Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 22 de agosto de 2013
"Robo en las alturas" (2011).
-- "Tower Heist" (título en el original inglés), "Un golpe de altura" (título en España). Año 2011.
-- Dirección: Brett Ratner.
-- Actuación: Ben Stiller, Eddie Murphy, Casey Affleck, Alan Alda, Matthew Broderick, Stephen Henderson, Judd Hirsch, Téa Leoni, Michael Peña, Gabourey Sidib, Nina Arianda, Marcia Jean Kurtz, Juan Carlos Hernández, Harry O'Reilly, Peter Van Wagner.
-- Guión: Ted Griffin, Jeff Nathanson, basados en una historia del primero y de Adam Cooper y Bill Collage.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.
-- "Robo en las alturas" en IMDb.
-- "Robo en las alturas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un edificio grandote, grandote, ultratech... bueno, la clase de ultratech que funciona con engranajes y poleas y pistones y circuitos llamados "Homo Sapiens", eso es. ¿Para qué contratar máquinas construidas a través del CAPITAL si es que el CAPITAL te permite tener SIERVOS DE LA GLEBA? Vemos al dueño del edificio vivir en un penthouse, vemos a otras personas vivir en sendos departamentos, y vemos a un montón de personal como si la cosa fuera un hotel o algo así (de hecho, es un condo pero en altura y con personal de hotel. That's it). ¿Acaso tenemos una peli con comentario social, acaso el edificio es una parábola de... EL CAPITALISMO??? El jefe del hotel es Alan Alda, actor vejete en franco proceso de esqueletización que, a medida que la fosilización avanza, ha ido tomando cada vez más roles de villano, así es que... ¿El dueño del edificio es un comentario acerca de los DUEÑOS DEL GRAN CAPITAL...? Más abajo está Ben Stiller, que es el jefe de todos los lacayos encargados de traerle librea a los residentes, y que al principio aparece como un cabrón malparío de toda la vida, pero a medida que avanza la peli (y no debe avanzar mucho para eso), descubrimos que está aliado con los proletas porque él... TIENE CONCIENCIA DE CLASE. ¿Acaso su personaje es un comentario acerca de LA CLASE MEDIA FRENTE AL GRAN CAPITAL...? El caso es que el dueño del edificio es superhiperyupi, la clase de persona que es tanto tantísimo más rica que tú, que te permite que lo tutees y too porque, verán, alguien tan rico puede tirarle huesos al perro y si el perro le babosea la cara, pues no pasa ná, que qué me va a hacer eso a mí. Resulta que a los quince minutos de presentación de personajes... ¡están secuestrando al jefe! ¡En un furgón! Ben Stiller entonces se encomienda al espíritu de Tugg Speedman y se corre que ni me'io peazo 'e maratón, que ni él se la cree... ¡y alcanza al furgón...! Bueno, casi, porque le hacen una tacada estilo fútbol americano... una mujer. Pobrecillo. Tea Leoni, 45, still hot (de hecho, hotter). Ahí le explican que la cosa no era secuestro sino, er... escape. Que el jefazo se estaba escapando porque lo iban a arrestar por fraude. Un tiburón de Wall Street a punto de ser arrestado por fraude, ¿acaso la peli entera es una parábola de la crisis financiera del 2008? El caso es que el prota Ben Stiller y su gente se enteran de que están jodíos, porque le han entregado sus ahorros para pensiones al tipejo para que los invierta, y si se lo están cocinando por fraude, entonces para cuando los tiburones del IRS (la oficina de impuestos de los Yueséi) acaben con él, no va a quedar nada para el retiro. Uno de los personajes incluso va para retironía, porque estaba en su último período de servicio, se iba a jubilar, ir de paseo al Caribe... y ahora su gran paseo es tirarse al metro (seriously. En una comedia. Pero no se preocupen, la siguiente escena lo muestra en el hospital, porque alguien lo detuvo antes de tirarse blablablá). Ahora, Ben Stiller está resuelto a todo. Se revolverá contra su antiguo jefe, que se fundió la plata de los trabajadores de un país tan poco inteligente que no tiene... ¡¡¡ADMINISTRADORAS DE FONDOS DE PENSIONES!!! Y lo harán... robándole al ladrón que les robó primero. ¿Acaso esta rebelión es una metáfora sobre el soliviantamento de la clase media en contra de quienes nos arrojaron al forro económicoinstitucional de 2007-2008 y contando? Er... No. Es una peli de Brett Ratner.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Por allá por el 2000, año más o año menos, coincidiendo en parte con la crisis económica de la burbuja punto com, las pelis de ladrones que le roban al sistema se pusieron de moda otra vez. Bueno, algo así. La gran puntera y marca de fábrica de la hornada fue "La gran estafa". De manera que Eddie Murphy, actor que fue muy grande en los '80s, grande en los '90s, y una vergüenza después, se dijo a sí mismo "joer, es que éstos tienen una mina de oro. ¿Qué tal si hacemos una peli estilo La Gran Estafa, pero BLAXPLOTATION?". La idea en sí no era mala, pero 1.- Era 2005 y la crisis económica ya había pasado, y con ella la oportunidad (bueno, estaba incubándose la siguiente, pero el cine qué sabe de esas cosas), y 2.- ¿Una peli con protas negros? ¿Qué se han fumao? ¡Que a la audiencia le gustan los protas arios, leñe! A medida que el proyecto se iba desfigurando, Eddie Murphy terminó saliéndose del mismo, y acabó yendo a protagonizar "Dreamgirls" (¡joer, ese Oscar era mío! ¡Rateros!), "Norbit" (ehm...), "Shrek Tercero" (sigamos exprimiendo la franquicia...), "Tripulación Dave"... ¿A alguien le extraña que cuando lo llamaron de vuelta para este proyecto, haya saltado de regreso con toda la alegría del mundo? El proyecto entre tanto había caído en las manos de Brett Ratner... quien había querido hacer "La gran estafa" (que como sabemos, rodó Steven Soderbergh), pero en la cual no pudo subirse por estar comprometido para "Una pareja explosiva 2". En las sucesivas reescrituras del guión, vino la crisis económica del 2008, y de pronto una peli de perdedores dando un golpe maestro sonaba RENTABLE. De manera que se encargaron nuevas reescrituras del guión (y ya iban...), y se cambió el foco desde la planificación del golpe, hacia los queribles y entrañables perdedores del sistema (¡Brett Ratner haciendo comentario social! ¿Qué vendrá después, Michael Bay rodando un documental de ciencia económica acerca de las finanzas de Wall Street?). La peli acabó estrenándose a finales del 2011. Y le fue... bueno, le fue bien en la taquilla. Costó 85 millones, recaudó 150 (aprox). A la crítica le gustó (quizás porque la peli tiene COMENTARIO SOCIAL, joer, que eso siempre viene bien para congraciarse con ese gusanillo de culpa que tienen los críticos de cine pagados como columnistas en la prensa de derechas). Y propulsó una vez más la gloriosa carrera de Eddie Murphy... escribiríamos con gusto, si es que hubiera sido cierto (no lo fue). En fin, cosas de la crisis, hasta los humoristas negros tienen que apretarse el bolsillo, figúrense.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Brett Ratner debe ser uno de los directores más subvalorados del cine de Hollywood de los tempranos XXIs. No estoy diciendo que sea un gran cineasta ni OH QUÉ GRAN GENIO. No lo es. Tampoco le ayuda el haber bajado dramáticamente el listón de dos muy queridas franquicias del cine, en concreto el Hannibal Lecter de Anthony Hopkins con la precuela "Dragón rojo" primero, y con "X-Men III: La batalla final" por el otro. Pero nobleza obliga, y es justo reconocerle a Brett Ratner que en un caso venía de heredar el manto de Jonathan Demne y de Ridley Scott, y en el otro la peli fue más un trámite por parte de unos estudios demasiado ansiosos por conseguir el LO MÁS DE LO MÁS con los mutantes más que otra cosa. Brett Ratner tiene un cierto sentido de llevar la historia rápido, de que no hayan tiempos muertos, de una edición justita, todo lo necesario para contar bien una historia. Otro cuento es que la historia en sí misma (el guión) valga la pena o no. Como dije, Brett Ratner es un buen artesano, no un artista. En "Robo en las alturas", Brett Ratner luce una vez más su capacidad para la artesanía, rodando una peli que no es memorable ni mucho menos, pero que al menos es entretenidilla de ver. El guión no tiene muchas patas ni cabeza, en particular debido a las cincuenta millones de reescrituras, lo que se hace evidente con algunos diálogos y escenas y personajes que parece que van a ir a alguna parte, y después quedan resueltos de mala manera o no se resuelven en lo absoluto. Eso, por no hablar de los inevitables giros de guión que tratan de ser sorpresivos, y que si uno ha visto unas cuantas pelis del género, ya más o menos se espera sobre lo que va a pasar. En manos de un director menos talentoso, esto hubiera sido un desastre. No lo es. La primera mitad de la peli es morosa, y parece que no va a partir nunca, pero a partir de la segunda mitad, la cosa cobra vida. La situación final en la que termina degenerando el golpe, es tan rocambolesca que consigue ganar todos los puntos perdidos antes. Ben Stiller es una vez más el actor justo para un rol hecho a su medida, Eddie Murphy aparece lo justito (como a la hora de metraje, créanlo o no) y sorprendentemente resulta hasta gracioso, el resto de los actores acompaña bien (mención especial para Matthew Broderick como ese pobre hombre arruinado por VIVIR POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES), y en particular Alan Alda creando un villano tan detestable, que dan ganas de terminar de ver la peli únicamente para enterarse de qué manera se lo terminarán cagando. ¿Pudo haber sido mejor esta peli? Sí, sí y sí. ¿Está aún así dentro de lo aceptable? Si lo que se busca es entretenimiento rápido y simpático, sí. Esta no es de esas pelis para ponerse doctorales, es una mezcla de comedia y drama para enternecerse (un poco) con los personajes, reirse (un poco también) de los personajes, y disfrutar de la inevitable e idiota secuencia final (en lo que pasa por una especie de parodia subliminal de la perfección ultrainhumana del plan maestro para concretar el robo del siglo en "La gran estafa" etcétera). Total, hay pelis para ponerse catedralicios, y pelis para desconectar el cerebro un rato. Como ésta, en el último rubro mencionado.
IDEAL PARA: Ver una de esas tardes en que el cuerpo y la mente piden descanso con algo ligero.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2011,
Robo Perfecto
domingo, 23 de junio de 2013
"Los ilusionistas: Nada es lo que parece" (2013).
-- "Now You See Me" (título original en inglés), "Ahora me ves..." (título en España). Francia / Estados Unidos. Año 2013.
-- Dirección: Louis Leterrier.
-- Actuación: Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Woody Harrelson, Isla Fisher, Dave Franco, Mélanie Laurent, Morgan Freeman, Michael Caine, Michael Kelly, Common, David Warshofsky, José Garcia, Jessica Lindsey, Caitriona Balfe, Stephanie Honore.
-- Guión: Ed Solomon, Boaz Yakin y Edward Ricourt, basados en una historia de los dos últimos.
-- Banda Sonora: Brian Tyler.
-- "Los ilusionistas" en IMDb.
-- "Los ilusionistas" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
La peli se abre con... con... ¿están preparados para esto? Porque es grande. Es sorpresivo. Es algo completamente inesperado. Seriously. La peli se abre con... UN MONTAJE DE CUATRO MAGOS HACIENDO CADA UNO UN TRUCO POR SEPARADO. ¡Leñe, tenemos una peli que no parte in media res o por el final! ¡Tenemos una peli que no parte con voz en off! ¡Tenemos una peli que se arriesga a aburrir al personal dilatando el inicio de la historia a través de no una sino CUATRO presentaciones de personajes! ¡Y una que se arriesga a perder tiempo INCLUYENDO EL TÍTULO AL INICIO EN VEZ DE AL FINAL! Joer, estoy alucinando, la capacidad del cine para renovarse y asombrarnos NO CONOCE LÍMITES. ¿Quién dijeron que es el Hitchcock que dirigió esto? ¿Louis Leterrier? ¡Joer! ¿¿¿ÉL??? Caray, miren ustedes por dónde. Pero en fin, ¿en dónde había quedado? Ah, sí. Resulta que los cuatro magos, que trabajan por cuerdas separadas y too, reciben una carta (no de correspondencia, una de naipe, aunque funge como lo otro también) que los cita a tal lugar a tal hora para tal operación. Un golpe maestro. Pasa el tiempo, y vemos a los cuatro convertidos en LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS (seriously, y la peli no implota sobre sí misma de la vergüenza ajena, por increíble que parezca), haciendo un gran truco en Las Vegas. Con la asistencia de un famoso cazador de magos disimulado a lo cabrón entre el público, porque cabrones que no dejan a los demás disfrutar la magia hay en todas partes (como la gente que critica a Cine 9009, por ejemplo). Resulta que el número de magia final consiste en... robar un banco. Y para eso llaman a un banquero. Figúrense que el tipo no se pone nervioso ni ná, y va cual corderillo al degolladero, porque nace uno cada minuto, y tu banquero favorito podría ser de ésos (de hecho, SON de ésos. Porque o son tontos de capirote o son diabólicamente listos, porque de otra manera no se explica... ya saben). Y el público vitoreando, porque ya que no hay ningún heredero de Robin Hood en la vida real, por lo menos que lo haya en la magia de Las Vegas. O en una peli a lo menos. Y qué hacen los cuatro magos... lo obvio, van y atracan el banco. CON MAGIA. Todos riéndose y aplaudiendo el truco... salvo los del banco (que por cierto está en Francia, porque el truco involucra TELETRANSPORTACIÓN estilo Star Trek y too), que van a revisar las bóvedas, y... vacías. Vacías de toda vaciedad. ¡¡¡QUE EL ATRACO HA SIDO DE VERDÁ VERIDITAS VERDITÁ, JOER!!! Así es que ya tienen al FBI y a la Interpol encima de los tipejos, van y los arrestan por supuesto, pero... no consiguen probarles nada. Quizás porque en estas pelis LOS POLIS SON TARADOS. Lo que no quita que el poli a cargo de la investigación reciba la visita de una agente francesa muy mona ella (Mélanie Laurent, desjudaizada desde la peli de los malditos bastardos), y empiece a surgir un tumor romántico a la trama y too. Eso, y que los cuatro jinetes siguen presentándose, auspiciados por un millonario valiente que NO TIENE MIEDO DE VERSE ASOCIADO CON UN MONTÓN DE TRUHANES BAJO INVESTIGACIÓN POR ROBO DE UNA BÓVEDA BANCARIA. Joer, si los cuatro jinetes del mamocalipsis son ladrones, entonces vale eso de que la oportunidad hace al ladrón, porque están rodeados de idiotas que llevan la frase SOY MILLONARIO, LLÉVATE MI DINERO tatuada en la frente. ¿Conseguirán los polis averiguar qué está pasando? ¿Están los cuatro jinetes de verdad detrás de todo el enredo? ¿Habrá de verdad un quinto jinete? Bueno, acérquense para ver, porque mientras más cerca estén mirando... menos verán.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Pelis de robo de alto presupuesto. Se han rodado... no diré desde que el cine es cine, pero sí por lo menos desde la fundacional "Mientras la ciudad duerme" de 1950. Aunque en una primera época a los ladrones solía irles mal (por aquello de que no fuera a ser que el público estúpido pensara que era bacán atracar un banco e imitara a los protas, que ahora tratan a los niños como si fueran estúpidos pero antes también trataban a los adultos así), ahora los ladrones suelen salirse con la suya. O al menos, tener una razonable oportunidad de éxito. En particular si la peli se rueda en tiempos de crisis económica y por lo tanto es fácil simpatizar con los ladrones que tendrán mucho ingenio e incluso recursos para lo suyo, pero siguen siendo DAVID contra el GOLIAT de turno (usualmente un asqueroso rico podrido en millones que por eso ES MEJOR QUE TÚ). El género pareció tener un breve revival en tiempos de, cómo no, otra crisis económica, la burbuja punto com, con "La emboscada" como pistoletazo de salida (y menudo pistoletazo le dio a la audiencia masculina con Catherine Zeta Jones contorsionándose en mallas), lo que a su vez engendró el remake de "Once a la medianoche" que fue "La gran estafa", seguida del remake de "Golpe a la italiana" que fue "La estafa maestra", entre ejemplos contemporáneos bastante menos visibles (incluso Woody Allen se subió al carro con "Ladrones de medio pelo"... con resultados hilarantes. Y no es que la peli sea hilarante precisamente). El género languideció otro poco, e incluso ni siquiera la crisis económica 2010 ha sido capaz de revitalizarlo. Hasta ahora, por lo menos. Salvo que contemos "El origen" (formalmente un filme cyberpunk, pero en el fondo una peli de ASALTO CONTRA LA BÓVEDA BANCARIA de toda la vida, sólo que en este caso la bóveda bancaria es lo más recóndito del subconsciente de la mente del pobre fulano violado en su privacidad mental, e incluso estéticamente una peli deudora de Hitchcock, y "Once a la medianoche" precisamente). Quizás porque las pelis de asalto a la caja fuerte tienen un fuerte componente de cositas tales como, ya saben, BUEN GUIÓN, ATENCIÓN A LOS DETALLES, justo la clase de cosas que las audiencias Feisbuq-Túiter con síndrome de desorden de déficit de atención carec... miren, ahí va otro deficitención fuera de Cine 9009. Gracias por probar el punto. Pero volviendo a lo nuestro... supongo que "Los ilusionistas" viene a cubrir la cuota de esta crisis económica. Hasta la siguiente. Salvo que ésta haya llegado para quedarse. La crisis, no la peli (esta peli en dos años no la va a recordar nadie, y va a ser carne de "rellenemos las tardes muertas de programación con cine, a ver qué tenemos en stock"...). Dirigida por el tipo que nos machacó con "Hulk: El Hombre Increíble", y nos hizo soñar... con quemarlo en efigie con "Furia de titanes". Bueno, al menos "El transportador" le quedó chula (aunque el grueso de la dirección fue de Corey Yuen, y él estaba de codirector, nada más. Además, lo compensó cargándose la franquicia con "El transportador 2". Por aquello de los equilibrios cósmicos, me imagino).
¿POR QUÉ VERLA?
-- Pullas aparte, la verdad es que la peli está bastante chula. No debemos temer porque Louis Leterrier se haya cargado esta cosa. Principalmente porque no metió mano en el guión. Que se sostiene a sí mismo. Con más esfuerzo que dignidad, pero se sostiene. La peli tiene a bien plantearnos un buen misterio (el atraco a la bóveda bancaria en Francia), y aunque lo resuelve a poco, lo hace con estilo suficiente para dejar claro que es la primera batalla, que es parte de un plan más amplio, y el duelo subsiguiente resulta interesante de seguir. La resolución final del mismo es algo tramposilla, eso sí. No ayuda que el propio título original en inglés, el tagline y la frase recurrente de la peli "mientras más cerca mires, menos verás"... cuenta casi como un spoiler. O que para evitar que el espectador encaje las (demasiado obvias) piezas, el guión le escamotee cierta relación de personajes fundamental hasta el final, porque o si no adivinaría la solución del misterio desde el minuto uno. Pero en el intertanto, el guión cumple con marear la perdiz haciendo oscilar el peso de la función entre múltiples personajes, interpretados con la solvencia habitual de grandes como Woody Harrelson, Mark Ruffalo, Michael Caine, Morgan Freeman, Isla Fisch... er... lo siento, esta última se me coló en la lista de grandes. No volverá a pasar. (Bueno, hay otro sentido en la que ella es grande. Pero no es el sentido al que me refería aquí, ehm). El único actor de los principales que pareciera estar pasando de aquí y metida con la mente en otra peli es Mélanie Laurent ("Bastardos sin gloria"), pero tampoco aparece tanto que llegue a ser un problema. La banda sonora no es descollante, pero por lo menos cumple con inyectar épica a las escenas claves. La peli es ligerita e insubstancial, y no hay mucho más que analizar. Es un divertimento, no algo que vaya a revolucionar el mundo. Tampoco pretende ser discursiva. De hecho en algún minuto se insinúa que el cuarteto de magos son una especie de Robin Hood modernos, lo que podría haber dado lugar a varias aristas filosas de trama, pero como eso no vende boletos y además es demasiado subversivo, pues al final todo el enredo se reduce a una cuestión enteramente personal, por lo que todo eventual (e interesante) discurso social se sale por la puerta de servicio antes de siquiera entrar al local. Es lo que es (una peliculilla de entretención para desenchufar el cerebro un rato), disfrutable por lo que es, con algunos cabos sueltos y con otras cosas demasiado forzadas, pero con un guión un poco más trabajado que la media promedio de pelis blockbusters que rondan por los cines en estos días. Se ve fácil y se olvida rápido, pero al menos se disfruta con gusto en el intertanto.
IDEAL PARA: Ver entretención directa y a la vena.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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2013,
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Robo Perfecto
domingo, 26 de mayo de 2013
"En trance" (2013).
-- "Trance". Inglaterra. Año 2013.
-- Dirección: Danny Boyle.
-- Actuación: James McAvoy, Vincent Cassel, Rosario Dawson, Danny Sapani, Matt Cross, Wahab Sheikh, Mark Poltimore, Tuppence Middleton, Simon Kunz, Michael Shaeffer, Tony Jayawardena, Vincent Montuel, Jai Rajani, Spencer Wilding, Gursharan Chaggar.
-- Guión: Joe Ahearne y John Hodge.
-- Banda Sonora: Rick Smith.
-- "En trance" en IMDb.
-- "En trance" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Hubo una época en donde robarse los cuadros era negocio redondo. Tanto, que en realidad las subastas de arte eran casi escaparate con un cartel ASALTANTES SACAR NÚMERO DE ATENCIÓN POR FAVOR - CUADROS DISPONIBLES PARA ROBAR, HASTA AGOTAR STOCK. Ya no. Como los martilleros se están avispando, las nuevas tecnologías y protocolos se hicieron para que no fuera posible asaltar y too. O sea, los asaltos igual son posibles, porque nada hay que reemplace al viejo elemento humano llamado TENER COJONEH. ¿Cuál es el protocolo aquí? Un cuadro no vale una vida humana. Si llega un asaltante y se lo quiere llevar, que se lo lleve. No se hagan los héroes. Ustedes reciben el mínimo por esto, no vale la pena. Pero si pueden, sólo si pueden... llévense el cuadro y métanlo en una caja de seguridad por una ranura. ¿Cuál es la mejor manera entonces de asaltar una subasta de éstas? Bueno, la obvia: trabajo interno. El método infalible con el cual la CTU fue asaltada siete veces en ocho temporadas, y una octava no porque en la séptima temporada la CTU había sido reemplazada por el FBI, que también fue asaltado por trabajo interno. En fin, desvarío. El caso es que ocurre uno de estos asaltos, los asaltantes quieren la pintura, el prota se lleva el cuadro, a la hora de la verdad estalla una pelea (bueno, seamos honestos, la pelea se zanja con SMASH GOLPE tipo FATALITY - FLAWLESS VICTORY), y el asaltante se lleva el cuadro igual, pasando por encima de la traición de su subordinado. Sólo para descubrir, más allá, que el cuadro ha desaparecido. Bueno, lo obvio es pensar que el suche los ha traicionado, ¿no? Así es que van y lo secuestran y hacen lo que todos los malos malosos cabreados hacen en circunstancias, o sea, torturar al prota hasta que hable. Pero no habla. ¿Porque es un héroe, noble, duro de quebrar? No, porque... no se acuerda. Golpe en la cabeza durante la pelea, amnesia, etc. OH-CRAP. El malo maloso entonces se rinde, y en un giro humorístico de la trama... decide contratar a una terapista en hipnosis, para que lo haga recordar estilo Mandrake el Mago. A elección del renacuajo prota, más encima. Y éste, que no tiene pelo de tonto, se elige a la más tetona del listado, una Rosario Dawson que treintona y too, todavía mantiene el tipo. La chica, como es más lista que el hambre, enseguida se huele que la cosa anda media rara etc., y decide que ella también tendrá su parte. El juego de traiciones, contratraiciones, mentiras, medias verdades, recuerdos falsos y verdaderos y narrativa confusa y no-lineal, ha comenzado.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Danny Boyle alguna vez fue el chico maravilla del cine inglés, el renovador de esas eternas pelis inglesas de época con aristócratas muy aristócratas, servidumbre muy servil, y tal. Lo hizo con "Trainspotting", peli que lanzó la carrera de Ewan McGregor como quien abre la caja de Pandora y suelta a los Cuatro Jinetes over the world, y que fue el no va más de lo cool de lo cool en los '90s. Después de eso, Boyle se mantuvo en un delicado equilibrio. Todos le creían muerto y fusilado con "La playa" por mucho que mostrara a Tilda Swinton comestible, pero después se las ha arreglado de una manera u otra para mantenerse en el candelero: "28 días después", "Millones", "Sunshine: Alerta solar", "Slumdog Millionaire" y "127 horas", haciendo gala de un camaleonismo extremo a la hora de pasearse por géneros, de un sentido estético bastante aguzado, y de una mirada con un cierto desapasionamiento brechtiano muy inglés sobre su material, como si tuviera una hiperconciencia de que sus pelis son artefactos postmodernistas para las masas. Prefiriendo siempre a protas varones-no-muy-machos como Ewan McGregor, Cillian Murphy o, ahora, James McAvoy (porque no puedes llamar macho a un actor que en "Wanted" no termina de comerse del todo a Angelina Jolie, y en "X-Men: Primera generación" como Charles Xavier tiene momentos de subtexto homoerótico con Magneto tan sube-la-colina que una peli ochentera se sentiría orgullosa). "En trance" es su aproximación a lo que podríamos llamar el thriller hitchcockiano, con vueltas de tuerca, juegos tramposos de guión y elementos psicosexoanalíticos de por medio. El guión andaba rondando desde hace como dos décadas, desde que Danny Boyle rodó la injustamente olvidada "Tumbas a ras de tierra" con la que esta peli comparte más de algún parecido (sin esa cosa de "fracturemos la realidad para ver qué pasa", eso sí), e incluso había sido rodado bajo el título en inglés de "Trance" en 2001, por lo que técnicamente estamos frente a lo que es un remake. Que no se llevó un rosco. Costó 13 millones, recaudó 16. OH-CRASH.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Una peli en donde la premisa principal es un tipejo que no puede recordar, y en donde todo el suspenso y tensión narrativa estarán construidos sobre cuándo recordará? No muy promisorio. Todos sabemos en qué acaban esas pelis: recuerda al final, en el clímax, un poco porque sí, porque hay que rellenar dos horas de metraje y por lo tanto el amnésico no va a recordar antes del minuto final de la peli, la jodida información que tiene que recordar. Pero créase o no, Danny Boyle consigue imprimirle interés a una premisa tan escuálida, y se saca de la manga una peli no diremos redonda o memorable, pero sí al menos una que vale la pena de ver. La parte introductoria, hasta que empieza la terapia, es la más lineal de todas, y transcurre más o menos como avión, recordándonos incluso a ratos que este tipo dirigió "Trainspotting". Después, la cosa se hace más espesa. La narrativa intencionadamente empieza a fracturarse, a mostrarnos un conflicto entre la realidad y la imaginación. Lo que estamos viendo en pantalla, ¿es la realidad o es parte del proceso de hipnosis? La realidad misma de la peli empieza a desestabilizarse cada vez más. El problema con esto es que al no saber qué estamos viendo, al tener un anclaje cada vez menos firme, la peli empieza a volverse un poco aburridona, empezamos a preguntarnos para qué nos están alargando tanto la cosa y dorando la píldora. Pero cuando la cosa está cayendo cosa mala, a punta de un desnudo frontal de Rosario Dawson (la que también hizo otro glorioso desnudo frontal en "Alexander", hace una década atrás) más o menos hace que sigamos con la atención puesta en la pantalla (no sé cómo lo harán las hembras heterosexuales, como no sea encontrar mijo al James McAvoy). La solución final es más o menos adivinable, pero cumple con amarrar bien los cabos sueltos, aunque al precio de basarse en una coincidencia muy coincidenciosa para que todo encaje. Eso sí, el guión no es uno de ésos de Hollywood en donde dan todo sobreexplicado y mascadito, hay que cranearse un poco para juntar todas las piezas, una vez que se ha arribado al desenlace final (no es esoterismo impostado estilo "Prometeo" tampoco, aquí todo sí calza, sólo hay que hacer un poquito de memoria con los detalles, eso es todo). El trío de protas (James McAvoy como el prota, Rosario Dawson como la hipnoterapista, y Vincent Cassel como el gángster de rigor) está bastante bien, aunque el peso está en la historia y no en los personajes (de hecho, el resto de los personajes son meros comparsas, puestos ahí para hacer bulto). Nuevamente no tenemos delante una peli revolucionaria, ni siquiera una que calificaríamos de original, pero sí una que puede verse como la revisión personal boyleana de los viejos tópicos y leitmotifs del cine del maestro Hitchcock, cuya sombra en 2013 sigue siendo muy, pero muy, pero que muuuuuuyyyyyy larga.
IDEAL PARA: Fanáticos de Danny Boyle y de James McAvoy, y para la gente adicta al thriller psicológico.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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jueves, 11 de agosto de 2011
"Cómo robar un millón" (1966).

-- "How to Steal a Million" (título original en inglés), "Cómo robar un millón y..." (título en España). Estados Unidos. Año 1966.
-- Dirección: William Wyler.
-- Actuación: Audrey Hepburn, Peter O'Toole, Eli Wallach, Hugh Griffith, Charles Boyer, Fernand Gravey, Marcel Dalio, Jacques Marin, Moustache, Roger Tréville, Edward Malin, Bert Bertram.
-- Guión: Harry Kurnitz, sobre una historia de George Bradshaw.
-- Banda Sonora: John Williams.
-- "Cómo robar un millón" en IMDb.
-- "Cómo robar un millón" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¡Se vende en pública subasta esta valiosísima pintura, precio inicial de 100.000, quién ofrece 100.000, quién ofrece 100.000, el caballero de los anteojos ofrece 100.000, quién ofrece 200, 200, 200... el señor ahí ofrece 200... 300, alguien ofrece 300... 300-300-300, alguien ofrece 300... TRESCIENTOS, alguien ofrece 400, 400-400-400... 300... 300 a la una, 300 a las dos... VENDIDO EN TRESCIENTOS!!! En la ciudad de París, una bellísima pintura de la colección Bonnet acaba de ser adjudicada. Al enterarse, una bellísima chica (la siempre vistosa Audrey Hepburn, vestida en impecable Givenchy) va corriendo con su automóvil modelo '60s a casa, y le grita a papá que cómo ha hecho eso, que no debe seguir haciéndolo... pero él es feliz porque ha conseguido engañar a todo el mundo. En efecto, la pintura de la colección Bonnet no es auténtica, sino un plagio, hecho porque Charles Bonnet se siente estupendamente bien demostrando que él puede y los demás son tontos. El problema es que ya Bonnet despierta sospechas, porque tanto cuadro raro que sale de su factoría... y le envían a un tipo a investigar el asuntillo. El primer problema es que el tipo es sorprendido en plena incursión nocturna por Nicole (la chica que decía, la Audrey Hepburn), quien así a bocajarro, aunque por accidente, le descarga flor de escopetazo. No, no se preocupen, esto es una comedia, el tipo no muere (además, es Peter O'Toole cuando era too galán, cómo sevá morih). Nicole termina por devolver el ladrón a su guarida, no vaya a sentirse desvalido el pobrecito ofensor contra la propiedad privada. El chico empieza a rondarla, pero ella no, ¿juntarse con ladrones? ¡Ah, no, eso sí que no, que para algo ella es firulí y de la alta! Todo marcharía de manera más o menos inocente, hasta que de pronto el señor Bonnet tiene la mala idea de decir que sí cuando una estatua "que lleva mucho tiempo en la familia" (hehehé, viejo sinvergüenza) sale a exhibición en un museo, avaluada en un millón de dólares. Le hacen firmar unos papeles, una pura formalidad... papeles que autorizan a hacerle un acucioso examen a la estatua, con las más chupimodernas técnicas disponibles en el mercado. Ante lo cual, al pobre hombre se le cae el pelo. Nicole decide entonces una jugada desesperada: la estatua debe desaparecer antes de que se le hagan exámenes. Y para eso cuenta con la ayuda del ladrón, así es que le cambian las tornas y ahora sí empieza a hacerle caso, pa' que se vean (¡y es que así son, interesadas!). El ladrón, por supuesto que le pregunta para qué diablos quiere robarse su propio millón de dólares, en vez de esperarse en casita sentada a que la estatua regrese por sus propias patitas (bueno, es una manera de decir, claro está). Pero ella no, dale con que... Y al final, hay acuerdo. El robo se hará. Aunque para eso tengan que hacer saltar incluso hasta al propio Primer Ministro de Francia de su puesto... Allons enfats de la Patrie, le jour de vol est arrivé!!!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Así como toda la sociedad occidental, el cine se partió en dos grandes ramas durante los '60s. Uno fue el cine contestatario y rebelde, asociado al hippismo, el amor libre, el intelectualismo, e incluso (¡¡¡AJJJJJJ!!!) al marxismoguevarismo. El otro fue el cine tradicionalista y frappé de toda la vida, que venía de los '50s, y que como reacción ante la arremetida de lo anterior, se hizo todavía más tradicionalista y frappé. Sin que eso signifique algo negativo, necesariamente, que como de costumbre el buen gusto no está en la receta sino en el cocinero. Una de las subtendencias dentro de este cine très élégant, es el cine de ladrones de guante blanco "de la alta", que el asunto carece de glamour si es un ratero al tres y al cuatro, y la cosa es mostrar una trama ingeniosa en un escenario con charme. Ahí están "Once a la medianoche", "La Pantera Rosa", "Ladrona por amor", "El caso Thomas Crown", "Golpe a la italiana", y como homenaje tardío mencionemos a la interesante "Un plan brillante". "Cómo robar un millón" se inscribe plenamente dentro de estos lineamientos, y lo logra de una manera magnífica.
¿POR QUÉ VERLA?
-- No creo exagerar demasiado si afirmo que "Cómo robar un millón" es una de las comedias más graciosas que se han rodado jamás. Cuando me refiero a "graciosas" no me refiero a que te haga reir con una seguidilla de gags, aunque por supuesto no desprecia este recurso, sino a aquella que sale de una situación tan desopilante, que todo lo que viene para adelante es desquicio puro. En efecto, la idea de una chica determinada a robar SU PROPIO millón de dólares no tiene desperdicio, y origina una serie de situaciones y enredos casi hitchcockianos (bueno, en Hitchcock esto hubiera sido mortalmente serio, pero acá no). El plan del robo es simple a rabiar, y magnífico por eso. Además, el guión está calculado al milímetro como un reloj de precisión, y la peli posee un ritmo endiablado: cada escena está cortada en su duración justa, y en cada escena pasa algo, sin que haya nada de relleno. En resumen, es una historia muy bien contada, trepidante, y si no conoces el final, plena de suspenso hasta el último. Dime cuándo fue la última vez que viste una peli de la que pudiste decir eso, de la que CON TODO CORAZÓN pudiste decir lo mismo.
-- Las actuaciones. Todos están simplemente brillantes. Audrey Hepburn es pura simpatía, como de costumbre, con esos ojazos de gato que tantos corazones rompieron en su tiempo, y que... mmmmmm... mmmmmmiauuuuuu... La química con Peter O'Toole, que en esos años también destrozaba músculos cardíacos femeninos a destajo con sus ojos azules en "Lawrence de Arabia" y otras pelis, es impecable, y mueven todo el elemento romántico de la trama hasta que llega un minuto en que no tienes idea de qué diablos fue lo que te golpeó. Papá Bonnet es interpretado a lo grande por un Hugh Griffith inmenso como la vida, con una picardía suprema (Hugh Griffith, por más señas, fue el jeque Ilderim, el tipo que ayudaba a Charlton Heston en el "Ben-Hur" de 1959, también dirigida por William Wyler, dicho sea de paso). Eli Wallach también está en su punto, como un tipo cuya obsesión por la famosa pieza del millón de dólares es insana por momentos... lo suficientemente insana como para que buenamente podamos acusarle de incómodo morbo fetichista (nadie diría que este tipo tan compuesto y anteojudo ese mismo año fue el desastrado Feo, de "El bueno, el malo y el feo"). Y aunque su personaje es ultrasecundario y no se relaciona en ningún minuto con los demás, no podemos dejar de mencionar el alivio cómico que representa Moustache (sí, ése era su nombre artístico), interpretando a un guardia de museo que está en muy amigables términos con los jugos espirituosos que manan del fruto de la vid.
-- Mención sea hecha también de la brillante banda sonora, que ayuda a construir ese clima de comedia a la perfección, y que es cortesía de... Sí, si le echan un vistazo a los créditos se preguntarán si no han visto ese nombre antes... Johnny Williams, Johnny Williams... No, joer, no puede ser él... No puede, esta peli es de los '60s, y John Williams empezó a hacerse notar con "Tiburón", "La guerra de las galaxias", "Superman", ya bien entrados los '70s... Sí, demonios, caigan de una vez, efectivamente es el bueno de John Williams haciéndose sus primeros pinitos en el cine. Si escuchan la banda sonora de esta peli, difícilmente podrán identificar sus tics, así de irreconocible es su trabajo (aunque es muy bueno y efectivo, como lo decíamos). Salvo en una secuencia. La secuencia en que se llevan la dichosa estatua al museo, y en donde la música se torna seria y solemne. Tan seria y solemne, que si plantan oreja bien... los acordes que escuchan suenan casi-casi como la Marcha Imperial de "El imperio contraataca".
-- Secuencias notables. El primer encuentro de la dama y el... bueno, no el vagabundo, pero ya saben a quién me refiero. La petición de matrimonio (¡véanla, véanla!). Todos los arreglines de Peter O'Toole para atar los cabos sueltos. Y toda la secuencia del robo, claro está.
IDEAL PARA: Ver una gran comedia, una gran peli de robos, un gran romance...
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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1966,
Falsificadores,
Francia,
Guante Blanco,
Robo Perfecto
martes, 9 de agosto de 2011
"Ladrona por amor" (1966).

-- "Gambit". Estados Unidos. Año 1966.
-- Dirección: Ronald Neame.
-- Actuación: Shirley MacLaine, Michael Caine, Herbert Lom, Roger C. Carmel, Arnold Moss, John Abbott, Richard Angarola, Maurice Marsac.
-- Guión: Alvin Sargent y Jack Davies, sobre una historia de Sidney Carroll.
-- Banda Sonora: Maurice Jarre.
-- "Ladrona por amor" en IMDb.
-- "Ladrona por amor" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Hong Kong. Dos tipejos de ternos caros e intenciones baratas, se embolinan mirando a una bailarina exótica. Pero no por un prurito sexual, ¿eh? No se piense mal. Oh, no. De lo que se trata, es de reclutarla por un salario de 5000 de los verdes, para realizar un trabajillo. El trabajillo en cuestión lleva a la chica y a su reclutador, a hacerse pasar por millonarios procedentes de Inglaterra, e internarse en uno de esos jecatos/sheikatos/sultanatos/whatever del mundo islámico, en persecusión de un millonario que posee un valiosísimo tesoro. El plan, como a poco lo revela nuestro honorable amigo de lo ajeno, consiste en que la chica seduzca al millonario, aprovechando su espectacular parecido con la esposa muerta de éste, y de esta manera hacerla servir de cebo mientras él lleva a cabo el golpe maestro. Poco a poco las cosas se desenvuelven y empiezan a salir como pedido con la boca... Pero así es como es el mundo de los sueños, bello y perfecto, porque una cosa es concebir un plan perfecto, y otra muy distinta que resulte como maldita-sea-demonios debía resultar...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Los '60s no sólo fueron hippies sucios y guevaristas pudriéndose en la jungla vietnamita (o algo así, no sé, ya no me acuerdo...). Un grueso sector del público, aquella mayoría silenciosa que prefiere el confort y comodidad de la vida moderna, gracias, prefería cosas más pastelosas y refinadas que el sucio trabajo de cambiar del mundo. En este clima las pelis de ladrones refinados y robos perfectos tuvieron un buen renacer. Fue la época de pelis como "Cómo robar un millón", "Topkapi", "El caso Thomas Crown" (la primera versión, la de Steve McQueen y Faye Dunaway), "Golpe a la italiana"... Todo un subgénero fílmico en donde los golpes y contragolpes iban en el mundo de allá arriba, al que pocos mortales tienen la dicha de alcanzar, viviendo así la experiencia vicaria del peligro al límite de la alta suciedad... perdón, alta zoociedad... ¡Perdón! Quise decir, alta sociedad, sí, eso es... ¿En qué estaba? Oh, sí, por supuesto. "Ladrona por amor" (asquerosa y pasteloide traducción para el bonito título inglés que traducido sería algo así como "Gambito") se inscribe dentro de esta breve tradición narrativa. Y con honores.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Hubo una época en que Shirley McLaine no se veía obligada a hacer de Endora en "La Hechizada" para llevar garbanzos a la mesa. Hubo una época en que Shirley McLaine era una gran actriz cómica (léase "El apartamento", "Once a la medianoche", "Dos mulas para la hermana Sara"...). Y hubo un tiempo en que Michael Caine no era el estilista maricotas de "Miss Simpatía" o el vejete mayordomo Alfred de "Batman inicia" y "Batman: El caballero de la noche", sino que era el jovencito de la peli, no diré que el duro por antonomasia, pero sí el duro con clase y sofisticación. Tenerlos a ambos dentro de una peli, en sus años gloriosos, es un regalo de Bastet para todos nosotros sus humildes servidores. Sus actuaciones están por todo lo alto, su química es innegable, y la pantalla se llena con ellos. Ya el sólo ver a estas estrellas justifica la peli. Pero hay más.
-- La trama. Alabar un guión es cosa complicada porque con la avalancha de pelis que se han producido de año en año desde 1895 en adelante, quedan poquísimas historias frescas que se puedan contar, y que consigan el resultado de mantener en vilo al espectador. Esta lo consigue. Es complicado adelantar o reseñar cualquier parte de la peli sin al mismo tiempo matar la tensión narrativa... porque esta peli en verdad la tiene. Ayuda por supuesto la muy natural, pero también muy profesional, dirección de Ronald Neame, director un poco de segunda fila, pero que de cuando en vez (como aquí por ejemplo) se ha sacado las sandalias dirigiendo (su currículum incluye la notable "La aventura del Poseidón"... y bueno, sí, también, está esa peli prearmagedónica que era "Meteoro").
-- Maurice Jarre. El papurri del deliriumtremensita Jean-Michel Jarre en aquellos años se estaba forrando con grandes bandas sonoras (las peripecias de "Lawrence de Arabia" no serían lo mismo sin la exquisita obertura que compuso para la peli de David Lean). Para "Ladrona por amor" compone también un estupendo soundtrack, que contribuye muy bien a crear un ambiente farsesco en torno a estos ladrones de medio pelo que tratan de dar un golpe claramente superior a sus fuerzas.
-- Hay un interesante subtexto dentro de la peli, que aunque nunca se menciona explícitamente, sí cruza la relación entre ambos protas. El es un tipo a la antigua, que cree las mujeres debieran siempre obedecer a los hombres (que para eso, ellos son más inteligentes), y más que un poco déspota y mandoncito de su parte. Ella, por su parte, es una chica no diré de avanzada ni liberal, pero sí acostumbrada a mandarse sola. Esta veta no es demasiado explotada, claro está, porque al final del día es una comedia con suspenso y no una peli de crítica social, pero es claro que el espíritu de los días de la liberación femenina se infiltró aquí. Al final todo se resolverá de manera amable, por supuesto (lo dicho, nadie espere crítica social aquí), pero no deja de ser interesante leer esta peli a la luz de los fenómenos que allá afuera estaban ocurriendo, que más de alguna relación sociológica sale en el camino.
IDEAL PARA: Ver una peli de ladrones con nervio, garra y comedia.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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+ Michael Caine,
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+ Shirley McLaine,
1966,
Comedia Romántica,
Robo Perfecto
domingo, 7 de agosto de 2011
"El gran golpe" (2008).

-- "The Bank Job". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Roger Donaldson.
-- Actuación: Jason Statham, Saffron Burrows, Stephen Campbell Moore, Daniel Mays, James Faulkner, Alki David, Michael Jibson, Georgia Taylor, Richard Lintern, Peter Bowles, Alistair Petrie, Hattie Morahan, Julian Lewis Jones, Andrew Brooke, Rupert Frazer.
-- Guión: Dick Clement e Ian La Frenais.
-- Banda Sonora: J. Peter Robinson.
-- "El gran golpe" en IMDb.
-- "El gran golpe" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
El Caribe, los funkies 70s. Una chica está pasándosela muy mal con un par de hombrones, o a lo mejor es un hombrón y otra chica, vaya uno a saber (por alguna clase de prurito puritano, el caso es que la cámara está desenfocada). Y le toman fotos. Salto a... Inglaterra, los mismos 70s. Hay un tipo buenazo como el pan que atiende un taller mecánico, y que le debe dinero a los mafiosos fuera del sistema, en vez de a los mafiosos del sistema financiero. Y como ya están rondándole para quebrarle las piernas, pues no le queda más remedio que aceptar un trabajito no muy limpio. Uno que le permitirá congregar a una pandilla de rookies para un golpe que, si sale bien, es un milagro. Se trata nada menos que de tomarse por asalto un banco en Inglaterra. El tipo cae un poco porque a pesar de ser casado y todo, hay una chica de por medio que le está calentando el motor. Lo que nuestro pringao no sabe, es que la chica a la vez se la deja encular por un tipo bien conectado arriba (lo de siempre, para qué conformarse con el pobre-pero-honrado si te puedes quedar con el lindo-pero-cabrón). Y ese tipo ha diseñado un astuto plan dentro del plan. Porque resulta que hay un nigga cabrón que se posa como defensor de los derechos civiles de los negros (bueno, de los jamaiquinos, si es la England de los 70s), pero que se dedica al caficheo de putas y too, y no le pueden poner las manos encima porque tiene unas fotitos comprometedoras (las que aparecen al comienzo de la peli). Y por supuesto, esas fotos reposan en la caja de seguridad del banco que está a punto de ser asaltado. Así, nuestros protas caerán pronto en la mira no sólo de la policía, sino también del servicio secreto, las altas autoridades, un nigga con muy mala actitud, y los mafiosos locales. Casi nada. Para que el Bank Job se transforme pronto en el Bank Blowjob...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El cine de crooks, de pobres weones metidos a dar el gran golpe, tiene una larga, larga, laaaaaaga larguísima tradición en el cine. El cóctel es atractivo porque permite oponer a los pobres fracasados como tú y yo, frente al todopoderoso sistema. En el cine más antigüito (pienso por ejemplo en "Mientras la ciudad duerme" de John Huston por ejemplo, o la más reciente "Once a la medianoche"), por aquello de las convenciones morales se suponía que los villanos no podían salirse con la suya, y al final eran capturados o muertos, cuando la enfermiza ambición de esos malos malos maaaaaalos no los llevaba a estofarse entre sí. Pero ahora en la actualidad, en que la irritación contra Er Sihtemah crece, el cine ha ido evolucionando y sí le permite a los héroes ganar. Lo que ha hecho mucho más interesante este tipo de cine, porque al final no sabes en qué va a terminar la cosa. Aunque el género parecía estar un tanto de capa caída, más que nada porque el EEG promedio del público ha ido bajando y los guiones demasiado convolucionados no atraen tanto como antaño a los adolescentes sorbedores de bebidas, experimentó un cierto revival con "La gran estafa". Y ya tenemos un par de pelis que a finales de los 2000s nos devuelven al glamour de los '60s y '70s, la edad dorada de las pelis de ladrones. Hablamos de "Un plan brillante", y la que nos ocupa que es "El gran golpe". Ambas de ladrones, ambas retro... y ambas más o menos fracasadas en la taquilla. Lo dicho, las pelis con un mínimo de inteligencia no rinden.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Ya de por sí, la trama misma es espectacular. La peli tiene una partida algo morosa, es cierto, pero los eventos pasan a toda velocidad, sin tiempos muertos, y engancha rápido. Si la cosa hubiera quedado reducida al grupo de pringaos tratando de dar su golpe, quizás no hubiera tenido tanto interés, pero los guionistas aprovechan el asunto como pretexto para meterse con las instituciones británicas más sagradas, y la monarquía no al último, con esa típica socarronería british. Siempre se ha dicho que las pelis de criminales tienen un cierto trasfondo de crítica social encubierta, pero aquí la palabra "encubierta" no se aplica, porque la trama deja bien en claro la desnudez y miseria moral de un sistema podrido hasta la médula, pero que sigue funcionando porque, bueno, hay apariencias que cubrir, y cuando todos están sucios entonces nadie se ve realmente sucio, hasta que llega alguien que destapa la olla de los infiernos y entonces... El guión es simplemente ejemplar, y si te quieres limitar a ver una peli entretenida sin más, te lo vas a pasar pipa. Y si te gustan las pelis con algo más de contenido, pues también. ¿Qué más se puede pedir? La dirección, por cierto, está en manos de Roger Donaldson, tipo que siempre trabajando dentro de los códigos "de género", se las arregla de alguna manera u otra para que sus pelis se conviertan en algo un poco más especial, en buenas pelis de género ("Sin salida", "Cóctel", "Arenas blancas", "Especies", "Trece días").
-- El elenco de actores está en su punto. El prota no es otro sino el buenazo de Jason Statham, que es capaz de levantar sagas completas él solo ("El transportador" y secuelas), además de hacer más visionables miserias como "En el nombre del rey" y similares. En esta peli como de costumbre se roba el metraje íntegro, haciendo una estupenda pareja con Saffron Burrows. El resto de los actores son más desconociditos por estos lares, pero cumplen estupendamente bien cada uno en lo suyo.
IDEAL PARA: Ver una buena peli de ladrones, además de una con bocazas.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
Busca otras películas relacionadas:
+ Dick Clement,
+ Ian La Fresnais,
+ Jason Statham,
+ Roger Donaldson,
+ Saffron Burrows,
+ Stephen Campbell Moore,
2008,
Cine de Inglaterra,
Robo Perfecto
domingo, 22 de agosto de 2010
"El origen" (2010).

-- "Inception" (título original en inglés), "Origen" (título en España). Estados Unidos. Año 2010.
-- Dirección: Christopher Nolan.
-- Actuación: Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Tom Hardy, Ken Watanabe, Dileep Rao, Cillian Murphy, Tom Berenger, Marion Cotillard, Pete Postlethwaite, Michael Caine, Lukas Haas, Tai-Li Lee, Claire Geare, Magnus Nolan.
-- Guión: Christopher Nolan.
-- Banda Sonora: Hans Zimmer.
-- "El origen" en su sitio web oficial.
-- "El origen" en IMDb.
-- "El origen" en la Wikipedia en inglés.
ADVERTENCIA: A DIFERENCIA DE OTRAS PELIS, EN QUE LOS GUIONES SON ESCRITOS CON PLANTILLA Y NO AFECTA DEMASIADO CONOCER LA TRAMA DE ANTEMANO PARA DISFRUTAR DE LA PELI, EN ESTE CASO ES RECOMENDABLE IR LO MÁS VIRGEN POSIBLE AL CINE. NO PUEDE ESCRIBIRSE UN COMENTARIO DE ESTA PELI EN PLENA FORMA SI NO ES TRUFÁNDOLO DE SPOILERS, DE MANERA QUE SI NO LA HAS VISTO Y DESEAS ENTERARTE POR TÍ MISMO(A) DE QUE VA LA COSA, NO SIGAS LEYENDO ESTE COMENTARIO BAJO NINGÚN RESPECTO.
¿Ya...? ¿Ahora sí...? Seguimos con la programación habitual.
¿DE QUÉ SE TRATA?
En un castillo japonés vemos a un tipo arrojado a la playa, muy a lo salvado de las aguas, que es llevado hasta el castillo mismo, hasta su señor feudal. Allí el muy desgraciao, ¿cómo agradece la hospitalidad? Robándole al dueño de casa, miren qué puto. Ni que fuera los Miserables. Pero se lo perdonamos porque es... ¡Leonardo DiCaprio! ¡Nuestro chulo favorito! Tan chulo que este atraco ni siquiera es real, sino que es en el mundo de los sueños. Porque, en efecto, Leo y su equipo M:I están embarcados en una misión en el subconsciente de un japonés sacado de alguna novela de William Gibson. El caso es que el atraco sale mal, la víctima descubre el asuntillo, y les da vuelta la tortilla: resulta que el contratador del equipo de oniroatracadores no perdona errores, y el mismo japonés que era la víctima del trabajo está cabreado como sólo un japonés cabreado puede estarlo. Lo que significa que ahora Jean Valjean y su grupete deberán trabajar para el japonés cabreado. Será el último golpe: si nuestro prota tiene éxito, el japonés cabreado se descabreará y hará que Leonardo DiCaprio pueda ver a sus hijos de nuevo porque está desterrado de Estados Unidos y blah-blah-blah (un Roman Polanski, vaya). El trabajo consiste no en robar algo de una mente, sino todo lo inverso, dejar algo: plantar la semilla de una idea. Algo que generalmente sale muy mal porque las ideas son como virus que se replican de maneras impensadas, etcétera-etcétera-etcétera, todo lo que haga falta para que haya peli. Pero cualquier sacrificio es poco por los hijos que están en Estados Unidos (con su madre muerta no debe ser demasiado difícil sacarlos y llevárselos a su padre a Francia, pero si hicieran eso por los conductos regulares, supongo que no habría peli, así es que olvidémonos de esa inconsistencia). La idea a plantar es que el empresario rival, que vive a la sombra de su padre blah-blah-blah, cuando su padre se muera, desintegre su imperio financiero, para que Japón takes over the world (¡lo sabía, lo sabía, estos japoneses nunca descansan!). Supongo que para evitar sospechas policiales (todo era idea del pobre asopao en primer lugar, en apariencia), aunque siendo tan poderoso el japonés cabreado, uno puede preguntarse cómo no es capaz de contratar a un par de sicarios que hagan algo mejor que dispararle in ya face... bueno, olvidémosnos de esa inconsistencia también o tampoco habría peli. La siguiente hora de peli será la preparación del atraco, como en toda peli de atracadores que se precie, con Ellen Page preguntándolo todo con una impertinencia supina para con sus mayores (bueno, es la Hard Candy Juno Kitty Pryde, ¿OK?) para que nosotros el público entendamos la trama, aderezada con una escena de acción en Africa para que no sea tan latero, y después viene el trabajo mismo en el interior de la mente del pobre pringao al que le van a manosear sus recuerdos, pensamientos, etcétera.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Christopher Nolan se ha consolidado como el más grande de los directores estadounidenses que han comenzado su carrera en serio en los 2000s. Repasemos: "Memento", "Insomnia", "Batman inicia", "El gran truco", "The Dark Knight"... Christopher Nolan es la mezcla justa entre tradición (cine serio, de ideas, de historias, con guiones decentes y buenos personajes) y modernidad (pirotecnia, acción por el amor a la acción, efectos especiales), sin desbarrancarse nunca ni a un lado ni a otro. No es raro entonces que cuando se supo crípticamente que su nueva peli iba a ser un thriller de Sci-Fi ambientado en los reinos de la mente, la gente esperara con ansias el brainchild del director. La apuesta era arriesgada. Recordemos que las pelis de gente que se infiltra en los sueños y la mente de otra gente tienen su data ("La célula" con Jennifer López, y bastante más antiguamente "El túnel de las pesadillas", y en una liga similar aunque diferente, "Proyecto Brainstorm"), aunque el género nunca había tenido algo que pudiera llamarse una obra maestra, lo que se dice maestra-maestra-maestra. "El origen" costó algo más de 160 millones de dólares, y a la fecha de escribir esto alcanzaba casi los 600. Con esos antecedentes, Christopher Nolan queda en posición de ofrecer a los grandes estudios una peli basada en la guía de teléfonos, y se la aprueban por fast track. Con los pantalones abajo y una ancha sonrisa. Los dólares lo valen.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por lo obvio: ¿es una buena peli dentro de su género? La verdad, un sí rotundo. No es una peli sin flaquezas ni defectos (los tiene, algunos de bulto), pero en materia de "grupo de personajes que entran en la mente y los sueños de otros personajes", la peli está muy bien. A diferencia de otras pelis en que este penetrar en la fantasía de las mentes ajenas es un pretexto para el todo vale e hilvanar pelis sin ninguna lógica ("La célula", en las antípodas de "El origen" en este respecto), acá las leyes y normas que rigen el meterse en el inconsciente de otra persona están claramente establecidas. Algunas tienen respaldo psicológico y psiquiátrico (la idea de que mientras soñamos todo nos parece real por muy extraño que sea, por ejemplo), mientras que otras están puestas para conveniencia de la trama (que el tiempo fluya a distinto ritmo en distintos niveles de sueño, lo que en la realidad no es así, pero dentro del universo de peli funciona bien, porque lo importante no es el apego ciento por ciento a la realidad sino que haya lógica interna). Existen algunas desviaciones importantes de la peli respecto a las reglas y leyes que ella misma establece, de acuerdo, pero el guión y la febril dirección de Christopher Nolan consiguen disimular eso hasta el punto que de pronto, reflexionando sobre la peli una vez fuera del cine, puedes preguntarte si de verdad te metieron el dedo en la boca o lo soñaste (el gran ejemplo: el funcionamiento del "muere en los sueños", que se altera casi a voluntad según el segmento de peli... sin que los sedantes lo alcancen a explicar todo, en particular el asuntillo ése del limbo). ¿Tramposo? Sí, indiscutiblemente. Pero la gracia del cine no es que sea honesto (de partida, ya tener una serie de cuadritos proyectados a razón de 24 por segundo para crear la ilusión de movimiento, es hacerle trampa al ojo), sino que si te van a trampear lo hagan bien, y esta peli, eso lo logra con creces.
-- Es también una peli muy Nolan. Una de las características que hacen especial y diferente al cine de Christopher Nolan, es que sus protas son tipos en apariencia comunes y corrientes y normales, fulanos con los cuales podrías tomarte una cerveza el mejor de los días, pero que acarrean una serie de taras psicológicas y neurosis que los convierten en sujetos peligrosos para sí mismos y los demás (sí, otros también ruedan sobre lo mismo, pero Christopher Nolan es quien consigue tensar mejor la cuerda entre su cara "normal" y su... bueno, su otro lado). Piensen en el amnésico de "Memento", el policía y el psicópata de "Insomnia", los magos obsesionados con aniquilarse mutuamente en "El gran truco", y en Batman por supuesto. Acá, el rol del prota medio fallado de la cabeza es tomado por Leonardo Di Caprio. Buena parte de la acción de la peli proviene de la bizarra situación de que en realidad no hay enemigo externo: la vengativa y perra esposa de Leonardo DiCaprio está muerta, y la malvada mujerzuela que lo orquesta todo para aniquilarlo en realidad es una proyección de su mente atribulada y punto. O cómo crearse una peli entera en que el enemigo no es una presencia tangible y real, sino las pesadillas del propio prota. En definitiva, un poco como en "Memento", el prota no sólo no es la solución (al final, ésta vendrá de manos del personaje de Ellen Page, encarnación nolanesca de la fantasía friki de la chica tierna-sensible que está ahí para comprenderte sin importar lo jodido que estés de la cabeza) sino que él mismo es su propio problema. Y todo eso, aderezado con los toques clásicos Nolan: algunos recurrentes de siempre (Cillian Murphy, Ken Watanabe, Michael Caine), fotografía con mucho filtro azul, banda sonora de Hans Zimmer (muy potente, aunque un tanto reminiscente de su trabajo en conjunto con James Newton Howard para "Batman inicia" y "The Dark Knight"), y una acción pesada y muy con los pies en la tierra, en donde te pueden arrojar un tren por mitad de la calle y aún así te crees que estás viendo una escena "realista" (Michael Bay podría aprender un par de cosas aquí). Los fanáticos de Nolan van a tener orgasmos viendo esta peli, eso por descontado.
-- La peli trata de manera muy elegante el tema de "qué es real", muy de moda después de la tanda de pelis sobre realidad virtual de finales de los '90s ("Mátrix", "Piso 13", "Dark City"... bueno, esa última no, pero "Mátrix" le robó todos sus conceptos a esa peli y a "Ghost in the Shell"). No es raro, porque el guión empezó a escribirse en esos años. Lo cierto es que esta peli tiene éxito allí donde "Mátrix" fracasó. Porque "Mátrix", siendo una buena peli de acción y una buena peli cyberpunk a secas, se queda sólo en eso, y adquirió estatus de culto un poco por lo cool de mezclar artes marciales y cyberpunk, más que por otra cosa (además de que mola tener a un héroe de negro y con anteojos repartiendo puño-a-boca). "El origen" llega bastante más lejos, incluyendo un final ambiguo en que en realidad no te dejan resuelto nada. Esto, que sería un grave defecto en una peli menor, acá es tratado con la elegancia suficiente como para que cada espectador se fabrique su propia respuesta, y que éstas sean más o menos coherentes dentro de lo suyo. ¿Despertó al final Leonardo DiCaprio? ¿Se quedó prisionero de su sueño para siempre? ¿Fue acaso toda la peli real, o no fue más que un extenso sueño de dos horas de duración? Todas estas respuestas son posibles, y la gracia es que son coherentes. O como cachondearse de los espectadores sin que ninguno pueda sentirse ofendido sin evidenciar una profunda falta de sentido del humor. Probablemente la única peli que ha conseguido llegar hasta ese punto y no tambalearse por completo sea "Desafío total" del tándem Verhoeven/Schwarzenegger, cuyo final también jugaba abiertamente con la ambigüedad de que la peli entera (bueno, casi toda) hubiera sido realidad o tan solo un sueño del prota.
-- El elenco por su parte está notablemente bien. Leonardo DiCaprio, buen actor cuando quiere, aquí quiere y se saca de la manga un papelazo. Joseph Gordon-Levitt, por su parte, hace un estupendo contrapeso. Ellen Page funciona como el personaje surrogatorio para que el espectador se interne dentro de la mitología propia de la peli, y tiene suficiente carisma para sostenerse en un hand-to-hand con Leonardo DiCaprio sin problemas (bueno, eso lo esperábamos, pero esta clase de confirmaciones siempre son un gusto). Cillian Murphy por su parte compone otro de sus celebrados personajes atormentados ("Sunshine", el Espantapájaros de "Batman inicia"), y aunque un poco repetitivo en su rol, lo resuelve bien. Marion Cotillard, por su parte (sí, la que se morirá siendo la Edith Piaf de "La vie en rose", pobrecilla), ahora haciendo de mala, es como para triturarla a la cabrona infeliz (oigan, nadie dijo que ésta no era una peli machista, ¿eh?). Y en sus roles miniatura siempre son aportes el bueno de Pete Postlethwaite como el papi de Cillian Murphy, Michael Caine como el papi del prota, y Lukas Haas haciendo de... de... de... er... bueno, el chico de "Testigo en peligro" también estaba en esta peli, haciendo algo, y parece que bien (me parece haber visto sus facciones por ahí, no me pregunten dónde, pero debe haber estado bien porque todos lo estaban).
IDEAL PARA: Ver un buen thriller de action-scifi, y una estupenda peli sobre el tema "qué es real".
OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL ORIGEN":
-- "Origen" en El Blog de Int.
-- "El origen en Rancagua" en Cine en Rancagua.
-- "Origen (Inception) El paréntesis de Nolan" en Tierra de Cinéfagos.
-- "Origen (Inception)" en Ideas y Palomitas.
-- "10 notas hiperventiladas sobre Inception" en Fortegaverso.
-- "'El origen' de Christopher Nolan" en Bilistorias.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
Busca otras películas relacionadas:
+ Christopher Nolan,
+ Cillian Murphy,
+ Ellen Page,
+ Joseph Gordon-Levitt,
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+ Leonardo DiCaprio,
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jueves, 2 de abril de 2009
"Un plan brillante" (2007).

-- "Flawless". Reino Unido / Luxemburgo. Año 2007.
-- Dirección: Michael Radford.
-- Actuación: Demi Moore, Michael Caine, Lambert Wilson, Nathaniel Parker, Shaughan Seymour, Nicholas Jones, David Barras, Joss Ackland, Silas Carson, Derren Nesbitt, Rosalind March, Kevan Willis, Stanley Townsend, Jonathan Aris, Ben Righton.
-- Guión: Edward Anderson.
-- Banda Sonora: Paul Englishby (director), Robert Houston (ingeniero asistente de sonido) y Allan Jenkins (editor musical).
-- "Un plan brillante" en IMDb.
-- "Un plan brillante" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Los diamantes siguen un largo camino, desde que algún nigga de dientes brillantes lo extrae por unos puñeteros centavos desde una mina, hasta que son clasificados, tallados, exhibidos al público, comprados por mujeres grupías con eso de que diamonds are forever, y terminan en las manos ¿de...? Adivinaron, de Demi Moore. Que anda con un pedrusco de los grandotes. De los que cortan el aliento. Así como así, en una cafetería cualquiera de la City londinense, dando una entrevista para una periodista a la que no conoce (¿y si la periodista tiene un novio psycho con fetish por los diamantes...?). De la entrevista, nuestra ancianita rememora cómo era el mundo medio siglo atrás, en los prósperos y fashionosos '60s. En esa época ella estaba en un alto puesto gerencial de una empresa de diamantes, pero adivinen qué, es mujer, y los machistas a su alrededor no la dejan trepar a gusto (miren como esta clase de pelis "drowned girl screams" deben ambientarse cada vez más y más en el pasado para ser creíbles...). El mercado de los diamantes está un poco remecido porque, verán, Dios fue tan tarado que dejó las semillas de diamantes creciendo en países tercermundistas con esa asquerosa variable macroeconómica llamada "inestabilidad política", en vez de ponerlos en el bueno y santo Primer Mundo. Nuestra chica es inteligente y da algunas buenas ideas, y los malvados y misóginos hombres, era que no, en vez de agradecérselo la p***** primero con negarle un ascenso y dárselo al lambiscón de turno, y luego con hacer algunas negociaciones pa'callao con los rusos y ponerla en la lista de despidos. OK, ahora sí que está furiosa. Pero, ¿qué podrá hacer? ¿Sustraer secretos industriales y venderlos a la competencia? ¿Instalar su propia agencia? ¿Casarse con algún tipo interesado en mujeres con empuje y temperamento, ehm, masculino...? Bueno, hay un barrendero ya ancianito que anda dando vueltas por ahí, que le sugiere un plan. Se trata nada menos que de atracar la inexpugnable caja fuerte de la casa central de la empresa de los diamantes. Bueno, en esos tiempos era más fácil porque la tecnología de las cámaras de seguridad estaba aún en embrión. Pero aún así, comprensiblemente, no es tarea sencilla. Nuestra chica, después de pensárselo bien, y considerando que no quiere jubilarse todavía, termina aceptando. De esta manera comienza la ejecución del plan. Ejecución que, por supuesto, devendrá en el típico plan perfecto con imperfecciones que animarán su tanto el cotarro, y pondrán a nuestros protas en peligro, etcétera.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En los '60s, el mundo se dividió en dos. A un lado de la trinchera estaban los contraculturales que fumaban maría juana, leían a William Burroughs, compraban historietas de la Marvel y veían "Busco mi destino". Al otro lado estaban los correctitos y adocenaditos que consumían whisky, leían la prensa de derechas, escuchaban música lounge y veían en el cine al muy terneado James Bond. En este clima, y del segundo lado, el lado chic, de la barricada, hubo un subgénero de pelis "de ladrones", y de golpes perfectos: "Once a la medianoche", "Golpe a la italiana", "El caso Thomas Crown", "Topkapi", "Cómo robar un millón de dólares", "Ladrona por amor"... El esquema era en todos bastante similar: un tesoro (billetes o piedras de las brillantes, tanto más daba) que sirviera como mcguffin, fuertemente custodiado por medidas de seguridad en apariencia invencibles, más un grupo de truhanes que armara un ingenioso plan para apoderarse de esa fortuna, plan que en algún minuto, por una razón u otra, podía terminar saliendo mal, para meterle un poco de salero al asunto, pero al final salía por lo general bien, todo rodeado con el glamour y la elegancia de esos bares estilo Dean Martin o esos casinos de martini stirren and not shaken. De tarde en tarde, el género vuelve a levantar cabeza (ahí tienen "La gran estafa", remake de "Once a la medianoche", y sus dos secuelas), pero siempre de manera un tanto artificiosa, porque admitámoslo, los '60s no se volverán a repetir (ahí tienen esa de "El caso Thomas Crown" con Pierce Brosnan...). Esta peli puede inscribirse dentro de ese revival, pero el guión fue más habilidoso: en vez de hacerle un homenaje al subgénero ambientándolo en la actualidad, creó un aura romántica alrededor de la historia simplemente asociando elementos muy sesenteros: la chica de peinado con melenita, los diamantes (sesentero a tope desde "Desayuno con diamantes"...), y el atraco perfecto, en una trama también ambientada en los '60s. Negocio redondo. Claro que las pelis hechas con clara vocación de homenaje suelen ser bastante inferiores a los homenajeados (desventajas del tributo servil, of course), pero aún así, de hacerse con tacto y habilidad, puede salir algo bueno.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por darle crédito no a la dupla actoral (Michael Caine y Demi Moore, what a weird combination...), sino al director Michael Radford, bien conocido por el cinéfilo de pro gracias a pelis como "1984", "El cartero" (ésa de Neruda, el remake de "Ardiente paciencia" que superó a la versión original, que conste, la dirigía el mismo que escribió la novela) o más recientemente, la estupenda "El mercader de Venecia". Si hay un tema común a todas estas pelis, y a la en comento, es el tema del poder: quien lo tiene, quien lo ambiciona, y quien sufre bajo su bota. En este caso, la trama del robo de los diamantes se ve enriquecida porque la principal motivación de la prota es que, por no tener poder, no sólo es ninguneada por sus jefes, sino que además le agarra el trasero en público nada menos que un ruso de pro (vaya con Demi Moore, pensar que en "Una propuesta indecente" se dejaba faenar por Woody Harrelson y en "Acoso sexual" pedía screaming ser violada por Michael Douglas...). En fin, volviendo al asunto del poder, Michael Radford sigue insistiendo con el tema, de una manera quizás poco sutil, pero al menos no se le puede negar consecuencia, al hombre, sacando sus motivaciones personales al ruedo en medio de una peli que podría haber sido mucho más sellout. Bueno, bien por Radford. Y por nosotros también, que ganamos algo de calado en una peli que en principio es de pura entretención.
-- Demi Moore. Actriz hot (en más de un sentido) en los tempranos '90s, su carrera se fue al drenaje después de "Striptease" y "Hasta el límite", y ni siquiera "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" (y dále con los límites) la levantó de su tumba (de hecho, es probable que su rol de villana haya colaborado en el hundimiento de una peli que de entrada olía a doomed). El mismo año en que hizo un secundario en la estimable y subvalorada "Mr. Brooks", se daba maña para aparecer acá. Y es que está casi irreconocible. ¡Damn it, si hasta pareciera buena actriz! Claro, puede que se haya interpretado a sí misma, un poco como cuando la única escena buena que le salió de "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" se quejó histericona de que todos la dejaban abandonada, mientras que aquí hace ese rol (no el de histericona, sino el de chica abandonada por todos) durante toda la peli. En cualquier caso, su presencia es un plus. Las escenas en que debe interpretar a una mujer anciana en el presente (o sea, fuera del gran flashback que es la peli), más allá de que los tipos haciendo partes prostéticas se esforzaron bien esforzados, Demi Moore las resuelve con bastante solvencia, y nos consigue hacer creer que para su personaje ha pasado el tiempo. A su lado Michael Caine, cuya carrera ha estado en alturas como "El caballero de la noche" o en putos negr... perdón, en puntos negros como "Tiburón IV: La venganza", hace más o menos su rol de siempre, con la bonhomía también de siempre, y aunque a ratos se le siente un tanto a desgana (bueno, tampoco es que su personaje sea el mejor guionizado del mundo, tampoco, y sus motivaciones últimas son puro pulp), al menos hace buena dupla con Demi Moore. Era una combinación ímproba, por supuesto, y mezclarlos fue casi un trabajo de alquimia, pero funcionó. Se ven bien en la pantalla. Creíbles. Que es, lo que al final del día, importa.
-- Veamos la historia. El misterio final de la trama no es tan difícil de adivinar, en realidad, si uno mira para otro lado en vez de dejar envolverse con lo obvio (además, es una solución quizás un poco inverosímil). Pero si uno se deja llevar por la trama, está bien. La peli consigue imprimir suspenso, y lleva a que en verdad uno se pregunte "bueno, ¿y cómo?". Tuvo un paso discretísimo en los cines, pero no es una mala opción para arrendar en DVD. Seguro que tiene un argumento más interesante y mejor armadito que la mayor parte de los thrillers de suspenso de Hollywood.
IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso de las buenas, como las de antes.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
Busca otras películas relacionadas:
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+ Michael Radford,
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lunes, 2 de febrero de 2009
"Once a la medianoche" (1960).

-- "Ocean's Eleven" (título original en inglés), "La cuadrilla de los once" (título en España). Estados Unidos. Año 1960.
-- Dirección: Lewis Milestone.
-- Actuación: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford, Angie Dickinson, Richard Conte, Cesar Romero, Patrice Wymore, Joey Bishop, Akim Tamiroff, Henry Silva, Ilka Chase, Buddy Lester, Richard Benedict, Jean Willes.
-- Guión: Harry Brown y Charles Lederer (y Billy Wilder, sin acreditar), sobre una historia de George Clayton Johnson y Jack Golden Russell.
-- Banda Sonora: Nelson Riddle.
-- "Once a la medianoche" en IMDb.
-- "Once a la medianoche" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Danny Ocean está planeando algo grande. Algo gordo. Todos hablan sobre él, y cuando eso ocurre, algo grande ocurrirá. Y así es. Danny Ocean está recolectando a sus antiguos compañeros de armas, que otrora defendieran la libertad, la democracia y el american way of life contra los malvados nazis en la Segunda Guerra Mundial, y ahora están repartidos en muchos lugares distintos, y varios de ellos en el submundo del crimen de poca monta (más o menos como Rambo después de Vietnam, pero con corbata y no tan despeinados). Algunos se suman alegremente a lo que se viene, otros lo hacen con reluctancia, y aún hay quien debe hacerlo casi por motivos de fuerza mayor (enfermedad terminal, y hay que dejarle algo al hijo). La idea de Danny Ocean es simple: aprovechar el entrenamiento y coordinación militar que tan buenos resultados les dio para mantenerse dentro del pellejo en la WWII, para planificar un complejo ataque contra un grupo de casinos, y saquear sus respectivas cajas fuertes. El golpe es grande, y asusta a los respectivos parroquianos, pero uno a uno, todos se van sumando. Así, poco a poco, el grupo va ejecutando el plan. Pero cuando hay tantos pasteleros cocinando el pastel, es lógico que éste pueda salir, pues bien, un poquito quemado, ¿no? ¿Irá a resultar todo como se supone debería ser, para nuestro grupo de truhanes...?
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Dícese que se dice, que existía un grupo de cantantes más que bien cobijaditos al alero de las conexiones con la Mafia, y gracias a ellas, cuando los italianos se aburrieron de Nueva York y empezaron a volverse hacia el juego legalizado en Nevada y levantaron Las Vegas, corrieron a hacer numeritos musicales allá, a precios módicos y convenientes. Entre ellos estaba, por supuesto, el Rat Pack, el célebre grupo de cantantes alrededor de Frank Sinatra, que se caracterizaban por su vida de juerga eterna (se dice que el nombre de Rat Pack deriva de que Lauren Bacall, aburrida de que su maridito Humphrey Bogart se fuera de parranda con ellos, un día le dijo: "¡luces como un maldito paquete de ratas!", y el nombre de Paquete de Ratas, Rat Pack, quedó). Con el tiempo, al Rat Pack le entró el bicho de hacer pelis. Y como no querían moverse de Las Vegas, pues bien, rodaron en la misma ciudad, en horarios cómodos y confortables para que no les estorbaran el resto de las actividades (cantar por la noche en los casinos, taladrar mujeres, esa clase de cosas). Como herencia desde los tiempos del Cine Noir, habían pelis de grupos de ladrones tratando de hacerse con un botín ("Mientras la ciudad duerme", por ejemplo), y la idea les pareció buena porque así habrían papeles para todos: bastaba con que cada uno interpretara a un truhán distinto, y listo. Además, ya que el Rat Pack tenía alma de I like to live for myself, el cine de truhanes dispuesto a hacerse con un botín les caía como anillo al dedo. El resultado fue esta parida, que supuestamente no iba tan en serio, y que en realidad era un vehículo para el lucimiento de sus protas (en particular el trío clave del Rat Pack, que son Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr.), fue una peli que inaguró una breve moda sesentera de pelis sobre crímenes perfectos ("Topkapi", "Golpe a la italiana", "El caso Thomas Crown", "Cómo robar un millón"...), y además fue objeto de un remake seguido de dos secuelas ("La gran estafa", "La nueva gran estafa" y "Ahora son 13").
¿POR QUÉ VERLA?
-- El paso del tiempo a veces se encarga de poner las cosas en su lugar. En su época, "Once a la medianoche" fue una peli sumamente influyente, como ya dijéramos. Sin embargo, hoy en día, pasados los días de gloria del Rat Pack y del cine de hampones lanzando el robo perfecto, esta peli empieza a mostrar sus debilidades. Su comienzo es lento y plúmbeo, y pareciera que nunca va a arrancar. Y cuando arranca, lo que sigue simplemente no es tan espectacular. Las audiencias de 1960 seguramente se asombraron con la trama, y las chicas se habrán quedado babosas con Sinatra o Martin, pero por una vez en la vida, el remake de Steve Soderbergh ("La gran estafa") le mató el punto, porque es más ágil y ondera, es más autoconsciente de su estética lasveguera, y tiene un guión más interesante. Las comparaciones son odiosas, en particular porque seguramente a Soderbergh jamás se le habría ocurrido el argumento por cuenta propia, si no estuviera precedida su peli por la de 1960, la del Rat Pack, pero por otra parte, el único valor que eso le añade a la peli, es el arqueológico, el "de allí vino...". Y conste que la dirigía Lewis Miltestone, que sin ser un gigante de la cinematografía, se apunta en su currículum cositas como "Sin novedad en el frente", "De ratones y hombres" o "El motín del Bounty" (la versión de 1962, la con Marlon Brando, porque hay otras). Aquí, el pobre Milestone luce como un simple mandadero, "ponga la cámara aquí, joven, y déjenos hacer lo nuestro", y se nota. Pero en fin, volviendo a lo del valor arqueológico... Pues eso, valor arqueológico a fin de cuentas.
-- Siendo una peli del Rat Pack y para lucimiento del Rat Pack, teníamos que tener algún que otro número musical, aunque no viniera a cuenta. Así es que tenemos a Dean Martin haciendo el chulo con algunas canciones. Por supuesto que esto anima bastante el cotarro. Bueh, puede ser que no le encuentres la gracia a esto, porque podrías ser un otaku que no ve más allá de las idol j-pop, o un darkgoth incapaz de sacarte el Rammstein de encima, pero ese es un caso improbable, porque entonces Cine 9009 sería un blog demasiado inteligente para tí, y a estas alturas del partido ya te habrías aburrido y cambiado al fotolog más estúpido y cercano posible. Volviendo a lo de la Música: hay números musicales, y sin cortes. No voy a decir el viejerío de "ya no hacen música como antes" (entre otras cosas, porque siempre se ha hecho música buena y música mala), pero de verdad que rescata un poco ese espíritu de espectáculo de sabor tan yanketa, ya hace tiempo ido.
-- Cameos de chicas. Aparece Angie Dickinson cuando estaba jovencita (¿alguien se acordará en estos tiempos de quién demonios fue Angie Dickinson?). Y otra chica vinculada al Rat Pack, como es Shirley McLaine, fresco en ese tiempo su rol de "El apartamento", hace un brevísimo cameo.
-- El final. Cuando todo parece que se va a alargar y eternizar, y el asunto no pareciera querer resolverse por ninguna parte (al menos no sin saltarse la vieja regla del cine políticamente correcto de los '40s, de que toda banda de hampones debía terminar liquidándose los unos a los otros, cosa que violentaría el espíritu festivo de esta peli), tenemos una resolución de lo más ingeniosa. No diré cual, por supuesto, pero pocos finales de peli pueden ser tan desopilantes como éste. ¡Si hasta les perdono mucho de la tabarra que nos dio antes la peli, sólo por esto!
IDEAL PARA: Ver una peli histórica... Si se tiene la paciencia para ello.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- Secuencia de créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos... como si hicieran falta].
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domingo, 2 de abril de 2006
"Plan perfecto" (2006).
-- "Inside Man". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Spike Lee.
-- Actuación: Denzel Washington, Clive Owen, Jodie Foster, Christopher Plummer, Willem Dafoe, Chiwetel Ejiofor, Carlos Andrés Gómez, Kim Director, James Ransone, Bernie Rachelle, Peter Gerety, Victor Colicchio, Cassandra Freeman, Peter Frechette, Gerry Vichi.
-- Guión: Russel Gewirtz.
-- Banda Sonora: Terence Blanchard.
-- "Plan perfecto" en IMDb.
-- "Plan perfecto" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Manhattan: altos edificios corporativos, estatuas neoclásicas masónicas, paredes de vidrio, vidrio y más vidrio. Todo eso con música reggae y rap made in Bronx. En un banco de la minoría pudiente WASP (con un judío), aparece una pandilla de alegres pintores de brocha gorda que, ¡sorpresa!, en realidad son asaltantes. El asunto degenera rápido, demasiado rápido, en una situación de rehenes, por lo que mandan a un negociador a hacer lo suyo. El problema se enturbia cuando aparece una fulana bien contactada políticamente, que recibe como comisión evitar que los ladrones puedan hacerse con un botín demasiado valioso para el dueño del banco, no tanto por su valor de cambio, como por el hecho de que es un incómodo "trapito sucio" del pasado. Para colmo, los ladrones no tienen ni media gana de apurar las cosas. Con lo que de hora en hora, la situación se complica y se vuelve cada vez más desconcertante.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Desde el remake de "Once a la medianoche", que en Chile se exhibió como "La gran estafa", los filmes de robos imposibles han vuelto por sus fueros. Ahí están, por ejemplo, "La estafa maestra", la secuela "La nueva gran estafa", y ahora, "Plan perfecto". Con lo que Spike Lee se inscribió en la moda, y rodó una de estas películas. ¿La verdad? Algunos detallitos de estilo le quedaron resultones, aunque no deja de ser una película pop-corn.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Ya le echaron un vistazo al elenco? Trabajan en papeles tipo (Washington de poli con cara de bueno, Owen como tipo pasado de roscas, Foster como la perra entrometida, Plummer como banquero de la alta con secretos sucios... ¡vaya, el mismo papel que hizo en "Syriana"!), pero lo hacen con su solvencia habitual, de manera que es entretenido ver sus peripecias por la pantalla.
-- La banda sonora es una curiosa mezcla entre música nigga (ya saben: reggae, hip hop...), y sones orquestados al estilo Bond de los '60s (concretamente, esas secuencias en donde el supervillano Bond controla un satélite artificial o algo así). No es nada especial, pero acompaña bien.
-- La historia es entretenida, solvente, y no abusa del expediente de la inesperada vuelta de tuerca que te deja en la partida a media película. El final es un poco largo y desinflado, para terminar de amarrar los cabos sueltos, y por otra parte, el trabajo de edición deja que desear (no había necesidad de trufar la película con escenas de interrogatorios que no aportan básicamente nada). Aparte de eso, está llevada de manera distraída, y resuelta sin ese otro expediente típico de Hollywood, cual es la superexplosión hipermegaincendiaria de la cual se salva el jovencito.
IDEAL PARA: Entretenerse viendo caras famosas en una película arquetípica y filmada con solvencia.
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