11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 1 de mayo de 2016

"Londres bajo fuego" (2016).


-- "London Has Fallen" (título original en inglés), "Objetivo: Londres" (título en España). Estados Unidos / Inglaterra / ¡Bulgaria! Año 2016.
-- Dirección: Babak Najafi.
-- Actuación: (Afírmense, porque esto va a ser largo) Gerard Butler, Aaron Eckhart, Morgan Freeman, Alon Moni Aboutboul, Angela Bassett, Robert Forster, Melissa Leo, Radha Mitchell, Charlotte Riley, Jackie Earle Haley, Sean O'Bryan, Waleed Zuaiter, Mehdi Dehbi, Colin Salmon, Patrick Kennedy, Bryan Larkin, Michael Wildman, Andrew Pleavin, Deborah Grant, Clarkson Guy Williams, Penny Downie, Philip Delancy, Alex Giannini, Nancy Baldwin, Nigel Whitmey, Tsuwayuki Saotome.
-- Guión: Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt, Christian Gudegast y Chad St. John, sobre una historia de los dos primeros y basados en los personajes creados por los dos primeros.
-- Banda sonora: Trevor Morris.

-- "Londres bajo fuego" en IMDb.
-- "Londres bajo fuego" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Pakistán, la tierra de los ulaula-aja-aja-ahaaliya. Un tipejo va conduciendo un vehículo y llega hasta la mansión de un morenoslámico que, como tiene peazo traje, ya sabemos que es TERRORISTA o por lo menos tiene vínculos. El caso es que le pasa una información destoquello que NO TIENE LA MÁS MÍNIMA IMPORTANCIA PARA LA TRAMA. Todo es para que veamos como LA JUSTICIA cae DESDE EL CIELO, en la forma de bombardeo dron. ¿Habrá muerto el malo maloso? Joer, uno saca cuentas: 1.- Si se hubiera muerto, no tendría sentido haberlo presentao en primer lugar, y 2.- Salto en el tiempo 2-años-después, así es que es "historia de venganza". Bueno, 2-años-después, como decíamos, vemos al prota de la primera peli trotando con el Presi de la primera peli, muuuuuu amiztoza la cosa si me preguntan, pero ¡ah, no!, que es puro clóset nomás la cosa, porque el prota tiene a su chica y está embarazá y too, así es que el hombre cumple como MASHO REZIO. El caso es que llega la noticia desde Londres que ha muerto el Primer Ministro (sí, leñe, igualito a como partió Muermo de Tronos), y habrá funeral de Estao y too. Le dicen al Presi que no vaya, que la seguridá y la logística y too eso, pero el Presi, erre con erre que no, que van, que tengo bien puesto los mashos porque AMERIKA, y van. Y bueno, sucede lo inevitable. Que es la secuela de una peli en donde terroristamerdas iban y se tomaban la Casa Blanca. Ahora los terroristamerdas van y ATACAN LONDRES. Que está en el título de la peli, leñe. El caso es que queda la mansaca, los terroristas tienen un ejército que ríete tú del US Army (seriously: la cosa parece Cobra de G.I.Joe, pero sin los vehículos chulos de la Hasbro). La cosa queda tan como las tristes, que se cargan a Angela Merk... perdón, a "Agnes Bruckner", totalmente no Angela Merkel, no, claro, por suporto que no, se cargan a Silvio Berl... er, no perdón, a Antonio Giusti, se cargan al de Francia, al de Japón, ¡al de Canadá! (¡miren qué malvados, Italia y Francia que su pasado colonialista tienen, pero, ¿Canadá? ¿Cuando han visto a un p*** canadiense haciéndole daño a alguien? ¡Si son de lo más ecológicos que hay! ¡Canadá, leñe, Canadá! Blame Canada!!! Ah, claro. Es en venganza por los berridos de Alanis Mórrise. Ya entiendo ahora). ¿Y quién sobrevive? A ver, miren, no sé, igual la cosa tiene suspenso, pero pensemos, 1.- ¿Quién es el país que financia esta cosa?, 2.- ¿Quién es el mandatario cuyo actor tiene mejor cartel?, y 3.- ¿Quién es el mandatario que aparecía en la peli anterior? Ah, entonces el Presi de los Yueséi sobrevive. Ayudao por supuesto porque el prota que es Servicio Secreto y tal, es masho completo, y ni un p*** Stinger lo detiene. Comienza entonces la carrera por la supervivencia, por ver si consiguen salvar al Presi o si por el contrario, los terroristas ganan. Porque AMERIKA FUCK YEAH!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El género de "Duro de matar en X lugar" parecía muerto y enterrao, con toos los posibles lugares en donde podía intentarse eso de "cuarto cerrao con el bueno y los terroristas hostiándose" (seriously. El duelo final de "Viaje insólito" puede ser visto como "Duro de matar dentro del cuerpo humano", ¿no?). Pero por alguna razón, decidieron revivir el género en 2013, no con una sino con DOS pelis, y con las dos partiendo de la misma premisa: "Duro de matar en la Casa Blanca". Las pelis tuvieron destino dispar: "El ataque" de Emmerich se pegó castañazo padre (ayudado por ser estrená la segunda, lo que generalmente nunca ayuda, por supuerto), mientras que "Ataque a la Casa Blanca" lo hizo más o menos bien, o sea, tanto dinero no hizo, pero considerando que era una peli de porsupuesto moderao, igual hizo caja. Y luego sobrevino el grave problema de cómo seguir explotando la franquicia. Piénsenlo. Uno de los problemas de la premisa "Duro de matar en X lugar" ej ke cómo tanta fatalidá que el mismo prota se ve otra vez encerrao en otra parte repitiendo las mismas situaciones de la primera peli. La propia progenitora del género mantuvo la premisa en la primera secuela ("Duro de matar 2", leñe, que hay que explicároos too, ésta ambientá en un aeropuerto en vez de un edificio), la dejó más o menos de lao en la siguiente ("Duro de matar: La venganza"), y ya para las siguientes ("Duro de matar 4.0" y "Duro de matar: Un buen día para morir") ya derechamente la echaron por la borda para transformarlas en pelis de axón genéricas. Otras no tuvieron tanta suerte: "Máxima velocidad 2" se ambientó a bordo de un crucero (mayestática elección para una franquicia que tiene "velocidá" en el título, genios), y el crucero se fue a pique (curiosamente, la primera "Máxima velocidad" es sólo a medias una "Duro de matar en X lugar", porque lo del autobús no ocupa toda la peli). En fin, too lo anterior no impidió que los guionistas de la primera escribieran una secuela en donde hacen lo mismo que en "Duro de matar: La venganza": el escenario ahora no es un cuarto cerrao "Duro de matar en X lugar", sino que se amplía hasta una ciudad completa (NY en la de McClane, Londres acá). En el camino, quiensá por qué, se subieron dos guionistas más (¿trabajando en equipo desde el primer día? ¿Reescribiendo el primer borrador del guión? Y el misterio más grande de toos: ¿A quién mierda le importa?). El director de la peli anterior, el ínclito Antoine F... Fuoq... Fauq... bueno, ESE tipo, se bajó porque iba a rodar "El ecualizador" (que se hubiera pegao castañazo padre de no ser porque costó una mierda, 55 millones apenas, y por ende, alguna caja hizo, porque ésa no la vi ni yo, figúrense), y según rumores, porque le pareció que el guión de "Londres bajo fuego" era una mugre (y razón no le faltaba, como ya veremos), o quizás porque había visto "Agente Cody Banks 2: Destino a Londres" y sabía que una peli de "agentes buenos vs. terroristas en Londres" estaba sentenciada desde el día uno. Trajeron de regreso a varios actores de la original, para darle continuidá a la cosa, y a rodar que son dos días. Con esperanzas de construir una FRANQUICIA, por qué no, ¿eh? ¿Los resultados? La crítica la hizo mierda, y el público... bueno... respondió lo justito. Costó 60 millones (sin contar publicidá), ha recaudao cerca de 130. ¿Secuela habemus? Quiensá, si el mercao doméstico... ehm... si el mer... hihí... er... si el mercao dom... HAHAHAHAHÁ - perdón por eso, perosque HAHAHAHAHÁ - esqueno pueo evitar reirmHAHAHAHAHÁ!!! Como si... ay... lagrimita... perdón... ayayay... ya... como si todavía existiera eso llamao MERCAO DOMÉSTICO en esta era de DOWNLOAD GRATIS. No, leñe, no habrá secuela. Despué de esta entrega, esta franquicia está condená al infierno (aunque, quién sabe, si total Jason también fue a sobrenatural, una "Infierno bajo fuego" o "Ataque al infierno" como tercera parte...).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Uno que es ingenuo. En 2013 fue al cine sin muchas esperanzas a ver "Ataque a la Casa Blanca", y se encontró con un thriller bastante correctito en lo que importa, o sea, AXÓN. Luego la cosa era parafacha terminal, vale, pero si uno quería ver AXÓN, pues que estaba bien. Y ahora en 2016 uno va al cine esperanzao de ver otra buena ración de GOOD GUYS KILLING MOOKS, y... bueno... mala no era. Buena tampoco. La primera parte está bastante bien: el ataque terrorista en sí es de aúpa, y es cierto que uno se pregunta cómo los terroristas reclutan a tanto mook para la labor, pero en fin, lo que vemos es OMAIGÓ etc. El problema es lo que viene despué, que se transforma en una historia de los dos carapálidas perseguidos por los indios comanches, que la verdá se hace un poco cansina: tienen que ir acumulando episodio tras episodio para completar la horita cuarenta de proyección, y para hacerlo, resulta que los terroristas son MÁGICOS, que averiguan así como si ná toos los pasos de los jovencitos (la peli da una explicación para esto, pero ya sabemos que "un hacker lo hizo" es el moderno "un hechicero lo hizo", porque Jólivu no ha conseguío zafarse del cliché de que los computadores son cajitas mágicas que lo hacen TOO excepto follar, e incluso eso, tiempo al tiempo). Y por zuporto, tenemos la clásica ración de maniqueísmo a la vena y toa la parafernalia. ¿Entretiene? A ratos sí, no voy a decir que no, principalmente por la falta de pretensiones, y además porque si se ha visto la primera, hay como un intento de ligar a ambas pelis con señas reconocibles que sirvan para darle una identidá propia a la franquicia (los cartelitos anunciando a los personajes, algunos personajes que aparecían en la primera y aquí los incluyen aunque no hagan ná, el inevitable traidor en las filas propias, etc.), pero puesto a recordar, aparte de la escena del ataque terrorista mismo, no se me ocurre de verdá otra cosa potente de esta peli. Es decir, se deja ver, total, el rato se pasa volando y no tiene nada que fastidie especialmente (salvo lo parafacha, a según la tolerancia política, claro), pero una vez vista, rápidamente olvidada. De hecho, entre que comencé a escribir este posteo y lo terminé, ya ni me acuerdo de cómo se llamaba la peli.

IDEAL PARA: Ver en uno de esos días en que no hay nada mejor que hacer ni nada mejor que ver.

domingo, 11 de agosto de 2013

"Ataque a la Casa Blanca" (2013).


-- "Olympus Has Fallen" (título original en inglés), "Operación: Código Olimpo" (título en Perú), "Olimpo bajo fuego" (título en México), "Objetivo: La Casa Blanca" (título en España). Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Antoine Fuqua.
-- Actuación: Gerard Butler, Aaron Eckhart, Morgan Freeman, Angela Bassett, Rick Yune, Dylan McDermott, Finley Jacobsen, Melissa Leo, Radha Mitchell, Robert Forster, Cole Hauser, Ashley Judd, Phil Austin, James Ingersoll, Freddy Bosche, Lance Broadway, Tory Kittles, Sean O'Bryan, Keong Sim, Kevin Moon, Malana Lea, Sam Medina.
-- Guión: Creighton Rothenberger y Katrin Benedikt.
-- Banda Sonora: Trevor Morris.

-- "Ataque a la Casa Blanca" en IMDb.
-- "Ataque a la Casa Blanca" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La historia parte en... ¿la Casa Blanca, como nos promete el título? The Hell, no. Comienza en Camp David. Con una escena de boxeo entre dos agentes del Servicio Secreto, como un mal rip-off de cierta peli de John Travolta. Luego vemos que el Presi está tranquilo y es un family man y es súperdupichupi (Aaron Eckhart, casi una década después de convencernos de que FUMAR ES BUENO) y además está casado con una bella dama (Ashley Judd, que envejece como el buen vino la señora) y tienen el clásico niño dizqueadorable-pero-insoportable. Y el as de los agentes secretos es Leónidas de Espart... er... Gerard Butler, eso es. La familia real, er, presidencial quise decir, sale en comitiva a tal o cual evento social para la reelección, y a resultas de estoquello, el vehículo donde van el Presi y la Primera Dama (el chico va en otro vehículo, por desgracia) se sale de control justo para ir a quedarse balanceándose en uno de esos puentes con muritos de piedra que parecen que los construyen de piedra arenisca porque un auto de ná se estrella con ellos y se vienen abajo como damiselas de vodevil ante el villano. En fin, en qué estaba. Ah, sí. Resulta que el Gerard Butler va y trata de sacar al Presi del auto antes que'l mismo se venga guardabajo porque él es un ACTION MAN. Lo logran a medias, el Presi se salva, pero la Primera Dama se queda atrapada justo para que el automóvil termine de cumplir su promesa de irse puente guardabajo y caiga (la escena es tan recliché, que cuando el vehículo en vez de hundirse en las congeladas aguas se estrella contra el hielo, en vez de emocionar por tamaña tragedia que es la pérdida de la Primera Dama del Mundo Libre, deja una sensación de cartoon de la Warner). 18 meses después, Gerard Butler es reforzado por too el mundo porque "hizo lo correcto", pero el Presi no quiere tener al hombre que le recuerda a su esposa... (er, sonó medio raro eso. El hombre cuya presencia le recuerda que su esposa murió, eso es), así es que tienen al Fantasma de la Op... er, a Gerard Butler trabajando en Tesorería, eso es. Edificio que está al frente de la Casa Blanca, eso sí (ni idea de si es así en la vida real, pero en cuanto al guión, queda conveniente de perillas por lo que veremos, y ustedes ya adivinan). De paso, Gerard Butler está casado, y tenemos breve escena de vida matrimonial en la cocina con TV de fondo para que nos enteremos de lo que siempre pasa en esta clase de pelis, o sea, que hay crisis internacional, y que Corea del Norte es la responsable, tan comunachos y monárquicos ellos. El caso es que ese mismo día, el Presi de los Yueséi recibe al Primer Ministro de Corea del Sur. (Créanlo o no, llevamos apenas 15 minutos de peli de ná, eso es ir a toda pastilla, y ahora viene lo bueno). Resulta que un avión ingresa en espacio aéreo de Washington. Es un bombardero. Se carga a dos interceptores. Y ataca la Casa Blanca, y barre con las defensas. Y para cuando por fin logran tumbarse al avión (cargándose el Obelisco de paso, quizás porque un monumento tan fálico es una ofensa moral contra la nación que es Una Sola Nación Bajo Un Solo Dios)... EMPIEZA EL ATAQUE DE VERDAD. FUCKING HOLY SHIT. Y entonces John McClan... er, perdón, Gerard Butler, quise decir, sale de Tesorería y SE PONE A DISPARAR A LO BESTIA Y EMPIEZA A MASACRAR NATIVOS COREANOS MY FUCKING GOD QUE TE CAGAS AQUÍ. Lo que sigue son horita y cuarenta y cinco de Jack Baue... er, perdón, de Gerard Butler masacrando pobres weones que se han atrevido a meterse con EL SANTUARIO DE LA DEMOCRACIA, con AMÉRICA. Porque AMERIKA UBER ALLES!!! HEIL PRESIDENT!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La peli "Duro de matar" de 1987 marcó un hito dentro del cine de acción. Hasta el minuto, el mismo estaba preñado de Arnos y Silvésteres superhumanos que PITY THE FOOL que tratara de secuestrarle a la hija o traicionarle a la Patria. "Duro de matar" trajo un aire fresco con Bruce Willis (conocido hasta entonces como comediante) como el improbable héroe de acción John McClane, menos Superman y más hombre común llevado hasta el límite. Lo que vino no sólo fue "Duro de matar 2", "Duro de matar: La venganza", "Duro de matar 4.0" y "Duro de matar: Un buen día para morir", sino además los inevitables send the clones: "Alerta máxima" (Die Hard en un buquecito de guerra), "Muerte súbita" (Die Hard en un estadio), "Máxima velocidad" (parcialmente: Die Hard en un bus que no se pilla ningún taco en su recorrido), "Terror en el rascacielos" (remake cutre de "Duro de matar" con Anna Nicole Smith tomando el testigo de Bruce Willis... seriously), "Pasajero 57" y "Decisión ejecutiva" (Die Hard en un avión, ambas), "Avión presidencial" (Die Hard en un avión, para la trifecta, con el Presi de los Yueséi en vez de Bruce Willis... a qué me suena... ¡ah, la peli que estamos comentando ahora!), "Enlace mortal" (¡Die Hard en un teléfono público!), "Mi pobre angelito" (Die Hard infantil... piénsenlo, tiene sentido), "La roca" (Die Hard en Alcatraz)... El listado entero mencionado es de los '90s, como podrán apreciar. ¿Acaso no ha llegado la hora de reimplementar el concepto? Creighton Rothenberger y Katrin Benedikt así debieron pensarlo, y escribieron un spec (un spec script por más señas es un guión que se escribe por parte de alguien que no ha vendido nada o muy poco o muy poco relevante, y se manda un guionazo para impresionar a alguien y tratar de entrar, o de pasar a las ligas mayores), el cual parece que le gustó a alguien. O era algo en el aire, porque en la tienda de campaña de al lado estaba rodándose "El ataque" con Roland Emmerich en la dirección, que se trata de... un ataque a la Casa Blanca. WOW!!! "Ataque en la Casa Blanca" es el primer esfuerzo por revivir un subgénero de cine de acción que parecía muerto en el cine más comercial, sepultado entre tanto superhéroe y hobbit rondando por ahí. Y considerando que la peli no fue un gran hit, pero sí que consiguió recobrar sus costos y hacer alguna utilidad (70 millones de presupuesto, una cifra moderada para una action movie de Hollywood, y 160 de ganancias. No un taquillazo, pero nada mal), quizás hasta abra la espita para un segundo aire del género. Porque si ruedan un eventual Duro de Matar 6, sería interesante que hicieran algo como... ¡volver al concepto original de la franquicia de John McClane en vez de transformarse en action movies genéricas! Digo yo. Para no cagarla tanto como con la última. Me han dicho. Que no la he visto. Que estoy esperando la pasen por el cable porque hasta conseguírmela por medios reñidos con la ley me da flojera. Figúrense. Pero por mientras tanto...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli gustará o no, a según qué ande buscando el espectador. Esta peli tiene el defecto de ser lo que es (otra peli de acción gloriosa y groseramente patriotera yanki) y la virtud de no pretender ser más de lo que es. Gracias a Antoine Fuqua, director que parecía encaminado a algo grande después de la grandísima "Día de entrenamiento", pero que después de "El Rey Arturo" como que no ha conseguido cumplir la promesa a la que pareció estar destinado alguna vez. Esta vez, Antoine Fuqua no se quiebra demasiado la cabeza y se ciñe por completo a la estética de "24" (¡a tres años de terminada la serie! ¡Y a uno de que JACK BAUER REGRESE!), incluyendo cartelitos que nos informan de qué hora es cada tanto metraje, o que nos señalan qué personaje es qué, y por supuesto lo más definitorio de sus complejas personalidades: su posición o cargo como drones al servicio de Estados Unidos. ¡Si hasta la tipografía es casi la misma de "24"! Lo que resulta hilarante si se piensa que en "24" efectivamente LA CASA BLANCA FUE TOMADA EN LA SÉPTIMA TEMPORADA, aunque como Jack Bauer andaba rondando por ahí, comprenderán que los terroristas de turno (africanos esa vez, no norcoreanos) terminaron sufriendo muchoperomuchoperoquemucho dolor (por otra parte, siendo "24" una serie televisiva, el presupuesto era más limitado, así es que no se vio tan chulo ni tan bonito cómo se cargaban la White House como aquí, en donde llega hasta ser de artista plástico renacentista la belleza de cómo el edificio neoclásico en cuestión acaba en ruinas dignas de Winckelmann). En fin, la peli es un festín directo de acción a la vena, de principio a fin, que por suerte prefiere descansar más en la fisicidad y la rudeza que en los cables y arneses, o en la cámara epiléptica de turno (hay varias escenas cámara en mano, pero la cosa nunca se les va de madre como a "Transformers" o "Quantum of Solace", por ejemplo). Y como además el héroe es Gerard Butler y el hombre da bien el pego como héroe atormentado pero que parte espinazo cosa mala, pues estamos bien. En donde la peli falla, es en dar el salto más allá, en parte probablemente peca de un parafascismo como no veíamos desde las pelis de Chuck Norris (seriously: a ratos la cosa parece estar basada en un guión de la Cannon que por error se hubiera quedado engavetado durante treinta años). Todos los yankis son buenos. El único yanki realmente malo, el traidor, lo es porque... (hilaridad aquí, ¿están preparados?) ...ODIA AL PRESIDENTE PORQUE EL PRESIDENTE ESTÁ CON WALL STREET. ¡Joer, el traidor es un Occupy Wall Street! ¡Ni "The Dark Knight Rises" fue tan parafacha como esto! El Presi por supuesto es un pan de Dios (Aaron Eckhart, actor grandísimo en donde los haya y que aquí está muy querible, aunque su personaje sea tan de una pieza como cabe esperar), su hijo es listo como el hambre, se quiere mucho pero que mucho con su esposa (bueno, antes de que se muera. Pobre Ashley Judd, a hacerle compañía a Gwyneth Paltrow en "Contagio". En "Mi querido Presidente" al menos tuvieron la decencia de hacer viudo al Presi Michael Douglas desde el Minuto 1), Morgan Freeman está espectacular y sacándole todo el jugo a su rol estándar de venerable patriarca (siguiente en la cadena de mando y por lo tanto Presidente interino... al pobre lo llaman a la Presidencia sólo a la hora del desastre, como que su anterior pasada por el cargo fue en "Impacto profundo", descontando "Invictus" porque ésa era en Sudáfrica, y para "2012" no debía estar disponible porque contrataron a Danny Glover), hay un milico a cargo que es el clásico mongo que no escucha a Jack Bauer (bueno, el chiste de rigor era que si todos escucharan a Jack Bauer, la serie se habría llamado "12") pero que el mundo civil se encarga de poner a buen recaudo porque LAS INSTITUCIONES FUNCIONAN y esto no tiene ni por accidente la mala leche de "Doctor Insólito", etcétera. Los asiáticos son todos malos, claro está (el único asiático bueno es el Primer Ministro de Corea del Sur, y a ése lo matan rapidito y sin ceremonias, porque si hay algo que un Presidente que no sea de Estados Unidos es, es ser PRESCINDIBLE). Incluso hasta la banda sonora de Trevor Morris es excesivamente solemne, y aunque funcional, nunca llega a levantar el vuelo como debería. Todo lo anterior hace que la peli, aunque entretenida si lo que se busca es dos horas de acción descerebrada con un Ubermacho golpeando, pateando, puñeteando, sodomizando, apuñalando, torturando, degollando, acribillando y en general masacrando pobres mooks, no consiga remontar un nivel más allá. Esperable, por supuesto, dado que estas pelis no suelen ser lo que se conoce como pisacallos, pero el espectador no tiene por qué pagar por las consecuencias de ello. Salvo que, me repito, lo que busque sea acción descerebrada. El resto queda a criterio (o descriterio) del espectador, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver dos horitas de acción a la vieja usanza.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


jueves, 28 de enero de 2010

"Identidad sustituta" (2009).


-- "Surrogates" (título original en inglés), "Los sustitutos" (título en España). Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Jonathan Mostow.
-- Actuación: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, Boris Kodjoe, James Francis Ginty, James Cromwell, Ving Rhames, Jack Noseworthy, Devin Ratray, Michael Cudlitz, Jeffrey De Serrano, Helena Mattsson, Michael Phillip, Danny F Smith, Brian A. Parrish.
-- Guión: Michael Ferris y John D. Brancato, basados en la novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele.
-- Banda Sonora: Richard Marvin.

-- "Identidad sustituta" en IMDb.
-- "Identidad sustituta" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hace muchos años atrás comenzó. Primero eran chimps capaces de mover brazos por telepresencia. Luego, subiendo por la escala evolutiva, fueron soldados, y al último, fueron seres humanos, los que tuvieron acceso a una tech cada vez más sofisticada. Y llegaron: ¡¡¡SUSTITUTOS!!! ¿Para qué vivir una perra existencia en que todos ven las bolsas crecer amigablemente bajo tus ojos, si puedes enviar a un sustituto, manejándolo por telepresencia, y que éste se vea todo lo encantador y radiante que tú (te gustaría ser) eres? Claro, están los sustitutos malos que son pura vista y oído y parecen crash test dummies, los que son normalitos (o sea, te ves que molas mazo, guay), y los deluxe que poco falta si hacen como el meao y cagao de uno de toda la vida. Bueno, resulta que un tipejo hijitopá sale a rondar por ahí (bueno, su sustituto, habitúense a la idea), y es emboscado por un tipo esto o aquello, que le suelta pipa ola de rayos que le desactiva el sustituto, y de paso el sustituto de la chica hot que lo acompaña (bueno, hot para los estándares Maxim o Victoria's Secret, que está un tanto anoréxica para el capote de uno, gracias). Los policías se quedan mirando entre sí porque, verán, con los sustitutos afuera la criminalidad ha descendido y pareciera que nadie comete crímenes, lo que hace preguntarse con qué lubricante se mingan la cosa los policías todo el día (además, ¿nadie comete homicidios yendo a la casa de la gente para matarla in vitro? er... difícil de tragar, ¿eh?). Pero la cosa se pone aún más heavymetalosa cuando descubren que no sólo los sustitutos han sido reducidos a Barbie y Ken a la barbacoa, sino que además han freído el cerebro de los usuarios. Algo que niega todo el propósito de los sustitutos, claro, que es poder salir y tener sexo y contraer ladillas impunemente sin que a tu yo verdadero le pase nada. Pero, ¡despreocupáos! Ahí está el socorrido Bruce Willis haciendo su rol clásico de poli estreñido, esta vez escoltado por Radha Mitchell, listos para descubrir todos los hilos del atentado. Uno que los llevará desde las calles y tiendas más high hasta los battlefields con los G.I.Joes en terreno, que los llevará desde los tugurios antisustitutos del Profeta hasta el Creador mismo de los sustitutos, etcétera. Y aunque no lo crean, la peli no se llama "Second Life".

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En esa época de pelucas polvorientas que con encantadora simpleza se llama "la Ilustración" (como si el ser humano se hubiera ilustrado algo desde aquellos pagos), se impuso una curiosa ecuación: "hombre=persona". Una ecuación tan grabada a fuego en el subconsciente colectivo, que nos olvidamos de que hubo un tiempo anterior en que no todos los hombres eran personas (los esclavos, por ejemplo, eran cosas que se podían comprar y vender). Pero con esto de los avances tecnológicos, lo que pomposamente algunos llaman "la intangibilidad del ser humano" se ha visto cada vez más a prueba. Porque, ¿qué es el ser humano en definitiva? Un montón de carne y órganos al mejor estilo la libra de carne de "El mercader de Venecia", que sostiene una delicada red neuroquímica que llamamos "conciencia", que no es un alma ni nada parecido sino simplemente un conjunto de reacciones electroquímicas que hacen saltar la chispa del pensamiento racional y las emociones, igual que la chispa de la batería del automóvil hace saltar al mismo. Y llegaron atentados contra la unidad esencial del ser humano, como son los transplantes de órganos en que te pueden filetear como lomo parrillero y repartir tus pedacitos para dar un poquito de vida aquí y allá. O la posibilidad de construirse múltiples identidades a través de una cajita mágica llamada "interné", por la cual un pobre humanoide cualquiera un día decide meterse a la cabina telefónica, sacarse la camisa y la corbata y convertirse en el General Gato, el superhéroe que defiende the freedom, the justice and the cinephilian way of life. No debe ser casualidad que en 2009, con apenas meses de diferencia, se estrenaron dos pelis de Ciencia Ficción sobre el mismo tema ("Avatar" y la que nos ocupa), indicador de que algo pasa allá afuera respecto del tema. Por el minuto, la idea no pasa de ser una entretención inocente. El día de mañana... quién sabe. Capaz que ustedes vean pasar por la calle a un precioso michu al mejor estilo Gato con Botas, y tengan que saludarlo "buenos días, mi General Gato". Y el gato les hable al mejor estilo "La princesa y el sapo", ¿por qué no? Después de todo, ya les está hablando por estas líneas, humanos arrogantes...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Una vez más saldré idealistamente, con mi lanza en ristre, a defender lo que muchos colgaos llaman lo indefendible. Para todos los comentarios negros que se han hecho sobre esta peli, la verdad es que está bastante bien, dentro del estándar propio del cine palomitero. El encargado de cocinar el guiso es Jonathan Mostow, el tipo que fue el sustituto de James Cameron en la olvidable "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", pero que algo de fe había que tenerle, si después de todo, el hombre antes había mostrado que como director era algo más que la boca muerta del productor, con sus estimables "Sin rastro" y "U-571". Lo que nos entrega el señor Mostow en definitiva es un híbrido action/thriller/sci-fi muy en la vena de pelis como las cienciaficcioneras del Arnold Schwarzenegger ochentero, salvando las lógicas distancias (Bruce Willis en vez de, y cinetech actual). La peli es discreta, y que nadie se espere salir turulato de ver la peli, pero a cambio equilibra muy bien sus componentes: investigación policíaca (si bien no hay que estar demasiado despierto para adivinar quién es el malo, y que como de costumbre suele ser "el menos sospechoso de todos"... y que por eso es el más sospechoso automáticamente), algo de acción (por una vez en la vida, justificada macarrada tras macarrada porque son sustitutos y no seres humanos "normales"), un entorno futurista bien trabajado y con multitud de detalles sobre cómo los sustitutos cambian a la sociedad (en vez de visiones tipo "es el presente pero haz cuenta de que estamos en 2035" a lo "Yo, Robot"), y un par de situaciones en que la trama da paso a situaciones personales bastante interesantes. Si esto es un furrón de peli, que me den entonces muchos de éstos por favor, porque si bien no tendríamos la pantalla inundada de clásicos instantáneos ni por de lejitos, tampoco es menos cierto que estaríamos mejor de como va la cartelera blockbustera de rigor. Quizás el único lastre aquí es haberle encargado una estupenda historia al tándem Ferris/Brancato, responsables de cosas varias como "La red" (sí, joer, la de Sandra Bullock), "Al filo de la muerte" (la de David Fincher, leñe, miren ustedes qué cosas), "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" (¡ellos fueron, a por ellos!), y "Gatúbela" (pero el ridículo trajecito sadofetish no es responsabilidad del guión... suponemos).

-- El concepto mismo de los sustitutos (en realidad robots androides que pueden ser controlados por telepresencia), aunque no se pueda decir que sea original, al menos está bien tratado. Vale que la peli se basa en una historieta (que no he leído, por cierto), y que por lo tanto copy-and-paste los conceptos de la misma habemus, pero es que oigan, cuántas veces no ha pasado que el material de base tenía ideas tremendunas, y algún tarado se le ocurre que "eso no, eso tampoco, que como yo soy guai y no lo entiendo, la audiencia que es menos guai tampoco la va a entender", y vamos cargándonos todo lo que de especial tenía ese material tan especial. En fin, resulta que la aplicación más obvia de los sustitutos en la peli es utilizarlos para salir de casa sin pasar peligros ni riesgos, y además asumir una nueva personalidad haciéndose físicamente interesante. Pero también vemos bien a las claras el proceso de embrutecimiento emocional en que cae la sociedad por eso mismo: ahora todos son bellos y bonitos, y por lo tanto, la superficialidad campea a sus anchas. No es nada que no pase hoy en día, claro, pero la peli a través de los sustitutos exacerba y pone aún más de manifiesto eso mismo. E incluso entre sustitutos hay diferencias: aunque no hay discursos sociales de clase (los que no usan sustitutos se insinúa que es por rebeldía personal, no por motivos, ehm, socioeconómicos), sí es claro en la peli que si tienes pasta te compras el mejor modelo de sustituto, y si no la tienes, estás obligado a vértelas con unos horripilantes muñecos... y ya sabes aquello de como te ven te tratan (o tratan a tu sustituto). También aparece detallado lo que sería una sociedad con soldados sustitutos, con policías sustitutos... Una en que las barreras probablemente podrían quebrarse y un sustituto ser invadido por otro y usado como zombie... más o menos como si te jaquearan la cuenta de Facebook o similar. Es interesante hacer notar que la mayor parte de los sustitutos secundarios reciben un maquillaje que los hace parecer casi muñequitos Ken o Barbie, sin que pierdan realismo, y además sus modales y actuación los hace confirmar en esa impresión, un estupendo detalle que aumenta la irrealidad de una sociedad en que todo es simulación y virtualidad... en vivo.

-- Bruce Willis. Sin lugar a dudas, esta peli sería la mitad de lo que es, si no fuera por él. En el fondo, el buenazo de Willis interpreta aquí dos papeles. El principal es, por descontado, el policía pelao y barbarraspón que al mismo tiempo es "intensamente humano" (signifique eso lo que signifique), y por otra parte interpreta a su propio sustituto, que es al mismo tiempo él y al mismo tiempo una proyección de lo que él le gustaría ser: mientras que el Willis "humano" es acomplejado y débil, pero voluntarioso, el Willis sustituto (o sea el mismo personaje, pero actuando a través del muñeco) es un poco lo que le gustaría ser al personaje, o sea, alguien mucho más aplomado y frío, y mucho más equilibrista sobre la barda. Es como si al Bruce Willis borracho perdido de "16 calles" le pusiéramos de sustituto al machorro de "Duro de matar 4.0", para que nos entendamos (o no, vaya uno a saber si vieron ambas pelis). Y Bruce Willis interpreta estupendamente bien ambos roles, marcando las diferencias entre el personaje y su sustituto, sin que al mismo tiempo sintamos que estamos viendo a dos personajes distintos. Una muestra de puro talento aquí, que pasa casi desapercibida justamente por eso, por la naturalidad con que lo logra.

-- El elenco de apoyo está notablemente bien. Radha Mitchell, que ya incursionara en la Sci-Fi con "Eclipse mortal", hace un secundario quizás no tan memorable, pero que es funcional a su papel. Rosamund Pike, por su parte, como la atormentada y sustitutodicta esposa del prota, está estupenda en su papel, mostrando una vez más que cuando se le pega la gana actuar (como en su secundario de "Orgullo y prejuicio" o el de "El libertino") está a años luz por encima de roles tipo como "Otro día para morir", o lisa y llanamente deprimentes como "Doom", por ejemplo. Y del veterano James Cromwell nada diremos, que de ser antaño un actor respetable, se ha dejado estar de una manera lamentable, y del que nada más diremos para no sembrar este comentario de spoilers (aunque si le han seguido la trayectoria fílmica, ya se podrán adivinar de qué va lo suyo... ¡ah, y por cierto, también estaba en "Yo, Robot"! ¡Y haciendo también un papel de científico loco especializado en Robótica al que le bajaba el cargo de conciencia!).

IDEAL PARA: Ver una peli de Ciencia Ficción que pudo haber sido mejor, pero aún así resulta interesante.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "IDENTIDAD SUSTITUTA":

-- "The Surrogates: Bruce Willis no tiene sustituto" en Escáner Cultural.
-- "Los sustitutos con Bruce Willis" en Aeromental.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

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