11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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miércoles, 16 de febrero de 2011

"Antes de las lluvias" (2007).


-- "Before the Rains". Estados Unidos / India / Inglaterra. Año 2007.
-- Dirección: Santosh Sivan.
-- Actuación: Linus Roache, Rahul Bose, Nandita Das, Jennifer Ehle, Leopold Benedict, Dr. Ambikathmajan, Indrajith, Lakshmi Krishnamurthy, Lal, John Standing, Thilakan, Ejji K. Umamahesh.
-- Guión: Cathy Rabin, basada en el guión de Dan Verete.
-- Banda Sonora: Mark Kilian.

-- "Antes de las lluvias" en IMDb.
-- "Antes de las lluvias" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La India, 1937. Mientras flotan vientos de libertad sobre la colonia más grande del planeta, un hacendado británico decide que es buena idea construir un camino privado para... ¡explotar la jungla! ¡depredar el medio ambiente! ¡generar capitales para el colonialismo británico! Nuestro simpático emprendedor, por su parte, se ha avenido lo más bien con una nativa que está buena y es simpática, a escondidas por supuesto porque ella es casada y ya sabemos cómo son las cosas con esos nativos salvajes y sus costumbres supersticiosas, que por un nada arman una rebelión y rechazan a Occidente y etcétera. Se supone que el asunto no tendría consecuencias de ningún tipo, pero las cosas siempre pueden enredarse un poco más. Por ejemplo, puede ser que el técnico ingeniero del asunto, que es un indostánico, también esté verde por la chica aunque por respeto a la raza, el clan y todo eso, tenga que quedarse en dique seco y mirando con ojitos de cordero degollado. Puede ser también que el marido sea un zurrador de los buenos, de como tienen que ser los maridos, que hay que pegarles porque si ellos no saben la razón, seguro que ellas sí. Puede ser también que llegue la esposa desde el extranjero con el hijo y entonces la relación no tiene más remedio que acabarse. Y puede ser que la nativa, dentro de la simplicidad mental propias de las razas inferiores, decida encapricharse porque ella está enamorada del príncipe azul en su palacio, y se niegue a entender razones, y entonces...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Por allá por 2002 hubo una peli llamada "Yellow Asphalt", que servidor General Gato quien esto escribe no ha tenido ocasión de ver, y que según se ha informado por aquí o allá, trataba sobre incidentes entre israelíes y palestinos. Uno de los tres segmentos que la componían pareció lo suficientemente bueno como para merecer un remake, ahora por todo lo alto como una peli entera. Y como la historia es universal, atemporal, etcétera (el clásico Romeo y Julieta, sólo que en este caso Romeo es un niñato caprichoso de mierda), lo trasladaron a la India de los '30s. Con toda la suntuosidad de Merchant Ivory Productions, todo sea dicho. Quien manda aquí es claro: aunque su director es Santosh Sivan, se la promociona estridentemente como una "Merchant Ivory", lo que significa que encontraremos una suntuosa recreación de época, un guión cuidado, y esa cosa muy british y flema de mantenerse siempre dentro de la orilla (además de un mensaje intrínsecamente conservador, que James Ivory no es precisamente un rojo). El resultado fue una peli que tuvo un cierto éxito con la crítica, pero como de costumbre, no arrasó en público, y tuvo una explotación más bien fugaz en los circuitos de cine arte. Como de costumbre, repito.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digamos de entrada que es el típico producto Merchant Ivory Productions. Lo que por supuesto es una buena noticia. Vale que el estilo de cine promocionado por James Ivory se siente a ratos un poco trasnochado, como si el hombre se hubiera quedado pegado en el cine histórico de los '60s, pero el hombre al menos es respetuoso con la historia y los entornos que narra, y pulsa los resortes narrativos del melodrama a través de los personajes, no mediante el lacrimógeno chantaje sentimental. Ante la poderosa voluntad del capital británico, la India se doblega una vez más, y la voz de Santosh Sivan (que había rodado cosas como "Asoka", "Novia y prejuicio" y "Un toque de especias") se pierde por completo aquí, subsumida ante la voluntad mayestática, sublime e imperial de Merchant Ivory Productions (James Ivory no tuvo nada que ver, pero suponemos que la gente que lo ha sucedido viene cooptada, así es que hay un sello que se mantiene en el tiempo). Desde ese punto de vista, aunque la peli huela un poco a trasnochada, como a algo que podía haberse rodado diez o veinte años antes (más o menos en la época de "Gandhi" o "Pasaje a la India"), aún así se mantiene sólidamente en pie. Ayuda por supuesto un guión endemoniadamente bien construído, la clase de historia en que las circunstancias se van enredando bien enmarañadas las jodías para que todo, cuando parezca estarse resolviendo, vaya un punto más con rumbo hacia el desastre. Y bueno, aunque no lo crean, el final no es tan predecible como pareciera (aunque muchos aspectos del mismo quedan más entregados a la intuición del espectador, que literalmente mostrados en escena, lo que por otra parte tampoco está mal, en una época en donde el grueso de las pelis te dan todo insultantemente cocido y masticado para que no pienses). Y todo esto, abordado con sencillez y recato intelectual, sin tratar en ningún minuto de forzar las cosas para mandar mensajes o cosas así. O sea, una pequeña joyita de peli.

-- La peli presenta un punto de humor involuntario, cuando trata de ser ecuánime con británicos e indostánicos (después de todo, hubo capitales de ambos involucrados, y el asunto se rodó in situ, en la India), y al final termina quedando mal con todos. Porque trata de ser respetuoso con los nativos, pero no puede evitar mostrar su primitivismo con una mirada de "mira cómo son estos salvajes, qué bueno hemos venido para traerles la civilización" (parte importante de la trama es que como telón de fondo están estallando los primeros fuegos de la emancipación de la India, que vendrá a la vuelta de diez años, pero las consecuencias más filosas de ese tema son pasadas un poco en sordina). Con decir que el único indostánico "bueno" y civilizado en toda la historia es el ingeniero que fue a una escuela occidental, y aún así, el pobre hace el ridículo siendo el tapete del británico para todo (incluso para taparle sus cochinadas Triple X), y de la chica, que es tonta como una esponja, mejor ni hablemos. A la vez, tratan de no ser demasiado heroicos mostrando a los británicos, pero a la larga igual acaban justificándolos (la esposa es buena y noble, el esposo es un fresco-'e-raja pero "igual la quería", y sólo el banquero aparece con rasgos que podríamos llamar derechamente imperialistas). O sea, el mensaje subliminal de la peli (Ivory Merchant Productions, recordemos) es que el imperialismo británico tenía sus cositas malas, sí, a veces a los latifundistas ariosajones se les iba la mano con las nativas, pero es que vamos, con gente tan bruta que recurría a ordalías y cosas así para juzgar en tribunal a las personas, es una suerte que llegaran los europeos a traerles... ¡Progreso! (y miren los malagradecíos como agradecen, queriendo independizarse, habráse visto). Quizás el asunto no sería tan chocante si fuera un poco más abierto, pero lo divertido del caso es que tratan de limar todos los aspectos más sensibles del tema para que nadie se sienta ofendido, y el resultado es una peli tan políticamente correcta, que resulta hasta cómica en algunos pasajes. Al menos, el cine clásico de "británicos en la India" tenía la desvergüenza de mostrar su racismo abiertamente, en vez de camuflarlo, lo que podrá no ser mucho más edificante, pero al menos es más honesto ("Gunga Din", sin ir demasiado lejos).

-- Un punto importantísimo de esta peli son las actuaciones. Los actores en general están muy bien dentro de sus roles, y consiguen evitar que la peli naufrague en un mar de estereotipos. Linus Roache, eterno secundario de pelis como "Las crónicas de Riddick" o "Batman inicia", compone de manera extraordinaria a un hacendado que en el fondo es un niñito mimado de la fortuna que presiona su buena suerte más allá de lo que debiera, y que a pesar de lo repelente que es su personaje, hasta da lástima y todo por cómo las cosas se le van torciendo a medida que va pasando la peli. Nandita Das es su contrapunto perfecto, la chica indostánica que se enamora de su amo y señor con algo más parecido a la obnubilación que otra cosa (y lógico, si su marido es un pobre pelafustán de la aldea que para colmo es tirano y maltratador, mientras que el otro es un millonario en su búngalou, y además rubiecito de ojos azules, ahí no hay donde perderse), y que se aferra al British Dream hasta las últimas consecuencias. Rahul Bose es el ingeniero con ojos de cordero degollado, también en un estupendo papel, atrapado entre sus raíces indostánicas por un lado, y su aprecio por la labor civilizadora del hombre blanco, sin saber mucho qué hacer y sin tener claro de a qué mundo pertenece, y si bien su personaje puede parecer un tanto ridículo a ratos, su escena final en la que habla sobre el camino y los monzones explica de lleno las motivaciones que han llevado a su personaje a comportarse de la manera en que se ha comportado (y que el señor Bose saca adelante con enormidad, todo sea dicho). Jennifer Ehle por su parte es la siempre perfecta esposa británica, que se ha casado con el perfecto esposo británico, y que como el común de las hembras del mundo occidental, acabará por ser incapaz de entender que las cosas en su mundo perfecto no siempre encajan como ella querría que encajaran.

-- Mención aparte para el soundtrack, bastante ajustado a la peli, siempre contenido y funcional al relato, sin superlativos ni desmadres de ninguna clase (ni menos pretendiendo chantajear emocionalmente al espectador con violines chillando en los momentos dramáticos más estratégicos y etcétera, como suele ser costumbre en muchas pelis históricas, y de las otras también). Cortesía de Mark Kilian, como un nombre a tener en cuenta en lo sucesivo.

IDEAL PARA: Ver un drama humano bien escrito y facturado.

jueves, 30 de octubre de 2008

"La carga de la Brigada Ligera" (1936).


-- "The Charge of the Light Brigade". Estados Unidos. Año 1936.
-- Dirección: Michael Curtiz.
-- Actuación: Errol Flynn, Olivia de Havilland, Patric Knowles, Henry Stephenson, Nigel Bruce, Donald Crisp, David Niven, C. Henry Gordon, G.P. Huntley, Robert Barrat, Spring Byington, E.E. Clive, J. Carrol Naish, Walter Holbrook, Princess Baba.
-- Guión: Rowland Leigh y Michael Jacoby, sobre una historia de este último, basados en el poema de Alfred Lord Tennyson.
-- Banda Sonora: Max Steiner.

-- "La carga de la Brigada Ligera" en IMDb.
-- "La carga de la Brigada Ligera" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La India, el subcontinente del misterio, a mediados del XIX (o sea, medio siglo antes del surgimiento de ese cine con acrobacias que es Bollywood.) Una expedición diplomática llega hasta la corte de Surat Khan, un reyezuelo de la India, con una misión importantísima. Resulta que el padre de Surat Khan ha muerto, y con esto Su Majestad Real E Imperial, La Mano De Dios Sobre Los Paganos De La Tierra, Doña Victoria I de Inglaterra, declara por terminado un acuerdo por el cual la monarquía británica subvencionaba a Surat Khan. Este encaja el golpe del imperialismo british con gracia y elegancia, e incluso hace buenas migas con el Capitán Vickers, que le salva la vida disparándole a un tigre que, durante una cacería, había descubierto una buena oportunidad de obtener merienda humana. (Ya sé lo que se están preguntando, what the hell tiene esto que ver con la Carga de la Brigada Ligera, que no fue en la India sino en Crimea, a media Eurasia de distancia. Por favor, dénme tiempo, yo a estas alturas de la peli también me preguntaba lo mismo, y me lo pregunté los cuatro quintos restantes de la misma). Al regreso de la misión, el Capitán Vickers se encuentra con su noviecita, pero resulta que... ¡ups! ...en su ausencia, el hermano del Capitán y la noviecita le han puesto frondosa cornamenta a nuestro héroe, a la remilgada manera decimonónica que se estilaba entonces, pero es que oigan, cuernos son cuernos en cualquier época, opinan los alces. Y el pobre Capitán, sin enterarse de nada, porque su atención está puesta, como no, en Inglaterra y su ejército, que como buen caballero cumplido, qué se iba a imaginar que su novia se la pegaba con su hermano. En fin... Resulta que en la frontera, Surat Khan no es tan bondadoso como parecía, porque al desgraciao se le ocurre que a lo mejor debería, ¡miren cuánta infamia!, pensar en sus propios intereses en vez de los intereses ingleses, y con la ayuda del Oso Ruso, ávido de abrirse paso hacia el mar, y empieza a hostigar a los puestos fronterizos ingleses en la India. Esto desencadenará una catarata de sucesos en que nuestro Capitán Vickers deberá luchar contra su antiguo amigo Surat Khan, el traidor (no es un europeo, es un indostaní, y como todas esas razas inferiores, si piensa por sí mismo es un bellaco, ¿OK?), y además contra el triángulo amoroso que se ha armado a sus espaldas. La catarata de sucesos subsiguientes terminará, por supuesto que no en la India, sino en la famosa Carga de la Brigada Ligera del título, en los campos de batalla rusos. Maravillas de la globalización...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Pocos ejemplos históricos se conocen de mitificación tan absoluta, como la famosa Carga de la Brigada Ligera. El Oso Ruso querría salidha al marr, a cualquierr marr, tovarrich, y estuvo en un tris de obtenerla por el decadentísimo Imperio Otomano, de no ser porque éste fue auxiliado por Francia y Rusia (la llamada Guerra de Crimea). Dentro de ella, la Carga de la Brigada Ligera se hizo conocida como uno de los más famosos y archiestudiados ejemplos de incompetencia militar. Básicamente, fue un ejército de algo más de 600 jinetes a los que un puñado de órdenes confusas desde el Alto Mando, hizo cargar colina arriba contra un bien parapetado fortín ruso en la cima, erizado de artillería, con el resultado de que sólo una cuarta parte de los jinetes salió ileso del asunto (pensándolo bien, mejor posteo esto en largo para Siglos Curiosos). Pero apenas llegó la noticia a Inglaterra, un poeticastro dizquenacionalista llamado Tennyson se conmovió tanto con el heroísmo de los jinetes (¿habrían sido tan heroicos de saber la idiotez que se les estaba ordenando hacer?) que les dedicó un plañidero poema a su bravura militar (Simónides, el que escribió el famoso "caminante, ve a Esparta y diles que fallecimos cumpliendo sus leyes" por los 300 de las Termópilas, tuvo al menos la virtud de ser epigramático, y además, Leónidas y sus bravos sí que se lo merecían). Inspirándose en el poema épico, un par de guionistas a quienes hoy en día, como unos Ozymandias cualquieras, cubre el polvo del olvido, decidió escribir una sonsacada imperialista en la que los british son orgullosos y leales a su Patria hasta la muerte, la estúpida carga colina arriba es un gesto de noble sacrificio, y además aprovechan de demostrar que con el imperialismo británico no se juega, malditos salvajes... Bueno, al menos tenían la excusa de que en la época, la mayor parte de las audiencias cinéfilas occidentales creían de buena fe que los arios caucásicos europeos eran la Raza Superior. Es más de lo que se puede decir de Michael Bay y su horrenda "Pearl Harbor", peli con la que "La carga de la Brigada Ligera" comparte más de un punto.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Digámoslo de una buena vez. Hoy en día esta peli es apenas soportable. Hecha para el gusto de las audiencias de su tiempo, quizás demasiado al gusto de esas audiencias, ha envejecido dramáticamente. Tiene sus puntos fuertes, claro está, pero no sería la primera opción que le recomendaría a alguien que me preguntara "oye, quiero conocer un poco más de cine que no sean los blockbuster de Hollywood post-2000, ¿qué me sugieres que sea entretenido?". Claro, si tienes prurito arqueológico, te la pasarás en grande. Si no, hay varias mejores opciones en que invertir el tiempo. Es una peli de la dupla Curtiz/director y Flynn/actor (por ejemplo: "Capitán Blood", "Las aventuras de Robin Hood", "Mi Reino por un amor", "El halcón de los mares"), y estas pelis son estupendas en general porque Michael Curtiz, siendo en sí mismo un gran director, pecaba a veces de ser demasiado formalito, mientras que Errol Flynn, por su propio carácter desinhibido, tendía a ser demasiado poco serio, y por lo tanto, Flynn le daba vidilla a las pelis con el impecable acabado formal de Curtiz, pero que también serían, de otra manera, un tanto frías. Pero lo que mejor hacía Errol Flynn era ser espadachín, por lo que en pelis de piratas, mosqueteros o bandidos medievales brillaba, mientras que en otras épocas (aquí, en el siglo XIX), tendía a desteñir un poco. Y Michael Curtiz, a pesar de dirigir esta peli con mano de hierro, a veces pareciera que no confía demasiado en su propia pericia para crear tensión dramática y momentos climáticos, y se entrega al malsano recurso de trufar su peli con carteles explicativos sobreimpresos, y "apoyar" el dramatismo de la carga final con los insufribles versos imperiofascistas de Tennyson. Pero bueno, Flynn es un grande de todas maneras y Curtiz también (¡oigan, no se crean, este hombre después creó ese clásico eterno que es "Casablanca", así es que un poco de respeto y no me hablen mal de él!).

-- A pesar de que huele a folletín desde lejos (¿y qué? Como decíamos, "Pearl Harbor" también reincide en la fórmula "triángulo amoroso entre dos amigos y la chica entremedio, en tiempos de guerra", y todo lo grandioso de los FXs se compensa con lo hórrido del "arte" de Michael Bay), esta peli se las apaña para tener sus momentos. El secundario de la dama métomentodo aporta gracia a la historia sin desencajar demasiado ni hacerle perder el tinte épico, en tanto que Surat Khan es un villano de lujo, y las secuencias de acción en el asedio contra el Fuerte están estupendamente resueltas, incluso para los estándares de hoy en día. Quien crea que esta peli no contiene violencia porque es antigua, está equivocado. Los malvados soldados de Surat Khan no se recatan en ser crueles y gozarlo, aunque por obvios motivos de censura, no podamos verlo en clave gore ni riendo sádicamente. Varios personajes del lado de "los chicos buenos" caen, tanto civiles como combatientes. Son estas perlas, las que ayudan a sobreponerse de un guión desmañado y pasado a naftalina. Y ya no digamos la carga final, que si nos saltamos esos odiosos cartelones del poema de Tennyson, tienen un componente espectacular que las masas de orcos de "El Señor de los Anillos" no han conseguido mejorar sensiblemente, habida cuenta de todo lo que se hace hoy en día con la CGI. Por cierto, si se están preguntando cómo diablos al señor Curtiz le salió tan de verdad esa carga final, digámoslo: es de verdad. Las balas son de salva, por supuesto, pero se cargaron tantos caballos rodando, que el escándalo llegó incluso hasta el Senado de los Estados Unidos, que pasó un turro de leyes contra la violencia hacia los animales en el cine (de ahí eso de que "ningún animal ha sido dañado en este film", etcétera), y eso por no hablar del pobre extra que, cuando se despejó la polvareda, descubrieron que por accidente se había ensartado con su propia lanza en el suelo (con resultados fatales, claro está). Quizás eliminando esos cartelitos de Tennyson (sí, tercera vez que lo digo, ¿OK?, prueben a leer el poema original y vomiten), condensando las revueltas de la trama sentimental y eliminando algunas escenas de un comienzo excesivamente largo, la peli quedaría mucho más actual, y por cierto que le impondría el punto a otros epics actuales. ¡OK, ahí tienen su idea del millón de dólares, genios! ¿Qué esperan para rodar un remake?

IDEAL PARA: Ver mitología histórica en estado puro.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "LA CARGA DE LA BRIGADA LIGERA".

-- (Ir a la página) Completo comentario en La Realidad Estupefaciente.
-- (Ir a la página) Comentario en el Blog dedicado al Cine Bélico e Histórico.
-- (Ir a la página) No sobre la peli sino sobre la verdadera Carga de la Brigada Ligera...

VIDEOS.

-- La escena de la carga, por supuesto [en inglés, sin subtítulos].

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