11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 14 de junio de 2009

"La Tierra" (2007).


-- "Earth". Inglaterra / Alemania / Estados Unidos. Año 2007.
-- Dirección: Alastair Fothergill y Mark Linfield.
-- Actuación: Narración de Patrick Stewart en la versión inglesa, de James Earl Jones en la versión estadounidense... y del impresentable ése que es vocalista de Maná en Latinoamérica, más un chulo elenco de los más selectos mamíferos y algún que otro plumífero de la naturaleza.
-- Guión: Alastair Fothergill, Mark Linfield y Leslie Megahey.
-- Banda Sonora: George Fenton.

-- "La Tierra" en IMDb.
-- "La Tierra" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

La Tierra. El planeta afortunado. Uno que está a la adecuada distancia del Sol. Uno en que puede florecer la vida. En gloriosa, casi orgiástica profusión. Tomemos en consideración, por ejemplo, el Artico. Lugar en donde asoma su linda nariz mamá osa. Oliendo el aire. Y saliendo a restregarse un poco en la nieve, que no todo es sufrir en esta vida. Detrás va el par de oseznos, listos para afrontar la vida. Deberán apurarse en llegar hasta el banco de hielo: de llegar demasiado tarde, el banco de hielo empezará a derretirse, y la temporada de caza de focas habrá terminado demasiado pronto (más pronto cada año, por aquello del calentamiento global). Algo más al sur, mientras tanto, los bosques de hoja perenne empiezan a derretirse, y empieza la migración de los caribúes... bajo la atenta mirada de los lobos que están listos para agarrarse a alguno, que esto de los refrigeradores está bien para los humanitos que viven apurados, pero a los lobos, la carne fresca, gracias. En otra parte del globo, ya en climas templados, los patos empiezan su camino hacia el mundo exterior, con un primer vuelo que... ehm... bueno... a cualquier cosa lo llaman volar ahora, que les das plumas y ya se creen Superman. Y más al sur todavía, tenemos a los elefantes. O a las simpáticas ballenas australes. Todos emprendiendo el gran ciclo anual, el gran festín de la supervivencia, en donde los más fieros y letales, o los más rápidos y aprietatraseros se quedan para engendrar the next generation...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Después de alcanzar un peak en los '80s, el ecologismo pareció venirse abajo en los '90s. Claro, era una década demasiado optimista como para acordarse de que todo ese bonito liberalismo y ese lindo crecimiento económico se financiaba a costa de defoliar toneladas de bosques para transformarlos en toneladas de CO2, desertificando kilómetros y kilómetros cuadrados de tierras, y dejando montones de cadáveres no humanos en el camino. Pero algo cambió en el camino. Empezamos a tomar conciencia otra vez de que si no cuidamos nuestra bella casa azul, no quedará casa azul en lo absoluto por la que preocuparse. El gran smashit vino con "Una verdad incómoda", en donde Capitán Gore (Al Gore, se entiende, no que sea gore... aunque por ahí andaba de terrorífico) le mostró de bruces a la mayor parte de la audiencia cómo el calentamiento global iba a cagarte la vida mermando tus reservas acuíferas y gravando tu economía, además de llenar tu backyard con inmigrantes ilegales (refugiados ecológicos los llaman ahora), que eso de que los animalitos allá afuera se asen de calor es triste, pero duele más y de verdad te preocupa cuando te toca a tí la china. (Bueno, en "La verdad incómoda" se mencionaba cómo el calentamiento global iba a dar buena cuenta de los osos polares, de paso). El tema de la Tierra es más acuciante que nunca, ya por suerte nadie salvo los más estúpidos y recalcitrantes se atreven a burlarse de él, y conocerlo un poco más a través de una peli siempre es buena opción para empezar a ver cómo hacerse cargo de la Tierra.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Para empezar, digamos que existen dos maneras de ver esto. Si eres de los que piensan que los documentales, por el solo hecho de ser documentales, deben ser de inmaculada objetividad y mantenerse a raya con el punto de vista neutral estilo Wikipedia, esta peli te va a reventar hasta los huevos, porque lo vas a ver como un ejercicio continuo de chantaje emocional: se nos presenta toda la belleza de la naturaleza, pero los animalitos más bonitos y simpáticos, aquellos por los cuales debes enternecerte, mira qué casualidad, son todos mamíferos (las criaturas que tienen el sistema límbico más desarrollado dentro de sus cerebros, y por tanto, las que son más capaces de emociones, y a consecuencias, las que pueden generar más empatía en el respetable). Esto, salvo por el cameo de una simpática nidada de patos. Seguro que no tendría tanta gracia ni te entibiaría tanto el corazón si te hubiesen puesto como bicho tierno una bankiva (gallina salvaje) del Asia Central, una anchoveta de los mares peruanos, o una diligente termita africana. Ahora, si eres consciente de que una peli, por muy documental que sea, siempre es un ejercicio de manipulación de emociones (más o menos bien hecho, pero manipulación a fin de cuentas, lo que cuando se quiere colocar en buenos términos se lo llama "suscitar algo" en el respetable), entonces no vas a tener ningún problema, sino por el contrario. Porque esta peli es emocionante. En el mejor sentido de la palabra. Es la naturaleza como espectáculo puro. Imagino que esta peli pierde tres cuartos de su gracia si la ves en en el estrecho monitor de tu PC o laptop, o en la pantallita de la TV de tu casa, como no sea una maja 29 pulgadas. Incluso se nota que el disfrute es mayor en una sala 3D: harta panorámica, harto sobrevuelo, harto gran angular, harto paneo lento, harto giro alrededor del objeto filmado (una montaña, un árbol...), harta toma con varios planos superpuestos, todo para destacar el relieve de las imágenes que estamos viendo. Pero aún así, en el humilde 2D de toda la vida en que su seguro servidor el General Gato quien esto escribe la vio, se puede apreciar la cualidad casi escultórica de la imagen. Todo esto apoyado por una brillantísima banda sonora a cargo de George Fenton, que no se deja recurso de composición musical afuera para acompañar a la naturaleza en toda su gloria (aunque ponerle música flamenca española a la danza nupcial de un plumífero de Nueva Guinea chirríe un poco, ehm, pero no todo podía ser perfecto tampoco). Las escenas de madre con retoño, y hay varias, pues tienes que tener el corazón sanforizado para que no se te encoja, y las escenas de cacería, que también hay las suyas, consiguen pegarte al asiento aunque, en buen rigor, es lo que los documentales de animalejos nos vienen mostrando desde los '70s, incluyendo la emblemática carrera del guepardo para cebarse un antílope, que como todo el mundo sabe, esto no es documental de naturaleza en regla hasta que no aparece un guepardo cepillándose un antílope. Y dicho sea, no porque la distribuya una subsidiria del omnipresente imperio mediático Disney, esta peli se ahorra crudezas: es cierto que no vamos a ver gore explícito aquí (nada de felinos masticando carnita), pero creo que más de algún niño debe haber quedado pegado luego de ver a un tiburón blanco zampándose una foca en pleno vuelo (no estoy bromeando, se ve eso en glorioso technicolor). En resumen, esta peli es la naturaleza al completo y al natural, si me perdonan la redundancia, y en todo su esplendor, con todo lo que el cine de primeros del 2000 puede ofrecernos en materia técnica. Así da gusto ir al cine.

IDEAL PARA: Verla en el cine. O en un 29 pulgadas con parlantes a lo bestia.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Inicio de la peli [en inglés, sin subtítulos].

lunes, 19 de junio de 2006

"HormiguitaZ" (1998)


-- "AntZ" (título original en inglés), "Hormigaz" (título en España). Estados Unidos. Año 1998.
-- Dirección: Eric Darnell y Tim Johnson.
-- Actuación: Voces de (en el original inglés) Woody Allen, Sharon Stone, Sylvester Stallone, Gene Hackmann, Jennifer Lopez, Christopher Walken y Anne Bancroft.
-- Actuación: Woody Allen, Sharon Stone, Gene Hackman, Sylvester Stallone, Jennifer Lopez, Christopher Walken, Anne Bancroft, Dan Aykroyd, Grant Shaud, Danny Glover.
-- Guión: Todd Alcott, Chris Weitz y Paul Weitz, con Catherine Dingman como coordinadora de la historia.
-- Banda Sonora: Harry Gregson-Williams y John Powell.

-- "HormiguitaZ" en IMDb.
-- "HormiguitaZ" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Una hormiguita con todas las señas de ser una loser (es obrera, se llama Z, y está interpretada por Woody Allen), por la magia de los guionistas, conoce a la princesa Bala, que tiene una noche de juerga para conocer la vida de las clases bajas, en plan excursión antropológica (formicológica, mejor dicho). El dichoso Z se mete a soldado cambiando lugares con un amigo, y por una serie de accidentes, termina en una fiera batalla con las termitas, de la que resulta único superviviente (por cobarde) y héroe de guerra para colmo. Lo que aprovecha para acercarse a Bala, raptarla, sacarla al mundo exterior, etcétera. O sea, un Luke Skywalker de rebajas y en versión hormiga.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Dreamworks, el monstruo multimedia de Spielberg, Katzenberg y Geffen, estaba recién creada y era una factoría de ideas novedosas (en ese entonces). Y fue a disputarle el cetro de la animación digital nada menos que a Pixar, el brazo fuerte de Disney en ese terreno gracias a "Toy Story", que por ese mismo tiempo producía otra de insectos ("Bichos"). La animación digital era en aquellos años el boom, y cada película intentaba ser más realista que la anterior. Y en cuanto a ideas no se quedaban atrás. Después de todo, eran los años dorados de la administración Clinton, que si bien fueron deprimentes en lo político, en lo cultural fueron mejores (no porque Clinton sea muy culto, sino porque en general los odiosos republicanos no metían sus garras religiosas en donde no les importaba, y se podía ser un poco más impolíticamente correcto que ahora).

¿POR QUÉ VERLA?

-- Porque es una película hecha a la medida de su casting, quienes parodian deliberadamente sus propios "yo" reales. O sea, ver a la pseudochicana Jennifer Lopez interpretando a la hormiga Azteca, o a Gene Hackmann interpretando a un general loco, es por todo lo alto. ¡Si hasta Sly Stallone está entrañable! A cambio, Sharon Stone sigue igual de insufrible que siempre, con el agravante de que no muestra nada (y siendo una de hormigas, no es que queramos un striptease precisamente...).

-- Dicen que Woody Allen escribió él mismo sus propios libretos, incluyendo el monólogo que introduce la película. Sí, el mismo en donde dice que se siente un fracasado porque no puede "ni siquiera levantar diez veces mi propio peso"...

--Es una película políticamente incorrecta. El que habla de sacrificio, del bien de la colectividad y todas esas cosas, es el villano. Que por cierto es un tipo muy odioso y atractivo, gracias a la magia de Gene Hackmann, sin parecido alguno con la patética marioneta de los poderes fácticos que es George W. Bush.

-- Sobre todo, es una película inteligente, sin chistes tipo Warner Bros. Admitámoslo, los porrazos del Coyote y el Correcaminos se dejan ver porque los vemos con un aire de nostalgia, a sabiendas de que fueron hechas en los '50s, pero eso mismo trasplantado a "Madagascar" es aburridísimo.

-- Por último, es una película histórica. Algún día los niños la verán como nosotros vemos al "King Kong" de 1933: una historia entretenida, en su tiempo innovadora por los efectos especiales, pero seriamente necesitada de un remake (aunque por otra parte, después de ver el remake de Jackson, más adoramos el "King Kong" de 1933...).

IDEAL PARA: Ver un cuento de hadas con hormigas y con toques de incorrección política.

domingo, 7 de mayo de 2006

"La era del hielo 2" (2006).


-- "Ice Age: The Meltdown". Estados Unidos. Año 2006.
-- Dirección: Carlos Saldanha.
-- Actuación: Ray Romano, John Leguizamo, Denis Leary, Seann William Scott, Josh Peck, Queen Latifah, Will Arnett, Jay Leno, Chris Wedge, Peter Ackerman, Caitlin Rose Anderson, Connor Anderson, Joseph Bologna, Jack Crocicchia, Peter DeSève.
-- Guión: Escrita por Gerry Swallow, sobre un guión de Peter Gaulke, Gerry Swallow y Jim Hecht, basados en una historia de los dos primeros.
-- Banda Sonora: John Powell.

-- "La Era del Hielo 2" en IMDb.
-- "La Era del Hielo 2" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es la Prehistoria. Toda la Tierra está cubierta de hielo. ¿Toda? ¡No! Una humilde aldea de valientes mamíferos de la edad glacial ofrece todavía resistencia contra... Bien, al grano. Los mamíferos de la primera "Edad de Hielo" están gozando en un cálido resort, utilizando el hielo semifundido como una especie de gran parque acuático. Por puro accidente, el trío de protas de la primera descubre que ese bonito paraje está a punto de morir, porque el creciente calor y el deshielo están creando una represa natural sostenida por una delgada pared de hielo, que cuando se reviente, inundará todo el valle. La pandilla tendrá no sólo que alcanzar un punto seguro ubicado a tres días de distancia, antes de que en esos tres días la presa reviente, sino que además deberá enfrentar los retos y desafíos propios del crecimiento emocional que los personajes siempre experimentan en las secuelas de las películas de éxito: el mamut Manny debe reconstruir su corazoncito roto con una mamuta que (¡ups!) se cree una zarigüeya, el pesado perezoso Sid debe aprender a hacerse respetar porque por sus payasadas nadie lo aguanta (ni Capitán Gato al habla tampoco), y el dientes de sable Diego debe aprender a luchar contra su mayor miedo, cual es chapotear en el agua. ¡Ah! Y para amenizarlo todo, el deshielo soltó a un par de reptiles acuáticos antediluvianos puestos en la nevera, y que despertaron con mucho hambre. Por si hiciera falta mencionarlo: la ardilla Scratch también anda dando vueltas por ahí, fiel a su comportamiento obsesivo compulsivo hacia las bellotas.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En el año 2002, la película "La Era del Hielo" resultó un inesperado taquillazo. Inesperado, porque fue producto de una elaborada maniobra publicitaria, e inesperado también, porque todos quienes la vieron la recuerdan por las escasas y comiquísimas intervenciones de la ardilla Scratch y su bellota, y todo el resto a freir castañas. Con decir que el propio director Carlos Saldanha no quería hacerla, y finalmente accedió para hacerse un lugarcito desde el cual propulsar su proyecto estrella "Robots" (que se estrenó en 2005). Por supuesto que iba a venir la secuela. Por supuesto que tenía que tener más personajes, para vender más muñequitos. Por supuesto que si la primera trataba de la Tierra helándose, la segunda iba a ser sobre el deshielo (norma de las secuelas: debe ser lo opuesto de la primera, en lo posible). Lo que nadie dio por supuesto es que la secuela resultaría mejor que la original. Eso, y toques religiosos incluidos (léase la hilarante aparición final de Scratch), cortesía de la Era Bush en curso.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Ya lo dijimos, es mejor que la original. La primera iba de "Tres hombres y un biberón" en clave de compuanimación y punto. La segunda tiene una carga épica mucho más grande, por algunos ingredientes seguros en la taquilla: el desastre inminente, el Pueblo Elegido marchando hacia la Tierra Prometida (¿no decíamos que había tintes religiosos en la trama?), y en general, la acción repartida entre más personajes, lo que diluye las participaciones del insufrible trío protagónico, en particular las idiotas payasadas de Sid (ahora los payasos idiotas son un par de zarigüeyas que, por desgracia, son más difíciles de aplastar de lo que su pequeño tamaño a primera vista indicaría).

-- Diseño de personajes. El trío protagónico aparece profundizado. No mucho, pero algo al menos. Los secundarios nuevos son, con la excepción de las zarigüeyas y los reptiles depredadores de lo profundo, bastante llevaderos. La mamuta que se cree zarigüeya podría haber resultado una tostona de lo peor, pero resulta inesperadamente simpática y se roba la película en todas sus apariciones. Y los buitres que aparecen, listos para hacerse con el botín apenas el reventón de la presa deje el regüero de cadáveres, son descritos casi como una caricatura de funcionarios gubernamentales, más que como villanos de tomo y lomo. Mención especial para el bebé rapaz que nace del cascarón sólo para incordiar a la pobre ardilla Scratch.

-- La ardillita Scratch. Está menos graciosa que en la primera, porque aparece más y sus apariciones ya no tienen el factor sorpresa, pero sigue funcionando como contrapunto cómico del resto de la historia. Irónicamente, sus apariciones, tanto en la primera como en la segunda, a pesar de ser comicidad pura, como no están vinculadas a los personajes principales, tienen el efecto de realzar la épica, al crear un universo mucho más grande en donde pasan muchas otras cosas.

-- Gags graciosos. Una comedia sin gags graciosos es como un sandwich de queso sin pan ni queso. Y esta película tiene muchos gags graciosos.

IDEAL PARA: Reirse, reirse, reirse.

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