11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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martes, 19 de enero de 2016

"Volver al futuro III" (1990).


-- "Back to the Future Part III" (título original en inglés), "Regreso al futuro III" (título en España). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Robert Zemeckis.
-- Actuación: Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Mary Steenburgen, Thomas F. Wilson, Lea Thompson, James Tolkan, Elisabeth Shue, Jeffrey Weissman, Flea.
-- Guión: Bob Gale, basado en una historia de éste y de Robert Zemeckis, sobre los personajes creados por ambos.
-- Banda sonora: Alan Silvestri.

-- "Volver al futuro III" en IMDb.
-- "Volver al futuro III" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los protas están metidos en una situación con un auto que vuela y tal que, si no viste la entrega anterior, NO ENTIENDES UN P*** PIMIENTO. Y de pronto el auto desaparece por una razón que, si no viste la entrega anterior, NO ENTIENDES UN P*** PIMIENTO. Tristeza y lágrimas por un personaje que, si no viste la entrega anterior, NO TE IMPORTA UN P*** PIMIENTO. Hasta que de pronto llega alguien con un mensaje que, bueno, lo dejaron 70 años, pero THIS IS AMERICA, y si un completo extraño le dice a tu empresa de mensajería que ENTREGARÁS ESTE MENSAJE EN EXACTOS 70 AÑOS EN ESTE DÍA Y A ESTA HORA Y EN ESTE LUGAR, pues entonces VAS Y LO ENTREGAS (joer si esto hubiera sido Chile: "Oye, mira, dejaron un mensaje para entregarlo 70 años después", "¿Y para cuándo hay que entregarlo?", "No, si había que entregarlo hace diez años, esta cosa la dejaron hace 80 años, pero se quedó en la bodega con las polillas, y...", "¿Y vino alguien a reclamarlo?", "No...", "Ya, entonces tíralo a la bodega y si alguien viene a reclamarlo se lo pasamos, y si no, pues al incinerador", "¿Al incinerador? Y si es tóxica la custión?", "Entonces nos vamos silbando y a todos les decimos que YA ESTABA ASÍ"). El caso es que llega el mensaje y el prota (bueno, suponemos que es él) salta de alegría porque grita eso de que EL DOC IS ALIVE!!! Cortina musical de Alan Silvestri, y resulta que el prota va a hablar con el Doc, pero el de 1955 porque el que se fue a 1885 es el de 1985 que... er... ya me duele la cabeza. El caso es que va a hablar con el Doc de 1955, y lo encuentra en un lugar significativo pero que si no viste las dos entregas anteriores NO TE IMPORTA UN P*** PIMIENTO, y éste le ayuda a desenterrar la máquina del tiempo que, bueno... (un momento... si el Doc de 1885 sabía el curso de los acontecimientos de 1955, ¿por qué no se envió a sí mismo la carta, que tiene un domicilio conocido, le advirtió de todos los problemas que iba a causar viajar a 2015, elimina el 1985 paralelo y se salva a sí mismo de caer en 1885, y soluciona too de un plumazo...?). En fin, el caso es que el prota, el Marty McFly que le dicen, vuelve en el tiempo a 1885, pero sólo para que, luego de un encontronazo con los indios, su vehículo recibe un flechazo que le hace perder el combustible, y se queda atascado en 1885. Bueno, no es tan grave. Descubrimos que el Doc en 1885 se ha hecho herrero, y cómo no va a inventar algo para salir del paso y enviar a Marty McFly de vuelta a 1985, ¿verdad? Ah, pero es que en 1955, Marty McFly le ha tomao una fotito a una tumba en donde se dice que el Doc muere una semana después de la fecha, de manera que ahora tienen un deadline con el cual cumplir, énfasis literal en lo DEAD del deadline. La aventura por volver al futuro FROM THE WESTERN, acaba de comenzar.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

"Volver al futuro" había sido tan millonariamente exitosa, que los estudios decidieron hincharle las bolas a Robert Zemeckis para que se sacara una nueva entrega de la manga. Al final, el guión fue tan gargantuesco, que lo partieron en dos, rodaron las dos pelis back-to-back, y ya tenemos "Volver al futuro II", estrenada en 1989, y esta que nos ocupa, "Volver al futuro III", estrenada en 1990. Rodar dos pelis de una sola tacada no era ni es moco de pavo, y de hecho ésa es la razón por la que no se hace muy a menudo (ahí tenemos "Matrix recargado" con "Matrix Revolutions", o "Piratas del Caribe: El cofre de la muerte" con "Piratas del Caribe: En el fin del mundo", o la salvajada que fue rodar "El Señor de los Anillos" de una sola pasada). Pero la jugada resultó. "Volver al futuro II" fue la tercera peli más taquillera de 1989, sólo por debajo de "Indiana Jones y la última cruzada" y "Batman", aunque funcionó un poquito menos mejolll con la tercera parte, sexta en taquilla mundial (lo que no está mal, y detrás de "Ghost", "Mi pobre angelito", "Mujer bonita", "Danza con lobos" y "El vengador del futuro"), pero que bajó de los circa 330 millones de recaudación, a apenas por encima de 240. Joer, los tiempos en que con 240 millones estabas en el Top Ten, hoy recaudando 500 millones ni apareces ahí... En fin, el caso es que "Volver al futuro III" se transformó en la última entrada de la franquicia, la que cierra todo y deja todo atado y bien atad... ¿eh? ¿Perdón, qué cosa me dice usté? ¿Serie de TV? ¿De monitos? ¿Bujitos animados de la peli? ¿Pero qué clase de bruhería eh-ésa? ¿Ah, que existió una serie de monitos, que no es pitanza...? Ah, eh... no, no... no... NO-OIGO-NO-OIGO-SOY-DE-PALO-SOY-DE-PALO NANANANANÁ-NANANANANÁ... El caso es que, decía, no hay planes para un "Volver al futuro IV". O para un remake. O un reboot. Por el minuto. Zemeckis lo ha jurado por diosito santo, que es un juramento tan solemne como cuando yo juro por Bastet, que es la Unica y Verdadera Diosa. O eso, o no le han pagao suficiente, que todo hombre tiene su precio y toda mujer también, por aquello de la igualdá y tal. Aunque considerando lo que ha pasao con insignes cuartas partes de pelis ochenteras ("La amenaza fantasma", "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal"... aunque considerando que "Rambo: Regreso al infierno" fue bastante buena... y también lo fue "Mad Max: Furia en el camino"... no sé, démosle un voto de confianza si llega a ser. Digo yo).

¿POR QUÉ VERLA?

-- A diferencia de "Volver al futuro II", peli cuyo argumento en realidad no tenía patas ni cabeza y en realidad era un costillar de culebra en donde íbamos costilla a costilla porque HAY DOS HORAS DE PELI QUE RELLENAR, "Volver al futuro III" sí que funciona, y la mar de bien. Quizás no tan memorable como la primera "Volver al futuro" porque es un poquito menos personal (la otra iba de que el crío no tenía que follarse a su propia mami, mientras que aquí es... menos lúbrico, digámoslo así), pero aún así. La primera parte es la introducción obligatoria para conectarla con "Volver al futuro II", y es todo el plomo que se puede presumir, pero una vez que el jodío DeLorean salta en el tiempo y arribamos al Western, la cosa mejora muchos enteros. Aunque construyendo sobre las bases de lo establecido en "Volver al futuro" por supuesto (hasta el punto que, en ciertos aspectos, podemos verlo no como un remake, pero sí como un guión reciclado), "Volver al futuro III" se beneficia mucho de su ambientación diametralmente opuesta (ya no es "la época de mis papis que es más o menos igual a la mía pero más blusera-rockera", sino el salvaje y primitivo Oeste) y le saca mucha más punta a los problemas logísticos que involucra tratar de hacer funcionar un cacharro high-tech en un medio en donde la electrónica es todavía esa gran desconocida. Algunas cosas se arreglan con magia, eso sí (esos leños termonucleares que le echan a la caldera...), pero bueno, si aceptamos que un condensadó de flux puede hacer que un DeLorean salte en el tiempo como un canguro, pues por qué no íbamos a aceptar esto, ¿no? También, después de ver a los dos protas viviendo aventuras en el tiempo a través de dos pelis, luchar ahora de común acuerdo para que el amigo sobreviva resulta muy emotivo, y más todavía cuando el Doc, eterno incomprendido (aunque, bueno, el hombre se la pasa sermoneando que la máquina del tiempo no es para provecho personal y luego se la pasa tres pelis enteras usándola para salvar su trasero o el de su amigo en vez de, no sé, impedir el asesinato de Lincoln o el de Dorothy Stratten), el Doc, decía, encuentra un alma gemela en una profesora que resulta una adelantada a su tiempo (ayudando de paso a limpiar un poco la enorme losa de la trilogía, que significa el haber dejado aparcada de la aventura a la novia del prota, aspecto éste que, si algún día hacen un remake, como inevitablemente acabará por suceder, ojalá se encarguen de corregir). La peli consigue también equilibrarse muy bien sobre la acción, el humor, la zensafixión pulpesca, el Steampunk y el Western, metiéndolo todo en una misma coctelera y creando una historia que consigue tener una personalidad única (compárese esta peli por ejemplo con "Cowboys & Aliens", que como peli de aventuras ligeras no la basura que la gente recuerda y la defiendo por eso, pero que no llega a lograr los estupendos resultados de "Volver al futuro III", y de hecho luce como un blockbuster mucho más genérico). Esta peli es justo lo que una secuela de "Volver al futuro" debía ser, o sea, una comedia-axión-zensafixión con un prota varado en otro tiempo y chocando contra las paredes de un mundo y una cultura cuyos detalles no conoce, y que "Volver al futuro II", por una razón u otra, no se atrevió a ser, o al menos, no hasta las últimas consecuencias. El final también, (((SPOILER, LEÑE, SPOILER, QUE HAY QUE DECIROS TOO))), con la destrucción física del DeLorean pero su reemplazo por un tren Steampunk, es también un excelente final para la saga en su conjunto, y además de dejar el gancho para secuelas que no llegaron (probablemente para mejor), deja esa idea de "futuras aventuras" que vivirán los protas, y que permite a nuestra imaginación volar.  (((FIN DEL SPOILER - FIN DEL SPOILER - FIN DEL SPOILER))). Vale, "Volver al futuro III" no es tan icónica como la primera, quizás no tiene un guión tan exquisitamente ajustado, no tiene el valor memético de la sección futurista de "Volver al futuro II", y bien mirado, con un poco de arriscar la nariz, huele un tanto a más de lo mismo, pero sin lugar a dudas es una de las terceras partes y cierres de saga más dignas y con mayor personalidad que se han rodado jamás, y eso no deja de ser un mérito importante. Peor le fue a otra tercera parte ese mismo año, a "El Padrino III", ya ven...

IDEAL PARA: Ver un excelente cierre para las aventuras de los viajeros en el tiempo que al alcanzar las 88 mph van a ver serious shit.

domingo, 8 de septiembre de 2013

"Se presume inocente" (1990).


-- "Presumed Innocent" (título original en inglés), "Presunto inocente" (título en España), "Presumpte innocent" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Alan J. Pakula.
-- Actuación: Harrison Ford, Brian Dennehy, Raúl Juliá, Bonnie Bedelia, Paul Winfield, Greta Scacchi, John Spencer, Joe Grifasi, Tom Mardirosian, Sab Shimono, Bradley Whitford, Christine Estabrook, Michael Tolan, Jesse Bradford, Joseph Mazzello, Tucker Smallwood, David Wohl.
-- Guión: Frank Pierson y Alan J. Pakula, basados en la novela de Scott Turow.
-- Banda Sonora: John Williams.

-- "Se presume inocente" en IMDb.
-- "Se presume inocente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Qué es la justicia? ¿Es una especie de eterno ideal que traspasa las fronteras del tiempo y del espacio a lo largo de la existencia humana? ¿O es apenas un grupo de jutres persiguiendo a un sospechoso y montando lo que mejor se puede un caso con evidencias tomadas de un sitio y dejadas en un tiempo en donde no estuvieron, para someterlas a la consideración de un jurado que vaya uno a saber si va a decidir en función de qué? Rusty Sabich está a punto de encontrarlo. ¿Merecidamente? Diríamos que no. Después de todo, es un buen chato. ¿Cómo lo sabemos? Porque viene interpretado por Harrison Ford, por eso, porque a ver, cuándo el sr. Ford ha interpretado papeles, digamos... ha hecho héroes y antihéroes y tipos comunes y corrientes, pero cuándo ha interpretado a alguien malvado o villanesco, ¿verdad? Bueno, alguno por ahí habrá, pero no es lo habitual. En fin, el caso es que él trabaja como abogado en la oficina del fiscal. Y de pronto, una colega suya ná más rrrica aparece violada y muerta en su departamento. Por eso, por rrrica, ¿verdad? (Greta Scacchi en el que quizás es su rol más bomba ever). El fiscal en jefe le encarga la investigación con suma premura, porque estamos en fechas de elecciones para fiscal, y se ve muy mal que un violador anónimo se cargue a una abogada estrella de la fiscalía, más aún si se piensa que ella además de rrrica se especializaba en los crímenes con harto voltaje sexual (maníacos que amarran a sus víctimas antes de violarlas, que violan a niños, que rompen cráneos de niños, cosas así... no me digan que no era morbosa la señora). Al pobre tipo, miren la que le cae. Porque verán, ella tiene una señora y too, pero... buenoooooo... Harrison Ford se la comió. Con too y zapatos. Pero resulta que si sale a la luz que él le pasaba cepillo y escofina (porque Harrison Ford fue carpintero antes de ser actor, ¿ah, lo captan, lo captan? Cepillo y escofina, qué gracioso soy), si sale a la luz el antecedente, adivinen a quién va a ser el primero que van a ir a buscar. Además que la señora sabe que su maridito se mandaba a la rrrica entre pecho y espalda, por lo que la cosa podría incluso empeorar en el frente doméstico (no lo culpamos, Bonnie Bedelia está interesante igual, pero por más camisón que se quiera poner, es medio aburridona la señora, qué le vamos a hacer). Pronto, nuestro héroe (¿?) se entera de que va corriendo una investigación paralela, por lo que todo el asunto podría salirse de madre. ¡Ah! Y entre medio vemos en extensos flashbacks la historia previa. Una en donde la rrrica llega y decide que Harrison Ford está wenón, así es que vamos a ver si podemos cepillárnoslo. Y bueno, cuando el otro demuestra que no tiene mucha ambición ni ganas de triunfar en la vida, la rrrica va y se busca a otro. Porque el cuerpo femenino es para comerciarlo, ¿verdad? Todo este equilibrio inestable pronto se vendrá abajo porque el fiscal pierde la elección, llega su rival, acelera la investigación, y ¡ups! Todas las pruebas apuntan a Harrison Ford, con su mejor cara de niño bueno inocente. Por suerte que por ley, se presume inocente. El título de la peli, ¿eh, lo captan, lo captan? Pero ahora, el abogado del fiscal va a estar del otro lado de la justicia, en el de los acusados, se va a comprar su abogado particular, y además arriesga el cuello con una sentencia capital. ¿Será Harrison Ford otra vez el héroe injustamente acusado en busca de justicia? ¿O esta vez sí que va en serio, y fue Ford el tipo que se cargó a la rrrica? Hagan sus apuestas señores...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Que la vida es injusta y el mundo un puñetero saco de mierda, eso todo el mundo lo sabe. Que el sistema judicial está ahí para enderezar en algo las cosas de una vida injusta y un mundo saco de mierda, también. Y que las endereza a medias porque, verán, es muy válido eso de que la ley es una telaraña que atrapa a las moscas pero deja pasar a los pájaros, pues también. Aún así, la gente ve pelis principalmente por la evasión, por ver historias de buenos bien buenos y malos bien malos porque, verán, para dramones ya está la vida. Entre el ramillete de pelis al respecto están, claro, los dramas judiciales. La fórmula habitual: parte con un crimen, ojalá muy violento, y si es morboso mejor, porque quién diablos quiere ver un drama judicial sobre el campesino al que le robaron las gallinas del gallinero, ¿verdad? Luego, todas las pistas parecen incidir sobre un pobre weón, al que por supuesto arrestan, muestran con toda su angustia, etcétera. Pero el pobre weón es inocente (¿de qué otra manera podría identificarse la audiencia con él?), y el verdadero hechor es otro, y a pillarlo. Paso a... la flamante oratoria de los abogados, el abogado idealista por un lado que defiende a su cliente a capa y espada y cree en su inocencia a pesar de toda la abrumadora evidencia en contra, versus el perro fiscal (generalmente un calvo flaco de lentes, o un gordo grasoso y autoindulgente, o una medio viejona malfollada de moño) que destruye testigo tras testigo tras testigo. Y al último, ¡sorpresa!, la pista que nadie había descubierto o en la que nadie había reparado, no solo exonera al acusado injustamente, sino que además... ¡apunta al culpable! El juez entonces, después de haber sido un perro con los famosos "¡¡¡OBJECIÓN SU SEÑORÍA!!!"-"Ha lugar", tiene su momento de gloria aporreando el escritorio con el martillo y diciendo eso de "¡¡¡SE DECLARA AL ACUSADO INOCENTE... SE LEVANTA LA SESIÓN!!!" - y ¡¡¡BAM!!! con el martillo. El público salta en lágrimas y gritos de alegría, el fiscal mira con cara de CABRÓNDEMIERDAYATEPILLARÉOTRODÍA, el cliente y el abogado se felicitan mutuamente, el cliente habla con su señora y sus hijos... Y todos felices. Y se te cae una lagrimita porque, ¡¡¡LEÑE!!! ¡¡¡SE HA HECHO JUSTICIA!!! Pero las cosas no siempre son así. A veces el criminal es lo suficientemente hábil como para escurrirse limpiando sus huellas. A veces la policía se comporta de manera negligente, o se les va la pista precisa. A veces cometen un error de procedimiento y el acusado queda afuera por un tecnicismo. O a veces simplemente es una cuestión de dónde está el umbral de "más allá de toda duda razonable". Ya saben, no basta con que el acusado parezca culpable, sino que además debe parecerlo a un grado tal, que la inocencia pueda ser descartada de plano, algo más fácil de conseguir cuando el acusado es negro porque ya sabemos que los negros viven en las barriadas y son escoria, que cuando es un blanco, particularmente un blanco respetable con mucho dinero. O bien, que el jurado se haya mandado una sobredosis de "Perry Mason" y por ende si no tiene al testigo confesando el crimen en el estrado lo absuelven porque, leñe, sin confesión no hay culpabilidad, aunque todo lo demás lo incrimine. O han visto demasiado "CSI: Chimbarongo" o "La Ley y el Orden: Unidad de Vigilantes de Equipaje de Aeropuertos" y creen que si no hay cuatro análisis de ADN con 0,0000000000001% de margen de error, entonces no hay suficiente evidencia. O peor aún, que te toque el jurado de O.J. Simpson. Lo cual da origen a ese otro gran subgénero del cine de juicios que es... la manipulación del jurado, desde "La jurado" con Demi Moore en donde le secuestran el crío a una jurado, hasta la injustamente olvidada "Tribunal en fuga" en donde dos bandos en pugna se las arreglan para manipular a un jurado con precisión digna de quirófano (la mejor del subgénero "jurado" sigue siendo "12 hombres en pugna", por supuesto, tan buena que hasta un capítulo de "Reportera del crimen" tenía metida la nariz de Angela Lansbury hinchando las bolas del personal en un homenaje-plagio). En medio de todo eso, "Se presume inocente" no sólo NO es un thriller judicial corriente, sino que toda una subversión de las ideas y tópicos. Basado en una novela, presentó a Harrison Ford cuando éste se preocupaba de, ya saben, cosas como tener una carrera actoral decente. Dirigido por Alan J. Pakula, el tipo detrás de cosas tan variopintas como "Todos los hombres del Presidente", "La decisión de Sophie" (la peli que Homero Simpson dijo que era malísima y sólo la vio para llevarse a Marge a la cama...), "Juegos de adultos" o "El informe pelícano". Por cierto, abundando en trivia, Ford repetiría con Pakula en "Enemigo íntimo", antes de que el pobre director terminara muy maltrecho en un accidente de tránsito (no haré un chiste sobre eso, las personas empaladas por el cráneo sólo son graciosas cuando son villanos de ficción). Y por cierto, sigamos con la trivia, el novelista (un tal Scott Turow, ésta es su primera novela y escribió varias más, ninguna tan exitosa como ésta) después escribió una secuela basado en el abogado defensor (que no he leído, ni visto porque hay una miniserie que se basa en ella), y además otra secuela en donde el prota reaparece veinte años después (hecha como una producción para TNT llamada "Presunta inocencia" en España, que ya les contaré qué tal cuando la vea, como en veinte millones de años más).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es difícil hacer un comentario de esta peli en forma sin mandarse una serie de spoilers, pero le haremos el empeño. Como decíamos, "Se presume inocente" es una subversión en toda regla de las convenciones del thriller judicial común y corriente. La identidad del asesino es precedible para cualquier persona que haya visto cuatro o cinco de estas pelis (leñe, para cualquiera que haya visto procedimentales en TV), pero el recorrido hasta ahí es una montaña rusa. La peli se pone en un punto intermedio entre dos extremos clásicos: por un lado el thriller idealista en donde un hombre injustamente acusado debe defenderse, y por el otro lado el thriller en donde el sistema está corrupto y etcétera. ¿Por qué el fiscal quiere encontrar al asesino de la tipa? Sus motivos no son exactamente puros e inocentes (que va a la elección y además se follaba a la tipa). ¿Por qué el ayudante del fiscal termina acusado? Porque toda la prueba apunta hacia allá. ¿Y lo sueltan por una brillante defensa por parte de su abogado defensor? Sí... y no. No diré más para no mandarme un spoiler, pero en realidad su liberación tiene menos que ver con un interrogatorio brillante contra un testigo, que con lo que diríamos una afortunada coincidencia (no un deus ex machina, nótese, sino una sumatoria de circunstancias que se enredan de una manera bien peculiar las jodías). Lo interesante de esta peli es que todo su argumento funciona por algo que suele ser un tanto raro en esta clase de cine: los diversos personajes tienen motivaciones cruzadas. Habitualmente en estas pelis, hay ciertos personajes tipos: el falsamente acusado, el abogado defensor idealista brillante, el juez por encima de todo y de todos, la pobrecita víctima (o pobrecita o completamente odiosa, sin término medio, para que nos suscite alguna emoción positiva o negativa verla muerta), el fiscal perro, etcétera (por alguna razón, los jurados suelen ser de palo). Esta peli subvierte a todos y cada uno de esos personajes, mostrándolos como seres humanos a la vez atrapados dentro de un sistema que funciona con una inercia propia que no tiene que ver en realidad con la justicia, o al menos no con la justicia como ideal aristotélico diríamos, pero a la vez muestra como cada uno de ellos, dentro de su propia debilidad y mediocridad, ayuda y contribuye a que el sistema judicial funcione de la manera retorcida en que funciona. He encontrado por aquí y por allá comentarios de gente que no le ha gustado esta peli justamente por eso, por esa indefinición en que queda el tema de la justicia, en que todo queda un poco como en el aire, pero ése es justamente el punto de la peli: que la justicia es un ideal abstracto, que no tiene lugar ni cabida en el mundo de las personas de carne y hueso (los gatos somos otra cosa, al que me robe mi plato de Whiskas lo araño). O que tiene lugar en la medida de lo posible, con los recursos y personas de que se dispone, y por qué no, un tanto a la medida de cada persona. Y eso, no como parte de una gigantesca conspiración en donde la casa siempre gana, sino simplemente porque cada gusano trabajando en podrir el cadáver encuentra su propio recoveco y trata de sobrevivir en él. Triste, si se lo piensa bien.

-- Ayuda mucho que esta peli está servida por un elenco en estado de gracia. Harrison Ford es por supuesto quien carga el peso central, y lo hace como los dioses. Su personaje no es un héroe ni mucho menos, sino un pobre weón que ni es un idealista persiguiendo justicia ni un cínico profitando del sistema, sino un tipejo que nunca ha crecido ni madurado, que le gusta la vida segura, mamón de su señora (lo que no le impide ponerle el gorro cuando aparece una warra, claro), y que por eso le pasa lo que le pasa. Un personaje de plano tan despreciable, Harrison Ford se las arregla para interpretarlo de una manera en que su vulnerabilidad se nos hace simpática como espectadores. Su jefe cabrón es Brian Dennehy, haciendo otro de esos roles de pesado que se le dan tan bien. Raúl Juliá como el abogado aparece ya promediando la peli, y bueno, el finado Raúl era un grande y acá lo vuelve a probar. Bonnie Bedelia como la señora también compone a una esposa con numerosas fragilidades emocionales, y consigue vehicularlas en la peli sin que se torne en el grave peligro habitual aquí, de hacerla una llorona de pacotilla. Greta Scacchi como la femme fatale hace un rol más arquetípico, pero saca adelante el rol de una manera hechicera que nunca antes ni nunca después volvió a conseguir. El resto de los actores ya son más secundarios, pero cada uno está muy bien en lo suyo. Porque si tienes un guión bien aceitado, pero cuya credibilidad depende de qué tan bien los actores sean capaces de sacar adelante los matices de una historia en principio bastante más compleja y con bastante más subtexto que el aparente, entonces ayuda tener a la mejor plantilla de actores dando lo mejor de sí. Esta peli lo tiene.

-- John Williams. Conocido por sus soundtracks más bombásticos ("Tiburón", "La guerra de las galaxias", "Superman"), aquí compone un soundtrack quizás no memorable, pero que sí tiene el enorme mérito de mimetizarse con el fondo de la peli hasta casi ser un actor más. Hace falta mucho talento para componer un buen soundtrack, pero además más talento para apagar el ego hasta un punto que el soundtrack se hace completamente invisible, y aún así se transforma en una de las fuerzas motoras de la peli.

IDEAL PARA: Ver la madre de las subversiones del drama judicial clásico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].


domingo, 28 de abril de 2013

"Gremlins 2: La nueva generación" (1990).


-- "Gremlins 2: The New Batch". Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Joe Dante.
-- Actuación: Zach Galligan, Phoebe Cates, John Glover, Robert Prosky, Robert Picardo, Christopher Lee, Haviland Morris, Dick Miller, Jackie Joseph, Gedde Watanabe, Keye Luke, Kathleen Freeman, Don Stanton, Dan Stanton, Shawn Nelson.
-- Guión: Charles S. Haas, basado en los personajes creados por Chris Columbus.
-- Banda Sonora: Jerry Goldsmith.

-- "Gremlins 2: La nueva generación" en IMDb.
-- "Gremlins 2: La nueva generación" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Volvemos a la tienda del chinito ése que habíamos visto en la primera entrega. Resulta que ha llegado... ¡¡¡EL PROGRESO!!! ...encarnado en esos reptiles llamados EMPRESAS CONSTRUCTORAS. Resulta que quieren comprar y quieren comprar y quieren comprar porque no hay nada que excite más a una empresa constructora que la erección... de una construcción, no se piense mal, no importa qué construcción, y no importa lo que haya que echar abajo en el camino, lo importante es el factor ser pendejomerda con su palita de arena en la playa que nunca creció, y que le dan un talonario de cheques, maquinaria y lobistas para ser la plaga que son. El caso es que el chino porfiado no quiere vender porque no y no y no. Y cuando los exec empiezan a conversar acerca de medios más, ehm... expeditos... el ejecutivo dice que no, que para qué van a enviar matones pirómanos, si total al viejo le escucharon la tos, está más pallá y too. El caso es que al poco tiempo el chino se muere, y como el nieto no aparece por ningún lado, adivinen quién queda a su libre... sí, exactamente, un pobre bicho llamado Gizmo, que ya las pasó canutas en la primera entrega por ser TIERNO, que ya sabemos que si eres tierno entonces la vida contigo es una puta por... ¡¡¡DRAMA!!! El caso es que en paralelo, en un rechupi edificio desos con too organizado tipo Brave New World y tal, en donde te puedes sentir cómodamente como una célula sin identidad dentro de una masa protoplasmática más grande que tí mismo, trabaja nuestro viejo amigo el tipejo de la primera entrega, que está ennoviao con una Phoebe Cates ya algo menos juvenil y más señora (pero todavía de buen ver, no se crean que no), porque bueno, si no estaba con la Phoebe Cates que le dicen, pues ya me iba dejando el lugar a mí, ¿no? El chico ahora es dibujante, arquitecto, alguasí, pero es un HOMBRE MASA... ¡¡¡EL SISTEMA LO ESTÁ DEVORANDO A ÉL Y A SUS SUEÑOS, BU-BU-BÚ, QUÉ TRAGEDIA!!! Los hechos se precipitan: a Gizmo lo capturan para llevárselo a un laboratorio genético dentro del mismo edificio, miren qué casualidá pa'gorda, un mensajero lo escucha cantar, el mensajero después es interceptado por el chico lindo que lo escucha cantar y le pregunta que de dónde sacó esa melodía y eso, y el otro dice que del lab genético. Así es que va nuestro chico en operación comando clandestina (no tan buena como las operaciones comandos clandestinas del Chuarche, pero es lo que hay), lo saca, lo pone en un cajón, y... resulta que es acosado por la jefa que es una comehombres que lo ha tratado con la punta del pie, pero en el intertanto ha cambiado de opinión porque el chico le cayó en gracia AL JEFE, y bueno, trepar es el nombre del juego. El tipejo trata entonces de quedar bien con la jefa mintiéndole a la Phoebe Cates (miren qué rata, hacerle eso a la pobrecita Phoebe Cates, arderás en el infierno por eso, desgraciao), pero la Phoebe es mucha Phoeve, se da cuenta del sarao, y se manda cambiar. Mientras, accidentes ocurren, resulta que por revueltas del guión ha pasado en como diez-quince minutos de peli lo que en la otra se tardaba como la mitad del metraje, o sea, que le cae agua al Gizmo y aparecen otra vez esas bolitas de carne y pelo de mierda que, predeciblemente, encontrarán de qué comer en el patio de comidas del edificio corporativo (para que luego digan que la comida chatarra no es para tanto), y se transforman en los bichos malvados que conocimos en la entrega anterior. Primero fue un pueblo de mierda, ahora es un edificio corporativo de mierda: la batalla por impedir que los bicharracos se tomen la ciudad ha estallado, y sólo Gizmo haciendo de Rambo conseguirá hacerles frente...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

"Gremlins" era una de esas pelis que vaya uno a saber si funcionan o no, pero sucedió que se forró. Los estudios Warner dijeron entonces ¡¡¡MÍ QUEDE ZECUELA, MÍ QUEDE ZECUELA, MÍ QUEDE MILLONZITOS PODQUE MI SO NIÑO GANDE!!! Pero Joe Dante no estaba interesado ni nada, quería moverse a otros terrenos, "Gremlins" era una peli autocontenida que había contado una historia de principio a fin sin cabos sueltos ni ná (¡qué tiempos aquellos en que una peli no terminaba con un jodío naipe para decirte que EN LA PRÓXIMA APARECE EL JOKER!). Empezó entonces el baile bitchie de siempre, que oye, ven para acá, haznos el bebé, nosotros lo cuidaremos... Y las posiciones empezaron a acercarse cuando por un lado la Warner quería seguir forrándose, y por el otro Joe Dante empezó a enhebrar fracaso comercial tras fracaso comercial ("Los exploradores", "Viaje insólito", un segmento de "Mujeres amazonas en la Luna", aunque consiguió el éxito con "SOS Vecinos al ataque"). La Warner terminó cediendo y le dijo a Joe Dante que rodara la secuela y a cambio LE DEJABAN CONTROL CREATIVO ABSOLUTO. Oh... crap. ¿Qué hizo Joe Dante? Lo que hace cualquier director al que le ofrecen control creativo de una peli: cagarse en retós los muertos (bueno, él y Steven Spielberg como productor). "Gremlins" había nacido como un homenaje o parodia afectuosa a las pelis de monstruos de los '50s (bueno, bastante más siniestro en el guión original de Chris Columbus, aligerado por el camino), pero se las había arreglado para transformarse en el punto de partida del subgénero de criaturas de mierda haciéndole putadas a los humanitos de turno ("Critters", "Troll", "Hobgoblins"...). "Gremlins 2: La nueva generación" consiguió lo contrario, ponerle la lápida al género haciendo una... cosa... para que nadie volviera a tomarse en serio el tema. Nunca. Y cargándose de paso cualquier posibilidad de un "Gremlins 3", genios... Steven Spielberg algunos añitos después consiguió dar el salto a las ligas mayores con "La lista de Schindler", pero no se puede decir lo mismo de Joe Dante el que se disparó en un pie. Hablamos del tipo que después dirigió "La segunda guerra civil" (¿no la recuerdan? Ese es el punto) o "Pequeños soldados". Aunque "Looney Tunes de nuevo en acción" igual estaba buena. Y buena y todo... tampoco la vio nadie, ya saben (¿no la recuerdan? Bueno, insisto, ése es el punto).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Debemos partir de la base de que esta peli no es una secuela al uso, que sigue más o menos (o repite al calco, a según) la historia de la primera entrega y too. En vez de eso, Joe Dante aprovechó a los gremlins para hacer una comedieta satírica que se burlara del concepto mismo de secuela. El resultado es una peli tan over-the-top, que en algún punto perdió el alma. "Gremlins" se defendía bien porque, aunque paródica de intenciones, se tomaba a sí mismo lo suficientemente en serio como para que las peripecias de los pobres humanitos acosados por los gremlins nos interesaran. Aquí pasa lo contrario, que se va tanto la brocha pintando que llega un minuto en que no interesa mucho de la acción (en particular después de una ruptura flagrante de la "cuarta pared"... no adelantaré mayores detalles, pero ya se imaginan si no la han visto). La historia de los gremlins queda deshuesada y transformada en realidad en un pretexto para montar chiste postmoderno sobre chiste postmoderno. Lo que origina la cuestión de que los fans probablemente se dividan. Los que les gustaba la primera porque, dentro de su tono de comedia paródica, tenía alma y corazón y ternura y todas esas cosas que un macho jamás debe admitir que tenga, probablemente les disguste la segunda por matar justamente todo eso en beneficio de la acción estilo cartoon. Por el contrario, los que les disgustó la primera porque en el fondo es otra peli de monstruos más, no demasiado original ni ná, probablemente gocen con toda su bilis de la salvaje deconstrucción que hace "Gremlins 2" no sólo de los mecanismos narrativos sino también de las moralejas de la primera. En fin, ustedes sabrán en qué bando se enrolan. (Pero debes elegir uno. O te gusta "Gremlins" o te gusta "Gremlins 2" o te gustan las dos, pero si no te gusta ninguna de ninguna... YOU... - ARE... - NOT... - MY... - FRRRRRREEEEEEND...!!!!!!!!!!!!).

-- Al menos, si la peli se va a pedorrear en el legado de "Gremlins 2", debería hacerlo con buenos chistes. Y al menos cumple bien en ese rubro. Incluso cuando están burlándose de las convenciones narrativas de la primera, se sacan de la manga algo ingenioso ("¡oh, no, el día de Lincoln! Algo me pasó el día de Lincoln..."). Pero el mayor partido al humor sale por supuesto de cuando los gremlins se toman por asalto el laboratorio genético. Sospecho que esta parte del argumento sigue la estrategia Pókemon de multiplicar los bichos para sacar más monitos en sus cajitas coleccionables, y que después vayan las larvas humanas y le reclamen a sus daddys para que compren todos los dichosos muñequitos y sigan moviendo adelante la sociedad de consumo, pero si ése era el siniestro propósito capitalista del artero golpe de guión, por lo menos los bichos que muestra la peli a lo menos son interesantes (aprende, Lucas). Bueno, no tanto el gremlin planta. Pero a cambio tenemos el gremlin murciélago, el gremlin cerebro, ¡una gremlin femenina! Considerando que una peli de monstruos es tan buena como interesantes sean los monstruos desplegados, hay que reconocer que en este rubro la peli se defiende como corresponde.

-- Un punto a favor de la peli es continuar con el comentario social que estaba implícito en la "Gremlins" original. Si la primera era una especie de parodia e incluso subversión del tema de los buenos, felices y satisfechos ciudadanos siendo atacados por una fuerza procedente desde más allá de las fronteras de lo decente y puro, la segunda traslada este mismo tema al moderno mundo corporativo. En la primera veíamos una crítica bastante transparente de la autoindulgencia de la América Profunda, mientras que aquí vemos otra crítica transparente, esta vez de la América Corporativa, la América de avanzada, la América que se deslomó entonando cánticos masturbatorios de alabanza a la Tatcher cuando la bruja se fue al infierno, aquella que sacrifica el bienestar y la felicidad de la persona individual para que todas las personas puedan tener bienestar y felicidad (si suena a contradicción, es porque en efecto lo es, y la peli lo explica muy bien). Frente al edificio corporativo en donde todo está reglado y normado para que las personas sean felices a la fuerza, y en donde toda individualidad es suprimida de manera casi fascistoide, el estallido de los gremlins representa el asalto de la individualidad al poder. Y lo peor del ataque ocurre una vez más por ignorancia y por irresponsabilidad: primero, en atrapar a Gizmo y tenerlo enjaulado de la nada, después en no tener ningún cuidado en evitar que se moje (leñe, el tipo no sabía las reglas ni ná, ni tampoco estaba viendo al bicho, vale, pero es de muy mala gasfitería dejar escapar un chorro de agua así, hombrrrrrriiiiii...), y después no poniendo ningún control de seguridad que impida que los bichos asalten el laboratorio de ingeniería genética. Claro que en este caso la moraleja es un tanto agridulce. Al final terminamos admitiendo junto con los personajes que el exceso de corporativismo nos está succionando el alma y deberíamos volver a valores más campestres y rurales y too, pero por otra parte el sistema sigue funcionando, los funcionarios corporativos son buenos y correctos y too, el sistema se repara a sí mismo... las serias implicancias que tiene la peli se quedan así a mitad de fuelle, y no se atrevió a ser tan agresiva ni crítica como podría haber sido... y en particular no se atrevió a serlo de la misma manera en que lo fue la "Gremlins" original. Pero bueno. A lo mejor también eso era parte de la broma. Con la gente detrás de "Gremlins 2", vaya uno a saber.

-- Christopher Lee. Como el Dr. Catheter. Nuff' said.

IDEAL PARA: Los que encontraron la primera entrega muy conecta-los-puntos o muy predecible, y hubieran preferido algo más loco en su lugar.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- El nacimiento de... ¡¡¡GREMLIN CEREBRO!!! [en ezpañóh de Ezpañah].



-- La misma escena, pero un poquito más larga [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 14 de febrero de 2013

"Ghost: La sombra del amor" (1990).


-- "Ghost" (título original en inglés), "Ghost (Más allá del amor)" (título en España). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Jerry Zucker.
-- Actuación: Patrick Swayze, Demi Moore, Whoopi Goldberg, Tony Goldwyn, Rick Aviles, Stephen Root, Vincent Schiavelli, Phil Leeds, Bruce Jarchow, Armelia McQueen, Gail Boggs.
-- Guión: Bruce Joel Rubin.
-- Banda Sonora: Maurice Jarre y Alex North.

-- "Ghost: La sombra del amor" en IMDb.
-- "Ghost: La sombra del amor" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Nuestro prota lo tiene todo. Un trabajo exitoso en un banco, y una chica mona que... mmmmmm... bueno, medio machorra la chica, qué le vamos a hacer, en esa tendencia tan temprano'90s y de la cual Demi Moore fue el prototipo máximo, que fue el "tengo buenas tetas pero soy ruda-macha, GRRL POWAH!!!". De pronto en la computadora del tipo comienza a aparecer demasiado dinero. Y como esta peli no es '80s sino temprano'90s (bueno, 1990 es el último año de la década iniciada en 1981... no hagan un punto de eso, plis), el tipo no lanza un grito tomcruisiano de éxito sino que se dice que, rechupi, tengo dinero de más, esto tengo que cuadrarlo porque soy un banquero... ¡¡¡HONRADO!!! Sólo que, miren ustedes, no alcanza a cuadrarlo porque esa misma tarde, mientras va al teatro o al cine o lo que sea que hagan ustedes los humanos con sus humanitas (a nosotros los gatos que cualquier techito nos basta...), al tipo lo asaltan, las cosas se salen de madre porque ella está en peligro, y cuando él sale persiguiendo al tipo y se devuelve para ver si ella está bien... descubre que ELLA está bien, pero ÉL está un poquito complicado. La clase de complicación que conocemos habitualmente en la jerga como "ir derecho pa'l patio 'e los callaos". Nuestro prota descubre entonces que está en la incómoda condición de ser un fantasma. De no poder volver a su casa nunca más (bueno, de poder volver, pero es como si no volviera, si el único que lo siente es el gato, que no es primo mío porque a mí el Patrick Swayze me cae bien y el gato vieran que le bufa el malagradecío). Bueno, quizás nuestro tipo podría resignarse a su suerte, ajustar cuentas consigo mismo, esperar la llamada de la burocracia celestial, etcétera, pero de pronto, el prota descubre que el mismo asaltante ahora ha irrumpido en su casa. ¡Caray, es ahora Demi Moore la que está en peligro! De manera que nuestro fantasma emprenderá su campaña personal para salvar a su amada desde la ultratumba. Con la inesperada ayuda de una negrita mágica (Whoopi Goldberg aquí) que se gana la vida haciendo números de brujería estilo New Orleans sólo para descubrir que... ¡¡¡ES REAL!!! ¡¡¡OH-SH...!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ciertas pelis son planificadas con mano de hierro de inicio a fin, ensambladas en una línea de montaje al final de la cual va a salir un producto para la eternidad. Un ejemplo podría ser "Lo que el viento se llevó". Otras, en cambio, parecen resultado de las decisiones más improbables posibles. "Ghost" es un ejemplo bastante evidente. Nació de la mente del guionista Bruce Joel Rubin, que al mismo tiempo estaba escribiendo... "La escalera de Jacob" (si no la vieron, y dada la poca fama de la peli eso es muy poco probable, pero digamos que es un thriller sicológico bastante denso), y en cuyo currículum estaba la historia original de "Proyecto Brainstorm". La escribió pensando desde el inicio en Patrick Swayze, lo que ahora parece una elección bastante lógica viendo los resultados, pero en la época no era tan evidente porque hablamos de un galancete para niñitas (¿"Dirty Dancing", alguien?). Swayze terminó a bordo, claro, pero sólo después de que Bruce Willis rechazara el rol porque le disgustaba la idea de interpretar a un personaje que se la pasaba muerto toda la peli (mirando el currículum posterior de Mr. Willis, captan la ironía, ¿verdad? Por no hablar de que Willis y Moore eran marido y mujer en la época). Eso, y de que fueran declinando sucesivamente Paul Hogan ("Cocodrilo Dundee", leñe), Tom Hanks, Kevin Bacon, Mel Gibson, Dennis Quaid, John Travolta, Nicolas Cage, Mickey Rourke, David Duchovny (¡¡¡!!!), Johnny Depp, Kevin Costner, Alec Baldwin... (y el pobre Swayze que iba quedando como cientoúnica opción y too, aún así tuvo que audicionar, pobre hombre). Luego, el director que se iba a hacer cargo, y terminó a bordo del barco, fue Jerry Zucker. Cuyo último trabajo en el cine había sido como guionista de "¿Y dónde está el policía?" (seriously: éste es uno de los ZAZ que parieron "¿Y dónde está el piloto?", "Top Secret" y la que mencionábamos... no la opción más obvia para dirigir un drama romántico sobrenatural, claro está). Luego vino el baile del rol femenino: Molly Ringwald y Nicole Kidman audicionaron para el rol, y Meg Ryan lo rechazó, antes de que cayera en las manos (y pectorales) de Demi Moore. Whoopi Goldberg tampoco era la primera opción para el rol, pero Patrick Swayze la admiraba, y consiguió que la reclutaran (piénsenlo: Swayze fue como la opción 136 para el rol, así es si hubiera quedado cualquiera otro antes, a tomar vientos con la Goldberg para esta peli...). Con todos estos mimbres, era casi impredecible lo que podría salir reptando desde el caldero. Por suerte, el resultado terminó siendo más que satisfactorio, y la peli ha mantenido con los años una consistente popularidad, mientras que su contemporánea la multioscarizada "Danza con lobos" que le robó a "Ghost: La sombra el amor" el quién vive, yace felizmente olvidada allí donde sea que se vayan a danzar los lobos muertos... Y nos dejábamos para el final la "casualidad" última: que la idea del fantasma rondando a la esposa muerta ya había demostrado ser un sonado fracaso comercial apenitas el año anterior, con la triste "Los fantasmas no pueden hacerlo" (bueno, allá hablábamos de Bo Derek actuando y Anthony Quinn prestando el cuerpo, bajo la siempre inefable "dirección" de John Derek, así es que no hay punto de comparación. Pero Hollywood no siempre entiende de esas razones, como lo prueba el hecho de que algún taradostúpido se le ocurrió que Robert Pattinson podía pasar por vampiro. Y así nos va).

¿POR QUÉ VERLA?

-- No es raro que esta peli sea un favorito de chicas. Veamos. La prota femenina es una chica dura-pero-sensible (tiene la fortaleza diamantina de Demi Moore, pero igual tiene sentimientos, no es una bruja completa), y además... ¡es artista! Claro, es fácil ser artista cuando tienes un noviecito banquero que te mantenga. Y cuando él se muere, ella respira hondo, es fuerte, sigue adelante... sólo que igual está ahí el noviecito ahora muerto, rondando para vigilarla y cuidarla de que nada malo le pase. La fantasía de macho ideal para muchas féminas: con dinero, algo bruteque en materia sentimental (ellas protestan, pero al final igual les gusta esa cosa macho de mármol que las desespera), que como fantasma está presente lo justito para sacarle las castañas del fuego y luego desaparecerse y no seguir jodiendo la cachimba. Con el público masculino, esta peli ha resultado ser menos popular, porque... ¿qué macho parao puede identificarse con un adonis que muy adonis será, pero que está...? Bueno, está muerto, así es que ya no puede hacer uso de su virilidad allí donde de verdad importa, ¿no? Y para hacer más macho al prota (bueno, antes de que lo pasaporten pa'l otro lao), se compara su método de seducción "ahora te tomo porque quiero, ahora no", con el método más ladino, lambiscón y sinuoso de su mejor amigo, que además es más melifluo, más finito, más '80s... sí, más criptogay es lo que quiero decir. Nada de raro que esta peli sea un "clásico para minas". Ahora, si eso es un "por qué verla" o no, depende mucho del target objetivo. Servidor quien esto escribe no puede tenerle simpatía a una peli así, claro está, al menos no por este motivo, pero las pelis hay que tomarlas como lo que son, que el mundo no gira alrededor de uno ni de su escudilla con Whiskas (o si no la mejor peli de la historia sería "El Gato con Botas", qué se creen, humanitos arrogantes).

-- En el apartado técnico, la cosa está más que bien. Esta peli es la joya de la corona de Jerry Zucker, lo que resulta una sorpresa si se considera que lo suyo parecían las cosas que hacía con los ZAZ. En algunos rasgos se nota la influencia, en particular en las secciones más cartoonish. Pero cuando la cosa debe ponerse emotiva, lo logra de manera fácil y simple, sin sobrecargarse y sin tratar de meterse a tu jodido ojo para arrancarte a la jodida fuerza una jodida lágrima. El guión por su parte es algo predecible, pero explota bien el universo de los fantasmas con una lógica bastante aterrizada y sin recargarse de cosas sobrenaturales. En el apartado FXs la peli ha envejecido un poco mal, pero ayuda que esa suerte de ángeles de la muerte que aparecen de repente sean sombras y no tipos enfundados en un traje de hulespuma. Y aparte de la ultramelosa canción ésa, la tan famosa ("Unchained Melody", si no conocen el título), Maurice Jarre se despacha otra de sus muy solventes bandas sonoras.

-- El punto fuerte de las pelis son las actuaciones. Patrick Swayze realmente la borda como ese banquero simpático, un poco cromañón para las relaciones de pareja moderniquis (ya saben, eso de que un macho debe ser "sensible", estar "conectado con su propio interior" y toda esa mierda por la cual tratan de que los machos sean... bueno, sean minas en vez de machos), que de pronto lo pierde todo, pero lo que es absolutamente todo, además de que dentro de su autoimpuesta misión de proteger a su mujercita (su ex, en sentido estricto, pero qué clase de peli romántica para minas sería si el prota dijera "hasta que la muerte nos separe, y ya me morí, así es que"...) se impone el suplicio de estarla viendo constantemente mientras ella da cada vez más pasos para reconstruir su vida sin él. Es un rol de mierda (el personaje y sus putadas, no el papel en sí), y Patrick Swayze lo levanta y lo saca adelante como un campeón. A su lado está Whoopi Goldberg, que no aparece sino hasta una media hora de peli más o menos, pero cuando lo hace es un huracán que se lo lleva todo por delante. En verdad, su rol puede ser estereotipado a más no poder, pero ella le infunde vida, picardía, simpatía, y en fin, cuanto hace divertido ver aparecer a un personaje en escena. Aunque mucho menos conocido, y un tanto eclipsado por Swayze y la Goldberg, Tony Goldwyn hace un muy buen rol como el mejor amigo que en el fondo es un poquito rastrero etcétera. El lunar negro es Demi Moore, que nunca ha sido tremendo peazo actriz en realidad (peazo de cuero en sus años, claro, pero ¿actriz?), y que aquí parece confundir ser mina liberada con actuar poquito y lo justito (no lo hace mal tampoco, pero frente a la mencionada dupleta se queda muy en deuda). Mención especial para Vincent Schiavelli como el fantasma del tren, haciendo muy querible un rol sobre el papel muy detestable. Volviendo al hilo principal, uno podría pensar qué hubiera pasado, léase más arriba, qué habría pasado si le hubieran dado el casting a otros que no fueran Swayze y Goldberg: la peli quizás hubiera seguido siendo buena gracias a la dirección, pero no hubiera alcanzado la cumbre de ese cine bien hechito, con una bonita historia contada con simplicidad y elegancia, de no ser por estos dos.

IDEAL PARA: Ver una peli romaaaaaántica, bien abrazaditos y acurrucaditos cual tortolitos de toda la vida.

VIDEOS.

-- La escena en donde se cargan al prota [en inglés, sin subtítulos].

martes, 12 de febrero de 2013

"Buenos muchachos" (1990).


-- "Goodfellas" (título original), "Uno de los nuestros" (título en España), "Un dels nostres" (título en catalán). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Martin Scorsese.
-- Actuación: Robert De Niro, Ray Liotta, Joe Pesci, Lorraine Bracco, Paul Sorvino, Frank Sivero, Tony Darrow, Mike Starr, Frank Vincent, Chuck Low, Frank DiLeo, Henny Youngman, Gina Mastrogiacomo, Catherine Scorsese, Charles Scorsese.
-- Guión: Nicholas Pileggi y Martin Scorsese, basados en el libro del primero.
-- Banda Sonora: Canciones de un obsceno churretepetecientomontón de gente.

-- "Buenos muchachos" en IMDb.
-- "Buenos muchachos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

¿Sabíh qué, loggo...? 'o 'esde siempre que así puh loggo como que quise ser mafioso, ¿te cashai el huiro, compa're? O sea, ¿te cashái los compa'res, las me'ias minitas que se gastan los weones oh? Y siempre andan bien curtíos 'e ropa, con weás 'e marca, ¿te cashái ésa o no? Pulento pulentoooooosoooooo loggo... Así es que, sh, vo' cashai puh, que me meto y voy y hablo con el boss ahí, y el compa're súper wena onda weón, me mete 'ltiro, me da una peguita segura así... así puh loggo... Y va mi viejo y me afoooooorra, ¿te cashái ésa? O NO... Sí puh, po'que no me dio pa' ir a la escuela, y total pa' qué, pa' ser un weón frustrao cagao 'e hambre 'lculiao no puh weón... Así es que ahí nos ponemos fiiiiiinitos weón, cashái ésa... Y empiezo a ganar mi platita weón. Sudá y too, pero mi platita. Y pasa el tiempo y cáshate las minitas y los trajes weón, así bien terneao... Y ahí un compa're que es mi párner cashái, el weón se le ocurre meterse con una weona y too... y me mete a una cita 'e a dos el weón funao oh... y cashái que otra vez quiere que salga con la tontona y yo no, que la weona como el forro la culiá... pero fíjate que la coma're se me pone toa saltona y viene y me pinta el feróh mono weón... y puta, ahí uno aperra puh perrín... así es que salimoh y cashái que como que me va gustando la minita y too... y total, la puntita nomáh... Así es que vamos y nos casamos weón... Total, soy mafioso weón así es que... ¿Salir mal? ¡¡¡SI NO PASA NAAAAAAH WEÓN!!! Puta el weón cuático el culiao... Ni que me fueran a pillar los pacos weón...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Un tipo llamado Nicholas Pileggi escribió un libro llamado "Wiseguy", una obra de eso llamado pretenciosamente "no ficción" (en nuestros tiempos lo llamábamos libro de Historia, aunque fuera reciente, pero como la gente es alérgica a the H word...) sobre el ascenso y caída de un tipejo de la mafia llamado Henry Hill, un sujeto que partió su carrera en la Mafia para después apuñalarla a lo bruto por la espalda, porque va y le hacen una redada y lo aprietan un poco y suelta too el sánguche 'e palta. Cuando Martin Scorsese recibió el libro, tuvo como una inspiración divina o algo, porque dijo THIS IS THE FUCKING REAL THING!!! Y el cineasta que partió con undermovies ("under" por el bajo presupuesto y el feísmo, no porque fueran de mala calidad, por supuesto) como "Calles peligrosas", "Alicia ya no vive aquí", "Taxi Driver" o "El toro salvaje", y que después encontraría que eso de rodar con harto presupuesto no es malo si alguien lo ofrece, y comenzó a deslizarse hacia la serie A con "La última tentación de Cristo" y "El color del dinero" (tendencia que llegaría a su paroxismo con epics gargantuescos como "Pandillas de Nueva York" o "El aviador", claro está), el cineasta éste, decíamos, empezó a reirse para sus adentros porque Francis Ford Coppola era el italiano que se había forrao con una novela de mafiosos para inmortalizarse con "El Padrino", pero él... ¡¡¡TENÍA NO UNA NOVELA SINO UN LIBRO DE MAFIOSOS DE VERDAD!!! (OK, toda esa parte de la envidia de Scorsese hacia Ford Coppola me la saqué de debajo de la manga, para ponerle color al posteo, pero oigan, díganme si no suena verosímil, ¿no?). El caso es que ni corto ni perezoso, Scorsese llamó por teléfono a Pileggi y le dijo con emoción criptogay, "Es el libro con el que he soñado toda mi vida, baby", a lo que Pileggi respondió con igual emoción criptogay "Es la llamada telefónica con la que he soñado toda mi vida, baby" (OK, le puso un poco de ho-yay también... pero la anécdota dice más o menos eso). El caso es que Martin Scorsese pasó temporalmente del libro porque le salió la posibilidad de sacar avante "La última tentación de Cristo", que es una de las pelis menos recordadas de Scorsese (no menos recordada per se, sólo que nadie parece acordarse de quien fue su director, y eso que es una de sus mejores), y luego de que terminó de crucificar al mesías, volvió al gángster. Scorsese quería a William Petersen en el protagónico, un actor grande en sus días y olvidado en los nuestros (resurrección en "CSI" incluida, ups), pero por el camino conversó con Ray Liotta, y parece que lo vio buen chico y de buen parecer, porque le dio el rol protagónico a él. Paul Sorvino estuvo a punto de bajarse porque con esa cara de buenito que se gasta, pensó que no iba a dar el pego como mafioso, pero se vio un día en el espejo y se asustó a sí mismo, y dijo que estaba listo para el rol (por otra parte, su punto de canalla debe tener el bueno de Paul Sorvino, porque mira si no le fue a quedar rica su hija Mira Sorvino, ¿eh?). Al igual que John Malkovich (¡hey, eso hubiera estado bueno!), Al Pacino decidió que no iba a interpretar al personaje que acabó en las manos de Robert DeNiro (los dos protas de "El Padrino II", ya que estamos...), el cual decidió que no quería interpretar a ese mafioso porque iba a interpretar a otro mafioso en "Dick Tracy"... La cara de OH-CRAP posterior de Pacino debió ser épica, eso es. Ray Liotta la hizo al revés: para meterse en "Buenos muchachos" renunció a hacer de Harvey Dent en "Batman" de Tim Burton (jugada redonda: quedó como el gran e inmortal rol de Ray Liotta, mientras que Billy Dee Williams accedió al rol esperando transformarse en Dos Caras, y para cuando eso ocurre en "Batman Forever", lo reemplazaron por Tommy Lee Jones...). (Dicen que Sean Penn también podía haber tomado el rol, aunque con lo zafado, hubiera quedado mejor con el rol de Joe Pesci... pero nos hubiéramos perdido a Joe Pesci fuckeando a medio mundo, eso sí). Tom Cruise también rondaba, aunque quedó en el camino (también quedó en el camino Madonna, loada sea Bastet... Madonna igual que Pacino también acabó en "Dick Tracy". Ellen Barkin recién salida de "Prohibida obsesión", también quedó en el camino). Entretanto, el título de "Wiseguy" del libro original fue agarrado por una serie de televisión que no tenía nada que ver con el susodicho libro (acá en Chile se exhibió como "El astuto", por si alguien la recuerda... y fíjense que era buena la condenada serie ésa), de manera que le cambiaron el título a "Goodfellas" (traducible al castellano más o menos como "Buenos compa'res" o "Compaires leggales", así escrito en flaite), y le metieron un diálogo en donde el prota habla en off sobre cómo son buenos compañeros para que se entienda el título, claro está. ¿Resultado? Una peli para la gloria. No recaudó tanto (46 millones, pero costó 25), pero se volvió una de esas pásenle el babero a la crítica. La AFI en su rasking de las 100 mejores pelis EL-MEJOR-CINE-ES-YANKI, la puso en el 94 de las 100 mejores pelis de todos los tiempos en 1997, y la subió al lugar 92 en 2007, lo que prueba que en lo que a cine de mafiosos se refiere, a la AFI le falta sintonizar el Canal del Senado. Es considerada también una de las obras maestras de Scorsese, aunque eso no es demasiado difícil si se considera que Scorsese tiene pelis muy buenas, y también "Shutter Island", por no hablar de leviatanes hiperinflados como "Los infiltrados".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Seré honesto, sólo para que no digan que los estoy prejuiciando o algo. Frente a los que califican a "Buenos muchachos" como obra maestra, soy un poco escéptico. ¿Buena? Sí. Y mucho. ¿Maestra? Como que se queda un poco corta al respecto. Dentro de su género es una de las pelis fundamentales, pero "buena peli de género" no necesariamente es lo mismo que "buena peli" a secas. El problema de la peli es uno que servirá como preludio para una tendencia cada vez más pronunciada en las pelis posteriores de Scorsese: el tratar de impresionar al respetable ofreciendo vastos frescos panorámicos en donde pasen un montón de peripecias y de situaciones, tratando de meter en dos horas de peli lo que en honesto rigor cabría para cinco, acelerándolo todo al máximo (ayudado por la narración de fondo acá), y acabar transformando la historia en un ladrillazo de proporciones. Ese fue el mal que plagó a "Pandillas de Nueva York" y a "Los infiltrados", que en "Hugo" (siendo muy buena) aún existían trazas, y que parece haber alcanzado su apogeo en el plomo para cañones que fue "El aviador". Afortunadamente, este mal de Scorsese se muestra sólo de manera incipiente aquí, gracias en buena medida a la muy buena calidad de la producción en sí. Si no te gusta un segmento de la peli, puedes tener la seguridad de que la cosa va a estar en... bueno, en otra cosa en el segmento siguiente. La peli es algo así como impresionista, con pequeñas pinceladas describe un incidente o un evento, y después se mueve a toda prisa desde ahí. Quizás a demasiada prisa. En un momento de la peli (en concreto, en donde el personaje está hasta la raíz capilar de tóxicos varios) se justifica esta aceleración, pero en otros momentos, todo huele como a crónica. Y si hay una razón por la que la gente prefiere las novelas a las crónicas (bueno, por gente quiero decir la minoría que lee, claro), es porque las novelas permiten digerir mucho más despacio y con mejor gusto lo que en una crónica resulta quizás algo seco. Están las típicas comparaciones entre "El padrino" y "Buenos muchachos", pero en esta lid "El padrino" gana de cajón: es igual de apoteósica que "Buenos muchachos", pero se toma su tiempo en describir y hacer avanzar las situaciones, y por lo tanto la narración es mucho más majestuosa e imborrable en la memoria. Claro, "El padrino" es más larga, pero oigan, resulta que en la adaptación Ford Coppola y Puzo se dejaron fuera como la mitad de la novela original (que en otro ejemplo de concisión narrativa, Mario Puzo se las arregló para detenerse con calma en varias escenas, incluso con demasiada calma, asentando el escenario bien para acelerarse en otros tramos sin mayor perjuicio). Cuando Scorsese no encuentra cómo acelerar las cosas para meter toda la salchicha en el hot dog, recurre a una narración en off que llega a ser mareante. Para apabullar más al personal, a veces le da voz a la señora, aunque al final de la peli el aporte de ella tiende a ser más bien mínimo, y por lo tanto funciona más como un distractor que otra cosa. Con esto no digo que la peli sea mala (no lo es, en lo absoluto). Sólo quiero decir que no es la obra maestra que otros pontifican que es, vaya uno a saber por qué razones.

-- Uno de los grandísimos aciertos de esta peli, es describir algo que la gente de bien no siempre entiende con claridad: ¿cómo es posible que alguien sea tan mala persona, que se meta a delincuente? La respuesta es obvia (pero no por eso mucha gente de bien termina de captarla): porque ellos no piensan que sea malo. Para ellos es simplemente un trabajo. Y uno bien remunerado, además. Ese espíritu anarcocapitalista que lleva a la gente a meterse a la mafia (a cualquier mafia, no sólo a la siciliana, aunque la peli va de italianos, claro), la peli lo describe de manera soberbia. El prota parte diciendo que siempre quiso ser gángster. ¿Por qué? Para tener dinero con qué comprar bonitas chucherías. Y dejémonos de tonterías, eso es justo lo que quieres tú y también yo, ¿no? Luego la gente decente se escandaliza todo. Pero eso es el sueño capitalista: tener mucho dinero para gastar en muchas cosas. Para el prota, trabajar para la Mafia es un trabajo más y punto. Los que trabajan de nueve a cinco en empleos "legales" son pobres giles. Hay reglas, por supuesto. Hay jerarquías. A veces un mafioso abusa de su poder y los de abajo tienen que callarse. A veces uno de los de abajo no se calla, despacha al mafioso, y a su vez lo despachan con posterioridad porque, bueno, fíjense que los mafiosos también tienen... ¡sus propias leyes! Uno de los grandes aciertos de esta peli (ya que siempre se la compara con "El padrino", sigamos en esa línea) es mostrarnos la mafia no desde arriba, desde la cúspide del poder (lo que hace "El padrino", justamente), sino desde la plebe, desde el tipejo que hace el trabajo sucio de verdad. El prota y el Power Trio que integra, de ellos sólo uno es italiano y por lo tanto sólo uno puede llegar a ser un verdadero mafioso, mientras que los otros dos no (ambos tienen sangre irlandesa en las venas). ¿Y por qué el prota acepta todo esto? Es más, ¿por qué lo considera el paso natural para escalar en la vida? Por lo que hemos dicho, por el dinero. Y si no, mírate a ti mismo. Si eres joven, ¿cuánto has tenido que empollar para aprobar ramos en tus estudios superiores? Si eres ya mayorcito, o joven sin estudiar, ¿cuántas horas tienes que laburar para que te paguen lo justito para tener casa y familia, pero seguir mirando las cosas buenas desde el otro lado de la pantalla de la tele? Síguete preguntando, ¿quién gana más, el obrero por el salario mínimo mensual o el narco que se vende el equivalente a un salario mínimo mensual y más en apenas una noche? Síguete preguntando, ¿quién gana más, la secretaria por el salario mínimo mensual o la prosti de lujo que gana el equivalente a un salario mínimo mensual y más en apenas una noche? Esa cuestión, la peli la contesta por todo lo alto. Aunque el personaje de la esposa no queda todo lo bien perfilado que sería de desear (acepta con demasiada facilidad las actividades ilegales de su esposo, y nunca se explica por qué, considerando que se da a entender que fue criada en una "familia de bien"), también el hecho de que ella acepta tiene algo que ver con que ninguno de los personajes cuestiona el sistema. Aceptan que el sistema es así, y luego toman la opción más riesgosa pero de mayor ganancia. O de cómo el mundo delictual no son los "no reformados" o "excluidos" que pretende el discurso moralino bienpensante que habla de "reinserción" y otras huevadas: no, ellos son una sociedad aparte y paralela que siguen sus propias reglas y nos ven a nosotros como los huevones. ¿Para qué mierda se van a "re"-insertar en nuestro mundo si en el suyo les va tan bien? Claro, a veces les llega un tiro y se mueren, pero les podría pasar lo mismo trabajando como guardias de seguridad y ganarían incluso menos, ¿o no? Esta peli les haría bien a todos esos bienpensantes que se sienten muy bonitos y satisfechos con su propia superioridad moral pontificando sobre cómo hacer buenita a la gente, cuando en verdad no entienden nada de nada (salvo que con decir esas palabras de buena crianza se chupan fondos de ONGs y del gobierno de turno, claro, o sea, son parásitos del sistema también, pero a su manera: quizás son ellos los que deberían ser "reinsertados").

-- Las actuaciones de esta peli están en la gloria. Ray Liotta está en el rol de su carrera, por supuesto, y viéndolo aquí es difícil entender por qué todo fue cuesta abajo para él después. Joe Pesci está inmenso como el gángster sicótico, aunque resulta algo extraño verlo en la actualidad teniendo escenas incluso calmado, considerando que la caricatura popular (incluido más de algún malévolo sketch de Saturday Night Live) lo presenta incluso más happy-trigger que en la peli. Robert De Niro aporta más que nada su presencia, y como que se masca en esta peli el comienzo de su posterior declive actoral, cuando acabe oscilando entre la flojera y la autoparodia (con todo, necesario es decirlo, De Niro se pondría al año siguiente a las órdenes de Scorsese nuevamente para componer su siniestro Max Cady, lo mejor de la por otra parte sobrevalorada "Cabo de miedo"). Lorraine Bracco como la esposa está también en el rol de su vida, y también es una pena ver cómo su carrera posterior fue cuesta abajo (me da la idea de que Sharon Stone intentó repetir el pelotazo de la Bracco haciendo un rol similar en "Casino", pero la cosa no le salió tan bien). Y Paul Sorvino actúa muy bien como ese jefecillo mafioso que no se le mueve un pelo para hacer que las ruedas del negocio sigan girando. El resto de los personajes está más que nada de comparsas, para alguna que otra escena en particular (consecuencia de que los incidentes de la peli sean tan fugaces, eso es), pero en sus casi-cameos lo hacen más que bien. Mencionemos entre ellos a un joven y desconocido, quién lo diría, Nick Fu... er... Samuel L. Jackson, eso es (dos escenas en que es apenas el negro secundario, no hay mucho en este rol hace presagiar su espléndida carrera posterior, y no porque lo haga mal, sino porque... bueno, es el negro secundario, eso es, y eso que en esa época ya había rebasado la cuarentena).

-- La puesta en escena es también notablemente buena. Hablamos de una peli que principia en 1955 y termina en 1980 (¡hey, como el período cubierto por "El padrino II" y "El padrino III"!), pero la peli evita con maestría la trampa de Hollywood de remarcar bien remarcado al espectador el cambio de época haciendo que toda la escenografía, vestuario, autos, maquillaje y peinados sea de una década, y luego bruscamente todo eso sea de la década siguiente en la mesma seguente escena. Nones, aquí la transición entre época es sumamente fluida, en ningún minuto remarcan en exceso las tintas para que sea vea más '50s que los '50s, más '60s que los '60s o más '70s que los '70s, y en general el fluir del tiempo es eso, un fluir y no un brusco cambio de stage. En ese sentido, tenemos toda una lección acerca de cómo rodar una peli de época. En lo que a escenificación se refiere, por lo menos. Lo mismo va para la música, que no utiliza como banda sonora otra cosa sino canciones de la época, y precisamente de la época.

IDEAL PARA: Ver una buena descripción de lo que es la vida del mafioso promedio.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- ¿Qué es tan gracioso acerca de mí? [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 26 de julio de 2012

"Sospecha mortal" (1990).


-- "Internal Affairs" (título original en inglés), "Asuntos sucios" (título en España). Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Mike Figgis.
-- Actuación: Richard Gere, Andy Garcia, Laurie Metcalf, Nancy Travis, Richard Bradford, William Baldwin, Michael Beach, Katherine Borowitz, Faye Grant, John Kapelos, Xander Berkeley, John Capodice, Victoria Dillard, Pamella D'Pella, Susan Forristal.
-- Guión: Henry Bean.
-- Banda Sonora: Brian Banks, Mike Figgis, Anthony Marinelli.

-- "Sospecha mortal" en IMDb.
-- "Sospecha mortal" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un grupo de polis se mete a una casa de ésas de suburbio pobre, y algo sale mal: el poli nigga le pega un tiro a un sospechoso que parecía iba a sacar un arma. Oh-shit-oh-shit-oh-shit... Pero don't worry baby, suave Richard Gere está aquí, y le planta una navaja al otro para que parezca legítima defensa la cosa, con un todos hemos pasao por esto macho no te angusties, be cool. Establecido que tenemos polis corruptos, pasamos al otro lado del conflicto, que es AI. No Artificial Intelligence por supuesto, que hablamos de yanketas aquí, sino de Asuntos Internos, los polis de los polis. Con Andy García de chupiagente. ¿Su trabajo? Limpiar la poli de polis corruptos, claro. Vienen luego unas escenas para mostrarnos que cada uno de los polis tiene vida familiar, para establecer cómo el conflicto posterior va a afectar pues-eso, su vida familiar pues. El punto de fricción estalla cuando uno de los subordinados de Richard Gere es puesto en la picota por varias denuncias por brutalidad policíaca. Y como esto es una peli yanketa y no Chile, resulta que los cargos de brutalidad policíaca son SERIOS, e incluso pueden costarle EL PUESTO a la manzana podrida. Figúrense si aquí en Chile sacaran de su puesto a cada agente de la ley y el orden propasándose con los periodistas o los estudiantes o los mapuches... En fin, el caso es que AI, o sea Andy García, empieza a presionar y presionar, mientras que el poli presionado está que se quiebra, porque es medio tontorrón (William Baldwin, por más señas), y parece que a su esposa se la está comiendo otro. La guerra entre Richard Gere y Andy García por ver quién la tiene más larga ha comenzado, y pronto cobrará bajas no sólo en el duelo profesional, sino también en la vida personal...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

1990, el año de cambio de décadas. Se iba una década maniquea en que estaban los buenos muy buenos (tanto en versión "Rocky IV" te-vamoh-partih-too-la-jeta a los rusos, como en versión yeberrde Madonna "Y quién es esa chica") versus los malos muy malos. Figúrense cuánta maldad destiló la década, que fue la época en donde Yimi Chuágar tuvo que implorar públicamente perdón con aquello de "I have sinned against You, My Lord" por andar de putas entre teleprédica y teleprédica... y después llegaron los tranquilos y suaves '90s en que ganaron los buenos (América, Libre Mercado, Bildelberg) y perdieron los malos (los commies, economía del bienestar, valores sociales). Esta peli es un poco como eso. Al principio hay harta corrupción, al último es una batallita entre el bueno y el villano. Más en concordia con el espíritu de su propio tiempo, imposible.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Déjenme exponerlo de esta manera. Esta peli tiene partida de Indianápolis 500, y llegada de silla de ruedas de asilo geriátrico. Bueno, quizás estoy exagerando un poco, como suele ser mi sardónica costumbre, pero más o menos el concepto es ése. La cosa parte interesante presentándonos varios elementos y personajes que irán a parar al gran tablero de ajedrez que será el escenario del duelo entre el poli corrupto y el poli bueno que lo perseguirá. Este tratamiento le añadirá un nivel de complejidad que no tendrá nada que envidiarle a cualquier buena cinta noir o neonoir, a cuyo género podría adscribirse si la peli fuera un poco más stylish. Podría haber sido así una potente denuncia sobre la corrupción policíaca. Pensemos en las posibilidades: "Policía corrupto", "Serpico", "Magnum 44"... En suma, la idea de que la corrupción no es un problema del bien contra el mal, sino un conflicto de intereses en donde todos los atrapados en la red tienen algo que ganar o algo que perder siguiendo la ley o saltándosela. Con ese guión, la peli se rodaba sola. Pero luego... luego viene el trágico reino de las posibilidades desperdiciadas. Porque el guionista, parece que medio puesto contra la esquina dentro de su propio esquema, no encuentra mejor manera de resolverlo que transformarlo en "es personal". Con lo que cualquier esfuerzo por plasmar la realidad de la corrupción policíaca que la peli hubiera podido tener en primer lugar, y de manera tan magnífica, acaba yéndose por el caño y se transforma en... bueno, en otra del bueno contra el villano. Y ya promediando el final, el guionista no encuentra mejor manera de precipitarlo que hacer concurrir un evento aislado del resto de la peli, lo que desatará por supuesto el consabido duelo final en que, bueno, es más personal que nunca. Buff. Con esto no quiero decir que sea mala. Como thriller funciona, a lo menos porque mantiene la atención. Es sólo que uno se conforma toda la vida con pelis más o menos entretenidillas porque, bueno, qué más le vamos a pedir a Hollywood, si queremos a Hollywood como a ese hermano tonto que queremos como es con sus defectos y con sus defectos, y de pronto cuando viene una que podría romperla y ser más profunda e incisiva que el promedio, sorpresa, terminamos en el mismo planteamiento formulaico de siempre. En fin...

-- Richard Gere. Recordemos: venía de ser hot en "Gigoló americano" y "Reto al destino", para hundirse en cosas como "El Rey David", y estaba a un palmo de resucitar con "Mujer bonita", en lo que sería su racha de mejor exposición, que no necesariamente de mejor calidad ("Deseo y decepción", "Sommersby: El regreso de un extraño", "Entre dos amores", "Lancelot: El primer caballero"). En medio de todos estos personajes o héroes conflictuados o héroes a secas, aparece interpretando al villano. Y sorpresa, es un gran villano. La clava en el rol. Lo ves, y sabes que es un cabrón joputa el muy jodío. Al principio su personaje es ambiguo: aparece como un buen compañero y un poli que, bueno, a veces hay que saltarse las reglas si quieres obtener resultados. Pero después vamos viéndolo de cuerpo entero, la clase de monstruo sociópata que es. Y está espectacular. Si es cierto eso de que el tamaño de una peli se mide por el tamaño de su villano principal, entonces esta peli se redime de un guión bastante irregularcillo gracias a su interpretación como cabrón malparido. Si hay una razón por la cual ver esta peli, probablemente sea ésta. Salvo que seas una mojabragas por Richard Gere (alguna las había, y deben quedar por ahí dando vueltas mientras el sr. Gere marcha recto hacia la 3a edad), en cuyo caso verlo de villano... bueno, quizás también. Y es que uno nunca sabe con quién trata.

IDEAL PARA: Fanáticos de Richard Gere, y del thriller en general.

jueves, 16 de julio de 2009

"Mujer bonita" (1990).


-- "Pretty Woman". Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Garry Marshall.
-- Actuación: Richard Gere, Julia Roberts, Ralph Bellamy, Jason Alexander, Laura San Giacomo, Alex Hyde-White, Amy Yasbeck, Elinor Donahue, Hector Elizondo, Judith Baldwin, Jason Randal, Bill Applebaum, Tracy Bjork, Gary Greene, Billy Gallo.
-- Guión: J.F. Lawton.
-- Banda Sonora: James Newton Howard.

-- "Mujer bonita" en IMDb.
-- "Mujer bonita" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En Beverly Hills, uno de esos prototípicos tiburones de empresa que no se da fiesta porque en las fiestas se pone a hablar por teléfono para ver cómo amasar más dinero (¿y qué tiene eso de malo? Cada uno es feliz a su manera...), paga su correspondiente costo de oportunidad cuando su noviecita le representa que nunca estás, que nunca te veo y todas esas cosas. Y lo patea. Por teléfono. El hombre se mosquea porque, ya saben, es un empresario, y está en los genes del empresariado el mosquearse cuando se pierde una inversión, cualquier inversión, incluyendo invertir en féminas. Y toma prestado el automóvil de su amigo. Y se larga. Y como está en otra ciudad, se pierde. Llega entonces hasta una calle en la que laboran algunas chicas pay-per-view. Una de esas chicas está mosqueada a su vez porque su amigota se está fumando el cash de la renta (o jalando, o inyectando, yo qué sé), y se monta al vehículo del tipo. Y se queda sorprendida porque, verán, el tipo es buena gente y decente, nada que ver con los tiburones corporativos estilo Gordon Gekko, y se la lleva, se la lleva, se la lleva... por 20 dólares le dirá dónde está su destino (bueno, imagino que 20 dólares compraban muchas cosas en ese tiempo). Una vez en el hotel finolis donde él está alojado, él se queda pensando, le pesa la chica ésa malagradecía porque él estaba dedicado a juntar el money para el nidito de amor y ella sale con los chocolates y las rosas, miren que ingrata, y decide que se va a llevar a la chica de alquiler a su habitación. Pero no para follársela como Dios manda, ¡oh, no!, porque el tipo tendrá dinero y poder, pero es que oigan, en el fondo es buen chato, y decide que la tendrá puramente de compañía. Y ella se encandila con el estilo de vida y con el trato galán del sujeto, y él por su parte se empapa de ese Freigeist de la chica, tan diferente a sus estiradetes amigos, los opuestos se atraen, y le ofrece entonces un contrato para acompañarlo por una semana. Una semana que cambiará sus vidas forever and ever y etcétera. Ustedes los humanitos sí que saben complicársela, nosotros los gatos pasamos por el peak hormonal del apareamiento y el resto del tiempo es comer y dormir. ¿Para eso inventaron la civilización...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los madonnescos y estucados '80s terminaron, en cierto sentido, en ese día de 1994 en que Kurt Cobain tuvo el buen sentido y gusto de pegarse un tiro para vender más discos de Nirvana (¡un momento, estaba muerto! ¿Cómo iba a profitar de ese incremento de ganancias...? Hmmmmmm...). Pero hasta entonces venía esa especie de resaca de los '80s que fueron los tempranos '90s, la época en que "Melrose Place" aún no desplazaba del foco a su madre putativa "Beverly Hills 90210", y en que Estados Unidos estaba de cabeza buscando al asesino de Laura Palmer en esa mezcla de slasher ochentero con espíritu indie grungie noventero que fue "Twin Peaks". Y para demostrar que los '80s no estaban muertos, he aquí la peli capital de esa época de transición. Interpretada por ese ídolo tardíosetentero y tempranoochentero que fue Richard Gere ("Gigoló americano", "Reto al destino"...) con la por ese entonces ascendente Julia Roberts, que había hecho de secundaria en "Línea mortal". Circulaba por ahí un guión sobre la oscura y darkie vida de las hembras de lujo, pero cuando los productores lo vieron dijeron "no-no-no, muy deprimente, esto es Hollywood, la fábrica de sueños"... Así es que reescribieron todo el material para que fuera una comedia romántica. El casting de actores fue otro parto porque ninguna actriz quería hacer el papel de ramera, y ningún actor quería aparecer levantándose a una ramera. Entre las descartadas estuvieron Molly Ringwald (no quiso), Valeria Golino (consideró que su acento italiano no ayudaba), Meg Ryan (¡Disney la quería!), y Daryl Hannah (consideró que el rol denigraba a las mujeres), y entre los descartados estuvieron Christopher Reeves (¡!) y Al Pacino (¡¡!!). El resultado: la peli consagró una fórmula (creyeron hacerla de oro repitiendo Gere-Roberts en "Novia fugitiva", con los deprimentes resultados que son de dominio público), y catapultó a Julia Roberts a la fama internacional como la prostituta con el corazón de oro y la convirtió en ídola tempranonoventera (bueno, ella y también Shelley Michelle, que le prestó el cuerpo a la Roberts en todas las escenas más contundentes, y que le labró también un nombrecillo en la serie B...).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Hay cosas que funcionan, funcionaron y funcionarán siempre, desde que el hombre es hombre y hasta la completa extinción de la Humanidad, y una de esas cosas es fabricar sueños para los wannabes. Si no puedes ser un agente secreto, un guerrero bárbaro o un místico desaforado, siempre puedes vivir la experiencia vicaria a través de "El satánico Doctor No", "Conan el Bárbaro" o "Los diez mandamientos". Uno de esos patrones comunes es la historia de la Cenicienta (la trama que tanto hizo por la carrera de Thalía) sobre la chica pobre que se enamora de un príncipe y, matrimonio mediante, asciende en la escala social a la par que es redimida, y todo eso por gratis, sin hacer nada, simplemente porque es una buena chica igualita a las chicas de la platea (bueno, en "Por siempre" al menos Drew Barrymore tenía que currársela más... Pero en todas las otras, las chicas pueden decir "pobrecilla, cómo sufre inmerecidamente siendo tan noble y buena, si es igualita a mí", aunque la que dice eso sea una bruja de cuidado en la vida real). "Mujer bonita" no es más que otra reversión de la Cenicienta, ahora Beverly Hills-style, y la apreciación de la peli va directamente relacionado con esto. O sea, quién espere gran cine aquí está perdiendo el tiempo. Pero quién ande a la siga de una buena historia popular o que le cuenten un buen cuento de hadas, aquí está en su salsa. Porque están todos los ingredientes de la historia de la Cenicienta (bueno, no hay hermanastra a la vista, y la amiguete podrá ser una yonki de esnifárselo todo, pero al último es más buena que el pan y ni envidia siente de que su mejor amiga se ligue a un millonario forrado en dólares), y trabajados con mimo y esfuerzo. Como dijo Homero Simpson (bueno, lo hizo apuntando implícitamente a "Novia fugitiva", pero aquí también se aplica): "¡Pero qué imbecilidad, si al final todos sabemos que Julia Roberts se va a quedar con Richard Gere!". Sí, lo sabemos, pero el tramo intermedio... Es puro sueño romántico, comme il faut, y eso también vale algo. Y si no lo creen, vean el desaguisado que hizo Jennifer Lopez cuando trató de coronarse como la Julia Roberts latina en "Sueño de amor", y convirtió el tema de la Mujer Bonita en una pesadilla de amor, o de-lo-que-sea.

-- La peli tiene su remoquete de crítica social ciertamente implícita. ¡Oh, no nos fijemos en ese Gordon Gekko de buen corazón que es Richard Gere, que esto no es "Wall Street"! Pero las secuencias de la chica pobre-pero-honesta caminando en ese mundo de vanagloria y superficialidad (las escenas en las boutiques caras, memorables todas) dan para restregar por la cara todo lo estiradetes y despectivos que son los ricos en realidad. Nunca sabrás si ese rico tan campechano y buena gente realmente lo es, hasta que lo encuentres enfrentado a un pobre, y en esta peli eso es evidente. Sabemos que Richard Gere es buena gente porque trata a la prostituta como persona, y cuando mete las patas hasta el trasero, no la manda a freir espárragos como un monetarista cualquiera, sino que reflexiona, trata de entenderla, etcétera.

-- Julia Roberts. Como decíamos, esta peli la puso en la primera línea de las actrices hollywoodenses, y con justicia. Su interpretación es avasalladora y carismática. Bueno, no hagamos demasiado caso de algunos rumores sobre cómo la ayudaron a actuar (como que por ejemplo le hicieron cosquillas en los pies para sacarle una carcajada histérica, en una escena). En esos años Julia Roberts se esforzaba por sacar buenos roles, y con los años ha demostrado ser una actriz más que fina (aunque se haya encasillado en roles de pesada como "Erin Brockovich" o "La gran estafa", todo hay que decirlo, pero también está su magnífico e incomprendido rol en "El secreto de Mary Reilly"), pero cuando todavía la cuenta bancaria estaba a medio llenar, tenía que trabajar el doble para quedarse donde mismo. Y esta peli sigue siendo un ineludible en su filmografía. Y a Richard Gere no lo mencionamos no porque no lo haya hecho bien, sino porque la Roberts básicamente se lo come con zapatos. Bueno, ayuda también que su rol en sí mismo es poco creíble, incluso en un cuento de hadas como éste (o sea, el tipo lo tiene todo, fama, fortuna, se comporta como un niñito mimado, ¿y de pronto desarrolla un ataque de conciencia y se vuelve un emprendedor después de haber sido un maldito especulador revientaBolsas...? Pleeeeeeaaaaaase...). Pero cumple bien.

-- Entre los secundarios tenemos a Laura San Giacomo al tope de la bandera, insigne secundaria antes de esta peli, y después de esta peli también (algunos la conocen por la serie de TV "Just Shoot Me", otros por haber sido hermana de Andie McDowell en "Sexo, mentiras y video"). A diferencia de la Roberts, Laura San Giacomo sí que es una ramera un poco más creíble, con ese vestuario más descafeinado, con sus modales de niñata guarra y con su correspondiente repertorio de adicciones (se supone que el personaje de la Roberts, en el darkie guión original, iba a ser algo así). Y Héctor Elizondo, como el jefe del hotel, también está c'est magnifique, qué vamos a decir, aunque su rol también sea un tanto increíble, pero... ¡cuánta bonhomía, el hombre!

IDEAL PARA: Verla con el correspondiente palomo o paloma y ponerse después a palomear arrurrú.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 24 de enero de 2008

"Horas desesperadas" (1990).


-- "Desperate Hours". Estados Unidos. Año 1990.
-- Dirección: Michael Cimino.
-- Actuación: Mickey Rourke, Anthony Hopkins, Mimi Rogers, Lindsay Crouse, Kelly Lynch, Elias Koteas, David Morse, Shawnee Smith, Danny Gerard, Gerry Bamman, Matt McGrath, John Christopher Jones, Dean Norris, John Finn, Christopher Curry.
-- Guión: Lawrence Konner, Mark Rosenthal y Joseph Hayes, basados en la novela y obra teatral de este último.
-- Actuación: David Mansfield.

-- "Horas desesperadas" en IMDb.
-- "Horas desesperadas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un lugar despoblado aparece una chica fatal estilo '80s: o sea, rasgos germánicos, rubia de pelo liso y largo, piel pálida, abundante rouge rojo intenso, lentes oscuros, sobretodo que la tapa entera hasta la altura de los muslos, medias negras con portaligas, taco aguja que te caes desde tres metros de altura... La chica en cuestión deja un automóvil, y después sigue camino. La misma chica aparece después en un tribunal, defendiendo a un acusado que se muestra más que un poco chúcaro con el tema de su propia defensa. El acusado pide entonces que la dejen un ratito a solas con la chica, lo que aprovecha ella para contrabandearle a él un arma de fuego. Ambos salen del tribunal, ella como rehén o algo así, y el tipo se da a la fuga, utilizando de paso el automóvil que la chica dejó en el lugar descampado. Mientras tanto, en alguna otra ciudad, hay una familia un tanto disfuncional. O que ya no es familia más. Porque papi decidió meterse a la cama con una chica de la mitad de su edad, la esposa (aún) está lógicamente más que fastidiada, la hija corazón no quiere ver a papi traidor, el chico apenas se entera de lo que pasa, y la casona está a punto de for sale, por aquello de los malos recuerdos, etcétera. Es a esa casa, a donde irá a parar nuestro tipo que se dio a la fuga, con dos de sus cómplices. Ahora, prisioneros dentro de una situación de rehenes, tendrán que hacer lo tópico en estas cintas, o sea, poner fin a sus diferencias personales, actuar como un solo hombre frente a la amenaza, etcétera. Eso, mientras la poli no se entera de nada, y una más que improbable agente policial trata de iniciar la caza del hombre...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1955, William Wyler (el hombre tras el "Cumbres borrascosas" de 1940 y el "Ben Hur" de 1959) dirigió un thriller con un Humphrey Bogart ya otoñal, llamado "Horas desesperadas". A Dino de Laurentiis le pareció una estupenda idea hacer un remake en los primeros '90s, con todo el extraño estilo de una década agonizante combinado con eso otro nuevo que venía, y que nadie sabía muy bien que era (era el grunge, por supuesto, pero en esta película, así como en varias otras del período, no se dieron por enterados). Como la mayor parte del cine ochentero hecho ya en plenos '90s, este filme luce enormemente trasnochado. La peli recibió críticas sumamente pobres; sabido es que frente a ellas, la conducta habitual de su seguro servidor el General Gato se pregunta qué película vieron los críticos y cómo pudieron ser tan imbéciles de menospreciar lo que yo vi, pero en este caso particular no tengo dudas: la película que ellos vieron y menospreciaron, es la que yo vi y tasé en su justo precio. Y su justo precio es, desdichadamente, bastante bajo. No mucho más caro que el valor del resto de la crítica, para que nos entendamos.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Tiene algunos momentos estelares a cargo de Michael Cimino. El problema es que Michael Cimino es... ¿Cómo decirlo? Bien, no es un director excesivamente prolífico, se hizo de un nombre con la interesante pero un tanto hiperbólica "El francotirador", se las arregló para enviar a un estudio entero a la quiebra con el western "Las puertas del cielo", y más o menos se reivindicó con "El año del dragón". El fuerte de Michael Cimino es rodar violencia pura y dura, en una extraña combinación de rudeza y estilización de la que bien podrían aprender algunos garbanceros de Hollywood, hoy por hoy. Y son justamente las escenas de violencia, las que ayudan a mantener a flote una película que de lo contrario se hundiría sin remedio. Por desgracia, es una película de suspenso y tensión, no una de acción pura y dura, así es que las escenas de violencia son las menos. Pero dije: "momentos estelares" y no "película estelar", ¿OK? Veamos: está la secuencia de la persecusión contra uno de los cómplices en pleno desierto (con un ciervo como autoguiño a "El francotirador", qué manera de hacerse promoción el hombre...), la brutal secuencia de acción final (al menos el final vale la pena)... Sí, hay cosas que rescatar, después de todo.

-- El desempeño de los actores es irregular, y se echa claramente de menos una mano más firme en la dirección de actores. Cada uno lo hace bastante bien... por su cuenta, pero a veces parecieran que no terminan de conectarse unos con otros, a eso me refiero. Mickey Rourke, más o menos top por aquellos años después de ensartarse a Carré Otis en "Orquídea salvaje" (y seguir con ella en la vida real, cabrón con suerte), tiene un competente desempeño como el psicópata, aunque sin pasarse, no vaya a ser cosa que anden diciendo después por ahí que sabe actuar. Anthony Hopkins entrega también muy buenos momentos, pero no se le siente tan afiatado como en otros roles; por su parte recordemos que el pobre iba en aquellos años más o menos a los tumbos, sin saltar aún a la fama que le daría su siguiente película ("El silencio de los inocentes"). Mimi Rogers, por aquellos años recién divorciada de Tom Cruise (quien la cambió por Nicole Kidman... más o menos como su personaje en la peli, caramba...), entrega la que es probablemente la mejor actuación de toda la peli, con buena interacción con el resto del elenco, el cual sin ella probablemente se desbandaría. Lindsay Crouse interpreta a una agente policial que, no sé bien cómo decirlo, digámoslo así... ¿es en serio? Se la pasa musmuseando toda la película y apenas se le entiende lo que dice, lo poco que se le entiende lo dice con tono arrastrado, y los parlamentos que tiene... ¿en qué nave espacial dice usted que la trajeron de cargo a la Tierra...? Su punto actoral más alto fue haber sido villana en la televisiva "Buffy la Cazavampiros", y en la cuarta temporada, sindicada universalmente como la más mala, lo que algo debe decir... Kelly Lynch es la abogada sexy '80s' style, y la verdad es que su brevísimo par de topless animan bastante el cotarro (además que las miraditas que le dedica la detective dura alienígena...). El gran Elias Koteas ("Crash: Extraños placeres", "La delgada línea roja", "Zodíaco") se las arregla para escalar posiciones desde su trinchera secundaria. El trío de malandras que interpretan Rourke y Koteas es complementado con David Morse, eterno secundario de lujo, quien una vez más aquí está como secundario de lujo. Y para la trivia mencionemos la estupenda actuación de una tempranísima Shawnee Smith, como la hija adolescente rebelde de la pareja protagónica, casi década y media antes de saltar al estrellato como Amanda, la pirada víctima de Jigsaw en "El juego del miedo" y secuelas. Pensándolo bien, con esos ingredientes (excluyendo a la policía en clave "soy adepta de Sixto Paz")... ¿cómo demonios se las arregló Michael Cimino para pifiarla tan grandemente? ¡Hombre, pero si este tipo fue el que dirigió a de Niro, a Cazale, a la Streep y a Walken en "El francotirador", demonios! Para darse de cabezazos contra la pared.

IDEAL PARA: Analizar como rayos un buen director puede palmarla teniendo una buena historia y buenos actores para rodarla.

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