11 años de Cine 9009 en línea.

El próximo 19 de febrero de 2017, Cine 9009 cumplirá once años en línea. Sí, jodíos, cuéntenlos, once en total desde su inauguración en el ya lejano 2006. Y para celebrar, estamos embarcados en una minimaratón de posteos. De manera que entre el domingo 12 y el domingo 19 del febrero que ya mencionamos, habrá un posteo nuevo con una peli nueva cada día, en donde aprovecharemos de repasar algunas que vimos en el cine, y que por un motivo u otro no acabaron publicadas en su día. Y a no quejarse de que llegó demasiado tarde, que ya no las podemos ver en el cine y otras cosas. También está el cable, el streaming, los DVDs para los cuatro gatos que todavía los compran, y... er... well... medios menos legales para conseguírselas. Además, si fuera por eso, no habría posteado pelis de cine mudo que se estrenaron hace sus buenos 90 o 100 años atrás. De manera que... disfruten, y saludos para todo el mundo (eeeeeexcepto para ese perejil de allá... sí, tú, a tí te hablo... el de la IP chistosa... te reconozco, eres el imbécil que no apagó el smartphone el otro día en el cine. Cretino. Pero para el resto, saludos).

miércoles, 13 de febrero de 2013

"Chaplin" (1992).


-- "Chaplin". Estados Unidos / Japón / Francia / Italia. Año 1992.
-- Dirección: Richard Attenborough.
-- Actuación: Robert Downey, Jr., Geraldine Chaplin, Paul Rhys, John Thaw, Moira Kelly, Anthony Hopkins, Dan Aykroyd, Marisa Tomei, Penelope Ann Miller, Kevin Kline, Matthew Cottle, Maria Pitillo, Milla Jovovich, Kevin Dunn, Deborah Moore, Diane Lane, Nancy Travis, James Woods, David Duchovny.
-- Guión: William Boyd, Bryan Forbes y William Goldman, sobre una historia de Diana Hawkins, basados en la biografía de David Robinson y la autobiografía de Charles Chaplin.
-- Banda Sonora: John Barry.

-- "Chaplin" en IMDb.
-- "Chaplin" en la Wikipedia en inglés.

¿DE QUÉ SE TRATA?

Las calles de Londres, más o menos en la época de Jack el Destripador (la peli no lo dice así, pero supongo que nadie se ofende si embellezco un poco esto, ¿no?). Una señora de ésas que cantan en cabarets (sin ropas provocativas a lo Sarita Montiel, por desgracia), de pronto se le olvida la letra. Pifias y rechiflas del público. El empresario, desesperado por salvar la cara AQUÍ Y AHORA, escucha la vocecita de un tierno infante de 5-6 añitos o algo asín, que dice que dijo que se sabe la letra. Sale a cantar el crío, y todos felices y contentos porque el wailén es... ¡¡¡TIEEEEEERNOOOOOO...!!! Resultado, el chico se queda en el espectáculo. ¿Ya ven? Eso de ser exitoso exponiéndose al público a edad impúber no es algo que inventaron los chicos reality. El caso es que pasan algunos añitos, no muchos tampoco, y nuestro joven que se llama Charles Chaplin, se enamora perdidamente de una criatura que, buenoooooo... no mucha gente la recuerda y algunos no la consideran, pero si me la ponían delante en esos años yo era feliz (Moira Kelly, por si les suena el nombre). Pero al revés del cliché de Hollywood ella no cae por él en la primera cita (bueno, puede ser que él le esté proponiendo matrimonio porque sea un genuino adolescente imbécil, o porque quiera pasarse de listillo con eso de "¿una probadita mientras tanto?", la peli no lo aclara). El caso es que Chaplin decide que su fortuna está en... ¡¡¡AMÉRICA!!! De manera que se embarca, aunque sin la bella. Allí se hace fama con su espectáculo, y le llega un telegrama diciéndole que Mack Sennett le ofrece 150 semanales. Chaplin va, se presenta, arruina una toma, pero como es el jodío Chaplin, resulta que al final lo contratan igual (por talento en vez de bakanismo o molo mazo, por una vez en la vida). Es el comienzo de una carrera que se prolongará por cerca de medio siglo, y lo transformará en una de las presencias más recordadas y queridas del cine de todos los tiempos. ¿Quién? Charles Chaplin, por supuesto. ¿Quién, dice usted? Pues, Ch... ¿¿¿SERÁ POSIBLE QUE NO CONOZCAS A CHARLES CHAPLIN, BÁRBARO IGNARO...??? Ay, Bastet, con esta juventud ignorante no se puede, qué les enseñan en las escuelas en estos días a los críos...

EL ESPÍRITU DE LOS TIEMPOS.

Se dice que una exec de Jólivu llamada Diana Hawkins le dijo a Richard Attenborough que ya que tanto admiraba a Charles Chaplin, por qué no hacía una peli sobre él. El equivalente de apagar un incendio con bencina, claro. El sr. Attenborough, ya en ese entonces un senescente de casi setenta que era más prolífico actuando que dirigiendo (tenía en su currículum de director leviatanes más o menos aburridos como "Un puente demasiado lejos" o "Gandhi", además de, cosa rara, "A Chorus Line", y después dirigiría la estupenda e injustamente olvidada "Tierra de sombras") se puso manos a la obra. Adquirieron los derechos de la autobiografía de Chaplin, así como de una biografía paralela, sólo para evitar la hagiografía, me imagino. La lista de productores se alargó hasta lo obsceno. Incluso hasta Carolco estaba metido en el ajo (¿Carolco, dice ud.? La firma ochentera que en 1992 pasó por un año dulce gracias a "Terminator 2: El juicio final" y "Bajos instintos"... y a poquitos años de irse a pique con "La pirata", por no hablar del turbio estado de los derechos sobre "Showgirls"... el negocio de Hollywood tiene extrañas vueltas de campana). Irónicamente, habían capitales hasta de Japón, pero no de Inglaterra, el lugar de nacimiento de Charles Chaplin. El reclutamiento de los actores también tuvo sus qué. Partiendo porque Geraldine Chaplin, la hija de Charles Chaplin, interpreta a LA MADRE de Charles Chaplin (sí, Geraldine Chaplin interpreta a su propia abuela paterna). El protagónico iba a ir para un sudafricano llamado Antony Sher, conocido (bueno, yo no lo conocía, pero hay quien lo conoce, parece) en teatro por sus roles shakesperianos. Otro considerado fue... Jim Carrey. Seriously. El hombre que cuando hace roles dramáticos es veneno para la taquilla (tuvimos suerte). Kevin Kline fue otro considerado (igual aparece, pero como Fairbanks). Johnny Depp era otro nombre en la lista. Al final, como sabemos, terminó en las manos de Robert Downey Jr., y de hecho fue el papel que lo consolidó en el cine (después vino toda la decadencia posterior y ese episodio de "Los Simpsons" en donde lo muestran hostigado por tiradores de la poli en una redada de drogas en Hollywood y Bart Simpson dice "No veo las cámaras"... y después llegaron "Iron Man" y "Sherlock Holmes", claro). El rol de Mabel Normand cayó en las manos de Marisa Tomei después de que Richard Attenborough la vio actuar... en "Oscar" (sí, leñe, la de Sylvester Stallone, no todo el mundo salió damnificado de ahí parece)... exhibida en un avión. Un guión de Bryan Forbes fue descartado, y parece que era mucho más darkie and edgie, pero igual apareció en los créditos porque la jodía WGA metió las manos en el ajo. El mastodonte final duraba cuatro horas, aunque consiguieron convencer a Attenborough de que le bajara a la borrachera y se quedara en tres horitas de nada. Al final la peli fue... bueno, no fue un exitazo. Más bien fue un guateque de proporciones, ya que costó 31 millones (una cifra en esos años) y recaudó apenas 9 (nueve, nine, neun, neuf, nove, nou, naŭ, sí ese número de millones). En los Oscares fue basureada con tres nominaciones y ningún calvo dorado (en Mejor Actor ganó Al Pacino por "Perfume de mujer", y además iba contra Clint Eastwood por "Los imperdonables", Stephen Rea por "El juego de las lágrimas" y Denzel Washington por "Malcolm X", así es que la competencia estaba fiera, además John Barry perdió el Oscar a la Mejor Banda Sonora frente a Alan Menken por "Aladino", y en la Mejor Dirección de Arte se fue a llorar las penas con "Drácula", perdiendo ambas frente a "La mansión Howard"). Y después, para colmo, el tiempo la olvidó. Hoy en día, ver "Chaplin" tiene tanto de naftalina como... como... como ver al Chaplin original, vamos...

¿POR QUÉ VERLA?

-- Con sus fallas, irregularidades y puntos muertos, lo cierto es que "Chaplin" consigue ser un biopic digno y sólido. Es una peli enormemente ambiciosa, ya que trata de recrear prácticamente toda una vida no particularmente interesante (es Charles Chaplin, OK, pero no es lo mismo que la vida de un político con pasado turbio, un escritor con pasado turbio, o de un asesino en serie con pasado turbio, ¿no?)... y lo logra. La peli consigue mantener un adecuado equilibrio entre la hagiografía por un lado, y la crónica destructiva por el otro, mostrando a un Charles Chaplin definitivamente simpático, pero sin caer en el chantaje emocional de poner como un Cristo Sufriente al pobrecito hombre hostilizado POR EL SISTEMA (y el material daba, si después de todo a Chaplin lo putearon de lo lindo en Estados Unidos porque, bueno... se atrevía a ¡¡¡CRITICAR LA TIERRA DE LA LIBERTAD!!! ¡¡¡UN EXTRANJERO, UN BRITISH ESTIRADO!!! ¡¡¡HEREJÍA!!!). La peli presenta a Chaplin como un hombre normal, incluso anodino, que da la casualidad tener talento para la comedia, y además de eso un discurso social. Suena aburrido, ¿cómo podemos mejorar esto? Pues con una perfomance espectacular de los actores, desde luego, partiendo por un Robert Downey Jr. inmenso como la vida. Si los biopics ya son complicados porque con un personaje real no es tan fácil tomarse licencias como con uno ficticio (salvo que sea Harry Potter, por aquello de los fanáticos que ante cualquier cambio gimen y claman RUINED FOREVER!!!, claro), imagínense con un biopic sobre un actor de Hollywood cuya imagen y manierismos tenemos bien presentes en la retina porque son parte de la cultura popular (la razón por la que ningún biopic sobre Marilyn Monroe ha conseguido salir del incómodo uncanny valley, o por qué Cate Blanchett seguía siendo Cate Blanchett haciendo de Katherine Hepburn más que Katherine Hepburn en sí en "El aviador", o la razón por la que Jennifer Love Hewitt NUNCA JAMÁS será Audrey Hepburn por mucho "La historia de Audrey Hepburn" que haya rodado). Bueno, Robert Downey Jr. está espectacular en su rol, e incluso viéndolo actuar nos olvidamos de que él TAMBIÉN es Tony Stark y Sherlock Holmes. Acompañado por un elenco de grandes (Anthony Hopkins como un biógrafo ficticio, Kevin Kline grandísimo como Douglas Fairbanks, Diane Lane muy bien en un rol de soporte como una de las y-tantas Mrs. Chaplin, Kevin Dunn muy bien también como el maquiavélico Edgar Hoover, James Woods robándose cámara en su maravillosa única escena cagándose en Chaplin...), y de otros personajillos que en ese entonces todavía no daban de que hablar (¿el camarógrafo de Chaplin? David Duchovny. ¿La primera esposa de Chaplin y ese hermoso y bien torneado trasero? Milla Jovovich). La peli está rodada en un estilo que mezcla el biopic más clásico con suntuosas recreaciones de época por un lado, y por el otro ciertos recursos tomados del slapstick, muy fiel al legado chapliniano, consiguiendo el milagro de que en ningún minuto estas ligeras trasgresiones chirríen o desentonen, sino que al revés, funcionan para mantener las cosas activas e interesantes. Sumémosle la excelente banda sonora de John Barry (pobre hombre que siempre, SIEMPRE quedará asociado a haberle puesto musiquita a las pelis Bond, pero cuyo trabajo en paralelo para otras pelis es igualmente encomiable), y ya estamos dados para una peli noble y emotiva, quizás larga a ratos, pero nunca realmente agotadora.

-- Un aspecto que la peli por suerte no pasa por alto, es la filiación política de Chaplin. La peli no incide demasiado en ello, quizás para no alienarse a las audiencias yanketas, tan poco proclives ellas a ese ejercicio de inteligencia llamado la autocrítica, pero es disculpable porque Chaplin nunca fue realmente un activista, y toda su actividad política se limitaba a rodar pelis irreverentes (bueno, no es poco en realidad). Hoy en día, Chaplin es recordado fundamentalmente por haber si no inventado, al menos perfeccionado y llevado a su máxima perfección los recursos del slapstick, la famosa "comedia de golpe y porrazo". Pero eso es hacerle un flaco favor a Chaplin. En Chaplin, el slapstick tenía un sentido social: su personaje el Vagabundo era la encarnación del hombre humilde que tenía las agallas para darle un soberbio puntapié en el trasero a las figuras de autoridad (la policía, típicamente), y la heroicidad para salirse con la suya en eso. Sin convertirlo en bandera de lucha, la peli sí que incide en este punto, y de cómo Chaplin fue siempre una figura incómoda, porque catalizaba todos los sentimientos de rabia que en la Tierra de la Libertad existía en contra de los pocos que combinaban esa libertad con recursos para hacer su antojo, por parte de los condenados cuya única libertad era morirse de hambre. Las pelis de Chaplin son enormemente subversivas, y a través de las morcillas de Hoover, entendemos bien por qué: porque hablar de justicia social, de libertad de expresión, criticar la riqueza, todas esas cosas son ANTIAMERICANAS. Que la libertad en Estados Unidos es buena cuando la usas para defender a los tipos que tienen más libertad de todos (los ricos y sus políticos, jueces, policías y soldados mercenarios a sueldo), pero no cuando defiendes la libertad de toda la gente. La peli se encarga de recordanos que pelis como "La quimera del oro", "Luces de la ciudad" o "Tiempos modernos" no son sólo una serie de gags graciosos, sino también una cruda denuncia de cómo en Estados Unidos estás solo, y si no eres capaz de defenderte con tus uñas, eres hombre muerto. Por desgracia, suponemos que por afán de brevedad (¡son tres horas de peli, después de todo!), la peli no incide en las últimas pelis de Chaplin, las posteriores a "El gran dictador", en donde el desencanto de Chaplin llega al máximo ("Monsieur Verdoux" fue la peli con la cual echaron a Chaplin a patadas de Estados Unidos, por atreverse a rodar una peli en donde un asesino en serie critica a Estados Unidos, miren ustedes). Pero en fin, perfecto no podía ser, tampoco.

-- Cualquiera que ame el cine, debería ver esta peli también por proporcionarnos una versión ficcionalizada de cómo ciertas pelis llegaron a ser lo que son. La peli se preocupa ante todo de Chaplin el ser humano y, curiosamente, deja un tanto de lado su faceta de cineasta. Pero aún así, ahí está. En particular vemos lo que significó rodar "Tiempos modernos" y sobre todo "El gran dictador". Pero también vemos un poco de refilón lo que era la vida en los tempranos tiempos de la Meca del cine. Hay un montón de pelis sobre el particular (se me ocurre "El maullido del gato" para una versión con más garra y más mala leche, si me preguntan, en donde por cierto Chaplin era interpretado de una manera mucho más plana y ramplona por Eddie Izzard), pero temas como los romances extramaritales, los hijos, las cazafortunas, los comentarios venenosos, todo eso de una manera u otra está presente en la peli. Y el cine, por supuesto. Cuando la peli termina al final (sí, spoiler, leñe, pero es que se trata de un biopic, ¿no? No creo reventar demasiado si digo que Chaplin falleció en 1977...) con el reconocimiento en la gala de los Oscares de 1972, resulta emotivo porque hemos visto y hemos estado allí, y hemos sentido el amor de Chaplin para crear arte de alturas y significativo. Han pasado las décadas, y podemos mirar hacia atrás con esa misma nostalgia. A través de esa escena final en donde un Chaplin envejecido mira hacia atrás, hacia sí mismo, hacia su obra, estamos nosotros mismos instalados haciéndole un gran reconocimiento al genio que fue Chaplin. O uno quizás no tan grande, si no tienes paciencia para aguantar tres horas de rodaje. Pero un reconocimiento cariñoso, sincero y honesto para Chaplin, y por supuesto, para el cine en general, a través de la figura de uno de los más importantes adalides de su historia.

IDEAL PARA: Amantes del cine y de su historia, y en general de las pelis de época.

VIDEOS.

-- Trailer de la peli [en inglés, sin subtítulos].

1 comentario:

Paola Sánchez dijo...

Chaplin es un personaje clásico, en esta película la actuación del actor Robert Downey Jr es completamente diferente a los que interpreta en producciones de ciencia ficción donde actualmente participa. Me gradó la película, merece la pena que se revise.

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