11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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domingo, 2 de agosto de 2009

"Up" (2009).


-- "Up". Estados Unidos. Año 2009.
-- Dirección: Pete Docter, y Bob Peterson (acreditado como co-director).
-- Actuación: Voces de (en la versión en inglés) Edward Asner, Christopher Plummer, Jordan Nagai, Bob Peterson, Delroy Lindo, Jerome Ranft, John Ratzenberger, David Kaye, Elie Docter, Jeremy Leary, Mickie McGowan, Danny Mann, Donald Fullilove, Jess Harnell, Josh Cooley.
-- Guión: Bob Peterson y Pete Docter, basados en una historia de estos dos y de Thomas McCarthy.
-- Banda Sonora: Michael Giacchino.

-- "Up" en IMDb.
-- "Up" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

En los '30s es la época de las seriales y de... no, please, no me vengan con Indiana Jones, porque aunque no lo crean, INDIANA JONES NO ES UN PERSONAJE HISTÓRICO (estos fotologueros yutúbicos que ya no saben distinguir la fantasía de la realidad...). En fin. En esa época los noticiarios se veían en el cine, y ya había frikis que se vestían con cascos de aviador y todo eso para emular a sus héroes favoritos, entre ellos nuestro buen Carl, que se la vive con la cabeza por las nubes por su héroe favorito Charles Muntz. Pero Charles Muntz es acusado de ser... ¡¡¡UN FRAUDE!!! Algo que a Carl le duele hasta que el costillar es mío, mirando la pantalla, pero así es como es. Charles Muntz, por su parte, se resuelve a no dejarse tratar de fraude, y emprende otra vez el viaje a la jungla. Mientras tanto, Carl vivirá su propia aventura cuando, por eso de la afición, termina conociendo a una chica que, vaya, es medio masculina para su edad y época, porque no juega a las muñecas ni a ser la señorita corrección, con cursos de bordado y trapeado de baldosas y esas cosas, sino que también adora a Charles Muntz y quiere vivir la gran aventura también. Y se enamoran. Y se casan. Y viven toda una vida juntos, y envejecen. Y ella muere (¡vaya un personaje secundario, al minuto 15 ya está fallecida, y eso que su personaje duró 70 años de historia!). Y Carl se queda solo, y lo que es peor, viejo-cuasi-acabado. A su alrededor el mundo ha cambiado, y ahora fríos exec terno-y-lentes tipo Mr. Smith están propagando el virus de la especulación inmobiliaria construyendo edificios a lo bestia... y quieren la propiedad de Carl. Por las buenas o por las malas o por las peor, lo que sea más entretenido y acolmillacuellos. Una estupidez cualquiera hace que los desplumajuicios de la inmobiliaria le amenacen con quitarle la propiedad y sepultarlo en un asilo, así es que Carl, envalentonado por primera vez, usando todo lo que sabe sobre globotecnia, llena su casa de globitos y la arranca de sus cimientos. ¿Destino? ¡¡¡VENEZUELA, A BUSCAR LA AVENTURA QUE JAMÁS TUVO CON SU ESPOSA, LA AVENTURA DE IR TRAS LOS PASOS DE CHARLES MUNTZ!!! Todo podría ser sencillo, de no ser porque a bordo se le cuela un chiquillo boyescáu nada más patoso. Y luego, acaban medio perdidos en territorio comanche (figuradamente hablando, claro). Y después, porque se les aparece un maldito pajarraco vivacolores para hacerle la vida más de cuadritos si se puede. Y al último, porque una sombra del pasado reemerge para...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

No decimos nada nuevo si decimos que Pixar es, en los 2000s, la punta de lanza en lo que se refiere a cine de calidad, dentro del ámbito de la comercialidad hollywoodense. En parte porque, con su buen poco de perspicacia y sentido común, pero contrariando la costumbre de los escualos de Hollywood, la Disney nunca se metió demasiado con ellos, aparte de distribuirles las pelis, y por lo tanto, Pixar pudo hacer las cosas a su amaño peli tras peli en vez de ceñirse a la "fórmula Disney", que tanto hizo por ahogar la creatividad de los Estudios Disney desde los mid-90's en adelante. En 2006 vino la noticia terrible, de que Disney había adquirido Pixar, y podíamos temernos lo peor. Pero no fue así. "Ratatouille", sin ser una obra maestra, mantuvo on-the-top los estándares Pixar, y "WALL-E" es por derecho propio una de las mejores pelis de la década entera, no sólo en la animación ni en la SF sino en todo el cine post-2000s. Precisamente "WALL-E" era la sombra negra sobre "Up": hicieran lo que hicieran, por muy soberbia que fuera la labor, jamás iban a conseguir algo mejor que "WALL-E", o cuando mucho, sólo algo igual de bueno, y eso iba a dejar con gusto a poco... Había que ser bravo para meterse en semejante brete, pero Pete Docter lo hizo. Y aunque no lo crean, conociendo lo ímprobo de la tarea, se salió con la suya. Brillantemente. Las comparaciones son odiosas, y no se puede decir que sea tan buena como "WALL-E", pero no trataron de compararse tampoco: hicieron un trabajo muy diferente, de fantasía pura en este caso, que hiciera difícil las comparaciones, y con esto lograron hacer una peli que se sostiene sobre sí misma. Porque "Up" viene siendo, como va siendo costumbre para Pixar, fácil integrante del Top Ten de mejores pelis del 2009.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es fácil darse cuenta de que esta peli está hecha por gente que AMA EL CINE, así dicho con mayúsculas. No me refiero a los tipos que homenajean al cine trufando la peli de citas y guiños cinéfilos, tendencia trágicamente arrojada al despeñadero por el ridículo de la exageración con "Una película de miedo", "Disaster Movie" y otros subproductos que, involuntariamente, hacen grasa de parrilla sobre esto queriendo asar filete. En vez de eso, "Up" está hecha por gente que empuja hasta el límite la manera de contar una historia. Porque bien mirado, la peli es predecible como que si suelto una manzana tendrá que caer, y además está llena de absurdos (¿una casa entera que vuela con apenas 10.000 globos? ¿Una casa volante entera sobrevuela los Yueséi y la USAF no la echa abajo a misilazo limpio? ¿Un antiguo aventurero que debería andar en sus 90 añitos, sobreviviendo en plena forma física into the wild? ¿Dos abueletes haciendo escenas de acción que ni John McClane, oigan...?), y consigue la magia de que nada de eso nos importe. Es una historia mágica, pero no de esa magia semiimpostada y lacrimógena para, ehm, "recobrar el sentido infantil de la maravilla" y otras ñoñardas por el estilo, sino de esa que nace porque... bueno, porque está contada con magia, y punto (si pudiera decir cómo lo hicieron, ya no habría magia, después de todo, ¿no?). El guión es un prodigio de economía narrativa, eliminando todo lo superfluo y quedándose con lo esencial en todas partes, escondiendo con pericia todos los resortes narrativos metidos aquí y allá para que la cosa marche (porque bien mirada, la anécdota central es austera hasta lo espartano, y no daba mucho de sí), y creando un mundo visual que consigue el milagro de ser maravilloso sin apelar al barroquismo visual de sobrecargar la escena con colores, detalles y etcétera. La casa que flota gracias a los globos es una imagen visual tan poderosa, que con el tiempo terminará transformada en un símbolo del cine de los 2000s que ya terminan. Y la mayor parte de las secuencias son superlativas, apelando a lo mínimo y esencial, y dejando que la emoción fluya por sí sola, sin forzarla nunca. Los diálogos, sin ser brillantes y ingeniosos, son los justitos y precisos para que el asunto sea completamente natural, sin frases para el bronce ni mucho menos. O sea, esta peli tiene todos los ingredientes que han hecho grande a las pelis desde que el cine es cine, y no es injusto para nadie comparar a "Up" con algunos de los más grandes e imperecederos clásicos de la era dorada de Hollywood.

-- El sustrato de la peli, omnipresente, aunque nunca forzado ni sermoneado, es muy, pero muy, grueso. Esta peli se trata fundamentalmente de la vida y de cómo dejarla fluir. Alguien dijo alguna vez que "la vida es lo que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes", pero hay gente que se aferra a sus planes, y sigue atascada en un pasado que ya se fue. Carl, el prota, es uno de ellos. El pasado le pesa como una losa, y cuando es viejo, todavía quiere hacer realidad el sueño de su infancia, y de manera quizás un tanto mezquina, lo hace so pretexto de que su esposa quería. De esta manera es que Carl se condena a llevar toda su vida pasada, simbolizada en una casa que él mismo (y su esposa) ha construido, y a la que se niega a abandonar, cargándola sobre sus hombros (¡de manera prácticamente literal!). Será finalmente su esposa, con un inteligente guiño desde la ultratumba (no diré más para no lanzar un spoiler, aunque es bastante fácil de adivinar si se sigue la trama con atención), que lo hará despertar y hacer descubrir que vivir la vida no significa cumplir los sueños de manera ordenada ni planificada, sino lanzarse a la aventura de verdad, a lo imprevisto, a lo no determinado de antemano, y en definitiva, al riesgo de que algo salga mal, porque si no hay riesgo, bueno... no es aventura, al final. El villano, por el contrario, alguna vez fue un héroe precisamente por lo mismo, porque era temerario y sabía vivir la aventura, pero cuando cayó en el feo vicio de quedarse enclaustrado en el pasado, se fue sorbiendo el seso poco a poco hasta convertirse en... bueno, en todo lo que Carl deja de ser para, ehm, madurar y convertirse en hombre (¡en su ancianidad!). Así como la casa de Carl es un símbolo de todo lo que Carl debe dejar atrás para ser un hombre completo (y por Bastet que duele cuando debe hacer la Gran Renuncia, así con mayúsculas), la guarida del villano es también un símbolo de ese quedarse en el pasado, viviendo a bordo de un zeppelin que en el fondo (literalmente, una vez más) es un osario, repleto de huesos, y no de huesos cualquiera sino, para añadir limón a la herida, de fósiles antediluvianos, haciendo a su poseedor también alguien aferrado a un pasado que, de manera simbólica, representa la muerte en vida a que se ha condenado, aferrado a un estúpido sueño en vez de hacer lo más sensato, y lo que en definitiva hizo la esposa de Carl (impagable esa escena en que ella le da a entender a él que... no, no diré más).

- Insistamos en las escenas. En esa casa volando y repleta de globos. En Carl todas y cada una de las veces en que se pone a hojear el álbum de recuerdos. En Carl arrastrando (literalmente) la casa. Y en la memorable pelea final, todo un prodigio en crear tensión sin caer en el gore ni en la violencia excesiva.

- Michael Giacchino. Uno de los compositores revelación de la década del 2000, con sus soundtracks para "Los increíbles", "Lost", "Star Trek", "Ratatouille" o "Misión Imposible III", Michael Giacchino y su estilo, ehm, "retropop" lo vuelven a hacer. Si en "Los increíbles" parafraseaba a John Barry y sus jamesbondíadas sesenteras, en "Ratatouille" hacía lo propio con la chanson francesa, y en "Star Trek" hacía un back-to-the-roots homenajeando los primeros soundtracks startrekísticos, aquí lo hace con una banda sonora repleta de jazz al estilo de los '30s, sin pasarse en ningún minuto de roscas. Giacchino y su revisionismo musical eran la opción obvia para esta peli, y Michael cumplió con creces. Buena parte de la magia de esta peli, radica en un soundtrack que sabe ser marchoso cuando corresponde, humorístico sin sonar forzado, e intensamente emotivo en los momentos cruciales en que se supone debes derramar una lagrimita (y lo logra, malvados, snif...).

IDEAL PARA: Ver una peli intensamente emotiva y aún filosófica, sobre cómo vivir la vida.

ENLACES.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español... LA línea de subtítulos en todo caso].



-- Russell decide c... en medio de la jungla [en inglés, sin subtítulos].



-- Trailer de la peli [en español].

domingo, 1 de marzo de 2009

"El curioso caso de Benjamin Button" (2008).


-- "The Curious Case of Benjamin Button". Estados Unidos. Año 2008.
-- Dirección: David Fincher.
-- Actuación: Brad Pitt, Cate Blanchett, Taraji P. Henson, Julia Ormond, Tilda Swinton, Faune A. Chambers, Elias Koteas, Donna DuPlantier, Jacob Tolano, Earl Maddox, Ed Metzger, Jason Flemyng, Danny Vinson, David Jensen, Joeanna Sayler, Mahershalalhashbaz Ali, Fiona Hale.
-- Guión: Eric Roth, sobre un desarrollo del mismo Eric Roth y de Robin Swicord, inspirado en el relato corto de Francis Scott Fitzgerald.
-- Banda Sonora: Alexandre Desplat.

-- "El curioso caso de Benjamin Button" en su sitio oficial en español.
-- "El curioso caso de Benjamin Button" en IMDb.
-- "El curioso caso de Benjamin Button" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Primera Guerra Mundial mundialosa del mundo. Gente ¡¡¡CRASH!!!, gente ¡¡¡BOOM!!!, gente ¡¡¡BANG!!! Después de matanza tan horrenda, un relojero ciego diseña un reloj muy particular para la estación de trenes de Nueva Orleans. El reloj, en efecto, gira hacia atrás. La intención es un intento huidizo por retener el tiempo, por conseguir que nuestros boys regresen de la guerra indemnes, acaso que no haya guerra en absoluto. Un tiempo después, siempre dentro del mismo 1918, sucede algo inesperado. Nace un niño. Agurrado como pasa. Con artrosis, cataratas y un cuantuhay de efecciones de viejo. La mamá está medio moribunda, pero encuentra fuerzas para la escena culebronesca de hacerle jurar al papá que cuidará al niño, antes de hacer lo que las novelitas de antaño llamaban "exhalar el último suspiro". Y el papá, jodepú como buen papá de culebrón, lo primero que hace apenas se le muere la 'ñora (o sea, cinco segundos después de su oath), agarra al niño y trata de echarlo canal abajo, que pa'eso es Nueva Orleans. La afortunada intervención de un cop impide el asuntillo, pero el niño termina donde corresponde, o sea, en un hogar de vejetes. Ahí sucede que una mamma negra la toma a su cuidado, benaiga el Señó, porque es una criatura 'e Dió, y habrá que cuidarla, sí Señó. Pasan los años, y el crío no sólo no se muere, siendo viejo como es, sino que además empieza poco a poco a rejuvenecer. A vivir aventuras, a forrarse en el mundo, a seducir damiselas británicas en Rusia... Cosas así, a lo largo de todo el siglo XX. Siempre gravitando en torno a Nueva Orleans. La misma Nueva Orleans en que una mujer agónica recuerda la historia en comento, en el año 2005, mientras Katrina está a punto de desatar su furia de mujer (sí, los huracanes tienen nombre de mujer por una muy buena razón) sobre la doomed city. Por cierto, el tipo al que mencionábamos, el que envejece pa'trás, ése es el famoso Benjamin Button del título. Y no, no hay ningún caso clínico ni UFOs ni Proyectos Genomas aquí, es sólo la historia del tipo y punto.

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

En la primera mitad del siglo XX existió un escritor llamado Francis Scott Fitzgerald, que es muy famoso y reconocido en Estados Unidos por haber inventado el término de "la Era del Jazz" para caracterizar la época que le tocó vivir (¡así qué fácil, ahora el General Gato será conocido por inventar "the Britney Age" para caracterizar nuestra época frívola y banal!). Eso, además de caracterizar la época con su prosa, por supuesto. Podría decirse, leyendo "El gran Gatsby", que Fitzgerald es un tipo realista, pero sucede con Fitzgerald como con muchos escritores del XX, que su obra más realista es aplaudida por la crítica catedralicia de diarios y universidades (o sea, por los ignorantes que se las dan y las tiran porque se aplauden entre sí), mientras que escribían obrillas fantásticas, un poco entre sí y un poco entre no, pero que no podían publicar o lo hacían quitacallada la noche para que no los motejaran de escritores de segunda. Recordemos que aún hoy ciertas obras literarias, para ser aplaudidos por la Alta Crítica, se dice de ellas que son tan buenas que no son fantasía, o son tan buenas que no son ciencia ficción ("Crónicas marcianas", "1984", Borges completo...). Afortunadamente, con el eclipse del intelectualoide marxistoide sigloveintoide y el surgimiento de una nueva clase intelectualoide frikienta, más abierta a la cultura de masas que la élite sigloveintesca metida en su torre de marfil, esta tradición fantástica está siendo reivindicada. Era, por tanto, el tiempo en que podía tomarse la obra fantástica de un escritor celebrado por su obra "realista" y hacerla una suntuosa adaptación para el cine, sin que a nadie se le cayera la cara de vergüenza ni tuvieran que estar haciendo cruces de justificaciones. Después de circular por aquí y por allá, la historia cayó en las manos del guionista Eric Roth, quién vio propicia la oportunidad de reverdecer sus laureles de "Forrest Gump" haciendo un remake de "Forrest Gump", precisamente, pero en clave fantástica y abarcando todo el siglo XX, en vez de limitarse a Vietnam-Nixon-SIDAochentas. Luego vino el baile de directores, hasta que finalmente David Fincher asumió el reto. El resultado final es una peli... Mmmmmm... Bueno, es una Geistensturm Fitzgerald-Roth-Fincher, el resultado final iba a ser, predeciblemente, y como mínimo, algo raro. Lo es.

¿POR QUÉ VERLA?

-- A primera vista, esta peli puede ser algo desconcertante. A riesgo de dármelas, me pregunto seriamente si todos aquellos quienes la alaban desde el púlpito, la habrán entendido de verdad. O acaso le celebran el valor poético (que lo tiene, y bastante) para evitar tener que referirse a las ideas de fondo, que como mínimo son un poco ácratas desde cualquier punto de vista filosófico (Pirrón habría estado fascinado). De partida, puede ser algo desconcertante que la peli no tenga un discurso filosófico coherente, que en realidad no lo tiene. Pero esta renuencia a los grandes relatos metafilosóficos, esta obligación de tener que bucear en la trastienda de lo que se nos está contando, es muy coherente con el mensaje central de la peli: que no puede haber mensaje en absoluto. A-ver-a-ver-a-ver, mi General Gato, que usté me está hablando en paradojas y no le entiendo en lo absoluto. Bien, trataré de ser más simple. La idea central de todo esto es que la vida es una serie de cosas que pasan, y que pasan un poco porque sí, y hacer cualquier metarrelato sobre esto es una soberana tontería (y los Platones, Aristóteleses, Kanties, Descárteses y Heideggers, para la casa). Hay un relojero ciego (cita evidente a Richard Dawkins y su ferviente ateísmo antifinalista y antiteleológico) que construye un reloj, y en apariencia ese reloj tiene la propiedad mágica de convertir la vida de un hombre en un "atrás-adelante" en vez de un "adelante-atrás" como todo el mundo (en apariencia, porque ni siquiera termina de estar del todo claro que sea así, algo así como atribuirle al Cometa Halley el nacimiento de Mark Twain). ¡Y resulta que, después de que el Relojero Ciego ha metido su mano, nada en verdad cambia, y todo sigue siendo como siempre! Tampoco es casualidad que el final de todo el embrollo sea la destrucción por el huracán Katrina, símbolo por antonomasia para la platea 2000 de la naturaleza indomable aplastando la arrogancia humana (la vena antiBush, ya ven). Si les suena como a "la vida es como una caja de chocolates, nunca sabes lo que te va a tocar", recordemos que el guionista Eric Roth es el mismo de "Forrest Gump". No es que el guión esté libre de cosillas (¿cómo diablos Benjamin Button se enteró de toda la concatenación de situaciones que llevaron al accidente en París?, ¿era necesario que en el momento crítico, justo apareciera un personaje a arreglarle monetariamente la vida a nuestro prota, en el mejor fairy-tale style?). Pero acá está hecho con más sutileza, con más elegancia, y por qué no decirlo, tenemos a un a-medias-querible Brad Pitt en vez de un insufriblemente querible Tom Hanks, y a un acerado David Fincher en vez del más comercial Robert Zemeckis a cargo del buque. La peli está también plagada de señales semirreligiosas por todas partes (el Relojero Ciego, la mamá putativa de Benjamin hablando a cada rato de la voluntad de Dios, ese personaje que reaparece a mitad de peli de manera casi milagrosa, la velada alusión a la religiosidad 2000 que significa incluir el huracán Katrina...), pero todo al final es humo y nieblas, y después de dos horas y media de peli, al final no ha pasado realmente nada importante o trascendente. Así como cuando al final la mayoría de todos nosotros nos muramos, tampoco nuestras vidas habrán sido importantes ni trascendentes, en el sentido supremo del término (ya sé, les gustaría que el alma fuera inmortal, la comunión con Dios y esas cosas, pero si es por querer, yo querría que mi escudilla de Whiskas estuviera chapada en oro, y ya ven...). Quizás es esta premisa que parece extraordinaria y al final resulta tremendamente banal, este "plus ça change, plus c'est la même chose", el mayor valor de esta peli. Lástima que no muchos filósofos intentarán explotar esta veta: si lo hicieran, tendrían que cerrar sus maletines e irse para la casa, dejando de percibir sus sabrosos emolumentos universitarios de paso, por no hablar de los pedantescos reconocimientos que se dan entre sí dentro de la industria tecnointelectualoide.

-- David Fincher. A primera vista, el director de "Alien 3", "Los siete pecados capitales", "El club de la pelea", "La habitación del pánico" y "Zodíaco" no parecía la opción más recomendable para una historia sin suspenso y sin personajes sicóticos, o al menos tan obviamente on-the-edge. Pero el oficio del cine es el oficio del cine, y David Fincher aplica todo lo aprendido con elegancia. Sigue siendo una peli fincheresca en muchos detalles (particularmente esa estética amarillenta, heredera de su estética de óxido de sus primeras pelis), pero su tendencia al videoclip está muy atenuada, puesta sólo para momentos de necesaria distensión narrativa (el pobre tipo del rayo...), y se reserva toda la contundencia narrativa para algunos momentos claves (la única gran escena de batalla, por ejemplo). Si hay alguna razón por la que esta peli de dos horas y media que en realidad no cuenta nada que con dos dedos de frente sea medianamente interesante, es capaz de atrapar al espectador y llevarlo hasta su lógica conclusión, es justamente por el esforzado trabajo de Fincher contando una historia deteniéndose en los puntos justos y obviando a toda prisa todo lo demás, desarrollando las cosas con mucha sutileza, dejando que el subtexto hable por sí mismo en vez de traerlo irritantemente al primer plano con el fastidioso recurso de vocearlo por boca del personaje explícalotodo, y en definitiva, centrándose en la historia y los personajes, y no engolosinándose con la recreación de época. Bueno, algo de eso habíamos visto en "Zodíaco", pero aquí domina aún más los resortes del cine de época, hasta que consigue hacernos olvidar que es, efectivamente, la recreación de épocas pasadas lo que estamos viendo.

-- Los actores están en estado de gracia. Brad Pitt compone un rol por el que, si hubiera justicia en este mundo, debería ser más intensamente recordado luego de su muerte. Cate Blanchett, por su parte... Sería insultante de ella decir que está soberbia porque esta chica, no sé cómo se las arregla, pero siempre está soberbia en todas las pelis que aparece, pero hay que decirlo igual... está soberbia (de hecho, consigue robarle cámara a un por una vez en la vida superlativo Brad Pitt en sus propias narices... otra vez, porque ya lo había hecho en "Babel", hehehé). El elenco de secundarios está en su punto, sin actuaciones descollantes, pero bien amoldados a lo suyo, y son más que dignas réplicas a los dos grandes protas (mención especial para Tilda Swinton, conocida camaleona de "Orlando", "Constantine", "El león, la bruja y el ropero", "Michael Clayton" y "Quémese después de leerse", y que aquí hace un papel "normalito" y se destaca igual a través de lo "normalito", eso es arte...).

-- Mencionemos, casi a la pasada, que la banda sonora es estupenda: ni siquiera se siente, así de bien acoplada a la peli está, pero ayuda a construir una atmósfera intimista y muy particular. La recreación de época, por su parte, es notable, y consigue el efecto de ver el paso del tiempo entre escena y escena, sin que de verdad nos demos cuenta que estamos en épocas y años distintos. Como no sea en algunas escenas que, quizás, por tratar de ser demasiado icónicas chirrían un poco (Brad Pitt haciendo el James Dean...), pero que son poquitas y no influyen mayormente. Y la recreación del countdown biológico de Benjamin Button, por su parte, son estupendos, y es fácil olvidarse que estamos frente a prótesis y efectos de maquillaje en vez de un personaje de carne y hueso.

-- Grandes escenas. Toda la secuencia del Relojero Ciego. Toda la secuencia del nacimiento de Benjamin Button. Cate Blanchett en la piscina, en una escena que por potencia y concisión, sostenida por puro talento actoral, es durísima y potente. La escena de batalla, en la cual, es que te haces de todo en la butaca. Cate Blanchett danzando (ella misma, no un doble). El vejete y la niña chica, bajo el mantel de una mesa, escena creepy con ganas. Y varias escenas del último muy puntuales, que no menciono para no romper el suspenso, incluyendo la bellísima imagen final.

-- Dejamos para el último, como gran broche final, la bellísima historia de amor entre Benjamin Button y su chica. Una historia que comienza, todo sea dicho, de una manera ímproba (esa niñata que se entusiasma con el viejo-chico...), por no decir que sugiere algunas inquietantes palabrillas en el cerebro (paidof... peder...). Pero luego, cuando vemos el romance desarrollarse, entendemos que en definitiva es un romance condenado (snif-snif, sí, como en las mejores tradiciones hollywoodenses). El mensaje final, con todo, puede ser algo deprimente. A diferencia de otras pelis, que terminan con un happy end (matrimonio, típicamente) o con un quiebre espectacular (supongo que no espoilereo a nadie si cito aquí a "Lo que el viento se llevó", ¿verdad?), acá termina todo como tiene que terminar, en un interminable ocaso de la existencia. Lo más terrible y hermoso a la vez de este romance, es que en definitiva entendemos a través de las vivencias de los dos personajes, que todos los romances son en cierta medida romances condenados, que el tiempo a las últimas igual se encargará de separar a los amantes, bien sea porque los amantes cambian, o bien porque aunque no cambien por sí, la muerte se encargará de hacer la faena correspondiente. Y todo eso, sin caer en el melodrama barato.

IDEAL PARA: Ver una peli filosófica, romántica, de época y fantástica, que funciona potentemente en cada uno de esos respectos.

OTRAS PÁGINAS SOBRE "EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON":

-- (Ir a la página) Relato original en Tribu de Plutón.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematical.
-- (Ir a la página) Comentario en Blog de Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Tierra De Cinéfagos.
-- (Ir a la página) Comentario en Tu Blog De Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinissimo.
-- (Ir a la página) Comentario en Más Allá De Orión.
-- (Ir a la página) Comentario en Notas De Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en Mundocine.
-- (Ir a la página) Comentario en Dolcecity.com.
-- (Ir a la página) Comentario en jenesaispop.com.
-- (Ir a la página) Comentario en Mikem's Site.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematografia.cl.
-- (Ir a la página) Comentario en Entre Machacas y Becarios.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinencuentro.
-- (Ir a la página) Comentario en La Mirada de Ulises.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, subtítulos en español].

jueves, 2 de octubre de 2008

"Lejos de ella" (2006).


-- "Away from Her". Canadá. Año 2006.
-- Dirección: Sarah Polley.
-- Actuación: Julie Christie, Gordon Pinsent, Olympia Dukakis, Kristen Thomson, Michael Murphy, Wendy Crewson, Alberta Watson, Grace Lynn Kung, Stacey LaBerge, Clare Coulter, Thomas Hauff.
-- Guión: Sarah Polley, basada en una historia corta de Alice Munro.
-- Banda Sonora: Jonathan Goldsmith.

DE QUÉ SE TRATA.

Dos esposos ya en la edad de la veteranía, viven en una chula cabaña de la América Profunda, con nieve y un relativo buen pasar. De pronto, ella comienza a, hmmmmmm... bueno, a hacer cosas tales como guardar una sartén limpia y recién lavada, en el refrigerador. Viene entonces la ristra de exámenes de rigor, o sea, que si la señora se está zoripotizando o algo así. Y viene el diagnóstico. Alzheimer. Gagá. Cucufata. Cerebro de paseo. Ambos conversan las alternativas, hacer esto, hacer esto otro... El tipo se la quiere quedar consigo, que la quiere, que la ama, que han vivido juntos 44 años, pero ella no, dale con que no va a ser una carga, que no te preocupes, etcétera. El busca un lugar donde depositarla, pero el sitio que encuentra es, ehm, cómo decirlo... Un poco frío e impersonal. La clase de sitio en que hay mucha luz y los ancianos reciben sus pildoritas a hora regular, pero poco más que eso. Y eso, por no hablar del siniestro segundo piso, a donde van a dar los ancianitos cuyos cerebros han emprendido la retirada táctica dejando sus cuerpos atrás. Además hay una regla de "30 days out", de que no se admiten visitas en el primer mes... visitas de nadie, se entiende... Pero la señora, que por cierto no ha ido allá, porfía y porfía. Así es que el tipo, resignado, la ingresa. Aunque no quiere. Y se va. Aunque no quiere. Por algo después le pasa lo que le pasa. Por sometío. Por mandao. Porque a la vuelta de un mes...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

La población de la Tierra (¿no deberíamos decir "la población de humanos sobre la Tierra"? Después de todo la defecada se la han mandado ustedes, humanitos...) ha crecido exponencialmente, y eso tiene dos consecuencias. En primer lugar, la explotación de recursos naturales prosigue a un ritmo cada vez más voraz. En segundo, la cantidad de viejos disponibles, y es que hay que ver como andan las tasas de sobrevida en estos tiempos, se ha transformado en un factor de peso dentro de las sociedades, amenazan con quebrar a la seguridad social de varios países (esto de que los jóvenes quieran aparearse sin procrear...), y han traído al vocabulario pestes de viejo que antes eran rarísimas, como el Alzheimer, no porque la vida de antes fuera más saludable y romántica, sino simplemente porque no podía haber Alzheimer si no había viejos vivos para padecerlo. Diseñado el cine como está para el placer vicario, y deseando toda la gente ser joven y chula, y no vieja y fea, es claro que la mayor parte de las pelis vienen protagonizados por metrosexuales y por zorras de distinto calibre. Pero de tarde en tarde surgen pelis como ésta. Que demuestran la mentira de los Coen de que éste no es país para viejos. Porque lo es. Cada vez más. La tercera y la cuarta edad al poder. Con Alzheimer incluido, pero al poder. ¡Diablos, si hasta el concepto de hacer una peli rock por estos días es poner a los dinosaurios Stones en "Shine a Light"...!

¿POR QUÉ VERLA?

-- Esta es una de esas pelis en las que "menos es más". La historia es bastante simple, y aunque por el camino adquiriere alguna connotación bizarra, en realidad no se rosca demasiado. Y con esto consiguen la mayor potencia. El asunto es simple: la señora se deschaveta, y al deschavetarse, el matrimonio cae en crisis, pero a la vez el romance se ve puesto a prueba, etcétera. En manos de un telefilme con Jaclyn Smith esto hubiera sido una retahíla interminable de lágrimas, música sensiblera y platos rotos. Acá, todo es compuestito, compactito, natural y muy humano. Incluso, aunque no es exactamente una comedia ni una peli humorística, y no se puede decir que tenga chistes, tiene un cierto distanciamiento irónico que contribuye a minimizar el drama y ponerlo en el contexto de vidas comunes y corrientes. Muchas cosas respecto de la trama se insinúan o se sobreentienden a partir de los diálogos, pero nada está sobreexplicado, lo que le añade mayor naturalismo, y además no insulta la inteligencia del espectador. Es este marcado low-tone de la peli, lo que le confiere una cualidad única, y se escapa de los cánones del culturetismo irredento para convertirse en un producto fino y con buenas terminaciones. Iba a decir que ya no las hacen así, pero en realidad ésta es del 2006, y tiene condiciones para perdurar, no como la peli que revolucionará al cine, pero sí como un pequeño clásico o una joyita de ésas que es bueno revisitar.

-- Las actuaciones. Por supuesto que Julie Christie se roba la peli de principio a fin, sin sobreexagerar su personaje, sin tratar de inspirar lástima, y sin manierismos de ninguna clase. La chica de "Doctor Zhivago" y "Fahrenheit 451", 40 años después, todavía sigue firme al pie del cañón, y tiene mucho que decir en términos fílmicos (no era otra cara bonita, hehehé...). Pero decir que esta peli la borda por ella sería una injusticia para el resto del elenco, que está grande como la vida. Uno podría decir que ella se comería con zapatos a Gordon Pinsent, el tipo al que eligieron para interpretar a su marido, y resulta que no, ambos se acompañan y hacen feedback de maravillas. A su lado, Olympia Dukakis (¿pero no se había muerto esta señora...?) hace un fino rol como "chica" que pretende al maridito ahora separado de su mujer, mientras que Michael Murphy, postrado en su silla de ruedas, como enfermo medio ido y medio pillo, en un rol sin diálogos y a punta de puras miradas, llega en algunas escenas a infundir miedo. Alberta Watson hace el rol de pesada que hacía en "Nikita" (la versión TV con Peta Wilson, léase) y "24", y Kristen Thomson está estupenda como la enfermera que ayuda al prota un poco por debajo de la alfombra. Un buen paquete actoral, en su punto, para una historia simple que, por lo tanto, debía sostenerse justamente en eso, en las actuaciones.

IDEAL PARA: Ver una buena peli romántica, una peli que no insulta a los viejos ni hace mofa de ellos (bueno, no mucho), y en general una peli con soberbias actuaciones.

ENLACES.

-- (Ir a la página) Entrada en IMDb.
-- (Ir a la página) Artículo de la Wikipedia en inglés.
-- (Ir a la página) Comentario en Cinematografia.cl.
-- (Ir a la página) Comentario en Cine Lasnibat.
-- (Ir a la página) Comentario en Pochoclos.
-- (Ir a la página) Comentario en Mucho Cine.
-- (Ir a la página) Comentario en El Criticón.
-- (Ir a la página) Comentario en La Vida Online de Ric Reyes.
-- (Ir a la página) Reflexión filosófica sobre la peli en Cabeza de Borrador.
-- (Ir a la página) Comentario en Xkyo.
-- (Ir a la página) Comentario en El Cine... Una Realidad Poética.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [doblado al español de Ezpaña].



-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].



-- Nuestro héroe tiene un peregrino diálogo con otra visitante [en inglés, sin subtítulos].



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