluto. Entre los cuatro, y alguno que otro secundario (¿en serio está tan envejecida Robin Wright Penn...? Así pasa el tiempo), se las arreglan para darle carne y substancia a una peli que necesitaba desesperadamente basarse en los personajes, y éstos no fallan. Mención especial para Jeff Daniels como un conservador cristianucho de tres al cuatro (gran escena cuando dice: "Primero, no tomes el nombre de Dios en vano delante de mí"), y para Jason Bateman como una locaza de ésas que le dan muy mala reputación a los, ehm... "invertidos".

-- Esta peli es muy, bueh... 2009, diríamos. Los yanketas están viviendo toda la resaca de la borrachera georgebushista que se mandaron, cuando se creían los dueños del mundo y podían declarar la guerra a Afganistán sí y a Irak también, porque sí, porque son la nación de su amigo imaginario llamado Dios, y todo eso. Es una constante en el cine de Jolivú, más o menos desde 2006-2007, la crítica a veces soterrada, y a veces muy abierta, en contra del estamento político y de su colusión con los intereses empresariales (así a ojo y sin ánimo de ser exhaustivos: "Quantum of Solace", "Tirador", "Control total", "Misión Imposible III", "Siriana"...). En esta peli, y no por casualidad probablemente, los villanos son nada menos que el inefable Complejo Industrial-Militar. Y a lo largo de la peli, ese control se huele, se siente y se respira en la trastienda. Ya no se trata de que los villanos sean una organización empeñada a tomarse el Gobierno desde las sombras: es que ellos YA SON el Gobierno en las sombras. Es sintomático que (sí, lo digo de nuevo, no ví la serie original, pero algo investigo, ¿eh?) en la peli los villanos sean las fábricas de armamento tratando de capturar al Gobierno, y en la serie televisiva sean los productores de petróleo quienes tratan de hacer otro tanto. Quizás lo que más chirríe de todo esto, y que demuestra la herencia setentera, es el periodista empeñado en sacar la verdad a flote... y que finalmente, y era que no, algo logrará al respecto. Después de todo, se sabe bien que por estos días la prensa está bien coludidita con los intereses empresariales, y lo único que pueda llamarse "prensa libre" en realidad son los blogs rebeldes de Internet. Y así el mundo gira y sigue girando... bueno, siempre nos queda el consuelo de que gracias a esas cosas, tenemos pelis como éstas.

IDEAL PARA: Ver un buen thriller político, aunque sea porque los yankis se lo saquearon a los ingleses a punta de chequera.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

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