11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
Mostrando las entradas con la etiqueta Joseph Fiennes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Joseph Fiennes. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de diciembre de 2015

"Hércules" (2014).


-- "Hercules". Estados Unidos. Año 2014.
-- Dirección: Brett Ratner.
-- Actuación: Dwayne Johnson, Ian McShane, John Hurt, Rufus Sewell, Aksel Hennie, Ingrid Bolsø Berdal, Reece Ritchie, Joseph Fiennes, Tobias Santelmann, Peter Mullan, Rebecca Ferguson, Joe Anderson, Steve Peacocke, Irina Shayk, Tamina Snuka, Barbara Palvin, Caroline Boulton.
-- Guión: Ryan Condal y Evan Spiliotopoulos, basados en el cómic de Steve Moore.
-- Banda sonora: Fernando Velázquez y Johannes Vogel.

-- "Hércules" en IMDb.
-- "Hércules" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Los tiempos clásicos griegos. Existió una vez una princesa llamada Alcmena, que cuando su marido Anfitrión se fue a la guerra, llegó Zeus y se metamorfosilió en el susodicho y la dejó preñá, y cuando dio a luz, él se transformó en CÉRCULES... perdón, Hércules, demasiado Orson por este lado, y entonces, debió ir a por las llamadas doce prueb... eh... er... un minuto... sí... qué... ¡Cómo! ¿Esta peli no es sobre el Hércules de la mitología griega? ¿Y entonces? Ah, estamos en el siglo IV antes de Nuestro Señó. ¿Y este Hércules entonces es...? Ah... ya... Bueno, voy de nuevo. Esta historia no es sobre el Hércules de la mitología griega que aprendiste a querer y amar (en maneras no filogays... o filogays también, qué tanto, viva la diversidá) sino sobre otro héroe que se llama Hércules, porque todo lo que sabías del personaje era MENTIRA, y ésta es la verdá verdadera, sólo que también es mentira porque es una peli. ¿Se entiende? ¿No? ¿Ni un jodido pimiento? Bien por ustedes, seguimos entonces. El caso es que vemos al Hércules que no es el Hércules de la mitología griega, interpretado por Mathay... er... por La Roca, en una operación destoquello que sirva para lo de siempre, o sea, presentar a los protas y tener un poqueeeeeeto de axión así como pa' calentar motores, y... bueno, están en la mítica tab... erna... joer... ¿ahora están en una taberna? snif-snif... ¡Estoy en una partida de rol! Se me caen las lagrimitas de emoción... ¡Pido el bárbaro con espada Carisma+4! Qué pasa, ¿nunca han jugado una partida de rol con una espada que pega golpes más recios cuando el que la blande tiene una sonrisa pep? ¿No? Se han perdido la mitad de su vida. En fin, en qué estaba. Ah, sí. El caso es que contratan a los mercenarios de Sylvester Stall... perdón, a los mercenarios de Hércules, me equivoqué de franquicia aquí (bueno, tratándose de Hércules hablamos de franquicia abortada, porque de esta cosa no parece que vayan a venir secuelas) para una misión en particular. ¿Ir a matar a la Hidra de Lerna, la que le cortan una cabeza y surgen dos en su lugar HAIL HYDRA!!!??? ¿Y que le cauterizan cada tajo para que no le salga otra cabeza? No, joer, que ya dijimos, las famosas doce pruebas son MENTIRA, son mitología creada por Hércules para que la gente le TENGA MIEDO (joer, si falta sólo eso de que "los criminales son supersticiosos y por eso seré el terror de la noche, me disfrazaré de murciélag... me vestiré con la piel del león de Nemea y tal"). No, leñe, la misión consiste en entrenar a un grupo de guerreros buenos para pelear contra otro grupo de guerreros malos porque... porque... bueno, los malos son los invasores y los buenos los invadidos, no es que nos vayamos a calentar mucho la cabeza con sesudas explicaciones socioeconómicas acerca de la geopolítica del mundo griego antiguo, ¿verdá? Y listo, tenemos a Hércules como sargento instructor y too (joer, lo que queríamos ver, a nuestro mamporreador favorito de la mitología griega convertido en niñera de un montón de niñatos, sarcasm mode here of course...). Y bueno, viene la invasión, hay una pelea, luego hay otra pelea, luego hay otra más, de paso hay un giro de escena, Hércules compone sus lazos con el pasado, hay una PEAZO PELEA FINAL, y fin. Definitivo, porque por lo visto... no hay secuelas a la vista. En el cine por lo menos, que con lo del Rey Escorpión y el famoso direct-to-DVD ya llevan como tres secuelas de la original, y a saber lo que verga... perdón, lo que venga después.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Peplum. Ese simpático subgénero fílmico en donde un grupo de musculosos y bien aceitados recioviriles machorros tiene peleas muuuuuu masculinas con otro grupo de musculosos y bien aceitados recioviriles machorros, con las mujeres muy curvilíneas y vestiditos muy lúbricos, reducidas a floreros puestos ahí para gritar de manera muy sugestiva mientras están a punto de ser liquidadas por EL VILLANO. Tuvo su época de esplendor en los 60s, antes de ser liquidado por el espaguéti güésten, y desde entonces, como que quiere volver a levantar cabeza, pero no lo consigue del todo. Hubo como un intento de resucitar el peplum de toda la vida con "El Rey Escorpión", con la dosis justa de seriedad para que fuera entretenida, y la dosis justa de autoparodia para que no la consideráramos un plomo, pero por alguna razón, la franquicia siguió sin Dwayne Johnson, y le fue como le fue (bueno, para los valientes, acá en Cine 9009 hemos posteado: "El Rey Escorpión 2" y "El Rey Escorpión 3", y hay una cuarta que no hemos visto por el minuto... y maldita la prisa que tengamos, por supuesto). Pero por alguna razón, no ha cuajado. Hasta que hubo un nuevo intento en 2014, o mejor dicho, DOS nuevos intentos, ambos curiosamente basados en Hércules. O inspirados. O saqueando impunemente Hércules a la mitología griega. Uno de ellos es "La leyenda de Hércules", que es una de las pelis más infectas de 2014, y que no hemos comentado acá porque no hemos visto (pero por supuesto, siendo un blog de comentarios cinéfilos, el no haberla visto no nos va a impedir el decir que es una mugre infecta, porque... ¿no es eso lo que hacen los críticos de cine, cagarse en lo que no conocen de primera fuente? Bueno, si la vemos y no era tan infecta después de todo, ya lo arreglaremos con la característica mano mora que se usa en estas situaciones). El otro es la peli que nos ocupa. Una hecha desde el minuto uno con el espíritu de construir franquicia, pero que no parece vaya a ser el caso, como no sea en direct-to-DVD (¿DVD? ¿Existe todavía esa cosa?). Dirigida por Brett Ratner, que ha ido a los tumbos en el último tiempo (sus últimas tres pelis antes que ésta: "X-Men: La batalla final", "Una pareja explosiva 3", y "Robo en las alturas"). Bueno, costó 100 millones y recaudó casi 250. Cifras que cuentan como número azules, pero tampoco el triunfo monetario que llevará a nuevas entregas. Una lástima. No es que sea una pieza de arte ni mucho menos, pero yo hubiera pagado por ver a Dwayne Johnson como Hércules otra vez. Bueno, yo hubiera pagado en su tiempo para verlo de nuevo como el Rey Escorpión. O por verlo en una secuela de "Doom"... no, me corrijo, para eso al revés, que me paguen.

¿POR QUÉ VERLA?

-- En un mundo en donde todas las pelis tienen que ser OBRAS MAESTRAS o PORQUERÍAS INMUNDAS, sin términos medios, es difícil atacar o defender a estas pelis que están en el promedio, ni por debajo, ni por encima. En esencia, lo que hace esta peli es recuperar un poco el espíritu de lo que era el peplum sesentero, de manera bastante straight, aunque haciéndole un upgrade a la sensibilidad de los 2010s. ¿Y lo logra? ¡Por supuesto que sí! Ahora bien, una de cal con una de arena: lo bueno es que tenemos toda la entretención de esas pelis de guerreros musculosos peleando por el bien y la justicia y la libertad y esas cosas por las que peleaban los musclemen tipo Steve Reeves o Mark Forest. Lo malo es que también tenemos todos elementos de ingenuidad pura y bruta que pasaban en tiempos más inocentones, pero que hoy en día... Por ejemplo, una de las críticas que le hicieron a esta peli, es que es Hércules sólo de nombre, so pretexto de que "la historia que conocías del personaje (sea de los mitos griegos o por el "Hércules" de la Disney) es mentira, y ésta es la verdadera verdá", lo que por supuesto es una coña mayúscula... sin detenerse a pensar en que los pepla antiguos eran tres cuartos de lo mismo (salvo quizás, y sólo quizás y a grandes rasgos, el "Hércules" de 1958 con Steve Reeves), y en esas pelis al forzudo de turno le podían hasta cambiar el nombre al pasar la peli del italiano/inglés al ezpañó (seriously: revisen la videografía y se encontrarán con que en el original es Hércules, Sansón, Maciste, Ursus o lo que se tercie, y en la versión doblada es alguno de esos, pero OTRO de algunos ésos), aunque por lo menos lo hacían mejor porque nos ahorraban la narración inicial en donde nos explicaban que esta es otra historia (como hacen acá), y no intentando justificar lo injustificable, conseguían curiosamente hacer mucho más pasable para las audiencias un producto que, en definitiva, no pretende ser sino una fantasía de principio a fin. Pero lo que tenemos, es pepla clásico hasta la médula: un héroe muy heroico (con pasado tormentoso porque hay que adecuarse a los tiempos, claro), villanos truculentos en su villanía, conflicto político reducido al mínimo de "el rey malo tirano opresor versus el rey autócrata bueno que gobernará con justicia", los héroes que se cargan churretecientos matones enemigos sin que los matones enemigos se carguen a ninguno de los buenos, fembras de excelente ver en roles con diálogos mínimos porque pa'qué (seriously: Irina Shayk, Barbara Palvin, puro Victoria's Secret aquí... ¿Rebecca Ferguson? ¿La mina de "Misión Imposible: Nación secreta"...? Vaya... ), es decir, todo lo que hizo grande al peplum como (sub)género fílmico en primer lugar. Ahora bien, puede que el peplum te la sude, en cuyo caso esta peli te va a caer como patánlagüata, y no hay nada de malo con ello, por supuesto, porque los gustos, mientras sean consentidos y no hagan daño a terceros, pues están bien, ¿no? Pero si eres de los que les gusta la aventura peplum de toda la vida, pues... la peli está bastante bien. Sólo bien. Sin tirar fuegos artificiales ni ná. Pero se deja ver, incluso con agrado. Quizás lo único realmente negativo de la peli, casi desde cualquier respecto, es un final demasiado exagerado, en donde se les pasa la mano con las pachotadas de Hércules (sin spoilers de importancia, pero seriously... esa arquitectura Albert-Speer en su gigantismo...), que tienden a conseguir lo que la peli hasta el minuto tan bien había evitado, que es sacarnos de la misma vía "el demasiado increíble". Pero bueno, dentro de lo que fue el cine de entretención de 2014, "Hércules" es de esas pelis reivindicables. No lo mejor del ramillete, pero sí una que no merecería terminar cayendo en el olvido.

IDEAL PARA: Nostálgicos del peplum sesentero.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "HÉRCULES":

-- "Hércules (¡ahora sí!)" en Fantífica.

domingo, 30 de abril de 2006

"El mercader de Venecia" (2004).


-- "The Merchant of Venice" (título original), "William Shakespeare's The Merchant of Venice" (título para distribución en Estados Unidos). Estados Unidos / Italia / Luxemburgo / Inglaterra. Año 2004.
-- Dirección: Michael Radford.
-- Actuación: Al Pacino, Jeremy Irons, Joseph Fiennes, Lynn Collins, Zuleikha Robinson, Kris Marshall, Charlie Cox, Heather Goldenhersh, Mackenzie Crook, John Sessions, Gregor Fisher, Ron Cook, Allan Corduner, Anton Rodgers, David Harewood.
-- Guión: Michael Radford, basado en la obra de William Shakespeare.
-- Banda Sonora: Jocelyn Pook.

-- "El mercader de Venecia" en IMDb.
-- "El mercader de Venecia" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Venecia, a finales del siglo XVI. Dentro de Venecia, la más liberal de las naciones europeas de su tiempo, anida la semilla del fanatismo religioso, que se descarga contra los judíos, recluidos en ghettos y menospreciados por las gentes. El irresponsable joven Basanio se ha enamorado de una linda chica llamada Porcia, pero como ha malgastado toda su hacienda en lo que pulcramente podríamos llamar "pecadillos de juventud", le pide ayuda a su buen amigo (y algo más, por lo que insinúa la película) Antonio. Como éste tiene todos sus fondos en barquitos echados a la mar, pues bien, le pide un préstamo de emergencia al judío Shylock, quien le hace firmar un pagaré con una inusual condición: de no restituirse 3000 ducados en tres meses, Antonio habrá de pagar con una libra de carne humana... propia, se entiende. Pues bien, mientras Basanio está lejos, tratando de enredarse en las sábanas de la bella Porcia, los lindos barquitos de Antonio se van a pique, y se queda sin blanca para pagar, por lo que Shylock echa a andar el procedimiento legal correspondiente para cobrar su libra de carne humana. Ahora, la inhumanidad del judío que busca vengarse de las humillaciones que le infligen los cristianos, pondrá a Antonio en una situación de la que quizás no salga con vida.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Hacia 1594 (los propios biógrafos shakesperianos no se ponen de acuerdo con la fecha exacta), Shakespeare escribió esta obrita que supuestamente iba a ser una comedia romántica de enredos. Como una subtrama casi accesoria, metió la intriga de un judío maligno que pone en aprietos a un amigo del jovencito. El problema es que el morbo de la situación secundaria terminó por comerse con todo y zapatos a la historia romántica que supuestamente era la principal (si leen la obra original, verán que ésta se abre y se cierra con los avatares románticos de Basanio, y que Shylock sale de circulación bastante antes del final). "El mercader de Venecia" se transformó en una obra popular de Shakespeare porque plantea casi de manera casual (probablemente SEA casual) algunas cuestiones filosóficas sobre la naturaleza humana (¿se puede vender el propio cuerpo?, si todos los seres humanos somos iguales ¿con qué derecho puede uno llevarse una tajada del otro?)... y también por la manera casi vampírica en que Shylock pretende destruir a Antonio. No es raro que las connotaciones de la historia hayan llamado la atención de Michael Radford, un cineasta de producción más bien escasa, pero contundente ("1984", "El cartero"). Esta película sigue a rajatabla los postulados de Radford: el análisis y la disección del poder, cómo el poder degrada no sólo a quienes no lo tienen sino también a quienes lo detentan, qué pasa cuando se invierten las relaciones de poder, cómo el tener poder no necesariamente implica tener la ética y la razón de parte de uno. El resultado es... ejem... cómo lo dijéramos... es una adaptación de Shakespeare razonablemente buena (el guión está construido casi entero a partir de la obra, y en la ordenación de las escenas hay sólo un cambio, adelantando una escena romántica secundaria y prescindible entre Jessica y Lorenzo), a pesar de que para darle su peculiar lectura, Radford tiene que incurrir en forzar a veces las situaciones de manera un tanto irritante.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A pesar de estar ambientada a finales del siglo XVI, la historia hace algunos guiños a la situación y momento actual. Hay alusiones bien concretas a la intolerancia religiosa y al fanatismo fundamentalista, especialmente con el prólogo no shakesperiano de la película, cosas que no están en la obra original. Shylock, que para Shakespeare es un villano diabólico (¡y judío, más encima!, para que vean lo que era el antisemitismo en otros tiempos), para Radford es un ser humano hundido en sí mismo por las humillaciones que le propinan los demás. Claro que estas alusiones suenan un poco forzadas, debido al prurito de Radford por respetar la obra original, y pues bien, en Shakespeare no hay nada de ese espíritu, pero en fin.

-- Las caracterizaciones de los personajes son notablemente buenas. Al Pacino construye un Shylock bastante aceptable, en fisonomía y en expresiones faciales, aunque cae en el vicio de sus papeles en los últimos quince años, a saber, hacer una gran actuación a punta de gritar y chillar (gritando y chillando, hasta yo actúo bien). Jeremy Irons sigue siendo el mismo carepalo actoralmente sobredimensionado, pero su Antonio no deja de ser una interesante lectura del original shakesperiano. Joseph Fiennes (que ya había dicho "I was a teenage Shakespeare" en "Shakespeare apasionado") está inesperadamente acertado como Basanio, aunque pudiera ser que eso es porque el actor es tan chulo como el personaje de Basanio lo exige, pero en fin. Y Porcia aparece de verdad como una chica linda y deseable, tal y como el rol lo exige. Y de que las chicas en general le añaden harto morbo al asunto (otra cosa que no está en el original shakesperiano, o al menos no con connotaciones tan abiertamente bisex), lo añaden...

-- Como decíamos, los diálogos están casi al pie de la letra de Shakespeare, así es que quien quiera enterarse de qué va la obra con fidelidad a la fuente sin aburrirse leyendo el libro, aquí hay una buena manera.

-- Toques escénicos que incrementan el morbo y lo malsano de la situación: Venecia eternamente en la bruma, prostitutas venecianas enseñando sus encantos más cercanos al grotesco canon barroco que al delicado canon renacentista, la insinuación bastante directa de una relación homosexual entre Antonio y Basanio, etcétera.

IDEAL PARA: Adeptos del teatro clásico y dizqueintelectuales amantes de las películas con segundas lecturas.

Seguidores