11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 2 de abril de 2009

"Un plan brillante" (2007).


-- "Flawless". Reino Unido / Luxemburgo. Año 2007.
-- Dirección: Michael Radford.
-- Actuación: Demi Moore, Michael Caine, Lambert Wilson, Nathaniel Parker, Shaughan Seymour, Nicholas Jones, David Barras, Joss Ackland, Silas Carson, Derren Nesbitt, Rosalind March, Kevan Willis, Stanley Townsend, Jonathan Aris, Ben Righton.
-- Guión: Edward Anderson.
-- Banda Sonora: Paul Englishby (director), Robert Houston (ingeniero asistente de sonido) y Allan Jenkins (editor musical).

-- "Un plan brillante" en IMDb.
-- "Un plan brillante" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los diamantes siguen un largo camino, desde que algún nigga de dientes brillantes lo extrae por unos puñeteros centavos desde una mina, hasta que son clasificados, tallados, exhibidos al público, comprados por mujeres grupías con eso de que diamonds are forever, y terminan en las manos ¿de...? Adivinaron, de Demi Moore. Que anda con un pedrusco de los grandotes. De los que cortan el aliento. Así como así, en una cafetería cualquiera de la City londinense, dando una entrevista para una periodista a la que no conoce (¿y si la periodista tiene un novio psycho con fetish por los diamantes...?). De la entrevista, nuestra ancianita rememora cómo era el mundo medio siglo atrás, en los prósperos y fashionosos '60s. En esa época ella estaba en un alto puesto gerencial de una empresa de diamantes, pero adivinen qué, es mujer, y los machistas a su alrededor no la dejan trepar a gusto (miren como esta clase de pelis "drowned girl screams" deben ambientarse cada vez más y más en el pasado para ser creíbles...). El mercado de los diamantes está un poco remecido porque, verán, Dios fue tan tarado que dejó las semillas de diamantes creciendo en países tercermundistas con esa asquerosa variable macroeconómica llamada "inestabilidad política", en vez de ponerlos en el bueno y santo Primer Mundo. Nuestra chica es inteligente y da algunas buenas ideas, y los malvados y misóginos hombres, era que no, en vez de agradecérselo la p***** primero con negarle un ascenso y dárselo al lambiscón de turno, y luego con hacer algunas negociaciones pa'callao con los rusos y ponerla en la lista de despidos. OK, ahora sí que está furiosa. Pero, ¿qué podrá hacer? ¿Sustraer secretos industriales y venderlos a la competencia? ¿Instalar su propia agencia? ¿Casarse con algún tipo interesado en mujeres con empuje y temperamento, ehm, masculino...? Bueno, hay un barrendero ya ancianito que anda dando vueltas por ahí, que le sugiere un plan. Se trata nada menos que de atracar la inexpugnable caja fuerte de la casa central de la empresa de los diamantes. Bueno, en esos tiempos era más fácil porque la tecnología de las cámaras de seguridad estaba aún en embrión. Pero aún así, comprensiblemente, no es tarea sencilla. Nuestra chica, después de pensárselo bien, y considerando que no quiere jubilarse todavía, termina aceptando. De esta manera comienza la ejecución del plan. Ejecución que, por supuesto, devendrá en el típico plan perfecto con imperfecciones que animarán su tanto el cotarro, y pondrán a nuestros protas en peligro, etcétera.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '60s, el mundo se dividió en dos. A un lado de la trinchera estaban los contraculturales que fumaban maría juana, leían a William Burroughs, compraban historietas de la Marvel y veían "Busco mi destino". Al otro lado estaban los correctitos y adocenaditos que consumían whisky, leían la prensa de derechas, escuchaban música lounge y veían en el cine al muy terneado James Bond. En este clima, y del segundo lado, el lado chic, de la barricada, hubo un subgénero de pelis "de ladrones", y de golpes perfectos: "Once a la medianoche", "Golpe a la italiana", "El caso Thomas Crown", "Topkapi", "Cómo robar un millón de dólares", "Ladrona por amor"... El esquema era en todos bastante similar: un tesoro (billetes o piedras de las brillantes, tanto más daba) que sirviera como mcguffin, fuertemente custodiado por medidas de seguridad en apariencia invencibles, más un grupo de truhanes que armara un ingenioso plan para apoderarse de esa fortuna, plan que en algún minuto, por una razón u otra, podía terminar saliendo mal, para meterle un poco de salero al asunto, pero al final salía por lo general bien, todo rodeado con el glamour y la elegancia de esos bares estilo Dean Martin o esos casinos de martini stirren and not shaken. De tarde en tarde, el género vuelve a levantar cabeza (ahí tienen "La gran estafa", remake de "Once a la medianoche", y sus dos secuelas), pero siempre de manera un tanto artificiosa, porque admitámoslo, los '60s no se volverán a repetir (ahí tienen esa de "El caso Thomas Crown" con Pierce Brosnan...). Esta peli puede inscribirse dentro de ese revival, pero el guión fue más habilidoso: en vez de hacerle un homenaje al subgénero ambientándolo en la actualidad, creó un aura romántica alrededor de la historia simplemente asociando elementos muy sesenteros: la chica de peinado con melenita, los diamantes (sesentero a tope desde "Desayuno con diamantes"...), y el atraco perfecto, en una trama también ambientada en los '60s. Negocio redondo. Claro que las pelis hechas con clara vocación de homenaje suelen ser bastante inferiores a los homenajeados (desventajas del tributo servil, of course), pero aún así, de hacerse con tacto y habilidad, puede salir algo bueno.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos por darle crédito no a la dupla actoral (Michael Caine y Demi Moore, what a weird combination...), sino al director Michael Radford, bien conocido por el cinéfilo de pro gracias a pelis como "1984", "El cartero" (ésa de Neruda, el remake de "Ardiente paciencia" que superó a la versión original, que conste, la dirigía el mismo que escribió la novela) o más recientemente, la estupenda "El mercader de Venecia". Si hay un tema común a todas estas pelis, y a la en comento, es el tema del poder: quien lo tiene, quien lo ambiciona, y quien sufre bajo su bota. En este caso, la trama del robo de los diamantes se ve enriquecida porque la principal motivación de la prota es que, por no tener poder, no sólo es ninguneada por sus jefes, sino que además le agarra el trasero en público nada menos que un ruso de pro (vaya con Demi Moore, pensar que en "Una propuesta indecente" se dejaba faenar por Woody Harrelson y en "Acoso sexual" pedía screaming ser violada por Michael Douglas...). En fin, volviendo al asunto del poder, Michael Radford sigue insistiendo con el tema, de una manera quizás poco sutil, pero al menos no se le puede negar consecuencia, al hombre, sacando sus motivaciones personales al ruedo en medio de una peli que podría haber sido mucho más sellout. Bueno, bien por Radford. Y por nosotros también, que ganamos algo de calado en una peli que en principio es de pura entretención.

-- Demi Moore. Actriz hot (en más de un sentido) en los tempranos '90s, su carrera se fue al drenaje después de "Striptease" y "Hasta el límite", y ni siquiera "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" (y dále con los límites) la levantó de su tumba (de hecho, es probable que su rol de villana haya colaborado en el hundimiento de una peli que de entrada olía a doomed). El mismo año en que hizo un secundario en la estimable y subvalorada "Mr. Brooks", se daba maña para aparecer acá. Y es que está casi irreconocible. ¡Damn it, si hasta pareciera buena actriz! Claro, puede que se haya interpretado a sí misma, un poco como cuando la única escena buena que le salió de "Los ángeles de Charlie 2: Al límite" se quejó histericona de que todos la dejaban abandonada, mientras que aquí hace ese rol (no el de histericona, sino el de chica abandonada por todos) durante toda la peli. En cualquier caso, su presencia es un plus. Las escenas en que debe interpretar a una mujer anciana en el presente (o sea, fuera del gran flashback que es la peli), más allá de que los tipos haciendo partes prostéticas se esforzaron bien esforzados, Demi Moore las resuelve con bastante solvencia, y nos consigue hacer creer que para su personaje ha pasado el tiempo. A su lado Michael Caine, cuya carrera ha estado en alturas como "El caballero de la noche" o en putos negr... perdón, en puntos negros como "Tiburón IV: La venganza", hace más o menos su rol de siempre, con la bonhomía también de siempre, y aunque a ratos se le siente un tanto a desgana (bueno, tampoco es que su personaje sea el mejor guionizado del mundo, tampoco, y sus motivaciones últimas son puro pulp), al menos hace buena dupla con Demi Moore. Era una combinación ímproba, por supuesto, y mezclarlos fue casi un trabajo de alquimia, pero funcionó. Se ven bien en la pantalla. Creíbles. Que es, lo que al final del día, importa.

-- Veamos la historia. El misterio final de la trama no es tan difícil de adivinar, en realidad, si uno mira para otro lado en vez de dejar envolverse con lo obvio (además, es una solución quizás un poco inverosímil). Pero si uno se deja llevar por la trama, está bien. La peli consigue imprimir suspenso, y lleva a que en verdad uno se pregunte "bueno, ¿y cómo?". Tuvo un paso discretísimo en los cines, pero no es una mala opción para arrendar en DVD. Seguro que tiene un argumento más interesante y mejor armadito que la mayor parte de los thrillers de suspenso de Hollywood.

IDEAL PARA: Ver una peli de suspenso de las buenas, como las de antes.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 29 de octubre de 2006

"Los diamantes son eternos" (1971).


-- "Diamonds Are Forever" (título original en inglés), "Diamantes para la eternidad" (título en España). Inglaterra / Estados Unidos. Año 1971.
-- Dirección: Guy Hamilton.
-- Actuación: Sean Connery, Jill St. John, Charles Gray, Lana Wood, Jimmy Dean, Bruce Cabot, Putter Smith, Bruce Glover, Norman Burton, Joseph Fürst, Bernard Lee, Desmond Llewelyn, Lois Maxwell.
-- Guión: Richard Maibaum y Tom Mankiewicz, basados en los personajes creados por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: John Barry.

-- "Los diamantes son eternos" en IMDb.
-- "Los diamantes son eternos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una elegante pared de papel en un edificio japonés se rompe repentinamente: es Bond, James Bond, agarrado a trompazos con un matón de los malvados. Una sola pregunta: ¡Dónde está Blofeld! Después de tres o cuatro interrogatorios por el estilo, Bond llega hasta la guarida de Blofeld, teniendo una última lucha con su archienemigo antes de verlo sumergirse para siempre en un caldero de barro hirviente. Después de este ajuste de cuentas, en que ha conseguido poner en su lugar a su archinémesis que le ha perseguido en varias entregas, y además de paso le ha matado la señora, parte a investigar una operación de contrabando de diamantes entre Holanda y Sudáfrica. En Holanda conoce a una ladrona supuestamente muy hábil, y a través de ella (y de unos cuantos golpes más con algunos matones), llega hasta Estados Unidos. Allí hace un terrible descubrimiento: toda la operación de contrabando de diamantes en realidad no tiene nada que eer con las finanzas internacionales, sino que va destinada a conseguirlos para un gigantesco láser orbital que quedará impecablemente bien en las manos de SPECTRE. ¿SPECTRE, dije? Sí, SPECTRE sigue vivo, porque quien está detrás de todo este lío es, ¿adivinan quién...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después del fiasco de "007 al Servicio Secreto de Su Majestad", los productores Broccoli y Salzsman tenían que enrielar a como diera lugar la saga Bond, o de lo contrario la gallina de los huevos de oro moriría. Hacerlo sería difícil, porque el mundo entero estaba saliendo de los sicodélicos '60s para entrar a la resaca de los '70s. La respuesta a ello fue crear una película que fuera "la última de las antiguas", y después pasar a otra cosa. Y no se anduvieron con chicas. Pidieron de nuevo a Sean Connery, quien aceptó a cambio de una suma altísima, con la esperanza de que los productores se descorazonaran... y tuvo que hacerla cuando le pagaron. Y ya que la cosa no iba de oro, pero sí de diamantes, llamaron de regreso a Guy Hamilton, quien anteriormente se había hecho cargo de la fundacional "Goldfinger", razón por la que ambos filmes comparten una cromaticidad amarillenta muy peculiar, pero que por lo sicodélico de la trama de "Los diamantes son eternos", la hacen aún más extraña e irreal, si es que cabe. Y para no quedarse cortos, llamaron también de regreso a Shirley Bassey para cantar la canción de créditos ("Diamonds are Forever"); la Bassey había cantado ya justamente "Goldfinger". También hicieron arreglines con la trama: la primera escena, ambientada en Japón, enlaza derechamente esta cinta como una continuación tácita de "Sólo se vive dos veces", la anterior cinta Bond con Connery, haciendo caso omiso en forma tácita de "007 al Servicio Secreto de Su Majestad", y recurrieron a un guión rocambolesco que se aleja del intento de dotar a Bond de mayor realismo en la entrega anterior. Por todo lo anterior, "Los diamantes son eternos" es una de las películas Bond más extrañas jamás filmadas.

¿POR QUÉ VERLA?

-- El guión no tiene desperdicio alguno. Es cierto que los filmes Bond no son prodigio de verosimiltud, pero éste en particular se lleva la palma en muchos aspectos. Es decidor que buena parte de su trama se ambiente en Las Vegas, entre circos y casinos, casi como un guiño inconsciente a su condición de filme impostado, de "entrega de la saga que no debía estar ahí". ¿Diamantes para fabricar un espejo orbital que sea un arma láser...? ¿Un multimillonario estilo Howard Hughes que es la fachada del villano...? ¿Alusiones a la teoría de la conspiración sobre una eventual falsificación de la llegada del Apolo XI a la Luna...?

-- Es una de las películas Bond con enfoque ideológico menos convencional (para bien o para mal). Entrando a los liberales y permisivos '70s, se permite ser abiertamente homofóbica al presentar como villanos secundarios a una pareja homosexual que huelen a mariconeo desde el planeta vecino, un par de matonas con toda la apariencia de lesbianas que responden a nombre de dibujo animado de Disney, y el breve paseo por Holanda da a entender que ese lugar es una especie de tierra permisiva y liberal que, a fin de cuentas, es bastante aburrida. O sea, es un filme con la moral CONSERVADORA de los '60s, ¡pero filmado en 1971!

-- Es la última película Bond en donde aparece el clásico villano Blofeld, el jefe de SPECTRE (si descontamos el breve "cameo" en "Sólo para tus ojos"). En ese sentido, es también una despedida de los '60s.

-- Se diga lo que se diga, Shirley Bassey sigue siendo una buena entrada para cualquier filme Bond ("Goldfinger", "Los diamantes son eternos", "Moonraker").

-- Algunos de los mejores diálogos de un filme Bond aparecen aquí: la presentación que Bond hace de sí mismo al ingresar a la guarida del villano, los diálogos de los matones maricones, el despectivo comentario que hace el villano sobre Kansas, las dos líneas de Bond respecto de una rata que se encuentra en determinado lugar...

IDEAL PARA: Ver una película Bond rarísima, en más de un concepto.

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