Películas de estreno, películas antiguas, películas clásicas, películas bodriosas, películas de todo tipo, comentadas por el arte inefable del General Gato.
11 años de Cine 9009 en línea.
El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 5 de mayo de 2013
"Viaje 2: La isla misteriosa" (2012).
-- "Journey 2: The Mysterious Island" (título original en inglés), "Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa" (absurdo título en España).
-- Dirección: Brad Peyton.
-- Actuación: Dwayne Johnson, Michael Caine, Josh Hutcherson, Luis Guzmán, Vanessa Hudgens, Kristin Davis, Anna Colwell, Stephen Caudill, Branscombe Richmond, Walter Bankson.
-- Guión: Brian Gunn y Mark Gunn, sobre una historia de los dos primeros y de Richard Outten, saqueando inmisericordemente la novela original de Julio Verne.
-- Banda Sonora: Andrew Lockington.
-- "Viaje 2: La isla misteriosa" en IMDb.
-- "Viaje 2: La isla misteriosa" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un adolescente yeberrde trata de infiltrarse en una instalación destoquello, sólo para ser descubierto, perseguido por la policía... al final, los afectados deciden no presentar cargos gracias a que como mediador actúa... ¡¡¡LA ROCA!!! O sea, Dwayne Johnson, y se ha ganado el derecho a usar su propio nombre, pero es que La Roca sale más corto, qué quieren. Resulta que el pergenio es el mismo chico de la entrega anterior... ¿lo reconocen? ¿no? ¿Vieron la entrega anterior? ¿Sí? ¿Aún no lo reconocen? Bueno, no los culpo. Se supone que el chico es el prota, pero ni siquiera es top-billing, joer. El caso es que el crío está cortao con el molde de los adolescentes de ahora, o sea, es un niñato malcriao malagradecío que cómo le paga a la Roca su preocupación... pues que le cierra la puerta de la pieza, lo deja afuera de su vida, etcétera. Joer con esta nueva generación. Porque vamos, el crío no tiene papá (bueno, lo tiene, pero ejque no aparece en la peli porque Brendan Fraser por estoquello no se subió al barco. Por ahora, vamos a ver qué pasa para la tercera), y La Roca como figura paterna es lo más tierno, si hasta estuvo en esa peli de las hadas por accidente y too, porque a ver si no es jodío el crío que para papá putativo ni con el Rey Escorpión himself se conforma. Porque La Roca viene a ser algo así como el padrastro, ya que se folla a la madre (interpretada en la primera peli por no-sé-quién, y aquí interpretada, en lo que es una mejora ostensible, por la buenorra de Kristen Davis). El caso es que el chico recibe un mensaje en clave. La Roca, como es mucho La Roca, en vez de mosquearse con el crío... ¡¡¡VA Y LO COMPRENDE!!! ¡¡¡Y LO AYUDA A DESCIFRAR EL MENSAJE!!! (El mensaje es la razón por la que el chico asaltó la instalación en primer lugar... con argumentos así, cualquier violación de la propiedad privada está justificada. Digoyó). Y qué creen que dice el mensaje. Bueno, ya se conocen el título de la peli, ¿no? Exacto, hay una isla misteriosa. Y la cosa tiene chicha, porque resulta que la isla misteriosa de Julio Verne... ¡es la misma isla del tesoro de Robert Louis Stevenson! ¡¡¡Y ES LA MISMA ISLA DE LOS VIAJES DE GULLIVER!!! (Que en la novela original de Jonathan Swift hayan como chorrosepetecientas islas, y las adaptaciones fílmicas se limiten sólo a las aventuras en la primera, o sea en Liliput, y se pasen Brobdingang, Laputa, Balnibarni y el país de los Houyhnhnms por el reverendo tajo meridional del cuerpo humano, es algo que la peli no menciona por parte alguna, haciendo sospechar que los guionistas agarraron el libro por la solapa, leyeron los primeros capítulos, y lo dejaron a un lado antes de correr el riesgo de culturizarse y parir una peli demasiado intelectual). El caso es que el chico insiste en ir a la isla y La Roca, que es un malparío, le dice a la señora "oye, déjalo ir, yo lo acompaño, y cuando se lleve la decepción de su vida y esté hecho un mar de lágrimas tu jodío crío, entonces voy a estar yo para consolarlo y voy a pasar a ser SU PADRE" (seriously, no me lo estoy inventando... bueno, las palabras sí, pero la idea no). De manera que viajan a Palau. En donde descubren que las dichosas coordenadas corresponden a una especie de tormenta eterna que a saber por qué no hay más expediciones de National Geographic estudiándola, porque una anomalía de esa naturaleza es para ganarse el Premio Nobel si se la explica. En Palau, por razones comprensibles, nadie los quiere llevar ni en bote ni en avión ni al apa nadando, hasta que nos topamos con... un nativo infeliz que será el alivio cómico, pero cuando la peli acaba la idea de no verlo otra vez cuenta más bien como alivio prostático. Y su bella hija, Vanessa Hudgens con un peto apretao y unos pantaloncillos apretaos que joer, está a gusto de macho la cría. Y que siguiendo los conecta-los-puntos de esta peli, partirá echándole agua fría al chicuelo, después sonriéndole, y al último ya saben. El cuarteto (a quien se les sumará Michael Caine en un rol que ya se imaginarán si han seguido la peli y/o este comentario hasta acá) terminará entonces POR FIN en la jodía isla de marras. Pero como eso sería poca aventura, pues ahora viene lo bueno. Salir. De. La. Jodida. Isla. Aventura y diversión garantizadas.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Imagino que fue así. Por allá por mediados de la década pasada, cuando estaba empezando a alzarse de nuevo la moda 3D (antes del reventón de "Avatar", eso es, pero acuérdense que la resurreción del infame 3D venía desde como 2005 por lo menos), alguien tuvo una idea genial: "Si vamos a hacer una peli con SciFiTech, ¿por qué no recurrimos a lo más moderno y avanzado de la literatura de ciencia ficción y lo adaptamos al cine". ¡Leñe, Julio Verne! Además el tipejo ése está fiambre, así es que ni él ni su descendencia nos demandará por derechos de autor o por cagarnos en los muertos de sus creaciones. Y así, con Brendan Frasier repitiendo por enésima vez su rol de aventurero que le quedó desde "La momia" (y el mismo año de la infausta "La Momia: La tumba del Emperador Dragón", deberíamos decir), de una se mandaron "Viaje al centro de la Tierra". Ñoña e infantil, sí, pero lo suficientemente entretenida como para salvar la papeleta. Y los exec, ágiles ellos, se pusieron a trabajar de inmediato en una secuela. Para eso se compraron un guión y lo reescribieron para encajarlo con la, ehm... "continuidad" de la franquicia, saltándose a la torera el hecho de que la novela "La isla misteriosa" original de Julio Verne no es una secuela de "Viaje al centro de la Tierra" sino de... "Veinte mil leguas de viaje submarino". Que por cierto, por alguna razón, en los últimos años se ha venido hablando de que vendría una nueva versión y too, pero que por algún motivo nunca llegó a puerto. Julio Verne, cuántos crímenes se cometen en tu nombre. Por supuesto que ambientada en el presente y no en el siglo XIX, así es que a tomar por culo la idea de que el personaje más interesante de la novela verniana, el Capitán Nemo, haga alguna aparición de cortesía (ni por flashback los malparíos). Y como Brendan Frasier no se subió al barco por vaya uno a saber qué (oficialmente por problemas de agenda, pero tras bambalinas quién sabe), su lugar fue tomado por... Dwayne Johnson. Porque hay que estar de capa caída para terminar siendo el actor de relevo de... Brendan Frasier (bueno, "El Rey Escorpión" con el Dwayne salió como spin-off de "La momia regresa" con Frasier, así es que todo queda en familia). A rodar, bola bola con la edición, y listo, peli habemus. Con, lo adelantaré porque por qué no, gancho final para un eventual "Viaje 3: De la Tierra a la Luna". Y lo que es peor, estos desgraciaos saben que si la ruedan, también terminaré viéndola. ¿Acaso no terminé viendo "El Rey Escorpión 3: La batalla por la libertad"? Joer, yo soy la peor amenaza para mi propio cerebro, no le tengo ningún respeto a sus pobres hemisferios o lóbulos...
¿POR QUÉ VERLA?
-- Bien mirada, debería decir que la peli es un esperpento, fundamentalmente por un guión escrito con los astrágalos, que comete atentados garrafales ya no digamos contra la Mecánica Newtoniana (un inevitable tratándose de peli de Hollywood, una peli de Hollywood no sería peli de Hollywood si no sodomizara con goce necrofílico al pobre Sir Isaac), sino contra el más elemental sentido común (¿en serio la isla se hunde y levanta alternativamente en medio de explosiones volcánicas que no te veas, pero ni la isla tiene rastros de coral sobre la superficie, ni se tarda milenios en reforestarse estilo jungla tropical, ni le pasa ná a las ruinas grecorromanas que deben tener sus milenios de antigüedad?). Pero, ¿vieran ustedes que no está tan mal, al final del día? Por varios motivos. En primer lugar, la peli ni se toma a sí misma en serio, ni tampoco cae en la autoparodia. En vez de eso, tiene un tufillo a aventura intrascendente de matiné, un poco como la versión hiperhormonada de esos clásicos de aventuras infantiles sesenteros. En segunda, igualito a "Viaje en el centro de la Tierra", hay que ser un ceñúo para ofenderse porque la peli se viole con alevosía y en despoblado a Julio Verne, habida cuenta de que no es una adaptación de "La isla misteriosa", sino que utiliza como pretexto la idea de que Julio Verne escribió sobre una isla real, así es que cualquier desviación de la novela es, pues... era la novela la que estaba mal, no la peli, ¿lo pescan? Además, tenemos el carisma innegable de Dwayne Johnson (tipo que merece una carrera actoral mejor que la que se ha llevado desde sus días como el Rey Escorpión) y su duelo lenguaponzoña versus lenguaponzoña con un Michael Caine que ya está viejo para los trotes de aventura (Sir Michael es un octogenario a estas alturas, leñe), pero igual da de sí. Y si eso no basta, tenemos a Vanessa Hudgens paseando tipo a destajo por la peli (a nivel infantil, eso sí, nada de bikini o similares, por supuesto), que a la chica la contratan para lo que la contratan, no para actuar. Y por último, en el peor de los casos, dura los 90 minutos clavados, algo de lo que debería aprender el jodío Michael Bay, que con sus transformíadas nos da latazo de dos horas y media para arriba, y del "King Kong" de tres horas de Peter Jackson o, sí, leñe, "El Hobbit: Una aventura inesperada" ya ni digamos. ¿Que no es la mejor peli que has visto? Vamos, hombrrrrrriiiiii, con un mínimo que hayas visto el trailer ya tenías noción de a qué venías, ¿no? Pero para distraerse un rato, cumple y bien. En definitiva, una peli que se defiende no porque sea extraordinaria, sino porque si bien es de logros discretos, también las pretensiones eran mínimas, así es que está bien.
IDEAL PARA: Pasarse horita y media viendo una aventura sueltecita de cuerpo.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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martes, 9 de febrero de 2010
"Viaje al centro de la Tierra" (2008).
-- "Journey to the Center of the Earth". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: Eric Brevig.
-- Actuación: Brendan Fraser, Josh Hutcherson, Anita Briem, Seth Meyers, Jean Michel Paré, Jane Wheeler, Frank Fontaine, Giancarlo Caltabiano, Kaniehtiio Horn, Garth Gilker.
-- Guión: Michael D. Weiss, Jennifer Flackett y Mark Levin, basados en la novela de Julio Verne.
-- Banda Sonora: Andrew Lockington.
-- "Viaje al centro de la Tierra" en IMDb.
-- "Viaje al centro de la Tierra" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Un laboratorio en una ciudad genérica de Estados Unidos, el presente. Sí, ya sé que esta peli se basa en una novela decimonónica con tipos de levita y sombreros de copa y todo eso, no se fijen mucho en eso. Bueno, un yanki lab, estaba en eso. El laboratorio is shutting down porque los distintos medidores instalados por todo el mundo para medir la actividad vulcanosísmica están cayéndose uno tras otro, por el tiempo de uso, la actividad geológica misma, etcétera. Nuestro buen Brendan Fraser (bueno, en realidad su personaje tiene nombre, pero ni me acuerdo, ni se diferencia demasiado de Brendan Fraser haciendo lo suyo de siempre) está traumado porque su hermano desapareció años atrás, en una arriesgada expedición al interior de la Tierra, etcétera, y no quiere que su legado se esfume ni su investigación se termine porque, verán, el hermano era un muy hermano, una gran persona, todo un patriota, etcétera. En medio de todo eso le cae, salido de alguna parte, un sobrino al que debe alojar una semana (el huerfanito del hermano, por si no lo pescan), que es un flipao de los videojuegos en sus terribles 14. Ambos se miran el uno al otro como "¿y este dinosaurio, de dónde salió?", y "¿y este furúnculo, de dónde salió?", porque el tío nunca ha sabido ser lo que se llama un buen tío, y el crío está en toda la edad de me against the world. Pero como ambos echan de menos al hermano/papi perdido, al final acaban conectando, congeniando, etcétera (bueno, no pidan drama de alturas acá, el asunto es tener un resortito narrativo para dar la ilusión de que tenemos personajes acá). El tío le muestra entonces al sobrino sus investigaciones a punto de venirse abajo, y el sobrino pizpireto descubre que algo está pasando. ¿Ha llegado entonces el tiempo de ir... HASTA EL CENTRO DE LA TIERRA...? Er... No. Por el minuto nos conformamos con ir a Islandia. Pero pierdan cuidado. Ya las circunstancias se van a enmarañar lo suyo, las jodías, para que tío y sobrino, acompañados por la bella de rigor, acaben barruntados en cavernas subterráneas con luminiscencia geológica, bestias cavernícolas en 3D y todo eso.
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
Decíamos mucho tiempo atrás, cuando en Cine 9009 nos tocó comentar el "Viaje al centro de la Tierra" de 1959, y también "El núcleo" (¿pero cuál es la manía que le tienen a esa peli, por Bastet...?), que las historias center-of-the-earth estaban un poco outdated en nuestros días. Claro, en la época de Julio Verne, con la geología en pañales (y no se inventaban los pañales desechables todavía), escribir sobre una Tierra hueca y horadada como un queso suizo pasaba porque era la ciencia de los XIX. Se creía en aquellos peregrinos tiempos, que la Tierra era más o menos jovencita (unos cuantos milloncitos de años cuando mucho, datarla en 4.600 millones de años es algo que viene de mediados del XX), y que era terriblemente fría en su interior, no la burbujeante bola de lava ferroconductora apenas recubierta por una cortecita para que no digan, como hoy en día sabemos que es. Cuando Julio Verne escribió su "Viaje al centro de la Tierra", todo lo que escribía era ciencia de punta. Pero claro, hoy en día nadie se cree mucho lo que ahí se cuenta. Y es que vosotros estáis cada vez más incrédulos y ateos, que ya no creéis en nada, joer. ¿Cómo rodar entonces una peli sobre viajar a los sótanos de nuestro planeta? Bueno, existen dos opciones. Una es la que siguió la mentada "El núcleo", de inventarse un submarino forrao de unobtanium para descender a las simas abisales. El otro es rodar una fantasía steampunk o algo así. Bueno, los guionistas de esta peli encontraron un tercer gran sistema. Digamos que la geología que imaginó Julio Verne (bueno, que plagió de las revistas científicas de la época, ehm) es correcta. Digamos entonces cómo sería el mundo del siglo XXI, con una Tierra así. Al final del día es una variante del segundo, como si rodáramos una especie de Drácula ambientada en el año 2000, que considerara en su trama como históricos y ciertos los acontecimientos de la novela de 1897 (¡un momento! ¡esa peli se rodó! ¡era "Drácula 2000"! ¡y era... era... era...! mejor no me acuerdo). Como la última versión de la novela verniana ya tenía un vetusto medio siglo (el "Viaje al centro de la Tierra" con James Mason de 1959, recordemos), ya era hora de upgradear la historia a los estándares fílmicos del XXI. En particular porque ahora existe la tecnología 3D (bueno, ha existido desde hace su ratico, pero cada vez que la implementan dicen que ahora-sí-que-sí, ahora sí que es la definitiva... bueno, con "Avatar" triunfante parece ser que ésta es la vencida). Y podemos mostrar el interior de la Tierra en relieve. Y asustarte de verdad con dinosaurios infográficos (admitámoslo, esas iguanas con prótesis del "Viaje al centro de la Tierra" de 1959, hoy en día dan más lipiria que otra cosa). En una era de toneladas de remakes innecesarios y, peor aún, deprimentemente ejecutados, era bueno tener al menos UN remake que sí valiera la pena de ser pensado, diseñado y llevado a cabo. Y si los resultados son decentes a buenos, pues, tanto mejor, a descorchar champaña y servirse caviar. O sorber bebida de esos abominables tachos plásticos y comer pop-corn recalentado, lo que sea la opción personal de cada uno.
¿POR QUÉ VERLA?
-- ¿Una peli de aventuras cuyo gran gancho publicitario ya no era siquiera incluir a Brendan The Mummy Fraser, sino apenas la miserable tecnología 3D? (Ya sabemos que el 3D puede mejorar una peli, pero si el guión es malo y la puesta en escena poco imaginativa, no hay 3D o X-D que valga). Parecía una muy mala idea sobre el papel. Pero al contrario que las deprimentes espectativas iniciales, el asunto fluyó. Uno de los puntos fuertes es la opción que tomaron los guionistas. En vez de llegar y adaptarse la novela de una, con todos los inconvenientes de rigor (que la acción decimonónica hubiera chirriado para las audiencias hiperinternetizadas del XXI, y la acción yutub hubiera destrozado la obra original), tomaron la solución intermedia de inventarse unos personajes ad-hoc en pleno siglo XXI, que más o menos tomaran el rol de los originales, y de esta manera pudieron tomar todos los elementos de la historia que resultaran en una transposición a nuestra época, echando por la borda el resto sin que el argumento se resintiera en lo más mínimo. Que si algo se parece a la novela dicen "¿ven que la adaptamos bien?", y si algo no se parece dicen "es que no son los personajes ni la historia de Julio Verne, sino que ellos viven en un mundo en donde lo que escribió Julio Verne es real... a medias". Con este simple truquito, hacen que de golpe y plumazo la peli sea visible sin que nadie, salvo los vernianos más ultraortodoxos, puedan quejarse de falta de fidelidad al original. Y por qué no decirlo, la peli se tomará una tonelada de libertades argumentales, pero a cambio rescata muy bien el espíritu de aventura propio de la novela verniana que, recordemos, era también el principal resorte que impulsaba a Julio Verne para escribir (hoy en día se lo recuerda como "escritor de Ciencia Ficción", pero en realidad lo que Verne quería ser era el escritor de aventuras perfecto, y usaba los elementos científicos y tecnológicos de su época para darle colorido a lo principal, o sea, a la aventura pura y dura).
-- El otro punto fuerte de la peli, es que se lo toman como corresponde. Lo que tienen en la mano es una pura y simple peli de aventuras, y no tratan en ningún minuto de hacerla más superlativa de lo que es. Incluyen también un buen poco de autoironía, apoyándose en la vis cómica de Brendan Fraser, y la verdad es que funciona. La peli es cómica cuando tiene que ser cómica, sin degenerar en payaseo, y es seria cuando tiene que ser seria, sin degenerar en un chusco intento de épica bigger than life, o en melodrama barato. Es, ni más ni menos, que una peli de aventuras bien contada. Cada escena sirve para un propósito, y cuando la hemos contado, nos deshacemos de ella como mejor se pueda, y a la siguiente cosa. O casi: hay alguna que otra escena sobrante, destinada por supuesto a las maravillas del 3D, y que en pantalla plana se ven un tanto lateros (pero bueno, si el propio Stanley Kubrick alargó innecesariamente "2001: Odisea del espacio" para mostrar lo chulos que le habían quedado sus FXs de astronautas caminando por el espacio y se lo perdonamos, cómo no vamos a hacer otro tanto aquí). Hay muchas escenas que son un rip-off descarado, vale (incluyendo la montaña rusa de carritos mineros directamente calcada de "Indiana Jones y el Templo de la Perdición"), pero otras están muy bien inspiradas (en particular la secuencia de las rocas magnéticas). La plausibilidad científica de lo que se muestra es mínima, pero bueno, estamos viendo una peli, no escuchando una conferencia científica, así es que está bien. El resultado es que esta peli tiene un aire a peli de matinée, sin tampoco caer en la autoindulgencia ni la cita consciente. Por supuesto que si uno es adulto y anda buscando una peli "seria" o casi doctoral, el resultado es una decepción. Pero si te lo ves como un niño listo para disfrutar de pura entretención y emoción, te pasarás un gran rato aquí.
-- El trío protagónico está más que bien. Brendan Fraser hace su papel heroico de costumbre, sin pasarse ni de payaso ni de chulo (bueno, salvo alguna que otra escena), y está de lo más cumplidorcito. Además, los guionistas tienen a bien hacerle geólogo, y darle diálogos que en efecto lo hacen parecer como alguien versado en Geología (¿han repasado ustedes mentalmente cuantos personajes de cine se dice que trabajan en esto o aquello, y a lo largo de la peli hacen cualquier cosa menos demostrar que tienen conocimiento en el área que se supone es su campo laboral?). Josh Hutcherson como el sobrino también ayuda a levantar la papeleta, y lejos de ser uno de esos horrorosos engendros niño-adolescentes (HaydenChristensen- HaydenChristensen- HaydenChristensen- HaydenChristensen...), se las arregla para que sus peripecias de verdad nos interesen, en vez de desear que termine despedazado en el siguiente despeñadero, como suele ocurrir a veces con otros actores y personajes "juveniles". Reemplazar al Hans de la novela original por una chica parecía una opción tan palomitera y acorde a las audiencias actuales como poco recomendable en términos de aventura pura y dura, pero el incluir a una actriz desconocida (la islandesa Anita Briem), que además de tener un muy buen ver es simpatiquísima, y que te la crees como heroína de acción sin pasarse de revoluciones como las machorras de James Cameron, es todo un hallazgo. El resto de los personajes ni junta ni pega, y están puestos casi de comparsas, pero como lo que importa es el trío protagónico y sus peripecias, pues estamos bien aquí.
IDEAL PARA: Ver una bien llevada peli de aventuras, con aroma a "como las de antes" más todo lo que puede aportar la tecnología digital del siglo XXI.
VIDEOS.
-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].
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Julio Verne,
Mark Levin
jueves, 27 de septiembre de 2007
"Viaje al centro de la Tierra" (1959).

-- "Journey to the Center of the Earth". Estados Unidos. Año 1959.
-- Dirección: Henry Levin.
-- Actuación: Pat Boone, James Mason, Arlene Dahl, Diane Baker, Thayer David, Peter Ronson, Robert Adler, Adam Napier, Gertrude the Duck.
-- Guión: Walter Reisch y Charles Brackett, basados en la novela de Julio Verne.
-- Banda Sonora: Bernard Herrmann.
-- "Viaje al centro de la Tierra" en IMDb.
-- "Viaje al centro de la Tierra" en la Wikipedia en inglés.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Edimburgo, 1880. El profesor Lindenbrook acaba de ser nombrado caballero, pero ni aún así se detiene en su incansable fiebre científica. Uno de sus alumnos, el zarrapastroso Alec, le lleva una piedra volcánica, casi como un souvenir y una muestra de respeto, sin saber lo que está por desatar. Porque el profesor se obsesiona con la piedra y no para hasta revelar su secreto: en su interior hay una peonza que contiene escritos nada menos que de Arne Saknussem, un antiguo sabio que después de pontificar urbi et orbe sobre el centro de la Tierra y otras charadas, desapareció misteriosamente. ¡Eureka!, dice el profesor, ¡el sabio Saknussem bajó de verdad al centro de la Tierra! Entusiasmado, le pide su ayuda a un profesor sueco, para escuchar su veredicto sobre semejante descubrimiento. Pero el profesor sueco desaparece misteriosamente. Nervioso, Lindenbrook parte con el fiel Alec con rumbo a Islandia, en donde supuestamente está la abertura que Arne Saknussem utilizó para llegar al centro de la Tierra; algunos incidentes le hacen pensar que el profesor sueco está tratando de robarle la idea, pero cuando descubre el cadáver de éste, con su tracto digestivo convenientemente aliñado con cianuro, y a la encantadora viudita que el sueco ha dejado atrás, se hace con dos verdades puñeteras del tamaño de un Dreadnought: 1.- Hay todavía alguien más siniestro que el profe sueco tras su pista, alguien que no trepida en el asesinato a lo Agatha Christie para llegar a sus resultados, y 2.- Si quiere bajar al centro de la Tierra, tendrá que aceptar a... ¡una mujer! ...en el equipo... ¡La expedición comienza!
EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.
El mito de la Tierra hueca es viejo como la Tierra misma, o al menos como los seres humanos que la habitan. Según éste, por debajo de nuestro querido, viejo y sólido mundo, existe otro territorio completamente diferente en donde habitan razas y animales imposibles acá arriba. El mito tuvo un cierto auge en el siglo XIX, coincidiendo con los nuevos progresos de la Geología (ya se había desarrollado la teoría según la cual la Tierra se estaba enfriando), cuando con diferencia de seis años aparecieron dos clásicos del género: "La raza venidera" de Edward Bulwer-Lytton (1870), y el que nos ocupa, "Viaje al centro de la Tierra" de Julio Verne, en 1864. La novela ha tenido posteridad (además de por la estupenda prosa de Verne) en parte por el afán casi maníaco de Julio Verne por dotar de verosimiltud científica a sus obras, y en parte también por el carácter místico de la obra, ya que es bien sabido que Verne era aficionado a meter claves ocultistas en sus novelas, que tanto grano han dado a los molinos de la conspiranoia. El interés sobre Verne no estaba muy boyante en el mundo del cine, hasta que los Estudios Disney se forraron con dinero, por su adaptación de "20.000 leguas de viaje submarino", y después por el éxito de "La vuelta al mundo en 80 días" (la de 1956, con la pareja dispareja de David Niven y ¡Cantinflas!, y decimos esto porque hubo un deslucido remake en 2004). De manera que los Estudios Fox se lanzaron a su propia adaptación de Julio Verne de alto presupuesto. El mimo que pusieron en esta empresa queda bien reflejado en el departamento de efectos especiales, y también por el elenco elegido, que no será de primera fila (salvo por el inmenso James Mason), pero que algo daban que hablar en su tiempo.
¿POR QUÉ VERLA?
-- El elenco. No diremos que era imposible elegir uno mejor, pero está aceptablemente bien. James Mason interpreta a un profesor Lindenbrook inesperadamente fiel al original literario verniano (alguien que lo fuera, en esta peli, dicho sea de paso), maniático a carta cabal, empecinado en sus descubrimientos científicos, aunque por otra parte, lo hemos visto en mejores roles antes y después (¿y? Aunque éste sea un rol menor en la carrera de Mason, hay muchos actores reconocidos que se amputarían la pierna y el brazo y los donarían en caridad, por una interpretación así, y es que Mason era Mason, caramba)... Pat Boone cumple como el jovencito chulo que está ahí para convencer a la muchachada, aunque por razones no demasiado difíciles de entender, su carrera posterior fue oscura (en esta peli hizo uno de sus primeros papeles). Las chicas están por todo lo alto. Arlene Dahl se las arregla para interpretar una fiera mujer de armas tomar, en un tiempo que parecía un presagio del women power de los '60s; es una injusticia del destino que su carrera fílmica nunca haya levantado mayor vuelo. Diane Baker, por su parte... Confesémoslo, la señorita Baker es una debilidad de su seguro servidor el General Gato, porque allí donde va se las arregla para verse y presentarse encantadora (ya hablamos sobre ella en Cine 9009, al referirnos a "Los 300 espartanos" y "El premio", y ya habrá tiempo de comentar su secundario en "Marnie la ladrona", películas todas posteriores a "Viaje al centro de la Tierra"); eso, aunque aquí su rol sea básicamente de relleno.
-- En cuanto al guión... Pues bien... Lo mejor es tomárselo como lighter than light, porque la verdad es que de Julio Verne tiene poco más que el título, el tema, y dos o tres episodios de la trama. De partida, en la novela tanto el profesor como el estudiante son ALEMANES, no escoceses, aunque quizás para la conservadora platea estadounidense haya sido un poco conflictivo poner como "los buenos" a dos kreutzers, habida cuenta de que habían pasado catorce años desde la Segunda Guerra Mundial (¿y qué? El franchute Verne puso a dos alemanes de buenos... aunque eso fue seis años ANTES de la Guerra Franco-Prusiana, justo es decirlo). Por otra parte hay una serie de adiciones que no echábamos de menos en la novela, como por ejemplo el villanísimo Conde Saknussem o la búsqueda de la Atlántida, y que en realidad no aportan demasiado a la peli. Y ya no hablemos de la sarta de despropósitos científicos o simplemente lógicos como la estupidez de hacer que los protagonistas floten literalmente en el centro de la Tierra y que sus objetos vuelen imantados fuera de la balsa por eso (piénselo, el campo magnético de la Tierra es demasiado débil para eso, y por otra parte, si verdaderamente el núcleo de la Tierra fuera un mar interior, deberían acceder al punto central exacto no en una balsa sino en un submarino muy bien presurizado); algo que es insultante para la memoria del pobre Verne que, como dijimos, se preocupó tanto como pudo de dar carácter de científicos a los datos usados en la novela (bueno, tan científicos como podían serlo con las ideas intelectuales de 1864). ¿Y sirvió para algo? En algunos aspectos sí. Por ejemplo, la inclusión de Gertrudis el ganso cuenta como lo más memorable de la peli, y (SPOILER GRUESO A CONTINUACIÓN) su trágico destino final (sí, por una vez en las pelis hollywoodenses el animalito no sobrevive) es una de las partes más conmovedoras. Pero por otra parte, todas las adiciones le dan a la trama un carácter marcadamente más infantil, y eso no en el mejor sentido del término. Para que no se diga eso de que destripar novelas clásicas es un vicio de los '90s en adelante. Por eso, si se la visualiza como una peli de entretención infantil, se puede pasar un gran rato, pero que nadie se llame a engaño o confusión: el que busque una adaptación fiel y rigurosa, por no decir literal, del clásico verniano, está perdiendo miserablemente su tiempo.
-- Los efectos especiales... Esta era una peli de alto presupuesto para la época, y por lo tanto se usaron los FXs más chulos que encontraron en el armario. Por desgracia, el resultado en este apartado es irregular (la honorable Academia no opinó igual en aquellos años, y le dio unas buenas nominaciones a Mejor Dirección de Arte, Mejores Efectos Especiales y Mejor Sonido, aunque los perdió frente al acorazado fílmico de 1959, "Ben Hur", el "Titanic" de la época, que al igual que el trasatlántico de James Cameron también secuestró once Oscares para su mesita de noche). Algunos efectos son buenos incluso hoy, como por ejemplo el ataque de los dinosaurios gigantes (en realidad unas iguanas con placas de plástico, pero que se ven muy realistas, salvo en las imágenes de fotomontaje con los actores). Otros en cambio cantan clarito hoy en día, como por ejemplo muchas secuencias subterráneas que no parecen haber sido filmadas en las Cavernas Carlsbad como dice el reclamo publicitario, sino en un estudio con vulgar cartón piedra y papel maché. El premio al mejor escenario en la peli se lo lleva el bosque de hongos gigantes y las ruinas de la Atlántida, en donde parecen haber focalizado el presupuesto, y que por ende se ven por todo lo alto.
IDEAL PARA: Ver una adaptación un tanto infantiloide de Verne, algo envejecida, aunque de un aceptable nivel técnico.
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