11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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jueves, 13 de noviembre de 2008

"¡Mamma Mia!" (2008).


-- "Mamma Mia!". Inglaterra / Estados Unidos / Alemania.
-- Dirección: Phyllida Lloyd.
-- Actuación: Meryl Streep, Amanda Seyfried, Pierce Brosnan, Colin Firth, Stellan Skarsgård, Dominic Cooper, Julie Walters, Christine Baranski.
-- Guión: Catherine Johnson, basado en su propia obra musical.
-- Banda Sonora: Benny Andersson.

-- "¡Mamma Mia!" en IMDb.
-- "¡Mamma Mia!" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Grecia. No la Grecia antigua de filósofos y guerreros machos-pero-no-tanto. Esta vez se trata de la Grecia folclórica y de postal que suelen retratar las pelis de Hollywood. Una chica veinteañera está a punto de casarse, pero las cosas no van a ser tan simples. Porque verán, ella tiene un vacío en su vida, hay algo que falta... ¿Un padre, quizás...? (Ya lo ven, pasa el tiempo, ellas se van emancipando, pero los machos recios siguen siendo necesarios en la vida de una mujer). El problema es que su madre, pues bien... hmmmmmm... seamos finos. Su madre fue una zorra. Colilarga. De rabo parado. Buen gollete para el sacacorchos. Bueno, ya me entienden (qué quieren, no siempre me resulta ser finolis)... Resulta que esta zorruna se acostó con tres hombres, y el espermatozoide de uno de ellos resultó en la chica en cuestión. Y como nadie sabe, pues bien, la individua (la hija, claro, que la madre ni ahí con el tema), ni corta ni perezosa, decide invitarlos a los tres a su boda. Para ver quién le va a decir eso de "Yo soy tu padre", aunque sea a costa de sacarle canas verdes a su venerable madre (Meryl Streep, ¿OK?). Los tres estarán forraos en plata y tendrán la vida resuelta, pero el llamado de las feromonas es más fuerte, y emprenden la peregrinación a la Cuna de la Democracia, para ver si tienen repaso a la afilada de hace puerrocientos años atrás. El matrimonio será al día siguiente, pero la casa de monos ya está armada hoy, porque el lío que se armará con el baile de quién puede ser y quién no (y consecuentemente, quién entregará a la bella qué bella es, en el altar, el día de la boda) sembrará el caos. ¿Terminarán acaso de caer las bellas ruinas griegas con esta revoltosa panda de occidentales...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Durante siglos y generaciones vinieron a nuestra tierra de infinitos espacios y soles de luz interior, músicos como Palestrina, como Mozart, como Schubert, como Prokofiev, para preparar el advenimiento de aquel cuarteto cuyo nombre no debe ser jamás pronunciado, que por siempre han sido, son y serán, pero que habrás de conocerlos como... ¡¡¡ABBA!!! ("Papá", en arameo) (Bueno, en realidad ABBA es la sigla de sus cuatro integrantes, pero la etimología pseudobíblica en tiempos de la preparación de "Angeles y demonios", la secuela de "El Código da Vinci", tiene más agarre). ¿En qué estaba? ¡Oh, sí! En ABBA. Bueno, como todos sabemos, ABBA es la más mejol banda pop de la Historia, y sigue siendo brillante aunque se la hayan apropiado egoístamente para sí los ya-sabemos-quiénes, que no se puede decir su nombre en voz alta so pena de que los políticamente correctos se te echen encima. Bueno, pero sigamos reivindicando a esta banda cuyas letras simples y efectivas, y melodías ultrarreconocibles en lo mascachicles, deberían ser recobradas como legado de toda la Humanidad, también heterosexual así como homosexual (o sea, si tienen a un lado los singles de ABBA y al otro los de Madonna, no hay mucho donde perderse sobre quién es bigger and the best...). En fin, en 1999 se estrenó un musical llamado "Mamma Mia!", y que iba de canciones de ABBA enganchadas como cuentas de un collar, una detrás de otra, ametrallando a quemarropa, sobre una trama simple y sencilla. Bueno, también el común de los guiones de Opera son un latazo, así es que no se me pongan exquisitos ni displiscentes. De ahí a pensar en el salto al cine, no había mucho que pensar. O sí. Después de todo, hacer un musical para el cine todavía puede ser una apuesta arriesgada, y no nos referimos tanto al público (que puede darles masivamente la espalda) o a la crítica (que puede alabarla o destazarla), sino a ese algo más indefinible que es la calidad fílmica de una peli. Pero considerando que los últimos diez años nos han regalado (o metido a saco, a según) cosas como "Evita", "Moulin Rouge", "Bailarina en la oscuridad", "Chicago", "El Fantasma de la Opera", "Soñadoras", "Sweeney Todd"... ¿Por qué no tentar suerte? Y se atrevieron. Dieron el salto. Y he aquí los resultados.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es una de esas pelis que vuelve a poner sobre el tapete el viejo brete de qué hace buena a una peli. ¿Es "¡Mamma Mía!", apegándose a la racionalidad y la lógica, una buena peli? Técnicamente sí, al menos por los escenarios griegos (de verdad griegos y no grabados en España o México), pero más allá, difícil sería decir de esta peli que es revolucionaria, ni siquiera que tiene algo interesante que contar. ¿Y si lo decimos con el corazoncito...? Sí, indiscutiblemente, es una gozada. Bueno, digamos sólo que esta peli tiene magia. Porque veamos, el argumento de la historia, más que simple, es simplón, y no vale la pena detenerse mucho en él (no lo explotan demasiado, y no había mucho que explotar tampoco, no si no se quiere caer en el culebrón venezolano de niños perdidos, identidades cambiadas, etcétera). Pero es que oigan, justamente es su carácter liviano e insubstancial, lo que la hace una delicia. Y no me vengan con profundidades ni cosas así, miren que cosas como "Un americano en París" o "Cantando bajo la lluvia" tampoco eran precisamente modelos de profundidad temática, y la trama era apenas un débil pretexto para escenificar lo que interesaba, que eran los bailes y las canciones. En fin, acá no tenemos mucho baile (las coreografías están en ese limbo entre Magneto, Locomía y Zapato Veloz), pero a cambio tenemos las canciones de ABBA. ¿Y saben qué? Funciona. Funciona muy bien. Funciona más que notablemente bien. Es una peli liviana, pero en ningún momento trata de pasarse de revoluciones o hacerse más pesada o pretenciosa: se queda en el divertimento puro, se asume como tal, y descarga toda la artillería respectiva para que el espectador pedante o sabidillo termine enfrentando su "Waterloo" y después de un "Mamma mia!" (y acaso "SOS"), acabe por no lamentar su "Money, Money, Money", y después de admitir que "The Winner Takes It All", al final termine gritando "Gimme! Gimme! Gimme!" (esperemos que gimme más peli, y no gimme a man after midnight...).

-- Bueno, ABBA. O sea, ABBA. Ya saben... ¡¡¡ABBA, SEÑORES, ABBA!!! Como decíamos, ABBA es la quintaesencia de lo que debe ser la buena música pop, algo feeling fine, algo que no te deprima demasiado, pero que al mismo tiempo pueda tener garra y nervio y cierta profundidad temática. O sea, no vamos a comparar las estupendas composiciones abbaescas con el triste material de Madonna (en serio, más allá de los videoclips, ¿se han puesto a escuchar sus CDs enteros, de verdad...?), por no hablar de Britney y las send the clones de rigor. En realidad, la peli puede ser vista como una especie de ABBA Gold de casi dos horas de duración, y funciona de lo más bien. También las interpretaciones son estupendas, y las canciones van con cada minuto (bueno, salvo Pierce Brosnan, que a veces se le va la ducha cuando tiene que hacer sus gorgoritos, y ahí se encargan de amplificarle el volumen al fondo musical en el mix para que no se note tanto... y se nota igual, lástima). El fanático de ABBA sin lugar a dudas que no saldrá decepcionado, y el que no conozca a ABBA (probablemente algún menor de 15-20, debido a la resonancia planetaria que tuvo ABBA en sus buenos días), puede ser una más que estupenda oportunidad de adentrarse en el fascinante mundo musical de esta banda.

-- Las interpretaciones son por todo lo alto. O sea, los personajes, no es que sean la gran cosa como personajes (seguimos aquí el modelo de personaje que tiene la vida comprada, todos muy ricos y sin preocupaciones financieras, para que todos sus dramones sean única y puramente de amor), pero se nota que todo el mundo se lo pasó caipiroska rodando la peli, y esa buena vibra se transmite. De la majestuosa Meryl Streep es poco lo que se puede decir a estas alturas del partido, claro está, y hacerle el peso podía ser una tarea titánica (dicen que su interpretación de "The Winner Takes It All" la terminó en una sola toma, y dicha secuencia es intensa y hasta desgarradora). Pero Pierce Brosnan asume el reto con su bonhomía de siempre, y si bien su voz algo apagada no le acompaña demasiado para las canciones más potentes, como galán de la Streep sale más que bien librado del paso. Pero la gran revelación es, por supuesto, la a partir de ahora llamada "grande", la gran Amanda Seyfried. De currículum no muy lucido y yendo de peli en peli por cara bonita y comediante no mala, pero repertorio más bien limitado (fue una de las Plásticas en "Chicas pesadas", bajo la férula de Rachel McAdams), acá se luce por todo lo alto, alternándose entre lo sexy (esa secuencia con trajebaño de una sola pieza, ay, mamá...), lo cálida, y lo dramática (la secuencia con Meryl Streep en que se preparan para la boda, también es uno de los puntos fuertes de la peli... y estaba frente a Meryl, ahí es nada). Frente a este triángulo, el resto está un poco en segunda fila, aunque Colin Firth, Stellan Skarsgård y Christine Baranski (MILF!, MILF!, MILF!, MILF!, MILF!), actores con solera haciendo pelis, cumplen eficientemente con sus cometidos.

-- Escenas memorables. Meryl Streep cantando "Mamma Mia!", y especialmente "The Winner Takes It All". Amanda Seyfried cantando "Lay All Your Love On Me" (¡venga, dónde firmo!). El dueto de Meryl Streep y Pierce Brosnan para "SOS", quizás un poco flaco musicalmente pero que exhuda sinceridad dramática. Las escenas en el cobertizo de las cabras (bueno, sin cabras, pero los personajes dicen que ahí se alojan las cabras, así es que es seguramente el cobertizo de las cabras, si a fin de cuentas ellos están más informados que uno). "Money, Money, Money", que por definición es casi una pieza con personalidad propia dentro de la peli. Y la desopilante secuencia de créditos finales, con la Streep, la Walters y la Baranski, y Brosnan, Firth y Skarsgård vestidos a la homoerótica moda setentera e interpretando temas de ABBA sobre el dancefloor.

IDEAL PARA: Fanáticos de ABBA, fanáticos de los musicales, y en general para los que anden buscando una peli feeling-fine.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "¡MAMMA MIA!".

-- (Ir a la página) Comentario en Cine en Rancagua.
-- (Ir a la página) Comentario en Orsan (¿o es Cinema Bohemio? Chi lo sá...).
-- (Ir a la página) Comentario en Ctrl+Z.
-- (Ir a la página) Comentario en Ideas de Babel.
-- (Ir a la página) Comentario de Patricia Sierra.
-- (Ir a la página) Comentario en La Voz de Cristián.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español, sí, es un ultraje tratándose de un musical, pero así es como es...].



-- Meryl Streep y sus amiguis interpretando "Money, Money, Money" [en inglés, sin subtítulos].



-- Amanda Seyfried y Dominic Cooper interpretando "Lay All Your Love On Me" [en inglés, sin subtítulos].



-- Meryl Streep y Pierce Brosnan interpretando... bueno, Meryl Streep interpretando y Pierce Brosnan tratando de interpretar "SOS" [en inglés, sin subtítulos].



-- Meryl Streep interpretando "The Winner Takes It All" [en inglés, sin subtítulos].



domingo, 10 de diciembre de 2006

"Sólo para tus ojos" (1981).


-- "For Your Eyes Only" (título original en inglés), "007: Sólo para tus ojos" (título en México). Inglaterra / Estados Unidos. Año 1981.
-- Dirección: John Glen.
-- Actuación: Roger Moore, Carole Bouquet, Topol, Lynn-Holly Johnson, Julian Glover, Cassandra Harris, Jill Bennett, Michael Gothard, John Wyman, Jack Hedley, Lois Maxwell, Desmond Llewelyn, Geoffrey Keen, Walter Gotell.
-- Guión: Richard Maibaum y Michael G. Wilson, basados en los personajes creados por Ian Fleming.
-- Banda Sonora: Bill Conti.

-- "Sólo para tus ojos" en IMDb.
-- "Sólo para tus ojos" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Un barquito que carga un valiosísimo equipo de espionaje, el ATAC, naufraga en las procelosas costas de Albania. Los británicos pasan apuros tratando de recuperar el ATAC, porque los rusos se están moviendo para obtenerlo. James Bond es destacado para resolver el asunto, y viaja en busca de algunos antiguos contactos británicos en Grecia, rodeo por España mediante. Recibe también la ayuda de la hija de su antiguo colega asesinado, quien anda obviamente en busca de venganza, y no es precisamente la clase de chica "rescátame, oh, Bond, poderoso agente inglés"... Bond se ve así involucrado en una compleja intriga en los Balcanes, que lo llevará al descubrimiento de una desagradable sorpresa. ¿Alcanzará Bond a detener a su malvado oponente, antes de que éste consiga venderle el ATAC a los soviéticos...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En los '70s, la saga Bond había desempeñado, con su progresiva infantilización, una especie de contrapunto con el resto del cine de la década, plagado de la dureza y sordidez de Harry el Sucio, "El Padrino" o "Taxi Driver". Pero la onda disco estaba pereciendo, y la época de ABBA y "Fiebre de sábado en la noche" estaba dando paso a los aún más serios '80s, con un Ronald Reagan jugando a Vaquero del Mundo. Las pelis de Bond iban a marchar también al pulso de los acontecimientos. La intriga del supervillano tratando de destruir al mundo dio paso, una vez más, al enemigo del aquí y del ahora: los soviéticos, preferentemente (pasando del narcotráfico, en "Licencia para matar"). La preocupación de Bond en las pelis siguientes era evitar que los malvados soviéticos desataran la Guerra Nuclear, destruyeran a Estados Unidos, traficaran armas, etcétera. Esta es la primera peli Bond "de los nuevos tiempos", y se nota: aquí se inaguraron tanto John Glen en la dirección, como la dupla Richard Maibaum y Michael G. Wilson en lo de los guiones (antes había escrito Maibaum en solitario), y los tres continuarían ininterrumpidamente a través de "Octopussy", "En la mira de los asesinos", "Su nombre es peligro" y "Licencia para matar" (o sea, todas las Bond ochenteras).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Roger Moore la considera su filme Bond más sólido. Eso es algo bastante discutible, por supuesto, pero aceptémoslo como la opinión del hombre que estuvo siete veces en la piel de Bond, James Bond.

-- Es una Bond con un poco más de trabajo detectivesco. Aquí lo principal es descubrir al villano, y luego dar buena cuenta de él. En ese sentido, su trama puede calificarse de inusual, para ser una Bond.

-- La secuencia de precréditos tiene un valor especial. En ella, Bond se deshace para siempre de un individuo en silla de ruedas, que ama a los gatos, y es calvo: cualquier parecido con Blofeld no es pura coincidencia (los derechos sobre Blofeld y SPECTRE se los había llevado un tal Kevin McClory, y ésta fue la venganza de Albert Broccoli). También tiene una alta carga simbólica: después de "La espía que me amó" y "Moonraker", era una manera de decirle adios a los supervillanos, matando al más emblemático de ellos, y darle paso a historias más realistas y de mayor contenido político.

-- Algunas secuencias de acción son bastante buenas, en particular el asalto final a la base del villano, ubicado ahora en lo alto de un promontorio cortado a pico.

IDEAL PARA: Ver una Bond un poco dura, para los estándares de Roger Moore.

miércoles, 5 de abril de 2006

"Alejandro Magno" (1956)


-- "Alexander The Great". España / Estados Unidos. Año 1956.
-- Dirección: Robert Rossen.
-- Actuación: Richard Burton, Fredric March, Claire Bloom, Danielle Darrieux, Barry Jones, Harry Andrews, Stanley Baker, Niall MacGinnis, Peter Cushing, Michael Hordern, Marisa de Leza, Gustavo Rojo, Rubén Rojo, Peter Wyngarde, Helmut Dantine.
-- Guión: Robert Rossen.
-- Banda Sonora: Mario Nascimbene.

-- "Alejandro Magno" en IMDb.
-- "Alejandro Magno" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Pues... como su título lo indica, es la vida de Alejandro Magno. O sea: nacimiento atribuido a los dioses, crianza gimnástica y aristotélica, relaciones tensas con padre y madre (edípico, que le dicen), asesinato de su padre Filipo, sumisión de Grecia, expedición militar a Persia, muerte de Darío, etcétera. Es un biopic, vamos, yo supongo que usted, estimado navegante de este blog, tiene un mínimo de cultura, no necesariamente para conocerse hasta los más recónditos pasajes de la bonita biografía que le dedicó Plutarco, pero sí por lo menos para buscar una enciclopedia (o si no quiere despegarse de Internet, ir a artehistoria.com y buscar ahí).

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Sí, aunque no lo crean. Antes del "Alexander" de Oliver Stone, hubo otro gran biopic sobre Alejandro Magno. Robert Rossen era un director pretendidamente autoral, que había tenido sus roces con el macartismo (algo de lo que hablamos marginalmente al comentar "Buenas noches y buena suerte"). Tenía que hacer un poco de limpieza con su nombre, y se le ocurrió intentarlo con el género entonces de moda, el cine épico. El resultado es algo a medio camino entre el cine reflexivo autoral pseudointelectualoide, y un mal disimulado mensaje panfletario americanista ("Alexander" también hablaba, en el fondo, sobre barras y estrellas, pero lo hacía desde una trinchera harto más contestataria). Alejandro Magno es presentado como un pijo mijo ario Ubermensch, que habla sobre unir a Grecia y liberar a Persia con un entusiasmo digno de un fascista americano (¡en oriente están los malos!), y cuando lo logra, pues bien, no sabe qué hacer con el botín; si hay algo peor que ver a Richard Burton fingiendo ser Alejandro, es ver a Richard Burton fingiendo ser Alejandro volviéndose mamón. ¿Cuál era el mensaje que pretendía infundir Rossen? Buena pregunta, porque el guión es tan embrollado (para meter todas las anécdotas e incidentes de la vida de Alejandro) que apenas se entiende de qué va la cosa.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A los que les gusta el prurito histórico, puede que les simpatice saber que hay un biopic de Alejandro Magno que mete TODO el anecdotario conocido sobre él (bueno, casi todo, no sale por ninguna parte el caballo Bucéfalo). Distorsionado y reacondicionado de acuerdo a las convenciones fílmicas, pero en fin. Hacer eso en dos horas veinte de película tiene su mérito (y eso que los productores le cortaron una media hora adicional), aunque el resultado final a veces parezca más una dramatización del History Channel con pelucas "'50s style" que una película con pretensiones de cine artístico. Todo el resto está fatal: un elenco envarado declamando embrolladas líneas de diálogo como si tuvieran una estaca metida en la retaguardia, errores históricos de bulto (Aristóteles aparece leyendo un libro encuadernado en vez de un rollo, aparece en Grecia gente ejecutada por el romanísimo castigo de la crucifixión, cosas así), decorados roñosos a más no poder (se supone que un par de columnas griegas de utilería son la plaza de Atenas), escenas de batallas sin ninguna espectacularidad, extras bien visibles por su escasez, un Emperador Darío que inspira lástima no por lo patético que fue el modelo original sino por pobre de solemnidad, un desarrollo psicológico de personajes que linda con la peor tradición del folletín decimonónico... Bien, si alguien todavía tiene ganas de verla, que lo intente. Al menos los paisajes ezpañóle de fondo ayudan un poco. Y se supone que éste es un acercamiento intelectualizante al más grande conquistador de la Antigüedad Clásica...

IDEAL PARA: Escolares que no quieran estudiar para la prueba sobre Grecia Antigua (como ayudamemoria de eventos históricos o como castigo, tanto más da), y como terapia contra el insomnio.

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