Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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martes, 12 de febrero de 2013
"Buenos muchachos" (1990).
-- "Goodfellas" (título original), "Uno de los nuestros" (título en España), "Un dels nostres" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Martin Scorsese.
-- Actuación: Robert De Niro, Ray Liotta, Joe Pesci, Lorraine Bracco, Paul Sorvino, Frank Sivero, Tony Darrow, Mike Starr, Frank Vincent, Chuck Low, Frank DiLeo, Henny Youngman, Gina Mastrogiacomo, Catherine Scorsese, Charles Scorsese.
-- Guión: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese, basados en el libro del primero.
-- Banda Sonora: Canciones de un obsceno churretepetecientomontón de gente.
-- "Buenos muchachos" en IMDb.
-- "Buenos muchachos" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
¿Sabíh qué, loggo...? 'o 'esde siempre que así puh loggo como que quise ser mafioso, ¿te cashai el huiro, compa're? O sea, ¿te cashái los compa'res, las me'ias minitas que se gastan los weones oh? Y siempre andan bien curtíos 'e ropa, con weás 'e marca, ¿te cashái ésa o no? Pulento pulentoooooosoooooo loggo... Así es que, sh, vo' cashai puh, que me meto y voy y hablo con el boss ahí, y el compa're súper wena onda weón, me mete 'ltiro, me da una peguita segura así... así puh loggo... Y va mi viejo y me afoooooorra, ¿te cashái ésa? O NO... Sí puh, po'que no me dio pa' ir a la escuela, y total pa' qué, pa' ser un weón frustrao cagao 'e hambre 'lculiao no puh weón... Así es que ahí nos ponemos fiiiiiinitos weón, cashái ésa... Y empiezo a ganar mi platita weón. Sudá y too, pero mi platita. Y pasa el tiempo y cáshate las minitas y los trajes weón, así bien terneao... Y ahí un compa're que es mi párner cashái, el weón se le ocurre meterse con una weona y too... y me mete a una cita 'e a dos el weón funao oh... y cashái que otra vez quiere que salga con la tontona y yo no, que la weona como el forro la culiá... pero fíjate que la coma're se me pone toa saltona y viene y me pinta el feróh mono weón... y puta, ahí uno aperra puh perrín... así es que salimoh y cashái que como que me va gustando la minita y too... y total, la puntita nomáh... Así es que vamos y nos casamos weón... Total, soy mafioso weón así es que... ¿Salir mal? ¡¡¡SI NO PASA NAAAAAAH WEÓN!!! Puta el weón cuático el culiao... Ni que me fueran a pillar los pacos weón...
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Un tipo llamado Nicholas Pileggi escribió un libro llamado "Wiseguy", una obra de eso llamado pretenciosamente "no ficción" (en nuestros tiempos lo llamábamos libro de Historia, aunque fuera reciente, pero como la gente es alérgica a the H word...) sobre el ascenso y caída de un tipejo de la mafia llamado Henry Hill, un sujeto que partió su carrera en la Mafia para después apuñalarla a lo bruto por la espalda, porque va y le hacen una redada y lo aprietan un poco y suelta too el sánguche 'e palta. Cuando Martin Scorsese recibió el libro, tuvo como una inspiración divina o algo, porque dijo THIS IS THE FUCKING REAL THING!!! Y el cineasta que partió con undermovies ("under" por el bajo presupuesto y el feísmo, no porque fueran de mala calidad, por supuesto) como "Calles peligrosas", "Alicia ya no vive aquí", "Taxi Driver" o "El toro salvaje", y que después encontraría que eso de rodar con harto presupuesto no es malo si alguien lo ofrece, y comenzó a deslizarse hacia la serie A con "La última tentación de Cristo" y "El color del dinero" (tendencia que llegaría a su paroxismo con epics gargantuescos como "Pandillas de Nueva York" o "El aviador", claro está), el cineasta éste, decíamos, empezó a reirse para sus adentros porque Francis Ford Coppola era el italiano que se había forrao con una novela de mafiosos para inmortalizarse con "El Padrino", pero él... ¡¡¡TENÍA NO UNA NOVELA SINO UN LIBRO DE MAFIOSOS DE VERDAD!!! (OK, toda esa parte de la envidia de Scorsese hacia Ford Coppola me la saqué de debajo de la manga, para ponerle color al posteo, pero oigan, díganme si no suena verosímil, ¿no?). El caso es que ni corto ni perezoso, Scorsese llamó por teléfono a Pileggi y le dijo con emoción criptogay, "Es el libro con el que he soñado toda mi vida, baby", a lo que Pileggi respondió con igual emoción criptogay "Es la llamada telefónica con la que he soñado toda mi vida, baby" (OK, le puso un poco de ho-yay también... pero la anécdota dice más o menos eso). El caso es que Martin Scorsese pasó temporalmente del libro porque le salió la posibilidad de sacar avante "La última tentación de Cristo", que es una de las pelis menos recordadas de Scorsese (no menos recordada per se, sólo que nadie parece acordarse de quien fue su director, y eso que es una de sus mejores), y luego de que terminó de crucificar al mesías, volvió al gángster. Scorsese quería a William Petersen en el protagónico, un actor grande en sus días y olvidado en los nuestros (resurrección en "CSI" incluida, ups), pero por el camino conversó con Ray Liotta, y parece que lo vio buen chico y de buen parecer, porque le dio el rol protagónico a él. Paul Sorvino estuvo a punto de bajarse porque con esa cara de buenito que se gasta, pensó que no iba a dar el pego como mafioso, pero se vio un día en el espejo y se asustó a sí mismo, y dijo que estaba listo para el rol (por otra parte, su punto de canalla debe tener el bueno de Paul Sorvino, porque mira si no le fue a quedar rica su hija Mira Sorvino, ¿eh?). Al igual que John Malkovich (¡hey, eso hubiera estado bueno!), Al Pacino decidió que no iba a interpretar al personaje que acabó en las manos de Robert DeNiro (los dos protas de "El Padrino II", ya que estamos...), el cual decidió que no quería interpretar a ese mafioso porque iba a interpretar a otro mafioso en "Dick Tracy"... La cara de OH-CRAP posterior de Pacino debió ser épica, eso es. Ray Liotta la hizo al revés: para meterse en "Buenos muchachos" renunció a hacer de Harvey Dent en "Batman" de Tim Burton (jugada redonda: quedó como el gran e inmortal rol de Ray Liotta, mientras que Billy Dee Williams accedió al rol esperando transformarse en Dos Caras, y para cuando eso ocurre en "Batman Forever", lo reemplazaron por Tommy Lee Jones...). (Dicen que Sean Penn también podía haber tomado el rol, aunque con lo zafado, hubiera quedado mejor con el rol de Joe Pesci... pero nos hubiéramos perdido a Joe Pesci fuckeando a medio mundo, eso sí). Tom Cruise también rondaba, aunque quedó en el camino (también quedó en el camino Madonna, loada sea Bastet... Madonna igual que Pacino también acabó en "Dick Tracy". Ellen Barkin recién salida de "Prohibida obsesión", también quedó en el camino). Entretanto, el título de "Wiseguy" del libro original fue agarrado por una serie de televisión que no tenía nada que ver con el susodicho libro (acá en Chile se exhibió como "El astuto", por si alguien la recuerda... y fíjense que era buena la condenada serie ésa), de manera que le cambiaron el título a "Goodfellas" (traducible al castellano más o menos como "Buenos compa'res" o "Compaires leggales", así escrito en flaite), y le metieron un diálogo en donde el prota habla en off sobre cómo son buenos compañeros para que se entienda el título, claro está. ¿Resultado? Una peli para la gloria. No recaudó tanto (46 millones, pero costó 25), pero se volvió una de esas pásenle el babero a la crítica. La AFI en su rasking de las 100 mejores pelis EL-MEJOR-CINE-ES-YANKI, la puso en el 94 de las 100 mejores pelis de todos los tiempos en 1997, y la subió al lugar 92 en 2007, lo que prueba que en lo que a cine de mafiosos se refiere, a la AFI le falta sintonizar el Canal del Senado. Es considerada también una de las obras maestras de Scorsese, aunque eso no es demasiado difícil si se considera que Scorsese tiene pelis muy buenas, y también "Shutter Island", por no hablar de leviatanes hiperinflados como "Los infiltrados".
¿POR QUÉ VERLA?
-- Seré honesto, sólo para que no digan que los estoy prejuiciando o algo. Frente a los que califican a "Buenos muchachos" como obra maestra, soy un poco escéptico. ¿Buena? Sí. Y mucho. ¿Maestra? Como que se queda un poco corta al respecto. Dentro de su género es una de las pelis fundamentales, pero "buena peli de género" no necesariamente es lo mismo que "buena peli" a secas. El problema de la peli es uno que servirá como preludio para una tendencia cada vez más pronunciada en las pelis posteriores de Scorsese: el tratar de impresionar al respetable ofreciendo vastos frescos panorámicos en donde pasen un montón de peripecias y de situaciones, tratando de meter en dos horas de peli lo que en honesto rigor cabría para cinco, acelerándolo todo al máximo (ayudado por la narración de fondo acá), y acabar transformando la historia en un ladrillazo de proporciones. Ese fue el mal que plagó a "Pandillas de Nueva York" y a "Los infiltrados", que en "Hugo" (siendo muy buena) aún existían trazas, y que parece haber alcanzado su apogeo en el plomo para cañones que fue "El aviador". Afortunadamente, este mal de Scorsese se muestra sólo de manera incipiente aquí, gracias en buena medida a la muy buena calidad de la producción en sí. Si no te gusta un segmento de la peli, puedes tener la seguridad de que la cosa va a estar en... bueno, en otra cosa en el segmento siguiente. La peli es algo así como impresionista, con pequeñas pinceladas describe un incidente o un evento, y después se mueve a toda prisa desde ahí. Quizás a demasiada prisa. En un momento de la peli (en concreto, en donde el personaje está hasta la raíz capilar de tóxicos varios) se justifica esta aceleración, pero en otros momentos, todo huele como a crónica. Y si hay una razón por la que la gente prefiere las novelas a las crónicas (bueno, por gente quiero decir la minoría que lee, claro), es porque las novelas permiten digerir mucho más despacio y con mejor gusto lo que en una crónica resulta quizás algo seco. Están las típicas comparaciones entre "El padrino" y "Buenos muchachos", pero en esta lid "El padrino" gana de cajón: es igual de apoteósica que "Buenos muchachos", pero se toma su tiempo en describir y hacer avanzar las situaciones, y por lo tanto la narración es mucho más majestuosa e imborrable en la memoria. Claro, "El padrino" es más larga, pero oigan, resulta que en la adaptación Ford Coppola y Puzo se dejaron fuera como la mitad de la novela original (que en otro ejemplo de concisión narrativa, Mario Puzo se las arregló para detenerse con calma en varias escenas, incluso con demasiada calma, asentando el escenario bien para acelerarse en otros tramos sin mayor perjuicio). Cuando Scorsese no encuentra cómo acelerar las cosas para meter toda la salchicha en el hot dog, recurre a una narración en off que llega a ser mareante. Para apabullar más al personal, a veces le da voz a la señora, aunque al final de la peli el aporte de ella tiende a ser más bien mínimo, y por lo tanto funciona más como un distractor que otra cosa. Con esto no digo que la peli sea mala (no lo es, en lo absoluto). Sólo quiero decir que no es la obra maestra que otros pontifican que es, vaya uno a saber por qué razones.
-- Uno de los grandísimos aciertos de esta peli, es describir algo que la gente de bien no siempre entiende con claridad: ¿cómo es posible que alguien sea tan mala persona, que se meta a delincuente? La respuesta es obvia (pero no por eso mucha gente de bien termina de captarla): porque ellos no piensan que sea malo. Para ellos es simplemente un trabajo. Y uno bien remunerado, además. Ese espíritu anarcocapitalista que lleva a la gente a meterse a la mafia (a cualquier mafia, no sólo a la siciliana, aunque la peli va de italianos, claro), la peli lo describe de manera soberbia. El prota parte diciendo que siempre quiso ser gángster. ¿Por qué? Para tener dinero con qué comprar bonitas chucherías. Y dejémonos de tonterías, eso es justo lo que quieres tú y también yo, ¿no? Luego la gente decente se escandaliza todo. Pero eso es el sueño capitalista: tener mucho dinero para gastar en muchas cosas. Para el prota, trabajar para la Mafia es un trabajo más y punto. Los que trabajan de nueve a cinco en empleos "legales" son pobres giles. Hay reglas, por supuesto. Hay jerarquías. A veces un mafioso abusa de su poder y los de abajo tienen que callarse. A veces uno de los de abajo no se calla, despacha al mafioso, y a su vez lo despachan con posterioridad porque, bueno, fíjense que los mafiosos también tienen... ¡sus propias leyes! Uno de los grandes aciertos de esta peli (ya que siempre se la compara con "El padrino", sigamos en esa línea) es mostrarnos la mafia no desde arriba, desde la cúspide del poder (lo que hace "El padrino", justamente), sino desde la plebe, desde el tipejo que hace el trabajo sucio de verdad. El prota y el Power Trio que integra, de ellos sólo uno es italiano y por lo tanto sólo uno puede llegar a ser un verdadero mafioso, mientras que los otros dos no (ambos tienen sangre irlandesa en las venas). ¿Y por qué el prota acepta todo esto? Es más, ¿por qué lo considera el paso natural para escalar en la vida? Por lo que hemos dicho, por el dinero. Y si no, mírate a ti mismo. Si eres joven, ¿cuánto has tenido que empollar para aprobar ramos en tus estudios superiores? Si eres ya mayorcito, o joven sin estudiar, ¿cuántas horas tienes que laburar para que te paguen lo justito para tener casa y familia, pero seguir mirando las cosas buenas desde el otro lado de la pantalla de la tele? Síguete preguntando, ¿quién gana más, el obrero por el salario mínimo mensual o el narco que se vende el equivalente a un salario mínimo mensual y más en apenas una noche? Síguete preguntando, ¿quién gana más, la secretaria por el salario mínimo mensual o la prosti de lujo que gana el equivalente a un salario mínimo mensual y más en apenas una noche? Esa cuestión, la peli la contesta por todo lo alto. Aunque el personaje de la esposa no queda todo lo bien perfilado que sería de desear (acepta con demasiada facilidad las actividades ilegales de su esposo, y nunca se explica por qué, considerando que se da a entender que fue criada en una "familia de bien"), también el hecho de que ella acepta tiene algo que ver con que ninguno de los personajes cuestiona el sistema. Aceptan que el sistema es así, y luego toman la opción más riesgosa pero de mayor ganancia. O de cómo el mundo delictual no son los "no reformados" o "excluidos" que pretende el discurso moralino bienpensante que habla de "reinserción" y otras huevadas: no, ellos son una sociedad aparte y paralela que siguen sus propias reglas y nos ven a nosotros como los huevones. ¿Para qué mierda se van a "re"-insertar en nuestro mundo si en el suyo les va tan bien? Claro, a veces les llega un tiro y se mueren, pero les podría pasar lo mismo trabajando como guardias de seguridad y ganarían incluso menos, ¿o no? Esta peli les haría bien a todos esos bienpensantes que se sienten muy bonitos y satisfechos con su propia superioridad moral pontificando sobre cómo hacer buenita a la gente, cuando en verdad no entienden nada de nada (salvo que con decir esas palabras de buena crianza se chupan fondos de ONGs y del gobierno de turno, claro, o sea, son parásitos del sistema también, pero a su manera: quizás son ellos los que deberían ser "reinsertados").
-- Las actuaciones de esta peli están en la gloria. Ray Liotta está en el rol de su carrera, por supuesto, y viéndolo aquí es difícil entender por qué todo fue cuesta abajo para él después. Joe Pesci está inmenso como el gángster sicótico, aunque resulta algo extraño verlo en la actualidad teniendo escenas incluso calmado, considerando que la caricatura popular (incluido más de algún malévolo sketch de Saturday Night Live) lo presenta incluso más happy-trigger que en la peli. Robert De Niro aporta más que nada su presencia, y como que se masca en esta peli el comienzo de su posterior declive actoral, cuando acabe oscilando entre la flojera y la autoparodia (con todo, necesario es decirlo, De Niro se pondría al año siguiente a las órdenes de Scorsese nuevamente para componer su siniestro Max Cady, lo mejor de la por otra parte sobrevalorada "Cabo de miedo"). Lorraine Bracco como la esposa está también en el rol de su vida, y también es una pena ver cómo su carrera posterior fue cuesta abajo (me da la idea de que Sharon Stone intentó repetir el pelotazo de la Bracco haciendo un rol similar en "Casino", pero la cosa no le salió tan bien). Y Paul Sorvino actúa muy bien como ese jefecillo mafioso que no se le mueve un pelo para hacer que las ruedas del negocio sigan girando. El resto de los personajes está más que nada de comparsas, para alguna que otra escena en particular (consecuencia de que los incidentes de la peli sean tan fugaces, eso es), pero en sus casi-cameos lo hacen más que bien. Mencionemos entre ellos a un joven y desconocido, quién lo diría, Nick Fu... er... Samuel L. Jackson, eso es (dos escenas en que es apenas el negro secundario, no hay mucho en este rol hace presagiar su espléndida carrera posterior, y no porque lo haga mal, sino porque... bueno, es el negro secundario, eso es, y eso que en esa época ya había rebasado la cuarentena).
-- La puesta en escena es también notablemente buena. Hablamos de una peli que principia en 1955 y termina en 1980 (¡hey, como el período cubierto por "El padrino II" y "El padrino III"!), pero la peli evita con maestría la trampa de Hollywood de remarcar bien remarcado al espectador el cambio de época haciendo que toda la escenografía, vestuario, autos, maquillaje y peinados sea de una década, y luego bruscamente todo eso sea de la década siguiente en la mesma seguente escena. Nones, aquí la transición entre época es sumamente fluida, en ningún minuto remarcan en exceso las tintas para que sea vea más '50s que los '50s, más '60s que los '60s o más '70s que los '70s, y en general el fluir del tiempo es eso, un fluir y no un brusco cambio de stage. En ese sentido, tenemos toda una lección acerca de cómo rodar una peli de época. En lo que a escenificación se refiere, por lo menos. Lo mismo va para la música, que no utiliza como banda sonora otra cosa sino canciones de la época, y precisamente de la época.
IDEAL PARA: Ver una buena descripción de lo que es la vida del mafioso promedio.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
-- ¿Qué es tan gracioso acerca de mí? [en inglés, subtítulos en español].
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jueves, 10 de diciembre de 2009
"Bob, Carol, Ted y Alice" (1969).

-- "Bob & Carol & Ted & Alice". Estados Unidos. Año 1969.
-- Dirección: Paul Mazursky.
-- Actuación: Natalie Wood, Robert Culp, Elliott Gould, Dyan Cannon, Horst Ebersberg, Lee Bergere, Donald F. Muhich, Noble Lee Holderread Jr., K.T. Stevens, Celeste Yarnall, Lynn Borden, Linda Burton, Greg Mullavy, Andre Philippe, Diane Berghoff.
-- Guión: Paul Mazursky y Larry Tucker.
-- Banda Sonora: Quincy Jones.
-- "Bob, Carol, Ted y Alice" en IMDb.
-- "Bob, Carol, Ted y Alice" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Finales de los '60s. El mundo ha sido esclavizado por... ¡¡¡LA PAZ!!! ...y... ¡¡¡EL AMOR!!! Todo está siendo invadido irremisiblemente por esa marejada de criaturas llamadas... ¡¡¡HIPPIES!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TENGAN MIEDO, TENGAN MUCHO MIEDO!!! En un tantracampamento para encontrarse a sí mismo y hacer la versión New Age de lo que sería una experiencia E.J.E., la parejita conformada por los muy chic Bob y Carol, se encuentran a sí mismos, se enfrentan a sus defectos, pulen su vida de pareja, etcétera. Y deciden entonces que su vida será de honestidad brutal. Tan brutal, que arrollará cualquier convención social al respecto. Nada de mentirijillas ni tonterías con los sentimientos, los sentimientos se expresan y se acabó. Después de todo, ¿por qué tu pareja debería sentirse herida si le expresas tus sentimientos? ¿Aunque eso implique decirle que no es tan sexy, y que por eso decidió mandarse entre pecho y espalda a otro(a) chico(a)? Como Bob y Carol no tienen mayores problemas financieros (ambos trabajan en el negocio de Jolivú y están bien encumbrados, así es que tienen tiempo y recursos de sobra para complicarse la vida), van y le dan la tabarra al bien equilibrado y cementado matrimonio de Ted y Alice. Al principio, ellos como que no le hacen mucho caso al asunto. O sea, primero viene el "qué se habrán fumao éstos", porque verán, eso de andarse confesando todos los sentimientos es tonto, si después de todo la cosa no funciona si uno no tiene sus secretillos y sus trapillos sucios. La sociedad funciona así, qué caray. ¡Qué desastre sería si todos expresaran lo que sienten, sería la anarquía, el caos! ¡¡¡EL HIPPISMO, MADRE MÍA!!! Bueno, el caso es que Bob decide que una de sus asistentes está buena, y como hay que ser fiel a uno mismo, etcétera, se la pasa por todo lo largo y ancho de lo que es la piedra, y después va y se lo cuenta a su mujercita. Ella le arma pataleta, por supuesto, mira que andar mojando jardines ajenos y todo eso, pero después, tarada ella, descubre que su marido la quiere porque le ha confiado ese sucio secretito, y después van y comparten su regocijante descubrimiento con Ted y Alice que, por supuesto, al enterarse de que ella se toma la infidelidad de él tan fresca, se atragantan lo bueno. A Ted y Alice, como que esa cosa emotional intelligence de Bob y Carol les da asquito, pero como que igual les va gustando, si es que en el fondo debajo de la fachada de respetabilidad todos son unos pervertidillos. Y también Ted y Alice, ahora contagiados del espíritu quijotesco de estos newagers, se lanzan a sus propias exploraciones. ¿En dónde rematará todo? No, no les voy a reventar el final. Pero no es que sea tan difícil adivinarlo tampoco, vamos, si es que se ve a la legua.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Alguien dijo que lo malo del amor libre, eran los bebés que por libre venían después. Y de los cuales la madre se conoce, pero el padre, vaya uno a saber, si es que entre porro y porro de maría juana... En 1969 terminaban los '60s (miren ustedes qué descubrimiento, estoy listo para el Nobel de Física), y con ello alcanzaba su apogeo la onda hippie del viaje espiritual (si con ayahuasca mejor), el misticismo indostaní, Lucy-Sky-Diamons, y todo eso que pronto la brutal represión neocon de los '70s se encargaría de barrer. Uno de los tópicos de la época fue el amor libre, eso de que la pareja monógama y matrimonial era una imposición social, y la gente debía ir y venir y amar a su antojo y dejar de amar también a su antojo (claro, cuando dejas de amar es fácil, pero cuando es al revés y te dejan de amar, ahí es un poco más complicado el tema del amor libre, y ahí quieres mejor el dichoso cartoncito del Registro Civil de por medio para que no se te escape tan rápido, y muestran su valor el diamante de las convenciones sociales... y si nunca amas ni dejas de amar, es que no hubo amor libre para tí, sólo sexo... lo cual bien mirado tampoco está tan mal, hehehé). Y el otro tópico es el descubrimiento de uno mismo, el ser auténtico frente a las convenciones sociales que por ser eso justamente, convenciones, son todo mentira y farsa. En medio de todo eso el cineasta Paul Mazursky, tipo al que nadie podría acusarle de ser un depravado liberal, se le ocurrió meterse en este asuntillo de las parejas libres y full of sentimentalism. ¿Un fachilla y conservador como nuestro Mazursky, hablando de amor libre? ¡Qué bueno! Porque con eso se asegura que la peli no va a ser apologética ni nada. Ya saben, si es conservadora puede darse el lujo de reirse entre dientes de esto o aquello, mientras que si es media progre, debe ser mortalmente seria para que se vea que lo que dicen, lo dicen de a de veritas.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Esta peli en cierto sentido es muy de su época, y por lo tanto un tanto pasada de moda (eso del amor libre, del encuentro con uno mismo...), pero en otro sentido es muy actual, e incluso atemporal. ¿Para qué diablos sirven las convenciones sociales? ¿Son pura hipocresía, o son el cemento sobre el cual se funda la sociedad? La peli es perfectamente neutra: le asesta palos a ambos lados de la barricada. La pareja de Bob y Carol son tan modernos, tan ultras y tan... "in"... por decirlo así... que llegan hasta ser ridículos en lo suyo. Hablan de lo suyo como "amor", pero en el fondo uno puede buenamente preguntarse si no serán un par de globos rellenos del caliente aire del narcisismo. Después de todo, al dejarse de preocupar por la fidelidad y esas cosas, en cierto sentido disminuye también la preocupación por la pareja, y lo que se gana en comunicación por un lado, se sufre por el otro. Pero Ted y Alice, los buenoides conservadores de toda la vida, tampoco salen mejor librados, porque ellos sí que se sienten muy cómodos dentro del convencionalismo social (aquí sinónimos de "familia y propiedad, joer"), pero a poco andar y exponerse al virus rad de sus amigotes, descubren que son infelices, están profundamente insatisfechos, etcétera. ¿La solución final...? Y... ¿quién dijo que hay solución final? La vida no es un manual de protocolos, mein Freund, sino que cada uno debe buscar el camino que le acomode mejor. Aunque eso signifique... bueno, que algunas búsquedas interfieran unas con otras, como en el caso de la verdadera búsqueda de Alice, por ejemplo. En fin, lo dicho, que si quieres tu vida enteramente reglamentada y resuelta, métete al Ejército mejor.
-- Una peli que se apoya por completo en sus personajes, debe tener como mínimo buenos actores que la sostengan. Este es el caso. Bob viene interpretado por Robert Culp, con todo el estilo canchero necesario para su personaje, y que en aquellos años estaba on top por su papel en "Yo espía". Carol viene en el sólido empaque de Natalie Wood, mostrando todo el talento actoral que le labró un lugar de oro en Hollywood... ("Rebelde sin causa", "Esplendor en la hierba", "West Side Story") ...y también una estupenda academia en bikini, para que vamos a pasar una cosa por otra. El anodino Ted viene correcta y sobriamente interpretado por Elliott Gould (que con tres décadas más llegó a ser uno de los miembros de la banda de "La gran estafa" y ambas secuelas... además de un sinfín de secundarios por quí o por llá). Y finalmente, una jovencísima, casi niña Dyan Cannon (bueno, no tanto, tenía 28) se pasea como neurótica en lencería como Alice. Un elenco que no será de primera división (salvo por Natalie Wood, claro), pero que se defiende con uñas y dientes y brindan las que probablemente son algunas de sus mejores interpretaciones para el cine. Paul Mazursky tiene la sabiduría de no dárselas de cineasta y dejar que la historia se cuente sola, y que los personajes la carguen sobre los hombros, sin ninguna clase de efectismos, y con esta simplísima receta, que más de algún cineasta de hoy en día debería aprender a imitar, consigue aquello de que menos es más. ¿Qué más se puede pedir?
IDEAL PARA: Ver en pareja y reflexionar un poquitito sobre la pareja. Bueno, si son valientes.
VIDEOS.
-- Carol tiene una confesioncilla que hacer, la muy z... [en inglés, sin subtítulos].
-- Dyan Cannon mostrándose en lencería frente a sus amigos [en inglés, sin subtítulos].
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jueves, 2 de abril de 2009
"Un plan brillante" (2007).

-- "Flawless". Reino Unido / Luxemburgo. Año 2007.
-- Dirección: Michael Radford.
-- Actuación: Demi Moore, Michael Caine, Lambert Wilson, Nathaniel Parker, Shaughan Seymour, Nicholas Jones, David Barras, Joss Ackland, Silas Carson, Derren Nesbitt, Rosalind March, Kevan Willis, Stanley Townsend, Jonathan Aris, Ben Righton.
-- Guión: Edward Anderson.
-- Banda Sonora: Paul Englishby (director), Robert Houston (ingeniero asistente de sonido) y Allan Jenkins (editor musical).
-- "Un plan brillante" en IMDb.
-- "Un plan brillante" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Los diamantes siguen un largo camino, desde que algún nigga de dientes brillantes lo extrae por unos puñeteros centavos desde una mina, hasta que son clasificados, tallados, exhibidos al público, comprados por mujeres grupías con eso de que diamonds are forever, y terminan en las manos ¿de...? Adivinaron, de Demi Moore. Que anda con un pedrusco de los grandotes. De los que cortan el aliento. Así como así, en una cafetería cualquiera de la City londinense, dando una entrevista para una periodista a la que no conoce (¿y si la periodista tiene un novio psycho con fetish por los diamantes...?). De la entrevista, nuestra ancianita rememora cómo era el mundo medio siglo atrás, en los prósperos y fashionosos '60s. En esa época ella estaba en un alto puesto gerencial de una empresa de diamantes, pero adivinen qué, es mujer, y los machistas a su alrededor no la dejan trepar a gusto (miren como esta clase de pelis "drowned girl screams" deben ambientarse cada vez más y más en el pasado para ser creíbles...). El mercado de los diamantes está un poco remecido porque, verán, Dios fue tan tarado que dejó las semillas de diamantes creciendo en países tercermundistas con esa asquerosa variable macroeconómica llamada "inestabilidad política", en vez de ponerlos en el bueno y santo Primer Mundo. Nuestra chica es inteligente y da algunas buenas ideas, y los malvados y misóginos hombres, era que no, en vez de agradecérselo la p***** primero con negarle un ascenso y dárselo al lambiscón de turno, y luego con hacer algunas negociaciones pa'callao con los rusos y ponerla en la lista de despidos. OK, ahora sí que está furiosa. Pero, ¿qué podrá hacer? ¿Sustraer secretos industriales y venderlos a la competencia? ¿Instalar su propia agencia? ¿Casarse con algún tipo interesado en mujeres con empuje y temperamento, ehm, masculino...? Bueno, hay un barrendero ya ancianito que anda dando vueltas por ahí, que le sugiere un plan. Se trata nada menos que de atracar la inexpugnable caja fuerte de la casa central de la empresa de los diamantes. Bueno, en esos tiempos era más fácil porque la tecnología de las cámaras de seguridad estaba aún en embrión. Pero aún así, comprensiblemente, no es tarea sencilla. Nuestra chica, después de pensárselo bien, y considerando que no quiere jubilarse todavía, termina aceptando. De esta manera comienza la ejecución del plan. Ejecución que, por supuesto, devendrá en el típico plan perfecto con imperfecciones que animarán su tanto el cotarro, y pondrán a nuestros protas en peligro, etcétera.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
En los '60s, el mundo se dividió en dos. A un lado de la trinchera estaban los contraculturales que fumaban maría juana, leían a William Burroughs, compraban historietas de la Marvel y veían "Busco mi destino". Al otro lado estaban los correctitos y adocenaditos que consumían whisky, leían la prensa de derechas, escuchaban música lounge y veían en el cine al muy terneado James Bond. En este clima, y del segundo lado, el lado chic, de la barricada, hubo un subgénero de pelis "de ladrones", y de golpes perfectos: "Once a la medianoche", "Golpe a la italiana", "El caso Thomas Crown", "Topkapi", "Cómo robar un millón de dólares", "Ladrona por amor"... El esquema era en todos bastante similar: un tesoro (billetes o piedras de las brillantes, tanto más daba) que sirviera como mcguffin, fuertemente custodiado por medidas de seguridad en apariencia invencibles, más un grupo de truhanes que armara un ingenioso plan para apoderarse de esa fortuna, plan que en algún minuto, por una razón u otra, podía terminar saliendo mal, para meterle un poco de salero al asunto, pero al final salía por lo general bien, todo rodeado con el glamour y la elegancia de esos bares estilo Dean Martin o esos casinos de martini stirren and not shaken. De tarde en tarde, el género vuelve a levantar cabeza (ahí tienen "La gran estafa", remake de "Once a la medianoche", y sus dos secuelas), pero siempre de manera un tanto artificiosa, porque admitámoslo, los '60s no se volverán a repetir (ahí tienen esa de "El caso Thomas Crown" con Pierce Brosnan...). Esta peli puede inscribirse dentro de ese revival, pero el guión fue más habilidoso: en vez de hacerle un homenaje al subgénero ambientándolo en la actualidad, creó un aura romántica alrededor de la historia simplemente asociando elementos muy sesenteros: la chica de peinado con melenita, los diamantes (sesentero a tope desde "Desayuno con diamantes"...), y el atraco perfecto, en una trama también ambientada en los '60s. Negocio redondo. Claro que las pelis hechas con clara vocación de homenaje suelen ser bastante inferiores a los homenajeados (desventajas del tributo servil, of course), pero aún así, de hacerse con tacto y habilidad, puede salir algo bueno.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Partamos por darle crédito no a la dupla actoral (Michael Caine y Demi Moore, what a weird combination...), sino al director Michael Radford, bien conocido por el cinéfilo de pro gracias a pelis como "1984", "El cartero" (ésa de Neruda, el remake de "Ardiente paciencia" que superó a la versión original, que conste, la dirigía el mismo que escribió la novela) o más recientemente, la estupenda "El mercader de Venecia". Si hay un tema común a todas estas pelis, y a la en comento, es el tema del poder: quien lo tiene, quien lo ambiciona, y quien sufre bajo su bota. En este caso, la trama del robo de los diamantes se ve enriquecida porque la principal motivación de la prota es que, por no tener poder, no sólo es ninguneada por sus jefes, sino que además le agarra el trasero en público nada menos que un ruso de pro (vaya con Demi Moore, pensar que en "Una propuesta indecente" se dejaba faenar por Woody Harrelson y en "Acoso sexual" pedía screaming ser violada por Michael Douglas...). En fin, volviendo al asunto del poder, Michael Radford sigue insistiendo con el tema, de una manera quizás poco sutil, pero al menos no se le puede negar consecuencia, al hombre, sacando sus motivaciones personales al ruedo en medio de una peli que podría haber sido mucho más sellout. Bueno, bien por Radford. Y por nosotros también, que ganamos algo de calado en una peli que en principio es de pura entretención.
-- Demi Moore. Actriz hot (en más de un sentido) en los tempranos '90s, su carrera se fue al drenaje después de "Striptease" y "Hasta el límite", y ni siquiera "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" (y dále con los límites) la levantó de su tumba (de hecho, es probable que su rol de villana haya colaborado en el hundimiento de una peli que de entrada olía a doomed). El mismo año en que hizo un secundario en la estimable y subvalorada "Mr. Brooks", se daba maña para aparecer acá. Y es que está casi irreconocible. ¡Damn it, si hasta pareciera buena actriz! Claro, puede que se haya interpretado a sí misma, un poco como cuando la única escena buena que le salió de "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" se quejó histericona de que todos la dejaban abandonada, mientras que aquí hace ese rol (no el de histericona, sino el de chica abandonada por todos) durante toda la peli. En cualquier caso, su presencia es un plus. Las escenas en que debe interpretar a una mujer anciana en el presente (o sea, fuera del gran flashback que es la peli), más allá de que los tipos haciendo partes prostéticas se esforzaron bien esforzados, Demi Moore las resuelve con bastante solvencia, y nos consigue hacer creer que para su personaje ha pasado el tiempo. A su lado Michael Caine, cuya carrera ha estado en alturas como "El caballero de la noche" o en putos negr... perdón, en puntos negros como "Tiburón IV: La venganza", hace más o menos su rol de siempre, con la bonhomía también de siempre, y aunque a ratos se le siente un tanto a desgana (bueno, tampoco es que su personaje sea el mejor guionizado del mundo, tampoco, y sus motivaciones últimas son puro pulp), al menos hace buena dupla con Demi Moore. Era una combinación ímproba, por supuesto, y mezclarlos fue casi un trabajo de alquimia, pero funcionó. Se ven bien en la pantalla. Creíbles. Que es, lo que al final del día, importa.
-- Veamos la historia. El misterio final de la trama no es tan difícil de adivinar, en realidad, si uno mira para otro lado en vez de dejar envolverse con lo obvio (además, es una solución quizás un poco inverosímil). Pero si uno se deja llevar por la trama, está bien. La peli consigue imprimir suspenso, y lleva a que en verdad uno se pregunte "bueno, ¿y cómo?". Tuvo un paso discretísimo en los cines, pero no es una mala opción para arrendar en DVD. Seguro que tiene un argumento más interesante y mejor armadito que la mayor parte de los thrillers de suspenso de Hollywood.
IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso de las buenas, como las de antes.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].
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lunes, 12 de febrero de 2007
"Los papeles del Pentágono" (2003).

-- "The Pentagon Papers" (título original en inglés), "Los archivos del Pentágono" (título en Argentina), "Traición en el Pentágono" (título en España). Estados Unidos. Año 2003.
-- Dirección: Rod Holcomb.
-- Actuación: James Spader, Claire Forlani, Paul Giamatti, Alan Arkin, Kenneth Welsh, María del Mar, Sean McCann, James Downing, Richard Fitzpatrick.
-- Guión: Jason Horwitch.
-- Banda Sonora: Normand Corbeil.
-- "Los papeles del Pentágono" en IMDb.
-- "Los papeles del Pentágono" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Década de 1960. Daniel Ellsberg trabaja para RAND, ese tecnooptimista centro de estudios que es bastión del conservadurismo en los Estados Unidos de América. Allí es un halcón, un tipo que mientras se dedican a desarrollar estrategias para evitar una guerra nuclear, dice "hagamos locuras, que ellos adivinen qué demonios tratamos de hacer, llevémoslos tan lejos como sea posible, chantajeémoslos... pero sin llegar a la guerra". Esa postura gusta mucho a quienes cantaban "we are living in Amerika, Amerika ist wonderbar" antes que Rammstein, pero en serio, así que lo llevan a trabajar al Pentágono. Allí , mientras la tensión en Vietnam escala, Ellsberg decide que debe ir al frente a batalla a estudiar detenidamente el asunto. Y viaja. Permanece casi un lustro en esas tierras abandonadas de Dios, pero no de los productores de Hollywood, y finalmente regresa convencido de que esa guerra no puede ganarse. Por el correo de las brujas se entera de que existe un documento de 7000 páginas, repartido en la nada de 47 volúmenes, sobre la historia del desarrollo de las relaciones bilaterales entre Vietnam y los Estados Unidos entre 1945 y 1967, en donde se detalla que la Guerra de Vietnam es un fraude, que muchas de sus acciones que sirvieron de pretexto para la intervención militar nunca sucedieron, que se le ha estado mintiendo al Congreso de los Estados Juntos de América todo lo posible, y que en definitiva la Administración Nixon, así como las anteriores, son responsables de un baño de sangre que no quieren parar por razones políticas. Ni corto ni perezoso, Ellsberg se compromete con la democracia, y decide hacer público el informe. Aunque, por ser material clasificado top secret, eso le llevaría ser enjuiciado por alta traición.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Desde siempre, el negocio de las "historias basadas en la vida real" han sido un negocio rentable para la televisión. En este caso tomaron el caso de Ellsberg, el tipo que soltó la bomba sobre lo que estaba pasando en Vietnam en aquellos años. Este es otro de esos telefilmes elaborados de manera discreta al respecto.
¿POR QUÉ VERLA?
-- Es una película basada en uno de los momentos más oscuros de la historia de los Estados Apelotonados de América. Un episodio en donde, al igual que después lo repitió el infausto George W,. Bush, el Gobierno de los Estados Conglomerados de América le mintió al grueso público mundial, traicionando así los principios de libertad y democracia que han jurado defender. Eso debería ser suficiente.
-- Es un telefilme bastante discreto. En ningún minuto cae en el discurso apologético. En vez de eso, se dedica a narrar crudamente los acontecimientos, de manera tan neutral como sea posible. Ellsberg no es descrito como un héroe, precisamente, sino como un tipo que hace las cosas quizás por devoción patriótica, pero también quizás porque es un ególatra que necesita desesperadamente ser el salvador de algo (si es de los Estados Bondaged de América, mejor) para sentirse vivo. Es decir, es una peli que tiene el suficiente respeto por el espectador para que éste se forme su propia opinión sobre lo que está pasando.
-- El elenco presenta actuaciones discretas. James Spader tiene la misma cara de alucinado de siempre, pero ahora con patillas '70's style. Claire Forlani luce bien en un rol que, bien mirado, no pasa de ser un papel tipo. Y los secundarios infunden credibilidad a sus roles, como funcionarios burócratas del Gobierno que, en realidad, se dedican a hacer su trabajo y sólo ruegan porque nadie sea tan estúpido como para hacer olitas en el terreno.
IDEAL PARA: Ver cine político... ¿de alturas? Probablemente no. ¿Interesante? Sí... ¿Digno? También... ¿Barato de producción? ¡Indiscutiblemente!
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