11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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martes, 23 de noviembre de 2010

"¿Y dónde está el policía?" (1988).


-- "The Naked Gun: From the Files of Police Squad!" (título original en inglés), "Agárralo como puedas" (título en España), "La pistola desnuda" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1988.
-- Dirección: David Zucker.
-- Actuación: Leslie Nielsen, Priscilla Presley, Ricardo Montalban, George Kennedy, O.J. Simpson, Susan Beaubian, Nancy Marchand, Raye Birk, Jeannette Charles, Ed Williams, Tiny Ron, 'Weird Al' Yankovic, Leslie Maier, Winifred Freedman, Joe Grifasi.
-- Guión: Jerry Zucker, Jim Abrahams, David Zucker y Pat Proft, basados en la serie de televisión creada por los tres primeros.
-- Banda Sonora: Ira Newborn.

-- "¿Y dónde está el policía?" en IMDb.
-- "¿Y dónde está el policía?" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Beirut, Medio Oriente. En medio de los infaltables wassa-allah-ahaliyah-illah-allah que plagan toda peli ochentera con escena en el Medio Oriente, asistimos a una reunión de la Liga de Supervillanos Ochenteros Islámicos en pleno: Idi Amin, Muamar Gadafi (sorry, sé que no se escribe así, pero ando flojo para buscar la grafía correcta en la Wikip-), Yaser Arafat, y el malvado más malvado de todos, que es el Ayatolah Jomeini, que según todas las pelis y noticiarios del mundo, era un cabrón de cuidado al que SuperRR el Vaquero de Teflón mantenía a raya. ¡Ah! Y con Mijail Gorbachev de invitado sorpresa. De pronto, después de discutir planes y planes, se levanta el Ayatolah Jomeini para hablar, con música ominosa para que veamos que es maloh bien maloh, acerca de un atentado contra Estados Unidos... (así, con puntos suspensivos) El Gran Satán... caiga de rodillas... etcétera. Y entonces viene un ataque demoledor y decisivo de parte del superagente... ¿007? ¡No, señores! ¡Es Enrico Palazzo! Er... No, me equivoqué de peli. ¡No, no me equivoqué de peli! ¡Es Frank Drebin! ¡Y les da una paliza! ¡Y los amenaza con que no vuelvan a América! Pero cuando Frank Drebin regresa a América, a Los Angeles, las cosas no andan bien. Su señora lo ha dejado, y su mejor amigo, un negrito con cara de muy simpático (O.J. Simpson, varios años antes de que le hicieran el famoso Juicio Simpson ése y se transformara en el malvado negro ése al que sacaron con abogados de las fauces de la pena capital) le hacen un atentado que lo manda al hospital. Frank Drebin se pone a investigar, y descubre lo impensado: mientras la Reina de Inglaterra visita Los Angeles, el villano hipervillano ha planificado un atentado terrorista que convertirá a Carlos y Diana automáticamente en reyes de Inglaterra... (bueno, no se los menciona, pero en esa época no se habían divorciado, y aún Elton John no le cantaba eso de la vela en el viento y etcétera. Qué años locos aquéllos). ¿Podrá el patosísimo Frank Drebin detener los malvados planes de...? Bueno, a quién le importa, si el asunto aquí es reirse a carcajadas.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

ZAZ podría ser la sigla de una bofetada en ésa del Batman setentero, pero para los que de verdad sabemos de cine (o sea, los que nos hemos librado de la intoxicación cinemarxista de Cahiers du Cinema), es también las iniciales de Zucker, Abrahams y Zucker, tres judíos muy simpáticos que unieron fuerzas (bueno, los Zucker son hermanos, y por favor, no hagan un chiste cachondo reemplazando la Z con la S, que éstos tipos nos han legado algunas magníficas pelis a la posteridad... resérvense eso para el prota de "Red social") para renovar de golpe la alicaída comedia ochentera. Bueno, la comedia es un género siempre alicaído, porque es uno de los más difíciles ever, pero ya me entienden el punto. El caso es que los ZAZ se marcaron un primer tanto con la duología "¿Y dónde está el piloto?" e "¿Y dónde está el piloto? II", en la que aporreaban a mansalva las pelis de catástrofes setenteras, antes de lanzarse con la que es su obra maestra, la joya de la corona, que es la trilogía de "¿Y dónde está el policía?" y secuelas. Bueno, admitámoslo, la realmente buena es la primera, y las otras dos se suben un poco al carro tirado por la locotomora principal, pero sigue siendo la joya de la corona. El caso es que "¿Y dónde está el policía?" se convirtió en un clásico instantáneo, transformándose en una de las mejores comedias de la Historia del Cine, consagrando a Leslie Nielsen, y haciendo ingresar a Frank Drebin al panteón de personajes inmortales del cine. Y que los fanáticos del cine continental europeo se queden con sus camellos de ojos llorosos y su maiqueljanequismo, que nosotros preferimos cine del bueno, del que como dice el cliché, "nos hace reir y llorar", del que en definitiva más se parece a la vida tal y como es (o sea, al absurdo existencialista a lo Sartre/Camus... ¡Por Bastet: Drebin y Camus! ¡Es verdad, los extremos se tocan).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Ya lo dije, y lo repito. Puede que a los culturetas de toda la vida no les guste lo que voy a decir, pero "¿Y dónde está el policía?" no tiene nada que desmerecerle a las comedias de Charles Chaplin o a las de Billy Wilder o a las de Peter Sellers. Por el contrario, puede lidiar de tú a tú con ellas, y no hay Top Ten de comedias fílmicas que tenga algún sentido si no la incluye dentro del ranking. La clave para haber creado esta obra maestra del descacharre, cuya magia es la envidia y la desesperación de tantos wannabies posteriores ("Una película de miedo", "No es otra tonta película americana", y un largo etcétera, muchos de ellos perpetrados por Leslie Nielsen ganando sus cheques repitiéndose hasta la autoparodia), es que tuvieron la inteligencia de tomar para el reverendo cachondeo no a pelis específicas (aunque varias de ellas circulan por ahí en el subtexto: "Teléfono" con Charles Bronson, "Pelotón"...), sino a un género entero, cual es el policial de toda la vida, desde el Cine Noir a lo Humphrey Bogart (si has visto "El Halcón Maltés" o "Casablanca" y después ves a Leslie Nielsen imitando sus modales y entonación de voz, sabrás de lo que hablo) hasta la acción setentera por entonces aún de cierta actualidad (la ochentera a lo "Comando" o "Arma mortal" ya se escapa de sus coordenadas, por una cuestión de cronología). En esto, gana con gol de arco a arco sobre otras pelis que se limitan a tomar las escenas más chulas de pelis recientes e hilvanarlas para sacar una carcajada forzada del respetable por identificación ("Epic Movie", "Disaster Movie"...). Y lo hace con un ingenio desternillante. ¿Alguna vez habías visto una persecusión policial en el vehículo de una escuela de conducir, acaso...? ¿O esa conferencia de prensa en la que Leslie Nielsen se escabulle para...? En el fondo, la intriga completa de la peli no tiene mucho sentido, y el plan malvado del villano tiene una cantidad de agujeros lógicos del tamaño de una catedral (¿cómo se las apaña el villano para instruir a su asesino sobre cuál es la víctima a la que debe eliminar?), pero eso realmente no tiene ninguna importancia, porque la trama no es más que la excusa para enhebrar una hilera de chistes sangrantes a velocidad de ametralladora. Si nunca has visto esta peli, entonces te puedo decir a las claras que te sorprenderás, porque la peli tiene el ingenio necesario para siempre tomarte por sorpresa, dar vuelta los códigos, tener alguna salida inesperada. E incluso viéndola varias veces, tiene el enorme mérito de que descubres nuevos chistes y gags que se te habían pasado inadvertidos en una primera pasada. Si esta capacidad de sorprender, agradar, divertir y mantener al público en vilo no es el sello o marca de lo que deba ser una obra maestra del cine, entonces no sé qué pueda serlo.

-- Leslie Nielsen. Digamos algunas palabras sobre este actorazo, también uno de los grandes de Hollywood, nunca suficientemente reconocido, que en los '50s iba de galán guaperas (¡!)... ¡Si hasta fue una especie de chulo Capitán Kirk en borrador, en la peli SciFi "Planeta prohibido" de 1956!, y más adelante puso tanto su físico como su presencia actoral al servicio de roles de carácter (también fue el malogrado capitán del barco tumbado por la ola, en "La aventura del Poseidón"). Pero hasta ese entonces nadie lo reconocía demasiado. Si no me creen, háganse el favor de repasar esos roles, que sirve de manera encomiable a pesar de lo estereotipados o secundarios que sean. Increíblemente, considerando su talento actoral, nadie apostó por él para convertirlo en una megaestrella, y ya bien pasada la cincuentena, comenzó a cimentarse un nombre interpretando al médico surrealista de "¿Y dónde está el piloto?", aunque ahí era una especie de secundario de lujo (el prota era Robert Hays, a quién después el celuloide se lo tragó). "¿Y dónde está el policía?" no es en puridad el primer protagónico de Nielsen, pero sí el que lo consagró e hizo saltar a la palestra, a sus tardíos (entonces) 62 años. El resto es historia: se convirtió en el clown de las parodias en Hollywood, perdiéndose en pelis cada vez más lastimosas como "Duro de espiar", "Míster Magoo", "Injustamente acusado", "Una película de miedo 3", ¡"Spanish Movie"!... Pero el papel de Leslie Nielsen es y siempre será el inolvidablemente patoso Frank Drebin, un policía torpe y metepatas, incapaz de darse cuenta de su propia estupidez, siempre metido en catástrofes que bordean lo surrealista (muy en la vena de ese otro grande que es Peter Sellers interpretando al Inspector Clouseau), pero al que Nielsen infunde un enorme espíritu y dignidad, que lo redimen de todos sus pecados. En definitiva, ésa es la madera de la que están hechos los héroes.

-- El resto del elenco está superlativo. Priscilla Presley está magnífica en el que probablemente sea el único rol que la posteridad recordará de ella (y acá está en su punto, mientras que en las secuelas, algo pasa que no termina de cuajar). Ricardo Montalban, que ya había interpretado al celebrado villano Khan en "Viaje a las Estrellas II: La ira de Khan", se manda otro malvado memorable, aprovechando que está en una comedia para darle rienda suelta a toda su truculencia. George Kennedy, el entrañable e inevitable operario de aeropuerto Patroni de las sagas aeropuertoriles ("Aeropuerto" y secuelas), se complementa a la perfección con Nielsen como el capitán de policía que le da apoyo en parte porque él mismo también es un tanto patoso, de manera inadvertida, claro. O.J. Simpson, que hoy en día es conocido por la más que turbia muerte de su señora y el juicio subsiguiente, pero que en esos años tenía un cierto currículum cinematográfico como "chico bueno", (fue el jefe de seguridad del edificio que se va al carajo en "Infierno en la torre", y es que en una de catástrofes setentera, al negro tenía que pasarle), interpreta de manera genial a Nordberg en sus poquitas escenas (se la pasa casi toda la peli en el hospital, el pobre), y la secuencia inicial en que trata de hacer una redada contra un barco es una explosión de risas aseguradas. Mencionemos también el cameo de Weird Al Yankovic, que de alguna manera u otra se las arregló para estar metido también en las secuelas (bueno, en "¿Y dónde está el policía? 33 1/3" aparece como él, porque en "¿Y dónde está el policía? 2 1/2" interpreta a otro personaje). Nancy Marchand, por su parte, como la alcaldesa de Los Angeles teniendo que aguantar constantemente los desmadres de Frank Drebin, está lisa y llanamente genial. Mención especial para Jeannette Charles, una mujer que debido a su parecido físico se especializó en personificar a la Reina Isabel II de Inglaterra con una eficacia rayana en la que mostró Helen Mirren en "La Reina" (aparece también en "Vacaciones en Europa" y "Austin Powers en Goldmember"), y que realmente da hasta cuco de que haya alguien así allá afuera imitándote a tí, a ver a cuánta gente podría engañar. Y para Raye Birk como Papshmir, el malvado árabe jefe de la conspiración que, me mandaré un spoiler no demasiado importante aquí, reaparecerá después preparando otro complot en "¿Y dónde está el policía? 33 1/3: El insulto final".

-- Una nota sobre lo subido del humor. Fiel al ochenterismo de la época, la peli tiene chistes bastante subidos de tono, con una fuerte carga erótica y sexual. Y sin embargo, esta peli consigue la alquimia de ser picaresca, sin caer nunca en la grosería ni el mal gusto. Los chistes son directos, sin medias tintas, pero siempre elegantes, y eso es algo que se agradece si se lo compara con el cine de hoy, que cuando trata de ponerse sexual, cae irremisiblemente en lo chabacano ("Una película de miedo", "No es otra película de amor").

-- Secuencias memorables. Lo siento, no puedo mencionar una en particular, todas están demasiado bien, y no quiero mandarme ningún spoiler que impida a mis atentos lectores el disfrutar de manera prístina y virgen de esta peli.

IDEAL PARA: Desternillarte de risa.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Secuencia inicial [en inglés, sin subtítulos].



-- Persecusión policial [en inglés, sin subtítulos].

domingo, 23 de mayo de 2010

"Los 39 escalones" (1935).


-- "The 39 Steps". Inglaterra. Año 1935.
-- Dirección: Alfred Hitchcock.
-- Actuación: Robert Donat, Madeleine Carroll, Lucie Mannheim, Godfrey Tearle, Peggy Ashcroft, John Laurie, Helen Haye, Frank Cellier, Wylie Watson, Gus McNaughton, Jerry Verno, Peggy Simpson.
-- Guión: Adaptación de Charles Bennett y diálogos de Ian Hay, sobre la novela de John Buchan.
-- Banda Sonora: Hubert Bath, Jack Beaver y Charles Williams, todos ellos sin acreditar.

-- "Los 39 escalones" en IMDb.
-- "Los 39 escalones" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En la época anterior a Internet, para divertirse la gente tenía que... ¡salir de sus casas! ¡Y congregarse en espacios públicos! En uno de esos espacios, un teatro para ser más exactos, se presenta un tipo que se hace llamar el señor Memoria, y que es tan memorión que lo sabe todo, como el tipo ése de la serie John Doe, pero en chungo (más viejo y más esquelético, para que nos entendamos). De pronto, resuenan los disparos, la multitud escapa... y hay un muertito. Uno de los concurrentes, que sabemos es el prota porque es chulo y mijo, no parece preocuparse demasiado porque, miren ustedes, le cae del cielo una chica que también estaba en el sarao. A pesar del comportamiento obviamente sospechoso de la chica, el tipo en vez de denunciarla a Scotland Yard, decide hacerla buena, dárselas de galán y llevársela a casa, y a ver qué pasa después, pero con mucha flema british, eso sí. El caso es que la susodicha, así de buenas a primeras, se ofrece entera a él (¡YOMI-YOMI!), pero no en el sentido sexual del término (BUUUUUU...), sino en abrirle su corazón y su alma. La chica es una espía, y está persiguiendo un complot para realizar un atentado contra una persona X, y que algo tiene que ver una cosa llamada los 39 escalones, que no se explica porque algún suspenso tiene que tener la peli. El caso es que cumplida su misión de poner al prota en campaña, la chica es convenientemente asesinada, y el prota es también convenientemente perseguido por asesinato. Ahora ya tenemos todos los elementos: un prota X persiguiendo un complot Y mientras "los buenos" lo acusan de Z. ¿Qué diablos es X, Y y Z? Bueno, en todas las pelis de hombre inocente perseguido varía, pero la receta de toda la vida es la que acabo de escribir. Y a partir de aquí se me hace un poco pesado seguir, así es que mejor pasemos a la siguiente sección.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Antes de que Alfred Hitchcock se transformara en leyenda con pelis como "La llamada fatal", "Vértigo" o "Psicosis", mucho antes de todo eso, pasó por una época que suele llamarse de manera informal su "etapa inglesa", o sea, que todaba pelis en Inglaterra. Para que vean, eso de expropiar cineastas de sus tierras natales para tragárselos en Estados Unidos, por parte de los escualos de Hollywood, es práctica vieja. La etapa inglesa de Hitchcock es ante todo, una de formación, en que fue desarrollando sus resortes narrativos, puliendo el estilo, enfocándose. Si Alfred Hitchcock se hubiera muerto sin haber rodado nada fuera de Inglaterra, sería recordado por los historiadores del cine como una curiosidad local, porque la verdad es que esas pelis no dan para demasiado más tampoco. "Los 39 escalones" es considerada como una de las obras cumbres de Hitchcock, y como una pieza maestra e imperecedera de suspenso. Francamente, me cuesta entender por qué. Aunque las audiencias de 1935 pensaban distinto, y la premiaron con una suculenta recaudación (suculenta, entendámonos, para los estándares de aquel tiempo).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digamos, antes que nada, que esta peli tiene algunos elementos bien propios de las pelis hitchcockianas. Esta es la primera vez que empleó su fórmula patentada de "hombre inocente perseguido mientras persigue a los verdaderos criminales", que con variantes repitió aquí y allá (incluyendo "Intriga internacional", "La cortina rasgada"...). Aparecen algunas insinuaciones de lo que después será su mórbida percepción de lo sexual (esa chica que es una espía y que accede a algo tan pecaminoso como dejar que... ¡horror! ...la visiten en su departamento de noche, y que lógicamente paga su atrevimiento con la muerte). Y también el clásico mcguffin de rigor, en este caso, el complot internacional que en realidad es un pretexto para que el prota pueda ponerse en pie de guerra contra los malvados. Pero aparte de eso, es poco lo que queda de rescatable en esta peli. No es culpa de Hitchcock, probablemente. Hoy en día, los estándares de esta clase de pelis (pelis de suspenso con muchos lugares geográficos diferentes) lo marcan cosas como "Quantum of Solace" o "Bourne: El ultimátum", con amplios despliegues de cámaras y paisajes apabullantes, y en ese sentido, "Los 39 escalones" y su apego a la costumbre muy '30s de rodárselo todo en estudios, incluso las escenas de exteriores (por aquello de controlar el paisaje, la iluminación, etcétera), conspira contra la credibilidad de cara al espectador moderno. En cuanto al resto, todo es tan de receta (aunque, es justo reconocerlo, la receta en aquellos años era todavía nueva), que sólo muy de tarde en tarde levanta mínimamente el interés. Cuando averiguamos por fin qué diablos son los malditos 39 escalones, bien podemos rezongar sobre para qué tanta chimuchina, si al final todo se reducía a eso. Hay un par de detalles, con todo, que levantan el conjunto bastante envejecido. Uno de ellos, es la estupenda secuencia de dos personajes mutuamente esposados, e imposibilitados de quitarse sus esposas, con todo lo que eso les significa de problemas (la idea seguirá pareciendo bueno en la muy posterior peli "Fuga en cadenas"). La otra, es el personaje del señor Memoria, que a ratos pareciera ser una bizarra versión de Funes el Memorioso, el personaje de Jorge Luis Borges que lo podía recordar todo (esto sería interesante, casi tanto como una colisión entre dos planetas: "Borges vs. Hitchcock: The Final Battle Begins"...).

IDEAL PARA: Historiadores del cine y fanáticos de Alfred Hitchcock a partes iguales.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "LOS 39 ESCALONES":

-- "39 escalones" en Celuloides En Su Jugo.
-- "The 39 Steps: ¿Qué son los 39 escalones?" en CinemaScope: Una Mirada al 7mo Arte.

VIDEOS.

-- Persecusión a bordo de un tren [en inglés, sin subtítulos].

martes, 19 de septiembre de 2006

"Encima de la hora" (1995).


-- "Nick of Time" (título original en inglés), "A la hora señalada" (título en España), "Tiempo límite" (título en Argentina). Estados Unidos. Año 1995.
-- Dirección: John Badham.
-- Actuación: Johnny Depp, Courtney Chase, Charles S. Dutton, Christopher Walken, Roma Maffia, Marsha Mason, Peter Strauss, Gloria Reuben, Bill Smitrovich, G.D. Spradlin.
-- Guión: Patrick Sheane Duncan.
-- Banda Sonora: Arthur B. Rubinstein.

-- "Encima de la hora" en IMDb.
-- "Encima de la hora" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un tal Watson llega con su hija a una estación de trenes. Allí, un incidente vulgar y corriente con unos marginales skatedictos los pone en la mira de un par de fulanos que se revelan como agentes del Gobierno, y los secuestran. Ahora, el tal Watson, el hombre de la calle, afronta el desafío supremo: si en hora y media no liquida descerrajándole el cargador entero de una pistola a un blanco prefijado, su hija morirá. Los problemas comienzan a sucederse cuando Watson descubre que el famoso blanco prefijado es, en realidad, la Gobernadora de California, que está postulando a la reelección, y que además, la conspiración para liquidarla llega hasta los más altos niveles...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

tic (pj), tac (pj), tic (pj), tac (pj)... Antes de que conociéramos al reloj agobiante presionando a Jack Bauer en "24", tuvimos esta pequeña joyita del cine de suspenso. A mediados de los '90s, el suspenso clásico de buena y vieja ley, el heredero de Hitchcock y Polanski, estaba desapareciendo ante la progresiva infantilización del cine pop-corn. En medio de todo eso, este filme pasó desapercibido en su tiempo (éramos cuatro pelaperros viéndolo en la sala, en la escasa semanita que duró en cartelera). Por suerte, gracias al cable hemos podido reivindicarlo como un gran precursor. La premisa es la siguiente: el protagonista es un hombre común, que debe resolver un problema de vida y muerte con mucha acción y balas en hora y media... en la hora y media que dura la película. Es, por tanto, una película en tiempo real, sobre conspiraciones políticas, traiciones y asesinatos. O sea, la fórmula que "24" ha venido explotando durante cinco temporadas (y viene la sexta en camino), anticipada al pie de la letra media década. Para que vean de dónde salió la idea.

¿POR QUÉ VERLA?

-- La historia cumple con dos requisitos esenciales: es simple y sólida. Hay vueltas de tuerca, por supuesto, pero éstas no llegan a ser tan agobiantes que el espectador se sienta estafado. Todo el plan de la conspiración es lógico y natural (descartado el uso de inocentes para realizar el crimen maestro, por supuesto).

-- John Badham. El hombre ha probado su maestría en diversos filmes de consumo popular, y más de alguno ha marcado época ("Fiebre de sábado por la noche", "Relámpago azul", "Juegos de guerra"), y aquí vuelve a mostrarse como un artesano genial. La película tiene ritmo, es trepidante, cada minuto que pasa incrementa la tensión sin cesar, y todo eso sin hacer abuso de trucos cinematográficos. (Por favor, no lo maltraten por haber realizado "Cortocircuito", "La asesina" o "Zona de impacto"; hasta los grandes tienen sus caídas, ¿bien?).

-- Supongo que ya le echaron un vistazo al elenco. Después de ser "Burton boy" y hacer algunos de los roles más estrafalarios del cine en los últimos quince años, Johnny Deep... perdón, Johnny Depp, hace uno de sus papeles más "normales", y no se crean, demuestra que lo suyo es talento y no pura pirotecnia. Christopher Walken, como su atosigador antagonista, se desmarca un tanto de sus roles más pasados de rosca y consigue algo más de naturalismo (además que abandona su clásico peinado estilo '80s y se peina como un aburrido burócrata del Gobierno). Roma Maffia está impecable en su rol de colega asesina: ella era inevitable en las pelis y en la TV de aquellos años ("Acoso sexual", "El protector", "Doble riesgo"). Y G.D. Spradlin infunde respeto como el hombre que parece orquestarlo todo entre las sombras con el cinismo propio de quien se limita a jugar una partida de ajedrez.

-- A veces, la vida imita al arte. La conspiración que plantea esta película, uno puede buenamente preguntarse cuántas veces no habrá sucedido en la vida real... Esta película es de la Era Clinton, y en aquellos años, había cosas que el cine podía decir en voz alta. En la actualidad, rodar una peli de las mismas características sería irse a meter bajo la pata de los caballos, al menos, mientras gobiernen Bush y Cia.

IDEAL PARA: Fanáticos de "24" que quieran ver dónde empezó todo (y que deseen enterarse de las cosas en hora y media, en vez de esperar las 24 horas de cada temporada)...

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