11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 19 de enero de 2012

"Los Muppets" (2011).


-- "The Muppets". Estados Unidos.
-- Dirección: James Bobin.
-- Actuación: Jason Segel, Amy Adams, Chris Cooper, Rashida Jones, Steve Whitmire, Eric Jacobson, Dave Goelz, Bill Barretta, David Rudman, Matt Vogel, Peter Linz, Alan Arkin, Bill Cobbs, Zach Galifianakis, Ken Jeong.
-- Guión: Jason Segel y Nicholas Stoller, basados en los personajes creados por Jim Henson.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "Los Muppets" en IMDb.
-- "Los Muppets" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un chico ha crecido en algún pueblucho de ésos que llaman la América Profunda. No sería una gran historia, de no ser porque ese chico es un... muppet. Ya saben, una de esas marionetas boconas-boconas-boconas. Que ha crecido con su hermano humano (adopción mediante, ¿eh?, no se armen chorizo con la biología o con las eventuales filias de sus padres). El muppet ha tenido una vida un poco complicada por eso de ser un muppet (ya sabes, sin patas para los deportes, demasiado bajo para la montaña rusa...). Pero se ha hecho fanático de las reposiciones de un viejísimo programa de televisión, que ustedes puede que hayan oído mentar, si tienen la edad suficiente: "¡The Muppet Show!". Andando el tiempo, el humano se ha hecho adulto, y se ha echado a una bonita maestra de escuela (Amy Adams, muy radiante ella como siempre) que sorprendentemente no enseña que los dinosaurios y los humanos convivieron en la Tierra el día de la Creación en 4004 AC, sino que enseña... mecánica automotriz. Pero aunque Amy Adams es muy Amy Adams, resulta que el tipo éste (el humano, no el muppet, aunque a veces es difícil distinguir) se la pasa diez años sin pedirle matrimonio (como es una Disney, podemos presumir que no hay prematrimoniales aquí). De pronto, para celebrar los diez años de esto o aquello, el humano invita a su chica a un tour por... ¡el mundo de los muppets! ¿Será tan cabrón el humano como para ir con su noviecita al lugar de los sueños de su hermanito muppet y dejar a éste varado? ¡No! ¡Es tan cabrón que se lleva a su hermanito muppet al lugar de sus sueños a que toque el violín entre él y su noviecita! (Esto de que el hermano esté siempre metido de por medio, tendrá tela después, aunque sin toques ho yay, que esto es Disney después de todo). El caso es que cuando llegan, descubren que los Estudios Muppet no son como la publicidad ha dicho, sino que son un poco más... derruidos. Acabados. Etcétera. El hermanito muppet, cabreado porque su mundo de sueños es en realidad casi ruinas postapocalípticas, se pega una arrancada y termina escuchando lo que no debe, o sea, una conversación por la cual un personaje humano ofrece comprar el sitio para restaurarlo y erigir un museo muppet. Nuestro chico muppet está feliz, pero poco le dura la felicidad a la lombriz: el comprador a poco que se cree solo con sus matones, habla de sus verdaderos planes, que son echar abajo el complejo en ruinas para construir una perforación petrolera. En el medio de Los Angeles, nada menos, si es que estos petroleros no se detienen ante nada (nunca está Jack Bauer cuando se le necesita). ¿Está todo perdido entonces? ¡No! Porque existe una cláusula por la cual los muppets pueden retrotraer la compraventa si reunen 10 millones de dólares para pagar por ella, en una cantidad de tiempo. De manera que nuestro joven muppet, devenido en héroe, encontrará su destino: ¡reunir una vez más a los muppets para un último espectáculo, y hacer volver a su número favorito de los '70s de regreso a las pistas! (sin pagar cirujanos plásticos, es lo que tienen las marionetas, que no envejecen ni un solo día).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

"Mañamañá... tuu-turuturu... Mañamañá... tuturutuuú...". Había una época, casi en el ordovícico-silúrico de la televisión, en que dicha canción era... ¡¡¡RECONOCIBLE!!! ¡¡¡Porque apareció en un show de TV con muñequitos!!! "The Muppet Show" fue exhibido entre 1976 y 1981, y era cuando menos un programa extraño, para los estándares de ahora (más allá de hacer reconocible esa canción de 1969). Porque era un show de muñequitos (o sea, infantil), pero que tenía un formato de variedades, lo que lo encasillaba más bien en el ámbito de los programas para adultos. El programa era tan bizarro para los estándares de la época, que sólo se emitió porque un complejo sistema de regulaciones acerca del horario prime inclinó a la CBS a darle salida como un mal menor. El engendro resultó todo un éxito, con un humor que por debajo de lo infantil, tenía varias aristas un tanto edgies para su tiempo (esa cerda acosando a esa pobre rana...). La receta era simple: cada muppet tenía un rol determinado dentro de la creación y producción del programa de variedades, de manera que teníamos literalmente un "show dentro del show", ya que parte del programa era ver a los muñequitos pasando apuros en la trastienda del mismo programa... ya me empezó a doler la cabeza. ¿En qué estaba? Ah, sí. Cada muppet tenía su rol CREANDO el show dentro del show. Así, René (Kermit) era el conductor/director, Piggy era la diva, el oso era el humorista fome, el perro era el pianista (seriously! ¡En los '70s, los programas de variedades tenían PIANISTA!), etcétera. ¡Si hasta tenían el par de abueletes en el balcón que se defecaban en todo y en todos! Y todo eso, aderezado por las más ilustres estrellas del folclor estadounidense: Bob Denver, Linda Ronstadt (sí, leñe, la misma que grabó en los '90s un comercial con Barney Gómez en "Los Simpsons"). Pero hasta las más imperecederas estrellas del firmamento habrán de agotar su combustible nuclear y morir algún día, así es que, qué queda para un programa de muñequitos que para 1981 se había hecho demasiado inocentón (y es que oigan, quién quiere inyección country '70s en un año con Presidente de Estados Unidos tiroteado, y el malvado Ayatollah surgiendo en el horizonte). Hubo intentos por hacer resurgir la cosa con "Los Muppets invaden Manhattan" y otras pelis, pero nunca funcionó lo mismo. Esto fue sangrantemente parodiado en el episodio de "Los Simpsons" en que Troy McClure en noviazgo con Selma, la lleva a ver "Los Muppets viajan a la Edad Media"... el mismo episodio en que Lisa preguntó de viva voz: "¿Qué es un muppet?". No Bart el ignorante... LISA LA SABELOTODO lo preguntó. En fin, ya me distraje con "Los Simppet...", er, no, con "The Mupsons"... er, no... con ESE programa otra vez. En fin, el caso es que "The Muppets" parecían estar acabados, ser historia, nunca más... Pero si hay algo que la historia de Hollywood nos ha enseñado incansablemente, es que las franquicias son como los superhéroes... ¡ninguna muere para siempre! ¡Siempre se las resucita, una y otra vez, en la esperanza de que AHORA SÍ QUE SÍ! ¡¡¡ESTA VEZ RENACEREMOS DE ENTRE LOS MUERTOS, COMO LOS ZOMBIES QUE ESTÁN DE MODA AHORA, E IREMOS A DEVORAR CEREBROS INFANTILES OTRA VEZ...!!! Le tocó el turno a "The Muppets" en 2011. Hagan sus apuestas: ¿Vendrá para el 2012 la resurrección de... una de muñequitos... de Disney... veamos... "Dinosaurios"...?

POR QUÉ VERLA.

-- Partamos diciendo que esta peli es un refrescante trago de agua en un planeta cada vez más salobre y cínico. La sociedad ha evolucionado, o involucionado, podríamos decir algunos, y la primitiva ingenuidad con la que el espectador se comprometía con ciertas historias y personajes, ha sido reemplazada con un distanciamiento que obliga a que cada reboot/remake/reversión/reimaginación/re-loquesea, tenga que ser más oscura, limítrofe, e incluso flatulenta, que la anterior. En un ámbito distinto, pensemos en el "Batman" de 1966 vs. el "Batman" de Tim Burton vs. el "Batman inicia" de Christopher Nolan, cada una más oscura, siniestra y amenazante que la anterior. El überjemplo de esta tendencia es probablemente la pestífera adaptación de "Scooby Doo" del 2002, cuyos perpetradores parecieran haber asumido que los niños de los 2000s no se divierten si no hay pedorretas cada cinco minutos, o si el guión/actores no se burlan de los mismos personajes que escriben/interpretan. Dentro de todo este panorama, "Los Muppets" es una brillante luz al final del túnel. La peli es luminosa, muy luminosa, y si bien tiene sus momentos un tanto más "de nuestra época", nunca se permite a sí misma caer en la oscuridad siniestra que todas las pelis parecerían querer asumir para tomarse en serio. También podría haber tratado de ser luminosa yéndose al extremo contrario, el caer en la autoparodia y la caricatura ("Scooby Doo", alguien...) para justificar esa luminosidad por el expediente de "no va en serio, ¿eh?", pero tampoco. La peli sí tiene numerosos momentos autoparódicos (el final del bailecito de despedida de los protagonistas desde Puebluchoville a Los Angeles, el diálogo de los vejetes "si no te conociera, diría que estás recitando justo la parte del contrato que es la conveniente para que el argumento de una peli avance"... cosas así, y del villano ya no hablemos, que es caricatura pura), pero éstas son morcillas que nunca llegan a tragarse una historia que se atreve a tomarse en serio y ser luminosa sin avergonzarse en ningún minuto. O de como hacer una peli ñoña hasta las repatas, y salirse con la suya. Dado el panorama cinéfilo por estos días, eso podría contar como refugio en la audacia. Y la jugada sale magistral. El argumento no es como para tomárselo demasiado en serio (en verdad, ¿Kermit no podía hipotecar su palacio, o Gonzo invertir sus millones para solucionar el problema de la peli de un solo golpe...? Ah, claro, la peli habría acabado en diez minutos...), pero los guionistas están conscientes de que eso es lo de menos: lo importante es que se trata de un argumento-tipo reconocible (el villano capitalista versus los idealistas que libran una batalla para reunir el dinero... muuuu Disney too) contra el cual ir incrustando a los personajes para hacer lo que mejor saben hacer, lo que tratándose de los muppets, significa DAR ESPECTÁCULO, claro está, que para eso pagamos la entrada por la peli en primer lugar. Y espectáculo, eso lo dan. De verdad. Es imposible que salgas del cine sin estar cantando "Manha Manha" como un zopenco. ¿Cuándo fue la última vez que te pasó eso de verdad con una peli...?

-- Un punto importante de esta peli, es el adecuado equilibrio entre personajes humanos y muppets. Todos conocemos el clásico argumento de live-action-movie en que para ahorrarse costos con los muñecos o la animación digital, muestran al personaje prota lo menos posible, y le dedican chorradas de minutos a los secundarios humanos que no le interesan a nadie (¿Shia LaBeouf en "Transformers", alguien...? Aunque cuando esa secundaria humana es Jennifer Love-Hewitt con peazo trapitos en "Garfield", la verdad es que no nos quejamos demasiado tampoco). Pues bien, eso NO ocurre en esta peli. Existe una subtrama con personajes humanos, con exposición, desarrollo y desenlace completitos, pero está narrada en lo justo, y no llega a comerse lo que de verdad importa, que es ver de nuevo a los viejos y cansados pistoleros... er... muppets, sí, eso es... reuniéndose de nuevo para un último golpe... er... show, sí, eso es. De hecho, la historia de los humanos funciona más bien como un marco de referencia para las generaciones actuales que nunca han visto un muppet en su vida, como personajes surrogatorios a través de los cuales nos (re-,algunos)encontramos con los verdaderos protas, y a medida que más y más muppets se van presentando y subiendo al barco, la trama pasa a ocuparse de ellos y deja a los humanos en un discreto segundo plano.

-- Las actuaciones están más que bien. Jason Segel está muy bien como el grandulón infantil que debe crecer y dejar cosas atrás para hacer su vida (aunque resulta algo creepy verlo en una amistosa relación heterosexual con su amiguito muppet luego de haberle visto la salchicha colgando en "Para olvidar a Sarah", pero buenoooooo...). A su lado, Amy Adams vuelve otra vez a un símil del rol que más gloria le ha dado en la vida (su protagónico en esa otra Disney que fue "Encantada"), y lo hace por la puerta ancha, con todo el encanto del mundo (seriously, se ve tan buena y cae tan simpática, que su novio queda como un imbécil por ignorarla). Chris Cooper está estupendo como el villano de caricatura, y brilla de manera espectacular cuando interpreta "Let's Talk About Me" con bailecito y todo (que para ser canción del villano, evita el transitado lugar común de ser jazz, y pasa por el algo menos transitado lugar común de ser un rap). Rashida Jones aparece poco, pero cumple bien con la fantasía fetichista de ser la pijilla estirada que descubre tener su corazoncito, muppets mediante (¡hey! ¿Acaso la despidieron de la firma para la que trabajaba en "Red social"?). Y Jack Black... bueno, está tan pesado como siempre, pero como a lo largo de toda la peli le pasan puros infortunios, no resulta tan desagradable después de todo. En cuanto a los cameos, están más que bien, incluyendo a Alan Arkin como el conserje del museo en ruinas, a Emily Blunt repasando su rol de secretaria pesadota en "El diablo viste a la moda", Zach Galifianakis aparece como un golfo, y Whoopi Goldberg y Selena Gomez aparecen como ellas mismas en un hilarante momento supremo de autoironía. Puede que los teleñecos hagan una gran parte del trabajo, pero desde su humilde condición de secundarios, los humanos acompañan más que bien.

-- La escena memorable. Hay numerosas en la peli, incluyendo los números de baile, que (¡cosa rara!) no son atosigadores en ningún minuto. Pero el momento realmente estelar, que toca directo al corazón no sólo por la parte de la peli en que está, sino por lo imaginativo y bien realizado que está, es la interpretación de "Man or Muppet", en donde el hermano humano y el hermano muppet se preguntan cada uno si es un humano o un muppet (suena bizarro, pero tiene sentido en el contexto). Si no se te rompe el corazón en ese minuto, es que venías sin uno desde la mata.

IDEAL PARA: Ver una de las mejores pelis del 2011, y uno de los mejores musicales de toda una generación.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Red" (2010).


-- "Red". Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Robert Schwentke.
-- Actuación: Bruce Willis, Mary-Louise Parker, Morgan Freeman, Helen Mirren, John Malkovich, Karl Urban, Julian McMahon, Ernest Borgnine, Richard Dreyfuss, Brian Cox, James Remar, Rebecca Pidgeon.
-- Guión: Jon Hoeber y Erich Hoeber, basados en la novela gráfica de Warren Ellis y Cully Hamner.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "Red" en IMDb.
-- "Red" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tipo que tiene una vida en su casa que es tan solitaria que ni para tener gato le alcanza (Bruce Willis, cachondo como siempre) desarrolla un vínculo con el mundo cuando empieza a contactarse por vía telefónica con una chica. Al contrario de lo que suele suceder, que al otro lado de estas relaciones sólo-voz suele haber una charchetuda arpía sin depilar, en este caso la chica está más que interesante y todo (Mary-Louise Parker, haciendo pausa en eso de cultivar la "yerba", siempre MILF ella). Así es que se ponen de acuerdo para conocerse en algún minuto u otro. Podría ser el comienzo de otra historia pastelosa de amor, pero las cosas tomarán un giro algo inesperado cuando a la casa del tipo ingresa un escuadrón paramilitar a dejársela hecha de a tiritas, además de cargarse a Bruce por supuesto, quizás porque odian las historias pastelosas de amor, vaya uno a saber. El caso es que Bruce Willis es mucho Bruce Willis, y por tanto se le sale el lado McClane, dejando atrás una rica sopita de matones genéricos para ser consumidos al dente. Y como sabe que lo están rastreando, porque es más listo que el hambre, viaja a buscar a la chica porque si han escuchado sus conversaciones, saben que ella es importante para él. Y hace lo que todo macho recio debe hacer en estas circunstancias, para proteger a la chica y ver de paso si consigue penetración: se infiltra en su casa, la maniata, le tapa la boca con cinta adhesiva y la secuestra. Old style is style, man...! Mientras tanto, los malos malosos envían a su propio agente, a un matón con cara de malo, y que sabemos es muy malo porque además usa un terno muy limpio, a liquidar a Bruce Willis. Bueno, el personaje de Bruce Willis tenía nombre, pero como en el fondo es el mismo querible y fondón Bruce Willis de toda la vida, pues me perdonarán que use el nombre del actor y no el del personaje, así ustedes se orientarán mejor, creo yo. El caso es que ahora Bruce Willis y su chica están correteando de acá para allá, perseguidos por este tipejo. ¿Qué hará entonces Bruce Willis? Pues ensamblar a su equipo de "Misión Imposible 83: Los vejestorios contraatacan" (Morgan Freeman, John Malkovich, HELEN MIRREN FOR THE FUCKING GOD' SAKE!) y sembrar el caos y causar eventuales bajas colaterales. Porque en estas pelis la vida de uno de los buenos es más valiosa que todo lo demás, eso ya se sabe, y que las agencias de seguro sufran depresión invernal firmando cheques. ¡Ah, lo olvidaba! También hay una conspiración, el Gobierno está metido, hay un secreto del pasado, una lista misteriosa circulando... cantando alegremente mientras redescubrimos la rueda, vamos.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Quo Vadis Cinematographia? Como parte de la vorágine del cambio de siglo y de milenio, y de configuración de una nueva sociedad conectada a través de internet, el concepto de simultaneidad online y cosiacas así, el cine está más hermanosiamesado que nunca a otras fuentes artísticas, manera elegante y no culposa de decir que el cine vampiriza ideas a lo loco desde dónde quiera puedan ser exprimidas. En los 2000s, una fuente tradicionalmente tan menospreciada por realizadores, crítica y audiencias como es el cómic, cobró una fuerte revalorización. Y no hablo sólo de pelis como "X-Men" o de "300", sino también de otras que nadie hubiera reconocido su fuente en un cómic ("Una historia de violencia", por ejemplo, y ésta con el fuste de David Cronenberg). Ahora fue el turno de "Red", un cómic que no he leído ni tengo intención de hacer (¿para qué, si hicieron la peli?). Un cómic ideal para ser adaptado porque: 1.- Es de acción, o sea, se ve vistoso y molón en pantalla, y 2.- Está protagonizado por un grupo de vejetes, así es que es la excusa ideal para poner a viejas celebridades a hacer lo suyo, incluso a cachondearse de lo suyo. ¿Cómo era posible que saliera algo bueno de toda esta mezcolanza? Buenoooooo... Sí salió. De alguna manera. No sé cómo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Aunque a primera vista la peli no tuviera por donde agarrarse (la enésima comedia de acción que pretende parodiar los clichés y convenciones propios del cine de acción, o Bruce Willis cachondeándose de lo lindo de sus propios roles action-hero), lo curioso es que la fórmula funciona. Tengo entendido que el cómic es más serio, más autosuficiente, más autoral en definitiva, pero acá tuvieron el estupendo criterio (de cara al filme, no hablemos de adaptación aquí) de no tomárselo tan en serio, de meterle un poco de chicha al ponche, y la fórmula salió bien. No es una peli memorable ni un estreno indispensable del 2010, pero sí que entretiene. Al comienzo es un tanto morosa, y como justamente peca de convencional, aburre un poquito. Pero promediando la trama, cuando va quedando claro que todo no es más que un monumental cachondeo y aparecen más y más actores famosos ridiculizándose a sí mismos y a sus roles recurrentes, el asunto se vuelve más divertido: al final termina siendo de esas pelis que no te dejan K.O., pero igual se las arreglan para salir avante por puntos. La peli es bastante predecible en su desarrollo, y muchas cosas pasan un poco porque, bueno, hay que hacer avanzar la trama de algún modo, pero eso es justamente parte del juego. Bruce Willis está bien como siempre, Mary-Louise Parker hace más que bien su rol de chica enamorada que vive su propia fantasía de espías (el rol de Jamie Lee Curtis para "Mentiras peligrosas", pero en versión maruja, todo hay que decirlo), Morgan Freeman aburre hasta a las ovejas con su sempiterno rol de tío bueno (pareciera que al vejete acá se le quedó pegado el switch de "Antes de partir", aunque al menos no luce aburrido como en "Wanted"), Helen Mirren demuestra que no sólo es "La Reina" y la villana de "Excalibur" sino que además es hembra que puede ponerse una UZI entre dedo y pecho sin despeinarse ni pestañear (en serio, no pestañea, al contrario de los extras que contrataron como agentes genéricos del FBI, que se ve nunca han tenido un arma entre las manos en su extra vida), John Malkovich está tan fumado como cuando hace sus roles de fumado ("Quémese después de leerse" se me viene a la mente), y Karl Urban ("Doom", "Star Trek") le da la chulería precisa sin pasarse ni quedarse a su personaje de matón. Y quién mejor que el metrosexual Julian McMahon (el Doctor Doom de "Los Cuatro Fantásticos") para "villano de la pantalla final". Sumémosle además la presencia casi cameo del siempre entrañable Ernest Borgnine (sí, leñe, "De aquí a la eternidad", "Estación Polar Zebra", "La aventura del Poseidón", "Lobo del Aire"...), que no sólo no se ha muerto sino que además si éste fuera su último rol (tiene 93 años, oigan...), sería una muy querible despedida. Dirige Robert Schwentke, tipo que sin ser un artista con visión personal del mundo ni un director de peliculones, pareciera ser un storyteller que se la ha podido con cuanto género ha tenido a bien abordar, desde el thriller pseudohitchcockiano ("Plan de vuelo"), hasta la peli sentimental ("Te amaré por siempre"), y ahora ha ido a por la comedia de acción cachonda, también con éxito.

IDEAL PARA: Relajarse con tus queridos actores de siempre poniéndose cachondos.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 17 de septiembre de 2009

"¿Qué pasó ayer?" (2009).


-- "The Hangover" (título original en inglés), "Resacón en Las Vegas" (título en España). Estados Unidos / Alemania. Año 2009.
-- Dirección: Todd Phillips.
-- Actuación: Bradley Cooper, Ed Helms, Zach Galifianakis, Justin Bartha, Heather Graham, Sasha Barrese, Jeffrey Tambor, Ken Jeong, Rachael Harris, Mike Tyson, Mike Epps, Jernard Burks, Rob Riggle, Cleo King, Bryan Callen.
-- Guión: Jon Lucas y Scott Moore.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "¿Qué pasó ayer?" en IMDb.
-- "¿Qué pasó ayer?" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

"¿Aló? Hola, sí, soy yo... Cómo estái, psycho-bitch ricasha de cuero y billes que estái a punto de casarte con mi mejor amigo... Mira, huashiperri, la cosa es como sigue... La cagamos. Sí. Estábamos en la despedida de soltero de tu novio, y... bueno, no lo podemos encontrar. Lo perdimos". Dos días antes de esa llamada telefónica fatal, cuatro personajes se embarcan en un crucero a Las Vegas. El motivo: uno de ellos está a punto de pisar el palito y ser llevado al cepo... er... perdón, al altar por su chica. Los viajeros: el propio novio, of course, quién está que sí - que no - voy a casarme y quiero serle fiel a mi chica, etcétera. El futuro cuñado, un tipo, por decir lo menos, bastante extraño, cuya mente es un avión de reacción a chorro girando en círculos sobre la misma ciudad hasta que se agote el combustible, por emplear una metáfora aeronáutica. El amiguete que es profesor y casado y, haciéndole honor a ambas pegas, es arrollador y sinvergüenza, respectivamente. Y el cuarteto se completa con un odontólogo dizque-de-si-mismo es médico, a quien le encanta ser latigado y torturado psicológicamente por una noviecita neurótica con la que lleva viviendo tres años, aunque ella recibió la leche de guerrero de un cantinero en un crucero (miren esa secuencia de rimas, me he pasao, majo...). Ahí van los cuatro de parranda, bajo los ominosos acordes de la estupenda canción "Thirteen" de Danzig (¡señores, puestos a citar a Danzig, estos tipos no recurrieron a los obvios cuatro primeros discos, sino que se fueron derecho a la morralla del Danzig 6:66!), que por supuesto no presagian nada bueno. Llegan al hotel, hacen las reservaciones, todo tranquilo hasta aquí, en cualquier minuto va a quedar la KK, ya viene, ya viene, ya viene... Y ¡ZAS! Ahí lo tienen. Departamento hecho ñordica, y una resaca de ver tiburones volando por el cielo. Y lo que es peor: bueno, ya lo decíamos, el novio desaparecío. A partir de ahora, todo será una montaña rusa ascendente de complicaciones sobre complicaciones sobre complicaciones. Porque, vamos, admítanlo, todos ustedes han pasado por eso alguna vez: ¿esa puñeta hice anoche...? No tomo nunca más... Bueno, algunos de ustedes puede que se hayan librado de eso, pero tenemos un nombre para esos "ustedes": machos sin bolas o hembras sin ovarios, a tenor del sexo.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el Año de Nuestro Señor Jesucristo de 2009... ¡voto a diablos lo que cuesta encontrar una puñetera comedia medianamente decente! Por un lado tenemos las sátiras estilo "Una película de miedo" y secuelas, que hacen parecer a "Una película de miedo" como un clásico imperecedero del cine. Por el otro tenemos esas comedias romanticonas pseudoemancipadoras sobre chicas independientes y empowerecidas que, descubren, la felicidad está en encontrar el amor y renunciar a todo lo que tienen y han forjado para transformarse en geishas. ¿Cómo demonios entonces consiguieron los productores de esta cosa que le dieran luz verde al proyecto? Misterios de Hollywood. El caso es que estrenaron esta peli sin la más cristófila idea de si iba a funcionar o no. Tanto, que cuando le ofrecieron el rol de putifarra a Lindsay Lohan, ella pasó olímpicamente porque dijo que la peli no iba a llegar a buen puerto y el guión era una p*** m***** (después de que la peli se forrara, debe haber mandado las buenas intenciones de su grupo AA a tomar por todo el largo de la rectitud del orto). Esta peli, estrenada en Latinoamérica como "¿Qué pasó ayer?", y en España con el un poco más fidélico título de "El resacón", acabó siendo uno de los taquillazos del año: mientras que "Terminator: La salvación" fue apenas un 80% profitable y "Transformers: La venganza de los caídos" cuadruplicó su inversión... ¡"¿Qué pasó ayer?" DECUPLICÓ lo invertido en taquilla! Nada mal para Todd Phillips, el director, que con dos cojones dijo que renunciaba a su sueldo por un porcentaje de las ganancias... y que con esto debe haberse forrado como nunca lo soñó dirigiendo "Viaje censurado" o "Starsky & Hutch". Y, digámoslo, acá se llevó lo suyo merecidamente. Por una vez en la vida.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli está hecha por alguien que... no, no diré "con cariño por el cine", que eso queda para los tipos detrás de "Up". Pero sí, con cariño por sus personajes. En la comedia, reirse DE los personajes sólo funciona si emblematizan algo tan despreciable como para que el público los odie (esta lección nunca la aprendió Mike Myers, y por eso "Austin Powers: Agente Internacional de Misterio" y sus secuelas son un bodrio sin paliativos). Ya en "Viaje censurado" habíamos visto ese detalle de Todd Phillips, de que sus personajes, pasando todo lo patético que pudieran ser, al último igual despiertan nuestra simpatía. En otras palabras, nos importa y nos duele lo que les ocurra. Que queremos que ganen, vamos. Es en esto que uno le perdona muchas cosas a la peli: que el guión en realidad avance un tanto a trompicones, que algunas secuencias linden el ridículo tratando de ser graciosas (lo que pasa en el departamento de policía cruza alguna especie de frontera en el Reino de la Ridiculez), que se destile más que un poco de misoginia rampante por el camino, que el chino ése (vean la peli y entenderán) trate de ser gracioso y sólo se vea pedorro, etcétera. El detalles es que los personajes, dentro de lo salidos que son, al final resulta que son buenos amigos y remueven cielo, mar y tierra para encontrar a su comparito desaparecido, todo de la manera más discreta posible para evitar que el matrimonio se vaya al c***jo. Para uno de ellos, el viaje no aporta mucho, pero para el otro, implica el ganarse amigos pese a su -¡EHM!- "weirdness", y para el tercero, madurar lo suficiente y ganar autoconocimiento como para pararse bien parao frente a la perra que lo tiene psicológicamente sodomiz/castrado. Más o menos el mismo esquema de "Viaje censurado", pero con los personajes upgradeados, y por qué no decirlo, con el director también, mucho más fino y depurado acá. Donde la "Despedida de soltero" de Tom Hanks era cachondeo puro y duro, humor de cabaret sin eximentes de responsabilidad criminal, acá remonta gracias a que no sólo es una historia de juergas, sino también una de compañerismo, camaradería y amistad. Y de gallinas inexplicablemente perdidas en Las Vegas también. (Ahora que lo pienso, qué curioso: 25 años atrás, también se había dicho que "Despedida de soltero" era una especie de upgrade respecto de los personajes de "Locademia de policía"... ¿qué tendrán las despedidas de soltero que se prestan para ese juego... ¡Ah, verdad...!).

-- Los actores están estupendos. El que se lleva la palma es, por supuesto, el conocido por su casa Zach Galifianakis (escríbanlo de nuevo junto con Chuarzeneguer y desoxirribonucleasa), como el más que extraño futuro cuñado del prota, y que... bueno, está genial cuando va de copiloto en el vehículo, pasan a buscar a otro miembro del grupo a la escuela, y dice bajito y mirando para abajo: "es que se supone que no debo acercarme a menos de equis metros de una escuela"... Frente a él palidecen los otros actores, y no porque lo hagan mal, sino porque... bueno, porque sí, porque alguien tiene que llevar el pandero, joer.

-- Heather Graham. Después de salir de esa factoría de buenorras que fue "Twin Peaks" (gracias por el dato, my friend), había tenido una carrera con altas y bajas, y nunca pareció llegar a tener el lugar de star que tan cumplidamente se merecía (haber actuado en "Perdidos en el espacio" y "Austin Powers: El espía seductor" no debe haberla ayudado). El papel de ramerilla de oro le cayó de rebote, después de que Lindsay Lohan se descartara a sí misma porque no le gustó el guión (léanlo de nuevo y consideren: la fumá que consideró un gran regreso al cine el rodar "Yo sé quién me mató", encontró que este guión era un bodriete... y luego dicen que está en detox, la pobre). Y Heather Graham cumple, ¡y cumple! Aparece poquito, pero está soberbia y adorable. Si este rol no la propulsa a esta MILF de vuelta al mainstream hollywoodense a sus soberbios 39, es que this world is fistfucked, man...

-- Hay un tigre. En serio, hay un tigre. Lo sé porque (además de ver la peli), el que aparece de tigre ahí es el primo mayor de vuestro seguro servidor el General Gato quien esto escribe. Bueno, primo en decimoséptimo grado, pero a todos nos gusta lucir algún pariente en Hollywood, ¿OK?

-- ¡Y no me tienten a adelantar los gags, que...! No, no me tienten. No me tienten.

IDEAL PARA: Ver una buena peli sobre camaradería viril y con muchos gags de los buenos (y algunos malos, para qué andamos, pero son más los buenos).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

miércoles, 16 de agosto de 2006

"El centinela" (2006).


-- "The Sentinel". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Clark Johnson.
-- Actuación: Michael Douglas, Kiefer Sutherland, Eva Longoria, Martin Donovan, Ritchie Costler, Kim Basinger, Blair Brown, David Rasche, Kristin Lehman, Raynor Scheine.
-- Guión: George Nolfi, basado en la novela de Gerald Petievich.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "El centinela" en IMDb.
-- "El centinela" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El Servicio Secreto de Estados Unidos, la guardia pretoriana del Presidente de la nación más poderosa de la Tierra, trabaja activa y diligentemente día y noche para proteger al mundo. En 141 años de historia no ha habido un traidor... hasta ahora. ¿Y cómo se enteran? Fácil. Un soplón que se las arregla para conseguir información privilegiada vaya uno a saber cómo, pasa el dato: "oigan, uno de los de adentro atornilla al revés". El esforzado veterano que interpreta Michael Douglas, da la voz de alerta, pero en medio de todo eso, le llegan unas fotos inquietantes: unas en que aparece con la mujer de Alguien. No quise decir de "alguien" con minúscula, sino de Alguien: es que oiga, miren hacia donde apuntó, es la Primera Dama, nada menos, con la que se revuelca el cochinón... Mientras tanto, un amiguete del Secret Service es abaleado en la puerta de la casa, y el asesinato parece profesional. Toda la investigación queda, para colmo, en manos de un tipo que le tiene sangre en el ojo. Y después, por motivos que nunca entendí bien del todo, el prota es acusado del asesinato del amiguete (parece que por acostarse con la Primera Dama debe mentir, y por eso no pasa el detector de mentiras). Así es que debe desaparecer, mientras Jack Bauer... (ejem, perdonen la asociación, pero es que el tipo e el mismo que protagoniza "24", el Kiefercito Sutherland que le dicen) ...le va siguiendo la pista. Por supuesto que al final todo se conecta: hay un traidor, el traidor trataba de incriminar al prota con el tema de las fotitos, y para colmo, el traidor se descubre de la manera más estúpida posible. Y sí, hay un atentado en camino. Puro "24", si me preguntan.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '90s, ser Presidente era asunto para broma. Vimos Presidentes tan payasos como el reemplazante Kevin Kline en "Presidente por un día", el viudo alegre Michael Douglas himself en "Mi querido Presidente", e incluso al cuasihomicida Gene Hackman en "Poder absoluto". Pero desde el 11-9, reirse del Presidente de los Estados Unidos es antiliberal, antipatriota, y por tanto, todas las películas sobre el tema se hicieron muy serias. Incluso en TV aparecieron series de TV apologéticas de Mi Querido Presi, como "The West Wing", "24", "Commander In Chief"... Y volviendo al cine, tenemos esta cosa que en realidad podría haber sido la trama de una mala temporada de "24": aparece el Presidente, hay un complot contra los Estados Unidos, hay un traidor en las filas de los buenos... ¡y aparece Kiefer Sutherland como agente del Gobierno! ¿Es o no un capítulo bastardo de "24"...?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Presenta una imagen relativamente verosímil del Servicio Secreto de los Estados Unidos. Y entiéndanme bien: "verosímil" quiere decir que se ve bien cinematográficamente hablando, no que sea ciento por ciento realista. Pero como es una fantasía y no un documental de The History Channel, pues está bien. En cuanto al resto, pues bien... la verdad es que se ve fatal. La trama hace agua por todas partes, hay problemas resueltos con calzador, el informante acudió responsablemente al curso de "aprenda a ser deus ex machina en sólo cinco sesiones", y los terroristas/asesinos brillan por su incompetencia (y nunca sabemos para qué diablos querían hacer su atentado, por lo que ingresan en la categoría de "malos puestos ahí para que los buenos tengan algo que hacer"). Para colmo, los personajes-tipo son interpretados por actores-tipo. O sea, veremos a Michael Douglas haciendo de héroe injustamente acusado como en "Bajos instintos" y "Acoso sexual", a Kiefer Sutherland haciendo de Jack Bauer de rebajas, a Eva Longoria puesta como el florero más bonito de toda la cinta, a Kim Basinger repitiendo el papel de belleza madurona que hiciera en "Los Angeles al desnudo" (con menos ganas y más arrugas)... Y si prestas atención, sabes desde el comienzo, incluso desde antes que empiecen los disparos, quién el traidor. El suspenso viene dado porque te dices a ti mismo: "no, la solución no puede ser tan fácil, algo tienen que enredar esto, ¿no?". No, no lo enredan más. Pero por aquello de describir el Servicio Secreto, por eso sí véanla (por algo que sea, ¿no?).

IDEAL PARA: Bostezar.

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