11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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viernes, 18 de febrero de 2011

"Operación Valkiria" (2004).


-- "Stauffenberg" (título original en alemán), "Operation Valkyrie" (título para distribución internacional en inglés), "Valkiria" (título en España). Alemania. Año 2004.
-- Dirección: Jo Baier.
-- Actuación: Sebastian Koch, Ulrich Tukur, Hardy Krüger Jr., Christopher Buchholz, Nina Kunzendorf, Stefania Rocca, Axel Milberg, Olli Dittrich, Katharina Rivilis, Karl-Heinz von Liebezeit, Michaela Wiebusch, Michael Lott, Christine Sommer, Thorsten Merten, Joachim Bissmeier.
-- Guión: Jo Baier.
-- Banda Sonora: Enjott Schneider.

-- "Operación Valkiria" en IMDb.
-- "Operación Valkiria" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Tercer Reich. En medio de la noche, un hombre con cara de maloh porque tiene parchenelojo lanza un grito de esos que quedan bien épicos en las pelis, y a continuación cae muerto bajo las balas de un pelotón de fusilamiento. En la siguiente escena vemos como un tipo que parece que es el mismo, pero sin parchenelojo, entra a la Opera y ve en un palco a... ¡¡¡HITLER!!! ¡¡¡BUAAAAAÁ, TEN MIEDO, TEN MUCHO MIEDO!!! Y allí mismito, quizás excitado sexualmente por estar en el mismo teatro que Die ursprünglich Ubermensch, le suelta petición de matrimonio a la chica. Salto a... la Segunda Guerra Mundial. El tipo se ha transformado en un quejica incapaz de apreciar lo que Unsere Führer ha hecho por... ¡¡¡ALEMANIA!!! ...y piensa que con Hitler las cosas están... ¡¡¡MAL!!! Y cuando algo después, estando en el norte de Africa, unos avioncitos aliados lo dejan para el fregado y el trapeado (una mano que se fue a correr mundo, un ojo saltado, ¡sí, sabía que el parchenelojo era él!), en vez de renovar las energías contra los malvados Aliados dejándose poseer por el Wagnerianischengeist, decide que el Führer no es lo suficientemente bueno para él, y se apresta a... ¡¡¡TRAICIONARLO!!! ¿Conseguirá nuestro héroe llevar a cabo su atentado y derribar a Hitler...? Una pista: el atentado fue en 1944, y la muerte de Hitler fue en 1945... ¡Qué! ¿Se están quejando porque les arruiné el final? ¡Merecido se lo tienen, por ser ignorantes en Historia!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En 1944, una dura guerra condenó a la minusvalía a un militar por una guerra que no quería librar. Este hombre escapó del frente de batalla y se instaló en Berlín. Hoy, aunque los Aliados lo buscan, si alguien tiene un problema, necesita ayuda, y puede localizarlo, tal vez pueda contar con... ¡¡¡STAUFFENBERG!!! TAN-TAN-TAN-TARANTAAAAAÁN... Al igual que muchos otros gobiernos autoritarios, el Tercer Reich estaba lejos de ser monolítico. Estaban los sinceramente convencidos de la causa, los acomodaticios de toda la vida, los trepas, los no quiero mirar... todos bien calladitos y alineaditos, eso sí, porque Hitler había tenido el buen ojo y la sangre fría de deshacerse de cuanto tipejo que antes le hubiera ayudado ahora fuera un estorbo en el poder, léase la noche de los cuchillos y similares, y nadie estaba por la labor de sublevarse y salvar a Alemania. Además, ¿para qué? Habían suministros y una vida más o menos decente para todos, obras públicas financiadas con las, ehm, expropiaciones a los judíos, y un gobierno que, bueno, podrá ser autoritario, duro, y desaparecían personas, pero que a cambio mantenían a raya a esos asquerosos comunistas que tanto hicieron por destruir lo bueno y bello de la República de Weimar, espartaquistas del carajo. Pero claro, cuando en 1942-43 las cosas empezaron a darse vuelta y el Tercer Reich empezó a tener algunos pequeños problemitas, muchos empezaron a hacerse a la idea de que nada bueno iba a salir si Hitler seguía a cargo del cotarro, que se recordaba como el Kaiser Guillermo era mucho Kaiser hasta que en 1918 tuvo que salir por pies y esconderse en la neutral Holanda para evitar la destrucción de Alemania. Pero claro, estos complotadores estaban empujados al complot no porque se creyeran más capacitados que Hitler, salvadores mesiánicos, o enfermizos ambiciosos de poder que querían ser Führer en lugar del Führer, sino por hondo y sincero afecto y devoción por Deutschland, cómo se iba a pensar lo contrario de tan magníficos prohombres, vamos... El complot más famoso de todos es el de 1944, el que protagonizó Claus Schenk Graf von Stauffenberg (anoté el nombre completo para lucirme, ¿eh?), en que un bombazo estuvo a punto de barrerle los bigotes a Adolf. Es el más famoso porque fue el mejor organizado. O al que siguió la mayor represión posterior. O simplemente porque el tipo que dejó la bomba... ¡¡¡TENÍA UN PARCHE EN EL OJO, MWAHAHAHAHAHÁ!!! Claro, si vas a rodar una peli para el cine, prefieres un complot con un tipo con un parche en el ojo, por encima de uno en que el hombre sea físicamente normalito, por aquello de que se vea más Snake Plissken, ¿no?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Todas las pelis sobre el complot de 1944 se han visto ensombrecidas por "Operación Valkiria" de Brian Singer, destinada a ser la versión definitiva por muchos años sobre el asunto, básicamente porque es la producción de Jolivú de alto presupuesto con la estrellita de rigor, y por ende la más fácil de recordar. Y sin embargo, no es la única peli rodada sobre el particular. Algunos añitos antes, con bastante menos presupuesto, y en calidad de made-for-TV, se hizo esta peli. Por esos entresijos del mercado cinematográfico, la peli se centra en Stauffenberg, ensalzado como el héroe del complot, y se titula apropiadamente con el apellido del prota, pero para el mercado internacional se la llamó "Operación Valkiria", quien sabe si para capitalizar el éxito de la peli de Brian Singer (desconozco la fecha de lanzamiento internacional del DVD), que se llamaba "Valkiria"... y fue criticada por darle tanto peso a Stauffenberg, que era Tom Cruise. En fin. El caso es que la peli recorre de manera rápida, sumaria y con un ritmo endiablado, la historia de Stauffenberg desde su cabreamiento con Hitler, hasta su intento de atentar contra éste y el golpe de estado abortado subsiguiente. Si has visto la peli del tándem Singer/Cruise, ya sabes de qué hablo. El argumento es básicamente el mismo, de hecho (y las carátulas de los DVD han sido hechas con la mala leche necesaria para hacer picar a la audiencia que va a buscar la peli en que Tom Cruise es un nazi con parchenelojo). En esta producción, que es austríaca, no pierden tiempo en saludos a la platea ni mucho menos: despachan la historia con rapidez y precisión germánica, y listo. La peli resulta a ratos tremendamente gélida, pero por otra parte es claro que la intención aquí no es conmoverte hasta las lágrimas como el producto de Hollywood al uso, sino reproducir la atmósfera enrarecida y casi paranoica en la que vivía Alemania bajo Hitler, y eso lo consigue muy bien. Tampoco la peli se engolosina con Stauffenberg el héroe, sino que lo retrata como un ser humano con sus virtudes y sus defectos, más persona que estatua, y aún llega a apuntar que su cruzada tiene su puntillo sicopático, el complejo de creerse mejor o más indispensable que el mismísimo Führer. Las actuaciones acá deslumbran, todas ellas muy duras y prietas, y la puesta en escena, a pesar de su presupuesto más bien modesto, se beneficia del trabajo en locaciones (probablemente no en las locaciones mismas, pero sí en el mismo país, lo que permite mayor variedad de elección).

IDEAL PARA: Ver una recreación ajustadita sobre el atentado contra Hitler de 1944, que privilegia el realismo y la historia por sobre el glamour hollywoodense.

jueves, 22 de abril de 2010

"Patlabor 2" (1993).


-- "Kidô keisatsu patorebâ: The Movie 2" (título original en japonés), "Patlabor 2: The Movie" (título internacional en inglés). Japón. Año 1993.
-- Dirección: Mamoru Oshii.
-- Actuación: Mîna Tominaga, Toshio Furukawa, Michihiro Ikemizu, Issei Futamata, Daisuke Gôri, Shigeru Chiba, Osamu Saka, Ryûnosuke Ôbayashi, Yoshiko Sakakibara, Tomomichi Nishimura.
-- Guión: Kazunori Itô.
-- Banda Sonora: Kenji Kawai.

-- "Patlabor 2" en IMDb.
-- "Patlabor 2" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el futuro, el año 2002 (¡¡!!). Los antiguos miembros de la División 2 de Patlabor están cada uno en su propia vida. Los antiguos labors tienen que irse jubilando porque el tiempo pasa y la tecnología mejora, etcétera. La capitana Shinobu Nagumo regresa a Japón después de haber dado algunas conferencias acerca del Proyecto Babilonia (que sigue avante, a pesar del traspiés que significaron los eventos de la peli anterior), sólo para verse inmersa en un embotellamiento de tránsito... y ser testigo de cómo la sección central de un puente colgante salta por los aires (cómo el dichoso puente colgante pierde una sección sin que el resto del cableado pierda tensión y se venga la estructura entera abajo, como "La Tierra sin humanos" nos ha enseñado que pasa con todo puente colgante que se respete a sí mismo, es un misterio de la Física que se me escapa). Gracias a testigos y a un video aficionado, parece ser que los maloh son... ¡¡¡LOS AMERICANOS!!! (y van...). La tensión va escalando porque los militares japoneses se están mosqueando, parecen haber miembros del Gobierno interesados en derribarlo, y en general todo es un embrollo de proporciones. Y los antiguos miembros de la División 2 están ahora en medio del fuego cruzado, por la intervención de un agente que busca su ayuda para detener a un peligroso terrorista que podría estar detrás de todo el desaguisado... y que además conoce de antemano a la capitana Shinobu Nagumo...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Patlabor puede ser calificada como una franquicia "de culto", nunca demasiado popular debido a ser "una de robots gigantes" en la cual los robots gigantes al final del día ni siquiera tenían demasiado peso específico dentro de la trama, pero que ha tenido valores suficientes para generar una pequeña cohorte de acólitos. Es que tiene su mérito plantear una historia de robots en la cual los robots son simplemente algo secundario, centrarse en los personajes que son seres humanos en vez de héroes molones de toda la vida, y además tener el descaro de salirse con la suya. La franquicia engendró una serie televisiva de bastante calidad en los '80s, además de "Patlabor: La película". Parecía que el asunto iba a morir ahí, pero ya saben ustedes cómo son las franquicias: mientras haya one last fan man stading, habrá una secuela que trate de arañar con los dedos agarrotados sobre el vidrio un pedacito más de continuidad. De manera que cuatro años después de "Patlabor: La película" vino la secuela. Que se suponía le iba a poner punto y final a la saga (no fue así, porque después vino "Patlabor 3": lo dicho anteriormente vale). Esta peli iba a ser por lo tanto la definitiva, tanto en términos del universo narrativo como en el apartado técnico. Y los resultados fueron... esteeeeee... como decirlo...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digamos de entrada que la valoración de esta peli es algo dificultosa porque depende en mucho del punto de vista que asumamos para verla. Bueno, eso es algo que vale para todas las pelis, pero en ésta dicho elemento (la relatividad al punto de vista del observador) es agresivamente obvio. Partamos por la salida más obvia, que es preguntarnos si es una buena peli de la franquicia de Patlabor. Y a esto, la respuesta habrá de ser forzosamente negativa. Es cierto que en Patlabor el elemento humano está por sobre el factor tecnológico, y que los labors de patrulla que le dan nombre a la franquicia en realidad son un pretexto o mecanismo argumental para contar historias sencillas y de valor humano, y desde ese punto de vista, el relato de cómo avanza y progresa un eventual golpe de estado sobre Japón cumple con lo que se supone es el espíritu de Patlabor. Pero si desde ahí emergemos a la trama, el asunto hace agua. El recurso argumental del viejo y entrañable grupo que se ha desbandado y que se reune para una última misión, puede que sea un tópico narrativo archirrepetido, pero no por ello es menos eficaz. Sin embargo, la atención acá se centra en los dos capitanes, y el resto del equipo queda a un lado hasta el final. Y en ningún minuto hay esa sensación de "¡hey, chicos, qué bueno estamos juntos otra vez, recapitulemos un poco para despedirnos con añoranza al tiempo que luchamos contra este último villano!". Para colmo, resulta que dentro de la situación, los personajes de Patlabor se limitan a ser testigos mangoneados de un lado a otro, sin iniciativa ninguna. Patlabor nunca fue una franquicia cuyo fuerte estuviera en las escenas de acción (ni pretendía serlo, tampoco, eso de entrada), pero que haya transcurrido más de una hora de peli sin que saquen los Patlabor a la calle más que para una escena (un asedio a una base militar en la que para colmo están parados y sin hacer nada, sin construir nada de tensión narrativa desde el punto de vista argumental), y después cuando aparecen los Patlabors es para (¡¡¡SPOILER ACÁ!!!) ser destruidos en su hangar sin que siquiera sus pilotos hayan tenido oportunidad de llegar hasta ellos para tripularlos, y para colmo no vemos a los protas de toda la vida en la serie derramar una simple lagrimita por el golpe que les han propinado (¡¡¡FIN DEL SPOILER, PUEDES SEGUIR LEYENDO!!!), es que podemos decir que esto es cualquier cosa, menos una peli de Patlabor. El problema básico es tan simple como que la amenaza planteada, el villano establecido, es uno contra el cual los patlabors simplemente son inoperantes. Es como si, por ejemplo, pusiéramos a Acuamán a saltar de techo en techo para atrapar villanos como Batman, o a Batman a tratar de detener un avión cayendo sobre una ciudad cosmopolita como Superman. Una de las premisas de cualquier historia de héroes es que la amenaza debe ser proporcionada al héroe. A lo mejor eso era lo que querían transmitir, la idea de un grupo de héroes siendo superados por las circunstancias. Puede ser, y en ese caso la peli gana puntos, pero no estamos en el apartado de si la peli es buena en sí, sino en el acápite de si la peli responde a los parámetros de lo que cabría esperar en una de Patlabor. Y en esto, como decíamos, la respuesta es negativa.

-- Ahora bien, respecto de la peli en cuanto peli, y de la historia en cuanto historia, ¿es buena? La respuesta en este punto es un sí. Irónicamente, es muy probable que "Patlabor 2" sea mejor apreciada por el espectador casual que por el fanático de Patlabor de toda la vida, al estar menos condicionado por un universo narrativo previo y más abierto de mente a la historia planteada. Y la historia planteada es a la vez simple y abrumadora: ¿qué pasa con una sociedad civil democrática, organizada pero frágil, cuando la combinación de un enemigo externo y de intereses creados internos la ponen a prueba de una manera que podrían hacerla saltar en pedazos? Esta cuestión puede parecer muy obvia hoy en día, que ya hemos tenido de sobra eso en el cine post 9-11, pero esta peli, recordemos, es de 1993. Además, fue hecha en Japón, un país que ha vivido desde 1945 traumatizado por la destrucción del sueño nacionalista, la ocupación militar posterior, y la dependencia frente a los prepotentes Estados Unidos (véase "Akira", por ejemplo). Puede que esta peli hable específicamente de un Japón hundiéndose (así como "Contra el enemigo", por ejemplo, hablaba de las libertades cívicas de Estados Unidos hundiéndose), pero su tema es universal para cualquier sociedad democrática actual. Que los protas ocupen un lugar secundario en los acontecimientos, y consigan hacerle frente a la amenaza en la hora undécima más por casualidad que por verdadero esfuerzo individual, es un claro reflejo de la impotencia ciudadana frente a fuerzas que en el seno de nuestras sociedades democráticas están absolutamente desbocadas: gobiernos hinchados de burocracia y politiquería, militares demasiado entusiasmados por proteger a la democracia de ella misma (anulándola si es preciso, todo en bien de la Patria, claro está), terroristas aprovechando las junturas del sistema para volcar todo su resentimiento contra gente inocente muerta, relaciones internacionales complicadas y marcadas más por el abuso maquiaveliano de la fuerza que por principios de buena fe y respeto por las diferencias, etcétera. Frente a todo eso, ¿qué puede hacer el peatón de toda la vida? La respuesta de esta peli es clara: nada. El obligado final feliz en que los protas consiguen hacerle cara al villano y aún doblegarlo, parece así más una concesión al público que espera que los buenos ganen porque para ver a los malos ganando ya está la vida real, gracias, pero también puede leerse incluso entre líneas como una especie de fino cachondeo respecto del espectador. El final es tan postizo, que SABEMOS no podría terminar así en la vida real, no con ESOS personajes metidos en ESA situación. Así es que, irónicamente, aunque esta peli no sea una buena de Patlabor, sí que es una buena peli de trasfondo político (no diré un thriller, que por su ritmo pausado y meditabundo probablemente tampoco califique para tal, y desde luego que frenética esta peli no es).

-- En el apartado técnico estamos bien. A la animación le dieron un buen upgrade desde el dibujo claramente más sencillo de que Patlabor gozaba en los '80s (incluyendo "Patlabor: La película"), e incluso a casi veinte años de su realización, su estilo de animación y lo currado del trabajo no han envejecido en lo absoluto. La banda sonora, por su parte, es minimalista y funcional, salvo por un par de secuencias aquí y allá en que se requiere un timbre más heroico (en las cuales también cumple, por cierto). Así es que si te gusta la animación de calidad, estás en buenas manos acá.

IDEAL PARA: Ver una peli de reflexión política muy débilmente enmascarada como "una de robots gigantes".

VIDEOS.

-- Comienzo de la peli [en español].

domingo, 26 de julio de 2009

"La última legión" (2007).


-- "The Last Legion". Inglaterra / Italia / Francia / Tunicia. Año 2007.
-- Dirección: Doug Lefler.
-- Actuación: Colin Firth, Ben Kingsley, Aishwarya Rai, Peter Mullan, Kevin McKidd, John Hannah, Iain Glen, Thomas Sangster, Rupert Friend, Nonso Anozie, Owen Teale, Alexander Siddig, Robert Pugh, James Cosmo, Harry Van Gorkum.
-- Guión: Jez Butterworth y Tom Butterworth, basados en una historia de Carlo Carlei, Peter Rader y Valerio Manfredi.
-- Banda Sonora: Patrick Doyle.

-- "La última legión" en IMDb.
-- "La última legión" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Estáis en la ciudad de Roma, en el año 460 d.C. Ingresáis a la misma. Veis edificios con columnas por aquí y edificios con columnas por allá, estatuas, gentes por las calles... Y descubrís un rapazuelo que trata de robar vuestra espada. ¿Qué hacéis? Ah, bien. Le castigáis. Perfecto. Bueno, resulta que aparece un filósofo que dice esto-o-aquello, y que se lo lleva. Bien, habéis de saber que las cosas en Roma están revueltas. La ciudad está en manos de Orestes, pero éste es vilmente extorsionado por Odoacro, un jefe bárbaro que trata de sacar tajada del asunto y quedarse con un tercio de Italia. Bueno, resulta que Orestes entroniza a su propio hijo como rey... ¡que es el rapazuelo que os trató de robar la espada! Y os nombran a vosotros como sus guardianes. ¿Qué hacéis? Ah, obedecéis. Bien. ¡Pero cuidado! ¡Odoacro y sus bárbaros atacan! ¡Rápido, qué hacéis! Desenfundáis vuestras espadas. Bien. A ver, veamos una tirada de reacción... No, mal-mal-mal. Ellos atacan primero. A ver, los bárbaros portan espadas bastardas 2d6+4, y hachas de combate 3d8+1, y ustedes espadas cortas 1d6+1. Veamos la tirada... ¡No! Falla. Caéis todos muertos, prisioneros o inconscientes. A la mañana siguiente, descubrís que el malvado Odoacro ha consumado su golpe de estado, se ha cepillado a Orestes, ha capturado al rapazuelo Emperador, que por cierto se llama Rómulo Augústulo, y lo ha enviado a la isla de Capri, que es una especie de superfortaleza romana. Y todos los romanos de sangre y raza se han hecho los desentendidos. ¿Qué hacéis? ¡Vais al rescate! ¡Bien, así me gusta! Partís entonces a Capri, y... A ver, dónde tengo el mapa del Dungeon... Sí, aquí está. Veamos. Están llegando a Capri, y...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En un lugar de Italia, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo vivía un escritor italiano llamado Valerio Massimo Manfredi, que del poco dormir y el mucho arqueologizar, se le secó el seso. Y dióse entonces por dar de presentes aquellas historias pasadas, aquellos Alejandros y Perícleses, aquellos Césares y Escipióneses, de manera tal que, viviendo más en tales requiebros que en los tiempos nuestros, dióse en oficiar de cronista de tales fechos, de guisa tal que, publicando libros sobre tales ellos, de buen nombre hicióse pronto en el zoco editorial. Mas, alcanzóle finalmente el éxito no con novelas individuales, sino con la publicación de una trilogía sobre Alejandro Magno, que por esos mismos años poniéndose de moda las trilogías gracias a "La amenaza fantasma", vendióse razonablemente bien, y dióse entonces su editor en verter en masa las obras de Manfredi al español, asustando a todos aquellos quienes, con ingenuidad, creído habíamos de que con tantas priesas Manfredi conseguía urdir tramas y novelas, aún con tantos entusiasmos bebiendo de las aguas Plutarco, Heródoto y Tucídides en el proceso. Y como las cosas llevan de la una a la otra, arriesgándose los productores de "Gladiador" con resucitar el peplum y los de "El Señor de los Anillos" con hacer un blockbuster de hachas y espadas en vez de sables lásers y rayos lásers, y coronando de victoria económica tales desvelos, arrojáronse todos los productores en masa a abrevar de tales aguas. Y encontróse el productor Dino de Laurentiis, asesorado, quién sabe con cuánta mano mora, por su infatigable hija la productora Raffaela de Laurentiis, con la idea de hacer su propio peplum de romanos, reverdeciendo acaso con lágrimas de nostalgia su época de fáctotum tras ítalomachadas como "Ulises", "Atila", "Barrabás" o "La Biblia". Prisa dierónse en llamar a Valerio Massimo Manfredi, para un tratamiento sobre la caída del Imperio Romano, mas el proyecto, por revueltas de Hollywood, no salió. Mas, entusiasmado Manfredi por la propuesta, y tomando la idea por propia, él que la había desarrollado a medias, en publicar una novela decidió invertirla. Obteniendo éxito con "La última legión", renovóse así el interés de los Laurentiis por adaptarla al cine. De esta manera, un tanto agonizante ya el espíritu peplumita redivivo de los 2000s para el año 2007, estrenóse "La última legión" en los cines. Dándose un batatazo en la taquilla y pasando directamente a DVD en muchos países, así como cayendo en ignominiosa derrota ante la crítica. Pero se lo perdonamos a Dino de Laurentiis, productor inmenso como la vida en sus múltiples aciertos, así como llevadero en sus errores, por habernos dado un último peplum de él, de uno de los maestros de la época de oro.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Tengo la impresión de que esta peli fue vista por todo el mundo como un ciclópeo blockbuster sobre la caída del Imperio Romano, de manera tal que cuando llegaron al cine y se encontraron con decorados de cartón piedra (bueno, lo que pasa hoy por cartón piedra, que es el CGI pobre a lo "Arturo Prat"), con la muy indostánica Aishwarya Rai blandiendo espadas y con un refrito de peplum con leyenda artúrica a lo "El Rey Arturo" del 2004, pero en pobre, se quedaron con un enorme WTF en la boca. Pero si nos quitamos las expectativas y aceptamos esta peli como lo que es, resulta que es harto mejor de lo que el grueso del público opina. No quiero decir que sea buena o revolucionaria, o que alguien no aficionado al cine histórico va a ir y quedar con una sonrisa de grato asombro. Pero a cambio, esta peli ofrece entretención pura y simple, y de la buena. No le busquen cuatro pies al gato, y se la disfrutarán como chinos. Es notorio que el director Doug Lefler venía del medio televisivo, y ya tenía experiencia en otros Sword & Sandals como "Hércules", "Xena" e incluso la malograda "Mortal Kombat: Conquest" (¡!), porque a la peli le imprime un ritmo endiablado, y cuando hay riesgo de que las cosas se tornen aburridas o monótonas, lía todos los bártulos que puede, y a otra escena se ha dicho. El cruce de los Alpes, por ejemplo, lo resuelve con una toma fugaz, en vez de engolosinarse con un plano secuencia de tres minutos para hacerlo más épico, como lo hubiera hecho un Peter Jackson al uso (sí, me he gozado "La comunidad del Anillo" cada una de las tres veces que la he visto, pero ¡por Bastet que se me hace soporífera la secuencia en las montañas!). La peli entera, con un argumento bastante extenso si se mira bien, dura algo más de horita y media, y eso se agradece. Además, se toma lo suficientemente en serio a sí misma como para que nos interesen las (improbables) peripecias de los personajes, pero sin tanta solemnidad que se hagan demasiado evidente los fallos que llevarían al filme al ridículo más supino. ¿Actuaciones mediocres de algunos grandes como Colin Firth o Ben "Gandhi" Kingsley, o diálogos a ratos un tanto ramplones? Bueno, no es para tanto tampoco, si es que sus personajes tampoco tienen la psicología más fina del mercado. Lo dicho, esta peli es puro entretenimiento matinero, y como eso funciona de maravillas. A ratos, hasta me emocionaba acordándome de aquellas viejas partidas de AD&D que alguna vez me dio por jugar, cuando estaba en eso del vicio rolero. Bueno, ahora los roleros se la vacilan con "Vampiro: La mascarada" o subproductos peores, de manera que es poco probable le encuentren la gracia a esto. Pero en fin...

-- Puede que el argumento parezca tarado (la espada de Julio César que el último Emperador de Roma casualmente encuentra y lleva a Britania, se transforma por la magia del crossover en la Excalibur del Rey Arturo), pero si bien no puede decirse que tenga una base histórica, sí al menos tiene una base legendaria, toda vez que las primeras versiones del mito artúrico se le deben a los cronistas británicos Gildas (escribió "La ruina de Britania" hacia 550) y Nennius (escribió "La historia de los británicos" hacia 830), que sí apuntan la conexión entre la tradición romana y la anglosajona artúrica (los textos de Gildas y Nennius pretenden ser históricos, pero hoy en día se puede buenamente suponer que incluyen un baturrillo de cosas inventadas, allí donde no había mayores antecedentes o la historia original era muy prosaica, además a Gildas se le pueden achacar varios errores de bulto, incluyendo denunciar la construcción de la Muralla de Antonino hacia el año 400, o sea, dos siglos y medio después de la fecha de su erección). Como puede apreciarse, esta peli gira más o menos en torno a la misma filosofía que "El rey Arturo"... pero mucho más entretenida, toda vez que se toma con mucha menos solemnidad.

-- Aishwarya Rai. Sí, su personaje de una chica indostánica entrenada en artes marciales al servicio del Imperio Bizantino está acá más perdida que Bruce Lee en "Sinuhé el Egipcio", y sí, su personaje es una poochie de respeto que opaca peligrosamente a los verdaderos héroes de la función, pero... ¡Es Aishwarya Rai, demonios! Esas curvas bajo esos ojos verdes... Esa escena en la que emerge lentamente del agua y nos muestra que su personaje misterioso es una chica (reminiscente a la de Angelina Jolie en "Beowulf", pero mucho más sexy)... Ese continuo ejercicio fetichista de verla en cota de cuero pateando traseros o zanjando panzas con una espada... Esa manera en que mira como corderito degollado a un Colin Firth que no parece darse cuenta de que de verdad - DE VERDAD - quieren con él... Ay, mamá, qué fácil soy de convencer... Bueno, esta es una razón para chicos, claro, pero no me imagino a una chica queriendo - realmente queriendo - ver una peli de espadas y sandalias.

IDEAL PARA: Roleros de corazón.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Aishwarya Rai pateando traseros [en... a quién diablos le importa el idioma].

domingo, 7 de diciembre de 2008

"24: Redención" (2008).


-- "24: Redemption". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Jon Cassar.
-- Actuación: Kiefer Sutherland, Cherry Jones, Bob Gunton, Colm Feore, Powers Boothe, Robert Carlyle, Peter MacNicol, Gil Bellows, Hakeem Kae-Kazim, Isaach De Bankolé, Kris Lemche, Eric Lively, James Joseph O'Neil, Carly Pope, Sebastian Roché, Jon Voight.
-- Guión: Howard Gordon, basado en el programa de televisión creado por Joel Surnow y Robert Cochran.
-- Banda Sonora: Sean Callery.

-- "24: Redención" en IMDb.
-- "24: Redención" en la Wikipedia en inglés.

EL SIGUIENTE COMENTARIO TIENE LUGAR ENTRE EL INICIO DE ESTE POSTEO, Y EL FINAL DE ESTE POSTEO.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En un movimiento paleontológico ante la baja de rating de la serie de TV, Jack Bauer ha regresado a la Cuna de la Humanidad, a Africa, lugar en que se encuentra ayudando a un antiguo compañero de Special Ops que ha montado una escuelita nada más chula para darle educación a esos pobres africanitos, y que no se maten entre sí. (Lo repetiré de nuevo por si no se entendió el concepto: el sádico y sanguinario agente de CTU se encuentra con un antiguo compañero de Fuerzas Especiales, para una misión humanitaria... Casi como Arnold Schwarzennegger en ésa de volver al Kindergarten o como se llame). Mientras tanto, en Estados Unidos, es día de cambio de mando y asumirá la primera mujer Presidente de los Estados Unidos (primero el negro y algún día la mujer, así fue en "24" y así pasó en el mundo real también). Todo sería un día como cualquiera otro de cambio de mando, pero de pronto un malvadísimo genocida africano (cuando son africanos son genocidas, cuando son estadounidenses se llama Justicia Infinita) decide que ya está bueno de seguirle regalando el país de Sangala a los occidentales, que Africa para los africanos, y con armas compradas bajo cuerda a un vejete con cara de rottweiler en los Yueséi (Jon Voight, haciendo de malo por enésima vez) están listos para dar un golpe de estado. La noticia golpea de distintas maneras. En Estados Unidos, la nueva Presidenta quiere hacer algo sobre Sangala, porque es buena e idealista (en Sangala no hay petróleo, entendámonos, así es que el otro Presi, el que habíamos visto en la temporada 6 de "24", no está ni remotamente interesado en enviar a Sangala una misión humanitaria de "ametrallar en nombre de la democracia"). En Sangala mismo... los niños de la escuelita de los Special Ops están amenazados. Qué desgracia. Para los malvados guerrilleros reclutaniños, por supuesto. Creen que Chuck Norris se jubiló y con eso tienen carta blanca para todo, y no saben que tienen a Jack Bauer al frente. ¿Acaso no saben que los hechos de Chuck Norris son perfectamente aplicables a Jack Bauer, y además hay algunos hechos de Jack Bauer que no son aplicables a Chuck Norris? No, no lo saben. Si lo supieran, no se atreverían a nada, y no habría peli. Pero se atreven. Y hay peli. Y dura hora y media sin comerciales, a pesar de que "the following takes place between 3:00 PM and 5:00 PM".

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La historia es conocida, pero como imperioso es dejar constancia para las futuras generaciones, acá va. "24" se transformó en una de las series más icónicas del 2000s, con su aroma facha y su "me cago en los putos derechos humanos". Como dijo alguna vez Bob Patiño, dentro de cada demócrata hay un republicano de corazón duro y frío. "24" es la representación máxima de las contradicciones vitales (¿cómo me quedó eso?) de la Era Bush, de la búsqueda y defensa de la libertad y la democracia por los métodos más dictatoriales y antidemocráticos posibles. Pero una serie tan over-the-top como "24" no podía mantenerse demasiado sin que en algún minuto viniera la presión de tener que enfundar a Jack Bauer en un traje de astronauta y enviarlo al espacio exterior para hacer el más chulo todavía, y de eso se resintió gravemente la sexta y penosísima temporada de la serie (los cuatro primeros capítulos, hasta que revienta el tomate nuclear, estupendos, pero el resto son 20 horas de suplicio chino... con chinos incluidos para asegurarse de que el suplicio sea bien chino). Para colmo, cuando estaban pensando en cómo salvar al Bauer de los huevos de oro, viene la maldita huelga de guionistas, y "24" a freir espárragos un año completo. Pero los productores, ni cortos ni perezosos, hicieron de necesidad virtud, y ya que no habrá temporada de "24" el 2008, pues bien, hacemos la peli, mantenemos a "24" en el nivel de supervivencia, y todo arreglado para revamp la serie en la temporada siete ("It's impossible... Tony Almeida is dead..."). Así es que acá tenemos la peli de "24". Made-for-TV. O algo así. (Seamos honestos: la vendieron como la peli de "24", pero en realidad no pasa de ser un episodio larga duración, la dirige Jon Cassar que se ha dirigido como 50 capítulos de la serie, la musicaliza el mismo Sean Callery que creó el molon tema televisivo, y conserva el formato y estética, pero debido al marketing de "la peli de 24", podemos colgarnos de eso y comentarla como peli en Cine 9009... Qué astuto soy, hehehé).

¿POR QUÉ VERLA?

-- La cuestión más interesante es que esta peli está basada en una serie de TV que todavía no termina. Como "Expediente X: Combate al futuro", pero en pobre. Por tanto debe apelar a dos públicos, el de la serie (espumeando rabia por la cretinez superlativa de la sexta temporada) y el de potenciales nuevos reclutas que quisieran incorporarse a la séptima temporada (pero, en estos tiempos de barackobamismo progre, ¿habrá quién quiera seguir las aventuras de nuestro simpático y facha agente de CTU?). Y cumple con ambos, quizás no con creces, pero al menos con corrección. Para los fanáticos, conserva el esquema y formato de real time, "the following takes place between 3:00 PM and 5:00 PM", además de presentar a un par de personajes de la sexta temporada merodeando por ahí en tercera fila para asegurar un espejismo de continuidad, y además deja sembradas las semillas para la séptima temporada. Para los outsiders, presenta una historia más o menos autocontenida (más menos que más), sencilla y eficaz: Jack Bauer cepillándose golpistas en Africa. O casi, porque toda la subtrama del cambio de mando en Estados Unidos no encaja para nada con las peripecias de Jack Bauer en Africa, y en los hechos, no queda resuelta en lo absoluto (a esperar por la séptima temporada, pequeñuelos...). Pero en lo de Africa está bien, particularmente porque los que nunca han visto la serie no tendrán que mamarse seis temporadas para entender qué está pasando en la peli, y eso se agradece (al revés de "Expediente X: Combate al futuro", que si no habías visto hasta las versiones alternativas de cada temporada en DVD podías olvidarte de entender qué demonios pintaba cada cosa).

-- El cambio de escenario le hace bien a la franquicia de "24" como un todo y contribuye a incrementar su universo narrativo. Ahora ya no es Los Angeles, sino la jungla africana, y es un respiro ver a Jack Bauer corriendo por allá afuera. Los malos malosos ya no son "ellos quienes caminan entre nosotros", sino villanos de afuera a secas, y eso también es otro respiro. Todo lo cual contribuye a que esta peli tenga un aire a Chuck Norris que no se lo puede quitar. Lo que no está mal, por supuesto. Claro que hay niñatos de por medio, incluyendo el insufrible niño tierno que está ahí para meter la pata cada cinco segundos y por lo tanto deseamos que muera (error: es el niño "tierno" y "adorable", así es que se mantendrá vivo hasta el final, maldito bastardo), pero en general esto no llega a pesar tanto en la trama que la hunda por completo. Vemos a Jack Bauer matando negros, y al final tenemos un elemento que la serie "24" había explotado con eficiencia, en sus buenas temporadas al menos, cual es obligar a Jack Bauer a tomar una dura decisión moral que lo define por completo como personaje (y van...). Es, por lo tanto, una aceptable peli de acción, en lo que a la parte africana se refiere (toda la sección del cambio de mando, como decíamos, en realidad sale sobrando).

-- Robert Carlyle. A veces grandioso, a veces insufrible (todavía tenemos que meternos colirio a los ojos para olvidarnos su penoso paso por "El mundo no es suficiente"), Carlyle está grande aquí como el compañero de Bauer que mantiene su escuelita. Su preocupación por los chicos se ve genuina, y consigue darle algunos matices a un personaje que sobre el papel, como buena peli de acción que se precie de tal, es plano como una planaria (chiste fácil, ya lo sé, pero me hago entender por lo gráfico). Mencionemos también la aparición de Gil Bellows, idos ya sus días de guarro echándole los tiros a Ally McBeal o comiéndose a Mia Sara, ahora como un seco funcionario del Gobierno que no hace mucho para ser detestable, y sin embargo consigue hacerse aborrecible.

IDEAL PARA: Fundamentalmente, fanáticos de la serie. O quienes echen de menos un poco de acción a lo Chuck Norris.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "24: REDENCIÓN".

-- (Ir a la página) Comentario en Es La Tele.
-- (Ir a la página) Comentario en Series Adictos.
-- (Ir a la página) Comentario en La Bitácora del Capitán.
-- (Ir a la página) Comentario en La Batcueva.
-- (Ir a la página) Comentario en La Escotilla.

VIDEOS.

-- Trailer del episodio de larga durrrrrr... er... quiero decir, de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 26 de octubre de 2008

"Control total" (2008).


-- "Eagle Eye" (título original en inglés), "La conspiración del pánico" (título en España). Estados Unidos / Alemania. Año 2008.
-- Dirección: D.J. Caruso.
-- Actuación: Shia LaBeouf, Michelle Monaghan, Rosario Dawson, Michael Chiklis, Anthony Mackie, Ethan Embry, Billy Bob Thornton, Anthony Azizi, Cameron Boyce, Lynn Cohen, Bill Smitrovich, Charles Carroll, William Sadler, Deborah Strang, Dariush Kashani.
-- Guión: John Glen y Travis Wright, y Hillary Seitz y Dan McDermott, basados en una historia de este último.
-- Banda Sonora: Brian Tyler.

-- "Control total" en IMDb.
-- "Control total" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un grupo Special-Ops que usa nombres claves tan nazis como Valhalla o Thor (¡y son yankis!) están a punto de dar un golpe en el Medio Oriente. Tienen en la mira a un terrorista que asoma la nariz cada y tantos, pero el análisis computacional no está seguro y arroja sólo un 51% de probabilidades y la recomendación de TO ABORT MISSION porque habría una tonelada de bajas colaterales civiles. Como de costumbre, el civil a cargo dice NO, y el milico a cargo dice SÍ, como ya sabemos que suelen hacerlo en las pelis yankis (y en la vida real, probablemente). Como el Secretario de Defensa no quiere quemarse, eleva el asunto en consulta al Señor Presidente de los Estados Unidos, quién dice que soy el Presidente de Estados Unidos, no de la Tierra, y debo proteger a mi gente, demonios, y no a esos patipelaos que cantan wassa-allah-illah-allah en el desierto. El ataque se lanza, y... Cambio de escena. Vemos a un joven vagavidas que va de allá para acá, sin oficio ni beneficio, hasta que de pronto recibe las news: su hermano ha muerto. Cuando ingresa a la iglesia, o templo, o whatever sea, todo el mundo lo mira como el resucitao, porque verán, el muertito no sólo era hermano, sino hermano gemelo. Bueno, aceptémoslo como un dato. El caso es que de pronto le llegan 750.000 dólares a su ultraexprimida cuenta bancaria, y después le llegan una serie de paquetes enviados por quién-sabe-quién a la casa. Paquetes de los buenos. Armas. No fusiles de caza ni de la Asociación Nacional del Rifle. No, armas del tipo militar. Y lo llaman por teléfono. Al otro lado suena la voz de una chica diciendo "sálete de ahí, en 30 segundos se aparece el FBI". Como el chico prefiere usar su sentido común en vez de obedecer, empieza a discutir, pero ¡ZAS! que justo aparece el FBI. Obviamente lo interrogan para sonsacarle de dónde rayos sacó 750.000 dólares y armas, que si está preparando una maldita revolución... Pero la misma voz se las arregla para llamarlo de nuevo y le dice "ya diseñamos tu plan de escape"... ¡Manerita de escaparse ésa! Jesúymaríabenditah... Mientras tanto, en otra parte, una bonita chica que es madre soltera, recibe también la misma llamada, y debe manejar un bonito vehículo de tipo "placement product" hasta la posición del chico. Ahora, la nueva pareja dispareja está liada y lista para el siguiente nivel, que consiste en combatir la más grande amenaza terrorista que ha enfrentado Estados Unidos jamás... (y van...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Uno de los grandes temas del cine post 9-11 es la crisis de la libertad. "Así es como muere la libertad, entre vítores de la gente", decían en "La venganza del Sith". Una supercomputadora, en nombre de la libertad y la protección de la gente, tomaba el control absoluto del mundo en "Yo, Robot". Llueven documentales como "Fahrenheit 9-11", "Niebla de guerra" o "Las razones de la guerra". Incluso hasta en una peli tan mediocre como "Justo en la mira", el tema de la crisis de la verdad en medio de tanta informática se hace más o menos presente. Estos ejemplos, graneados al azar, nos muestran de que algo está pasando, y de la enorme efectividad que ha mostrado el Proyecto New American Century para imponerse al mundo. Admitámoslo, los Estados Unidos nunca fueron tan liberales como para permitirles al resto del mundo manejarse con principios de autodeterminación y respeto por la soberanía popular, en los términos que ellos mismos reclamaron para sí cuando un comando terrorista de 13 delegados decidió sublevarse en 1776 contra la Corona Inglesa, que por cierto, era no una monarquía absolutista sino parlamentaria, para mantener un delicado equilibrio de poderes entre el Ejecutivo y los representantes populares en la Cámara de los Comunes (los Lores son otra cosa, en realidad). Sabemos, por otra parte, que el mundo nunca fue tan orwelliano como hoy en día. Hoy es más fácil que nunca encontrar información gracias a Google, pero por otra parte Google va fichando todo lo que buscas en la red, así es que no se te ocurra buscar en Internet por la fórmula de cómo convertir el amoníaco del fertilizante en bombas terroristas caseras, ni por curiosidad ni para hacerle una broma pesada al rector de tu fraternidad. Y toda ciudad principal que se precie de tal, tiene una red de cámaras de vigilancia que muestran en todo momento lo que los buenos ciudadanos hacen, claro está que para combatir a la delincuencia, pero por otra parte, ¿quién determina qué persona es delincuente y qué persona no, y con qué criterios y parámetros...? Quizás la democracia sobreviva en el siglo XXI, o quizás sea ahogada por un gobierno dictatorial octavioaugusteano que la población civil abrace gentilmente para no sentirse desprotegida, vaya uno a saber, pero lo cierto es que los sistemas políticos del siglo XXI, por la presencia de la telemática y del desmesurado poder de unos pocos en desmedro de la mayoría, serán muy diferentes a las vetustas democracias del siglo XX, y el "We the people..." de la Constitución de los Estados Unidos bien podría acabar reemplazado de facto, que no de iure, por un "We the Chosen Ones...".

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es un thriller correcto y entretenido. Con esto no quiero decir "BUENO", simplemente porque no pasa de ser un entretenimiento popcornero al uso. Pero D.J. Caruso, director de mediocridades como "Robando vidas" o "Dos por el dinero", además del remake bastardo de "La ventana indiscreta" que es "Paranoia", le imprime a la peli un ritmo endiablado, y durante las dos horas que dura, pues bien, es una montaña rusa de adrenalina a tope. Incluso la trama tiene sentido y es más que un simple pegoteo de escenas chulonas de acción, y se las arreglan para hacer calzar todas esas casualidades tan casuales que hacen exclamar "¡Y cómo tanto!" (bueno, salvo eso de los gemelos, que tiene su propósito narrativo, pero que... bueno... ¡Y cómo tanto!) (Además, ya me gustaría darme un bañito de nitrógeno líquido como ése, pah loh díah de caloh...). Claro que al final te preguntas si no te equivocaste leyendo los créditos, porque miren, aparece Steven Spielberg acreditado como productor ejecutivo (y puede ser, porque Spielberg ya ha tenido sus escarceos con el híbrido Sci-Fi/9-11 en "Sentencia previa"), pero más bien parece una peli producida por Jerry Bruckheimer: mucha acción, mucha adrenalina, muchas explosiones de vehículos molones (¿es que nadie en Estados Unidos maneja un vulgar Fiat 600...?), pero que al final deja poco más que ser un entretenimiento más. Bueno, al menos es entretenida. Con eso ya está bien.

-- El elenco está bien elegido. Shia LaBeouf (¿por qué cada vez que lo escribo me sale a Pepe LePouf...?), cada vez más al tope como the new heroic ordinary guy, da bien el tipo, y le salen resultonas tanto las escenas de acción como las dramáticas. Michelle Monaghan, con solera en Hollywood desde "Misión Imposible III" y "La mujer de mis pesadillas", cumple acá con un rol no demasiado exigente en lo actoral, pero que al menos le pide más que poner una cara bonita. Michael Chiklis como el Secretario de Defensa, consigue crear empatía con un rol más bien mortecino, mientras que Rosario Dawson y Billy Bob Thornton están casi de comparsas (no importa qué tanta cara de seriedad ponga la Dawson, si sigue haciendo roles como éste terminaremos recordándola por sus gloriosas gomas al viento en "Alexander", y Billy Bob... Billy Bob... Véanlo cuán aburrido estaba rodando esta cosa, si hasta juraría verle bostezar frente a la cámara...). Pero en general nadie desentona de lo suyo. Incluso, vemos en una breve escena a nuestro queridísimo Bill Smitrovich poniendo cara de malo maloso, y eso no tiene precio (para todo lo demás existe...).

-- No sé si considerar esto como un acierto o como un profundo fallo de la peli. Veamos. Si se hubiera limitado a ser el enésimo thriller de acción, hubiera quedado muy bien. Nada que vaya a revolucionar la historia del cine ni hacer el Eisenstein Reborn, pero para entretención de una tarde hubiera quedado pasable. Pero insisten en tocar una veta profunda. Veamos al "villano". ¿Por qué hace todo lo que hace? ¿Por qué mueve todos los hilos del sistema, incluyendo celulares, cámaras de vigilancia, bases de datos informáticas, faxes, beepers, softwares de cazas operativos de combate, etcétera, para poner en jaque a los Estados Unidos? Sorprendentemente para una peli de estas características, la lógica inherente a lo que hace es tan meridiana, que realmente cuesta verlo como "el villano". Bueno, los métodos podrán ser un poco discutibles, vale, pero resulta que el villano ha hecho su propia interpretación de la Constitución de los Estados Unidos y de la Patriot Act, y por lo tanto, puede afirmarse (y discutirse en un estrado judicial, claro está, pero no negarse de plano, como en la mayoría de las pelis sobre terroristas vs. USA) que todas sus acciones están amparadas por un fuerte marco de legalidad. Lo que plantea una serie de preguntas incómodas. ¿En qué punto el dotar de facultades a un Gobierno democrático para proteger a la libertad, lo convierte en una amenaza contra esa misma libertad? Y en caso de que el Gobierno se convierta en tiránico, ¿quién es el llamado para pararle los pies? ¿Por qué metodos? ¿Sacrificaremos el debido proceso, el due process of law, para proteger a la democracia, aunque eso sea anticonstitucional? ¿Qué quiere decir la Constitución de los Estados Unidos cuando principia diciendo "We the People"...? ¿Es justificable que un patriota deba recurrir a un acto terrorista para preservar la Constitución y las leyes? ¿Y quién diablos tiene tanta autoridad como para decir "la Constitución y los principios que defienden la libertad y la seguridad de las personas, deben interpretarse así"? Desgraciadamente, aunque esta peli plantea muchas de esas cuestiones (no todas, por cierto, pero el resto puede inferirse con un poco de inteligencia), termina decantándose por la veta de la acción, y jamás se entran a discutir. Una lástima, porque aunque nadie esperaba una cátedra de Filosofía Política acá, o un bonito discurso a lo James Stewart en "Caballero sin espada", no hubiera sido malo que una peli mainstream debatiera esas cuestiones siquiera en un par de líneas de diálogo, sólo para hacer pensar un poquito. Es probablemente la influencia de Spielberg, de cuño más o menos liberalistoide dentro de la comunidad hollywoodense, lo que introdujo estos elementos, pero si ese fue el caso, la respuesta fue adocenada, incluso aburrida: al final del día los Estados Unidos están bien, y el sistema no se cuestiona. Implícito en esto va la idea de que las bajas colaterales son errores lamentables (en particular si esas bajas colaterales son en países del Tercer Mundo), pero bueno, es el precio a pagar por tener el más mejol sistema político de todos, carajo (debe serlo, si permite socializar y externalizar las pérdidas materiales y humanas, claro está). En ese sentido, aunque esta peli no entra en ninguna profundidad intelectual en ningún minuto, no deja de ser interesante verla a esa luz, y por qué no, hacer un poco de debate en torno a ella y la situación límite que plantea, en lo que a la supervivencia de las instituciones democráticas se refiere.

IDEAL PARA: Dejar descansar el cerebro con una correcta pieza de acción con un par de ideas subversivas sueltas por aquí o por allá.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "CONTROL TOTAL":

-- (Ir a la página) Comentario en Cinematografía.cl.
-- (Ir a la página) Comentario en El Economista.
-- (Ir a la página) Comentario en Muchocine.net.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en ingles, subtítulos en español].



-- Segundo trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

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