11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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martes, 13 de febrero de 2007

"Intriga internacional" (1959).


-- "North by Northwest" (título original), "Con la muerte en los talones" (título en España), "Perseguit per la mort" (título en catalán).
-- Dirección: Alfred Hitchcock.
-- Actuación: Cary Grant, Eva Marie Saint, James Mason, Jessie Royce Landis, Leo G. Carroll, Josephine Hutchinson, Philip Ober, Martin Landau, Adam Williams, Edward Platt.
-- Guión: Ernest Lehman.
-- Banda Sonora: Bernard Herrmann.

-- "Intriga internacional" en IMDb.
-- "Intriga internacional" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Cary Grant aparece muy chulo, dando una serie de instrucciones a su secretaria. Como su lengua de metralleta es más rápida que su cerebro, le encarga llamar a su señora madre, sin acordarse de que ella tiene una partida de bridge. Se queda preocupado, así es que en un minuto de una reunión de caballeros en un hotel decide excusarse e ir al teléfono (es que no existían todavía los celulares, ¿vale?). Pero elige el momento mal. El botones del hotel ha estado llamando a otro sujeto distinto, el cual es seguido por un equipo de bribones, así es que los bribones confunden a Grant con el tipo al que han estado siguiendo, lo secuestran y se lo llevan. El pobre hombre la pasa muy mal, porque primero lo interrogan de manera no muy suave, y luego, cuando no dice nada (¿y qué va a decir, si no sabe nada?) le meten una buena dosis de whisky del bueno en el cuerpo, y luego lo ponen al volante de un vehículo que requerirá de un pequeño vuelito para estrellarse. El sujeto despierta en el último instante y consigue salvar el pellejo al precio de ser arrestado por la poli, por conducir en estado de ebriedad. Cuando cuenta su increíble historia (la historia de un borracho e infractor de las leyes del tránsito), nadie le cree, y cuando va a ver la casa, todo luce de manera completamente distinta a como él había dicho que sería. Ahora, nadie le cree su historia, mientras que los bellacos le siguen los pasos, creyéndole un hombre que en realidad no es. Su única esperanza de salvación es encontrar al hombre con el cual le confunden y que, para colmo... ¡no existe! (y no hemos revelado el final de la película, sino que apenas vamos en la primera cuarta parte).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Los '50s fueron sin lugar a dudas la década del reinado absoluto de Alfred Hitchcock, llamado con muy buenos motivos "el Amo del Suspenso". En aquella década prodigiosa dirigió "Extraños en un tren", "La llamada fatal", "Para atrapar al ladrón", "El hombre que sabía demasiado", "Vértigo", y la cerró con broche de oro con "Psicosis". Fresco su éxito de "Vértigo", Hitchcock quería dirigir una película sobre la identidad equivocada. Además de eso, debía tener una escena en el edificio de las Naciones Unidas, y otra en el Monte Rushmore. Con esos descabellados puntos de apoyo, el guionista Ernest Lehman preparó para él un guión que Hitchcock transformó en una de sus mejores películas. Este filme es enormemente "'50s' style" en su planteamiento, con una banda internacional dedicada a hacer fechorías y un prota representante de lo más bueno y puro del american way of life, involucrado de pronto en algunas sucias operaciones que le enseñarán cuál es el verdadero costo, en términos de diplomacia e intriga, que deben pagarse en las sombras para aquellos quienes tienen vidas regaladas y productivas al interior de la sociedad americana puedan seguir circulando inocentemente por la vida y ganando dinero, algo que en los '50s la gente no tenía tan claro como en la actualidad.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de las mejores piezas de suspenso de Hitchcock. El protagonista es absolutamente inocente, y no sabe nada porque no puede tener ninguna relación con la trama, como no sea una pura, simple y desafortunada casualidad. Y su única esperanza de salvación es encontrar a un hombre que, por definición, es inencontrable, por la simple razón de que no existe. Con esos ingredientes, Hitchcock construye una trama solidísima, en donde el prota debe salvar el pellejo a punta de puro ingenio, sin recurrir a los métodos de un John McClane que toda su vida es un fulano común y corriente, hasta que puesto frente a la adversidad se transforma en el superhéroe que, armas y puñetazos mediante, salvará a la Humanidad.

-- Ernest Lehman. Reconocimiento expreso merece este hombre, procedente del humilde y sufrido gremio de los guionistas, y cuyo currículum incluye "Sabrina", "El rey y yo", "West Side story", "La novicia rebelde", "Hello Dolly!" y otra de Hitchcock, su última peli, "Trama macabra". Como dijimos, para hacer el guión Hitchcock le encargó tres mimbres de bizarra combinación, y Lehman cumplió por todo lo alto. Eso es maestría.

-- Escenas grandiosas. La secuencia de la persecusión automovilística, con un protagonista borracho, es notable. La secuencia final en el Monte Rushmore es un clásico, y tuvo el honor de ser parodiada en una extensa secuencia de "Padre de familia". Pero se lleva la palma la clásica escena en la cual el protagonista se encuentra en medio de la nada más nada que pueda haber, y allí a descubierto es acosado por una avioneta de fumigación; son incontables las parodias que se han hecho de esta secuencia.

-- Los actores están en su punto. Cary Grant, como de costumbre, se roba la pantalla por todo lo ancho. Eva Saint Marie cumple bien con ser la rubia vaporosa de Hitchcock (casi cincuenta años después será la mami de Superman en "Superman regresa", para que vean como pasa el tiempo). James Mason compone un villano cuyas expresiones le proporcionan una increíble truculencia psicológica. Y para los fanáticos de la trivia, aparece en un rol secundario nada menos que Edward Platt, cuyo rol más recordado sería como el Jefe del Superagente 86 en ya saben qué serie televisiva.

IDEAL PARA: Ver una Hitchcock que anda cerca de ser "la de Hitchcock que acabe con todas las de Hitchcock" (y hasta cierto punto lo hizo).

miércoles, 2 de agosto de 2006

"Superman regresa" (2006).


-- "Superman Returns". Australia / Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Bryan Singer.
-- Actuación: Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, James Mardsen, Parker Posey, Frank Langella, Sam Huntington, Eva Marie Saint, Marlon Brando, Kal Penn, David Fabrizio.
-- Guión: Michael Dougherty y Dan Harris, sobre una historia de éstos y de Bryan Singer, basados en los personajes creados por Jerry Siegel y Joe Shuster.
-- Banda Sonora: John Ottman.

-- "Superman regresa" en IMDb.
-- "Superman regresa" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los astrónomos descubren en el espacio exterior la ubicación del planeta Krypton. Superman viaja, y por tanto, desaparece durante cinco años. En el intertanto, Lex Luthor ha salido de la cárcel, se ha quedado con la fortuna de una viudita ingenua, y luego emprende una expedición al Artico, hasta la mismísima Fortaleza de la Soledad, en donde se roba unos cuantos cristales, descubriendo entonces que éstos funcionan como semillas: basta con regarlos con agüita para que cristalicen todo lo que encuentran a su alrededor. Mientras tanto, en la granja de los Kent, una estrella de Reyes Magos cae a la Tierra: es Superman quien regresa. Clark Kent la tiene difícil. Ha pasado el tiempo, y tiene que reinsertarse en la sociedad. ¿Desapareció Superman acaso para siempre? Pareciera ser, en particular porque su interés romántico, la pizpireta y despistada Lois Lane, tiene un hijo y está comprometida con un fulano algo más terrenal que su antiguo amorcito alienígena. Lástima, eso sí, que se embarca en el avión que está destinado a sufrir un percance. Porque sólo Superman la podrá salvar de ésa. Y sí, como es obvio, Superman la rescata. Sin embargo, ¿podrá Superman lidiar contra el satánico Lex Luthor y detener sus planes para masacrar a media Humanidad? Y muy en particular, ¿conseguirá Supie hacerse de un lugar en el corazoncito de su antiguo amor...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de la inenarrablemente mala "Superman IV", y de la salida de Christopher Reeves de la franquicia, parecía que no habrían más filmes de Superman. Se habló de una larga serie de proyectos, se dijo que Tim Burton iba a dirigir, que Nicholas Cage iba a ser Superman (¡sí, eso se dijo!), y etcétera. Nada prosperó. Los '90s eran malos tiempos para el ideal mesiánico del Ubermensch de capa azul, como lo prueba el despegue de la franquicia DC que es su reverso: la saga de Batman, el individualista en mallas. Pero con la llegada de George W. Bush al poder en los Estados Unidos, los salvadores mesiánicos que lo arreglan todo por la fuerza bruta se pusieron otra vez de moda. De este modo, el consorcio formado por DC Comics y Warner Bros. consiguió sacar adelante la versión Bush de Batman, con "Batman inicia" de Christopher Nolan. Eso, como aperitivo para la versión Bush de Superman. Porque no se engañen: este filme es en realidad un remake bastardo del "Superman" de 1978, pero con el mensaje mesiánico de fondo aún más cargado (y eso que la historia original de Mario Puzo para "Superman" y "Superman II" ya tenía lo suyo), para que no queden dudas de que el ideal de la libertad, la justicia y el american way of life es para todo el mundo. Y no ayuda a establecer diferencias el hecho de que Singer haya sido tan respetuoso con la historia, la estética y las soluciones visuales del filme de Richard Donner, e incluso que hayan alusiones sutiles que permiten reconocer a este filme como continuador directo de "Superman II". Lo que no es un mérito, precisamente. Después de todo, desde ese entonces hemos tenido enfoques diferentes sobre el héroe en la serie de divbujos animados de Superman, y también en ese adorable culebrón serie B que fue "Lois y Clark: Las nuevas aventuras de Superman"... ¡Ahí está, lo encontré! Esta película es "Lois y Clark", pero con presupuesto millonario, y con soluciones cinematográficas a lo Donner. Lo que, bien mirado, no es un plus, que digamos...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Si alguien dudaba que Superman es el mesías, es tiempo de abandonar la incredulidad y abrazar la Verdadera Fe. Superman es el Nuevo Cristo. Sin ambages. En la película está clarísimo. Nace simbólicamente cuando regresa a la Tierra desde el espacio exterior en una especie de sucedáneo de la Estrella de Belén. Satán Luthor se rebela contra Superman-Dios robándole sus cristales y usándolos para alterar el orden natural bendecido por Supie. Y la secuencia final es un bebedero de todas las historias sobre la Pasión y muerte de Cristo, que ya se la hubiera querido Mel Gibson para sí. No adelantaremos detalles para no arruinar la sorpresa, pero sí digamos que hay elementos cristianos gnósticos que a más de alguien pueden recordarle otro gran clásico del cine de Gnosticismo Pop-Corn, como era "El código Da Vinci".

-- Bryan Singer. No es su mejor película, no es la más inspirada de todas, pero aún así, Singer demuestra por qué es uno de los directores más respetados de Hollywood, hoy por hoy. Además de que la historia es suya (lo que es un dato anecdótico, porque el plan de Luthor es casi el mismo que en "Superman", pero ahora en el Atlántico en vez del Pacífico), hace gala de su exquisito trabajo en el arte de la composición visual. La secuencia del regreso de Superman a la Tierra, con una alusión fugaz a la "Pietà" de Miguel Angel, está muy bien resuelta, así como toda la secuencia en donde Superman es debilitado por la kriptonita y queda a merced de Lex Luthor. Conseguir que se vea digna una escena tan chulesca como Superman traspasando las nubes con un glorioso rayo de luz tras de sí, es en sí misma una proeza, y si no, díganselo a Tom Cruise haciendo el ridículo más supino en una escena similar de "Misión Imposible II".

-- Brandon Routh. Pese a la mala campaña en su contra, se las arregla para componer un más que digno Clark Kent. Cuando maullo "más que digno" me refiero, por supuesto, a un estándar promedio, porque el Clark Kent definitivo fue, sin dudas, el de Christopher Reeves, y hacer un trabajo interesante bajo esa sombra gigantesca es, sin lugar a dudas, todo un reto, en particular para un actor con su brevísimo currículum. Como Superman, en cambio, desmerece un poco, aunque uno puede preguntarse si el problema es su estampa poco heroica, o acaso el traje de látex/huleespuma que lo hace ver, pues bien... ¿cómo decirlo con suavidad...? ¿"Amariconado", sería una palabra sutil...?

-- Los secundarios. Kevin Spacey compone un Lex Luthor bastante interesante, aunque todavía demasiado en la línea de Gene Hackman. Eso funcionaba para el "Superman" de 1978, pero desde ese entonces ha corrido agua debajo de los puentes, y ya hemos visto un Lex Luthor mucho más cizañero y maquiavélico en la serie de dibus que se hizo a finales de los '90s. Del resto de los secundarios, se roba la película el venerable Frank Langella, a quien hace poco vimos en "Buenas noches y buena suerte", como un Perry White menos gritón y más bon vivant que el interpretado por Jackie Cooper en las cuatro anteriores. Mención especial para Peta Wilson, haciéndose notar en un rol casi invisible (de hecho, sin aparecer en los créditos principales) como la guía del avión que vuela derecho hacia el desastre. ¡Si incluso James Mardsen se las arregla para estar hasta simpático, como el tercero en disputa por Lois Lane! (Mardsen era el chulo Cíclope en "X-Men", "X-Men II" y "X-Men III"). El manchón negro es Kate Bosworth. Nadie duda que la chica tiene el encanto de la niña/mujer, y verla en pantalla con la boquita entreabierta y anhelante tiene su morbo, pero como Lois Lane cuesta preguntarse de dónde saca sabor para ser la mulher mais gostosa do mundo para Superman. No en balde, su mejor crédito anterior había sido como la surfista prota de "Olas salvajes"...

IDEAL PARA: Ver el upgrade v.2006.1. del "Superman" de Donner/Reeves/Hackman.

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