11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 26 de mayo de 2013

"En trance" (2013).


-- "Trance". Inglaterra. Año 2013.
-- Dirección: Danny Boyle.
-- Actuación: James McAvoy, Vincent Cassel, Rosario Dawson, Danny Sapani, Matt Cross, Wahab Sheikh, Mark Poltimore, Tuppence Middleton, Simon Kunz, Michael Shaeffer, Tony Jayawardena, Vincent Montuel, Jai Rajani, Spencer Wilding, Gursharan Chaggar.
-- Guión: Joe Ahearne y John Hodge.
-- Banda Sonora: Rick Smith.

-- "En trance" en IMDb.
-- "En trance" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hubo una época en donde robarse los cuadros era negocio redondo. Tanto, que en realidad las subastas de arte eran casi escaparate con un cartel ASALTANTES SACAR NÚMERO DE ATENCIÓN POR FAVOR - CUADROS DISPONIBLES PARA ROBAR, HASTA AGOTAR STOCK. Ya no. Como los martilleros se están avispando, las nuevas tecnologías y protocolos se hicieron para que no fuera posible asaltar y too. O sea, los asaltos igual son posibles, porque nada hay que reemplace al viejo elemento humano llamado TENER COJONEH. ¿Cuál es el protocolo aquí? Un cuadro no vale una vida humana. Si llega un asaltante y se lo quiere llevar, que se lo lleve. No se hagan los héroes. Ustedes reciben el mínimo por esto, no vale la pena. Pero si pueden, sólo si pueden... llévense el cuadro y métanlo en una caja de seguridad por una ranura. ¿Cuál es la mejor manera entonces de asaltar una subasta de éstas? Bueno, la obvia: trabajo interno. El método infalible con el cual la CTU fue asaltada siete veces en ocho temporadas, y una octava no porque en la séptima temporada la CTU había sido reemplazada por el FBI, que también fue asaltado por trabajo interno. En fin, desvarío. El caso es que ocurre uno de estos asaltos, los asaltantes quieren la pintura, el prota se lleva el cuadro, a la hora de la verdad estalla una pelea (bueno, seamos honestos, la pelea se zanja con SMASH GOLPE tipo FATALITY - FLAWLESS VICTORY), y el asaltante se lleva el cuadro igual, pasando por encima de la traición de su subordinado. Sólo para descubrir, más allá, que el cuadro ha desaparecido. Bueno, lo obvio es pensar que el suche los ha traicionado, ¿no? Así es que van y lo secuestran y hacen lo que todos los malos malosos cabreados hacen en circunstancias, o sea, torturar al prota hasta que hable. Pero no habla. ¿Porque es un héroe, noble, duro de quebrar? No, porque... no se acuerda. Golpe en la cabeza durante la pelea, amnesia, etc. OH-CRAP. El malo maloso entonces se rinde, y en un giro humorístico de la trama... decide contratar a una terapista en hipnosis, para que lo haga recordar estilo Mandrake el Mago. A elección del renacuajo prota, más encima. Y éste, que no tiene pelo de tonto, se elige a la más tetona del listado, una Rosario Dawson que treintona y too, todavía mantiene el tipo. La chica, como es más lista que el hambre, enseguida se huele que la cosa anda media rara etc., y decide que ella también tendrá su parte. El juego de traiciones, contratraiciones, mentiras, medias verdades, recuerdos falsos y verdaderos y narrativa confusa y no-lineal, ha comenzado.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Danny Boyle alguna vez fue el chico maravilla del cine inglés, el renovador de esas eternas pelis inglesas de época con aristócratas muy aristócratas, servidumbre muy servil, y tal. Lo hizo con "Trainspotting", peli que lanzó la carrera de Ewan McGregor como quien abre la caja de Pandora y suelta a los Cuatro Jinetes over the world, y que fue el no va más de lo cool de lo cool en los '90s. Después de eso, Boyle se mantuvo en un delicado equilibrio. Todos le creían muerto y fusilado con "La playa" por mucho que mostrara a Tilda Swinton comestible, pero después se las ha arreglado de una manera u otra para mantenerse en el candelero: "28 días después", "Millones", "Sunshine: Alerta solar", "Slumdog Millionaire" y "127 horas", haciendo gala de un camaleonismo extremo a la hora de pasearse por géneros, de un sentido estético bastante aguzado, y de una mirada con un cierto desapasionamiento brechtiano muy inglés sobre su material, como si tuviera una hiperconciencia de que sus pelis son artefactos postmodernistas para las masas. Prefiriendo siempre a protas varones-no-muy-machos como Ewan McGregor, Cillian Murphy o, ahora, James McAvoy (porque no puedes llamar macho a un actor que en "Wanted" no termina de comerse del todo a Angelina Jolie, y en "X-Men: Primera generación" como Charles Xavier tiene momentos de subtexto homoerótico con Magneto tan sube-la-colina que una peli ochentera se sentiría orgullosa). "En trance" es su aproximación a lo que podríamos llamar el thriller hitchcockiano, con vueltas de tuerca, juegos tramposos de guión y elementos psicosexoanalíticos de por medio. El guión andaba rondando desde hace como dos décadas, desde que Danny Boyle rodó la injustamente olvidada "Tumbas a ras de tierra" con la que esta peli comparte más de algún parecido (sin esa cosa de "fracturemos la realidad para ver qué pasa", eso sí), e incluso había sido rodado bajo el título en inglés de "Trance" en 2001, por lo que técnicamente estamos frente a lo que es un remake. Que no se llevó un rosco. Costó 13 millones, recaudó 16. OH-CRASH.

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Una peli en donde la premisa principal es un tipejo que no puede recordar, y en donde todo el suspenso y tensión narrativa estarán construidos sobre cuándo recordará? No muy promisorio. Todos sabemos en qué acaban esas pelis: recuerda al final, en el clímax, un poco porque sí, porque hay que rellenar dos horas de metraje y por lo tanto el amnésico no va a recordar antes del minuto final de la peli, la jodida información que tiene que recordar. Pero créase o no, Danny Boyle consigue imprimirle interés a una premisa tan escuálida, y se saca de la manga una peli no diremos redonda o memorable, pero sí al menos una que vale la pena de ver. La parte introductoria, hasta que empieza la terapia, es la más lineal de todas, y transcurre más o menos como avión, recordándonos incluso a ratos que este tipo dirigió "Trainspotting". Después, la cosa se hace más espesa. La narrativa intencionadamente empieza a fracturarse, a mostrarnos un conflicto entre la realidad y la imaginación. Lo que estamos viendo en pantalla, ¿es la realidad o es parte del proceso de hipnosis? La realidad misma de la peli empieza a desestabilizarse cada vez más. El problema con esto es que al no saber qué estamos viendo, al tener un anclaje cada vez menos firme, la peli empieza a volverse un poco aburridona, empezamos a preguntarnos para qué nos están alargando tanto la cosa y dorando la píldora. Pero cuando la cosa está cayendo cosa mala, a punta de un desnudo frontal de Rosario Dawson (la que también hizo otro glorioso desnudo frontal en "Alexander", hace una década atrás) más o menos hace que sigamos con la atención puesta en la pantalla (no sé cómo lo harán las hembras heterosexuales, como no sea encontrar mijo al James McAvoy). La solución final es más o menos adivinable, pero cumple con amarrar bien los cabos sueltos, aunque al precio de basarse en una coincidencia muy coincidenciosa para que todo encaje. Eso sí, el guión no es uno de ésos de Hollywood en donde dan todo sobreexplicado y mascadito, hay que cranearse un poco para juntar todas las piezas, una vez que se ha arribado al desenlace final (no es esoterismo impostado estilo "Prometeo" tampoco, aquí todo sí calza, sólo hay que hacer un poquito de memoria con los detalles, eso es todo). El trío de protas (James McAvoy como el prota, Rosario Dawson como la hipnoterapista, y Vincent Cassel como el gángster de rigor) está bastante bien, aunque el peso está en la historia y no en los personajes (de hecho, el resto de los personajes son meros comparsas, puestos ahí para hacer bulto). Nuevamente no tenemos delante una peli revolucionaria, ni siquiera una que calificaríamos de original, pero sí una que puede verse como la revisión personal boyleana de los viejos tópicos y leitmotifs del cine del maestro Hitchcock, cuya sombra en 2013 sigue siendo muy, pero muy, pero que muuuuuuyyyyyy larga.

IDEAL PARA: Fanáticos de Danny Boyle y de James McAvoy, y para la gente adicta al thriller psicológico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].


1 comentario:

Miguel dijo...

Película re-lacio-comendada con robos de arte como hilo argumental: El caso Tomas Crown... bromeo, es Head Hunter, interesante película danesa donde un robo se convierte en huida por la supervivencia (y ya que estamos) por recuperar lo que siempre se tuvo. A ver si le echas una mirada por estos meses.

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