11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

domingo, 6 de septiembre de 2009

"Asuntos infernales" (2002).


-- "Mou gaan dou" (título original), "Infernal Affairs" (título internacional en inglés). Hong Kong. Año 2002.
-- Dirección: Wai-keung Lau y Siu Fai Mak.
-- Actuación: Andy Lau, Tony Leung Chiu Wai, Anthony Wong Chau-Sang, Eric Tsang, Kelly Chen, Sammi Cheng, Edison Chen, Shawn Yue, Elva Hsiao, Chapman To, Ka Tung Lam, Ting Yip Ng, Dion Lam, Chi Keung Wan, Hui Kam Fung.
-- Guión: Siu Fai Mak y Felix Chong.
-- Banda Sonora: Kwong Wing Chan.

-- "Asuntos infernales" en IMDb.
-- "Asuntos infernales" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Two worlds running in paralelo. El mundo de las tríadas chinas (la Mafia en versión ojorrasgádica), y la Policía. El honor y la lealtad a los tuyos, ante todo. Un gordo jefe de tríadas consigue la alquimia de meter a uno de los suyos dentro de la academia de polis. Mutuamente inadvertidos, la Policía también hace lo suyo, enviando a un agente fuera del sistema y degradándolo de manera ignominiosa, etcétera, para meterlo dentro de las mafias chinas. Pasa el tiempo. El mafi metío a poli escala posiciones, y lo mismo con el poli secretamente metido en la tríada. También tienen tiempo de conocerse, en esa actividad tan netamente hongkonesa que es compravendearse un equipo estéreo que suene así o asá. Aunque, por aquello del suspenso, ninguno de los dos sabe en qué están. Un vulgar operativo de tratar con dealers de cocaína, nada del otro jueves, termina muy mal cuando los polizontes hace acto de presencia. Cada bando saca sus cuentas, y llegan a la misma conclusión, pero de manera simétrica: dentro de ellos croa un sapo de otra charca. El mafi metío a poli, ahora está metido en Asuntos Internos, y por lo tanto le ponen en la irónica situación de tener que investigarse a sí mismo. Lo mismo pasa al otro lado. Y para que quede claro que el crimen nunca paga, resulta que el mafi dentro de la poli le va de lo mejor, tirándose a una chinita que hará las delicias de cualquier aficionado al fetish oriental, mientras que el poli metío en los bajos fondos, con asistencia psiquiátrica de por medio, empieza a ver como todos sus nexos con el mundo del Bien y la Luz empiezan a desaparecer, dejándolo cada vez más varado en la existencia. ¿Cuál de los dos sapos oirá croar primero al otro...? Hagan sus apuestas, señores...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

El año 2006, un cada vez más irritado Martin Scorsese (podemos imaginarlo farfullando: hijos de perra... "Taxi Driver"... "Calles peligrosas"... "El toro salvaje"... "Buenos muchachos"... "Pandillas de Nueva York"... ¡¡¡Y NUNCA UN PUTO OSCAR!!!) decidió jugárselo al todo por el todo. Si no le daban el Oscar por alguna de ésas, había que echar por la borda al puto Paul Schrader, que sus guiones por "Taxi Driver" y "La última tentación de Cristo" no me llevan ni a la puta esquina, y mirar hacia donde van los tiempos, hacia Asia, que Estados Unidos declina y China será la potencia del XXI, joer. En Hong Kong había por esos años (y los nuestros también, claro) una saga llamada algo así como "El camino sin fin", que después del éxito de la "Asuntos infernales" original, engendró un "Asuntos infernales II" y un "Asuntos infernales III" al año siguiente y dentro del mismo año siguiente (2003). O sea, había posibilidad de hacer un buen policial, con aromas a secuela, y quién sabe, quizás cayera el puto Oscar. Si les suena toda la reseña anterior que escribí como a "Los infiltrados", es porque "Asuntos infernales" es la versión original del mastodonte escorsésico. Ya sé que a estas alturas, todos ustedes han tenido ocasión de ver "Los infiltrados", sea en el cine cuando la dieron, sea arrendándola en DVD, sea... please, say not to piracy! En fin, reclamos sociales aparte, si les gustó "Los infiltrados", háganse un favor y vean la "Asuntos infernales" original. Y si no les gustó "Los infiltrados", háganse un favor igualmente y dénle una oportunidad a "Asuntos infernales". Peor que la mayestática masturbación mafipolicial de Scorsese no puede ser, ¿verdad?

¿POR QUÉ VERLA?

-- Insisto en el mismo punto. La peli de Martin Scorsese dura cerca de 150 minutos (¡dos horas y media!) y "Asuntos infernales" se empina apenas sobre los 100 minutos (más o menos hora y tres cuartos). ¿Cómo puede acortarse tan grande historia en nada menos que tres cuartos de hora...? La pregunta es al revés, considerando que la más larga es la que vino después, el remake por decirlo a lo chulo. Y la respuesta es: porque Martin Scorsese se macaqueó el mástil de lo lindo metiéndole un montón de cosas, en primera para explicar bien a lo tonto el asunto, sólo por el evento de que algún completo oligofrénico en la novena butaca no entendiera la trama, y en segunda porque así quedaba más cinemascope y por lo tanto más oscarizable, ¿vale? En el "Asuntos infernales" original, toda la trama queda explicada en apenas unos minutitos, todo directo al grano, y luego que empiece la peli. Este hacerlo todo compacto mejora mucho el ritmo de la historia (o mejor dicho, considerando que ésta es la original: el distender tanto "Los infiltrados" la hace más latera). El guión hace prodigios contando mucho con muy poco, cada escena está cortada al milímetro para que nada sobre, y todas las situaciones se resuelven con rapidez. Eso es saber hacer buen cine. Y un detalle: en el remake tuvieron el estúpido detalle de concentrar en el cretino personaje de la psicóloga, el rol que en la peli original, con toda la lógica del mundo, ¡son dos chicas distintas!

-- La realización está más que bien. La peli es puro pulso y tensión nerviosa. Vemos apropiadamente cómo las vidas paralelas de los dos agentes van corriendo, y podemos sentirnos más que bien compenetrados con los que les pasa. La manera en que la cadena de sucesos se va hilvanando consigue crear un efecto casi de tragedia griega. A un buen guión y un ejercicio draconiano del uso de la mesa de edición, se suman actuaciones comprometidas y sudadas, a través de las cuales podemos conseguir la rara perla, tan escasa en el cine de acción, de poder adivinar rasgos psicológicos y motivaciones subyacentes en el interior de los personajes, haciendo por lo tanto el final de la peli harto más lógico que su absurdo remake yanki (además, en esta peli no caemos en concesiones a la orfandad neocortéxica como la estúpida escena de la rata al último). O sea, tenemos una peli con una historia potente, en un empaque también potente. ¿Qué más podemos pedir?

-- Permítanme dármelas de pedante por un minuto (bueno, MÁS pedante que de costumbre). Esta peli consigue dar el salto desde la acción pura y dura, hasta el terreno de la filosofía (algo que su chata contraparte yanketa, con su fijación con hacerlo todo obvio, arroja a buen viento). Hay una dimensión metafísica en el hecho de que cada bando consigue introducir a uno de los suyos en el contrario. Puro Yin y Yang. Cada infiltrado es más que un simple espía, es casi una violación del orden universal establecido, de que los polis con los polis y los mafis con los mafis. La serpiente que se muerde la cola. A las últimas, el tema de que unos son mafis y otros policías casi se desperfila por completo: ser lo uno o lo otro es casi una metáfora abstracta, porque en el fondo son dos fuerzas muy parecidas (aunque antagónicas). Sólo un chino (bueh, un hongkonés) podía rodar algo tan taoísta como esto. Y sólo un italiano megalómano como Scorsese podía tener el descaro de cargársela (¡ah, si no hubiera echado a Paul Schrader por la borda...!).

IDEAL PARA: Amantes del cine de suspenso y acción en general.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].



-- Inicio de la peli [en cantonés, subtítulos en inglés].

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