11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 8 de noviembre de 2009

"Bastardos sin gloria" (2009).


-- "Inglorious Basterds". Estados Unidos / Alemania. Año 2009.
-- Dirección: Quentin Tarantino.
-- Actuación: Brad Pitt, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Eli Roth, Michael Fassbender, Diane Kruger, Daniel Brühl, Til Schweiger, Gedeon Burkhard, Jacky Ido, B.J. Novak, Omar Doom, August Diehl, Denis Menochet, Sylvester Groth.
-- Guión: Quentin Tarantino.
-- Banda Sonora: Spaghetti-Western-medley-megamix.

-- "Bastardos sin gloria" en la Wikipedia en inglés.
-- "Bastardos sin gloria" en IMDb.

¿DE QUÉ SE TRATA?

1941. En una casita aislada en lo alto de una colinita, vemos a una familia de campesinos franchutes. De pronto, se ve un vehículo gris descapotable, III-Reich' style. El vehículo viene acercándose. Y se acerca otro poco. Y otro poco más. Y cada vez más cerca. Y así. (Sé que me entienden el punto y se preguntan por qué no hago elipsis y paso a la siguiente escena. Lo siento, pero la peli era así, y no pienso ahorrarles a ustedes el disgusto que me llevé de perder cuatro minutos de mi vida viendo un puñetero vehículo nazi acercarse). Bien, el vehículo está a la vuelta. Ahora pasa la vuelta. Ahora está por llegar. Y llega. Y se baja un nazi. Le pide con toda la parsimonia del mundo al campesino que lo deje entrar a la casa para hablar a solas. Empiezan a conversar, con parsimonia aún mayor (ahí es donde su seguro servidor el General Gato se hubiera mirado el reloj, con un gélido presentimiento al haber visto previamente en IMDb que la cosa duraba dos horas y media, pero ese brazo lo tenía ocupado con una bella gatita, así es que...). Empiezan a conversar. Ahora seré clemente y no les referiré la conversación misma, aunque les puedo jurar que ahí se fueron al sumidero diez minutos más de mi preciosa vida (para un gato la espectativa de vida son 12-14 años, no como ustedes, humanitos...). Al cabo de varias conversaciones entre el villano (el nazi, claro) y un tipo que no volverá a aparecer en la peli, el villano saca la ametralladora y mata gente. Judíos, para ser ezahtos. Una chica consigue arrancarse y el malo maloso la encañona con su arma. Y a pesar de tener el arma, a pesar de tener tiro libre, a pesar de ser nazi cazajudíos, a pesar de todo eso, el tarado la deja ir, porque sí, porque si la mata ahí mismo no hay peli (o a lo mejor hubiéramos tenido una peli sólo sobre los Ingloriosusus Bastirds, que era lo que en realidad veníamos a ver en primer lugar al cine). Cambio de escena (lo que Quentin Tarantino, pretenciosamente, y apartándose de su modelo macarroni-war-movie para mal, llama "capítulos"). Vemos ahora a Brad Pitt haciendo uno de los mejores papeles de su vida, presentando a los Onglurusus Bustards y diciéndoles que van a salir y matar nazis como unos Choknorris cualquiera. Esta escena, que es muy divertida, es seguida por otra en donde Brad Pitt y sus Anglorrusos Blitzkrieg se las apañan con un oficial nazi de esto-o-aquello. Y viene después otra en donde vemos a Adolf Hitler hacer el mongo como en todas las Hitler Movies, que una peli de Hitler no es una peli de Hitler si no sale Hitler vociferrrrando für Liebe und für Leben über alles da, mein Freund. Después de estos minutitos de alivio volvemos a la obtusa subtrama de la chica, ahora metamorfoseada en las exquisitas formas y suave/cremoso rostro de Mélanie Laurent (¡por Bastet, que está buena la franchute ésa!). Resulta que la tipa ahora, tres años después (oséase, 1944), ha tenido tiempo de echar peazo cuerperón en tres años, y es dueña de un cine y tiene un asistente de raza negra que se ve fuerte y mocetón y hace bueno el chiste ése del metro de encaje negro (no me hagan decirlo, éste es un blog decente). Pero como esa franchute tiene cuerpo para darle forma a la nave principal de la Catedral de Estrasburgo, pues bien, ahí que se le aparece un nazito todo guapete, que le empieza a tirar los corrillos (ignorando, claro está, que la chica es criptojudía, oséase marrana, y que odia a los nazis como los ángeles el azufre... lo siento, es que Mélanie se ve taaaaaannnnnn... angelical... er... ¿en qué estaba? ¡Oh, sí! Cierre de paréntesis). En fin, el nazito todo guapete, nada más conocerla, se le pone la pija de todos colores, y va y la presenta nada menos que a Goebbels. Resulta que el tipejo es un héroe de guerra, y se ha rodado una peli entera basada en su hazaña de tirotear enemigos, un poco en plan de tomar el sniper de cierta peli spielbergiana y rodar Salvando al Soldado Richter o asim, y sugiere que debe estrenarla en Francia, en el cine de la susodicha. Y como ella es judía y odia a los nazis, tiene una idea: vamos a incendiar el cine y quemar a todos los nazis adentro, incluyendo a la plana mayor del Tercer Reich, incluyendo a Hitler himself, y con eso, adios WWII y bienvenida sea la Organización de Naciones Unidas. Mientras tanto, para que no nos olvidemos que esta peli en realidad no se trataba de las viscicitudes de una judía metía a proyectora de cine, tenemos otra escena en la que nos enteramos de que se le asigna como misión a los InglesRosas Burrostars meterse al cine y cargarse a la plana mayor del Tercer Reich. A estas alturas del partido, mis amigos, cuando por fin quedan presentados todos los personajes y situaciones y la trama queda bien encaminada, ha pasado como la mitad de la peli. Así es que si sufrieron leyendo TOOOOOODA la puñetera reseña anterior, piensen que ahora pueden arrendar el asuntillo en DVD y saltar de inmediato a la mitad de la peli, y ahorrarse toda la lata. Salvo que quieran ver, por supuesto, a Mélanie Laurent (los machorros) o Brad Pitt (las hembras de pro). En cuyo caso deben tener libre como una hora y cuarto del disco duro para download todo esto...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Como me aburrí soberanamente escribiendo toda la chorrada anterior, acá trataré de ser breve. Existió una vez un cineasta llamado Quentin Tarantino, que después de pergueñar dos pelis posmo ("Perros de la calle" y "Pulp Fiction"), quedó con la etiqueta de gran cineasta y grande auteur, así nada más. La receta: meter toda la serie B de antaño en una coctelera, copy-and-paste, y a ver qué sale. Y lo que no tenga sentido, no importa, que para eso alguien lo interpretará, y por último es posmo ("postmoderno" para los siúticos), así es que mientras más collage, mientras más Frankenstein se vea, mejor. Le funcionó en los '90s porque en los '90s todo era cinismo, ironía y autocomplacencia. Pero ahora en los 2000s, en particular después de la autocomplaciente "Kill Bill vol. 2" y la insufrible y superflua "Kill Bill vol. 1", una época en que estamos creando los grandes metadiscursos que regirán el siglo XXI, Quentin Tarantino se ve como ese fantasma del siglo XX, como el puñetero Fantasma de Canterbury. Oye, Quentin, el siglo XX terminó hace diez años, y llevamos ya un 10% del 21, así es que pégate un upgrade, y enchúfate en la onda, ¿vale? Vale que otro posmo como Tim Burton se haya también quedado pegado, y por los mismos motivos (que si no hace lo de siempre nadie ve sus pelis, joer, y de algo hay que vivir), pero al menos Tim Burton tenía ideas y propuestas. Usted, amigo Quentin, nunca ha tenido una sola propuesta en su bolsillo, salvo que consideremos el copiar y pegar en sí como una propuesta (luego, vamos poniéndoles sobresaliente a los críos que llegan con artículos de investigación copianpasteados de la Wikipedia). Pero la mayor parte de la gente, por mucho que sea chistosa la Mona Lisa con bigotes de Duchamp, sigue prefiriendo la Mona Lisa de verdá, la auténtica. Es la más reciente, la de bigotes, la posmo, la que pasó de moda.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Después del dolor de cabeza con el que salí de la peli, en medio de algunas confusas cogitaciones, he llegado a la siguiente conclusión: esta peli es un cachondeo en toda regla de las pelis de WWII. O sea, es "Los doce del patíbulo", "Los cañones de Navarone" o "Donde las águilas se atreven" agarradas para el reverendo culatazo. Y un varapalo mayúsculo, de paso, a todas las audiencias descerebradas que les gusta el efectismo en las pelis de "buenos vs. villanos con mucha sangre de por medio" (léase, buenos muy buenos, malos tillible-maloh, mucho gore, mucha sangre). Hasta el minuto, nada que decir. Es decir, en los '60s y '70s (las pelis que mencioné), la guerra era algo para divertirse, y cuando hacían cine serio ("La batalla de Anzio") les quedaba ridículo, pero en los '90s, cuando Steven Spielberg se mandó "La lista de Schindler" y "Salvando al soldado Ryan", la Segunda Guerra Mundial se tornó algo deprimentemente serio (y ésas eran las interesantes, que del muermo cultureta de "La delgada línea roja" ya no hablamos). Después de todo, había muerto mucha gente buena, en especial judíos, y hacer cosas divertidas con la WWII era falta de respeto (ya sabemos que en el cine de pro no hay judío malo). En ese sentido, una peli macarra y cachonda como "Bastardos sin gloria" nos devuelve (o nos debería haber devuelto, al menos) toda esa entretención que alguna vez las pelis de "joes vs. nazis" nunca debieron haber perdido (nada contra las pelis serias sobre el tema, pero de todo debe haber en la viña de Bastet, incluyendo pelis de diversión, que a nadie le hace mal desdramatizar un poco las cosas demasiado sacras de esta vida). Entonces, ¿qué falló? ¿Por qué "Bastardos sin gloria", que debería haber sido un rapapolvos monumental contra todo el cine WWII, tanto el macarra de toda la vida como el cine seriote spielbergiano, en particular considerando que venía de las manos de Quentin Tarantino, un tipo que algo de magín demuestra en la faena, ha fallado de manera tan crasa? Porque veamos. En primera, tenemos un elenco que es un lujazo, con un Brad Pitt pasando por un estupendo momento (recordemos su buen paso por la por otra parte mediocre "Babel", y su lucido rol en "El curioso caso de Benjamin Button") y que está grande como la vida, con Christoph Waltz interpretando a un villano cabrón como él solo, con una Diane Kruger superándose a sí misma y ofreciendo un rol confeccionado con sastre a su medida (pensar que ella y Brad Pitt compartieron cartel también en la mediocre "Troya", también con mediocres perfomances ambos), con Mélanie Laurent absolutamente hot, y con Daniel Brühl interpretando a un soldado nazi dizquebueno que al final es tan cabrón como cualquiera. En segunda, tenemos una brillante banda sonora, que fiel a la tradición tarantiniana, es un refrito de los más gloriosos momentos de los soundtracks de la serie B italiana. En tercera, teniendo a los Hermanos Weinstein por detrás (en el sentido no sexual del término, ehm...), tenía todo el financiamiento del mundo para hacer lo que se le antojara, sin límites a su creatividad. Entonces si tienes la mejor cocina y los mejores ingredientes, si el pastel sale quemado sólo cabe echarle la culpa al cocinero. Aquí, la cuestión es muy simple: en la PÁGINA 1 del puñetero MANUAL DEL BUEN CÓMICO sale bien clarito escrito (y cito): "harás que tu chiste sea BREVE" (en el inglés original: "thy joke shall be SHORT"). Si el asunto se estira por dos horas y media, con una enormidad de escenas superfluas, diálogos sin gracia y personajes de relevancia mínima, entonces debes introducir las tijeras y cortar, hombre, que para eso se inventó la elipsis narrativa, y nadie se va a perder porque recortas un poquito una conversación secundaria. Vale, que tener largas escenas dialogadas es la marca de fábrica de Quentin Tarantino, pero oye, tú en el Olimpo fílmico, escucha una cosa: los más de nosotros vamos al cine A VER FILMES, y NO A VER DIRECTORES. Y lo que funciona para una peli, NO NECESARIAMENTE FUNCIONA PARA OTRA. En "Pulp Fiction" tener un montón de diálogo superfluo funcionaba porque la gracia era el pastiche. Acá, la gracia no era el pastiche (ni la hubiera sido tampoco, que ya son los 2000s), sino la ironía. ¿Y hay ironía? Sí, la hay. Como por ejemplo que la peli alemana a ser proyectada es tan ezqueviolenta como un Tarantino cualquiera, y con los nazis aplaudiendo (bofetada en la cara a los que le piden a Tarantino sólo violencia sin sentido, sin caer en la horrenda crítica que Tarantino hace de esa misma violencia sin sentido en el cine, al hacerla tan conscientemente). O poner a un Hitler tan desalmadamente Hitler, en las antípodas de pelis más serias como "El hundimiento", justamente para poner en evidencia que este último Hitler, más humano y menos demoníaco, es con toda probabilidad mucho más cercano a la caricatura que nos ha vendido el cine proyanki desde... Pero para esas morcillas, debemos aguantar mucho metraje inútil. Además, llamar "Inglorious Basterds" a una peli en que los Inglorious Basterds aparecen apenas la mitad del tiempo, es casi tan insultante como llamar "Superman III" a una peli en que el personaje verdaderamente importante en realidad no es Superman sino el insufrible de Richard Pryor (expliqué en su minuto que la idea era buena, aunque allí el tiro también salió errado, aunque por razones distintas). Si de verdad quieren ver una peli que se defeque adecuadamente en el cine proyanki de "hey, joe, ahí vienen los uniformes SS, cárgate ese nido de ametralladoras y nos vamos a casa" y "hey, joe, no te preocupes, es sólo un rasguño", y que además sea divertida, mejor vean "Top Secret", de los incombustibles ZAZ. Vale, "Top Secret" no es tan buena como "Y dónde está el piloto" o "Y dónde está el policía", pero de seguro es mucho más entretenida que "Bastardos sin gloria". Aunque sea porque es más corta. Y por lo tanto da mejor en la diana. ¿Vale entonces la pena ver "Bastardos sin gloria"? Sí, eso seguro. Está bien hecha y bien actuada, como en alguna parte puse. Entonces vale mucho la pena verla. Pero en DVD, donde tengas la opción de darle al FFWD o a la selección de escenas en las partes aburridas. Ya que estamos, dale al FFWD toda la primera mitad, quédate con el resumen que acuciosamente he preparado para ustedes como media decena de pantallas más arriba en este posteo, y si de verdad quieres escabechina, sáltate derechamente al final. Que es lo mejor de todo, en realidad.

IDEAL PARA: Como decía, verla en DVD y hacer uso extensivo y agresivo del FFWD durante la exhibición.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "BASTARDOS SIN GLORIA":

-- "Malditos bastardos (Inglorious Basterds)" en el Blog dedicado al Cine Bélico e Histórico.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

domingo, 22 de febrero de 2009

"Escondidos en Brujas" (2008).


-- "In Bruges". Inglaterra / Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Martin McDonagh.
-- Actuación: Colin Farrell, Brendan Gleeson, Ralph Fiennes, Clémence Poésy, Jérémie Renier, Thekla Reuten, Jordan Prentice, Zeljko Ivanek, Elizabeth Berrington, Rudy Blomme, Olivier Bonjour, Mark Donovan, Ann Elsley, Jean-Marc Favorin, Eric Godon.
-- Guión: Martin McDonagh.
-- Banda Sonora: Carter Burwell.

-- "Escondidos en Brujas", sitio oficial de la peli en español.
-- "Escondidos en Brujas" en IMDb.
-- "Escondidos en Brujas" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Brujas. Putafuck city. Qué ciudad más fea. Ray está cabreado, fuck-fuck-fuck, fuck-city. Su buen amigo Ken (sí, en serio, se llama Ken, como el de Barbie, pero éste es viejito y gordo, ¿OK?) le dice que Brujas no está mal, que no es esa cité de megde que el otro piensa, que la mire, que goce su entramado gótico y todas esas zarajandas. Bueno, Ray es el jovencito (algo así, en realidad: es Colin Farrell, que como jovencito calificaría sólo en "Beverly Hills 90210", ehm), y como buen jovencito, es impaciente y cree sabérselas todas. Pero carga con su karma. Su primer trabajo salió fuck-fuck-fuck. Básicamente lobotomizó a un crío de un balazo. Sin querer, por supuesto (el blanco era un sacerdote, pensándolo bien vaya uno a saber si al niñato lo libraron de algo, quién sabe...). El caso es que tienen que estar ahí. ¿Por qué? Porque ambos son asesinos, y han sido contratados para hacer un trabajillo. Se supone que en Brujas o algo así. En realidad no están muy bien informados. El caso es que, entre espera y espera, terminan saliendo. El jefe justo llama, y por supuesto que se mosquea. En la salida, el buen Ray, que es el jovencito, como decíamos, aprovecha de ligarse a una calentorra. A la noche siguiente, Ray sale en busca de fuck-fuck-fuck (ahora no en el sentido peyorativo de la palabra, por supuesto). Mientras tanto, arriba la llamada. Ken la contesta. Ahora sabe cuál es el blanco. Dentro de poco, Brujas se llenará de sangre. Porque la de líos que se están armando, harán que en definitiva las balas vuelen, y todo se convierta en un infierno del Bosco... Sí, el Bosco... Ya saben, el pintor flamenco... Del siglo XV... ¡Bastet mía, es que a estos niños en la escuela no les enseñan nada, hoy en día...!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La larga sombra de "Snatch", y la más larga aún de "Pulp Fiction". En los '90s se puso de moda el reciclaje, no sólo de desechos por ecologismo, sino también de antiguos códigos visuales del cine, la televisión... Quentin Tarantino destapó la olla en materia de ultraviolencia con la VIOLENCIA/glamour "Perros de la calle", y con la GLAMOUR/violencia "Pulp Fiction". Los directores enloquecieron. Todos querían ser Tarantino. Y se pusieron a tratar de ser grandes cineastas imitando a Tarantino (los tarados de siempre, que quieren ser diferentes haciendo todos la misma nueva cosa diferente...). Hubo alguno que consiguió crear cosas interesantes, como Guy Ritchie ("Juegos, trampas y dos armas humeantes" y "Snatch", fundamentalmente), o como esa bizarrada que es "Hermosas criaturas", pero en general el subgénero se hundió en una marejadilla de imitaciones (piénsenlo: Quentin Tarantino era el escarabajo estercolero del cine, haciendo bolitas de caca de cine, y sus imitadores eran los escarabajos peloteros que hacían bolitas de caca de Tarantino, que a su vez hacía bolitas de caca de cine... penoso, ¿eh?). En los 2000s, el género se terminó de hundir. ¿Para siempre? Pareciera ser que no. Porque con Tarantino pasó aquello de que, de tanto reciclar lo viejo y reensamblarlo, terminas por crear algo nuevo. "Escondidos en Brujas" es una peli tarantinesca, sí, pero también tiene elementos propios. Aunque comparte mucho de la filosofía tarantinesca/ritchera, posee también un sello propio. Es lo que tiene la primera década del siglo XXI: después de la degollina generalizada de códigos y referencias cinéfilas de los '90s, en que no quedó gallina con pescuezo, hubo que despertar de la orgía, empezar a retomar laboriosamente los pedazos rotos del jarrón, y reinventar el arte de contar viejas historias. Bueno, desde Homero y la Biblia que no hay nada nuevo bajo el Sol, pero las audiencias siempre piden algo que huela a nuevo. "Escondidos" podría ser la primera (suponemos que vendrán más) peli metapulpesca a lo Quentin Tarantino del siglo XXI. Lo que no está mal.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una peli sumamente equilibrada. El resultado es que puedes verla de muchas maneras. Puedes verla, en primera instancia, como una especie de fantasía tarantinesca al uso (matones, armas, absurdo existencial, relaciones humanas retorcidas de amor/pistola, lo de siempre, vamos). Puedes verla también como una especie de alegoría existencialista (los protas viajan de la mundanal Londres a la medieval Brujas y se impregnan de todo su ambiente metafísico, lo que de alguna manera puede ser una alegoría de la muerte, tema éste bien caro al Bosco, pintor cuyas pinturas son presentadas explícitamente en la peli). Y si esto es demasiado pesado y lo tarantinesco demasiado folletinesco, siempre queda una buena historia de personajes, sobre dos matones queribles y entrañables, a los que una terrible joputada del destino ha dejado varados en una situación incómoda.

-- La peli se ayuda sobremanera con las actuaciones. Colin Farrell, otrora niñito prodigio del cine (sus secundarios en "Sentencia previa" y "Daredevil", su rol en "Enlace mortal"...) y después caído en desgracia por "Alexander", "Miami Vice" o "El nuevo mundo", acá está otra vez con sus bonos altos, componiendo un personaje al principio bastante sobreactuado, pero que luego se va humanizando y entra en el juego, y se hace querible dentro de toda la torpeza de su personaje. Brendan Gleeson, eterno secundario de lujo ("Corazón Valiente", "Michael Collins", "El cocodrilo", "Troya", "Cruzada", "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" y continuaciones, "Beowulf"...) al lado de Farrell es su contrapunto perfecto, aunque las motivaciones de su personaje sean, cuando menos, un tanto incomprensibles a ratos (¿cómo un asesino puede sobrevivir tantos años en el negocio, siendo tan buena gente?). Ralph Fiennes es el secundario de lujo, y se nota que se divierte de lo lindo. El personaje femenino del asunto en realidad no tiene mucho asunto (lo típico: ve a Colin Farrell y se enamora loca-altiro-perdidamente de él porque es... ¡¡¡COLIN!!!), pero como viene en el envase de Clémence Poésy, pues, no nos quejaremos mucho, hehehé...

-- Detengámonos por último en la ambientación. En castellano le pusieron "Escondidos en Brujas", o simplemente "Escondidos", porque diera la apariencia de que los sujetos fueron sacados de Inglaterra por una metida de pata hasta el gaznate. Pero el título original, que se traduce como "En Brujas", es mucho más acertado. Porque esta peli hubiera sido infilmable en otro lugar que no fuera Brujas. Quizás viajar a Brujas sea un puro bluff y la ciudad no sea más que otra metrópoli urbanita como hay tantas clónicas en este mundo hiperyankizado en que vivimos. Pero la Brujas de la peli es casi un personaje por sí mismo. Es una ciudad medieval, carnavalesca, metafísica, casi sobrenatural, la que es muy bien explotada, confiriéndole así a la peli un sello muy onírico, casi surreal. De hecho, los tramos rodados en interiores son con mucho los menos interesantes de la peli: son aquellos en exteriores los que consiguen fuerza y levantan una peli que, de otra manera, hubiera pasado por ser el enésimo epígono de Quentin Tarantino. En otros términos, esta peli consigue, para bien o para mal, entrar en la categoría de pelis únicas, que serían infilmables en otras condiciones. La peli tiene capitales yankis y está rodada en inglés, así es que estamos a salvo de algún remake infumable, pero si la remakearan, no podrían elegir ninguna locación de Estados Unidos (quizás Providence, y aún así no sería lo mismo).

OTRAS PÁGINAS SOBRE "ESCONDIDOS EN BRUJAS":

-- (Ir a la página) Tag de la peli en Blog de Cine, con varios comentarios y notas.
-- (Ir a la página) Comentario en El Criticón.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinissimo.
-- (Ir a la página) Comentario en Notas de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en La Off Off Crítica.
-- (Ir a la página) Comentario en Las Horas Perdidas.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinencuentro.
-- (Ir a la página) Comentario en It's Z-Time.
-- (Ir a la página) Comentario en CineFreaks.
-- (Ir a la página) Comentario en elcine.ws.
-- (Ir a la página) Comentario en Salasentral.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematografia.cl.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinema de Perra Gorda.
-- (Ir a la página) Comentario en Bicho Raro.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Trailer de la peli [doblado al español de Ezpaña].

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