domingo, 26 de julio de 2015

"Ant-Man: El Hombre Hormiga" (2015).


-- "Ant-Man". Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: Peyton Reed.
-- Actuación: Paul Rudd, Michael Douglas, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Bobby Cannavale, Anthony Mackie, Judy Greer, Abby Ryder Fortson, Michael Peña, David Dastmalchian, T.I., Hayley Atwell, Wood Harris, John Slattery y Martin Donovan.
-- Guión: Edgar Wright, Joe Cornish, Adam McKay y Paul Rudd, sobre una historia de los dos primeros, y basados en el personaje creado por Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby.
-- Banda Sonora: Christophe Beck.

-- "Ant-Man: El Hombre Hormiga" en IMDb.
-- "Ant-Man: El Hombre Hormiga" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1989, el mund... eh, un minuto. ¿¿¿OTRA DE ESAS PELIS CON "ESCENA INICIAL EN EL PASADO"??? jo-DER. En fin, paciencia. El caso es que vemos a Michael Douglas como una especie de clon CGI de su época como Gordon Gekko, trabajando... como agente secreto. Ya, y yo me lo creo. El caso es que responde ante una comisión que es S.H.I.E.L.D. (infiltrada por HYDRA, como hemos aprendido en otras pelis Marvel), y dice questoquello, me voy de aquí. Salto en el tiempo a... el presente mi rumberoh y pónhale azúcah mi ne'ro, porque la peli nos muestra un medio ambiente chicanohispano y tal, pero todo lo estereotipado y ofensivo que sea posible porque, ¿por qué no? ¿Qué vas a hacer, ver pelis DC? Me lo suponía. En fin, dejando a un lado los chistes robados a Honest Trailer... El caso es que vemos a un tipo saliendo de la cárcel, lo va a buscar su mejor amigo que es sudaka, y cuando le propone un nuevo golpe el prota dice que no, que viene saliendo de la cárcel y ni ha visto a su hija, y ahora quiere hacer el bien porque, bueno, a todo masho jolivudense saliendo de la cárcel y con hija se le activa el gen recomponer-familia y tal. Así es que dejará las cloakas, se reinjertará, si hasta tiene maestría en electricidad y tal, y eso en un universo en donde un Tony Stark te fabrica una peazo armadura a partir de chatarra, pues es harto, ¿no? No, no lo es. Porque el tipo acaba... vendiendo helados. Y despedido, claro, cuando lo de haber pasado a la sombra un tiempo se sabe. El tipejo va al cumpleaños de su hija, y la hija feliz y tal porque, bueno, es su papi, ¿no? Pero la señora se pone to'a bitchie y le dice que no vea más a su hija, que es un delincuente, que ya tiene follamigo y tal (que además es polizonte, OH-CRAP), y la peli hace todo lo posible para que veamos a la señora como una desgraciada cuando en realidad tiene la razón, y además la interpreta Judy Greer, y no hay manera de tener a Judy Greer en pantalla y que la odiemos, leñe. En fin, el caso es que él dice que como no tiene para pagar pensión para la hija, pues a delinquir de nuevo, que de alguna parte debe salir el dinero, y además hay que ser emprendedor para surgir en esta sociedá neolibereta y tal. El caso es que el táryet es la casa de un vejete que se cae solo el muy chuñusco, y... sí, ya lo van adivinando. El vejete es Michael Douglas (70 años al momento de rodar la peli, sí, así pasa el tiempo, kids), por supuesto. El prota empieza a entrar en la casa, sortea tales trampas y cuales obstáculos, y descubre que al final, el gran tesoro para saquear es... un traje de... ¿motociclista? Y el prota, pues que va y se lo lleva en vez de, digamos, dejarlo ahí y ponerse a buscar joyas u otras cosas en otra parte de la casa, porque con un trajemotero vieras la mierda de pensión que pagas. El caso es que después se prueba el traje, y ocurre lo que ya podíamos adivinar, o sea, que se encoge de tamaño porque, joer... es la peli del Hombre Hormiga y como que ya iba siendo hora, ¿no? Ahora, Paul Rudd el Hombre Hormiga y Michael Douglas el vejete cool Obi Wan, serán... ¡¡¡DOS CONTRA EL CRIMEN!!! En particular contra la antigua empresa del Michael Douglas, que va a empezar a fabricar el traje de manera industrial, porque verán, lo más seguro es que esté en manos de su primer inventor sin que nadie lo controle, en vez de en manos de una empresa que puede ser fiscalizada por Hacienda, por la Policía, por el Gobierno, por las leyes, por los jueces... En fin, el caso es que el empresario en cuestión es o se ha vuelto maaaaaalo, y además se está levantando a la Evangeline Lilly que es el nuevo interés romántico del prota y la hija del mentor, así es que... vamos, oigan... ¿necesitan un mapa aquí...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pelis Marvel. La franquicia siglo XXI que has aprendido a amar. Porque o si no, ¿qué harás? ¿Ver pelis DC? Ya me lo suponía. Pero bueno, SEGUNDA VEZ que me robo el chiste de Honest Trailer aparte... las pelis Marvel están más saludables que nunca. Acaba de terminar la Segunda Fase con esta peli (o empieza la Tercera porque la anterior fue "Avengers: La era de Ultrón", pero la verdad, esto es como un tanto el badajo de los ángeles en realidad), y la cosa va muuuuuu pero que muuuuuu bien. Incluso, para no confiar en sus franquicias basales del Capitán América, de Iron Man y de Thor, y el papelmaché que es "Los Vengadores" y su secuela, han empezado a diversificarse, y partieron en esto con el excelente pie de "Guardianes de la Galaxia". En medio de este panorama es que llega "Ant-Man". Basada en una de las franquicias menos amadas de la Marvel. Tan poco amada, que ni a Hank Pym el prota original respetan, y lanzan arriba a Scott Lang que en los cómics es el Hombre Hormiga #3 u Hombre Hormiga #4, que ya perdí la cuenta (no ayuda, por supuesto, que Hank Pym es famoso por haberle dado un buen lo-que-te-gusta a su mujer, y por supuesto, la violencia intrafamiliar es un gran NO-NO para una peli todo espectador). Se venía hablando de una peli del personaje desde... ¡1989! (sí, leñe, ¿creían que lo de la fecha era por casualidad?), pero le dieron el tijeretazo porque ese mismo año salió "Querida, encogí a los niños". Y la peli languideció por estoquello entre proyecto y proyecto, hasta que se subió Edgar Wright. Pero luego vinieron las peleas. Edgar Wright quería que la peli fuera su darling, única, una sola franquicia, etc, y la Marvel que no, que queremos al personaje metío de lleno en el Universo Marvel, que o si no, esta cosa no se vende (porque, vamos... ¿cuántos de ustedes la habrían visto por separado de las otras? ¿O cuántos de ustedes le habrían dado una oportunidad a "Guardianes de la Galaxia"? Quizás menos gente dispuesta a darle una oportunidad a "Los Cuatro Fantásticos" el reboot, lo que ya es decir). Cabreo de Edgar Wright y retirada, y llegada al sillín del director de Peyton Reed. ¿Quién? Bueno, el tipo tras "Internauta por accidente", el "Cupido motorizado" de 1997, "Triunfos robados" (la original, la buena, la... er... la aceptable, mejor, dejémoslo así), "Abajo el amor", "Viviendo con mi ex" y "¡Sí, señor!". Mirándolo bien... algo parece que sabe el tipo de coser y cantar, ¿no? En fin, el caso es que este tipo fue el que quedó a cargo de una peli de supers. Se estrenó, y lo hizo bastante bien. O sea, hablamos de un héroe al que nadie conocía, y la crítica recogió la peli con tibieza, y el público ha respondido bien. Bueno, ayudado porque al hacer cola en el cine, las entradas de "Jurassic World", "Intensa mente" y "Los minions" se agotan, y como nadie quiere ver "Terminator Génesis", pues qué hacerle, habrá que ir a "Ant-Man" por default, además es una Marvel, y el primo de un amigo de mi peluquero igual dijo que estaba buena, así es que...

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿La verdá verdadera...? Hmmm... cómo decirlo. Está bien. Y le falta un poquito. Partamos por ser la segunda entrega Marvel del año. Después de la mediocre "Avengers: La era de Ultrón" (y mediocre en vez de simplemente mala porque los actores ya están afiatados en los papeles y con el presupuesto algo se podía hacer), de pronto nos encontramos con una "Ant-Man" refrescante que, al igual que ocurría con "Guardianes de la Galaxia", volvía a las raíces más juguetonas de la franquicia, alejándose de la nolanización que planeaba como una amenaza invisible sobre "Iron Man 3" y "Capitán América y el soldado del invierno", en otra prueba de que estas pelis tienden a funcionar mejor cuando mantienen un tono ligero porque, protesten lo que protesten los talifanes, al final hablamos de supers, y el concepto mismo no es como para tomárselo demasiado en serio. La peli consigue un cierto equilibrio entre ser una historia autoconclusiva por un lado, y las inevitables inserciones y morcillas al Universo Marvel, que, admitámoslo, se sienten algo forzadas (en particular la pelea con The Falcon, puesta un poco ahí porque es necesario que tu nuevo gran héroe pelee con un héroe antiguo y los fanáticos se corran en las bragas), pero que no ahogan la historia como sí ocurría con "Iron Man 2" o con la pornocontinuidad de "Avengers: La era de Ultrón". Uno podía temer por el futuro del Universo Cinemático Marvel, que la franquicia acabara ahogada bajo su propia continuidad, etcétera, pero "Ant-Man" nos devuelve la confianza, de que todavía pueden hacerse cosas de interés aquí, siempre dentro de las coordenadas del cine palomitero bien entendido de toda la vida, por supuesto. Habrá que ver si la Fase 3 consigue mantenerse así de fresca, o por el contrario, termina dejándose devorar por el exceso de continuidad y el tomarse a sí misma demasiado en serio. Ya "Capitán América 3: Guerra civil" pareciera ser más una tercera entrega apócrifa de los Vengadores que una peli del Capitán América en sí. Viene también "Guardianes de la Galaxia 2", que puede ser ligerita como la original, o nolanizarse. Y a saber qué va a pasar con la peli de Spider-Man, que bien podría ser la dosis de aire fresco de la Fase 3. Que Bastet escuche nuestras plegarias.

-- Ahora la peli en sí. Está bien, pero sólo bien. Partamos porque el guión es cliché hasta la náusea. Veamos: el héroe es un perdedor que sólo necesita su segunda oportunidad (¡ding!), está separado de su hija y la ex señora está liada con otro (¡ding!), el mentor se fija en él porque "es el adecuado" (¡ding!), el mentor es un hombre con un pasado trágico en busca de redención (¡ding!), pero no se preocupen, porque en su arco argumental sí que encontrará la redención (¡ding!), y además tiene una hija nada más buena pero que es fría como culo de foca (¡ding!), pero al final la hija en cuestión en realidad no es una cabrona malparida sino que tiene muuuuuu buen fondo y lo suyo son sólo problemas emocionales que el prota le ayudará a solucionar con cocky powah (¡ding!), aunque en el camino la chica está liada con el villano (¡ding!), el cual a su vez odia al mentor que "lo ha despreciado" (¡gay-ding!), el prota atraviesa el correspondiente entrenamiento del infierno para controlar su nuevo poder (¡ding!), con el auxilio de una hormiga que se transforma en su nueva mejor amiga (¡ding!), y además puede que el prota sea un perdedor pero sale adelante porque tiene CORAZÓN (¡heart-cocky-ding!), los protas reclutan a un grupo de amigos que son los secundarios graciosos pero que al final tienen, ya saben, buen corazón (¡ding!), de pronto el villano acelera su plan y ahora hay límite de tiempo para completar la misión por lo que crece la apuesta (¡ding!), la batalla final es en la exhibición del villano (¡ding!), en la batalla final se cargan a un personaje (¡ding!), la batalla final al final no era la batalla final porque viene la carrera para salvar a la hija (¡ding!), en la batalla final el prota debe hacer algo que es un gran NO-NO como última alternativa frente al desastre (¡ding!), pero cuando está a punto de ser destruido encuentra la manera de salvarse (¡ding!), se reconcilia con su primera familia y forma una segunda con la chica... (er... ¿ding?), es el nuevo héroe de su hija (¡¡¡DING-DING-DING-DING-DING!!!)... ¿ya van tomando el molde? Es decir, la peli combina todos los ingredientes para lo que debería ser el enésimo pestiño odioso madeinjólivu. Y sin embargo, la peli tiene la virtud de mantener un saludable equilibrio entre la seriedad y la autoparodia. Por un lado son conscientes de lo ridículo de la premisa (la máquina reduce la distancia entre los átomos y da superfuerza porque... bueno, es de esas cosas que son-del-género, mejor no cuestionárselas, lo mismo la máquina podía hacer magia y yastá), y se la toman con una saludable dosis de cachondeo, lo que se agradece mucho. Por el otro, la peli sabe tener sus momentos de seriedad: la obligatoria-escena-emotiva, por ejemplo, es realmente excelente, la idea de mostrar varias especies de hormigas siendo aprovechadas para distintos menesteres queda más que bien, y la peli hace sus buenos push-ups mostrando lo que no se nos habría ocurrido: UNA TECNOLOGÍA COMO ESTA, SI PUDIERA EXISTIR, DE VERDAD SERÍA LA DESTRUCCIÓN DE LA CIVILIZACIÓN. Lo que significa que... vaya... ¡al final resulta que este superpoder MOLA! Ayuda por supuesto que Paul Rudd resulta más o menos carismático como prota, no tanto como Chris Pratt en "Guardianes de la Galaxia" pero igual, Michael Douglas se merenda a todos con patatas hasta el punto que hubiéramos preferido verlo A ÉL de prota, Evangeline Lilly POR FIN consigue el milagro que nos olvidemos que ella puede ser algo más que una chica Lostie y hasta preferimos secuela/spin-off con ella en vez de la petarda de Black Widow, y Corey Stoll se manda el festival de su vida como empresario malvado que uno hasta se da de cabezazos contra la pared de que en "Superman vs. Batman: El amanecer de la justicia" hayan contratado al pesado de Jesse Eisenberg, cuando en realidad Stoll haciendo un rol muy tipo Lex Luthor trapea el piso con cualquier otro potencial candidato al rol (que no sea Kevin Spacey, ya quemado por "Superman regresa", claro está). En definitiva, tenemos una peli muy disfrutable como entretenimiento ligero, que sabe en qué liga juega y no trata en ningún minuto de venderse más de lo que es, y en esta honestidad radica su fuerza. Una peli pequeña como su prota, pero también simpática. Como su prota.

IDEAL PARA: Ver la entrada Marvel buena del año.

domingo, 19 de julio de 2015

"Terminator Génesis" (2015).


-- "Terminator Genisys". Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: Alan Taylor.
-- Actuación: Arnold Schwarzenegger, Jason Clarke, Emilia Clarke, Jai Courtney, J.K. Simmons, Dayo Okeniyi, Matt Smith, Courtney B. Vance, Byung-hun Lee, Michael Gladis, Sandrine Holt, Wayne Bastrup, Gregory Alan Williams, Otto Sanchez, Matty Ferraro.
-- Guión: Laeta Kalogridis y Patrick Lussier, basados en los personajes creados por James Cameron y Gale Anne Hurd.
-- Banda Sonora: Lorne Balfe.

-- "Terminator Génesis" en IMDb.
-- "Terminator Génesis" en la Wikipedia en inglés.

ADVERTENCIA: Contrario a lo que es la costumbre habitual de Cine 9009, de anticipar lo que son los spoilers más grandes de cada posteo... El giro de tuerca más grande de todos fue presentado en el trailer, para cabreo de toda la Humanidad y el mío y otros gatos también, y a menos de un mes de estreno de la peli ya es casi como el "yo soy tu padre" de cierta saga galáctica, así es que lo comentaré sin anuncio previo de spoiler ni nada. Si ustedes no han visto la peli, ni han visto el trailer, ni han visto el afiche de la peli (que TAMBIÉN se manda el mismo spoiler, y sin aviso y en toda la jeta), y tienen intenciones de verla, lo más sensato es no leer el presente posteo en lo absoluto. Joder, yo soy más considerado con los espectadores que el estudio que lanzó la peli, figúrense.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Mis padres me contaron historias de cuando el mundo era más inocente, como por ejemplo cuando podías contratar a un fisicoculturista austríaco para hacer una peli Sci-Fi con el vuelto del pan y FXs artesanales, y podía salirte un monumento para las edades. Un mundo que nunca conocí porque igual que el público adolescente target de esta peli, yo nací demasiado tarde, cuando todo eso se había ido al demonio. La razón es Skynet, una supercomputadora que nació y nació cabreada, y decidió mandarse un July 4th anticipado festejando la patria volando pequeños pedacitos de ésta. Vuelan las cabezas nucleares, y la humanidad se va al carajo, y los pocos que sobreviven son recluidos en campos de concentración, porque ARBEIT MACHT FREI. Pero John Connor nos enseñó a luchar. Nos enseñó cómo los robots pueden ser destruidos. Los peores son unos llamados terminator, que pasan inadvertidos porque parecen como un ser humano normal y corriente: tu vecino que te roba interné, el guatón friki idiota que se sienta detrás tuyo en un cine a comentar toda la peli en voz alta (seriously, sí, sé que me estás leyendo), tu político corrupto favorito que se lleva el botín fiscal para la casa. En fin, el caso es que John Connor nos enseñó a luch... OK, suficiente narración en primera persona por Kyle Reese, ahora sigo yo, General Gato al habla, mucho gusto. El caso es que el Dúo Dinámico Connor/Reese (joer, qué gay sonó eso... bueno, la peli anda por ahí, con eso de mostrar harta AMISTAD VIRIL) va y lanza el asalto final contra Skynet. O dos asaltos finales, mejor dicho, uno contra la base central de Skynet, y la otra contra su plan de resguardo, porque Skynet, igual a como dicen que hacen los sionistas de Israel, tiene un plan ultimátum que si cae todo y se destruye todo, tienen a mano un ataque de retaliación que a tomar el mundo por culo. El caso es que JC y KR se lanzan al ataque y capturan el plan B de Skynet, y descubren que es una máquina del tiempo. Y descubren que es una máquina del tiempo programada para volver al pasado. Y que - OH CRAP - Skynet la usó para enviar un agente a saber dónde. Bueno, John Connor sabe, no problemo con esto. De manera que John Connor elige a Kyle Reese porque ER EL MÁS CAPÁS (guiño - guiño), y lo manda también al pasado. Vemos luego en 1985 por fin a ARNOHL (bueno, a un fisicoculturista prestacorpo con la cara de Chuarche pegada con escóch encima vía CGI), que va a limpiar la escoria de la ciudad, unos punketas que... ¡¡¡JOER-APARECE-OTRO-CHUARCHE-LA-COSA-VA-AHORA-CHUARCHE-CONTRA-CHUARCHE-OMAIGÓ-MECAGOENLA...!!! En paralelo, Kyle Reese va corriendo por estos callejones de Dios y aparece un poli que lo encañona, a lo que Kyle Reese pregunta qué día y año es, a lo que el poli dice que "el día de tu llegada" y trata de matarlo revelándose como un terminator líquido T-1000 en vez de, digamos, pegarle un balazo antes de contestarle la pregunta (joer con estos robots y su programación defectuosa, ni que Skynet se hubiera puesto jarta de pelis Bond). Y justo cuando a Kyle Reese le van más mal dadas las cosas, ¡¡¡APARECE SARAH CONNOR Y LE GRITA "VEN CONMIGO SI ES QUE QUIERES VIVIR"!!! (bueno, aparece Emilia Clarke tratando de imitar a Linda Hamilton interpretando a Sarah Connor, eso es más exacto). La batalla por el futuro acaba de empezar. Otra vez. Hasta que las pelis del terminéitor dejen de ser redituables. O incluso más allá, no en balde se han rodado cuatro a la fecha, y los cuatro estudios responsables hoy en día acumulan polvo en el cementerio de las productoras cinematográficas acogidas al capítulo 11.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Algo más de treinta años atrás, en 1984, el mundo vivía en una especie de esquizofrenia. Por un lado todo era exitismo y triunfalismo con agentes de la coca esnifando putas en polvo, tipo "El secreto de mi éxito" o "Cóctel" y otras cosas similares. Por el otro, esa cosilla interna que te dice que todo se va a ir al carajo el día en que algún high-security despierte con acidez en el estómago y decida terminar con todo y hacer volar los ICBMs y transformar la Era Reagan en la Era Mad Max. En medio de todo esto vino una peliculita de serie B nada más mona, una dirigida por un fulanito llamado James Cameron, que parece que tiene la pasta como para que se sepa de él en el futuro (y supimos. Hizo un cameo en "La musa" con Sharon Stone), con un ropero austríaco de tres cuerpos que más o menos se había hecho notar por una cosa llamada "Conan el Bárbaro", reputada por sus niveles de violencia que hoy en día son todo espectador, y la peli era una cosiaca sobre dos tipos del futuro que vienen a por una chica, uno humano para rescatarla y otro cyborg para cargársela. El caso es que la peli llamada "Terminator" acabó convertida en el material del que están hechas las leyendas, y engendró unas cuantas secuelas: "Terminator 2: El Juicio Final", "Terminator 3: La rebelión de las máquinas" y "Terminator: La salvación". Parte importante de la mística de la peli original, venía con el hecho de combinar dos grandes paranoias de la época, una que volaran los pepinos nucleares (siguiendo la línea de "Mad Max: El guerrero del camino"), y otra que las máquinas terminaran resultando demasiado listas y terminaran cargándose a la Humanidad (un poco en la línea "Juegos de guerra", aunque ahí la supercomputadora no quería liquidar a la Humanidad sino que sólo obedecía órdenes. Su final sigue siendo genial incluso hoy). Mística que, además de la ajustada dirección de James Cameron, nunca más volvió a repetirse. Ni el propio Cameron pudo (porque a mi gusto, "Terminator 2: El Juicio Final" ha envejecido su resto más que la primera peli, en buena medida por lo que pasa cuando la cosa es mostrar harto FXs sin aportar ideas nuevas u originales, no en balde es en buena medida un remake hipermusculado de la primera entrega), y ya no digamos un Jonathan Mostow que la había hecho de oro en "Sin rastro" para desinflarse con "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", o un McG al que mandarse cositas así de risa como "Los ángeles de Charlie" se le daba bien, pero que un epic postapocalíptecnofuturista terminó quedándole muuuuuu grande. Pero resulta que los treintones-cuarentones que son orondos padrefamilias hoy en día, metíos en una crisis económica de campeonato desde 2008 y con el mundo cada vez más yéndose al carajo, quieren volver en el tiempo 20-30 años, en donde ellos eran los reyes y todo era cool. Y entonces, ¡vamos resucitando franquicias ochentanoventas! Y ahí tienen, en este mesmito 2015, cuartas partes como "Jurassic World" o "Mad Max: Furia en el camino" (que técnicamente podría ser secuela/paracuela/reboot, tárjese lo que no corresponda), y una quinta, "Terminator Génesis", que para no desentonar, va y es un reboot, pero más que un reboot, es un reseteo vía "viajamos en el tiempo y convenientemente, nos cargamos todo lo que al espectador no le gustó y empezamos desde cero incorporando sólo lo bueno", camino abierto por "Star Trek" y su tentativa de cargarse treinta años de continuidad que, admitámoslo, a estas alturas del partido nadie iba a querer bancársela, y seguido luego por "X-Men: Días del futuro pasado" en 2014, que se cargó casi por completo a "X-Men: La batalla final", "Wolverine" y "The Wolverine", dejando sólo "X-Men", "X-Men II" y "X-Men: Primera generación" como pelis canónicas (y eso, más o menos, bien a grandes rasgos), y originando de paso la paradoja, muy apropiada tratándose de una franquicia de paradojas temporales como la de Terminator, de que se ha acusado al argumento de "Terminator Génesis" de plagiar al de "X-Men: Días del futuro pasado", luego de que se acusara a "X-Men: Días del futuro pasado" de plagiar a "Terminator"... sin advertir que "Terminator" data de 1984 y el cómic original de los días del futuro pasado data de 1981, en una de esas paradojas del espejo mirándose en el espejo que se mira en el espejo que se mira en el espejo y que se mira y así hasta el infinito, y ya me marié, dénme un par de segundos, en qué estaba... ah, sí. "Terminator Génesis". La peli hubiera podido despertar cierto interés, pero luego van los estudios y dicen que la cosa no se vende bien, y le ponen al trailer la escena en donde vemos que John Connor es un cyborg, y... (lo dije al comienzo, este spoiler iba sin marcar. Si fueron tan tontos de hacer caso y seguir leyendo, y no tenían idea, merecido se lo tienen, bola de imbéciles) ...cabreo comprensible de la platea porque, leñe, ya sé el gran secreto, para qué voy a ver la peli entonces. El caso es que el asunto ha sido hasta ahora un castañazo padre, en medio mes de exhibición ha conseguido hacer caja apenas por cerca de 230 millones cuando la cosa costó más de 150, y la crítica la ha hecho pedazos, y por ende, quizás ahora sí que la franquicia se hunde, y... y... quizás no. A quién quiero engañar. Las dos anteriores también resultaron sendos fiascos, pero eso no detuvo a los voraces estudios cinematográficos de seguir intentándolo, total, en alguna tiene que sonar la diana. ¿Verdad? ¿¿¿VERDAD...??? Leñe, lo que me voy a reir cuando inventen el viaje en el tiempo, y lo primero que hagan sea regresar a 2003 para impedir el rodaje de "Terminator 3: La rebelión de las máquinas"... o que James Cameron venda los derechos... o que Valdemar I de Dinamarca hubiera ganado la batalla de Grathe Heath... (¿qué? ¿Por qué Grathe Heath? ¿Y por qué los viajeros en el tiempo siempre iban a elegir el cliché del "matemos a Hitler para impedir la Segunda Guerra Mundial"?).

¿POR QUÉ VERLA?

-- ¿Es tan mala como dice todo el mundo que la ha puesto a parir? Noooooo... y sí. Y no. No sé. A ver, déjenme desarrollar esto un poquito. La peli parte a lo bestia. Vemos volar los misiles nucleares, y las detonaciones nucleares, y etc. Si a ustedes les molan los terminéitor, es ver esta secuencia y quedarse con la boca abierta. Luego viene el mundo del futuro, y lo vemos como queríamos verlo y no como "Terminator: La salvación" lo mostró, o sea, un lugar jodidísimo en donde los cazadores robots te están persiguiendo por todas partes, y está perfecto (o sea, está perfecto como lo muestra, no que el mundo sea un lugar jodidísimo en donde los cazadores robots etcétera). Esta simple secuencia debería ser icónica dentro de la franquicia, y por qué no, del cine de la década inclusive. Pero... pero... a partir de aquí comienza la decadencia y caída del imperio terminéitor. Porque vemos el asalto final y el viaje en el tiempo de Kyle Reese... y bien. Luego volvemos a 1985 y nos encontramos con que todo es lo mismo y todo es diferente, y Sarah Connor es una fulana empoderada con una Emilia Clarke que hasta nos la podemos llegar a creer y todo si le ponemos voluntad suficiente, y Kyle Reese ya no es el gallardo ultraguerrero del futuro sino un fulano capado que uno puede preguntarse cómo llegó a ser la mano derecha de John Connor si es que... (ah, verdad. Nepotismo. Joer, plaga que no desaparece ni en un futuro posapocalítico) ...y bueno, la cosa como que desciende algunos niveles, aunque todavía sigue siendo una peli entretenidilla y total, para comer un poco de pop corn, por qué no, si una peli no tiene por qué ser una obra maestra para funcionar, y si quieres ver una realmente buena de termináitor, vuélvete al "Terminator" original de 1984. Pero luego el guión se manda todavía OTRO salto temporal, llevado por unos recuerdos o memorias que aparecen un poco porque sí, porque el guión manda (al final hay una explicación, pero para la explicación truña que nos dan, tanto más daba que nos hubieran dicho que "un mago lo hizo", si hasta "Harry Potter y el prisionero de Azkaban" hizo esto mismo y mejor), y a partir de ahí la peli comienza a desbarrancar, tratando de acarrear el argumento dándole de latigazos a la mula para que camine y tire, y haciéndose el lío picha padre con la continuidad temporal y las realidades alternativas y tal. Y conste que la historia tenía potencial. Puede que los puristas les fastidie que John Connor ahora sea un terminator, porque él era nuestro héroe y además una figura mesiánica (joer, sus iniciales son J.C., no se puede ser más pintor brocha gorda que esto), pero es que se deben tomar riesgos para mantener una franquicia viva. Eso sí, se mete este interesantísimo giro de trama, que debería llegar a tener consecuencias para la franquicia entera como un todo, y luego se lo gestiona de la peor manera posible. Porque el John Connor malo es idiota y sarcástico, y uno se pregunta de dónde salió eso, porque el John Connor original era un tipo muy majo y tal, y no iba a burlarse de Kyle Reese así por así, y la infección terminator que se lo ha convertido en cyborg, pues, como que lo más lógico es haberle dado una personalidad sin personalidad, tipo Chuarche en la original (porque en esta, otro defecto de la peli, Chuarche es un terminátor y aún así, a ratos manifiesta algo parecido a sentimientos, algo que lastró mucho la interpretación de Kristanna Loken en "Terminator 3: La salvación de las máquinas", y es un BIG NO dentro de esta franquicia). Además, en ningún minuto la peli explora a concho las ramificaciones de que John Connor haya sido un héroe y ahora sea un villano: incluso se insinúa el trauma que esto ocasiona a Kyle y Sarah, que no en balde son los orgullosos papis, pero el guión tampoco concede tanto espacio a esto, y el poco que lo hace, lo hace de una manera tosca y bruta, con diálogos absolutamente inanes (y además, para los Kyle y Sarah desangelados que tenemos...). Hay también otras situaciones que podrían haber dado de sí (Homeland Security, por ejemplo, o el personaje de J.K. Simmons), pero que después no llevan realmente a ninguna parte. Si a esto le sumamos escenas de acción colindantes con lo idiota (en particular la del helicóptero), entonces apaga y vámonos. Porque esto es una secuela y como lógico suponer que como cada secuela debe enredar más la marrana, pues que los giros de guión deben ser más alambicados y en algún caso, como que cosas pueden saltar (como la Sarah pobre weona 'e la primera, o el John Connor YOUR SAVIOUR TradeMark), pero luego se enredan tanto que ya no tienen idea de cómo ir resolviendo las cosas, con un afán de liarse que ni Chris Carter, óigale. Y además, en todas las de Terminator tenemos acción y debemos tenerla, no en balde la cosa va de cyborgs superfuertes e imparables, pero tanto en "Terminator" como en "Terminator 2: El Juicio Final", la acción era mantenida dentro de los límites de lo plausible dado el escenario, e incluso en "Terminator 3: La rebelión de las máquinas", aunque demasiado over-the-top, se hacía desde una perspectiva autoparódica que a muchos molestó, vale, pero que era congruente consigo misma, si bien no tanto con las dos primeras. Aquí en cambio tenemos lo mismo que con las últimas de John McClane respecto de la "Duro de matar" original de 1987, en donde todo es tan exagerado que se cargan la verosimiltud (joer, vamos, los helicópteros no vuelan así, simplemente NO VUELAN ASÍ). Así, esta peli que había tenido un arranque potentísimo... no es que se ponga mala de que sea mala. No lo es. Al menos es eficiente en su narrativa. Pero se desinfla. Y mucho. Lo que es una lástima. Y es una lástima mayor que SEA LA MEJOR DE LAS PELIS DE LA FRANQUICIA NO DIRIGIDAS POR JAMES CAMERON, lo que algo dice de los extremos abismales en los cuales había caído la franquicia, incluso en "Terminator: La salvación", que como argumentábamos en su día, no era una mala peli posapocalítica palomitera, pero sí una horrososa secuela de "Terminator". Pero claro, es lo que tienes si es que contratas como guionistas a Laeta Kalogridis, con créditos en la no mala pero sí algo plúmbea "Alexander", y la horrorosa "Shutter Island", y a Patrick Lussier, la mente maestra detrás de ese gran clásico fílmico (sarcasmo-sarcasmo) que fue "Dracula 2000". O haces que la dirija Alan Taylor, que había dirigido capítulos de "Game of Thrones" y en su minuto consiguió el aprobado raspando por "Thor: Un mundo oscuro", y que aquí demuestra claramente que la franquicia de los terminéitors les queda grande como un camión cisterna para un vaso de agua. En fin, a ver qué va a pasar con las anunciadas dos secuelas...

-- Un punto interesante de la peli, yéndonos un poco meta en esto, de cara a los potenciales arqueólogos futuros del cine, es advertir cómo han cambiado las cosas entre 1984 y 2015, máxime si se considera que, muy en el fondo, "Terminator Génesis" es una especie de remake en líneas gruesas del argumento conjunto "Terminator" y de "Terminator 2: El Juicio Final" (razón por la que James Cameron debe haber quedado tan feliz). La más interesante es el rol de Sarah Connor. Dejando de lado que Emilia Clarke no es Linda Hamilton, y ni siquiera es Lena Headley, y eso se nota HARTO, es bastante interesante ver que ahora Sarah Connor no es la pobre fulana metida a su pesar en una guerra que no quiso ni pidió (sí, vale, al final de "Terminator" termina siendo toda una warrior, pero tiene que pasarse la peli entera en un proceso de aprendizaje brutal para ello), sino toda una action girl más capaz que el mismísimo Kyle Reese de partirle la pana a un terminator ella solita, miren ustedes qué tal. Quizás porque las audiencias de 2015 ya no aceptan tan de buenas a primeras que una chica esté puesta sólo para ser rescatada, así es que ahora invertimos la cosa, y ponemos a Kyle Reese como un pobre mamón cuyo poder es... tener mucho HEART. Joer, si falta el tema rock AOR hortera tipo you-have-the-power-you-have-the-touch, y ya estamos. Por suerte, esto al menos está justificado por el guión porque el primer ataque contra Sarah Connor fue ahora en los 70s. Pero aún así llama la atención toda la chimuchina que se armó porque "Mad Max: Furia en el camino" era una peli feminazi (y no, no lo era, como argumentamos en su minuto acá en Cine 9009), mientras que ésta se carga mucho más en esa dirección, porque Kyle Reese es mucho más inútil que Mad Max, y además Imperator Furiosa era un personaje original y por ende podía permitirse ser todo lo pateaculos que quisiera, mientras que Sarah Connor viene desde la franquicia inicial, y por ende era un blanco de ataque mucho más obvio. En lo personal no encuentro que el cambio esté mal porque al menos lo justifican, y bueno, es 2015, la sociedad avanza, y el cine debe avanzar también... aunque después dejan un agujero mayúsculo de guión al no decir quién rayos fue el benefactor anónimo que así, de gracia, manda un terminator bueno para salvar a la Sarah Connor niña, porque, joer, otro "Prometeo" no, por favor, que eso no se hace y es ser mala clase. Pero lo que sí, el cambio a una Sarah Connor warrera hubiera funcionado al 100-por-100 si es que nos hubieran puesto a una actriz en serio como Sarah Connor, y no a una canija como Emilia Clarke, que la ves y ya ves que una ráfaga de viento la va a partir en dos a la pobre. Y pensar que se barajó a Emily Blunt para el rol, que lo hubiera hecho taintitas veces mejor (véanla en "Al filo del mañana" si es que no me creen). Bueno, nos la sacamos barata. Podría haber sido Brie Larson. O Margot Robbie, que nos ahorramos la pena de verla aquí, y nos dará mucha alegría verla en "Suicide Squad", a falta de un Joker que valga la pena (lo siento, Jared Leto, se ve en el trailer que lo intentas, pero joer, la sombra de Heath Ledger es demasiado larga). En fin, que la MADEROFDRAGONS siga siendo la MADEROFDRAGONS y no siga metida acá (o si lo hace, que al menos muestre teta como la Linda Hamilton original, ya puestos), y creo el mundo sería un lugarcito mejor para vivir en general.

IDEAL PARA: Gente no demasiado exigente.


domingo, 12 de julio de 2015

"Vacaciones en familia" (2015).


-- "Vacaciones en familia". Chile. Año 2015.
-- Dirección: Ricardo Carrasco.
-- Actuación: Julio Milostich, María Izquierdo, Maricarmen Arrigorriaga, Alicia Rodríguez, Felipe Herrera, Sergio Hernández, Silvia Santelices, Marcial Edwards, Gabriela Medina.
-- Guión: Rodrigo Antonio Nonero.
-- Banda Sonora: ...!!!...

-- "Vacaciones en familia" en IMDb.
-- "Vacaciones en familia" en la Wikipedia en español.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Llega febrero y'stán cayendo los patos asaos sobre Santiago. En un barrio jai-aspiracional, una familia se está preparando para viajar de vacaciones. A Brasil, me-lenda, quiticriís pusóye. Y a Brasil UN MES ENTERO. Pero entonces alguien en el departamento de presupuesto de la peli (seriously: está rodá con los vueltos del supermercao) decidió que un mes en Brasil iba a disparar mucho el presupuesto, además de que a ver si a los shilenitos, jaguares de América, no les hacen un secuestrosprés o algo así, así es que, mejor cambiamos el guión, y... ¡no se van a Brasil! O sea, hacen toda la pantomima de ir y tomar un colectivo y subir las maletas y... no, perdón, al revés, de subir las maletas y tomar un colectivo e ir... e... bueno, no importa. El caso es que fingen que se van con maletas, regresan a escondidas de noche, y se encierran en la casa. Un mes entero, porque total, febrero es cortito, se pasa volando, y qué son unos calorcitos de ná (en particular cuando dan pretexto para mostrar a la Alicia Rodríguez en bikini media peli, y es que hay que incentivar al público a ver cine nacional, ¿no?). El caso es que tienen que quedarse encerrados en su casa para fingir que se han ido a Brasil. Sin salir ni al patio. Sin escuchar música. Sin encender luces. Sin sacar la basura. Sin... ya me entienden el punto. Así es que ahí tenemos a los cuatro petardos: la matriarca perramerda que "tengo que'star en too", el pobre weón aspiracional pussywhipped, la adolescente made in Soytancoolandia, y el chico pegao al vicio 'e la consola. Todos, bajo el acoso de la vecinamerda que dijo ella que dijo que el hijo va a Harvard cuando es un tunante que va apenitas a Concepción. Joer, que va a ser un verano muuuuuu largo. Y una peli muuuuuu larga, eso también...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Arribistas chilenos. Como los arribistas de todas partes, pero más merdas si es que cabe, porque no hay weón más prepotente que'l obligao antes a ser humirde, y a los chilenos bien con la chicota que los tenían, y ahora que algunos pueden a su vez chicotear, puez que a gusto se abusa de los privilegios, ¿eh? Esta realidad fue descrita de manera excelente a comienzos del XX en una obrita teatral así de ná, bien cortita (pueden leerla pinchando el enlace si gustan) llamada Veraneando en Zapallar. El argumento de la misma era simple: para aparentar que había dinero en la familia, unos paltones de Santiago se encerraban en la casa, al mismo tiempo que comunicaban a la prensa social que se iban a veranear a Zapallar, que en la época era lo más jai de lo jai. Salto en el tiempo a inicios del XXI, y a este grupo de gente que hizo la peli, les pareció buena idea adaptar la historia a una familia de trepamerdas santiaguinos que fingen irse de vacaciones a Brasil. Con alusiones a Zapallar en el diálogo para honrar la referencia. Tenemos los resultados en el cine. O los teníamos. Porque la peli duró en cartelera menos que un disparador precoz. Es lo que tiene rodar una comedia que no es muy divertida que digamos, que la gente se pasa el boca-boca y decide que si va a ver merdas, que sean con hartas explosiones como "Rápido y furioso 7" en donde explotan carritos chocones, o "Avengers: La era de Ultrón" en donde explotan robots, o "Mundo Jurásico" en donde explotan dinosaurios. (No incluimos "Intensa mente" porque no es una pelimerda, todo lo contrario, pero en ella explota... TU MENTE. Fin del chiste fácil). O sea, ni de lejos la taquilla de "El bosque de Karadima", para que vean.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli no es ni tan mala como para fustigarla, ni tan buena como para recomendarla. Se queda a medio gas, eso es todo. Parte de una premisa buenísima. No original porque está basada en la mentada obra teatral "Veraneando en Zapallar", vale, pero joer, si Shakespeare se fusilaba a Plutarco para sus dramones con togas, por qué estos tipos iban a ser menos. Hasta ahí, bien. Incluso la peli consigue el milagro de resultar económica porque a pesar de que bueno debió haber salido el cheque para los actores (Milostich, Izquierdo, Arrigorriaga, Hernández, Santelices, Medina, todos nombres no diremos estelares porque ya están viejunos, pero sí con años y tablas en lo suyo, y que por lo mismo suponemos que cobrarán su poco), al estar grabada en una sola locación debió haber salido muuuuuu barata (y el vestuario de Alicia Rodríguez, más económico todavía, ¿si no decíamos que se paseaba con un par de telitas triangulares en el busto por media peli? Aunque sigue siendo casi atuendo invernal al lado de su "Joven y alocada", eso sí). Bueno, en esto de ser económicos, los efectos especiales para cierta escena final, como que se nota mucho el CGI, pero en fin. El principal problema de esta peli, la razón por la que resulta muy difícil encajar con ella, es que trata de ser una comedia y se queda corta. A ratos trata de ser una sátira, pero no terminan de morder todo lo que deberían morder (quizás la mejor escena, en este respecto, es el diálogo de los vecinos en donde descubrimos que el hijito no está estudiando en Harvard sino tirándose las bolas en Concepción). A ratos trata de ser comedia chusca, pero sin conseguirlo (joer, no necesitábamos ver una escena de María Izquierdo sentada en una taza de baño mientras Julio Milostich se está duchando al lado, créanme, NO NECESITÁBAMOS VER UNA ESCENA DE MARÍA IZQUIERDO SENTADA EN UNA TAZA DE BAÑO MIENTRAS JULIO MILOSTICH SE ESTÁ DUCHANDO AL LADO). No ayuda tampoco que los personajes parten al inicio de la peli como un cuarteto de insoportables: la matriarca prepo que desprecia a cuanto cristiano que no sea ella misma, el padre de familia pobre weón sometío y emasculao, el niño perdedor sin amigos, y la chica calentorra que se queja porque el pololo/andante/pareja/afilante/whatever ya no quiere con ella porque ella puro que se abrió de patas con otro, pobrecita-ella-nadie-la-comprende. Conforme pasa el metraje, algunos de los mejores aspectos de los personajes van apareciendo, y con eso se hacen más simpáticos y la peli más llevadera, pero es que a esas alturas, el daño ya está hecho: la segunda parte de la peli mejora mucho por lo mismo, pero claro, a ver cuántos no se quedan dormidos o se desconectan durante la primera. Es en la secuencia final en donde la cosa gira casi-casi hasta el terror, cuando sale a relucir lo peor de la matriarca, que tiene la mentalidad de patrón de fundo con derecho quasidivino a matonear a todos los rotos, que podría haber resultado francamente ridícula de no ser porque María Izquierdo la rompe con el papel, a un nivel vastamente superior al resto de la peli. (El otro gran crédito es Julio Milostich, actorazo chileno allí donde los haya, de quien hablamos cuando "O'Higgins: Vivir para merecer su nombre" acá en Cine 9009, pero es que su personaje es tan penoso, que se lo ve luchando por no ahogarse). Pero toda esa crítica social termina desvaneciéndose en una escena final que resuelve toda la tensión dramática (SPOILER-SPOILER-SPOILER) de una manera similar a como lo hacía la escena final de "Psicosis" de Hitchcock, y si ya al maestro esa salida le quedaba ridícula, imagínense aquí. (FIN DEL SPOILER). En fin. Que la peli tiene sus puntos fuertes (algunas actuaciones, una premisa ajustadita, crítica social de la buena, algo de sentimiento familiar en su segunda mitad), sus puntos débiles (principalmente la horrorosa falta de timing para la comedia, la falta de una banda sonora que hubiera sido un apoyo muy de agradecer en algunas escenas), y que en definitiva es de ésas que se dejan ver, pero que después se olvidan. Lástima. Aquí habían los mimbres para algo mucho más grande. Diálogos más ingeniosos o pulidos, mejor sentido de la narrativa, y en general una dirección más ajustada, y hubiéramos tenido una joyita del cine chileno aquí.

IDEAL PARA: Fanáticos de algunos de los actores, amantes del cine de comentario social, y seguidores de alguno de los actores en particular.

domingo, 5 de julio de 2015

"Perdida" (2014).


-- "Gone Girl". Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, Missi Pyle, Emily Ratajkowski, Casey Wilson, Lola Kirke, Lisa Banes, Boyd Holbrook, Sela Ward, Scoot McNairy, Scott Takeda, David Clennon.
-- Guión: Gillian Flynn, basada en su propia novela.
-- Banda Sonora: Trent Reznor y Atticus Ross.

-- "Perdida" en IMDb.
-- "Perdida" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tipo está por cumplir su quinto aniversario de matrimonio. Uno ya empieza a preguntarse quién es la pobre, considerando que es el Ben áflek, el rechazao por Gwyneth Paltrow (ex chica Fincher, fílmicamente hablando, hmmm...) y Jennifer Lopez, pero aceptao por Jennifer Garner, por un lapso de 10 años, hasta que, buenoooooo... bye-bye-again. El caso es que el Benáflek va a cumplir su quinto aniversario, pero está fuera de casa por alguna razón. El caso es que regresa, y su señora yanostá. El tipo va y llama a la poli, quienes hacen las primeras famosas averiguaciones de rigor que por lo general no sirven paná (kids... hora de afrontar la realidá... CSI es FICTION). Comienzan entonces a trufarnos la historia de verdá, con uno de los recursos más NEEEEEERD del cine: 1.- El flashback, que además es 2.- Un p*** diarovida que además 3.- está escrito por la mina, etc. Ya-OK... El caso es que, poco a poco, 1.- la poli empieza a convencerse de que la mina está muerta y el tipejo es el asesino A PESAR DE QUE NO HAN ENCONTRADO NINGÚN CUERPO (no es que no se pueda condenar a alguien por homicidio sin cuerpo, si hay pruebas suficientes, pero es que joer, el concepto de "prueba suficiente", como que se vuelve un poco cuestarriba sin fiambre de por medio), y por supuesto que los MASS MEDIA empiezan el festín respectivo, poco menos que poniéndolo con el cartelito de ASSSESINO. ¡Ah! Y resulta que el tipejo tiene una follamiga que, miren ustedes, no es una palurda pueblerina hinchá a macdónals sino Emily Ratajkowski mostrando tetas a tutiplén, que es más o menos para lo que la contrataron (a diferencia de sus coleguis Kate Upton y Brooklyn Decker, que claramente se han decantado por proyectos más... er... mercantiles). Ya, el caso es que el tipejo está cada vez más jodío, pero uno que es ojolince, piensa que no han contratao a la Rosamund Pike, que tendrá su buen truño de pelimerdas y tal, pero ej que tiene cartel y too, no la han contratao, he dicho, para tenerla en puros flashbacks. Y... ¡justo! ...sorpresa. Está viva. Y además de too eso... ¿están listos para el GRAN GIRO de la trama? ¿¿¿LISTOS, LISTOS, LISTOS...??? Bien, ahí va. LA PERRA LO PLANIFICÓ TODO. Es todo una gigantesca conspiración porque, bueno, ¿por qué...? Hmmm... Bien, yo, es, quiero decir, ejke, cómo decirlo... bueno, si no es porque la mina está conspirando, entonces no habría peli, ¿mmmKEY...??? Bien, ya nos entendemos. Lo que era el misterio de ver lo que había pasado con la jodía, ahora es el misterio de si la jodía psicótica se va a salir con la suya, o si por el contrario, el jodío medio psicótico se va a salir con la suya. Joer, el resto de esta peli va a ser laaaaaargoooooo...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

David Fincher. El genio del cine. ¿Por qué? Bueno, porqueeeeee... la crítica lo dice. Y los hipsters también. Joer, Fincher, tú molabas, pero ahora eres carnehipster, en particular después de "La red social", así es que ya no molas más. Porque así son los hipsters. Como el cáncer. Corrompen todo lo que tocan. Bueno, tus bandas sonoras te las compone Trent Reznor, que en los inicio90s molaba porque NINE INCH NAILS, pero ahora el pobre hombre hasta da pena y too porque su sonido industrial ya no suena rupturista ni ná, y además, ¿adivinaron? Sí, es carnehipster el pobre Reznor. El caso es que después de la peli anarcohipster definitiva ("El club de la pelea") y una peli noir menor ("La habitación del pánico"), Fincher se reivindicó con "Zodíaco", y ya no ha parao más ("El curioso caso de Benjamin Button", "La red social", el remake "La chica del dragón tatuado"). Por alguna razón, Fincher dirigió entonces su atención hacia una novela de una tal Gillian Flynn, que se ha dado la gran vida publicando thrillers sórdidos, la buena señora. Joer, quiero casarme con ella. En fin, ¿en qué estaba? Ah, sí. David Fincher. A diferencia de otros yerberrdes como Tim Burton, que se han vendido al sistema y siguen rodando pelis yeberrdes-no-tan-yeberrdes (joer, "Alicia en el País de las Maravillas" daba pena en el sentido de que "¡todavía soy rebelde!" sin realmente serlo), David Fincher ha seguido cagándose a diestra y siniestra. "House of Cards" está ahí para dar testimonio. "Perdida" fue la entrega 2014 del asunto. La peli se llevó una buena recepción por parte de la crítica. Y en cuanto a taquilla, fue estrenada en uno de los meses de mierda por excelencia (octubre), lo que ayudó a potenciarla sin la competencia de los leviatanes de mayo-junio-julio-(agosto a veces). ¿Resultado? 368 millones sobre un porsupuesto de 61. Sí, ya sé que 368 millones es una porquería al lado de blojbásteres que se hacen de 1000 millones y tal, pero es que, bueno, recaudó SEIS VECES su taquilla... A ver si aprenden, gentes de Jólivu: si hacen pelis de presupuesto medio-bajo YA NO TIENEN QUE ESTRESARSE PORQUE SU MASTODONTE NO PASA LOS 500 MILLONES DE TAQUILLA. Tomen el recado, idiotas. (Ah. Eso, y "estar en contra del sistema" pero en-serio "estar en contra del sistema" igual vende, tarados).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Entramos en el reino de David Fincher, una vez más. Y esto significa escarbar en la mugre y caca de la vida cotidiana de la civilización occidental, ese reino en donde todos tenemos que ser buenos y puros y felices. Contra la clásica moraleja Disney de la luz y la oscuridad y tal, Fincher vuelve a describir un mundo de porquería que, bueno, es NUESTRO mundo de porquería, para bien o para mal. Los protas, ambos son un par de mierdas casi sin remisión posible. El es un egoísta y narcisista que bajo un cierto bajo perfil, es un tipo que busca por todos los medios arrastrar a otros, pero se ve superado en su propio juego por una sociópata que es incluso peor, y que es casi como una caja de resonancia de él, porque es todo lo que él es, pero ampliado a la enésima potencia. Pero, ¡un momento! Que hay más. Resulta que ella es como es porque sus papis le cagaron la vida, convirtiéndola en heroína de una serie de novelas, y de manera más o menos solapada, obligándola a ser tan perfecta como la heroína en cuestión. Poniendo de relieve que los pecados de la generación actual muchas veces son los errores de la generación anterior, errores cometidos menos con benevolencia que con craso egoísmo. Y todo eso, rodeado por polis y un sistema judicial que oscilan entre la estupidez y la prepotencia, ayudados por los medios de prensa que buscan sangre allí donde puedan, y un público ávido de cagarse en quién sea, porque bueno, verán... mejor que sea otro y no yo, ¿verdad? Estamos así muy lejos de las ligas clásicas del cine joligudense en que hay un héroe o heroína y un villano. Esto no es Hitchcock en donde el prota, puede que tenga sus falencias y zonas oscuras, pero al último igual es una pobrecita víctima (lo que resulta curioso, considerando lo mucho que Fincher le debe a Hitchcock, incluyendo su sentido del esteticismo). O si se quiere, esto es Hitchcock llevado hasta las últimas consecuencias: un mundo en donde no hay héroes, sino gente buscando sobrevivir y profitar de la estupidez o ingenuidad de los otros. Esto podría resultar insoportable de ver en el cine, pero Fincher se juega la carta brechtiana de presentar a los personajes con cierto distanciamiento, repartiendo sus simpatías de tarde en tarde con tal o cual personaje para que al final descubramos el juego: ninguno de ellos se merecía tales simpatías. Ayuda por supuesto la aséptica banda sonora, y la clásica fotografía espartana propia de Fincher, llena de medias luces, abundantes sombras, y una limpieza y pulcritud que, Kubrick' style, nos ayuda a hacer un vívido contraste con la orgánica putrefacción interna de los personajes.

-- Insistiendo en lo mismo, pero desde un punto de vista colateral... ¿es casualidad que este bello retrato acerca de lo hórrida que es la gente, tenga por hilo argumental UN MATRIMONIO? Todavía hay gente que piensa que el matrimonio es lo más de lo más. ¡Joer, si hasta los gays quieren matrimonio para ellos! ¿Es que no han aprendido nada de los heteros, gays tarados? ¿No? Me lo suponía. Bueno, por algo se dice que el matrimonio es una jaula en donde los pájaros afuera quieren entrar y los pájaros adentro quieren salirse. El caso es que la peli, a su manera rocambolesca, pone énfasis en lo obvio: el matrimonio no es una solución ni una panacea. De hecho, el verse amarrado a otra persona que tiene sus propias ideas e intereses y además, ¡sorpresa!, podría ser un psicópata tratando de dragarte hacia su propio infierno de oscuridad y autodestrucción, puede ser una fuente segura de problemas y complicaciones. Es algo obvio, si uno lo piensa bien, o al menos si uno tiene ojos para mirar alrededor, pero ejke, óigale... ¿cuántas veces se ve eso en el mundo del cine? ¿Cuántas pelis no hay sobre problemas matrimoniales que al final se resuelven con un poco de conversa y lagrimitas y tal, y después toos felices? La vida no siempre es el pañuelo rosa que trata de vender Jólivu, señores. A veces, tener una peli como ésta ayuda a romper con el mito de la sagrada santidad del matrimonio y tal.

-- ¿La realización? Más que bien. Rosamund Pike ha actuado en pelis buenas ("Orgullo y prejuicio"), mediocres ("Otro día para morir") o directamente mierdas ("Doom"), pero aquí se manda el papelazo de su vida, consiguiendo que su personaje, una chica en principio despreciable y aborrecible, hasta despierte piedad y too. Ben Afleck no se queda atrás, y resulta cómico ver como todos ahora se suben al carro Afleck, después de denostarlo tupido y parejo por "Daredevil" (en donde no era una lumbrera, pero tampoco estaba mal), "Armagedón" (buenoooooo...) o el famoso Benifer (sí, casi olvidado, pero señor Afleck... CINE 9009 NO OLVIDA). La sorpresa es ver a Neil Patrick Harris en un rol secundario que funciona casi como una parodia oscura de sí mismo, o a Tyler Perry interpretando a un abogao que... ¿es un tipo con legítima preocupación por su cliente, o es todavía OTRO sociópata buscando profitar del celebrity media y tal? O Carrie Coon, la hermana del prota, quizás el único personaje con un mínimo (bien mínimo, eso sí) de inocencia. Ya hemos mencionado la muuuuuu bonita fotografía, la banda sonora... sí, creo que eso sería. Una peli muy estimulante, por supuesto. Para los que miran la realidad de frente, eso es. O casi (si consideramos la tonelada de giros que dejan a los guionistas de "24" como unos nenes de pecho).

IDEAL PARA: Ver (otra vez) lo mierda que es la gente.

domingo, 28 de junio de 2015

"El bosque de Karadima" (2015).


-- "El bosque de Karadima". Chile. Año 2015.
-- Dirección: Matías Lira.
-- Actuación: Benjamín Vicuña, Pedro Campos, Luis Gnecco, Ingrid Isensee, Marcial Tagle, Gloria Münchmeyer, Francisco Melo, Christian Sève, Aline Kuppenheim.
-- Guión: Alvaro Díaz, Elisa Eliash, Alicia Scherson.
-- Banda Sonora: Camilo Salinas.

-- "El bosque de Karadima" en su página oficial.
-- "El bosque de Karadima" en IMDb.
-- "El bosque de Karadima" en la Wikipedia en español.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La cosa parte con una persona que va a dar testimonio a otra persona, como lo vemos por el ambiente de entrevista, grabadora, etc. Flashback a... parroquia de El Bosque, Santiasco de Ch... perdón, Santiago de Chile, en la época de la dictad... er... de la dictablanda, ehm. Un jovencito va a la parroquia porque ha escuchado hablar de un cura al que le dicen el Santo o el Santito, un tal Fernando Karadima. El asunto es que el chico se siente perdido en la vida, porque, buenoooooo... era la época en donde no había que levantar mucha cabeza. Aunque el chico está a salvo porque, verán, la gente que va a El Bosque no son sucios comunistas comeniños sino, ya saben, GENTE BIEN. Nada más llegar va y se mete allí donde no debe meterse, y ve una escena nada más extraña en donde otros jovencitos de su edad están vistiendo al padre y tal, pero... nada sospechoso, ¿eh? No se vaya a pensar. El caso es que el cura Karadima como que no lo pesca mucho y tal, y el jovencito se queda como loro en el alambre, hasta que durante la misa se le acerca otro chaval que le pasa una medallita que viene del padre y tal, que le ha puesto el ojo (generalmente estos son los momentos en que los lectores habituales de Cine 9009 están esperando mi clásico "no piensen mal, ¿eh?", pero en este caso es lo contrario: PIENSEN MAL, PIENSEN MUUUUUU MAL), que lo invita para un encuentro de jóvenes por aquello de la vocación sacerdotal, etc. El encuentro en cuestión acaba siendo en una salita de la parroquia, y el padre Karadima lee un pedazo de la carta de no-sé-cuál del Nuevo Testamento, y pregunta en dónde está el demonio, y nadie responde, salvo nuestro héroe que, con plena vocación nerd, levanta la mano y dice algo en la línea de "¿en nosotros mismos?". Uh, ssssssí, no tienes idea de lo cerca que llega eso, chaval. El caso es que al padre le gusta la respuesta y lo envía a la biblioteca a documentarse, y allí va y lo pilla. ¿Y se lo cepilla? No, pueh, no es tan bruta la cosa. Lo invita y comienza a hacerse el cariñosito, pero con palabritas y ojitos nada más, nada que pueda decir (mucho) que huele a arroz quemao. El caso es que, en paralelo, al joven su mami (Aline Kuppenheim todavía estupendona aunque ya va pa'l medio siglo la señora) no lo pesca mucho, tiene su novio y tal (separá la señora, flor de cristiana, con lo pégomenpecho que eran los catoderechistas de la época y siempre), y por tanto, criado medio virgencito el pobre y ayuno de otros refuerzos emocionales, nuestro joven se va metiendo cada vez más y más. Pero más sabe el diablo por viejo que por diablo, así es que él se estaba metiendo, pero alguien lo mete más. Y, ya lo sé... vamos de nuevo... PIENSEN MAL. PIENSEN MUUUUUU MAL. Es el comienzo de un infierno en donde el jovencito se transformará en el cariñito de Karadima, un infierno del cuál sólo saldrá a... a... bueno, éste es el momento en que debería estar rematando la parrafada con un chiste, pero habidas las circunstancias, probablemente sería de pésimo gusto. No por nada, el Karadima de la vida real terminó procesado ante tribunales con jurisdicción criminal, por no hablar del juicio eclesiástico además.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Uno de los más sonados escándalos en la vida chilena de comienzoXXIs fue el asunto de Fernando Karadima. A partir de 2004, un poco al calor de lo que pasaba en otras partes del mundo (a la iglesia de Estados Unidos, por ejemplo, las denuncias por abusos sexuales la tenían económicamente despellejada, hasta el punto que hasta da lata y too entregar el diezmo eclesiástico para que la Iglesia termine pagándole abogados a los curas sinvergüenzas en vez de darle desayuno a los pobres), al calor de lo que pasaba en otras partes del mundo, decía, comienzan a apilarse denuncias en contra de Fernando Karadima, un cura con reputación de santidad hasta el minuto intachable. El asunto dejó la tendalá y media, porque a pesar de rumores y cosas, lo cierto es que la Iglesia Católica seguía siendo una de las instituciones más respetadas de Chile, usufructuando en buena medida de la defensa de los derechos humanos hecha durante la dictad... er... dictablanda militar (bueno, los curas que de verdad siguieron a Cristo, no los Hasbunes sueltos por ahí, que tienen tanto de caridad cristiana como yo de perro), y ni con la defensa cerril de una moralidad propia de la época de los Trastámara en los noventa con Jorge Medina de infausta memoria, habían conseguido fusilarse en el propio pie. Pero fue saltar el asunto Karadima, y de pronto hasta los propios ultramontanos debieron poner las barbas en remojo, como que el propio Vaticano, antes que la justicia civil y criminal chilena, condenó a Karadima sacándolo de las labores de cura (lo que debió haber sido un golpe rotundo para el ego para alguien tan mediático, y mediático en particular con la gente que importa, o sea, la GENTE LINDA) y poniéndolo a oración y penitencia por el resto de la vida. Y como todavía había gente que decía que no, que a lo mejor, que hay que considerar las cosas, que a lo mejor los chicos se le tiraban encima y el pobrecito qué iba a hacer, pues... María Olivia Mönckeberg publicó un libro periodístico llamado "Karadima el señor de los infiernos", en donde hace con el caso Karadima lo que mejor sabe hacer doña María Olivia desde sus clásicos "El saqueo de los grupos económicos al Estado de Chile" y "El negocio de las universidades en Chile": joder la marrana a todos los tarados que dicen que Chile está súperchupirequetebien y que el modelo económico/social/político creado durante la dictad... er... dictablanda, es el Paraíso en la Tierra y somos la copia feliz del Edén. El asunto Karadima, en definitiva, vino a poner sobre la mesa que TAMBIÉN la Iglesia Católica chilena estaba bastante podridita, y se transformó en todavía OTRA institución chilena que cayó en el desprestigio más absoluto. Así se hace, genios constructores de la Nueva Nacionalidad Chilena, para cuándo los invitamos a un vinito tinto para festejar las glorias del país que ustedes hicieron y en el cual estamos condenados a habitar.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Partamos porque la factura de la peli es simplemente impecable, con un guión simple, directo y crudo, servido por un reparto en general excelente, y muy en particular por Luis Gnecco en el que probablemente es el mejor papel de su vida. Porque el Karadima interpretado por Gnecco no es una bestia bruta y sedienta de efluvios viriles, sino un tipo en principio muuuuuu majo/simpático que conoce muy bien el negocio de equilibrarse entre las demostraciones de autoridad por un lado, y las de simpatía por el otro. Es decir, la clase de sujeto que terminas viéndolo como alguien más poderoso que tú, y al mismo tiempo, que te trata bien y hasta quieres transformarte en su esclavo y too. Porque ése es justo el punto principal de la peli. Mientras que si la hubieran rodado en Jólivu se hubieran centrado en el proceso judicial por aquello de que QUEREMOS DRAMA y QUEREMOS AXIÓN, esta peli sigue una ruta diferente. Tomando la anécdota histórica de Karadima (porque, en realidad, el señor Karadima a estas alturas ya es historia, y ni se ha muerto todavía. O eso creo), lo que hace la peli es un completo retrato de cómo funciona la manipulación psicológica detrás del abuso. No es sólo una historia de sodomía, sino además una muy perturbadora historia, er... ¿romántica...? ...entre un joven que vagabundea perdido por la vida, y es captado por la (supuesta) bondad y el (supuesto) cariño de una figura a la vez amable y paternal, que le proporciona un ancla a su existencia, pero con un precio: devoción incondicional. Devoción al estilo secta, por muy Iglesia Católica que sea la institución, porque debe expresarse en el cumplimiento de una serie de rituales, disciplinas y horarios, y también en cortar todo lazo emocional con el mundo exterior, para así entregarse en cuerpo y alma a esa figura paternal, y ni siquiera a la Iglesia en sí, sino a esa pequeña parcelita de Iglesia que es el feudo construido por Karadima en su parroquia y con sus feligreses y acólitos, bajo la tolerancia de autoridades eclesiásticas que ni quieren ni se les antoja ver. Y esta devoción debe expresarse además, por supuesto, en dedicación sexual exclusiva. Esta peli tiene pleno éxito allí donde fallan montones de telefilmes maniqueos sobre el abuso: en explicar que parte importante del abuso consiste en los problemas, trancas y necesidades psicológicos del propio abusado, que son explotados por la manipulación del abusador para transformarlo en una masa balbuceante y culpógena cayendo dentro de un pozo del cuál sólo puede ser salvado por el mismo abusador que lo está hundiendo dentro de él en primer lugar, creándose así el círculo de dependencia. El grueso de la peli es mostrarnos a Karadima como un maestro de manipular las situaciones: ser encantador cuando el abusado se aleja, ejercer el poder cuando lo tiene a tiro para hundirlo, mostrarse hostil y negarle cariño, apoyo y comprensión cuando se rebela, y en general mover y apretar todas las palancas y resortes psicológicos necesarios para que el otro tipo ni siquiera se dé cuenta de lo que le están haciendo. El propio personaje lo expresa de manera inmejorable (cito de memoria, conste, puede que no sean las palabras textuales): "el padre no me quitó mi libertad, fui yo mismo quien terminó entregándosela". El propio título incluso es bastante sugerente: es un bosque porque se ambienta principalmente en la parroquia de El Bosque, pero el bosque de Karadima es también la metáfora de cómo Karadima va enredando a sus víctimas, y en una dimensión más universal, el bosque es un conocidísimo símbolo del inconsciente y de nuestros impulsos primordiales, lo que entronca de manera directa con la alusión inicial de que los peores demonios, son los demonios internos. En ese sentido, la peli cumple sobradamente con el famoso lema de que pinta tu aldea y pintarás el mundo, consiguiendo retratar a partir de una situación histórica particular, una dinámica de poder que es universal, propio de muchos tiempos y lugares.

-- De manera intencionada, la peli no subraya el contexto social y político, porque prefiere centrarse en la historia psicológica (o psicopatológica), pero no por ello, dicho contexto deja de aflorar en algunos segmentos que son más bien pocos, pero bastante reveladores. La parroquia de El Bosque es presentada como un espacio aislado, casi uterino, en donde encuentra refugio no sólo el abusado, sino también el propio Karadima que lo ha transformado en su feudo particular. Pero más allá, en una escena vemos un noticiario en donde escuchamos hablar a Pinochet, para que el espectador avisado se entere muy bien de qué clase de país está viviendo. Y en otra escena aparece la madre de Karadima, retratada como una anticomunista furibunda e irracional. Ambas situaciones nos recuerdan que esta historia de abusos tiene su paralelo en los hechos políticos de los últimos años. En definitiva, toca la vena sensible que en su minuto, tocó también el caso Karadima considerado de manera individual: el cansancio de la ciudadanía frente a un sistema demasiado opaco, un escudo de espíritu sectario en donde ciertos personajes se encubren unos con otros. No debe ser casualidad que en el año de su estreno, y en medio de una sociedad chilena a punto de reventar por las costuras en medio de un montón de escándalos de corrupción en donde hay involucrados empresarios, políticos y funcionarios gubernamentales, de los más variopintos signos políticos, y en un país donde ya es un milagro que una peli chilena se estrene en todos los horarios de un día en vez de compartir sala con alguna otra peli, o que dure más de una semana en exhibición, "El bosque de Karadima" haya aguantado tranquilamente más de dos meses y se cuente entre las pelis chilenas más vistas del último tiempo, récord de permanencia que sólo los más recios blockbusters de Jólivu pueden adjudicarse.

IDEAL PARA: Ver el más certero retrato de cómo (mal)funciona la sociedad chilena a inicios del siglo XXI.

domingo, 21 de junio de 2015

"Intensa mente" (2015).


-- "Inside Out" (título original en inglés), "Del revés" (título WTF en España). Estados Unidos. Año 2015.
-- Dirección: Pete Docter, Ronaldo del Carmen.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Amy Poehler, Phyllis Smith, Richard Kind, Bill Hader, Lewis Black, Mindy Kaling, Kaitlyn Dias, Diane Lane, Kyle MacLachlan, Paula Poundstone, Bobby Moynihan, Paula Pell, Dave Goelz, Frank Oz, Josh Cooley, Rashida Jones.
-- Guión: Meg LeFauve, Josh Cooley y Pete Docter, basados en una historia de este último y de Ronaldo del Carmen.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Intensa mente" en IMDb.
-- "Intensa mente" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una nueva vida viene al mundo, un bebé abre los ojitos, se encuentra en este mundo, y... en su interior aparece una consola con un único botón, y una criatura que... joer, ¿esa es Campanita? Se pasa esta gente de Disn... er... no, no es Campanita. Es... es... ¿es? Ah, qué rayos, si ya todos vimos el trailer. Es una emoción. Es... ALEGRÍA. Andando el tiempo, comienzan a aparecer otros tipejos, hasta sumar tu banda estándar de cinco que ves en cualquier peli y en Sailor Moon también. Al lado de ALEGRÍA están TRISTEZA y su pésimo gusto en chalecos, DISGUSTO y su actitud alfa bitch, MIEDO con su eterna actitud de... de... algo, e IRA vestido como para ir de traje al trabajo. El caso es que ALEGRÍA lo inunda todo con su optimismo enfermizo, aunque por debajo de su cáscara de chica buena y tal, es una perra de cuidao que agarra a TRISTEZA y LE HACE BULLYING. No el bullying de tipo pegarle y dejarla en bolas delante de sus amiguetes (eso sería fan disservice, considerando el tipo, y además estamos en una Pixar para niños, vamos), sino el más soterrao de "oye, eres muy simpática y tal, lárgate y no molestes, pero mira que te lo digo con una sonrisita porque somos todos amiguis, ¿vale, vale?". ¿Y qué hace TRISTEZA? Pues, como nadie la pesca, se dedica a cagarla, metiendo las manos allí donde no la llaman (no, no se pone a trajinar a IRA, sino que se mete con las bolas que son los recuerdos principales de... algo... bueno, es complicado de explicar). De pronto, por estoquello, la familia se muda de Minesota a San Francisco, sin miedo a que la chica les vaya a crecer lesbi o algo así... en fin. El caso es que la nueva casa es un agujero de ratas (literalmente: tiene una rata muerta en el piso), las cosas embaladas terminan en Texas, y en general todo se vuelve kakita. En medio de todo eso, viene el primer día de clases, en donde la chica nueva... ¿será de inmediato popular y todas querrán ser sus amigas y se enchufará con un vampiro súper guay que la llevará a una pentalogía de pelimerdas que...? No, por suerte. Que es una Pixar, leñe, un poquito de dignidá aquí. La chica va y dice un par de cosas, y de pronto, por estoquello, TRISTEZA SE PONE A CARGO. Oh, crap. La chica la pasa canutas frente a la sala y tal, hasta que de pronto, TRISTEZA agarra uno de los recuerdos centrales y LO TIÑE DE TRISTEZA, y ALEGRÍA con su actitud de perra consentida va y dice que no, eso no, que TODOS DEBEMOS SER FELICES MIERDA, así es que va y agarra el jodío recuerdo, y viene una pequeña pelea, y ambas, ALEGRÍA y TRISTEZA, terminan por un tubo. Hmmm, eso sonó medio raro. Veamos, lo diré de otra manera: un tubo las succiona. No, peor. Vamos de nuevo: un tubo neumático las arroja juntas a esconderse... joder, no estoy inspirado hoy día. Veamos, sean literales por favor: un tubo neumático literalmente neumático, ellas quedan atrapadas y son lanzadas a la quinta conífera, tres cuadras más allá. ¿Listo? Bien, seguimos. Es AHORA que las cosas se van a la cresta crestífera porque, saquen cuentas: la chica está atravesando un período difícil tratando de ajustarse a una nueva vida, y sólo le quedan MIEDO, DISGUSTO e IRA para contender con la situación, porque ALEGRÍA y TRISTEZA ya no están ahí para poner de lo suyo. (Buenoooooo, lo de TRISTEZAAAAAA...). Ahora comienza el largo viaje de ALEGRÍA y TRISTEZA para regresar, antes de que la incompetencia supina de sus colegas acabe por arrojar todo al demonio, y la chica termine por PERDER COMPLETAMENTE SUS EMOCIONES.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La psicología, ese lindo chamanismo vudú inventado por Sígmun Frói. Un montón de blablabla charlatanístico hasta que llegó la neurociencia a poner orden en el cotarro. El caso es que la ciencia ha avanzado revoluciones industriales enteras en el siglo XX y lo que va del XXI, para comprender por qué las personas en general son una mierda. Con los gatos ha salido más complejo, eso sí, y toda vuestra psicología apenas es capaz de arañar la superficie de lo que somos (les voy a dar una clave. No es que pretendamos conquistar el mundo como algunos dicen. Es que YA DOMINAMOS EL MUNDO, porque es cuestión de ponerse a ronronear a la persona adecuada, y... Tengan miedo, naciones de la Tierra, porque el día en que alguna de ustedes nos caiga mal, le ronroneamos al tipo que tiene el dedo en el botón nuclear, y los hacemos desaparecer del mapa. A ustedes los estoy mirando, habitantes de Vietnamistán que les encanta despellejar y comer chapsui de gato). El caso es que con eso de la psicología y tal, surgieron las historias de VIAJE AL CENTRO DE LA MENTE. Por limitarnos sólo al cine, ahí están "El túnel de las pesadillas", "¿Quieres ser John Malkovich?", "La célula", "Paprika", "El origen"... además del mítico episodio de "Mikami la Cazafantasmas" en donde Yokoshima que siempre le anda con ganas a la jefa, se mete en la cabeza de ella en una de las aplicaciones de implicancias más perversillas del tópico (joer, le tienes gana a una mina y te metes literalmente en su cabeza... las posibilidades son ilimitadas, claro). De esta manera, cuando la Pixar decidió que era tiempo de volver a ganarse a la audiencia con otra peli con premisa loca y disparatada que requiere todo el ingenio para hacerla funcionar... ¿qué se dijeron? ¡Oh, sí, hagámosle lugar a Pete Docter (el tipo que dirigió "Monsters Inc" y "Up", por más señas) con su loka-loka-loka idea de una peli con cinco emociones dentro de la cabeza de una chica! Porque la Pixar era gloriosa cuando tomaba premisas de atractivo igual a nulo y las sacaba adelante como pelis ultraoriginales: monstruos que se alimentan del miedo de los niños ("Monsters Inc"), peces en misión de rescate ("Buscando a Nemo"), superhéroes con vida en familia ("Los Increíbles"), ratas cocineras ("Ratatouille"), un robot futurista de limpieza ("WALL-E"), una casa que vuela con globos ("Up")... para luego irse al desplome con pelis que oscilan entre lo meh y lo insufrible ("Cars 2", "Valiente", "Monsters University"). Y en medio de los problemas que ha afrontado el otro coloso de Pixar ("The Good Dinosaur"), es que emergió "Intensa mente". El regreso de Pixar a las premisas alocadas de toda la vida, pero ahora en mitad de una Edad del Pantano que a saber qué iba a salir. ¿El resultado? Una peli recibida con gloria. Que logró un estreno recio en taquilla incluso compitiendo mano a mano contra el leviatán que resultó ser "Jurassic World", que no es poco. El regreso de Pixar a su mejor forma, dicho en breve.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Bienvenidos a la que probablemente será la Mejor Película de 2015. O una de las mejores, a lo menos. Así dicho, sin paliativos. Fue verla, y echarse a llorar de lo mucho que echábamos de menos a la Pixar de conceptos atrevidos, guiones filosos, personajes carismáticos y una realización técnica impecable no sólo en el aspecto técnico sino en la experiencia cinéfila misma. Una obra maestra, en definitiva, y ya saben lo reacio que soy a ocupar ese concepto. En realidad, bien mirado, más allá de su idea básica, el guión no tiene mayor sofisticación. Una chica se cambia de casa con su familia, las cinco emociones dentro de su cráneo se enredan todas ellas, dos de ellas salen volando por la ventana (bueno, por un tubo neumático, pero... ya me entienden), y esas dos deben volver mientras las otras tres lidian con la crisis y la vida de la chica entretanto sestá yendo por el caño. Y eso es todo el maravilloso argumento. Y sin embargo... manteniéndose firmes en esta simplicidad, sin irse en florituras, es como la peli consigue todos sus enteros (saliéndose con la suya incluso de meter un concepto tan abstracto en una peli para niños, y que SIGA SIENDO UNA PELI PARA NIÑOS), y todo eso, al servicio de un mensaje que es un ladrillazo en toda la dentera contra nuestra sociedad moderna. Porque, ¿qué idea tratan de vendernos en nuestra sociedad? SÉ FELIZ. A toda costa. Como sea. ¿Tienes que matarte por ser el más popular para ser feliz? Mátate. ¿Tienes que ser trabajólico para ganar el money que te permitirá comprar las cosas que te harán feliz? Trabajolízate. ¿Tienes que cagarte a cuanto cristiano/moro/agnóstico se te cruce en el camino para ser feliz? Cágatelos. ¿Necesitas endeudarte hasta más arriba del paracaídas para ser feliz? Endéudate. ¿Te tienes que atiborrar a pastillas hasta hacerte mierda el hígado y obtener así la felicidad química que te permita superar el estrés de la vida? Hácete mierda el hígado. ¿Tienes que colgar cartelitos weones en Facebook que digan lo cool / wenaonda que eres, para que la gente vea que ERES FELIZ? Cuélgalos. Lo importante es ser FELIZ-FELIZ-FELIZ, que la gente te vea FELIZ-FELIZ-FELIZ, blablablá. La sociedad global capitalista entera juega en esta liga: ¿no eres feliz en la vida, o eres menos feliz que tu vecino? Entonces cómprate este desodorante, cómprate el auto del año, cómprate estoquello. Y cuando el subidón se te vaya y tengas que comprar algo más, bueno, cómpralo. ¿No puedes, ya no tienes dinero? Oh, qué pena, pobre loser, deja que los felices sigamos siendo felices y no nos estorbes con tu INFELICIDAD, hehehé... La chica de la peli, al principio se la intuye como muy exitosa y optimista, llena de triunfos y de cariño, y esto viene potenciado y a la vez potencia que ALEGRÍA esté a cargo de su vida. Pero de a poco, vamos viendo que esto no es así en otras cabezas. Algo no cuadra. En la cabeza del padre, quién manda es... (joer, no es un spoiler, está en los primeros 20 minutos de peli, y además la escena viene en el trailer, así es que...) ...la IRA, lo que parece contraintuitivo porque el padre es el tipo más tranquilo y guay del mundo, y como que algo no anda bien... (y de hecho, en efecto algo no anda bien, y a poco que le den vuelta al concepto de la peli, es bien claro lo que sucede... y terrorífico, además, si lo piensan). Y en la cabeza de la madre, otro punto que como que algo no huele bien, quién está a cargo es TRISTEZA, lo que es un enorme WTF porque, buenoooooo... la mami parece no digamos la chica más optimista del mundo, pero es generosa y puro corazón y tiene un amante marido y una hija maravillosa, así es que cómo iba a ser que TRISTEZA esté a cargo de su vida, ¿no? (y, andando la peli, lo mismo: al final tiene mucho sentido. Y no, la señora no es depresiva ni necesita Prozac, es bastante más sofisticado que eso). Bien, de manera que, ¿por qué en la chica está a cargo ALEGRÍA? Y ahí es donde comienzan las implicancias terroríficas: la chica ha crecido en un medio ambiente de éxitos, en realidad no conoce (demasiado) las frustraciones, ¿y cómo va a reaccionar cuando se encuentre con una situación que la supere? La peli no se corta en mostrarnos los resultados, en particular la parte oscura y siniestra de ALEGRÍA, que es una alfa bitch igual que DISGUSTO, pero de una clase peor porque al menos DISGUSTO muestra abiertamente su... bueno, ya saben, su disgusto, mientras que ALEGRÍA por el contrario es la desgraciada insensible y falta de empatía que te pilla mal y te dice que SEAS ALEGRE sin más, aunque tengas que fingir y tal, lo que por supuesto va a tener consecuencias bastante desastrosas. Al final de todo esto, el gran mensaje de la peli es que TODAS las emociones sirven para algo, y necesitamos de todas ellas para poder sobrevivir y ser gentes (y gatos) mentalmente saludables. Una obviedad si lo piensan bien, pero ¿leyeron el enorme digesto sociológico con el cual inicié este párrafo? Ya me entienden, ¿verdad? Parte importante de crecer es aceptar nuestras emociones y nuestro lado oscuro, aprender a vivir con él, y no entregarnos amarrados de pies y manos a una única emoción, por muy que esa única emoción sea la felicidad. La peli también pone énfasis en cómo los demás van moldeando nuestras propias emociones y cómo debemos aprender a maniobrar con ellas, y en última instancia defendernos cuando están envenenándonos por dentro (la escena del trailer en que vemos nada menos que QUINCE emociones interactuando entre sí, 5 x papá, 5 x mamá y 5 x la chica, más allá del echarse las risitas con los diálogos y situaciones de caricatura, grafica esto de manera superlativa). Esta peli hace mucho más que una docena de tratamientos psicológicos para enseñarle a la gente lo que la gente tanto le cuesta entender por el bombardeo de los medios: está OK ser feliz, pero también está OK sentirse disgustado por gentes o situaciones, está OK tener miedo, está OK cabrearse ante situaciones, está OK sentirse triste, y si tenemos todas esas emociones, es por algo, que veinte millones de años de evolución darwiniana al final, como que saben más que uno, eso seguro. Métanselo de una buena vez en la cabeza, y dejen de meterle tanto discurso exitista-consumista-materialista sé-feliz-popular-podrimillonario a sus críos, cuando los tengan si es que no los tienen ya. Es la mejor lección o moraleja que van a sacar de una peli en este año. Bueno, eso, y que la cabeza de los gatos es... bueno, una bolsa de gatos. (Hablando de lo cual, ya que estamos, creo que voy a registrar en mi cabeza, John Malkovich' style. A ver, mi cabeza, a ver, a ver... ALEGRÍA está con la cabeza metida en el plato de Whiskas, TRISTEZA está dándose de cabezazos por haber perdido tantas horas de vida con pelis de Michael Bay, DISGUSTO está faroleándose como sólo los gatos sabemos hacerlo, a MIEDO lo tenemos estudiando en qué minuto los chinos se van a comprar Hollywood y se lo van a llevar ladrillo a ladrillo para reedificarlo en Shangai, y a IRA lo tenemos practicando yoga para que no incendie Cine 9009 hasta los cimientos por haber mezclado tanta inmundicia con clásicos del cine en nuestros comentarios a lo largo de los CASI DIEZ AÑOS que tiene este blog. Joer, se nota que tengo cerebro de gato nomás).

IDEAL PARA: Abreviar a la mitad la cantidad de años que pasarás en psicoanálisis, y además evitarle ese trauma a tus cachorros humanos.

domingo, 14 de junio de 2015

"Tomorrowland" (2015).


-- "Tomorrowland" (título original en inglés), "Tomorrowland: El mundo del mañana" (título explicativo for dummies en España). Estados Unidos / ¡España! (seriously). Año 2015.
-- Dirección: Brad Bird.
-- Actuación: George Clooney, Hugh Laurie, Britt Robertson, Raffey Cassidy, Tim McGraw, Kathryn Hahn, Keegan-Michael Key, Chris Bauer, Thomas Robinson, Pierce Gagnon, Judy Greer, Matthew Maccaull, Garry Chalk.
-- Guión: Damon Lindelof y Brad Bird, basados en una historia de éstos y de Jeff Jensen.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Tomorrowland" en la Wikipedia en inglés.
-- "Tomorrowland" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Bueno, verán, las cosas empezaron a irse al carajo cuando... Frank... ¿Ah, qué cosa...? Frank, no seas tan negativo... Ah, bueno. Bien. Verán, las cosas empezaron a irse al demonio cuando... ¡Frank...! Bien, bien, no ser tan negativo, entiendo. Las cosas empezaron a irse a la m... ¡Frank, por favor, que este comentario de Cine 9009 lo van a leer los niños...! Ah, OK, voy a partir entonces con la historia de un niño cualquiera que, sorpresa, ¡¡¡ERA YO!!! En fin, en qué estaba. Ah, sí. 1964. El año en que los 60s se veían todavía como los 50s, en particular en la mentalidad Walt Disney que construyó el parque temático El Mundo del Mañana en que se basa esta película. El caso es que va un niño y presenta como invento... ¡un jet pack! Qué Gernsback, ¿eh?. El caso es que se lo presenta al Doctor Hous... perdón, a Hugh Laurie, que con su característico caracho de MIRA LO COOL QUE SOY MANDÁNDOTE A LA MIERDA, se manda un muy cool ándate a la mierda, o qué creían. El crío se va, decepcionado, con el corazón hecho trizas, sus bellos sueños infantiles demolidos por la realidad, cuando de pronto una chica nada más mona va y le dice que, oye, mira, métete ahí e infíltrate allá y sígueme, y vas a ver lo que es bueno. Y en medio de esta aséptica metáfora de INICIACIÓN SEXUAL (joer con la Disney, cada vez más retorcidos con el tema), el caso es que el chico se mete... no, no se mete AHÍ, que es too espectador la cosa. Decía que el chico va y se mete a una especie de paso a otra dimensión/mundo/whatever y llega hasta un otro lado que es lo más superchupifabuloso que es capaz de figurarse la sai-fai del XX, y que por lo tanto para los críos de ahora es una p*** m*****. El caso es que el chico llega hasta ese otro lado y empieza a expl... ¡¡¡SALTO DE GUIÓN PARA QUE TE QUEDES CON EL COGOTE PESCAO EN LA TRAMA!!! Vemos las peripecias de una chica muy mona ella (OTRA chica muy mona, y ésta más crecidita, y por tanto, más apetecible), que está de duelo porque VAN A DEMOLER CABO CAÑAVERAL. Me c*** en la peli, ¿demoler Cabo Cañaveral? ¿Seriously? ¿Uno de los íconos del poderío industrialmilitar de los Yueséi por aquello de que llegamos a la Luna y tal...? ¿Uno al que incluso puede usárselo como museo y cobrar entrada? Es como demoler por obsoleta la Capilla Sixtina, digo yo, que Cabo Cañaveral es la Capilla Sixtina de los viajes espaciales y Cine 9009 la Capilla Sixtina de los blogs de cine y... ya me entienden el punto. OK, el caso es que la chica se mete en estoquello de problemas porque ella es ADOLESCENTE YEBERRDE (pero adolescente yeberrde Disney's style, o sea, nada de chicos guapos ni sexo ni drojas ni ná), y en esas, de alguna manera, se consigue una chapita tipo VOTE CTHULHU, pero que pincha la chapita y de pronto, sorpresa, SE ENCUENTRA EN EL OTRO LADO. El resto, ya se lo imaginan: están los tipos misteriosos que andan tras de ella para llevársela a la ciudad, los otros tipos misteriosos que andan tras ella para liquidarla para llevarse ellos a la ciudad, lo de siempre, vamos. Y se encontrará con el niño de 1964 que se ha convertío en un adulto amargao que es soportable porque es el Yorch Clúney. Y todo en una carrera contra el tiempo, por supuesto, para impedir el, ya sé que se la saben, cántenla conmigo... EL FIN DEL MUNDO TAL Y COMO LO CONOCEMOS. La Disney otra vez a la carga en sus afanes de diversificarse desde sus pelis animadas, y van...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Existen numerosas canteras que el cine ha explotado desde tiempos inmemoriales para buscarse historias: las novelas, las obras teatrales, las series de TV, los cómics, los videojuegos, los BASADO EN HECHOS REALES, las neuronas de Peter Jackson de donde salió todo lo que se inventó para "El Hobbit". Pero la Disney tiene el mérito sempiterno de haber descubierto una nueva: los parques temáticos. La hizo de oro con "Piratas del Caribe", basada en un parque temático de piratas. Y se dijeron que por qué no, que de alguna manera hay que amortizar el legado del viejo Walt. En particular ese parque temático sobre el futuro en donde se predecían cosas tan futuristas como hornos de microondas, libros que se pueden leer en pantalla,y automóviles eléctricos. De hecho, en la actualidad El Mundo del Mañana ya no es sobre el futuro, tal y como lo concibió el viejo Walt, porque fue inaugurado en 1955 para mostrar como iba a ser el mundo de 1986, y ya ven, es tan futurista como el Far West, así es que ahora dicho parque es más bien retrofuturista que futurista, el futuro como se suponía que iba a ser y no como será, si me entienden. El caso es que se pusieron manos a la obra. Llamaron a bordo a Brad Bird, tipo con una filmografía brevísima pero contundente (apenas cuatro pelis antes, pero pelis de las buenas, incluso las encargaticias: "El gigante de hierro", "Los Increíbles", "Ratatouille" y "Misión Imposible: Protocolo Fantasma"), quizás no tomando el memo de que cuando hicieron el mismo movimiento con su colega Andrew Stanton de sacarlo de Pixar, quedó la escoba ("John Carter"). Pusieron de prota a George Clooney, quizás no tomando el memo de que su crédito más blockbuster sepultó una exitosa franquicia fílmica durante ocho años ("Batman y Robin"). Y a rodar con alegría, porque qué podría salir mal. Y bueno... salió mal. De cara a lo que importa: la taquilla. Porque ya es casi material de chistes, la concatenación de fiascos de taquilla que se ha mandado la Disney ("John Carter" en 2012, "El Llanero Solitario" en 2013, "Tomorrowland" en 2015...). Esta peli costó 190 millones, y recaudó 170. Ups. Parece que El Mundo del Mañana hoy en día ya es historia...

¿POR QUÉ VERLA?

-- El fracaso de "Tomorrowland" es, lo diré con todas sus letras, inmerecido. No es la mejor peli que he visto, podía haber sido mucho mejor en varios respectos (particularmente su tercio final, en donde no consiguen mantener el equilibrio entre un debate filosófico de interés por un lado, y las inevitables y obligatorias secuencias de acción por el otro, llevando a un guión un tanto descoyuntado), pero es una peli valiente, diferente, y sobre todo, inteligente. "Tomorrowland" se aleja del patrón clásico del cine darkier and edgier actual, y trata de ofrecer un entretenimiento que tenga ese carácter saludable del cine familiar de los 50s-60s-80s. Y lo hace de una manera maravillosa. Literalmente. Esta peli tiene esa cosa de sumergirnos de verdad en el otro mundo que nos plantea, de dejarnos asombrados con lo que ahí encontraremos, un valor que hoy en día es cada vez menos visible (el Universo Marvel, por ejemplo, tiene pelis muy entretenidas y resultonas, y algunas de ellas incluso son buenas, pero salvo "Thor", creo que ninguna consigue hacer que se nos caiga la boca mostrándonos un mundo que es una OTRA REALIDAD). La peli nos muestra un Tomorrowland que de verdad nos gustaría conocerlo, y lo hace a través de un grupo de personajes llenos de sentido de la aventura que resultan muy carismáticos y queribles, tanto por ellos mismos como por las entregadas actuaciones de sus actores (un George Clooney inmenso como fulano agriado por la vida, una Britt Robertson muy bien en su rol de chica idealista, una jovencísima Raffey Cassidy que se roba la peli por todo lo alto con un excelente timing para la comedia en plan deadly serious, más un Hugh Laurie que no forma parte del grupo principal, pero se la pasa pipa en su rol), y con un Michael Giacchino en la banda sonora que, sin llegar a los mismos niveles de "Los Increíbles", "Ratatouille", "Star Trek", "Misión Imposible: Protocolo Fantasma" o "John Carter", muestra el músculo que echamos tanto de menos con su desmayado trabajo para "Star Trek: En la oscuridad". El grueso de los referentes de la peli, eso sí, son bastante retro. Cuando una peli ambientada en la actualidad hace referencias a los parques temáticos de los 60s, así como a Verne, Eiffel, Tesla y Edison, es casi pegarse un tiro en el pie, por aquello de que para los jóvenes cada vez más ahistóricos de hoy en día, los escenarios del pasado son inaceptables si no se remixean en términos del presente, de manera que el pasado deja de ser una mentalidad o un universo para transformarse meramente en un decorado en donde veremos las chorradas del héroe cinematográfico de turno, y todas las épocas históricas pasan a ser intercambiables. En ese escenario, una peli tan retro cuyo factor nostalgia va incluso MÁS ALLÁ DE LOS 80S saludados de manera reciente por cosas como "Mad Max: Furia en el camino", "Chappie" en cierta medida, o "Guardianes de la Galaxia", la verdad es que la tenía difícil.

-- Hablemos un poco del mensaje de esta peli. Y aquí viene una ristra de SPOILERS-SPOILERS-SPOILERS gruesos sobre el final, de manera que si no quieren saberlo, sáltense este párrafo entero y sigan con... er... bueno, éste es el último párrafo. En fin. ¿Listo, estamos los que estamos? Seguimos entonces. Al final, se descubre que el apocalipsis que esperan en Tomorrowland en realidad es provocado por una retroalimentación viciosa entre una máquina de predecir el futuro e influir sobre la mentalidad, y el desarrollo de dicha mentalidad. El villano trata de introducir en la cabeza de la gente, imágenes del apocalipsis para tratar de evitarlo, y ¡sorpresa! la gente se desensibiliza y acaba por abrazar el apocalipsis, de manera que su inminencia termina transformándose en un trauma autoinfligido, y ayudado en buena medida por un villano que decide que lo mejor es dejar que la humanidad se extermine a sí misma porque realmente se lo merece (y con franqueza, razón no le falta). (Aunque uno después puede preguntarse cómo es que el villano trata de exterminar a los héroes en vez de aliarse con ellos, pero bueno, asumamos que se volvió lokito-lokito-lokito, y santas pascuas). Es un concepto interesante... y se torna incluso más siniestro cuando uno descubre que pega mucho más de cerca en la realidad de lo que parece. Porque cuando vivimos en un mundo en donde lo que la lleva es ser oscuro, en donde cada peli trata de imitar lo serio, oscuro, solemne, melancólico y depresivo de "The Dark Knight" en vez de buscar su propio camino, estamos mal. Por un lado se saluda con respeto (merecido, por lo demás, todo sea dicho) a una peli como "Mad Max: Furia en el camino", que es el regreso triunfal del apocalipsis ochentero, o por otra parte la muy mediocre "Avengers: La verga de Ultrón" se forra con 1.300 millones de taquilla a nivel mundial con la enésima historia de supervillano tratando de desencadenar el armagedón (y la peli además, siguiendo la estela de "Capitán América y el Soldado del Invierno", es más oscura que el tono alegre festivalero más propio de los inicios de la franquicia), pero llega una peli con la idea justo contraria, en lo necesario que es creer y tener fe en una mentalidad positiva, como "Tomorrowland", y se pega castañazo padre en la taquilla. Sospecho que el mensaje no es muy popular porque, dezpué de too, la peli insiste en algo que a la gente no le gusta: RESPONSABILIDAD. En "Avengers: La lata de Ultrón", el responsable final del evento KT de turno es un supervillano creado por unos tipos superheroicos, o sea, en definitiva, el peatón no tiene injerencia en su propio destino, y si ese peatón eres tú o yo, patético pobre weón irresponsable, entonces ya te vas sintiendo libre y angelical porque si el mundo se va a la mierda, al menos no tenías la culpa y eres una pobre e indefensa víctima, ay de ti de mis amores Méjico lindo ayayay quies llorar y llorá. En cambio, en "Tomorrowland", LA RESPONSABILIDAD ÚLTIMA DE QUE EL MUNDO SE VAYA AL CARAJO ES LA PROPIA GENTE Y SU MENTALIDAD APOCALÍPTICA. Es un mensaje difícil de tragar para el ser humano promedio, en particular para la gente narcisista que trata de escalar en la pirámide social a punta de consumismo, al mismo tiempo que llora afligida porque "el mundo está mal, lo sé, hay inequidades sociales y blablablá, pero ¿qué puedo hacer yo? Pobrecito, soy un pobre tipo, qué mala suerte, ustedes son los culpables de todo lo malo en la sociedad mientras yo no hago nada porque nada puedo hacer", etc. A ver si salimos del cascarón por un minuto. El mundo se está yendo a la mierda aquí y ahora no por obra de una oscura conspiración en las sombras para apoderarse del petróleo y los recursos, gente mala malísima operando en la trastienda y tal. No, señores. El mundo se está yendo a la mierda aquí y ahora porque tú no quieres renunciar a tu consumismo, porque tú no te tomas la molestia de votar por los candidatos que corresponden, porque tú te cruzas de brazo diciendo de antemano que no vale la pena dar la pelea porque no se puede ganar sin siquiera esforzarte por ver si se puede dar la pelea en primer lugar. LA CULPA ES TUYA. Y tú ya te vas refregando incómodo en el asiento, sr. Buena Gente. Pero en fin... ahora bien... este mensaje por suerte no está transmitido de manera culpógena ni mucho menos, con esa cosa tan golpearse el pecho Yavé Te Castiga propio del cine yanketa más redneck-de-alto-presup. Por el contrario, la peli pone énfasis en el idealismo de los protas, incluso el de un George Clooney destrozado por la vida, y que a través de la aventura descubre una segunda oportunidad para creer. Pero no creer en dioses venidos desde el más allá ni en el Elegido tipo Harry Potter, sino en las capacidades propias e innatas de la creatividad, cada uno dentro de su propio potencial, para ayudar a salvar al mundo. (Bueno, OK, hay como una infiltración randiana en la idea final de que los creativos deberían ser separados del resto del mundo, un poco "La rebelión de Atlas", aunque subvertido porque los "no creativos" no son presentados como una banda de saqueadores malvados que deban ser puestos a coto por los creativos que son los buenos, sino que son presentados como gente sin dicho potencial, pero tampoco como tipos malvados o aprovechadores, sino simplemente desencaminados o desinformados. De hecho, el personaje más parecido a un John Galt randiano es justamente el villano que trata de destruir al resto del mundo porque esencialmente son NO CREATIVOS). Es un mensaje positivo, en definitiva, un mensaje acerca de que seas creativo, que te informes, que uses la ciencia, y que creas en tus sueños no para que se cumplan de manera mágica, sino para que te sirvan como base para ayudar a construir un mundo mejor. Se me ocurren pocas pelis recientes con un mensaje más satisfactorio que éste.

IDEAL PARA: Recordarnos que el mundo puede ser tan malo o tan bueno como nos lo propongamos, y que depende de nosotros el convertirlo en un lugar mejor.

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