jueves, 4 de octubre de 2007

"La cortina rasgada" (1966).


-- "Torn Curtain". Estados Unidos. Año 1966.
-- Dirección: Alfred Hitchcock.
-- Actuación: Paul Newman, Julie Andrews, Lila Kedrova, Hansjörg Felmy, Tamara Toumanova, Wolfgang Kieling, Ludwig Donath, Günter Strack, Gisela Fischer, Mort Mills, Carolyn Conwell, Arthur Gould-Porter, Gloria Gorvin.
-- Guión: Brian Moore, más aportes sin acreditar de Willis Hall y Keith Waterhouse.
-- Banda Sonora: John Addison.

-- "La cortina rasgada" en IMDb.
-- "La cortina rasgada" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Suecia. Hay un congreso científico en Estocolmo. A él asiste un científico especializado en chucherías nucleares, y su bella asistente y futura esposa, a la que por cierto un científico alemán empieza a echar los tejos. Pero cuando la futura esposa se pone a hacer lo de rigor en toda futura esposa que se precie de tal (o sea, empezar a planificar con, y a veces por encima de, el futuro marido), el marido sale con algunas cosas un tanto extrañas, incluyendo un vuelo a Hungría de última hora. La esposa empieza a averiguar qué demonios ocurre, porque vaya uno a saber, será muy bonita, pero siempre toda mujer sospecha que hay otra más bonita, así es que se embarca en la cacería, siguiendo a su flamante prometido, el cual resulta estar en vuelo no a Hungría, sino a... ¡¡¡CHACHÁAAN!!! ...¡¡¡BERLÍN ORIENTAL!!! ¡¡¡DETRÁS DE LA CORTINA DE HIERRO!!! A medida que avanza el asunto y la mujercita sigue fielmente a su hombre, más crecen sus certezas de que quizás nuestro heroico científico sea un traidor, después de todo, que se está vendiendo a los comunistas. ¿Conseguirá impedir que nuestro chulo héroe le venda el alma a los demoníacos comunistas? ¿Conseguirán ambos salir vivos de ese tenebroso Mordor sigloveintesco que era el mundo detrás de la Cortina de Hierro...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La larga sombra de lo que para la época era una simple franquicia de serie B, como lo eran las pelis Bond (por lo menos hasta "Operación Trueno"), alcanzó incluso al Amo del Suspenso, al Maestro del Miedo, al Señor del Terror, a Alfred Hitchcock himself. Nadie duda de que la gran década de Hitchcock fueron los '50s, en donde su estilo estiradete para filmar calzaba bien con el Zeitgeist de la época. Pero en los '60s, Hitchcock empezó a ser mirado un poco como alguien pasado de moda, no por los intelectualoides de siempre, por supuesto, quienes a esas alturas lo reverenciaban como a un maestro del cine (y con justicia, por una vez, para que vean que la crítica cultureta no siempre la palma), sino por el grueso público. Después de "Intriga internacional" había intentado reconvertirse al terror psicológico con "Psicosis" y "Los pájaros", y de ahí, con el interludio de "Marnie la ladrona", se cargó hacia el cine de espías con dos piezas menores de su filmografía, la que nos ocupa y su sucesora "Topaz". En esta reconversión en la que Hitchcock trató de competir en el género en donde proliferaban los James Bond, los Derek Flint y las Modesty Blaise, simplemente no le fue bien. De partida, trató de llamar a su vieja estrella Eva Marie Saint (actriz de "Intriga internacional", y conocida en el 2000 y algos por ser la mami de Superman en "Superman regresa"), pero no le quedó más que plegarse al capricho del estudio y trabajar con Julie Andrews, a quien aparentemente despreciaba como una cantante metida a actriz. También tuvo roces con Paul Newman, quien era más joven que sus otras estrellas masculinas (Cary Grant, por ejemplo), y que por ende, tenía roces mayores con ese vejete que aún seguía tosiendo tras una cámara. Para colmo se peleó con Bernard Herrmann, su colaborador en el soundtrack de toda la vida, y el resultado se resiente en una banda sonora bastante inferior al promedio de las cintas Hitchcock. La película no fue un fracaso, pero tampoco fue un éxito precisamente, y ayudó a mandar la carrera de Hitchcock en declive.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de Alfred Hitchcock. Digan lo que quieran sobre que es un Hitchcock menor, incluso prescindible en su filmografía, pero ya se quisiera el ochenta por ciento de los garbanceros que fungen como directores en Hollywood, poder rodar en estado de gracia algo como esto, que Hitchcock rodó en piloto automático. A pesar de lo rocambolesco de la premisa que apoya la intriga, la verdad es que consigue mantener una cuota de tensión y suspenso. Siempre es algo que se agradece.

-- A pesar de que no es lo que uno esperaría a cabalidad de Hitchcock (no es una "peli Hitchcock", podríamos decir), sí tiene varios "momentos Hitchcock": la secuencia del combate contra Gromek en la granja, la encerrona de la Stassi contra los protas en el teatro y su resolución... ¡¡¡Incluso hasta se da el lujo de meter suspenso en medio de un aburrido debate científico entre dos matemáticos, eso es ser Maestro!!!

-- Paul Newman y Julie Andrews, aún sin ser lo que uno esperaría los típicos protagonistas Hitchcock (Newman era demasiado salvaje en comparación a otros, y la Andrews no es lo suficientemente gélida o vaporosa), cumplen bien. Paul Newman ya había visitado Estocolmo en clave de espías en "El premio", aunque aún estaban lejos sus protagónicos en "Butch Cassidy y Sundance Kid" o "Infierno en la torre", y le aporta la intensidad especial que le era propia en aquellos años (después envejeció, pero cosa increíble, supo hacerlo con enorme dignidad); nadie creería que al protagonizar "La cortina rasgada", Paul Newman era en realidad ya un cuarentón, tanta es la adrenergia que descarga. Julie Andrews, por su parte, venía saliendo del tenebroso submundo de las pelis musicales, anotándose éxitos resonantes y la inmortalidad fílmica con "Mary Poppins" y "La novicia rebelde", así es que debió ser chocante para la época verla reconvertida en heroína de thriller de espías (las nuevas generaciones quizás la conozcan mejor por ser la abuela de Anne Hathaway en "El diario de la princesa" y su secuela, además de prestarle voz a la mami de Fiona en "Shrek 2" y "Shrek Tercero").

IDEAL PARA: Fanáticos de Hitchcock, catadores del cine de espías, y seguidores de los protas Paul Newman y Julie Andrews.

2 comentarios:

Rodi dijo...

A mi también me parece un Hitchcok menior, pero como tú bien dices, una obra del maestro siempre es una obra a tener en cuenta. Siempre recuerdo de esta película la secuencia del asesinato en la granja sin música y la escena en la que Paul Newman le cuenta toda la intriga a Julie Andrews viéndose toda la escena desde lejos.

Saludos.

General Gato dijo...

Y es que no por nada, Hitchcock era un maestro. Incluso hasta en sus películas más débiles hay "momentos Hitchcock" en los que uno puede reconocer la mano de alguien que sí sabe contar una historia en 35mm. A pesar de no ser un tipo enamorado de todo lo antiguo simplemente porque "todo tiempo pasado fue mejor", cada vez que veo una de Hitchcock no puedo evitar pensar que "ya no las hacen así"...

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