11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).
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miércoles, 15 de febrero de 2012

"Amanecer rojo" (1984).


-- "Red Dawn". Estados Unidos. Año 1984.
-- Dirección: John Milius.
-- Actuación: Patrick Swayze, C. Thomas Howell, Lea Thompson, Charlie Sheen, Darren Dalton, Jennifer Grey, Brad Savage, Doug Toby, Ben Johnson, Harry Dean Stanton, Ron O'Neal, William Smith, Vladek Sheybal, Powers Boothe, Ben Johnson, Roy Jenson, Pepe Serna, Lane Smith.
-- Guión: John Milius y Kevin Reynolds, basados en una historia del segundo.
-- Banda Sonora: Basil Poledouris.

-- "Amanecer rojo" en IMDb.
-- "Amanecer rojo" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

El bloque comunista, como Cobra de G.I.Joe, empieza a alzarse en un movimiento geopolítico decidido y desesperado. América, uno de esos incontables poblados habitados por gentes peligrosamente limítrofes con la cultura redneck. Los estudiantes están sentados en su escuelita, aprendiendo sobre Genghis Khan (premonitorio, ¿eh?), cuando de pronto el cielo se tiñe de helicópteros y paracaidistas. ¿Es una operación del Ejército para asustar a los indignados, como ocurrió en Chile en 2011? El profesor de la escuela, que por supuesto es gordo y negro, sale para investigar qué pasa, olvidándose de una regla esencial, cual es... ¡¡¡EL NEGRO SIEMPRE MUERE PRIMERO!!! ¡¡¡Y EN EFECTO!!! ¡¡¡RA-TA-TA-TA-TÁ, SUENAN LAS AMETRALLADORAS!!! ¡¡¡Y EL NEGRO ACABA PALMÁNDOLA!!! Los estudiantes, sin saber qué pasa, salen corriendo en estampida. Fuera del pueblo, en una gasolinera perdida en medio de la nada, reciben provisiones y sus primeras armas (en concreto, rifles de caza), y sus papurris los envían al monte para que salven el pescuezo. Un mes después, ya están hasta el tupé de mascar perdigones en la carne de ciervo, así es que deciden hacer una incursión por el pueblo. Allí se enteran de que... ¡¡¡EL PUEBLO HA SIDO OCUPADO POR LOS COMMIES!!! ¡¡¡Y PARA PEOR, NI SIQUIERA SON LOS SOVIÉTICOS DE TODA LA VIDA, SINO QUE EL GRUESO SON INFRASERES COMO LOS CUBANOS Y NICARAGÜENSES!!! Ahora, nuestro heroico grupo debe regresar a las montañas, con dos chicas para que la cosa no sea tan criptogay, y hacer lo que todo americano hace si le invaden el territorio: resistir porque... THIS... IS... AMÉRICA!!!

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Resulta curioso observar que en los '70s, mientras la sociedad yanketa se iba haciendo cada vez más darkie, edgie y grittie, y en consecuencia también su cine, en el frente externo las cosas estaban calmándose a pasos agigantados. La diplomacia de Henry Kissinger (a saber: matonaje en Chile, retirada silbando con las manos en los bolsillos en Vietnam) le garantizó al mundo entero un cierto receso de las tensiones de la Guerra Fría. Demasiado bonito para durar, con el auge de los fundamentalismos de los '80s, incluyendo a esas dos conocidas fuerzas integristas que se tomaron el poder en 1978 (Juan Pablo II) y en 1980 (el Ayatollah, que han habido muchos, pero para los que hemos cine '80s, existe uno solo, que es EL AYATOLLAH). No debemos olvidar que el fascismo americano y el totalitarismo comunista son también dos fundamentalismos, de corte agnóstico si se quiere, pero fundamentalismos a fin de cuentas. Con lo que el cine anticommies recrudeció. "Amanecer rojo" es quizás el epítome de esta manera de entender la geopolítica mundial en el cine. La premisa lo dice todo: la Unión Soviética invade Estados Unidos, y serán los yankis de a pie quienes le pararán pies al... ¡¡¡PELIGRO RUSO!!! ¡¡¡MWA-HA-HA-HA-HÁ, TENGAN MIEDO!!! Con una historia de Kevin Reynolds, que años después conocería la gloria dirigiendo "Robin Hood: El príncipe de los ladrones", y luego el escarnio con "Rapa Nui" y "Waterworld". Quién lo dijera, vaya.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Se ha dicho durante muchos años que "Amanecer rojo" es favorita entre las pelis de las videotecas de los grupos de extrema derecha en Estados Unidos, gentes a quienes se les corren todos los jugos viendo a un grupo de broncíneos y apolíneos jóvenes de pura sangre yanki (signifique eso lo que signifique en una nación mestiza que se llama a sí misma "el crisol de razas") enfrentados a esos sucios y mugrosos comunistas que han osado poner la bota en LA TIERRA DE LA LIBERTAD, LEÑE. ¡Pero si está en el himno, joder! "The land of the free and the home of the brave". Amén. La peli lo deja bien claro en un diálogo en que el grupete se ve afrontado al dilema de matar a un compañero presunto traidor: "¿en qué nos diferencia eso de los soviéticos?" / "¡¡¡NOSOTROS VIVIMOS AQUÍ!!!" (¡¡¡BAM!!!). Pero la cuestión para cualquier comentarista de cine honrado no es si la peli es un panfleto patriotero o no (esta lo es, y con saña, sea dicho para que no me acusen de inclinarme hacia ciertos valores geopolíticos). La cuestión es... ¿es una buena peli? ¿Está bien hecha? ¿Se preocupa de los valores cinematográficos (buena historia, buen guión, buenos personajes, etcétera) más allá del mensaje parafascista de turno? La respuesta en este caso es sí. Porque si bien buena parte del punto es justamente el enaltecimiento de los gallardos jóvenes que luchan y mueren por la Patria, al menos se preocuparon de hacerla más o menos bien. El perpetrador en este caso es John Milius, quien venía de dirigir otra fantasía YOU HAVE THE POWER, en concreto "Conan el Bárbaro" (sí, con Chuarche), y con la cual pueden decirse que son la cúspide de una carrera cinematográfica por lo demás no demasiado pródiga en títulos. Y buena parte (no todo, eso sí) del talento que depositó en hacer de "Conan el Bárbaro" un espectáculo memorable, está aquí vertido en un filme bastante apretado. A pesar de ser una peli bélica, Milius prefiere el enfoque más cable a tierra por sobre las machadas espectaculares de los protas made in Hollywood, que no sólo caen como moscas a tutiplén, sino que además lo hacen de maneras anodinas, sin sacrificios heroicos ni leches de lecherías similares. Claro que hay cosas que aceptar un poco porque sí, porque el guión lo exige (¿cómo es que una guerrilla de adolescentes espinilludos parte con rifles de caza y acaba con lanzamisiles derribahelicópteros...?). Súmesele un elenco de jóvenes promesas... Patrick Swayze ("Dirty Dancing"), Charlie Sheen (el hijo de Michael Sheen pateado por Denise Richards... ah, y además hace pelis y hacía esa infracomedia que es "Dos hombres y medio"), Lea Thompson (¡"Volver al futuro", leñe!) y Jennifer Grey (er... "Dirty Dancing" también), y estamos. Y para los cazasecundarios tenemos a Powers Boothe ("Deadwood") cuando era delgado y tenía pelo (no, no hace de jovencito, hace de piloto de aviación derribado a tierra). Y aunque la banda sonora no es especialmente memorable (tampoco mala... sólo... en un punto medio), digamos que se repite con John Milius el buen Basil Poledouris ("Conan el Bárbaro", vamos).

-- Se agradece de la peli que, más allá de esa fantasía paranoica que es ¡¡¡NOS INVADEN!!!, el escenario que presentan es más o menos plausible. La cosa es que la Unión Soviética se desespera por una hambruna o algo así, Europa Occidental decide tomar asiento porque los verdes, como buenos maricotas preocupados de los derechos humanos y esas cosas, se toman el poder y disuelven la OTAN, y así Estados Unidos pelea la Tercera Guerra Mundial en solitario, miren, pobrecitos, si es que nadie los quiere porque ellos defienden... ¡¡¡LA DEMOCRACIA!!! Era poco probable, y en definitiva no sucedió, pero sí plausible con un par de malas tiradas contra Carisma por parte de Estados Unidos. Después, la guerra misma queda en el contexto de fondo, borrosa, como lo es en definitiva para los civiles por lo general (las evoluciones y danzas de los ejércitos sobre el tablero mundial son cosas que uno percibe con claridad leyendo los libros de historia, pero en medio de la vorágine no suelen circular periódicos con libertad de prensa como para enterarse de cómo va de verdad la cosa). Incluso la manera en que las tropas enemigas entran a Estados Unidos, suena más o menos realista (quintacolumnas camufladas entre los inmigrantes ilegales cruzando el Río Grande, ¿por qué no? Así fue como los germanos entraron en el Imperio Romano, después de todo...). Vamos a ver cómo lo arreglan para que igual siga siendo creíble en el remake "Amanecer rojo" que se prepara para el 2012, en que el invasor va a ser Corea del Norte (WTF?!). Por cierto, también se agradece que el panfletarismo de la peli no llegue a extremos tales, que los comunistas sean villanos diabólicos hasta el extremo. Claro que se los pone de malos malosos, incluyendo tácticas de interrogatorio, fusilamientos de civiles y lavado de conciencia con documentales tendenciosos acerca de lo malo que es el Капитали́зм, pero a cambio, el tipo que pintaba al inicio para ser el máximo de todos los villanos, andando la peli se revela como un buen chato con sentimientos (claro, podríamos decir, es fácil ser chato con buenos sentimientos cuando eres un comunista equivocado que de pronto está en suelo americano, que la libertad yanki es un virus contagioso, pareciera ser, aunque la escena final del tipo es... un tanto penosa, para qué vamos a pasar una cosa por otra), y los rusos mismos a nivel de peatón se comportan más como buenas personas que como diabólicas máquinas de matar. Son detalles que hacen más soportable el panfleto, y más agradable la peli, al final del día. Que no nos olvidemos, es la favorita de grupos ultrayanketas. No por Patrick Swayze adolescente, ¡OH, NO, CLARO QUE NO!, por supuesto, sino por los valores de la defensa del territorio de Estados Unidos, insistimos.

IDEAL PARA: Haberse atrevido a mostrarnos por una vez y sin que sirva de precedente que América no es América porque sean los buenos, sino porque tienen espíritu, con una peli de nivel decente (esto es lo que "sin que sirva de precedente", no el aspecto doctrinario).

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

jueves, 18 de febrero de 2010

"Escape de Nueva York" (1981).


-- "Escape from New York". Estados Unidos. Año 1981.
-- Dirección: John Carpenter.
-- Actuación: Kurt Russell, Lee Van Cleef, Ernest Borgnine, Donald Pleasence, Isaac Hayes, Season Hubley, Harry Dean Stanton, Adrienne Barbeau, Tom Atkins, Charles Cyphers, Joe Unger, Frank Doubleday, John Strobel, John Cothran Jr., Garrett Bergfeld
-- Guión: Nick Castle y John Carpenter.
-- Banda Sonora: Alan Howarth y John Carpenter.

-- "Escape de Nueva York" en IMDb.
-- "Escape de Nueva York" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Es el futuro, en el año... ¡¡¡1997!!! Estados Unidos está ganando por paliza la Tercera Guerra Mundial, paseándose como Petrovich por su casa por Leningrado y la dacha del Doctor Zhivago, y de paso ha reprimido el crimen con la original idea de convertir a Nueva York en un cute detention center, amurallando a la antigua ciudad y metiendo a los prisioneros a que sobrevivan como mejor puedan. Pero si hay una lección que los políticos jamás aprenden, es que los políticos jamás aprenden. Er, bueno, er... OK, vamos a plantearlo de manera más específica. Otra lección que los políticos tampoco aprenden, es que si construyes una trampa, bien puedes caer en ella. Le pasa al Presidente de los Estados Unidos, que es secuestrado en el Air Force One, y como es Donald Pleasence y no Harrison Ford, no se defiende, y es tirado por un grupo de Revolucionarios Vengadores Guevaristas Sandinistas Defensores del Pueblo Nadie Los Llamó, justamente en medio de Nueva York. Como en 1997 todavía no empezaba "24", no podían contar con los servicios de Jack Bauer, así es que deben recurrir a la carta desesperada: Snake Plissken, un ex combatiente que pateó culos tovarich en Leningrado y que hará solito lo que un piquete de los mejores boys yanketas de pro se han mostrado ineficaces de hacer. ¿Ya dijimos, a propósito, que le meten unas lindas bombitas de nitroglicerina bajo la piel, que le reventarán el cuello, si no las desactivan en 24 horas, y que el precio de esa desactivación es Mr. President...?

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

John Carpenter. Nuestro chinchinero favorito: no sólo escribía sus guiones y hacía sus pelis, sino que además componía la banda sonora. Y cuando no, como en "La cosa", ordenó a Ennio Morricone himself: "hazla electrodark como la hubiera hecho yo. And call me Snake... er... no... Carpenter, call me Carpenter". Después de lanzar su primer gran hit fundando de refilón el Slasher Movie ochentero, pariendo las andanzas de Michael Myers en "Halloween", intentó promover un guión que había escrito por allá por 1974 (la larga sombra de Watergate, la desconfianza del Gobierno, etcétera). Y como "Halloween" había hecho dinero, le dieron sus fondos. Con un segundo éxito en el bolsillo, John Carpenter se transformó así en el monarca indiscutible de la serie B ochentera, tomando todas las lecciones de la vieja serie B de los '50s (no en balde, su siguiente peli sería un remake de la cincuentera "El enigma de otro mundo", cual es "La cosa"), y dándole un buen baño de cinismo antireaganiano, creando una buena cantidad de pelis con empaque en los años sucesivos. "Escape de Nueva York" podrá no ser la mejor peli de la Historia, y tiene sus falencias por aquí y por allá, pero consiguió el casi imposible de transformarse en un film icónico sobre un tema irónicamente tan yanketa como es la fe en el individuo versus la desconfianza en las instituciones. En "Todos los hombres del Presidente" no pudieron hacerlo mejor.

¿POR QUÉ VERLA?

-- Es una de John Carpenter. Eso significa: una buena artesanía low-budget, pero muy funcional, al servicio de una historia potente. Aunque valorado principalmente por el frikerío, la verdad es que John Carpenter es un director de talante sumamente clásico: guión de diálogos sólidos, economía de recursos narrativos, predominio de la historia por sobre el efecto especial, abundante subtexto... Todas cosas que hoy en día es más que un poco complicado encontrar (se me ocurre un Bryan Singer quizás, pero sin tanto genio). A ratos diera la impresión de que estuviéramos viendo un Spaghetti Western, sólo que con estado policial near-future en vez de sheriff rápido para el gatillo, impresión que es apoyada por contratar a Lee Van Cleef de coprota, y ya que Clint Eastwood no estaba disponible (hubiera sido la secuela futurista de "El bueno, el malo y el feo"), le dijeron a Kurt Russell, niñito bonito Disney en aquellos años: "ya, haz el Clint y estamos aviados". Quizás esto contribuya a que "Escape de Nueva York" se vea hoy en día, a casi treinta años de su realización, un tanto avejentada, incluso para los estándares del cine made in 1981. Pero bueno, si uno se ve avejentado porque antes se preocupaban de hacerlo bien, y ahora no...

-- Es un protoejemplo de lo que después va a ser llamado el Cyberpunk. No puede considerarse a esta peli como Cyberpunk propiamente tal porque no posee la iconografía clásica al completo (el gran breakout cyberpunk que fue "Blade Runner" vendría un año después, y aún faltaba mucho para "Akira", "Ghost in the Shell" o "Mátrix"), pero sí tiene algunos de sus elementos: la presencia de un gobierno opresivo, la eliminación de las libertades individuales, una Tercera Guerra Mundial en los bastidores de la trama, el antihéroe nihilista, la sociedad decadente y hundida en la pobreza (faltan las corporaciones, los cabletas, los cyborgs y la realidad virtual, y el cuadro habría estado completo, todos elementos que, por cierto, John Carpenter más o menos sí incluyó en la secuela/remake que fue "Escape de Los Angeles"). Pero es innegable que había un espíritu de época: no había que empujar demasiado el 1997 de "Escape de Nueva York" para encontrarse con el 2019 de "Blade Runner" (del año siguiente, insisto) o con el 2064 de "Mátrix". O "Escape de Nueva York" como el missing link entre el cine distópico preinternético ("Cuando el destino nos alcance", "Westworld", "Fuga en el siglo XXIII"...) y el más moderno Cyberpunk. Digámoslo de manera más crasa: es imposible que una persona que no haya visto "Mátrix" entienda a cabalidad lo que es el Cyberpunk, pero es imposible que una persona que no haya visto "Escape de Nueva York" entienda a cabalidad lo que es "Mátrix". Así de simple.

-- Kurt Russell as Snake Plissken. El estudio quería al duro Charles Bronson para el papel. ¿Muy viejo Mr. Bronson para el papel, Mr. Carpenter? Oh, bueno, tenemos a ese jovenzuelo entonces, ¿cómo es que se llama? ¡Ah, sí! ¡TOMMY LEE JONES! (sí, ya en esos años estaba vivo). Pero John Carpenter, dale con que quería al cantadisney Kurt Russell. El estudio: ¿ese niñito Disney, el Zack Efron de los '70s, haciendo de duro cantamañanas en un filme distópico, violento y antisistémico...? Pero John Carpenter estaba convencido de que su talento actoral podía (bueno, eso, y que Russell haría cualquier cosa extrafelacional para borrar su imagen de cute Disney boy, siendo dócil arcilla en las manos de su director... y no se equivocó. Profesionalmente hablando, claro está). Kurt Russell vio llegada la oportunidad de oro y no la desaprovechó, haciendo tan suyo el papel, que treinta años después los estudios que quieren hacer el remake de la peli tienen serios problemas para recast el personaje (en particular desde que Gerard Butler, el único candidato que fuera de hallazgos inesperados pintaba para un Snake Plissken de catego, dijo no). Parte de la magia de la peli es la acerada descripción de un Estados Unidos policial estilo Patriot Act (aunque Donald Pleasence como el Presidente tiene cara de inteligente, o de humano al menos, mientras que George W. Bush parecía más lerdito y, por qué no decirlo, más simiesco también). Pero la otra parte de la peli es que frente a ese sistema podrido hasta la médula, se para Snake Plissken, en la mejor tradición del cowboy solitario y crepuscular, luchando por nada más que por sí mismo, héroe a la fuerza, pero que les va a mostrar a esos empingorotados culoasientos lo que puede hacer un hombre con un par. Y es la interpretación de Russell lo que consigue la alquimia.

-- El resto de los personajes está también por todo lo alto. Donald Pleasence es una opción inmejorable como el Presidente de los Estados Unidos, dándole cuerpo a la clase de rata de alcantarilla que nada aprende y nada olvida (impagables sus dos escenas finales, las que no adelantaré, pero que retratan de cuerpo entero lo mezquino de su carácter). Lee Van Cleef compone un personaje quizás incluso tan duro como Snake Plissken, haciéndole curiosamente más creíble (o sea, Snake Plissken no es una anomalía de la naturaleza, a fin de cuentas, como un Jack Bauer cualquiera) y podemos intuir aquello de que "amigos... quizás en otro tiempo... en otro lugar...", pero él ha elegido trabajar para el sistema, y aunque eso no lo hace oficialmente "el villano" (ni Van Cleef lo interpreta de ese modo), muestra claramente la elección vital que ha hecho Snake Plissken de no transar con un sistema en el que no cree, por la vía de mostrarnos como sería su vida si se hubiera quedado como militar en vez de transformarse en un renegado. Ernest Borgnine en el rol de taxista dentro de Nueva York (¡¡!!) compone un rol sobre el papel bastante tonto (¿nueve años llevando pasajeros dentro de un Nueva York en donde nadie tiene dinero para pagar...?), pero a punta de maestría actoral lo hace entrañable, y más que un mero alivio cómico. El Duque, el principal villano, viene interpretado por un nigga (¡era que no, si es 1981 después de todo!), nada menos que Isaac Hayes, bien conocido por la parroquia por cantar ese clásico hard-funkie setentero que era "Shaft!" (¿no lo conocen? ¿Es que no les enseñan nada a los niños en el cole por estos días?). Y Adrienne Barbeau, bueno... Hmmmmmm... Vamos tejiendo calceta: John Carpenter estuvo ligado hasta 1978 a su productora Debra Hill (quién, estoica ella, siguió trabajando durante años con él después), y en esas fechas se fijó en la rotunda anatomía de Adrienne Barbeau, escribiendo un papel completamente superfluo en la peli sólo para darle ocasión de mostrar carrocería (escote nada más, eso sí, pero... ¡¡¡QUÉ ESCOTE, BASTET MÍA, QUÉ ESCOTE!!!).

-- Bueno, olvidándonos de discursos sociales y socialistoides en general, quizás la magia de esta peli es que John Carpenter consiguió esa alquimia que pocos genios narrativos consiguen alcanzar, cual es mezclar exitosamente dos géneros en principio completamente divergentes. A primera vista es una peli de Ciencia Ficción (y como ya apuntamos, tiene aires de Spaghetti Western crepuscular), pero si hemos de adscribirla a un género en particular, debe ser sin lugar a dudas al carcelario. Ya saben: prisionero injustamente encerrado, planes de evasión, prisionero que debe ser extraído junto con el prota, alcaide del carajo que putea a todos en su prisión porque es SU prisión (el Duque, en este caso), etcétera. El único detalle es que los mandamases del Gobierno no se jodieron mucho pensando en la cárcel, y simplemente amurallaron Nueva York (otro golpe bajo: el principal centro bursátil mundial, convertido literalmente en baluarte del Fascismo Americano). Y es que, como bien supieron en la tercera temporada de "Prison Break" (¿o cuarta? Ya ni sé. La que los joden en Panamá: misma serie, diferente cárcel), lo que mola de las pelis de cárceles es que le pongan cada vez un aditamento distinto. Así ha sido desde "El gran escape" hasta "Expreso de medianoche" (por mencionar ejemplos de los últimos quince años antes de esta peli), y en este caso, la cárcel está en un entorno de Ciencia Ficción. Ya saldrían cosas como "La fortaleza" para depredar el concepto de "peli carcelaria Sci-Fi". Siempre salen furúnculos como ése a las buenas pelis. Bueno, al menos Christopher Lambert tomaba el relevo de Kurt Russell. Y ahora, démosle voto a Zach Efron, si total un chico Disney ya pudo dar el salto, por qué otro no... (ja, a poco se tomaron eso en serio).

IDEAL PARA: Ver la abuelita del Cyberpunk.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

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