domingo 22 de noviembre de 2009

"Drácula" (1979).


-- "Dracula". Estados Unidos / Inglaterra. Año 1979.
-- Dirección: John Badham.
-- Actuación: Frank Langella, Laurence Olivier, Donald Pleasence, Kate Nelligan, Trevor Eve, Jan Francis, Janine Duvitski, Tony Haygarth, Teddy Turner, Sylvester McCoy, Kristine Howarth, Joe Belcher, Ted Carroll, Frank Birch, Gabor Vernon.
-- Guión: W.D. Richter, sobre la obra teatral de Hamilton Deane y John L. Balderston, basados a su vez en la novela de Bram Stoker.
-- Banda Sonora: John Williams.

-- "Drácula" en IMDb.
-- "Drácula" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En una noche oscuuuuuura, oscura-oscura-oscura, viene un bergantín. O corbeta. O lo que sea, que yo de arquitectura naval, poco y nada. Un navío, en buenas cuentas. Como corresponde a la más recia tradición del terror, hay tormenta, y hay un grupo de villagepeoples gritándose rudamente unos a otros sobre cubierta. Y en medio de todo el caos, emerge... ¡¡¡EL LOBO!!! Ya sé, es una peli del Conde vampírico más famoso del mundo, pero sale hecho un lobo. Y no estoy enredando "Vampiro: La Mascarada" con "Hombre Lobo: El Apocalipsis", ¿OK? Bueno, en qué estaba. Ah, sí. El navío que termina hecho puré de tablas contra unos riscos. Una chica, Mina Van Helsing llamada (er... ¿Mina... Van Helsing...? No me miren, la peli venía así), la chica, decía, sale a ver de qué diablos se trata todo eso, y ¡sorpresa! se encuentra con un guapetón náufrago, con señas de tipo noble misterioso, que después la saludará como "su salvador". Y el individuo se hace el invitado en una casona de estiradetes aristócratas ingleses. El náufrago y único superviviente, que dice llamarse Drácula, Conde Drácula, martini con sangría, batido pero no revuelto por favor, se gana la atención y gentileza de todo el mundo, que acogen con encantadora condescendencia al tercermundito con ínfulas (recuerden que en esos años, Transilvania era parte del Tercer Mundo... un poco como ahora, todo hay que decirlo, que tampoco están sentados en el G20 precisamente). Mas Drácula, mostrando que los flaites del mundo antes como ahora son unos malagradecíos, devuelve la mano comiéndose a la doncella que lo ha salvado. Bueno, no comiéndosela literalmente, pero ya me entienden, si ya saben que Drácula es en realidad un vampiro. Como resultado, Mina muere (¡¡¡!!!), así es que llaman a su padre (¡¡¡!!!) de regreso, a Abraham Van Helsing. Y Abraham Van Helsing sabe que ronda un vampiro. La cacería no ha hecho más que comenzar...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Vlad Tepes, conocido como Dracul, el Caballero de la Orden del Dragón. Malvado, psicópata, sangriento. Héroe nacional rumano (empalaba gente, pero esas gentes eran invasores otomanos, ¿vale?). Su nombre pasó a ser sinónimo de vampiro luego de que un escritor de segunda línea llamado Bram Stoker, escribiera una densa novela (la única suya que tuvo éxito, por lo demás), refiriendo las aventuras de un vampiro tercermundista haciendo de las suyas en la muy respetable Inglaterra victoriana. La novela ya fue adaptada en el célebre "Nosferatu" de 1922, aunque cambiándole el nombre para evitar pagar derechos. En 1931 se llevó al cine el primer "Drácula" oficial, el célebre Drácula de Bela Lugosi, aunque demasiado flojazos los guionistas para tragarse el tocho bramstokeriano entero, prefirieron basarse en una adaptación teatral (la idea le seguirá pareciendo buena a los guionistas de la peli que nos ocupa, que harán lo mismo 48 años después)... Pero como no pueden dejar reposar en paz al vampiro (¿y cómo, si es un no-muerto?), vino después el "Drácula" de la Hammer en 1958 con Christopher Lee, que parió una cantidad infernal de secuelas, amén de varias otras adaptaciones menores. En 1979, pareciera que se hubieran puesto de acuerdo para rodar varias de una, y así tuvimos tres Dráculas en pantalla al mismo tiempo: el Drácula paródico de "Amor al primer mordisco", el pseudoDrácula de la tediosa "Nosferatu" de Werner Herzog, y el que nos ocupa. Que por la competencia, pasó sin pena ni gloria. Tampoco ayudó que la peli tuviera un tufillo a Hammer trasnochado que tiraba de espaldas. O que las audiencias estuvieran en esos años más comprometidas con la fiebre de clónicos de "La guerra de las galaxias". En fin. El caso es que John Badham rodó con este "Drácula" una de sus primeras pelis, y probablemente no sería arriesgado decirlo también, quizás una de sus mejores.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Decíamos, es una de las mejores pelis de John Badham. A primera vista, costaría asociar al director de pelis semijuveniles como "Juegos de guerra" o "Cortocircuito", al oscuro y goth Señor de la Noche. Aunque se entiende un poco mejor si recordamos lo darkgritty de una peli como "Relámpago Azul" (mejor olvidémosnos que en los '90s, el pobre Badham terminó a cargo de cosas como "Zona de impacto" o el anémico remake de "Nikita" que fue "La asesina"). Para más inri, John Badham venía de filmar el clásico discotequero "Fiebre de Sábado por la noche", cuyas conexiones temáticas con el vampirismo son, en el mejor de los casos, tenues. El caso es que John Badham se empapó de la atmósfera del vampirismo y del horror de la Hammer, y creó una peli de un fino acabado, sin caer tampoco en el vicio del barroquismo visual. Quizás es este hammerismo lo que opera como hacha de doble filo: por una parte le confiere un sello indiscutible a esta peli (este Drácula ES Drácula, a diferencia de intentonas como la un tanto frustrante "Dracula 2000", por ejemplo), pero por la otra, es claro que la Hammer las hacía con más osadía. Aún así, sin tener un artista creador tenemos al menos un artesano eficiente, y en esto la peli está bien, tanto en lo actoral, como en la banda sonora (con un John Williams por una vez en la vida no tan descomedido, aunque frescos sus éxitos en "Tiburón", "La guerra de las galaxias" y "Superman"), y en una interesante ambientación de época, ni demasiado recargada, ni tampoco demasiado pobre.

-- Frank Langella. Su Drácula debe ser uno de los más desconcertantes jamás rodados. Y es que de entrada, no tiene la presencia escénica de un Bela Lugosi, por ejemplo, clásico ejemplo y referencia de todo lo que debe ser un vampiro. Incluso cuando conversa, lo hace casi normalmente, casi como tu vecino de al lado, y eso, como que al inicio le quita un poco de piso. O sea, a los minutos de verlo aparecer y cenar apaciblemente te preguntas "¿Drácula? ¿El? WTF...?". Pero a medida que promedia la peli, se entiende claramente lo que hace Frank Langella. El no trata de imitar a Bela Lugosi. Ni de sobreactuar. Ni de imponerse a todos con su presencia. Su Drácula es mucho más naturalista, incluso más humano. Pero eso no quita que en los momentos decisivos, haga valer su poder y le creamos como un villano y oponente de peso. A la larga esta manera de interpretar a Drácula, un poco desconcertante quizás, y desde luego nada gótica, se muestra como un camino tan válido para mostrar al Conde, como otros más, podríamos decir, shakesperianos. A veces, no es malo que nos recuerden que si Drácula es un mito vigente a pesar de parodias y suplantaciones varias, a veces de muy baja estofa, es porque puede vérselo e interpretárselo desde distintos puntos de vista, y Frank Langella consigue justamente eso, el mostrarnos otra posible visión del Conde.

-- Escenas notables. Bueno, tiene su gracia que la peli haya incurrido en algunos cambios de la trama, a veces un tanto pueriles, qué duda cabe. Pero al menos, a dichos cambios le sacan partido. De hecho, pareciera flotar la sensación de que tanto el "Drácula" de Francis Ford Coppola como la parodia "Muerto pero feliz" de Mel Brooks se robaron más de algún concepto impunemente desde aquí, en el caso fordcoppoliano con mucha gloria y en el brooksiano sin tanta. Hacer que Mina sea quien caiga en manos de Drácula, en vez de Lucy, ciertamente juega con el suspenso de quién ha leído la novela. Y hacer de Mina la hija de Van Helsing puede que tenga delito, pero a cambio tenemos la escalofriante escena en que Laurence Olivier (que en buena parte de la peli parece actuar como un autómata, aunque aquí reivindica su bien ganado nombre de sobra) debe contender con su propia hija vampira. El combate final contra Drácula, por su parte, incluyendo su más que ambigua escena final (no, no la espoilearé), son de antología.

IDEAL PARA: Ver un Drácula quizás demasiado clasicizante en unos aspectos y atípico en otros, pero con suficientes puntos interesantes para defenderse por sí misma.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves 19 de noviembre de 2009

"Niágara" (1953).


-- "Niagara". Estados Unidos. Año 1953.
-- Dirección: Henry Hathaway.
-- Actuación: Marilyn Monroe, Joseph Cotten, Jean Peters, Max Showalter, Denis O'Dea, Richard Allan, Don Wilson, Lurene Tuttle, Russell Collins, Will Wright.
-- Guión: Charles Brackett, Walter Reisch y Richard L. Breen.
-- Banda Sonora: Sol Kaplan.

-- "Niágara" en IMDb.
-- "Niágara" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay dos cascadas en la vida que ver, antes de morirse. Una de ellas son las Cataratas del Niágara. La otra es la deliciosa cascada de tul de los ceñidos camisones de dormir de Marilyn Monroe. Un tipejo ve la primera de ellas haciéndose preguntas metafisicosas existencialosas de las que nadie se hace, pero quedan de lo más chulas al very beginning de la peli. Y luego se va a ver si le toca copular con la otra. Pero la otra no está para requiebros. En paralelo llega una parejita nada más Eisenhower al motel al lado del Niágara en que transcurre todo esto que estoy diciendo. Nada más llegar, surprise, la habitación está todavía ocupada por la primera parejita. Ni modo, habrá que cambiarse a otra habitación que (prrrro q'joputrrra la vida, yo quería la otra habitación, la que tenía vista al Niágara... y a Marilyn) sí está desocupada. Bueno, las dos parejas empiezan a confraternizar, o algo así, porque resulta que nuestra delicadita pareja de newcomes ven que la otra es de cascos bien sueltos. El tipo tiene más de algún desperfecto en el cableado, y tiene algunas reacciones de lo más histericonas, aunque es explicable considerando que la Monroe se comporta con él como una zorra exhibiéndose impúdicamente como hembra en celo, y cosiacas así (síndrome Joe DiMaggio, que le llaman). Y si pensaban que la Monroe había llegado al colmo de lo perra, aún falta lo mejor. Resulta que la Monroe está de remojapipas de otro tipo, y... Sí, todavía falta. Además de eso, entre los dos están complotando para quitar al maridito del camino. Si tan solo la Monroe esperara hasta la comezón del séptimo año...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Nadie duda de que Marilyn Monroe es uno de los más grandes íconos del cine del siglo XX. Ayudó, claro, que se embraguetara con dos Kennedys y que se defunciera joven (que la defuncieran, según las malas lenguas). A comienzos de los '50s, firme todavía el star-system y el gobierno de los estudios, la Monroe estaba abriéndose camino en el cine, y le cayó a las manos (le impusieron, más bien, considerando los usos de la época en la industria del cine) realizar este guión noir trasnochado (la gran década del noir son los '40s, y ya íbamos su tanto entrados los '50s). Como dato: Marilyn Monroe estaba a contrata como actriz del montón, y en consecuencia, para hacer esta peli, su maquillador recibía más sueldo que ella. Cuando fue estrenada, esta peli pudo bien ser considerada como un blockbuster típico: la crítica medio la perdonó y medio la maltrató, y el público por su parte le llenó los bolsillos de dinero a la Fox. Lo divertido de todo esto es que no hemos hecho más que hablar de Marilyn Monroe en "Niágara", y miren ustedes que en la peli ni siquiera es la protagonista, y tampoco fue escrita para lucimiento de ella: se suponía que iba a lucirse Anne Baxter, no en el rol de femme fatale sino en el de la heroína, pero ella declinó el papel, y así es como salió todo...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Marilyn Monroe. OK, ya lo dije, la peli no fue hecha para lucimiento de ella. Pero hace una femme fatale que incendia todo lo que toca. Los comentarios sobre su actuación van desde entusiasta hasta deprimente. ¿La verdad? Un término medio, probablemente. Pero es refrescante verla haciendo un rol que no sea de rubia tonta, y cumple bien. ¡Ah, y esos diseños...! No en balde Marilyn Monroe, que ya había dado de que hablar con sus secundarios en "Mientras la ciudad duerme" y "Eva al desnudo", en 1953 se catapultó a la fama, tanto con "Niágara" como con "Los caballeros las prefieren rubias" y "Cómo pescar a un millonario". Sí, "Niágara" es un thriller policial y las otras dos son comedias, y la Monroe seguiría en lo de hacer comedias. Es que en la Fox vieron "Niágara" y dijeron "¿femme fatale, ella? Nevermore!". Al año siguiente la Monroe se candidateó para hacer de femme fatale en "Sinuhé el Egipcio", también de la Fox. Le dieron con la puerta en sus hermosas narices. Qué injustos. (Bueno, Bella Darvi, la chica a la que cayó el papel de Nefer en esa peli, se acostaba con Daryl Zanuck, el productor de la Fox, y eso puede haber ayudado...).

-- El guión de esta peli es, ¿cómo decirlo? No es el colmo de la brillantez (el final no puede ser más cartoonish, por no hablar de lo predecible, si al final la peli se ambienta en las Cataratas del Niágara y todo), pero consigue salvarse a punta de concisión: pocos personajes, trama simple, y todo enfocado en el choque de personajes. Y es que la femme fatale y el pobre gañán enamoriscao siempre dan juego de sí, se diga lo que se diga. No tan mal, al final del día. Obviamente a eso contribuyen las actuaciones. No la de los desabridos Jean Peters (¡oh, Anne Baxter, por qué declinaste!) y Max Showalter, que están en el punto de lo cumplidor y listo, pero sí la del gran Joseph Cotten ("Ciudadano Kane", "El tercer hombre", "Duelo bajo el Sol") como el marido cuerneado y con la marca de la horca en el gaznate, así como la de Denis O'Dea como un policía simpático dentro de su bonhomía.

-- Las Cataratas del Niágara. Abusada y todo aquella frase de que "esta peli convierte la locación en un personaje más de la peli" (se ha dicho de San Francisco, de L.A., de N.Y., de Harry el Sucio, de Woody Allen, ¡¡¡de "Sex and the City", MFG!!!), en este caso concuerda. El argumento de esta peli simplemente no hubiera funcionado, o no hubiera sido tan potente, de haberse ambientado en otra parte. Claro, a cambio no hubiéramos tenido que soportar el gibarish pseudofilosófico del comienzo, con el personaje parado frente a la eternidad de las cataratas y todo, pero durante el resto de la peli, las dichosas cataratas irán teniendo un peso relevante dentro de la trama. Es decir, acá estamos completamente al revés de C.S.I., en donde la ambientación es sólo un pretexto para crear spin-offs ("C.S.I. Miami", "C.S.I. Nueva York", "C.S.I. Abu Dhabi", "C.S.I. Valle Marinieris", "C.S.I. Chimbarongo"), y lo que de verdad importa es el laboratorio criminalístico. Por una vez en la vida que una locación sea realmente bien explotada... (y que la locación sea de verdad, no como cuando filman en Argentina o México pelis supuestamente ambientadas en Chile...).

IDEAL PARA: Ver una peli noir un tanto trasnochada, a las Cataratas del Niágara cobrando cheque en los estudios de Hollywood... y a Maaaaaarilyyyyyynnnnnn...

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Marilyn Monroe zorreando como una... bueno, como eso, como una zorra [en inglés, sin subtítulos].



-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].



domingo 15 de noviembre de 2009

"Obsesión mortal" (1971).


-- "Play Misty for Me". Estados Unidos. Año 1971.
-- Dirección: Clint Eastwood.
-- Actuación: Clint Eastwood, Jessica Walter, Donna Mills, John Larch, Jack Ging, Irene Hervey, James McEachin, Clarice Taylor, Don Siegel, Duke Everts, George Fargo, Mervin W. Frates, Tim Frawley, Otis Kadani, Brit Lind.
-- Guión: Jo Heims y Dean Riesner, basados en una historia del primero.
-- Banda Sonora: Dee Barton.

-- "Obsesión mortal" en IMDb.
-- "Obsesión mortal" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En los freely '70s, un tipo con la harsh apariencia de Clint Eastwood conduce un programa de radio. OK, sé que parece un poco estragantástico que el conductor del programa de radio sea Blondie el Sucio, pero en fin, hagamos cuenta de que está ahí para dispararte un hit musical en la radio y no un shoot in ya f***ing face. ¿Nos pusimos ahora en ambiente? Va bene, seguimos adelante. El tipo tiene un programa de radio, y como colega un amiguete negro peinado afro (los '70s, ¿recuerdan?), que como buen nigga de toda la vida, ya huele a sopa de buitres el pobre. Hasta ahí todo va como corresponde. Y se pone aún más como corresponde cuando en un bar, aparece la oportunidad para un ligue, con una señorita que con toda evidencia no desea ser tratada como en lo de las monjas. El locutor muestra entonces que sabe usar el micrófono, y deja a la señorita rayando cucú para la pared. La idea era un one-night-stand, porque Clintito le tiene ganas en realidad a una rubia media desabridona (pero ese automóvil tiene cuero en el tapiz, admitámoslo), con la que a punta de labia de locutor radial, y es que bueno, Clint es mucho Clint, se la camela de nuevo, porque ya se la estaba comiendo de antes y habían dejado de comer por esas cosas de la vida y el guión. En fin, todo hubiera estado bien, pero la otra chica, la del revolcón en el bar, comienza a aparecer. Primero es una visitilla al departamento, así como quién no quiere la cosa, con una bolsa de alimentos para merendar, sin previo aviso... Después es dar vuelta en el bar... Y así es como la chica empieza poco a poco a meterse en la vida de nuestro locutor radial. Y por qué no decirlo, en el romance. Porque ésta no es de esas chicas que le pones la puerta en la cara y entienden. Bueno, podría hacer un comentario misógino sobre eso. El caso es que la chica no estaba en el bar por casualidad, sino que el sueño erótico de toda su vida era ser comida por el locutor radial, y ahora que puede hacerle la vida imposible, hará todo a su alcance para hacerrrrrrlo suyo... SUYO... SUUUUUUYYYYYYOOOOOO... (cucú-cucú-cucú...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '60s habían sido una buena década para Clint Eastwood, que consiguió zafarse de esa profesión criptogay que es el modelaje masculino, para ingresar a la arena de los gladiadores con la Trilogía del Dólar, y muy en particular con "El bueno, el malo y el feo". Pero como decíamos, Clint es mucho Clint, y tenía las cosas claras. No iba a quedarse encasillado en el papel de rudo vaquero para siempre. Con los años nos hemos acostumbrado a lo gran director y a lo buen actor que es Clint Eastwood, pero en esa época, el público tenía que verlo en otras cosas y darle la oportunidad. En 1971 descargó dos rectos contra el mentón. Uno de ellos fue haber aceptado un rol que había sido rechazado por (miren qué cosas) Frank Sinatra y John Wayne, que era nada menos que el protagónico de "Harry el Sucio", y que lo hizo tan suyo que nadie nunca más pudo decir como él aquello de "make my day" (bueno, ésa no es de "Harry el Sucio" sino de una de sus secuelas, de "Impacto fulminante", pero es que como he dicho... ¡Clint es mucho Clint!). El otro fue haber tenido la oportunidad de dirigir por primera vez. Le dijeron que bueno ya, que le aceptamos que usted dirija, señor Eastwood, pero es que la gente no va a ir a verlo por director, que para eso ya está Woody Allen, así es que queremos que usted la protagonice, ¿vale? Eastwood dijo "vale", y dirigió y protagonizó "Obsesión mortal" (bueno, "Play Misty For Me", el título original es chupetecientas veces mejor). De ahí que veamos a Blondie el Sucio, como decíamos, en un rol tan improbable como el de locutor radial (a ese paso, veremos a Clint Eastwood promocionando mi adorado Whiskas...). Su debut no sólo nos mostró que Eastwood era algo más que sólo una cara bonita, sino que además, sabía dirigir, ¡y cómo! Bueno, la carrera directorial de Eastwood se ha prolongado casi cuarenta años desde entonces, y se ha ido sembrando de pelis como menudos pedruscos de ésos de carbono y que bien tallados brillan y son el mejor amigo de la mujer. Como ésta.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para redondear la idea anterior: es un formidable ejercicio directorial de Clint Eastwood. Aquí, Eastwood muestra que maneja los mecanismos del thriller como nadie. Es cierto que el tema de la obsesión contra un tipo cualquiera o no tan cualquiera, será recurrente en el cine posterior ("Atracción fatal", "El fanático", "Fijación", y si estiramos un poco el elástico podríamos incluir "Infidelidad" también, porque a ver si el franchute de mierda no tiene rasgos obsesivos tampoco...), pero, y he aquí la maestría, lejos de devaluarse, esta peli sigue siendo un rotundo kickass. Puede que su inicio sea un poco moroso, y se deja ver para dónde van los tiros, pero a medida que la trama va avanzando, ya no suelta. Una narración concisa y pulcra, personajes manejados con destreza, y basarse en las buenas actuaciones en vez de lo outrageuos, consiguen el milagro de que esta peli no haya envejecido (casi) ni un solo día desde sus fechas.

-- Jessica Walter. Podríamos decir muchas cosas sobre Clint Eastwood, que aquí está supremo como de costumbre, pero la que se roba el plato es definitivamente ella, convirtiendo a su personaje de Evelyn Draper en una de las peores herederas de Eva que nos ha entregado el cine. Es que la ves y te ríes de Glenn Close en "Atracción fatal", porque acá vemos a una flipada el doble de pirada. Si les suena el nombre de Jessica Walter en alguna parte, es porque ella era la matriarca de "Arrested Development" (¡es que te...!), pero acá, está joven hasta lo irreconocible, e incluso mostrando carrocería (un topless fugaz por ahí, que muestra una impecable academia además de la parte actoral). El fuerte aquí es que a diferencia de la Glenn Close de "Atracción fatal", que huele a mantis religiosa desde kilómetros a la distancia (cuándo aprenderás a mantener la pija en tu sitio, Michael...), Evelyn Draper parece la criatura más inofensiva sobre la Tierra, y cuando empieza a revelar sus perturbaciones mentales, podrían ser los tics y manías característicos de cualquier otra chica enrollada (lo que tiene por su parte la interesante sublectura de que en toda chica "normal y corriente" yace agazapada una Evelyn Draper en potencia... para temblar, si me preguntan). Es sólo muy poco a poco que ella empieza a cruzar la línea y se descubre a sí misma como lo que es, e incluso cuando eso sucede, se ve a sí misma como una pobre víctima de las circunstancias y se apodera por completo del control de la situación, y ni siquiera te diste cuenta sobre desde qué dirección apareció el tren. Trata de no ver esta peli cuando recién estés saliendo con una chica, porque hay serio riesgo de sugestión aquí...

-- El soundtrack juega un papel discreto, pero destacado (lógico, el protagonista es un DJ). El título original alude a que Evelyn Draper pide recurrentemente al locutor que toque la canción jazzística "Misty", de Erroll Garner. De asociarla con Evelyn Draper, terminas detestando el tema en cuestión. Pero no es culpa del tema, tampoco. Habla bien de cómo está integrado en la peli, y por qué no decirlo, crea el juego de palabras en inglés, que no se puede traducir al castellano ("Play Misty For Me" juega con el doble sentido de "play" como tocar una canción o jugar un juego, y por tanto, podría ser indistintamente, y traduciendo de manera muy liberal, "Toca la canción 'Misty' para mí", o bien "Juega al misterio conmigo", recordemos que "misty" significa "niebla" o "neblina" en inglés... juegos de palabras que en la traducción al español se pierden, en particular con un título tan horrendo como el que nos vemos obligados a consignar).

IDEAL PARA: Meterse susto psicológico a la vena, del bueno y brutal.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves 12 de noviembre de 2009

"Odessa" (1974).


-- "The Odessa File". Inglaterra / Alemania Occidental. Año 1974.
-- Dirección: Ronald Neame.
-- Actuación: Jon Voight, Maximilian Schell, Maria Schell, Mary Tamm, Derek Jacobi, Peter Jeffrey, Klaus Löwitsch, Kurt Meisel, Hannes Messemer, Garfield Morgan, Shmuel Rodensky, Ernst Schröder, Günter Strack, Noel Willman, Martin Brandt.
-- Guión: Kenneth Ross y George Markstein, basados en la novela de Frederick Forsyth.
-- Banda Sonora: Andrew Lloyd Weber.

-- "Odessa" en IMDb.
-- "Odessa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mientras un primigenio aparato dieselpunk llamado "radio" emite comunicados de un locutor anunciando que JFK, el Obama de los '60s, fue tiroteado en Dallas, en Berlín Occidental aparece un judío muerto. Suicidio, dicen. Hay un periodista que ronda por aquí y por allá, y pizpireto como los de su clase en las pelis (que los de verdá son unos patanes que se sientan a copy-and-paste lo que envían de Reuter o AP), y además freelance para darle la estampa reberrrde que todo prota de pro debe tener, se consigue un diario de vida del tipejo. El diario en cuestión detalla todos los sufrimientos que pasó la judería en un campo de concentración nazi en Riga, en la Segunda Guerra Mundial mundialosa del mundo. El demonio máximo del campo fue un tipo al que llamaban el Carnicero de Riga. Con voz llorona y plañidera, a la que le faltan los puros violines judíos, el escritor le habla al periodista desde la ultratumba, y lo impulsa a la búsqueda de la verdad y de la justicia. Que en este caso implica venganza, por supuesto, que o si no, no hay entretención. El problema es que el carnicero de Riga lleva tantitos años desaparecidos (18, para ser exactos, desde el final de la WWII), bajo toda una red de protección llamada Odessa, cuyos tenebrosos tentáculos le han permitido a las antiguas SS reconvertirse en ciudadanos de bien, forjando ytantitos pasaportes falsos para cambiarles la identidad. Pillarle la pista a Odessa será una maniobra muy peligrosa, porque los maníacos homicidas que una vez mataron judíos a discreción por placer, ahora no trepidarán en tratar de matar a cualquiera que trate de hurgar allí donde no debe. Y fácil la tienen, con media Alemania Occidental sobornada a partir del mítico oro de los nazis, dándoles soplo de hacia donde va nuestro prota o deja de ir. ¿Conseguirá nuestro reberrrde prota enfrentarse con éxito a la siniestra hidra postnazi...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Mientras que el público de los 2000s debe conformarse con renacuajos literarios (TM) como Dan Brown, los '70s tenían a ese estupendo bestsellerista que fue Frederick Forsythe. Si no han tenido ocasión de leer sus novelas, quizás les suene por sendas adaptaciones fílmicas de las mismas: "El día del chacal", "El cuarto protocolo", "Los perros de la guerra"... Las herramientas de Forsythe son las de un escritor de best seller de raza: documentación exhaustiva, tramas percutantes y muy bien resueltas, la promesa de revelarte cositas sobre el mundo que antes no sabías, y una prosa que se lee endemoniadamente rápido. Como Dan Brown, pero en bueno. Pasado un añito desde que se adaptara la notable "Chacal" en la igualmente notable "El día del chacal" de Fred Zinnemann, se lanzaron al proyecto de adaptar "Odessa" en esta peli. Pero los resultados son un poco más... ¿cómo decirlo? No tan ajustadillos, esta vez. En fin, no se puede ganar siempre.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es un thriller setentero al uso, y aunque no se puede decir que esté sobre el promedio, como el promedio de esos thrillers setenteros era bueno, pues bien. Si bien de trayectoria un tanto irregular y sin un verdadero sello artístico personal, debe reconocérsele a Ronald Neame ser un director de al menos buena artesanía ("El hombre que nunca existió", "Ladrona por amor", "La aventura del Poseidón", "Meteoro"), optando generalmente por la solución más sencilla para narrar historias y dejando que éstas se cuenten solas, en vez de dárselas de arti-ta, y fiel al principio de menos es más, lo logra. Las peripecias del protagonista, digámoslo desde ya, son un tanto aburridoras, porque ni lo que encuentra es de lejos tan interesante (quizás el tema de las redes de protección era más impactante en los '70s, pero haya perdido un poco su perfil actualmente), ni tampoco los desvelos que se pega para intentarlo son tantos (que aparte de un atentadillo por aquí o por allá, no se suda la vida y el espinazo a cada minuto, precisamente). Ignoro si la novela será igual, pero la peli a ratos parece una partida de rol para un solo jugador, arreglado todo un poco a la vizcaína y listo. Pero, seamos justos, hay en esto una cuestión de expectativas de por medio: por ser un thriller setentero, uno espera mucho más que de los thrillers actuales. Al lado de cosas como "El centinela", "Justo en la mira" o "Tirador", esto es definitivamente arte. O artesanía, pero artesanía comparativamente fina.

-- La peli trata su tema con su poco de miga. Al principio, cuando vemos al periodista leyendo el diario y convirtiéndose de la noche a la mañana de un Han Solo irónico a un iluminado vengador de la judería occidental, porque sí, porque los pobrecitos eran judíos y ponen la pasta para las pelis, la cosa pareciera no ser más que otra de quejicas judíos llorando porque todo el mundo los apalea (y nada que dicen algo cuando son ellos los que apalean palestinos, nótese). Pero afortunadamente no se queda en eso. La escena en que el periodista consigue infiltrarse en el interior de un mitín de Odessa, escuchando los discursos neonazis de gente que no ha aprendido nada y no ha olvidado nada, es para que se te pongan los pelos de punta. Vale, en reuniones así ya no quedan veteranos de la Segunda que te den la china con aquello de "cuando yo estaba en Stalingrado"... Pero hay numerosos países en los cuales podemos intuir que las cosas siguen más o menos similar (no nos reconocen que salvamos a la Patria, ellos nos desprecian pero algún día nos necesitarán y nos llamarán de vuelta... y esta peli fue al año siguiente de cierto otro pequeño hitlercito que se metió a salvador de la Patria acá en Chile, en el mismo año que el Hitler portugués se vino abajo, y faltando uno para que el Hitler ibérico terminara convertido en jamón serrano). El final es un tanto ambiguo, y le da complejidad a la trama. Por un lado puede verse como una solución de opereta, una manera barata de darle una vuelta de tuerca final a la trama, pero a un nivel más profundo, muestra que el asuntillo ése no fue simplemente "judíos buenos vs. nazis malos", sino que todo estuvo mucho más turbio y entremezclado en aquellos años. Después de todo, SPOILER DEL FINAL AQUÍ, SI NO QUIEREN ENTERARSE DE CÓMO TERMINA ENTONCES SALTENSE EL RESTO DE ESTE PÁRRAFO Y SIGAN CON EL SIGUIENTE, el prota al final no buscaba justicia por vengar a los judíos, sino por vengarse él mismo del asesino de su padre, y por lo tanto, al final toda la pugna se reduce a "los buenos germanos versus los malos germanos". Una conclusión desoladora, ya que en el fondo la peli sugiere que el drama y sufrimiento de los judíos ha sido en realidad utilizado por héroes y villanos para sus propios fines, que nada tienen que ver con el bienestar de los judíos, y con el de nadie más que no sean las pelusas de su ombligo. ¿Se puede acaso más mala leche...?

-- En la parte ejecutiva del asunto, estamos bien. Jon Voight como prota, como que no termina de convencer o dar el tipo, aunque debemos admitir que el hombre, agradable lo que se dice agradable, él nunca lo ha sido, talento actoral aparte. Maximilian Schell por su parte, como villano de la función, está encomiable, en un rol pequeñito, pero cumplidor, justamente por interpretar no a un villano rumiando sus rencores, sino a un tipejo que en el fondo está asustado, muy asustado. Y a nadie le hace mal ver la estupenda anatomía de Mary Tamm como compañera del héroe, ehm. El cuarteto viene completo por Derek Jacobi como un falsificador que también está estupendo en un rol que parecía con mucha menor enjundia. Olvidable la banda sonora de Andrew Lloyd Weber (¡sí, joer, el tipo de los musicales "Jesucristo Superestrella" y "El Fantasma de la Opera"!)... y con eso estaríamos. O sea, sumando y restando, una peli discreta, pero ¡hey!, esto le da mil patadas a "El hombre de la pistola de oro", la entrega del superespía James Bond de ese mismo año, para mayor ignominia de la saga por aquellos tiempos rogermoorescos.

IDEAL PARA: Ver un thriller corrientillo de la época en que "thriller corrientillo" significaba que o era buena o no era.

VIDEOS.

-- Secuencia de créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos].



domingo 8 de noviembre de 2009

"Bastardos sin gloria" (2009).


-- "Inglorious Basterds". Estados Unidos / Alemania. Año 2009.
-- Dirección: Quentin Tarantino.
-- Actuación: Brad Pitt, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Eli Roth, Michael Fassbender, Diane Kruger, Daniel Brühl, Til Schweiger, Gedeon Burkhard, Jacky Ido, B.J. Novak, Omar Doom, August Diehl, Denis Menochet, Sylvester Groth.
-- Guión: Quentin Tarantino.
-- Banda Sonora: Spaghetti-Western-medley-megamix.

-- "Bastardos sin gloria" en la Wikipedia en inglés.
-- "Bastardos sin gloria" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1941. En una casita aislada en lo alto de una colinita, vemos a una familia de campesinos franchutes. De pronto, se ve un vehículo gris descapotable, III-Reich' style. El vehículo viene acercándose. Y se acerca otro poco. Y otro poco más. Y cada vez más cerca. Y así. (Sé que me entienden el punto y se preguntan por qué no hago elipsis y paso a la siguiente escena. Lo siento, pero la peli era así, y no pienso ahorrarles a ustedes el disgusto que me llevé de perder cuatro minutos de mi vida viendo un puñetero vehículo nazi acercarse). Bien, el vehículo está a la vuelta. Ahora pasa la vuelta. Ahora está por llegar. Y llega. Y se baja un nazi. Le pide con toda la parsimonia del mundo al campesino que lo deje entrar a la casa para hablar a solas. Empiezan a conversar, con parsimonia aún mayor (ahí es donde su seguro servidor el General Gato se hubiera mirado el reloj, con un gélido presentimiento al haber visto previamente en IMDb que la cosa duraba dos horas y media, pero ese brazo lo tenía ocupado con una bella gatita, así es que...). Empiezan a conversar. Ahora seré clemente y no les referiré la conversación misma, aunque les puedo jurar que ahí se fueron al sumidero diez minutos más de mi preciosa vida (para un gato la espectativa de vida son 12-14 años, no como ustedes, humanitos...). Al cabo de varias conversaciones entre el villano (el nazi, claro) y un tipo que no volverá a aparecer en la peli, el villano saca la ametralladora y mata gente. Judíos, para ser ezahtos. Una chica consigue arrancarse y el malo maloso la encañona con su arma. Y a pesar de tener el arma, a pesar de tener tiro libre, a pesar de ser nazi cazajudíos, a pesar de todo eso, el tarado la deja ir, porque sí, porque si la mata ahí mismo no hay peli (o a lo mejor hubiéramos tenido una peli sólo sobre los Ingloriosusus Bastirds, que era lo que en realidad veníamos a ver en primer lugar al cine). Cambio de escena (lo que Quentin Tarantino, pretenciosamente, y apartándose de su modelo macarroni-war-movie para mal, llama "capítulos"). Vemos ahora a Brad Pitt haciendo uno de los mejores papeles de su vida, presentando a los Onglurusus Bustards y diciéndoles que van a salir y matar nazis como unos Choknorris cualquiera. Esta escena, que es muy divertida, es seguida por otra en donde Brad Pitt y sus Anglorrusos Blitzkrieg se las apañan con un oficial nazi de esto-o-aquello. Y viene después otra en donde vemos a Adolf Hitler hacer el mongo como en todas las Hitler Movies, que una peli de Hitler no es una peli de Hitler si no sale Hitler vociferrrrando für Liebe und für Leben über alles da, mein Freund. Después de estos minutitos de alivio volvemos a la obtusa subtrama de la chica, ahora metamorfoseada en las exquisitas formas y suave/cremoso rostro de Mélanie Laurent (¡por Bastet, que está buena la franchute ésa!). Resulta que la tipa ahora, tres años después (oséase, 1944), ha tenido tiempo de echar peazo cuerperón en tres años, y es dueña de un cine y tiene un asistente de raza negra que se ve fuerte y mocetón y hace bueno el chiste ése del metro de encaje negro (no me hagan decirlo, éste es un blog decente). Pero como esa franchute tiene cuerpo para darle forma a la nave principal de la Catedral de Estrasburgo, pues bien, ahí que se le aparece un nazito todo guapete, que le empieza a tirar los corrillos (ignorando, claro está, que la chica es criptojudía, oséase marrana, y que odia a los nazis como los ángeles el azufre... lo siento, es que Mélanie se ve taaaaaannnnnn... angelical... er... ¿en qué estaba? ¡Oh, sí! Cierre de paréntesis). En fin, el nazito todo guapete, nada más conocerla, se le pone la pija de todos colores, y va y la presenta nada menos que a Goebbels. Resulta que el tipejo es un héroe de guerra, y se ha rodado una peli entera basada en su hazaña de tirotear enemigos, un poco en plan de tomar el sniper de cierta peli spielbergiana y rodar Salvando al Soldado Richter o asim, y sugiere que debe estrenarla en Francia, en el cine de la susodicha. Y como ella es judía y odia a los nazis, tiene una idea: vamos a incendiar el cine y quemar a todos los nazis adentro, incluyendo a la plana mayor del Tercer Reich, incluyendo a Hitler himself, y con eso, adios WWII y bienvenida sea la Organización de Naciones Unidas. Mientras tanto, para que no nos olvidemos que esta peli en realidad no se trataba de las viscicitudes de una judía metía a proyectora de cine, tenemos otra escena en la que nos enteramos de que se le asigna como misión a los InglesRosas Burrostars meterse al cine y cargarse a la plana mayor del Tercer Reich. A estas alturas del partido, mis amigos, cuando por fin quedan presentados todos los personajes y situaciones y la trama queda bien encaminada, ha pasado como la mitad de la peli. Así es que si sufrieron leyendo TOOOOOODA la puñetera reseña anterior, piensen que ahora pueden arrendar el asuntillo en DVD y saltar de inmediato a la mitad de la peli, y ahorrarse toda la lata. Salvo que quieran ver, por supuesto, a Mélanie Laurent (los machorros) o Brad Pitt (las hembras de pro). En cuyo caso deben tener libre como una hora y cuarto del disco duro para download todo esto...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Como me aburrí soberanamente escribiendo toda la chorrada anterior, acá trataré de ser breve. Existió una vez un cineasta llamado Quentin Tarantino, que después de pergueñar dos pelis posmo ("Perros de la calle" y "Pulp Fiction"), quedó con la etiqueta de gran cineasta y grande auteur, así nada más. La receta: meter toda la serie B de antaño en una coctelera, copy-and-paste, y a ver qué sale. Y lo que no tenga sentido, no importa, que para eso alguien lo interpretará, y por último es posmo ("postmoderno" para los siúticos), así es que mientras más collage, mientras más Frankenstein se vea, mejor. Le funcionó en los '90s porque en los '90s todo era cinismo, ironía y autocomplacencia. Pero ahora en los 2000s, en particular después de la autocomplaciente "Kill Bill vol. 2" y la insufrible y superflua "Kill Bill vol. 1", una época en que estamos creando los grandes metadiscursos que regirán el siglo XXI, Quentin Tarantino se ve como ese fantasma del siglo XX, como el puñetero Fantasma de Canterbury. Oye, Quentin, el siglo XX terminó hace diez años, y llevamos ya un 10% del 21, así es que pégate un upgrade, y enchúfate en la onda, ¿vale? Vale que otro posmo como Tim Burton se haya también quedado pegado, y por los mismos motivos (que si no hace lo de siempre nadie ve sus pelis, joer, y de algo hay que vivir), pero al menos Tim Burton tenía ideas y propuestas. Usted, amigo Quentin, nunca ha tenido una sola propuesta en su bolsillo, salvo que consideremos el copiar y pegar en sí como una propuesta (luego, vamos poniéndoles sobresaliente a los críos que llegan con artículos de investigación copianpasteados de la Wikipedia). Pero la mayor parte de la gente, por mucho que sea chistosa la Mona Lisa con bigotes de Duchamp, sigue prefiriendo la Mona Lisa de verdá, la auténtica. Es la más reciente, la de bigotes, la posmo, la que pasó de moda.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Después del dolor de cabeza con el que salí de la peli, en medio de algunas confusas cogitaciones, he llegado a la siguiente conclusión: esta peli es un cachondeo en toda regla de las pelis de WWII. O sea, es "Los doce del patíbulo", "Los cañones de Navarone" o "Donde las águilas se atreven" agarradas para el reverendo culatazo. Y un varapalo mayúsculo, de paso, a todas las audiencias descerebradas que les gusta el efectismo en las pelis de "buenos vs. villanos con mucha sangre de por medio" (léase, buenos muy buenos, malos tillible-maloh, mucho gore, mucha sangre). Hasta el minuto, nada que decir. Es decir, en los '60s y '70s (las pelis que mencioné), la guerra era algo para divertirse, y cuando hacían cine serio ("La batalla de Anzio") les quedaba ridículo, pero en los '90s, cuando Steven Spielberg se mandó "La lista de Schindler" y "Salvando al soldado Ryan", la Segunda Guerra Mundial se tornó algo deprimentemente serio (y ésas eran las interesantes, que del muermo cultureta de "La delgada línea roja" ya no hablamos). Después de todo, había muerto mucha gente buena, en especial judíos, y hacer cosas divertidas con la WWII era falta de respeto (ya sabemos que en el cine de pro no hay judío malo). En ese sentido, una peli macarra y cachonda como "Bastardos sin gloria" nos devuelve (o nos debería haber devuelto, al menos) toda esa entretención que alguna vez las pelis de "joes vs. nazis" nunca debieron haber perdido (nada contra las pelis serias sobre el tema, pero de todo debe haber en la viña de Bastet, incluyendo pelis de diversión, que a nadie le hace mal desdramatizar un poco las cosas demasiado sacras de esta vida). Entonces, ¿qué falló? ¿Por qué "Bastardos sin gloria", que debería haber sido un rapapolvos monumental contra todo el cine WWII, tanto el macarra de toda la vida como el cine seriote spielbergiano, en particular considerando que venía de las manos de Quentin Tarantino, un tipo que algo de magín demuestra en la faena, ha fallado de manera tan crasa? Porque veamos. En primera, tenemos un elenco que es un lujazo, con un Brad Pitt pasando por un estupendo momento (recordemos su buen paso por la por otra parte mediocre "Babel", y su lucido rol en "El curioso caso de Benjamin Button") y que está grande como la vida, con Christoph Waltz interpretando a un villano cabrón como él solo, con una Diane Kruger superándose a sí misma y ofreciendo un rol confeccionado con sastre a su medida (pensar que ella y Brad Pitt compartieron cartel también en la mediocre "Troya", también con mediocres perfomances ambos), con Mélanie Laurent absolutamente hot, y con Daniel Brühl interpretando a un soldado nazi dizquebueno que al final es tan cabrón como cualquiera. En segunda, tenemos una brillante banda sonora, que fiel a la tradición tarantiniana, es un refrito de los más gloriosos momentos de los soundtracks de la serie B italiana. En tercera, teniendo a los Hermanos Weinstein por detrás (en el sentido no sexual del término, ehm...), tenía todo el financiamiento del mundo para hacer lo que se le antojara, sin límites a su creatividad. Entonces si tienes la mejor cocina y los mejores ingredientes, si el pastel sale quemado sólo cabe echarle la culpa al cocinero. Aquí, la cuestión es muy simple: en la PÁGINA 1 del puñetero MANUAL DEL BUEN CÓMICO sale bien clarito escrito (y cito): "harás que tu chiste sea BREVE" (en el inglés original: "thy joke shall be SHORT". Si el asunto se estira por dos horas y media, con una enormidad de escenas superfluas, diálogos sin gracia y personajes de relevancia mínima, entonces debes introducir las tijeras y cortar, hombre, que para eso se inventó la elipsis narrativa, y nadie se va a perder porque recortas un poquito una conversación secundaria. Vale, que tener largas escenas dialogadas es la marca de fábrica de Quentin Tarantino, pero oye, tú en el Olimpo fílmico, escucha una cosa: los más de nosotros vamos al cine A VER FILMES, y NO A VER DIRECTORES. Y lo que funciona para una peli, NO NECESARIAMENTE FUNCIONA PARA OTRA. En "Pulp Fiction" tener un montón de diálogo superfluo funcionaba porque la gracia era el pastiche. Acá, la gracia no era el pastiche (ni la hubiera sido tampoco, que ya son los 2000s), sino la ironía. ¿Y hay ironía? Sí, la hay. Como por ejemplo que la peli alemana a ser proyectada es tan ezqueviolenta como un Tarantino cualquiera, y con los nazis aplaudiendo (bofetada en la cara a los que le piden a Tarantino sólo violencia sin sentido, sin caer en la horrenda crítica que Tarantino hace de esa misma violencia sin sentido en el cine, al hacerla tan conscientemente). O poner a un Hitler tan desalmadamente Hitler, en las antípodas de pelis más serias como "El hundimiento", justamente para poner en evidencia que este último Hitler, más humano y menos demoníaco, es con toda probabilidad mucho más cercano a la caricatura que nos ha vendido el cine proyanki desde... Pero para esas morcillas, debemos aguantar mucho metraje inútil. Además, llamar "Inglorious Basterds" a una peli en que los Inglorious Basterds aparecen apenas la mitad del tiempo, es casi tan insultante como llamar "Superman III" a una peli en que el personaje verdaderamente importante en realidad no es Superman sino el insufrible de Richard Pryor (expliqué en su minuto que la idea era buena, aunque allí el tiro también salió errado, aunque por razones distintas). Si de verdad quieren ver una peli que se defeque adecuadamente en el cine proyanki de "hey, joe, ahí vienen los uniformes SS, cárgate ese nido de ametralladoras y nos vamos a casa" y "hey, joe, no te preocupes, es sólo un rasguño", y que además sea divertida, mejor vean "Top Secret", de los incombustibles ZAZ. Vale, "Top Secret" no es tan buena como "Y dónde está el piloto" o "Y dónde está el policía", pero de seguro es mucho más entretenida que "Bastardos sin gloria". Aunque sea porque es más corta. Y por lo tanto da mejor en la diana. ¿Vale entonces la pena ver "Bastardos sin gloria"? Sí, eso seguro. Está bien hecha y bien actuada, como en alguna parte puse. Entonces vale mucho la pena verla. Pero en DVD, donde tengas la opción de darle al FFWD o a la selección de escenas en las partes aburridas. Ya que estamos, dale al FFWD toda la primera mitad, quédate con el resumen que acuciosamente he preparado para ustedes como media decena de pantallas más arriba en este posteo, y si de verdad quieres escabechina, sáltate derechamente al final. Que es lo mejor de todo, en realidad.

IDEAL PARA: Como decía, verla en DVD y hacer uso extensivo y agresivo del FFWD durante la exhibición.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



jueves 5 de noviembre de 2009

"Al maestro con cariño" (1967).


-- "To Sir, with Love". Inglaterra. Año 1967.
-- Dirección: James Clavell.
-- Actuación: Sidney Poitier, Christian Roberts, Judy Geeson, Suzy Kendall, Lulu, Faith Brook, Geoffrey Bayldon, Edward Burnham, Gareth Robinson, Grahame Charles, Fiona Duncan, Patricia Routledge, Adrienne Posta, Ann Bell, Chris Chittell.
-- Guión: James Clavell, basado en la novela de E.R. Braithwaite.
-- Banda Sonora: Ron Grainer.

-- "Al maestro con cariño" en IMDb.
-- "Al maestro con cariño" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Por las calles londinenses, harto menos sicodélicas de lo que cabría esperar siendo los '60s (quizás no rodaban el célebre capítulo triple de Batman en Londres...), el nuevo profe va camino a su labor. Y su labor es... ¡¡¡PADECE Y SUFRE, OH, MAESTRO, PORQUE TRASPASADAS ESAS PUERTAS, PERDED TODA ESPERANZA!!! Lo que hemos visto en cincuenta mil filmes inspiracionales: que entra el tipo, que los profes no están ni ahí con los alumnos, que los alumnos pasan de todo porque, después de todo, a quién carajonios le interesa si Sudamérica está al norte o sur de Estados Unidos si al final acabarás envolviendo pescado en una feria o algo peor. Además, para remate, nuestro profe es negro, lo que en los '60s era ser casi de segunda clase. A cualquiera, esto lo habría tumbado en dos segundos, pero es que nuestro profe no es cualquiera, sino... ¡¡¡SIDNEY POITIER!!! De manera amable, pero firme, el buen Sidney empezará a enrielar a sus chófilos, enseñándoles que los modales no son para maricotas, y que a las ladies les gustan que las traten como eso, como ladies. ¿Conseguirá sobrevivir a su terrible clase, en la cual no sólo están los proletaboys listo para comérselo vivo, sino también una chica pizpireta que lo único que quiere es tener carne de macho en su... er... ya saben...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '60s, la época en que fumarse su porrito de maría juana era menos grave que la corrupción, y en que la rebelión giraba a 78 RPM. En aquella época se puso de moda eso de cuestionar la autoridad, y que a los mayores ya no se los obedecía porque fueran los mayores y sabían lo que era mejor para tí, sino porque... porque... bueno, hay que ver cómo tienen al mundo estos mayores, con vocación Mafalda "¡Sonamos, resulta que si no cambiamos al mundo, es el mundo el que nos cambia a nosotros!" o algo así. En medio de todo este ambiente, en que ya no había forma de hacer correr la palmeta a los pelmazos que se las daban de bacanes frente a las hembras porque le contestaban al profe (oséase, el profesaurio estilo "The Wall" estaba en vías de extinción... jubilado por viejo o devorado por las fieras, tanto más daba), empezó a surgir el cine de profesores inspiracionales. Porque, verán, hay algunos ingenuotes buena gente que (nunca han estado en un puñetero salón de cla...) creen que al chico hay que tratarlo con mimos y amor, no vaya a ser cosa que si uno le grita, se vaya a traumar el pobrecito, y que si el crío no responde no es culpa del crío que hace lo que se le pega la reverenda gana, sino del maestro que no sabe inspirarlo para ir por el camino del conocimiento. ¡Ya decían los vejetes que "la letra con sangre entra"! Pero bueno, surgiendo el fantasma de los salones de clases con pobrecitos futuros pandilleros y delincuentes, surgió también el contracine del profesor heroico que, más allá del bien y del mal, y con desprecio de su sanidad mental y hasta de su propia vida, pretende seguir manteniendo la civilización, inculcándoles valores y obediencia a una manada de rebeldes incentivados por los medios de comunicación. "Al maestro con cariño" es uno de los más tempranos ejemplos de este subgénero "profe inspiracional", y por qué no decirlo, uno de los mejores, a años luz del wannabe "Mentes peligrosas" o la emochantajista "La sociedad de los poetas muertos", por ejemplo.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli es simplemente redonda. James Clavell, que escribió el guión y la dirigió, tenía bien claras las ideas: menos es más. Se limita a ser el cronista de una historia, en donde lo más importante no son las peripecias y revueltas argumentales (de hecho, la trama es bastante escueta, y al cabo de sus cuantos minutos, en realidad no ha pasado mucho), sino la actitud de los personajes frente al conflicto "patéame vs. edúcame". Cada anécdota está resuelta con diálogos cortos y certeros, y luego a otra cosa. De este modo, la peli se hace enormemente ágil, incluso para los estándares de hoy en día. La filmografía de James Clavell no es demasiado frondosa, en parte porque ha compartido su tiempo con su vocación de escritor, pero también, tres años después, nos dejó otra joyita cinematográfica, la muy apreciable "El último valle", para demostrarnos que es un cineasta de fuste, de ésos que sin hacer grandes alardes de dirección ni de confección de arteserié, crean pelis que son verdaderos rectos al mentón.

-- Sidney Poitier. Esta peli no sería lo mismo sin su presencia, que resulta inmensa como la vida. Su personaje no es un héroe ni mucho menos, sino un tipo que anda buscando un trabajo como ingeniero, y mientras tanto, se defiende haciendo clases. O sea, no viene a redimir alumnos ni inspirarlos, y si lo hace, es más que nada porque eso es parte de su trabajo, y eso es todo. Pero, andando el tiempo, le descubre una nueva veta a su labor, toma conciencia de lo importante que es tener buenos educandos para el futuro de la patria, y acaba por aceptar no sólo que es bueno en lo que hace, sino que además, si no fuera por gente como él, la Pérfida Albión se iría básicamente al caralho. El mayor acierto, y soy reiterativo en esto, pero quiero enfatizar el punto, es la bonhomía de Sidney Poitier, cuyo personaje está lleno de pequeños gestitos, miradas y sutilezas propias de un hombre común y corriente, a veces superado por los problemas, y que lo convierten en alguien muy cercano. O sea, tú y yo podríamos perfectamente conocer a un sujeto como ése, e irnos amigablemente a tomar unas copas con él.

IDEAL PARA: Ver la alma mater de las pelis de profes con vocación.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Lulu canta la canción "To Sir, With Love" [en inglés, sin subtítulos].



-- Escena de baile [doblado al español].



domingo 1 de noviembre de 2009

"Rebelde sin causa" (1955).


-- "Rebel Without a Cause". Estados Unidos. Año 1955.
-- Dirección: Nicholas Ray.
-- Actuación: James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Rochelle Hudson, Dennis Hopper, Edward Platt, Steffi Sidney, Marietta Canty, Virginia Brissac, Beverly Long, Ian Wolfe.
-- Guión: Stewart Stern, sobre la adaptación de Irving Shulman, de una historia de Nicholas Ray.
-- Banda Sonora: Leonard Rosenman.

-- "Rebelde sin causa" en IMDb.
-- "Rebelde sin causa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Hay un monito de juguete en la calle, y hay un orangután grandote (figuradamente hablando, entiéndase) haciendo el panda con el monito chico. Es que está entubado hasta las repatas, con sus graditos alcohólicos de más, y así es como acaba en la comisaría, porque éstos son los decentes '50s, y no se tolera que los jóvenes anden así como así circulando en la calle toos alcoholizados (cómo cambian los tiempos). En la comisaría, por esos giros del guión que hacen too más fácil para que fluya la acción, el chico le planta el ojo a una chica, pero no tiene ocasión de palabrearse con ella. Cuando los papis van a buscar al chicuelo, el papi sale con eso de que qué importa, que es joven, que la vida hay que vivirla, que al cabro hay que comprenderlo, etcétera, mientras que mami, ¡ah, no, qué van a decir mis amistades!, y todo eso. Y mientras los dos se agarran (o mejor dicho, ella la agarra con él, porque papi es un calzonúo incapaz de plantarle su buen par de correazos a su lengüisuelta señora), el crío descubre que tiene mucha rabia contra todo, etcétera. A la mañana siguiente, pasada la resaca, nuestro criaturo sale a su primer día de escuela, y se encuentra con que la encantadora criatura pasa por su calle (Natalie Wood, ¿OK?). Y las cosas se pondrán feas, porque la chica pertenece a una gang, y a éstos sujetos no les impresiona la actitud frapé que adopta nuestro prota ante la vida. Nada más recién llegadito al barrio, y ya metiéndose en problemas. Las cosas se van a liar, y cuando digo liar, me refiero a liar en serio...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '50s eran un caldero hirviente. Por un lado todo aparentaba tranquilidad y normalidad, porque para eso habían pateado nazitraseros en la década pasada, para ganarse el derecho de vivir bonito en los arrabales eisenhowerianos. Por el otro la gente joven, aquellos que no valoraban el Amerika über Alles porque no habían tenido que defenderla con su sangre (y vísceras, y piernas, y cojones, y de todo), empezaban a pasar de todo y a cansarse de las cosas. La combinación de hormonas adolescentes con el pasotismo adultesco produjo entonces el peor cóctel de todos: REBELIÓN. Los adocenaditos '50s son, y no en vano, la década del Rock And Roll, de Elvis "Pelvis" Presley, y corriendo por los márgenes, de los primeros beatniks. Y así como la Música tuvo su Elvis, el Cine tuvo su ídolo rebelde en James Dean. Claro, si el hombre hubiera envejecido, ahora en 2009 estaría plantaíto en un asilo, muy probablemente, pero como murió joven, su mirar protometrosexual encima de un cigarro casi cayéndose de unos labios afeminadamente entreabiertos quedó hechita para estamparla en las poleras de mijos rebeldes que se rebelaban contra la sociedad de consumo... bueno, consumiendo rebeldía. Lo cómico es que, a través de pelis como "Rebelde sin causa", queda bien en claro que los mayorcitos creían que era el acabóse de todo. Ni sabían lo que se venía. Cuando llegara el hippismo y los '60s, y una nación entera movilizada como un one stand man contra Vietnam, ahí vendría lo bueno. Los '50s eran apenas el empezóse.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli ha envejecido muy dignamente con el paso del tiempo. Quizás considerarla como uno de los más grandes clásicos en la Historia del Cine sea un tanto exagerado, y admitámoslo, mucho de su appeal tiene que ver con que es una de las únicas tres que hizo James Dean antes de quedar machucadito en su auto. El problema quizás es que trata de ser muy discursiva, muy de tesis, y el prota, como que se ve muy mangoneado por guionista y director para decir y hacer aquello que ellos mismos quisieran decir o hacer, en vez de dejarlo ser lo que precisamente se supone que es, un adolescente conflictuado. Yo, por lo menos, nunca he visto un rebelde sin causa de ésos que sea capaz de articular un discurso tan claro, coherente, analítico y metasocial como lo hace James Dean acá. Pero si saltamos este bache, resulta que la peli está resuelta con una solvencia única. La acción es muy concisa (todo transcurre en algo más de unas 24 horas, desde la noche hasta el amanecer de la noche siguiente), y va directo al grano. No se necesitaba más, en cualquier caso, para mostrar la deprimente vida de un adolescente convertido en grano para el molino dentro de una sociedad que lo único que hace, es darle discursos confusos que van en una dirección u otra, y por lo tanto le impiden definirse a favor o en contra de nada. Y Nicholas Ray, director que se movió por varios registros distintos mostrándose como un director quizás no genial, pero sí buen manufacturero de lo suyo (pelis suyas son también "Rey de Reyes" y "55 días en Pekín"), sabe hacer la historia llevadera y darle espesor dramático cuando el asunto lo requiere.

-- Esta peli tiene indiscutiblemente un valor arqueosocial añadido. Es la peli que incendió al público juvenil de los '50s. Es una de las primeras pelis hechas sobre la rebelión juvenil. James Dean con su chaqueta se transformó en un modelo a seguir. Cierto es que ayudó su automovilística muerte en todo, pero ¿qué imagen quedó finalmente del fiambrito cuando lo sacaron de los fierros retorcidos? Pues, lo repito, la de esta peli. James Dean fue así el primero, o uno de los primeros al menos, de una larga casta que incluye a Sid Vicious, a Bob Marley, a Kurt Cobain, a...

-- Las actuaciones en general son bastante buenas. James Dean consigue a punta de énfasis lo que, bueno, admitámoslo, lo que no logra por estar un poco verde en eso de actuar todavía por aquel tiempo (y ya sabemos que el pobre no tuvo mucha carrera después para madurar). Natalie Wood, a su lado, está simplemente maravillosa. El personaje de Sal Mineo, una vez que se entienden algunos incómodos subtextos (la peli en ningún minuto lo dice por problemas de censura, lo que origina una lectura un tanto errónea del triángulo que conforman, haciéndolo pasar como "una familia", pero en realidad se supone que su personaje es gay), está estupendamente actuado, y la manera en que su personaje acaba desarrollándose es touchy (por no decir que le roba la peli en sus narices a los dos protas, en más de alguna escena). Del lado de los adultos tenemos a Edward Platt en un minúsculo y bien aprovechado rol como jefe de policía, una década antes de ser el jefe de CONTROL en la mítica serie televisiva "El Superagente 86", a Jim Backus componiendo un papi melindroso de una manera simplemente magistral, y a Ann Doran como su prepotente esposa también dándole duro al papel.

-- Uno de los temas que esta peli explora, y explota muy bien, es la sexualidad reprimida. Mientras los adultos se mueven en un mundo casi de Pato Donald, perfectamente asexuado y, por qué no decirlo, castrado, los jóvenes rebullen de hormonas, y eso es claro a lo largo de toda la peli. Quizás la mejor escena es aquella en que Natalie Wood trata de buscar el cariño de su muy compuesto, estirado y quebradizo padre, mientras que éste la rechaza porque ella ha crecido y ésas son boberías propias para las niñas chicas, lo que hace pensar que el caballero tiene más de alguna viga trancada en el encéfalo. La pelea a cuchillos o el chicken run tienen, por su parte y a la larga, una enorme carga erógena, un componente de conseguirse chicas a lo bestia, haciendo demostración de las cosas, con todo lo que implica (el final de la chicken run en eso es de antología). Y ya no digamos ese personaje de Sal Mineo, lleno de hormonas y al mismo tiempo obligado a contenerse porque resulta que su sistema hormonal lo está llevando por el lado emo en vez de por el lado machoviril de toda la vida. El hecho de que muchas cosas sólo puedan insinuarse por razones de censura, hacen el ambiente todavía mucho más mórbido, si es que cabe.

-- Secuencias memorables. James Dean tratando de dárselas (infructuosamente) en el planetario. La pelea a cuchillo en el mismo planetario, mucho más realista y emocionante que muchas rodadas en pelis de dizque-acción. Y la chicken run, por supuesto.

IDEAL PARA: Ver una peli muy de su época, pero que todavía tiene unas cuantas cosillas que contar sobre la nuestra propia... y quién sabe por cuántas décadas más.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



jueves 29 de octubre de 2009

"El juego del miedo IV" (2007).


-- "Saw IV". Estados Unidos / Canadá. Año 2007.
-- Dirección: Darren Lynn Bousman.
-- Actuación: Tobin Bell, Costas Mandylor, Scott Patterson, Betsy Russell, Lyriq Bent, Athena Karkanis, Justin Louis, Simon Reynolds, Donnie Wahlberg, Angus Macfadyen, Shawnee Smith, Bahar Soomekh, Dina Meyer, Mike Realba, Marty Adams.
-- Guión: Patrick Melton y Marcus Dunstan, basados en una historia de estos dos y de Thomas H. Fenton.
-- Banda Sonora: Charlie Clouser.

-- "El juego del miedo IV" en IMDb.
-- "El juego del miedo IV" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Jigsaw está de regreso. Pero un poco más palidito y, cómo decirlo, fiambre... desde la última vez que lo vimos. Para dejar bien claro el punto, en la primera escena vemos que le abren el cráneo y le extraen el cerebro. OK, no nos van a trampear entonces con un Jigsaw sobrenatural ni mucho menos... Bueno, eso creemos, al menos. El caso es que los forenses encargados de frazarle cuchillo, al abrirle la tripita se encuentran con la sorpresa de que adentro hay... ¡un casé de audio! (old fashioned, el hombre, hay que aplaudirlo por ser leal a sí mismo y sus convicciones, y no ceder al claramente más moderno -e indigesto- CD-Rom). En fin, echan a andar la cinta, y... ¡¡¡TATÁN...!!! ¡¡¡FLASHBACK!!! Un poli que es negro y malas pulgas, para que no digan que abusamos del lugar común, descubre el cuerpito de su compañera de misiones, la detective Kerry, que si vieron la entrega anterior, recordarán que se la faenaron olímpicamente (créanlo: Dina Meyer aparece en los créditos a pesar de que en estricto rigor su gran rol fue actuar... de cadáver). El tipo, que se apellida Rigg para que nadie diga Arma Mortal, es a poco puesto en una trampa. Los fanáticos de la saga ya saben: hay una grabación que muestra al dichoso muñequito, y comienza el juego. Un detective que lleva perdido desde la segunda entrada de la saga, en esta se encuentra vivo, pero se le dice a Rigg que no se meta. Qué le dijeron, al tarado. El tarado va y se mete. Y como Jigsaw es más listo que el hambre, le ha dejao todo un caminito de pistas, diciéndole a cada rato que no se meta (miren qué trabajo desperdiciado, si el poli negro hace caso...). Mientras tanto, otros detectives siguen otra pista hacia Jigsaw... Todo lo cual rematará en una escena final en que (bueno, no es spoiler, total esto es un flashback) terminarán las cosas de manera concurrente a la tercera peli, y por lo tanto, aparece Jigsaw (en imágenes de archivo, pero aparece). Y sorpresa final, y CHÁN, a esperar la siguiente entrega. Si tienen los santos huevos de paciencia, claro.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Ya nos hemos referido anteriormente (léase "El juego del miedo", "El juego del miedo II", "El juego del miedo III"...) a las concomitancias presentes en la saga de Jigsaw, a la sátira (involuntaria, probablemente, pero presente igual) al economicismo, al cientificismo y todas esas cosas llevadas al extremo de la deshumanización. Pero bueno, no protestemos tanto contra el sistema que nos quedemos sin ganancias, que igual hay que pagar la hipoteca, darle de comer a los críos, llenar la piscina y vacunar a la piraña regalona en el acuario. Así es que, si la saga de Jigsaw tuvo éxito, entonces qué diablos, vamos sacando secuela tras secuela tras secuela. ¡Qué! ¿Jigsaw se murió en "El juego del miedo III"? ¿Y desde cuándo la muerte de un personaje principal ha sido un impedimento para seguir con la saga? Hicieron "Viaje a las estrellas III" aunque Spock se moría en la segunda, y no iban a hacer acaso la cuarta de Jigsaw, aunque fuera sin Jigsaw... El resultado es... bueno, esto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si bien la primera "El juego del miedo" era una gran historia de suspenso/terror/gore y las dos secuelas construían un interesante universo narrativo, la saga había nacido herida de muerte, porque ya desde la primera entrega se decía que Jigsaw estaba enfermo de cáncer, y por lo tanto, iba a morir. Y finalmente, como no se podía alargar tanto el asunto, lo terminaron despachando en la tercera. El asunto podía haber seguido si hubieran puesto a Amanda (el pirado personaje de Shawnee Smith) a cargo del buque, pero el giro de la tercera... Bueno, en la entrega anterior le dieron un interesante giro al personaje de Amanda, que aunque un poco previsible, le daba fuelle a la peli... al precio de cortar al personaje de Amanda para cualquier futura secuela. ¿Qué solución queda? Lo que voy a decir difícilmente pasa por spoiler, porque es la única salida obvia (bueno, ésa, o bien hacer de Jigsaw una especie de demonio sobrenatural con poderes telekinéticos o algo). Otro recluta. Otro ayudante de Jigsaw, del cual, por supuesto, nadie nos había hablado antes. Pero el asunto se enrosca demasiado. El guión parece haber sido calcado de "El juego del miedo II", y de hecho tanto el juego principal como la resolución del mismo son muy parecidos, y con eso ¡adios elemento sorpresa! (y claro, una de las cosas que hacían interesantes a las tres entregas anteriores, era la sorpresita final, por lo que ya estamos aviados acá). Para colmo, y de manera no ciertamente inesperada, uno de los elementos que más músculo le daban a la saga, cual era el respeto a rajatabla de la continuidad (algo que nunca les quitó el sueño a insignes prohombres del terror como los productores de Jason Vorhees, a los de Freddy Krueger, o a los que dijeron que toda la octava temporada de "Dallas" había sido un megasueño de Victoria Principal), aquí se vuelve inesperadamente en contra, y deben recurrir a las chorradas más increíbles para hacernos creer que Jigsaw sigue aún en activo desde la ultratumba (¡es que este tipo estaba muriéndose, y aún así tuvo todo ese tiempo para dejar todo bien amarradito...! ¿A qué hora dormía el desgraciao?). ¿Quién podría seguir adelante voluntariosamente con esto? Bueno... un fanático. O alguien que esté insomne una noche, y necesite un poco de vísceras y gore para tener después un sueño reparador, como su seguro servidor el General Gato. En definitiva, "El juego del miedo IV" se beneficia de ser parte de la saga de Jigsaw. Pero las tres pelis anteriores eran justamente eso: pelis. Esta, en cambio, apenas le da para capítulo. Para los fans, como decíamos, eso basta, un poco como "Harry Potter y el misterio del Príncipe". Y ésa es la razón de ser de "El juego del miedo V", "El juego del miedo VI", la sobreviniente "El juego del miedo VII"... Pero a quienes quieren ver cine del bueno (en el sentido más comprensivo del término, no sólo cine ah-tih-ta), bueno... mejor véanse el episodio de alguna serie de televisión.

IDEAL PARA: Fanáticos de Jigsaw, gente con mucho tiempo libre, insomnes adictos al tevecable, o voluntariosos Generales Gatos dispuestos a todo por mantener un blog en línea.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en español de Ezpaña].



domingo 25 de octubre de 2009

"Diabólica tentación" (2009).


-- "Jennifer's Body". Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Karyn Kusama.
-- Actuación: Megan Fox, Amanda Seyfried, Johnny Simmons, Adam Brody, Sal Cortez, Ryan Levine, Juan Riedinger, Colin Askey, Chris Pratt, Juno Ruddell, Kyle Gallner, Josh Emerson, J.K. Simmons, Amy Sedaris, Cynthia Stevenson.
-- Guión: Diablo Cody.
-- Banda Sonora: Stephen Burton y Theodore Shapiro.

-- "Diabólica tentación" en IMDb.
-- "Diabólica tentación" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Megan Fox (haciendo de Megan Fox haciendo de Jennifer... por decirlo con sutileza) mira por la ventana y ve una figura humana. ¿Es su amiguita Needy? Pues, no, en la escena siguiente vemos que la tal Needy está bien custodiada... ¿una cárcel juvenil? ¡Oh, no! Es un lococomio. ¿Cómo llegamos a este punto? Bueno, algún tiempo atrás... (insértese imagen y música de flashback aquí) ...Needy era muy amigui con Megan Fox haciendo de Megan Fox haciendo de Jennif... en adelante diré "Jennifer", pero cada vez que incluya esa palabra deben leer "Megan Fox haciendo de Megan Fox haciendo de Jennifer", ¿vale? Bien, a lo que iba. Eran muy amiguis, tan amiguis que Jennifer chasqueaba el dedo y Needy corría. Aunque Needy tenía noviecito. Y ahí quedaba el tarado, sin ninguna de las dos en vez de tratar de apostar par e impar en la ruleta a la vez. En fin. Ambas van corriendo porque la muy zorra de Jennifer anda con ganas de hacer zorrerías con un pijillo dizque músico indie. Estos tipos son medio tarados, porque ven a Jennifer y de una se preguntan si será virgen, con la cara de bebeleches que se gasta la criatura... En fin, el caso es que se desata un incendio. Needy y Jennifer deciden mandarse a cambiar para salvar todo lo que se llama pellejo, pero en el camino aparecen los tipos de la banda. Que se llevan a Jennifer. Con intenciones no muy santas. La pobre Needy se queda toda preocupada porque su amigui ha desaparecido, y ¡miren!, he aquí que reaparece. Un poquito cambiada. Menos parlanchina. Más pálida. Un tanto empapadita de sangre. Y vomitando como una sesión entera de anorexioterapia. Pero al día siguiente, Jennifer aparece por la escuela, y como si nada. ¿Incidente superado entonces? ¡Ni lo sueñen! Porque Jennifer tiene dos cosillas en mente. Una, merendarse intestinos humanos de macho bien puesto en plan yoma de "Claymore". Y dos, hacerle la vida a cuadritos a la pobre Needy, un poco porque, bueno... es un poco posesiva y lesbi, nada que una buena amigui no haría con todo corazón por su amigui del alma, ¿algún problema con eso?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Grrrl Power. ¡Chicas al poder! Desde los tiempos de la Princesa Leia cogiendo con rudeza entre sus bien manicuradas manos un símbolo tan agresivamente fálico como una ametralladora láser en "La guerra de las galaxias", por no hablar de la marimacho Ellen Ripley de "Alien", que las cosas en los multimedia nunca han vuelto a ser igual. Ahí tenemos a Buffy la Cazavampiros pateándole el trasero a los vampiros con la diestra, y a la buenorra de Eliza Dushku con la siniestra. ¿Es acaso el signo de los tiempos que las damiselas en peligro, puestas como objeto decorativo para decir aquello de "oh, y ahora... quién podrá defenderme...", empiecen a tomar el lugar de los hombres como cazavampiros, cazaaliens o cazastormtroopers? La guionista Diablo Cody parece haber comprendido en qué dirección van los salmones (o salmonas). Aunque en las pelis de terror adolescente el asesino suele ser hombre (Jason Vorhees, Michael Myers, Freddy Krueger), ya en tiempos de "Carrie" que la compuesta al terror estaba feminizándose, que si las minorras pueden acceder al Congreso y también a la judicatura sin despeinarse ni parecer Rosa Klebb en el proceso, entonces bien pueden transformarse en asesinas seriales, ¿no? Diablo Cody lo entendió bien, y se dijo: recórchilis, ohcáspita, he aquí la ocasión. Habrá que hacer una peli en donde la slasher sea mujer. Y sexy. Porque nada excita sexualmente más a un hombre que verse acuchillado y castrado y deglutido por una chica con machete. O con los dientes, tanto mejor. Y si es lesbi mejor, por eso de meter la escena Pink-KristannaLoken de rigor, salvaguardando de paso la corrección política (pintar a las lesbis como malas, ya sabemos, que eso de la reivindicación de los homos está bien para la democracia, pero a la hora de hacer cine, la lesbiana siempre debe morir por el bien de la familia y la propiedad). Con el éxito de "Juno", que le ganó un Premio Oscar a la guionista, le dieron pase libre a Diablo Cody para redactar lo que se le saliera de las narices. Y lo que se le salió de las narices fue... bueno, esto. Una peli que será de culto en algunos años más. Cuando se recupere del estrepitón de órdago que se mandó en la taquilla, apenas recuperando los costos de producción. En fin.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Al contrario de la opinión mayoritaria, que la pone pinchá en un palo entre el campo con bosta de vaca y los pastizales con guano de cabra, me atreveré a romper una lanza por "Diabólica tentación" (qué horrible traducción, deberían haberle dado "El cuerpo de Jennifer" de una), no porque sea una buena peli (se puede dudar legítimamente de que lo sea, siendo muy amables en los términos), pero con algunos puntos de interés que la ponen por encima de la peli slasher promedio. ¡Diablos, que esta peli no tiene nada que desmerecerle a otros simpáticos subproductos como "El juego del miedo" o "Hostal"! El ángulo que Diablo Cody le buscó al asunto, fue el tema de las "amiguis", fenómeno ése hoy en día extendido como la peste, el de las chicas que oscilan entre quererse hasta la muerte y apuñalarse hasta la muerte por partes iguales (el mensaje es obvio: ¡¡¡MUÉRANSE ENTONCES!!!). Me refiero a ese tipo especial de relación en que una amigui es avasalladora y arrastrante, mientras que la otra es timiducha y dependiente. Una gana porque tiene a quien imponerle su poderío, y la otra, no se crea que no, gana porque al dejarse avasallar tiene la vida resuelta (alguien decide todo por ella), y además, al sentirse sujeta puede victimizarse todo lo que se quiera y entregarse a la más desesperada autocompasión, que como todos sabemos, es la única forma de compasión que nunca jamás nadie te va a poder negar, si es que te decides a usarla. La ironía gruesa aquí es que la tal Jennifer, por obra y gracia de un ritual satánico, acaba recibiendo a un demonio comeintestinos dentro de su cuerpo... ¡sin que nada en ella cambie en lo más mínimo, porque antes de ser un demonio ya era una depredadora por sí misma! Metáfora transparente, que lo llaman. Digan que soy sexista por opinar que las mujeres son demonios incluso antes de convertirse en demonios por un ritual satánico, pero eso lo dice la peli, no yo. La peli entera está construida a partir de este distanciamiento irónico: en ningún minuto se quiere que empaticemos con los personajes, sino que reflexionemos un poco acerca de ellos, y por qué no, de reirnos por lo despreciables que en realidad son. Claro, esto es querer pasarse de listo, porque lo que las audiencias de slasher movies buscan es justamente lo contrario, encontrarse con tipos buena onda que sean masacrados, por aquello de la identificación emocional ("oh, sí, ese tipo que está siendo zanjado a machetazos es tan guapo y simpático como yo... y además soy más listo porque yo no me dejaría matar así"), y esta peli lo que menos genera es justamente ese gancho emocional. ¿Bueno, malo...? Es una opción discursiva y narrativa, eso es todo. Partiendo desde ese punto, se entienden muchas cosas en esta peli que pueden pasar por debilidades. En primera, la elección de Megan Fox como actriz protagónica. Al contrario de lo que muchos critican, su actuación acierta medio a medio en la diana, no porque ella sea una magnífica actriz (de hecho, es una actriz desastrosa), sino porque al hacer el rol de muñeca pepona (interpretarse a sí misma, que le llaman), le da credibilidad y llena por completo un personaje jactancioso y perdonavidas como ella misma. No me vengan con monsergas de que eso no es actuar y por eso está malo: si funciona para que la historia progrese, por mí está bien, que cuando alguien trate de contratarla para tratar de desplegar en pantalla la complejidad emocional del dilema de Ana Karenina o de Madame Bovary si alguien discurre semejante desatino, ya sabré yo esquivar eso para ingresar a la sala de cine del lado en su día. O de lo contrario deberíamos botar las cuatro quintas partes del cine neorrealista italiano a la basura porque no eran actores profesionales los que aparecían allí. Además, chicos listos éstos, contrataron a Amanda Seyfried, de justa buena fama por ser una de las plásticas en "Chicas pesadas", y pararse de tú a tú con Meryl Streep sin arredrarse en "¡Mamma Mia!", como compañera y puntal de Megan Fox, con buen espíritu "a este pringadillo que es gerente porque es hijo de papi, pongámosle un asesor listillo de bajo perfil para que le salve el culo al regalón", y lo más bien que la papeleta queda resuelta. Pongamos después en la dirección a la poco prolífica, pero muy grrrl-power y semilesbi Karyn Kusama, que nos ha legado a Michelle Rodríguez boxeadora en "Golpes de mujer" y a Charlize Theron kickboxeadora en "Aeon Flux", y ya tenemos material para las escenas de alto voltaje. El resultado es una peli sin lugar a dudas irregular, pero que salva el dinero de la entrada, más allá de que no le va a gustar a nadie porque... repasemos... ¿a quién diablos podría gustarle esto, digamos...? A los fanáticos de Megan Fox por descontado, eso seguro, pero para eso está Google Image (además, en las fotos Megan Fox no se mueve ni habla, y calladita te ves linda). ¿A los seguidores de Diablo Cody? Si les gustó una peli tierna y good feeling como "Juno", difícilmente tragarán las... bueno, las tragaderas de Megan Fox engullendo gente. ¿A los adolescentes en general? Si les gusta ver a demonios comiendo intestinos humanos, entonces de seguro que ya consiguieron abrirse paso hasta el animé de "Claymore", en donde se hace mucho más exhibicionismo destripístico, de manera que de seguro se quedarán fríos. ¿A los fanáticos de Amanda Seyfried? Quizás, que esta chica es bonita y preciosa, pero no tiene un fan club tan consistente, además de que en las últimas fotos, como que su piel se ha empezado a echar a perder. ¿A los gustadores de las slasher movies? Me pregunto cómo podría simpatizarles una peli que hace burla y escarnio de las slasher movies en general, para mostrar transparentemente el sustrato sexual de estas pelis (mucho más transparentemente que en otras producciones al uso), desde un ángulo tan brechtiano que no puede agarrarte sino por el lado intelectual, que es justamente el que les falta a los fanáticos de las slasher (es lo que pasa cuando una slasher movie es escrita por alguien a quien en el fondo le resbala completamente el tema). En resumen, esta era una peli condenada desde el inicio, simplemente por querer ser demasiado lista. Y lo es. Es una peli lista. Más de lo que parece a simple vista, y más de lo que suele ser la oferta general de cine en cartelera por estos días (y años). Pero la gente que va al cine a ver engendros como éste, no va a ver pelis listas, sino a ver sangre. Una lástima, porque esta peli dice sobre relaciones enfermizas más que muchas columnas de diario de derechas con psicobalbuceo en la sección de tendencias. Y así es como sigue girando el mundo...

IDEAL PARA: Ver una interesante caricatura de las relaciones amigui/rivales de las chicas.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "DIABÓLICA TENTACIÓN":

-- "Jennifer's Body", en Anteojos de Marco Grueso.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



jueves 22 de octubre de 2009

"Sin miedo a la muerte" (1976).


-- "The Enforcer". Estados Unidos. Año 1976.
-- Dirección: James Fargo.
-- Actuación: Clint Eastwood, Tyne Daly, Harry Guardino, Bradford Dillman, John Mitchum, DeVeren Bookwalter, John Crawford, Samantha Doane, Robert F. Hoy, Jocelyn Jones, M.G. Kelly, Nick Pellegrino, Albert Popwell, Rudy Ramos, Bill Ackridge.
-- Guión: Stirling Silliphant y Dean Riesner, sobre una historia de Gail Morgan Hickman y S.W. Schurr, basados en los personajes de Harry Julian Fink y Rita M. Fink
-- Banda Sonora: Jerry Fielding.

-- "Sin miedo a la muerte" en IMDb.
-- "Sin miedo a la muerte" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cuándo aprenderán que con Harry no se juega. Un grupo de futuros tragaplomos se les ocurre robarse una camioneta de la compañía de gas primero (no, no haré chistes de gases, olvídenlo), y luego utilizan la camioneta para infiltrarse en un depósito con armamento militar (así tan fácil, si la cosa parece casi de la Hanna Barbera de no ser porque al vejete que está de guardia lo apuñalan dolorosamente por la espalda). Ahora, la banda de terroristas tiene arsenal suficiente para convertir a San Francisco en un arenal. ¿Quién le va a poner los pies a punto a esta banda de pringaos? ¿Harry el Sucio...? Er... No. Resulta que el inspector Harry Callahan andaba justo dando vueltas donde un atraco a mano armada, y se le ocurre profesar una vez más el Harrismo, dejando purufuancos a los pobres comelauchas que se les ocurrió meterse en SU San Francisco. Hasta ahí no hay problema. El problema es que en vez de agradecerles por salvar otra vez el orden público, les llega al Municipio una fea demanda por daños colaterales, uso de fuerza excesiva y toda esa mierda nutreabogados de toda la vida. Y a Harry lo mandan a tomar exámenes para polis nuevos. En serio, vemos a Harry el Sucio haciéndoselas pasar canutas a... Una mujer. ¿Una mujer? Sí, una mujer quiere ser policía, qué problema hay con eso... Bueno, suponemos que en el XXI nada, pero es que estamos en los '70s, y San Francisco es una cueva de gays, así es que mujeres al cuerpo policial, olvídenlo, luego les da a ellas por registrarlos, y siempre es mejor para un gay que el manoseador en uniforme sea hombre, ¿no? En fin, el caso es que a Harry el Sucio, que es muy machito él, tampoco le gusta la idea de mujeres en el cuerpo policial, pero la jodida política, resulta que a las mujeres ya les dieron derecho a voto y ellas votan por alcaldes que meten a mujeres en la fuerza policial, así es que... Bueno, para abreviar, por esas revueltas del guión, resuelta que sacan a Harry el Sucio de sus labores de sodomizalumnos y lo mandan a investigar a la célula terrorista armada hasta los dientes, como un Jack Bauer cualquiera. ¿Como un Jack Bauer cualquiera, dije? ¡Pues no! ¡Porque tiene compañera! ¡Y miren qué coincidencia, es justamente la mujer a la que él tomó examen, y a la que tanto desprecia, por aquello de que se ve bien políticamente que Harry el Sucio, emblema de la policía de San Francisco, tenga una woman a su lado para las fotos de prensa!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque no lo crean, mis queridos humanitos, hubo una época en la cual las pelis se hacían por separado. Y los productores se arriesgaban con guiones de historias nuevas. En serio. Así era. Bueno, las historias nuevas en realidad venían las más de las veces de novelas y todo eso, pero les daban la oportunidad. No como ahora, que el asunto es tomar un videojuego o un cómic de algún salvadías en mallas o una serie de TV (¡o una franquicia fílmica de los '80s!) con una base fiel de fanáticos que la van a ver sí o sí, no importa cuánta mierda tenga la peli, y lanzar peli tras peli tras peli tras peli tras... ya me entienden. En los '70s, tenía que ser mucho, pero mucho, para que se atrevieran a construir grandes megasagas y franquicias... Bueno, está "El Padrino II", por supuesto, y algo después llegó "Rocky II", pero en general no se puede hablar como hablamos del 2007 como "El Año de las Terceras Partes" ni mucho menos. En ese contexto, que se sacaran de la manga una segunda de Harry el Sucio, después de la mismísima "Harry el Sucio" precisamente, era como mucho. Y después de ésa, que era "Magnum 44", como el asunto respondía bien en la taquilla, se arriesgaron con algo en ese tiempo insólito. ¡¡¡UNA TERCERA PARTE!!! Y ahora sí que se acaba el jodido Harry el Sucio. No más. Estuvo bueno, ¿no? Aunque no lo crean, querían cerrar una trilogía aquí. El problema es que... (para que vean, no es nada nuevo) ...esta peli rindió en taquilla mucho más que las dos anteriores (por separado, al menos), así es que llegó una cuarta parte... ("Impacto fulminante") ...¡¡¡y una quinta!!! ("Sala de espera al infierno"). Bueno, aunque he predicado que este asunto no es nada nuevo, sí hay algo nuevo en los 2000s que no existía en ese tiempo: cada elemento nuevo de la saga debía ser bueno. Y es que el público no estaba para tragarse cualquier mierda. Y luego dicen que vamos pa'lante. No hay salud.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de Harry el Sucio. Punto. ¿Tantas veces tengo que insistir en esto? Harry el Sucio es el p*** amo. Harry el Sucio te ama. Harry el Sucio es el Camino, la Verdad y la Vida. Bueno, aterricemos un poco. De las pelis de Harry el Sucio, la primera, "Harry el Sucio" precisamente, podía ser vista como un manifiesto contra los corazóndeabuelita de toda la vida, los desgraciaos que cuando te asalta un delincuente, es tu culpa por pertenecer al sector económico que oprime al lumpen (aunque te tengas que cagar en un empleo 8-a-8 para tener una miseria de sueldo de la que por cada día faltado te pueden descontar un treintavo de miseria). La segunda, por su parte ("Magnum 44") era su reverso, o sea, las emprendía contra los fachas de toda la vida que piden siempre más mano dura para todo menos para ellos. ¿Qué tema le quedaba para una tercera...? Pues, las minorías. Y la peli, siempre subliminalmente, siempre en medio del contexto, giraba en torno al tema de qué hacemos con las minorías. Con los niggas, por supuesto, que San Francisco estaba plagados de ellos en ese tiempo, y todos eran escoria y narcos (Barack for President estaba a 32 años de distancia en el futuro, recordemos). O los ex-soldados de Vietnam, tristemente utilizados por un sacoebreas con un discurso pseudocomunacho que tirapatrás (Vietnam había terminado el año antes, y todavía faltaban seis para la gloriosa reivindicación de los vetes en "Rambo"). Y con las mujeres, de las cuales en esa época, aunque pasados diez años del Flower Power, todavía en muchos sectores se esperaban que de incorporarse al mercado laboral, lo hicieran en trabajillos de segunda, no en trabajos de macho recio como ser policía (bueno, en la época los mariconazos Village People tenían a un disfrazao 'e polizonte en el elenco). ¿Y qué hace Harry el Sucio? Bueno, tiene que adaptarse. Al principio, maldita sea si quiere a una mujer con un arma. Pero andando el tiempo, resulta que la mujer prueba que puede ser... iba a decir un macho con pistola, pero no, mejor decir que tan capaz como un hombre, y que hacer bien el trabajo no es cuestión de sexo (salvo en el teatro kabuki, claro, que no tendría gracia si las mujeres también pudieran actuar ahí).

-- ¿Es una buena peli? Bueno, por lo menos entretiene. Tiene algunos vicios por aquí y por allá, como tratar de hacerla el más espectacular con malos malosos armados de quetecagas hasta los dientes (el síndrome "Star Trek", que el villano puede ser maomenoh, pero tiene una nave espacial que es Dios con ruedas para que te jodas). Y a ratos es un poco demasiado lineal. Pero a cambio tiene buenas escenas de acción (cuando persiguen al negro del maletín es espectáculo puro, porque en esa época los actores corrían de verdad). Y explosiones, algo que no se había visto en pelis de Harry el Sucio hasta la fecha. El soundtrack, por una vez en la vida, no está a cargo del inigualable Lalo Schiffrin (es la única de Harry el Sucio que no musicalizó), pero si bien se echa un poco de menos su ausencia, no se puede decir que la labor de Jerry Fielding desmerezca demasiado. No es la mejor entrada de Harry el Sucio (las realmente indispensables son las dos primeras, "Harry el Sucio" y "Magnum 44"), pero como peli de acción se mantiene firme y sólida como una roca, a diferencia de varias pelis del año anterior que ya se me olvidaron de qué se trataban o siquiera si las he visto. Pretty, isn't it?

IDEAL PARA: Ver una vez más al buen Harry el Sucio haciendo lo que mejor sabe hacer.

VIDEOS.

-- Secuencia de créditos de la peli [en inglés, sin subtítulos... ni hacen falta tampoco].



-- Harry el Sucio no se anda con chicas [en inglés, sin subtítulos].



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