11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Bruce Willis. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Bruce Willis. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de diciembre de 2015

"Sin City 2: Una dama fatal" (2014).


-- "Sin City: A Dame to Kill For" (título original en inglés), "Sin City: Una dama para matar o morir" (título en Argentina), "Sin City: Una dama por la que matar" (título en España), "Sin City: Una dama por la que mataría" (título en México). Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: Frank Miller, Robert Rodríguez.
-- Actuación: Mickey Rourke, Jessica Alba, Josh Brolin, Joseph Gordon-Levitt, Rosario Dawson, Bruce Willis, Eva Green, Powers Boothe, Dennis Haysbert, Ray Liotta, Stacy Keach, Jaime King, Christopher Lloyd, Jamie Chung, Jeremy Piven, Christopher Meloni, Juno Temple, Marton Csokas, Jude Ciccolella, Julia Garner, Lady Gaga, Alexa Vega, Patricia Vonne, Frank Miller, Robert Rodriguez.
-- Guión: Frank Miller, basado en su propia obra gráfica.
-- Banda sonora: Robert Rodriguez y Carl Thiel.

-- "Sin City 2: Una dama fatal" en IMDb.
-- "Sin City 2: Una dama fatal" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un gorila despierta y no se acuerda de nada-nada-nada. Después viene algo-algo-algo JESSICA ALBA STRIPPER algo-algo-algo golpear a unos estudiantes algo-algo-algo chocar coche policial algo-algo-algo jovencito weno pa'l poker juega sus manos contra senador corrupto y gana y en recompensa lo torturan al pobre bruto algo-algo-algo eva green conversa algo-algo-algo EVA GREEN EN GLORIOSA PELOTA PICADA algo-algo-algo EVA GREEN EN GLORIOSA PELOTA PICADA el matón va y ataca a no sé quien pero todo es una trampa de eva green y el matón va a vengarse y EVA GREEN EN GLORIOSA PELOTA PICADA y todo termina en muerte y otra vez la historia del póker y luego JESSICA ALBA STRIPPER algo-algo-algo cameo de Bruce Willis matanza final fin.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 2005, el estreno de "Sin City" significó una pequeña revolución. No era la primera adaptación de un cómic al cine, claro, pero introdujo una idea nueva: ahorrarse el sueldo del tipejo que hace los storyboards. La cuestión es que cuando ruedas una peli, previo a ella tienes que tener una idea de cómo se va a ver, y para eso contratas al storyboardista: para que te haga los dibujitos de cómo se va a ver. O sea, prácticamente dibujar el cómic de la peli. Así es que, ¿por qué no ahorrárselo y escanearse el cómic de una y usarlo de storyboard? Total, les funcionó a los que hicieron los dibus de la Marvel por allá por los 60s, ¿no? El concepto prendió, y gracias a eso después tuvimos "300" y "Watchmen". Tratándose de "Sin City", era la opción obvia. En realidad, si uno hinca el diente, "Sin City" no es exactamente lo más granado del huerto en materia de cómics: narrativamente es un tantín majadero y cliché, y si se deja leer, es porque le sirvió a Frank Miller para experimentar un poco con el estilo de dibu. Que después hayan salido varios cómics refleja por supuesto el obtusismo de los fanáticos, que se compran cualquier cosa que sea COOL (y, joer, Miller sabe ser cool: un universo entero poblado de tíos brutos armados hasta los dientes y tiarracas buenas y calentorras, ni que esto fuera "Heavy Metal"). El caso es que por alguna razón, una segunda peli de la franquicia quedó en el aire durante años, hasta que POR FIN llegó a los cines en 2014. En el camino se murió el buenazo de Michael Clarke Duncan, y lo reemplazaron por Dennis Haysbert (no exactamente lo mismo, pero considerando las opciones, es un casting más que satisfactorio), y a... a... ¿cómo se llamaba ella? Déjenme consultar la Wikipedia... a Devon Aoki la reemplazaron por... por... ¿cómo se llamaba ella? Déjenme consultar la Wikipedia... por Jamie Chung. Y se subió Joseph Gordon-Levitt, creyendo que la hacía de oro viniendo acá en vez de aceptar el rol que le ofrecían en "Guardianes de la Galaxia" (ya sabemos cómo acabó eso, claro). La peli se estrenó y se llevó un batacazo padre: había costado miserables 65 millones, pero recaudó apenas 39. Hundiendo las opciones para una eventual "Sin City 3". Bueno, sr. Miller, déjeme ponerlo así: ud. en el cine, después de "The Spirit" y ésta, ya está prácticamente cocinado.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli sigue más o menos los mismos pasos de su predecesora "Sin City", que a una década sigue sosteniéndose como ejemplo de buen hacer en materia de adaptar cómics, pero esta secuela lo hace casi todo mal. En primer lugar, las historias tienen menos garra: la que más agarre tiene es por supuesto la de la dama por la que joder y joderse, ayudada por una Eva Green a quienes esos roles de tiarraca despelotada se le dan como cosa natural (véanla si no en otra milleríada, en "300: El nacimiento de un imperio"). Pero la estructura en nido que eligieron para rodar la peli, con la mejor historia que además es la que le da subtítulo a todo el ajo, ponerla justo al centro, dejando en las puntas dos historias de estulticia... no diremos máxima pero sí más o menos, haciendo que la peli tarde en remontar y después tarde más aún en terminar, es una decisión para azotarse la cabeza contra el muro: la historia de apertura es del buenazo de Merv cargándose a... unos universitarios, joer qué miedito, y la segunda es la venganza de Jessica Alba que en principio estaría bien (y, joer... JESSICA ALBA ACTÚA. Seriously) de no ser porque había que meter a Bruce Willis a como diera lugar, y como su personaje la palmaba en la otra peli, pues lo hacen regresar... como fantasma, en una de las soluciones más ridículas, absurdas y delirantes de esta duología, que ya tiene lo suyo (¿un barrio de putas que se mandan solas porque están armadas hasta los dientes...? JAR-JAR-JAR). De por medio está la historia del Gordon-Levitt que se venga de un senador corrupto... ganándole al póker, lo que se supone es una HUMILLACIÓN SUPREMA y too (¿a eso lo llaman una venganza? Joer, mejores venganzas se las manda el Conde de Montecristo, mierda). De esta manera se fusilan una de las mejores bazas que tenía la "Sin City" original: que el ritmo era frenético y no sabías con qué animalada te iban a salir después, mientras que aquí, el ritmo es más parsimonioso, y además la(s) historia(s) es(son) sensiblemente más idiota(s). Si a eso le sumamos que en el apartado visual esta peli ya no es la revolución ni mucho menos (lo dicho: la idea de darle a la peli un aspecto de cómic, que ya venía de "Batman" y "Dick Tracy" en los 90s, ahora ha sido explotada por "300" y "Watchmen" y por lo tanto ya no inspira tanto respeto, por no hablar del ridículo supino que significó cuando aplicaron la técnica a "The Spirit", también dirigida por Frank Miller), entonces lo que tenemos es un producto tedioso, repetitivo y sin mayor chicha (como no sea la chichi de Eva Green, claro). Pero claro, qué más se puede pedir de la adaptación de un cómic cuyas dos grandes fortalezas era la parodia exagerada de los temas propios del cine noir (ya de por sí brutalmente parodiados hasta la saciedad en otros medios, incluyendo el cine, claro está) y una fotografía que ya no impresiona como el primer día, con total desprecio por personajes, sutilezas e incluso la mismísima credibilidad. Casi sabíamos que la secuela de "Sin City" estaba condenada al fracaso más absoluto, porque el golpe podía darse sólo una vez para impresionar. Pero la vimos porque queríamos creer que, de alguna manera, podíamos estar equivocados, y quién sabe, el milagro podía darse una segunda vez. Por desgracia, no se dio. Y considerando los resultados de la recaudación y el terrible currículum que han acumulado Frank Miller y Robert Rodríguez en los últimos años, parece muy poco probable que vayan a darles una nueva oportunidad para que se de.

IDEAL PARA: Aburrirse. (No para ver a Eva Green en bolas: para eso está Google Image sin SafeSearch).

jueves, 8 de diciembre de 2011

"Cita a ciegas" (1987).


-- "Blind Date". Estados Unidos. Año 1987.
-- Dirección: Blake Edwards.
-- Actuación: Kim Basinger, Bruce Willis, John Larroquette, William Daniels, George Coe, Mark Blum, Phil Hartman, Stephanie Faracy, Alice Hirson, Graham Stark, Joyce Van Patten, Jeannie Elias, Herb Tanney, Georgann Johnson, Sab Shimono.
-- Guión: Dale Launer.
-- Banda Sonora: Henry Mancini.

-- "Cita a ciegas" en IMDb.
-- "Cita a ciegas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Ves a ese ilustre desconocido de rostro amable que parece querer salir a tomarse unas cervezas contigo? Sí, ya sé, lo conoces, es Bruce Willis, pero éste es su primer rol con créditos en el cine, así es que hagamos cuenta de que no lo conocemos (bueno, no es tan difícil: tiene pelo y cutis de bebé). El hombre es un clásico subproducto '80s, o sea, un trepa que trata de conseguir el mejor empleo para mojar mejor con esa combinación ochentera fatal que es la ecuación "persianas + saxofón" (por alguna razón, en esta peli no hay ni persianas ni saxofones, pero sigue siendo '80s). El caso es que se organiza una cena para un cliente japonés (otra presencia típica del cine '80s: el millonario japonés seriote y tradicionalista que, huelga decirlo, se llevará su ración de estoiotro), y nuestro tipo está en complicaciones porque tiene que llevar compañía, alguna lady que sea bonita y sepa cerrar la buchaca y no meter conversa. El hermano entonces le dice que la prima de su señora está en el pueblo, y es bella como una escultura, háblame de tí bella señora... ehm... er... demasiado '80s. ¿En qué estaba? Ah, sí. Abreviemos. El caso es que nuestro prota acude a la cita a ciegas, y se queda con la baba allá abajo cuando resulta ser... ¡¡¡KIM BASINGER!!! La chica es curvilínea, está para beberse un litro de Coca Cola y además es simpática y algo timiducha, la clase de chica que está fuera de la liga de todo el mundo y por lo tanto termina casada con algún mastuerzo, pero como esto es la magia de Hollywood, en fin. El caso es que, entre pitos y medianoche, hay un detallito que todos pasan un poco en puntillas: la chica tiene un pequeño problemilla con el alcohol. Un par de gotitas, y se transforma. Y no en una fiera tigresa de ardiente sensualidad en la cama (bueno, parece que también), sino en... bueno, cómo describirlo... ¿Recuerdan cuando el Guasón decía eso de que era Agente del Caos y todo? El Guasón es una alpargata al lado. Y es que si quieres caos de verdad... contrata mujer. Mujeres: desde 4004 antes de Cristo sembrando el Caos en la Humanidad.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

¿Qué puede hacer un director sobrevalorado y medio de capa caída como Blake Edwards en los '80s, cuando su actor fetiche que era Peter Sellers, que tanto hacía por salvarle la papeleta, ha pasado al patio de los callados por sobredosis de homeopatía y holismo curativo? Aparte de ponerse a rezar y aferrarse a lo que cayera... poco. Su último triunfo había sido "Victor Victoria", y desde entonces rodaba a velocidad de vértigo, a una por año, pero arañando-arañando-arañando. Hasta que cayó en sus manos un guión que tenía un aire de familia con "La fiesta inolvidable": un personaje (en este caso hembra, ¡son los '80s!) que en una noche de juerga, siembra el caos más absoluto (bueno, no tanto como en "La fiesta inolvidable", y es que la Basinger estaba lo que se llama arquitectónica, pero no es Peter Sellers tampoco). Así es que lo reescribió tanto que, según se dice, ni el propio guionista que parió el guión lo reconoció después. La cosa querían rodarla con Madonna y Sean Penn en los roles protagónicos, lo que hubiera sido probablemente una blasta (¿"Shanghai Surprise" again? ¡¡¡NO, PLEASE, NO-NO-NO-NO-NO!!! ¡¡¡TENED PIEDAD, POR EL AMOR AL CIELO, PIEDAAAAAAD...!!!), pero según unos Madonna se echó atrás, según otros fue Blake Edwards quien la sacó de circulación, y puso a la por entonces al tope de la bandera Kim Basinger junto al por entonces novel Bruce Willis (cuyo gran crédito hasta el momento era la televisiva "Luz de Luna"), y a rodar. La cosa funcionó bastante bien, con apenas 18 milloncejos recaudó casi 40, y volvió a situar a Blake Edwards sobre el mapa. Complacido debió quedar Edwards, porque volvió a llamar a Willis para prota de su siguiente peli, que fue "Asesinato en Hollywood", una marcianada que mezcla policial noir, comedia y film de época que no vio nadie, por una vez de manera injusta. Después de lo cual, la carrera de Blake Edwards volvió a hundirse calladamente en el abismo del océano cinematográfico ("El mujeriego" con John Ritter, "El hijo de la Pantera Rosa"... ¡con Roberto Begnini!).

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de que Blake Edwards es un directorcillo un tanto sobrevalorado ("Desayuno en Tifanny's" probablemente la mejor, "La Pantera Rosa" original, "Victor Victoria", "La fiesta inolvidable", "10: La mujer perfecta"), que a veces te saca algunas buenas risas, pero que con su humor de vodevil que ya era viejo en los tiempos de Chaplin y Keaton no es todo lo filoso que quisiera en materia de hacer sátira social y sexológica, debe reconocérsele que acá se defiende bien. "Cita a ciegas" no es la mejor comedia que vas a ver en la historia, y a ratos resulta un tanto morosa y se nota que no hallaban como alargar el guión para que pasara el listón de la hora y media, pero los momentos buenos son realmente buenos. El recorrido por la galería de arte y el bochorno de que la chica invite al chico a ver lo que en definitiva es, ehm, arte sexual, tiene su miga, y la caótica secuencia del restaurante está simplemente brillante. Más allá, la cosa se vuelve un poco empalagosa (mira que los dos se conocen y han tenido una cita desastrosa, y aún así siguen pensando el uno en el otro cha-la-lá...), pero al final consigue remontar lo suyo. Como de costumbre en el cine de Edwards, son dos actorazos los que le salvan la papeleta: en este caso Bruce Willis interpretando muy bien al prota y alocándose a lo suyo, y por otra parte Kim Basinger, que a punta de ser linda y ultrasexy consiguió que casi nadie en su tiempo reparara en sus grandiosas dotes de comediante (tiene que serlo, sin lugar a dudas, para que una peli tan idiota como "Mi novia es una extraterrestre" valga la pena de ser vista incluso una generación después). La química entre ambos es insuperable, como queda más que patente en la escena en donde los dos tienen una de esas conversaciones, en medio de una resaca de encargo. ¿Te vas a perder la mitad de la vida si no la ves? Probablemente no. Pero si quieres algo liviano, relajado, para echarse unas buenas risas, y algo importante, que tenga clase, "Cita a ciegas" es una excelente opción. Y si te gusta Blake Edwards y no la has visto, ya estás tardando: es de lo mejorcito que ha rodado.

IDEAL PARA: Esas noches en que necesitas algo relajado que ver.

VIDEOS:

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Red" (2010).


-- "Red". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Robert Schwentke.
-- Actuación: Bruce Willis, Mary-Louise Parker, Morgan Freeman, Helen Mirren, John Malkovich, Karl Urban, Julian McMahon, Ernest Borgnine, Richard Dreyfuss, Brian Cox, James Remar, Rebecca Pidgeon.
-- Guión: Jon Hoeber y Erich Hoeber, basados en la novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "Red" en IMDb.
-- "Red" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tipo que tiene una vida en su casa que es tan solitaria que ni para tener gato le alcanza (Bruce Willis, cachondo como siempre) desarrolla un vínculo con el mundo cuando empieza a contactarse por vía telefónica con una chica. Al contrario de lo que suele suceder, que al otro lado de estas relaciones sólo-voz suele haber una charchetuda arpía sin depilar, en este caso la chica está más que interesante y todo (Mary-Louise Parker, haciendo pausa en eso de cultivar la "yerba", siempre MILF ella). Así es que se ponen de acuerdo para conocerse en algún minuto u otro. Podría ser el comienzo de otra historia pastelosa de amor, pero las cosas tomarán un giro algo inesperado cuando a la casa del tipo ingresa un escuadrón paramilitar a dejársela hecha de a tiritas, además de cargarse a Bruce por supuesto, quizás porque odian las historias pastelosas de amor, vaya uno a saber. El caso es que Bruce Willis es mucho Bruce Willis, y por tanto se le sale el lado McClane, dejando atrás una rica sopita de matones genéricos para ser consumidos al dente. Y como sabe que lo están rastreando, porque es más listo que el hambre, viaja a buscar a la chica porque si han escuchado sus conversaciones, saben que ella es importante para él. Y hace lo que todo macho recio debe hacer en estas circunstancias, para proteger a la chica y ver de paso si consigue penetración: se infiltra en su casa, la maniata, le tapa la boca con cinta adhesiva y la secuestra. Old style is style, man...! Mientras tanto, los malos malosos envían a su propio agente, a un matón con cara de malo, y que sabemos es muy malo porque además usa un terno muy limpio, a liquidar a Bruce Willis. Bueno, el personaje de Bruce Willis tenía nombre, pero como en el fondo es el mismo querible y fondón Bruce Willis de toda la vida, pues me perdonarán que use el nombre del actor y no el del personaje, así ustedes se orientarán mejor, creo yo. El caso es que ahora Bruce Willis y su chica están correteando de acá para allá, perseguidos por este tipejo. ¿Qué hará entonces Bruce Willis? Pues ensamblar a su equipo de "Misión Imposible 83: Los vejestorios contraatacan" (Morgan Freeman, John Malkovich, HELEN MIRREN FOR THE FUCKING GOD' SAKE!) y sembrar el caos y causar eventuales bajas colaterales. Porque en estas pelis la vida de uno de los buenos es más valiosa que todo lo demás, eso ya se sabe, y que las agencias de seguro sufran depresión invernal firmando cheques. ¡Ah, lo olvidaba! También hay una conspiración, el Gobierno está metido, hay un secreto del pasado, una lista misteriosa circulando... cantando alegremente mientras redescubrimos la rueda, vamos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quo Vadis Cinematographia? Como parte de la vorágine del cambio de siglo y de milenio, y de configuración de una nueva sociedad conectada a través de internet, el concepto de simultaneidad online y cosiacas así, el cine está más hermanosiamesado que nunca a otras fuentes artísticas, manera elegante y no culposa de decir que el cine vampiriza ideas a lo loco desde dónde quiera puedan ser exprimidas. En los 2000s, una fuente tradicionalmente tan menospreciada por realizadores, crítica y audiencias como es el cómic, cobró una fuerte revalorización. Y no hablo sólo de pelis como "X-Men" o de "300", sino también de otras que nadie hubiera reconocido su fuente en un cómic ("Una historia de violencia", por ejemplo, y ésta con el fuste de David Cronenberg). Ahora fue el turno de "Red", un cómic que no he leído ni tengo intención de hacer (¿para qué, si hicieron la peli?). Un cómic ideal para ser adaptado porque: 1.- Es de acción, o sea, se ve vistoso y molón en pantalla, y 2.- Está protagonizado por un grupo de vejetes, así es que es la excusa ideal para poner a viejas celebridades a hacer lo suyo, incluso a cachondearse de lo suyo. ¿Cómo era posible que saliera algo bueno de toda esta mezcolanza? Buenoooooo... Sí salió. De alguna manera. No sé cómo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque a primera vista la peli no tuviera por donde agarrarse (la enésima comedia de acción que pretende parodiar los clichés y convenciones propios del cine de acción, o Bruce Willis cachondeándose de lo lindo de sus propios roles action-hero), lo curioso es que la fórmula funciona. Tengo entendido que el cómic es más serio, más autosuficiente, más autoral en definitiva, pero acá tuvieron el estupendo criterio (de cara al filme, no hablemos de adaptación aquí) de no tomárselo tan en serio, de meterle un poco de chicha al ponche, y la fórmula salió bien. No es una peli memorable ni un estreno indispensable del 2010, pero sí que entretiene. Al comienzo es un tanto morosa, y como justamente peca de convencional, aburre un poquito. Pero promediando la trama, cuando va quedando claro que todo no es más que un monumental cachondeo y aparecen más y más actores famosos ridiculizándose a sí mismos y a sus roles recurrentes, el asunto se vuelve más divertido: al final termina siendo de esas pelis que no te dejan K.O., pero igual se las arreglan para salir avante por puntos. La peli es bastante predecible en su desarrollo, y muchas cosas pasan un poco porque, bueno, hay que hacer avanzar la trama de algún modo, pero eso es justamente parte del juego. Bruce Willis está bien como siempre, Mary-Louise Parker hace más que bien su rol de chica enamorada que vive su propia fantasía de espías (el rol de Jamie Lee Curtis para "Mentiras peligrosas", pero en versión maruja, todo hay que decirlo), Morgan Freeman aburre hasta a las ovejas con su sempiterno rol de tío bueno (pareciera que al vejete acá se le quedó pegado el switch de "Antes de partir", aunque al menos no luce aburrido como en "Wanted"), Helen Mirren demuestra que no sólo es "La Reina" y la villana de "Excalibur" sino que además es hembra que puede ponerse una UZI entre dedo y pecho sin despeinarse ni pestañear (en serio, no pestañea, al contrario de los extras que contrataron como agentes genéricos del FBI, que se ve nunca han tenido un arma entre las manos en su extra vida), John Malkovich está tan fumado como cuando hace sus roles de fumado ("Quémese después de leerse" se me viene a la mente), y Karl Urban ("Doom", "Star Trek") le da la chulería precisa sin pasarse ni quedarse a su personaje de matón. Y quién mejor que el metrosexual Julian McMahon (el Doctor Doom de "Los Cuatro Fantásticos") para "villano de la pantalla final". Sumémosle además la presencia casi cameo del siempre entrañable Ernest Borgnine (sí, leñe, "De aquí a la eternidad", "Estación Polar Zebra", "La aventura del Poseidón", "Lobo del Aire"...), que no sólo no se ha muerto sino que además si éste fuera su último rol (tiene 93 años, oigan...), sería una muy querible despedida. Dirige Robert Schwentke, tipo que sin ser un artista con visión personal del mundo ni un director de peliculones, pareciera ser un storyteller que se la ha podido con cuanto género ha tenido a bien abordar, desde el thriller pseudohitchcockiano ("Plan de vuelo"), hasta la peli sentimental ("Te amaré por siempre"), y ahora ha ido a por la comedia de acción cachonda, también con éxito.

IDEAL PARA: Relajarse con tus queridos actores de siempre poniéndose cachondos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 28 de enero de 2010

"Identidad sustituta" (2009).


-- "Surrogates" (título original en inglés), "Los sustitutos" (título en España). Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Jonathan Mostow.
-- Actuación: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, Boris Kodjoe, James Francis Ginty, James Cromwell, Ving Rhames, Jack Noseworthy, Devin Ratray, Michael Cudlitz, Jeffrey De Serrano, Helena Mattsson, Michael Phillip, Danny F Smith, Brian A. Parrish.
-- Guión: Michael Ferris y John D. Brancato, basados en la novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele.
-- Banda Sonora: Richard Marvin.

-- "Identidad sustituta" en IMDb.
-- "Identidad sustituta" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hace muchos años atrás comenzó. Primero eran chimps capaces de mover brazos por telepresencia. Luego, subiendo por la escala evolutiva, fueron soldados, y al último, fueron seres humanos, los que tuvieron acceso a una tech cada vez más sofisticada. Y llegaron: ¡¡¡SUSTITUTOS!!! ¿Para qué vivir una perra existencia en que todos ven las bolsas crecer amigablemente bajo tus ojos, si puedes enviar a un sustituto, manejándolo por telepresencia, y que éste se vea todo lo encantador y radiante que tú (te gustaría ser) eres? Claro, están los sustitutos malos que son pura vista y oído y parecen crash test dummies, los que son normalitos (o sea, te ves que molas mazo, guay), y los deluxe que poco falta si hacen como el meao y cagao de uno de toda la vida. Bueno, resulta que un tipejo hijitopá sale a rondar por ahí (bueno, su sustituto, habitúense a la idea), y es emboscado por un tipo esto o aquello, que le suelta pipa ola de rayos que le desactiva el sustituto, y de paso el sustituto de la chica hot que lo acompaña (bueno, hot para los estándares Maxim o Victoria's Secret, que está un tanto anoréxica para el capote de uno, gracias). Los policías se quedan mirando entre sí porque, verán, con los sustitutos afuera la criminalidad ha descendido y pareciera que nadie comete crímenes, lo que hace preguntarse con qué lubricante se mingan la cosa los policías todo el día (además, ¿nadie comete homicidios yendo a la casa de la gente para matarla in vitro? er... difícil de tragar, ¿eh?). Pero la cosa se pone aún más heavymetalosa cuando descubren que no sólo los sustitutos han sido reducidos a Barbie y Ken a la barbacoa, sino que además han freído el cerebro de los usuarios. Algo que niega todo el propósito de los sustitutos, claro, que es poder salir y tener sexo y contraer ladillas impunemente sin que a tu yo verdadero le pase nada. Pero, ¡despreocupáos! Ahí está el socorrido Bruce Willis haciendo su rol clásico de poli estreñido, esta vez escoltado por Radha Mitchell, listos para descubrir todos los hilos del atentado. Uno que los llevará desde las calles y tiendas más high hasta los battlefields con los G.I.Joes en terreno, que los llevará desde los tugurios antisustitutos del Profeta hasta el Creador mismo de los sustitutos, etcétera. Y aunque no lo crean, la peli no se llama "Second Life".

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En esa época de pelucas polvorientas que con encantadora simpleza se llama "la Ilustración" (como si el ser humano se hubiera ilustrado algo desde aquellos pagos), se impuso una curiosa ecuación: "hombre=persona". Una ecuación tan grabada a fuego en el subconsciente colectivo, que nos olvidamos de que hubo un tiempo anterior en que no todos los hombres eran personas (los esclavos, por ejemplo, eran cosas que se podían comprar y vender). Pero con esto de los avances tecnológicos, lo que pomposamente algunos llaman "la intangibilidad del ser humano" se ha visto cada vez más a prueba. Porque, ¿qué es el ser humano en definitiva? Un montón de carne y órganos al mejor estilo la libra de carne de "El mercader de Venecia", que sostiene una delicada red neuroquímica que llamamos "conciencia", que no es un alma ni nada parecido sino simplemente un conjunto de reacciones electroquímicas que hacen saltar la chispa del pensamiento racional y las emociones, igual que la chispa de la batería del automóvil hace saltar al mismo. Y llegaron atentados contra la unidad esencial del ser humano, como son los transplantes de órganos en que te pueden filetear como lomo parrillero y repartir tus pedacitos para dar un poquito de vida aquí y allá. O la posibilidad de construirse múltiples identidades a través de una cajita mágica llamada "interné", por la cual un pobre humanoide cualquiera un día decide meterse a la cabina telefónica, sacarse la camisa y la corbata y convertirse en el General Gato, el superhéroe que defiende the freedom, the justice and the cinephilian way of life. No debe ser casualidad que en 2009, con apenas meses de diferencia, se estrenaron dos pelis de Ciencia Ficción sobre el mismo tema ("Avatar" y la que nos ocupa), indicador de que algo pasa allá afuera respecto del tema. Por el minuto, la idea no pasa de ser una entretención inocente. El día de mañana... quién sabe. Capaz que ustedes vean pasar por la calle a un precioso michu al mejor estilo Gato con Botas, y tengan que saludarlo "buenos días, mi General Gato". Y el gato les hable al mejor estilo "La princesa y el sapo", ¿por qué no? Después de todo, ya les está hablando por estas líneas, humanos arrogantes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Una vez más saldré idealistamente, con mi lanza en ristre, a defender lo que muchos colgaos llaman lo indefendible. Para todos los comentarios negros que se han hecho sobre esta peli, la verdad es que está bastante bien, dentro del estándar propio del cine palomitero. El encargado de cocinar el guiso es Jonathan Mostow, el tipo que fue el sustituto de James Cameron en la olvidable "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", pero que algo de fe había que tenerle, si después de todo, el hombre antes había mostrado que como director era algo más que la boca muerta del productor, con sus estimables "Sin rastro" y "U-571". Lo que nos entrega el señor Mostow en definitiva es un híbrido action/thriller/sci-fi muy en la vena de pelis como las cienciaficcioneras del Arnold Schwarzenegger ochentero, salvando las lógicas distancias (Bruce Willis en vez de, y cinetech actual). La peli es discreta, y que nadie se espere salir turulato de ver la peli, pero a cambio equilibra muy bien sus componentes: investigación policíaca (si bien no hay que estar demasiado despierto para adivinar quién es el malo, y que como de costumbre suele ser "el menos sospechoso de todos"... y que por eso es el más sospechoso automáticamente), algo de acción (por una vez en la vida, justificada macarrada tras macarrada porque son sustitutos y no seres humanos "normales"), un entorno futurista bien trabajado y con multitud de detalles sobre cómo los sustitutos cambian a la sociedad (en vez de visiones tipo "es el presente pero haz cuenta de que estamos en 2035" a lo "Yo, Robot"), y un par de situaciones en que la trama da paso a situaciones personales bastante interesantes. Si esto es un furrón de peli, que me den entonces muchos de éstos por favor, porque si bien no tendríamos la pantalla inundada de clásicos instantáneos ni por de lejitos, tampoco es menos cierto que estaríamos mejor de como va la cartelera blockbustera de rigor. Quizás el único lastre aquí es haberle encargado una estupenda historia al tándem Ferris/Brancato, responsables de cosas varias como "La red" (sí, joer, la de Sandra Bullock), "Al filo de la muerte" (la de David Fincher, leñe, miren ustedes qué cosas), "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" (¡ellos fueron, a por ellos!), y "Gatúbela" (pero el ridículo trajecito sadofetish no es responsabilidad del guión... suponemos).

-- El concepto mismo de los sustitutos (en realidad robots androides que pueden ser controlados por telepresencia), aunque no se pueda decir que sea original, al menos está bien tratado. Vale que la peli se basa en una historieta (que no he leído, por cierto), y que por lo tanto copy-and-paste los conceptos de la misma habemus, pero es que oigan, cuántas veces no ha pasado que el material de base tenía ideas tremendunas, y algún tarado se le ocurre que "eso no, eso tampoco, que como yo soy guai y no lo entiendo, la audiencia que es menos guai tampoco la va a entender", y vamos cargándonos todo lo que de especial tenía ese material tan especial. En fin, resulta que la aplicación más obvia de los sustitutos en la peli es utilizarlos para salir de casa sin pasar peligros ni riesgos, y además asumir una nueva personalidad haciéndose físicamente interesante. Pero también vemos bien a las claras el proceso de embrutecimiento emocional en que cae la sociedad por eso mismo: ahora todos son bellos y bonitos, y por lo tanto, la superficialidad campea a sus anchas. No es nada que no pase hoy en día, claro, pero la peli a través de los sustitutos exacerba y pone aún más de manifiesto eso mismo. E incluso entre sustitutos hay diferencias: aunque no hay discursos sociales de clase (los que no usan sustitutos se insinúa que es por rebeldía personal, no por motivos, ehm, socioeconómicos), sí es claro en la peli que si tienes pasta te compras el mejor modelo de sustituto, y si no la tienes, estás obligado a vértelas con unos horripilantes muñecos... y ya sabes aquello de como te ven te tratan (o tratan a tu sustituto). También aparece detallado lo que sería una sociedad con soldados sustitutos, con policías sustitutos... Una en que las barreras probablemente podrían quebrarse y un sustituto ser invadido por otro y usado como zombie... más o menos como si te jaquearan la cuenta de Facebook o similar. Es interesante hacer notar que la mayor parte de los sustitutos secundarios reciben un maquillaje que los hace parecer casi muñequitos Ken o Barbie, sin que pierdan realismo, y además sus modales y actuación los hace confirmar en esa impresión, un estupendo detalle que aumenta la irrealidad de una sociedad en que todo es simulación y virtualidad... en vivo.

-- Bruce Willis. Sin lugar a dudas, esta peli sería la mitad de lo que es, si no fuera por él. En el fondo, el buenazo de Willis interpreta aquí dos papeles. El principal es, por descontado, el policía pelao y barbarraspón que al mismo tiempo es "intensamente humano" (signifique eso lo que signifique), y por otra parte interpreta a su propio sustituto, que es al mismo tiempo él y al mismo tiempo una proyección de lo que él le gustaría ser: mientras que el Willis "humano" es acomplejado y débil, pero voluntarioso, el Willis sustituto (o sea el mismo personaje, pero actuando a través del muñeco) es un poco lo que le gustaría ser al personaje, o sea, alguien mucho más aplomado y frío, y mucho más equilibrista sobre la barda. Es como si al Bruce Willis borracho perdido de "16 calles" le pusiéramos de sustituto al machorro de "Duro de matar 4.0", para que nos entendamos (o no, vaya uno a saber si vieron ambas pelis). Y Bruce Willis interpreta estupendamente bien ambos roles, marcando las diferencias entre el personaje y su sustituto, sin que al mismo tiempo sintamos que estamos viendo a dos personajes distintos. Una muestra de puro talento aquí, que pasa casi desapercibida justamente por eso, por la naturalidad con que lo logra.

-- El elenco de apoyo está notablemente bien. Radha Mitchell, que ya incursionara en la Sci-Fi con "Eclipse mortal", hace un secundario quizás no tan memorable, pero que es funcional a su papel. Rosamund Pike, por su parte, como la atormentada y sustitutodicta esposa del prota, está estupenda en su papel, mostrando una vez más que cuando se le pega la gana actuar (como en su secundario de "Orgullo y prejuicio" o el de "El libertino") está a años luz por encima de roles tipo como "Otro día para morir", o lisa y llanamente deprimentes como "Doom", por ejemplo. Y del veterano James Cromwell nada diremos, que de ser antaño un actor respetable, se ha dejado estar de una manera lamentable, y del que nada más diremos para no sembrar este comentario de spoilers (aunque si le han seguido la trayectoria fílmica, ya se podrán adivinar de qué va lo suyo... ¡ah, y por cierto, también estaba en "Yo, Robot"! ¡Y haciendo también un papel de científico loco especializado en Robótica al que le bajaba el cargo de conciencia!).

IDEAL PARA: Ver una peli de Ciencia Ficción que pudo haber sido mejor, pero aún así resulta interesante.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "IDENTIDAD SUSTITUTA":

-- "The Surrogates: Bruce Willis no tiene sustituto" en Escáner Cultural.
-- "Los sustitutos con Bruce Willis" en Aeromental.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

Seguidores