11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 6 de septiembre de 2009

"Asuntos infernales" (2002).


-- "Mou gaan dou" (título original), "Infernal Affairs" (título internacional en inglés). Hong Kong. Año 2002.
-- Dirección: Wai-keung Lau y Siu Fai Mak.
-- Actuación: Andy Lau, Tony Leung Chiu Wai, Anthony Wong Chau-Sang, Eric Tsang, Kelly Chen, Sammi Cheng, Edison Chen, Shawn Yue, Elva Hsiao, Chapman To, Ka Tung Lam, Ting Yip Ng, Dion Lam, Chi Keung Wan, Hui Kam Fung.
-- Guión: Siu Fai Mak y Felix Chong.
-- Banda Sonora: Kwong Wing Chan.

-- "Asuntos infernales" en IMDb.
-- "Asuntos infernales" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Two worlds running in paralelo. El mundo de las tríadas chinas (la Mafia en versión ojorrasgádica), y la Policía. El honor y la lealtad a los tuyos, ante todo. Un gordo jefe de tríadas consigue la alquimia de meter a uno de los suyos dentro de la academia de polis. Mutuamente inadvertidos, la Policía también hace lo suyo, enviando a un agente fuera del sistema y degradándolo de manera ignominiosa, etcétera, para meterlo dentro de las mafias chinas. Pasa el tiempo. El mafi metío a poli escala posiciones, y lo mismo con el poli secretamente metido en la tríada. También tienen tiempo de conocerse, en esa actividad tan netamente hongkonesa que es compravendearse un equipo estéreo que suene así o asá. Aunque, por aquello del suspenso, ninguno de los dos sabe en qué están. Un vulgar operativo de tratar con dealers de cocaína, nada del otro jueves, termina muy mal cuando los polizontes hace acto de presencia. Cada bando saca sus cuentas, y llegan a la misma conclusión, pero de manera simétrica: dentro de ellos croa un sapo de otra charca. El mafi metío a poli, ahora está metido en Asuntos Internos, y por lo tanto le ponen en la irónica situación de tener que investigarse a sí mismo. Lo mismo pasa al otro lado. Y para que quede claro que el crimen nunca paga, resulta que el mafi dentro de la poli le va de lo mejor, tirándose a una chinita que hará las delicias de cualquier aficionado al fetish oriental, mientras que el poli metío en los bajos fondos, con asistencia psiquiátrica de por medio, empieza a ver como todos sus nexos con el mundo del Bien y la Luz empiezan a desaparecer, dejándolo cada vez más varado en la existencia. ¿Cuál de los dos sapos oirá croar primero al otro...? Hagan sus apuestas, señores...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El año 2006, un cada vez más irritado Martin Scorsese (podemos imaginarlo farfullando: hijos de perra... "Taxi Driver"... "Calles peligrosas"... "El toro salvaje"... "Buenos muchachos"... "Pandillas de Nueva York"... ¡¡¡Y NUNCA UN PUTO OSCAR!!!) decidió jugárselo al todo por el todo. Si no le daban el Oscar por alguna de ésas, había que echar por la borda al puto Paul Schrader, que sus guiones por "Taxi Driver" y "La última tentación de Cristo" no me llevan ni a la puta esquina, y mirar hacia donde van los tiempos, hacia Asia, que Estados Unidos declina y China será la potencia del XXI, joer. En Hong Kong había por esos años (y los nuestros también, claro) una saga llamada algo así como "El camino sin fin", que después del éxito de la "Asuntos infernales" original, engendró un "Asuntos infernales II" y un "Asuntos infernales III" al año siguiente y dentro del mismo año siguiente (2003). O sea, había posibilidad de hacer un buen policial, con aromas a secuela, y quién sabe, quizás cayera el puto Oscar. Si les suena toda la reseña anterior que escribí como a "Los infiltrados", es porque "Asuntos infernales" es la versión original del mastodonte escorsésico. Ya sé que a estas alturas, todos ustedes han tenido ocasión de ver "Los infiltrados", sea en el cine cuando la dieron, sea arrendándola en DVD, sea... please, say not to piracy! En fin, reclamos sociales aparte, si les gustó "Los infiltrados", háganse un favor y vean la "Asuntos infernales" original. Y si no les gustó "Los infiltrados", háganse un favor igualmente y dénle una oportunidad a "Asuntos infernales". Peor que la mayestática masturbación mafipolicial de Scorsese no puede ser, ¿verdad?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Insisto en el mismo punto. La peli de Martin Scorsese dura cerca de 150 minutos (¡dos horas y media!) y "Asuntos infernales" se empina apenas sobre los 100 minutos (más o menos hora y tres cuartos). ¿Cómo puede acortarse tan grande historia en nada menos que tres cuartos de hora...? La pregunta es al revés, considerando que la más larga es la que vino después, el remake por decirlo a lo chulo. Y la respuesta es: porque Martin Scorsese se macaqueó el mástil de lo lindo metiéndole un montón de cosas, en primera para explicar bien a lo tonto el asunto, sólo por el evento de que algún completo oligofrénico en la novena butaca no entendiera la trama, y en segunda porque así quedaba más cinemascope y por lo tanto más oscarizable, ¿vale? En el "Asuntos infernales" original, toda la trama queda explicada en apenas unos minutitos, todo directo al grano, y luego que empiece la peli. Este hacerlo todo compacto mejora mucho el ritmo de la historia (o mejor dicho, considerando que ésta es la original: el distender tanto "Los infiltrados" la hace más latera). El guión hace prodigios contando mucho con muy poco, cada escena está cortada al milímetro para que nada sobre, y todas las situaciones se resuelven con rapidez. Eso es saber hacer buen cine. Y un detalle: en el remake tuvieron el estúpido detalle de concentrar en el cretino personaje de la psicóloga, el rol que en la peli original, con toda la lógica del mundo, ¡son dos chicas distintas!

-- La realización está más que bien. La peli es puro pulso y tensión nerviosa. Vemos apropiadamente cómo las vidas paralelas de los dos agentes van corriendo, y podemos sentirnos más que bien compenetrados con los que les pasa. La manera en que la cadena de sucesos se va hilvanando consigue crear un efecto casi de tragedia griega. A un buen guión y un ejercicio draconiano del uso de la mesa de edición, se suman actuaciones comprometidas y sudadas, a través de las cuales podemos conseguir la rara perla, tan escasa en el cine de acción, de poder adivinar rasgos psicológicos y motivaciones subyacentes en el interior de los personajes, haciendo por lo tanto el final de la peli harto más lógico que su absurdo remake yanki (además, en esta peli no caemos en concesiones a la orfandad neocortéxica como la estúpida escena de la rata al último). O sea, tenemos una peli con una historia potente, en un empaque también potente. ¿Qué más podemos pedir?

-- Permítanme dármelas de pedante por un minuto (bueno, MÁS pedante que de costumbre). Esta peli consigue dar el salto desde la acción pura y dura, hasta el terreno de la filosofía (algo que su chata contraparte yanketa, con su fijación con hacerlo todo obvio, arroja a buen viento). Hay una dimensión metafísica en el hecho de que cada bando consigue introducir a uno de los suyos en el contrario. Puro Yin y Yang. Cada infiltrado es más que un simple espía, es casi una violación del orden universal establecido, de que los polis con los polis y los mafis con los mafis. La serpiente que se muerde la cola. A las últimas, el tema de que unos son mafis y otros policías casi se desperfila por completo: ser lo uno o lo otro es casi una metáfora abstracta, porque en el fondo son dos fuerzas muy parecidas (aunque antagónicas). Sólo un chino (bueh, un hongkonés) podía rodar algo tan taoísta como esto. Y sólo un italiano megalómano como Scorsese podía tener el descaro de cargársela (¡ah, si no hubiera echado a Paul Schrader por la borda...!).

IDEAL PARA: Amantes del cine de suspenso y acción en general.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- Inicio de la peli [en cantonés, subtítulos en inglés].

jueves, 3 de septiembre de 2009

"Donde las águilas se atreven" (1968).


-- "Where Eagles Dare". Estados Unidos / Inglaterra. Año 1968.
-- Dirección: Brian G. Hutton.
-- Actuación: Richard Burton, Clint Eastwood, Mary Ure, Patrick Wymark, Michael Hordern, Donald Houston, Peter Barkworth, William Squire, Robert Beatty, Brook Williams, Neil McCarthy, Vincent Ball, Anton Diffring, Ferdy Mayne, Derren Nesbitt, Ingrid Pitt.
-- Guión: Alistair McLean, basado en su propia novela.
-- Banda Sonora: Ron Goodwin.

-- "Donde las águilas se atreven" en IMDb.
-- "Donde las águilas se atreven" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Segunda Guerra Mundial mundialosa del mundo. Un encopetado British high-commander ha caído en las malvadas zarpas de los ¡¡¡NAZIS!!! ¡¡¡BUAAAAAA - TENGAN MIEDO!!! Y como los ¡¡¡NAZIS!!! son mucho ¡¡¡NAZIS!!!, lo encierran en la clásica fortaleza impenetrable que los jovencitos tendrán que penetrar (empiezo a pensar que estas pelis de comandos vs. ¡¡¡NAZIS!!! tienen un fuerte componente fálico...). Como la pisada de mierda se la han mandado los británicos, ellos solitos van a tener que deshacer el entuerto (más les vale: el generalete se paseaba rumbo a una conferencia en la que se iban a discutir los planes de la invasión militar final finalosa contra los malvados ¡¡¡NAZIS!!!). Con la ayuda de un soldado estadounidense para que les arregle la papeleta (años después los british devolverán la mano haciendo que 007 les salve el c*** peli sí y peli también a los yankis). El equipo de comandos viaja en bombardero first-class hasta die Deutschlanden Alpes, y se tira en paracaídas. Ahí ya empiezan los problemas: uno del equipo se defunce en el camino, y eso que todavía no le han visto las caras a los ¡¡¡NAZIS!!! Moviéndose rápidamente, alcanzan una cabaña, y ahí, con la radio medio en estática, siguen los problemas. Con la coordinación con el mando supremo yéndose al carajo, los comandos deben avanzar a la tierra de nadie y ver cómo diablos se las apañan para entrar en un castillo con un funicular por todo acceso (vigilado, por supuesto, por el correspondiente batallón de... vamos, sé que se la saben, díganla conmigo... ¡¡¡NAZIS!!!). De a poco que los comandos avancen, se irá desvelando que el pastel fue hecho con ingredientes muy distintos a los previstos inicialmente. Que nada es lo que parece, vamos. ¡Ah! Por cierto, no sé si lo dijimos... El comando que muere después de tener un breve intercambio de opiniones con el f****** paracaídas... ¿ya dijimos que hay un traidor dentro del grupo, que podría sabotear la operación entera...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Una vez cada treinta años, esa presencia infernal conocida como "It" regresa a su pueblo para, er, ehm... Me confundí de peli. Bueno, olvídenlo. Voy de nuevo. Una vez cada veinte años, esas cosas que le gustaban a papi se ponen de moda otra vez. Casi pasando al 2010 y sucesivos, los '80s se desvanecen y los '90s saltan al candelero. En los '90s, a su vez, estaban de moda los '60s. Y así. En los '60s, entre otras cosas cuarenteras, se puso de moda... ¡¡¡LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL!!! Después de 1962, Estados Unidos tuvo que acostumbrarse a la convivencia forzada con los malvados tovarich al otro lado de la Cortina de Hierro, que es bonito dárselas de Rapapolvos del Mundo, pero no tan bonito es terminar con Cuba incrustada en el c*** a consecuencias de una represalia nuclear ultratumbesca de los malvados rusos. Y ya que hablar de los rusos en el cine podía ser más o menos incómodo porque cómo hacer una peli en donde los yanketas ganaran sin que sonara a farsa, pues bien, hagamos cine sobre nazis, que son más o menos lo mismo, incluso más chiripitos por eso de gastarnos pasta de betún para lustrar zapatos, con el valor agregado de que a los nazis les dimos flor de paliza y les metimos el hail por el agujero jamás soleado. Ahí tienen entonces la ristra de "Los cañones de Navarone", "El gran escape", "El día más largo", "Los doce del patíbulo", "La batalla de Anzio". En medio de todo eso, el hijo de Richard Burton dijo "¡papá, papá, yo quiero que también tú mates nazis! ¡Quiero verte matando nazis!". Papá Burton, a la sazón tan entradito en carnes como amigazo de los vapores etílicos, se puso a buscar una historia, y dio con la que le ofrecía Alistair McLean, sobre una novela que estaba escribiendo (novela y guión se escribieron casi simultáneamente). Como coprota contrataron a Clint Eastwood, quien fresco su exitazo de "El bueno, el malo y el feo" no quería verse rebajado a patiño de Burton, por muy Burton que fuera, pero nada que no se pueda arreglar haciendo bailar al lápiz sobre la chequera, ¿no? Y finalmente rodaron la peli. En los Alpes. Y mataron nazis. Mataron muchos nazis. Burton hijito debe haber estado orgulloso de papi.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta peli tiene un gran empaque. Bien mirada, la historia trata de hacer el más imposible con aquello de tratar de tapar lo lineal de la trama rizando el guión hasta lo ridículo, pero se disimula bien porque tenemos una bonita fotografía y filmación prácticamente en locaciones (no como cuando tratan de hacer una peli "ambientada en Chile", que las ruedan en México, sí señoh...). Y en la segunda parte... ¡¡¡la madre gata que me parió y me enseñó a maullar!!! No has visto una peli de guerra hasta que veas ésta. ¿Quién dice que la violencia antes era más sanitizada? Claro, había menos sangre y menos gore, vale, pero el contador de muertos vuela lo suyo. Se supone que la misión se trata del rescate. Pero lo que casi todas las pelis resuelven puntualmente (oséase, conflicto con el malo de la pantalla final en lo más hondo de su castillo, muerte del malo de la pantalla final y explosión del castillo), en esta siguen dando traca porque viene lo obvio que uno se pregunta en esos finales: "¿y cómo lo sacaron después?". No olvidemos que al prisionero lo tenían en el corazón de la Alemania Nazi, y que salirse de allí no era tan poca cosa. Además, la solución literaria al problema de quién es el malo, tiene su miga de interés (sí, a pesar de lo morosito del comienzo llega un minuto en que te preguntas qué está pasando y quién es el traidor, y cuando tienes la respuesta...). Puede que "Donde las águilas se atreven" sea una más de los good american (british, en este caso) boys contra los malvados nazis del ritmo, pero al menos en esto de ser una más, cumple con eficacia lo que se espera de ella. (Bueno, después Clint Eastwood se pitorreó en la peli llamándola "Donde los dobles se atreven", pero en fin, Hollywood es la fábrica de sueños... y de arneses para hacerte creer que un hombre puede volar...).

-- La dupla de Clint Eastwood y Richard Burton está por todo lo alto. De Clint Eastwood, por esos años al tope del cañón como monarca indiscutible del Spaghetti Western, uno lo espera (créanlo o no, en esta peli mata más gente que en cualquiera de la Trilogía del Dólar, o que en sus supuestamente más parafascistas de Harry el Sucio... pero supongo que por ser nazis no cuentan). Pero Richard Burton, actor tan reverenciado como, a juicio de servidor, sobrevalorado, aquí se las arregla bastante bien para oficiar como líder del grupo que marcha al rescate (claro, Clint Eastwood estaba jovencito e hizo sus propias proezas, mientras que Richard Burton pidió la correspondiente ayuda al departamento de arneses y FXs...). Frente a ellos, todo hay que decirlo, el resto del equipo queda un tanto en la sombra. Pero tienes dos buenos héroes de acción a falta de uno, ¿para qué más?

-- ¿Eres un rolero de pro? Quizás esta trama de "comandos al rescate de un prisionero en una misión en donde nada es lo que parece" te proporcione más de alguna maligna idea...

IDEAL PARA: Ver una estupenda peli de masacranazis.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "DÓNDE LAS ÁGUILAS SE ATREVEN":

-- "El desafío de las águilas (Where Eagles Dare)" en Blog dedicado al Cine Bélico e Histórico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

-- Los comandos están estudiando cómo se escabechinarán a los nazis [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 4 de diciembre de 2008

"Arenas blancas" (1992).


-- "White Sands". Estados Unidos. Año 1992.
-- Dirección: Roger Donaldson.
-- Actuación: Willem Dafoe, Mary Elizabeth Mastrantonio, Mickey Rourke, Samuel L. Jackson, M. Emmet Walsh, James Rebhorn, Maura Tierney, Beth Grant, Alexander Nicksay, Fredrick Lopez, Miguel Sandoval, John Lafayette, Ken Thorley, Jack Kehler, Royce D. Applegate.
-- Guión: Daniel Pyne.
-- Banda Sonora: Patrick O'Hearn.

-- "Arenas blancas" en IMDb.
-- "Arenas blancas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El sheriff de uno de esos poblachos redneck de mierda en la America Profunda, se encuentra un día con una sorpresita. Tiene, en pleno desierto, un cuerpo tirado, muerto con herida a bala, y con maletín de 500.000 dólares. Al sheriff el asunto le pica la guía, decide no archivar la investigación por falta de antecedentes y se las rebusca hasta descubrir un número telefónico de contacto. A través del teléfono se hace pasar por el muertito, y ¡UPS!, le creen. Le dicen que vaya a tal parte, que se hospede en tal lugar, y que la cita es a tal hora. El sheriff se prepara entonces para emprender un largo viaje, se despide de su amante familia (la siempre bustosa Mimi Rogers, en esos años recobrándose del chancacazo que Tom Cruise le dio con Nicole Kidman, y en esta peli sin acreditar), y emprende el viaje hacia su destino. En el lugar es atacado por un par de ninjas lesbianas (no pregunten, la peli venía así, además que no vuelven a aparecer...), que le roban el dinero y lo dejan en paños menores. Pero le dicen que su verdadero contacto está en tal otro lugar. Bien, al menos ya estamos llegando a alguna parte. O casi. Porque antes de eso es atacado de nuevo y llevado hasta un cuartel, en donde descubre que sus atacantes son el FBI. "Mira, desgraciao, teníamos un operativo, y lo acabas de joder, y acabas de pasarle 500 de los grandes al enemigo, ¿captas?". El sheriff se las arregla entonces para convencerlos de seguir el arreglo, que a él no lo conocen, que piensan que es el muertito, así es que seguirá trabajando undercover. Los agentes del FBI se miran y remiran el asunto, y finalmente aceptan el trato. El sheriff irá entonces recto a encontrarse con su destino. Aunque el camino sea muy torcido y retorcido, porque como de costumbre, nadie es quien dice ser, todos engañan, etcétera.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Aunque ustedes no lo crean, mis estimados humanitos, hubo una época en que el cine de Hollywood se preocupaba por hacer pelis inteligentes. No significa que TODAS las pelis fueran inteligentes, pero había una cantidad significativa de ellas con buenos guiones y tramas de cierta elaboración. Uno de los géneros más beneficiados por esto, y hoy en día bastante caído en desgracia (cuestión de ver cosas como "El centinela" o "Justo en la mira"), es el thriller de suspenso policíaco. Se suponía que el cine antes iba dirigido al público adulto, y el público infantil tenía su propio lugar claramente segmentado... y las pelis juveniles buscaban entregar ideas (¡cuántas de Ciencia Ficción de serie B, despreciadas por la alta crítica y destrozadas por los culturetas de toda la vida, no lidiaron con temas como el racismo, el clasismo, la xenofobia, el miedo a lo diferente...!). En los '80s, eso empezó a cambiar: "La guerra de las galaxias" y los blockbusters subsiguientes enseñaron que entre los adolescentes descerebrados estaba el dinero, y mientras más descerebrados mejor, que así menos le pagamos a los guionistas (ejemplo célebre: el mono que después de 1000 intentos aporreando una máquina de escribir todavía trata de sacar las obras completas de Shakespeare, y que por el momento ha conseguido tan solo escribir los guiones de Michael Bay). "Arenas blancas" en ese sentido es una especie de canto de cisne, una peli de suspenso "a la antigua", que si bien no es perfecta ni de lejos, al menos trata de ofrecer una trama esforzada y un suspenso aceptablemente bueno, que se base en los conflictos de personajes e intereses, y no en la predecible imprevisible vuelta de tuerca cada cinco segundos para mantener a pulso la trama. En su tiempo, la crítica la trató con bastante displiscencia. Claro, podían saber lo que se estaba avalanchando sobre el cine comercial: aún no habían visto nada de Michael Bay.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es un estupendo thriller policíaco. Se basa en la materia prima del cine de toda la vida, o sea, en el suspenso y en la colisión de intereses creados entre distintos personajes, no en lo espectacular de la acción ni la chulería de los protas. De hecho, las escenas de violencia tienden a ser más bien pocas y dosificadas, y estamos en una época anterior a la cual los protas tenían que salir haciendo el Mátrix. El guión tiene sus momentos WTF, vale (esas ninjas lesbianas), y algunas cosas no quedan del todo claras. Pero hay un aire como a que toda la trama criminal en verdad no importa tanto al final del día. Utiliza también notablemente la idea del prota de inocencia relativa metiéndose a un infierno reglado con leyes que no conoce (idea también utilizada en "Terciopelo azul" con más inteligencia, pero es que allá era David Lynch, y acá es claramente un producto comercial), con una gran escena en que el prota Willem Dafoe se despide de su esposa (y al poco rato se encontrará con otra chica con la que podría estar la mar de bien... o no...). Y el final, que por supuesto no adelantaré, tiene un regusto al mejor Western de toda la vida, ése en donde los espacios amplios, desolados, infinitos, blah blah blah, se transforman en casi parte de los protas... Con debilidades y todo, sigue siendo un estupendo thriller. El guión es responsabilidad de Daniel Pyne, que ese día parece que estaba escribiendo iluminado, porque no ha tenido otra historia tan interesante entre sus manos (ha sido guionista también de "Doctor Hollywood", "Un domingo cualquiera", "La suma de todos los miedos"... pero ésa no cuenta porque estaba adaptando una novela... el remake de "El candidato del miedo"...). Y el director es Roger Donaldson, que tiene su nombrecito ganado en el cine popcornero con cosas como "Cóctel", "Especies", "El discípulo", y el notable thriller político "Trece días".

-- Las actuaciones están notablemente bien. El protagonismo recae sobre Willem Dafoe, una adecuada elección para un personaje un poco en la vena de Cogan, el prota de "Mi nombre es violencia" (Clint Eastwood como sheriff campirano, un poco en borrador de Harry el Sucio), pero lo interpreta a su manera, lo que es un plus porque en esos años trataba de actuar y no sobreactuaba descaradamente como cuando hizo de villano en "Spiderman" (bueno, también está su magnífico rol de "La sombra del vampiro"). Además, Dafoe no es un carilindo, y eso ayuda a darle consistencia a su rol de agente encubierto un poco a la fuerza. Su contraparte es Mickey Rourke, que en esos años estaba al tope después de comerse a Carre Otis en "Orquídea salvaje" (y se la siguió comiendo por años, el jjjjjjdep...), y que compone a un personaje sinuoso y reptiliano. Mary Elizabeth Mastrantonio, por su parte, está un poco debilucha en materia actoral, pero tiene carisma y aporta. Y el cuarteto de protas se completa con un Samuel L. Jackson que en esa época todavía era una especie de secundario de lujo, antes de ser la superestrella al lado de John Travolta en "Pulp Fiction". Y en general, todos los personajes cumplen con crear esa sensación de juego duro que hay alrededor de esta peli semiWestern/semiredneck.

IDEAL PARA: Ver una de suspenso con nervio y garra.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Comienzo de la peli, cuando encuentran al muertito [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 30 de noviembre de 2008

"Red de mentiras" (2008).


-- "Body of Lies". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Ridley Scott.
-- Actuación: Leonardo DiCaprio, Russell Crowe, Mark Strong, Golshifteh Farahani, Oscar Isaac, Ali Suliman, Alon Abutbul, Vince Colosimo, Simon McBurney, Mehdi Nebbou, Michael Gaston, Kais Nashif, Jamil Khoury, Lubna Azabal, Ghali Benlafkih.
-- Guión: William Monahan, basado en la novela de David Ignatius.
-- Banda Sonora: Marc Streitenfeld.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los illah-illah-illahllah están otra vez insurrectos. Anclados en su atávica superchería musulmana y anticapitalista (ya saben: Estados Unidos el Gran Satán y esas cosas), incapaces de aceptar que Cristo Nuestro Señor es el Verdadero Dios y que ha dicho "God bless America!", los muhayidines o como se llamen, están listos para enseñarle a todo el mundo que No Hay Más Dios Que Alá, Y Mahoma Es Su Profeta. De manera que ahí van los buenos chicos con armadura de kevlar a liquidar a los terroristas. En mala hora, porque cuando dicen que están dispuestos a sacrificarse, lo dicen en serio (piénselo bien, ¿no se mataría usted si es que le prometieran después que va a tener 72 huríes siempre vírgenes para desvirgar en el Cielo...?). En el Medio Oriente, un chico bueno (léase capitalista viviendo en el Medio Oriente, y trabajando para la CIA) descubre una posible fuente de información, pero es muy complicado sacarla a flote. La operación entera se va al carajo de la manera más espectacular posible (automóviles, helicópteros, explosiones... la parafernalia de costumbre, que esto es Irak y no la heladería de la esquina), y nuestro agente es extraído desde Irak para hacer un poco de limpieza y aquí no ha pasao ná. La única manera de atrapar a nuestro nuevo jihadista que se mueve en las sombras, es activando la conexión jordana. El problema es que el tipo encargado de la seguridad allá, el M jordano para que nos entendamos, no es que mire bajo el agua, que eso sería poco, sino un pez nadando y respirando toda ella. Frente a eso, los americanos no tendrán otra opción sino hacer eso que si pueden evitarlo lo evitan, o sea, TRANSAR, que aquí el Big Stick no funciona demasiado que digamos. Nuestro chico estrella viene recomendado desde arriba de la CIA, pero el jerifalte es muy poco grato al jefe de inteligencia de Jordania. Pero el chico listo le cae bien. Con todo, desde la CIA se mueven las cosas de manera a veces un poco torcidas, y no todo sale como debería salir. Y el jihadista, todavía tan lejos de la bandera estadounidense como al inicio. ¿Conseguirá nuestro chico guaperas pararle pies al terrorismo internacional, derrotar a los malvados fundamentalistas religiosos, y de paso conquistar el corazón de la bella jordana que se lo quiere secuestrar...? (Sí, es una peli de espías y agentes encubiertos y traiciones, pero también hay chica linda, para no deshonrar la noble tradición hollywoodense de "love & war"...).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hubo una época en que el oro azul fluía por el Tigris y el Eufrates, y grandes y portentosas ciudades como Babilonia o Nínive crecieron para ser sinónimos de grandeza, exotismo, lujuria y peplum. Luego, los canales se secaron, y el Medio Oriente pasó a ser el muladar por todos ahora conocido. Hasta que vino el oro negro y los occidentales aprendieron cómo meterlo en los motores para hacerlos funcionar. Pero nunca faltan los exaltados que, miren ustedes, pretenden seguir viviendo sus vidas en paz y libertad, siguiendo su propia religión, en vez de hacerse cristianos y estadounidenses y comer en McDonald's. Y ser terrorista contra el Estado en 1776 era buena cosa, pero por alguna razón, en 2001 pasó a ser malo... El cine se ha hecho entonces su América con pelis sobre nosotros los buenoides occidentales versus los malvados islámicos (vamos, seguro que no todos ellos son malas personas dispuestas a volarse por un me miraste feo, infiel). A pura memoria recuerdo "El hombre de la lente mortal", "El árabe", "Syriana", "Contra el enemigo", "Juego de poder", "Fuerza Delta", "Team América" (bueno, ahí el malo era coreano, pero eso de distinguir entre terroristas es como distinguir entre las siliconas de 150 candidatas a Miss Universo). Y ya sé que mezclé peras con manzanas, pero esa exhuberante variedad de géneros, desde el tratamiento más serio hasta el divertimento más schwarzenneggeresco, permite entender la magnitud del fenómeno. Aprovechando la resaca de pelis sobre Irak ("La conspiración", "Leones por corderos"...), Ridley Scott decidió darnos su propia visión del fenómeno. Y es que como buen british, papi Scott ya había querido dar mensaje, porque ser británicos importa la defensa de la Civilización con mayúsculas, y cómo no voy a dar mensaje, había querido dar mensaje, decía, con "La caída del Halcón Negro" y "Cruzada". El mensaje es fácil. América KK, tolerancia cultural buena. Occidentales manipuladores y agrios, orientales freedomfighters a la fuerza. Así nos va.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para que no digan que la defiendo y después la encuentren KK, o que la defenestro y digan después que no era tan mala, lo diré en forma interrogativa y sucinta. ¿Magistral? No. ¿Buena? Sí. Esta peli no nos cuenta nada que otras pelis sobre Irak o el Medio Oriente ya no hayan referido. En particular se me viene a la mente la notable "Syriana", que aborda más o menos los mismos tópicos, desde un ángulo mucho más creíble, y por qué no decirlo, comprometido. El problema de esta peli es simple. Tiene una partida de caballo de carrera, pasan cosas a una velocidad de vértigo, tenemos más de alguna ocasión para sorprendernos sobre cuán joputas pueden ser los tipos de inteligencia, y de pronto, por un giro cretino de guión, que venía preparándose casi desde el comienzo de la cinta, el asunto remata en nuestro antihéroe sacrificándose por algo más grande que él mismo, y cargándose en un periquete de paso la caracterización de tipo sucio y trepa que venía desarrollando desde el minuto uno del film (bueno, desde el minuto tres, que la primera escena corresponde a un raid antiterrorista en Manchester... Morrissey estaría orgulloso). No diré cuál es ese giro, pero sabemos que dirige Ridley Scott porque es una salida argumental tan facilona como la de "Cruzada". Si me entienden. O sea, menuda mierda de peli. Y pues, no, tampoco. Porque el cine 2000s de Ridley Scott puede verse como un continuo ejercicio de estilo, jugueteando con el peplum ("Gladiador"), el psycho-thriller ("Hannibal"), el cine bélico ("La caída del Halcón Negro"), la épica pseudo-TLOTR ("Cruzada"), la comedia romántica ("Un buen año") y el cine gangsteril ("Gángster americano"), y ahora se atreve con el thriller políticointernacional setentero. Y al igual que las otras relecturas, esta visión scottiana sigue teniendo peso específico. Está bien dirigida y bien filmada, y los momentos de tensión tienen verdadera tensión. Justo cuando nos estábamos acostumbrando a ver hamburguesa de musulmán torturado gracias a "24", Scott nos demuestra que todavía se puede choquear a la audiencia con sangre y dolor corporal ("El juego del miedo" y secuelas exceptuados, por supuesto). Hay moralina y mensaje, por supuesto, pero esto tampoco lo remarcan hasta un extremo odioso, y eso se agradece. Russell Crowe, actor que le enciende velitas a Ridley Scott por catapultarlo con "Gladiador" y sostenerlo con "Un buen año" y "Gángster americano", hace un secundario de lujo como un pijecillo burócrata que aprendió de lo más bien a limpiarse el culo solito, y Leonardo Di Caprio confirma una vez más que el bajón post-"Titanic" y sus intentos de quedar como el chulito de la peli están quedando atrás para reclamar el lugar que antes de su infausto cruce con James Cameron parecía estar predestinado a ocupar. Otro tanto cabe decir de Marc Streitenfeld, que ya había colaborado con Scott en el soundtrack de "Un buen año" y "Gángster americano", y que si bien se echa de menos a Hans Zimmer (el compositor que reemplazó a Vangelis como "scottiano de toda la vida"), se las arregla para crear una banda sonora muy marchosa, que crea buena ambientación para lo que sucede en pantalla. Y a pesar de su desmayo final y una subhistoria romántica que nada tiene que hacer con el resto de la trama, la peli sigue siendo sólida y dura, un ejemplo de la contundencia con la que Ridley Scott suele rodar. Y si la peli no es tan excepcional como sus promesas promocionales ("¡Descubra, ahora sí, la sórdida realidad del espionaje en el mundo islámico, con la crudeza que nadie lo contó antes!"), tampoco saldrán defraudados de la misma. Aunque no alcance a batir la calidad de "Syriana", pero en fin, también a todo hay quien gane...

-- Un aspecto interesante de esta peli, que comparte con "El buen pastor", es su enfoque de la dinámica profesional de los espías. Al igual que los abogados que deben despellejarse en el tribunal uno al otro, y fuera de la secretaría se saludan con toda la fraternidad del mundo, los espías tienden a olvidar sus lealtades para con sus patrones (los Gobiernos, y a las últimas, en teoría al menos, la nación soberana toda), y a crear sus propias atmósferas y nichos de trabajo. Al final, todo se reduce a la defensa de unos intereses más o menos abstractos, para empleadores siempre no muy bien definidos, manejando toneladas de información que quién sabe si cierta o falsa, con métodos no demasiado diferentes a los utilizados por las amenazas que supuestamente deben conjurar. Estamos aquí por tanto en las antípodas de James Bond, con un 007 luchando al lado de valores muy definidos (la libertad, la democracia, el british way of life) y en contra de supervillanos también muy definidos (bueno, algo menos en "Quantum of Solace", pero no mucho, no sea cosa que el público deje de considerar a Bond como "the good guy"). No es casualidad que los pretorianos que debían proteger al Emperador de Roma, terminaban derrocando y entronizando a éstos a su antojo, así como la guardia selyuk del Califa abasida, los strelzi del Zar o los jenízaros del Sultán, y no debe ser casualidad que un director de la CIA consiga no sólo escalar hasta la Presidencia de los Estados Unidos, sino también después entronizar a su propio hijo en el mismo sillón (léase George Bush y su hijo el monguito George W.). Esa atmósfera de agencias de espionaje creciendo como tumores cancerosos y creándose su propio mundo de mentirijillas está bastante bien rescatada en la peli, y al poco rato ya no importa para qué diablos se persigue tal o cual objetivo: hoy día hay que aliarse con unos para apuñalar a otros, y al día siguiente es al revés. Y en una de las tantas, te apuñalan a tí. O no. Porque hay un agente secreto que ha sobrevivido 22 pelis, y dudo que en esta franquicia lleguen a "Red de mentiras 22: Quantum of Islam", ¿no...?

IDEAL PARA: Ver el enésimo cuento sobre los musulmanes terroristas y los chicos del mundo occidental libre, y por una vez en la vida, bien contado.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

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